Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 29/11/20 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Bienvenidos a "Saber Vivir".

¿Qué tal habéis desayunado en esta mañana de domingo?

Seguro que no han faltado el café,

la leche o el café con leche juntitos,

como muchas veces los tomamos.

Veremos cuál es la opción más saludable

y pondremos mucho cuidado para no intoxicarnos,

que es tiempo de setas y hay que comerlas sin riesgo,

porque la higiene es decisiva

a la hora de comer, empezando por la verdura cruda,

que metemos en la cocina.

Con esa verdura y unas alubias verdinas

ya veréis qué plato asturiano descubrimos

en el viaje por la cocina española.

Y con garbanzos hoy Marta nos prepara cocido

en una versión super nutritiva

y más digestiva para toda la familia.

Hay que cuidarse comiendo bien y haciendo ejercicio,

como hace nuestro invitado especial de hoy,

el actor Roberto Álvarez.

Pasar el día haciendo deporte es activarse.

Los actores lo necesitamos, sobre todo.

Luego, un día sí y un día no.

Si dejo ese día sí de hacer de ejercicio,

al día siguiente estoy caído físicamente.

Luego vemos la entrevista completa

en este "Saber Vivir" lleno de información útil

para cuidar la salud y, como la salud entra por la boca,

empezamos con un alimento que viene de la leche

y no es la leche de vaca, sino leche de búfala,

el delicioso queso "mozzarella".

(Música)

Me llamo Pol Mont y soy el encargado

de la granja de búfalas

y estamos en Palau-Saverdera, en la comarca del Alto Ampurdán.

Aquí ahora mismo tenemos entre grandes y pequeñas

unos 500 búfalas

y la leche la dedicamos a hacer producción de quesos,

queso "mozzarella" y quesos curados.

Mis padres fueron a hacer un viaje a Italia

y vieron estos animales y como aquí en España

no había ninguna explosión grande,

pues vieron la oportunidad de traerlas aquí

y empezaron un negocio aquí.

En toda España somos los únicos que hacemos "mozzarella" de búfala.

-Una vez hemos ordeñado en la granja,

ya llevamos la leche para aquí,

para la quesería.

En estos bidones ya la calentamos

y después de calentarla a sus grados,

metemos los fermentos.

Después de los fermentos,

a la hora, hora y cuarto, por ahí,

le metemos el cuajo.

El cuajo es una enzima

que los sacan del estómago de los terneros.

El primer corte es para romper un poco el cuajo

y el segundo corte ya es cuando lo picas todo

y lo haces tamaño de una nuez

para que vayan sacando todo el suero

que viene dentro de la masa, de la pasta.

Después lo sacamos y lo ponemos en mesa.

Una vez está en mesa,

dejamos, esperamos que tenga su punto óptimo de pH

para poder trabajar en la mano.

Se puede hacer "mozzarella" con todas las leches.

Un queso fresco de pasta hilada cocida,

es una pasta que se cuece a 90 grados.

Es la gran diferencia que hay, que los quesos frescos blancos,

pues, como mucho, llegan a 40 grados.

(Música)

-Ahora, en estos momentos pasa del tufante y la mezcladora

a donde ya salen las bolas hechas ya.

Hay unos...

que lo están apretando hacia un molde,

que es un molde de 125 cada agujero,

de 125 que es una bola.

Esto cae en el agua y del agua está un minuto, dos minutos

y del agua se va a la "salmorra",

que hay agua, sal y ácido cítrico.

Sí, este queso es bueno porque tiene mucha más grasa, mucha más proteína

y mucha más lactosa que la vaca, que la oveja y la cabra.

Por esto casi nadie es intolerante a esta leche.

Todo un 100% natural.

Solamente con fermentos y el cuajo.

No hay nada malo.

(Música)

Qué rico sabe el queso y qué sería del queso sin la leche,

porque la leche lo es todo, la leche es lo primero.

Por eso hoy vamos a analizar ese blanco alimento

con nuestra experta en ciencia y tecnología de los alimentos,

Beatriz Robles. Y el blanco de la leche

hay muchas personas que lo asocian directamente

con el calcio de nuestros huesos. Buenos días, Miriam.

Y es verdad, la leche tiene una gran cantidad de calcio,

pero no solo nos tenemos que fijar en la cantidad,

sino también en la biodisponibilidad.

¿Cuánto de este calcio podemos absorber y utilizar?

Y en el caso de la leche, no todo lo que hay lo podemos usar.

Vamos a poner un ejemplo.

Si yo me lleno un vaso como este de leche,

¿cuánta de toda esta leche,

de este calcio, va a asimilar mi cuerpo?

Si eso fuera calcio, aproximadamente un tercio, el 32%.

Así que en un vaso como este

tendríamos 240 miligramos de calcio,

de los que solo utilizaremos 80 miligramos.

Esto ocurre con la leche

y con otros alimentos que tienen calcio, me imagino.

Sí, siempre hablamos de la leche como el alimento con calcio,

pero tenemos otros alimentos que tienen mucho y muy buen calcio.

Por ejemplo, las coles, el repollo, la coliflor,

el repollo tiene una biodisponibilidad

muy alta, del 95%.

Así que en una ración de 200 gramos de repollo

vamos a tener aproximadamente 110 miligramos de calcio,

más que en el vaso de leche. Fíjate.

¿Y qué pasa con las sardinas?

Las sardinas tienen también mucha cantidad de calcio,

pero una disponibilidad muy baja, del 27%,

que se compensan la una con la otra

y, al final, en 200 gramos de sardinas

vamos a tener 170 miligramos de calcio,

bastante más que en el vaso de leche.

Menuda sorpresa, ¿quién lo iba a decir?

viendo así, a simple vista,

una lata de sardinas y un vaso de leche.

Algo que también tienen en común estos dos alimentos

es su aporte en vitamina D,

de la que tanto estamos hablando en tiempos de coronavirus.

Mi pregunta es: ¿qué pasa con la leche desnatada

o semidesnatada?

¿No pierden su aporte en vitamina D?

Sí, la vitamina D, es una vitamina liposoluble,

¿qué quiere decir? que está disuelta en la grasa.

Si eliminamos la grasa de la leche,

nos estamos llevando esas vitaminas, esa vitamina D.

Y también otras vitaminas liposolubles

como la A, la E o la K.

Sin embargo, en el desnatado permanecen intactas las proteínas,

el yodo, el calcio, vitaminas del grupo B.

Así que, seguimos teniendo nutrientes.

Antiguamente se tomaba la leche fresca.

Hoy en día también tenemos ese tipo de leche,

pero además, leche envasada, que no necesita frío.

¿Nutritivamente son iguales?

Nutritivamente son iguales,

pero saber comer es saber diferenciar.

Tenemos la leche cruda,

leche que no ha recibido un tratamiento térmico

y que, por lo tanto, tiene riesgos microbiológico,

riesgos sanitarios y siempre tenemos que hervirla.

Lo que hacían nuestros abuelos, que incluso le daban tres hervores,

es una leche cuyo consumo es de riesgo.

También tenemos la leche pasteurizada

o leche fresca.

Esta la podemos encontrar en el mercado

y esta sí que ha recibido un tratamiento térmico.

Un tratamiento térmico que es de 72 grados durante 15 segundos.

Con esto destruimos los gérmenes,

pero no todos, por eso la tenemos que dejar en refrigeración siempre.

Dura de siete a diez días y una vez abierta, como máximo,

la tenemos que consumir en tres días.

Y la más habitual de todas,

la que seguro que está en tu despensa,

es la leche esterilizada o la leche UHT,

que en este caso hemos recibido, hemos aportado un tratamiento

superior de 135 grados durante al menos un segundo.

Hemos destruido los microorganismos y por eso es totalmente segura

si la dejamos a temperatura ambiente,

siempre, claro, que no la dejemos al sol.

Una vez abierta, ese tipo de leche ¿cuándo debemos consumirla?

Como mucho la podemos tener tres días en el frigorífico.

¿Tú dónde la guardas en el frigorífico, dónde la pones?

Yo diría que en la puerta siempre,

para que esté de pie. Como todo el mundo.

Y todos lo hacemos mal.

La puerta es el punto del frigorífico

donde más oscilaciones de temperatura hay

y la leche o los huevos, que son alimentos sensibles

en los que pueden crecer los microorganismos,

no deben someterse a esas subidas y bajadas de temperatura.

Siempre lo tenemos que poner dentro del frigorífico,

en las baldas.

Apuntado queda.

Ya hemos despejado muchos mitos sobre la leche.

¿Y qué pasa cuando se junta con el café?

Porque el café también está rodeado de mitos.

Aitor Sánchez nos descubre la verdad.

Vamos, la verdad de la ciencia.

(Música)

Muy buenas. Un café con leche, por favor.

¡Ay, qué buena pinta!

Yo veo que estás empezando de buena mañana

con el café.

Sí, estaba pensando cómo endulzarlo sin azúcar, fíjate.

Lo primero, estamos en un buen sitio,

que tiene café de especialidad, de origen.

Por lo tanto, la recomendación sería cuanto menos azúcar, mejor.

Un poquito de cacao o un poquito de canela

le dan un toque diferente

sin necesidad de añadir tanto azúcar.

¿Qué te parece trabajar con esta banda sonora?

La cafetera, el molinillo, este aroma.

El aroma, sobre todo.

Mira, esta colonia para Navidad yo me la compraba.

(RÍE)

¿El café dificulta la absorción de minerales como el calcio?

Pues mira, resulta que el café, el té y otras infusiones

sí que es cierto que tienen esa pequeña pega

y algunos compuestos que están en su composición

pueden ejercer de antinutrientes,

así que nos lo podemos tomar,

pero lo separamos varias horas de nuestro suplemento de hierro.

Recientemente he leído alguna noticia

que dice que el café alarga la vida.

¿Es eso cierto?

Es cierto, pero hay que tener cuidado

con qué se toma,

porque si lo hacemos con churros y con azúcar,

todos esos beneficios se nos van fuera.

Pero sí que es cierto que su consumo

se asocia con buenos marcadores de salud:

previenen algunas enfermedades cardiovasculares,

hace también de efecto antioxidante,

todos los polifenoles que tiene.

Y luego también su consumo se asocia

a la prevención de algunos tipos de cáncer,

especialmente el de colon y el de próstata,

y es, por tanto, una bebida bastante interesante.

¿Hay algún límite de café diarios que debamos tomar?

Pues depende muchísimo de la tolerancia individual.

Hasta tres o cuatro tazas de café al día

no habría ningún problema.

Incluso esas poblaciones de riesgo

que tradicionalmente se decía que no podían consumir café,

como por ejemplo mujeres embarazadas o personas con hipertensión,

pueden consumirlo siempre y cuando

esté dentro del sentido común de unos márgenes normales.

(Música)

Álvaro, que esto es como el paraíso del café.

¿Cuántos tipos tenéis?

Pues generalmente tenemos siempre entre 17 y 20 tipos de café,

ya sean orígenes,

de países en concreto, orígenes puros,

o "blends", combinaciones de orígenes que hacemos.

Luego lo tostamos nosotros

de manera artesanal, con nuestra técnica,

y lo traemos siempre a las tiendas recién tostado,

donde lo molemos en el momento.

(Música)

Pues mira, para ti te podríamos recomendar

un café de Indonesia, de la isla de Java,

que tiene suficiente cuerpo para aguantar un poquito de leche

y tiene un fondo de cacao que la italiana lo saca fabuloso.

Me has conocido rápido, por el fondo de caco.

Cuatro paquetes de café que te llevas,

eres un cafetero, ¿no? Sí, bastante.

¿Por qué te? ¿Qué te gusta del café? ¿En qué momentos?

Prácticamente en cualquier momento,

lo tomamos por la mañana, al mediodía, incluso por la noche.

¿Incluso por la noche?

¿No te afecta para dormir? No.

¿Cuántos cafés se puede tomar al día?

A las seis de la mañana uno,

a las nueve y media otro, a la hora de comer otro.

O sea, después de comer otro y ahora me acabo de tomar otro.

¿Todos con cafeína?

Todo por cafeína. ¿Cómo le gusta a usted el café?

Así estoy yo, como una moto.

Qué me gusta terminar a mí los reportajes

así con un brindis.

Claro que sí, por "Saber Vivir".

Eso sí, con café. Hombre, por supuesto.

Un café solo o con leche bien calentito

sienta de maravilla en otoño,

una estación que nos da alimentos con fama de ser muy nutritivos.

Beatriz, empezando por los frutos secos,

tenemos castañas, tenemos nueces...

Ahora me dirás que no son lo mismo, ¿no?

Son frutos secos, pero no son lo mismo,

su composición es muy distinta.

Las nueces tienen una gran cantidad de grasa,

hasta el 60%,

pero, ojo, son ácidos grasos poliinsaturados,

ácidos grasos buenos,

como los que podemos encontrar en el pescado.

Y sin embargo, en las castañas

encontramos una proporción muy pequeñita de grasas,

un 2%, más o menos.

Las castañas están compuestas básicamente

de agua y de hidratos de carbono complejos,

como el almidón.

Así que cuando las asamos,

vamos a ver que pierden agua y se concentran los nutrientes,

pero no se pierden los nutrientes.

Y, además, el asado nos viene fenomenal

porque vamos a digerir mejor

esos hidratos de carbono, ese almidón.

Oye, ¿y por qué se nos enrancian las nueces a veces?

Pues precisamente por su gran cantidad

de ácidos grasos poliinsaturados,

que son además los más sensibles

a estas reacciones de enranciamiento.

Pero podemos evitarlo, podemos prevenirlo.

Solo tenemos que guardarlas en un recipiente hermético

que esté aislado de la luz, que no les dé la luz directa.

Y, además, un truco.

Si las metemos en el frigorífico,

vamos a alargar su vida útil

y vamos a mantener todos sus nutrientes,

porque el frío ralentiza esas reacciones de oxidación.

En otoño también tenemos muchas frutas

y muchas hortalizas típicas de esta época.

Una duda al respecto.

¿Cuanto más frescas y más naturales,

más cuidado, más higiene debemos tener con ellas?

Las verduras frescas de la huerta

vemos que vienen con tierra, que vienen incluso con insectos,

que los vemos entre las hojas y con microorganismos que no vemos.

Así que siempre debemos lavarlas bien

bajo el chorro del grifo,

incluso aunque las vayamos a cocinar.

Eso respecto a las que vamos a cocinar,

luego tenemos un tipo de verdura que viene lista para consumir.

Aquí lo tenemos. Que queremos una ensaladita,

un poquito de corazón de escarola y en un minutito la tenemos lista.

Que nos apetecen unos brotes de espinacas,

Beatriz, pues también, no nos podemos quejar.

Y en este sentido nos dice Edurne, amiga de "Saber Vivir" en Bilbao,

si esas ensaladas de toda la vida, también de bolsa,

se pueden o se deben lavar

y si tienen el mismo valor nutritivo.

Estas ensaladas que ponen limpias o listas para consumo

no debemos lavarlas, ya están lavadas en la fábrica

donde se cortan, se sumergen en agua clorada,

siempre manteniéndolas a cuatro grados,

a una temperatura de refrigeración,

y se embolsan en atmósfera modificada,

que consiste en extraer el aire

y cambiar la composición del gas dentro de la bolsa

para que no crezcan los microorganismos.

Por eso pueden durar hasta siete

o incluso diez días.

Pero mucho cuidado, no debemos comerlas

si ha pasado la fecha de caducidad,

porque ahí sí que tendríamos problemas.

Tendríamos riesgos de sufrir una intoxicación alimentaria.

Pues si hablamos de intoxicaciones,

no digamos con las setas,

que siempre se ha dicho que te puedes morir

si te comes una seta venenosa. Y es verdad,

los hongos producen sustancias tóxicas

que pueden producir distintos síntomas,

desde leves hasta muy graves.

Esto lo tenemos que tener siempre en cuenta.

No debemos fiarnos de esos mitos

de que si una seta tiene un color clarito, es comestible

y, si es de colores llamativos, es venenosa,

porque no funciona,

a menos que seamos expertos micólogos

o que tengamos habilidades para identificar las setas,

mucho mejor no comernos las setas del campo sin más.

Muchísimas gracias, Beatriz.

Hay setas silvestres, pero también hay setas de cultivo.

¿Y dónde se producen esas setas y champiñones?

Pues en La Manchuela, una comarca de Cuenca,

donde está Villanueva de la Jara. Allá que nos vamos.

(Música)

Es una comarca, Villanueva de la Jara,

donde se produce muchísimo, ¿verdad?

¿Y eso por qué es?

-En toda la región de La Manchuela

hubo un "boom" del champiñón o de los hongos en general

y empezaron a aparecer muchísimos cultivos,

tradicionalmente en cuevas,

en cuevas que se excavaban en cerros

y ahí se cultivaba el champiñón.

Porque si te das cuenta aquí hay muchísima humedad,

hay una temperatura que es muy agradable.

Y esas son los requisitos

que necesitan el champiñón para para crecer.

-Cuando decimos, María Luisa, "crecen como champiñones",

¿es realmente así?

-Este champiñón chiquitito que veis aquí mañana será como este

y pasado mañana será como este.

Que este ya está preparado para la recolección.

-Este ya lo podríamos recoger. -Sí.

O sea, que de un día a otro cambia totalmente.

(Música)

Jesús, ¿y qué tipo de hongo es este

que me ha hablado María Luisa maravillas?

¿Cómo se llama?

-Bueno, este hongo es shiitake, ¿vale?

Es un hongo que viene originario de China.

Esto es madera de manzano triturada,

compactada y luego ya incuba con la semilla

y tiene un tratamiento incubándose de dos meses.

-¿Y cuánto tarda en salir este?

-Nosotros desde que lo ponemos en cultivo está unos 10 días.

-Estoy viendo ahora mismo que los están recogiendo.

-Sí, estamos en plena producción.

-¿Y conseguís recogerlo y enviarlo

a quien lo pida en el momento?

-Lo que se está recogiendo hoy se confecciona en el almacén

y mañana está en el en el cliente.

-O sea, que es un producto absolutamente fresco.

-Totalmente fresco.

(Música)

Gran variedad de platos que se pueden preparar

con champiñones, shiitake...

-Tienes desde el champiñón al ajillo

pasando por los revueltos con o sin huevo,

cremas y también shiitake rellena

y luego horneada con bechamel y un poquito de pan rallado.

-Una maravilla. -Delicioso y sanísimo.

(Música)

La lluvia de otoño va bien para el campo,

que se alfombra de setas,

pero no va tan bien para el estado de ánimo,

especialmente en estos tiempos de tanta ansiedad

a causa del coronavirus,

lo confirman, de hecho, estos datos.

Nueve de cada diez personas

reconocen estar más nerviosas y estresadas

que antes de la pandemia y eso se traduce en la salud.

Hay más problemas de insomnio, irritabilidad y malestar general.

¿Y qué relación tiene todo eso con la alimentación?

Pues mucha más de lo que pensamos.

Por eso hoy nos visita el doctor Luis Fernando Alguacil,

catedrático de Farmacología.

Muy buenos días. Buenos días.

¿Qué han descubierto en la Universidad CEIP San Pablo

sobre esa relación entre el dolor, la ansiedad y la alimentación?

Nosotros estamos muy interesados

en conocer la relación entre la dieta

y alteraciones del sistema nervioso, como las adicciones.

De hecho, somos un grupo que estudia adicciones.

Y, en esta ocasión,

en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos,

nos interesaba saber si también la dieta

podía incrementar los comportamientos

de tipo ansioso o el dolor.

Hicimos un experimento que es el que hemos publicado

en un modelo animal, en donde observamos que, en efecto,

una dieta rica en grasa

podía incrementar determinados comportamientos

que evidencian ansiedad y también incrementaban el dolor.

Eso explicaría por qué, de alguna manera, hay personas

que parece que se les junta todo,

que tienen ansiedad, ese bajo estado de ánimo

y eso les hace ir a comer determinados alimentos

que tampoco les acaban haciendo bien realmente.

Entran como a una espiral.

En efecto, parece como si hubiera un bucle que estaría más relacionado

quizá con el consumo de determinadas grasas, es decir,

grasa de tipo saturado,

grasas saturadas que también se ha visto

que pueden producir efectos metabólicos

que no son muy deseables,

como una disminución del colesterol bueno

o un incremento de la glucosa, de la glucemia.

Y parece que también

pueden producir algunas alteraciones a nivel del sistema nervioso.

Frente a todas esas grasas malas tenemos otras también buenas

que dicen que son antiinflamatorias.

Aquí estamos viendo algunos ejemplos.

Desde luego, tenemos aquí unos ejemplos muy representativos

de alimentos que contienen grasas Omega 3,

que son las que se ha visto,

en concreto, relacionadas con el sistema nervioso también,

que tiene un efecto beneficioso.

Hay estudios en donde se ha visto

que si se ingiere más Omega 3 que Omega 6

y esa relación es muy alta,

entonces el riesgo de declive cognitivo es menor.

O sea que los Omega 3 son,

efectivamente, que están aquí, en todos estos alimentos,

pues grasas bastante beneficiosas.

No sabemos si con la ansiedad y el dolor

va a pasar lo mismo que a nivel de estas funciones intelectuales,

pero podría serlo,

sería bastante congruente que algo así ocurriera.

Permanece por demostrarse.

La conclusión parece clara.

Entonces es que debemos tomar

los alimentos más naturales posibles.

Desde luego lo que nosotros hemos visto,

lo que nosotros hemos hallado en el laboratorio,

va en paralelo, casa perfectamente

con los consejos que nos hacen los nutricionistas

de consumir alimentos frescos, con poca grasa.

Si tienen grasas, que sean grasas poliinsaturadas

o monoinsaturada,

como el ácido oleico en el caso de aceite de oliva

y, si se cocinan los alimentos,

pues con poca grasa.

O sea, evitar exceso de grasa y, sobre todo, saturada, bollería

o pastelería, que todos conocemos.

Muchísimas gracias, doctor.

Siguiendo esos consejos,

ya veréis qué buenos platos tenemos hoy en "Saber Vivir",

platos de legumbre, como las alubias verdinas de Asturias,

guisadas al modo tradicional

y en la cocina de Marta, un sabroso pan de plátano

para sacar partido también a la fruta más madura.

Nos espera también al doctor Fabiani

en su consulta para explicar qué es eso de la fatiga epidémica

por el coronavirus; qué remedios son buenos para la tos

y si la cerveza sin alcohol también sube el ácido úrico.

Pero antes nos fijamos en un actor bien conocido,

Roberto Álvarez. ¿Cómo se cuida detrás de las cámaras?

Pues haciendo deporte y comiendo muy bien,

porque es gente sana.

Tengo 64 años.

Me encuentro estupendamente.

Entonces aprendí para envejecer bien,

hacen falta tres cosas.

La primera en la pirámide del envejecimiento es

el control del estrés. Ahí fallo por completo.

La segunda, en realidad es la alimentación.

Y la tercera es el ejercicio.

Empezar el día haciendo deporte, es activarse.

Los actores lo notamos sobre todo.

En nuestra serie, "Servir y proteger",

nos recogen a las 5:50 de la mañana. Si llegas allí y no te activas...

No nos da tiempo hacer ejercicio, pero por reactivarse significa,

en mi caso, empiezo a gastar bromas a todos

porque necesito ponerme en tono.

Que la cabeza y todo empiece a activarse.

Todas las cosas que he probado: clases colectivas, pilates, etc.

Este es el que más me entretiene.

No te da tiempo a pensar durante una hora porque estás atento.

Estás muy activo pero muy atento a los golpes,

a las indicaciones y se te pasa volando.

Y es un ejercicio muy completo de todo el cuerpo,

brazos, piernas y la coordinación, que es fundamental.

Yo fui bailarín muy joven y, hasta ahora,

no he parado nunca de hacer deporte.

Yo hago un día si un día no,

si dejo ese día "sí" de hacer ejercicio,

al día siguiente, estoy caído físicamente.

Para mí saber vivir es tener cabeza para todo,

para cuidarse físicamente y para cuidarse emocionalmente.

Ser honesto, buena gente.

Yo creo que eso rejuvenece.

En esta serie de "Servir y proteger",

Antonio es un es un médico

y el personaje es absolutamente blanco.

Es el médico que todo el mundo querría tener.

Un hombre entregado a su trabajo y a su familia.

A mí, que más de un millón de personas nos vea todos los días,

todos los días, durante tres años y medio,

no me cabe en la cabeza.

Vamos a comer a mi restaurante preferido,

es de comida japonesa.

Fusión, es una comida absolutamente saludable.

Comida japonesa. Hay dos cosas que los unen.

Es la afición por los pescados, hablamos de la dieta mediterránea,

y la aportación de los hidratos, pero en baja proporción,

verduras, etc.

Y esa combinación de pescados y verduras

también algas, que hay en la comida japonesa

lo hacen muy saludable. Mi comida preferida de lejos.

Para comer bien es muy fácil.

Fuera la sal, fuera el azúcar y fuera las grasas trans.

Con eso ya tienes el cielo ganado.

Bueno, ahora me tenéis que perdonar, pero os tengo que dejar

porque tengo que dar cuenta de esta maravilla.

Esto es la felicidad.

Las personas con la edad de Roberto recordarán muy bien

a un mito del baloncesto, el gran Fernando Martín,

rey de la cancha y el primer jugador además español

en la mítica NBA de Estados Unidos.

Los que somos más jóvenes crecimos mirando al inmenso Pau Gasol,

el sucesor de Fernando Martín.

Y esta mañana, Jesús, nos traes

a la tercera estrella española en el firmamento de la NBA,

Así es, se trata de Raúl López, el mago de Vic,

el tercer jugador español que estuvo en la NBA.

El líder de los Juniors de oro,

la selección española que conquistó el Campeonato de Europa en 1998

y que después ganaron el Campeonato del Mundo en 1999

ante la selección de Estados Unidos. Ahí es nada.

Y todo esto antes de cumplir los 20 años.

Y luego, ya en la selección absoluta,

pues fue medalla de plata en los Juegos de Pekín en 2008

y campeón de Europa en el 2009 en Polonia.

Vamos, que estamos contando la historia de un gran campeón.

Un gran campeón,

no sólo por lo que ganó, también por lo que sufrió.

Ha estado marcado por las lesiones de las rodillas.

Ha tenido ese tremendo hándicap.

Jugando en el Real Madrid, ya como titular,

ya cumplidos los 20 años,

tuvo una lesión en la rodilla derecha,

lesión del ligamento cruzado anterior,

con todo lo que eso supuso, una operación delicada,

una recuperación dolorosa y larga.

Pero, bueno, se recuperó y siguió jugando.

Después se fue a Estados Unidos, a la NBA, a los Utah Jazz

y, cuando estaba en los Estados Unidos en el 2003,

dos años después de la lesión que tuvo en el Real Madrid,

otra vez la misma lesión en la misma rodilla.

Ligamento cruzado. Otra vez. Otra vez operación.

Otra vez dura recuperación.

Y cuando ya parecía que salía del hoyo,

que todo iba bien, en el 2004 se vuelve a lesionar,

pero ahora en la rodilla buena,

la misma lesión del ligamento cruzado anterior

de la rodilla izquierda.

Un hombre marcado por las lesiones que le privaron

y nos privaban a todos de verle jugar en la NBA.

Más partidos.

Con lo joven que era,

cualquier otra persona habría tirado la toalla.

Desde luego

porque era todo muy duro, menos Raúl López,

que se decidió a luchar por recuperarse,

por volver a ser el de antes, con esfuerzo, con trabajo.

Pero le marcaron tanto las lesiones

que, en 2016, dejó definitivamente el baloncesto en activo.

Pero me quedo con dos frases suyas.

Una es que no importa las veces que te caigas,

sino lo importante es las veces que te recuperas, sales adelante.

Y la otra es que a veces en la vida es necesario tener una lesión gorda

para sacar lo mejor de ti mismo. Raúl sacó lo mejor de sí mismo

y no pudimos disfrutar del baloncesto

más que hasta el 2016.

Todo un ejemplo Raúl López,

que se ha retirado del baloncesto profesional,

pero se sigue cuidando como antes

y el deporte sigue muy presente en su vida.

Sacar un poco de tiempo para entrenar a diario,

porque al final mi vida ha sido esto durante muchos años.

Y lo que sí que creo que marca la diferencia es el comer,

el que seas capaz de comer lo más saludable posible

te va a ayudar en todos los aspectos de tu día a día.

Luego puedes descansar también es fundamental

y es algo que intento también aplicar a mi día a día.

Toma. ¡Muy bien!

Gran lección de vida la de Raúl López. Claro que sí.

Una llamada de atención para cuidar las rodillas

y para prevenir lesiones.

No solo las lesiones de la rodilla, sino cualquier lesión.

Ojo, porque los fines de semana, muchos solemos,

sin calzado adecuado o sin calentar,

jugamos con los hijos, con los nietos

y pueden venir las lesiones.

Hay que hacer deporte con cabeza

para cuidar las rodillas y todo lo demás.

Toda la razón. Muchísimas gracias, Jesús.

Hagamos ejercicio y cuidemos la alimentación

pensado las rodillas

y a ver qué tal le sienta también la cocina de Marta,

la cocina más saludable para todos,

empezando por las personas con el azúcar alto.

Así cuidan su cuerpo quienes tienen diabetes,

de los cinco años de Irene a los 75 que ya tiene Pedro.

Hola, soy Pedro.

Tengo 75 años,

tengo prediabetes

y hago 2 o 3 horas diarias de ejercicio.

Hola, me llamo Paula.

Tengo 42 años,

tengo diabetes tipo 1 desde hace 24 años.

Caminar y algo de ejercicio concreto,

mínimo hora y media o dos horas diarias.

Me llamo Pablo,

tengo 11 años y tengo diabetes tipo 1.

Todos los días hago ejercicio.

El deporte que me gusta hacer

es Body Combat y montar en bici.

Hola, me llamo Claudia.

Tengo 5 años,

tengo diabetes

y me encanta hacer deporte con la bici.

Soy Irene y tengo 5 años.

Me encanta montar en bici.

A Claudia la diagnosticaron a los 7 meses

que fue cuando fue el debut.

Estaba como inquieta, se deshidratado completamente,

empezó a estar somnolienta y la llevé a urgencias.

Dijeron que tenía el azúcar en unos niveles muy muy altos

y que probablemente sería diabetes.

Cuando ya fue un poquito más mayor

nos enseñaron la relación que había entre la diabetes y el deporte

como si fuese una insulina, pero de manera natural.

Intentamos todos los días

bajar al parque, o el patinete o la bici

y los fines de semana intentamos hacer rutas.

Hacer deporte les ayuda a eso,

a que el control glucémico sea mejor.

-Irene tenía 2 años y 5 meses.

Empezó con síntomas y a beber mucha agua,

orinar bastante y comer bastante cantidad.

Le gusta la bicicleta, correr, los patines...

Todas las tardes,

tener una actividad complementaria o salir con ella

y el fin de semana es igual.

-Llevo 24 años siendo diabética tipo 1.

Él es mi hijo Pablo,

que lleva tres años también con diabetes tipo 1.

Tenemos que hacer 5 o 6 comidas diarias:

la de media mañana es muy importante para nosotros

que normalmente la basamos en frutas

porque es un alimento

que nos mantiene muy bien toda la mañana.

Creo que hay tres pilares.

Primero son los controles glucémicos,

controlar en qué momento estamos del día

y cuál es nuestra glucemia en ese momento,

intercalar una comida sana con un deporte diario,

aunque sea solo el caminar.

Si estamos en casa porque un sábado sea lluvioso,

en el salón de casa se retiran mesas,

se retira todo

y se convierte en un gimnasio particular.

-La comida, como en la cena,

siempre va incluida la verdura y la fruta.

Ellas vienen, les encanta ver la fruta

y luego también participan

a la hora de hacer las recetas de cocina.

-Desde el debut,

ella ya tenía unos hábitos de alimentación saludables.

El añadido es que hay que pesarlo todo

si ella necesite algo, se separa,

se mira el sensor,

se le da el refuerzo y continúa con el ejercicio.

-La alimentación de un niño con diabetes

es la que deberíamos llevar todos.

En toda comida que hagamos tienen que estar incluida la fruta,

la verdura, la proteína, los hidratos de carbono...

Al final no es una dieta difícil.

-Gracias al ejercicio,

y gracias a la alimentación

llevo ya otro año manteniéndome en una media muy baja.

-Creo que en nuestro caso es muy importante

que el niño desde pequeño asuma la enfermedad se empodere,

sepa que tiene que hacer ejercicio,

que su alimentación es más sana...

-Deporte deberíamos hacer todos

y en ellos si empiezan desde pequeños, mucho mejor.

-Al final, son felices.

(RÍEN)

Para tener la glucosa bajo control,

la cocina de Marta es un primor.

¿Qué te parece? Estás inspirada, ¿eh?

Mucho.

Pues para mantener controlada la glucosa, la tensión, el peso,

tenemos que controlar lo que comemos.

Empezando por un plato emblemático del otoño,

que es el cocido madrileño.

Qué bien sienta el cocido en otoño con su carne,

con sus verduritas y con su patata.

Estás hablando del cocido gordo, del cocido aristocrático, Miri.

Hay más cocidos. Explícame eso.

Todo empezó con poner en una olla

en un buen puchero a cocer gallina,

garbanzos y las verduras

que no nos venía bien gastar de la despensa.

Este es el cocido pobre. Vale.

Después, tras el descubrimiento de América,

con la llegada de la patata, con la llegada del pimentón,

se empezó a hacer el chorizo colorado

y ya se incluyó en el cocido junto con el jarrete,

que sabemos que es la parte alta del jamón,

del cerdo,junto con el tocino, junto con la morcilla,

junto con más verduras y a eso se le conoce

como cocido humilde o de pensión.

Nunca te acostarás sin saber algo nuevo.

Y esto es de comida los miércoles,

por eso es muy típico comerlo ese día.

Me encanta ir a buscarlo por Madrid.

Y los sábados y los domingos... Eso es.

Y más adelante,

en el siglo XIX o principios del XX,

llega el cocido aristocrático, el gordo, el que tenemos aquí,

del que estás hablando tú.

Este era el cocido de las siete verduras

y de las siete carnes, imagínate.

Y lo utilizaban como reclamo comercial

en los restaurantes, en las casas de comida,

porque decían: "Oye,

al precio de uno,

te estás comiendo tres señores platos".

También es verdad. Una sopa

con sus fideítos,

también, por otro lado, las verduras con las legumbres

y ya terminamos con un plato de carne.

¿Y tú cómo haces para convertir este plato tan notable

en un plato sobresaliente?

Tengo que decir que ya casi sobresaliente

el cocido en sí, porque está riquísimo

y porque nos ayuda a comer legumbres de forma fácil.

No conozco a quien no le guste el cocido.

Yo tampoco. Pero sí tenemos proteína de más,

porque tenemos los garbanzos y tenemos mucha carne.

¿Qué haremos? Reducir el contenido en carne

y además utilizaremos carne magra.

¿Qué carne quitamos?

Vamos a quitar la panceta,

vamos a quitar el tocino,

vamos a quitar el embutido,

vamos a quitar la morcilla, el chorizo,

quitaremos las grasas saturadas.

El jarrete es estupendo,

es una pieza del cerdo que nos interesa,

es carne magra, ¿vale?

En segundo lugar,

vamos a utilizar para aliñar por arriba

un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo

y metemos ahí un chute de antioxidante.

Muy bien. Y vamos a aumentar

la cantidad de verduras. Perfecto.

En mi caso, yo te propongo, Miri,

no sé qué verduras le echas tú.

Las que digas seguro que estarán bien.

De todo. Mejor que bien.

Mucha gente echa puerro y me encanta esa opción

porque pones a cocer el puerro y queda brutal, buenísimo.

También repollo. Lo probaré.

Y como verdura a añadir, no sé si la verás.

Puedes pensar que ves la zanahoria,

Zanahoria, claro, pero ¿esto?

Calabaza. Es calabaza, es verdad.

Que además es del otoño esta hortaliza y viene fenomenal.

Te animo a que la incluyas porque está buenísima.

Y cuéntame ese truco del bicarbonato.

Esto es buenísimo.

En Madrid es verdad que no lo necesitamos tanto,

pero en lugares con aguas más duras

que tienen más contenido en cal.

Este truco es estupendo.

Vamos a poner en remojo

la noche anterior nuestros garbanzos,

y mucha gente dice:

"Eso de echar bicarbonato funciona o no funciona?".

¿Funciona o no? Si el agua tiene cal,

sí que funciona.

Lo que sucede es que en la cubierta externa

de los garbanzos hay una cosa, una palabra un poco rara,

que se llama pectina. Hay pectina.

La pectina reacciona con la cal del agua

y se forma una cosa que se llama pectato,

que es como un escudo.

Con esto se ablanda mucho más tarde el garbanzo.

Si yo echo bicarbonato,

el bicarbonato es el mejor secuestrador de cal.

Se lleva la cal y deja al garbanzo libre

y se ablanda mucho antes.

Estupendo, Marta, plato sobresaliente, de 10,

como siempre.

Los garbanzos son los reyes del puchero en Castilla,

pero en Asturias cocinan de maravilla otra legumbre

tan colorida como sabrosa, que son las alubias verdinas.

¿Habéis entrado alguna vez en un hórreo?

Es la despensa tradicional en el norte de España.

Vamos a conocerlo.

Buenos días, Julio. -Buenos días.

Hemos venido hasta Asturias

para probar uno de los platos típicos asturianos,

que son las verdinas

pero queremos saber cuál es el origen.

Pues precisamente nos pillas aquí con las verdinas.

Son verdinas de aquí,

nos encontramos en el valle de Ardisana.

Si te parece, vamos a ver cómo se seca.

-¿Por aquí?

Aquí tenemos más verdinas.

Si este es el sitio ideal, es el interior del hórreo

y ese es el sitio ideal para secar las verdinas.

-Porque ¿qué queremos conseguir?

-Si le pega el sol queda blanca

y perdería el color verde característico de esta ludia.

-¿Y cómo sabes cuándo ya están listas para recoger?

-Cuando pierde el color, el brillo y queda un color mate,

ya sabemos que está justo para recoger.

-A ver.

Con esto nos podemos hacer un plato, ¿no?

-Si te parece, vamos para allá. -Venga, vamos.

El plato que vamos a cocinar

es el plato más típico del valle de Ardisana

y son las verdinas con pantruque.

-¿Y cómo empezamos a prepararlas?

-Pues el plato más importante son las verdinas,

que nos las hemos metido a remojo, solamente están lavadas.

-¿El agua está fría o caliente?

-El agua tiene que estar fría.

Ahora echamos el ajo, el ajo bien picado.

Lo siguiente que echamos es la cebolla.

El siguiente ingrediente es el pimentón,

que va a aportar un poquitín de color.

-Y qué nos queda? -Lo más importante.

El aceite de oliva.

Echamos el chorizo y la morcilla.

-¿Y este plato lo podríamos hacer con otro tipo de acompañamiento?

-Sí, la verdina es una alubia

que admite todo tipo de acompañamiento,

como puede ser verduras, setas...

o se puede poner con cualquier pescado.

Aquí tenemos todos los ingredientes para hacer el pantruque.

Primero vamos a echar los huevos.

Luego lo del resto de ingredientes

sería la harina de maíz, que es el más importante;

sería el tocino, la cebolla y un poco de sal.

En 1900,

cuando había mucha escasez de comida

era hecho como un falso pan,

como no había mucho chorizo o mucha morcilla,

era una manera de hacer un complemento

a las verdinas o a la fabada.

Ya lo único que falta sería freírlo

-Y saldría así. -Como este que tenemos aquí.

Falta una hora y media de cocción

en la cocina de leña.

-Julio, te traigo del trabajo.

-Bueno, ya has hecho todo el trabajo.

Ahora simplemente falta sacar todos los ingredientes,

el compango, que se llama aquí, y emplatar.

La cualidad más importante de esta alubia

es que apenas tiene piel

y que la textura es como si fuera mantequilla.

Bueno, ya tendríamos las verdinas con pantruque

listas para comer.

-Pues nada, creo que me voy a quedar aquí contigo

a que me cuentes un poco más de la historia de este sitio

y a dar cuenta de ello. -Perfecto, muy bien.

-(RÍE)

Los platos de puchero son un estupendo ejemplo

de cocina de aprovechamiento, sabemos que en la olla,

siempre se echaba lo que se tenía en la despensa.

Y la cocina de "Saber Vivir" es que es puro aprovechamiento.

Empezando por la repostería, porque tenemos fruta madura

¿y dónde lo echamos? Mermelada.

Una mermelada, tenemos plátanos maduros

¿y dónde los ponemos? En un bizcocho.

Como este, que es pan de plátano,

también se conoce como pan de banana,

pan de guineo, "banana bread", tiene un montón de términos.

Es verdad. Pero lo interesante

de este bizcocho es que se endulza con plátano maduro

y a mí me encanta.

Ojo, esa es la versión más saludable.

El pan de plátano de toda la vida lleva harina refinada,

casi siempre de trigo, lleva también mantequilla,

lleva bastante azúcar y es verdad que lleva plátano,

pero no suficiente. Y no como el ingrediente principal.

Eso es, también lleva pepitas de chocolate.

¿Cómo lo hemos hecho más saludable en "Saber Vivir"?

¿Cómo? Pues muy fácil.

Hemos cambiado la harina refinada por harina integral

y encima, para aumentar el contenido en fibra.

Y encima, lo hemos hecho con harina de avena.

A mí me gusta mucho, porque da bastante sabor

y así ya vamos incorporando saborcito.

Claro. Y a favor, vamos quitando azúcar.

En segundo lugar, hemos cambiado la mantequilla por aceite de oliva,

un perfil de grasas más saludables,

hemos aumentado el contenido en plátano,

hemos añadido también dátiles

y nos hemos quitado de la ecuación directamente al azúcar.

Y además, en vez de echar pepitas de chocolate,

hemos echado directamente cacao puro.

Y así damos este color. Y olor, y olor.

Nos recuerda al chocolate y nos está sugestionando ya

a que va a estar rico. Desde luego.

Tu repostería enamora y no solamente a mí, no,

a todos nuestros amigos de "Saber Vivir".

Fíjate lo que nos dice Marina, que nos está escribiendo

desde Santiago de Chile, nos pregunta por redes sociales.

Menuda pregunta. Si todo fuera tan fácil.

Hay que moverse, eso es lo primero, tener una vida activa,

no tenemos que centrarnos solo en la repostería para adelgazar.

Eso es lo primero y lo segundo,

yo uso para sustituir la mantequilla muchas veces

aceite de oliva virgen extra y aguacate,

que también es una fruta grasa. Pero ojo, el aceite de oliva

tiene las mismas calorías que la mantequilla,

no engorda menos, lo que sucede es que tiene un perfil de grasas

más interesante. Interesante

todo lo que nos cuentas también, muchísimas gracias, Marta.

En "Saber Vivir" amamos la paz, pero declaramos la guerra

al sedentarismo, es la guerra más noble y hermosa que existe.

Para ayudarnos a vencerla, tenemos a la profe de "coaching",

Joanna Fernández.

Es cierto que en estos días de frío, de viento, de lluvia,

nos da pereza salir a caminar, a correr

o hacer cualquier otro deporte,

así que hoy vamos a ver cómo podemos superar esa pereza.

Ana, ¿te gusta hacer deporte?

-Sí, hacer deporte me da energía, me anima, me hace sentir sana.

-¿Practicas todas las semanas?

-Pues intento practicar todas las semanas,

pero es verdad que hace frío, llueve,

apetece más quedarse en casa.

-En la vida, ante una situación complicada, tenemos dos opciones.

Una, lamentarme que hace frío, con lo cual,

no salgo a hacer deporte, o dos, buscar alternativas.

Sé que hace frío, pero ¿qué alternativas tengo

para hacer deporte y realizar? Es lo que decimos en "coaching",

ser protagonista de tu vida o ser víctima de tu vida.

¿Qué tal, haciendo deporte? -Sí.

Un rato, porque me aburro en casa

y todos los días tengo que salir a dar una vuelta,

me doy un par de vueltas, veo si hay alguna seta,

que antes he visto una,

y me moja los pies, por eso no vengo

a hacer deporte de suelo. -O sea, busca alternativas.

Si el suelo está mojado, pues con la bici.

-Sí. -Pero el deporte lo hace.

-Sí, todos los días. -Eres un gran ejemplo

de una persona protagonista de su vida.

-Pues nada, voy a seguir dando vueltas por aquí un ratillo.

Vamos allá.

-Ante una situación complicada, ¿el protagonista qué hace?

Analiza la situación, ve alternativas,

te marcas diferentes opciones, las realiza,

y cuando alguien realiza estas acciones, actúa y avanza.

-¿Y el víctima?

-El víctima está tan concentrado en sus lloros y lamentos,

no ve opciones a realizar, no avanza

y se queda sin poder hacer su objetivo, que en este caso,

es hacer deporte. Tampoco nos interesa

ese optimista idealista que dice:

"No pasa nada, me espero, que va a salir el sol",

se queda en casa esperando que salga, no hace nada.

-El resultado es como el víctima.

-Efectivamente, un poco más feliz, pero al final,

no consigue su objetivo, hacer deporte.

Lo que nos interesa es como si tuviéramos un péndulo.

Aquí, imagínate que estamos en víctima.

¿Y qué hago? Como no me gusta ser pesimista,

digo: "Venga, va, que saldrá el sol",

y suelto el péndulo, ¿y dónde se va?

Al otro extremo, que sería el optimista idealista.

Este tampoco nos interesa.

Vamos a controlar el péndulo en el centro

y voy a ser un protagonista de mi vida.

Yo decido. -Entonces, si quiero hacer deporte

y llueve, lo hago en casa.

-Te sugiero que cojas la opción de ser el protagonista de tu vida.

Es muy sencillo. Paso número uno, analiza la situación.

Paso número dos, encuentra alternativas que puedas realizar.

Paso número tres, ejecútalas, y al realizarlas,

ya habrás logrado un avance que te acercará

al objetivo que tú deseas, en este caso, el deporte,

y tu mente y tu cuerpo lo agradecerán.

El ejercicio es la mejor defensa contra muchas enfermedades,

empezando por el coronavirus, y hoy, doctor Fabiani,

se cumplen nueve meses y 15 días desde que se aprobó

el primer estado de alarma en toda España.

Ha pasado mucho tiempo y cada vez, se nota más el cansancio.

Nueve meses y 15 días que prácticamente es un embarazo.

Un embarazo que se nos está haciendo un poco largo y paciencia,

porque para el parto todavía queda bastante.

Esto no lo podemos llevar bien, porque es una cosa

que no es agradable para ninguno, pero hay personas que se sienten

especialmente cansadas, hastiadas

y de hecho, se ha desarrollado un término,

se conoce como "fatiga epidémica" y expresa este cansancio.

Tranquilidad, que no es ninguna enfermedad.

Pero ojo, no bajemos la guardia. Podemos cansarnos,

pero no abandonar las medidas, que el virus no se cansa

y por lo tanto, no descansa.

Tenemos que recordar que llevamos ya mucho tiempo recorrido

en el que hemos aprendido cómo combatir,

cómo prevenir el contagio y tenemos que tener claro

que cada vez nos queda menos recorrido

de esta carrera de fondo. De hecho, nos quedan exactamente

nueve meses y 15 días menos que cuando todo empezó.

Lo cierto es que a la luz de las encuestas,

el 57 % de la gente reconoce

que se ha saltado las normas alguna vez.

Lo que quiero pensar es que el 43 % restante

no es que se las hayan saltado muchas veces,

sino que no se las han saltado ninguna.

Que nos saltemos las normas alguna vez en este tiempo,

puede tener cierta lógica. Lo que es importante es

que si ha sido así, sea por un despiste

y no que nos lo hayamos saltado a conciencia,

porque un pequeño despiste, un pequeño abandono de las medidas,

puede tener graves consecuencias y por tanto,

tenemos que sacar la señal de peligro

ante circunstancias de riesgo de contagio.

Ante esos espacios cerrados,

ante esas reuniones con otras personas,

ante convertirnos en contacto estrecho de otras personas

que puedan contagiarnos

y recordar que la mejor forma de defendernos en estas situaciones

es esa mascarilla que bien utilizada,

va a ser nuestra mejor compañera en este otoño-invierno.

Pues hablando de la mascarilla y siguiendo

con los datos publicados, fíjate en esto,

el 70 % reconoce que usa la mascarilla

durante más tiempo del recomendado, tanto mascarilla quirúrgica,

como FPP2, y el 43 no lleva la cuenta de los lavados

o lo calcula a ojo, sin precisión, vamos.

Mira, esto es como si me pongo el cinturón de seguridad

en el coche, pero solo por encima y no lo abrocho.

Vamos, que esto no me protege de absolutamente nada.

Es muy importante que llevemos la cuenta.

En el caso de las mascarillas desechables,

ya sea mascarilla quirúrgica, FPP2,

que no superemos el número de horas máximo permitido.

En el caso de las mascarillas que son reutilizables,

que pueden lavarse, que no superemos

en número máximo de lavados permitidos

y tampoco el número de horas máximas que podemos utilizarlo

entre lavado y lavado.

Utilizar una mascarilla que está sobreusada

y fuera de estas especificaciones, se convierte aquello en un colador

en el que el virus pasa de un lado para otro como quiere.

Es muy importante que tengamos en cuenta

que tenemos que llevar la cuenta y por tanto,

tenemos que sacar el semáforo rojo.

Si de repente, voy a salir a la calle,

me voy a poner la mascarilla y dudo por un momento

si esa mascarilla ya está pasando el número de horas recomendadas.

En ese momento, me paro, me detengo e inmediatamente,

me la cambio por una que me ofrezca todas las garantías.

Es bueno insistir en esto, porque muchas personas

ya están bajando la guardia en la mascarilla

y en lo de mantener la distancia física,

que al principio, nos daba mucho miedo,

pero ahora, la gente se vuelve a acercar inconscientemente.

Y fíjate lo que han publicado los investigadores,

que una sola gota de saliva puede viajar más de seis metros

con una leve brisa de dos metros por segundo,

y sin viento, claramente, llega a más de un metro de distancia.

Tenemos que dejar de reunirnos siempre en torno a una mesa,

donde evidentemente, es obligatorio que nos quitemos la mascarilla

para poder comer lo que está servido en esa mesa.

Son épocas de no soplar muchas velas, de no cantar,

de no abrazarnos demasiado, esto es una época que volverá,

pero ahora mismo, no es el momento de hacerlo.

De hecho, y en este sentido, hay una recomendación

que se está haciendo ahora, precisamente,

cuando tenemos reuniones, cuando estamos reunidos con otras personas

en espacios muy cerrados, hablo, fundamentalmente,

de por ejemplo, el transporte público

o en salas de espera.

Se recomienda algo que más que preguntártelo,

te lo digo como una adivinanza.

Si pronuncias mi nombre, me rompes por completo.

Si pronuncias mi nombre, me rompes por completo,

el silencio, claro que sí, silencio frente al coronavirus.

Nos lo explica esta científica del CSIC, María Cruz.

Cuando nosotros respiramos,

o cuando hablamos, o gritamos, o cantamos, emitimos partículas.

Algunas de estas partículas son más grandes

y caen al suelo por gravedad

en una distancia de uno o dos metros,

y otras partículas se mantienen suspendidas en el aire.

Estas partículas son de saliva o de fluido respiratorio

y en caso de estar infectados, pueden contener virus.

Cuando gritamos, emitimos 50 veces más partículas

que cuando estamos en silencio.

También hay una correlación entre el volumen

de cuando hablamos o cantamos

y la cantidad de partículas que emitimos.

Por tanto, hablar bajito o guardar silencio

es una medida efectiva para reducir la emisión y, por tanto,

para reducir el riesgo de contagio.

Es una herramienta más de la que disponemos

y por lo tanto, necesitaremos seguir utilizando

mascarilla bien ajustada,

necesitaremos seguir manteniendo distancia interpersonal,

porque esto hace que las partículas más grandes

no lleguen a mi interlocutor y las más pequeñas,

que se mantienen en el aire, están más diluidas,

a más distancia del emisor.

Tiempo de otoño y tiempo de tos,

tos de coronavirus y de cualquier otra enfermedad.

Y por ahí va hoy la pregunta del millón, doctor Fabiani.

En general, no.

Y no por varios motivos. Primero, tenemos que recordar

que la tos es un mecanismo de defensa

y hay que dejarla que actúe.

No tenemos que obsesionarnos en no toser absolutamente nada.

Segundo, porque los jarabes para la tos, en general,

son poco eficaces, tanto en adultos, como en niños,

pero no están exentos, no están libres de efectos secundarios

y por tanto, siempre, como todas las medicaciones,

con cautela y mientras menos, mejor.

Y en tercer lugar, porque no debemos olvidar

que si la tos se prolonga mucho, se hace muy intensa

o asocia a otros síntomas, por ejemplo, fiebre,

dificultad respiratoria, debemos contactar con nuestro médico

por si más allá de ese jarabe que hemos comentado,

pues hay que hacer algunas cosas más.

Pero fíjate que no debemos olvidar que si tenemos esa típica tos seca,

irritativa, con pinchazos en la garganta,

pues más allá de tirarnos a buscar un jarabe de este tipo,

tenemos que recordar que hay cosas muy importantes,

como no forzar la voz, es decir, hablar bajo,

evitar alimentos, sobre todo, bebidas con temperatura muy extrema,

no hay que tomarlas muy frías, ni muy calientes.

No fumar, que es muy irritante para nuestra garganta.

Tomar miel, que puede ayudarnos a aliviar esa tos seca

y a poner más suave la garganta y por supuesto, a hidratarnos.

El problema, ya sabes, es que muchas personas

tienen una idea diferente de la hidratación, como Álvaro,

amigo nuestro y paisano tuyo, porque nos escribe desde Sevilla.

Lo que sube el ácido úrico, efectivamente, entre otras cosas,

es el alcohol y por tanto, la cerveza con alcohol,

como cualquier bebida alcohólica,

tiene esa capacidad de subir el ácido úrico.

Pero bueno, aunque no subiera el ácido úrico,

el alcohol no es recomendable.

Mientras menos alcohol bebamos, mejor, pero no solo cerveza.

Y por otra parte, recordad que no solo importa

la cifra del ácido úrico, sino cómo he llegado a esa cifra.

Porque si tengo el ácido úrico alto porque bebo mucho alcohol,

porque tomo mucha carne roja, muchísimo embutido,

pues igual, independientemente de cómo esté la cifra de ácido úrico,

pues esos hábitos dietéticos,

seguramente, no me están viniendo nada bien.

Oye, ¿y qué me dices del vino?

Antes se decía que un vasito de vino en las comidas

y sobre todo, vino tinto, era precisamente bueno para el corazón.

Antes se decían muchas cosas, Miriam,

pero no, mira, lo único bueno que tiene el vino

es que viene de la uva, pero créeme que es mejor

tomarse un puñado de uvas que un vaso de vino.

Es más, lo único bueno de un vaso de vino al día

es que sea eso, un vaso

y que no sean dos, tres o cuatro vasos.

Mientras menos alcohol, mejor,

así que vamos a sacar una señal de prohibido a beber alcohol,

sobre todo, si es un consumo diario habitual

y más aún, si es en grandes cantidades

y una señal de prohibido que es especialmente importante

en los más jóvenes.

Muchísimas gracias, doctor, apostemos, claro que sí,

por una vida saludable, sin alcohol y con la alegría de vivir.

Por eso, llegamos al final de "Saber Vivir"

con música de la buena,

porque es música cantada con el corazón, con el alma pura

de la cantautora Pamela Magal, que lleva su música

a quien más le ayuda y más la puede necesitar.

Con su magia de ilusión, os dejamos hasta el domingo que viene.

De corazón, cuidaos mucho.

# Si mi alma

# habitara otro cuerpo. #

Para mí, la música es mi forma de expresarme con el mundo.

# Llanto.

# Escucharía mi voz

# en el silencio, sí. #

Cómo puedes ayudar con algo que te hace tan bien a ti

y realmente, que haya una conexión

a través de algo tan bonito como el arte, como la música,

en este caso, es maravilloso.

Los chicos de Danza Down son personas que lo dan todo,

que se emocionan, que son superexpresivos.

# Me verías

# como yo te veo.

# Si mis ojos

# se cegaran de llanto. #

Y lo transmiten.

Emocionante haber rodado esa escena con ellos, la verdad.

Yo creo que ayudar ayuda

y realmente, la música es una compañía.

Es recordar momentos, es trasladarte a tu infancia,

con tus seres queridos,

y realmente, creo que esa conexión es maravillosa.

Poder llegar a personas que están hospitalizadas,

que reciben diálisis y con la música,

es una bendición.

Me siento muy afortunada de hacer este corto,

que fue un sueño, la verdad.

Alberto Collantes, que es el director,

él me acompañaba a hospitales a cantar con "Música en vena",

y realmente, surgió entre los dos la idea de contar

cómo la música puede ayudar y puede alivianar procesos

y puede acompañar a personas en el día a día,

a superar obstáculos y hacer la vida más fácil.

Te hacen aprender y realmente, reconforta muchísimo.

Para mí también fue un reto.

Yo no había trabajado nunca con chicos con autismo

y es increíble cómo ellos logran comunicarse

y por ahí, hacer avances día a día con la música, ¿no?

(Música)

Muy bien, Jaime.

Natalia, cuéntame cómo ha sido la evolución de Jaime

en todos estos años con la musicoterapia.

-Jaime tenía muchas dificultades

en la comunicación y en el habla.

A través de las canciones, conseguimos que empezase a hablar.

La música es una forma de comunicación universal

importantísima.

# Saber que se puede, # querer que se pueda.

# quitarse los miedos, # sacarlos afuera,

# pintarse la cara color esperanza,

# tentar al futuro con el corazón,

# con el corazón.

# Con el corazón. #

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Saber vivir - 29/11/20

29 nov 2020

Esta semana hablamos sobre el calcio y cuánta cantidad absorbemos: un concepto que se conoce como biodisponibilidad. Hablamos sobre el café y sus propiedades, seguridad alimentaria en las ensaladas de bolsa y las setas, de la relación que hay entre una dieta rica en grasas y nuestro nivel de ansiedad y sensación de dolor. Nos acompaña el actor Roberto Álvarez de la serie ‘Servir y Proteger’, repasamos la carrera del jugador de baloncesto Raül Álvarez, descubrimos cómo es vivir con diabetes, desde niños hasta ancianos, y cómo la música puede ser una gran herramienta para conectar con los demás y derribar obstáculos.

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