Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 11/04/21 - ver ahora
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Bienvenidos a "Saber vivir".

La primavera avanza y el mercado se llena de fruta.

Fruta roja, amarilla, de postre, o para comer entre horas,

que ya veremos si engorda o adelgaza,

o si sube el azúcar, como mucha gente cree.

Fruta habrá en la cocina de Marta

con una deliciosa propuesta de tarta de queso,

después de una tortilla en su versión más saludable.

¿Qué hacéis con la que os sobra? ¿La guardáis en un táper?

Atención a lo que os contamos sobre el plástico y la silicona

en contacto con los alimentos, que hay mucho mito en eso.

Y mitos hay también sobre el calcio y la osteoporosis.

Tema de consulta con el médico de familia,

que también se ocupa de los estornudos.

¿Síntoma de alergia o de una infección respiratoria?

¿Cuál es la base para estar sanos? Una correcta alimentación.

El mercado ya nos espera para comer fruta fresca, de primavera.

Muy buenas, Jorge. Hola.

Qué buena pinta tienen esas fresas.

Están en su momento óptimo. Sí.

Además, tenemos esta variedad, Leyre, que es muy dulzona.

¿De dónde vienen? De Huelva.

¿Qué tal andan de precio? Han bajado mucho de precio ya.

Está en su punto óptimo de compra y para comer.

¿Qué otras frutas tenemos ahora de temporada?

Ahora tenemos también la ciruela roja.

Y la pera de Comicio, que viene de Lérida.

Estas claves que hemos escuchado son las que siempre

tienen que estar presentes en un producto de temporada,

pero ya no solo por el buen precio, que está muy bien,

sino porque también es un producto más sostenible.

Al venir de cercanía, no tiene que recorrer

un montón de kilómetros en vano.

¿Nutricionalmente salimos ganando? No hay una gran diferencia,

pero es cierto que la fruta de temporada,

como ha pasado más tiempo en la mata o en el árbol,

no solo acumula aromas y sabor,

sino que le da más tiempo a acumular antioxidantes,

así que es posible que nos encontremos

una pequeña mayor cantidad de vitaminas.

¿Cómo introducimos fruta en el desayuno?

Propongo una tostada con fruta.

Por ejemplo, pera y canela, o fresa y canela quedan genial.

Media mañana.

Algo fácil de llevar, con su propio envoltorio,

un plátano, una mandarina.

Pues sí, me encantan las mandarinas.

Manzana, pero no solo para el postre.

En una ensalada queda genial y también en guisos,

que puede sustituir a la patata.

En la merienda,

pero que sea divertida, que les guste a los chavales.

Fruta y divertido es sinónimo, con todos estos colores.

Ponemos algunos trocitos con canela, con yogur,

unos frutos secos, unas virutas de chocolate,

la fruta que tú quieras, a trocitos para merendar.

Si es que son chuches.

Y terminamos en la cena.

Imagínate que a lo mejor no llegas con tanta hambre,

pero siempre puedes recurrir a la fruta.

A lo mejor se puede compartir. ¿Una piña?

Sí, eso quizás es una ración muy grande.

(RÍE)

Cinco raciones de fruta y verdura al día,

¿pero cuántas de fruta y cuántas de verdura?

Para que no se nos olvide.

La verdura va en las comidas principales,

comida y cena, entonces, son dos de esas raciones.

En el formato que tú quieras, ensalada, sofrito, al horno...

Y luego, si la fruta se puede tomar en el postre,

ahí ya van dos raciones.

Te encuentras con las cinco casi sin pretenderlo.

¿Las raciones son las mismas para todas las edades?

El número de raciones sí, pero adaptamos el tamaño.

Si para un adulto, la ración es una fruta mediana,

una pera, una manzana, una naranja,

en los niños nos vale con menos cantidad.

Podría ser una mandarina.

¿Y entonces por qué no comemos más fruta?

Si es tan saludable y está tan rica.

Hay tantas excusas como mitos, empezando por la idea

de que la fruta engorda

y que se digiere mal si se toma de postre.

Beatriz, buenos días. Buenos días, Miriam.

Desde luego, son mitos. La fruta no engorda.

De hecho, el consumo de fruta

se asocia con un menor peso a largo plazo.

Y desde luego no se digiere peor en el postre, ni fermenta,

ni vamos a aprovechar menos sus nutrientes...

Son todo mitos.

Tenemos que consumir fruta porque es buenísima

a cualquier hora.

¿Y cuanto más dulce es la fruta más calorías tiene?

Pues no es exactamente así,

porque hay frutas que son muy dulces

y no tienen más kilocalorías que otras menos dulces.

Depende del agua que tengan, de la fibra, de los ácidos...

De la composición global de la fruta.

Te voy a poner un ejemplo, o varios,

por cada cien gramos de fruta,

tenemos que la sandía nos aporta 15 kilocalorías.

El melón y el melocotón, 30 o 35 kilocalorías.

La manzana o la piña, 45. La mandarina, 50.

Las cerezas, 58. Las uvas, 65.

¿Tenemos que preocuparnos de las kilocalorías de la fruta?

No, no tenemos que preocuparnos

de la energía que nos aporta la fruta,

tenemos que preocuparnos de la energía

que nos aportan otros alimentos menos saludables que la fruta

y que a veces los tomamos en sustitución de la fruta.

Veo que en esa lista no has metido al plátano,

no sé si es

porque tiene más calorías que el resto de las frutas.

No, lo he dejado para el final precisamente para pedirle perdón.

Pobre plátano, con lo saludable y nutritivo que es

y la mala fama que arrastra. Es verdad.

No es un alimento excesivamente calórico, ni mucho menos.

Aporta unas 85 kilocalorías por cada cien gramos.

Piensa que un yogur natural, azucarado,

de los que tenemos en casa y que nos parecen tan saludables

tiene más de cien kilocalorías.

Independientemente de la energía que nos aporte,

dejemos las kilocalorías a un lado, porque lo que nos interesa

es el valor nutritivo de los alimentos.

El plátano es genial para las competiciones deportivas

porque nos ayuda a reponer fuerzas,

nos da energía durante la competición,

pero también nos repone las reservas de glucógeno,

y de algunos minerales que perdemos con el sudor,

como el sodio o el magnesio.

¿Y en el extremo opuesto tampoco adelgaza tomar fruta?

Porque hay muchas dietas

que se basan en eso, en tomar únicamente fruta,

la dieta de la piña, de la uva, de la manzana...

La fruta ni engorda ni adelgaza,

lo que hace es nutrirnos y darnos salud.

Para perder peso de forma saludable y mantenida en el tiempo

tenemos que perder grasa

y esto no lo conseguimos con alimentos.

Es verdad que siguen una dieta a base de fruta

durante varios días

y vemos que parece que pierden peso,

pero lo que pasa es que pierden agua

por el poder diurético de la fruta

y, además, están siguiendo dietas muy hipocalóricas.

Es decir, consumen menos energía de la que su cuerpo necesita,

pero esto no es porque la fruta

le esté comiendo la grasa que tienen.

Lo que pasa es que perderá agua y, probablemente, masa muscular,

y eso no nos interesa.

Más mitos que no dejan de ser pretextos para no comer fruta:

que sube el azúcar, la glucosa de la sangre.

No. Es verdad que la fruta tiene azúcares,

pero siempre que la consumamos entera

se consideran azúcares intrínsecos, esa fructosa que tiene la fruta.

Aquí vamos a aprovechar para desmentir otro mito:

los diabéticos no pueden tomar fruta.

Ese es un mensaje anticuado que ahora mismo

todas las sociedades médicas con voz en el tema de la diabetes

nos dicen que las personas con diabetes deben comer fruta.

Tenemos que poner más fruta encima de la mesa a partir de hoy

y, si es después de un buen plato de comida,

mejor para nuestra salud.

Un ejemplo es esta cazuela de pescado tradicional,

el "esmarris".

Viajamos a la Costa Dorada.

(Graznidos)

(Graznidos)

Buenos días, Mauri. ¿Terminando ya la jornada de pesca?

-Sí, hace un ratito que hemos acabado

y ahora estoy limpiando estos boquerones

para hacérmelos para comer.

-Bien frescos, ¿no? -De ahora mismo.

-¿Qué se puede hacer con ellos? -Se pueden hacer varias cosas.

Se pueden hacer rebozados, fritos.

-Pero una receta más de "Saber vivir",

que no lleve frito. -Una de "esmarris".

-¿En qué consiste la receta de "esmarris"? Cuéntame.

-Es un plato marinero muy local, de productos locales,

muy saludable.

Empezaríamos con aceite de oliva de nuestras tierras.

Cuando esté un poco caliente, tenemos ajos cortados.

Esperamos a que se doren un poco.

Acto seguido, freímos aquí las rebanadas de pan.

Vamos a darle una fritada rápida al perejil.

Con mucho cuidado porque, al llevar mucha agua, salta.

(RÍEN)

-Y yo sin delantal.

-Ahora seguimos con unos tomates que hemos asado al horno.

Ahora nos faltaría echar un poco de pimentón dulce,

un poco de canela, y un poco de pasta de ñoras.

-Cuéntame de dónde viene esta receta.

¿Cuál es el origen?

-Es un plato cuyos orígenes vienen de los romanos,

de las barcas que iban al pescado azul,

se les pagaba a los pescadores con una parte de la captura

y con estas capturas llegaban a casa,

hacían los "ranxets", que es un guiso de pescador.

Hay gente que la hace con caballa, que es pescado azul, con sardina...

Pero, básicamente, pescado azul.

-Muy saludable el pescado azul, como nos gusta en "Saber vivir".

-Ahora mojamos la picada.

Le echamos un vino tinto o blanco, un alcohol para licuarlo un poco

y poderlo poner a guisar.

Nos queda echarle un poco de caldo de pescado.

Mientras, limpiamos el boquerón.

Le hacéis un corte en el pescuezo, que notéis que se rompe la espina.

Estiráis para la parte de la barriga.

-Sale todo. -Y nos saldrá todo.

-¿Ya está limpio? -Sí.

Ahora introducimos los boquerones.

La cocción es muy rápida, cinco minutos.

Dejamos reposar en la misma salsa y listo.

-Ahora falta lo mejor. Vamos a probar.

-No, no, prohibido probarlo hoy.

Lo ideal es comerlo de un día para otro.

-No me digas eso.

De un día para otro, me lo llevo y lo pruebo mañana.

¿Y qué hacemos si nos sobra algo de ese rico plato de pescado?

Guardarlo en la nevera. ¿Durante cuánto tiempo?

El pescado cocinado aguanta bien en la nevera, a cuatro grados,

durante cuatro días,

y, si lo metemos en el congelador, a 18 bajo cero,

hasta cuatro meses.

Pues al táper, pero vamos a ver qué tipo de táper.

De plástico, de cristal... ¿Cuál es la mejor opción?

Generalmente, los que tenemos son vidrio,

que es el material que se usa para estos recipientes,

o plástico.

Es indistinto, siempre que sean aptos para uso alimentario.

¿Y cómo lo sabemos?

Porque normalmente vienen identificados con un símbolo.

Es una copa y un tenedor. No es obligatorio,

pero generalmente sí lo encontramos.

Además de esto, tenemos que fijarnos

en que esté en buen estado, que no esté roto, deformado,

que no tenga manchas que no se puedan quitar.

Con esas dos consideraciones ya perfecto.

¿Y te has preguntado alguna vez

si puedes calentar el plástico en el microondas?

Muchas veces.

Porque corre el rumor de que no se puede hacer

porque migra el plástico, se transfiere a los alimentos.

¿Qué tenemos que hacer para estar seguros de que lo podemos usar así?

Ver que ponga "apto para microondas".

Bien con un símbolo o letras directamente.

En ese caso, podemos estar absolutamente seguros.

¿Qué me dices del táper de vidrio? ¿Lo podemos meter en el microondas?

Sí, sin problema, porque el vidrio

aguanta entre menos 40 grados y hasta más de 300.

Además, es muy buena opción porque es más sostenible.

Lo reutilizamos muchas más veces y dura mucho más tiempo.

Volvemos al plástico,

en este caso, el clásico film transparente,

que usamos muchas veces

para envolver alimentos, conservarlos o para cocinarlos.

¿Es seguro? Sí, es seguro,

desde luego para conservar alimentos

y para usarlos con el microondas,

pero no podemos usarlo para cocinar a altas temperaturas,

por ejemplo, en el horno, porque no está preparado para eso.

Mientras lo respetemos, sin problema.

Después tenemos también el papel de envolver,

también lo llamamos papel de plata.

¿Es seguro? Es seguro con una excepción.

Los alimentos que son muy ácidos,

por ejemplo, la salsa de tomate o el pescado con limón

no se deben envolver en el papel de aluminio

porque ahí sí que hay riesgo

de que el ácido reaccione con el aluminio

y pasa un poco a los alimentos.

No nos asustemos, es mejor evitarlo,

pero no nos pasa nada a corto plazo.

No obstante, también tenemos algunos mitos

sobre el papel de aluminio

que dicen que solo se puede usar por un lado.

Eso es absolutamente falso.

Tanto la cara mate como la brillante

pueden entrar en contacto con los alimentos sin problema,

con la excepción de los ácidos.

Llegamos a la silicona. Aquí vemos unos envases.

Podemos usarlo para el horno, para el microondas,

incluso para la cocina al vapor, se están poniendo muy de moda.

Y qué bien, porque la cocina al vapor está fenomenal,

porque la temperatura no es muy elevada

y tampoco usamos agua directamente,

así que mantenemos más los nutrientes.

Si los usamos para horno, tenemos las desventajas

de cocinar en el horno, que la temperatura es muy elevada,

y la silicona sí que la aguanta,

pero los nutrientes se destruyen un poco más.

No obstante, en el horno es una delicia,

porque se producen algunas reacciones

que les da un sabor, un color, una textura dorada, tostada

que es muy deseable.

¿Qué tenemos que tener en cuenta?

La destrucción de nutrientes depende de la técnica de cocción,

de la temperatura, del agua que utilicemos,

pero no del envase.

La silicona se puede usar perfectamente,

resiste altas temperaturas,

no transfiere silicona a los alimentos

y es perfectamente segura.

Muchísimas gracias, Beatriz.

Ya hemos aprendido

qué material es mejor para cocinar y conservar los alimentos,

ahora solo queda elegir alimentos saludables,

como las legumbres.

Si os gustan los garbanzos, seguro que os gusta el hummus.

Sobre este plato tan de moda nos habla el nutricionista

muy famoso en el mundo digital Carlos Ríos.

La base de un buen hummus es un buen garbanzo.

Nosotros usamos un garbanzo IGP, indicación geográfica protegida,

que es de origen Escacena.

Es un garbanzo que le da

la cremosidad característica a nuestro hummus

y lleva un 65 % de nuestra receta.

Luego añadimos aceite de oliva 100 %.

Añadimos el tahini,

la crema de pasta de semillas de sésamo tostado,

zumo de limón, que le otorga esa acidez que ayuda a conservarlo,

añadimos un poco de sal,

porque queremos que nuestros productos sean saludables,

y luego la mezcla de especias, comino, pimentón y ajo molido.

El proceso de elaboración de nuestro hummus

es un proceso industrial, pero muy tradicional.

Ponemos en remojo el garbanzo, entre 12 y 24 horas,

posteriormente pasa a cocción,

y luego se mezcla con los ingredientes y se tritura.

Una vez envasado el producto,

le aplicamos el tratamiento térmico,

el baño maría muy suave.

Después del proceso de pasteurización,

nuestro baño maría casero,

bajamos el producto bruscamente de temperatura.

Ahora mismo está a 1,8. Sale aproximadamente a 40 grados.

Eso hace que el producto sea seguro para todos nuestros clientes.

El hummus tiene una alta densidad nutricional,

que significa

que, con las pocas calorías que tiene,

aporta muchos nutrientes, como proteínas,

grasas buenas, hidratos, vitaminas...

Y, además, es saciante.

¿Cómo podemos comer el hummus? De muchas formas.

La principal es el picoteo, el picoteo sano,

porque lo combinamos con verduras, como pimientos, zanahorias...

Luego estaría la opción de combinarlo con pan,

como el típico bocadillo, pero echándole legumbres al pan.

Luego también podríamos utilizar otras variantes,

como los burritos, tortitas de harina integral...

Al tener una base de legumbres, es muy saludable

porque entraría como alimento protector,

como son las frutas, las verduras, las hortalizas,

porque es un alimento vegetal.

Es rico en antioxidantes, fibra, minerales, vitaminas...

Es algo para consumo diario

y, además, lo bueno es que podemos comer las legumbres del hummus

de forma fácil, divertida y versátil.

Garbanzos en hummus y en potaje.

Seguramente que los habréis comido esta Semana Santa,

pero también torrijas, pestiños, monas de pascua

y, como cada año, tras los excesos de Semana Santa,

toca bajar unos kilos

y lo primero que nos quitamos habitualmente es la grasa,

la de la carne, del embutido, doctor Guerra.

Pues así es, Miriam.

¿Por qué la grasa de la carne y el embutido?

Porque son grasas saturadas que tienen muchos problemas.

¿Cuáles? Lo primero, tienen una cantidad de calorías tremenda.

Para que te hagas una idea,

un gramo de grasa son nueve kilocalorías.

¿Y cuánto nos cuesta perder un kilo de grasa como este?

Este kilo de grasa animal, porque es manteca,

nos costaría quemarlo 7.000 calorías.

Para que te hagas una idea, eso es más del doble

de lo que gasta cualquier adulto sano en un día.

Por otro lado, esta grasa

se nos puede acumular en las arterias

y producir las famosas placas de ateroma

que nos pueden dar algún que otro susto a nivel del corazón.

Además, ya lo hemos dicho otras veces,

la grasa animal se digiere con mucha dificultad.

Vamos a hacer trabajar mucho más a nuestro intestino

si tomamos grasa que si tomamos otra cosa.

¿Y si tenemos sobrepeso

corremos más riesgo frente al coronavirus, por ejemplo?

Efectivamente, también se produce

una alteración del sistema inmunitario.

Por lo tanto, ese sistema va a funcionar peor

y vamos a ser más sensibles

a cualquier infección bacteriana o vírica,

como, por ejemplo, el coronavirus.

Ahora que estamos en plena pandemia,

lo mejor que podemos hacer si nos sobra peso es perderlo.

Sin duda, porque está más que demostrado.

La grasa periférica, la que acumulamos por el cuerpo,

en el abdomen, en la zona de las piernas,

produce una inflamación sistémica.

Es decir, ya estamos un poquito inflamados

antes de cualquier enfermedad que podamos tener.

Por lo tanto, una vez que cojamos una infección,

como hemos dicho, de virus, por ejemplo, el coronavirus,

esa infección puede ser más grave.

A más obesidad, vamos a tener más riesgo de enfermedad grave,

más tiempo de hospitalización,

y, por lo tanto, más riesgo de perder la vida.

Es decir, la obesidad no es un problema estético,

es un problema de salud.

¿Es cierto que ahora, el comienzo de la primavera,

es el mejor momento para perder el peso que nos sobra

porque el metabolismo se reactiva después del invierno?

Eso es un mito que tiene poco de realidad.

Nosotros no consumimos más calorías en verano porque hace más calor

ni el metabolismo se activa,

de hecho, en todo caso, sería lo contrario.

Con el frío necesitamos producir calor

y podríamos consumir alguna caloría más.

Lo que nos hará perder peso es nuestra actividad física,

también tiene que ver mucho con la edad, con el sexo,

con el tipo de trabajo que tengamos y, sobre todo, con la dieta.

Si ingerimos más de lo que consumimos,

vamos a engordar, ya sea invierno o verano.

¿Y por qué los expertos habláis de que perder el peso que nos sobra

es una carrera de fondo?

Porque, cuando empezamos a perder peso,

nuestro organismo

se tiene que acostumbrar a ese peso que pierde.

¿Esas dietas milagro

que nos hacen perder muchos kilos de repente funcionan?

Claro, si no comemos, perdemos peso,

pero lo recuperaremos muy deprisa,

porque no hemos acostumbrado a nuestro organismo

a esa pérdida de peso.

Tenemos que aspirar a perder inicialmente un 10 %,

dos o tres kilos, eso es suficiente para empezar.

Aparentemente, parece muy poco,

porque ese 10 % puede ser una talla, ¿no?

Te puede parecer poco a nivel estético, digamos,

pero el organismo lo empieza a notar desde el principio.

Nuestra tensión se regula mejor, el azúcar lo controlaremos mejor,

esa inflamación de la que hablamos empieza a bajar.

Por tanto, una pérdida de peso pequeña sí la nota el organismo.

Además, vamos a empezar por ahí, dos o tres

y, cuando estemos estabilizados, pues perdemos otros dos o tres.

Es como has dicho tú, una carrera de fondo.

Con paciencia. Muchísimas gracias, Gonzalo.

Pongámonos a ello desde ya y sigamos una buena alimentación

sin dejarnos liar con la comida.

De hecho, es el fin que se ha puesto

Miguel Ángel Lurueña,

doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos

en su nuevo libro, "Que no te líen con la comida",

porque no todo lo que venden como saludable lo es de verdad.

Lo natural está de moda.

Sin duda, el reclamo que más repite en la etiqueta de los alimentos

es 100 % natural.

En realidad, es un término vacío que no significa nada,

no está definido en la legislación, aunque normalmente

se nos da a entender que el alimento no tiene aditivos.

Esto puede llevarnos a pensar que los aditivos son peligrosos,

pero no es así, los aditivos son seguros.

Deberíamos fijarnos

en las características del alimento.

En este caso, estamos ante un pan elaborado con harinas refinadas,

con lo cual no sería muy recomendable,

a pesar de que no tiene aditivos.

Sin embargo, aquí estamos ante un bote de legumbres en conserva,

que sí es recomendable, a pesar de tener antioxidantes,

que se utilizan para que el color no se oscurezca

y no se desarrollen sabores o aromas anormales.

También otro reclamo frecuente es la etiqueta "ecológico".

De nuevo estamos en el mismo caso.

Deberíamos fijarnos

en las características del alimento.

Un chocolate no empieza a ser saludable

por tener la etiqueta "ecológico".

En este caso, tiene un 25 % de azúcares añadidos.

También se nos dice en algunas ocasiones

que lo ecológico es más sostenible, pero no es necesariamente así.

Aquí tenemos unos calabacines con el sello "ecológico"

envasados en plástico.

La solución es fijarnos en los alimentos,

que sean frescos o poco procesados,

saludables, de temporada y de cercanía.

Que no te líen con la comida ni con la tortilla,

que para eso tenemos a Marta Verona,

hoy con sus versiones más saludables de la tortilla

y, atención, de la tarta de queso,

un pastel con fresón supernutritivo,

pero antes nos metemos

en la consulta del médico de familia

para hablar de los estornudos

y de cómo cuidar el calcio de los huesos.

Qué importante es cuidar los huesos y, más aún,

si sois mujeres o al menos es lo que se suele decir.

Tenemos que cuidar los huesos todos,

seamos hombres o mujeres, altos o bajos,

lo que pasa es que es cierto que las mujeres,

a partir de la menopausia y por los cambios hormonales,

tienen una pérdida más acelerada de la masa ósea,

pero como esta pérdida es previsible, lógica, esperada

podemos adelantarnos a ella con la prevención,

alcanzando un buen pico de masa ósea.

Cuando tenemos que alcanzar

cuando somos jóvenes, con 25, 30, 35 años

la mejor calidad posible de nuestros huesos.

Asumiendo que con el paso de los años la perderemos,

si hemos partido de una buena calidad previa,

conservaremos una calidad aceptable

durante toda nuestra vida.

Por eso no podemos esperar a ser mayores

para cuidar nuestros huesos, tenemos que hacerlo desde jóvenes.

Por cierto, la descalcificación del hueso no duele.

Hay mucha gente preocupada porque tiene dolores articulares,

por ejemplo, por artrosis,

y le preocupa que eso signifique que está muy descalcificado.

El calcio no tiene relación directa con el dolor articular.

Pues vamos a cuidar los huesos. Lo primero que se dice

es que debemos tomar mucha vitamina D, la del sol,

para los huesos y, ya de paso,

tener buenas defensas en estos tiempos de coronavirus.

Y tenemos que recordar

que el principal aporte de esta vitamina,

la vía fundamental la tenemos con la exposición solar,

así que toca disfrutar del sol de primavera,

recordando que, con 15 minutos al día,

tres o cuatro días por semana, es más que suficiente,

eso sí, no basta con el sol que me dé en la cara en un momento.

Además de la cara,

tengo que exponer completamente los brazos, o las piernas,

o la zona de la espalda.

Además de esta vía fundamental de aporte de la vitamina D,

tenemos una vía secundaria, que también nos puede ayudar,

la dieta.

Tomando huevo, pescado azul o algunos tipos de setas.

Saquemos un semáforo verde a disfrutar del sol,

haciendo ejercicio al aire libre, disfrutando de un paseo al sol,

que fortalece nuestros huesos, nuestro sistema inmunitario

y hasta el ánimo, tres en uno.

Entonces, si tomamos el sol,

no hace falta tomar suplemento de vitamina D.

¿Tampoco son necesarios los productos

enriquecidos con calcio y vitamina D?

No me negarás que el calcio

es tan importante como la vitamina D.

Tú pide por esa boca, yo no te niego nada.

Efectivamente,

el calcio es esencial para la salud de nuestros huesos,

pero fíjate que siempre que alguien nos dice que tomemos más calcio

automáticamente le sale:

"Toma más leche, más productos lácteos".

Es cierto que los lácteos tienen una buena cantidad de calcio,

son un buen aporte de calcio.

Por ejemplo, el queso curado,

donde el lácteo está muy concentrado,

tiene una gran cantidad de calcio,

pero, si eres una persona que prefiere no tomar lácteos,

porque no te gustan, o no le caen especialmente bien,

tenemos otros alimentos muy ricos en calcio.

Por ejemplo, esas sardinitas en aceite tan ricas,

que te las tomas con la propia espina

tienen una gran cantidad de calcio, bastante más que un vaso de leche.

Y hay más alimentos:

los frutos secos, las legumbres, las gambas...

Hay muchos alimentos que tienen una gran cantidad de calcio,

así que menos tirarnos de cabeza a esos productos enriquecidos

o a pastillas de calcio y más aprovechar ese calcio

que nos espera en la naturaleza para que nos lo comamos.

¿Tampoco es necesario suplementar con calcio y vitamina D

si, por ejemplo,

estamos tomando antiinflamatorios como los corticoides?

Porque se dice que descalcifica los huesos.

Efectivamente, uno de los efectos secundarios

ampliamente conocidos de los corticoides.

Depende directamente de la dosis, a más dosis más descalcificación,

y del tiempo de uso.

Aquí tenemos que hacer lo que nos indique nuestro médico.

Si hay que suplementarlo de alguna forma, hacerlo.

A lo que sacaremos un semáforo rojo muy grande

es a determinados hábitos que sabemos a ciencia cierta

que favorecen la descalcificación.

Semáforo rojo al sedentarismo, a la falta de ejercicio físico,

empeora la salud de nuestros huesos.

Semáforo rojo al tabaquismo,

fumar empeora la salud de nuestros huesos.

Semáforo rojo a beber alcohol,

empeora la salud de nuestros huesos.

Disfrutemos de la primavera, pongámonos las zapatillas

y a mover el esqueleto al aire libre,

una forma estupenda de fortalecer nuestros huesos.

Movamos el esqueleto desde primera hora de la mañana

y saludando al sol,

como nos invita la profe de yoga de "Saber vivir".

A cuidar el cuerpo.

¿Haces ejercicio por la mañana o eres más de tarde?

Hoy hablaremos de los beneficios

de la práctica de yoga por la mañana.

Nos ayuda a ser más constantes en el ejercicio,

a mejorar nuestro nivel de energía,

a reducir los niveles de estrés, y a descansar mejor.

Vamos a empezar nuestra práctica con la serie de saludo al sol.

Nos mantenemos con los pies juntos.

Al exhalar, manos al centro del pecho.

Si tenéis mucha dificultad, mantenéis las rodillas flexionadas

para favorecer que la columna trabaje adecuadamente.

Derecho atrás. Izquierdo atrás.

Continuamos complicándolo un poco con una postura más.

Y vamos abriendo el pecho y estirando la columna.

Si puedo trabajar un poco más intenso, tenso las piernas.

Vamos a calentar la zona de los hombros

para ir abriendo el pecho y facilitar la respiración.

Giramos los hombros, bajamos los trapecios

y mantenemos la columna estirada hacia arriba

y el pecho abierto.

De vez en cuando rotamos los hombros,

bajamos los trapecios

y mantenemos la estabilidad de las piernas

y la columna estirada hacia arriba.

Eso ayuda a ajustar el cuello

y facilita la relajación de la zona de los trapecios.

Vamos a activar las piernas y a entrar en calor.

Vamos a trabajar con más suavidad.

Si necesitamos adaptar la postura, lo haremos sentadas en la silla.

El tronco lo inclinamos 30 grados hacia delante.

Los brazos resisten arriba y atrás.

Podéis bajar hasta quedaros con los fémures horizontales.

Y terminamos con una torsión,

uno de los ejercicios

más beneficiosos de la práctica de yoga.

Muy importante que, cuando giramos la columna,

tenemos que estirarnos, dar espacio a los órganos

y favorecer la respiración.

Y volvemos al centro.

Como hemos visto, practicar yoga por la mañana

tiene múltiples e importantes beneficios.

Os animo a practicar en casa la secuencia de hoy

y empezaréis el día con mucha más energía y vitalidad.

Namasté.

Al aire libre estaba Marta con sus alumnas

y, a partir de abril,

hay gente que es salir y ponerse a estornudar,

que para muchos es sinónimo de resfriarse

o, en estos tiempos, de algo todavía peor, doctor.

Recordemos que un estornudo es un mecanismo reflejo, de defensa.

Igual que ocurre con la tos.

Me entra una pequeña mota en la nariz,

me da un poco de cosquilleo, estornudo y nariz limpia.

Un estornudo suelto no tiene más importancia.

Es verdad que en algunos procesos en los que se inflama un poco

la mucosa nasal puede haber estornudos frecuentes.

Por ejemplo, en el resfriado los estornudos son muy frecuentes.

Podría ocurrir en la infección por coronavirus,

aunque en absoluto es un síntoma frecuente.

No es muy frecuente

que el estornudo sea el síntoma habitual.

También puede ocurrir en cuadros no infecciosos,

por ejemplo, en la alergia.

Hay múltiples causas que pueden provocar estornudos

y ninguna debe preocuparnos, pero, si nos da un estornudo,

no debemos hacerlo nunca en la mano,

sino en la flexura del codo.

Después, si nos hace falta, podemos usar un pañuelo desechable,

y luego, eso sí, un buen lavado de manos.

Esto sí conviene

que lo hayamos aprendido a estas alturas.

Ahora hay unas fechas

en los que algunos, tengan infección o no,

estornudan más de lo que quisieran.

Veamos si lo he entendido bien.

Si no es infección ni resfriado, ¿es que tenemos alergia?

Puede serlo, pero es verdad que un estornudo de la alergia

y uno del resfriado son indistinguibles.

Sí es cierto que, según algunas cosas que los acompañan,

nos puede orientar

a que esos estornudos son señal de alergia.

¿Qué señales son estas?

Una es que los estornudos sean muy seguidos,

lo que llamamos estornudos en salvas.

Típico de la alergia.

Otro es que tengamos un intenso picor nasal

y que provoca el saludo del alérgico.

Y es que se hacen así mucho en la nariz.

También orienta hacia alergia que haya picor ocular, lagrimeo

o, por ejemplo, muy típico,

que esos estornudos aparezcan cuando paso junto al parque,

cuando estoy debajo de un olivo, de un pino,

cuando muevo cosas en el trastero y se mueve mucho polvo,

o cuando saludo a un perro en la calle.

Pues pensando en la alergia y también en el coronavirus,

fíjate en esta noticia.

Aseguran que la mascarilla

más adecuada en ambos casos es la ffp2,

porque no deja pasar el coronavirus ni tampoco el polen.

Debemos recordar

que cualquier mascarilla que utilicemos nos filtra,

no solo el paso de virus,

sino también el de otras partículas,

como el polen.

Es verdad que las mascarillas que filtran más, como las ffp2,

también filtran más el polen.

Es verdad que ambas mascarillas pueden ser eficaces,

sobre todo, para los síntomas respiratorios,

los síntomas nasales de rinitis, los síntomas pulmonares,

pero no tan eficaces para los síntomas oculares,

así que personas que tengan muchas molestias oculares,

picor, lagrimeo,

pueden utilizar unas estupendas gafas de sol,

que les protegerán de la llegada del polen a los ojos.

Sí tenemos que recordar

que este año, seamos alérgicos o no,

toca usar la mascarilla, es de uso obligatorio.

Saquemos una señal de peligro, si vemos que no estamos usando

la mascarilla cuando debiéramos,

cuando salimos de casa

o cuando nos reunimos con personas que no conviven con nosotros.

La vacuna contra el coronavirus no es obligatoria

y, aunque muchos no dudan en ponérsela,

otros siguen temiendo sus efectos secundarios,

porque todas las vacunas pueden dar reacción, ¿no?

Efectivamente, todas las vacunas pueden dar reacción,

pero no todas las vacunas para el coronavirus,

todas las vacunas que existen, todos los medicamentos,

todos tienen efectos secundarios.

¿Qué es lo importante que tenemos que recordar?

Que la inmensa mayoría,

la inmensa mayoría de estos efectos secundarios

son leves.

En el caso de las vacunas para el coronavirus

un poco de dolor en la zona de inyección,

algo de dolor de cabeza, que se inflame un poco esa zona,

que me dé un poco de malestar o incluso un poco de fiebre,

que no van a durar más de 24 horas.

Y en una minoría, de manera muy excepcional,

todas las vacunas pueden tener efectos secundarios más graves.

De cualquier forma, lo tenemos que tener muy claro,

ha insistido la OMS, en el caso de la infección por coronavirus,

lo mejor que podemos hacer es vacunarnos,

es la mejor decisión

que podemos tomar sobre nuestra salud,

porque los beneficios superan claramente a los riesgos.

¿Saben lo que ahora mismo tendría muchísimo riesgo?

Infectarse por coronavirus.

Además de mucho riesgo, sería una pena que lo hiciéramos

teniendo ya la vacuna, la solución al alcance de la mano.

Muchas gracias, doctor Fabiani.

Desde luego, lo de menos es tener un ratito la piel enrojecida.

Mira que es sensible la piel

y para mucha gente en primavera más todavía

porque la primavera la piel altera.

La primavera puede alterar el estado de nuestra piel.

Cuando cambiamos de un clima más seco y más frío,

como el invierno,

a un clima más húmedo y más caluroso como la primavera,

nuestra piel se resiente

y tiene a producir más sebo y más humedad.

En consecuencia, es más frecuente que se presenten

pequeños brotes de acné,

de hecho, tiene hasta un nombre, acné primaveral,

y también hace que la piel se sienta un poco más grasa

y que, a veces,

tengamos que modificar nuestras rutinas cosméticas.

Normalmente, las pieles que se ven más afectadas

por el cambio de estación son aquellas que llamamos de extremo,

las pieles muy secas, o sensibles, o las pieles más grasas.

Nos referimos tanto al acné juvenil como al de la mujer adulta.

Como sabemos, tiene una gran influencia hormonal.

En ocasiones pasa desapercibida o es mal diagnosticada.

Es importante recalcar en este tipo de pacientes

que el tratamiento difiere un poco del del acné juvenil,

ya que son pieles con menos cantidad de secreción sebácea

y, por lo tanto, con más tendencia a irritarse,

aunque se fotoprotejan para evitar manchas y secuelas permanentes.

Además, en primavera, y acusado por el uso de mascarilla,

ciertas pieles con tendencia grasa pueden sufrir un empeoramiento

de patologías como el acné,

ya que la zona que cubre la mascarilla

actúa con efecto oclusivo, obstruyendo el poro

y potenciando la aparición de granitos o puntos negros.

Voy con la mascarilla todo el día y noto que tengo muchos más granos.

A mí no me suelen salir muchos y con la mascarilla he notado

que la barbilla, sobre todo, la suelo tener peor.

He tenido algún granito en la cara, a veces aparecen, desaparecen,

pero nunca había pensado

que el cambio de estación tuviese algo que ver.

Con lo cual, este tipo de pieles

tienen que prestar especial atención,

en la higiene y en el cuidado

con cosméticos adecuados para la estación y tipo de piel.

Me pongo un poco de crema hidratante.

Hay que cuidarse un poco la piel.

Yo creo que es importante tener una disciplina

y, al final, eso te ayuda.

Por eso, para tener una piel sana es fundamental dormir ocho horas,

hay que descansar, intentar reducir el estrés,

que está detrás del desarrollo de muchas enfermedades de la piel.

Sabemos cómo la ingesta de azúcares

también aumenta el envejecimiento prematuro

y produce muchos brotes de enfermedades cutáneas.

La práctica de deporte también es fundamental

porque nos ayuda a reducir estos niveles de estrés

y a descansar mejor.

Todos estos pequeños actos

que podemos realizar a lo largo del día

también influirán

en que mantengamos una piel sana y saludable

a lo largo de los años.

Viniendo de la piel, Marta, hoy nos lo pones a huevo.

Lo ponemos a huevo

porque el huevo es estupendo para cuidar la piel,

para cuidar el cabello en forma de mascarilla,

pero también dentro del plato,

porque es un alimento supernutritivo,

cargado de vitaminas, minerales,

que nos cuida de dentro hacia fuera.

Venga, a romper huevos se ha dicho que en España,

para eso tenemos una larga tradición.

Fíjate, los huevos rotos forman parte de la historia de España.

Tú sabes el Quijote, ¿no? Por supuesto.

Pues su protagonista estaba enamorado de los huevos rotos,

como lo oyes.

Él decía que en algún lugar de la Mancha comía esto de aquí.

Una olla de algo más vaca que carnero.

Luego también tomaba salpicón las más noches.

Es decir, unos salteados de verdura.

Duelos y quebrantos los sábados. Lentejas los viernes.

Y algún palomino de añadidura los domingos.

¿Y aquí dónde están los huevos rotos?

Pues por ninguna parte.

En los duelos y los quebrantos.

Los duelos y quebrantos eran los huevos rotos, revueltos

que hacía con chorizo y tocino de cerdo.

Está claro entonces que los huevos

no faltaban en la Mancha de don Quijote,

¿pero y las tortillas? Qué ricas.

Tortilla francesa, de patatas... De patata seguro que no,

porque la patata, aunque ya la teníamos en España,

ya la había traído Pizarro de las Indias,

todavía no nos atrevíamos a comerla,

porque la gente no se fiaba a comer lo que crecía bajo tierra.

Tuvimos que esperar dos siglos a incorporar la patata

en nuestra alimentación.

A partir de ahí, empezamos a comer tortilla de patata, nos encantaba,

pero llegó el siglo XIX, Guerra de la Independencia,

y los andaluces se quedaron sin patata.

No me digas.

Entonces hicieron tortilla de patata sin patata.

Es decir, una tortilla al estilo francesa,

pero la cocinaban con aceite de oliva

y, por tanto, era una versión española de la "omelette".

¿Tú qué versión de tortilla nos traes?

Olorcito me está viniendo.

Porque estamos comiendo, además, con un montón de especias.

Estas tortillas dan alegría a la vista.

Esto le gusta a todo el mundo. Las utilizaremos como taco.

Por aquí tenemos una tortilla,

hemos utilizado de base un pescado,

salmón ahumado, utilizamos un montón de verduras,

rúcula, cebolla morada y salsa, una salsa saludable,

que es esta que tengo aquí,

es una salsa de queso crema, orégano, curry y aceite de oliva.

Esto es genial.

Lo podemos tomar tal cual o la podemos doblar, tipo "wrap".

Y te giro la ruleta de tortillas para enseñarte otra opción,

que esta sí que es totalmente vegetal.

Tenemos una salsa estilo mexicano, con un montón de especias.

Utilizamos maíz, un cereal, pimientos de colores y espinacas.

De nuevo lo cerramos

y esto es una maravilla para comer con las manos.

Además, eso hace

que las elaboraciones nos parezcan más apetecibles.

Te digo una cosa, estas tortillas tienen una pinta estupenda.

No quiero ni pensar

cómo sabrían si las hubieras hecho con huevos de oca, como estos.

"La vida de la oca es una vida supertranquila.

Por la noche las guardamos en un establo.

Por la mañana salen a pastar por el campo."

La alimentación de las ocas

es heno, lo que pastan por el campo,

bellotas en la temporada de bellotas

y nosotros les vamos sembrando diferentes granos.

Ahora les hemos sembrado berzas y cebada.

Normalmente, no se suelen separar ninguna de la otra,

a no ser que vaya alguna a poner.

A ver si han puesto.

Normalmente vienen siempre un poquito más de tarde.

Aquí, creo que por aquí puede haber alguno.

Además, está calentito, recién puesto.

Ellas suelen poner en la nave. Un 10 % pone fuera, en el campo.

Los entierran para que las alimañas

no se los roben.

Ese sonido es un mecanismo de defensa.

Hace una imitación de una serpiente.

Las ocas tienen, sobre todo, una época de puesta en primavera

y una en otoño.

Sí que es cierto

que con las condiciones climatológicas de la zona

estamos comprobando que se están uniendo las puestas

y está habiendo una sola temporada de puesta.

-¿Pican o no? -Hombre, si la enrabietas, sí.

El perro ayuda mucho.

El perro se llama Nadal y me ayuda mucho.

Una de las principales características de este huevo

es la densidad de la yema.

Esa densidad y ese color pastoso naranja tan característico

se lo da la alimentación que tienen.

La yema es muy delicada.

Entonces, hay que cascar el huevo poco a poco.

Intento que no caiga nada de cáscara.

A la gente la llama mucho la atención

porque es un huevo más grande.

Al decirles que es de oca, ya quieren probarlo.

Para que se haga bien el huevo, un minuto, minuto y medio.

A mis niños les encanta.

Estamos muy contentos porque la repercusión

que está teniendo el huevo de oca tanto en Córdoba como fuera

es de gran aceptación.

Huevo para la comida y también en la repostería,

porque hay muchos postres hechos con huevo,

pasteles, tartas como esta. Además, esta te va a encantar.

Es la tarta más buscada de internet, tarta de queso.

He buscado tarta de queso en internet y me aparecen

136 millones de resultados y en unas décimas de segundo.

Décimas de segundo es lo que tardará la gente en casa

cuando prepare esta tarta y luego se la coma.

Es una tarta saludable,

hecha con requesón, al estilo latino.

Versión latina. Latina, que no anglosajona.

No anglosajona.

Nosotros queremos que la "cheesecake"

es la única versión que hay de tarta de queso,

pues esta es la última versión, la moderna,

porque que sepas que la tarta de queso clásica

es tan mediterránea como los huevos rotos.

Todo comienza en la Antigua Grecia,

con los atletas de los juegos olímpicos

que, para coger energía,

tomaban sus tartas de queso endulzadas con miel.

De aquí la tradición pasa a Roma,

de Roma se extiende y llega ya a Inglaterra,

de aquí viaja a EE. UU. Y allí dicen:

"Vamos a cambiar el queso que teníamos aquí, latino,

y utilizamos queso crema".

Así aparece la "cheesecake",

pero nosotros hoy volvemos a los orígenes mediterráneos,

y la hacemos con requesón. Qué bueno.

Te cuento cómo hemos hecho esta receta.

Os lo cuento a todos, es sencillísima.

Utilizaremos requesón como queso base.

Por cada cien gramos de requesón utilizamos un huevo

y, a partir de aquí,

simplemente endulzamos con lo que más nos guste,

con dátiles, con sirope de agave, con estevia,

echamos una cucharada sopera de harina integral y al horno,

180 grados, 40 minutos.

Pues parece hasta sencilla y muy rica.

Si os falta algún dato, no os preocupéis,

que en la web de RTVE y las redes de "Saber vivir"

os dejamos toda la receta.

Da gusto ver la tarta.

Da gusto verla, pues imagínate comerla.

Muchísimo más, seguro.

Lo que siempre da gusto es ir al teatro

y ver una obra interpretada por buenos actores.

Uno de los grandes en teatro, cine y televisión

es el veterano Carlos Hipólito, actor y maestro de actores,

medalla de oro en Bellas Artes

y con una voz inconfundible en televisión,

es la voz de un gran actor.

Para los actores, la voz es fundamental, está claro.

En el caso mío, además, resulta que mi voz se ha convertido

en algo muy preciado para mí, porque en el caso de "Cuéntame",

me ha permitido narrar durante 20 años

la historia de los Alcántara y, de paso, la historia de España.

Para cuidar la voz y, en general,

para cuidar todo el aparato fonador,

hay que intentar mantenerlo hidratado.

Por ejemplo, van muy bien los vahos con manzanilla amarga,

que es algo muy hidratante.

# O compras sin cesar

# para coleccionar # es mejor vivir... #

Julia, el otro día me dejé a Rita en el ascensor.

Ahora que estamos en el Infanta Isabel

haciendo "Rita", con mi mujer, Mapi Sagaseta,

y somos los dos únicos actores del reparto,

partimos también un poco el cuidarnos,

el estar disponibles bien

a la hora de llegar a hacer la función.

Con el estrés que tengo tampoco es como para...

-Es que tienes unos huevos. -Vamos a dejarlo, ¿vale?

Comemos temprano, intentamos comer pronto

para luego poder tener un rato de descanso,

que puede ser una siesta, pero no necesariamente.

Yo últimamente que tiro más de la siesta.

Debe ser que me estoy haciendo muy mayor,

porque antes no me echaba siestas, pero ahora sí

y reconozco que me sientan muy bien.

Es algo muy saludable.

Mi madre ha sido fundamental.

Ella y mi padre eran muy aficionados al teatro,

hasta el punto de que los días que se emitía "Estudio Uno",

el mítico programa de TVE, fabuloso,

que ojalá se recuperara a día de hoy,

en mi casa se cenaba antes

para estar todos listos y preparados

para poder sentarnos delante del televisor tranquilamente

a ver "Estudio Uno", la obra que fuera.

Mi madre insistía mucho en que comiéramos bien,

en que intentáramos llevar

una dieta lo más equilibrada posible.

De mi padre creo que he heredado el amor por el aire libre.

Saber vivir es saber crear

un entorno agradable a tu alrededor.

¿Eso cómo se consigue? Pues con suerte, desde luego,

pero también intentando hacerle la vida agradable

a la gente que tienes alrededor, intentando ser amable,

intentando ponerte en el lugar del otro,

que es algo que mis padres me enseñaron desde muy pequeño.

Yo creo que eso te da una tranquilidad de espíritu

y te devuelve un entorno que hace que tu vida sea mejor.

Así me gusta, Teresa, dando ejemplo de gente sana.

Claro que sí.

Hay que sentirse bien por fuera para encontrarnos bien por dentro.

También tenemos que sentirnos bien por dentro

para que lo que se vea de nuestro exterior sea óptimo.

Yo me tomo muy en serio a los clásicos

con aquel "mens sana in corpore sano".

En este "corpore sano" aplico la medicina de andar.

Me acabas de recordar a Fernando Fabiani,

que él siempre nos dice:

"Menos sofá, menos plato y más zapato".

En este caso, zapatillas. Qué listo es nuestro doctor.

La Sociedad Americana del Corazón pone nombre a la receta.

Nos dice que tenemos que andar un mínimo de 30 minutos diarios,

o 10.000 pasos, para fortalecer ese músculo que es el corazón.

Andar no es solo bueno para nuestra salud física.

También lo es, y esto me interesa mucho,

para nuestra salud mental, para el cerebro.

Tú no sabes la de cosas buenas

que aporta andar en nuestro cerebro.

El premio Nobel de Medicina, el neurocientífico Eric Kandel,

explica que, cuando andamos,

se segregan sustancias muy interesantes.

Una de ellas es la hormona osteocalcina,

que interviene en la recuperación de nuestros huesos

cuando hay fractura, que protege a las neuronas

y que, además, previene de ese deterioro cognitivo

que nos hace perder la memoria. No lo sabía.

Y eso que estás haciendo, andar,

¿qué otros beneficios tiene para nuestra mente?

Esencialmente, es que nos sentimos mejor,

mejora nuestro estado de ánimo porque segregamos endorfinas,

esas hormonas de la felicidad.

Además, este es un ejercicio, voy supertranquila,

es un ejercicio aeróbico tranquilito, constante, moderado.

También puedo ir un poco más rápido.

Mira, que contribuye a que tengamos

un mejor pensamiento creativo, crítico.

Esto lo hacían los filósofos griegos.

Empezó Sócrates, después siguió Platón,

después Aristóteles.

¿Sabes cómo filosofaban? ¿Cómo?

Daban vueltas en torno a los jardines del templo de Apolo.

Andaban un rato, reflexionaban,

seguían reflexionando, seguían andando.

Pues te voy a confesar mi técnica para memorizar algo importante.

Es esto, caminar, andar.

Hay gente que utiliza también esa técnica para aclarar sus ideas.

Es que funciona muchísimo.

Ya no es solo que activamos la circulación,

que eso siempre es bueno para el cerebro,

es que nos encontramos con nosotros mismos,

meditamos, vamos a nuestro interior,

abordamos cuestiones fundamentales, como nuestro sentido de la vida,

o problemas que tenemos.

Lo hacían los filósofos, lo hacían los monjes, las monjas,

que meditaban y oraban dando vueltas al claustro,

y seguimos haciéndolo nosotros.

Secreto por secreto. Venga.

Sabes que escribo y, cuando me bloqueo

y no sé hacia dónde van los personajes,

en lugar de enfadarme, salgo a la calle, me pongo a andar,

empiezo a construir los diálogos en mi cabeza

y luego llego a casa, me pongo en el ordenador y fluye.

Y digo yo, si es tan beneficioso andar,

esto es "Saber vivir",

así que hala, a ponerlo en práctica.

Con mucho gusto te tomo el relevo en esta cinta,

porque me encanta andar, caminar.

Puedo hacerlo sola, en compañía, al aire libre,

y es que me encanta cuando es en naturaleza.

Es más, voy a darle un poquito más de velocidad.

Y nos vamos a nuestro destino saludable de hoy,

que es un lugar tan maravillosamente natural

como la Sierra de Cazorla, andando y en bicicleta.

Allá que nos vamos en este domingo de primavera.

Feliz domingo y cuidaos mucho que yo sigo andando.

La Sierra de Cazorla es ahora mismo el sitio más buscado en Andalucía

para hacer una escapada rural,

ha desbancado a Grazalema.

¿Por qué será? ¿Qué dicen los vecinos?

No tengo duda, la posición que tiene es estratégica.

Es el segundo parque más grande de Europa.

Se ve que habrá monteses, luego la berrea, que es septiembre.

A toda pastilla.

En los pueblos de la sierra y todo hay muchos ríos para bañarte

y te lo pasas bien.

"Pues lo comprobamos, pero, eso sí, de una forma muy especial."

Bueno, Ricardo, me dices que esto lo hace cualquiera.

-Cualquiera que sepa montar en bici.

No hay que ser Induráin ni mucho menos.

-Pues venga, enséñame Cazorla. -Venga.

¿Venir con qué ropa? -Pues ropa cómoda, deportiva,

acorde al tiempo que nos vaya a hacer,

siempre mirar el tiempo antes de salir a la montaña,

ya está.

-¿Y rutas podemos hacer la sencilla,

con la familia, los críos, o cosas más técnicas?

-Tenemos de todo.

Tenemos pistas como por la que vamos ahora mismo,

que perfectamente la pueden hacer los niños,

o senderos mucho más técnicos, con bajadas técnicas y demás.

-Luego la ventaja de la bici eléctrica.

-La bici eléctrica le da posibilidad

a gente que antes no podía.

La mascarilla la llevamos, pero aquí estamos al aire libre,

así que nos la podemos bajar.

Sí, sí, mantenemos la distancia.

La provincia de Jaén

es la provincia con más castillos de España.

Concretamente esta zona,

que fue frontera con el reino nazarí,

está jalonada de castillos, de torreones de vigilancia.

Aquí ha habido poblaciones desde el año 2.000 a.C.

Se conocen asentamientos.

Aquí hay muchos restos íberos. Luego romanos, árabes...

Todos han pasado.

-Es espectacular.

-Fíjate qué verticales tenemos aquí.

-Me imagino que aquí fauna, aves, sobre todo, hay montón.

-Pues sí, aquí llevan muchos años

intentando reintroducir el quebrantahuesos,

ya creo que hay unos 50 volando, muflón, gamos...

-¿El muflón no era de aquí? -No, el muflón es de Córcega.

-Ricardo, vaya cortado. -Sí.

Esto es el Chorro,

es una zona de anidamiento de rapaces, sobre todo, de buitres.

Aquí tenemos vistas a toda la campiña de Jaén,

los pueblos de Quesada, Peal...

-Bueno, final. -Iñaki, espero que te haya gustado.

-Maravilloso. Lo de la bici eléctrica es una maravilla,

porque te facilita todo.

Y luego, espectacular. Muchas gracias.

-Sin mascarilla, espero.

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Saber vivir - 11/04/21

11 abr 2021

Esta semana hablamos sobre los azúcares de la fruta y por qué no deberían preocuparnos, sobre los tápers de plástico, el papel film y el papel de aluminio y en qué situaciones podemos y no podemos utilizarlos. Aprendemos cosas que no sabíamos sobre las grasas, los efectos secundarios de las vacunas y por qué siempre van a ser menos graves que los posibles riesgos de no ponérnoslas, cómo podemos mejorar la salud de nuestros huesos y descubrimos cómo preparar unas opciones de tortilla más saludables y una tarta de requesón y fresas para chuparse los dedos.

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