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Para todos los públicos Pueblo de Dios - La huella Carmelita - ver ahora
Transcripción completa

(Órgano)

(Música)

(Campanas)

"Pastrana ronda los mil habitantes que viven del turismo,

la apicultura y las pensiones de jubilación.

Es una ciudad medieval

que ha sobrevivido al tiempo y a las nuevas construcciones.

Sus casas señoriales nos retrotraen a los siglos XVI y XVII,

cuando tuvo una floreciente industria de la seda

trabajada por los almorávides que los duques trajeron a la villa.

Santa Teresa, la reformadora del Carmelo, estaba de moda

y la princesa de Éboli quería que viniera a fundar a Pastrana.

La santa accedió, aunque de mala gana,

porque no se fiaba

de la temperamental y caprichosa princesa.

En 1569, Teresa de Jesús vino desde Toledo con otras dos monjas.

En los tres meses que estuvo en la villa

fundó dos conventos:

este de San José, para mujeres, y el de San Pedro, para hombres.

Al morir su marido,

a la princesa le dio el arrebato de hacerse monja.

Al enterarse sor Isabel, la priora de San José,

que quería ingresar en el convento, exclamó:

'¿La princesa monja? Ya doy la casa por deshecha'.

Y así fue.

La princesa estuvo seis meses en el convento

llevando una vida poco edificante.

Como tras su salida seguía incordiando a las monjas,

santa Teresa regresó para llevarse, en secreto,

a la comunidad a Segovia,

con el consiguiente enfado de la princesa."

(Campanas)

"Como la iglesia de la villa

no estaba a la altura de las circunstancias,

los duques la ampliaron y embellecieron

hasta convertirla en colegiata."

(Música)

"La colegiata era una especie de catedral local

con 38 canónigos y con una cripta

para enterramientos de la familia ducal.

Nada mejor para un noble de la época

que ser enterrado en la iglesia

para estar lo más cerca posible del cielo.

En la cripta están enterrados la princesa de Éboli y su esposo."

Las personas que visitan la colegiata

se sorprenden de la rica diversidad en las obras de arte

que aparecen expuestas a lo largo del recorrido

por las diferentes naves de la iglesia

y descubren estos espacios llenos de espiritualidad

y valor artístico

que guardan cada una de las pinturas o esculturas,

descubren este Cristo románico de transición gótica.

Realmente también se sorprenden de la diversidad

y de la buena conservación de las obras expuestas

en diferentes espacios,

acondicionados algunos de ellos, como nuestro museo,

en el que se concentra una importante colección

de obras de orfebrería religiosa, escultura y pintura.

(Barullo)

"Acompañamos a los alumnos de primer curso de la ESO

del colegio Fernández de Moratín de Pastrana

en su visita a la colegiata.

Muchos no la conocen porque son de otros pueblos de la comarca."

(Puerta)

Estamos entrando en la capilla de las reliquias

de la colegiata de Pastrana.

Estamos delante de la reliquia de santa Teresa.

En el centro del busto hay una rejilla.

Tenemos un trozo de piel de Santa Teresa,

regalado por el superior general de los carmelitas en 1618.

Murió en 1582, en Alba de Tormes. Murió de muerte natural.

Tenía 68 años.

Había caminado tanto, estaba ya muy cansada,

había tenido muchas enfermedades y murió en Alba de Tormes,

que es una ciudad de Salamanca, y ahí está enterrada.

Santa Teresa quería vida de ermitañas y en comunidad.

Aquí todas se han de querer, se han de amar,

todas han de ser amigas,

porque ella venía de un convento de 180 monjas

en el que unas pasaban hambre y otras tenían muchacha.

Ella empezó a soñar

cuando un grupo reducido de hermanas que se ayudaran.

(Campanas)

"En 1577, las monjas se trasladaron

a un nuevo convento en el centro de Medina,

que se conserva como en tiempos de santa Teresa,

porque las reformas posteriores lo respetaron.

Los libros antiguos que están en el museo del convento

llevan la firma de santa Teresa de Jesús."

Mi madre siempre me decía que tenía que ser monja,

desde pequeña.

Entonces, yo decía: "Si mi madre me quiere tanto y quiere eso,

será que sea una cosa buena".

Y yo siempre he tenido vocación, desde pequeña.

En la primera comunión se lo pedí a Jesús y me lo concedió,

parece ser.

Mi madre ha rezado mucho

para que fuera algún hijo religioso.

Cuando menos lo esperaba me presenté yo.

Me llamó Jesús.

(Trinos)

"Las celdas de las monjas eran austeras

porque santa Teresa

quiso recuperar el espíritu de los antiguos eremitas.

Tenían lo imprescindible:

una cama con colchón de paja, una cruz de madera en la pared,

una palangana y un candil para alumbrarse por la noche."

Esto que estamos viendo aquí lo hemos vivido.

Nos sentábamos en el suelo.

Ahora no puedo porque tengo las rodillas muy mal

y no puedo ni arrodillarme, pero nos sentábamos en el suelo,

y teníamos la cama igual que la de esta celda.

Todo me recuerda a mi entrada

y a mi vida de carmelita descalza.

Ahora ya hemos avanzado un poquito, porque el concilio nos pidió

que nos adaptáramos a los tiempos un poco más,

por las personas que venían también.

Ahora no es que sea mucha cosa, pero no tenemos tanto frío,

porque entonces pasábamos mucho frío.

Estábamos llenas de sabañones, y mucho frío.

No entrábamos en calor ni en la cama siquiera.

No teníamos ni silla, ni banco para sentarnos.

Nos sentábamos en un corcho y allí leíamos, cosíamos,

y allí hacíamos todo.

En un poyo que teníamos en la celda

nos poníamos para escribir.

Nos sentábamos en el suelo y en el poyo poníamos el papel,

teníamos una tablita

y allí escribíamos y hacíamos todas las cosas.

Nos sentábamos en el suelo.

El poyo es eso que está ahí. (RÍE)

En el poyito escribían. Escribíamos, escribíamos.

(RÍE)

(CANTAN)

"Esta es la celda de santa Teresa,

que no se diferenciaba de las demás,

pero, cuando la hicieron santa,

las monjas la transformaron en capilla.

Se conserva la tablilla que le servía de alfombra,

porque las monjas se sentaban en el suelo

y en Castilla, en invierno, hace mucho frío."

(CANTAN)

(CANTAN)

"El 15 de octubre, festividad de santa Teresa de Jesús,

las monjas le cantan a la santa unas coplillas

que se van transmitiendo de generación en generación."

(CANTAN)

(CANTAN)

"Santa Teresa dice en el libro de 'Las fundaciones':

'Las monjas iban ganando crédito en el pueblo

y el Señor comenzó a llamar a algunas jóvenes

para tomar el hábito

y eran tantas las mercedes que les hacía

que yo estaba espantada'.

Actualmente son 19 monjas,

nueve provenientes del convento carmelitano de Tordesillas,

que se cerró, y una colombiana."

Yo tengo un hermano sacerdote.

Yo desconocía la vida contemplativa,

no sabía que existía,

y él, de casualidad, fue a conocerlas.

Cuando él llegó comentando a casa sobre esto,

sentí que eso era para mí.

Comencé a investigar a ver quién era, le pregunté,

y entré a las carmelitas descalzas en Bogotá.

Allí fui muy feliz.

Fue un sacerdote a preguntarnos

si querían ayudar a España,

que necesitaba vocaciones,

expresamente el carmelo de Medina del Campo.

Nuevamente sentí que eso era para mí.

Respondí a esta llamada. Estoy aquí hace 24 años.

Estoy muy feliz, muy contenta. No me cambio por nadie.

Volvería a ser carmelita descalza.

"La vida contemplativa es un camino de perfección

para alcanzar la felicidad.

El camino tiene subidas y bajadas

porque la felicidad es tarea y don."

Esta escalera despierta en mí muchísimos recuerdos

porque cuántas veces la he bajado corriendo.

Entonces tenía 24 años, era una chiquilla,

y bajaba con toda la gana y alegría que dios ponía en mí,

porque una de las cosas

que él ha despertado desde que entré

es una alegría y un estar feliz, en mi lugar, y llena,

porque yo era una de las que decía:

"¿Yo monja? Ni loca. Ni hablar del peluquín".

Y resulta que luego dios debió decir:

"Pues ahora sabrás quién soy yo", porque él preparó todas las cosas,

que se me hizo tan presente que acabé enamorándome de él.

"La vida contemplativa conjuga el 'ora et labora'.

Las monjas no se aburren porque, aunque sean mayores,

cada una hace lo que puede.

Oran, leen, cuidan a las hermanas ancianas

y atienden a las personas que vienen a visitarlas.

La hermana Carmen y la hermana Margarita

hacen trabajos de encuadernación.

La hermana Carmen es salmantina y lleva 25 años en el convento.

La hermana Margarita nació en Guinea Ecuatorial,

vivió en Camerún y lleva 23 años en el convento."

Y tuve novio y todo,

porque como todas lo tenían, yo también.

(RÍEN)

Y luego ya, pues vi que no. Digo: "Pues pruebo de todo".

Pero no, vi que lo que me atraía era...

Había un canto que cantábamos las hijas de María que era:

"Me enamoré del hijo de María,

me consagré para siempre a su amor".

Es eso lo que me atrajo, Jesucristo.

Me vine y mi padre muy bien, muy contento,

pero a mi madre le costaba.

Decía: "¿Pero cómo me vas a dejar sola?".

Porque éramos muchos hermanos y yo ya era la última.

A mí me costó mucho dejarlos, claro.

Es normal, pero bueno, digo, los que se casan también...

Si me hubiese casado, también los hubiese dejado.

"La hermana Rosa María es pintora y pinta en su celda,

que es más cómoda que en tiempos de santa Teresa.

Ahora las celdas tienen mesa, calefacción y baño.

La celda para una carmelita no es solo lugar para el descanso,

sino también espacio

para revivir el espíritu eremítico de los orígenes del carmelo."

En la pintura yo aprendo mucho, porque juegas con los colores

y ves los colores,

por ejemplo, grises, oscuros

son los que tienen la base para los luminosos.

Y yo digo que así es la vida

de las personas, de la comunidad, del mundo.

Y la pintura pues me enseña mucho cuando juegas con los colores

y ves los diferentes tonos, los verdes...

Los colores para mí es una maravilla tan grande

que no sé...

Cuando estás pensando en el señor, que es lo que yo pretendo estar,

pues todo te habla de dios, hasta las cosas más sencillas,

y precisamente es en las cosas sencillas donde habla dios.

(Trinos)

"Abriéndonos paso entre la niebla, llegamos a la plaza del Carmen,

donde está el convento de san José,

cuyos orígenes se remontan a 1619,

cuando llegaron a Toro las ocho primeras carmelitas descalzas.

A lo largo de 400 años, siguiendo las huellas de santa Teresa,

cientos de mujeres han traspasado esta puerta

para dedicarse a dios en cuerpo y alma."

(Puerta)

Buenos días.

Bienvenido a esta comunidad de carmelitas

de la ciudad de Toro.

Pase, por favor.

"Los pilares de la vida del carmelo teresiano

sin principalmente dos:

la oración y la vida fraterna, la vida de relación comunitaria.

La oración es el cimiento,

el quehacer diario de cada carmelita, el primordial.

La oración en dos vertientes,

en la vertiente litúrgica y la oración personal."

"Las monjas son madrugadoras.

Se levantan a las 6:30 y se acuestan pasadas las 23:00.

En la vida conventual no hay prisa, pero tampoco pausa."

(Música)

"La primera hora del día la dedican a la oración personal.

Es el primer encuentro a solas con el amado."

(CANTAN)

"Laudes, oración de alabanza a dios

y acción de gracias por el regalo del nuevo día,

es la primera de las siete horas litúrgicas

que rezarán a lo largo de la jornada."

(CANTAN)

"La comunidad está formada por 18 hermanas,

todas españolas.

La mayor tiene 94 años y la menor, 27.

Son las hijas de santa Teresa de Jesús

que viven en Toro.

El hábito es de color castaño, con escapulario del mismo color,

velo negro y capa blanca,

simbolizando la pureza de la virgen María.

En Toro hay cinco conventos de otras tantas órdenes religiosas

que hacen guardia de oración las 24 horas del día."

(CANTAN)

Para mí, la oración es como el aire que respiro,

es encontrar el dios que realmente invade mi vida

y el que da sentido a mi vida personal,

a mi vida de relación con los demás,

a mi donación como carmelita, a todo mi ser.

"Las carmelitas descalzas nacieron de la reforma

llevada a cabo por santa Teresa de Jesús en el siglo XVI.

Viven en pequeñas comunidades fraternas

y practican el 'ora et labora' de la regla monástica.

En España hay 1.677 carmelitas descalzas

en 140 conventos."

Entre nosotras hay hermanas que tienen diversas cualidades.

El señor reparte diversas cualidades

para el bien común.

Unas pintan muy bien y dibujan bien,

otras tienen cualidades para la música

y tocan varios instrumentos,

otras cantan bien,

otras también escriben libros y tienen mucha imaginación,

escriben novelas o componen poesías,

o hacen actos cómicos

para las fiestas que hay en el carmelo.

"La mañana discurre

entre el trabajo manual y la oración.

Durante años las monjas vivían del bordado

y la confección de rosarios y escapularios,

pero como el negocio entró en crisis

optaron por montar un obrador.

La repostería da de comer

a las diez hermanas que no están jubiladas,

aunque todas, de una manera u otra,

colaboran en el proceso de elaboración de los dulces.

En el obrador se trabaja cuatro horas al día, en dos turnos,

porque hay otras tareas que realizar,

como atender a las hermanas mayores

y la limpieza del convento."

El trabajo que hacemos de repostería,

por una parte, es fundamental para ganarnos el sustento,

para vivir, porque no tenemos ningún tipo de subvención ni nada.

Vivimos del trabajo.

"Las carmelitas de Toro hacen siete modalidades de dulces

con productos de primera calidad y proceso totalmente artesanal.

Los productos estrella

son tejas del carmelo, sobre la base de almendra molida,

brinquinillos de santa Teresa, con anises y baño de merengue,

y hatillos de santa Teresa, con cabello de ángel.

También hacen dulces para celíacos."

Santa Teresa dijo que también entre los pucheros estaba el señor

y, si es entre los pucheros,

cuanto más entre los dulces, las pastas,

pero podría ser

entre cualquier cosa, cualquier trabajo.

En toda la vida.

El sentido del silencio,

de trabajar lo más posible en silencio,

mientras estamos trabajando, mientras hacemos cualquier cosa

hay como una atención especial hacia el señor,

hacia esa presencia que nos habita.

"La venta se hace directamente en la portería del convento

o por pedidos a través del teléfono y el correo electrónico.

Los dulces son tan buenos que se los quitan de las manos.

El secreto no está solo en los productos que emplean,

sino también en el cariño y las oraciones

que ponen al hacerlos.

El suave olor

que emana del obrador y se expande por el convento

hace más dulce la vida contemplativa.

En el convento ninguna hermana está ociosa,

ni siquiera las mayores.

La hermana Teresa Margarita, con 77 años,

machaca las nueces de la noguera de la huerta.

La hermana Joaquina, con 92 años,

limpia las almendras para los dulces.

Joaquina se quedó huérfana de padre a los 7 años.

Eran siete hermanos.

Los tres varones se casaron

y las cuatro mujeres se hicieron monjas.

Ella entró al convento con 30 años

y dice que, si naciera de nuevo, volvería a ser carmelita.

Bien pequeña era yo que me fui a servir.

Estuve sirviendo. Tenía yo 11 años.

Con una señora mayor.

La tenía que llevar a la iglesia.

La dejaba en la puerta de la iglesia y yo digo:

"¿Por qué no entraría yo a la iglesia?".

La dejaba en la puerta y yo me iba para casa.

Tenía una cosa muy graciosa,

porque me asomaba a la ventana a ver si salían para ir a buscarla.

Había quien decía: "Esa muchacha siempre está en la ventana".

Siempre me he encontrado bien. Yo no he tenido problema.

Ni tuve ansias, porque estuve de niña siempre fuera de casa.

No tuve ansias de escapar.

Me venían a ver a mí, que era lo más gracioso.

Aun los señores donde yo serví vienen los nietos a verme.

"La hermana Teresa Margarita lleva 52 años de profesión religiosa.

13 de ellos en un convento de Guinea Ecuatorial.

Tiene las vértebras desviadas y doloridas,

pero no se queja.

Colabora en todo lo que puede y es feliz."

He encontrado una familia.

He encontrado una escuela, un libro y un maestro,

porque todas para mí son maestros.

Yo con todas...

Las quiero a todas y procuro ayudar en lo que puedo a todas.

Dios en mi vida es lo primero

y procuro escucharlo,

hablarle,

y ponerlo por obra.

Para mí, el amor y el servicio es lo primero.

Nuestra vida no es aburrida, ni siquiera monótona.

Cada día, aunque hacemos el mismo horario y las mismas cosas,

es nuevo, el hacerlo es nuevo,

porque cada día estás de una manera,

unos días hay unos acontecimientos, otros, otros.

No te resulta monótona ni tienes tiempo para aburrirte.

(Campanas)

La gente dice: "Ahí metidas, estarán superaburridas".

Qué va.

Tenemos una vida organizada y que nos da tiempo para todo,

para la oración, para el estudio, para el trabajo,

para relacionarnos con la gente que viene a nuestros locutorios

o que se acerca, de alguna manera, a nosotros.

No, de monótona no tiene nada.

# Bendecid al señor,

# grandes tormentas.

# Huracanes y brisas,

# cantadle.

# Bendecid al señor.

# Bendecid al señor,

# brumas y nieves.

# Que la noche y el día # le aclamen.

# Bendecid al señor. #

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Pueblo de Dios - La huella Carmelita

06 dic 2020

En Medina del Campo (Valladolid), Santa Teresa convenció a San Juan de la Cruz para que se implicase en la reforma del Carmelo que había emprendido. A lo largo de 400 años, siguiendo las huellas de Santa Teresa, cientos de mujeres han atravesado las puertas de diversos conventos carmelitas, para dedicarse a Dios, en cuerpo y alma

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