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Para todos los públicos Página Dos - Emilio Bueso - ver ahora
Transcripción completa

"A veces superábamos grutas iluminadas por hongos

que emitían un fulgor violeta.

A veces pasábamos levantando agua junto al trazado de ríos subterráneos

A veces, atravesábamos sistemas termales

y el calor se volvía sofocante.

A veces, nos roían los huesos el agujero del mundo

si nos abovedaban titánicas cúpulas hielo cubiertas de telarañas,

glaciares interminables bajo cuyos prismas

se colaba moribunda la luz de la luna y la de mil estrellas".

Acaba de aparecer la última entrega de esta minisaga

que acabas de publicar con el título de "Los ojos bizcos del sol".

Intentemos situar un poco a los lectores.

Hablemos de los escenarios porque todo transcurre

en un planeta con unas condiciones climáticas extremas.

Sí, es un escenario que he visto muy desguarnecido en la ciencia ficción

y dentro de lo fantástico.

Se trata de un planeta que orbita anclado en mareas,

esto quiere decir que su eje apenas rota,

no tiene un movimiento de rotación.

El hemisferio subsolar es un desierto calcinado

y el hemisferio antisolar

es un páramo helado dónde nunca han visto el sol.

Esto podría ser un escenario

dónde la vida únicamente es posible en el crepúsculo,

el resto de los hemisferios son prácticamente inhabitables.

La humanidad para poder guarnecerse se ha metido en las cavernas.

Los escenarios bajo tierra están muy presentes.

En toda mi obra, es una constante

pero aquí había que explorarla muy a fondo

porque hablo de una humanidad que ha vuelto a la Edad Media;

es un tópico cuando nos hablan de cómo están avanzando

los derechos laborales...

Yo pensé vamos a hacer una neomedieval

y vamos a situar a los personajes en un escenario de involución;

después de un colapso societal, como la historia se repite,

puede que vuelvan patrones del pasado y uno sería refugiarse en la tierra.

Mi libro es "El atlas de los lugares literarios",

exploramos distintos mundos literarios

que van desde los más antiguos hasta los más contemporáneos

como pueden ser "Los juegos del hambre".

Lo concebimos como una guía de viajes

y está acompañado de las ilustraciones de Julio Fuentes.

Los mundos fantásticos son vitales en la literatura

porque nos permiten distanciarnos de nuestra propia realidad

y proyectar nuestros miedos, anhelos, deseos...

Es un distanciamiento que nos permite investigar cosas muy humanas.

Tolkien empezó a configurar lo que sería la Tierra media

casi 20 años de la publicación de "El hobbit"

y aún pasarían 20 años más hasta la publicación

de "El señor de los anillos.

Creaba sus propios mapas

y no hay posibilidad de huir de la Tierra media

si escribes literatura fantástica.

O escrito por Frank Baum en 1900,

es un mundo compuesto por cuatro países triangulares

y justo en el centro encontramos Ciudad Esmeralda.

Es una monarquía bastante próspera.

En Ciudad Esmeralda solo hay un ejercito

compuesto por un portero y un soldado no hay mucha violencia.

"!984" escrito por George Orwell es una distopía clásica terrible.

Está compuesto por tres potencias que son igual de totalitarias,

no hay posibilidad de huir hacia otro lugar mejor.

También en España tenemos nuestras propias creaciones imaginarias,

empezando por Don Quijote.

Tenemos la Ínsula Barataria

que es un pueblo de unos mil habitantes

que participan todos de una farsa para hacer creer a Sancho

que realmente es el gobernador de una zona de caballerías

de una zona mucho más amplia.

Lo importante de los mundos surgidos de la imaginación

es que nos permite viajar a lugares

que si no fuera gracias a la imaginación del escritor,

no podríamos ni concebir.

Este aspecto de evasión,

de conseguir llegar a lugares que nunca podremos visitar realmente.

E imaginar otras ideas, otros mundos posibles.

Cada entrega está ambientada en una zona muy concreta de ese planeta;

a ver hasta dónde podemos contar a nivel argumental.

Empieza con el robo de una reliquia y que va a acabar con una batalla

pero en medio hay un montón de cosas

Podemos etiquetar esa parte central como una road movie muy épica.

Todo empieza cuando roban una reliquia

en un municipio pequeño y está guardada por un alguacil

que emprende la persecución tras el ladrón y éste se cae del mundo.

Este viaje de descubrimiento lo emprende respaldado por dos más

y se va formando un grupo cada vez más grande, recorren el mundo

y es una mirada a todos los escenarios que tienen lugar

en un mundo tan enloquecido...

Hay que pensar que lo fantástico a la hora de cultivar sus escenarios,

pecan de acogerse al canon de volver al medieval.

Yo quería hacer algo distinto

y es dónde este subgénero que he rescatado un poco,

este mestizaje entre la espada y brujería

ha dado un montón de posibilidades;

personajes que viajan por todo el mundo,

escenarios de pesadillas, descubrirán la realidad que les rodea,

la gran mentira en la que se han instalado

y hay un discurso distópico final.

Y como toda trilogía fantástica acaba en una gran batalla.

Qué podemos contar de los invertebrados

que aparecen en las portadas de los tres títulos.

Yo quería a la hora de montar el escenario...

He ido construyendo biotopos inspirándome en insectos gigantes

por las condiciones de la atmósfera que me devolvían

a los simuladores que empleé para generar el escenario.

Esto puede que mi perfil de ingeniero me traicione.

He recurrido mucho a formas de vidas primitivas

porque son más fácilmente implantables

en un medioambiente devastado y destruido.

Esto en una ficción que se ambienta en un futuro distante,

conecta bastante con todo el discurso del cambio climático...

De ahí que se etiquete a esta trilogía de biopunk,

aquí parece que apuestas más por la biología que por la física.

Efectivamente.

El canon de la ciencia ficción se ha inspirado en la ingeniería,

la astrofísica, matemáticas...

La biología siempre ha sido la ciencia que jugaba menos

y creo que es un error palmario.

Y creo que el trabajo de los vanguardistas

haciendo los primeros pinitos de lo que se llama biopunk,

nos marcan la vía a seguir.

Realmente, lo que nos espera en un futuro,

ahora que vemos que no volveremos a pisar la Luna fácilmente,

es la biotecnología

lo que nos permite cultivar el sentido de la maravilla,

volver a soñar y tener algún futuro.

¿En qué momento decides que sea una trilogía y por qué?

Tampoco lo decidí.

Escribí el primer libro y termina dejando algunos flecos sueltos.

Empecé a mover a través de mi agencia el manuscrito

pero la editorial no se puso hasta que fuimos a imprenta,

ha sido un proceso de ir cumpliendo la historia e irla publicando

a medida que se iba acabando de atar en corto todo.

-Me di cuenta al terminar el primer libro,

no era una trilogía pensada desde el principio.

Fue un periodista el que me dio la idea de la trilogía.

No me la dio hecho, me preguntó lo que preguntan a todo autor

que es: ¿y ahora qué?

Y en ese momento, al intentar dar respuesta a qué quería hacer

después de una novela,

se me ocurrió improvisar en ese momento que dedicaría un libro

a alguien que había nacido el mismo día que yo

y otro alguien que había nacido en Reus.

Con la historia de Valeria me pasó que como la escribía para mi

fue construyéndose un poco a si misma

Yo en un primer momento la concebí como un único libro

y cuando terminé no me quedé demasiado contenta, cambié el final,

empecé el segundo y fue así con los cuatro en realidad.

El último lo terminé cuando había firmado el contrato con la editorial.

El problema es que tengo nula capacidad de concisión.

Si lo dejaba en el tercero,

quizás la historia quedaba demasiado almibarada,

era como un final muy precipitado

y con el desarrollo que ya había hecho de todo lo demás,

cuatro personajes con sus tramas,

sentía que era como cortar demasiado en un hachazo

y como no pensaba que iba a salir nunca de mi ordenador,

pues dije, cuatro, qué más da.

Cada uno de ellos cubre una parte de los tres escenario

pero la experiencia lectora requiere que se secuencien debidamente

y se empiece la crepuscular, antisolar, subsolar.

Se pueden leer independientemente, incluso empezar por el último,

o empezar por el segundo e ir para adelante o para atrás,

es una trilogía que es más conceptual que tramática.

Los libros de Valeria tiene que leerse correlativamente

porque no son unidades independiente.

Después de una trilogía, se pueden hacer muchas cosas

pero puedes escribir un cuarto libro, puedes empezar una nueva trilogía

o puedes escribir un libro que no tenga nada qué ver.

Ha sido muy agotador y ahora estoy escribiendo relatos.

Implica tener muy claro los giros, muchas veces alargar algunas tramas

y creo que mi época de varias entregas de una historia ha terminado

porque creo que cansa también un poco.

Nos apetecía salir al exterior para recomendaros varios libros;

"El leopardo de las nieves o la promesa de lo invisible"

del fotógrafo Vincent Munier,

uno de los mejores fotógrafos de naturaleza y fantástico escritor.

Nos cuenta las expediciones llevadas a cabo

para intentar captar una imagen de este mítico animal,

uno de los felinos más poderosos y esquivos que existen.

Carlos Castán es uno de los mejores cuentistas de este país.

Páginas de espuma ha decidido publicar en un solo volumen

tres de sus libros de relatos;

nos hablan de la soledad del individuo,

de las cicatrices que deja el amor o la fragilidad de nuestro entorno,

poderosos temas que aborda con mucha lucidez.

David Cameo y Pablo Tuset son la misma persona o quizás no,

unas veces la novela la escribe uno y otras el otro.

Esta es de David Cameo y es un juego meta literario

protagonizado por un viejo escritor de novelas de detectives

que planea antes de suicidarse escribir una novela memorable

que le proporcione la inmortalidad.

Tengo dudas de si es lo mejor que le puede pasar a un escritor.

Me gusta el género de misterio porque me genera intriga

y me gusta intentar adivinar.

Me supone todo un reto descifrar el misterio

antes de que el libro me lleve allí.

Jo Nesbo hace muy bien este trabajo en El muñeco de nieve

y va hilando la historia de una manera muy agradable

y al final lo sentencia muy bien.

Me gusta el género fantástico porque me permite escapar de mi realidad

y me presenta mundos y fantasías que nunca hubiera imaginado.

Esto se ve reflejado en "El nombre del viento",

es el primer libro de una saga,

te presenta a un personaje desconocido y hace que te encariñes.

Un género que me gusta mucho es la ciencia ficción

ya que puedes conocer nuevas culturas las tecnologías que usan

y al estar ambientado en otros planetas

descubres como los personajes se adaptan a estos.

Yo recomendaría "Dune", tiene muchas culturas

y pueblos con diferentes religiones

y te acaban adentrando mucho en este nuevo mundo.

Leo mucho "cycling" que es un género literario que habla de jóvenes

con enfermedades mentales o de todo tipo

y también hablan, a veces, del suicidio.

Me gusta mucho este género porque intento pensar cómo lo harían ellos

o lo que haría yo en su situación.

Os quiero recomendar "A dos metros de ti"

que habla de dos adolescentes que se enamoran

pero tienen una enfermedad que no les permite estar a menos de dos metros

y la historia habla de sus obstáculos como pareja.

Te conocíamos en el pasado como autor de historias de terror

con el miedo muy presente,

ahora te metes en un terreno más épico,

tengo la impresión de que, quizás, algunos de tus lectores

se tuvieron que quedar algo descolocados.

Si estos libros son consecuencia de algún tipo de miedo a repetirte.

Lo cierto es que quería salir de mi zona de confort

y explorar nuevas vías.

No me gustaba la idea de plantarme en los 50 años

sacando cada año mi novela de 200 páginas de terror.

Quería moverme y explorar vías nuevas

Eres ingeniero de sistemas y escritor,

una combinación ideal para alguien que se dedica al tema fantástico

pero no sé si es un futuro

te gustaría dedicarte exclusivamente a la literatura.

Cuando empecé a escribir compaginaba mi empleo de ingeniero

con la docencia en el campus de la universidad

y ahora ya me dejé mi segundo empleo,

ahora éste se ha convertido en una segunda ocupación

pero no quiero que sea oficio, prefiero que se un vicio.

Tengo miedo de que si profesionalizo más esto

pueda perder la pasión y las ganas de hacer cosas nuevas y divertirme.

Tengo entendido que escribes de noche,

compaginarlo con un trabajo fuera de la literatura no debe ser fácil.

Hay un frase que dice: "No entiendo a la gente que escribe de día,

la magia se hace de noche".

Esa frase la puse en la cabecera de mi blog.

Cuando está todo en silencio y más tranquilo

es cuando se pone en marcha la máquina.

Todos desarrollamos rutinas y vicios a la hora de escribir

y soy incapaz de atacar al teclado de día.

Sólo corrijo y releo cuando hay luz.

Cuando he cenado es cuando estoy más activo

y me funcionan todas las neuronas.

Buscar referencias en tus libros es un poco arriesgado

pero después de leerlo, pensaba;

veía ecos de los gusanos de Dune, los antiguos de Lovecraft,

la épica de Conan...

Y uno de los personajes principales, el alguacil,

pensaba que su nombre, Sun, que sea un guerrero

que estuvo en un templo y lo adiestraron...

¿Hay algo del Arte de la guerra de Sun Tzu?

Se le llega a citar.

Hay cosas de Sun Tzu.

Realmente quería plantearme que japoneses y chinos se odian

y en este futuro distante hay un mestizaje cultural

y se han impuesto los asiáticos.

Lo que parece que estemos viendo en la actualidad con China...

La verdad es que tuvo que empollarme textos sobre filosofía oriental,

no sólo para encarnar la figura del alguacil

sino porque quería llevarme el Bushido,

el código de honor de los samuráis japoneses, a otra cosa.

"El arte de la guerra" es un libro que surgen en un periodo

que en China se conoce como reinos combatientes

entre el siglo V y III antes de Cristo

y surgen en un momento en el que China está en una fase convulsa

de diferentes siete reinos que están en lucha entre si

y es un momento en el que la guerra

ha dejado de ser un asunto aristocrático

dónde en combates singulares se enfrentan los líderes

que muestran su hombría, su valor y su nobleza

y pasa a ser una guerra con mucho coste humano y económico

dónde hay una mortandad y un dispendio para el Estado

que convierte en necesaria esta reflexión sobre cómo

enfrentar la guerra de una manera lo más eficaz y menos crueldad posible.

El objetivo del libro es poner el foco en el estratega

y plantear cómo se puede ganar una guerra con el mínimo coste posible.

La diferencia de El arte de la guerra

en el ámbito asiático históricamente fue muy potente

porque la metáfora de la guerra se convirtió

en una manera de reflexionar sobre el conflicto

y cómo afrontar y resolver con la máxima eficacia el conflicto.

Efectivamente, a día de hoy, la influencia de El arte de la guerra

sigue más que vigente.

Se puede ver en numerosos libros

que aplican las claves tradicionales chinas en diversos campos,

especialmente empresariales o de desarrollo personal,

también conocido como coaching.

Se podría decir que el coaching se utiliza en el entorno profesional

pero también en el deportivo y en el del desarrollo personal,

en ese sentido hay mucha gente que dice que la guerra es como un teatro,

o la vida es como un teatro o la vida es como una guerra

y los enemigos los tienes a izquierda, derecha,

pueden ser competidores o clientes en ocasiones.

Cuántas más estrategias tengas para gestionar conflictos,

para negociar y tomar decisiones, mejor te va a ir.

Por eso, este libro ha sido tomado por muchos autores del coaching.

El hecho de integrar diferentes opciones o posturas,

es decir, hay muchos postulados que tratan de despegar tu talento

y de que consigas objetivos y retos que por ti mismo no eres capaz,

este libro te da muchas pistas.

En su último libro, Ovidio Peñalver, plantea la metáfora del árbol.

Consiste, principalmente, tomar como modelo a los árboles

por su naturaleza, arraigo y adaptabilidad al medio.

La cuestión ahora es saber cómo los árboles hacen el arte de la guerra.

Los árboles lo hacen de una manera muy interesante

y es cimbreando.

Un árbol puede tener un viento de 120 km/h

y es como un karateca,

tiene una serenidad y un arraigo muy potente

y, sin embargo, tiene una flexibilidad que permite

que el aire pase entre sus hojas y sus ramas.

Lo que no hace es meter el hombro y ponerse de golpe contra el viento

porque si no se doblaría.

Esa flexibilidad es la magia del árbol,

así es como guerrea él contra las inclemencias.

¿Te preocupan lo que digan de ti tus lectores, los críticos?

Tú ya te has convertido en un autor de culto para mucha gente.

No llevo bien algunas críticas.

Twitter se ha convertido en un pozo de odio

porque ahora mismo hay bastantes cultores dentro del underground

que armando una polémica contra un autor

que ya empiece a encarrilar una trayectoria, consiguen notoriedad

No me gusta el escrutinio público que se está abriendo

entorno a la figura del escritor.

A veces, por declaraciones que hago en entrevistas o en eventos,

me ha caído la de pulpo.

De alguna forma, creo que el autor debería ser juzgado por su obra

y me estoy encontrando con que a menudo no es así.

¿Cómo un aprendiz de Bukowski acaba en la ficción especulativa?

Es la pregunta del millón y marca de la casa.

Mestizar en una prosa minimalista

que no se abunda mucho en según qué detalles,

y al mismo tiempo en otro se puede poner barroca,

un discurso sucio del realismo influido por Bukowski

con los referentes de vanguardias de los subgéneros que vienen de EE.UU

He intentado siempre combinar muchas cosas en mi discurso

y forjar una prosa que tuviera una voz propia

y que de alguna forma yo pudiera sentar más como mía.

Cuando empiezas a escribir, suenas a tus referentes.

¿En la vida real eres tan catastrofista y pesimista?

O más.

En mis anteriores trabajos estaba explorando distópica...

La verdad es que soy muy crítico sobre el futuro inmediato,

esta forma de plantear un futuro distante...

Estos libros transcurren en un mundo después de una gran catástrofe.

La verdad es que no me invitaron a muchas fiestas, por decirlo suave.

También es cierto que como ingeniero

una de las especialidades que más me ha interesado siempre

ha sido el análisis de riesgos.

Eso quiero decir que si algo puede salir mal, saldrá mal.

Esa es una de las premisas claves para hacer avanzar una novela,

la debacle.

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Página Dos - Emilio Bueso

12 ene 2021

En Página Dos entramos en una gruta para conocer mejor Los ojos bizcos del sol de Emilio Bueso. Visitamos otros lugares fantásticos de la literatura universal. Pablo Martín Sánchez y Elísabet Benavent nos cuentan cómo se han trabajado sus "trilogías".

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