www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5772957
Para todos los públicos Página Dos - Andrés Trapiello - ver ahora
Transcripción completa

En el prólogo del nuevo libro de Andrés Trapiello comenta

que en 1993 se celebró una exposición en esta ciudad,

donde aparecían catalogados unos 1.000 libros

que hablaban de Madrid.

Como ha pasado el tiempo,

ahora comenta que a lo mejor ya son 2000; con el suyo 2001.

(Música)

# Aunque tú no lo sepas,

# me he inventado tu nombre,

# me drogué con promesas,

# y he dormido en los coches. #

(Música)

Así que aquí, en este estudio de tu casa

es donde sueles escribir tus libros

¿o en cualquier sitio, puedes escribir?

Yo escribo en cualquier parte.

Incluso de pie y en un tren y en el campo y sí,

pero básicamente como soy una persona sedentaria y de trabajo,

este es mi estudio. Sí.

Vamos a hablar de tu Madrid.

Podemos decir que es un libro híbrido,

porque no es un ensayo, no es una novela,

parece un ensayo novelado, se puede leer como una novela,

porque aquí hay la biografía de Madrid,

pero también está la tuya,

¿por qué esta estrategia literaria de combinarlas?

No soy ninguna estrategia.

A mí los libros me salen mal siempre, a mí me salen mezclados.

Y yo... me gustaría hacer libros puros, la verdad,

pero no he conseguido nunca...

Las armas y las letras tampoco lo eran.

Mis diarios tienen de diario, tienen de novela.

Bueno, la vida es mezcla y decía Galdós

que Madrid era un pueblo grande y revuelto y es verdad.

Y la literatura casi siempre está revuelta.

Cuentas en el prólogo que hay muchos escritores

que han escrito sobre ciudades, yo no sé si alguno en concreto

te ha servido de referencia o de guía para escribir este libro.

De referencia, no tanto, pero desde luego, es una presencia

inevitable que es Galdós.

Galdós inventa Madrid en cierto modo, y el Galdós de Madrid

es el que mejor pervive, o sea en Madrid,

no existe ni el Madrid de los moros ni el Madrid de los Austria,

ni siquiera el Madrid ilustrado ¿no?

más que en algunos palacios,

en cambio, el Madrid de Galdós, está por todas partes.

(Música)

Es indiscutible que los escritores nos hacen viajar,

pero ¿cómo son las ciudades desde donde se escriben sus historias?

Fernanda Trías nació en Montevideo

y he vivido en Berlín, París, Nueva York,

Buenos Aires y ahora en Bogotá.

(Música)

Bogotá es una ciudad roja y verde;

roja, porque los edificios son de ladrillos a la vista,

verde por la vegetación tupida

que cubren las montañas y nos rodea.

También es una ciudad efervescente, joven,

con una escena cultural muy interesante y amplia

en las artes, en el teatro, y en la música.

Les recomiendo ir al bar de salsa, el "Goce pagano",

que era el favorito de Gabriel García Márquez

en el centro de Bogotá.

Allí detrás de la barra atendió a un muchacho

que un día se apareció pidiendo trabajo,

porque andaba escribiendo una novela y no tenía que comer.

Ese muchacho era el escritor colombiano Tomás González,

hoy un escritor de culto y su gran primera novela,

que se llama "Primero estaba el mar".

No he escrito todavía sobre Colombia, pero en el cuento "No soñarás flores"

aparecen como telón de fondo

todas las ciudades donde viví en mis años más itinerantes.

Las ciudades me sirven para reflexionar sobre la identidad

y qué queda de cada uno de nosotros cuando nos vamos o cuando volvemos.

Estos personajes se escapan de algo, de un pasado o de sí mismos,

pero también encuentran en el extranjero

una soledad radical,

y el pasado se convierte en un fantasma.

(Música)

Eduardo Berti saltó de continente

y cambió su Buenos Aires natal por Burdeos.

Una ciudad completamente distinta en la que vive desde hace 7 años.

(Música)

Me gusta que la ciudad es baja, las casas son bajas,

no hay grandes edificios,

lo que hace que no haya mucha densidad de población.

Es una ciudad con bastante más sol que el norte de Francia.

Me gusta porque estoy cerca del mar, estoy cerca de España

y estoy en un punto equidistante entre París y Madrid.

En esta región, Burdeos y los alrededores,

están lo que se llama las tres M.

Monteño, Montesquieu y Moriac,

y hay muchos lugares que se pueden visitar vinculados con ellos.

Burdeos no aparece en mis libros,

en el último de mis libros, "Una presencia ideal",

aparece una ciudad francesa, el libro transcurre en Francia,

pero transcurre en un hospital escuela de Ruan,

del norte de Francia.

Sin embargo, Burdeos va a aparecer mencionado en mi próxima novela,

que estoy terminando de escribir, la estoy corrigiendo en estos momentos.

(Música)

José Luis Peixoto nació en Galveias en Portugal, cerca de la frontera,

pero cambió el interior por la costa de Oeiras,

y los lugares donde vive han dejado huella en su escritura.

Oeiras se queda entre Lisboa y Cascáis,

al lado del océano Atlántico,

es un lugar donde hay bastantes playas

y es un lugar bastante más tranquilo que Lisboa

y para mí es un lugar donde me gusta mucho vivir.

El pueblo donde nací se llama Galveias

y está muy presente en lo que escribí.

Tengo incluso una novela con la actitud de Galveias.

Hace meses tuve un libro de poesía que se llama "Regreso a casa",

donde hay una parte con poemas sobre Oeiras

y sobre mi presente y mi vivencia en ese lugar.

Aquí, en Oeiras, hay un cuidado con la literatura,

más concretamente con la poesía, que es muy interesante.

Desde hace más de 20 años que hay un jardín,

un parque que se llama Parque de los poetas,

con monumentos y estatuas de poetas portugueses

y poetas de los países de habla portugués.

También en ese parque hay un lugar que se llama el templo de la poesía,

donde se hacen muchos actos relacionados con la poesía.

Y esto también es un aspecto muy positivo de este lugar

y un espacio que invito a todos a visitar si tenéis la oportunidad.

(Música)

Estamos en la Plaza de Oriente.

Tú cuentas que te gustaba mucho, no sé si aún te gusta,

porque era una plaza con unos atardeceres fantásticos,

porque era muy aireada

y porque además, cuando enseñabas la ciudad a un forastero,

hacías el recorrido desde aquí y hasta la Plaza Mayor.

La plaza es una preciosidad realmente.

Es lo más europeo que tenemos en Madrid.

Aquí tienes la sensación de que puedes estar o en París,

o en Londres o en Copenhague, o en Berlín, ¿no?

El palacio, es magnífico.

Yo no soy muy partidario de estos palacios tan grandes,

pero en fin, este impone, ¿no?

Este realmente es un palacio formidable

y la plaza es muy bonita.

Es verdad, tiene muchísimos rincones dentro de la propia plaza

y muchísima historia.

Y yo empiezo aquí los paseos con los amigos

o bien, me voy hacia la Puerta del Sol desde aquí

o me voy a la Plaza Mayor.

¿Cuál es tu primer recuerdo de Madrid?

Mi primer recuerdo es muy remoto,

es con 12, 13 años.

Es un luminoso, yo nunca había visto luminosos.

En mi pueblo no había

y era una hucha en la que entraban sucesivamente, tres monedas.

Así, un luminoso móvil y llamando al ahorro.

Las tres monedas entraban y salían...

entraban por un lado y salían por otro

y estaban echándose siempre en la hucha o alcancía.

Y ese es el primer recuerdo que tengo, un luminoso,

y esta plaza es muy luminosa.

En Madrid, en tu nuevo libro hay mucho de ti,

como también lo hay en tus famosos diarios

que llevas publicando desde 1990, creo,

bajo el título genérico de "Salón de pasos perdidos".

Este libro le debe algo a esos diarios, ¿crees tú?

Bueno, todos lo debemos todo a nuestro pasado, a nuestra vida.

Ese diario que se publica luego en forma de novela o novelario,

pues me ha ayudado a admirar Madrid y pasear mucho.

Yo soy una persona que me gusta mucho pasear

y me gusta pasear con la cabeza levantada hacia arriba,

porque Madrid está llena de sorpresas.

Yo creo que si este libro consiguiera que el lector,

después de tener la vista baja leyéndolo,

levantara la vista, sería suficiente.

(Música)

Propuse un ejercicio que consistía en la elaboración de un reto,

para alumnos de primero de ESO.

Este reto podía ser, por ejemplo,

la elaboración de un videoclip musical,

la elaboración de un diario personal,

crear una falca de radio,

hacer un anuncio publicitario,

crear la audioguía de una ciudad,

y un grupo, sí escogió el diario.

(Música)

Yo elegí el diario personal

porque yo antes tenía un diario personal

y como me gustaba escribir, pues no lo vi mala idea.

(Música)

De hecho es que este diario personal

no es un diario personal de sus propias vidas,

sino que ellos han inventado un personaje

que es el que elabora su diario personal.

(Música)

En primero de primaria empecé a escribir un diario

con... con los secretos que tenía y las cosas que me pasaban,

y lo acabé en cuarto.

Y me gustó mucho hacer un diario

porque era como si le explicara a alguien mi vida.

(Música)

Yo antes, bueno, hace unos meses, hice un diario,

en el cual explicaba por qué me había enfadado con un amigo

y quería explicarlo porque me sentía como un poco incomprendido.

Lo dejé un poco olvidado, porque ya lo arreglé con mi amigo,

y pues, ya estaba. Bien.

(Música)

Yo empecé a escribir diarios muy pequeñita,

quiero decirle a lo mejor lo primero que tengo escrito por mí

son diarios con... qué te digo, con 8 años, a lo mejor.

Y después seguí escribiendo ahí mucho tiempo,

hasta... yo creo que empecé a escribir literatura

ya siendo mayor de edad

y sin embargo, llevaba muchos años,

de hecho, era mucho más disciplinada entonces que ahora.

Escribía cada día.

(Música)

Mi relación con los diarios personales, empieza como lector

en primera instancia, porque es un género que a mí me parece

que tiene la misma relevancia que la narrativa

o que el ensayo y sobretodo que la poesía.

A mí me gusta el diario cuando se acerca a la poesía,

en la medida en que es capaz de que con pocas palabras

coger el ritmo de la propia vida, ¿no?

Acabas de publicar un libro donde ...

donde recoges tus diarios personales de además, varias décadas,

¿qué nos cuentas ahí en este todavía?

Pues lo voy a decir con una cita que incorporo en el libro

que es de un poeta portugués, Eugénio a Andrade,

que dice: hablé de todo lo que amé,

de las cosas que te doy para que las ames conmigo.

Hablo de mis amigos.

Hablo de los lugares que visito y que amo, como Lisboa o Cercedilla.

Hablo de los poetas también a los que leo.

Hablo de petirrojos,

habló de las lilas cuando florecen en primavera.

Hablo de las penas y alegrías de los amigos, ¿no?

Por seguir el consejo de María Zambrano,

ir más allá de la propia vida y estar en la vida de los otros.

En lo que me contabas Nuria, de tus diarios,

cómo... no sé si has utilizado los diarios

o tus cuadernos de trabajo, o tus anotaciones

a la hora de construir tu última novela, "La mejor madre del mundo",

o no, has tenido que apartarse de esa voz.

¿Son voces distintas la de la narradora

de la que escribe en los cuadernos?

Guau, buena pregunta, bueno esta novela,

"La mejor madre del mundo",

decepcionó mucho a toda la gente que me conoce,

porque decían, pero no eres tú.

Y esto lo has contado...

Esto no era así, o sea porque tiene

realmente es un poco monstruosa en esa parte que tiene de híbrido.

En una voz que es imposible si mis diarios

y sobre la que luego se construye como una especie de expresionismo.

La literatura, creo que es eso, es una atención apasionada,

sobre la realidad, creo que no es otra cosa, ¿no?

Entonces claro,

a mí me ayuda mucho, por ejemplo, los diarios

para saber... por qué no siempre uno lo sabe,

dónde está poniendo esa atención apasionada.

Es difícil saber dónde estás mirando.

A veces creo, voy a hacer esto que es una idea genial

y no sé cuántos...

Es un poco como enamorarse.

Como Heathcliff, aquí está el perfecto

y aquí está lo que de verdad estoy mirando.

Los cuadernos sí que me desenmascaran mucho de eso

y en el caso de la maternidad, también sucedió así.

Quería preguntarte, porque entiendo que aparte de escribir cuadernos,

también lees diarios, que es un género que te interesa;

si tienes alguna autora o autor

que cuyos diarios te gustan especialmente

o te dan orientación también para tu propia obra.

Los de Virginia Woolf, sin duda,

muy recomendables y además ahí es donde en su caso, no en todos

sí se ve que piensa que no va a haber otro,

que no va a haber otra mirada.

Entonces se desnuda la mujer a traición

y... y se pregunta muchas cosas sobre su propia escritura,

aparecen muchísimas de sus frustraciones.

Es muy curioso verla,

porque es como ella misma desmonta el mito que ahora tenemos ¿no?

¿Y tú qué lees? ¿Qué diarios lees?

Yo al que soy adicto

y por el que empecé a escribir en mis propios diarios

son "El salón de pasos perdidos" de Andrés Trapiello.

(Música)

Si os acordáis, antes os decía que los diarios de Andrés Trapiello

se han publicado bajo el título genérico

de "Salón de pasos perdidos".

Bueno pues aquí estamos.

en el Salón de Pasos Perdidos del Senado,

un lugar magnífico para homenajear al último premio Cervantes,

el poeta Francisco Brines,

y la mejor manera de hacerlo es que leáis "Ensayo de una despedida".

Aquí se agrupa toda su poesía completa.

Pedazo de libro.

(Música)

Con vuestro permiso voy a cambiar de registro,

porque ahora os quiero recomendar el último libro de Stuart Turton.

Una historia trepidante que transcurre en el siglo XVII

a bordo de un barco que viaja hacia Ámsterdam

con un prisionero muy particular, el detective Samuel Phipps.

Y junto a Phipps, viajan también su amigo,

un particular Watson y la esposa del gobernador de Batavia.

Os cuento esto, porque durante el trayecto

ocurren una serie de acontecimientos tan alucinantes

que los dos amigos no tienen más remedio

que ponerse a investigar.

Es una historia delirante.

(Música)

Cerramos nuestra estancia en este salón de pasos perdidos

con unas gotas literarias de Chanel n 5.

Me explico, es que este libro es una biografía no autorizada,

que nos cuenta los mitos y leyendas que rodean a este mítico perfume

y mira que hay,

por ejemplo, seguro que os acordáis de Marilyn Monroe.

(Música)

Pimpa es la perrita de lunares rojos que creó Altan hace más de 40 años,

su entusiasmo y amor por el mundo que la rodea,

la hace una compañera imprescindible

y transporta a un mundo mágico

a todos los niños y niñas que la conocen.

(Música)

Esta pequeña novela basada en la ópera de Turandot

ha ganado el Premio Ala Delta de este año.

Con el tono del cuento clásico, Sebastián Vargas nos explica

la historia de esta princesa china del siglo XII,

creando un relato de aventuras e intriga muy contemporáneo.

Hablas de muchos edificios en tu libro, pero vamos a ver,

¿qué hace un templo egipcio como este, en el centro de Madrid?

Es uno de los rincones más bonitos de Madrid, de la ciudad,

más exóticos.

Esto fue un regalo de Nasser en el año 68 del siglo pasado,

al pueblo de España.

España era una dictadura, Franco, era pro árabe.

Y acordaron una ayuda de dinero sustancioso

para el rescate de los templos que iba a negar la presa de Asuán.

Y Egipto en reconocimiento de ese esfuerzo de dinero

regaló 5 templos a otros,

a Estados Unidos, Italia, en fin, algún otro y a España.

Hay anécdotas muy curiosas en el libro,

sobretodo relacionadas con tu biografía.

Por ejemplo, tú querías ser auxiliar de museos,

pero tu primer trabajo es como vendedor ambulante de libros

y además, cuentas que vas a algún sitio muy particular

a vender libros.

Yo llegué aquí, tenía 17 años, no sabía cómo ganarme la vida,

no tenía una perra

y bueno cuando no tienes un real,

pues lo que haces es buscarte la vida.

La venta ambulante era posible entonces,

porque había una gran confianza en las casas.

Nadie desconfiaba, entonces, llamaban a tu portal

y no solamente venían a venderte lo que te vendieran,

sino que la gente te metían en las casas, en el sillón,

y te escuchaban con atención. Eso ha cambiado mucho.

Y la venta ambulante estaba en su auge

y la venta de libros ambulantes,

los españoles acababan de descubrir las enciclopedias.

Lara, el editor de Planeta,

justamente, se hace rico vendiendo las primeras enciclopedias

y las primeras colecciones de libros puerta a puerta.

Yo puerta a puerta era muy tímido

y decidí que no, que era mejor ir a la calle Gran Vía,

que era una calle potente, señorial, con gente firme

en lo que respecta a su dinero

y a los que estaban sentados en las terrazas,

yo les vendía los libros.

Cuentas que estuviste varios años en un internado,

incluso cuentas dos meses como novicio, pero te echarán.

A mí me han echado, afortunadamente,

de los sitios malos donde estaba, me han echado.

Me han echado siempre ayudándome sin duda,

a tomar decisiones que yo no soy un hombre arrojado.

Cuando piensas que me he venido con 17 años solo a Madrid, dices,

es un hombre arrojado, valiente.

Bueno, soy bastante literario.

Pienso a veces que no me podrá ocurrir nada malo

y que si le ocurre algo malo a alguien,

pues será a mi otro yo

mientras que a mí solo me van a ocurrir las cosas buenas

y eso es lo que ocurrió en ese momento.

En aquellos años de internado, ya soñabas con ser escritor.

Si yo esa vocación, sí la he tenido muy temprana,

incluso antes del internado,

yo con 8 ó 9 años, ya me presentaba a algún concurso.

Vivir sin leer, vivir sin escribir, ¿te lo imaginas?

Vivir sin... es curioso, porque en algún momento

y Carlos Pujol, que era muy amigo mío,

decía toda persona... a la gente que escribe, sobre todo

en algún momento de su vida, tiene que elegir o entre escribir y leer.

Curiosamente, mi inclinación es más a leer

que a escribir, mi inclinación.

Mi vocación es más escribir que leer,

pero si tuviera que elegir, si pudiera escoger,

escogería ser lector mucho más que escritor es mucho...,

no solamente más placentero, aprende uno mucho más,

y sobre todo lo que te proporcionan los libros

es el elixir de la eterna juventud.

Es decir, tienes siempre la edad de los héroes,

de los que lees sus aventuras.

En tu obra hay muchas referencias literarias,

aparecen muchos escritores, pero

¿qué te pasa con Stendhal, y con La cartuja de Parma,

que deambula a lo largo de toda tu obra?

Stendhal es un escritor que los franceses,

siempre le reprochan que escriba mal,

porque escribe muy deprisa, no corrige.

A veces es descuidado, pero está lleno de vida.

Tiene una fuerza formidable.

Tiene un ojo espléndido para ver las equivalencias,

para ver las similitudes.

las disimilitudes, lo que es igual, lo que no lo es.

Y es un hombre que tiene mucha paciencia

para mirar los personajes.

Y todo esto contado con una especie de voracidad por la realidad

y de vértigo que son realmente fascinantes.

(Música)

Había llegado a ese punto de emoción,

en el que se encuentran las sensaciones celestes,

dadas por las bellas artes y los sentimientos apasionados.

Me latía el corazón. La vida estaba agotada en mí.

Andaba con miedo a caerme.

(Música)

Con estas palabras, Stendhal describió el impacto

que le causó visitar la Santa Croce de Florencia.

Siglos más tarde,

esta sensación de cómo la belleza artística

puede llegar a sacudir nuestro cuerpo

se bautizó como el síndrome de Stendhal.

(Música)

Militar, escritor, cosmopolita y amante del arte,

Stendhal nació en Grenoble,

pero su corazón pertenecía a Italia, donde vivió durante años.

Testigos de este amor son sus diarios de viaje

de Roma, Nápoles o Florencia.

(Música)

Sthendal vivió en una Europa marcada por la Revolución Francesa

y la ascensión de Napoleón, a quien conoció en persona

y le escribió "Vida y memorias".

Su admiración por el líder le llevó a alistarse en el ejército.

Estuvo destinado en Alemania,

en el pueblo de Stendhal, que le inspiró

para utilizarlo como seudónimo, porque Henri-Marie Beyle

así se llamaba realmente, se ocultó en más de 200 seudónimos.

Aparte de nombres artísticos,

también coleccionó un buen número de amantes.

Experiencias que le permitieron escribir el ensayo

sobre los sentimientos y relaciones eróticas del amor.

Aunque indiscutiblemente siempre será recordado

por novelas como "Rojo y negro" o "La cartuja de Parma".

Su estilo simple y conciso y la gran capacidad

para plasmar la psicología de los personajes

han sido reivindicados por Balzac, Tolstói, Nietzsche, Henry James,

y a día de hoy sigue siendo uno de los más grandes.

Así pues, no sería sorprendente

que leer a Stendhal pueda llegar a causar

el síndrome que lleva su propio nombre.

Andrés cuentas maravillas en tu libro de Madrid,

que es una ciudad abierta, mestiza, acogedora, vital,

pero incluso las personas que más queremos

siempre les sabemos ver algún defecto.

¿Cuál sería el defecto que hay en Madrid?

Yo creo que el principal defecto es el descuido,

porque como tres cuartas partes de los madrileños

no son de Madrid,

llegan a pensar que la ciudad se cuida sola

y que no es necesario velar por ella y eso ha originado que Madrid

sea una ciudad donde se destruye más que ninguna otra

y de una manera a veces caótica y fin, bastante urbanicida, ¿no?

¿Tú habrías escrito este libro de haber nacido en Madrid?

Pues no lo se.

Lo que sí sabemos es que hay muchos madrileños

que han escrito buenos libros de Madrid.

Desde Larra hasta Gómez de la Serna

y también muchos escritores que no son de Madrid,

que también han escrito buenos libros, o sea que...

por ahí, no me coges, no.

Es verdad que desde que hay una muy buena vista,

Esta vista es sensacional, pues se ve el Palacio Real,

se ve la Almudena, se ve San Francisco

y la Almudena es la confirmación de que las cosas feas de Madrid

son muy feas, pero también es la confirmación

de que... o la sospecha, en este caso,

de que en Madrid todo acaba poniéndose bonito

al cabo de 300 años.

Si viviéramos 300 años,

seguramente la Almudena nos parecería maravillosa,

como nos parecen maravillosos otros sitios de Madrid

que a los contemporáneos del churrigueresco,

del barroco más furioso, les parecían horrible a los neoclásicos

o sea, en Madrid todo acaba poniéndose bonito.

# Calles de Madrid, # noche del sábado,

# tienes suficiente para no dormir,

# bebe el elixir de trago largo,

# mezclado con Gelocatil.

# Desde Las Ventas,

# hasta Chamberí,

# fumando a medias

# en las calles de Madrid.

# Cuando despiertas

# ya no están aquí,

# nunca revientan,

# en las calles de Madrid. #

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Andrés Trapiello

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Página Dos - Andrés Trapiello

26 ene 2021

En Página Dos recorremos Madrid con Andrés Trapiello, ya que su libro se centra en esta ciudad. Por otro lado, Fernanda Trías, José Luís Peixoto y Eduardo Berti nos hablan, respectivamente, de Montevideo, Lisboa y Burdeos. Y, además, Nuria Labari y Sergio Suárez nos muestran sus diarios personales.

ver más sobre "Página Dos - Andrés Trapiello" ver menos sobre "Página Dos - Andrés Trapiello"
Programas completos (517)
Clips

Los últimos 1.800 programas de Página Dos

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos