Mercado Central La 1

Mercado Central

Lunes a viernes a las 16.30 horas

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No recomendado para menores de 7 años Mercado Central - Capítulo 258 - ver ahora
Transcripción completa

El hermano de Ágata presentará cargos contra mí.

-¿Por no irte del entierro? Me ve responsable

de la muerte de su hermana.

-¿Que quieres ser su novio?

-Ahora me he dado cuenta de que María me importa.

¿Os parece cenar hoy?

-No ibas a echarme, ¿no?

Lo contraté porque perdió su puesto en el mercado.

-No puedes seguir trabajando ahí, con ese sinvergüenza.

Tienes tu orgullo.

-Quiero comprarte carne para los "pokes".

-Venga, ¿qué quieres?

-Que llames a tu amiga del ayuntamiento

y que no ponga trabas con la reforma.

-¿Hablas así de tu suegra? -Estoy harta.

-¿Y qué piensa de esto... Lito?

-Alberto dice que la dejemos en paz y tranquila hasta que se vaya.

No tengo derecho a pedirte nada, pero confía en mí.

-Me gustaría sentir que de verdad quieres conocerme.

(JESÚS) ¿De dónde sacó Ágata tanto dinero?

No sé papá, no lo sé.

Seguro que este dibujito está relacionado

con el origen del dinero.

(Timbre)

Pasa. Gracias por venir. Te iba a llamar.

Pues yo también.

Tengo cosas que contarte.

Siéntate, por favor.

He descubierto algo nuevo.

Ayer vino la inspectora Millán

a traerme efectos personales de Ágata.

Entre las cosas que me trajo,

estaba este llavero

y esta llave.

Esta llave es del trastero.

Yo nunca se la di.

Se la pidió a Valeria

y nunca me dijo que tenía la llave de ahí.

Así que cogí la llave, bajé al trastero

y dentro del trastero descubrí una maleta.

Y dentro de esa maleta había...

esto.

¿Y todo este dinero?

No tengo ni idea.

¿Y este logotipo?

Igual, tampoco sé nada.

Planeta Saturno.

He buscado en Internet, por todos los sitios.

No consigo relacionarlo ni con nadie ni con ningún sitio.

Lo mismo el sobre no tiene nada que ver con el tema

y es un sobre cualquiera

Puede ser, lo del sobre puede ser.

Pero ¿por qué guardaba tanto dinero?

Pues, hombre, si a ti no te dijo nada de él,

desde luego no sería para una buena causa.

(Sintonía de "Mercado Central")

# Y se apagó una luz en la ciudad

# y una sombra en sus viejos pasillos

# de colores,

# que no brillarán más.

# Ven y sígueme a aquel lugar,

# sabor a sal y azafrán.

# Aromas de un tiempo atrás.

# Y se encendió una luz en la ciudad,

# en la plaza donde regateamos,

# con un beso,

# volver a comenzar.

# Juntos tú y yo,

# jugando a recordar

# que somos cada olor, color, sabor al son

# de aquel Mercado Central. #

Quizá, si conseguimos saber de donde salió,

podríamos sacar algo en claro.

¿Tú has revisado tus cuentas?

¿Seguro de que no te lo ha robado del puesto poco a poco?

Del puesto no es, es demasiado.

Me hubiese dado cuenta, de ahí no es.

Y de mis cuentas tampoco.

Por mucho que insistió en una tarjeta, yo nunca se la di.

No tenía acceso a mis cuentas.

Lo sacó de otro sitio. Entonces, ¿cómo? ¿Lo robó?

No lo sé.

No sé si lo robó... Yo tengo una teoría.

Yo creo que... Ágata,

igual que hizo con su ex marido o igual que hizo conmigo,

se lo sacó a otro hombre, y vete tú a saber a cuántos más.

Es más,

creo que Ágata,

cuando se enteró de que Germán había vaciado mis cuentas

y vio que a mí ya no me podía sacar más, se lio con otro tipo.

Con otro. Le sacó todo el dinero que pudo.

De ahí consiguió el dinero y pensaba fugarse con él.

Puede ser.

Pero ¿y si no fuera de otro hombre? ¿Tenía otra vía para conseguirlo?

No creo, hablamos de Ágata, sabemos cuál era su medio de vida.

Lo peor es que creo que ese dinero tiene que ver con su muerte

Que se lo quitó a otro

y que ese tipo, el dueño de ese dinero, ahora lo está buscando.

¿A ti qué te pasa? ¿Has dormido mal?

No has visto lo que han publicado los periódicos

sobre la muerte de Ágata, ¿no? No.

Pues... aunque tienen pocos indicios contra ti, pero...

quieren que el asesinato se investigue como crimen machista.

De esa manera podrán pedir medidas preventivas contra ti

y además un aumento de la pena. Ha sido el hermano de Ágata, ¿no?

No lo sabemos, pero tiene toda la pinta.

Recuerda cómo se puso después de la bronca del entierro.

Que hasta se presentó como acusación particular.

-Qué bien anoche con María. Estuvo muy bien.

Me cayó muy bien, me dio buen rollo. Estuvo muy bien.

Mi Romeo, mi Romeo, que ha encontrado su media naranja.

La chica perfecta. -Sé lo que es una "media naranja".

Y estoy de acuerdo contigo.

Empezamos un poco mal, pero nos entendemos como nadie.

Así que sí, creo que es perfecta para ser mi media naranja.

-¿Y eso lo sabe ella?

-No, todavía no. -¿Y a qué esperas para decírselo?

-A ver, yo tengo muy claro lo que siento por ella, pero...

aún no manejo bien expresar sentimientos.

-Ya, ya...

-Anoche, en la fiesta, intenté comunicárselo,

pero no fui capaz, y eso que lo intenté dos veces.

-¿Qué te frenó, nosotros?

-No. Es que experimento un miedo irracional

cuando no soy capaz de controlar una situación.

Y no sé cuál va a ser su respuesta si le comunico mis sentimientos.

-Expresar, comunicar, experimentar...

¿Hablas así en la intimidad con ella?

-Sí. ¿Crees que me va a rechazar por cómo hablo?

-No, es simplemente curiosidad.

-Es normal que te dé miedo decírselo.

Seas asperger o de Móstoles,

a todos nos da miedo declararnos por miedo al rechazo.

Pero debes hacerlo, o serás siempre su mejor amigo.

-Ya, me voy a quedar en la "friend zone".

-Veo que te has documentado, muy bien.

-Me lo explicó Lucas.

Me dijo que debo darme prisa o nos quedaremos como amigos.

-Así es.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

¡Asesino! ¡Asesino!

¡Asesino! ¡Asesino! -¡Asesino!

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino! (ROSA) ¡Oye, por favor,

Os equivocáis.

Mi hermano jamás ha pegado a una mujer.

No hay pruebas. Por eso no está en la cárcel.

Es inocente y lo vamos a demostrar, ¿vale?

(MUJER) Eso díselo a la víctima.

¡Asesino! -Ven, ven.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

¡Asesino! ¡Asesino!

¿Qué está pasando, hermana? -No te puedes venir abajo ahora.

Es que nos viene lo peor. Viene el juicio, será muy duro.

Y esto se va a volver a repetir. Sí, si lo sé.

Y tampoco soy quién para juzgarlas.

Yo también me manifestaría

en contra del desgraciado que le hizo eso a Ágata.

Pero no es eso.

Rosa, Ágata tenía una doble vida.

Y si no sé cómo vivió, ¿cómo sabré cómo fue su muerte?

Ya...

-Mejor que se vaya para su casa o que entre en el mercado.

Perdoná.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

¿De dónde has sacado esto?

-No es un tatuaje ni nada. Si le molesta, me lo quito.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

-Por eso tienes que decírselo.

¿Qué pasa? -¿De qué habláis?

-A nuestro polluelo le da miedo decirle a María lo que siente.

-Yo creo que es mejor que seas prudente. Está bien.

No hay que correr con estas cosas.

Ahora os estáis conociendo,

y si avanzas, igual frustras la relación.

-Me dijiste que María te parecía una chica genial.

¿Era mentira? -No, no, no.

Me parece una chica genial.

-No quiero estar en la "friend zone".

-¿Qué? -No me mires, ha sido cosa de Lucas.

-A ver, yo creo que lo que tienes que hacer es...

iros conociendo antes de dar un paso...

Estáis muy lejos de la "friend zone", en serio.

(SAMUEL) Yo creo que tienes que decírselo.

La vida son dos días. ¿A qué debe esperar?

-A que sea ella quien dé el primer paso y se declare.

-Pero igual ella espera que David le diga qué siente.

Y si ni ella ni David dan el primer paso

y los dos se quedan esperando, chao. -Pero yo, como mujer,

creo que es demasiado pronto.

(SAMUEL) Que no, que no, David, que ni caso.

En el amor, el que no corre, vuela, tío,

y si sigues esperando, quizá ella se fija en otro,

u otro tío se fija en ella, y entonces sí que la has liado.

Comunícale a María los sentimientos que experimentas hacia ella.

-Vale, pues voy a quedar con ella y se lo voy a decir.

Adiós.

-Adiós. -Adiós.

-¡Tigre!

¿Qué te pasa con María? ¿Tienes prejuicios ahora o qué?

-¿Qué prejuicios? Que hablé el otro día con ella

y me dio a entender que solo lo ve como colega.

Intenté hablar con él, pero lo vi tan colado que yo que sé.

-¿Cómo no me has dicho nada? -¿No te he dicho nada?

Te he hecho señas, y tú a por uvas. -Creía que era por los prejuicios.

A ver qué hacemos ahora. -Pues yo tengo que hablar con ella.

-¿Tienes su teléfono?

-Claro.

-Madre mía...

Dime de dónde has sacado esto. No es un tatuaje.

Si le molesta, me lo quito.

-¿De qué hablas? ¡Rosa, déjame!

Ágata tenía ese símbolo entre sus cosas.

Pero... Pero ¿adónde vas?

Por última vez, ¿de dónde sale eso? -¿De qué me hablas?

¿De qué conocías a Ágata? Solo de la frutería, de verdad.

Es el logotipo de la discoteca Astral.

Es el sello que ponen ellos cuando salís, para poder volver a entrar.

-Vámonos, que te estás poniendo en evidencia. ¡Vámonos!

-¡Asesino!

¡Asesino! (MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

David, ¿te encargas de arreglar la barra para el desayuno?

-Sí, ya voy.

Venga, espabila. Sí, lo siento.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

La que hay liada ahí fuera...

-Si Nicolás siguiera aquí con su parloteo sin sentido,

no escucharíamos los gritos. Yo también lo echo de menos, sí.

Es una pena que ya no seamos un equipo.

Es una pena.

Se ha llevado la decepción del siglo conmigo.

Supongo que me merezco que esté molesto conmigo

porque es un tío tan noble que... ¿Te importa lo que diga Carmen?

-¡Jorge! ¿Cómo has podido traicionarnos así?

Carmen... Y cuando llegaste al mercado,

nosotros te recibimos con los brazos abiertos.

Y así nos lo pagas, con una puñalada trapera.

¡Lo tuyo no tiene nombre!

Bueno, sí lo tiene. Eres un miserable.

Carmen, fue un malentendido.

¿Encima no vas a dar la cara? ¡Cobarde!

(NICOLÁS) Déjalo, Carmen.. -Esto no va a quedar así.

No, quedarse con cosas dentro no es bueno.

Le voy a volver a cantar las 40 hasta que me quede tranquila.

-Luego me paso a por lo que me debes.

Y a por el porcentaje de las propinas, ¿vale?

Pásate cuando quieras. Y...

querría hablar contigo, te he llamado.

No hace falta que me llames más. Yo de ti solo quiero... mi dinero.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

Sí que está bien la cosa, sí.

-Y Carmen ha dicho que va a volver, y yo no me siento nada cómodo,

Arregla las cosas con Nicolás.

Ya me dirás cómo, si ni me deja explicarme.

Oye, David, estaba hablando contigo de algo importante.

Importante es vaciar la vejiga, y eso voy a hacer.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

-Hola. -Hola.

¿Ha pasado algo?

-Han encontrado una trabajadora muerta

y se ve que ha sido por violencia machista.

(MARIA) Vaya... -Pues sí, muy fuerte.

Te he llamado porque quería hablar contigo sobre David,

y como está ahí y no quiero que nos vea juntas,

tiene que ser rápido. -¿Qué pasa con David?

-Recibirás un mensaje para quedar con él.

-Ya lo he recibido. -¿Ya?

-Sí. -Qué rápido. Vale.

Voy a ir al grano.

David está enamorado de ti y quiere declararse.

-¿Qué dices, tía?

Dios, no me lo esperaba.

-Ya, ya me lo imagino.

Y solo por asegurar, ayer por la noche, me dijiste en casa

que David es un amigo, un gran amigo.

-Sí, lo es.

-He intentado parar la declaración, pero no he podido,

porque mi novio...

no ha pillado mis indirectas y lo ha mandado derechito hacia ti.

Y solo te pido que cuando hables con él,

vayas con cuidado. Ya sabes que es muy sensible.

-Sí, sí, o sea... tú tranquila,

que yo no quiero hacerle daño a David.

Pero me siento fatal. No sabía que estaba pillado por mí.

-Ya, ya, ya me lo imagino, "tranqui".

Y siento si me he metido donde no me llaman, pero es David.

-No, al revés. Gracias por contármelo.

Y me dice Rosa que se han plantado ante de él

y han empezado a gritarle "asesino".

Menos mal que estaba ella ahí para echarle un cable.

Elías nunca ha sido santo de mi devoción,

pero no se merece todo esto.

¿Y tú? ¿Te mereces el pollo que te ha montado la Pacheca?

¿Ya te has enterado?

Me lo contó David. Me lo he encontrado en el baño.

No sabes la que me ha liado.

Y lo peor es que dice que va a volver.

Ya conoces a la Pacheca. Perro ladrador, poco mordedor.

Te juro que esta vez,

si no llega a ser por Nicolás, me muerde.

Bueno, tendrás que tener paciencia, que pasen unos días,

se tranquilicen y puedas contarles lo que realmente ha pasado...

y todo se arregle.

La chica tiene su pronto, pero son nobles, ya verás.

Sí, sí, si lo sé.

Pero me duele verlos así. Están muy tocados.

Te duele porque los quieres.

Y solo las personas a las que queremos

tienen el poder de hacernos sufrir.

Seguimos hablando de ellos, ¿verdad?

Lo siento.

Me entró miedo y...

y pensé que me habías traicionado con Celia, lo siento.

Vaya semana de malentendidos.

Bueno, si todos los malentendidos se solucionan igual que anoche,

pues... bienvenidos sean, la verdad.

Pero sin cabreos de por medio.

-He intentado darle muchos ánimos y mucha fuerza,

que para eso soy su hermana, pero... -Rosa, ¿tú crees

que tu hermano tiene algo que ver? -Claro que no.

Pero no saldrá bien parado de todo esto.

-Porque crees que la Policía no encontrará al verdadero culpable.

-No solo eso, es que me da miedo

que pueda perder los nervios, ¿sabes?

No sé, está obsesionado por demostrar su inocencia.

-Es que es normal. Yo en su lugar estaría igual.

-Ya, pero no lo has visto.

Tenía la cara como de loco.

Ha llegado hasta pensar que Lucas,

que Lucas tenía algo que ver en la muerte de Ágata.

-¿Lucas? -Sí, Lucas,

porque le ha visto un sello de discoteca en el brazo.

Yo que sé. No entiendo muy bien por qué ha dicho eso, Alberto.

Me da miedo que pueda hacer alguna tontería.

-Bueno, a ver, tranquilízate.

O sea, confiemos en que la justicia

acabe encontrando al verdadero culpable, ya lo verás.

-Muchas gracias, cariño.

Pero... me da a mí que va a ser complicado.

-Ya...

(SUSPIRA) Menos mal que han arreglado ya el montacargas.

-¿Te sigue doliendo? -Sí.

Y menos mal que hemos recuperado nuestra cama.

-¿Y tu madre? ¿Qué ha dicho? -¿Mi madre?

De víctima, ese papel lo borda que da gusto verla.

En cuanto puede me muestra lo dolida que está por cómo la has tratado.

-Lo siento muchísimo, Alberto.

He intentado tener mucha paciencia,

con lo del dormitorio, las comidas, la cama...

Pero de verdad,

cuando se empezó a meter contigo, no pude más.

-Ya. Yo te lo agradezco, Rosa,

pero ya te dije que lo mejor es dejar pasar los días

y que se vuelva a su casa. -Es que yo no soy así.

Si tengo un problema, yo no puedo mirar para otro lado.

Y lo he intentado.

He intentado seguir tu estrategia, los consejos de mi padre...

pero cuando dijo que eras un flojo, un flojo tú, Alberto, por Dios,

que estás todo el día trabajando, me parece una falta de respeto.

¿Qué será lo próximo que nos diga?

-Lo primero que le venga a la cabeza, que no filtra.

-Pues tú también me lo pones... -Hagamos borrón y cuenta nueva.

Quiero decir, lo más importante es conseguir

que la presencia de mi madre no nos afecte.

-Pero ¿cómo vamos a hacer eso?

Si ella va a seguir haciendo y diciendo lo que le dé la gana...

Me parece muy difícil.

Creo que esta situación se arregla si tú te plantas.

Es que nunca le has puesto límites a tu madre, ¿no?

Nunca te has enfrentado a ella.

Por Dios, que te sigue llamando Lito,

como si tuvieras siete años.

Te llamas Alberto. Alberto. -Ya, ya.

Pero es muy tarde ya para eso, mi madre es incorregible.

-Ni siquiera lo vas a intentar. -Rosa.

Tocarle la moral a mi madre no es el camino, te lo aseguro.

¿Se ha ido a un hotel? -No.

-Después de lo que ha pasado no se ha ido.

La conozco y lo único que debemos hacer es no hacer nada.

No hacer nada, la mejor estrategia.

No mover ni un dedo hasta que se vaya.

-¿Y eso cuándo va a ser?

Una obra se sabe cuándo empieza, pero ¿cuándo se acaba?

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

¡Asesino! ¡Asesino!

¡Asesino! ¡Asesino!

¡Asesino! ¡Asesino!

¡Asesino! ¡Asesino!

(GLORIA) Buenos días. (AMBOS) Buenos días.

Qué gusto veros de tan buen rollo.

¿Quieres tomar un café? Sí, con leche, por favor.

Te lo pongo.

Oye, que... muchas gracias por la charla de anoche.

Me animó a solucionar las cosas. Nada.

Hombre, lo que siento es que pierdas la amistad con Celia.

No, no. Pero es por una buena causa.

No va a hacer falta. Lorena no es así.

¿Qué pasa? ¿Estáis hablando de mí?

No, estábamos comentando lo absolutamente maravillosa que eres.

¿Sí? Me pasa mucho, me agota. Me agota, siempre lo mismo, sí.

(Móvil)

¿Me disculpáis un momento? (ASIENTE)

Sí, dígame.

Sacarina. Sí, soy yo.

(ASIENTE)

Ya... ¿Y en qué consiste exactamente?

Vale.

Pues lo pienso y le doy una respuesta en cuanto la tenga.

No, no, a usted.

Chao.

Era el dueño de una importante compañía web

que está especializada en dar charlas y cursos.

Vieron mi entrevista con Celia en Barcelona

y me proponen dar un curso en una página de cocina,

que tiene millones de visitas

y que nos vendría muy bien para dar visibilidad al negocio.

Me lo han pintado muy bien.

Ya sabes qué tienes que contestar, ¿no?

¿Acepto, sí? Claro, sí.

Debes llamar y decir que sí.

Bueno, ya veré, ya veré.

Ponme el café para llevar que tengo muchísimo trabajo.

Enhorabuena, Jorge. Gracias.

Luego te vienes y charlamos, ¿vale? Claro.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino! Ya están otra vez.

¿Van a estar así toda la mañana o qué?

Que yo las entiendo, que yo estaría ahí manifestándose,

pero así no se hacen las cosas.

Están acusando a Elías sin que haya habido un juicio.

¿No puedes hacer algo?

No solo lo acusan sin el veredicto de un juez,

una mujer que estaba recogiendo firmas contra tu hermano.

Esta publicidad no viene bien al mercado.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

-Veré qué puedo hacer.

(MUJERES) ¡Asesino! ¡Asesino!

¡Asesino!

(Llaman a la puerta)

(FERNANDO) Sí, adelante -Buenas.

Fernando, perdona que te moleste, pero es que tenemos un problema.

-Sé de qué me quieres hablar, de las caceroladas.

(ASIENTE) -Creen que el asesinato de Ágata

es un crimen machista, sale en la prensa.

-No podemos permitir que se monte este follón en el mercado.

Ni que alguien recoja firmas contra un propietario.

-Pensaba que a ti, como mujer, te parecería bien.

-Pero primero, como ciudadana, creo en la presunción de inocencia.

Te recuerdo que aún no ha habido juicio.

Y además de mujer, soy comerciante,

y con este espectáculo mediático, todos los puestos están afectados.

-Solo podemos esperar a que pase el temporal.

-¿Cómo? ¿No piensas hacer nada? -Es que no puedo hacer nada.

-Pero ¿cómo que no?

-Esas mujeres están ejerciendo

su libertad de expresión y de manifestación.

Lo ampara la Constitución, así que pueden hacerlo.

-Yo respeto los derechos fundamentales,

pero tú, como gerente, deberías tratar de evitarlo.

Podrías decirle a Elías que no se deje ver por el mercado.

-Eso tampoco puedo hacerlo. -¿Por qué no?

Por su culpa nos estamos viendo todos afectados.

Mira, Fernando, el Ainara ha bajado sus beneficios esta semana

y yo voy a abrir un nuevo puesto.

No nos lo podemos permitir.

(NICOLÁS) Alberto, un momentito. Quería hablar contigo.

Nada, que estoy buscando trabajo.

Sí, ya no curro en el bar Central. -¿Y eso? ¿Qué ha pasado?

-Bueno, pues que no era lo que yo pensaba.

Y como Rosa ya no trabaja contigo,

pues quería ofrecerte mis servicios de humilde camarero.

-Ojalá pudiera, Nicolás.

Si pudiera, te contrataba,

pero las últimas ganancias no han sido buenas.

-Ya, qué me vas a contar.

Si te enteras de algo en el gremio, dame un toque, ¿vale?

-Oye, tú eres bueno con las reparaciones, ¿no?

-Llevo más de media vida dedicándome a eso.

Nací con una llave inglesa bajo el brazo.

¿Por qué lo dices?

-Pues verás, es que la reforma en casa de mi madre

está como durando demasiado.

Entonces, yo me temo que los operarios, como los llama ella,

o son unos chapuzas o la están engañando.

-Si es que Hay mucho intrusismo en el gremio.

Es difícil encontrar gente seria y profesional, la verdad.

-Ya. Por eso, te propongo.

¿Tú, discretamente, no podrías pasarte por allí,

asomarte y hacerme un diagnóstico en base a tu amplia experiencia,

sobre cuánto tiempo van a tardar en terminar la reforma?

Te lo pagaría, Nicolás, no mucho, porque no puedo, pero te lo pagaría.

-Alberto, no me estás ofreciendo un trabajo.

Me pides que haga de James Bond.

-Como bien dices, a Elías lo ampara la presunción de inocencia.

Y es muy importante en el mercado. Así que no lo voy a hacer.

Otra cosa sería que el resto de comerciantes se lo pida.

-Pues gracias por nada.

(Llaman a la puerta)

Perdona, no sabía que estabas reunido.

Tranquilo. Ya hemos terminado.

Hablamos luego.

Hasta luego.

(FERNANDO) Pasa, Jorge, pasa y siéntate.

Te traía un cafelito.

¿Qué ha pasado?

Es Elías.

Su problema también afecta al mercado.

Sí, la verdad es que se nota en la caja.

En una gran familia, para bien o para mal,

cuando le pasa algo a uno, nos afecta a todos.

A parte del café,

venía a hacerte una preguntita, así, sin importancia.

¿Qué tal anoche con Adela?

¿Tú cómo te has enterado de eso?

¿Debo explicarte cómo funciona aquí el sistema de información?

Bueno, pues...

fue agradable, pero...

¿"Pero"? Qué pronto hemos llegado al famoso "pero".

Mira, yo estoy convencido que la relación de Elías y Adela

no terminó con el divorcio.

¿Y por qué crees eso?

Le pregunté si había habido segundas partes

y me contestó que sí.

¿Y qué? Eso no significa nada. Sí, para mí sí.

Si pasó una vez, puede pasar más veces.

A ver, Fernando, entiendo tus dudas.

En aquella época Adela estaba sola y pasó por cosas muy duras.

La conozco bien y tiene las cosas muy claras.

Si lo dice, es que terminó. Pues yo no lo veo así.

Le pedí que me demostrara que apostaba por nosotros,

que moviera ficha.

¿Y qué ha hecho?

Nada. Hasta ahora, no ha hecho nada.

-Que no, Alberto, lo siento, pero no.

Estoy necesitado, pero no tanto. -Vale.

Te recuerdo que me debes un favor. -¿Yo?

-Mi madre ha vuelto a mi vida por tu metedura de pata.

-Y te lo estás cobrando, ¿no? -Bueno, llámalo así

o llámalo que no soporto a mi madre ni un día más en casa.

Nos está volviendo locos.

Y lo que es peor, va a mandar a la mierda mi relación con Rosa.

-¿Tan mal están las cosas? -Peor.

Por favor, necesito que vayas a casa de mi madre

y me digas cuánto van a tardar en terminar la maldita reforma.

Porque es la única manera de quitármela de encima.

-Bueno, vale, luego me pasaré y le echaré un vistazo.

-Gracias, gracias.

-Primero el dinero de Ágata y ahora, para colmo, esto.

Pero tenemos que estar fuertes, Jesús, por Elías.

Es que no puedo más, me siento impotente.

Mi hijo pasando un calvario y no puedo hacer nada.

¿Qué dices? Estás haciendo muchísimo.

Has contratado a uno de los mejores abogados.

Le he fallado cuando más le necesitaba.

Dudé de él. ¿Otra vez con lo mismo?

Es que no me ha perdonado. Bueno, dale tiempo.

A él le dolió muchísimo que dudaras.

Lo que Elías menos necesita

es gente con el ánimo bajo a su alrededor.

Debemos mantenernos fuertes.

La familia debe ser un apoyo, ahora más que nunca.

Tienes razón. Voy a cambiar de chip, como dicen los jóvenes.

Se me ocurre una idea.

Valeria me ha llamado porque iba a preparar paella,

uno de los platos preferidos de Elías.

Una comida familiar le vendría genial.

Eso está muy bien, sí, señor. Oye, ¿te apuntas?

¡Fernando!

Bueno, yo tengo cosas que hacer. Luego me contestas.

No, no, te lo contesto ya.

Fernando y yo estaremos encantados de ir a esa comida familiar.

Va siendo hora de juntarnos fuera del mercado, ¿no?

Bueno.

Pues os espero a los dos.

Hasta luego. Hasta luego.

-¿Con quién vamos a comer?

Pues con Jesús, con Valeria y Elías.

Una paellita.

No sé.

Por la cara que ha puesto Jesús, no creo que contara conmigo.

Pues tendrá que ir acostumbrándose.

Me pediste que te demostrara que apuesto por esta relación, ¿no?

Bueno, pues yo ya he dado un paso.

¿Y tú? ¿Qué vas a hacer tú?

Voy a hacer lo de los cursos "online".

Eh.

¿Estamos conversando o al móvil? -Las dos cosas.

Y me alegra que hayas entrado en el siglo XXI.

Muchas gracias por hacerme sentir un cromañón.

Es una forma de hablar. Lo sé.

Lo he pillado, como dice Samu.

Es importante para tu carrera Internet.

Los mejores cocineros del mundo hacen sus mejores recetas

desde casa. Vale.

Pues pásame los "links" y le echo un ojo.

Aunque las redes sociales y la tecnología no me ponen nada.

A mí tampoco me gusta tanto exponerme,

pero hoy en día es importante estar en redes.

Todo el mundo se mueve ahí. Ya, si por eso lo hago.

Pero me da un poquito de agobio

eso de tener que grabar un vídeo, editarlo...

Para mí es como hacer macramé. Bueno, eso puedo hacerlo yo.

¿En serio?

No sabes cómo me alegro, no sabía cómo pedírtelo.

Pues mira, te declaro director creativo del proyecto.

¿Te quedas? Voy al baño.

Pero no tardes. He quedado a las 12:30 con María.

¿Con María? Bueno...

¡Nicolás!

-Mira, David, lo siento, pero...

no quiero verle la cara a Jorge con lo que me ha hecho.

Me voy ya. -Te equivocas. Él...

-¿Cómo que me equivoco? Mira, David...

No quiero discutir ni meterte en medio.

Todas mis energías están volcadas en encontrar trabajo, o sea que...

-No lo necesitarías si no fueras cabezota.

Podrías seguir con nosotros. Somos un gran equipo.

-David, ¿qué te ha dado hoy? Que la víctima soy yo.

-Jorge es tu amigo, y votó por la externalización

pensando que tú y Samuel seríais contratados por la empresa.

De saber que os echarían, nunca hubiera votado.

Se sentía tan responsable que te contrató,

pese a sacrificar un gran porcentaje del bar.

Hola.

-Jorge...

¿Es verdad que tú pensabas que la contrata iba a mantenernos

y que me ofreciste trabajo porque te sentías responsable?

Sí. Sí, así es.

Siento muchísimo lo que ha pasado.

Jamás haría nada que pudiera perjudicarte.

Por eso me alegré cuando supe que a Samu iban a volver a contratado.

Apoyé la propuesta de Gloria entre los pocos que estaban en contra.

Pues muchas gracias, Jorge.

De nada.

Y quería aclararte una cosa más, si no te importa.

Te contraté porque me sentía responsable de tu despido.

Pero ahora te contrataría porque eres un trabajador maravilloso,

de los que no hay,

y porque haces muy buen equipo con el niño.

Bueno, pues... ¿está por ahí mi mandil?

Porque es que me encantaría volver a ponérmelo.

Eso está hecho. David, ¿se lo acercas, por favor?

Y... bueno, bienvenido de nuevo.

Muchas gracias.

No hay de qué.

Una cosa.

Yo sé que no es empezar con buen pie, pero...

¿Te importa que comience más tarde? Debo hacer un favor a un amigo.

No, ningún problema. Vale, pues no tardo nada.

Para las comidas ya estoy aquí. Vale.

-Tengo que irme. Mi cita es en un minuto.

Vale. David, habla desde el corazón.

Hola. -¿Qué tal?

-Muy liado, porque vamos a grabar unos vídeos de cocina para mi jefe,

pero habíamos quedado a las 12:30, así que aquí estoy.

-Quería comentarte... -Quería hablar contigo.

Te preguntarás por qué, te lo voy a exponer.

Mierda, he usado la palabra "exponer".

Yo no soy muy bueno expresando... hablando de mis sentimientos.

Más bien soy torpe, mi madre diría que soy demasiado directo.

Nunca había estado tan seguro de lo que sentía por nadie

y creía que tenías que saberlo.

-Sí, David, pero antes yo... -Pienso en ti

todos los minutos del día.

Pienso en ti cuando me levanto y también cuando me acuesto.

Incluso he dejado de pensar en la tabla periódica.

Y sé que fui un idiota cuando te conocí.

Pero... ahora creo que me gusta cada detalle tuyo.

Cómo hablas, cómo piensas, cómo te expresas...

Nunca he conocido a nadie como tú.

Estuve con una chica, Andrea, con la que tuve sexo y fue genial.

Pero no es lo mismo, y por eso creo que estoy enamorado.

Solo quería preguntarte...

si quieres salir conmigo.

¿Te ha molestado algo de lo que he dicho?

-No, qué va.

-Entonces, ¿qué me dices? ¿Qué sientes tú por mí?

-Lo mismo que tú, David.

(Puerta cerrándose)

-¿Cómo lo llevas, hijo?

No tengas en cuenta a esas que están protestando.

Eso ahora es una nimiedad.

Creo que he descubierto algo.

Es el dibujo que estaba en el sobre de Ágata, ¿no?

Sí.

Y también he descubierto

que Lucas lo llevaba sellado en el antebrazo.

Dice que pertenece a la discoteca, Astral.

Me he metido en la página web

y la discoteca Astral pertenece al Grupo Saturno.

¿Y solo se dedican al ocio o tienen otro tipo de empresas?

Ocio nocturno, bares punteros, discotecas, salas de fiestas...

Organizan eventos alguna que otra vez.

Parece mucha casualidad que Ágata guardara todo su dinero

en un sobre con este logotipo.

El Grupo Saturno y el dinero están relacionados.

Y hay más.

Eusebio Roca. ¿Quién es?

El director general del Grupo Saturno.

Estoy convencido de que este era su próxima víctima.

Planeaba abandonarme, irse con él y con su dinero.

Eso en el mejor de los casos.

-Me he enterado de que has merodeado por mi casa.

-Me confunde con otro. Tengo una cara común.

-No. Eres el que estaba convencido que estaba liada con mi hijo.

-Escuche, señora... -Llámame señora otra vez

y tendremos un problema.

-Pero ¿yo por qué iba a estar en su casa? ¿Por qué?

Lo siento, pero tengo que trabajar. -Mira, no me la intentes colar.

Estaba en un taxi y te he visto salir de mi portal.

Y Ángel, el conserje de mi edificio,

me ha dicho que has preguntado cómo van las reformas de mi piso,

haciéndote pasar por alguien de mi familia.

Mi sobrino, ¿no?

-Mire, yo... A mí no me gustan los líos.

-No, ni a mí.

Mira, te voy a hablar sin rodeos.

Sé que has descubierto que las obras acaban de terminar.

E intuyo que Lito está detrás de todo esto.

-¿Lito? -Alberto.

Y sé también que está harto de mí y quiere que me vaya de su casa.

-¿Cómo puede pensar una cosa así de su hijo?

-Porque lo he parido.

¿Tú comprendes que una madre quiera compartir tiempo con su hijo?

-Sí, claro. -Por eso.

Por eso, Alberto tiene que pensar

que las obras de mi casa van para largo.

-Pero ¿qué haces, señora? No...

-¿Qué te he dicho?

-Perdón, señorita.

-Habrá más sobres como este, cada semana.

Siempre y cuando Alberto siga pensando

que las obras de mi casa continúan. -¡Que no!

Que luego todo se sabe, de verdad.

Mire, y además, que no tengo buena experiencia

con el tema de pagar el silencio, o sea que no.

-¿Te vas a interponer entre una madre y su hijo?

-No sé, creo que estás haciendo demasiadas conjeturas

con una base muy endeble.

¿Crees que él tuvo que ver con la muerte de Ágata.

Más que yo, desde luego.

He investigado, es un pieza de cuidado el Eusebio Roca este.

Hace ocho años estuvo imputado por tráfico de drogas.

Lo absolvieron por falta de pruebas.

Bueno, ten cuidado dónde te metes, Elías,

El juicio está a la vuelta de la esquina.

Ya...

Pero es el único hilo que tengo para tirar

y averiguar la verdad.

¿Adónde vas?

A ver qué más averiguo sobre este tío.

Pues tendrás que hacerlo después de comer.

Valeria prepara una paella para darte una alegría.

Y vienen Adela... y Fernando.

¿Qué pinta Fernando en una comida familiar?

No sé, ha sido Adela quien lo invitó.

Valeria dijo que había algo entre ellos,

pero no sabía que estaba tan avanzado.

Tienes que quedarte,

por Valeria y sobre todo por Adela.

Ha hecho muchas cosas por ti y se lo debes.

Creo que para ella es muy importante.

Y además, a ti te vendrá muy bien.

-Jorge, ponte a la izquierda para estar centrado en el encuadre.

¿Izquierda? Antes fue derecha, ahora izquierda...

Es más fácil si ponemos una marca y me centro en eso.

Sí, vale, es buena idea.

"Es buena idea", ha dicho. ¿Ni una queja ni un refunfuño?

A ti te pasa algo.

Será que tengo un buen día.

Vamos a centrarnos en lo que estamos.

Ahora hacemos planos generales, después, en la barra,

los planos detalle de tus manos trabajando.

Nicolás, me alegro mucho.

-¿Por qué? Dice Jorge que vuelves al bar.

Sí, sí, estoy muy contento.

Oye, ¿estás bien?

Sí, es que tengo... cosas mías, tonterías sin importancia.

¿Qué hacéis?

Me he metido en el mundo de la cocina "online".

Qué buena idea. -Seguimos con el plan de producción.

-He hablado con Carmen y ya se lo he contado todo.

En nombre de los dos, queríamos pedirte perdón

por ser tan cafres y no haberte escuchado antes.

-No, las cucharas ponlas a la derecha.

Parece mentira tener que decirte estas cosas.

Ya voy, mujer, ya voy.

Espero que no tarden mucho,

que si se pasa el arroz, no vale para nada.

(Timbre)

Ya abro yo. Pero alegra esa cara, hombre.

Adelante. Hola.

-Hola, Elías. ¿Qué tal?

Pasa, pasa. Por aquí.

(VALERIA) ¡Hola!

Hombre, no hacía falta que trajeras nada.

-Faltaría más.

Elías, una casa preciosa. Muchas gracias.

Pero todo el mérito es de Adela.

Después que te haga un "tour" por la casa y te la enseñe.

¿Qué más falta por aquí?

Me muero de ganas por probar tu paella, salen buenísimas.

Yo estoy impaciente. -Está reposando.

Adela, acompáñame a la cocina y le echamos un ojo.

Vale.

(CARRASPEA)

Tranquilo, hombre.

Estoy igual de incómodo que tú. Un trance por el que debemos pasar.

-¿Cómo dices?

Si estamos aquí lo dos, es que queremos lo mejor para Adela.

O por lo menos eso creo. Por supuesto.

Ella se merece ser feliz.

Puedes estar tranquilo. La querré como se merece.

Si eso es así, en mí vas a tener a tu mejor aliado.

Me alegra saberlo.

Ella se merece lo mejor y yo no supe dárselo.

(JESÚS) Hola, Fernando.

-Jesús, gracias por la invitación. -Hombre, nada. Faltaría más.

Escoged vosotros. Voy a por el sacacorchos.

Pues tú me dirás, ¿Rioja o Ribera?

Yo prefiero un vaso de agua.

¿Agua? Si vamos a brindar, que no traiga mala suerte.

Llevo unos días con ardor de estómago

y el médico dice que evite el alcohol.

Estos médicos...

A ver qué dice cuando sepa que te vas a meter una paella

con más tropezones que una carretera de montaña.

Nicolás, de verdad, está olvidado, ¿vale?

-¿Vais a estar hablando todo el día?

-Es verdad, sí. A ver.

Bueno, ¿qué, qué tal doy a cámara?

-No, solo va a salir Jorge.

-Pero bueno, todo gran cocinero necesita un pinche a su lado.

Alguien hará ese papel. -No es un "reality".

No grabamos cómo Jorge trabaja en cocina.

Son clases prácticas, cercanas, y solo sale el protagonista.

Va, que a Nicolás le hace ilusión. Será divertido, venga.

Esto no es ningún juego.

Yo no quiero llevarle la contraria

al señor director, creativo del proyecto,

pero no me vendría mal compartir plano con alguien.

Me quitaría un poquito de presión.

Si te hace sentir más cómodo...

Pero la cámara no quiere a Nicolás. Será Lorena.

¿Qué? No, no. A mí no me quiere tampoco.

(NICOLÁS) ¿Tú también como Carmen, marginándome por feo?

-No te quejes, es un hecho objetivo.

-¿Cómo que hecho objetivo, David? Tú y yo nos estábamos llevando bien.

-Los cánones de belleza son variables,

pero no encajas con ninguno. -Dale Perico al toldo.

-No sé quién es Perico ni por qué le da.

-Pero vamos a ver, no desvíes la atención, David, por favor.

Hombre, es que...

Jorge, tengo que salir un momento.

Me ha llamado un chaval del Proyecto 2029.

Le tengo que devolver la llamada.

Vale, luego te veo. Vale, suerte.

Creo que la vas a necesitar. Vale.

De verdad... Chicos, vale.

Hacemos lo que diga el señor director.

Pero podrías estar más abierto a sugerencias y peticiones.

-Bueno, vale.

Pero Nicolás no sale.

-El pollo ecológico, de ave de corral,

y las reinas de la lista:

la ternera de Retinto

y el cerdo extremeño, criado solo con bellota.

Con esta carne, tu puesto de pokes será referencia gastronómica.

-Pásame presupuesto y lo vemos con las cifras.

-¿No te estarás rajando? -Que no.

Pero lo quiero mirar con más calma. -Cierto.

La carne hay que elegirla con calma.

¿Sabes qué? Vente al puesto, hago una bandeja y haces una cata.

-Pero luego. Ahora no puedo. -Muy bien.

Te va a salir muy baratita. -Pero ¿no es gratis?

-Venga, que estás muy liada. Luego te veo.

Hola.

(HABLA EN INGLÉS)

"Okay, okay, okay".

"Bye".

-Santi, ¿qué tal? Cuánto tiempo.

Oye, necesito tus servicios.

Quiero que investigues a Lorena De la Cruz.

Todo el listado de llamadas y contactos con una tal Cristin.

Sí. Solo te puedo decir que habla con ella en inglés.

No, no, Santi, no me llores.

Esto para ti es pan comido.

Venga, chao. Espero tu llamada.

Pues nada, el agua para los patos y para Fernando.

La paella ya está lista y tiene una pinta estupenda.

-A ver, yo voy a necesitar ayuda para traerla.

-Yo, yo te ayudo. -Pues por aquí, Fernando.

-Acaba de abrirla tú, Elías,

que voy a ir a por unos habanos para la sobremesa.

Porque Fernando fumará. ¿O tampoco?

Que yo sepa, no.

Y una cosa, ¿tú también estás malita del estómago?

Elías, pórtate bien con él.

¿De qué tienes miedo?

De nada en particular y de todo en general.

Porque ya sabemos cómo son los De la Cruz,

estupendos por un lado y muy cáusticos por otro.

No tenéis término medio.

No tendrás miedo de que me emborrache, ¿no?

A estas alturas del partido, a mí, no.

O sea, vino, no,

pero paella con tropezones sí. ¿Qué está pasando?

Tiene problemas con la bebida.

Mejor dicho, tuvo problemas con la bebida.

Pero ya los ha superado.

Ojalá que sea verdad.

Sí que es verdad.

Guarda el machete que no lo he traído para que lo ataques.

No pienso hacerlo, de verdad.

De hecho, me cae bien.

Y si es cierto que ha superado una adicción así,

los debe tener muy bien puestos.

Te digo más, me gusta para ti.

Pues me alegro mucho.

Más de lo que imaginas.

Me alegro, si tú estás contenta, yo estoy contento.

Eso sí, no te enfades

si no me quedo a la sobremesa contigo y con tu novio.

¿Por qué? ¿Es que has descubierto algo?

Tengo un hilo del que tirar. ¿Sobre Ágata?

Sí.

El logotipo. Pertenece al Grupo Saturno.

El Grupo Saturno es un grupo

que tiene discotecas, bares punteros, coctelería,

salas de fiestas y todo este tipo de cosas.

Voy a una coctelería a ver si me entero de algo,

porque seguro que el dueño, Eusebio Roca,

tenía algo con Ágata.

A ver, cuando dices que tenía algo, ¿qué significa que estaban liados?

No sé, pero tengo una corazonada.

Pues no deberías ir solo. Puede ser peligroso.

Voy a ir a tomar una copa, ya está.

(VALERIA) ¡La paella ya está! Todo el mundo a la mesa.

-¿Qué, qué tal con María? -Mejor que nunca.

-Alberto, ven a verme cuando puedas.

En el bar o en la carnicería. Es por tu madre.

¿Necesitas dinero otra vez? ¿Para qué?

Si me lo cuentas, buscamos una solución los dos.

-Seis años sin probar una gota, no lo entiendo.

Pensaba que tenía las cosas claras. -Como todos.

Los adictos lo somos siempre.

-¿Y esos billetes? No habrás metido la mano en la caja.

-Acaba de llamar el mismísimo Alfonso Pascual

para ofrecerme un papel. -¿Vuelves a actuar?

-Genial que sea un tema personal.

Pero deja de serlo

en el momento que ese tema se paga con tu dinero.

"El que no la conocía soy yo".

¿Qué quieres decir? Explícate un poco mejor.

Para ella, la de la foto se llama Amanda.

-¿Por quién me tomas? -Por una chica

que no está enamorada de su novio y que no se lo dice.

-Ojo dónde te metes.

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Mercado Central - Capítulo 258

29 oct 2020

La familia De la Cruz en pleno está preocupada por las acusaciones contra Elías como autor de un crimen machista. Elías descubre que el logo que tenía el sobre donde Ágata ocultaba dinero se corresponde con el de una empresa dedicada al ocio nocturno dirigida por un tal Eusebio Roca.
Gloria contrata a un detective para que le consiga información acerca de las llamadas misteriosas de Lorena.
Adela invita a Fernando a comer con la familia De la Cruz, ofreciéndole el gesto que él solicitaba. A Elías esta invitación no le sienta bien.
Alentado por Samuel y con preocupación por parte de Carla, David se declara a María. La chica, que le veía sólo como un amigo, cae rendida ante la sentida declaración de amor del chico y termina besándole.
Jorge accede a grabar un curso de cocina online y David se encargará de dirigir los videos. Gracias a David, Nicolás entiende que Jorge actuó de buena fe y decide reincorporarse al Bar Central.
Alberto le pide a Nicolás que espíe las obras de la reforma en casa de su madre y éste descubre que se acaban de terminar. Sofía le sorprende y le soborna para que calle ante su hijo.

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