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No recomendado para menores de 7 años Mercado central - Capítulo 188 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

-Jona tiene un trabajo en Málaga y me ha pedido que me vaya con él.

Mamá, no quiero dejarte sola.

Ni que te sientas abandonada, pero me merezco esta oportunidad.

-A su madre le ha dejado el piso y los ahorros que tenía,

porque es su heredera legal,

y a mí me ha dejado esto.

Son sus vinilos favoritos.

¿Te ha dicho Gonzalo qué le pasa? ¿El qué?

Tiene leucemia y estamos a la espera de un donante

para un trasplante de médula.

-Andrea tiene talento para la música, y eso es así.

En Liverpool él no estaba feliz.

Tenemos que aceptarlo y apoyarlo.

-Voy a volver con tu madre.

Me duele que no lo aceptes, pero no voy a hacer lo mismo que tú.

-¿Podrías hacerme un favor?

Dime. ¿Podrías preguntarle a Celia

si sabe más de la empresa de Felipe?

No quiero se maleducada, pero creo que te estás entrometiendo,

y no te lo voy a permitir. ¿Yo?

Yo te estoy ayudando.

Te lo agradezco, pero no me hace falta.

-Voy a ser gerente.

He hecho suplencias, sustituciones,

y no lo había hecho mal.

Pero no había estado a tope.

Aquí quiero estar al 100% con eso.

-¿Qué quiere decir "estar al 100% con eso"?

-Voy a hacer un curso de gestión.

¿No has pensado en venderlos?

-Eso le he dicho. Son mejores que los de muchas pastelerías.

Tendrías que abrir un puesto.

Igual es demasiado para empezar.

Podrías vender a restaurantes. Para un negocio se necesita dinero.

Para eso le hemos sacado pasta a la pija.

-Han matado a Ramírez.

-¿Cómo? -Fue un preso, en la cárcel.

-No tengo que irme. -Ya no corres peligro.

-No, puedo seguir con mi vida.

-Basta. No me vas a manipular nunca más.

Todo en ti es mentira.

Te odio.

-Lo de Marruecos...

Velasco sigue pensando que yo soy su colaborador.

Si no tiene aliados ni a quién recurrir,

seguramente me volverá a llamar a mí.

¿Podemos usar esa llamada para localizarlo?

-Podemos intentarlo, pero ya vio que no es tan fácil.

Ya.

¿Y si consigo sacarlo de su escondite?

Te propongo conseguirte un pasaporte falso

y tú prometes dejarnos en paz.

-Me parece muy arriesgado.

Sí, supongo que sí,

pero es la única opción que nos queda si...

-No le hemos localizado. Lo conozco.

Ha picado el anzuelo.

-Ojalá tenga razón. Vd. es nuestra única vía de llegar a él.

Pero yo creo que sí, Germán, yo creo que...

que al final va a quedar conmigo.

Le he dicho que le puedo conseguir un pasaporte falso.

-¿Y se lo ha tragado?

Sabe que no tienes esos contactos.

Le dije que tengo una cuenta en Panamá para hacerlo creíble.

Y que a veces voy allí con pasaporte falso.

El que me los hace podría hacerle uno.

Por cómo se mueve, ya debe tener un pasaporte falso para estos casos.

Seguro que sí.

Pero está en el ojo del huracán y cuando estás ahí,

es muy difícil moverse, y está acorralado.

Ojalá funcione. Creo que no nos vamos a librar nunca de él.

¿Dónde vas a quedar con él?

(Móvil)

(Móvil)

¿Sí? (VELASCO-V) "Sí."

Acepto el trato, pero con una condición.

No estás en situación de poner condiciones

(V) "¡Calla o lo mando todo a la mierda! Incluida tu familia."

(V) "¿Recuerdas que me habéis disparado?"

Así que escúchame, por tu bien.

Claro. ¿Dime qué es lo que quieres?

(V) "El pasaporte y cien mil euros en metálico."

(V) "En billetes de 50 y de 100."

Esta misma noche.

Bueno, me das muy poco tiempo para reunir tanto dinero,

y mira qué hora es, los bancos estarán cerrando.

Pues echa mano de tu amigo el director de la sucursal,

él te lo conseguirá.

(VELASCO SUSPIRA)

Bueno, haré lo que pueda.

(V) "Lo conseguirás."

Si no, coge un fajo de billetes de los que tienes en la caja fuerte.

¿Crees que no me iba a enterar?

No te preocupes.

Conseguiré el dinero.

Pero que a ti no se te olvide nuestro acuerdo.

Se acabaron las represalias y las amenazas a mi familia.

Nos vemos a las diez en el parking del centro comercial Torreluna.

Bueno, Velasco, te...

-¡Qué control de los tiempos!

-No lo hemos vuelto a localizar, ¿no?

(MILLÁN) Algo está claro.

La petición económica nos indica que ahora Vd. es su único apoyo.

Todos le están dando la espalda, nadie le cubre.

Estará desesperado. Está solo.

Y eso lo jugaremos a nuestro favor.

Vamos a preparar el operativo. Luego contactaré con Vd.

Le daremos el pasaporte y los billetes marcados

para el intercambio.

Ojalá se presente.

-¿Sabes que te estás jugando la vida? Eres el cebo.

Sí, lo sé, pero qué le vamos a hacer, ¿no?

Es lo que hay.

Y estará la inspectora. Confío en usted.

-No negaré que hay riesgos, pero podremos minimizarlos.

-Yo también voy a estar ahí. Sí, claro.

¿Y qué más? No, no.

Basta de ponernos en riesgo sin sentido.

Te quedas en casa. -Papá, yo voy.

Te digo que no.

No te arriesgues más. -Que voy a ir.

No pienso dejarte solo.

(Sintonía de "Mercado Central")

# Se apagó

# una luz de la ciudad

# y una sombra en sus viejos pasillos

# de colores,

# que no brillarán más.

# Ven, sígueme

# a aquel lugar,

# sabor a sal

# y azafrán,

# aromas de un tiempo atrás.

# Y se encendió

# una luz de la ciudad

# en la plaza # donde regateamos con un beso

# volver a comenzar.

# Juntos tú y yo,

# jugando a recordar

# que somos cada uno un color,

# sabor a son

# de aquel Mercado Central... #

¿Has hablado con tu hermano?

Parece que tienen un nuevo plan con la inspectora

para atrapar a Velasco. -A ver si es verdad.

Quiero pensar que sí.

Al menos, el tema está en manos de la policía.

¿Has hablado con Noa? Sí, ya nos hemos despedido.

Yo creo que le va a ir muy bien. Pues sí,

tiene que seguir con su vida,

como todos.

He estado pensando sobre la fecundación in vitro.

(ASIENTE)

Quiero probarla.

¿En serio? ¿Estás segura?

Sí, he estado pensando mucho, he hablado con Noa y con Germán,

y quiero ser madre, lo quiero con mucha fuerza

y si dejo pasar el tiempo va a ser más difícil.

Así que tengo que ser valiente. Eres muy valiente.

Pues eso, probamos y si no funciona...

buscamos alternativas, ya veremos.

Vale. Y no nos vamos a obsesionar.

No. ¿No?

No. Tenemos que ser muy felices cada segundo de nuestra vida juntos

y porque cada paso que demos, nos va a hacer más fuerte como pareja.

Y, porque...

¿sabes qué me hace ilusión de construir una familia?

¿El qué?

Que sea contigo.

-Adela.

Gonzalo.

¿Estás bien? Estás pálido.

Sí. No, bueno, revuelto, como el tiempo.

¿No tendrías que ir al hospital?

No, estoy bien, tranquila.

Es por el tratamiento, que algunos días es más duro.

A lo mejor estoy un poco afectado por lo que vengo a contarte.

No te va a gustar, pero deberías saberlo.

Me estás asustando, ¿qué pasa?

Cuando me contaste la petición de Guillermo sobre el artículo de Celia,

decidí investigar al tal Felipe Sanz.

Quiere proteger a un amigo. No es tan raro.

No sé. Me pareció mucha casualidad.

Como pillado por los pelos.

Guillermo empezó con mal pie, es verdad.

Pero ha reconocido su error y está siendo muy transparente.

No sé, Adela. No le conozco tanto como para confiar en él.

Pero bueno, que no he decidido investigar por eso.

Es que a mí el nombre de Felipe Sanz me sonaba de antes.

Y bueno, he mirado en foros, opiniones...

y resulta ser un empresario de reputación, digamos... dudosa.

A ver, ¿qué quieres decir con "dudosa"?

¿A qué te refieres? Pues eso. Dudosa.

Y también he comprobado que Guillermo, además de su amigo,

es su socio.

¿Que es su socio? ¿Que tienen negocios juntos?

¿Cómo te has enterado?

¿Es una noticia o son rumores? Noticias,

informes del BOE. He tenido que juntar información.

Mira, yo sé que no soy la persona más fiable del mundo para ti,

pero si fuesen rumores yo no te vendría con esto.

Tenía que contártelo. No quiero que te decepciones.

Entiendo que te preocupes.

Pero tienes que entender... Adela.

Parece que se acercó a ti para que hablases con Celia,

porque Velasco es solo la punta del iceberg

y si los trapicheos de Felipe Sanz salen a la luz,

Guillermo podría verse implicado.

Quieres decir que se acercó a mí por interés.

Quiero decir que creo que no deberías darle tanta cancha

si nada más conocerte te sale con estas.

En estos días me he enterado de que quién creía que era mi padre,

no lo es realmente. Y Guillermo será mejor o peor,

pero tengo que solucionar esto y conocerle de verdad.

Adela, que te va a tomar el pelo.

La gente necesita y se merece, a veces, una segunda oportunidad.

Y tú sabes muy bien de lo que te hablo.

-Llevas las zapatillas en los laterales.

Y la chaqueta en una bolsa de plástico.

Tenía que lavarla, pero no me ha dado tiempo.

Te he metido también crema solar, una gorra...

-Si yo no uso gorra.

-Pues te compras un sombrero.

En Málaga pega mucho el sol. Te tienes que proteger.

-Que vale.

-¿Te vas a cuidar mucho, verdad? -Sí.

-Toma.

¿Qué voy a hacer sin ti?

-Gracias por ir a buscar las cosas que me faltaban a casa.

Así no me tengo que cruzar con Nacho.

-Ya no tendrás que aguantarlo más. -Mira,

se me olvidaba. Es de prepago.

Por si esa gente quiere localizarte o rastrear tus llamadas.

Es una idea de Nacho.

-¿Y mi móvil? ¿Lo tiro a la basura?

-Rosa... Hola, Noa. -Hola

-He visto tu mensaje.

¿Qué se sabe de Nacho? ¿Sabes dónde ha ido?

-Ya está. Todo ha ido bien. (NOA) ¿Cómo?

¿Dónde está Nacho?

Mamá.

-Es que no quería preocuparte.

Verás, le llamaron por teléfono

porque el doctor Ramírez ha aparecido muerto.

-¿Qué? -Sí.

-Le han... -Asesinado, sí.

En la cárcel. Ha debido de ser otro preso.

Y Nacho, como ya no corría peligro, quería quedarse en casa.

Como si nada.

Me puse muy nerviosa, Noa. Exploté, es que estaba...

Estaba cansada de fingir delante de él y de aguantar.

Cogió la puerta y se largó.

-Esto lo solucionaremos nosotros. -Sí.

-Que nada interfiera en tu viaje. -¿Cómo no va a interferir?

-¿Al final se va a librar? -Eso ya lo veremos.

Tú aquí no tienes nada que hacer, Noa.

Escúchame, ¿te vas a poner en peligro otra vez?

-Nos traerás más problemas con esos. -Debería haberme callado.

Claro que no, quiero estar al tanto de todo lo que pasa.

Pues ya lo sabes. Ahora tienes que irte.

Tu madre tiene razón, aquí no pintas nada.

Lo importante es que te pongas a salvo.

Cuanto más lejos te vayas, mejor.

-Bueno, pero por favor, cuida de mamá.

Si pasa algo, me llamas y yo vengo corriendo.

-Noa, estoy aquí, ¿de acuerdo?

-No te preocupes, ya me ocupo.

Te echaré de menos.

-Y yo a ti.

A los dos.

Bueno, os dejo, que me está esperando Jona. Os quiero mucho.

Y venid a verme pronto.

Lorena, ¿me pones un descafeinado de sobre?

-Ya va. Debería inyectarme cafeína.

No consigo espabilarme. Vaya.

¿Mucho curro o movida familiar?

Más bien lo segundo. No sé cómo se complican tanto las cosas.

He visto a Jorge

y me ha dicho que Noa ya se ha marchado.

Sí, hace un ratito.

Llevaba tiempo con que se iba a ir con Jonathan,

que hasta la he animado...

Pero ha sido tan rápido que no me he dado cuenta,

no me he hecho a la idea. La echaré de menos.

La verdad es que, a lo tonto, pasabais muchísimas horas juntas.

Es cierto que, o lo haces así, o como lo pienses, no lo haces.

Lo bueno es que se va con un hombre estupendo,

que es un pedazo de pan... La quiere con locura.

Sí, la vamos a echar de menos. Bueno, a los dos.

¿Y qué haréis? ¿Contratar a alguien?

No es fácil encontrar gente de confianza.

-¡Adela! ¿Cómo estás?

Ella es Lorena, mi cuñada. Él es...

Guillermo. Encantada.

-Encantado. ¿Un café? -Ahora mismo.

(SAMUEL) ¿Qué has hecho con la chupa negra?

-La he vendido. Tengo pocas cosas, pero no cabían en la mochila.

Al menos, me he sacado una buena pasta.

-Pues mira, por lo menos...

¿A quién voy a liar ahora para que me acompañe?

-Tío, que me voy a Málaga, que no me muero,

que voy a ponerme morenito. -Bueno, eso lo tienes complicado.

-Sabes que me vas a seguir viendo aunque esté a miles de km.

Y, en el fondo, espero que lo hagas.

Abuelo,

que vengo a despedirme. -¡Pues muy bien!

¿Te vas solo? ¿Y mi nieta?

Hemos quedado en un rato en la estación de autobuses.

Ya he corrido la voz por el barrio, por lo del puesto y tal.

Será difícil, pero pronto vendrá otro y ni os acordaréis de mis rastas.

-Bueno, eso va a ser difícil.

Se te aprecia mucho en esta casa. Aunque a veces estabas a uvas.

-Y a peras, Jesús, a peras.

Siento avisar con tan poco tiempo, pero surgió esta oportunidad...

-Y tenías que aprovecharla. También he sido joven.

Reconozco que si no llegas a irte con mi nieta,

me hubiese dolido más.

-Sé que Noa estará a salvo contigo. -Súper a salvo, ya lo verás.

¿Qué pasa?

-Supongo que no te lo han contado.

Pero no sé cómo, la red de enfermos que trata Nacho

se ha enterado de que Noa quiso visitar al psiquiatra en la cárcel

y han dado por hecho

que fue ella quien les delató.

Además, esta mañana, Ramírez, el psiquiatra,

ha aparecido muerto.

Y, en esta situación, no me extraña que Nacho se fuera.

-¿Que se fuera a dónde? -Pues no lo sabemos.

Antes de irse, le ha dicho a Rosa el peligro que corría Noa.

Por eso te lo cuento y quiero que vaya contigo a Málaga.

Estará acompañada,

y no sabrán dónde está.

-Deberíamos pasar más tiempo juntos,

tenemos tanto que recuperar...

Supongo que habrás venido para saber cómo me ha ido con Celia.

¿Has hablado con ella? Más bien, discutimos.

Le sentó mal que me metiera en su trabajo.

Vaya. Encima que intentas ayudarla.

Sí que tiene la piel fina.

Aunque si su primera reacción ha sido así de mala,

a lo mejor tiene algo que esconder.

Celia es una persona con carácter, pero no es deshonesta.

Lo fue una vez y no salió muy bien parada.

No creo que sea eso.

Bueno, pero no estaría mal estar alerta.

¿Y? ¿Averiguaste cuáles son sus intenciones con Felipe Sanz?

Creo que el nombre de Felipe Sanz está a salvo.

Dile que puede estar tranquilo. Los dos podéis estarlo.

¿Los dos? Sí. Tú y él.

Tenéis negocios juntos, ¿no?

Se te olvidó mencionármelo. ¿O no es así?

Veo que has heredado mi suspicacia.

Cuando supe que trabajabas aquí,

no te voy a negar que lo vi como una oportunidad

para intentar acercarme a Celia Mendoza

y que recapacitara sobre lo que puso en su artículo.

Pero entiéndelo... No, no entiendo nada.

Y muchísimo menos que no vinieras de frente.

Nunca pretendí hacerte daño.

Era solo un tema que me tenía inquieto

y vi la oportunidad para... Mira, ahórratelo, por favor.

Esto me ha servido para darme cuenta de que no te conozco de nada.

Compartiremos genes, pero no eres mi padre.

Mi padre es la persona que me crió y que me educó,

y tú eres un accidente tardío.

Si no tienes más que añadir,

creo que será mejor que me vaya. Sí, será mejor.

Te agradecería que no intentes hacerme creer

que vas a mantener el contacto conmigo.

¿Sabes? No eres el primero que me decepciona.

Y estás muy lejos de poder hundirme.

No sé si me pareceré en algo a ti, pero sé que no tengo tu mala fe.

Así que te puedes ir como llegaste.

Ahora sé cómo eres y no quiero tenerte cerca.

Me voy,

pero quiero que sepas

que lo te dije sobre tu madre es verdad.

Nos quisimos mucho. Mira, déjalo, por favor.

No me interesa.

-Toma Jonathan, esta es tu liquidación.

-No, no hace falta Jesús.

-Lo que sobra, para los gastos.

-Que no hace falta. -No, no quiero que falte nada

y no es un regalo. Tienes que cuidar de Noa

y procurar que esté a salvo en todo momento.

Eso cuesta dinero.

Quiero que alquiléis un piso en la mejor zona, la más segura.

Y que os cuidéis todo lo que tengáis que cuidaros. ¿Entendido?

-Entendido. -Bueno...

Basta de sentimentalismos.

-Vale. -Que tengas suerte, hijo.

-Abuelo.

Gracias.

Déjame la frutería en herencia, anda.

Gracias por la confianza, Jesús.

-Gracias de verdad. -Venga, ya está bien.

Voy al almacén.

-Tú no te comas la cabeza.

-Te conozco y te estás equivocando. -¿En qué?

¿En pensar que Noa se viene conmigo para huir?

-Eso es casualidad, Jonathan.

Si Noa tuviese que huir de alguien, lo podría hacer con cualquiera.

Se va contigo porque te quiere.

-Supongo que ya nunca lo sabré. -Tú hazme caso.

Y dame envidia en la playa tomando el sol.

-Ponte crema, no te quemes. -Cállate, anda.

Dale saludos a tus padres y a la abuela.

-Vale. Oye...

que Noa te quiere. ¿Vale? Así que habla con ella.

-Bueno, ¿y qué tengo que hacer?

Vale, claro. Genial.

Bueno, entonces mañana nos vemos y ya me contáis.

Oye, muchísimas gracias.

No, de verdad, muchísimas gracias. Hasta luego.

¡"Hey"! ¿Dónde vas tan deprisa?

-No, tengo mucho lío ahora. -No, no.

¿Cómo van esas gestiones?

El Altolaguirre ya tiene unos cuantos jugadores clave.

No es que estén en buena forma, pero se soluciona con gimnasio.

Y dieta, que alguno está fondón.

-Sí que os ha dado fuerte. -Hombre.

Menudo repaso os vamos a dar. Va a ser una revancha histórica.

Pero, oye, ¿pasa algo?

-A lo mejor lo del partido no ha sido buena idea, Gonzalo.

-¿Cómo que no?

-Igual no nos dejan ni el campo. -¿El del colegio?

Pero qué dices. Aquí al lado hay un polideportivo.

-Creo que me vine muy arriba y se me calentó la boca.

Ahora no encuentro jugadores de El Perojo.

Dos jubilados, otro con la espalda hecha polvo.

Yo ya estoy para el arrastre.

-¿Pero qué dices? Si estás hecho un chaval.

Los que no vengan, allá ellos.

Llamamos a gente de otros cursos o a quien sea.

¡Lo importante es echarse unas risas!

-Mira, Gonzalo, he metido la pata.

No sabía que estabas enfermo. Lo siento.

-Ya. Te lo ha dicho Adela, ¿no?

-Sí. Y, prefiero que me lo diga. Me gusta saberlo.

Pero es que soy muy dado a liarla, Gonzalo,

y te he metido en un embolado. Yo pensaba que todos podíamos jugar,

qué iba a imaginar yo que tú estabas...

Pues eso.

Bueno, perdona si te he metido en un compromiso,

pero no era mi intención. -No pasa nada.

Ya lo sé. Y si no te dije nada no era por falta de confianza,

sino para no hacerte pasar el mal rato que estás pasando ahora.

-Si yo lo siento por ti. -No lo sientas,

me has hecho un gran favor.

Desde que estoy enfermo, no he pasado un momento sin pensar en ello.

Que si médicos, pastillas, dolores...

Tú me has hecho olvidarme por un rato de que tengo cáncer.

¿Tú sabes lo que significa eso para mí?

Muchas gracias.

He recuperado la ilusión.

Y me has tratado como si nada, sin compadecerte de mí.

Así que ya me estás jugando ese partido.

-¡Porque os vamos a reventar! -Sí, a reventar.

Pues tú vete llamando a la grúa,

¡que os vamos a dejar para el arrastre!

-Oye, ¿has visto a Adela?

-Está en el almacén.

-Por ahí se baja, por el ascensor. -Vale.

Oye, Nicolás,

muchas gracias.

Por todo.

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Mercado central - Capítulo 188 (Parte 1)

01 jul 2020

Elías se prepara para acudir al lugar de encuentro con Velasco, donde la inspectora Millán y sus hombres piensan atraparle. Pero Velasco no se deja engañar fácilmente... y acaba adelantándose a sus movimientos.

Ante la campaña de desprestigio, Celia no puede más y estalla entrando en directo en un programa de radio, causando gran admiración en el mercado. Sobre todo, en Jorge.
Andrea consigue superar su bloqueo y agradece a su familia el apoyo durante su crisis. Andrea se reconcilia con su madre.
Noa prepara su marcha. Jonathan, emocionado por su nueva vida junto a Noa, se lleva un chasco al creer que ella se marcha con él sólo para estar a salvo. Noa desaparece antes de llegar a la estación.
Gonzalo, cada vez peor, advierte a Adela sobre Guillermo y sus intenciones de acercarse a ella. Adela descubre que Guillermo tiene negocios con Sanz y, finalmente, rompe la relación con él.
Nacho le pide a Noa que diga delante del jefe de la red de pedófilos que mintió al decir que su padre había denunciado al psiquiatra. Solo así dejarán de estar en peligro...
Lorena acepta someterse a una fecundación in vitro.

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