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No recomendado para menores de 7 años Mercado central - Capítulo 186 (Parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

Velasco.

"Si me ibais a echar de la partida por una herida, os equivocabais".

Te conviene mantener la boca cerrada, aunque espero cerrártela yo antes.

"Y a quien se ponga por delante".

"Y eso va por tu amiga Celia".

"Si su hijo declara ante la policía por el secuestro,"

yo me encargaré de que no vuelva a abrir la boca.

-Andrea me ha dejado.

Sus padres han visto tu artículo y le han prohibido que me vea.

-Buenos días, es un mensaje para el doctor Ramírez.

Soy la hija de Nacho Salinas.

Mi padre fue quien dio su nombre a la policía.

-¿Dónde está el pasaporte? -Escúchame.

-¡Que dónde está! -Yo qué sé, no lo sé.

A lo mejor está en la cómoda, en el dormitorio.

Nacho, ¿me quieres mirar? Este es el sitio donde estás a salvo.

Por favor.

No cometas ese error, por favor. "¿Qué pasa?"

¿No se quedó a gusto con lo que me dijo ayer?

Creo que te debo una disculpa.

Reconozco que me porté como un miserable.

Jamás amé a ninguna mujer

con la intensidad con que quise a tu madre.

-Tengo un curro en Málaga.

Pagan de lujo y hay buena propina.

Es una oferta muy tentadora.

Un curro de lujo, en la playa, cerca de mi familia y con Noa.

¿Qué más puedo pedir? Suena muy bien.

-No me quieren en Boston.

Mandé las partituras

y me las rechazaron.

Y en Liverpool dicen que no tengo el nivel.

-¿Nos vamos a quedar con los brazos cruzados

mientras él echa a perder su sueño?

-A lo mejor es más tu sueño.

Tenemos que respetar su decisión.

Porque, si no,

lo alejaremos más de nosotros. "Carla".

¿Me ayudas con este encargo?

No quiero hacerlo mal.

No lo sabrás hasta que no lo intentes.

Mírame a mí, empecé aquí como "hobby",

ayudando a Cristina, y fíjate.

¿Qué? ¿Te hace?

Pues lo intentamos.

-Que no se te vaya la cabeza.

-No he venido a pedirte la opinión.

Además, ya he llamado para despedirme.

-Entonces ¿para qué me cuentas nada?

-Porque esperaba encontrar apoyo, pero ya veo que me equivocaba.

Muy bien. -Apoyo tienes,

hombre.

-David, ¿cómo estás? -Listo para responder.

-Te presento al agente Palacio. Hola.

Él te tomará declaración.

¿Qué pasa? Me llamó Velasco.

Si David declara... En fin, bueno, llama a la inspectora, que no venga.

No puedo. ¿Cómo que no?

Si Velasco se entera de que... ¡Ya ha declarado!

Colaboraré si mi familia queda fuera

de lo referente a la cuenta en Andorra

y mi hijo no es acusado de disparar a Velasco.

No me parece descabellado, pero yo no tomo estas decisiones.

Informaré al juez.

Pero no le garantizo nada. 00:04:11.000 --> 00:04:13.040 Están de muerte. -¿Sí?

¿Te gustan? -Son magdalenas de colores, ¿no?

¿Habéis visto a un tipo haciendo preguntas, un periodista?

-Sí, se ha ido por allí. ¿Os ha preguntado algo?

-No, ¿qué está investigando?

No, nada.

Qué simpático, no dice ni adiós.

¿Qué te pasa? Estás "desaborío".

-Trabajo 15 horas, llego a casa y me pongo con el carné.

-Por mí no disimules, les puedes contar lo que te pasa.

-Hijo.

¿Es algo que hemos hecho? -No.

No habéis hecho nada. -Pero yo sí, ¿no?

Es lo que piensas, pues dilo. -Que no.

Te lo has hecho a ti, que es peor.

-Uf.

-Mira, lo voy a contar. El problema está en que,

después de que sí, que no,

con lo de las camisetas, decide en un negocio,

que es de los dos, dejarlo.

Es su problema, va a su bola.

-No quiero meterme en el mundo de la moda.

Me dan asco. -Carla.

Trabajamos para ganar dinero, no amigos.

¿Me encanta estar aquí?

-No me ha ido tan mal, le saqué 15 000 pavos a la tía esa.

-Perdona, tienes 15 000 eurazos, igual te dura para toda la vida.

Se te gastan en dos días. ¿Sabes lo peor?

La niña ha dejado su trabajo. -"Niña".

-Es perfecto. Cuando se te gaste, ¿qué?

Vas a ser una más, y los pringados no tenemos opciones.

¿No te enteras?

No estoy enfadado.

-No... -No.

Estoy preocupado, pero te da igual lo que piense.

Me voy y os quedáis aquí.

Con las magdalenas. -Ya.

-Carla, es que... son muchas cosas.

-Sí. -Yo me tengo que ir, os dejo.

-Me tengo que ir.

Los "cupcakes" están buenísimos. -Gracias.

-Anda, luego me traes la bandeja.

-¡Hombres!

¿Cómo lo llevas? -Bien, apenas salgo de casa.

He estado viendo películas sobre testigos protegidos.

-Bien, hay que estar preparado

para lo que venga.

Aunque estás llevando esta situación como un verdadero "crack".

-Gracias, pero el "crack" es Andrea.

¿Te ha dicho que tocará en el Symphony Hall?

-No, al final, Andrea no va a ir a Estados Unidos.

Han rechazado sus partituras.

No le digas que te lo he dicho.

Yo creo que quería mantener el secreto.

-No pueden rechazarlas si no las envía.

-¿Te lo ha dicho él?

-Brigitte le ha llamado para que las envíe.

Va a ser cabeza de cartel.

-¿La directora de la escuela?

-Sí, yo estaba delante.

Tienes a un genio en la familia.

Y este es Germán, mi niño.

¿Tu niño?

Sí. Pero si es un hombre.

Sí, pero yo le digo "mi niño" para rabiarle.

Ya es un hombre, y además es altísimo.

Y es guapo, como su madre. Sí.

Él es bello por dentro.

Tiene pinta de disfrutar de la vida.

Bueno, lo intenta, pero la vida no se lo pone fácil.

¿No? No.

Ha perdido a su pareja, lo está pasando mal.

Todos lo estamos pasando mal. Lo siento.

Oye, ¿cuándo me lo vas a presentar?

Prefiero ir poco a poco con eso.

Quisiera que esté más centrado.

Ya, lo entiendo.

Es que... me muero de ganas de conocer a mi nieto.

Ya, pero prefiero que nos conozcamos primero mejor nosotros dos.

Sí.

Bueno, mejor dicho, nosotros tres.

Gonzalo, ven.

-Podías haberme dicho que íbamos a tener compañía.

Si hubieras sabido que estaba aquí, ¿habrías venido?

-¿Me puedes explicar todo esto? -Eso, Adela.

A mí también. Está bien.

Os debo una disculpa.

Si os he reunido aquí

es porque quiero aprovechar la oportunidad

para agradeceros este momento que me estáis brindando.

No te sigo. La triste realidad

es que, hasta hace poco, no tenía padre ni hermano.

Y, de repente, llegaste tú y, con mucha valentía,

has admitido los errores del pasado y yo te he recuperado

y Guillermo ha entrado en mi vida.

Habéis puesto patas arriba mi vida.

Y eso que ya iba bien servida.

Pero no quiero que estos sentimientos

sean algo negativo.

Quiero aprovechar esta oportunidad

para intentar ser feliz, aunque sea de otra manera.

Me alegro por ti.

Y me hace muy feliz haberte aportado algo de luz.

Pero me lo podías haber dicho en privado, ¿no?

Lo sé, pero me siento en deuda con vosotros.

Y quiero que os conozcáis mejor.

Además, tampoco empecé con buen pie con ninguno de los dos.

-Tienes razón.

Yo sé que lo que se esconde bajo la alfombra acaba pudriéndose.

Y sería un buen momento para aclarar las cosas entre nosotros,

siempre y cuando estéis dispuestos a dar ese paso.

-Cuenta conmigo.

¿Tú, Gonzalo?

-Claro.

Hola, cariño.

Me ha mandado un mensaje Andrea, mi ex.

Hablaste con su madre.

No te lo tomes a mal, solo quería ayudar.

Ya lo sé, pero no ha servido de mucho.

Me ha mandado un mensaje de adiós.

Me sabe mal que hayáis roto por mí. He hecho lo que he podido.

Te lo prometo.

No ha sido culpa de tu artículo, sino de Andrea.

Si me quisiese, no le influiría su madre.

A ver, no seas tan duro con ella.

Es normal que esté asustada, fíjate qué revuelo.

Yo también estaba asustado y no se me ocurrió cortar con ella.

Cuando estaba secuestrado,

solo pensaba en ella. Ay, se me parte el corazón.

A mí no. Si no está cuando estoy mal, no la quiero como novia.

No hay que ser tan drásticos.

Uno no deja de querer de repente y hacerte el fuerte no te hace bien.

Es lo que siento.

He leído que una relación sana necesita generosidad y comunicación.

No ha sido generosa ni se ha comunicado.

Me da igual lo que diga ningún estudio.

Si te encuentras mal, por la ruptura o lo que sea,

quiero que cuentes conmigo.

Si Andrea me hubiese dicho eso, aún la querría.

Ven aquí.

Ay, David.

Lo que más me molestó de lo que me contó Adela

es que, según tu versión,

mi madre se resignó a ser infeliz al lado de mi padre.

Yo no lo recuerdo así. -No era mi intención

dejar en mal lugar a tu madre, al contrario.

Me hace muy feliz saber que siguió adelante

y que tuvo una vida plena con tu padre, cosa que,

yo, desafortunadamente, no conseguí.

¿Os volvisteis a ver?

Nunca reuní el coraje suficiente.

Lo que sí os puedo asegurar es que la quise con locura

y que me acordé de ella

y me sigo acordando todos los días.

(GONZALO SUSPIRA) Bueno.

Te pido disculpas por... haber estado tan susceptible.

-No, te entiendo, era tu madre.

Y, aunque Margarita ya no esté entre nosotros,

no es fácil digerir que tuviera

una relación secreta con otro hombre.

Por eso, el que os pide disculpas

soy yo.

¿Por qué? Gracias a esa relación, estoy yo aquí, ¿no?

Gracias, Adela. ¿Gracias por qué?

Porque tú eres la prueba viviente

de que nuestro amor todavía perdura.

Yo... yo creo que, si Margarita nos pudiera ver,

estaría muy contenta.

(Llaman a la puerta)

¿Sí?

Me sigue dando cosa cuando entro y veo la silla de Javier.

Yo también echo de menos al Barbas.

Me has llamado. He recogido sus cosas.

Las he metido en esa caja.

Y he encontrado esto, quería que te lo quedaras tú.

Cuando Germán esté mejor, se lo das.

Quédatelo tú.

¿Yo?

La tenía en su despacho, era la que más utilizaba.

Ahora estás tú aquí. Le haría ilusión que la tuvieras.

No creo que me la merezca.

Valgo la mitad que él.

Le sustituyo por un tiempo, y por el peor de los motivos.

Te la mereces.

Y creo que le haría ilusión que la tuvieras.

Es un buen homenaje para el Barbas.

(Puerta)

-¿A qué ha venido el numerito? ¿He criado un machista?

-No soy machista. -¿A qué han venido esos reproches?

Respeta sus decisiones. -Aunque sean de mierda.

-Son suyas, te las comes con patatas.

-Estoy harto de que se eche piedras sobre su tejado.

-Es que es su tejado, son sus decisiones.

No tiene por qué darte explicaciones.

-¿Quieres que deje el trabajo y se estrelle?

-Yo quiero lo mismo que ella, que la apoyes, ya está.

Si te molesta que no se te ocurran ideas tan buenas

como las suyas para hacer un negocio, pues estrújate la cabeza.

-Vamos a ver... -¡Que nada!

Como sigas así,

la vamos a tener muy gorda. -Muy bien.

Hola. Hola.

¿Esa caja?

Los objetos personales de Javier, que los iba a llevar a la madre.

Ahora te veo.

"Habemus"... cortina de ducha.

Vale.

Es muy... chachi. ¿No la había de adultos?

Tenía poco tiempo y en el barrio, lo más decente que he encontrado.

Hasta que nos traigan la mampara.

Bueno, vale.

A lo mejor no está mal, igual, dentro de unos días,

estamos buscando muebles con colorines, con dinosaurios

o con lo que sea que se lleve.

Lorena.

Tenemos que hablarlo.

¿Tiene que ser en el Mercado?

Vale, no es el mejor sitio.

Hablamos en otro momento. No, no, perdona.

Dime. No quiero que nos agobiemos.

Pero hay posibilidades.

La doctora Orche no fue pesimista.

(IRÓNICA) No, dijo que hay escasas posibilidades de quedarme preñada.

Pero no imposible.

No sé.

Podemos plantear la "in vitro".

No, ahora no.

¿Por qué no empezamos así, a lo natural, a pelo?

Todo el día, por prescripción médica.

Puede ser divertido. Sí, lo es, y no es incompatible.

Solo te pido que te lo plantees.

La decisión final será tuya.

No tengo la cabeza para eso.

Vale, pero prométeme que no nos vamos a rendir tan pronto.

Con todo lo que ha pasado,

no me apetece someterme a un proceso así.

Unos amigos fueron padres por "in vitro" y les fue bien.

Hacemos una cena en casa, los invitamos.

Charlamos.

Por hablar no pasa nada.

Y si empezamos el tratamiento y no tenemos resultado.

Pasa un año, dos, tres, cuatro, y acabamos deprimidos.

Distanciados.

Separados. La gente se separa.

Ah. Con y sin hijos.

Cualquier decisión te va a llevar a otro sitio.

Y tendrás que pagar la factura. Ya, ya lo sé.

Siempre es mejor intentarlo que dejar pasar la oportunidad.

¡Ah!

Cariño, yo también tengo miedo.

Estoy cagado.

Pero creo que saldrá bien.

Vale. (SUSPIRA)

Perdona.

Estoy otra vez con mi optimismo gratuito.

No puedo evitarlo.

Mejor cierro la boca y ya está.

No, no. Perdóname, si tienes razón.

Estás confirmando lo que yo tenía en la cabeza,

que... que soy un mar de dudas.

Pues no tengas prisa, tómate tu tiempo.

Decidas lo que decidas, estaré a tu lado.

Vale.

Vale.

Gracias.

¿Por qué?

Por entenderme.

Gracias por escucharme.

Chao.

¿Qué haces? ¿Adónde vas?

-¿Sabes lo que ha hecho tu hija?

-¿De qué hablas? -Ha ido a la cárcel a ver a Ramírez.

-¿Qué?

Pero si...

Noa no me ha dicho nada.

-Iba a denunciarme, a decirle que fui yo quien puso la denuncia.

-Nunca haría una cosa así.

¿Entiendes?

¿Quién te ha dado esa información? -Ramírez.

-¿Te ha llamado a ti?

¿Desde la cárcel? -Con dinero,

se puede conseguir un teléfono.

Al no ser familiar, no le han dejado hablar con él.

Pero Ramírez sospecha.

Y Noa está señalada.

-Ella no ha hecho nada malo.

-¿No comprendes?

Les ha puesto sobre aviso.

Deben de pensar que sabe todo, no pararán hasta dar con ella.

Tienen mucho que perder. -No dejaré que la toquen.

Y tú deberías hacer lo mismo. -No conoces a esa gente.

Lo mejor que puede hacer Noa es lo que haré yo: desaparecer.

-¿Has encontrado el pasaporte?

Sin él, no llegarás a ningún lugar seguro.

-Salgo para Portugal, allí ya veré.

-Te van a encontrar.

Van a estar pendientes

de todos... -Dejo el móvil.

Me llevo todos mis ahorros encima.

Convence a Noa

de que desaparezca.

Adiós, me voy. -Espera un momento.

Tranquilízate. Escúchame.

En cuanto entregues el DNI,

en un hotel o donde sea, estarás perdido.

Tengo una opción más segura.

-¿Cuál?

-Le he oído a mi padre

que mañana sale una de sus furgonetas para Marruecos.

Si te cuelas dentro, pasarás la frontera sin problema.

-Tengo que irme ahora.

-Por favor, escúchame.

Esas furgonetas pasan la frontera desde hace más de 20 años.

Y nunca las han parado. Nadie se dará cuenta.

Piénsalo.

Mañana por la mañana, cuando Ramírez termine de testificar,

ya no estarás en España.

Si es que es absurdo, llevamos horas esperando para nada.

-Paciencia, tarde o temprano, Velasco leerá la noticia y picará.

No sé yo, tiene un sexto sentido para oler el peligro.

Llamará, estoy segura.

Tiene tantos enemigos

que hará lo que sea para saber quién le traiciona.

(Móvil)

Es un número oculto, es él.

Recuerde, necesitamos dos minutos

para rastrearla, hable despacio, pero sin titubeos.

Y tírele de la lengua todo lo que pueda.

Vale.

(Móvil)

Vamos.

¿Sí? (VELASCO) "¿Has visto las noticias?"

"¿Quién es el chivato ese? ¿Sabes algo?"

No, no tengo ni idea.

¿No serás tú?

Ya me conoces, yo no hago esas cosas.

"¿Lo has hecho para protegerle?"

"Has cantado"

para que deje al chaval de Celia. "No sé de dónde sacas eso".

"Sabes que yo"

soy el que más puede perder, quiero decir, ya no solo

por todo lo de Andorra, si no...

"Si yo le cuento todo a la policía, van a ir a por mi hijo".

Y yo no le voy a arruinar la vida a mi hijo

para salvar la vida del hijo de otro.

"Que ya nos conocemos".

"Te encanta ser el salvador de Celia".

Espero que la hayas convencido de que tenga a su hijo calladito.

Eso está resuelto. "Esa es la actitud".

Sigue así y todo irá bien. Cuídate, De la Cruz.

Velasco, espera. ¿Velasco?

"Velasco, espera".

¿Qué quieres ahora?

Ayudarte.

Quiero ayudarte a encontrar a quien te ha traicionado.

Bueno, yo tengo algunos contactos en la policía

que pueden mover algunos hilos.

"Ahora estás acorralado".

¿A qué viene tanta generosidad?

Bueno, a...

A que yo soy el que tiene más que perder, ¿no?

Y, después, lo que hizo mi hijo Germán.

Me gustaría corregir su error.

No estuvo bien que Germán fuera a por ti y...

"Pero él lo estaba pasando muy mal".

"Es momento de acabar con esta guerra".

El...

Germán lo está pasando mal

con todo lo de... Javier,

ya me entiendes, y...

Tengo que pedirte, quiero pedirte,

que le des la oportunidad de empezar de cero.

Así que voy a proponerte algo.

Yo te ofrezco toda mi ayuda.

Y tú desapareces para siempre de nuestras vidas.

¿Sigues ahí?

"Sí, sí".

"Muy bien".

"A ver lo que averiguas".

Y yo contactaré contigo.

¡Tengo más! He estado dándole vueltas.

Y...

Tengo un sospechoso.

Pero ¿a qué viene esto ahora? ¿Quién es?

Ricardo.

El hijo de Hortuño.

Se enteró de que tú eras

el que estaba detrás de la muerte de su padre.

"Descartado, a ese lo tengo cogido

por los huevos".

"Ten cuidado, no te la juegues".

"Ya sabes"

lo que te juegas.

"Tu vida". Velasco.

Ve...

-¿La tienes? -¡Mierda! Por tres segundos.

-Se ha cubierto las espaldas.

Usa un móvil que rebota la señal para dificultar su localización.

¿Sabemos si está en Madrid? Está en la zona sur.

Alcorcón, Leganés, Getafe... Es buscar una aguja en un pajar.

-El problema no es ese,

es que él siempre sabrá dónde encontrarnos.

¿Por qué nos ha mentido? -No quiere seguir con los estudios.

-Ya, pero ¿por qué?

-El notario quiere que vaya a la lectura del testamento.

-Ha dejado algo a tu nombre.

-Ya, pero ¿no es raro que hiciera testamento?

-Le dije que me piro hoy.

En el autobús de las 20:00, espero verla allí.

-O sea, que tú te vas.

-Sí.

-¿Cómo se te ocurre ir a visitar a ese depravado?

-¿Y por qué no? -Porque todos esos amigos de tu padre

piensan que tú les has delatado.

Te has atrevido a escribir un artículo contra Velasco,

en cierto modo,

para proteger a tu hijo, porque, gracias a él,

terminará en la cárcel.

Deberías sentirte orgullosa.

En el artículo se nombran empresas vinculadas a Velasco.

Entre ellas, por ejemplo, una de un amigo mío.

¿Podrías hacerme un favor?

Dime. ¿Podrías preguntarle a Celia

si tiene más datos sobre la empresa de Felipe?

-Encontramos algo.

¿El qué?

El móvil que David cogió a su secuestrador.

-¿A ver?

Sí, es ese.

-Renunciaste a Nueva York para cuidar a tu madre.

No, Noa.

Debes pensar en ti.

En lo que quieres, en lo que necesitas.

-Ya, si es lo que intento, pero... no sé.

-¿Hasta cuándo te esperará?

-Voy a ser gerente.

Había hecho suplencias.

Y no lo había hecho mal.

Pero no había estado a tope, quiero estar al cien por cien.

-¡Estoy harto! -¿No puedes con qué?

-Con la presión.

Me angustia tener que demostrar que valgo para la música.

Constantemente.

Están de muerte.

¿Verdad? Los mejores.

-Me voy a poner roja, no estoy acostumbrada a los piropos.

¿Y venderlos?

-Eso le dije, son mejores

que los de muchas pastelerías. Sí.

Te hincharías a vender.

Entiendo que no quieras hacerte la fecundación "in vitro".

Me gustaría

que no nos afectara.

Mi prioridad no es volver a ser padre,

es ser feliz contigo.

Sería muy importante que, antes de despedirnos,

me dijeras... que me perdonas.

-Venga. -Ven conmigo.

Empezaríamos de nuevo.

Gonzalo no te dijo qué le pasa.

¿Qué le pasa?

Tiene leucemia.

Y estamos a la espera de un donante

para un trasplante de médula.

Velasco sigue pensando que yo estoy a su favor, ¿no?

¿Podemos usar esa llamada para localizarlo?

Podemos intentarlo, pero ya vio que no es fácil.

Ya.

¿Y si consigo que salga de su escondite?

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Mercado central - Capítulo 186 (Parte 2)

26 jun 2020

La inspectora Millán acepta el trato de Elías: perdonará sus delitos, y los de su familia, si colabora en la detención de Velasco. La inspectora pone en marcha un plan para hacer que Velasco llame a Elías y localizar la llamada.


Rosa tiende una trampa a Nacho para evitar que huya.

Adela propicia un acercamiento entre Gonzalo y Guillermo.

David sorprende a Celia encajando su ruptura con madurez.

Andrea no lleva bien que sus padres vuelvan a estar juntos y le reprocha a David que no se lo dijera. Este alucina con que le preocupe algo así después de todo lo que le ha pasado a él (y que Andrea desconoce). Paolo descubre que su hijo le ha mentido: le va muy bien con la música.

Samuel discute con Carla por abandonar el negocio de las camisetas. Carmen le hace ver a su hijo que Carla tiene todo el derecho del mundo a decidir qué hacer.

Jorge propone a Lorena comenzar con la fecundación in vitro, pero ella no se siente preparada.

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  1. Carlos Caceres

    Es defraudante el esperar todos los dias un capitulo mas de la serie El Mercado Central y que ahora hayan dividio los capitulos en dos y ademas el que utilicen el poco tiempo del capitulo (28.00 minutos) en repetir escenas hasta tres veces, Nosotrso los vemos desde Ottawa Canada y considero injusto que hayan reprogramado la serie. Si ustedes en algun momento piensan en sus espectadores, bien valdria la pena que regresaran al horiario normal que ofrecian. Atentamente, Carlos Caceres. ,

    27 jun 2020