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No recomendado para menores de 7 años  Mercado central - Capítulo 182 (Parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

Nacho abusó de una amiga de ella.

-¿Qué? -Cuando era una niña.

-Paolo, ¿qué haces?

¡Te has vuelto loco! ¿Qué haces? -¡Este mierda se merece

que le pongan en su sitio! -No, no pasa nada, estoy bien.

-¿A qué venía esto? -No, de verdad, Cristina,

no tiene importancia.

-Con toda esta movida, me cuesta dormir,

necesito algo fuerte para descansar.

-¿Por qué no vas al médico, que te recete algo?

-Prefiero que mi colega me consiga un ansiolítico.

Vamos a dejar de darle vueltas. Lo importante es que estás bien.

Ha sido un susto, nada más.

-No, no ha sido un susto. Vamos a perder el puesto.

¿De qué vamos a vivir?

No estaré bien hasta que me cuentes lo de papá.

Tu padre y Gorka...

eran algo más que amigos, David.

Se me ocurren tantas posibilidades.

Desde que mis padres murieran y...

y yo acabara en el orfanato, a que no tuvieran recursos

para criarme y me dieran en adopción.

O por alguna razón les quitaran la custodia.

Necesito encontrar a mis padres biológicos.

Estoy dispuesta a lo que haga falta. Contratar a un detective,

patearme los orfanatos de Madrid.

No puedo quedarme con la duda.

-No, pero llevas tiempo queriendo una oportunidad.

Y la tienes y no la aprovechas.

-Ya, ¿pero sabes por qué?

Porque ahora, por primera vez en mucho tiempo,

tengo confianza suficiente como para apostar por mí.

-¿Sabes lo que te digo?

Si esto te ilusiona, te hace feliz,

llamas a la Marita esa

y le dices que se meta su propuesta por el culo.

-¿Se te ha ido la pinza? ¿Qué es esto que dices?

No pienso dejar que te reúnas con él.

-Estás bloqueado y no puedes hablar de ti.

Pero las fotos te las mandaba tu amiguito el doctor Ramírez.

Si tanto has cambiado, denúnciale.

-Ya hemos escuchado suficiente.

Noa tiene razón, no tienes ninguna intención de cambiar.

-¡Está bien! ¡Denunciaré!

Creo que sé como anular la venta y acabar con Velasco.

¿Sí? ¿Lo sabes Elías?

Muy bien. Tus planes solo han traído problemas.

¡No respondáis al Ayuntamiento! -La piden ya.

¡Dale largas¡ Dale largas! ¡Seguro que puedes!

¿Qué quieres que haga? Que escribas un artículo

en el que cuentes que Velasco nos tenía extorsionados.

Que es el responsable de la muerte de Javier.

Que tenía secuestrado a David y que estaba implicado

en la financiación de partidos con el dinero de la droga.

¿Y qué puedo hacer yo contra todo eso?

Subirlo a internet.

-No os espiaba, con la puerta abierta se oye todo.

Y quiero declarar. -Ricardo.

Hola, ¿qué tal? Soy Germán, el hijo de Elías de la Cruz.

Hablamos hace unas semanas por lo del "accidente" de tu padre,

¿no sé si te acuerdas de mí?

Sí, bien, bien.

Oye...

tengo una propuesta para ti.

¿Quieres que Velasco pague por lo que le hizo a tu padre?

Muy bien. Pues tienes que decirme dónde vive.

-Espera, espera que está actualizando.

-¡Diez mil likes! (RÍE)

-¡Diez mil en una hora!

-¡Increíble!

¡Celia!

¡Felicidades

por tu articulo! ¡Una maravilla!

Tampoco es para tanto. -¿Cómo que no es para tanto?

¡Estás a punto de salvar el mercado!

No seas modesta, ¡que somos trending topic!

-Has sido muy valiente,

estamos todos muy agradecidos.

-Ahora a esperar que Velasco no se revuelva.

¿Sabes lo que te digo? Que lo intente,

yo ya no tengo miedo. Habrá que plantarle cara

a ese mierda. -Eso es.

-Sí, alguien tiene que hacerlo. Pero has sido tú.

Bueno... Mira de todas formas,

da igual lo que nos haga.

Sea lo que sea lo único que hará es darle más peso al artículo.

Es la trampa perfecta para él.

-Bueno, de todas formas yo no perdería de vista

a David. -Ya...

-Este hombre es capaz de cualquier cosa.

No te preocupes, está con Jorge y a salvo.

-Pero ahora solo tenemos que esperar a que detengan a Velasco, ¿no?

A ver, este hombre tiene amigos en el infierno.

-No, no, no le va a servir de nada.

Es que hay miles de usuarios en las redes sociales

que piden justicia.

Esto no hay quien lo pare. Hasta hay un "hashtag":

#carcelparavelasco. -A mí me gusta más #velascodaasco.

Espero que funcione.

-Funcionará, estoy seguro.

Es que hoy en día no hay como internet y las redes

para denunciar injusticias.

Ahí Elías ha estado fino porque la idea fue suya.

¿En serio? Sí.

Elías al final

ha hecho algo bueno por el mercado.

A ver, está arrepentido por asociarse con Hortuño y Velasco.

Es su forma de pedir perdón.

-Pues llega tarde, el daño está hecho.

Mira dónde está Javier.

Es un tiburón y lo fue toda la vida. Yo lo calé hace años.

Menudo ojo tengo yo con la gente.

Bueno, que contigo me equivoqué.

Celia yo pensaba que eras lo peor.

Cuando pasó lo de Serafina fue terrible, la queríamos mucho.

No me di cuenta que también eres una mujer con problemas

que lo único que intenta es salir adelante.

Te lo puse muy difícil,

lo siento. No sabes cómo me arrepiento de lo que hice.

No pasa nada Carmen, está olvidado.

Lo habrás olvidado tú, porque yo no.

A mí se me había quedado aquí clavado.

Tenía ganas de decírtelo,

que me he equivocado.

Que eres una buena persona.

Y que para mí eres una más en el Central.

Bueno, que me voy a por unos solomillos...

-Increíble.

Quién lo hubiera dicho.

La Pacheca también tiene corazón.

Demasiado corazón.

-Lo de Celia hay que moverlo.

Le he mandado ya el enlace a mis amigas

para que se lo reenvíen a sus nietos

y lo compartan en redes sociales.

-Bueno, ojalá funcione.

La verdad es que da miedo lo que cuenta de este hombre.

Sí, sí.

Nosotras a su lado parecemos hormiguitas.

-Ya. Pero unas hormigas muy peleonas,

de las que te comen vivo.

-Es que ha tenido ovarios. -Sí.

La verdad es que sí..

Pero, ¿tú cómo estás con Samuel?

¿Ya habéis podido arreglar las cosas?

-He hablado con él, le he dicho cómo me sentía y...

parece que lo entendió. Y suerte, porque yo no pensaba ceder.

-Bueno, por lo menos estáis bien.

Aunque también entiendo a mi nieto.

Rechazar una oferta así no es fácil.

Sobre todo cómo están ahora las cosas aquí.

Igual en un mes estamos todos en el paro.

Pero tú no chica, tú has sido muy valiente con la decisión.

Era más fácil coger el dinero y adiós, pero tú no.

Tú vas a por todas. Oye, ¿Y qué cara puso la diseñadora

cuando le dijiste que no?

Tuvo que flipar. -Al inicio no se lo creía,

y pensaba que era una estrategia para sacar pasta.

Incluso me dijo que se lo pensaría e intentaría mejorar la oferta.

-¿Y te dijo cuánto?

-Le dije que no me interesaba

así que no.

Germán, llámame cuando oigas este mensaje.

Tenemos que hablar del centro de buceo.

Las cosas no han ido bien...

y Gonzalo ha perdido en el juicio.

Venga. Hasta luego.

-Hola.

¿Otra vez aquí? ¿Cómo tengo que explicarte

que no quiero saber nada de ti?

No pensaba volver... Tengo algo que contarte.

Creo que te interesa. ¿Otra vez con lo mismo?

¿No te cansas nunca o qué?

La última vez que vengo, te lo prometo. No volverás a verme.

Dos minutos.

Tenías razón, no eres adoptada.

Lo sabía, ¡es que lo sabía, de verdad!

Tú eres un mentiroso. No, no.

Tienes un problema.

Espera. ¡Déjame que te explique!

A ver qué es lo que se te va a ocurrir ahora.

Lo que te conté era lo que creía que era la verdad.

lo que nuestros padres me dijeron. Ahora resulta que no lo es.

No. Cómo dijiste que...

te gustaría conocer a tu verdadera familia

estuve preguntando.

Me costó, pero al final conseguí dar con Lourdes,

la panadera.

Los amigos del barrio me echaron un cable a dar con ella.

Y bueno, está muy mayor,

y no es fácil entenderse con ella, pero...

me contó algo.

¿El qué?

-Mira. -Samuel, ven.

Ven que estamos de celebración.

-¿Has vendido los diseños

(AMBAS) No.

-¿Y por qué tan contentas?

-Por el artículo de Celia

y la caída de Velasco, no te enteras.

-Ya...

¿Estás segura que no firmaste nada con la tía?

-Que no, qué pesado.

-Mira.

Un adelanto de su nueva colección.

-¡Qué! ¿Pero esta tía de qué va?

-Ya la denunciaremos por plagio, no sé.

-No, no, no. Esta tía va a flipar, vamos.

¡A mí no me vacila ni Cristo!

-Así que mamá...

tuvo una relación con otro.

Y se quedó embarazada.

De ti.

¡Si que tienes imaginación! ¡Desbordante, increíble.

¿Para qué te voy a engañar?

Oye mira, si quieres

te doy su teléfono y la llamas tú.

Pero te va a contar lo mismo que a mí.

El resto de lo que dije es cierto,

yo chantajeaba a mamá con contarte que eras adoptada

para que me dejase hacer lo que quisiese.

Y para que me defendiese de papá cuando se enfadaba conmigo.

Así que...

somos medio hermanos.

Eso parece.

¿Y quién era mi padre? Lourdes... Lourdes no lo sabe.

No entiendo por qué te dijeron que era adoptada.

¿Por qué no te dijeron la verdad?

Bueno, no sé.

Supongo que a mamá...

pues le daba vergüenza admitir que tuvo una aventura.

Y a papá, quedar como un cornudo, claro.

¿Te pasa algo?

¿Quieres que llame una ambulancia? ¿No?

Espera, espera. Siéntate.

¿Bien?

Ya está, tranquila.

¿Te han llamado del hospital?

¿Han dicho algo de la lista de espera?

No, no tengo ya mucha esperanza

de que llegue un donante a tiempo.

Me he hecho a la idea de...

que no me queda mucho.

-Buzón de voz otra vez, ¿en serio?

-¿Qué pasa cariño?

¿Has hablado con Marita?

-¡Pues ojalá! Así le habría dicho cuatro cosas.

Pero la tía no tiene ovarios de plantarse y hablar por teléfono.

Me voy a ir a su tienda y le monto un pollo que flipas.

-No creo que sea buena idea. -A ver, ¿por qué no?

-Hablé con un abogado amigo de Jesús.

Me dijo que lo hicimos todo mal.

-¿Qué tendríamos que haber hecho?

-Registrar los diseños.

-Bueno, ya.

-Encima ha sido todo culpa mía.

Me puse a vender camisetas a lo loco. -Que va a ser tu culpa.

Es culpa de ella y punto.

No podemos estar con culpas, tirar "pa’lante" y ver qué hacemos.

Lo primero es registrar los diseños, eso está claro.

-No, no podemos ya.

-¿Por qué no?

-También me ha dicho que igual los han registrado a su nombre.

-¿Perdona?

-Esto es una empresa muy grande.

Tienen un montón de abogados, si venden camisetas con tus diseños,

lo tienen atado.

-¿Pero cómo pueden ser tan desgraciados?

-¿Estabas aquí?

-Te han traído un certificado. Lo he recogido yo.

-¿Qué? -¡No! ¡No! ¡No!

¡Que la tía me ha denunciado por plagio!

-¡Qué! -¿No puedo ni venderlas

y encima tengo que pagar una multa?

-No, de eso nada. Esta pija se va a enterar.

¡Se va a enterar! Y ahora que soy la socia capitalista

del Central Bones, se va a enterar.

Nadie se ríe de una Pacheca.

Se va a caer con todo el equipo.

(Timbre)

Hola, ¿qué tal? Hola.

Quería hablar contigo, no sé si te pillo bien.

Sí, sí mujer. Pasa. Sí, seguro?

Siéntate. Gracias.

(CARRASPEA)

Oye, que no te he dado la enhorabuena por el artículo.

Está siendo todo un éxito. Sí.

Trending topic.

La verdad es que no se habla de otra cosa en redes.

Qué le vamos a hacer, le tenían ganas.

Es lo que tiene no tener amigos.

Sí. Además le he pedido a un par de amigas periodistas

que lo muevan en sus medios.

Y se publicó en un par de periódicos digitales.

Muy bien. En el mercado están encantados.

Piensan que pararemos la venta.

¿Y tú? ¿Tú qué piensas?

Pues yo pienso que también.

Que ya nos toca ganar.

Así, la muerte de Javier no habrá sido en vano, ¿no?

Me parece. Y me parece que todavía

no te he agradecido salvarme el culo.

¿Por qué?

Porque yo aliándome con Hortuño casi me cargo el mercado

y tú con tu artículo lo vas a salvar.

El artículo fue idea tuya. Eso compensa un poco la cagada.

Pero solo un poco.

Elías, yo quería hablar contigo porque...

quería preguntarte: ¿cuando tú y yo..

Bueno cuando... Sí.

¿Tú ya estabas con Hortuño?

Sí.

Por eso querías que dejara la droguería,

sabías que tenía los días contados.

Dios, qué tonta soy.

Ni siguiera me lo imaginé.

-Morena. -Qué susto...

-¿Qué haces con la cámara?

¿Estás mejor?

-Pues sí.

Mira, sé que todavía le tengo miedo

y que me va a costar mucho coger la cámara, pero...

No dejaré de hacer fotos, Jona.

No le daré ese gusto a mi padre.

-Esa es la actitud, amor. Me alegro mucho de que estés mejor.

-Gracias. -De verdad.

Es que las cosas se van encarrilando, Jona.

Mi madre ha conseguido que mi padre delate al cerdo

con el que se pasaba fotos.

Pero, como mi padre es un mierda, ha puesto una denuncia anónima.

Para no pringar. Le daba miedo lo que le hicieran en la cárcel.

-Miedo. Ahora, ¿no?

-Ya. -Haberlo pensado antes, no te digo.

-Al principio me cabreé con mi madre...

Yo que sé, haberle obligado a que dijera su nombre, ¿no?

Pero mira, ahora mismo...

no quiero tener problemas con mi madre.

Así que, habrá que esperar a que la policía tire del hijo y...

Paciencia.

-No es por fastidiar, amor.

Pero esta peña se las sabe todas.

No me extrañaría que Nacho haya borrado las pruebas

que le culpan a él directamente.

¿Qué pasa? -Oye, Jona.

¿Por qué no le digo al psiquiatra que Nacho le denunció?

Se va a coger un cabreo grandísimo.

Y no va a tardar nada en vengarse de Nacho.

Eres consciente de que esto te costará mucho, mucho arreglarlo.

Perfectamente.

Dios...

Me voy.

¿Qué es esto?

¿No me digas que tienes pistola?

No, hombre no. No es mío.

¿No lo habrá puesto aquí Velasco? Para avisarte.

Velasco no avisa. Velasco actúa.

Bueno, ¿y entonces de quién es?

Hoy me ha dicho mi padre...

que Germán estaba buscando en internet

antidepresivos, pastillas.

Cosa que me extraña, porque sale y consigue las que le dé la gana.

Pero a lo mejor quería comprar un arma.

Para matar a Velasco.

Es muy impulsivo, no me extraña que se le pasara por la cabeza.

Lleva una semana apático, deprimido y hoy estaba distinto...

Vale, vale. Pero, ¿para qué quiere matar a Velasco?

Casi hemos acabado con él. Está muy sobrepasado,

le afectó mucho lo de Javier.

Vale. Llámale. ¡Llámale!

Está apagado.

Dios...

Se ha llevado mi coche.

Tengo un localizador para ver dónde está,

lo puedo ver en el móvil.

Está en Pozuelo, en una urbanización y aparcado.

Ojalá no sea tarde.

(CRISTINA CARRASPEA)

-Un momento y estoy con usted.

Cristina, pensaba que eras un cliente.

-Ya.

-¿Qué? ¿Has leído el artículo?

El Mercado Central vuelve a la lucha.

Todavía hay esperanza.

Y todo gracias a Celia.

¡Qué brava! ¡Qué valiente!

-Bueno, hay muchas formas de ser valiente.

También eres valiente abriendo todos los días tu restaurante.

O criando a tu hijo.

O dándome una oportunidad, hace falta tener mucho coraje.

-Pero, ¿por qué me dices todo esto ahora?

-No disimules conmigo.

Nicolás me ha contado por qué estás tan susceptible.

-No me lo puedo creer.

Nicolás no puede callarse ni un minuto, es peor que yo.

-Bueno, no te enfades con él.

Sabes lo pesada que soy cuando quiero saber algo.

Se lo he sacado yo.

-Ya...

Pero...

Cristina, es que...

No sé... Yo soy como soy.

Me gustaría ser otro, más duro, más valiente, más...

Más "aventuroso".

Pero soy lo que ves.

-Los héroes son los que cada día

intentan hacer a los demás la vida más fácil.

Y tú en eso eres insuperable.

Eres mi superhéroe favorito.

-Anda ya. No te burles de mí.

-Paolo. Eres...

la mejor persona que conozco.

-¿Lo dices en serio? -Los hombres misteriosos,

peligrosos, son pura fachada. Yo sé muy bien lo que te digo.

-Ya, pero...

tú me dejaste por un hombre así.

-Sí.

Pero he vuelto por ti, Paolo.

Porque te quiero.

Porque eres el hombre más bueno que conozco

y no tienes nada que envidiarle.

-Pero Cristina, yo no he cambiado.

Soy el mismo que antes.

Y tú ya te cansaste de mí una vez.

No quiero que vuelva a repetirse.

Yo no soy tan fuerte.

-Escúchame, Paolo, eso no va a volver a pasar.

Lo de Doménico fue un error que sirvió para darme cuenta

de lo que vale mi marido.

(ALIVIADO) No sabes cómo necesitaba oír esto.

Antes, cuando hablamos de nuestro futuro

te vi dudar y... no sé, me entró mucho miedo.

-Pero si lo he hecho por ti.

Yo...

no quiero que tomes una decisión tan importante.

Renunciar a tus sueños pensando en mí.

Paolo, yo espero que esto salga bien.

Pero si por cualquier cosa no podemos cerrar las heridas, yo...

no quiero sentirme culpable destrozándote la vida.

-Cristina,

tú no vas a destrozar nada.

Porque yo te quiero.

Te quiero como el primer día.

Quiero pasar mi vida contigo.

-¡Paolo!

-¿Qué hacéis?

(CORTADO) Andrea...

(Motor)

(Pistola)

(GRITA) ¡Velasco!

-¿Qué quieres ahora, payaso?

-¿Tú qué crees?

-¿Vas a matarme?

¿En serio?

¿Aquí delante de mi casa?

-El próximo es para ti.

Ibas a hacer ejercicio, ¿no? Tira.

Tira.

-Estás haciendo el ridículo, chaval.

Deberías estar vendiendo chirimoyas con tu abuelo.

Además, se nota que nunca has cogido un arma.

Estabas temblando. -¡Cállate!

-¿No has tenido bastante

con lo que le pasó al maricón de tu novio?

-¡Por eso estoy aquí, para que pagues lo que le hiciste!

-Qué romántico.

(RÍE) Me vas a hacer llorar.

Quieres vengar a tu novio, ¿verdad?

¿Has pensado en las consecuencias?

-¡Las consecuencias me dan igual!

-Esta calle está llena de cámaras, te habrán grabado desde que llegaste.

Y esa pistola, no sé de dónde la has sacado.

Pero seguro que la policía la localiza.

No seas tonto.

Lárgate de aquí.

-¿Y luego qué? Aquí no ha pasado nada, ¿no?

No te preocupes tanto por mí.

La pistola no está fichada y no han grabado mi cara ni el coche.

Ya me he ocupado de eso, no soy tonto, ¿sabes?

-Entonces...

Ya no hay más que decir, ¿no?

Dispara. ¡Vamos! ¡Dispara! -¿Qué te crees?

¿Que no lo haré?

Manejaste a mi padre y mi abuelo cómo quisiste.

Conmigo no podrás.

Mataste al hombre que amaba y vas a morir.

-Ahórrate esa bala.

Yo ya estoy muerto.

Celia sacó el artículo,

sacando a la luz mis trapos sucios.

Incluido el dinero a los partidos políticos.

Mis abogados dicen que...

estoy en la mierda.

No volveré a salir de Alcalá Meco.

Si disparas, lo único que harás es fastidiar tu vida.

Uno de los dos se va a pudrir en la cárcel.

Tú decides quién.

-Está decidido, Velasco.

¡Germán! ¡Germán, no!

-¡Menuda sorpresa, hijo!

-Sí. Ya veo.

Parece el día de las sorpresas.

-¿Qué vamos a hacer? Porque sin dinero para pagar abogado

no hay abogado...

Nos comemos la denuncia. Y eso sí que no podemos pagarlo.

-Se me ha ocurrido una cosa, pero...

prométeme, darte un minutito antes de responder.

-He dado orden a mi abogado para que lo venda todo.

Propiedades, empresas...

para pagar a la familia del buzo.

Germán queda libre de deudas.

Yo no quiero que odies a tu padre, te quería con locura.

A veces, las relaciones de adultos son complicadas,

pero nada que ver contigo.

A ti nunca dejó de quererte, eso te lo aseguro.

-Me da igual, no le perdono.

-Quiero que Nacho pague por lo que hizo.

Es verdad que le creí al principio,

cuando dijo que quería recuperarse, que daban igual las consecuencias

y lo que sufriera en la cárcel.

-Y eso no era verdad.

Quería decirte que me llamaron los de la reforma y...

la casa está lista. Podemos mudarnos cuando queramos.

Pero parece que no te hace mucha ilusión.

¡Por Dios! No me diga que es de la tele.

-Inspectora Millán. Llevo el caso Velasco.

-Han detenido a Ramírez, el psiquiatra.

-Eso es lo que queríamos. Para eso denunciaste.

Estate tranquilo, no está pasando nada que no tuviéramos previsto.

-De momento no han ido a por nadie, pero...

-¿Y cómo sabes todo eso?

¿Estás en contacto con esta gentuza?

-Voy a ir yo a hablar

con Marita Etxebarría. -¿Cómo?

-Vosotros sois jóvenes, inexpertos.

No sabéis negociar. Se ríen en vuestra cara.

De mí no se ríen. Sé lo que valen las cosas.

-A ver si se hace a lo de que estamos juntos y no se disgusta.

-Sí, yo creo que...

tenemos que volver a las viejas costumbres.

Mi hermano ha hablado con Lourdes,

la panadera que dijo que yo era adoptada.

Resulta que no es verdad.

No soy adoptada.

-Estoy flipando.

Vale, ¿y entonces?

Soy hija de mi madre,

pero no de mi padre.

(Timbre)

-¿Quién es?

-Soy yo Rosa, abre.

Oye, mira, Nacho. Es que ahora no es el mejor momento.

-Rosa, ábreme por favor. Quieren matarme.

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Mercado central - Capítulo 182 (Parte 2)

16 jun 2020

Gonzalo pierde el juicio del Centro de Buceo y Adela descubre que no cambió la titularidad del centro y sigue a nombre de Germán. Adela no quiere volver a saber nada de él. Gonzalo informa a Adela de que no es adoptada sino fruto de una relación extramatrimonial de su madre.
Cristina asegura a Paolo que no le tiene que demostrar que es valiente. En el mejor momento de la pareja, aparece Andrea.

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