Mercado Central La 1

Mercado Central

Lunes a viernes a las 16.30 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5769724
No recomendado para menores de 7 años Mercado central - Capítulo 310 - ver ahora
Transcripción completa

Daniela...

¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho?

(LLORA)

¿Está muerto?

(LLORA)

(Sintonía de "Mercado Central")

# Y se apagó una luz en la ciudad

# y una sombra en sus viejos pasillos

# de colores,

# que no brillarán más.

# Ven y sígueme a aquel lugar,

# sabor a sal y azafrán.

# Aromas de un tiempo atrás.

# Y se encendió una luz en la ciudad,

# en la plaza donde regateamos,

# con un beso,

# volver a comenzar.

# Juntos tú y yo,

# jugando a recordar

# que somos cada olor, color, sabor al son

# de aquel Mercado Central. #

Muy bien.

Me alegro. Muchas gracias, inspectora, por llamar.

Gracias.

Bueno, hasta otra.

Nada.

El agente Durán está bien.

Fernando le golpeó con la culata en la cabeza.

Le han dado unos puntos, pero es un tipo duro.

Lorena me ha dicho que Gloria está bien.

Qué cosas. Fernando, apuntándote con una pistola.

Y esta mujer, intentando quitarse la vida.

Esto no pasa en ningún lado.

Mamá.

¿Has podido descansar?

No mucho.

Me tomaron declaración hasta tarde. Ya. Os esperé.

Pero me quedé frito.

Saber que Fernando ya no puede hacerte nada me ayudó a descansar.

A mí, todo lo que pasó anoche... no me consuela, al contrario.

¿Por qué dices eso?

Da igual, son cosas mías. No da igual.

Hemos pasado unas semanas complicadas.

Pero ha acabado, hay que estar contentos.

Elías.

Destrozamos la vida a una chica.

Te salvó la vida.

No me sirve de consuelo. Te salvó la vida.

En las cámaras de seguridad queda todo claro.

Saben todo lo que tuvo que pasar esa chica.

No habrá apenas consecuencias.

Nunca debimos meter a Daniela.

Ha tenido una vida muy difícil.

Y se la hemos complicado aún más.

Vino a este país

para mantener a su familia.

Y la van a investigar.

Inmigración sabrá que su madre está ilegalmente.

Sí, Fernando está muerto.

Pero destrozamos a una buena persona.

No debimos meterla en esto.

Mamá, no seas tan dura contigo.

Ella decidió coger la pistola.

Ella decidió disparar.

Y te salvó la vida.

Si no es por ella, hoy no estarías aquí.

Y con eso no puedo vivir.

Que estás viva, y Daniela también. Eso es lo único que importa.

(Llaman)

¿Sí?

-Ey.

-¿Qué pasa? -¿Sabes lo de anoche?

-Hablé con Adela y vino la ambulancia por Daniela, por Gloria y por ella.

-¿Y por qué por Gloria?

-Le sentaría mal algo que comió.

-Qué raro... Gloria me dijo que me había dejado acá lo que me debe.

-Sí, aquí tienes. -Gracias.

-Oye.

Te voy a echar de menos.

-Yo también te extrañaré.

A vos y a este mercado.

-¿Cuándo te vas?

-Esta noche.

-Podíamos organizar algo con David, Carla, Ana, tomar algo.

-No sé, casi mejor no.

-¿Por qué?

-Voy bastante apretado de tiempo y... no quiero que sea incómodo.

-¿Estás mal con Carla?

-No, lo digo por vos.

-No tengo ningún problema con ella.

-A veces no sé si sos boludo o te hacés.

-¿Y esto ahora por qué? (LUCAS RESOPLA)

Carla me va a matar, pero es que...

-¿Qué pasa? -Si no te lo digo, reviento.

¿Por qué no te presentaste a la cita?

-Espera, ¿qué cita?

-Yo estaba cuando te mandó el audio.

Si no querés, no me lo digas. -Pero...

Que yo no tengo ningún audio.

-El audio que te mandó.

Para juntarse contigo y hablar.

Contigo, unos temas.

-No sé, tío...

Te juro que no tengo ningún audio de ella, mira.

-He estado hablando con ella y la verdad es que está muy afectada.

Pero es normal, tiene muchas cosas que colocar.

Y Daniela también.

-No me puedo creer que Fernando fuera un violador y un asesino.

Me siento como el vecino del que acaba de matar a su madre.

Le hacen una entrevista y dice:

"Era simpático, siempre daba los buenos días".

-Yo sé de uno.

Era simpático, daba los buenos días y caía bien.

-¿Nacho? -(ASIENTE)

Menos mal que nos libramos de los dos.

¿Y esto?

¿Son las firmas? -Sí, bueno.

Las pocas que he conseguido.

Tengo muchos papeles sin firmar.

Nos tendremos que quedar con la misma empresa de "rider".

Explotadora y sinvergüenza.

Con esto no tengo ni por dónde empezar.

-Oye, no te rindas. -Hombre...

-Nunca se sabe. -Que no.

Gloria lo ha hecho muy bien pasándose por los puestos

y presionando a los comerciantes, diciéndoles que, bueno,

que no hay dinero,

que esta empresa es seria y barata y que una nueva...

Y las miraditas.

¿Qué pasa?

Decidme lo que sea a la cara.

Estaréis orgullosos, ¿no?

Hay gente que trabaja en condiciones que no querríais

para vuestros hijos, por ahorraros cuatro euros.

Estoy muy triste.

Me da pena porque pensaba que en el Central éramos distintos.

Que nos importaba la gente.

Pero veo que me he equivocado. Y yo he estado dándole a los pedales.

Con frío, con lluvia.

Jugándome la vida con el tráfico y trabajando explotado.

Os aseguro que no hay nada más triste que sentir que no vales para nada.

Así que enhorabuena.

Y que os aprovechen esos cuatro euros

que ahorraréis a costa de los que no tienen tanta suerte.

Espero que no os veáis en esa situación.

Gracias.

Muchas gracias.

Gracias.

(CARRASPEA)

Lo siento, hoy estamos cerrados.

Has pedido el alta voluntaria.

¿Cómo estás?

Bien.

Me tomé una aspirina en ayunas y me agujereó el estómago.

Te encontré yo.

Era un bote entero y no de aspirinas.

Imagino que es mucho pedirte que no lo vayas comentando por ahí.

No te preocupes, quedará aquí.

Gracias.

Ayer no me porté bien contigo.

Vengo a pedirte perdón.

Bueno, no... dijiste nada que no fuera verdad.

No te dejé hablar.

Estaba demasiado enfadado.

Me ha costado mucho llegar adonde estoy.

Y no a nivel profesional.

Lorena me ha cambiado la vida y ahora vamos a tener una niña.

Y tú casi me arrebatas lo que más quiero.

La vida a veces es tan dura, tan cruel,

que necesitamos culpar de nuestras desgracias

a alguien para sentirnos mejor.

Jorge, tú... tú me has dado una lección.

Y ahora lo sé.

Me he dado cuenta de que... eso no sirve para nada.

Es muy duro perder a la gente que amas.

Es un sufrimiento insoportable, por eso ayer pensé en...

irme con ellos.

Sé que no es consuelo, pero,

en la segunda edición del libro, Simón tendrá su protagonismo.

El que no supe darle cuando trabajaba con él.

Gracias. Le hubiera hecho mucha ilusión.

No tuviste la culpa de que ese coche se estrellara.

Pero yo sí tengo la culpa de lo malo que os ha pasado a Lorena y a ti.

Lo siento.

Lo siento mucho.

¿Podrás perdonarme algún día?

Ya lo he hecho.

Te deseo que algún día puedas recuperar tu vida.

Todos merecemos una segunda oportunidad.

Te lo digo yo, que llevo unas cuantas.

-Te traigo una guía de Londres, así podemos ir viendo

a qué garitos podemos ir... -Quiero hablar contigo.

-Vale.

-No es buena idea irnos a Londres.

-¿Y eso?

-Bueno, es un viaje que tenía planeado hacer con Carla

y me acabo de enterar de algo y estoy hecho un lío, perdóname.

-¿De qué?

-Da igual, no es importante.

-No quieres ir a Londres, no será por algo sin importancia.

-Carla me mandó un mensaje y nunca me llegó.

No sé.

-Sí que... que te llegó.

-¿Cómo que me llegó?

¿Qué sabes tú de un mensaje?

-Porque... lo sé porque lo escuché, Samu.

Lo siento, sé que...

no debería haberlo hecho, me obsesioné con que tuvierais algo.

Cuando vi que quería quedar contigo,

me dio miedo y lo borré.

No está bien y no tengo derecho, pero,

no sé, creo que tenemos algo especial y quería protegerlo.

-¿Al margen de lo que yo sienta?

-¿Es raro que me dé miedo que se meta?

-Tú te metes donde no debes.

-Soy tu novia.

No sé qué os da para que perdáis el culo con ella.

-No ve ni borra mensajes que no son suyos.

-Si te gusta, ¿qué haces conmigo?

-Igual tienes razón.

-Sí, tengo razón.

Claro que la tengo.

Vete con ella a Londres, si tanta ilusión te hace.

-Jorge me ha perdonado.

-¿De verdad? -Sí.

Me ha dicho que entendía por todo lo que había pasado

y reconocía su parte de culpa.

-¿Le has perdonado a él?

-Sí, le he perdonado.

Y, por primera vez, me siento en paz.

-Gloria, por favor, no vuelvas a hacerme esto, promételo.

-Te lo prometo.

Y ahora tengo que dejarte porque he quedado con Elías.

-¿Y eso?

-Voy a venderle la frutería. -¿De verdad?

-Cuando se lo compré,

estaba en una situación delicada y me aproveché.

Se lo venderé por el mismo precio.

Es hora de hacer las cosas bien.

-Me siento orgulloso de ti.

-Y esto solo ha empezado.

Voy a retomar mi terapia y lucharé cada día por ser feliz.

Y tú deberías hacer lo mismo.

Hola. Hola.

¿Has hablado con Gloria?

Sí, he hablado con ella y nos ha sentado muy bien a los dos.

Me alegro.

Ha tenido que sufrir tanto para que se le vaya así la pinza...

Creo que la entiendo.

Después de lo vivido esta semana...

Cuando sentí que podía perderte y a nuestra hija

y que no seríamos una familia, me volví loco.

Me gusta oírte decir "familia".

¿A ver? Repítelo.

Familia.

Cásate conmigo.

Vale. Sí, miramos un día de estos para ir a Las Vegas.

Tú, de Marilyn, yo, de Elvis.

No, aquí y ahora.

Tengo un amigo notario, le pido que nos case.

Solo necesitamos eso y dos testigos.

Hace mucho tiempo que lo tengo muy claro

y no quiero esperar más.

¿Qué me dices?

¿Quieres casarte conmigo?

Sí, quiero.

¿Segura?

Vale.

(LUCAS SUSPIRA)

-¿Ya han llegado las despedidas? -Ajá.

-¿No tienes tiempo de tomar algo? -No.

Estoy superapretado, pero antes te quiero contar una cosa.

-Yo quería decirte que, aunque la relación no funcionara,

contigo he aprendido muchas cosas que no esperaba.

-En la cama, ¿no?

-Idiota, no, en serio. Gracias.

El arte, el deporte.

¿Quién me iba a decir a mí que me engancharía a salir a correr?

-Si vas a las Olimpiadas, avisame, te veo por la tele.

¿Qué? -En serio, que...

Me cuesta mucho hacer nuevos amigos, yo no me fío de la gente.

Me siento una asocial rodeada de gente.

Y tú eres todo lo contrario, y eso me ha ayudado mucho.

Siempre vas a tener una amiga aquí.

-Y tú, un amigo.

(Mensaje)

-De Samu.

Me dice de quedar donde me plantó, esto ya tiene recochineo.

-A lo mejor cambió de opinión...

-Qué va.

No sé lo que quiere, le contestaré después.

¿Qué me querías decir?

-Nada.

Que te voy a extrañar muchísimo y espero que vengas a visitarme.

-Claro. Ven aquí.

-Hola, Nicolás.

¿Te importa pasarte un momento por la cervecería, por favor?

Es que no quiero dejarla vacía.

No, será muy poco rato.

Vale, gracias, Nicolás.

¿Querías verme?

-¿Cómo está tu madre?

-Bien.

¿Y tu hermana?

Perdón, no quería ser indiscreto.

Anoche vi cómo la ambulancia se la llevaba con mi madre y Daniela.

-Está fuera de peligro, gracias por preguntar.

-Bueno, ¿querías que viniera para preguntarme por mi madre?

Tengo que volver a la cervecería. -No.

Quiero invitarte a una copa.

-De... de despedida, ya os vais.

-No.

Al contrario, para celebrar que nos quedamos.

-Ah, ¿y ese cambio de planes?

-Quiero estar donde tú estés.

He estado pensando y me parece muy injusto

que yo conozca toda tu vida

y tú no conozcas mi pasado vergonzoso.

-Eras tuno. Lo sabía, tienes toda la pinta.

-No, peor.

¡Tachán!

-Ajá, ¿y esto qué es?

-El primer corto que rodé cuando estudiaba realización.

-¿En el que dirigiste a Dios? -Efectivamente.

Quiero que lo veas para que estemos iguales.

-Ya debe ser bochornoso para competir con lo mío.

-¿Lo vemos?

¿Sí? -Sí.

-Venga.

Espero pasar menos vergüenza con el vino.

Siento haberte metido en todo esto.

Si no te hubiera involucrado... Adela.

Igual no estarías aquí.

Yo no me arrepiento de nada de lo que hice.

Y tú tampoco deberías.

Eres muy joven, pero has pasado por algo muy triste.

Pero eres una de las mujeres más fuertes que conozco.

Con el tiempo, te darás cuenta.

Aun así, va a ser difícil olvidar lo que me hizo Fernando.

No, Daniela.

No dejes que, después de muerto, te haga daño, no le des ese poder.

Sí, pero va a ser complicado.

Ya lo sé, pero tienes toda la vida por delante.

Y te quedan muchas experiencias bonitas que vivir.

Me meto donde nadie me llama, pero...

os escuché a David y a ti y... a ti te gusta, ¿verdad?

No dejes que Fernando te separe de él.

David me gusta muchísimo.

Es el chico más especial con el que he estado.

Sí. Es tan único...

Auténtico, noble.

Lo que pasa es que no quiero hacerle daño.

Yo no estoy preparada.

A eso me refería.

Has pasado una situación traumática y tendrás que superarlo.

Cuando te sientas así, háblalo con él.

Él, a su manera, te va a entender muy bien.

¿Y qué le digo?

¿Que no estoy preparada para tener intimidad con nadie?

¿Que no puedo tener sexo?

Pues sí, claro que sí.

Si lo sientes así, debes decírselo.

No lo sé, Adela, yo ahora mismo no estoy bien.

Con todo lo de Fernando, mi mamá está con el visado...

Precisamente de eso quería hablarte.

De hecho, ayer te cité aquí para que habláramos,

pero no pudimos al final.

Yo he estado pensando y, con todo lo que ha pasado,

necesito descansar.

Necesitaré contratar a alguien para...

para mi floristería.

Y he pensado en tu madre.

Si le hago un contrato fijo,

le darán los papeles de residencia, ¿no?

¡Sí, sí, Adela!

-¿Qué? ¿Durito?

-(DUDA) Pues... pues un poco pretencioso sí que es.

-Ahora ya estamos en paz.

Espero que me sigas respetando. -Ah.

Me va a costar.

¿Y tú? ¿Vas a poder respetarme después de conocer mi pasado?

-Alguien me dijo que hay que olvidar el pasado y vivir el presente.

-Alguien muy sabio, sin duda.

-Tu padre.

-Un reloj parado da la hora bien dos veces al día.

-Lo siento, no debí reaccionar así cuando conocí tu pasado.

-Es normal que te asustaras, hasta yo me asusto cuando lo pienso.

-También era la excusa por el vértigo que siento contigo.

Y el no saber si podré canalizar esto que siento por ti.

Es tan nuevo para mí todo esto.

-Ven.

Será más fácil de lo que piensas.

El amor no entiende de género, solo se da y se recibe.

-Te acusé de poner mi vida patas arriba.

Pero ¿sabes qué?

Nunca podré agradecerte que lo hicieras.

-¿Me lo puedes poner por escrito, por favor?

-Siento haber pagado mi frustración y mis miedos contigo.

-¿Y ahora? ¿Sigues teniendo miedo?

-¿Contigo a mi lado?

Nunca.

¿Por qué querías que bajase tan deprisa?

Te quiero enseñar algo. Acompáñame.

Oye, muy elegantón te has puesto tú para ir a la boda.

Según tu hija, es informal. Ya.

Por mucho que queráis hacer las bodas no convencionales,

no querrás que vaya a la de mi hija como si fuese a despachar al puesto.

Todavía te duele que la vendiera. Para qué mentirte.

Cuando pienso que ya no es nuestra, se me cae el alma a los pies.

Ese puesto era como una semilla donde nace todo lo que somos.

Ya.

Y ya no es nuestra. Efectivamente.

Pero, no te confundas, es solo una frutería.

Y la perdería mil veces con tal de ayudar a mis hijos.

Lo siento.

¿Tú? ¿Por qué?

Por cómo tuviste que venderla. Si me preguntases, te diría que no.

Normal. No.

Lo normal es ayudar a los hijos sin ningún miramiento y sin dudas.

Y yo dudé de ti.

Y no me lo perdonaré jamás. Yo no te puse las cosas fáciles.

Se las debe poner el padre al hijo y no al contrario.

Mira, Elías.

Últimamente, con la enfermedad y que he visto la muerte de cerca,

he pensado mucho y me he dado cuenta de que tenías razón:

no te puse las cosas fáciles.

Te he exigido mucho, demasiado.

Pasabas un listón y te lo ponía más alto.

Nunca estaba satisfecho.

Y un día te rompiste, no se puede aguantar tanta presión.

Siento no ser el hijo que querías. No digas tonterías.

Eres el mejor que podía tener.

Con la lucha por demostrar tu inocencia

y por hacer justicia.

Hijo,

estoy muy orgulloso de ti.

Bueno, pues, entonces,

es hora de que ponga esto donde siempre he querido.

¿Eso?

¿Adónde vas?

Ahí. ¿Te gusta?

¿Por qué lo pones ahí?

Vuelve a ser nuestra.

¿Qué me dices?

Gloria me la vendió por el precio que se la vendí.

Bueno, esto quería decírtelo después de la boda, pero...

¿qué mejor ocasión?

Estás a cargo de la empresa.

Papá... No.

Es una decisión firme.

Yo...

El tiempo que me quede voy a disfrutarlo.

Con Valeria, mis hijos, mis nietos.

Ya he trabajado bastante.

Me lo he ganado. Y tú también.

No te voy a defraudar.

Lo sé. Solo una cosa.

Has luchado por tu inocencia.

Y vas a luchar por la empresa. Quiero que luches por Adela.

Yo he tardado muchos años en darme cuenta

de mi equivocación contigo, que no te pase con Adela.

Te lo juro.

Lucharé por Adela con todas mis fuerzas.

¿Ves? Eres mejor que yo.

Un abrazo, hijo.

¿En serio? -Como lo oyes.

Me ha dicho que tenemos que cambiar de empresa de reparto.

-Amenazó con cambiar de proveedor

si no firmaba. -Ya, no sé, se lo habrá pensado.

Tienes una labia...

-Eso es verdad. -Pero...

No hace falta cambiar de empresa.

Les he llamado y han dicho que somos sus mejores clientes

y van a mejorar las condiciones de sus empleados, ¿cómo te quedas?

-¡Lo hemos conseguido! -Tú.

Has convencido a todos los comerciantes.

Mira. -Si esto ya no hace falta.

-Mira la última firma. -¿Quién?

¡Ha firmado tu madre! -Claro que he firmado.

Mi amor.

Gracias a ti veo que soy una egoísta. Bueno, a veces.

Si en algún momento soy buena persona, es gracias a ti.

-Pero ¿qué dices? -Que sí.

Me recuerdas que no soy el centro, me pones en mi sitio y vale mucho.

Las Pachecas somos buenas, pero enseguida perdemos el norte.

Y tú eres mi brújula.

Perdóname.

Porque no te valoro como tú te mereces.

¿Sabes qué? Te tengo tan cerca que no te veo.

Eres la mejor persona que conozco.

Mi vida, sin ti, no tendría sentido.

Los días separados fueron los peores.

-Lo disimulabas bien.

Ibas de juerga en juerga. -"Días", no noches.

No sé cómo creo que tengo mal karma, soy la más afortunada del mundo.

Cada día me levanto a tu lado.

-Menos cuando me mandas al sofá. -Pues te digo

que hoy no duermes en el sofá.

-Cortaos, que hay niños delante.

-¡Anda ya! -¡Eh!

Siento llegar tarde, no encontraba el libro.

No, llegas en el momento oportuno.

¿Para rebozar las tempuras? No.

Para ser testigo de mi boda.

¿Cómo?

Que me caso. Se lo pedí a Lorena y dijo que sí.

Pero ¿dónde?

Aquí, en el bar. Me caso hoy mismo.

No sé si estás de broma. La gente no se casa en Navidad.

Nosotros, sí.

Un amigo notario se pasará por aquí y solo necesitamos dos testigos.

Lorena se lo pedirá a su padre.

Y me gustaría que el otro fueras tú.

Eres como mi hijo.

¿Qué me dices? ¿Qué tendría que hacer?

Nada, estar aquí y firmar al final.

No voy muy adecuado para una boda. Vas perfecto.

Lo importante no es lo de fuera, sino lo que sientas dentro.

Me alegro de que hayáis resuelto vuestros problemas.

Qué pena que yo no.

Ya. ¿Cómo está Daniela?

Necesita su tiempo y su espacio.

Quizá nunca seamos pareja, pero la admiro por lo que hizo.

Eres un chico estupendo.

Algún día encontrarás a alguien, te mereces lo bueno que te pase.

Y te va a pasar, así que tranquilo.

Échale un ojo al bar.

Tengo que ir a casa, tengo una sorpresa para Lorena.

Claro. Quedas al mando.

Hola.

-Ah, que querías grabarme.

-Como a todo el mundo. -¿Y por qué aquí?

-Bueno.

Pensé que sería buena idea sacar la fachada del Mercado.

-Yo preferiría que me grabaras delante de mi puesto.

-¿Qué tiene de malo esto?

-Vale.

¿Qué tengo que decir?

-No sé, la gente está pidiendo sus mejores deseos para el Mercado.

¿Qué quieres tú?

-Me tendrías que haber avisado, yo, ahora, así, no...

No tengo ni idea.

Me voy del Mercado, qué más da lo que diga.

-Una cosa es que te vayas y otra que no seas importante.

-No... no se me ocurre nada.

-Yo te voy diciendo.

Tú lo repites y lo edito. -Vale.

-Venga... A ver, pues no sé.

"Deseo...

salud para todos

y que haya muchos comerciantes y clientes".

-Deseo salud para todos

y que haya muchos clientes y comerciantes.

-"Deseo la paz mundial".

-No es un certamen de Miss España.

-Si no te gustan, pide los tuyos. -No, vale.

Di otro, cuando antes acabemos, mejor. Venga, va.

-A ver.

Puedes pedir uno que se me ocurre.

Por decir.

"Deseo que Samu lo deje con Ana".

Aunque eso ya ha pasado.

Puedes pedir...

"Deseo...

que Samu deje de ser ese niñato inmaduro".

Ese es más a largo plazo.

Pero creo que Samu promete

progresar adecuadamente.

O igual puedes pedir uno que seguramente se cumpla.

"Deseo que Samu vuelva conmigo".

¿No te gusta?

-Sí.

-Tienes que pedirlo.

-Deseo que Samu vuelva conmigo, que todo sea como antes,

que nos cuidemos y nos respetemos para siempre.

Y que me bese de una vez.

"(Timbre)"

Qué guapa estás.

Tú también.

Coge la chaqueta, Valeria y Jesús nos esperan.

Espera, que tengo dos noticias que darte.

Nos esperan. Solo dos noticias.

Me he mordido la lengua. Pasa. Ay, Dios... ¿Qué?

(Puerta)

La primera:

la inspectora ha recuperado lo que robó Fernando.

¿Todo? Bueno, en su mayoría.

Se alojaba en una pensión, fue allí y lo recuperó.

Por lo tanto, el Mercado ya no está en bancarrota.

Y eso es muy buena noticia

para todos los que somos propietarios.

Me ha vendido la frutería.

Frutas y Verduras De la Cruz,

la almendra del negocio, ya es nuestra.

Me alegro mucho.

¿Seguro? Sí, enhorabuena, propietario.

¿No será para ti un fastidio tenerme todo el día cerca?

Qué tonto, si me encanta tenerte cerca.

Además, ¿con quién me voy a meter si no?

Aunque no te veo vendiendo aguacates.

Yo tampoco me veo, pero cumpliré la promesa a mi padre:

trabajaré muy duro.

Quiero recuperar el dinero que perdí.

Y, como me ha puesto al mando, lo primero que voy a hacer

es contratar a Nicolás, que seguro que le vendrá muy bien.

Me alegro mucho por ti.

¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?

Porque me gusta el Elías en el que te has convertido.

Mejor dicho,

es el Elías de siempre, del que yo me enamoré hace mil años.

Y no el de los últimos meses.

Diríamos que en los últimos meses he estado un poco... distraidillo.

¿Un poco?

Pero ahora por fin me he dado cuenta de lo más importante de mi vida.

Ah, ¿sí? ¿Y qué es lo más importante de tu vida?

Tú.

¿Y esto? Es un sobre.

Ya lo veo. Ábrelo.

¿Unos billetes de tren?

Y... una reserva de hotel... en Cadaqués.

No eres el único que ha cometido equivocaciones.

Fui allí con la persona equivocada.

Y, bueno, me gustaría enmendar ese error.

Quisiera...

No, quiero ir contigo.

Te dije que al desaparecer Fernando yo aclararía mis ideas.

Y ya lo he hecho.

Me gustaría empezar de cero.

Lo cierto,... ¿Qué?

...amor mío,

es que siempre has sido tú, solo tú.

Siempre.

Gracias.

(CARRASPEA)

Yo, Jorge Santos, en virtud de los artículos

66, 67 y 68 del Código Civil,

manifiesto...

Me vas a perdonar,

me parece un poco frío.

No me voy a casar enumerando artículos del Código Civil.

Me voy a saltar el protocolo.

Me parece lo propio. Genial.

Lorena.

Todos sabéis que Lorena y yo hemos pasado por muchas cosas.

Algunas, maravillosas.

Y otras no tanto.

Pero siempre supe que eras tú.

Solo tú.

Sé que te he fallado.

Pero te prometo

que pasaré mi vida haciendo lo necesario para merecerte.

Para mereceros.

Eres la mujer de mi vida, eres la mujer de todas mis vidas.

Y solo me sale quererte.

¿Podemos dejar lo de los artículos y besarnos de una vez?

¡Vivan los novios! (TODOS) ¡Vivan!

(Vítores)

(JESÚS) ¡Vivan! (VALERIA) ¡Vivan!

(CARMEN) ¡Eh, hala!

(Vítores)

(GERMÁN SILBA)

-¡Oye, cuidado, deja un poquito!

(ROSA) Habrá que brindar. Gracias.

Con champán del bueno. (GERMÁN) Sí, claro.

Gracias. (JESÚS) Un abrazo.

(SAMU) Ven aquí...

Guapa.

Ay... Me he casado.

(ROSA) Papá...

(Risas)

(DAVID) "Cuando llegué al Mercado, solo me interesaban los números,

las probabilidades de incendio o derrumbamiento del Central.

"Pero ahora me importan las personas

con las que comparto la vida de este mercado.

No ha sido fácil comprenderlos.

Ni a ellos ni a sus decisiones.

Pero hemos pasado por mucho y aprendimos a entendernos,

a nosotros, a nuestras inseguridades y a los errores que cometimos.

He aprendido que el amor sirve para hacernos más felices,

si no, estamos queriendo mal.

Porque hemos aprendido a querernos.

Al fin y al cabo, quererse es eso, ¿no?.

Aceptarnos como somos, con nuestros fallos y rarezas."

-¡Ay, qué rico! -Venga, uno para ti.

(DAVID) "Hay personas diferentes y muchas maneras de quererse.

No son mejores ni peores, algunas son más particulares."

-Ven, te enseño una cosa.

(DAVID) "A veces debes olvidar qué hiciste para poder querer.

Y otras veces hay que querer para olvidar.

Solo hay un amor que dura toda la vida:

el que debemos sentir por nosotros.

Ese también es muy importante, y por eso hay que cuidarlo.

Pero el amor es complicado y no siempre es para todos.

Se piensa que las matemáticas son difíciles.

Pero lo complicado de verdad es la vida.

Aunque a veces te da sorpresas.

Por eso es tan divertida.

Y por eso merece tanto la pena."

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 310

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Mercado central - Capítulo 310

22 ene 2021

Jorge se reafirma en su amor por Lorena y decide casarse con ella en una boda improvisada, con David, Jesús y Valeria de testigos.
Nicolás arenga a los comerciantes y consigue que la empresa de riders mejore las condiciones a sus trabajadores. Carmen, orgullosa, le declara su amor.
Martín vence sus miedos y se abre a una relación con Germán.
Tras descubrir que Ana borró el mensaje, Samuel corta con ella y se reconcilia con Carla, reproduciendo la cita a la que no acudió en su momento.
Gracias a Adela, Daniela decide darle una oportunidad a su noviazgo con David.

ver más sobre "Mercado central - Capítulo 310" ver menos sobre "Mercado central - Capítulo 310"
Programas completos (323)
Clips

Los últimos 502 programas de Mercado Central

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios