El talent show de más éxito de la televisión mundial. En MasterChef, los amantes de la cocina demuestran su talento ante un implacable jurado, preparando sus mejores creaciones para los comensales más exigentes. Los concursantes cocinan en las condiciones más adversas para todo un ejército o para las más ilustres personalidades en entornos únicos.

Temporada 8

Más pruebas espectaculares, nuevas dinámicas y un casting muy especial de casi 30.000 candidatos para cuya selección el jurado contará con la ayuda de tres alumnos aventajados, Carlos Maldonado, Jorge Brazález y Marta Verona, que supervisarán la prueba de los 50 mejores.

Temporada 7

Todo cambia en esta edición de MasterChef.Por primera vez, la competición será doble: entre los aspirantes y entre el jurado, porque Pepe, Jordi y Samantha serán mentores cada uno de un grupo de aspirantes durante la temporada, y se ocuparán de su formación y evolución. En la última prueba de selección del casting, los 15 aspirantes que hayan conseguido el delantal deberán decidir con qué juez participarán, formándose así tres equipos con cinco candidatos. La reputación de los jueces y su ojo a la hora de reconocer el talento están en juego.

Temporada 6

'MasterChef 6' recibe a 15 amateurs con verdadera pasión por la gastronomía y que van a comenzar un camino que cambiará por completo sus vidas. El resultado depende de ellos, porque en esta edición los errores se pagan muy caros. Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi Cruz exigirán que sepan utilizar como si fueran expertos las principales técnicas de cocción y que preparen correctamente los alimentos antes de cocinarlos

Temporada 5

'MasterChef 5', la edición más extrema de la historia de MasterChef. Cocina a 10º bajo cero, un viaje a la Edad Media, experimentación con insectos... Una edición en la que se prioriza el máximo aprovechamiento y uso del producto y en la que más de sesenta estrellas Michelín compartirán con los concursantes sus trucos y secretos.

Temporada 4

La cuarta edición arranca con el proceso de selección al que se han inscrito más de 20.000 personas pero sólo los 15 mejores cocineros amateur se convertirán en aspirantes del programa y competirán en las cocinas para alcanzar su sueño: dedicarse profesionalmente a la cocina.

Temporada 3

La tercera edición arranca con el proceso de selección al que se han inscrito más de 15.000 personas. Sólo los 15 mejores cocineros amateur se convertirán en aspirantes del programa y competirán en las cocinas para alcanzar su sueño: dedicarse profesionalmente a la cocina. Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera forman el jurado que les guiará en esta complicada aventura. Eva González será la encarga de conducir el programa. Un formato de superación personal que reúne los ingredientes necesarios para triunfar: emoción, espectáculo y la mejor cocina.

Temporada 2

Segunda edición del talent show más duro del mundo, donde 15 aspirantes luchan por conseguir su sueño, dedicarse profesionalmente a la cocina. El jurado más exigente de la televisión busca talento, pasión, esfuerzo y dedicación para hacer de estos cocineros amateurs auténticos chefs. El ganador recibirá 100.000 euros de premio, la publicación de su propio libro de recetas y una formación intensiva en la escuela de alta cocina Le Cordon Bleu Madrid. Además, recibirtá el título de MasterChef España, que reconoce su talento en para la cocina.

Temporada 1

Comieza el talent show de más éxito de la televisión mundial. En MasterChef, los amantes de la cocina demuestran su talento ante un implacable jurado, preparando sus mejores creaciones para los comensales más exigentes. Los concursantes cocinan en las condiciones más adversas para todo un ejército o para las más ilustres personalidades en entornos únicos. Tiodo bajo la atenta mirada del jurado más exigente: Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera.

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Para todos los públicos MasterChef 8 - Programa 13 - Final - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

El mejor del reto de esta noche se clasificará

para el combate final.

¡Ah! -No me lo puedo creer.

Vais a replicar este plato mío de tres estrellitas.

Esta chaquetilla es de Andy. Tiene mi nombre.

-Muy cerca os han puesto. -Ya, si necesita ayuda se la digo.

(RÍE) Espectacular.

El mejor en esta prueba y que, por tanto,

se va a poner su chaquetilla es Ana.

Vamos, vamos.

Bienvenidos al Soto de Mozanaque.

Alguien tiene que tomar decisiones porque no lo tenéis.

Estoy tomando todas las decisiones que puedo.

¿De los dos qué podemos sacar? Podemos sacar los dos.

Ah... No.

Iván, no servimos el tartar con esto ni en broma.

No podemos estar horas con una patata calibrando.

No, no, no. Fenomenal.

Dale fuerte, garrote ahí. Se me está resistiendo.

Espero que no vayas a eliminación, no te vas a poder mover.

El reto consiste en replicar este espectacular postre de Pol.

¿Estás siguiendo los pasos? Al pie de la letra.

¿Seguro? Te he visto hacer alguna cosita diferente.

Iván, demuéstrale a Andy cómo se hace.

-Te falta el estilo.

-Me tengo que poner una americana o la toga.

Un bizcocho que no se cocina, una mouse con nata

que no está montada es catastrófico...

Amigo mío, el trabajo no está bien.

Lo sé.

El aspirante que no continúa en "MasterChef" es...

José Mari.

(Aplausos)

(JOSÉ MARI) Os quiero.

(Sintonía)

(Música emocionante)

Bienvenidos a la final de "MasterChef" VIII,

el "talent" más exigente de la televisión mundial.

Este año los aspirantes han tenido que luchar más que nunca

por llegar hasta aquí porque han sido 18

los que han pasado por estas cocinas.

Holi. (ALBERTO) Uy, mira a Jordi.

-Qué elegantes en la final.

(LUNA) Bueno, Jordi con camisa.

-Guau... Solo uno puede ser el vencedor

y su nombre lo sabremos al final de la noche.

Comienza la gran final de "MasterChef" España.

Aspirante, bienvenidos a la final de "MasterChef" VIII.

(TODOS) Gracias. -Qué raro suena.

Sabéis que habéis entrado en la historia de la televisión,

y no solo la de nuestro país.

Como sabéis, "MasterChef" llega desde España

a través del Canal Internacional de TVE a los cinco continentes.

Sí que vayáis donde vayáis de vacaciones,

os van a reconocer, que lo sepáis. Enhorabuena a los cinco,

ya sois finalistas. Aunque una de vosotros viene a este reto

mucho más tranquila porque ya tiene su chaquetilla.

¿Preparada para conocer a tu primer compañero de la final?

Sí, chef. Me apetece mucho saber ya quién es

y darle la enhorabuena por estar en el combate.

En el primer reto conoceremos el nombre del segundo

y en la prueba de exteriores, el tercero.

Lucharéis por una chaquetilla con vuestro nombre bordado

y solo hay dos.

Ana, antes de que te despidas

de tus compañeros y subas a la galería,

os voy a recordar a los cinco los premios en juego.

¿Quién lo cogerá...?

El primero, el trofeo del ganador

de la octava edición de "MasterChef",

la publicación de su propio libro de recetas.

Ay, Dios. En el que os recuerdo

que también irá la quesadilla mexicana

de cordero que hizo Juana,

y 100.000 euros en metálico.

Además, los tres primeros clasificados disfrutarán

de tres premios del Basque Culinary Center en San Sebastián.

Para explicarnos en qué consisten estos premios

nos acompaña el director general del Basque Culinary Center.

Adelante, Joxe Mari Aizega.

Joxe Mari, por favor. Muy buenas.

¿Cómo estás?

¿Qué tal? Buenas noches.

Muchas gracias por venir una vez más.

Explícales, por favor, los premios que otorga

el Basque Culinary Center

a los tres primeros clasificados. Viendo las ganas,

la pasión que tenéis, las aptitudes que habéis demostrado,

estamos encantados de poder ayudaros

a los tres finalistas en vuestra formación

y vuestro desarrollo profesional. Para eso hemos preparado

tres premios. Para el ganador,

un máster en cocina, técnica, producto y creatividad

Para el segundo o la segunda clasificada,

un máster en cocina dulce y pastelería de restaurante.

Y para el tercer clasificado,

un curso de especialización de ocho semanas

en técnicas culinarias de vanguardias.

Qué maravilla. Maravilla de premio.

Vaya planazo. Muchas gracias, Joxe Mari.

Un placer, como siempre. Gracias.

Muchas gracias. Que vaya muy bien.

Adiós.

(LUNA) Pedazo de premios,

es que esos no son premios,

esto es "toma una vida, cariño". ¡Es una maravilla!

Ana, ¿quién te gustaría que se asegurara en esta prueba

una plaza contigo en el combate final?

(ANA) Pues lo tengo claro.

Alberto, Luna o Iván. Lo siento. -No pasa nada, me lo esperaba.

Andy, por menosprecio, digo, alusiones...

Se van a llevar una desilusión todos.

¿Por qué?

Está ahí mi chaquetilla seguro. Ah...

No me sorprende que me descarte. Tiene su cuchipandi y lo esperaba,

no me molesta absolutamente nada,

porque siento decirte, Ana, que esa chaquetilla es para mí,

así que a lo mejor te toca llorar cuando veas que dos de tus amigos

se van para casa porque solo quedará una chaquetilla.

Ana, solo queda saber cuál de los tres premios te llevas.

Pero ahora te toca subir a la galería y disfrutar

de esta prueba desde ahí. Así que, adelante.

Muchas gracias.

Suerte, suerte, os quiero.

Suerte a todos.

-Adiós.

-En esta prueba voy a estar atacada porque me conozco

y me pongo nerviosa porque quiero decir cosas

y me tengo que quedar callada,

por si me ponen el delantal negro otra vez.

Aspirantes, nadie os ha regalado

el puesto en la final, lo habéis conseguido

con vuestro esfuerzo y trabajo aprovechando

cada una de las oportunidades que os hemos brindado

para aprender y superaros.

Debéis dar el 100 por 100 en esta prueba para conseguir...

...una de estas chaquetillas.

El premio para el mejor está ahí.

Sé que todos lo queréis y vais a pelear por él.

Aunque no lo consigáis, os puede cambiar la vida a los cinco.

Está en vuestra mano que sea una realidad.

Alberto, ¿quién es para ti el rival más fuerte?

Lo he dicho en muchas ocasiones, para mí el rival más fuerte

es Iván. Hemos tenido un montón de rivalidad sana

en la cocina y creo que es él. Iván,

¿qué significa para ti estar en la final?

Es estar a punto de conseguir un sueño.

De lo único que me puedo arrepentir

es de no dedicar antes mi tiempo a la cocina.

Cuanto más paso entre los fogones,

más me doy cuenta de que es lo que me gusta.

Muy bien. Bravo.

Aspirantes, debéis situaros

en vuestros puestos de cocina. Adelante.

(IVÁN) Hoy es un día diferente en casi todo,

tengo muchísimo miedo a las cajas misteriosas

porque es algo que nunca llevaba bien. Me ponía supernervioso.

Pero hoy ves la caja y sabes que es la última

y le estoy empezando a coger cariño,

siempre al final uno se da cuenta de todo lo que te da "MasterChef"

y voy a echar de menos hasta las cajas misteriosas.

-No me copies, ¿eh?

-Hombre, no, espérate. -Me voy a copiar yo de ti.

Aspirantes, estáis delante

de la última caja misteriosa de esta temporada.

¡Por fin! Andy,

¿qué te gustaría encontrar?

Un buen plato de vanguardia.

(SILBA) Luna,

¿tú qué quieres encontrar en esa caja? ¿"Vanguardia"?

(RÍEN) -Yo quiero algo que sea

supertradicional pero con un toque así,

vanguardístico.

"Vanguardístico".

(RÍE) Se dice así, ¿no?

¿O me lo he inventado?

Claro, esto es cocina

de la rica de la abuela que hacía la Juana,

pero a otro "level".

Ya sabéis que solo hay una manera de descubrir qué esconden

esas cajas. A ver qué hay.

A la de tres quiero que las levantéis todos a la vez.

Qué habrá hoy...

Una, dos, y tres.

(LUNA) ¡Oh! -¡Ostras!

Ya sé lo que es.

-Qué fuerte. Ay, Dios.

-Son diferentes.

Ostras...

(IVÁN) Guau. Andy,

reconoces ese plato, ¿verdad? Sí lo reconozco, chef.

Es el plato con el que me gané el delantal negro

para entrar en "MasterChef".

-¡Ah! ¿Es lo que hiciste?

¿Y qué queda de aquel espirante que presentó Alea Iacta Est?

No queda casi nada.

¿Se nos ha hecho mayor el pollito?

Se ha hecho mayor, sí. Se ha hecho mayor.

-Qué guay. Luna, ¿qué opinas de este plato

con el que te presentaste a la última prueba?

Estoy flipando, me ha costado reconocerlo.

Para hacerlo así de vanguardia,

ustedes no se lo van a creer,

pero la salsa la convertiría en esfera.

¡Hombre! Ya está, vanguardia...

Esferas de almogrote. Quiero verlo.

Pues lo vas a ver. Alberto,

tus albóndigas Mar y Montaña.

Si tuvieras la oportunidad de actualizar este plato

con todo lo que has aprendido, ¿cómo lo harías?

Hacer un canelón con la sepia,

un relleno de la albóndiga con la misma sepia...

No sé, algo así...

-De vanguardia.

Muy de vanguardia, como Luna.

Se os están pegando las mismas cosas, ¿eh?

Iván, si pudieras volver a esa última prueba de selección,

¿repetirías este plato? No lo repetiría exactamente igual,

pero me quedé muy orgulloso aquel día,

me gustaba el sabor, lo había practicado muchas veces

y tampoco cambiaría muchísimas cosas.

Aquel día quedé satisfecho y hoy viéndolo digo "qué bien lo hice",

es como volver al principio sabiendo que estás casi en la final

y no sé lo que significa, pero me da mucha ilusión.

Para conseguir la chaquetilla que os va a dar el paso

a uno al combate final, tenéis que superar un reto

que ya es un clásico en estas cocinas.

Para descubrirlo, vamos a recibir

al chef español con más Estrellas Michelin,

12. ¿Berasategui?

Desde el restaurante Martín Berasategui

en Lasarte-Oria, con tres Estrellas Michelin,

el gran Martín Berasategui. ¡Qué guay!

-¡Vamos!

Qué tío más grande. Garrote.

-¡Garrote! Vamos ahí.

(RÍE)

¿Con garrote todos o qué?

-Hombre... Buenas noches

y bienvenido. ¿Qué tal estáis?

-Buenas noches, Martín. ¿Vienes dispuesto a darles

garrote a los aspirantes? Hombre...

Yo siempre doy ánimos, garrote, simpatía

y transportar felicidad desde donde nos chifa,

que no es otra cosa que cocinar.

Tienes 12 Estrellas Michelin en 7 de tus 15 restaurantes.

Qué barbaridad...

¿El mejor chef es el que tiene más Estrellas?

Michelin es lo más importante que te puede pasar en la cocina.

Inspectores que se dejan la vida para hacer

la mejor y la única guía, la irrepetible.

Que tengas el máximo reconocimiento

en una guía en la historia,

es lo mejor que me puede pasar.

Como cocinero y como restaurantes.

Dile a Jordi dónde vas a abrir

el próximo restaurante a final de año. Le va a encantar,

le voy llevar yo. Hay dos proyectos, Jordi.

El Hit de Mallorca,

un concepto nuevo... Te llevaré también.

...que os vais a quedar alucinados. Lo sé.

Y en el nuevo Santiago Bernabéu, mucho garrote.

(RÍE)

Quiero entrar en su grupito de amigos.

Martín, los aspirantes están deseando saber

qué plato les has traído. Garrote.

Pero antes, por favor, poneos delante de cocinas.

(LUNA) 12 Estrellas Michelin, Martín Berasategui

es el dueño del cielo, del cosmos...

¡Tiene hasta constelaciones!

¡Hasta constelaciones con esas estrellas!

¡Mi madre!

Martín, adelante. Muéstranos qué has traído.

Guau. Madre mía.

Os he traído una ensalada

de tuétanos de verdura cruda con una infusión de tomate debajo,

unas esferificaciones de la guindilla vasca

o piparra, como le llamamos nosotros,

con bogavante y crema de lechuga de caserío.

Aquí tengo lo que va a acompañar esto que es una espuma

de hinojo que vamos a poner aquí

y le vamos a echar esta vinagreta de ajo asado y perejil

que os va a gustar un montón. Y así es como se acaba

el plato que vamos a hacer y que quiero que disfrutéis.

Me vais a hacer caso al 100 por 100, con mucho garrote,

os quiero ver amables. Y Ana también.

-Yo estaré aquí animando al equipo.

Me da muchísima envidia que vaya a seguir a Martín cocinando,

si no peligrase la chaquetilla, me encantaría hacerlo con ellos.

Andy, ¿qué habrías pensado de este plato

cuando llegaste a las cocinas?

Pensaría que sería imposible

pero en la noche de hoy me veo capaz

y deseando empezar ya. Luna, este plato tiene vanguardia,

tiene esferas, tiene todo lo que te gusta

y todo lo que tú quieres. Es verdad.

Cómo sabemos lo que te gusta. Y una ensaladita.

Y una ensaladita, efectivamente.

Esto es magia, caballero. Esto es magia.

(RÍE) Muy bien, pues así es.

Vais a tener que hacer este plato de Martín

cocinando mientras él lo hace.

Tendréis que hacerlo a su ritmo.

Por tanto, esta prueba no tiene tiempo de cocinado.

El tiempo lo marca Martín. Y como comprenderéis,

no va a esperar a ninguno de vosotros cuatro.

Hoy más que nunca viene dispuesto a dar garrote,

así que poneos las pilas. En esta prueba se necesita

concentración máxima para poder hacerlo bien.

Cuando Martín termine, tendréis un minuto más

para emplatar, ¿entendido?

(TODOS) Sí, chef.

Martín, ¿les puedes dar un último consejo?

Lo vamos a pasar muy bien, yo voy a ir despacio, tranquilidad.

No es fácil pero nada es imposible en la vida.

-Vamos. Tenéis los ingredientes

esperando en una cesta en el supermercado.

¿Estáis preparados? (TODOS) ¡Sí, chef!

Martín, ¿tú estás preparado?

Superpreparado. (RÍE)

(LUNA) Estoy viviendo un sueño.

¿Conseguir la chaquetilla sería un sueño para mí?

Pues sí, pero el sueño ya lo vengo viviendo.

Y no me quiero despertar.

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya. Adelante.

(ANA) ¡Venga, chicos!

¡Rápido!

Vamos, Martín. (IVÁN) Suerte, chicos.

-Suerte, compis. Dios mío, cómo pesa esto...

Nos ha venido el Martín cargadito.

(IVÁN) Cuidado, cuidadito.

-Madre mía, cuánta planta. (ANA) Hala, qué de cosas.

-Madre mía de mi vida...

-Luna, es tu cesta ideal: verduras.

Qué gusto da verlo tan verde. Bueno, chicos, otra prueba

de seguir al chef, qué maravilla. Me encanta escuchar a Martín.

Vamos a ver cómo empiezan y cómo acaban.

Aspirantes, a ver...

Os quiero ver alegres. Reíros con Martín un poco.

Vamos a arrancar y vamos a empezar. Vamos.

Vamos a poner primero una cazuela,

con agua y con sal.

A razón de, más o menos, como el agua de mar.

(ANDY) Sal...

-Aquí agua con hielos, con sal también,

para que cuando acabemos de cocer el bogavante,

pararle la cocción, ¿vale?

-Oído. -Y luego vamos a poner

un puchero con agua

y con sal también para la cocción

de las lechugas de caserío.

(ANA) Muy bien, chicos.

-No cierro. -No.

-Vale, lo tenemos. Esto, el agua con hielo...

-A ver, importante que entendáis

cómo vamos a cocer el bogavante

para que el jurado esté contento.

Cogéis un trapo y metéis la cabeza

y luego cuando pasen seis o siete minutos

meteremos la cola del bogavante

y tendremos la cocción como Dios manda.

-Vale, por ahora fácil.

-Acordaos que tenéis que darle

al otro puchero en el que vamos a cocer

las lechugas de caserío,

que las vamos a meter aquí dentro.

-Qué grande.

-Ponlo en el calor porque si no vas a esperar.

-¡Ay!

(RÍE) -Perdón.

-Luna, no me hagas sufrir, por favor.

-No, cariño, no. Vale, ya estamos.

Bueno, ¿qué vamos a contar?

Es un clásico de Martín. 25 años en su restaurante,

puedes ir hoy, mañana o pasado y siempre verás el mismo plato,

montado igual, todo igual. Son referencia de cada casa.

Este es uno de ellos.

Es la base para acompañar a un gran bogavante.

Cómo cambia de color. No perdáis ojo.

-Ahora ya vamos a meter el bogavante.

Vamos a probarlo. Pues sí.

Si no te lo has comido, no te lo vas a comer.

La piparrita... Voy poquito a poco.

(ANA) Con el hambre que yo tengo.

Es la perfección.

Bonito, sencillo, agradecido... ¡Oh!

¡Qué rico! Me lo voy a acabar.

Cuando tengáis el bogavante ya dentro,

ya tenemos que ir a por la cocción de los cogollos.

Tenemos que tener 400 gramos de lechugas,

bien limpias, deshojadas y bien lavadas.

(ANA) Muy bien, Iván.

¡Vamos, chicos! ¡Garrote! -Marcha triple garrote.

(LUNA) ¡Garrote a tope!

-Vamos a poner las lechugas en el agua hirviendo.

-Eran 400, ¿no? (LUNA) 400, corazón, sí.

-A vosotros os quedan un par de minutos.

Quiero que el bogavante esté perfecto de cocción.

Lo que hago es meterlo

en el agua que tiene hielo

para que se enfríe bien, le paremos la cocción

y así tenemos nacrada toda la carne del bogavante,

tanto la cola, las pinzas y la cabeza.

-Voy a esperar un poquito.

Lo meto un poco más tarde. (LUNA) Perfecto, lo tengo.

¿Te ha cabido entero?

Luna no lo tiene bien cocido. No.

¡Ay! Me he quedado con la pala.

La parte superior la ha dejado cruda.

100 por 100, es más fácil desde arriba.

-A partir de aquí, mientras se cuece la lechuga,

tenemos aquí el bogavante.

(ANA) Vamos, chicos. No perdáis ojo.

-Vamos a cortar las pinzas.

-¡Cortar!

-Vamos a quitar las pequeñas patitas que tiene.

(LUNA) Las pinzas.

¡La lechuga! ¿La has quitado? No la quito.

-Vamos a quitar la carne.

Luego le haremos lo que haya que hacer.

Aquí tenemos perfecta cocción de lo que es la cabeza.

-Las pequeñas patas, fuera.

-Lo que hacemos es que en este bol,

voy a poner toda la crema que tiene la cabeza,

para que me entendáis bien.

El alma del bogavante de Alberto está en la tabla,

los jugos...

Se le ha ido todo el jugo del bogavante.

Todo a la tabla.

Están como poco cocidos.

Sí, sí, pero es que Iván también.

Algunos no han cocido tan bien como Martín

y por eso cuando pinchas la cabeza sale el líquido,

no ha coagulado. Está cruda.

Aquí igual, todo este líquido lo metemos.

Dejamos la cáscara así. (LUNA) ¿A la cabeza?

-A la cabeza. -Vale, vale.

-La cola que tenemos aquí, con las tijeras,

se mete en la parte blanca.

-¿Has quitado todo esto de aquí? -No.

-Mirad bien lo que hace primero y luego lo hacéis.

-Por la cáscara más fina

y vas por la esquina metiendo la tijera...

(LUNA) Ah, sí.

(MARTÍN) Yendo hasta el final. (LUNA) Vale.

-Importante que vayáis al final. (LUNA) Siempre al final.

¿Por qué me da que Luna ya va con la lengua fuera siguiéndole?

Y eso que Martín está siendo bueno.

Va despacito, contándolo bien. No está yendo deprisa.

En algún momento meterá la quinta,

pero ahora está tranquilo. Cogemos y estiramos

sacando en su punto y entera... (LUNA) Vale.

Esto se despega, ¿no? -La parte de la cola perfecta

con un punto de cocción perfecto.

(LUNA) Qué bonito, sí.

-¿Es esto? (ALBERTO) Sí.

Y Luna preguntando todo. No puede ser.

Estucha y sigue. (ANA) Lu...

-Luego vamos a cortar las articulaciones de esto,

quitamos la pinza.

(LUNA) A ver, ¿con qué trozo está?

-La pinza. Luna...

¿Qué pasó? ¿Eres la locutora del cocinado?

(LUNA) No, perdón.

¿Que si soy la locutora?

"Jueces, ¿ustedes no me conocen?". ¡Ah!

¿A estas alturas ustedes creen que me voy a callar la boca?

-Le vamos a pegar un golpe.

(LUNA) A ver, la de las pinzas...

Esto lo has quitado así. Luna...

¿Sabes que puedes distraer a tus compañeros

o al chef, que es peor? Cero preguntas.

¿De acuerdo? Perdón, perdón.

-Y vamos a sacar toda la carne que está ahí.

-Cada uno con lo que pilla, me encanta.

-Vais muy bien, ¿eh? Vais garrote total.

-No te creas.

Ahora, fuera. Hala...

No se aporrea de cualquier manera, un golpe seco para romperlo.

Quebrar la cáscara y ya está. No es un martilleo.

Están abriendo nueces, hombre. (ALBERTO) ¿Con una vale?

-Sí, para una ensalada vale. -Ah, vale, pues ya está.

-¿Con una vale? Chef, oído.

-Aquí tenemos las lechugas,

ya hay que cortarles la cocción,

meter en agua con hielos,

cuando está bien frío,

lo que vamos a hacer es echar a este tamiz

que hemos puesto con un paño.

para quitarle toda el agua posible que podamos.

(ANA) Venga, muy bien.

-Con cuidado vamos a ir apretando

para que expulsemos toda el agua posible

que tienen las hojas de lechuga

que hemos cocido durante diez minutos.

(ALBERTO) Andy...

-El tamiz, luego.

(ANDY) Sí.

-Tenemos la máquina. (ANA) Qué agobio.

(ANDY) Me veo ágil, estoy siguiendo bien a Martín.

Qué lejos queda aquel casting con el que entré. De verdad,

todo lo que ha llovido. Uno de repente se ve ahora

y ves que has cambiado.

-Tenemos aquí el verde escurrido.

Lo vamos a poner dentro del triturador.

Para que le ayudemos a la máquina,

vamos a calentar la base de crema de cebolla,

que se entibie.

Como tarda un montón de tiempo en hacer,

os lo hemos dado adelantado para que estéis más frescos

en esta final. (LUNA) ¿Crema de cebolla?

¿Qué ha dicho? -Base de cebolla.

Luna... Seguimos al chef concentrados.

(LUNA) Disculpa.

Eso es lo que le falta a ella, concentración.

Son 125 gramos

de base de cebolla y cebolleta que añadimos caliente

a los 400 gramos.

-¿Esto está caliente? -Sí, la cebolleta caliente.

-Le damos a máxima potencia.

Creo que Iván ha escurrido en exceso la lechuga,

por eso no le funciona bien y no tiene el verde.

Y ahora lo pasamos por un colador fino, fino.

Debajo tendrá un puchero que aguantará la crema

de lechuga de caserío bien fina.

-Qué bien huele.

(ANA) Venga, chicos, garrote. Así, muy bien,

hasta que esté igual de licuado. -Os veo bien,

os veo con chispa, con alegría.

Esta crema de lechuga de caserío la vamos a pasar

a un embase que sea luego cómodo para hacer los puntos

que vamos a poner en la ensalada.

(LUNA) El biberón, ¿no? (MARTÍN) El biberón, sí.

Y ya tenemos lo que va a ser la crema de lechuga

preparada para el emplatado.

Siguiente paso, lo tenemos que hacer ágil.

Cogemos un triturador.

-Ah, ¿otro? (LUNA) Uf.

(RÍE) Qué agobio, de verdad.

Aquí tenemos 70 gramos de salsa yodada.

(ANA) Cuidado, no os caigáis.

Ay, ay. Hum...

Vamos a poner un poquito de carne de bogavante

de las pinzas que hemos sacado antes en la cocción

del bogavante. -70 gramos...

-Le añadimos los corales

y los jugos de la cabeza del bogavante.

50 gramos de nata.

-¡Ah! ¿Qué era lo primero? (CHISTA)

¿No puedo...?

No. Tenemos de gamba

un par de cucharas soperas, 25 gramos.

-¡Espera, un momento! ¡No me estrelles!

¡Nata! -Y le añadimos una cucharada

sopera de perejil picado.

(LUNA) ¿Nata cuánto? -Nata, 50 gramos.

Mira, a ojo. La nata a ojo.

No tiene casi carne y le echa medio litro de nata.

¡Hala! Luna va "freestyle".

¿La habéis visto? Este paso no lo ha pesado.

Unas diez cigalitas pequeñas, le añadimos tres vieiras.

(LUNA) ¿Qué era de las gambas?

-Tres vieiras. (MARTÍN) Un poquito de sal.

-Me fui.

Ojo.

Iván está despistado también. Sí.

La prueba no puede tener mejor nombre, "siguiendo al chef",

no, no, intentando seguir al chef.

Es imposible intentar seguir a un tío de esta categoría.

-Trituramos bien.

-Guiaros por el color también, chicos.

(LUNA) Me ha faltado algo rojo.

¿Algo rojo qué es? (CHISTA)

¡Luna! Eh, eh, eh...

¿Has echado agua de tomate? -Agua de tomate.

Luna le pregunta a Alberto, Alberto se equivoca,

echa agua de tomate y Luna también.

Luna no mira al chef,

mira qué hacen todos. Y los errores.

Claro. Está desconcentrando a Alberto.

(LUNA) ¿Sal? Espérate... ¡Ah! ¿Chicos?

Me está poniendo nervioso a mí y todo.

Es un caos. (LUNA) ¡Ay, las gambitas!

Gambitas echó, ¿verdad, caballero? -¿Qué?

-¿Gambitas echó? -Sí, sí, sí.

-¿Todas? ¿Todas echó? ¿Todas las gambas?

-Superimportante que las cremas estén bien tamizadas.

(LUNA) ¿Todas las gambas? Ay, mi madre. ¿La cáscara y todo?

¿Luego se va a colar?

Luna, te lo vengo a decir aquí.

Escúchame, para. Para. No, por favor...

Paras. Ahora mismo paras.

Te estamos diciendo y no escuchas. Perdón.

Siguiente pregunta y te quito de la ecuación.

Dejas de cocinar y se acabó la prueba.

No, por favor. El chef lo está diciendo bien.

Os da tiempo.

Y tú con los nervios y la locura. Perdón.

No volverá a pasar. Siguiente pregunta y te saco.

Perdóname.

-Esto lo dejaremos guardado aquí para el emplatado.

-Ok. -Ahora vamos a ir

a por las esferas de guindilla o piparra vasca.

-Martín, creo que necesitan un respirito.

Les veo un poco agobiados. Ana, ¿quieres bajar tú?

Perdón, perdón. ¿Entonces?

(ANA) Vale, vale. (MARTÍN) Ana, garrote.

Entonces vamos a coger los 500 gramos de guindillas.

Vamos, vamos, vais bien.

-Joder, ¿en serio?

-Venga, vamos a añadir los dos gramos de gluco.

Los 2,8 gramos de xantana.

No sé por qué Martín dice medidas.

Si son dos gramos de gluco, son dos gramos.

Están a ojo. Están sin pesar.

(LUNA) Me he perdido.

El único, el meticulosete.

Porque sabe que si no, no sale.

Venga, vamos a añadirle 70 gramos del agua de la cocción.

(LUNA) ¿Agua de la cocción de antes? Ah, vale, no.

-Y le vamos a añadir 20 gramos de aceite de oliva.

Trituramos a máxima potencia.

Y añadimos este puré de guindilla que tenemos

a un tamiz fino, fino.

El resultado de colar este puré de guindillas fino,

lo añadiremos en este biberón,

que tendremos preparado aquí.

Aquí tenemos 5,5 gramos de Algin por litro de agua.

Entonces, metemos la cuchara y le damos la vuelta.

Y lo tenemos durante 30 segundos.

-Vamos, ¿eh? -¿Cuántas hacemos? ¿Cuatro o cinco?

-Vosotros, cuatro o cinco. Yo haré más.

-Esferas, esferas, fácil.

(LUNA) ¿Le habéis echado xantana o algo?

-Vamos.

Lo tienes. Muy bien.

¿Cuántas son?

¿Cuántas son? ¿Cuántas esferas?

-Con cuatro o cinco me vale.

-Ay, casi, casi. -Muy bien, Andrés,

te están saliendo increíbles, tío.

Me encanta esta idea de las esferificaciones

de piparra. Me están quedando de maravilla.

-Ya las tengo. -Y yo.

-Ya voy.

-Mientras tengo la esferificación de la guindilla vasca,

aquí tenemos le jugo de tomate, 500 gramos.

-500 gramos. -Lo calentamos a 35 grados.

(LUNA) ¿35 grados? -Sí, 35 grados.

Cogemos un puchero pequeñito.

Vamos a preparar un gramo de agar-agar.

-500 de tomate, agar-agar...

(LUNA) Un gramo de agar-agar, ¿vale?

-Sí. (LUNA) Y jugo de tomate.

-Ponemos a revolver un poquito de jugo de tomate

para que se disuelva bien el gramo de agar-agar.

-Lo he echado entero.

Luna siempre va un poquito por detrás.

No sabe de dónde le sopla el aire.

Cuando lo tengamos disuelto, echamos al resto del jugo de tomate

que tenía 35 grados y así tenemos lo que va a ser

el tembloroso de jugo de tomate natural

(LUNA) ¿A 35 simplemente los grados?

-35 grados. -Mi madre...

-Vamos a coger el plato en el que vamos a emplatar

y le añado cuatro cucharadas de jugo de tomate.

(LUNA) ¿Dónde está ese plato?

¡Ah!

(LUNA) Tembloroso se llama esto, ¿no?

-Y ya está el tembloroso de tomate

esperando al resto de los ingredientes

que va a tener esta ensalada.

-No había visto que tenía una capa abajo.

-Y cuatro, cuatro cucharadas.

-Vamos a ir a por los tomates cherry confitados

y para esto nos hace falta una cacerola

y le añadimos aceite de girasol.

-Cacerola y aceite de girasol.

-Aparte tenemos aceite de oliva

y le vamos a añadir una rama de romero y un diente de ajo

-¿El ajo lo pelamos...? -No hables tanto...

(LUNA) Perdón. (MARTÍN) Aparte.

Vamos a ir cortando el hinojo para que hagamos un jugo

de hinojo licuado.

Quien trabaja bien el hinojo de toda la vida es este señor.

Ese sabor tradicional francés... Sí, anisado.

Y he probado... Lo tiene muy bien domesticado.

¿Cuánto hinojo? -400 gramos de hinojo licuado.

(LUNA) ¿Cuánto?

-400 licuados. -Como locos a cortar hinojo.

-Claro, ponte a cortar hinojo. -Perfecto.

(LUNA) Esto sí es lo mío, esta máquina me la conozco.

-Cogemos los 400 gramos de jugo

y lo ponemos a hervir. (LUNA) ¿A hervir?

-¿En otro cazo? -En otro cazo.

-Ahí entró ahí, vamos ahí.

(LUNA) No hace falta picarlo tanto, corazón.

(RÍE)

Se le cae el puré a la mesa. Claro.

Alberto, te veo fenomenal. Estoy supercontenta.

-Pues como siempre intento.

Hay días que sí y días que no.

-Tenemos el jugo de hinojo, lo vamos a hervir.

Aquí freímos los diez tomates.

(ALBERTO) ¿En el aceite? -En el aceite caliente.

-¿En el aceite que tenemos friendo qué?

-El tomate frito. -¡Ah, el tomatito!

-Lo que vamos a hacer es coger el tomate

que veis cómo está... Lo que hacemos es pelarlo bien

y meter en este aceite

en el que tenemos el ajo y el romero.

Tengo aquí preparados los tomates cereza para el plato.

-Qué maravilla. -Y ahora,

vamos a añadir en el jugo del hinojo

dos citronelas que vamos a picar.

-Espera, espera, espera. ¡Relájese!

-Cinco gramos de anís estrellado

y cinco gramos de semillas de hinojo.

(IVÁN) Vale. (ANDY) Cinco gramos y cinco.

-¿La citronela era con el hinojo? (LUNA) Sí.

-Ahora lo cerramos así

y lo tenemos en infusión diez minutos.

(LUNA) La he liado, no lo he escuchado.

¿Era en el agua? Luna...

Como se equivoque Alberto, estás apañada.

Estás vendida.

Ya te digo. Sí, sí.

Puede hacer lo que quiera porque mira a Alberto,

dice al chef "espérate, vete tranquilo"

y no está pesando. Eso es un sueño, que pese.

Siguiente paso.

Vamos a hacer una vinagreta de ajo asado asada.

-Qué rico, caballero, me encanta su cocina.

-Vamos a meter en un vaso diez gramos de hojas de perejil,

30 gramos de vinagre de jerez,

la pulpa de la cabeza de ajo asada...

(LUNA) Por favor, más lento.

...y aceite de oliva. -¿Perejil...?

-Vinagre de jerez y aceite de oliva.

Es una vinagreta de ajo asado sencilla.

(LUNA) Dios, menuda maratón.

-Venga, chicos. A tope.

-En este biberón pongo la vinagreta de ajo

con la que voy a aliñar la ensalada.

Vale. Cómo mira lo de Alberto siempre.

Ha metido el turbo para ir rápida. No sabe por dónde pega el aire.

Equipo, tenemos el jugo de hinojo, que ha estado infusionando,

y, ahora, le vamos a echar 1,9 gramos de lecitina de soja.

¿Cuánto de lecitina? -1,9 gramos.

1,9. Le añadimos mantequilla, que se disuelva bien,

y metemos un triturador a máxima potencia.

Vamos a hacer una espuma blanca, que habéis visto en la ensalada.

Mientras esto reposa, aquí voy a saltear

estas puntas de espárragos verdes que me están esperando.

Espárragos verdes con aceite de oliva, ¿verdad?

Un poquito de aceite de oliva y saltear 40 segundos

las puntas de espárragos verdes, y vamos a tener aquí

todos los ingredientes que serán para el emplatado de tomate,

crema de lechuga de El Caserío, jugo yodado y bogavante.

No le queda mucho a Martín, está terminando,

los chicos van, un poquito, rezagados.

Aquí voy a hacer un tuétano de brócoli, fino fino.

(LUNA) ¿Cuántas láminas ha pelado de...?

No muchos, una ensalada que quede fina y elegante.

A garrote.

De la misma manera, voy a pelar un cuarto de aguacate,

lo que vamos a hacer, con un pelador, sin apretar fuerte,

para que salgan las láminas finas.

De esta manera, vamos a hacer dos aguacates.

Ponemos dos tuétanos de brócoli, que hemos cortado fino fino.

Las guindillas vascas que tenemos aquí,

cuando os las metáis en la boca os van a reventar

y a tocar el tilín del paladar, seguro.

Qué ganas de la cata. (AMBOS JUECES) Sí.

Vamos a poner estos tomatitos que se han quedado aquí,

con este gusto a ajo y a romero.

(LUNA) Qué rico. No te olvides del bogavante.

Ponle bien de bogavante. Sé generoso, sé generoso.

Siempre, siempre, como la Real, generoso, siempre.

Vamos a poner el bogavante. Qué bogavante más rico, por Dios.

(SE RELAMEN)

Unos brotes de guisante. (LUNA) Brotes de guisante.

(MARTÍN) Unas flores que os gusten a vosotros;

la crema de lechuga de El Caserío que hemos hecho antes,

unos puntitos, sin exagerar.

Crema de lechuga... A ver, voy a emplatar como sea.

Y vamos a acabar, rociando por todos los lados,

con un poquito de esa vinagreta de ajo

y una cucharada de esta espuma, que hemos hecho con ese hinojo

y con ese anís estrellado, con las que rematamos el plato.

Así es cómo acaba esta receta de ensalada

con tuétanos de verdura, crema de lechuga de El Caserío,

jugo yodado y bogavante,

(Aplausos)

¡Bravo! (LUNA) ¡Bravo!

(LUNA) Exquisito. -Muy rico.

Aspirantes, a partir de ahora, tenéis un minuto

para terminar vuestro plato, que Martín ya terminó.

Oído, chef.

Martín, por favor. Martín, ven para acá.

No sé dónde le puso esto, voy a poner unos puntos y fuera.

Estás hecho un chaval. Sencillita la ensalada, ¿eh?

Sí. Joder, es que tiene 500 pasos.

(ANA) Están preciosos. ¡Qué bonito, chicos!

Os está quedando genial.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno.

(LUNA) Me cago en... ¡Tiempo! Manos arriba.

Manos arriba, Luna.

(IVÁN) Creo que estoy contento, tengo todas las elaboraciones,

y, también, porque...

He ido probando algunas cosas y sé que la vinagreta está bien.

Hay cosas que creo que no están mal del todo.

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Aspirantes, comienza la cata.

Mucha suerte a los cuatro, como ya sabéis,

de esta prueba saldrá el segundo aspirante

que acompañará a Ana en el combate final;

así que, Andy, tú serás el primero. Adelante.

¡Vamos! Viendo mi plato y el de mis compañeros,

a falta de probarlos, diría que, estéticamente,

el más bonito es el mío,

porque mi fuerte es la decoración;

así que, creo que, en ese aspecto, mi plato gana al de mis compañeros.

Andy, te iba a decir cómo ha sido replicar el plato de Martín,

pero como eres un chef de altura y has cocinado con él,

no siguiéndolo y replicándolo, no, no;

has cocinado tu plato, a tu manera,

porque una réplica es evidente que no es.

¿En qué se parece tu plato al plato de Martín Berasategui?

Únicamente, en que tiene todas las elaboraciones,

porque es verdad que en el aspecto no se parecen.

Al final, no quiero poner excusas, pero no he visto el emplatado

y, como íbamos tan apurados de tiempo, he hecho...

No lo has visto, porque no has querido,

porque se podía ver y Martín lo ha explicado bien.

Sí, chef. Es sencilla la lógica del plato,

comer, poco a poco, e ir descubriendo matices;

si lo pones formando una montaña, eso ya lo hemos perdido.

Sí, chef. ¿Qué te parece, Martín?

Tienes un mérito increíble, porque seguir a un chiflado como yo

es muy difícil, yo llevo 45 años en la cocina,

y esto es triple salto mortal y salir airoso; es superdifícil.

-Garrote total. Muchas gracias.

Garrote, Andy, ¿eh? -Garrote... garrotito.

Martín, usted que conoce su plato.

(Música)

(Música)

Andy, creo que era tu prueba;

tienes capacidad para mantener los nervios,

ser riguroso en el trabajo, ser meticuloso;

elaboraciones bien hechas, está superrico,

pero te ha faltado replicar eso.

Está ese punto excesivo de ser pretencioso,

porque va en contra de todo ese equipo

que quiere hacer algo concreto, pulido, sin defectos.

Hay momentos donde no se puede improvisar.

Las salsas están buenísimas, la piparra, uf, está superpotente.

Está muy rico. La crema de cogollos está buena,

pero me sorprende, con lo perfectito que eres,

que no mires cómo es el plato.

Quedaba un minuto y tenía que presentar algo,

lo he montado rápido y, lo siento, por haberlo hecho a mi manera.

No lo sientas, mi paladar está contento con tu plato.

Con eso me quedo. -Garrote.

Garrote. Te falla la estética,

pero el resto de los elementos están bien compuestos;

con lo cual, buen trabajo. Gracias.

Nada, Andy, delante de cocinas. Gracias.

Me ha vuelto a llamar pretencioso.

Hacía mucho que no me volvían a sacar ese calificativo

y justamente hoy, en el momento menos apropiado,

van y me lo sacan. Estoy preocupado.

Alberto, además de perdido, ¿cómo te has visto en el cocinado?

No me he visto perdido, estaba cómodo, siguiendo sus pasos

e intentando completar todas sus elaboraciones.

Te he visto despistado en muchos casos;

con el bogavante se te iba todo el caldo en la mesa,

echando el agua de tomate en la elaboración que no era...

Vemos cosas que no se corresponden con el trabajo, pero... dímelo tú.

No digo que lo haya hecho bien, considero que he estado cómodo

y siguiendo a Martín, y creo que el... que el...

¿Por qué no está la gelatina de tomate?

Sí, sí que está.

Se la habrá bebido el bogavante... ¿Has pesado todo?

He pesado, prácticamente, todo. Prácticamente, todo...

Espérate un segundito, ¿puedes probar esto?

(Música)

Esto quedará entre tú y yo,

porque los espectadores no pueden probarlo. ¿Cómo está?

Amargo y malo como un demonio.

Pero, a simple vista, déjame que te diga, Jordi.

Esto es una ensalada, yo la veo y digo

que es una ensalada de verduras, con agua de tomate... y bogavante;

y la tuya es una ensalada de bogavante.

Faltan todos esos elementos que hace que sea

el plato artístico de Martín. Le falta toda la parte vegetal,

viva, fresca, verde, que le aporta esa frescura,

que es un jardín; y lo tuyo es una roca.

(Música)

Sí, bogavante hay.

(Música)

Ostras...

Alberto, te agradezco el esfuerzo que has hecho,

porque es un mérito increíble seguirme ahí,

si te escapas, un poquito, de las medidas

se te cae el castillo de naipes de hacer esta ensalada bien;

pero es que seguirme a mí, en una final, estando aquí, es...

A mí me daría ganas de daros abrazos a los cuatro,

que os dejaría sin huesos.

Alberto, te he visto trabajar bien, a veces, perdido, sí,

pero, bueno, has trabajado bastante tranquilo;

pero lo que pasa es que la cocción del bogavante no me gusta

y esos componentes que distinguen la ensalada de Martín no están,

porque no hay una hoja en tu plato. El de Andy tenía los elementos,

en el tuyo faltan elementos, es otro plato.

Tiene todo el mérito de seguir a Martín,

hasta ahí llego, pero le quito el bogavante,

a la ensalada de Martín, y me sigue pareciendo maravillosa;

esto es una ensalada de bogavante, sin esa finura.

Tengo una sensación de impotencia, de rabia, de enfado;

falta una prueba, la de exteriores, en esa prueba lo daré todo,

para conseguir la chaquetilla.

Luna, ¿qué tal ha sido tu cocinado?

Ha tenido como varias fases. Sí.

En la primera, yo estaba superconfiada,

superatenta, entregadísima en cuerpo y alma...

¿Y cuando se pasó ese minuto, luego, qué paso?

Vamos avanzando, vamos avanzando...

Ahora, vamos a la fase dos. Claro.

¿Cuál fue? Pues, se acabó el asfalto

y me metí en un atajo de un camino de tierra,

cuesta abajo y sin frenos.

Y volviste a la cero. ¿O era la uno?

No. A ver, a ver...

El caso es que es verdad que me perdí, en un momento dado...

¿En qué fase estabas cuando te perdiste?

En la fase dos. Que era la uno.

Claro, en la uno, bien, dije: "Bien, Luna".

Me sorprendí a mí misma, ¿sabes?

Eso de las fases no lo tenemos asimilado, todavía.

He pasado muchos nervios, he disfrutado muchísimo con él,

estoy contentísima, pero no satisfecha.

¿Es decir...? A ver, yo he cocinado...

Es que, claro, para ustedes fatal. ¡Ah!

Has hecho una versión ultraligera del plato de Martín.

Se me ha ido el tiempo y echáis en falta, evidentemente,

una salsita, que no hay, bueno, dos...

¿¡Solo!? ¿Solo echamos de menos una salsita que no hay?

Una salsita... Dos.

¿Quieres que hagamos las siete diferencias?

Yo no sé, los brotes y las flores los perdí.

¿Por qué has puesto agua de tomate en la salsa de corales?

No, no recuerdo...

No sabes ni de qué salsa te estoy hablando, ¿verdad?

Ni lo que ha hecho. Sí...

Ha habido un momento en que Martín, en el robot, ha puesto la carne;

los corales; un poquito, dos gotas de nata.

Yo me he pasado con la nata. Has puesto medio litro.

Sí. Un batido de coral de bogavante.

Sí, ahí ha sido ya, en la fase dos que les hablaba,

pues ahí ha sido el detonante.

(RÍE) Vamos a probar, vamos a probar.

(Música)

Mira, mira qué bien este esférico, el de tomate...

Me encanta el entrecot de brócoli.

No empieces a jugar, estamos en la final,

estás jugando con la comida, como llevas todo el programa.

¿Qué? ¿Qué me dices? ¿Qué?

¿Qué te cuesta hacer ese ejercicio de...?

"A ver qué dice este hombre". Pa, pa y tranquilidad.

No te puedo reñir, no te puedo meter caña,

porque, simple y llanamente, no tienes la capacidad para eso.

Yo tengo orden en mi desorden. (RÍE)

¡Y yo! Yo soy caótico.

Jordi, tú has venido a echarme la bronca,

pero no podía atenderte, corazón, yo estaba...

Estaba... Claro, es que no he cogido tique.

Estaba escuchando a Martín.

Justo en ese momento atendía. La culpa es de Jordi.

Sí. Es tu culpa, Jordi.

Ahora no me viene bien. En ese momento estaba atendiendo.

No te estaba riñendo, lo hacía por ti.

A mí me parece que lo has hecho superbién

y con una fuerza increíble. Fuerza...

Y, luego, tienes que... Que dominar los nervios.

Hay que ser el eterno aprendiz. ¡Hala!

Está el mundo lleno de listos con acento en la S que no triunfan.

Garrote, Luna. ¡Vamos!

Tienes ese orden dentro del caos, pero vives, siempre, en el caos;

echabas un poco de lo que echaba Iván,

echabas un poco de lo que echaba Alberto,

y, a veces, mirabas a Martín y echabas algo;

era todo un caos, no se puede valorar, es otra cosa.

Después de esta valoración,

ya siento, ya percibo que no va a haber chaquetilla,

¡no va a haber chaquetilla hoy!

¿Cómo estás, Iván?

Bueno... agotado.

Yo te veo... ¿Agotado o derrotado?

No, agotado, derrotado no, aún, queda otra oportunidad.

¡Ah, que queda otra! ¡Ah!

He visto que este plato, para ti, sería la pera;

me ha sorprendido porque Iván es el rey del mar.

Sí, y esto es una ensalada...

Lo menos importante, en teoría, sería el bogavante.

Pero con el bogavante has empezado a patinar, un poco.

Hoy he conocido la sensación del Coyote,

cuando persigue al Correcaminos y está todo el rato...

Creía que no llegabas. Qué va.

El Coyote tiraba millas. Tiraba y no sabes cómo tira.

Amigo, hay que probarla, pero hoy estoy convencido

de que te ha resultado difícil, no estás satisfecho,

y, digamos lo que digamos, no nos llevarás la contraria.

Seguro que no, pero no es insatisfacción,

es impotencia, de verdad.

Haremos lo importante, probar. Iván, garrote, ¿eh?

¡Vamos! -Garrote, siempre, siempre.

(Música)

(Música)

Es que has ido con la lengua fuera en casa paso,

cada paso te pillaba dos metros por detrás

y llegabas justo a todas las elaboraciones.

Está en la línea de lo de Alberto, una ensalada de bogavante,

porque ibas a remolque todo el cocinado.

Un concursante como tú, tenaz, ambicioso...

Pensaba que era tu día de brillar; los bogavantes, los brotecitos...

Que lo ibas a bordar. ¿¡Qué me has hecho!?

Que te hayas atrevido a ir detrás, que es lo normal,

pero eres muy valiente, como has sido tú,

y, luego, hay mucha gente que por lo bonito pierde el fondo,

tú has cuidado el fondo, tienes esa raza competitiva,

la tienes que tener, y eso en la cocina es importante.

Gracias. Están todas las elaboraciones,

lo complicado está hecho; el esférico, la crema, la salsa...

Todo hecho. Solo te ha faltado refinamiento,

tener esa capacidad de estar más tranquilo

y de sincronizar las manos para montarla en proporción,

porque está todo, Iván, y está rico.

Todo dicho, delante de cocinas. Gracias.

Creo que la valoración de los jueces ha sido justa,

dicen que de sabor estaba bien, creo que es lo fundamental,

y la verdad es que...

Creo que mi trabajo ha sido bastante bueno.

Aspirantes, la cata ha terminado y, ahora, tenemos que deliberar

para decidir el nombre del segundo aspirante del combate final.

(Música)

(Música)

(ANA) ¡Iván! Suerte chicos. ¡Garrote!

¡Garrote!

(Música)

(Música)

Lo tenemos, ¿no? Sí, claro.

(Música)

(Música)

Aspirantes, aquí están las cuatro chaquetillas con vuestro nombre;

solo uno de vosotros se la va a poner, ahora mismo,

y tendrá su plaza para el combate final

en el que luchará, de momento, frente a Ana,

para conseguir el título de octavo Masterchef España.

Ana, por favor, baja a las cocinas para conocer

el nombre del primer rival que tendrás en el combate final.

Tengo todo mi corazón puesto en Alberto, en Luna y en Iván,

que quiero que se vengan para arriba.

Aspirantes, los cuatro habéis trabajado duro hasta llegar aquí,

no ha sido casualidad ni buena suerte,

ha sido esfuerzo, constancia aprendizaje y muchísimo trabajo.

Ser cocinero profesional no es fácil,

son muchas horas de trabajo, siete días a la semana,

hay que sentir pasión por esta profesión

para no tirar la toalla cuando lleguen las dificultadas,

que, os aseguro, llegan. Hay que estar preparado

para no perder la ilusión ni la pasión

y vosotros nos habéis demostrado que la palabra "rendición"

no entra en vuestro vocabulario. Nos alegramos.

Vuestro trabajo y actitud en este reto nos hablan

de vuestra evolución, de vuestro crecimiento,

desde que entrasteis por esa puerta la primera vez.

Hacer una clasificación no ha resultado sencillo,

pero sí, la tenemos.

En cuarto lugar se ha quedado un aspirante

que, aunque ha puesto voluntad, ha perdido el hilo continuamente

y, para colmo, se ha saltado las normas de la prueba,

interrumpiendo al chef. y distrayendo a sus compañeros.

Ese aspirante es...

¡Luna!

Totalmente, de acuerdo. Cuarto puesto por hacer lo que quiero.

A ver, es que me han clavado.

En tercer lugar está un aspirante que, a pesar de poner empeño,

ha cometido importantes errores durante la prueba.

Ese aspirante es...

Alberto.

¿Quieres decir algo? Porque te veo enfadado.

Cuando no me salen las cosas me enfado conmigo mismo,

me ha pasado aquí y siempre, y...

Simplemente, eso. Ser autoexigente está bien

y demostrar que te importa estar aquí, también,

y, a veces, no te lo veo, me gusta ver que te lo tomas así.

Siempre me lo he tomado así, hay veces que no muestro lo que...

Lo que siento, lo que me pasa, pero...

Alberto, tengo un doctorado en eso, es mejor disfrutar la vida,

llorar, reír cuando toca, demostrar, darlo...

Porque lo tienes dentro, tienes ilusión por ganar, triunfar.

Sácalo ya, porque te va a venir bien,

aunque, a veces, sufras. Gracias.

Cada temporada tengo un caballo ganador, eres tú;

tienes muchas cosas que me gustan, pero te falta eso,

esa capacidad de romper el cascarón e ir a por la vida. Sin miedo.

Te invitaría a venir a mi Escuela "online" Masterchef,

pero te digo que con lo cerca que está mi restaurante,

cuando quieras, puedes venir a aprender.

Dicho esto, queda una oportunidad y hay que ir a por ella.

Lo sé y voy a darlo todo.

Trabajar en alguno de los restaurantes de Jordi

sería el premio más grande.

Obviamente, quiero ganar y voy a ir a ganar, cien por cien,

pero que Jordi me abra sus puertas a alguno de sus restaurantes,

para mí, ya es un premio.

Ya solo quedan dos puestos y entre ellos está el aspirante

que va a vestir, ahora mismo, la chaquetilla con su nombre,

porque ha sido quien mejor ha replicado el plato de Martín,

aunque, Iván, Andy, los dos platos tenían defectos,

sobre todo, a la hora de emplatar. Martín, por favor, comunica tú

a los aspirantes quien de los dos ha reproducido mejor tu plato.

A mí me encantaría comeros, a los cuatro,

no os quiero ver tristes, por nada del mundo,

os esperamos en casa para enseñaros todo lo que hacemos,

no solo en las artes, en todo el mundo,

y que me tenéis como hermano mayor para lo que queráis, el tío Martín.

Hoy os tengo que decir que el premio

de llevarse la chaqueta es para...

Nuestro amigo Andy. -¡Vamos!

(Música)

¡Garrote! Sí, señor, Andy, sí, señor.

Muchas gracias, chefs.

Garrote. -Garrote.

Me emociona que, contra todo pronóstico,

haya sido el segundo en recoger la chaquetilla,

nadie confiaba en mí,;

así que, a todas las personas que nunca han confiado en mí...

Aquí está.

Andy, felicidades. Muchas gracias, chefs.

Tienes la ansiada chaquetilla. ¿Cómo te sientes?

Si no me creía el mero hecho de estar aquí,

el tener la chaquetilla, mucho menos, todavía,

un paso más, otro objetivo cumplido;

ha sido un camino muy duro, de muchos golpes,

de muchos obstáculos, pero... oye...

Poniendo, al final, pasión y creyendo en ello se consigue.

¿Qué estará pensando tu caballito ganador?

Sé la fortaleza que tiene. (RELINCHA)

(Risas)

Al final, Andy se ha puesto la chaquetilla,

esto es una competición, todos venir a lo mismo, a ganar.

Andy, nos vemos en la final.

Iván, es el segundo clasificado, has trabajado concentrado,

pero ibas con la lengua fuera, como te he dicho,

en cada elaboración, y eso se ha notado en el resultado.

Ana, lo siento, pero Andy tiene la chaquetilla,

el único que tú no querías. Me alegro muchísimo por él,

porque, también, se lo ha ganado, ha llegado aquí, como nosotros.

Me da un montón de pena, porque, antes, a lo mejor,

me llevaba a dos, ahora, solo me llevo a uno, pero bueno...

Andy, tú ya no tendrás que cocinar en el próximo reto,

nos veremos ya en el combate final. Ahí nos veremos.

Esta chaquetilla se puede equiparar a cuando Julio César dijo:

"Alea iacta est", que fue cuando declaró la guerra.

Yo se la declaro a mis compañeros,

a los que se quieran medir conmigo en la final.

Alberto, Luna e Iván ya solo queda una chaquetilla

y una única oportunidad para conseguirla.

(IVÁN) La prueba de exterior, siempre, se me da bien,

creo que tengo mucha fuerza para ese tipo de retos

y lo haré con toda la garra,

con todo ese garrote que me ha trasmitido Martín,

y con todas las de la ley.

Queremos darle las gracias al grande, a Martín; gracias.

Gracias a vosotros. ¡Aúpa!

Gracias. ¡Garrote!

Un grande, un grande. Garrote.

Ahora sí, nos vamos al último reto de exteriores,

será en un restaurante que domina la cocina de vanguardia,

pero siempre apegada al producto y a los sabores de la tierra.

Vámonos.

(Música)

Llega la última y determinante prueba de exteriores

y Pepe nos ha pedido que nos traslademos hasta Illescas,

quiere celebrar esta gran final en su querido Bohío.

¿!Este es El Bohío!? Pero bueno... ¡pero, Pepe! ¿Y esto?

Qué bonito. Yo me esperaba un candado y una cadena.

No confiáis en mí. Pasad.

Mírale, cómo se ha refinado... ¡Guau! ¡Pero, bueno...!

(Música)

Vaya tela, ¿eh?

Cuatro meses sin entrar llevo, me cago en la mar...

El Bohío está recién reformado y, viéndolo,

cuesta creer que antaño fuera un bar de carretera

donde una cubana, la abuela Valentina,

servía menús del día a quienes estaban de paso

entre Madrid y Toledo; pero, a pesar

de esta espectacular reforma, hoy es un día agridulce

para Pepe y para los que amamos esta profesión.

¡Vaya tela, chicos! Se me cae el alma a los pies.

No seamos pesimistas, ha quedado bonito y modernito.

Aquí me huele a dos Estrellas Michelín.

Estamos para hablar de Estrellas. Bueno, hijo...

Esto huele a chaquetilla, debemos entregar la última.

Al lío. Vámonos, venga.

(Música)

(ALBERTO) Último exterior. -Madre mía, qué nervios.

No te pongas nerviosa.

Haz la técnica que te enseñó, sopla.

Hay que darlo todo. -Hay que darlo todo.

Uno se llevará la chaquetilla. -La quiero yo.

Yo, también. -No, la quiero yo.

Hola... ¿Qué tal?

Hola. -"Holi".

Aspirantes, bienvenidos al mejor pueblo del mundo,

bienvenidos a Illescas. (TODOS) Gracias.

Debo confesar que hoy tengo sentimientos encontrados,

cuando Samantha, Jordi y yo preparamos esta temporada

lo tuve claro, debíamos hacer la gran final en El Bohío.

¿El motivo? Que "MasterChef, también, me ha cambiado la vida.

Cuando me llamaron para ser juez estaba en una situación complicada,

pero muy complicada. Los negocios son así,

y por más ilusión que pongas, no, siempre, cuadran las cuentas;

vamos, que estaba al límite.

Pero, bueno, ocho años después y 18 ediciones después,

puedo decir con orgullo, no solo que El Bohío sigue en pie,

sino que he tenido la gran suerte de poder transformarlo

en el restaurante que siempre he soñado,

pero el coronavirus se ha interpuesto en nuestra vida

y el Bohío lleva cuatro meses cerrado,

y vosotros vais a ser los primeros en encender los fogones,

los primeros y, por desgracia, también, los últimos,

porque, por más que me duela, aunque queda un rato largo

para que los hosteleros podamos recuperar la normalidad.

Si os cuento todo esto, aspirantes, no es para que estéis tristes,

todo lo contrario, una vez más, "MasterChef" ha sacado

su varita mágica y nos ha permitido seguir cocinando sueños

en mitad de una pandemia. Claro que sí.

Sí. -Totalmente.

El discurso de Pepe ha sido brutal, tiene una humildad increíble,

y es un guerrero, el tipo.

Qué pena que no esté Juana para conocer El Bohío.

Sí.

¿Qué os pasa? ¿Tenéis ilusión, nervios? ¿Cómo os sentís?

Yo estoy extremadamente nervioso,

pero creo que la situación implica este tipo de nerviosismo.

Bueno, ¿y tú, Alberto, qué tal?

Estoy encantado de estar en El Bohío, en Illescas,

tengo la sensación cuando el Barça juega en el Bernabéu.

¡Ah, ¿ves rivalidad?! Un poquito.

Yo soy el Barça, El Bohío es el Bernabéu

e Iván es el Madrid; la sensación es de...

Querer ganar en casa del rival, que sienta mejor que ganar en casa.

No entiendo de fútbol,

estoy hecha un manojo, un manojo de un montón de cosas;

de nervios, de emociones, de sentimientos,

pero no sé, entera, hoy me siento como... ¿fuerte?

Y... y a darlo todo.

Está claro que si estáis aquí es por méritos propios

y cualquiera de los tres tenéis talento suficiente

para vestir una de esas chaquetillas,

pero, como sabéis, solo el mejor de los tres podrá conseguirla.

Es muy complicado coger una chaquetilla,

llevo dos oportunidades para poder cogerla, y he fallado;

espero que lo hagan bien, pero quiero hacerlo mejor.

Como marca la tradición, cada uno de vosotros cocinará

dos de los seis platos que ha creado Pepe.

Comenzamos por el entrante...

Versionar un gazpacho que hacíamos de aceitunas,

cogemos el gazpacho, se mete en un molde,

congelamos y bañamos; y cuando lo llevas a la boca

lo que explota es el gazpacho dentro.

El segundo entrante será...

Es una manera de comerte una gamba,

y, luego, terminamos con un caldo hecho con cabezas de gambas,

echamos en el centro... Al final, es una sopa de pescado,

dispuesta de otra manera y con otros matices.

Está "sembrao", ¿eh?

El siguiente entrante con el que quiere sorprender...

¡Guau, qué bonito!

Setas salteadas, un poco de trufa, boniato asado

y una crema de cacahuetes. Seguimos con un principal...

Me gusta mucho este plato;

de entrante, en medio de un menú... Es riquísimo.

Es una flor manchega, que siempre se usa en dulce,

pero no la pasamos por azúcar, por un polvo de yogur;

un tartar de atún con diferentes huevas de pescado.

Te comes, primero, esta tapa y, luego, te comes

la segunda secuencia del atún, que está macerado con un sorbete

de manzana y wasabi, y una sopa de melón.

El siguiente principal que Pepe ha preparado consiste en...

La sencillez absoluta, estamos en Toledo,

la caza, en Toledo, es parte fundamental.

Hacemos una compota natural con frutos rojos,

es muy sencillo, frutos rojos y carne de caza, viene dado.

Y el cierre de este increíble menú

va a ser con este postre...

¿Y este nombre tan exótico?

Se llama "Asiático, porque... Es muy típico en Murcia,

sobre todo, en Cartagena, tomarte un asiático.

Es un café que lleva un poco de alcohol,

leche condensada, el café... Quería hacer una versión en postre,

aquello es líquido; así que, lleva un esponjoso de café,

con helado de nata, leche condensada, chocolate blanco,

abajo, un bizcocho de café, también...

Lo llamamos "Asiático" por eso. Mola.

Me ha encantado conocer esta faceta de Pepe,

más de vanguardia, al estilo Jordi...

Con muchas ganas de hacer sus platos.

Iván, en la prueba anterior fuiste el segundo mejor;

así que tienes el privilegio de elegir qué dos platos cocinar.

¿Qué prefieres?

Tengo claro que me voy a quedar con la secuencia de atún

y con el gazpacho de aceituna. Vale.

Es un buen reto, ¿eh? A mí, me gusta que seas valiente, Iván.

Iván no podía acabar

una última prueba de exterior sin coger el elemento marino;

así que, estaba escrito.

Alberto, tú fuiste el tercero mejor,

así que, también, vas a tener la posibilidad de elegir.

Lo tengo claro, elijo el ciervo y la gamba.

¿Por qué?

Son producto que, más o menos, puedo conocer o saber cocinar,

y sé que a Luna se le da mejor el postre.

Luna, tendrás que cocinar la emulsión de setas

y el postre, el "Asiático". ¿Estás contenta?

Contentísima.

Veo que todos tienen un nivelazo, veo que todos son supercomplicados,

tienen muchas elaboraciones; Pepe, estoy flipando contigo.

La gente piensa que como dos kilos de chorizo por semana.

Yo te veía más tradicional,

pero menudos platos nos has traído, tan elaborados, hijo mío.

Como siempre, nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

En una gran final como esta no podían faltar

unos comensales top. ¿Quienes son?

Así que, atención, daréis de comer a los cocineros prodigios

más jóvenes que existen en nuestro país,

los duelistas de las siete ediciones de "MasterChef Junior".

Disponéis de 210 minutos para hacer las 12 raciones de cada plato.

No es necesario que os recuerde que es vuestra última oportunidad

para colaros en el gran combate final.

Sí.

Coged vuestros delantales, que no las chaquetillas,

y salid pitando todos a por ingredientes

en tres, dos, uno. ¡Ya! ¡Vamos!

¡Vamos! Os esperamos en las cocinas de El Bohío.

(IVÁN) Venga. (LUNA) ¡Sí!

(Música)

(LUNA) ¡Vamos, equipo!

(Música)

(IVÁN) Venga, va. (LUNA) Vamos.

Vamos. -Venga, que podemos.

Bienvenidos a mi casa. (TODOS) Gracias.

Las finales se ganan, no se juegan, ¿eh?

Como mi equipo, tiene 13 Champions por algo.

Antiguas algunas. Sí, sí.

Aspirantes, ya sabéis que para que los tres dispongáis

del mismo tiempo de cocinado, empezaréis escalonadamente;

arrancaremos una cocina cada 15 minutos,

primero lo hará Iván, luego, Alberto y luego, Luna.

Atento Iván, porque inauguras la cocinas de El Bohío,

después de cuatro meses apagada. Sí.

Tus 210 minutos de cocinado empiezan en tres, dos, uno. ¡Ya!

Suerte, Iván. (ASPIRANTES) ¡Vamos!

Métele. Venga, Ivanchu. -Venga, gallo.

Me pongo con las aceitunas, creo que es lo más complicado.

¡Venga, gallo, tú puedes!

Chicos, ¿queréis unas aceitunitas?

Con un vinito blanco, si es posible.

No te flipes, tampoco.

Me vendría muy bien, para calmarme más.

Quiero que sepáis que para mí es un orgullo estar con vosotros.

Es una pasada. -Eso, eso.

No podría estar hoy mejor acompañada que con ustedes,

que me han robado el corazón.

Estamos el "dream team", que es lo más importante;

ahora, que gane el mejor. -Entonces, que gane yo, ¿no?

Claro. Yo voy a intentar ponéroslo difícil a los dos, ¿eh?

Tú que eres el rey del mar y de las cosas así,

no te has atrevido con la gamba. -Ostras, cogí el atún.

Sí, pero me has dejado la gamba.

La gambita, tu cabeza de gambita es lo que quería.

Sabiendo que el ajo blanco y el gazpacho me gusta.

Claro, no te lo voy a dar. -A ver cómo salen las flores,

esas flores estaban bien hechas, eso es complicado.

Iván, no quiero presionar, las flores son del programa uno.

Habrá una comparativa del programa uno al trece.

Las hizo Andy. -¿Me intentas desestabilizar?

Tienes que superar a Andy en esas flores.

Voy a terminar esta elaboración.

Para su primer plato, Iván debe preparar

el gazpacho de aceitunas y congelarlo,

para obtener los bombones que recubrirá con manteca;

lo acompañará con sopa de hierbas, aire de ajo blanco

y crema de almendra.

Chicos, estoy con la primera, estoy triturando, ¿eh?

Oye, Alberto. -¿Qué?

Que digo yo, uno de los dos tiene que llegar a la final.

¿Para? -Porque tiene que haber beso.

Inténtalo. Va, intenta dar un beso.

No, ya sé, me vas a hacer... -Intenta dar un beso.

A ver si puedes.

Inténtalo. -La cobra, lo sabía.

Alberto, ¿listo para quemar este último cartucho y demostrar

a Pepe que el Barça siempre gana a los demás?

Sí, Jordi, a tope. Pues preparado para trabajar.

Tu tiempo arranca en tres, dos, uno...

Suerte, al lío.

Venga, venga, venga. Venga, mi niño, venga.

¡Vamos!

Me voy a poner con el fumet del pescado, con el fondo

del ciervo y lo voy a dejar ya listo esto. ¿Vale?

Olé. Es que, Alberto, me encanta cómo trabajas, de verdad.

Ahora sí, Luna, dejamos de hablar, me concentro,

que quiero la chaquetilla. -Vale, fenomenal.

Le voy a dar caña, y venga...

Venga, mi vida, que lo tienes.

Al horno, a hacer ese fumet rico rico y con fundamento.

Esto no es para el fumet, Luna. -¿Y qué vas a hacer con los huesos?

Vamos a tostarlos para después hacer el fondo del ciervo.

Bien reducidito, que aguachirri no les gusta a esta gente.

Vale, voy a hacer el caldo de pescado para dejarlo listo.

Oye, qué rico.

(CANTA) #Pescadero, pescadero.#

Te pareces a Iván.

No, porque Iván no se ha atrevido a coger el plato de pescado.

No se ha atrevido, es verdad.

Seguid. Tranquilo, que el que ríe el último ríe mejor.

Se ha quedado con el gazpachito y las esferitas.

Lleva diciendo que es el rey del pescado

y se coge un tartar de atún después, venga.

La envidia es muy mala. -¿Querías el otro menú?

A mí el del ajoblanco y el gazpacho me gustaba.

Le pegaba mucho más. No ha hecho gazpacho este niño en casa...

Venga, churri, tú a por todas.

Venga, voy a picar el calamar con el rape

para hacer las albóndigas.

El primer plato de Alberto consiste en una albóndiga

de rape, calamar y gamba acompañada de aire de azafrán,

tomate pasificado y empanadilla,

todo ello bañado con un buen fondo de pescado.

Lo estás haciendo fenomenal.

Voy a hacer un ajoblanco que va a flipar Pepe

con la sutileza de este aire de ajoblanco.

Luna, es tu turno.

Así que... ¿preparada para ganar esta prueba?

¡Preparadísima! ¡Vamos!

¡Vamos!

Venga, va. Luna, va. Me voy a poner con el primer plato.

Y cortar...

Venga. Tú, Luna, sigue a tope. -¡Vamos, ritmo, señores!

(CANTA) #Que el ritmo no pare, no pare, no.#

¿Qué, cómo lo llevas, Luna? -Pues muy bien, mi amor.

¿Pero sabes lo que no me gusta? -¿Qué?

Que te estoy dando la espalda. Igual me da tortícolis.

¿Con qué estás? -Estoy cortando los champiñones

para hacer una emulsión súper rica con los boletus...

y los cacahuetes y todo.

Para su primera elaboración Luna debe preparar una emulsión

de setas como fondo del plato. Lo servirá con crema de cacahuete,

boniato asado y papada confitada.

A currar, a currar a tope. -¡Vamos!

Voy a llenar todos los moldes

para tener aceitunas de sobra por si falla alguna.

Semana trece y quién me iba decir

que iba a hacer bomboncitos de aceituna.

Tienen que quedar perfectos.

Bueno, Iván...

¿Qué tal, Pepe? ¿Qué pasa? ¿Cómo vas?

Pues estoy con tus bombones. Venga.

Después tengo que hacer un recubrimiento con una manteca,

que no sé qué te inventaste ahí, macho.

No, es como un bombón, que son chocolate y manteca de cacao.

Pues en este caso solamente manteca de cacao

con un poco de color para que simule una aceituna.

Este paso es muy importante. Tienes que hacerlo rápido

para que estalle en la boca cuando te lo comas.

Esta es la magia del comensal. ¿Bien de nervios?

Intentando controlarlos, pero poco a poco me pongo mejor.

Te voy a decir una cosa. Dime.

No me gusta perder a nada, pero hoy menos.

Ese dúo que han formado Albertito y Jordi,

que van de subiditos de tono, ahora hay que darles.

Escucha, nos los comemos. Eso es.

Acuérdate, nos los comemos, Pepe.

Bien. Nos los comemos.

Estaba ahí vacilando: "Esa florecita ya la he hecho yo".

Sí, sí. Como si la hubiese hecho él.

Y no lo hizo. No lo hizo.

Qué bueno. No, si estos se apuntan copas de Europa sin ganarlas.

Eso es. -Pepe, te voy a decir una cosa.

Dime, dime.

Pregúntale a Iván de qué equipo es. -Soy del Depor y del Illescas,

de toda la vida. Este es de los míos.

Pero si va a Camp Nou cada semana. Bastante tengo con Jordi ya.

Eres mi caballito ganador, no me puedes fallar.

Es una responsabilidad, te lo juro. Y que jugamos en casa.

Bueno, está claro, me siento como en casa.

Es tu casa. Suerte. Muchas gracias, Pepe.

Vamos a dejar esto listo y para el abatidor ya, a correr.

¡Ah!

Los huesos para hacer el fondo.

¿Tú cómo vas, Iván?

Me voy a poner con la manteca de cerdo, tío.

Lunita, ¿cómo vas?

¡Voy perfectamente!

¿Qué? ¿Qué pasa, Jordi? Hoy te voy a supervisar yo.

El objetivo es aplastar a Pepe, claro que sí y a Iván.

No queda otra. ¿Cómo está el fumet?

¿Cuánto rato lleva hirviendo? Lleva desde el principio.

Un fumet en 15 minutos está. Vale.

Por lo tanto este fumet hace rato que está listo.

Lo único que hace es quitarle sabor natural.

Sabrá a pescado, pero no a pescado fresco y rico.

¿Vale? Pues vamos.

Te empiezo a dar clases porque como dices que quieres venir

al ABaC ya voy empezando a darte clases.

Lo sacamos. ¿Tú cómo estás?

Estoy bien, estoy tranquilo. Tengo muchas ganas, Jordi.

Los platos tienen sus virguerías, pero los fondos son la base.

Márchalo todo, márchalo con tiempo.

Organízate y mete caña. Okey.

Va, caña y al lío. Vamos.

Venga, yo lo que tengo que hacer ahora mismo es ir rápido seguro.

Oye, chicos, ¿cómo vais vosotros? -Yo bien.

Metiendo mucha caña porque quiero llegar sí o sí.

Le metemos el agua y lo vamos a dejar reducir.

Alberto debe preparar un buen fondo

para acompañar el lomo de ciervo asado.

Le dará un toque dulce al plato

con chutney, gel y almíbar de frutos rojos.

¿Qué, Iván, cómo vas? -Yo bastante bien, tío.

Voy a hacer la crema de almendra.

¿Has hecho el ajoblanco? -Sí, vas a flipar

qué ajoblanco tengo. -¿Ah, sí?

Lunita, ¿cómo vas?

Fenomenal, perfecto.

Vamos a emulsionar. -¡Vamos!

Hello, Luna. Me vienes a meter prisa, ¿verdad?

No, te vengo a preguntar cómo estás.

Ah, pues yo... Te vengo a animar.

Muy bien, muy bien.

Cuéntame, ¿qué tienes? Pues mira, esto es una...

No te los comas. Es que luego no se puede parar.

¿El boniato? El boniato, las setas...

Sí. ¿Y el postre? No, me tengo que poner

con el postre, Samantha. Déjame un momento. Vete de aquí.

Perdona, pero es que... ¿Qué le falta?

No, está bien de sabor, pero la textura es imposible.

Sí, yo la rectifico. Luna, hay mucho en juego

y a mí me encantaría que lleves esa chaquetilla.

Mejórame esa textura y mucho ánimo.

"Palante." Vamos.

Suerte, Luna. Chao. Gracias.

La amo. Me encanta esa mujer.

Vale, ya está controlado.

No pares.

Me voy a poner con la crema de cacahuete.

¡Cacahuete! ¿Dónde está el cacahuete?

¿Qué te pasa, Luna?

Es que estoy con un subidón...

Alberto, relájame a la máquina esa. -No, cacahuete, pasta de cacahuete.

Va, céntrate, céntrate.

Les voy a dar más guerra que nunca.

Es que estos aquí todavía no me conocen,

ni Alberto, ni Iván. Cuanto más calmada y relajada

más leña doy porque demuestro pues todo mi poderío,

y... pobrecitos míos.

Aspirantes, acabáis de cumplir la primera hora de cocinado.

(LUNA) ¿Sí? -¡Oído!

Sí. Queda tiempo, pero por favor no nos confiemos,

no bajemos la marcha.

Estos platos tienen mucho trabajo y quiero que Pepe Rodríguez

se vaya contento de esta prueba. ¿Entendido?

Oído, sí. -¡Oído!

¡Oído, chef! -¡Venga, fuerza, ánimo!

¡Arriba, arriba! ¡Vamos!

Venga, vamos. -Venga, no quiero veros parados

a vosotros tampoco, va. -Masa de las albóndigas lista.

Vamos a picar un poquito de perejil para meterlo aquí.

Oye, Alberto, ¿algún truco para las flores?

Pues paciencia, tío. Paciencia y que te salgan bien.

Vale, tío. A ver si me salen como a Andy.

Una vez fritas las flores Iván deberá rellenarlas

con tartar de atún y huevas de pescado.

Para el otro plato de la secuencia

tiene que hacer otro tartar diferente que servirá

con sopa de melón y helado de manzana y wasabi.

¡Eso es!

¡Las flores van, amigos!

Oye, pues a mí esto de hacer flores me está molando mucho.

Me veo con la chaquetilla ahora mismo.

Ahora te mola porque vas a hacer doce.

La vez aquella hicimos ciento y pico.

Tampoco quiero hacer ciento y pico,

con doce es más que suficiente.

Iván, ¿cómo vas tú, cariño?

Voy a toda vela, como dicen los marineros.

¡Vale, me pongo con el postre, señores!

Suerte. Suerte, cariño. -Dale, dale, dale.

Esto va a estar buenísimo.

Cappuccino, trescientos.

Además de la lámina de bizcocho Luna tiene que elaborar

una crema de café, crema de whisky,

helado de nata y merengue de café congelado.

Vale, trescientos.

Chicos, ¿cómo vais? -Fenomenal.

Vale, voy a ver si están congelados los bombones

y si puedo desmoldarlos y no tienen que volver al frío.

Bueno, y decían que Pepe no hacía alta cocina, ¿no?

Ojo, chicos, mirad esto. -¿Qué?

Es una aceituna, ¿eh? -¿Qué te falta?

Me falta ahora meter colorante

porque tienen que parecer aceitunas.

Venga, va. Dale, dale, dale.

Tienes muchas elaboraciones tú también, ¿eh?

Muchas elaboraciones con la gamba.

¿Lo ves? Te lo dije. Yo me escapé de ella, ¿eh?

No te voy a mentir.

Qué color tan bonito, qué conseguido, ¿eh?

Estoy flipando, tío. Parecen aceitunas tal cual, ¿eh?

Esto lo hiervo con el whisky.

Las gambas, picamos para el relleno de la masa de empanadillas fritas.

¿Cómo vamos, Iván? ¿Qué tal, Iván?

Hola, Josetxo. ¿Cómo estás? -Pues muy bien.

Te presento al futbolista más talentoso,

ganador de "MasterChef Junior 6".

¿Qué tal, Josetxo? ¿Algún consejo? -Muy bien.

Pues que te diviertas. Claro, que te diviertas

y que cocines bien. Y que cocines, claro.

Hemos pillado a Iván en un momento crítico, delicado.

Sí, se le ve ahí... ¿Qué es esto?

Esto es un gazpacho de aceituna y ahora lo pasa por la manteca

de cacao de color verde y parece que te comes una aceituna.

Y te estalla en la boca y sale todo el gazpacho.

Cógete tú una. Eso es.

Estará congelada por dentro, pero pruébala.

Dime si sabe a gazpacho de aceituna rico o no.

¿Eso quiere decir sí?

Es que está fría, ¿eh? Jo...

Ahora hay que dejarla descongelar.

Exactamente, falta el tiempo prudencial para que se derrita.

Mira cómo van saliendo.

Ah, mira, es como un hielo, ¿no? -Exactamente.

¿Dejamos a Iván tranquilo? Suerte.

Muchas gracias. Nos vemos en comensales.

En comensales. ¿Has traído ganas de comer?

Sí. Vamos al comedor, venga.

Muchas gracias, Josetxo. Gracias, Pepe.

De nada. Hasta ahora.

Oye, Al, ¿cómo vas, tío? -Pues bien, metiéndole caña.

Pues venga, Alberto, que es el último cocinado ya,

el último exterior. Venga, dale caña.

Alberto. Hombre, Jordi.

Fíjate quién te traigo. ¿Qué tal, Esther?

Muy bien, encantada. Ganadora del Junior temporada 5.

Quiere que lo hagas bien, quiere que triunfes

y quiere saber todo. Sí, todo, todo, todo.

¿Qué puede probar mi ganadora?

Ahora mismo es que lo tengo todo un poco a medias.

Alberto tiene tendencia a las excusas.

No, tengo aquí reduciendo el fondo...

¿Sabes lo que tiene a medias? Una relación que tiene por ahí.

Ay, no me lo puedo creer. -A medias a medias tampoco.

¿Qué quiere decir eso? Yo quiero saber.

Un poquito más que a medias. -Le están preguntando.

A estas altura ya sí, hombre. -Cuenta, cuenta.

Yo quería tirar del hilo, pero veo que el hilo viene solo.

Y cuéntame, pero cuéntame. -¿Qué quieres saber?

Todo. Todo.

Espera, que está escuchando por aquí.

¡A lo tuyo, niña, a lo tuyo! Madre mía, madre mía...

Qué vergüenza.

Proyecto con ambición. -Proyecto siempre ambicioso.

Siempre ambicioso. Vale, vale. Bien, bien.

Te gusta, ¿eh? -Me encanta, me encanta.

Luna, yo creo que lo has conquistado, ¿eh?

¿Te gusta para mí? ¿Te gusta? -Sí.

Es majo, ¿verdad? -Sí, sí. Y tú también.

Venga, vamos a probar que tú tienes ojo para esto.

Ay, sí, sí. Mira, juguito. No te quemes.

A ver cómo lo ves. Intensidad, sabor. ¡Sabooooor!

Como hay tiempo... Hay tiempo relativo.

Yo te quería dar un consejo. Yo he notado que te gusta cocinar,

que tienes ganas de aprender más. Eso es verdad.

Entonces tú cocina, céntrate, hazlo bien.

Es el último exterior, tienes que estar a tope.

Si lo tiene bien, pero todo perfectito.

Aprovecha, dalo todo, que se note que quieres llegar.

Le meto. Vale, muy bien.

Caña, venga. Venga, Esther, muchas gracias.

Va, vámonos.

¡Adiós! -Hasta luego.

¡Adiós, Luna! -¡Adiós, corazón!

¡Encantada! -¡Igualmente!

Iván, ¿cómo lo llevas? -Hay alguna elaboración.

Tengo el primero ya medio acabado a falta del aire,

y bastante bien, creo.

¿Lunita cómo está? ¿Va bien la niña?

Luna va a tope. Está a tope ella. ¿No, Luna?

¡Sí, estoy a tope, haciendo el bizcocho!

¡Bien, pequeñaja, bien! -¡Bizcochito de café!

Eso es, chicos, vamos. Vamos a demostrar quiénes somos.

Luna. Luna, ¿qué tal estás?

¿Qué tal estás? Cuéntame un poco. -Estoy muy bien.

No os presento porque ya os conocéis.

Sí, nos conocemos. -Sí, somos súper amigas.

Me encanta ella. ¿Cómo vas?

Venga, a ver. -El primer plato ya está listo.

Estoy haciendo ahora el postre. Esto es una "cream"...

¿Una "cream"? ¿"Cream"?

¡Una "cream"! -Una "cream".

Oh, una "cream", Luna.

Eh, eh. Que le acabo de echar la gelatina.

Huy, pero novietes, ¿no? ¿Sois novios o no?

No sé, una cosa...

Que te diga Alberto. Es muy guapa Luna, ¿no?

Es guapísima. Luna es guapísima.

¡Ay, ay, ay!

A ver, Luna, voy a probar. -Esto es una crema de whisky.

Aún le queda, pero está. Está bueno, ¿eh?

De textura también está muy bien.

Muy bueno, Luna, a mí me encanta.

Súper bien. -Gracias, gracias.

¿Tú cómo ves a Luna para ganar "MasterChef"?

Yo la veo ideal. Eres una ganadora de diez, te lo juro.

Muchas gracias. -Has de ir a tope y concentrarte,

porque tú eres muy caótica.

A tope. -Pero a tope.

Ya sabes lo que te está diciendo:

ritmo, no te pares a hablar así de jarra, que te estoy viendo.

Venga, tú puedes. Y sácame el plato bien.

(LU) ¡Adiós! (LUNA) ¡Adiós!

Vamos a darle. Bizcochito de café.

Yo me estoy dando cuenta de que yo aquí en esta cocina profesional

estoy como pez en el agua. Si es que yo lo que necesito

en mi vida es una cocina profesional.

Bueno, bienvenidos a todos, por favor.

(TODOS) Gracias.

Me hace mucha ilusión que estéis aquí.

¿Qué os parece el restaurante?

Está muy bonito. No me habéis dicho nada.

Es súper bonito. ¿Está bonito?

¿Os ha gustado? Muchísimo.

Espero que os hagáis muchos selfies con el restaurante

Claro, claro. y que me deis al "Like".

¿Se dice al "Like"? "Like".

Bueno, anda, Pepe, déjame aquí con mis comensales.

¿Ya? ¿Me voy? Sí, déjame, que es mi momento.

Adiós, Pepe. Vete a la cocina. ¡Os quiero, chicos!

¡Adiós!

Confieso que me muero de orgullo al veros a todos aquí juntos.

Lo que habéis crecido algunos.

Madre mía, pero qué guapos estáis todos.

Pues ahora sí, que comience el servicio. ¡A disfrutar!

Vamos, León. Vamos, León.

Perfecto, tío, perfecto. Me queda poco, ¿eh?

Voy a intentar mezclar bien el ajoblanco para hacer un aire.

Oye, Al, ¿cómo vas, tío?

¿Estás centrado? -Sí.

Haced caso a todo lo que nos dicen.

Sí, importante. -Hay que volar.

Voy a meter la pecera para hacer ese aire perfecto.

Al horno.

Vale, el bizcocho ya está.

Bueno, Iván, calienta que sales de titular, ¿eh?

¿Tenemos todas las elaboraciones? Sí.

Tengo aquí la pecera. Haz empezado tarde a ponerla.

Esto tenía que ir más rápido. Vale.

Venga, almendras. Tres. Son tres granitos, ¿vale?

Eso es, venga.

Esa es la crema que almendras que hice.

Crema de almendra.

Vale, lo peor... ese aire tenía que estar más ligero.

No sé qué has echado, pero cuanto más ligero más sube.

Más sube. Bien, aceituna.

Aquí. Sí.

Se sujeta entre la almendra y el punto de almendra.

Vale. Y otra aquí.

Falta el aire ahora. Esto tiene que tener textura

que nos aguante, y esto no sé por qué no nos aguanta en exceso.

Pero bueno, cogeremos.

Tenía que estar más emulsionada, más montada.

No has colado bien, o no has licuado bien.

Ah... vamos montando, vamos montando.

No pierdas el tiempo que si no nos pilla el toro.

¿Las aceitunas tienes de más? Sí.

¿Me puedo comer una? Por favor.

¿Seguro? Seguro.

¡Hum!

Perfecta.

Por la almendra ya... No me hace gracia el ajoblanco.

Venga, corremos, ¿vale? Okey.

Te dejo emplatar. Y vuela, Iván. Voy.

Chicos, estoy emplatando, ¿eh? -Ese es mi gallo.

Menos mal que decían que Pepe era tradicional, porque vaya tela.

Suerte. -Ya me ha metido el primer tirón

de orejas con el ajoblanco.

Aquí la albúmina para que haga el merengue.

Iván, me encargo yo de sacar este plato.

No me traigas mal fario, ¿eh?

Si fueses mi caballito ganador eso del aire no te habría pasado,

que te ha quedado chuchurrido.

¿Lo tienes? Sí.

Yo tengo camareros. Estamos casi listos para sacar.

Puede empezar, sí. Los que tienen aceite y sal.

Camareros, por favor, adelante.

Platos de final, de nivel, ricos.

Venga, sacamos rápido porque este gazpacho

está simpático pero se podría bajar.

Este y este, por favor. Muchas gracias.

Muy bien, Iván, buen trabajo. No bajes el ritmo,

aun te queda un plato que son dos.

Que son dos. Y hay que darse caña.

Alberto, Luna, el gazpacho de aceituna acaba de salir.

Así que poneros las pilas, ¿vale? Vale, oído.

Venga, que estamos en una final seria.

Alberto, a emplatar. Voy, me pongo.

(CANTA) #A emplatar, a emplatar, a emplatar.#

Empezamos abriendo boca con un gazpacho de aceitunas,

sopa de hierbas y almendra. Ojalá que Iván lo haya bordado.

Oh, sí, huele a gazpacho. -Sí, huele.

Qué bueno. -Mira, me encanta.

Un color súper bueno. -Me encanta.

Qué ilusión ver por aquí

a mis dos primeros ganadores de "MasterChef Junior".

¿Qué tal estáis? Pues bien, muy bien.

Bien. Muy mayores los dos. Sí.

Mario, ¿cuántos años tienes ya? Yo dieciocho.

Dieciocho. Una semanita me quedan para los 19.

Y estás en la universidad. Sí.

Ya has venido conduciendo tu propio coche.

Es que es increíble, madre mía.

Bueno, cuéntanos qué te ha parecido el plato.

Pues me ha gustado bastante, la verdad, porque así para empezar

esperas una aceituna y cuando te explota en la boca

es muy sorprendente y está muy buena.

Lo único, por ponerle un pero, la espuma está muy buena de sabor

pero le faltaba un poco de textura.

Mírale cómo habla.

Madre mía, estamos creando monstruos.

Bueno, Manuel, ¿y tú? Te recuerdo como uno

de los ganadores con esa pasión, un niño tan pequeño

que hacía esos platos tan complicados. ¿Qué tal estás?

Muy bien, muy bien. Ya ahora más centrado en estudiar

que en otra cosa, pero sí que me sigue gustando el mundo,

y sí que en cuanto puedo practico un poco.

Cuéntame qué te parece el plato. Pues estaba realmente bueno,

además muy sorprendente, y una pena que la espuma

se haya bajado o no haya llegado a la textura que necesitaba.

Gracias y hasta pronto.

Gracias. Muy bien, hasta pronto.

A ver el bizcochito...

Perfectos.

Aquí el helado de nata.

¿Cómo estás, pequeñaja? -Bien, aquí esperando

a que se me haga el merengue este de café.

Venga, dale duro también, tienes que poner el punto dulce

a esta velada maravillosa.

¿Ya estás empezando a emplatar? -Sí, sí, sí.

¡Vamos, vamos, Albe, tú puedes, mi niño!

¿Cómo estás, Alberto? Comenzando a emplatar.

Vale, venga, ponemos rápido. Es muy poquito, por eso esto

tiene que estar súper picadito, ¿vale?

Vale. Entonces, cuanto más fino

mejor lo hago este milhojas y no se mueve.

Vale. ¿Vamos poniendo? ¿Me ayudas?

Vale. Venga, vamos. Venga.

Alberto, tres trozos de gamba,

Tres trozos de gamba muy poquito hecha.

Sí, sí, sí.

¿Tú crees que estará hecha? Es ironía.

Lo sé. Soy irónico.

Esos pequeños detalles son el quid de la cuestión.

Sí, sí, sí. Mira, cambiamos el plato, ¿vale?

No va a salir como sale aquí en El Bohío, no tiene nada que ver,

pero va a salir. Lo comensales tienen que comer.

Dame la gamba.

Vale, la gamba va cortada en tres trocitos.

Vale. Vamos a cambiar la versión.

No pasa nada, Alberto, todo tiene solución en la vida.

La podemos cortar. No, porque al estar tanto tiempo

en el horno ha encogido, se ha quedado súper pequeñita.

No tiene solución eso. La vamos a poner entera.

Reconvertimos el plato. Venga, vamos.

Tráete la albóndiga. Vete poniendo la albóndiga.

Venga, fenomenal. Seguimos.

Venga.

No he probado ninguna de las albóndigas.

Ahora voy a probar una. ¿Te parece? Okey.

Qué pena que por pequeños detalles no brilles,

porque la albóndiga está buenísima. Ya.

Y está bien de sal, de sabor, sabe a lo que es.

Camareros, por favor, sacamos la versión de la gamba roja,

albóndiga de gamba, azafrán y jugo de sus cabezas.

Luna, vamos emplatando. ¿Lo tienes?

Lo tengo. Pues vamos a ello, venga.

Continuamos con un entrante de gamba roja,

albóndigas de gamba, azafrán y jugo de sus cabezas.

Veamos si a Alberto no le han traicionado los nervios

y lo presenta como es debido.

¡Oh! -¡Hum, qué rico!

Aquí tengo yo a mis duelistas de "MasterChef Junior 3".

Qué ilusión. Pero, Lukas...

¡Madre mía, pero qué mayor! Sí.

¿Sigues igual de pillo o te has centrado?

Estoy intentando centrarme un poquito.

Muy bien. ¿Qué te ha parecido el entrante de gambas?

Pues bastante bien, y por ponerle alguna pega,

para mí la albóndiga, está un poquito fuerte.

¿Y tú, María? Creo que tu familia está encantada contigo

porque sigues cocinando.

Bueno, en cuarentena sí que he cocinado más,

pero estoy ahora más centrada en los estudios.

¿Qué tal el entrante? Pues está súper rico, la verdad.

La albóndiga estaba súper buena, pero por decir algo

la gamba me parece que estaba un poquito hecha.

O sea, la gamba pasada. Sí, pero nada, un poco.

Y nada, pero a mí me ha gustado mucho.

Bueno, pues nada, gracias.

Qué estilazo tiene Pepe con estos platos.

Me encantan, son espectaculares.

Me voy a llevar uno a ver si no se da cuenta.

Pequeñaja, te toca emplatar parece, ¿no?

Sí, sí, sí. Ya no queda nada.

Mucha fuerza. Vamos, Luna, que es tu momento.

¿Cómo estás? Muy bien.

Ponme aquí todos los ingredientes. Vale.

Tenemos la emulsión...

Vale. ¿Me dejas probar tu emulsión de setitas?

Sí. A mí me encanta.

Textura es buena. A mí me gusta cómo se ha quedado.

Voy emplatando. Vete haciendo los shots.

Huy, madre mía. Venga.

Vamos, Luna, venga. Ya emplatamos deprisa, ¿eh?

Hala, qué guay...

Venga, puntitos, puntitos, puntitos. Sacamos.

Vale, vale, perfecto.

Vamos, Iván, ¿cómo vas tú, que eres el siguiente?

Vale, cortando atún ya. Vale.

Y luego ya irás tú con ese ciervo.

¿Cómo vas, Alberto? Marchando.

Venga, rapidez, ¿eh? Que ya vamos seguidos,

como un restaurante. Vale.

¿Cómo vas, Iván? -Voy bien, tío.

¿Sí? -Voy bien, sí.

Tengo el primero medio preparado, pero me falta aún el otro,

que son dos versiones de atún.

Ah, es el que era dos platos. -Claro.

Venga, que es el último, que se acaba esto ya.

Venga, Luna, va.

Qué fuerte. ¿Me pongo ya? Venga. ¿Estamos?

¿Qué pasa, Luna? Sí, vete tirándolos por el plato.

Vamos, Luna, te emplato. Venga, venga, venga.

Esto es brutal. Esto es brutal.

No, y me ha salido una crema de cacahuete...

Venga, venga, Luna, seguimos. Sí, sí, sí.

Pero qué maravilla...

Vamos, Luna, dímelo andando, que me duermo.

Pepito, he hablado con Iván y me dice que la receta esa de aire

va a ser que no. La has hecho tú la recetita, ¿no?

Eh, Jordi, si es que sé dónde vas a acabar.

Si es que tú eres un... Un cocinero tan fashion como tú...

Ahora vas a subir con los comensales,

que son de tu edad, para que os hagáis los Instagram

esos allí todos juntos y lo mandes por la Red.

"Os voy a poner la tarta esa de zanahoria que es muy mona".

Los directos esos de Instagram. Ahí sí te has lucido bien.

Oye, ¿puedes reírte de mí y emplatar rápido a la vez?

Claro, en eso estoy.

¿Podemos sacar este plato? Sí. Camareros, por favor.

Camareros, adelante, por favor.

El siguiente plato está elaborado por Luna.

Se trata de una emulsión de setas, boniato, papada y cacahuete.

Espero que os guste.

¡Hum!

Paula y Paloma, el reencuentro de dos súper amigas, ¿no?

Sí. -Sí.

Tú cuéntame cómo vas con tus Instagrams, tu cuenta,

tus bailes, tus Tik Tok. ¿Qué estás haciendo ahora?

Yo superbién. Estoy grabando otro programa

en televisión catalana. Y es un programa de cocina

para niños también, que es súper entretenido.

¿Cómo está el plato? A mí me encantan las setas.

No me ha dado tiempo de terminármelo,

pero está buenísimo. Sí, qué bien.

Paloma, creo que tú haces talleres de cocina, ¿no?

Sí, hago alguno para niños pequeños para que...

pues como yo también empecé a cocinar así

en plan talleres de cocina, pues eso anima a los niños,

y bueno, pues poco a poco...

Entonces estarás al nivel perfecto para valorar este plato.

A ver, tanto como perfecto no, pero el plato está muy bueno.

Luna lo ha hecho bien. Felicidades.

Felicidades a Luna. Sí. Díselo, por favor.

Se lo voy a decir. Se va a poner muy contenta.

Gracias. Nada, a ti.

Pues no me está saliendo esto muy bien.

No me gusta la consistencia del merengue,

así que lo voy a repetir de nuevo.

Lunita, ¿cómo vas con ese postre?

Tengo que repetir el merengue, que no me ha salido bien.

No pares, Luna. -¿Eh?

Que no pares, que le sigas dando. -No, no paro.

A ver si me sale ahora.

Oye, ¿cómo llevas este segundo plato, Alberto?

Listo para emplatar más o menos.

Me falta darle un punto de calor a la carne,

que se me acabe de hacer un caramelo que tengo aquí.

Okey. -Y listo.

Joder, macho, cómo te veo.

Iván, ¿cómo llevas los atunes?

Estoy acabando la última elaboración.

Qué bien os veo, chicos.

¿Tú cómo vas? Se me está complicando,

porque no me ha salido bien el merengue.

Sin rendirse, Luna.

Iván, ¿cómo vamos por aquí? Pues acabando.

Has empezado muy bien pero te estás durmiendo.

Yo no sé si te has relajado. Estoy tenía que estar ya.

No estoy para nada relajado.

Vamos a ir emplatando ya, ¿te parece?

Cada vez que me muevo veo una sombra, y eres tú.

Estás aburrido. ¿A que sí?

Cinco meses sin estar en una cocina. Tengo un monazo.

Jordi, seguro que hay algo que hacer en Barcelona.

A mí déjame en paz, que yo estoy aquí trabajando.

Me pongo a tus órdenes, que eso ya me toca la pera.

Ya lo sé. Pero lo hago.

Déjame en paz, que estoy trabajando con Iván.

Señorito, que eres el señorito. Estás nervioso.

Porque veo a Iván que se me retrasa.

¿Os pongo platitos aunque sea? Venga.

Vale, esto listo, el chutney,

(LUNA) Menos mal que me he dado cuenta a tiempo,

porque esto se tiene que pinchar y si sale limpio el cuchillo

es que está hecho.

Luna, ¿qué te pasa? -Pues nada, que he vuelto a meter

el bizcocho en el horno. No lo he pinchado

y se me ha quedado blandito por dentro.

Venga, Iván, vamos con ello. Eh, ¿qué os hago aquí?

¿Qué os pongo? ¿Qué os quito?

¿No haces tú el nitro o llamo a Andy?

Oye, no estará Andy por aquí, que hay que mover el nitro.

No, que no puede. La sopa de melón está preparada.

Que lo haga Jordi. Siempre que viene en camiseta

le gusta hacer lo del nitro.

Otra cosa no, pero está fuerte. Jordi, te voy a decir una cosa,

sé que tienes mono de volver a la cocina.

Mucho, por eso estoy aguantándote.

¿No te han valido esas recetas que nos regalas en el Instagram?

Me faltan más cosas. No te lo he agradecido

lo suficiente, porque mi hija Manuela te venera:

"Papá, ponme a Jordi cocinar en Instagram."

Oye, qué manera de quedarse dormida, ha sido...

para nosotros ha sido un placer. Te tengo que dar las gracias.

Mira las ganas que tengo de cocinar que estoy aguantando esto.

Qué tío más tonto. Vamos, Iván, vuela.

Iván, mira, que yo me voy, me voy.

Ta, ta, ta, ta, ta. Sale divinamente bien.

Venga. Me voy. Adiós.

Vámonos. Vale, sorbetito, y esto aquí.

Así todo. Ya tenemos que volar. Vale.

Vuela, Iván. Vuela, vuela, vuela.

Ay... venga, merengue, hazte ya de una vez,

que esta es la segunda vez que te hago.

Mira el Iván cómo está ya emplatando. A ver...

Vale. Estos están, estos están, estos están...

Camareros, por favor, vamos a servir esta secuencia

que se llama "Dos manera de comer el atún".

Adelante, venga.

A ver, Iván. Venga, por aquí, Iván, rápido.

Va. Bueno, tiene buena pinta, ¿no?

Sí, yo estoy alucinando, ¿eh? Okey, fenomenal. Esto ya está.

Para ti la prueba ha terminado. La suerte está echada,

así que vamos recogiendo. Venga, vamos.

Vamos con el siguiente plato.

Alberto, el siguiente eres tú. ¿Lo tenemos?

Tengo todo listo. Venga.

Buah, tío, yo ya acabé. O sea, no me lo creo ahora mismo.

Acabado mi último exterior lo único que puedo pensar

es que si lo habré hecho lo suficientemente bien

como para ponerme esa chaquetilla que tanto quiero.

Por otra parte tengo cierta nostalgia

porque creo que es nuestro último exterior

y es algo que también está dentro.

Seguimos ahora con un principal. Se trata de una secuencia

de pescado que no os va a dejar indiferentes.

Se llama "Dos maneras de comer atún".

Espero que os guste.

¡Hala!

Me encanta, ¿eh?

Está súper rico.

Josetxo y Pachu. Tú has estado viendo a Iván, ¿no?

Sí, he estado viendo a Iván. ¿Qué tal lo has visto?

Lo he visto bien. tranquilo, Apenas estaba nervioso.

¿Y qué te ha parecido su plato?

Me ha parecido súper bonito este plato.

Sí. Le ha salido perfecta la forma.

De la flor. Sí, la forma de la flor.

¿Y la otra secuencia? Sí, estaba muy buena.

Estaba rico, ¿no? Sí.

Bueno, mi pequeña repostera. ¿Cómo estás?

Muy bien. ¿Cocinando mucho?

Sí. Así me gusta.

Y comiendo bien, porque veo que te has comido todo.

Sí. ¿Cómo estaba?

Yo he encontrado que estaba muy bueno,

que la flor estaba preciosa.

Y luego el segundo es verdad que el emplatado

hubiese podido mejorar, pero aun así está muy bueno,

el helado muy rico y... y eso.

Bueno, pues me quedo contenta. Muchas gracias.

Es que está muy líquido. No me va a dar tiempo, ¿eh?

Vale, lo tengo todo preparado para emplatar.

¿Tú lo tienes todo listo o qué? Es que te veo tranquilísima.

Sí, es que necesito meter el almíbar este en el merengue

con la albúmina y estoy esperando que baje de temperatura.

Alberto, ¿cómo estamos? ¿Tenemos? Tenemos.

Cuéntame. Fondo, salsa. Perfecto, tiene buena pinta.

Y voy a sacar la carne, corto...

El punto de la carne, muy importante, que no se nos vaya.

Está todo bien. Dos minutos más. Tres minutos.

Joder, macho, de verdad...

Jordi, vete con Samantha,

atiende a los invitados, déjanos tranquilos.

Sal de aquí ya, Jordi, tío. Esto ya está casi.

Alberto, vamos a hacerlo así como un redondel, ¿vale?

Venga, ¿vas haciendo? Sí.

Venga, fenomenal.

¿Queréis que os haga algo? Estoy ocioso.

¿Pongo merenguitos? Sí.

Ah, merengue ni de broma. Venga, que te gusta, pon.

Estás muy subidito desde que has hecho la reformita.

Tengo un soniquete todo el día aquí.

Que os estoy echando una mano. Bueno, a Alberto.

A ti no porque eres un cabrito.

Voy poniendo el queso. Venga.

Estás subidito, ¿eh?

Como estamos en tu casita estás en plan chef estrellita.

¿Has estado alguna vez en las fiestas de Illescas?

No. Pues cuando vas al recinto ferial

hay como una tómbola de esas... (MURMURA)

Lo mismo. Me creo que estoy en fiestas.

¿Puedo coger uno? Sí, claro.

Jordi, dile algo a Luna.

¿Cómo tienes tu postre? Pues el merengue no me sale.

Tus chicos lo han hecho bastante bien.

¿Sabes cuál va a ser tu problema? ¿Cuál?

Este.

Una cosa es que yo esté de brazos cruzados,

pero estar así tú va a ser un problema muy gordo.

¡Estoy escuchando! ¿Dónde está el merengue?

¿Qué es eso del merengue?

Esto lo voy a meter en el abatidor porque no me ha cuajado bien.

Me ha salido mejor que el de antes. Hombre, esto no es un merengue.

Le he echado 40 gramos de albúmina. ¿Y estaba caliente?

Sí... eh... estaba caliente.

La albúmina en polvo es clara de huevo en polvo.

Exacto. Que eso lo montas bien

y tiene que quedar un merengue seco.

Lo importante es que lo congeles rápido.

Lo voy a meter ya. Venga, date cera.

Gracias, Jordi.

Gracias por el cable que me has echado, cariño.

Pepito, ¿qué hago? ¿Qué hago?

Ponte detrás de mí y vas detrás, como si fuese un eco.

¿Tenemos un poquito de papel? ¡Papel, papel, papel!

Sí, mira por qué. Corre.

Eso es. Tú detrás, eso es, como si fueras una sombra.

Mira. Secamos los trozos, ¿no?

Eso es, lo tenemos aquí.

Quita, niño. Y aquí. ¿Vale, Alberto?

Vale. Coges, secas un poquito y ponemos.

Okey. Eso es, eso es, perfecto.

Alberto, secas un poquito y metemos.

Camareros, por favor, vamos sacando platos.

Camareros, por favor, vamos sacando platos.

Camareros, por favor. Camareros, por favor.

Venga, fenomenal. Eh, esto tiene pintón.

Alberto, esto me lo comería yo.

Sí, ¿no? Sí, sí, sí.

Esto tiene un pintón, esto me lo comería yo.

Vale, fenomenal. Gracias, Alberto, hemos terminado.

Gracias, Alberto, hemos terminado.

Alberto, muy buen trabajo. Muchas gracias.

El ciervo muy bien, fenomenal.

Ha finalizado tu prueba. Limpiamos, recogemos.

Venga. Así que deja al maestro,

ahora está catando y está probando.

¿Te sabe? ¿Te gusta? ¿Das el aprobado?

¡Pues, venga, fenomenal!

Estoy contento por haber sacado los dos platos del menú de Pepe.

Estoy mucho más contento del segundo plato que del primero.

Pero, bueno, en general, contento por haber sacado el menú,

que era complicado y feliz, muy feliz.

Llega el turno del siguiente principal:

ciervo asado, compota de frutos rojos y queso de cabra.

Lo ha elaborado Alberto, a ver qué os parece.

¡Pero qué guapas están mis duelistas de la quinta edición

de "MasterChef Junior"!

Esther, ¿cómo va una de las artistas más grandes

que han pasado por "MasterChef"?

Muy bien. Además de cocinar, pintas mucho.

Sí, sí. Yo... pues muy bien.

Continuando con mi pasión por la cocina

y con la pintura, que siempre me ha encantado.

Y... pues nada. Y disfrutándolo,

que tú siempre estás con la sonrisa, disfrutando

y es una maravilla verte. ¿Estás disfrutando con el plato?

Me ha gustado muchísimo, me ha parecido riquísimo

el punto de la carne.

La reducción que tiene abajo... espectacular.

Tú has bajado a ver a Alberto. Sí.

Cuando he llegado allí, tenía la salsa esa,

que me ha encantado, muy líquida. Algo le hemos tenido que decir

Jordi y yo, porque se ha puesto las pilas y me ha gustado mucho

el plato cómo ha salido. O sea, contenta.

Sí, sí, muy contenta.

Bueno, la ratita de "MasterChef", María, que haces películas,

que también haces doblajes... Yo recuerdo a esa ratita

haciendo sus "cakes" buenísimas.

Cómo nos sorprendiste con tus platos.

¿Te sorprende el plato de Alberto?

Sí, a mí me ha gustado, me ha sorprendido para bien,

porque la reducción... yo le hubiera echado más,

porque está buenísima.

¿El punto de la carne? Para mi gusto, perfecto.

Pues me alegro muchísimo, así que gracias.

(AMBAS) ¡Adiós!

¡Luna, saca platos!

¡Ay, qué bonitos platos tienes, Pepe! ¡Me encantan!

Gracias, Luna.

Preciosos. ¡Qué gusto! Y qué bonitos quedan

cuando lo que pones encima, es muy bonito también, ¿verdad?

Sí, claro, como... Como debe ser.

Como debe ser. Nada, como debe ser.

Venga, tráeme todas las elaboraciones.

Vale. Tres, seis, nueve...

Venga, tráete el bizcocho aquí. ¡Ay, que me quemo!

Venga, vale. Una elaboración, otra elaboración...

Tráete el merengue.

El merengue... ¿Puede esperar un poco y traigo otra cosa?

Tráeme otra cosa. Tienes puerros allí.

Vamos a ir montando eso y ya, por último, el merengue.

Pero el merengue es congelado.

Sí, pero lo acabo de poner hacer nada.

Oye, nos falta el helado. El helado también lo tengo.

¡Andy! No, Andy...

Digo Andy... Calla...

¡Jordi! Es que me confundo, como son iguales, me confundo.

¿Estabas en el gimnasio? ¡Le damos al nitro!

Hazme el nitro, que lo haces mejor que nadie.

Lo haces casi tan bien como Andy. Señor chef...

Venga, muévelo. # Mueve tu nitro.

# Mueve tu nitro. # A ver, Luna...

Tráeme todos los elementos y vamos a montar algo

que se parezca al postre.

¡Ay, Dios mío, por favor! Que esto esté duro...

Vale, este bizcocho no debe estar así.

Esto parece un "brownie" y no lo es. ¡Madre mía!

¡Trae eso para acá, Luna, por favor!

¡Sí, sí! ¡Venga, Luna! Vamos a montar algo.

No tiene esto nada que ver con el postre que yo hago.

Nada que ver. Perdón.

¿Qué ocurre con esto? Que no está congelado.

¡Lo sé! ¡Es que no me dio tiempo!

Lo has metido muy tarde. Ya.

¿Y si le pones una cucharita aquí

y lo congelas por fuera? ¡Eh! ¡Qué buena idea!

Claro, hacemos otra cosa. Tiene que estar Jordi aquí

para ayudarte. Menos mal.

Esas ideas solo se le podían ocurrir a Jordi

o a Andy. Venga... ¡Estoy flipando!

Jordi me acaba de salvar el postre. Sí, claro, es otro.

¡Maravilloso! ¡Olé!

Estoy aquí para aportar soluciones, ideas y lo que haga falta.

Sí, claro.

¡No somos nadie sin Jordi y sin el nitro!

Venga, rebózalo. Mira, vamos a hacerlo al revés.

¡Ah, vale, vale! Vale, eso es.

Ponlos aquí todos. Vale, muy bien. Venga, me valen.

Ahora te traigo más y voy poniendo

y voy montando, ¿vale? Vale.

Bueno, mira, algo he aprendido. Algo ha salido de aquí.

Algo ha salido, algo ha salido. Hemos montado un postre,

una versión libro. ¡Maravilloso!

Vale, lo tenemos, Luna. Eso es. Sí.

"Vanguardea". ¡Eso es!

Así, como Jordi. ¡Claro!

Ya está. ¡Camareros, por favor! ¿Cómo llevaríamos a este postre?

En vez de Asiático... Mondonguito lunar.

¡Lunático! ¡Lunático!

¡Lunático, lo has dicho! En vez de Asiático, Lunático.

Sale el postre, por favor.

Lunático. Se llama Lunático.

Gracias.

Nos juntamos tú y yo... Creatividad...

Y ya se suma la lunática... ¡Vámonos, camareros!

Gracias, muy amables.

¡Luna! Lo que sí que no podemos hacer y fallar ahora

es limpiando la cocina. ¡Vamos! ¡Vamos, a tope!

¡Al lío! ¡Garrote!

Venga, vámonos de aquí ya. Sí, sí, sí.

¡Madre mía! Esta gente está fatal de la cabeza.

¿Pero qué les ha pasado?

Estoy con nervios acumulados,

como si me hubiese quitado un peso de encima.

Siento un alivio y una felicidad y me siento tan llena,

tan llena... y tan feliz...

Y ahora sí que sí, cerramos el servicio con Asiático.

Aunque debería ser Lunático, porque no se parece en nada

al postre de Pepe.

Por lo menos, espero que os guste.

¡Oh, chocolate! -¡Gracias!

Vamos a cerrar el servicio con nuestras últimas duelistas.

"MasterChef Junior VII", Lu y María.

¿Qué tal estáis? Muy bien, la verdad.

-Superbién. -Y, además, ver a todos.

Ver a todos es superguay.

Bueno, Lu, ¿y la cocina, bien? Sí, sí, ¡a tope!

A tope. ¿Y el plato de Luna, cómo? Sí, a ver...

Está bien, solo que, a lo mejor, un poco más distribuido el plato.

Es una versión totalmente diferente

de lo que habíamos pedido. Ya.

¿Y tú, María? Me ha gustado mucho el "brownie"...

El problema es que parecía un "brownie",

pero, en verdad, era un bizcocho superligerito.

Con lo cual, es un error. Sí.

¿El merengue te ha gustado? Merengue no había, ¿no?

El merengue no había congelado y no parecía merengue.

Ah... Tenía que hacer

todas las elaboraciones, pero las ha desordenado.

Así que nada... muchas gracias, eh, que valoráis muy bien.

Me vais a quitar el puesto.

Gracias por venir. (AMBAS) ¡Adiós!

Esta edición ha sido la más complicada de todas

las que hemos hecho en "MasterChef".

Nuestros aspirantes no solo se han enfrentado a la presión

de este concurso, también, a la del confinamiento.

¿Os parece si les damos un aplauso gigante?

¡Claro que sí!

¡Adelante, Iván, Alberto y Luna, finalistas de la octava edición!

(Aplausos)

Después de este fuerte aplauso, algo tendréis que decir, ¿no?

Gracias a ustedes porque dije que no seguía mucho "MasterChef"

y lo seguía, sobre todo, por los niños,

que me encantaba el "Junior".

Así que nada me ha hecho más ilusión que vivir

este último cocinado con ustedes. Estoy superemocionada,

que he terminado de cocinar...

¡Ay, Alberto! ¡Mira!

¡Qué bonito!

Estoy dándole las gracias a "MasterChef", a la vida,

al universo constantemente,

por vivir esta experiencia increíble.

Y, bueno, que persigan los sueños, que yo he sido una soñadora.

He tenido sueños de todo tipo y aquí estoy, yendo hacia uno,

a ver si lo conseguimos.

"MasterChef" para mí es como... un sueño

del que no quiero despertar.

Sé que "MasterChef" cambia vidas. A mí me cambió ya por dentro.

Simplemente, quién mejor que vosotros para saber

lo que hemos pasado nosotros tres y nuestros compañeros

hasta llegar aquí, que es complicado, es duro.

Pero, bueno, al final, esto te cambia la vida,

vosotros lo sabréis. Y nada... A seguir adelante

y a seguir con vuestros sueños y seguro que se cumplen.

De la experiencia poco os puedo hablar,

de lo que habéis sentido,

porque habéis vivido lo mismo que nosotros.

Creo que todos vosotros habéis cumplido ese sueño de tener

la chaquetilla puesta, que os queda muy bien.

Bueno, llegar aquí junto con este elenco de personajes

que los llevo en el corazón ya,

es algo muy importante. ¡Viva "MasterChef"!

(Aplausos y vítores)

Bueno, sabéis que soy de lágrima fácil

y que las despedidas me emocionan, así que propongo cerrar esta comida

con un grito de guerra. ¿Os parece?

(TODOS) ¡Sí!

¿Cuál es el mejor restaurante del mundo?

(GRITAN A LA VEZ)

¡El Bohío! ¡El Bohío! ¡El Bohío!

¡Nos vemos! ¡Besazos a todos!

Aspirantes, sabemos que estáis tan emocionados como agotados,

porque esta prueba es, sin duda,

la que más carga de estrés y de presión tiene.

Es cierto que el menú que hemos servido no era

una réplica exacta del de Pepe,

pero hoy nuestros duelistas juniors se han ido felices

y con la sensación de que había tres grandes cocineros

detrás de esos platos. Así que... ¡Enhorabuena!

(Aplausos)

Quiero que sepáis que para mí, ha sido un orgullo

reabrir El Bohío, aunque sea solo por unas horas

con vosotros tres al mando de los fogones.

Creo que habéis arrancado la prueba siendo los finalistas perfectos.

Pero si soy sincero, no todos habéis sido capaces de sostenerlo.

¡Ay, mi Luna! ¿Qué te ha pasado?

Tenía que ser en el postre.

Es que no me salía el merengue ni para atrás.

Me ha salvado Jordi con esa magnífica idea del nitro

y hemos sacado ahí unas piedrecitas muy bonicas.

¡Qué postre! ¿Cómo puedes hacer una emulsión de setas

que está, más o menos, bien...? Todo, más o menos, bien

y llegas al postre y todo desmalazado.

El helado, que te lo ha hecho Jordi...

El merengue sin congelar... Era un estilo libre.

Sí. Una versión libre, como eres tú,

un verso libre, Luna.

¡Jo, qué bonito!

¿Eso quiere decir que no vas a cocinar bien? No.

Vas a cocinar con tu estilo y eso es muy bonito también

y lo tienes. Aprovéchalo. Vale.

Pero sintiéndolo mucho, sé que no tienes el nivel

que se exige para llegar al gran Combate Final.

Eso sí, eres la quinta clasificada

de la octava edición de "MasterChef".

¡Enhorabuena! ¡Bravo!

(LUNA) Quiero seguir fluyendo en los fogones.

Quiero aprovechar esta gran oportunidad que he vivido

y poner al servicio de mi vida todo lo que me ha dado "MasterChef".

Ahora la cosa está entre vosotros dos, eh.

¿Qué sentís ahora mismo?

Estoy más miedoso que de costumbre. Me llevo muchas más cosas

de las que pensaba que me llevaría en esta experiencia.

Quiero ganar la chaquetilla, la quiero ganar de verdad,

pero... estoy muy orgulloso de vosotros, de verdad.

Haber entrado ya es increíble, pero haber llegado

hasta aquí, a los últimos cinco...

Es... Bueno, no tengo palabras. Sé que, a veces, por cómo soy,

parece que me falten ganas o que no muestro las ganas al 100%,

pero todo va por dentro. O sea...

¿Y no te has dado cuenta de que la vida tiene más sabor

cuando sacas lo que tienes dentro? Claro. De puertas para adentro,

mis compañeros saben que soy un poco...

Si empieza... empiezo yo y...

Iván, ¿qué es lo que hace que se te salten las lágrimas

con este hombrecillo?

Yo he compartido esta experiencia desde el principio con Alberto.

Ha sido un apoyo fundamental para mí...

saber que está aquí conmigo, a mi lado.

Me gusta, sé lo que le gusta cocinar

y... estoy muy orgulloso de ti, tío.

(IVÁN) Alberto y Luna son parte de mí.

Llorar es lo más sano del mundo

y, sobre todo, cuando lloro porque quiero a la persona

que está a mi lado y veo esa emoción.

Alberto, eres de esas personas a las que yo llamo

"alumnos perfectos".

Desprendías pasión por las cocinas desde el primer día

que pisaste el plató y tu objetivo siempre fue aprender y mejorar.

Tu personalidad, en ocasiones, tímida e insegura,

te ha hecho que te cueste despertar, que te pierdas cosas.

Pero en estas últimas pruebas, por fin he visto,

o asoma la cabeza, ese aspirante que tiene mi casa abierta,

cosa que no es fácil y que hace tiempo que no acostumbro hacer...

Y no lo digo yo, lo dice el platazo de ciervo

que has cocinado, que estaba muy rico.

Elaboración compleja con muchos procesos,

punto de cocción, sutilezas... Y lo has clavado.

Gracias. La pena es que esa perfección

con el entrante no la hayamos conseguido.

El tironcito de las orejas te lo doy por el olvido

de las gambas en el horno.

Se me ha ido. No es para nada representativo

de todo lo demás. Me siento orgulloso,

sé que querías que te lo dijera.

Suelo dar el caramelito cuando el trabajo está hecho

y bien hecho y aquí lo tienes. Muchas gracias.

Significa mucho para mí.

Que hoy no era el día del aire, lo sabemos todos,

porque a ti, Iván, perfecto no te ha quedado.

Pero no es un fallo grave. Sin embargo, tengo que decir

que las aceitunas estaban clavadas, perfectas;

la sopa de hierbas es el sabor que sacamos en El Bohío;

y el conjunto del plato, si te lo comes,

funcionaría perfectamente.

Y con la secuencia del atún, pues has tenido buena mano,

porque los dos atunes estaban muy ricos.

Cocinar tres elaboraciones en el mismo tiempo

que tus compañeros han hecho dos, te lo aplaudiré doblemente,

porque tienes valentía para plantarte en los fogones.

Estoy muy orgulloso de cómo has trabajado en esta prueba.

Muchas gracias, Pepe.

Y ahora sí... ha llegado el gran momento.

Pepe, por favor...

El ganador de esta prueba y, por tanto, de la tercera plaza

en el gran Combate Final es...

¡Iván! ¡Vamos!

(Aplausos)

Enhorabuena, Iván. Esta chaquetilla es tuya.

Te la has ganado y con ella podrás realizar

un combate muy interesante, amigo.

Muchas gracias.

(IVÁN) Esta chaquetilla es un símbolo, saber que no siempre

será fácil, pero con mucho sacrificio

e ilusión, un sueño se puede conseguir.

¡Papá, mamá, Sandra, cariño, la conseguí!

Iván, ¿qué se siente? No sé, me...

No tengo palabras. Hay muchísimas veces que tú piensas

que lo vas a conseguir y yo siempre pienso

que hay algo en mí que me empuja a tirar, a tirar, a tirar,...

Sé que lo tenía muy difícil. Lo siento mucho por vosotros,

pero gracias por todo. -Te la mereces.

Y... cuidado, Ana, y cuidado, Andy.

¡Venga! ¡Vamos ahí! ¡Garrote!

(IVÁN) Estoy entre uno de los tres mejores cocineros "amateurs"

de España, pero aún no soy el número uno

y eso quiero conseguir.

Alberto, eres el cuarto clasificado y tienes un camino cortito

e intenso que acaba y, ahora, un camino largo

que empieza, maravilloso. Eres muy joven, te queda mucho.

Las mismas ganas y puedes llegar lejos,

porque lo necesario lo tienes.

Lo voy a aprovechar, Jordi, de verdad.

(ALBERTO) Hoy se acaba el sueño de ponerme la chaquetilla,

pero, a partir de hoy, voy a luchar para poder trabajar

en lo que me gusta, que es cocinar.

Luna, Alberto, hasta aquí llega vuestro paso por "MasterChef".

Pero espero que no perdáis nunca las ganas de aprender

y de seguir cocinando.

Gracias por todos los buenos momentos

que nos habéis regalado...

¡Y que viva el amor!

(DA UN GRITO DE JÚBILO) ¡Vamos!

(LUNA) Lo más bonito que he conocido en "MasterChef",

es Alberto.

En mi vida, tiene un hueco enorme.

Como cada año, vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y dieciséis años,

te encanta cocinar y quieres vivir una experiencia inolvidable

en un entorno natural,

tienes que venir a los campamentos MasterChef.

Además, convivirás con concursantes de "MasterChef Junior".

Este verano... campamentos MasterChef.

¡Ven a campamentos MasterChef!

(Música)

Hace cuatro meses, los aspirantes cruzaron

esta misma puerta, entrando en uno de los desafíos

más importantes de sus vidas, si no, el mayor.

Y, también, con la intención de cumplir su sueño:

dedicarse a la cocina profesional.

En este tiempo, las palabras que mejor definen este camino

han sido: trabajo, esfuerzo, evolución, sacrificio y superación.

Se atrevieron a soñar despiertos y ese siempre es el primer paso

para lograr el éxito.

¡Bienvenidos al Combate Final de "MasterChef VIII"!

Si en todas las ediciones la gran final es muy reñida,

este año lo va a ser más. En primer lugar, porque nunca antes

habíamos tenido tantos aspirantes en una sola edición, 18.

Y en segundo lugar, porque la cocina circular

va a recibir a tres aspirantes que no se lo van a poner

nada fácil a sus rivales.

Después de llegar hasta aquí,

van a pelear con más ganas que nunca.

Así que ya os podéis ir preparando para un combate final de infarto,

porque nos va a costar mucho tomar una decisión.

Yo, al menos, me quedo tranquila pensando que cualquiera de los tres

lo merece.

Pues vamos a recibirles ya. ¡Venga!

¡Adelante, Ana Iglesias! ¡Hola!

¡Buenas noches! Fue la primera en ponerse

la chaquetilla para el Combate Final.

Después de hacer la carrera de Derecho,

porque no la dejaron estudiar cocina, por fin pudo cumplir

el sueño de su vida.

Sabe que los sueños se cumplen, pero hay que perseguirlos

y lucharlos, y ella lo ha hecho.

Te voy a dar un sí, porque veo que puede haber detrás

un futuro muy bonito.

(LUNA) ¡Vamos, Anita, corazón, que lo haces superbién!

Cuéntanos, nombre de tu plato. Dosprimeras, que es

el nombre de mi marca. Tiene pintón.

Está rico, está meloso, está sencillo.

Es un soplo de aire fresco, original, diferente, con sentido.

Una buena idea y, además, con un buen resultado.

Me haces tener esperanzas. ¡Ay, qué ilusión!

Ahora hace falta que tú te veas y puedes confiar en ti misma,

que tienes muchas cosas dentro, sácalas sin miedo.

Creo que en mi equipo voy a asumir la responsabilidad de ser capitana.

Has trabajado con pasión, con tensión,

en definitiva, esa líder que toda cocina necesita

y la sonrisa habitual.

Ana, bienvenida al Combate Final. Muchas gracias, chef.

¿Qué has sentido al ver la cocina circular esperándoos?

Pues muchísimos nervios, muchísima alegría.

Me siento una afortunada.

Así que... nada, con emoción, con ganas de empezar

y que pase lo que tenga que pasar y ya está.

(ANA) Mi "ranking" ideal de esta noche, sin duda,

es conseguir ganar, que me acompañe Iván

y, en último lugar, mi querido Andy.

¡Adelante, Andy García! ¡Qué fuerte!

Llegó a "MasterChef" dispuesto a colgar la toga de abogado

por la chaquetilla de chef. Y dice que aunque no gane

este combate final, dejará el derecho.

Buenas noches, chefs. Confía tanto en él mismo,

que ya tiene pensado cómo será su restaurante,

su carta y hasta quiénes serán sus clientes.

Por supuesto, Tamara Falcó tiene ya un lugar preferente.

¡Joder, cómo me sienta!

Bueno, bueno, bueno.

¿Sabes lo que necesito? Lo voy a emplatar...

¡Un poquito de caña! ¡Velocidad, mete chicha!

¡Vamos, vamos, vamos! Has aprovechado tu producto

y has sacado un buen resultado.

Este es un plato de una persona valiente,

que arriesga y eso me gusta de ti.

Si no le importa a Tamara,

mi plato se va a llamar Andy y Tammy.

Se llama Cuatro pollos y un gallo. El gallo eres tú.

Sí. Está muy rico, me lo comería.

Me gusta el plato, la idea, el concepto,

lo defendiste bien. Un buen trabajo.

Es un aprobado muy alto esto. Muchas gracias.

Felicidades, Andy. ¡Andy, enhorabuena!

Eres, junto a Ana, finalista

de la octava edición de "MasterChef".

(IMITA A DE NIRO) Abogado, lo estás haciendo muy bien.

Andy, el pollito ha crecido, se ha convertido en un gallo,

que, además, no se lo va a poner nada fácil a sus rivales, imagino.

Pues no, chef. Ha sido un camino muy duro

y el llegar hasta aquí, pues, para mí tiene mucha importancia

y voy a seguir como empecé, poniéndolo difícil a mis compañeros

y hoy vamos a ver si tenemos el final esperado.

Nos has demostrado que eres un gran estratega

y que teniendo un objetivo, no hay tiempo para amistades.

Aunque vayas a contracorriente, aunque nadie te apoye,

teniendo confianza y seguridad en uno mismo,

no importa lo que digan los demás. ¡Vamos allá!

Felicidades porque ya estás en el Combate Final,

pero falta un rival para completar

y es el rival que tú esperabas, Andy.

¡Adelante, Iván Mariñas!

Dice que, desde pequeño, ha sido cabezón y testarudo

y yo añadiría que un poco contestón, también.

Pero ha sabido siempre que con trabajo, esfuerzo

y dedicación los sueños se cumplen.

Qué ganas tengo de cocinar, chaval.

¿De dónde eres? -De Coruña.

-Es guapo. -Sí, simpático.

-¿Tienes novia? -Tengo novia.

¡Tiempo! ¡Manos arriba! ¡Vaya brazacos, Iván!

Es de soportar a los jueces. ¿Qué te pareció el plato de Iván?

Lo ha salvado bastante bien.

No supisteis ver lo que quise expresar.

El arte es así, no todos pueden verlo.

Hay un punto que te has pasado, un punto sobrado.

Eres un poco sobrado. Tampoco es tan malo.

No puedo daros la razón, si no creo que la tengáis.

¡Tengo un producto apreciado! ¡Adjudicado, Iván!

¡El aspirante más caro! ¡Estarás contento!

Jamás se había pagado un gallo tan caro.

Has sabido mantener algo que, quizás, es muy básico,

pero es esencial, que es la tenacidad

para lograr hacer algo que se puede aplaudir.

Muchas gracias, chef.

Como deportista que eres... ¿Cómo afrontas este combate final?

Como todos los combates que afronto en mi vida.

Cuando se me mete algo entre ceja y ceja,

lo quiero conseguir. Una de las bases fundamentales

es intentar perseguir tus sueños.

Yo, en este caso, lo estoy haciendo.

Solo puedo daros las gracias, desde ya,

por todo lo que he pasado aquí y que la suerte me acompañe.

(IVÁN) Llevo mucho tiempo soñando con este momento.

Ahora mismo, me siento superorgulloso de mí

y de poder haber vivido toda la experiencia "MasterChef".

Ana, por cierto, ¿quién es, para ti, el rival más fuerte

en este combate final? Sin ninguna duda, es Iván.

Le deseo la mayor de las suertes, pero que gane el mejor.

Iván, tú has dicho que has venido a ser el número uno.

¿Quién crees que será el número dos?

Creo que mi rival a batir,

siendo Andy un gran competidor, sería Ana.

¿Y para ti, Andy? Para mí, el rival más fuerte...

soy yo.

¡Lo sabía!

Pienso, verídicamente, que soy el rival más fuerte.

Creo que soy el que mejor cocina de los tres.

Ya tenemos a los tres aspirantes que van a luchar

en el Combate Final de "MasterChef VIII".

Enhorabuena, porque habéis peleado mucho por estar aquí.

Gracias, chef. -Gracias, chef.

Si cada reto os hemos dicho que ser el mejor lleva consigo

una serie de ventajas, no hace falta que os diga

lo que supone ser el mejor en este último combate.

Alzarse con el título de "MasterChef",

un título que solo siete personas antes que vosotros

han conseguido en este país.

El ganador se llevará el trofeo que le acredita

como octavo MasterChef,

la publicación de su propio libro de recetas

y un premio de 100 000 euros en metálico.

Los tres que estáis aquí, tenéis ya un curso

en el Basque Culinary Center,

un máster en Cocina, Técnica y Producto para el ganador,

un máster en Pastelería para el segundo clasificado

y, por último, un curso de especialización

de ocho semanas para el tercero.

¡Toma!

Sabemos que es uno de los días más importantes de vuestra vida

y que estáis deseando compartir este momento con vuestras familias.

Sí, chef. -Verdad, chef.

¡Adelante... Jimmy y Rodrigo, padre y novio de Ana!

(Aplausos)

¡Ay!

He sentido esa corriente que tenemos los dos

y me transmitió todo el cariño

que sé que me tiene.

Ana, cuatro meses sin ver a tu padre.

Le he echado mucho de menos.

Él sabe lo importante que es para mí, vamos,

lo orgullosa que estoy de él... Así que muy contenta.

Jimmy, ¿qué sientes al ver a tu hija Anita, como tú dices?

Un enorme orgullode tenerla aquí en esta final.

Ana ha sido aquella persona que luchar permanentemente

y sin descanso por conseguir todo lo que anhela

y hemos tenido siempre una relación muy especial.

¿Y por qué no querías que estudiara cocina?

Bueno, eso es un golpe bajo, eh. Soy el de los golpes bajos.

Nosotros, no era que no queríamos que estudiara cocina,

pero sí queríamos que pudiera tener una formación

que le diera la seguridad, en un futuro,

de poder desenvolverse en la vida. Pero ya lo ves...

Rodrigo, ¿qué ha supuesto para ti y para Ana "MasterChef"?

Un antes y un después. Muy emocionante ver

cómo Anita iba creciendo poco a poco en el programa.

Creo que nosotros hemos crecido también.

(ANA) Tener a mi padre y a mi novio aquí,

sin duda, es la energía que necesitaba para estar a tope.

¡Adelante, Estrella y Paula, madre y novia de Andy!

(Aplausos)

(ANDY) Son dos pilares fundamentales en mi vida,

me apoyan en todo y, sobre todo, me quieren tal y como soy.

¡Pero bueno... ya un chef! -Bueno, casi.

Casi, casi. Estrella, ¿qué te parece

que quiera colgar la toga por la chaquetilla de chef?

Pues me parece estupendamente bien.

Yo creo que uno viene a este mundo para cumplir sus sueños

y hacer lo que quiera. Es su sueño, le encanta la cocina

y adelante. No puedo decir otra cosa.

Paula, ¿crees que Andy ha nacido para estar

en un despacho de abogados o en una cocina?

Desde luego, en un despacho no.

Es la típica persona que lucha por lo que quiere y lo consigue.

Iván, ya solo quedas tú. ¡Adelante las dos sandras,

hermana y novia de Iván!

(Aplausos)

(IVÁN) Mi hermana es mi mejor amiga desde hace mucho tiempo,

tenemos una relación espectacular.

Y Sandra es esa persona

que te llega una vez en la vida y que no hay que dejarla escapar.

Sandra, la hermana pequeña, siempre protegida por tu hermano.

Sí. ¿Qué sientes al verle

con la chaquetilla?

Bien. Siento nervios, muchos, pero bien.

Muy orgullosa y contenta de que llegara hasta aquí.

Sandra novia, ¿crees que Iván va a dejar

el deporte profesional para dedicarse a la cocina?

El deporte, sin una buena alimentación,

no tiene mucho sentido,

así que puede complementarlos perfectamente.

Tú sabías que Iván llegaría al duelo final. ¿Por qué?

Porque lo conozco y cuando se propone algo,

siempre lo consigue.

Va a ganar, Iván va a ganar. Iván vino aquí a ganar.

Aspirantes, estoy seguro de que ya estáis listos

para cocinar, después de recibir esta inyección de energía y cariño.

Vuestra familia se merece un sitio de honor,

porque sabemos que van a sufrir mucho en este combate final.

Familiares, por favor, podéis subir a vuestro palco,

que os lo merecéis.

Una cosa... pasadlo bien, disfrutad, en serio.

(ESTRELLA) Es un momento muy emocionante para todos.

Llegar a una final en "MasterChef" es algo muy importante.

¿Cómo me queda la chaquetilla? -Estás guapísimo.

Todavía nos falta gente importante en estas cocinas.

Han vivido estas 16 semanas con vosotros y saben muy bien

por lo que estáis pasando en estos momentos.

Ellos también se merecen estar en este combate final.

¡Adelante, Sito, Adrienne, Mónica,

Rosa, Saray, Fidel, Sonsoles,

Sara Lúa, Carlos, Teresa, Michael,

Juana, José Mari, Luna y Alberto!

(GRITAN CONTENTOS)

¡Ah, tía!

(SARA LÚA) Al entrar de nuevo en las cocinas, he sentido

como un poco de nostalgia

y me ha dado pena no estar ahí, no llegar a la final.

¿Para qué voy a mentir?

Exaspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas de "MasterChef".

(EXASPIRANTES) ¡Gracias, chef!

Rosa, ¿cómo ha sido el regreso al ejército? Porque sé que estás

de allí de maravilla. Estoy muy contenta.

He vuelto a lo mío y en un momento donde nos necesitan mucho

y estamos ahí a tope.

Michael... ¡"Hi"!

¡"Hi"! ¿Cómo te han recibido en el barrio?

¡"Oh my God"! En el mercado, saludándome

y todos en la calle. Ha sido muy...

(HABLAN EN INGLÉS)

Te he echado mucho de menos, porque aquí,

hablando con estos paletos en castellano,

me he quedado estancado un poco. Si me invitáis aquí,

con mucho gusto doy clases. Eres parte de la familia.

(HABLA EN INGLÉS)

Sonsoles, tu paso por "MasterChef" creo que te ha abierto

una nueva etapa laboral, ¿no?, de cara al futuro.

El hecho de haber aparecido en un programa

de tantísima audiencia como "MasterChef", siendo una más,

que es lo que os pedí en el primer programa

y lo que de verdad quería lograr,

pues la gente me está escribiendo un montón por redes

y pidiendo charlas motivacionales.

Me siento superafortunada y muy agradecida.

Luna, Alberto, ¿cómo estáis? Bien, "fenomenality".

¿Sí? Sí.

¿Qué pasa? ¿Quieres dar alguna noticia?

Sabes que es mi tema favorito. La relación...

¡Habla tú! -A ver...

Claro, que hable Alberto. Tiene razón.

La cosa va, avanza. -Que nos queremos mucho.

(Exclamaciones)

¡El beso! ¡El beso!

(COREAN) ¡Que se besen! ¡Que se besen! ¡Que se besen!

¡Qué fuerte! Juana, ¿qué te dicen en tu pueblo?

Porque allí eres famosísima. Estoy un poco asustada.

¿Cuándo voy a pensar yo que voy a tener ya

más de 16 000 seguidores?

Eres tendencia total. Claro.

Ahora quiero escribir un libro. -¡Hala!

-¡Toma! -¡Toma ya!

Lo tengo en mente desde 1900...

(Risas)

De cocina económica y de aprovechamiento.

¡Muy bien, así me gusta! Para no desperdiciar nada.

-Me lo compro. -Pero todo español, español

y tradicional.

Eso es lo que pienso.

¡Exaspirantes, ya sabéis que la galería os está esperando!

(Aplausos)

(JOSÉ MARI) Me hubiera encantado estar ahí cocinando,

pero pasaré a la historia de "MasterChef"

con el récord de pin, siete semanas, y no solo en España,

en todo el mundo entero.

¡Vamos allá!

Aspirantes, está a punto de comenzar el Combate Final.

Es el momento de estar concentrados y de aprovechar cada lección

y cada experiencia que habéis vivido en "MasterChef".

Todo cuenta. Recordad cuál es la meta

y visualizadla. Pero, sobre todo, disfrutad este momento

porque os lo habéis ganado y es vuestro.

¿Queréis decirle algo a vuestros rivales?

Yo sí. Que ante todas las disputas vividas, hoy me gustaría desearles

suerte en el último cocinado. Vamos a disfrutarlo.

Vamos, les deseo toda la suerte del mundo, que gane el mejor

y que nos salga bien a todos.

Suerte, pasadlo bien y que gane yo.

(ADRIANNE) Creo que esta prueba la va a ganar Ana,

pero me encantaría que ganara Iván.

Ocupad ya vuestros puestos de cocina. ¡Suerte a los tres!

¡Adelante! ¡Vamos, chicos!

¡Vamos!

(APLAUDEN)

(ANA) Este combate final lo afronto con confianza

y seguridad en mí misma.

Quiero que gane el mejor, el que más se lo merezca

y sin duda, daré todo por serlo yo.

¡Vamos, Ana!

Aspirantes, el último reto de la octava edición

de "MasterChef" consiste en elaborar

un menú completo compuesto de un entrante, un plato principal

y un postre. Con todo lo que habéis aprendido

en estos cuatro meses tenéis que ser capaces

de diseñar un menú digno del combate final.

Esperamos unos platos que nos impresionen

por su sabor y visualmente,

pero que además nos hablen de vosotros,

de vuestras raíces y del camino que habéis recorrido

hasta llegar aquí.

Queremos ver en los platos vuestra evolución.

Tenéis un supermercado completísimo

a vuestra disposición. Recordad que solo vais a entrar

una vez, así que, concentraos y haced un repaso antes de salir.

Contáis con 120 minutos para elaborar vuestro menú completo

y otros cinco más para hacer la compra

en el supermercado. Os recuerdo que tendréis que hacer

dos raciones de cada plato. ¿Entendido?

(TODOS) Sí, chef.

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno, ¡ya!

¡Adelante!

¡Vamos!

A ver, chicos. -¡Ay, Dios mío!

Me muero de nervios, no puedo, eh.

(ANDY) Seguimos...

Teresa, cocina tú por Andy,

igual que hiciste con Fidel. -Sí.

(RÍEN)

¡Cómo me echaste, a mala fe! -Con ganas.

Qué boletus más hermosa.

Perdona, tío. -Las aromáticas.

Perdón. -José Mari es malo siempre.

Muy malo soy. Repasad bien las cestas,

por favor, Andy, que se acaba el tiempo.

Azúcar... -Vale, ya está.

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno... ¡Tiempo!

¡Ole, Anita! (APLAUDEN)

Venga, vamos, Ana. -Vamos, Ani.

A darlo todo, cariño. -Bravo, mi Ana.

Perdona. -Grandes, chicos,

Cuántas cosas ricas.

Último cocinado, muy fuerte.

Y luego va el colorante plata, el gluco.

-Lo bueno de Ana es que es superordenada,

Iván menos. (SONRÍEN)

Para el aire de cebolla. -Iván menos, pero es muy rápido.

Vamos, Andyto. (RÍEN)

Hay un Andy y un después. -No me acostumbro

a llamarle Andy porque es Andrés.

Coge bien los huevos, Andy. -Se me ha roto uno.

O sea, es que ese nombre artístico que se ha puesto.

Bravo, chicos, venga, vamos, a los tres, fuerza.

Machaca, gallego, machaca. -Ahí, almendrita rica, ahí.

Para este gran duelo final a tres, Ana ha diseñado un menú

que une la gastronomía y la orfebrería.

Anita, solo te veo a ti, ánimo, venga.

¡Gracias! Su entrante consta

de dos secuencias: Por un lado ostras

con perlas de champán y por otro, consomé de jamón ibérico

con granizado de melón. Anita, tiene buana pinta

y no empezaste todavía. -Gracias, gordi.

Vamos, Anita. De plato principal

pichón a baja temperatura acompañado de setas

con distintas cocciones y de postre un alfajor deconstruida.

¿Qué es eso? -Lo tiene

como muy en secreto su plato. -Yo es que como no veo nada.

Tienes aquí a tu chica que se le cae la baba contigo.

(RÍEN)

Andy ha elaborado un menú que engloba su paso

por "MasterChef", para empezar: foie infusionado con gelatina

y uva carbonatada. ¡Ay, Dios mío!

Después, presa ibérica acompañado de puré de calabaza

y mandarina y esferas de boletus.

Vamos, gallo, a tope.

Y para terminar, tarta de zanahoria con crema de ricota y lima

y helado de albaricoque. Andy, está empezando

por el postre, ¿no? Me imagino. -Tiene pinta, tiene pinta.

Para crear su menú, Iván se ha inspirado

en su tierra, Galicia. Vamos, Ivanchu.

De entrantes, navajas a baja temperatura

con distintos aliños. Vamos, Iván, vamos.

Vamos, Iván, como tú sabes, niño. Tranquilo y a tu rollo.

Ole esos lomitos. Como plato principal,

salmonetes crujientes, sobrino, ajo y apio con sopa Thai.

Iván, qué concentrado que está, me encanta.

(HABLA EN INGLÉS)

Vamos. Y de postre una trata de Santiago

con sopa de vermú y helado de castaña.

¡Ole, Ana, campeona!

Algo huele rico. -De Anita, seguro.

-Sí, será, rico. -Ani.

Dime. -Rodri ya no tiene una novia,

ya tiene una novia y una chef, cuidado.

Andy, ninguna. -¡Uf!

Bueno, hacía tiempo que no hacíamos una final a tres.

Sí, y tres tipos de cocina diferentes porque cada personaje

tiene su estilo. Siempre tenemos quien hace

más tradición, el más vanguardista, pueden ser los tres vanguardistas,

pueden ser... Los veo muy igualados.

Iván tiene esa seguridad de un tío con esa fuerza,

pero, ojo, le hemos visto a veces muy nervioso

y cuidado con... Y fallando.

Y fallando por eso te digo que parece que tal.

Andy lo va a hacer bien. Es el más meticuloso.

el más sereno. Que se note

el entrenamiento del nitro.

¡Ay, Dios! Qué difícil se lo van a poner

a los jueces esta noche.

Me preocupa mucho Ana, la vi muy nerviosa

y suele ser víctima de sus propios nervios.

Sí. (ANA) Me emociona muchísimo

tener a mi padre y a Rodri acompañándome en esta prueba,

son los dos hombres de mi vida con mi hermano,

les quiero un montón y me van a transmitir desde ahí

todo cosas positivas. -Vamos, campeona.

Bueno, el postre de Andy hoy va a ser de espectáculo.

A ver, a ver. (ANDY) Veo mi sueño

cada vez más cerca, lo puedo palpar con la yema de los dedos

así que, veremos si mis dos compañeros

lo hacen peor que yo y puedo alzarme con el título

de "MasterChef VIII". Que yo me enfrentase con Iván

en la final era parte del destino, así que, nada, que gane el mejor.

Iván, tienes a tu churri y a tu hermana

flipando en colorinchis.

¿Quién vendrían si no? Mis dos Sandritas, claro.

Mis papás también les gustaría estar aquí, pero no pudieron venir

por problemas de salud y tal.

Esto se lo dedico siempre a la gente que me rodea,

que me quiere, apostó por mí, pero especialmente, se lo dedico

también a mi padre que estará en casa más que orgulloso de mí

porque trabajo pase lo que pase.

-Grande. -¡Ole!

(Aplausos)

Estamos todos orgullosos.

Muy bien, Iván, muy bien. -Te queremos, Ivanchu.

-Yo a vosotros, chicos.

Os contaré una anécdota, Samantha, Jordi,

que me pasó el otro día

con mi hija pequeña, Manuela. ¿Con Manuela?

Cuando me despedí de ella para venir a trabajar

me preguntó que dónde iba y digo: "Pues a MasterChef".

Y me dice: "Si eso no es trabajar, allí vas a pasártelo bien".

Me cago en la mar, no pude decirle que no.

Qué razón tiene. Hay que reconocer

que vivimos muy buenos momentos aquí.

¡Vamos!

¡Pepe, Jordi! (RÍEN)

¡Vamos ya! Vamos, vamos.

Samy, parece que vas pisando huevos.

¡O cambiamos la marcha o no llegamos!

¡Ah! -No quiero imaginarle

en otros menesteres. ¡Vámonos!

¡Qué arte, por Dios, Jordi, qué arte, por favor!

(HABLA EN INGLÉS)

Soy otro, soy otro. Claro que lo ves.

Oye, Pepe, estás muy bueno. ¿Pero qué es esto?

Me lo vas a dar todo, vamos a correr un poquito.

Todo. Pues a correr.

¡Vamos!

¡Ah! ¡Ah!

¡Yeah! Oye, que me quedo dormido

un poquito, me despertáis en un ratito.

Cerrad los ojos, a pechar un poco.

¡Ana, vamos, Ana, Ana!

Venga, reina. ¡Iván, venga!

Aquí lo tenéis, Iván. Aquí está mi caballito, sí, señor.

¿Qué tal, chicos, cómo estáis? Serio, como debe ser.

Sí, sí. Iván, nos jugamos mucho, ¿lo sabes?

¿Tú también te juegas algo? Mi prestigio.

Lo sé. Cuéntanos, Iván,

¿qué menú vas a hacer? Tenemos de primero

os voy a sorprender con unas navajitas.

Navajas, me encantan. Serán a baja temperatura

unos minutos y haré tres aliños diferentes.

Las harás al vacío. Sí, las meteré al vacío

y a baja temperatura, sí, señor. Luego, ¿qué más tenemos?

Pues ahora estoy pasando un fondo porque haré

un pequeño fumet de pescado con las cabezas de los salmonetes,

pero le daré un toque diferente, un toque exótico hoy.

Me voy a ir a Tailandia junto a mi amigo Chema.

Gracias, Iván. Y no nos harás tarta de Santiago

ya de postre, claro. Claro.

Modernita, imagino. Intentaré darle un toque,

es una tarta que hacía mi madre y quiero volver a reproducirla

con lo aprendido. Suena tu menú muy de la tierra,

muy tuyo, muy de tus sabores. Confío en mi máquina, dale duro.

Vale. -Vamos, Iván, vamos.

-Venga, Iván. (APLAUDEN)

(ANIMAN A IVÁN)

¡Vamos, Iván! -Ese gallego, vamos, dale.

Iván, campeón. -Muy bien, Iván, muy bien,

-Iván, huele de muerte. -Me alegro, espero que sepa mejor.

Ani, vas de maravilla, tesoro. -Gracias.

Vamos, pollito. (SONRÍEN)

(IMITA EL CANTO DE UN PÁJARO) ¿Qué tal, Andy, cómo estás?

Buenas noches, chef, bien... Puedes seguir.

Perfecto. Te vemos acelerado, ¿qué te pasa?

¿Sí? Sí.

Pues estoy acelerado porque quiero quitarme ya

el postre que lo estoy terminando. ¿Qué será?

Será una "carrot cake" deconstruida,

lo que sería el "frosting" voy a hacer una crema de ricota

con lima y un poco de estragón

y, por último, un helado de albaricoque

que lo acompañará. -¡Toma ya, chaval!

¿Y luego, qué más? De platos principales

pues para empezar, el foie que lo haré a baja temperatura

infusionado con anís, canela, nuez moscada,

lo meteré a baja temperatura, 65 grados, 15 minutos,

luego lo asaré, lo marcaré a la plancha

y lo acompañaré con uvas carbonatadas

gasificadas en el sifón con un poco de zumo de manzana

y por último, una manzana caramelizada.

-Madre mía con el pollito.

Y de plato principal tengo una presa ibérica,

la haré a baja temperatura, la acompañaré con puré de calabaza

y mandarina, toques agridulces, unas esferas de boletus

y con una salsita de pera y soja. -¿Te has enterado de algo

de lo que ha dicho? Y esto es un homenaje a qué.

Es un homenaje a mi paso por "MasterChef", me inspiré

en estas cocinas, me gustaría plasmar un poco

toda mi aventura en estos platos. Muchas elaboraciones,

muchas cosas nos cuentas, no me extraña que corras,

pero, ojo, piensa con la cabeza, cuantas más elaboraciones,

más te vamos a exigir de que todo esté perfecto.

Hombre, pues claro. -Venga, tranquilo.

Vámonos. ¡Andy, Andy!

Vamos, Andy.

(HABLA EN INGLÉS)

Está como una moto. (ANDY) Veo a mi madre y a Paula

ahí arriba y están sufriendo por mí.

No os preocupéis que voy genial.

Hola, Ana. Hola, chefs, ¿qué ta?

¿Cómo vamos? Muy bien, aquí tengo ya,

más o menos, controladas las salsas y los caldos

que tengo que hacer y estoy con el helado.

¿Y qué vas a hacer? Cuéntanos el menú un poco.

Tiene dos secuencias el plato, el primero es con ostras

y la segunda secuencia es un consomé de jamón

con granizado de melón. Luego, el segundo plato

es pichón, la pechuguita a baja temperatura

y el muslito confitado con una guarnición de setas

con diferentes cocciones y un cremoso de los interiores

del pichón y luego, el postre es un alfajor deconstruido.

¡Guau! Qué palabras.

Ahí se ve un homenaje a tu padre. Un homenaje a toda mi familia

y a mis cuatro abuelos que son argentinos.

¿Qué tal estás? Estaba un poco nerviosa,

pero estoy superconfiada, me he organizado,

lo tengo todo controlado, así que, espero que siga saliendo así.

Esa es Ana. Suerte, Ana.

Gracias. -Muy bien, churri.

(Animan a Ana)

Ani tienes a tu papi emocionado. -Ya lo sé.

Bueno, muy parecidos los menús, cada uno expresa lo que siente,

uno se va a su tierra, el otro se va a la familia

y el otro se va al programa. ¿Y por qué no?

Al final, donde has aprendido a cocinar ha sido aquí.

Te diré que es la final que menos idea tengo

de lo que va a pasar. Yo igual.

Vamos, Andrés, vamos.

Eso es para hacer el helado que va a acompañar al bizcocho

de zanahoria. -Iván, llega el olor hasta aquí.

Huele de muerte. -¿Le ha echado leche de coco?

-Sí, le echó leche de coco por el rollo Thai ese.

¿Sabes que muchas veces por la calle me dicen

que parezco serio, que doy miedete, que soy gruñón y esas cosas?

Sí. ¿Sabéis por qué me lo dicen?

Porque los chicos de edición se ocupan de quitar las pilladas,

las risas, las veces que nos equivocamos al hablar,

las meteduras de pata, momentos como estos.

Claqueta final, cuatro cámaras.

Utilizando todas las ar... ¡Ah!

¡Ah!

Una campana y un "campañero".

Ella no habla muy bien el castellano.

No nos confundan con la miel de abeja.

(RELINCHA) ¿Eh?

Hay que practicar un poquito la salsa "chorón".

¿Lo qué, qué has dicho? Es que me pongo nerviosa.

Hola. (RÍE)

Juana Mari y Michael. (RÍEN)

Juana Luisa. Juan Antonio, "Jeferton".

Juan Antonio, "Refe...", ¡oh!

Juan Antonio, Jefferson, ¿cuál es vuestra misión hoy?

(Música)

Amor, ven aquí. Ni en broma.

Empe... espera un momento que me he hecho un poco de lío.

Andy, tranquilo, gordi.

Piensa. -Lo estás haciendo

muy bien, venga, niño. -Venga, Iván.

Muy bien, qué bonito. -Yo tengo el corazón dividido.

Me estáis haciendo sufrir. -¿Por qué lo tienes dividido?

Lo tengo dividido, pues... Iván, está Ani, está Andy.

Tengo. -Andy es el que menos, realmente.

¿El que menos qué? ¡Ah! Con el que menos vas.

El helado este no hay problema porque tenemos el abatidor

y congela enseguida. -La propia batidora

ya tienes el frío. -No, abatidor.

-¡Ah, batidor! Vale. -Abatidor.

Todo esto me suena...

Vamos, mi gallego bueno.

Mira, ya tiene Andy y lo va a poner.

-¿Eso qué es? -Una bolsa de vacío.

¿Pero es segundo, primero?

-El segundo. -Vale.

Iván, venga. -Juanita.

Que lo lleváis estupendo, Andy. -Venga, chicos, que sea comestible.

Vamos. -Vamos, Andy.

Iván, qué gusto verte trabajar. -Qué pintaza, tío.

Venga, le sale perfecta.

Ese chocolate, Anita. -Vamos, campeona.

Ana, eres una crac. -Ani, qué rico está eso

que estás haciendo, qué pintón,

Vamos, Ana, venga. -¡Que viene Pepe!

(Gritos)

Vengo a ver a Juana, vengo a ver a mi Juana,

bueno, Juana, ¿cómo estás? ¿cómo ves el combate final?

¿Algún ganador? Yo los quiero a todos tanto

que el que gane le voy a aplaudir. ¿Pero quién te gustaría?

Me da igual, me da igual.

Juana, quiero, de verdad, darte la enhorabuena

y felicitarte por la actitud que has tenido

en estos cuatro meses en estas cocinas.

Hombre... Créetelo, eres un ejemplo

de que todavía la vida es larga nos queda mucho por recorrer

y se pueden hacer muchas cosas entre ellas, cocinar,

cocinar con gusto, con alegría, con amor para los demás

y todo el equipo del programa

te estamos muy agradecidos por lo bien que lo pasamos contigo.

¿Te gusta que te pelotee? No.

No porque es cuando lloro.

Vamos, Ani, cariño. Juana, muchas gracias por todo.

Muchas gracias, Pepe. Un placer.

¡Ay, madre mía, madre mía, Paula!

Hoy es el cumple de mi madre. -¿Sí? Luego la llamo.

Muy bien, Ani, muy bien, cariño.

Vamos, mis niños, a tope. -Vamos, chicos, vamos.

Niños, lo tres, los mejores, venga.

Vamos, Andy, Ana.

Iván presenta la tarta entera que te salen perfectas.

Tú que me quieres. -Perfectas.

Sandra, vaya hermano que tienes.

-Sí. -Qué guapo es.

Nos ha hecho unas tartas una buena y otra mejor.

Vamos esa tarta de Santiago. -Ya está en el horno, Juanita.

Vamos, Ana, vamos. -Vamos, Anita.

Os quiero. -Guapa, tranquila, hay tiempo.

Andy, ¿cómo vas? -Muy bien, Juana.

-Oye, la chaquetilla os queda genial.

Estáis muy guapos. -Mírala ahí.

¿Qué es eso, Iván? -Una crema inglesa,

una pastelera para hacer un helado, sí.

Pues estoy deseando que venga a casa y nos lo repita.

En "MasterChef" no paramos nunca a pesar de los casi 200 programas

que hemos emitido, nunca vamos a dejar de sorprenderos

por eso cada temporada buscamos los escenarios

más espectaculares para montar nuestras cocinas

al aire libre. Vosotros no os merecéis menos.

Estáis a punto de enfrentaros a un reto que va a marcar

vuestras vidas para siempre. La adrenalina y el vértigo

que vais a experimentar son brutales.

Bravo.

(Música)

Venga, venga, venga.

Vamos, chicos, va, va, venga, va.

Vamos, señores. Quiero ritmo en las cocinas.

(TODOS) Oído, chef. -Chicos, no quiero ni risas

ni tonterías, os quiero a todos con el culo apretado,

trabajando duro. Esto solo acaba de empezar,

ya podéis correr. Chicos, que sí, que llegamos.

(Aplausos)

Aspirantes, os comunico que arranca el servicio.

Quiero reacción. Perfecto, perfecto, chef.

Hay que volar, no, hay que volar, nena.

Rápido, por favor, si no, no llegamos.

Vámonos, esa de ahí, por favor.

Muy bien, Iván, muy bien, Ani, Andy, venga, confianza,

relaje, respiren, recuerden la respiración de yoga.

Inhala, exhala y relaja, todo está bien.

¡Ahí va!

¡Oh, ¿qué ha pasado?! -Se ha caído.

-Andy. -Se ha caído algo.

No pasa nada, no pasa nada.

Esto es el directo. -¿Estás bien?

-Perfectamente. -Pero ha sonado a roto.

Vamos, Andy, venga, vamos. -Venga, gordi,

que lo estás haciendo genial.

Anita, me encantan los alfajores. -Qué bien.

Muy bien, Ani, muy bien.

Está pendiente de seis cosas a la vez

con una tranquilidad.

Dentro de muy poquito vamos a estrenar

"MasterChef Celebrity V", pero si nos echas de menos

ya sabes que puedes seguir viviendo esta experiencia

en el restaurante "MasterChef", en Madrid. Y ahora

disfrutarla desde el salón de casa también podrás con el servicio

a domicilio o recogiendo tu pedido en el restaurante.

Para más información restaurantemasterchef.oom

y en nuestras redes sociales.

Iván, se nos cae la baba, chico.

Hombre, te llevas como el Gordo de la Navidad, pues así.

Un cocinero... -Versión guapo.

-Versión guapísimo, bueno, espectacular.

¿Tú estás preparada? A estos le van a salir de novias.

De novias, no, de seguidoras. -Sí, eso.

¿Cómo vas, chiqui? -Bien, ¿tú, qué tal, Iván?

-Bien, lo pongo a la derecha del todo.

El mío está arriba derecha.

-Debajo derecha. -Guay.

Muy bien, Anita, muy bien. -Vaya ostras, Ana.

Tiene que abrir, o sea, no es fácil.

¡Cuidado!

Vaya lomito el niño.

¡Ole! -¡Ole, Ana, alegría!

-Hombre, Anita con champán, mucha clase.

¡Qué rico, qué hambre me está entrando!

¿Sí? -¡Qué rico huele!

¿Comida de astronauta o qué? ¿Quién come esto?

Pues espero que yo a partir de ahora.

-Más le vale, más le vale. -Más le vale.

Vamos, Ana. -¡Ole, An!

Gracias, mis chicos. -Campeona.

Aspirantes, habéis consumido la mitad de vuestro tiempo.

Os quedan 60 minutos. Oído, chef.

Vamos, chicos, que lo estáis haciendo fenomenal.

¿Otra vez? -Perdón, perdón.

-Estás que lo tiras.

¡Ole, Anita, ole, ole!

Y recuerden, ya habéis ganado todos.

Ani, el horno. -Sí, lo tengo controlado, gracias.

Soy superamigo de tu padre, Ana.

¡Qué bien! -Nos llevamos fenomenal.

Es que es el mejor. -Hemos conectado.

Las Navidades juntos.

-Y con estrella, por supuesto, Andy.

Qué te voy a contar.

Vamos, Ani, esa joya.

Mucha gente nos dice que "MasterChef"

ha hecho mucho por la gastronomía de este país

y que somos los responsables de que muchos jóvenes

quieran dedicarse a la cocina profesional

por eso cada temporada los mejores chefs nos acompañan

en nuestros retos felices de poder difundir su cocina

también aquí, desde la televisión.

Adelante, Higinio Gómez. Higinio, ayúdanos.

Eneko Atxa. Diego Guerrero.

Qué guapos estáis. Alejandra Rivas.

Bueno, Benito, enhorabuena,

por esa segunda estrella recién estrenada.

¿Qué, con garrote todos o qué? -Buen compañerismo, eh.

Sí, sí, buen rollo, pero gana. -Es una alineación competitiva.

Se lo han comido todo, quillo. Andrea, tú siempre has sido

un tío enérgico, ¿qué haces? ¿Qué hago? Disfrutar.

Luis Veira. Me fui bailando

y vuelvo bailando otra vez.

Cristian Escribá. Encantado de volver a estar aquí

con vosotros. Mira, Luis, qué cara tienen

de emocionados. ¿Qué tal la "nouvelle cuisine"?

Creo que no existe ni la cocina tradicional

ni de vanguardia, solo cocina buena y la mala.

-Esto es un caldero de Mar Menor. -¡Oh! Me voy a abrasar.

La cocina es sensibilidad y también tener sangre fría.

Nuestra comida da un poco de síndrome de abstinencia.

-Valentina, me meten mucha caña.

-En la cocina profesional es peor, o sea, que...

No es lo mismo el "Celebrity" que este.

Un poquito más enjugado.

Veo ahí un poquito de lentitud. -Está la cosa complicada.

-Va todo genial, va todo genial.

Haced que merece la pena porque a mí me lo mereció.

Yo me he ido de aquí aprendiendo muchísimo de ustedes,

así que, que gane el mejor.

(Aplausos)

Aspirantes, en este combate final nos va a acompañar un invitado

para ayudarnos a catar vuestras elaboraciones

y decidir el nombre del ganador

de la octava edición de "MasterChef".

Es un gran amigo del programa que nos ha visitado

en varias ocasiones y siempre es un placer recibirlo

en estas cocinas. Desde el restaurante

El Celler de Can Roca, en Girona,

con tres estrellas Michelin, Joan Roca.

(Ovación)

Hola, ¿qué tal? -Un placer, gracias.

Joan, ¿cómo estás? Súper, superbién.

Muchas gracias, Joan, por acompañarnos

en este combate final, un placer tenerte aquí como siempre.

Además, tan especial este año por todo lo que ha ocurrido

por cómo estamos viviendo con la COVID-19.

¿Cómo se está viviendo esto en el Celler de Can Roca?

Con paciencia, con resignación y con optimismo

esperando que podamos recuperar... Que amaine,

que amaine la tempestad. Exacto.

Vamos, Iván, vamos, Iván.

Joan, sé que vosotros no habéis estado parados,

habéis aprovechado para ordenar ideas,

¿cuáles son esos cambios? Nunca habíamos tenido tanto tiempo

el restaurante cerrado y pasadas las dos primeras semanas

de duelo, de colapso, de hacernos a la idea

de esta situación, nos pusimos a trabajar

incluso hemos renovado la cocina, hemos hecho

pequeñas reformas pendientes, así que, tener tiempo

ha ido bien para todo, incluso, para repensar

la nueva propuesta gastronómica. ¿Cómo os imagináis

que será el mundo después de esta pandemia?

Espero que más humano, conscientes todos

de lo vulnerables que somos, más solidario, más humano,

más consciente de que tenemos que cuidar el planeta,

espero que sea así.

El horno, Ana, el horno.

Sí, no te preocupes, no me puedes decir eso, ¿vale?

No la estreses.

Ya me salen.

Voy a llevar el caldo de jamón

a enfriar para quitarle la gelatina.

Vamos, Anita.

¿Cómo vas, gordi? -¡Uf! A mil, eh.

Venga, ánimo. -¿Cómo vas tú?

-Ahí voy. -Yo tiro.

Vamos, Iván. Te traemos a Joan, Iván.

¿Qué tal? Un auténtico placer. Aquí le tienes.

El placer es mío, ¿cómo estás? -Ahora mismo voy a envasar

las navajas, meterlas al vacío para hacerles una cocción

muy sutil con un toque de kimchi de aceite de oliva.

-¿El salmonete está bien? -Sí, tengo unos salmonetes

están ahí ahora desespinados, intento conservar la escama

lo más posible y puedes presentarlo en una camita de hinojo y apio

con una sopa con todo su sabor que ya tengo infusionando.

¿Quedó bien la sopa? Sí, voy a corregirla

justo al final. -¿Y luego, de postre?

-Hice una tarta de Santiago, está enfriando y esa tarta

irá acompañada de una sopa de vermú, otro helado de castaña

para seguir representando a mi tierra, Orense, en este caso

y con ese toque y con un crujiente, en este caso,

será sorpresa porque será un crujiente de roble.

Vaya menú del "carallo". Dale caña, Iván.

Genial, suerte. -Muchas gracias.

¿Te suena bien? Vamos a ver qué pasa.

Vamos, Iván. -Muy bien.

(Aplausos)

Ana, ¿estás a gusto? -Mucho.

Bien. (ANDY SONRÍE)

Andy. ¿Qué tal, cómo estás?

Un placer que esté aquí. -Igualmente.

Andy García. Andy, sí.

Un placer. -¿Qué tal, chef?

Estás sudando la gota gorda. Porque quería avanzar,

tenerlo todo hecho y está casi todo hecho.

¿Casi acabado el menú? Sí.

¿Qué has preparado? -Un foie gras a baja temperatura

luego va asado, marcado a la plancha

con una gelatina por abajo de miel, té y vinagre de sidra.

Y lo acompaño con unas manzanas caramelizadas

y uvas carbonatadas, gasificadas.

Muy bien. -Luego, de segundo,

he hecho una presa también a baja temperatura,

esta presa va con un puré de calabaza y mandarina

con unas esferas de boletus que las haré ahora.

¿Cómo ves al abogado? Bien, bien.

Y por último, un bizcochito de zanahoria deconstruido

y un helado de albaricoque. -Muy bien.

Ya está, ese es mi menú.

Tengo una pregunta, ya tienes claro el perfil de restaurante

que quieres abrir y la carta que quieres hacer.

¿Sí? -Quiero abrir

uno de los restaurantes, si puedes ser,

más exclusivos de Madrid, me gustaría que fuesen

personajes de la alta esfera como, por ejemplo, Tamara Falcó.

Pellízcate, pellízcate que es verdad.

Oye, está bien, suena ambicioso, está bien.

-Gracias, ellos me llaman pretencioso.

Ambicioso, no pretencioso, ambicioso.

-Eso quiero defender esta noche. -Está bien.

¡Oh, lo de Tamara! -Qué baboso,

cómo se le caía la baba con la Tamara.

Suerte. Muchas gracias.

Vamos, Andy, que tú puedes. -Vamos, campeón.

Vamos. (ANDY) Es un honor

que Joan Roca pruebe mis platos,

pero también tengo mucho respeto por lo que pueda opinar.

Iván está el tío que parece científico.

-Tal cual. -En un laboratorio.

Hola, Ana. Hola, ¿qué tal? Encantada,

un placer que estés aquí. -¿Cómo lo llevas?

Pues muy bien, mi entrante es un plato que hacían

en tu restaurante que es un consomé de jamón

con granizado de melón y ahora estoy con el segundo

que es pichón, estoy haciendo un cremoso con sus interiores,

pichón a baja temperatura

con el muslito hecho chupa chups confitado

y una guarnición de setas cocinadas de diferentes maneras.

Y el postre, como mi familia es argentina y le quería,

se lo quería dedicar a ellos. A tu padre que se le cae la baba

al suelo ya como siga así. Es un alfajor,

pero con las cosas que he aprendido en "MasterChef",

lo he deconstruido. Suena muy bien,

Ana, a ver qué pasa. No lo sé,

siempre me sorprendéis al final. Suerte.

Gracias. -Mucha suerte, hasta ahora.

(Animan a Ana)

Vamos, nena -Bravo.

¿Qué tal, Iván, cómo vas? Muy bien.

Me alegro. Tú mejor que yo.

Oye, ¿por qué, no te gusta cocinar? Me encanta.

Ya está, no te quejes. Llevo cuatro meses cocinando

sin poder hacer lo que haces ahora.

Yo llevo cuatro meses haciendo eso que tú no has podido hacer.

Menos lobos, Caperucita.

(Aplausos)

Mira lo que te voy a regalar,

Sandra, la biblia de "MasterChef". Lo necesito.

Tienes alimentos, elaboraciones, técnicas de cocina,

recetas y algunas, incluso, recetas hechas aquí.

Es un libro que te vendrá muy bien. Espero que lo disfrutes,

lo aproveches, compártelo con Sandra, todo queda en familia.

Gracias. ¿Cómo veis a Iván?

Más tranquilo de lo que esperaba. ¿Más tranquilo?

Sí, sin parar. Se ve que lo tiene todo bien organizado

porque está todo el rato pendiente de todo.

Muy bien, Sandra, te dejo mi teléfono,

me voy, adiós y gracias.

Cómo habéis cambiado,

¿quién os ha visto y quién os ve ahora? ¡Jesús!

Bueno, Joan, ¿cómo has visto a los aspirantes?

Seguros, con bastante orden, parece que todo puede acabar bien.

¡Dios, mi pulso! ¿Tienes algún favorito

ahora para ganar? Los tres lo tienen claro

y lo están haciendo bien, de verdad, no tengo ahora mismo.

¿Qué menú te motiva más? A priori, sin haberlo visto,

cuando lo pruebes pueden pasar mil cosas.

Hombre, el de Iván me parece... Es atrevido,

pero luego hay que ver si el resultado corresponde.

Estoy despistado porque veo a los tres

y no entiendo nada de lo que están haciendo.

Ya tienes las esferas, Andy, vamos, rápido, tío, pam, pam.

Él está a su bola. -Está a su bola.

-Las tiene ahí, míralas. -Me flipan las esferificaciones.

¡Ole! -¡Qué bonitas!

¡Ole, Andy, vaya esferas más bonitas!

Te las dedico, José Mari. -Lo tenéis bien todos,

desde aquí se ve muy bien. Vamos, chicos, último sprint.

Vamos, Anita, vamos, Andy, Iván.

Venga. -Vamos, vamos.

Chicos. -¿Qué tal, Anita?

-Bien, ¿y tú? -Bien.

Vamos, Andy,

como tú sabes, mi niño. -¡Ah! Estás ahí.

Con la chaquetilla está impresionante.

Esa chaquetilla ya es suya. -Esta ya no se la quita nadie.

Qué buena idea lo de las hojas, Iván.

Muy bien, Anita. -Ese nitrógeno.

Vas muy bien, Iván, "my friend". -"Thank you, Michael".

¡Madre mía, es todo supersofisticado!

Alucinante. -Lo que han aprendido.

Hombre, Jordi. ¿Qué, todo bien?

Me encanta que estés tan cerca de aquí.

¿Sí? Sí, porque, bueno,

te llevamos siguiendo años. Su hijo también,

me hace mucho la pelota, sí. ¿Te hace?

Sí, me llama de chef: "Sí, chef, qué le parece, chef".

Porque es así, muy correcto, luego, no, si algo tiene Andy

es que le importa todo tres cominos.

Sobre todo, lo que piense la gente, le da igual.

Lo hemos notado, lo hemos notado.

A ver, puede a veces, resultar muy pedante,

pero lo que también... Me gusta que me lo diga.

Pero se esmera, Andrés es una persona

que no tiene filtro porque no tiene filtro,

Andrés es como es, o cae mal o cae bien.

(IMITAN UN SILBIDO DE PÁJARO) ¿Sabes lo que es escuchar

a este todo el rato? Es decir: "Andy"

y empezar a escuchar al pajarito en plan burlón.

Gracias, José Mari, ¿pero quién está abajo

y quién arriba? Ahí me has gustado.

(Gritos y aplausos)

Bravo. -Ahí le has dado.

Sí. Bien, Paula, muy bien.

A ver cómo le va la cosa.

Gracias, Jordi. A vosotras.

Vamos, Andy, saca más sartenes. -Vamos con lo fuerte.

¡Qué arte, ¿no?!

¿Cómo vais por aquí, todo bien? ¿Cómo la ves?

La veo muy bien, la veo que va disparada

de un lado para el otro. Yo creo que está preocupada

por el tiempo. ¿Tú, estás bien, tranquilo?

Muy tranquilo y muy contento. ¿Cómo fueron estos meses sin ella?

Ha sido muy largo, la verdad... ¿Sí?

Pero ha merecido la pena, lo de aquí es una obra de arte.

¡Y yo más! A ver qué hace.

Chicos... (AMBOS) Gracias, Jordi.

(DESDE LA GALERÍA) ¡Vamos, Andy!

(FIDEL) ¡Madre mía, vaya final! (LUNA) ¡Qué gusto veros cocinar!

¡Ese secretito ahí!

¡Ay, mira ese pichón, qué bueno está, por Dios!

Aspirantes, últimos cinco minutos.

(ANDY) ¡Oído, chef! (TODOS GRITAN DESDE LA GALERÍA)

(LUNA) ¡Último cocinado! ¡Qué fuerte!

(FIDEL) ¡Iván, dale caña, quedan cinco minutos!

(MICHAEL) ¡Vamos, Iván! -¡¡Vamos, chicos!!

-Muy bien, Andy...

-¿Está poniendo una cama de algas? -Es un tipo de algas preciosas.

-¡Qué bonito, Andy!

-Lo que no sé es qué le está poniendo, no veo.

(ANDY) Caña con esto...

-Se le da bien emplatar. -Eso sí, eso ya lo sé yo.

Todas esas pijerías...

(FIDEL) ¡Vamos, Anita! ¡¡Muy bien, muy muy bien!!

-¡Ay, esas navajitas, qué ricas! -¡Vamos!

-¡Oh, Iván, qué bonito!

-Bien, Andy, bien... -Andy, de lujo.

(JOSÉ MARI) ¡Vamos, Ivanchu! ¡Vamos, Anita!

-¡Esto está muy reñido, muy reñido!

-Vamos, Ana, muy bien.

-Qué guay lo de Andy, ¿no? -Oh... alucinante.

-¡Ay! Madre mía, qué cosa más bonita está haciendo.

-¡Vamos, chicos, ya está! ¡Lo tenéis, lo tenéis!

(FIDEL) ¡Venga! (JOSÉ MARI) ¡Venga, qué pinta, Iván!

-Muy bien, muy bien... -Sois unos cracs.

Aspirantes, último minuto.

(TODOS GRITAN Y ANIMAN A LOS FINALISTAS DESDE LA GALERÍA)

-¡Puede ganar cualquiera, puede ganar!

-¡¡Vamos!! -¡Vamos, Ana!

-Qué gusto tienes, chica, de verdad. -Gracias, Luna.

(TODOS RÍEN A LA VEZ)

(JOSÉ MARI) Tranquilo, Andy... Diez...

Nueve... ocho, siete...

Seis, cinco... cuatro...

Tres, dos, uno...

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

¡Manos arriba! (TODOS APLAUDEN Y GRITAN)

(IVÁN) Enhorabuena, chicos. -Enhorabuena.

(ANA) Muy contenta, muy liberada, la verdad.

Y, nada... ya un pasito más cerca de saber quién gana.

Qué nervios... ¡ah! Ahora sí, comienza la cata.

Iván, tú serás el primero, por favor, acércanos tu entrante.

¡¡¡Venga, Ivanchu!!! (TODOS APLAUDEN Y ANIMAN A IVÁN)

-Vamos, cariño... Vamos, vamos, vamos.

-Espero que lo esté disfrutando tanto como lo disfruto yo viéndolo.

Bueno, Iván... cuéntanos. ¿Qué es tu entrante?

Se llama Bruma de Fisterra.

Quería, un poco, que supieseis de dónde vengo,

llevo toda la vida rodeado de mar: traigo tres navajas con tres aliños.

Una primera navaja que sería al natural con flor de sal y aceite.

Otra navaja con un aire de cebolla

que evocaría toques de albariño y laurel.

Y una última navaja con aguachile de pimientos de padrón

para jugar a refrescaros la boca

y que sigáis comiendo a gusto los siguientes platos.

Vamos a comernos Galicia.

Es un plato valiente, si quieres, pero es que, conceptualmente,

como entrante se me queda como aperitivo.

Creo que el producto te ha superado ¿qué quiere decir eso?

La navaja está magnífica, me cuesta encontrar los sabores que...

Que me has contado, si lo aliñas, claro, hay que tener el punto justo

que te dé lo que nos cuentas

y que no pierda la naturalidad de la navaja.

No lo has perdido, ni destrozado, por ahí es maravilloso;

pero me falta ese punto de aliño de reconocerlo más.

Yo creo que, justamente, si el aliño no es muy fuerte

me parece bien porque así puedes disfrutar

del toque de sabor de la navaja, no lo enmascara;

con lo cual a mí me ha parecido que tiene sentido y me ha gustado.

Muchas gracias.

(JOAN ROCA) Creo que es la mejor forma de cocinar las navajas,

esto lo has hecho muy bien. La idea, la presentación,

el poder jugar con el aroma de mar, esa neblina me parece

una muy buena idea y, quizá, es cierto que los sabores y matices

necesitan un poco más de intensidad, pero sí pongo en valor

qué sabores has escogidos; porque cada uno de ellos tiene

un sentido, está muy bien. -Muchas gracias.

-Qué grande... Gracias, Iván.

Delante de cocinas. (TODOS APLAUDEN)

(ANIMAN A IVÁN)

(IVÁN) Le faltaba un poco de "punch"

estos detalles no te los puedes permitir en una final,

así que... bueno, no me gusta empezar así, pero vamos a remar.

Andy, es tu turno, por favor.

¿Tienes que terminar el plato? Sí, chef.

Pues venga, adelante, por favor.

(SISEO DEL SIFÓN AL SALIR EL AIRE) -¿Qué pasa?

(ANA) Qué pretencioso, Andy, qué pretencioso...

James Bond...

Andy Bond...

-Es que alucino.

He flipado hasta yo, o sea, imagínate.

Andy, cuéntanos qué es tu entrante.

Como aquí, en "MasterChef" empezó todo con un "alea iacta est",

mi primer plato se va a llamar... Veni.

Que significa "vine"... en latín.

Bueno, mis creaciones se inspiran en mi paso por "MasterChef",

en el plato he plasmado más que la pretenciosidad,

la ambición que tengo, el inconformismo y la pasión.

(TODAS) Ole... (ANDY) Para eso he hecho un foie

a baja temperatura con anís, nuez moscada, canela, vino blanco...

Debajo tiene una gelatina...

Y, por último, manzana caramelizada que lo acompaña y la uva al cava.

Bueno, pues nada... oye. Vamos a probarlo.

La mejor manera de saber qué pasa es probando, ¿verdad?

Sí, sí...

Andy, para mí el foie está bien, está bien de cocción

la manzana le va bien, la gelatina se queda un poquito...

Insípida pero el plato me ha gustado.

Tiene fallos... Por supuesto.

Pero... está rico

que es lo importante al final. Gracias.

Andy, sabes que he brindado a Iván a venir a El Bohío,

pero en tu caso te brindaría que fueses a casa

del Sr. Roca de esa familia que viene de la humildad,

de la sencillez, que han ido creciendo, poco a poco,

hasta hace el mejor restaurante del mundo.

Te vendría bien ir a esta casa para que aprendieses

que con la sencillez se puede llegar tan lejos.

Y dicho esto... Haces un foie que está muy bueno.

Es verdad, porque tienes mano para la cocina,

atempera el discurso un poquito. Oído.

Son muy buenos, le dan unos consejos maravillosos.

-Está bien resuelto, cuando cuentas todo lo que lleva,

piensas "cuidado", luego, lo pruebas y está equilibrado.

O sea...

Conceptualmente está muy bien, técnicamente también, así que...

Felicidades. -Muchas gracias.

(SUSURRANDO) Qué alegría...

Si la pretenciosidad no está en el plato,

está en tu discurso... Andy.

Dicho esto, el foie está rico, amigo mío.

Muchas gracias, chef.

¿Sí...? -¡Vamos, Andy!

Carmen Lomana que está viendo el programa y quiere llevarte

la comunicación del restaurante. Carmen, creo que sí...

Sí, venga, hablamos luego... luego.

Es que es inevitable.

Me considero un embaucador por naturaleza y me sale hablar así.

De verdad, no lo puedo controlar.

Ana, cuéntanos, qué es este primer entrante.

El nombre del plato es Plato y Joya como Lujo.

Como algunos ya sabéis,

mis dos grandes pasiones son la cocina y las joyas

porque me dedico a ello, aquí me he dado cuenta que...

Tanto joyas como cocina tienen más en común de lo que pensaba,

por eso he hecho este plato que tiene dos secuencias:

la primera es el icono del lujo en la gastronomía, por excelencia,

que es la ostra y el champán,

es una ostra aliñada... madre mía, estoy nerviosa.

Es una ostra aliñada con grasa, una perla de agua de la ostra

y un aire de champán y una segunda secuencia

que es un consomé de jamón con granizado de melón

y lascas de jamón, así que espero que les guste.

-Muy bien... Probemos.

(Tintineo de cucharas en el plato)

Me gusta el sabor del caldo, pocos elementos muy bien trabajados

me gusta la grasa que has puesto en la ostra;

porque esa grasa en la boca fija el yodo de la ostra.

Está bonita, elegante, está sabroso y, lo más importante:

tiene muy poquitos defectos, amiga mía.

Muchas gracias, chef. -Está bien pensado y resuelto,

esa asociación de la cocina con la joyería

o la orfebrería, es verdad que tienen puntos en común

y para hacer la idea del plato,

a partir de esa similitud, me parece una buena opción.

Está todo muy bien. -Muchas gracias.

A mí lo que me alucina es que tú, Ana, vas de calladita, que miras...

Vas asimilando...

Y has creado una cosa que te representa divinamente,

que está superbuena. Muchísimas gracias.

Me gustan las técnicas utilizadas y están bien usadas,

aportan a la ostra y te estalla la perla.

Luego el aire te va dando los matices del champán,

ostras y champán, es glamuroso;

está muy bien el caldo de jamón pero no encuentro el melón.

Papá, tienes un problema... la niña quiere gastar el lujo solo.

Lo humilde que es el melón no se nota, a lo mejor,

el choque de melón con jamón.

Pero la gelatina está perfecta, ese poquito más..

Habría sido el diez. Te lo dejo en un nueve.

(ANA) Con toda la tranquilidad que he tenido cocinando,

ahora se me ha venido todo abajo...

Más me vale relajarme...

Y que todo fluya porque si fluye va a ir superbién, así que...

A ver si me relajo.

Muy bien, aspirantes, vamos con los platos principales.

(LUNA) Qué bonito, churri... -Venga, Iván, vamos.

-Ese salmonete... -Vamos, cariño.

¿Qué nos cuentas de tu plato fuerte?

Bueno, es un salmonete crujiente en sopa thai,

con su aliño de percebe. Desde que entré aquí,

me catalogaron de pescadero, vengo de costa,

o sea que es un honor que me llamen pescadero.

Y quería...

También hacer un pequeño guiño a lo aprendido en "MasterChef".

Un poco mi camino por "MasterChef" junto con el mar.

Vamos a probarlo. Vamos.

Iván el plato está... muy rico.

El percebe no sé qué pinta, porque el resto es contundente en sabores

y tan rico que el protagonista, para mí, es el salmonete.

Me gusta el punto de cocción... todo, está interesante el plato.

Hay una manera de hacer en Tailandia, ya lo sabemos,

pero esta podría ser, perfectamente,

te da los matices que tienen las sopas tailandesas.

Y cuando hincas el diente al salmonete sigue crujiente

de las... escamas y se agradece. Bien, bien...

Muy bien, es una fusión galaico-tahi...

Interesante. ¿Has estado en Tailandia?

No, para nada. Pues yo soy una fan total

y absoluta de la cocina tailandesa

y el equilibrio es perfecto, así que me parece arriesgado

en una final como es esta hacer un plato que nunca has probado

y, sobre todo, lo que más alucinante me parece

es que lo has clavado. (J. ROCA) Está bueno, superbueno.

Un plato cosmopolita y... muy bien ejecutado.

Está impecable, de verdad, muy bueno.

Y el punto picante... lácteo...

Está superequilibrado, las verduras están...

Al punto, al dente...

Con este plato demuestras que con la cocina se puede viajar.

Nos hemos ido a Tailandia y hemos vuelto.

-Eso es lo que pretendía. Muchas gracias.

Alguien que está en lo más alto que te diga que ha viajado

que está disfrutando y que está impecable...

Es justo lo que necesitaba.

(Trino de un pájaro)

¡Oh...! Oh... qué pollito.

Debe ser pequeñito el pollito.

Lo clava, ¿eh...?

(ANDY) Cada vez que escucho los pajaritos de José Mari,

simplemente pienso... "Ya está otra vez este cansino".

Este segundo plato que se llama Vidi, significa "vi".

Veni, vidi, vici... Ah... nos quieres llevar...

A Vici... Quiero intentar que la cocina

que me represente el día de mañana sea una cocina elegante,

en producto como en presentación, creativa y de contrastes.

Quiero que, también, sea una cocina con... a pesar de ser un pollito,

con fuerza y, también, con carácter y presencia.

Os he traído este plato que es presa ibérica a baja temperatura

con un puré de calabaza y mandarina que le da los toques agridulces,

una esfera de boletus y una salsa, por último, reducida de pera y soja.

Vamos a probarlo.

Andy, me gusta bastante tu sentido estético de presentar, pero aquí

no me ha gustado, te lo tengo que decir.

No me gusta salsear la carne por encima, sino que esté alrededor.

O sea, pequeños defectos de emplatado;

pero, luego, grandes sorpresas en boca.

Qué bien, oye... El marinado es muy... rico.

Gracias. El fondo está bien hecho.

Está bien, Pepe... Hombre, la salsa

no está para mojar porque tiene demasiada sal,

la dejaste reducir tanto la soja que está potentona.

Dicho esto, has pasado de la grandilocuencia

al minimalismo más absoluto

con tres elementos articulas un plato que está muy bueno.

Es que la carne está tierna como el día de la madre,

el puré está rico... el esférico sabe a lo que es.

La salsa cañera con un poco de sal, pero el plato está...

Muy bien ejecutado. Gracias, chef.

-Jo, qué guay...

-Impecable, está superbién, de verdad.

Es que no hay nada a reprochar.

Muy bien resuelto, o sea, que felicidades.

-Muchas gracias.

-Me va a salir el corazón para allá.

-Tenemos que esperar al plato principal

de Ana, pero creo que, por ahora, entre Iván y yo, gano yo.

Ana, cuéntanos el nombre del plato.

Este plato representa la memoria, al igual que cuando te regalan

una joya solo con verla eres capaz de acordarte de quien te la regaló.

Cuando comemos un plato, somos capaces de transportarnos

a otras épocas y, entonces, hoy he querido...

Hacer este plato que es el típico plato de carne con salsa

que... mojabas con una rebanada de pan

y a mí, personalmente, me recuerda a mi infancia.

En este caso, la rebanada de pan

es la pasta "wonton", el pichón está hecho

a baja temperatura y marcado en la plancha.

El muslito está confitado en un aceite

que es el hilo conductor del plato.

Y, luego, he hecho un cremoso con los interiores

y tiene, por debajo, un puré de cereza que le da un poco

de gusto afrutado. Pues nada...

Vamos a probar, claro.

Mira que yo soy conde-duque de Tiquismiquis, ¿eh?

Y no sé encontrar una pega, tiene una salsa rica,

un punto de fruto de hueso que aporta dulzor, setas...

Con un punto de acidez

que te recuerda a escabeches que este tipo de aves agradecen.

Está muy bien hecho, Ana, felicidades.

Muchísimas gracias. -Está buenísimo.

De verdad... impecable.

Es un... plato tres estrellas Michelín.

(TODOS APLAUDEN Y VITOREAN A ANA)

Iba... me lo ha pisado.

El gusto, la salsa, equilibrado... no hay salado, está rico, tenue...

Eso es un plato de alta cocina.

Muchísimas gracias, de verdad. Tenemos una estética...

Preciosa y de sabor ya, no te quiero ni contar.

Yo soy muy fan del pichón, pero el punto es...

Excelente. Así que... tres estrellas, ya sabes.

Plato de diez... Jimmy... Muchas gracias.

¡Qué mano tiene la niña, vos!

No puede hablar, yo creo.

Sabía que si venía iba a estar así, porque lo conozco, es muy sensible.

Yo creo que está muy orgulloso, ahora mismo.

Vamos ya con los postres. Iván, es tu turno.

Bueno, el postre se llama... Tarta do meu Camiño.

Eh... Tarta de mi Camino.

Es una tarta de Santiago como guiño hacia...

Mi tierra adoptiva que es Orense, pues, hago un helado de castañas

con una hoja de roble que simboliza un poco pues también...

Esa Galicia interior que me gusta que todos conozcan no solo...

Iván es costero, mis padres nacieron en el monte...

Y esto es como darse un paseo por el monte

y espero que lo degustéis y lo disfrutéis.

Me gusta ver que te ha tirado la tierra,

pero creo que te falta un poco de refinamiento en el emplatado.

Pero de sabor está increíble.

Tu postre es representativo de tu tierra,

de la rudeza que tienes tú, muchas veces,

creo que te define bastante bien y yo he conocido a un Iván

que, al principio, discutía con él sabía que me caías bien.

Porque me gusta la gente original,

gracias por el concurso que has hecho, eres el capitán

de este "MasterChef", el gallo por excelencia.

Que, luego, en las cocinas tenía más problemillas,

pero has hecho mucho para presentar un menú

que tiene lo que eres: tu esencia. Buen trabajo, Iván, felicidades.

Has dejado la vanguardia y aquí te has tirado al corazón.

Has hecho un helado fantástico de textura,

has hecho una tarta de Santiago tuya, personal.

Con tres elementos has articulado un postre que está muy bueno.

Hemos intentado pulirte, domesticarte, pero eres una fiera.

Sigue siendo una fiera que te irá muy bien.

Gracias por todo el campeonato que has hecho

y por el menú que nos has dado que es...

Galicia calidade.

Estoy de acuerdo que está hecho con el corazón.

Pero, sobre todo, es honesto y, yo creo que en cocina,

es muy importante que cada uno sepa lo que...

Lo que puede hacer bien, además, técnicamente

está muy bien resuelto no es fácil hacer un helado de castañas

de esa calidad, al final, lo bueno en cocina

no es si es de vanguardia o tradicional es que sea de calidad.

Este postre es de calidad, enhorabuena.

Muchísimas gracias.

Creo que lo buscaba, un poco, era que entendieran quién era Iván,

lo han entendido perfectamente, me han calado, solo espero ganar;

pero, en todo caso, estoy muy agradecido de todo este cariño.

Andy... ¿cómo se llama tu plato?

Pues mi último plato se llama Vici, significa "vencí".

Sé que puede parecer un nombre muy osado...

(IRÓNICO) No... Con Vencí

quiero hacer referencia a mi victoria personal

en lo que ha sido el programa, principalmente,

por haber cumplido con uno de mis objetivos: colgar la toga,

ya olvidada y haberme puesto la chaquetilla.

Ese es uno de ellos, el segundo es la victoria personal

que me ha dado, pues, tener esta confianza en mí mismo.

Viene representado en una tarta de zanahoria deconstruida,

helado de albaricoque, la crema ricotta con lima y estragón

que simula lo que es el frosting y, por último, unos gajitos...

De albaricoque bañados en mandarina y estragón para el toque fresco.

Andy, hay una muy buena idea,

pero le faltan las cantidades, hay un exceso de cantidades.

Pero eso se aprende con el tiempo, eres listo,

te has colado en la final a pulso, ganado...

Tienes muchos valores, atempera el discurso.

Humanízate... Muy bien.

Para que te entendamos todos y te entienda la sociedad.

Te entienda tu novia, tu madre y te queramos un poquito más.

Muchas gracias, Pepe.

Creo que eres un gran filósofo gastronómico.

Tu dialéctica me abruma, la esencia de la tarta está ahí.

El helado está muy rico, me sobra la nuez en esta textura;

pero, luego, es verdad que has demostrado que eres valiente,

eres muy tenaz y cocinas muy bien. Muchas gracias, Samantha.

-Está rica, es verdad que quizá hay un exceso de cantidades,

de proporciones pero... todo lo que hay está bien.

Esa osadía... también es necesaria en cocina. Está bien...

Y te felicito por todo lo que has dado, la verdad es que...

Todo estaba muy bueno y este postre

también estaba muy bueno, el helado, especialmente, está...

Impecable, o sea, enhorabuena.

Como es mi última cata...

Te quiero decir un par de cosas, como tarta de zanahorias...

Entiendo que querías hacer descomponer una tarta de zanahoria,

para que al comerla te dé esos... esas sensaciones que tiene que dar.

Sí. Solo me la da los dados de bizcocho

porque el frosting no lo es;

lo que aporta un frosting a una tarta de zanahoria es mucho.

Pero tengo que reconocer que eres muy valiente,

porque sabes que vas a generar simpatías y odios.

Pero te da igual, eres original, me caes bien.

Eres un buen tipo, has luchado,

has aguantado mil burlas, sobre todo del melenas.

(RÍEN) ¿Y qué has logrado?

Estar aquí y haberte ganado mi respeto.

Muchas gracias, Jordi. Felicidades, buen trabajo.

Después de la valoración de mi postre estoy dubitativo.

No sé qué va a pasar.

Bueno, pues... mi tercer y último plato representa los caprichos.

Aquellos que nos damos, a veces, cuando nos compramos algo...

Unos pendientes, un colgante...

Y de la misma manera veo reflejados los postres,

en este caso quería hacer un guiño a mi familia argentina, mis abuelos.

Y he hecho un alfajor en partes,

una "namelaka" de chocolate, un cremoso, un helado de coco,

un bizcocho dulce de leche y un crujiente de chocolate.

Vamos a darnos un capricho.

No sé si recuerda al alfajor, creo que el coco tiene más protagonismo,

pero no te lo puedo discutir porque, al final,

debería ser tu papá quien lo pruebe y vea si le recuerda.

Yo sí te puedo decir que me recuerda a un capricho.

Porque cuando estoy caprichoso... "comería algo dulce",

probaría tu postre y está rico todo.

El sabor es que está muy rico, es un coco... no encuentro pegas.

Has hecho un trabajo que no puedo criticar, porque aquí has crecido,

evolucionado, sonreído, generosa y terminar con un menú

No tiene ninguna pega, amiga mía, felicidades y buen trabajo.

Hay muchas maneras de llegar al éxito.

Y puede ser con fuerza y garra...

Como Iván, puede ser como Andy, teniendo mucha confianza en él.

Y también se puede llegar al éxito de una forma más pausada,

más sencilla, más humilde...

Tu plato me gusta, está bien porque me enamora el coco

y el coco con el toffe funciona de maravilla.

Ya sé que funciona con chocolate, pero necesitaría más chocolate.

Te ha faltado un poco de equilibrios,

pero el plato... fíjate su estética.

Fantástico. Muchas gracias.

Está clarísimo que tu comportamiento durante el concurso

ha sido... ejemplar, la evolución es increíble, has sido hormiguita,

poco a poco... evolucionando, aprendiendo,

calladita, con esa sonrisa, la verdad es que...

Es ejemplar. Es muy buen postre.

Culmina un menú... inteligente. Has conseguido...

Trenzar esa línea entre la cocina

y la joyería o la orfebrería de una forma impecable.

No es fácil, está muy bien,

de verdad... enhorabuena y, además...

Tienes un valor importante vinculado a la cocina que es la generosidad.

Y eso está muy bien. Enhorabuena. -Muchas gracias.

(TODOS APLAUDEN Y GRITAN)

El orgullo que siento por mi hija es... enorme.

Ana es...

La pieza fuerte de la familia que nos involucra

a todos... eh...

Y hace que todos seamos...

(EMOCIONADO) Mejores como personas...

Y como familia.

Ahora necesitamos deliberar para decidir

quién es el ganador de "MasterChef".

¡¡¡Qué nervios, chicos!!!

-Bueno, bien, ¿no? -Llegamos al final, chicos.

-Hasta aquí hemos llegado. Suerte...

-Ya que sea lo que Dios quiera, ¿sabes?

-Bueno, Iván, yo creo que está claro.

-Sí... -Sí, ¿no?

¿Ahora sí? ¿Lo tenemos, chicos?

Uf, qué tensión.

Ahora estoy atacada... que sea lo que Dios quiera

y ya está... no voy a pensar nada más.

-Suerte, Ana. Suerte, Iván.

-Igualmente...

Aspirantes, sé que ahora mismo tenéis el corazón a mil por hora,

porque os estáis jugando la última carta

todo por lo que habéis luchado los últimos cuatro meses.

Han sido semanas duras de mucho esfuerzo

y quiero que penséis que solo el hecho de estar aquí,

en el combate final es ya, en sí mismo, la recompensa

a todo vuestro trabajo.

Felicidades a los tres, porque habéis diseñado

y elaborado tres menús dignos de la final de "MasterChef VIII".

Cada uno a su manera, ha sabido plasmar en ellos su evolución,

sin olvidar las raíces ni la cocina de base.

Uno de los tres está a punto de alzarse con el trofeo

y ser proclamado el nuevo masterchef,

en este momento, quiero que os acompañen vuestras familias

y los exaspirantes, por favor, bajad.

(Aplausos y gritos)

Me gustaría que ganase Andy, pero...

Estaría muy contento si ganara Ana o si gana Iván.

(SONSOLES) Chicos, suerte a los tres.

Lo habéis hecho genial. Pensé que Ana tenía posibilidades

de ganar, pero ahora tengo dudas de si va a ganar Iván.

-Vamos...

Ana, Andy, Iván habéis llegado a este combate final

y os da un privilegio especial que os habéis ganado a pulso.

Ocupar nuestro lugar para conocer el nombre del vencedor.

Así que, por favor, adelante.

(TODOS GRITAN Y APLAUDEN)

Cómo se ven las cosas desde aquí. (ANA Y ANDY RÍEN NERVIOSOS)

(ANDY) Te subes ahí a la pastilla con la M de "MasterChef",

miras al frente y se ve todo distinto.

No quiero poneros más nerviosos ni haceros esperar más,

pero os recuerdo lo que está a punto de conseguir el ganador:

el trofeo que lo acredita como octavo masterchef España,

la posibilidad de publicar su propio libro de recetas,

el máster Cocina Técnica y Producto del Basque Culinary Center

y, por supuesto, 100 000 euros en metálico.

Pero ninguno de los tres se va con las manos vacías,

por eso vamos a comunicar, en primer lugar,

el nombre del tercer clasificado

que se va a llevar el curso de especialización de ocho semanas

del Basque Culinary Center, ese aspirante es...

¡¡¡IVÁN!!!

¡Enhorabuena! (TODOS APLAUDEN)

(IVÁN) Desde el primer minuto hasta el último he pensado en ganar,

me vi con posibilidades pero mis compañeros han sido mejores

en este caso y tengo que darles la enhorabuena,

no puedo hacerlo de otra manera.

¿Qué sientes, Iván? Bueno, me pica un poco por dentro.

(RÍEN)

Quería algo más, pero...

no puedo estar más agradecido a todo lo vivido,

he disfrutado muy muy mucho, tengo dos grandes rivales

a mi lado, Andy me ganó la partida. (TODOS GRITAN Y APLAUDEN)

Y solo agradeceros absolutamente a todos por darme la oportunidad

de dejarme estar aquí y vivir esta experiencia maravillosa, gracias.

Enhorabuena, Iván. (TODOS APLAUDEN Y GRITAN)

(IVÁN) Estoy muy orgulloso de lo que he hecho

y creo que el camino empieza ahora, creo que...

"MasterChef" puede darme muchas cosas,

creo que le he dado lo que he podido

y él me lo va a devolver con creces.

Ana, Andy, ahora sí...

Solo uno se puede llevar el título de "MasterChef VIII".

Y el ganador de la octava edición de "MasterChef España" es...

***¡¡¡ANA!!!***

(Música, gritos y aplausos)

(ANA) Es que no me lo puedo creer, he ganado yo...

Ana Iglesias y he ganado "MasterChef",

ya no sé qué puede pasar más.

(Música, aplausos y gritos)

(TODOS APLAUDEN) (ANA Y ANDY SE FELICITAN)

(ANDY) Segundo, la verdad es que lo sabía,

lo sabía porque Ana ha cocinado mucho mejor yo.

Así que... simplemente, solo me cabe decir...

Ana, enhorabuena por ganar "MasterChef".

(ANA) Mi historia en "MasterChef" acaba con lluvia de confeti rojo

que llevo diciendo todo el programa que me da suerte el delantal rojo.

¡¡¡Os quiero!!! (TODOS GRITAN Y ANIMAN A ANA)

Es algo que nunca, nunca, nunca imaginé que me pasaría,

esto acaba de la mejor manera...

Mejor manera posible y... lo recordaré toda mi vida.

(Música, aplausos y gritos)

(IVÁN BROMEANDO) ¡Eso no lo quiere, Jordi, pásamelo, no lo quiere!

Toma, esto pesa. ¡Me encanta que pese!

-¡Bravo, Ana! ¡¡¡Bravo!!!

(Música, aplausos y gritos)

(ANA) Los sueños se cumplen, este trofeo solo representa eso:

si persigues tus sueños, todo se puede lograr, el mío se ha logrado

y seguiré en ese camino dándolo todo.

La cara de Ana lo dice todo: felicidad en estado puro.

Ya es la nueva MasterChef España ha trabajado mucho para conseguirlo

pero el esfuerzo ha merecido la pena.

Termina una edición muy reñida,

muchas gracias a todos los aspirantes

por compartir sus ilusiones con nosotros.

Nos vemos muy pronto en la quinta edición de "MasterChef Celebrity",

mientras ya saben pónganle...

(TODOS) ¡¡¡SABOR A LA VIDA!!!

(Música, gritos y aplausos)

(ANA, GANADORA DE "MASTERCHEF VIII") Estoy plena de confianza, seguridad

y orgullo, entré aquí con un sueño y la realidad es que soy ganadora

de "MasterChef", así que me quedo con eso.

¡Quien la sigue la consigue!

(Música y aplausos)

MasterChef 8 - Programa 13 - Final

06 jul 2020

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