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Para todos los públicos MasterChef 8 - Programa 12 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Aspirantes, la comanda os llegará a vuestras tablets.

Hummus con "croités" de verduras. -¿Dónde tengo el pimentón? Aquí.

-Me voy a pedir un steak tartar. -Nuevo pedido.

¿Guacamole, verdad? Lo tenéis que traer al saloncito.

Espero que sea de vuestro agrado. -Qué pinta tiene eso.

Chicos, tenéis lo pedido. -¿Otra vez?

-Se han pasado tres pueblos. -Ahora, cachopo.

En mi vida me he rendido, pero esto me ha superado.

El de Luna es terrorífico. El de Andy está rico.

El de Andy es una sosainez. Yo lo tengo bastante claro.

El de Ana, el de Ana está perfecto. Gracias.

¡Felicidades! ¡Qué alegría!

Aspirantes, bienvenidos al centro de operaciones

de la Cruz Roja en Madrid. Lo estáis haciendo genial.

Venga, que lo sacamos, con calma, pero sin parar.

Veo ahí un poquito de lentitud, necesito más acción.

Acción, vamos, vamos. Está difícil, estoy preocupado.

¡A ver, a ver! No voy a permitir que las personas

que están esperando esta comida, coman a destiempo.

Vamos a emplatar entre todos. ¡Aquí faltan gritos y mosquearse!

Lo tenéis fatal, ¡a correr!

Tenéis que replicar este postre en 100 minutos.

Veo que no llego. -Vamos, Juani, vamos.

-A Iván le veo muy concentrado. -Ya lo está montando en los moldes.

Tiene agua. -Tiene agua, Andy.

-Andy, que tiene agua.

Directas a eliminación, uno para ti y otro para ti.

Madre, ¡ay! -Jolines, tío, pobre.

Está todo cortado. El aspirante

que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

Juana. ¡Grande, Juana!

(LLORA)

(Sintonía)

Buenas noches y bienvenidos a la semifinal

de la octava edición de "MasterChef".

El trabajo y el esfuerzo que han realizado los aspirantes

en los últimos cuatro meses les ha traído hasta la recta final.

Hola. Vienen con muchas ganas

de afrontarla y seguro con muchos nervios y emoción

y eso aún no saben que en esta edición

el combate final lo van a disputar a tres.

Buenas noches. -Buenas noches.

Aspirantes, buenas noches (TODOS) Buenas noches, chef.

Bienvenidos al penúltimo programa de la temporada

y enhorabuena a los seis porque ya sois semifinalistas

de "MasterChef VIII". (APLAUDEN)

(IVÁN) ¿Quién me diría a mí cuando llegué que estaría aquí?

Semi, muy bien, pero final, te estoy esperando.

Hay un vació en estas cocinas

importante, el que ha dejado Juana, Mucho.

Luna, ¿en qué vas a echar de menos a Juana?

Mira, estoy extrañando muchísimos sus abrazos, sus besos,

su calidez, todo, es que era la luz de la casa

y ha dejado un vacío enorme, enorme.

Alberto, tú tenías también una relación

muy especial con Juana. ¿Qué has sentido al entrar

en estas cocinas y no verla? Pues sientes la falta

de una persona que convives con ella un montón de tiempo

y que le coges mucho cariño.

Sobre todo, lo que más echo de menos es reírme con ella

porque nos reíamos un montón ella y yo, entonces

pues se echa en falta. (ALBERTO) Con Juana

hicimos un vídeo haciendo de D.J.

entonces estamos abiertos a que nos llamen

para contrataciones donde sea.

José Mari, ¿qué traes ahí?

(Risas)

Es un libro con mis recetas. Has cambiado la cara de Aleix

por la tuya. Tuve un duelo con Aleix que le gané

y al día siguiente me encontré esto así en casa.

El día que conseguí el pin de la inmunidad.

Y no sé si fue Ana o Alberto me regalaron este libro tan bonito.

"Las recetas de Chemi". (RÍE)

(ANA) Él que quería un libro de recetas

pues aunque no sean las suyas

por lo menos tiene su foto a ver si le vale.

Oye, ¿satisfecho con la decisión de haber utilizado el pin

para estar aquí en la semifinal? Sí, estoy satisfecho,

me lo jugué en tres ocasiones, casi me trajo más disgustos

que beneficios con mis compañeros y es lo que no quiero

y, bueno, ahora estoy en igualdad de condiciones

con ellos y nada, a seguir remando.

Oye, ¿cuántos gallos, pollos, pollitos,

crees que puede haber en la final? Creo que estamos aquí los seis

porque tenemos un nivel de cocina bastante elevado

y a mí me gustaría retarme con cualquiera de ellos,

lo he dicho siempre, yo voy navegando, en mi camino,

y si llego, que me encantaría, sería un sueño hecho realidad

y cumplir una promesa que hice. ¿Qué promesa?

A mi hija le dije: "Llegaré a la final, Carlota".

(JOSÉ MARI) A veces, hablo demasiado y a mi hija

le dije: "Llegaré a la final".

Y, sí, me siento un peso muy fuerte aquí

porque quiero hacerlo bien.

Luna, Ana, venís las dos con el delantal negro

que os di por ayudar a Andy desde la galería

en el programa anterior.

Yo no entiendo cómo en ese momento

a mí se me escapa ayudar a este hombre

cuando es que ya lo dije no es santo de mi devoción.

Si dijéramos que ayudo a Iván, bueno, lo puedo entender.

No fue por ayudar a Andy y él lo sabe, perfectamente,

se nos escapó porque son muchos nervios

estar desde ahí y ver que no puedes hacer nada.

Pero, bueno, nada, muy arrepentida y queriendo ahora hacerlo

lo mejor posible para ganarme el blanco.

Si lo hacéis bien en este reto, veremos si os quitamos

ese delantal negro. Si no, iréis a la prueba

de exteriores con él y, por supuesto,

a la prueba de eliminación.

(RESOPLA) Venga, más nervios todavía.

Aspirantes, es el momento de dar lo mejor de cada uno.

Sabemos que os crecéis ante las dificultades,

así que, no nos queda más remedio que ser exigentes.

Mola. Por favor, ocupad

vuestros puestos de cocina.

(LUNA) A saber qué habrán metido en esta caja tan grande.

Se me ocurre muy elaborado y a la altura de este programón,

Bonita. Aspirantes, como estáis viendo

tenéis una nueva caja misteriosa. ya habéis encontrado casi de todo.

A la de tres quiero que levantéis las cajas

todos a la vez: Una, dos y tres.

(SE SORPRENDEN)

¡Ay, qué fuerte! -Joder, qué bonita.

(RESOPLA) Qué pasada, tío.

(ANDY) La quiero como sea, estoy ahí palpándola,

viendo la tela... me la quiero poner ya.

Me queda, eh. -¿Se puede coger?

¡Buah, chaval! (ALBERTO) Lo primero que pensé

al ver la chaquetilla es en la cara de mi padre

imaginándome o viéndome con la chaquetilla puesta.

Sería el padre más feliz del mundo viéndome en el duelo final.

Ojo, eh. Queda bien, eh.

Iván, ¿qué sientes al tocar la chaquetilla?

Bueno, pues veo esta aventura un poco más cerca.

Queda muy bien el nombre, la verdad es que...

parece que me queda increíble, ¿qué pensáis?

Hay que ganársela y, Andy, ¿qué sientes?

Pues, chef, siento mucha emoción porque no os podéis imaginar

lo que he fantaseado con este momento.

Oye, Iván, ¿a quién crees que le queda mejor la chaquetilla,

a ti o a Andy? Sabes que a mí, a mí.

Hoy no quiero tirarme muchas flores pero me queda mejor a mí,

pero hablamos de una manera estructural solo.

Creo que te falta plumaje, pero al fin y al cabo

con esfuerzo la llenarás. -Sí, tiene mejor percha.

Alberto, te noto emocionado

al ver la chaquetilla con tu nombre.

La chaquetilla es por lo que estoy aquí,

entonces la ves aquí encima y te emocionas.

Creo que la persona que más orgullosa se sentiría

al verme con la chaquetilla sería mi padre que al final

es la persona que me ha enseñado, prácticamente, todo lo que sé.

Luna, ¿para ti qué significaría ponerte esa chaquetilla

con tu nombre bordado? Es que he levantado y digo:

"Como si fuese mi vestido de boda,

como sí quiero, sí quiero casarme con la cocina ya".

Me la quiero poner, no sé, es como un subidón muy fuerte.

Ana, si llegaras a conseguir esa chaquetilla,

¿a quién se la dedicarías? Pues yo creo que se la dedicaría

a mi padre porque...

porque sé que estaría superorgulloso

de que hubiese cumplido mi sueño por mis propios medios

y me haría una ilusión tremenda poder ponérmela y que me viese.

José Mari, ¿qué sientes al ver esa chaquetilla

al lado de tu libro? Sería un sueño

casi hecho realidad poder ponérmela.

Me quedaría mejor que a Andy e Iván porque como soy crunchito,

así un poquito gordito, como los chefs de verdad.

(JOSÉ MARÍA) Soy el típico chef como Pepe,

soy un poco más chef, más "chefote".

Ya sabéis que solo los duelistas vestirán

la chaquetilla con su nombre bordado

y os estaréis preguntando por qué os hemos mostrado

las chaquetillas en ese reto tan pronto, ¿verdad?

Pues sí. Tenemos que haceros

un anuncio muy importante. ¡Ostras

En esta edición el duelo final será a un combate a tres.

(Aplausos)

Así que el mejor del primer reto de esta noche se clasificar,

directamente, para el combate final.

No. (ANDY) Cada vez veo más cerca

mi restaurante, lo único que me queda

es hacerme con la chaquetilla

y ganar en el duelo final a quien tenga delante.

Antes de saber en qué consiste la prueba que os dará paso

a uno de vosotros al combate final, vamos a recibir a una invitada

que consiguió vestir

una chaquetilla con su nombre bordado.

Adelante, la subcampeona de la tercera edición

de "MasterChef Celebrity", Paz Vega.

(Aplausos)

Hola. Hola.

(PAZ) Estoy encantada y feliz de volver a "Masterchef"

porque para mí entrar aquí es entrar en mi otra casa.

Bueno, Paz, lo primero, buenas noches

bienvenida de nuevo. Gracias.

Uno de los aspirantes se pondrá la chaquetilla

con su nombre al final de este reto,

¿recuerdas ese momento en que conseguiste la tuya?

Pues, claro que lo recuerdo, fue un momento superemocionante,

la verdad, en aquella prueba nos tocó hacer un plato aquí de...

De Jordi. De Jordi

y eran unos platos dificilísimos, entonces, de repente

conseguir la chaquetilla haciendo un plato tan difícil

fue un momento de mucho orgullo. Confiésanos, ¿alguna vez

has deseado volver aquí a ponerte ante los fogones?

Pero, por supuesto, claro que sí, me encantaría.

Ustedes me llamáis mañana y me tiro de cabeza,

dejo lo que tenga que hacer, de verdad que sí.

Repetiría con los ojos cerrados.

Aspirantes, imagino que estaréis deseando saber

lo que oculta esa campana. (TODOS) Sí, chef.

Pues, por favor, poneos delante de cocinas.

(ANA) ¡Uf, qué nervios!

(ALBERTO) Llegar a la final significaría acariciar

mi sueño que es ganar "MasterChef" para poder abrir

mi propio restaurante, para poder trabajar

con los mejores chefs, para conocer el mundo

de la gastronomía mucho más a fondo.

¡Guau, buah, brutal!

¡Toma vanguardia! Bueno, Jordi, por favor...

cuéntales qué es este platazo.

Me ha hecho gracia que Paz diga que logró la chaquetilla

con un plato mío porque uno de vosotros

tiene esa posibilidad. Es un plato servido en ABaC

así que tiene tres estrellas y parece muy sencillito.

Es un plato de transición, de lo salado a lo dulce.

Tiene seis distintas infusiones con las que hacemos seis esféricos

que van envueltos en un caldo de 12 verduras distintas.

Esas verduras las infusionamos a 90 grados para obtener un caldo

muy, muy expresivo que envuelve esas seis bolitas

y a seis complementos que ligan entre verduras

y quesos como la nuez, el plátano, el "shiso" verde...

Parece muy sencillo, pero esconde una de curro.

Me encanta que parezca sencillo. Vais a tener que replicar

este plato mío de tres estrellitas.

Andy, ¿cómo lo ves? ¡Buah, brutal! Me apetece, chef,

y me apetecería llevarme la chaqueta con este reto, sí.

Y, Luna, ¿qué, cómo lo ves? "Fenomenality".

Me encanta, es maravilloso.

De verdad, es que...

(LUNA) Donde haya una tablita de queso bien cortadito,

así rico, que déjate de esferas, déjate de esferas, hombre de Dios.

Aspirantes, en este reto os tenéis que esforzar al máximo,

sin excusas y no solo porque sea mi propuesta

ni porque esté en juego una plaza en el combate final

sino también porque lo probará

el Olimpo de la crítica gastronómica

de muestro país. ¡Ostras!

En el cajón encontraréis unas pegatinas de colores

que pegaréis en vuestro plato antes de que termine

el tiempo de cocinado. (TODOS) Oído, chef.

Así es, cuando termine,

lo llevaréis al restaurante donde los cataremos nosotros

junto a cuatro de los críticos gastronómicos

más importantes de este país. ¡Guau, guau!

Paz, ¿puedes dar algún consejo antes de afrontar este reto?

Bueno, yo os diría que estéis muy tranquilos

porque yo he pasado por esto y es muy difícil.

No deis un paso en falso, que estéis muy seguros

de la elaboración que habéis hecho que esté bien

para pasar a la siguiente y si estáis aquí

es porque podéis hacerlo, así que, mucha suerte.

(TODOS) Muchas gracias.

Tendréis 90 minutos para replicar este plato.

¿90? Y, atención, debéis hacer

tres raciones cada uno.

Os recuerdo que está en juego la primera chaquetilla,

encontraréis en el supermercado las cestas preparadas

con todos los ingredientes necesarios, ¿entendido?

(TODOS) Sí, chef. El tiempo comienza

en tres, dos, uno... ¡Ya!

Venga. -Suerte, venga.

¡Dios, cómo pesa! -Cómo pesa esto.

¿Puedes? -Sí, puedo, gracias.

Suerte, chicos.

-Suerte a todos, chicos. -Suerte.

Ya empezamos con el tembleque. -¡Huy, estoy supernerviosa!

Mascarpone, ¿mascarpone para qué?

(ALBERTO) Vamos allá.

Bueno, Jordi, por favor, dinos las complicaciones

de este plato, por favor. Yo no he entendido nada.

¿Te gustaba el típico carro de quesos

en el restaurante? Sí.

Lo que más. Me encantaba, pero al no ser

algo elaborado decidimos hacer un plato

que fuese una degustación de quesos pero elaborados.

No parar, no parar.

Tenemos un agua con alga que es un potenciador

de sabor, la kombu, la hervimos que está un poco texturizada

y la hervimos con diferentes quesos.

A partir de ahí lo filtras, separas la grasa del suero

y tienes que enfriarlo, ver que la textura esté bien

y hacer esféricos con ellos y ya tenemos la degustación.

Y luego, estos quesos los abraza una infusión

muy expresiva de verduras, por lo tanto tienen que picar

doce verduras distintas, muy pequeñitas,

meterlas en una bolsa con agua, soja blanca,

ajo negro, chalota. Infusionar una hora a 90 grados

y el resultado es un caldo vegetal, solo vegetales,

pero es superexpresivo como un caldo de carne.

Sobra esto, fuera.

Lo importante de este plato es la organización,

tienes que estar muy tranquilo si no, una bola no te saldrá.

Está haciendo la pera ya. Luna hace los elementos finales

que están muy poco cortados. Debería hacerlo

en los últimos 20 minutos o 15. En los últimos 20 segundos.

Eso es. Es muy, muy complicada

la prueba de hoy, parece sencilla, parece que son cuatro bolitas

de nada, pero estoy superconcentrada,

ahora mismo nerviosa y espero darle todo el sabor

que le da este hombre a sus platos y a ser posible,

si me puedo llevar la chaquetilla, pues, mira, fliparía.

Buscar un equilibrio en todo esto.

Citronela quiero que tenga un sabor cítrico así que le pondré más.

Pitagorín, ¿quién crees que lo hará bien de ellos?

El que se organice bien, Ana lo puede hacer bien.

Los meticulosos siempre han sido Andy...

Sí, lo puede hacer bien. Porque él se organiza.

Iván es un hombre que sabe organizarse.

Ver la chaquetilla es un subidón brutal,

las manos van solas, a ver si no me corto un dedo.

Intentaré sorprender a Jordi con mi plato y a ver

si soy capaz de cumplir mi objetivo que lo quiero clavar.

(IVÁN) Hoy es uno de los días más importantes de mi vida,

el premio lo merece, lo daré todo y estoy muy, muy arriba.

Oye, son muy tremendos, ¿no? Tienen su genio,

en cuanto les dices: "Si hubieses puesto algo más".

-"No, pero yo creía". Las nuevas generaciones

vienen pisando fuerte. Los chavales jóvenes.

No sé si tienes algún favorito de los concursantes

de todos los que quedan. ¡Ay! No sabría decirte,

pero me gusta mucho Alberto. Es un hombre pausado,

serio, tranquilo. Me tomo esta prueba

como un desafío, sí que me encantaría ganar puntos

para que Jordi se fijara en mi plato y me cogiera

para poder practicar con él en el ABaC, por ejemplo.

¿Cuánto le metes de cada verdura? Muy poco.

Muy poco. Es que están haciendo mucho,

mirad, mirad. José Mari ha hecho verduras

como para cuatro recetas. José Mari tiene la calabaza entera,

no la ha picado. Si no tienes el peso justo

de verdura, no acertarás con el peso de agua.

todo tiene que estar perfecto

para un resultado perfecto, si no, algo fallará.

Mira, ¿ves Andy? Tiene menos cantidad

y hay más colores, está todo muy bien equilibrado.

José Mari lo ha hecho "freestyle", hay mucha verdura blanca metida.

Será un caldo tontuno de verduras. O habrá mucha cebollazas.

Tiene que estar todo muy bien equilibradito.

Un kilo de verdura, 250 de agua.

No sé, tío, yo echo un poco menos.

¿Cuánta agua hay que poner? Muy poquita,

si hay 400 de verduras, 100, por ejemplo, muy poca.

Luego saca el agua de la verdura. Claro, ese agua se calienta

y hace que el resto de verdura suelte su agua.

A ver, ya tengo las verduras en el RoNer, escaldé la bolsa.

De lujo, de lujo.

Ya estoy escuchando la máquina del RoNer.

Luna todavía ni se ha planteado meterlo en la bolsa.

Todavía sigue cortando, aún sigue cortando.

Alberto, la tengo diferenciad con unos flecos.

-Vale, yo haré como una sierra. -Guay.

Vamos, vamos, vamos. -Cómo va esta gente,

no quiero quedarme atrás.

Voy a cortar los quesos, son siete quesos:

Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis. Y ahora los seis quesos.

¿Los quesos tienen que ser de algún tipo?

Tienen que ser seis quesos que infusionen bien

y con sabores muy específicos. Empezamos con el roquefort.

Ese tipo de queso curadito que al hervir se separa

muy bien entre la grasa y el suero.

Y tienen personalidad. Claro, tienen personalidad.

Cómo me gusta este queso a mí. Me encanta, me encanta.

¿Qué? -¿Cómo vas?

-Ahí estamos. -Voy superlenta.

¡Madre mía! -Lu, ¿cómo vas, gordi?

Lo voy a meter en la bolsa al vacío.

-Dale caña, gordi.

¡Ay, Dios! ¿Puedo coger una bolsa más grande de vacío?

No, puedes colocarlo bien. Venga, que nos quitamos

el delantal negro. -¿Los tenéis todos ya en el RoNer?

-Sí, date prisa, Lu.

¿Sabes qué te digo? No, ya está. Luna, si no te das caña,

esa infusión no va a saber a nada.

No, por Dios, que me falta... El agua.

Aspirantes, habéis consumido los primeros 30 minutos.

Oído, chef. -Oído.

Y Luna sin meter las verduras... Ya voy, ya voy,

me están poniendo nerviosa. -Luna, mete eso ya.

Vale, déjense de show que yo voy a terminar mi plato.

Sí, ya te vemos, sí. Lo que queremos es que los guises.

Yo creo que... bueno, luego soltará su jugo.

Está nerviosilla. ¿Luna? No, no creo.

Ella es nerviosa.

¿Marcaste la bolsa, Luna? -Mira, la esquina de abajo.

Pero cuidado que no se te rompa. -No se me va a romper.

¡Ay, no! -¿Qué?

-Creo que se me ha roto. -¿La bolsa?

Le he clavado la... es que está a tope.

-Mira que la he avisado.

Hola. ¿Qué tal, José Mari?

¿Qué tal, Paz? Hola, chef. -Bien, ¿y tú?

¿Dónde tienes las verduras, amigo? ¿Las verduras? En el RoNer.

¿A ver la calabaza? Se me olvidó.

Qué enterita está. Me la olvidé.

La receta está pensada para que no le falte nada,

pesada a la perfección con todos los elementos,

cuando falta uno, le falta algo. ¿Citronela pusiste dentro?

No. ¿Y por qué veo el ajo negro entero?

Lo siento, chef. ¿Esto no lo has puesto tampoco?

Las verduras te harán muchas cosas, pero lo que te da esto

la citronela y el ajo negro es casi tan importante

como las verduras. Lo intento corregir.

Lo veo un poco regular, pero si lo corriges...

José Mari, ponte las pilas y hazlo bien.

Pero intenta arreglarlo, eh. Luna, ¿qué?

No me mires que se me rompió la bolsa.

Nunca vi romper una bolsa de vacío, ¿cómo lo hiciste?

Porque fui a marcarla... Y la marcaste con la tijera.

(RÍE) No, pero ha sido al meterla

que está muy lleno el RoNer.

Es que el RoNer tiene su secreto y sus cosas.

(RIENDO) ¡Dios! Sí.

Es que está petado.

¡Ou, yeah! Cómo huele el queso manchego de bien.

Ralla los coladores.

Mírala. Date una vuelta por la cocinas,

Luna, si quieres. No, ya estoy.

Vale, vale. ¿Te has puesto con los quesos o no?

Me pongo ahora. -¿Te pones ahora?

-Sí, voy tarde.

Está dando chacharita a los demás.

Hombre, dirá: "Me das un delantal negro,

¿qué más me puedes hacer?" Claro.

Yo no he hecho nada.

Hala, pues ya estaría.

Nuestro amigo José Mari se dejó la calabaza,

el ajo negro, la chalota, la citronela...

Pues hace otro caldo que no tiene nada que ver

con el tuyo. Perdió mucho tiempo

para hacer las infusiones, el único que está avanzado, Iván.

Sí. Ana lo hará bien.

¿Y Andy? Andy está colando.

¡Ou, yeah! Vamos a ver a Andy

y te digo a ver cómo está. Está colando la infusión,

eso es que algo tiene,

vamos a verlo. Venga.

¡Ay, madre, que me falta esto! Acabo de empezar con la infusión.

Hombre, Andy. Hola, muy buenas.

¿Qué tal, Paz? Encantado. Es un devorador de "celebrities"

con lo cual me imagino que estarás contento

que esté Paz aquí. Sí, es un placer.

Te diré que tiene ese punto pijo y él se veía reflejado en Tamara.

Sí, vi lo nerviosito que te pusiste cuando...

-Sí, no sé por qué, la verdad. -¿Qué tal, cómo vas?

¿Cómo lo llevas? Aquí con las infusiones.

Está en un baño María invertido porque luego echaré

el gluco y para eso necesito que esté frío.

¿Te ves con la chaquetilla mirando por encima del hombro

al resto de tus compañeros? Él lo haría.

Cómo no si he fantaseado con ese momento

desde que entré en plan: Y el primer finalista es Andy.

Y voy ahí... y me la ponen.

¡Madre mía! Bueno, bueno, Iván, esta chaquetilla es de Andy.

Tiene mi nombre, Iván. Lo tiene clarísimo.

Del hecho al trecho... -Muy cerca os han puesto.

Ya, así lo vigilo desde aquí atrás

y si necesita ayuda, se la digo. -Espectacular.

Voy a ver la talla de la chaquetilla

a ver si es la tuya. Nos vamos, que vaya bien.

Muchas gracias, hasta luego, Paz, gracias.

Ya puedes correr, Iván, no vas a hacer nada.

Menudo fenómeno. (ANDY) Iván está más a ver

a lo que hago o a lo que digo que a su cocinado

y bueno, es normal, está más perdido que un pulpo

en un garaje con tanta esfera.

Creo que no se siente cómodo, me alegro.

Vamos a ver a Ana, Paz. Muy bien.

Estoy preocupado, estoy preocupado. Hola, chef, hola, Paz.

Hola, Ana, ¿cómo vamos, mujer? Pues bien, tengo ya el caldo

en el RoNer. Menos mal, menos mal.

Tengo el agua con el alga kombu. -Claro, pero no tienes todavía

ningún queso infusionando, todavía no.

-Tengo todos los quesos ya pesados y todo y me voy a poner ahora

a cortarlos porque como es tan preciso el caldo

pues no me dio tiempo, pero me pongo ya.

Eso, rápido que vamos mal de tiempo, pícalos bien

o rallarlos, lo que quieras para que infusionen bien

y suelten todo el suero. ¿Te ves en la final, Ana?

Me veo en la final. ¿Por encima de Andy incluso?

Por encima de Andy incluso, sí, soy un poco más humilde que él.

-Claro que sí, una sueña, tienes que soñar.

Andy lleva viéndose en la final

desde antes de apuntarse al casting.

Él se veía en la final. Ya iba de ganador.

Bueno, parece que lo tienes, pero hay que darle ese empujoncito

de rapidez. velocidad. Velocidad.

-Ahora me meto toda la caña que pueda.

Claro que sí. Suerte, Ana, suerte, vámonos.

Suerte. -Gracias, hasta luego.

No corras mucho, Luna, eh.

Lo dices irónico, ¿verdad? (IRÓNICO) No.

Me tengo que dar más prisa.

Estoy viendo a José Mari, ha cogido la bolsa,

la ha sacado y ha metido los elementos, será poco tiempo

pero lo ha intentado corregir.

A esto le queda nada.

A ver, Luna, lunera, cascabelera. -¿Qué tal, corazón, cómo estás?

Un placer enorme Tú eres actriz, además.

Sí, la amo, es maravillosa. Aparte del delantal negro,

la chaquetilla que es para ella como un traje de boda

y te aparece Paz Vega. Lo que me faltaba ya,

lo que me faltaba, estoy sudando la gota gorda.

Todo te descentró y vas muy tarde. No, muy tarde tampoco, ¿no?

Bueno, no tienes ni el agua puesta para infusionar

y no sé qué decirte ya. Estoy pesando y me di cuenta

mientras he puesto el queso ahí que me faltaba el agua.

Hay cosas que se hacen mientras cortas el queso,

así que, ¡pon el agua! Es organización.

Pongo el agua, pero ahora me descuadra todo.

Poner el agua te descuadra el peso, ¿quieres poner el agua?

Tengo que poner ahí... ¿Qué tendrá que ver?

Pon el agua, Luna, que se vaya haciendo.

Vale, vale. Es que, chica...

Has empezado con la pera que era lo último para hacer

y me estoy volviendo loca, de verdad. ¿No vas a medir?

Sí, luego lo sumo -¿Lo mides ahí mismo,

aquí mismo lo vas a medir? -Vale, voy a medir.

Mira, se ha enamorado en el programa.

Entonces está que no da pie con bola

entre una cosa y otra. Alberto, el que te gusta a ti.

Te entiendo, perfectamente, hija. -Pon un Alberto en tu vida.

Vámonos. Venga, gracias, chicas.

Este plato lo voy a clavar.

Ya está y esto que lo voy a medir otra vez porque no me fio.

No, Iván, no, Iván, no.

Aquí tienes a "Iván", lo llaman el terrible.

Hola, Iván. -Hola, ¿qué tal, cómo estás?

Sí es verdad que empezaste en los primeros programas

como combatiente, pero bien,

eso demuestra que estás seguro de ti.

-Bueno, quizás, nervioso o exigente y, a lo mejor,

mi carácter o mi carcasa no es la más adecuada

para que se entienda. -Oye, muy bien.

Se olvidó que los exigentes somos nosotros.

Claro. Pero en el cocinado es organizado.

Ya. Mira Luna, no tiene ni el caldo.

El caldo, sí. ¿Qué te pasaría por la cabeza

si Andy se lleva la chaquetilla? Que casi cumple su sueño

cuando me encuentre en la final, eso me pasaría,

pero creo que iba a estar exultante,

por decir: "Tenía razón y con este toque que lleva...",

a ver quién lo paraba después. -Como lleguéis Andy y tú a la final

eso va a ser la tercera guerra mundial,

pero, vamos, no me lo pierdo. Sería digno de ver.

A ver qué pasa, a ver qué pasa. Suerte, Iván.

Muchas gracias, de verdad.

Ritmo, Andy, que no te pase lo de la última vez.

A esto le queda nada, ya estoy casi.

-Me quedan solo dos.

Vaya prueba. -El alginato

lo tendría que poner ya. ¡Ah! No,

que no tengo la infusión hecha. Venga, caliéntate, cariño,

venga, te voy a poner bien.

(Música)

Aquí, por lo menos, está todo limpito y organizado.

Lo tiene organizado, las infusiones... ¿Qué tal vas?

Tengo las infusiones casi listas.

Las he texturizado con xantana y me voy a poner a hacer

las esferas. Paz, ¿qué te parece

el novio de Luna? ¡Ah, pues fantástico!

La tienes muy desquiciada... O el amor o no sé...

Luna es un poco alocada. Yo soy más calmado

y, a veces, chocamos. Es muy bueno.

Te viene muy bien ese equilibrio,

porque este es demasiado tímido. Lo pasa fatal.

Y yo he visto ahí una chispa... ¡Qué bueno!

-Ahí, ahí. -Si llegáis a la Final los dos,

eso sería... apoteósico. ¡Qué bonito!

¿Te ves con la chaquetilla? Ojalá.

¿Te mueres? Me muero de ganas.

Es una emoción increíble. Es como llegar a la Final,

es como ya ganar, es como... tener la chaquetilla ya.

Ya está, se cumplió el sueño. Mucha suerte, Alberto.

Gracias. -Bueno, ¡chao! ¡Suerte!

(ALBERTO) Estar en la Final sería,

prácticamente, tener el sueño cumplido.

¡Uy, qué calor, por Dios!

El gluco... Un poquito de esto ya directo.

¡Venga, voy ya!

Vaya recetita se le ha ocurrido al Jordi Cruz.

¡Vaya recetita! Vale... Lo voy a colar ya.

Una... (PAZ) Tampoco veo yo que corran.

Nosotros corremos más. Esto nos da sensación.

Corren los últimos diez minutos. ¡Ay! ¡Me queda poco!

Pero no han corrido desde el principio.

No me da tiempo. Es que no es lo mismo trabajar

rápido, que ir con prisas. Claro.

Eso es. Es muy diferente.

Tres. Ya está.

¿Lo has echado? Lo del "gluco". -No.

¡Uf! ¡Qué maravilla, por Dios!

Baño de frío necesitaría.

No, no, me da miedo. ¿Cómo lo has enfriado tú?

-¿El qué? -El queso.

Solo, en los boles. -¿Sí?

Sí.

¡Aspirantes, últimos diez minutos.

-¡¿Qué?! -¡Oído, chef!

-¡Oído, chef! -¡Me faltan quesos!

¡No me lo puedo creer!

Y me faltan quesos. O sea... ¿Qué me ha pasado? No lo entiendo.

¡Ay, pobre! Lo lleva "regulera". ¡No!

Voy a hacer la de estos tres quesos,

porque los seis no los puedo meter.

Sí.

¡Ay! ¡Quema, quema, quema!

¡Qué maravilla, por Dios! ¡Qué evolución!

Igual, hace falta. ¡No me lo puedo creer!

A José Mari no le salen las esferas, eh.

Está sacando ahí unas cosas muy raras...

¡Vaya prueba!

Estás disfrutando, eh. Estoy disfrutando mucho,

pero estoy sudando mucho.

Está haciendo unos guarreteos de mucho cuidado.

Sí, ¿no?

(ANDY) ¡Oh! ¡Espectacular!

No lo entiendo. Pero vamos... Ni de coña.

No sé qué me ha pasado.

Ya huele a la verdurita, eh. Sí.

Pero... no huele muy bien este. Hay mucha cebolla.

Le ha puesto mucha. Huele a caldo de cebolla.

¿Te salen, Luni? -¡Tío, no me salen, eh!

No lo entiendo. Es que no lo entiendo.

Los que no van a llegar son... o bien, José Mari y Luna,

que son los más nerviosos y los más atacados.

(LUNA) ¿Habéis quitado ya las verduras?

(IVÁN) Sí.

¡Madre mía! Es que... imposible.

¡Churri, si te sobra alguna esfera que esté pachucha, pásamela!

-Sí. -La textura del queso es

supercomplicada... de hacer esferas.

Tres raciones eran, ¿no? -Sí.

Es que tengo que hacer más esferas. Es que no... ¿Qué me pasa?

¡Qué bueno! -Las peores esferas de mi vida.

Uno, dos... y tres.

¡Aspirantes, último minuto! (ANA) ¡Oído, chef!

(IVÁN) ¡Para! Que se me olvidan cosas, tío.

A ver... -¿En serio?

¿Lo tienes? -Ya los tengo, tío.

El peor cocinado de mi vida. No entiendo... No entiendo.

¡Ay, que le he echado mucho caldo!

A ver, tío, qué tal te han quedado.

No, no. Es que... ¿Hola? ¿Hola? No lo entiendo.

Me tiene que pasar esto...

(ANA) Lu, ¿has puesto todos los quesos?

Mira, Ana, no he puesto todos los quesos.

Me han faltado dos quesos, dos quesos y elabo...

Diez, nueve... (LUNA) ¡No, no! ¡Un momento!

Ocho...

Siete, seis... ¡No me lo puedo creer!

Cinco, cuatro... ¡La pegatina, Lu!

Tres, dos, uno...

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

La pegatina se me ha olvidado, pero se reconoce a leguas

que es mío. No me hace falta pegatina.

Y lo siento por el tercer plato, que no tiene ni una esfera.

(JOSÉ MARI) Estoy fatal porque tenía las elaboraciones

pero no me dio tiempo a emplatar.

Un desastre. El peor día de mi vida en "MasterChef".

Si quieres aprender todo lo que necesitas saber

sobre cocina, tenemos una novedad. A partir de ahora,

la Escuela Online de "MasterChef" amplia todos los meses

sus contenidos para que puedas convertirte

en un auténtico "MasterChef".

Más de 300 clases con nuevas recetas y trucos

para sorprender a tu familia y amigos con platos deliciosos.

Ya lo sabes, entra en la Escuela MasterChef.

Aspirantes, el tiempo ha terminado. Llega el momento de la cata.

Pero antes, vamos a despedir a nuestra queridísima Paz Vega.

Oye, si hacemos un "celebrity stars", en la Escuela Online...

Ajá. Podemos hacer

"mastercelebrity class". ¡Ah, fantástico! ¡Me encanta!

Me apunto. Haces una clase buena

con el "carrot cake", que sé que te gusta.

Me sale muy bien. Nos haces una clase "celebrity"

para la Escuela Online. ¡Fenomenal! ¡Hecho!

Claro. Contad conmigo.

Gracias por venir. Aquí te esperamos.

Gracias a vosotros. Un placer, Paz.

¡Gracias, Paz! Siempre es un placer estar aquí.

¡Suerte, chicos! ¡Chao! ¡Adiós!

A mí me encantaría que hiciéramos un sofrito

de "celebrities" y seguir aprendiendo,

porque aquí se aprende mucho de cocina.

Aspirantes, ahora sí llega el momento de la cata.

Por favor, traed vuestros platos al restaurante.

Dejad uno en cada mesa.

(ANA) Yo estoy muy satisfecha con el trabajo que he hecho.

Creo que me he esforzado al 100%.

Creo que mi plato está bien, que viendo los de los compañeros

está bastante decente.

sí que... que sea lo que Dios quiera.

Yo, desde luego, he puesto toda la carne en el asador.

Aspirantes, para comenzar la cata tenemos que recibir

a nuestros invitados.

¡Adelante, María Ritter, directora de la "Guía Repsol"!

¡Don Borja Matoses!

Editor de uno de los blogs gastronómicos más influyentes:

Cuaderno de Matoses.

Don Carlos Maribona, de "ABC", crítico gastronómico.

Y Andrés Rodríguez, director de la revista "Tapas".

(ANDY) Supone mucha presión que vayan a probar tu plato

el Olimpo de la gastronomía aquí en España,

pero es verdad que, también, oye... te gusta.

Don Carlos Maribona, dos veces Premio Nacional de Gastronomía,

autor del blog Salsa de Chiles. Don Carlos, ¿qué debe tener

un plato para que te conquiste?

Bueno, yo creo que lo principal es que esté rico.

Si el plato no está rico,

todo lo demás no sirve. Esa sería la primera clave.

Hay otros elementos que son secundarios

pero también son importantes. Como la aparente sencillez

del plato, que aunque haya mucho trabajo detrás, no se note.

Y luego, por supuesto, que los sabores estén equilibrados.

Muy bien. Andrés Rodríguez, de la revista "Tapas",

consiguió el Premio Nacional de Gastronomía

el primer año de su lanzamiento.

Pero tú has dirigido y editado revistas muy diferentes

como "Rolling Stones", "Harper's Bazaar", "Esquire"...

Andrés, la gastronomía... ¿Crees que es una moda

o está de moda? Si entendemos que es una moda

como algo que va a pasar, no va a pasar.

Está aquí para quedarse desde hace años.

Son tiempos de marca personal y de redes sociales

y, también, de disfrutar. Yo creo que ahí la gastronomía

tiene un futuro muy prometedor.

Así esperamos.

María Ritter, eres una de las mujeres más poderosas

de la gastronomía en España y confiesas que cada vez

que vas a un restaurante, al final, casi siempre

encuentras "peros". ¿Te basta una sola visita

o tienes que ir varias veces?

A ver, es verdad que desde que asumí este puesto,

me he vuelto muy "ratatouille".

Encuentro pegas... Más que pegas, es que estás buscando

continuamente la exigencia.

Pero... el tema de volver a los restaurantes yo creo que es

fundamental porque depende mucho de la compañía,

depende mucho del humor en el que estés.

Entonces, creo que hay que ir más que una vez,

pero hay que disfrutar. De eso se trata, de disfrutar.

Borja Matoses, a pesar de ser el creador de uno de los blogs

más importantes de nuestro país, Cuaderno Matoses,

¿te sigues considerando un aficionado y no un crítico?

Yo creo que sí. Figuras como Carlos sí tienen esa lectura

más profesional, pero, quizás,

los aficionados... Y más durita.

Y más durita. Y, quizás, los aficionados tenemos

una visión más disfrutona.

Estos ya estarán viendo 20 000 defectos en el plato.

Bueno, el plato que vais a catar, es una réplica de los aspirantes

que han hecho de un plato de Jordi Cruz.

Está en juego la chaquetilla del primer duelista

para el combate final y, por eso, necesitábamos un reto exigente,

a la altura de las circunstancias.

Imaginaos un plato entre lo salado y lo dulce.

Seis esféricos, seis infusiones de diferentes quesos

con un caldo hecho a baja temperatura

de 12 verduras distintas.

Y ese caldito os lo dejaré probar para que tengáis una referencia.

Señores, por favor... Gracias.

Gracias. Caldo vegetal, sin más.

Doce verduras con una mínima agua, una cocción muy suave...

Pero debe ser muy expresivo. Tira un poco a ajo negro, también,

un poquito de chalota fermentada, un cítrico que es la cidronela...

Plato de concepto que parece muy sencillo,

pero esconde muchos matices de sabor y a aromáticos.

(LUNA) Siento mucha presión en estos momentos.

Y el platito de Jordi Cruz

con tres Estrellas Michelín. ¡Agüita!

Carlos, Andrés, creo que tenéis un plato que tiene, solamente,

un caldo, sin esfera. Sí, el amarillo.

Debe ser alguien que no le dio tiempo a acabar el plato,

no lo ha puesto... Muy negro, muy reducido.

El amarillo aquí no ha puesto ninguna esfera. O sea...

José Mari. Aparte, ha reducido el caldo.

Verduras en un cazo hirviendo. Se lo ha cargado.

Qué cagada, tío. -¿Quieres probar

el caldo de este o qué? Por lo menos, probarlo.

-Vamos a probar, tienes razón. -Por probar el caldo.

-Parece muy concentrado, ¿no? -Sí.

Desde luego, sí. Superconcentrado. -¡Madre mía!

(MARÍA) Tal cual, el aspecto que tiene.

Muchísima reducción. -¡Muchísima, vamos!

(JOSÉ MARI) Quedé muy mal delante de los críticos.

Este está, claramente, incompleto.

Me hubiera gustado poder presentarles

todas las elaboraciones que he preparado.

Y, además, tanto trabajo para nada...

Este, el verde, tiene una balsa de aceite que no nos interesa.

Porque, seguramente, el verde no ha limpiado las bolitas

cuando las ha sacado del aceite

porque debía tener prisa... Vete a saber.

Es que no hay caldo. -Tienes un...

Como dice Jordi, una balsa de aceite

en la que flotan los quesos.

No. -Es muy fuerte.

Muy fuerte.

(IVÁN) El plato no acabó perfecto

y es lo que, realmente, me toca, porque creía...

O sea, puedo hacerlo perfecto este plato.

El rosita... El caldo no está mal.

Bueno, está mejor. -De momento, el mejor conjunto

es el rosa. -Por supuesto, sí

De todas maneras, es un plato difícil, eh.

Más intención de caldo, pero, desde luego, muy lejos

del sabor del caldo de Jordi. Si es que dan ganas de coger

un poco de este queso, un poco de aquel caldo...

del caldo de Jordi.

El azul no está mal, eh.

Alguna bola rota. Alguna bola rota.

Está bien, no está mal. Hay cositas que me gustan.

Tiene un poco más de intensidad.

Sí, quizás... sea el que más equilibrado está, ¿no?

Para mí, de momento, sí.

Bien. Bien. -Sí.

El azul es bonito. El moradito, el que solo tiene bolitas...

Caldo tenemos aquí, en cambio. Este, caldo tiene.

Este sí tiene caldo. -Aquí sí hay caldo.

Y este, en el espectro totalmente opuesto.

Demasiado ligero, acuoso...

A mí, el morado me parece soso el caldo.

Está soso. La bolita está sosa. Está supersoso.

Rosa, muy bien. Azul, un poco mejor.

Ese... Este...

Bueno... Qué pena que no le ha salido bien.

Aquí también hay alguna esferificación rota.

Me falta mucho sabor.

Creo que le falta mucho sabor.

-Se han roto dos quesos. -Sí.

Y este... Yo... -Mira la técnica.

En este, nada. Este rojo es muy sosete.

El rojo, el rojo. El rojo está soso como...

Totalmente soso.

(ALBERTO) Lo que no me gusta,

porque creo y considero que no es así, es que no estaba soso.

El caldo lo he probado, estaba bien de punto...

Si no, le hubiera puesto más sal.

El que más nos gustó, fue el azul.

Bueno, yo creo que... Fíjate, lo tenemos bastante...

-Bastante claro. -Sí.

Bueno, don Carlos, don Andrés, por favor... ¿Cómo estamos?

Pues muy bien. ¿Alguna conclusión de algún color?

Hay uno que nos ha gustado un poco más...

Que es el azul. El azul.

Que creo que es el que tiene más sabor el caldo.

El problema es que hemos encontrado los caldos, en general,

un poco bajos de... De intensidad.

Un poco bajos de intensidad.

Ese es el principal problema. Luego, en alguno, además,

las esferificaciones de queso se han quedado bajas.

Este plato necesita que los quesos, que son quesos potentes...

Se notasen cada uno Se notasen más.

Algunas han venido rotas.

Sí. Y un segundo mejor.

Pues iríamos al rosa. Iríamos al rosa.

Sí. Sí, porque tenía el queso como tenía que tenerlo

y, luego, el caldo estaba bien. O sea, no era el caldo

tan sabroso, pero era un caldo bastante digno

y el plato estaba equilibrado, que también es importante.

Eso es. ¡Fenomenal! Muchas gracias. Dicho queda.

María, Borja... Coincidimos, ¿verdad?

Aparte, ha sido... ¿Tenemos un ganador?

Sí, lo tenemos claro. Sí. ¿Quién es?

El azul. El azul.

El azul, claramente.

-Claramente. -Y después, el rosa.

Y después, el rosa. Coincidís con la mesa

de vuestros compañeros. Al 100%.

Lo tenemos claro. Muy bien.

Muchas gracias. A vosotros.

(ANA) Estoy supernerviosa. Quiero que los jueces decidan ya

y que esto me dé el pase directo a la final.

María, Borja, Carlos y Andrés, muchísimas gracias a los cuatro

por habernos acompañado en este reto

y por vuestra valiosa e impagable crítica.

Gracias y hasta siempre. ¡Nos veremos!

¡Un placer! ¡Gracias a los cuatro!

(IVÁN) Si Andy se lleva la chaquetilla,

es porque lo hizo mejor que yo. La semana pasada le adelanté

en un postre y esta semana, posiblemente, me adelante

y puede ser que se lleve la chaquetilla.

Espero que sea Ana, pero si no... Andy, bienvenido a la Final.

Aspirantes, después de escuchar la opinión de los críticos

gastronómicos, tenemos que deliberar para decidir

quién se va a poner la chaquetilla con su nombre

y se mete, directamente, en la Final.

Bueno... Han salido dos.

Andy, ¿te vas a desmayar? -Andy se desmaya.

Andy, tranquilo, hombre. Creo que Anita estuvo

un poco por encima. -Andy se desmaya.

Vas a ser tú. Vas a ser tú.

Oye, ya está. Lo tenemos.

Es tuyo, es tuyo, hermana.

Aspirantes, este es un momento muy importante y requería

un reto a la altura.

El plato de Jordi Cruz era complejo, pero conseguir

la primera chaquetilla no merecía menos.

Me imagino que si os hubiéramos planteado este reto

a cualquier de vosotros seis cuando llegasteis a estas cocinas,

habríais salido corriendo.

Imposible. Pero ahora, 16 semanas después,

nos alegra comprobar que todos habéis evolucionado y progresado.

Pero no todos habéis conseguido los mismos resultados.

Ha habido dos aspirantes que preferimos pensar

que han tenido un mal día,

porque ni siquiera han terminado los platos.

José Mari, has ido por libre y has hecho el caldo

como has querido, sin meter varios de los elementos...

No había esferas en algunos de los platos...

Un trabajo muy irregular, muy deficiente.

Estoy superavergonzado y te pido disculpas.

Me hubiera encantado poder emplatarlo, pero no me dio tiempo.

Al menos, poder presentarlo un poco más digno.

Antes has dicho que le prometiste a tu hija Carlota

ponerte una chaquetilla.

Si no pones interés por mi plato, al menos, por Carlota.

(JOSÉ MARI) Esta ha sido la peor prueba de "MasterChef"

desde que he pisado estas cocinas.

Para mí, es una decepción muy grande.

Bueno, Jordi, si José Mari ha trabajado mal,

¿qué decimos de Luna?

Un caldo sucio, que lo has hecho y has sacado un "aguachirri"

que para qué; has cortado los quesos al tuntún...

A ver, es que ni el primer día en las cocinas de "MasterChef".

Lo siento.

(LUNA) Me da vergüenza. Lo que tengo es vergüenza.

Vergüenza... Y siento que no solo me he fallado a mí misma.

Le he fallado a Jordi... He salido ahí diciendo:

¡Dios mío...! O sea... ¡Uf!

Ana, Iván, Andy, Alberto... Uno de vosotros sí se va a poner

la chaquetilla en unos momentos.

Iván, quizás, con los esféricos, has tenido más problemas.

No los escurrías bien al ponerlos en el plato,

con lo cual, había un exceso de grasa.

En fin... Una pena. Lo siento.

Alberto, tus esferas no eran infusión de queso,

eran una crema bastante espesa de queso.

Si a eso le sumas que el caldo está insípido

y que los matices no aparecen y que todos los esféricos

no están perfectos... es otro plato.

Entendido.

Ana, Andy... vuestros platos eran los mejores.

Habéis trabajado bien. Las esferas bastante bien ejecutadas...

Pero uno de los dos ha estado un poquito por encima del otro.

El mejor en esta prueba y que, por tanto, se va a poner

ahora mismo su chaquetilla, es...

¡Ana! ¡Vamos!

(APLAUDEN) ¡Vamos!

¡Felicidades!

No solo pierdes el delantal negro, sino que te pones...

(IVÁN) Casi nada.

Mejor imposible. Buen cambio, eh.

Enhorabuena, Ana.

Esto me lo quito ya. Esto no lo quiero ni ver.

(ANA) Soy la primera clasificada. No puedo estar más emocionada

y más contenta. O sea, es un sueño elevado a la undécima potencia.

Poquito a poco, lo voy consiguiendo y... Vamos...

Nunca jamás lo podría haber imaginado.

Ana, ¿qué pasa por tu cabeza en estos momentos?

Pues...

Que todo lo que podía conseguir, hasta día de hoy,

lo estoy consiguiendo. Así que... Nada, estoy muy emocionada.

Y me estoy acordando de toda mi familia..

Y nada, muy feliz.

Si tu padre estuviera aquí ahora mismo, ¿qué diría?

Bueno, mi padre y yo nos amamos. Entonces, se moriría de ilusión.

Y... me encantaría que estuviese en la Final y que me viese,

porque, encima, es muy vergonzoso

y me ha dicho mil veces que no va a venir.

Así que... sería genial si viniese. Pero, vamos, orgullo.

(ANA) Como mi padre no venga a la Final, creo

que se va a acordar de él todo el mundo.

(RÍE) Me encantaría que viniese

y verle la cara porque sé que sería de pleno orgullo.

Así que... más le vale venir porque si no, vamos...

me enfado a muerte con él.

Bueno, los cinco tenéis aún dos oportunidades para conseguir

las dos chaquetillas que quedan.

Ahora deberéis luchar en la prueba por equipos

para no venir con el delantal negro y abandonar estas cocinas

a las puertas de la Final.

Es el momento de ponernos en marcha y lo vamos a hacer

para homenajear a los hosteleros que han ayudado

a los más necesitados durante la crisis de la COVID-19.

Ana, tú, aunque tienes asegurado tu puesto en la Final,

tendrás que cocinar en la Prueba de Exteriores

con tus compañeros. ¡Genial!

Y dándolo todo. Por supuesto.

Y, Andy... Por los pelos, de nuevo.

El otro día por qué poquito no te vas y ahora

por qué poquito no tocas la gloria con los dedos.

Eres un hombre de extremos.

Sí, es alucinante. Es alucinante.

Esa chaquetilla, cuando la consiga, porque la voy a conseguir,

va a ir junto a mi toga ahí en el armario.

La chaquetilla y la toga.

(Música)

(NARRA) Estamos a una semana de la gran Final

y no podemos cerrar la temporada sin hacer un homenaje

que nos toca muy de cerca.

Por desgracia, la restauración ha sido uno de los sectores

más golpeados por la crisis del coronavirus.

Para alguien como yo, que lleva desde los 14 años entre fogones,

ver los bares y restaurantes de toda España cerrados,

ha sido muy doloroso.

Pero, por suerte, la pasión que sentimos por la cocina

es mucho más fuerte que el virus. Así que lejos de rendirnos,

hemos despertado nuestro lado más humano.

Cientos de chefs han encendido los fogones de sus casas

para ayudar a la sociedad, han cocinado menús solidarios

para enfermos, personal sanitario, familias sin recursos...

¿No os parece que tanta generosidad merece un homenaje

en la Semifinal de esta edición?

¡Bienvenidos a los seis al Soto de Mozanaque!

Os hemos traído a este lugar tan especial porque la prueba

de hoy también lo es.

Todos y cada uno de los españoles hemos tenido que aportar

nuestro granito de arena para frenar

las terribles consecuencias del coronavirus.

Por eso queremos aprovechar esta prueba para dar las gracias

a todos los cocineros que, aun teniendo sus negocios cerrados,

han regalado recursos, tiempo y comida a quien más lo necesitaba.

Qué mejor manera de hacer un homenaje

a esta maravillosa profesión, que haciendo lo que mejor sabemos,

seguir enseñando los secretos de la buena cocina.

Por eso, hemos decidido convertir la prueba

en una auténtica "masterclass".

Para ser buen cocinero, además del gusto, hace falta tener

otro sentido bien desarrollado...

El olfato. ¡Efectivamente, José María!

Y os vamos a demostrar por qué. Quiero que con una mano

os tapéis la nariz y con otra, quiero que cojáis un tarrito

de este yogur líquido.

¡Venga, abogado! Gracias.

Gracias, chef. (CON VOZ NASAL) ¡De nada!

(LUNA) Yo soy un poco maniática de los olores.

Me gusta que todos olamos bien,

que la casa huela bien y esas cosas.

Os voy a pedir que, tal y como estáis, bebáis un sorbito de yogur.

¿Alguno sabe decirme de qué sabor

es ese yogur? No.

(LUNA) Ni idea. ¿A que no?

No. -Imposible.

Pues ahora os voy a pedir que os destapéis la nariz

y deis otro sorbito al yogur.

Coco. -A coco.

¡Efectivamente! Yogur de coco. Acabáis de comprobar, aspirantes,

que el olfato juega un papel clave en el sentido del gusto.

Por sorprendente que parezca, sin olor no hay sabor.

Me encanta. Hoy queremos que cocinéis

con todos los sentidos, pero, sobre todo,

que afinéis mucho el olfato.

¿Estáis preparados? (ASPIRANTES) ¡Sí, chef!

Ana, imagino que vienes relajada, pero te advierto

que por respeto a lo que simboliza esa chaquetilla,

vamos a exigirte que trabajes como una auténtica chef.

Y lo voy a hacer. Espero que sea así, porque...

¡Atención! Hoy serás la única capitana de la prueba.

De acuerdo, chef. El otro equipo tendrá que ser

capaz de organizarse sin que haya una voz de mando definida.

Así que piénsalo bien y dinos qué tres aspirantes quieres

que se enfrenten a la anarquía en cocinas.

Es decir, con qué tres aspirantes no quieres trabajar.

Ni con Luna, ni con Alberto, ni con Iván.

Creo que lo pueden hacer muy bien sin un capitán,

así que... prefiero ponerme con ellos que, a lo mejor,

sí que necesitan un capitán.

Ana, ¿qué estrategia hay aquí? Chef, no hay ninguna estrategia.

No has hecho estrategia... Me sale chuparme el dedito.

Si quieres, te la digo yo, chef. Es igual que cuando José María

tenía el pin. Hacernos la cama, ella está salvada

y nosotros para Eliminación.

Yo lo primero que tengo que decirle a Andy,

que cree el ladrón que son todos de su condición.

Y segundo, para mí, que conozco a Ana, creo que la intención es

bastante clara. Sabe que trabajamos bien juntos y ha querido

que tengamos un trabajo armónico.

No creo que vaya a hacerle la cama a nadie.

Espero equivocarme, chefs. Pero yo soy muy mal pensado.

-Ya lo sabemos. -Pero espero equivocarme.

(ANDY) Cómo no quiere Ana que piense mal de ella,

si en el último exterior no pujó por mí.

Y ahora, ¿me quiere en su equipo? Ana... que te he pillado.

En una clase magistral como la de hoy, no podía faltar

como invitado uno de los chefs que mejor saber transmitir

emociones a través del aroma de sus platos.

¡Estamos hablando del gran Eneko Atxa!

Cinco Estrellas Michelín... ¡Adelante, por favor!

(Aplausos)

Eneko, siempre es un honor tenerte cerca, amigo,

pero hoy especialmente, porque además de gran cocinero,

eres solidario de los pies a la cabeza.

Llevas años colaborando con hospitales. ¿Me equivoco?

Es verdad. Desde el mundo de la gastronomía,

es importante que aportemos un granito de arena

y que este conocimiento que utilizamos, no sea solo

para los restaurantes. También para la gente, la sociedad.

Antes de levantar campanas, ¿te parece si explicas

a nuestros aspirantes por qué las fragancias

y la cocina están tan vinculadas.

Los aromas hacen que podamos viajar no solo en el espacio,

sino, también, en el tiempo. Por eso, para mí tiene

una importancia vital en la cocina.

Tiene mucho que ver y es el preámbulo

de lo que pretendemos hacer las cocineras y los cocineros,

que es la búsqueda del placer.

(JOSÉ MARI) Cuando entro en un restaurante

y huelo el olor a leña,

a arroz, a pimentón, a un buen sofrito, me recuerda

a casa de mi madre.

Aspirantes, preparados porque vamos a levantar campanas.

¡Vamos allá! Comenzamos por un entrante...

Tartar de remolacha.

Hablábamos de los aromas... La tierra, la remolacha,

al final, para mí es tierra. Y distintos elementos

que podríamos encontrar en un "steak tartar" tradicional:

la alcaparra, una patata suflada, una teja con cinco especias,

lo acompañamos con el jugo de la remolacha.

¿No es vino la copa? No.

O sea, el jugo de la remolacha. Sí, tierra.

¡Qué maravilla!

Continuamos con un primero...

Sopa de centollo y la mantequilla de carcasas,

seguido de cangrejo y vizcaína.

Si antes estábamos oliendo tierra, pues ahora nos vamos al mar,

dos olores muy nuestros.

Aquí hay dos servicios... Uno, el centollo bien limpio.

Encima, con las carcasas hemos hecho una mantequilla

que hemos aireado. Y por otro lado, cangrejo de muda

que hemos pasado por una tempura, está bien frito,

casi como un cangrejo informal para comer, casi como patatas.

Justo debajo, una salsa muy característica

de mi tierra, la salsa vizcaína.

El segundo plato se trata de...

Ravioli de rabo de vaca y esferas de idiazábal.

Este es un aroma muy característico de mi casa, de mi infancia.

Un rabo guisado, supertradicional.

Se deshuesa, se hace una especie de terrina

y se envuelve en un pan crujiente. La esencia de este plato,

la autenticidad está en el fondo que lleva.

Es un fondo de legumbres con manitas de cerdo

y un contrapunto, los bombones de queso idiazábal.

Ese plato mola, Ana. (ENEKO) Laborioso pero fácil.

Y para terminar, el postre...

Caramelo, soja y regaliz. Aquí sí que vamos a encontrar

aromas de todo tipo, porque vamos a encontrar

el regaliz, la soja y un bizcocho aireado de menta y el yuzu.

Brutal.

Ana, te corresponde a ti elegir

qué dos platos quieres que cocine tu equipo.

Me voy a quedar con el rojo, con la sopa y el postre.

¿Por qué? Porque me da un poco de miedo

el plato del tartar y porque el rabo creo que tiene

más elaboración y más complejidad a lo mejor que el rojo.

Pero que a lo mejor me equivoco. Es posible.

Nuestro supermercado proveedor de alimentos os facilitará

los ingredientes necesarios para cocinar y donará el excedente

que no utilicéis a comedores sociales.

Cocinaréis para 36 de los muchos cocineros solidarios

que se han volcado en ayudar a la sociedad

durante este estado de alarma.

Imagino que no hace que os explique lo importante que es hoy

que las cuatro elaboraciones huelan a gloria.

(TODOS) ¡Sí, chef!

Disponéis de 170 minutos para replicar 36 raciones

de cada uno de los platos de Eneko Atxa.

Y, por cierto, el veredicto es individual.

Los ganadores de esta prueba os convertiréis automáticamente

en finalistas de la octava edición de "MasterChef".

Luna, en tu caso ese delantal negro hace que tu permanencia

en "MasterChef" peligre.

Así que... concentrada y a currar.

Sí, chef.

En "MasterChef" nunca se sabe. Igual hoy lo hago espectacular,

tengo el mejor exterior de mi vida y me quitan el delantal. Ojalá.

Pues ahora sí, coged vuestros delantales y salir pitando

a por ingredientes y a cocinas en tres, dos, uno... ¡vámonos!

¡Corre! -¡Vamos, chicos!

(GRITAN EMOCIONADOS)

¡Vamos!

Eneko, sabiendo que todos los platos son difíciles,

yo hubiese cogido el tartar y el rabo.

Sí. Sí, Ana se ha precipitado.

¡Vamos, venga!

¡Venga, vamos, chicos!

¡Venga, va! -¡Suerte!

La zanahoria...

Aspirantes, ha llegado el momento

de enfrentaros a vuestra penúltima prueba por equipos.

Os recuerdo, equipo rojo, que tenéis que esperar 15 minutos

para empezar a cocinar.

Y ahora sí, equipo azul, preparados porque vuestros

170 minutos de cocinado empiezan en tres, dos, uno...

Suerte a los tres. Oído, chef.

¡Vamos, chicos! -Vamos a organizarnos bien.

Tenemos que hacer un rabo de toro. Eso tiene que ser lo primero.

Lo principal eso, exacto. -Me voy a poner a freírlo.

¿Te pones con la verdura? -Hago verduras.

Me pongo con las papas.

Fíjate, sin el pin creo que va a trabajar mejor.

Hombre, claro. Vais a sorprender los dos.

¿Vale? -Eso es verdad.

Oye, chicos. -¿Qué?

Vamos a ir hablando absolutamente todo entre nosotros, ¿vale?

Claro, claro. -Que no haya capitán

no quiere decir que cada uno no aporte lo que sabemos.

Lo comentamos todo. Cualquier duda lo comentamos.

Chicos, ¿cómo veis al equipo azul? -Yo les veo bien.

Van a trabajar muy bien. Luna se tiene que quitar

el delantal negro ya. O sea, que yo he querido

que esté con ellos para que se luzca,

porque es su oportunidad.

O sea, que has querido

que se luzca para que se salve y nosotros no.

No empieces, José María. -Es un chiste, ¿eh?

Ya, pero no tiene gracia.

Sobre todo disfrutar el momento.

Vamos a intentar que todo vaya bien.

Si estamos tranquilos con esto. Vale, Lu.

¿Crees que nos ayudará Ana un poquito?

No, yo creo que Ana se lo va a currar.

Se lo va a currar como una bestia. Tiene tarea difícil hoy, ¿eh?

Hombre, controlar a José Mari. -Madre mía.

Vale, meto verduras, ¿eh? -Vale, nene.

Tenemos tres en el fuego, las tres marchando de verduras.

Si seguimos trabajando con esta intensidad me huele a fase final.

¡Venga, vamos, chicos! ¡Vamos, equipo!

Me voy a poner con la remolacha ya.

Para el primer plato el equipo azul debe preparar

un tartar de remolacha acompañado de patatas suflé

rellenas de emulsión de cebollino.

Lo servirán con un cóctel también de remolacha.

Luna, las patatas que estén bien bien cuadraditas, ¿eh?

¡Oído, gallo!

Después con la mandolina cuidadito. Es importante que sean finas, Luna.

No tardemos mucho que eso tiene que tener tiempo, ¿eh?

Sí, si no el rabo después no hay Dios que lo desmigue.

Una vez cocida la carne deberán desmenuzarla y prensarla

para el relleno del ravioli,

que estará formado por láminas de pan de molde y tocino.

Terminarán el plato con esferas de queso Idiazábal.

Flipas con estos menús cinco estrellas.

Mil elaboraciones cada plato.

Tenemos que hacer un montón de cosas.

Qué raro te veo sin pin, tío. -No, está bien.

Lo llevo dentro.

Equipo rojo, espero que tengáis todos los sentidos bien activados

porque vuestro tiempo de cocinado arranca en tres, dos, uno...

¡A currar! Suerte a todos, venga.

Andy, confío en ti en el postre. -Vale.

José Mari, tú y yo nos vamos a poner con el salado.

Y yo voy a intentar estar en las dos partes.

¡Venga, ánimo, chicos! -Sin discutir, ¿eh?

Andy, tú ahí. ¿Vale? José Mari, tú en este lado.

Vale.

Venga, equipo, que va a salir genial.

El primer plato del equipo rojo está compuesto

por dos elaboraciones diferentes, por un lado una mantequilla

de carcasas con carne y coral de centollo y salsa de mejillones,

y por otro lado una tempura de cangrejo de concha blanda

con salsa vizcaína y refrito picante.

Andy, ¿qué tal vas? -Muy bien, Ana.

Me voy a poner con lo primordial, que es la base. ¿Vale?

El postre cuenta con diferentes preparaciones,

entre las que destacan una gelatina de soja

como base del plato, helado de tofe, mus de menta

y brownie de regaliz.

Andy, ¿ya tienes hecha la gelatina? -Sí, estoy poniéndola.

Y has metido las hojas hidratadas y todo, ¿no?

Sí, todo. -¡Venga, mis chicos!

Compañeros, ha llegado el momento

de saber si tenéis buen olfato para elegir equipo.

Cada papelito está impregnado de un aroma diferente.

Debéis olerlos y elegir cuál de los dos os identifica más.

¿Cuál os gusta más?

Este me parece como más varonil. Dejo el otro para Jordi.

A ti te gusta el uno. El uno.

Me parece menos empalagoso. Más macho.

Sí. Y tú más refinado.

Tenéis que elegir cada uno un perfume.

Me quedo con el dos. Tú el uno y tú el dos.

Pero no quiere decir nada eso. Pepe el uno. Toma, destapa.

Y Jordi MasterChef Numero 2. Ah, que va asociado a un olor.

El azul. El rojo.

¡Ay, qué bonito! ¡Bien!

Pepe, irás con el equipo azul.

(ACENTO FRANCÉS) Y, Jordi, irás con el equipo rojo.

(HABLAN EN FRANCÉS)

(HABLA EN FRANCÉS)

Me voy a poner con el tartar de remolacha ahora.

Voy a cortarlas para tenerlas listas.

Iván, habría que hacer la mayonesa. -Vale, me pongo.

Te pones tú. -Me pongo yo, no te preocupes.

Un centímetro...

¿Cómo está el equipo azul? ¿Qué tal, Pepe?

Vengo buscando al capitán. No hay aquí capitán.

No me lo creo, que yo sé quién manda aquí.

¿Quién manda aquí? Mi caballito ganador. ¿Dónde está?

(RELINCHA)

Iván. Tú tienes un chef preferido

y yo tengo un concursante preferido.

Estamos iguales. ¿No es así? Se te nota.

¿Qué tal, Iván? ¿Cómo estás? Contadme qué estáis haciendo.

Acabamos de sellar el rabo de toro. Perfecto.

Los marcamos, un poco de vino, ahora agua y cubrimos

y vamos a poner a chupchup. Rápidamente, punto de sal

para que hierva con sal. Eso es, perfecto.

Entonces has puesto a Alberto con...

Está con la remolacha. -Pero no me ha puesto él, ¿eh?

Con el tartar y el licuado, se puso con las verduras conmigo.

Estamos ahí a "full equip".

¿Y qué has hecho con Luna? (LUNA) Está a tope.

Luna está cuadrando como una bestia.

¿Haciendo qué? Está Luna haciendo patatitas.

Está Luna haciendo patatitas.

¿Quieres la escuadra y el cartabón?

Que yo hice hasta segundo de delineación, yo fui delineante.

Mira, esto está... Estás calibrando.

Está a dos milímetros. Dos milímetros, seis grados...

y a las doce horas zulú.

Sí, lo tienes, lo tienes. ¿Lo tengo?

Luna, por favor, que son patatas, que no estamos haciendo...

No, no, son papas suflé, cuidado, que son dos milímetros.

No es investigación para la NASA.

Oye, Iván, no servimos hoy el tartar con esto ni en broma.

Sí, sí, sí, Pepe. ¿Sí? Bueno...

Iván, no sé si te he ofrecido venir al Bohío de prácticas,

pero tienes mi casa abierta para lo que te haga falta.

Estaba esperando escucharlo, en serio.

Tienes mi casa para lo que te dé la gana.

Es que en el ABaC va a haber tanta gente...

Claro. Bueno, entiendo que haya gente

que le guste más el aire, lo superfluo,

los fuegos artificiales, el esférico ese que nunca sale.

A mí me gusta la combinación. Sí, claro.

Ten cuidado con los dedos, mételos para adentro,

que eso no te lo ha enseñado Jordi. Te lo voy a enseñar yo.

Equipo azul, vamos a hacerlo muy bien, ¿eh?

Sí, sí. Se lo merecen los comensales.

Chicos, vuelvo ahora. ¿Vale? Vale, Pepe.

Bueno, Pepe es un vacilón, ¿eh?

Te veo a ti en el Bohío y a este en el ABaC.

Y así luego me enseñan trucos y yo para mi canal de Instagram

con mi chaquetilla me imagino haciendo todos los truquitos.

Va, no pares, Luna. No pares. -Venga, vamos.

¡Pa, pa, pa, pa, pa, pa, pa, pa!

José Mari. -Dime.

Esa cebollita que ya la tienes picada la vamos a usar mejor

para la salsa vizcaína. -No, tiene que ser juliana.

Vale, pues entonces reserva eso que has picado ya para luego

para la de los mejillones. -Vale.

Y nos ponemos a cortar en juliana la vizcaína,

porque lleva más tiempo Mejor rectificar ahora el error.

Muy bien, equipo rojo.

(JOSÉ MARI) ¡Sí, chef! Buenos días.

Está concentrado, déjale.

Sí, le voy a dejar. ¿Qué tal, capitana?

Pues muy bien. Andy está con el postre.

Sí, en teoría se le da bien.

Y José Mari y yo estamos con el plato principal.

Voy a hablar con tus compañeros a ver qué me dicen.

José Mari, me han dicho que eres fosforescente.

¿Que soy fosforescente?

Sí, que brillas en la oscuridad, sin pin.

Ah, sí. Que brillas por ti solo.

Yo tengo un brillo muy natural, chef, que desprendo energía,

alegría, cariño y soy todo corazón.

¿Lo tienes todo claro? Estoy haciendo una vizcaína.

¿Cómo es la vizcaína?

Cebolla en juliana blanca, cebolla roja,

tenemos los pimientos choriceros hidratándose.

Bolsita de jamón aquí. Lo tengo en la nevera.

Texturizaremos y un puré de pimiento con jamón.

Correcto. Esto lo tengo claro.

Ahora tenemos que poner los centollos a hervir.

La misma proporción de sal que el agua del mar,

son 35 o 40 gramos, 35 más que 40.

Vale. Tienes que demostrar que lo del pin

era innecesario, que tú puedes brillar con luz propia.

¡Voy a brillar! Que eres una polilla nocturna.

¡Soy una polilla nocturna! Y que vas a sacarlo esto

y que vas a luchar. ¡Gracias, chef!

Gracias. Venga, polilla.

Y hablando de polillas, me voy con Andy.

Andy, ¿tú también brillas con luz propia?

Brillo en la oscuridad pero porque soy muy blanco, chef,

como ya me dijo una vez. Sí.

Si alguien brilla es este. Oye, ¿cómo ves esta prueba?

La veo bastante complicada, chef. ¿Lo has entendido el postre?

Lo he entendido. Tengo ya la gelatina de soja

de base enfriando para que gelifique.

Voy a empezar con el helado de tofe.

¿Quién tiene que garantizar vuestro paso a la final?

Nosotros mismos. Vosotros.

Tienes que lucharlo, amigo mío.

¿Estamos de acuerdo, abogado? Sí, muy de acuerdo.

No hay tiempo que perder, tenéis elaboraciones a cascoporro.

¡Sí, chef! Depende de vosotros, ¿vale?

Y ganaros la chaquetilla que algunos ya tienen. A correr.

¡Oído, chef! ¡Gracias por los consejos!

Como me intenta meter caña con lo de la chaquetilla.

¿Y yo con el pin qué? No quiero que piensen los jueces

que estoy aquí solo cortando,

yo sé las elaboraciones cómo van, se las medidas, todo.

Andy, ¿qué tal vas? -Muy bien, estoy con el helado ya.

Oye, estáis trabajando súper bien. ¡Me encanta!

Gracias, Ana. -Me alegro, Ana.

Es que con buen rollo todo sale mejor.

Bueno, la emulsión de cebollino está prácticamente hecha.

Equipo azul, equipo rojo, ya habéis consumido

los primeros 50 minutos de la prueba.

¡Oído, chef! ¡Así que faltan ritmo

en las dos cocinas!

¿Oído? ¡Oído, Samantha!

¡Oído, chef! -¡Oído, chef!

¡Pues poneros las pilas y moveros un poquito más!

¡Vamos, vamos, vamos! ¡Oído, chef!

Controla ese fuego, ¿vale? -Sí, sí.

¡Venga, chicos! ¡Va, ánimo! Por favor, que no baje el ritmo.

Andy, te veo muy bien, pero por favor no te relajes.

El azúcar haciendo caramelo...

Pues yo si abro el restaurante típico canario

voy a hacer las suflé rellenas de mojo rojo.

Yo ya soy vanguardista, entonces...

¿Vanguardista? -Claro.

"Yo soy vanguardista" dice.

Lo estáis haciendo increíble. ¿Eh, chicos?

Vale, pues esto listo.

Mezclamos con emulsión de cebollino mostaza de Dijon, aceite y sal.

Voy a poner las sartenes para ponerme a suflar como una loca.

¿Cómo vais, equipo azul? ¿Cómo lo lleváis?

¿Tenemos el tartar hecho ya? ¿El tartar? Sí.

Hum... ¿Poco?

Sí. Son 36 raciones así, ¿eh?

Sí, pero "así" no es una medida. Vale.

Una medida es un peso. Vale, perfecto.

Dame un aro. Vale, te doy un aro.

Iván, te lo digo a ti porque creo que ejerces de capitán,

pero el tartar estabas tú con él.

Estaba picando la remolacha.

¿Y tú crees que ahí hay 36 raciones?

No. Hay que hacer más, ¿eh?

Tranqui, vamos a verlo ahora. Eso es, eso es.

Aro, aquí tenemos. Ponemos setenta gramos más menos.

Son sesenta o setenta. Sí.

Setenta gramos por cuarenta personas.

Siete por cuatro, veintiocho. Dos kilos ochocientos.

Dos kilos ochocientos, a eso es a lo que voy.

Falta el doble casi. Un kilo más menos.

Sí, un kilo más. Sí.

¿Vale? ¿Tenemos remolachas? Sí, sí, hay de sobras.

En el ABaC como ponéis la ración que es la mitad de la mitad

a lo mejor de ahí sacas para cincuenta mil,

pero en El Bohío damos de comer.

¡Se me han suflado!

Qué susto me ha dado. Cómo es Luna...

¿Habemus papa? ¡Esta, mira, mira!

Tienes que subir la temperatura. Tiene que subir más, ¿verdad?

Sí. Tienen que suflar perfectas porque luego van rellenas.

Chicos, yo lo siento. Me voy.

Yo no sé si voy a poder ayudarles en todas las elaboraciones.

Menos mal que hemos sumado, si no, madre mía...

(RÍE CONTENTA)

¡Mira, que se me está suflando! -Va, dale.

¡Mira qué almohadita más bonita! -Muy bien.

Bien, Lu. -Va, no pares, venga.

¡Me encanta, es un subidón!

El carácter de Luna es cada vez que hace algo bien

monta una fiesta. Tiene que hacer 36 patatas,

si va a celebrar las 36 patatas suflé que haga

vamos a acabar aquí locos.

Pero mira esto, mira esto, mira esto qué bonico...

Venga, cuatro de golpe se me han suflado.

Lo casi, Ana, ya esto.

¿El tofe? -El helado, claro.

Buah. -Bueno, ¿eh?

Hombre, ya sabes que yo soy amante del tofe.

He vivido en Inglaterra nueve años y me he echado tofe

que viene más gordo que una...

viene más gordo de Inglaterra que una rana "anchada".

Los centollos están a punto, voy a sacarlos.

Nos ponemos con la salsa de mejillones.

¿Vale, José Mari? -Sí.

Hola, chef. ¿Qué tal?

Muy bien.

Bueno, bien... no sé si muy bien.

Bien despacito os veo. ¿Esto qué es?

Esto es la mantequilla. La mantequilla.

Que tenemos aquí ya derretida y ahora vamos a meter las patitas

con los langostinos para infusionarlos.

Oye, ¿sabéis lo que me preocupa un poquito?

Dime. Que hay que hacer muchos platos,

que es un menú complicado, que solo sois tres

y que no estamos corriendo.

Chef, estamos... Ella no está corriendo,

que lo puedo entender porque va de blanco,

pero tú menos. Yo estoy a tope, chef.

Si yo te digo que no estamos yendo al ajo, que no nos estamos dando

vida y que el momento de correr es ahora y no al final

como hacemos siempre, hazme caso. ¡Sí, chef!

Al que veo más menos centrado... ¿Qué elaboraciones tienes hechas?

Ah, bueno, tengo el helado, la gelatina y voy a empezar

con la mus de menta, ahora voy a montar ya aquí la nata.

(RESOPLA)

¿Crees que el postre lo puedes hacer tú solito?

Sí, chef. Mejor que sea así, porque aquí veo

a dos relajaditos que no sé si van a sacar esos dos platos.

No tenéis dos platos, tenéis tres, porque hay una secuencia.

Ya podéis correr. Necesito pedirte un favor.

Que si me puedes enseñar a abrir un centollo.

¿Es el primer centollo que ves? Sí.

Yo abriría por aquí. Esto nos sobra, ¿no?

Esto nos sobra, ¿no? ¿Aprovechamos el jugo para algo?

El agua externa no me interesa. ¿Ves lo que está cayendo ahí?

Uf, qué rico. Eso es lo que yo quiero.

Esto es lo bueno. La sopita que hace mi amigo

se basa en este jugo que es un diez.

Espera, ¿eh? Quito las patitas y ahora cojo algo

para poder hacer "clac".

Cojo algo. Algo que puedas hacer palanca.

Ya lo he roto, ¿eh? Aquí y para afuera, ya está.

Cuando hacer "cracrac" sale... sale solo.

Vale. Esto debería estar guisando

hace mucho rato, las centollas deberían estar cocinadas

hace mucho rato. Sí, sí, sí.

Y procesos mucho más avanzados. Os va a pillar el tren,

el toro y todo. No, vamos, venga.

¿Tenemos la mayonesa "ready"?

No. Eso es para la mayonesa, ¿eh?

Es que las papas hay que rellenarlas para...

¿Cuánto le queda al rabo de toro? Tiene que estar en breve.

En breve tiene que estar.

Vale, yo ya le cogí el truco a esto, ¿eh?

O sea, ¿pueden ser más bonitas? Pregunto...

Venga, Albe. ¿Cómo vamos, chicos?

Tengo el relleno aquí para las patatas.

Pues se pueden ir rellenando.

Se ha de hacer el agujero primero. Lo voy a dejar en la nevera

y lo rellenamos cuando podamos. -Vale.

¡Va, ritmo, chicos, ritmo!

Iván, ¿qué estás, con el tocino? -No, con el pan.

Equipo azul, minuto 90 de cocinado.

Vengo con Eneko que quiere ver cómo vais.

Alberto. Estoy con el tartar de remolacha.

Sí. -Lo he acabado de aliñar,

me falta salarlo un poquito.

No, un poquito no, salarlo bien. Exacto.

Picarlo más fino igual también, que te va a ayudar a emplatarlo.

¿Lo picamos más fino? -Si podéis sí.

Vamos a probar.

¿Sí? Sí, claro.

Dale un poquito de caña, de sal. Un poco de sal.

Tiene un problema de rocanrol.

Le falta ahí vidilla.

Un poco de sal. -Sí.

Y pica bien con el cuchillo y lo vuelves a meter.

¡La reina de la patata suflé, por favor!

¿Habéis visto? Mira qué bonito. -Muy bien.

A ver, vamos a probar.

Eneko, si quieres me puedes contratar para suflarte las papas

en tu restaurante. -Esto está hecho.

¿Tú contratarías a un cocinero

que tarde 90 minutos en hacer 36 patatas?

Estas no me van a suflar yo creo. ¿Le contratarías?

En un futuro próximo. -¡Es que es muy complicado!

Bueno, ¿pero están bien de sabor? Sí, están muy bien.

Estas no me suflan. ¡Me están poniendo nerviosa!

¡Venga, hala! -Disfrute.

Disfruten luego de mi relleno de papas.

A ver, Iván, ¿cómo vamos con el rabo de vaca?

Esta sí es una textura... aquí había visto antes muy gordas.

Esas las descarté por eso.

¿Y aquí tienes el caldo ya?

Ahora le voy a meter un invertido y está el rabo para desmigar.

Al deshuesarlo sed cuidadosos porque no hay nada más desagradable

que encontrarte un cachito tipo cartílago ahí.

Alguna astilla o gelatina. Perfecto, vale.

¿Qué tal esta cocina? ¿Les ves bien?

Yo les veo muy bien. ¿Sí?

¿Habéis oído, equipo azul?

¡Oído! ¡Corred, vamos!

Venga. Madre mía...

No perdamos el hilo, tío, que estamos jugándonos el pase.

Sí, sí, sí.

Me voy a poner con la teja.

Las esferas son tres por cada plato.

Ya lo sé, me tengo que poner con ellas ya, tío.

Sí. Vamos, chicos, que lo sacamos.

Y hay que deshuesar el toro, ¿eh?

Ana, deberíamos ponernos aquí los tres a poner carne aquí.

No llegamos. ¿Eh, Ana? -Sí, he sacado esta de las patas.

Creo que sale incluso más de las patas que de los...

Venga, carne, que no llegamos. -Sí, sí, sí.

Venga, no podemos bajar el ritmo ahora, ¿eh?

Vamos a ver, cocina roja. ¡Sí, chef!

Os traigo al gran Eneko. Hola, qué tal. ¿Cómo estáis?

Encantada. ¿Qué tal?

Eneko, un placer. -El placer es mío.

Eneko, ¿cómo ves esto? ¿Ya tiene los choriceros?

Sí, pero teníamos muy poquitos y los tenemos todos aquí.

Vale. ¿Cómo lo ves?

Os queda todavía. Soso, poco choricero.

Ya, pero no tenemos más. -¿Y ahí abajo lo que tenéis?

Eso lo vamos a desglasar, Samantha.

Tenéis más. Decís siempre que no tenéis más

y luego nos encontramos debajo comida.

No lo había visto. Pero si llevas las gafas.

Tenéis que darle caña también a las centollas ahí,

porque es lo más valioso del otro plato.

Necesito un fuego. José Mari y Ana,

no tenemos vizcaína, no tenemos las centollas abiertas.

Dice Eneko que es su menú y que vais tarde.

Claro, claro, estamos a tope, Eneko, de verdad.

Quiero verte correr y empezar a abrir y a limpiar todo.

Sí, sí, sí. A ver, Andy.

Hola, chefs. ¿Qué tal?

¿Qué tal? ¿Cómo estás? -Muy bien, Eneko.

Encantado de conocerle. -Igualmente.

Yo ya tengo las elaboraciones bastante avanzadas,

estoy ahora con la mus de menta.

¿La gelatina la tenemos en nevera?

La tenemos en los platos, sí. El helado lo tenemos hecho.

Cuidado luego la temperatura antes de servirlo,

podemos tener problemas si no somos rápidos y eficientes.

¿Cómo lo ves? Va más eficiente que este lado.

O sea, va mejor Andy solo que José María y Ana juntos.

De momento sí. Ellos tienen distintas

elaboraciones también, pero es verdad que si encaminan

la vizcaína y el centollo... Sí, pero a la centolla le queda.

La estamos encaminando. Eneko, la vizcaína la tenemos ahí.

Sí. José Mari, pongo el agua a hervir para los pimientos.

Es mejor que Andy esté tranquilo ahí con el postre...

El chef tiene su propia opinión. Sí.

No la intentes cambiar o convencer de otra cosa,

porque ha dicho bien claro lo que piensa... ¡que vais muy mal!

¿Me has entendido? ¡Sí, chef!

(HABLAN EN FRANCÉS)

Bueno, hijo, pues ponte las pilas. Os dejamos trabajar.

Mucho ánimo. -¡Gracias, chefs!

Chicos, le tenemos que meter mucha caña al cocinado.

Oído, Ana. -Yo no puedo volar más rápido.

En serio, voy a tope, tío.

¡Venga, chicos! ¡Va, ánimo!

Eneko, ¿ahora que ya has visto cómo van las cuatro elaboraciones

a qué dirías que huele esta semifinal?

Hay muchas tensión, muchas prisas,

y las prisas son un mal ingrediente para cualquier plato.

Así que ahí puede estar la clave de quién vaya a ganar y quién no,

porque veo algo más rezagado a este equipo,

algo más organizado este.

Aunque una de las elaboraciones más complejas era el postre

y lo llevan bien en cuanto al postre.

Andy lo lleva bien, pero estás preocupado con la centolla.

Les queda mucho todavía.

Era lo más complicado, es una elaboración muy laboriosa.

Son dos elaboraciones en un mismo plato,

tienes ahí como un plato más.

Muchas gracias por habernos regalado este menú.

Gracias a vosotros. Esperamos que los comensales,

que son colegas, lo disfruten como lo merecen.

Gracias, Eneko. Gracias a vosotros.

¡Venga, vamos! ¡Va, va, va! Va, que queda poco, ¿eh?

Qué bien huele esto. ¿Eh, amigo? -Sí.

Equipo azul. ¿Cómo vais? -Muy bien, corazón.

Vamos muy bien. -Qué bien. Luni, ¿y tú bien?

Yo bien, mi amor.

Dale caña, que ese delantal te lo tienes que quitar ya.

¡Ay, que Dios te oiga!

Y hay que darle, ¿eh? ¡Vida, vida, Luna!

¿Cómo vamos, equipo azul? Pues vamos aquí desmigando,

que queremos meter esto ya al frío.

Hay que ir más deprisa. Vale.

Ya sé que no hemos parado,

pero todavía tenemos que ir más deprisa.

Luna. ¿Sí?

Volamos. No, sí, estoy en ello.

Ya tenía que haber más gente aquí desmigando.

Lo sé, lo sé. ¿Esto es la bola de queso?

Sí. Venga, y esto...

No, estas están todas sufladas. ¿Eh, Pepe?

¿Cuentas esta? Esa está mitad suflada.

Pero estoy haciendo más. Luna, yo no tengo ningún problema.

¿Cuentas esta también? Si digo por poner rellenarlas.

¿Cuentas esta también? Vale, vale.

Las patatas suflé no las vamos a tener,

pero no os preocupéis, habrá patatas del tipo que sea.

Hay que correr. Ya no podemos parar un minuto.

Venga, eso es, y ya enseguida rápido para el frío.

Papel film por encima, otra encima y ya está.

Me quedo tranquilo así.

Vamos a darle marcha, chicos. Vale.

Gracias. Venga.

Voy a cortar más. -¡Venga, Lu, vamos!

Dale. -Eso es, eso es, eso es...

Equipo azul, equipo rojo, malas noticias para vosotros.

(IVÁN) ¿Qué pasó? Los comensales están llegando.

¿Y sabéis lo que quiere decir eso? ¡Que hay que darle caña!

Me niego que un día como hoy que vamos a hacer un homenaje

a las solidaridad sirvamos una chapuza de platos.

¿Me habéis oído lo que he dicho, equipo rojo?

¡Sí, chef! Yo me voy con los comensales.

Venga, chicos, ya tengo la gominola, ¿eh?

¡Genial, Andy!

Ana, ¿no crees que nos tiene que ayudar Andy?

Andy, ¿tienes lo importante hecho? -Crumble y termino.

En cuanto tengas lo importante nos ayudas con la tempura.

¡Oído! Vamos, chicos, ¿eh?

Venga, chicos. Por favor, caña, ¿eh?

José María, la salsa hay que triturarla.

Termina uno más y te pones con la salsa, ¿vale?

Venga. -¿Qué tal, José?

Estás sacando las carcasas, ¿no? -Es un trabajazo esto, ¿eh?

¿Qué es eso, la tierra? -Con el crumble, sí.

Ya lo tengo, ¿eh? Mira, ya ha chupado la harina.

Queridos amigos, bienvenidos.

Gracias a todos por esos corazones

tan gigantes y tan solidarios que tenéis.

Desde "MasterChef" queremos que esta comida sirva

para lanzar un mensaje de ánimo y de esperanza

a todos los compañeros de nuestra profesión.

Sabemos que tardaremos un tiempo en recuperarnos,

pero lo conseguiremos.

Lo importante ahora es mantener la ilusión.

A ilusión justamente huele el menú que han cocinado

nuestros aspirantes, cuatro platos diseñados por el gran Eneko Atxa.

Espero que los disfrutéis.

(Aplausos)

Vamos, chicos, que lo sacamos, que lo sacamos.

Venga, va. -Vamos.

Podéis ir poniendo la papa suflada si queréis.

Vale. Buh, buh...

Es que... mucho cuidado. -Está muy bien, está muy bien.

Mucho cuidado. -Está muy bien.

Venga, va, que salga bien, ¿eh?

Venga, vamos, chicos, concentración.

Luna, tú sigue, ¿eh?

Capitana, va a salir el primer plato del equipo azul.

¿Cómo está la secuencia?

Chef, estamos haciendo todo lo que podemos.

El plato es súper complicado y no pararemos hasta que salga.

No, yo no te he preguntado las excusas,

te he preguntado cómo está para salir.

Bien, contando que tenemos 15 minutos menos de momento.

Vale, te lo voy a sintetizar porque yo necesito efectividad.

Mirad, esto es muy sencillo. Esto sabéis lo que es, ¿verdad?

Sí, chef, cangrejos. El soft crab.

No os lo habéis ni mirado.

Esto hay que escaldar treinta y pico.

Sí, estoy en ello. Limpiarlos perfecto,

secarlos en el horno...

Vale, no hay tiempo. ¿La tempura es esto?

Sí, chef, la estoy preparando.

Oye, alguien tiene que tomar decisiones porque no lo tenéis.

Chef, estoy tomando todas las decisiones que puedo.

No me sirve. Quiero efectividad.

En 15 minutos abrimos servicio. Hay que tomar decisiones.

¿Qué plato de los dos podemos sacar?

Podemos sacar los dos platos, chef.

Eh... no.

Sacamos dos platos mal o uno bien. Esta es lo del cangrejo,

esto está por hacer, esto está por hacer

y el cangrejo no lo habéis ni mirado.

¿Cuál tenemos medio bien? El otro, ¿no?

La carne la tenemos, la salsa la tenemos.

Vale, ¿vizcaína hay por ahí? Sí.

Vale, la podemos utilizar también. Sí.

Tenemos la mantequilla por ahí. Sí.

Podemos sacar uno perfecto. Vamos a hacerle caso.

Porque para sacar dos platos fallidos sacamos uno bien.

No pasa nada, eso es tomar decisiones.

Oye, quiero el plato de centollo perfecto.

Venga.

Ana, tienes que centrarte, porque estoy para ayudarte.

Si yo sé que piensas que estoy aquí para ponerte nerviosa.

No, te acabo de dar la solución a tu problema.

Estás a puntito de caramelo, que te estoy viendo. ¿Qué pasa?

Nada. ¿Qué?

Nada.

Que estoy haciendo equipo contigo, no soy tu enemigo.

Nada, que... Es que ahora no puedo hablar.

Sí que puedes, sí.

Lo estoy intentando, intento ser una buena capitana.

Tengo al equipo controlado. Hemos empezado 15 minutos después

y estamos haciendo lo que podemos.

El servicio es escalonado

y por eso habéis arrancado 15 minutos más tarde,

porque vuestro plato sale 15 minutos más tarde.

Por eso, no podemos ir como ellos que han empezado antes.

Estoy aquí intentando ayudarte.

Pero es que yo no funciono con tanta negatividad.

¿Tú quieres ser cocinera? Sí.

Pues tienes que pensar como yo, no como tú.

Así de fácil. ¿Y sabes lo que me interesa?

Que salga bien, eso es lo que me preocupa.

Deberías estar haciendo lo que yo voy a hacer ahora.

Esto no lo quiero. Con cuidado, que está caliente.

Planteemos un buen pase, ¿vale? Oído, chef.

Venga, capitana, yo me voy.

Vale, gracias.

Tu responsabilidad, tu equipo, tu cocinado.

Vale. No vamos a hacer el plato de la cáscara del centollo.

Nos vamos a poner con el plato... -¿En serio?

Con el del erizo, ¿vale? -Pero si los tenemos ahí.

Así que ponemos la carne que tengamos.

Ahora hay que meter la teja. -Sí, sí, sí.

¿Cómo va el equipo azul? Emplatando, Pepe.

Fenomenal. ¿Tenemos todos los ingredientes?

Sí. Estamos con las patatas suflé...

Bueno, algunas han salido, por favor, menos mal.

Venga, vamos. Oye, ¿cuántas papas les quedan?

Madre mía, todavía estamos suflando patatas.

Lo de la patata va a ser...

No, ya están sufladas, lo que pasa que con el frío...

Sí, no me digas más. Sé que me vais a dar para el pelo.

Ah, lo sabes ya, ¿no? Ya.

Vamos, capitán, ¿qué nos queda? Nos queda la teja

y alguna patata, que no sé si llegará.

Está claro que tenemos interiorizados ya los roles.

Cada vez que digo capitán contesta Iván.

Habíamos dicho que aquí no había capitanes.

Si él lo quiere asumir, que lo asuma.

Pues lo asume, y me alegro. Vamos, venga, pensando

en lo que llenamos de las copas. ¿Dónde está ese líquido?

En la nevera. ¡Vámonos! Venga.

(ANA) Chicos, a tope, hagamos lo que ha dicho Jordi.

(ANDY) Oído.

(JOSÉ MARI) Creo que daba tiempo a freírlo.

No. -Sí que nos daba tiempo, Ana.

Bueno, da igual. -Joder, macho, podría sacarlo.

Ana, empiezo a montar platos. -¡Genial, Andy!

¿Qué? Estás muy tranquilito, ¿no? Te estoy escuchando:

"Nos habría dado tiempo a sacar el otro plato".

Podría haberlo tempurizado y freírlo, el aceite estaba listo.

Cambias el discurso. Lo hubiera hecho.

Me preocupa que tengamos tiempo. Sí, chef.

¡Capitana! Dime, chef.

Acepta sugerencias positivas. Siempre.

Lo negativo no lo he dicho yo, es lo que decía él.

"Sí teníamos tiempo a hacer el cangrejo y a hacer...".

Era freírlo. Para freírlo, claro;

el cangrejo limpio, troceado, la tempura hecha, sin cáscara...

Solo para freír, claro que sí. ¿Y el resto?

Ya. ¡Ah! Ya... ¡Adiós!

Adiós, chef. -Joder, macho.

Tú ya estás salvada. -Hago todo lo que puedo, en serio.

No es por eso, es por el comentario.

El comentario, no tengo la culpa de estar salvada.

Chicos, ¿lo tenemos ya? ¿Aviso a los camareros?

¿Vamos llenando copas? Sí, pueden salir, está todo.

Camareros, por favor, vamos sacando este plato;

tartar de remolacha. Adelante, cogemos estos de arriba.

Fenomenal. ¡Vámonos, venga, venga!

(Música)

Empezamos por un entrante; tartar de remolacha.

En este caso, ha sido elaborado por el equipo azul.

Espero que os guste.

(Música)

(Música)

Karla, es una maravilla que puedas hacernos un hueco y acompañarnos,

porque sé que diriges, por encargo del chef José Andrés,

la cocina más grande solidaria, ayudando a los más desfavorecidos.

Sí, en Santa Eugenia producimos once mil comidas al día.

Once mil comidas al día. Sí.

Con World Central Kitchen. Sí, eso es.

La ONG empezó en 2010, cuando el chef decidió ayudar,

después del terremoto de Haití. Me acuerdo perfectamente.

Se dedica a ayudar, después de desastres naturales

o de situaciones como estas, a eso, ¿no?, a dar comida.

Qué bien, qué bonito. Ahora, cuéntame, un poco,

después de hacer once mil comidas, ¿qué te parece este plato?

Para empezar, me encanta la remolacha.

Sí. El sabor está superbueno.

Yo, con el tartar, me fijo mucho en los cortes,

que me gusta que sean muy uniformes,

pero la textura es buena; es lo único que te puedo decir.

(AMBAS) Gracias.

Chiqui, qué ilusión tenerte aquí, por favor, de verdad.

Feliz. Soy clienta de tu restaurante,

del grupo Larrumba, me apasiona, tenéis sitios fantásticos.

Muchas gracias. Cuéntame, un poquito.

Cuando cerramos pensamos que teníamos centros de producción,

22 restaurantes, que podríamos aprovechar para ayudar.

La idea era...

Empezamos, inicialmente, haciendo menús

para el personal sanitario de IFEMA,

que salía tardísimo de trabajar, y para que no tuvieran que cocinar

o si estaba el súper cerrado, que tuvieran un menú completo;

y acabó derivando en que, al final, había muchas familias sin recursos,

que tenían necesidades y a día de hoy damos dos mil menús.

¡¿Dos mil menús?! Felicidades. Nada.

Felicidades, es una maravilla tener gente así,

que abre sus restaurantes para ser 100% solidario.

Cuéntame, ¿cómo ves el tartar de remolacha?

¿Lo pondrías en uno de los tuyos? Me encanta la remolacha.

Está bueno, porque se remolacha, pero, quizá, algún toque más...

Demasiado 100% remolacha. Sí.

Tiene mostaza, pero le falta potencia.

Un pelín. Muy bien, lo anoto.

Pero está bueno. Lo anoto. Gracias.

(AMBOS) Gracias.

(IVÁN) Vamos, "dream team", que podemos con todo,

solo queda esto. ¡Lo tengo, lo tengo, lo tengo!

Tienen un postre después, debemos llegar.

Debemos quedar tranquilos con nuestro trabajo.

Estoy haciendo esferas, otra vez de queso, no me gusta.

Iván, aquí tenemos pan con la grasa del tocino.

Vale. Sería la hostia que pudiéramos meter esto así.

¡Tac y envolver! Bien, ahí, eso es, y punto.

Y eso lo plancheamos. Además, me encanta este plato.

¿Cómo estás, pequeñaja? Nunca te vi tan callada en mi vida,

nunca en mi vida, en mi vida te vi tan callada.

"MasterChef no está cambiando a todos".

Está, está, está; Ana, ya tengo todo esto para emplatarlo.

Genial. Corta el brownie en trocitos, que ha salido bien.

Has escogido un plato que es laborioso, laborioso.

¿Te molestaría que te dijera alguno del equipo

que lo has hecho a posta? -Sería absurdo, la verdad.

Es lo que me pasó con Michael. Ahora me entendéis, ¿no?

No creo que tenga nada que ver.

Lo mismo, lo mismo pasó; dijo que lo había hecho a posta.

Estuve en ese cocinado y no fue igual.

Si alguien te acusa de algo que no es, te sientes mal.

Estamos cocinando, vamos a limitarnos a eso.

¡Muy bien, Andy! Acuérdate que son dos trocitos por plato.

Capitana, ¿cómo va la cosa? Bien, chef.

Cada vez que salgo, este hombre te come el coco.

Joder... ¿O no?

Ahora mismo, en mitad de la crisis, que estaba bloqueada,

le dices que se ha equivocado. No, no le he dicho eso.

Cuando dices que es un menú con muchas cosas, el otro es mejor.

No, he dicho que es un menú con muchas elaboraciones.

Te está calentando el coco. No es verdad.

Está restando y tú, como capitana, has de decir lo que has dicho:

Callar, currar y correr, ¿vale? Empezamos a emplatar, chicos;

vamos, rápido. Andy, es el momento...

Sí, chef. De dejar eso y sumar.

Nos ponemos con esto. -Chef, lo siento.

José María, no quiero lo sientos, quiero que ayudes, a currar.

Venga, Ana.

Uno, salsa; uno, carne; uno, bolita; aire y flores, ¿vale?

Vamos poniendo el fondo en el plato, venga.

Venga, chicos, que lo tenemos.

Sacamos uno, pero lo sacamos bien, como ha dicho el chef.

Voy a poder rellenar más. -Bien, Ana, fenomenal.

(ANA) Me pongo con el aire, chicos. (ANDY) Oído.

Andy me tiene contento; la capitana me tiene contento a ratos.

Andy. Sí, chef.

Tienes todo a punto. Sí.

Muy bien. Debe haber bastante aire, si no, mal.

¿Están listos? Sí, chef.

Se van a caer. Pueden salir.

Camareros, por favor. Muchas gracias.

Ha quedado una tapa de marisco rica.

Capitana, los cocineros somos básicos,

objetivo y a por él; pensamos las tonterías

y los errores cuando hemos terminado,

en el momento de currar, efectividad. ¿Has aprendido algo

o piensas que lo he hecho para tocarte la pera?

No, para nada, pero me he agobiado

porque quería ser una muy buena capitana hoy.

Venga, el postre. A ver si no perdemos la concentración,

mantenemos una actitud buena y no hacemos cosas que no debemos.

Oído, chef. Andy, no bajes el ritmo.

El equipo rojo se ha encargado de realizar este primero,

se supone que era una secuencia de marisco, formada por dos platos,

que consistían en sopa de centollo y mantequilla de carcasas,

acompañada de cangrejo y de vizcaína,

pero iban muy apurados

y han decidido aunarlo en un plato. Espero que os guste.

(Música)

(Música)

Pepa, ¿qué tal? Qué ilusión verte aquí.

Y a mí de veros, de verdad. Muchas gracias.

Cuéntame, un poco, como ha sido tu labor solidaria.

Nos llamaron de World Central Kitchen,

por si quería liderar una de las cocinas,

por supuesto, no lo dudé, vamos, ni medio minuto.

Qué bien.

Empezamos con 200 comidas y con 200 cenas,

y, ahora, estamos en 2460, ese es nuestro récord.

Mario, no habéis dudado en coger las ollas de vuestro restaurante

y llevarlas donde se necesitaban.

Así es. Nos pusimos en contacto con el ayuntamiento de Madrid

y nos derivó al colegio de San Blas de Ramón de Valle-Inclán,

donde había familias necesitadas, y hemos estado cocinando,

desde la primera semana, para todas esas personas.

Ha sido muy gratificante.

Dime si este plato es una maravilla.

En el plato veo mucha identidad, se ve la mano de Eneko.

Lo reconoces en el plato, aunque no lo haya hecho.

El sabor, sí. -Lo han ejecutado muy bien.

Viene firmado por Eneko, se nota, reconocéis su cocina.

Me tapas los ojos y lo reconocería este plato.

¿Sí? Sí.

Gracias a los dos. (AMBOS) Gracias.

35... Vamos a poner otra bandeja... Y 36.

Ya los tendríamos justos.

Una cosa. -Dime, dime.

¿Cuántos tacos eran por plato? -Tres.

¿Tres? Entonces, faltan más, ¿no? -Es verdad... es verdad...

Tres por 36... Tres por seis, 18... Tres por tres, nueve... 118.

Sigo con el rollo. Tengo carne de sobra, ¿eh?

Ya, pero ponte con el tocino, debo llenar los panes.

Además, voy a poner ya la plancha, que eso es lo más importante.

Ve haciendo algunos. -Sí.

Creo que ha tenido un cruce de cables,

pensaba que tenía que hacer 36 raciones y eran por tres;

tenían que ser 108 raciones de cada cosa.

Creo que se ha liado un poco.

¿Cómo vamos? Pues, rellenando.

Deberíamos estar emplatando, vamos lentos, ¿vale?

Chicos, señores, que se nos va, no tenemos tiempo

y debemos emplatar. ¿Qué hacemos? Si hacemos mucho se seca el pan.

Vale. Deberíamos marcar ya.

Voy marcando. Deberíamos ir marcando ya.

Vamos poniendo... eso es. Hay que tener cuidado,

este frito es importante, no es freír, es sellar.

Que se tuesten por cada lado.

Sí, sí, sí. Cuando tengas todos perfectos...

Voy sacando, poniendo y metiendo.

Ana, capitana, vamos con algo de retraso, ¿eh?

No corráis demasiado con el postre. Oído, chef.

Emplatad lo que no se estropee y el resto lo pondremos al momento.

Venga. -Oído, chef. ¡Gracias!

Vamos con ello. ¿Cuántos te quedan, Luna?

Ahora te digo, los voy a contar.

Vámonos, venga. Podemos, chicos, seguimos.

Vámonos. Venga, venga, venga. ¡Hola, chef!

Voy a ayudar. ¿Qué pasa, Ana?

Vengo a decirte, como no me juego nada y mi equipo está controlado,

vengo a ofrecerte mi ayuda en el equipo.

Falta nos hace. Si sacas esféricos perfectos, lo agradezco.

Me pongo con los esféricos. Venga, vámonos, seguimos.

¡Venga, chicos, ánimo!

Si coges el menú y no llegamos, ¿cómo te sentirías?

Le he dicho que no pasaba nada, que tenía muchas cosas.

Lo hemos sacado bien, sacaremos el postre bien y ya está.

Ana, ¿cómo vas? Bien, chef.

¿Todo bien? Sí.

Te veo tristona, dice Jordi que estás un poco...

No... ¿Qué te pasa?

Me pongo nerviosa, a veces, cuando me meten tanta caña.

¿No será la chaquetilla? Es una responsabilidad,

lo quería hacer muy bien y un plato no ha dado tiempo.

La primera vez que me puse una chaquetilla

seguro que fallé más que tú. Muchas gracias.

Lo importante es darte cuenta para saber dónde está el fallo.

Justo. Mañana lo harás mejor.

Justo. Como mi Luna con sus patatas suflé.

Qué bien las ha hecho, estoy más contento.

¿Te han salido bien?

Lo que no oigo es a Pepe reñirles, ¿por qué no nos ha tocado Pepe?

Díselo, díselo. -Jordi nos grita más.

Díselo, díselo. -Sí, claro...

¿Cómo lo tenemos? Hola, chef.

¿Contento? Te tengo calado, calado te tengo.

No es verdad, era un humilde comentario.

Me sabe mal que me juego pasar a la final

y he pensado, desde mi humilde opinión y con respeto hacia todos,

que nos habría dado tiempo.

Hay momentos en que todos podemos dar una opinión,

cuando vamos bien el jefe de cocina puede preguntar cómo va,

pero si el jefe de cocina ve problemas y da unas órdenes,

el equipo debe remar y hacer caso al capitán, a tope.

¿Qué has hecho? "Podríamos haberlo frito...".

No... "Te has equivocado con el menú...".

No he dicho "equivocado". Sabes bien lo que has dicho.

No quería que se sintiera... De verdad, no tengo maldad, Jordi,

ha sido para que no se sintiera mal.

Como diciendo "no pasa nada, tenía muchas elaboraciones".

Es un comentario bonito, incluso.

Vamos, chicos, lo tenemos ya, el último estirón.

"One, two, three, four", ¿lo tenemos?

¿Vamos echando salsa ya? Sí.

Vamos, vamos, vamos, lo tenemos, nos ha costado un poquito, ¿eh?

No es fácil esto de la alta cocina, ¿verdad?

Venga, seguimos haciendo. ¡Vámonos!

¿Qué pasa, Iván? Que te veo ahí, preocupado.

¿Preocupado? No... Me preocupa ver que no creces.

Vaya lo que te ha dicho. -No me preocupa.

Venga, Iván, vámonos; seguimos emplatando, Iván,

no nos despistamos, seguimos a lo nuestro, chicos.

Venga, que quedará de lujo, tarde pero bien.

Lo tengo. Camareros, por aquí, por favor.

Vamos sacando el ravioli de rabo de vaca

y las esferas de Idiazábal, ¿vale? Muchas gracias. Salimos.

El siguiente plato es ravioli de rabo de vaca

y esferas de Idiazábal, está elaborado por el equipo azul.

Os pido mil disculpas por el tiempo de espera

y espero que merezca la pena.

(Música)

(Música)

Bueno, aquí veo gente conocida, Chema.

Aquí estamos.

El cocinero más solidario que hay en Madrid.

Nosotros nos dedicamos a la formación de chavalitos,

pues bueno, que no han tenido oportunidades.

En un colegio del barrio Lucero damos de comer a mil personas,

y es un orgullo que chavales que hemos formado nosotros

hace ocho años estén de jefes de cocina y lleves las cocinas.

Llevan las cocinas para mil. Sí.

Muy bien, muy bonito. La verdad es que sí.

Paco, también, has sido voluntario. También, andamos ahí.

Hacemos bocatas para transportistas de larga distancia

y andamos ahí, dándole sustento a esta gente.

Quiero que me digáis, primero tú, ¿qué te parece el plato?

Está rico, el hojaldre está muy finito,

el rabo está rico, la salsa está muy buena...

O sea, contento. Sí.

¿Y a ti, Chema, que te ha parecido el plato?

Este, al final, es el que más me ha gustado.

El que más de todos. Totalmente.

Estaba bien ejecutado, el rabo estaba tiernito,

el crujiente bueno... Para mí, perfecto.

Muchas gracias. A vosotros.

(ANA) Andy, ven un momento, por favor.

¡Voy! -Yo te voy echando.

Me vas echando. -Tú me vas diciendo.

Vale. -Le doy, ¿no?

Dale ahí. -Que no se nos corte, por Dios.

Sigo, ¿no? -Sí.

José Mari, ¿qué tal vas con eso? -Bien.

Que quede bonito, ¿vale? -Perfecto.

¡Ah! Se me está resistiendo cada vez más, ¿eh?

¿Puedes o le doy yo? -Toma, dale.

Agarra bien, que le daré con dos manos.

Venga, ya está cogiendo textura. Qué bueno.

Capitana, ¿cómo vamos? Bien, chef.

¡Hola...! Eres un flojo... pero flojo, ¿eh?

Sujeta ahí. La pobre Ana....

No, estamos haciendo relevos. Y tú ahí, mirando.

¡Que no! Sonriéndole.

Está fuerte, ¿eh? -Ana, déjame, venga.

Venga, venga... (RÍEN)

Déjame, yo le aguanto, quiero ver cómo trabajo mi amigo.

Venga, Andy, dale fuerte ahí. Venga, vamos.

No puedo más, no puedo tanto, se me está resistiendo.

¿Se te está resistiendo? ¿Vas a poder aguantarlo?

Vamos. Venga.

¡Madre mía! (RÍEN)

Lo estás moviendo tú más que el bol, ¿eh?

Madre mía. ¿Nitro? Venga.

Eres flojo hasta para echar nitro, espero que no vayas a eliminación,

no vas a poder moverte con las agujetas.

Esperemos que no, por Dios.

Te dejo rematar. Gracias, chef.

Venga, flojo... vamos... Madre mía.

Venga, dalo todo. Ya no puedo.

¡Fuerza y honor! No puedo.

Garrote milenario, venga, dame más, vamos.

Otra vuelta, otra... Juguete roto, ya está.

Bueno, parece que bien, ¿no? (RÍEN)

Le falta textura. ¿Un poco más?

¿Estás sudando? No, estoy bien.

Dámelo todo, Andy. ¡Fuerza, fuerza! ¡Fuerza, fuerza, fuerza! Venga...

Pero fuerza de verdad. Se me resiste, cada vez más.

¿Se te está resistiendo? Los del "junior"

lo tendrían montado hace media hora.

Oído, chef. Venga.

Ya está. (RÍEN)

No, no está. Mira, más nitrógeno. Dale... venga...

Ahora está durito. Ahora sí, ¿verdad?

Sí. Qué helado más rico. ¡Lo tenemos!

Oído. Venga, vamos.

Capitana, ¿tenemos eso ya? Sí, estamos decorando.

Venga. Deberíamos correr, que se va a fundir.

Si te está costando hacer la "quenelle".

Haz la "quenelle", si a él no le sale.

Aplana del todo. -Está muy duro.

(RÍE) Está muy duro.

No te preocupes, si el helado se descongela

nos los monta de un soplido.

Ana, por favor, que no se descongele.

(RÍEN)

Entiendo que no puedes más, estás exhausto.

Los que tienen helado, caballeros, pueden salir. Gracias.

Venga, los dos, los dos, trabajo en equipo.

Venga, agujetas, venga, venga... Venga, haz esa "quenelle".

No puedo doblar la mano ahora. Venga.

Qué duro ha sido. (ANA) Equipo, hemos terminado.

¿Una bolita? -Estoy bien, puedo limpiar.

Cocina limpia. ¡Venga, chicos!

Venga. Vamos a recoger todo.

Para culminar este menú, el equipo rojo ha hecho

un postre estrella de Eneko Atxa.

A ver si acabamos bien este festejo.

(Música)

(Música)

¿Qué tal, chicos? ¿Bien?

Adrián, tu restaurante Casa 28. Sí.

Has estado dando de comer a 300 personas al día.

Al final, casi 300 sí. Cuéntame.

Empezamos con gente de la calle, puse un cartel de Alubias gratis,

a ver qué pasaba y el público fue cambiando mucho,

venía gente de la calle y familias de clase media,

muchos vecinos nuestros, gente que no acostumbra a pedir,

pero, en un momento así, hay que apoyarse entre todos.

Cuéntame qué te parece el plato.

El helado estaba buenísimo, el bizcocho estaba buenísimo.

Álvaro, del grupo Arzábal. Grupo Arzábal.

Habéis estado en Vallecas.

Hablamos con José Andrés, sobre World Central Kitchen,

y fuimos la primera cocina central que se creó,

y, luego, empezamos otras más. Empezamos a dar de comer

a trescientas familias, creo que la primera semana,

mucha gente de la zona, alguna parroquia que había,

ayudados por los bomberos, que hacían el reparto;

y en la segunda semana dimos más de mil raciones.

Contento de haber ayudado.

Os veo y es un honor teneros aquí a todos hoy.

¿Qué te ha parecido el postre del equipo rojo?

Los elementos, por separado, estaban buenos,

el caramelo estaba bueno y el bizcocho rico,

quizá, en la mezcla, creo que destacaba demasiado

la gelatina de soja que tenía en la base.

Tomo nota. Gracias. Un placer.

A seguir luchando. (AMBOS) Gracias.

Mis queridos cocineros, el servicio ha terminado,

solo puedo daros las gracias, una vez más,

por haber estado en primera línea ayudando a quienes lo necesitaban.

Hacéis que nos sintamos muy orgullosos de todos vosotros.

Gracias, también, por llevar ocho años ayudándonos

a difundir toda nuestra pasión por la cocina,

porque sin vosotros, sin vuestras visitas y consejos,

"MasterChef" no sería lo genial que es.

Os vamos a seguir llamando, ¿eh?

Todos sufrimos viendo nuestros restaurantes vacíos,

aún queda un poco para que vuelva la normalidad,

pero, mientras, ya saben, póngale...

(LOS TRES) ¡Sabor a la vida!

Seguiremos cocinando sueños. Gracias y hasta siempre, amigos.

(Música)

(Música)

Gracias, chicos.

Nuestros comensales se han ido felices

por este homenaje que les hemos hecho,

les ha llegado, totalmente, al corazón.

Podéis estar muy satisfechos. ¡Enhorabuena!

Me sumo a la felicitación de Samantha,

porque, aunque, todavía, no os ha dado tiempo de asimilarlo,

lo que habéis hecho en cocinas es una brutalidad.

Si yo tuviese que servir este maravilloso menú de Eneko Atxa

hubiera puesto a currar a ocho cocineros y a un jefe de partida;

es decir, unos nueve profesionales.

Vosotros erais solo seis y "amateurs";

así que, sentíos orgullosos porque habéis superado un reto

solo para muy valientes. Muchas gracias, chef.

Os hemos advertido que hoy el veredicto era individual:

así que, empezaré contigo, Luna.

Luna, no se puede estar dos horas para hacer 36 patatas suflé,

y, luego, no han salido perfectas.

También, me he sentido frustrada, porque he dicho:

"Solamente, me estoy dedicando a esta tarea".

Me hubiese gustado ayudar a Iván o a Alberto.

Y... no ha podido ser.

Pones muchas ganas, pero llevas dos semanas muy caótica;

vas unos pasos por detrás de tus compañeros.

Precisamente, por eso, Luna... Sí, sí, ya sé.

Vas a la prueba de eliminación por méritos propios.

Luna, la vanguardista. ¡Bravo! ¡Ole!

A ti, Iván, me sale felicitarte, una vez más,

las pruebas por equipo, siempre, sacan tu mejor versión;

eres currante, como el que más, estás a todas y, sobre todo,

hay algo que me gusta de ti, tienes una capacidad innata

para ser un líder. Eso sí, hemos cometidos fallos.

Estoy contento por el producto principal, que era el rabo,

creo que quedó bastante bien, estaba bien prensado.

Llevas razón, era un trabajazo.

Los raviolis de rabo de vaca estaban maravillosos, riquísimos,

el plato que más ha gustado, pero no sé si compensa

el retraso de 30 minutos que hemos tenido que soportar

entre el primer y segundo plato.

En un restaurante, un plato, 30 minutos, se nos va de las manos.

Cierto.

Y, Alberto, igual, buen trabajo; has estado entregado,

de las veces que te he visto más serio; no has estado fino

con muchas elaboraciones, sobre todo con el tartar,

si no llego y lo peso, servimos menos de la mitad, ¿eh?

Tienes razón.

No me queda más remedio que mandaros a eliminación.

De la valoración, me quedo con lo positivo,

nos ha visto trabajando duro, trabajando con ganas

y que hemos sido trabajadores.

Ana, ¿has escuchado lo que ha dicho Pepe Rodríguez?

Sí, todo.

Lo digo porque te he salvado de cometer ese mismo error.

La decisión que he tomado era, solo y exclusivamente,

para ayudarte como capitana. Tienes la chaquetilla

y, por tanto; en ningún caso ibas a ir a eliminación,

pero he intervenido y te he dado la solución,

porque me parecía cruel dejarte que te pegaras el piñazo.

Es mejor servir un plato de diez, exquisito y en tiempo,

que por liarnos a hacer una réplica exacta,

obligar a los comensales a hacer la digestión entre platos.

Es verdad. Al principio, me ha sentado, un poco, mal,

pero no porque me lo dijeses tú, sino, por impotencia

de querer hacerlo muy bien y ver que no saldría una elaboración.

La plaza en el gran combate final la tienes asegurada,

pero me gustaría que aprovechases para aprender una lección:

es importante tener ganas, pero, también, ser realista.

Tu afán hoy, por demostrar, te ha hecho pasarte de frenada;

querías ganar la maratón en chancletas

y eso, siempre, termina en resbalón y fracaso.

Sí, chef.

Del cocinado me llevo una lección muy clara,

prefiero hacer algo perfecto, a hacer varias cosas mal.

José María, en esta prueba te he visto flojeras, comodón.

Tu especialidad empieza a ser hacer ruido, parecer que haces,

pero, a la hora de sacar el trabajo, pocos resultados.

Con la vizcaína te has tirado el tiempo que te ha parecido,

has colaborado en abrir algún centollo, sin picar un ajo

y, muy importante, malmeter.

Que intentes desestabilizar a Ana diciéndole que soy un exagerado,

que os da tiempo de sobra para hacer la secuencia, está feo.

No lo he dicho yo. Feo, feo, feo.

No es cierto. El menú tenía muchas elaboraciones

y le he dicho: "Tiene muchas elaboraciones".

Para calmar, un poco, para animarla a ella y a mí,

no ha sido para pinchar ni picar. Es una locura pensar eso.

¿Por qué? Ella tiene la chaquetilla y yo quiero seguir.

La suerte es que a estas alturas ya nos conocemos

y no espero que reconozcas nada. Capitana, ¿ha sido así?

El comentario no ha sido muy afortunado.

Tú practicas el buenísimo y yo practico el realismo,

y no era un momento para hacer ese comentario,

no era momento para envenenarla, que intentaba hacerlo bien.

No era para envenenarla, era para animarla, es diferente.

"Te has equivocado...". Eso no lo he dicho.

No he dicho que se equivocase, solo que tenía mucha elaboración;

para animarla a ella y a mí, porque no hemos llegado.

La has envenenado diciéndole que se equivocaba

y diciéndolo que yo le daba consejos erróneos;

pero bueno, José Mari, en cualquier caso, a estas alturas,

no tengo nada que demostrar, pero tú sí.

Y lo harás en la prueba de eliminación.

Bien. Entendido, chef.

Andy, a ti solo te puedo decir chapó.

Gracias, chef.

Aunque tienes dos cañitas por bracitos,

hoy has currado impecable. Muchas gracias.

Has hecho tú solito todo el postre y mira que tenía elaboraciones.

Sí, chef. Lo mejor, estaban, a cuál más rica;

así que, enhorabuena, continúas, una semana más,

en las cocinas de "MasterChef". Gracias, chef.

¿Contento? Emocionado, orgulloso;

después del confinamiento empecé a recuperar sensaciones

y, a día de hoy, me siento muy cómodo conmigo mismo.

No sé si a alguien le puede molestar, Andy,

pero tu plaza la has ganado trabajando.

Muchas gracias. Qué bien.

He hecho un postre Eneko Atxa, de cinco Estrellas Michelín,

que se dice pronto, pero son palabras mayores.

El rey de los postres.

Aspirantes, ya lo veis, para ganar "MasterChef"

no solo hace falta cocinar, hay que entregar el alma a cada plato.

Andy, enhorabuena. Gracias.

Eres, junto a Ana, finalista de la edición VIII de "MasterChef".

Al resto de mis compañeros que no se han metido en la final,

un poco, les ha picado,

pero creo que a Iván al que más.

Iván, Luna, Alberto y José Mari, uno de vosotros cuatro

será el próximo expulsado de "MasterChef".

Suerte en la prueba de eliminación.

Gracias, chef. -Gracias.

(Música)

Como cada año, vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y 16 años, te encanta cocinar

y quieres vivir una experiencia inolvidable en un entorno natural,

tienes que venir a los campamentos MasterChef.

Además, convivirás con concursantes de "MasterChef Junior".

Este verano, campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

(Música)

(Música)

La prueba por equipos nos deja un nombre más para la final, Andy.

Buenas noches. -Hola.

Se ha convertido en finalista y disfrutará del reto

desde la barandilla, junto a Ana. Estoy seguro de que mirará de reojo

la chaquetilla de su compañera; de momento,

ya ha dado el primer paso para conseguirla.

Buenas noches. Buenas noches.

Buenas noches, chefs.

Qué hombre elegante ha entrado; metamorfosis, de pollito a pavo.

Aspirantes, bienvenidos, de nuevo, a las cocinas.

(TODOS) Gracias.

Andy, ¿qué has sentido al cruzar esa puerta como finalista?

La verdad que... mucha emoción, pero, también, incredulidad.

¿Quién me iba a decir que sería finalista cuando entré?

Andy, decías que ibas a llegar sí o sí.

Pierdo mucho la fuerza por la boca, pero sí es verdad que...

Que bueno, que me veía en la final, y, ahora, que estoy aquí,

pues... ahora... no me lo creo, no sé... no sé qué me pasa.

Te has puesto la chaqueta de los momentos importantes.

De los grandes juicios. De ahí.

¿Qué significa tener un puesto en la final?

Es un paso más en el objetivo de conseguir la chaquetilla,

que creo que, antes o después, acabará cayendo.

Tiene buena actitud.

Es un ejemplo de humildad, sencillez, cercanía, de verdad...

Sobre todo, humildad.

Lo que me interesa saber es qué sientes viendo,

ahí, a Iván, con ese delantal negro?

(Risas)

Andy, ¿le miras por el retrovisor? Hombre, claro.

Hace semanas que me mira desde el retrovisor.

¿Prefieres quitártelo de encima o llegar a la final con él?

Quiero que hoy, si puede ser, que sufra, un poquito, que sufra,

pero... le quiero ver en la final, sí.

Así que espero que te salves.

-Estoy muy contento por él. Sé que era algo

que quería conseguir.

Su idílica final es algo tiene él en su cabeza.

En mi final estoy yo. Me da igual Andy.

Está a un paso la final, pero aún no llegó.

O sea que no venda todo el bacalao.

-He dicho que es un paso más. -Exactamente.

Ya estás donde tú querías estar

y ya estoy donde tú querías que yo estuviese.

Es perfecto. Es tu día mágico, ¿eh?

Andy, ¿qué tal llevas las agujetas de los brazos?

(RÍEN) -Estoy perfecto, ¿eh?

Lo que pasa es que me pilló Jordi en un mal momento.

Me pilla con el nitrógeno dale que te pego,

dale que te pego. Y luego seguía echándole más.

Era como Iván, de entrenador.

La única vez que se puso en mis manos

estuvo tres días sin moverse. (RÍE)

(IVÁN) Tres. (ANDY) Es verdad.

Pero estoy bien. (RÍEN)

(IMITA A UN PÁJARO)

José Mari,

¿le has dado la enhorabuena a tu exmejor amigo?

El dice que soy su mejor ex mejor amigo

pero para mí sigue siendo mi mejor amigo.

Y sí le he dado la enhorabuena.

Aunque me ha dicho que ojalá me vaya.

(RÍE) ¿Así está la cosa?

Es malo.

(JOSÉ MARI) Pero es mi amigo.

(RÍE) (JOSÉ MARI) Le quiero.

(RÍE)

-Y yo creo que él también me quiere,

lo que pasa es que él quiere dar una imagen de que no me quiere,

quiere ir solo, seguir solo y no quiere tener amigos.

José Mari, repetimos lo mismo que la semana anterior.

Tus compañeros te acusan de decirles cosas y tú lo niegas.

¿Sigues manteniendo que no intentaste malmeter

entre Ana y yo?

Lo mantengo. Ana, ¿qué opinas?

(ANA) Habría preferido que no lo dijese.

Pero también digo que sé cómo es,

sé los comentarios que hace y estoy acostumbrada,

no me afectó tanto como me habría afectado

en un primer cocinado. -Fue un comentario de apoyo.

Hacia ti y hacia mí. Hacia todos.

-No ha sonado así, pero bueno...

Recuerda que suspendió el máster sobre coach.

(RÍEN) ¿Y qué vas a hacer ahora

sin el pin de la inmunidad? Trabajar, sudar en estas cocinas

e intentar hacerlo lo mejor posible porque me queda

un peldaño para la final y me gustaría estar.

Se me dan mejor las pruebas de aquí que las de exterior,

quizá sea una persona que necesita trabajar solo y no con compañeros.

No lo sé, ya no sé qué pensar de mí mismo.

-Lo está empezando a ver. Es un primer paso.

Luna, llevas con ese delantal desde la semana pasada,

¿no habrá influido en tu forma tan distraída de cocinar?

Puede ser.

Y bueno, pues aquí estoy,

maquillando mis nervios y...

(RESOPLA)

Lo que voy a intentar hoy es disfrutar el cocinado,

a lo mejor es el último... Es posible.

Voy a confiar en que pueda hacerlo hoy y demostrar que...

Bueno, sacar un buen plato. Te juegas el pase a la final

o la eliminación con Alberto.

Pues también estoy nerviosa, Samantha, por él.

Es que hoy estoy doblemente nerviosa.

Nerviosa por mí

y nerviosa por mi compañero.

¿Prefieres que pase él a pasar tú? No... Vamos a ver una cosa...

Ah... Me gustaría que pasáramos los dos.

Y si tiene que pasar alguno, oye...

Me gustaría a mí. Es que le queda superbién

la chaquetilla a mi compañera y, claro, quiero una.

Culo veo, culo deseo.

Es que yo estaría divina,

divina. No entiendo por qué no me la han dado todavía.

(RÍE)

Andy, Ana, vais a disfrutar este reto desde la galería.

Tú mucho más tranquila, Ana, porque ya tienes tu chaquetilla.

Y tú, Andy, sé que vas a estar muy pendiente de lo que suceda

para saber quiénes serán los rivales

con los que te vas a jugar las dos chaquetillas para el final.

Adelante, podéis subir a la galería

porque sois finalistas de la VIII edición de "MasterChef".

Muchas gracias. -Gracias.

-Suerte, chicos. -Suerte.

-Gracias.

(RÍEN)

José Mari, estás asustado.

Ven, ven. Estás asustado.

Y se nota. Era por si colaba.

No nos hubiésemos dado cuenta, ¿eh?

En serio. (RÍEN)

(JOSÉ MARI) Lo he intentado.

(ANDY) José Mari, ¿y tú pin?

-Mi pin lo llevo en el corazón, chaval.

-Ah, vale, vale.

El tiempo pone todo en su sitio y ha quedado demostrado

que soy mejor que todos los que están abajo.

Aspirantes, empieza la prueba de eliminación.

Como estáis viendo, nos quedan aún

cajas misteriosas para sorprenderos.

Iván, ¿a ti qué te facilitaría el paso

a la gran final? Soy muy gallego

para estas cosas, he aprendido

que lo que uno piensa

que es fácil a veces no lo se.

Solo espero estar a la altura, hacer un plato

que me suba a la galería y me haga estar en la final.

No has contestado. Dime algo que te gustara.

Ha empezado diciendo que es gallego.

(RÍE)

Un postre, que me dio suerte.

Haber si sigo mejorando con la repostería.

Anda. Mírale.

Luna, ¿qué quieres ver?

De estos polvitos mágicos como...

Sí, como agar-agar, gelatina vegetal... Yo qué sé.

Algo así de vanguardia,

del "level" en el que estamos. Cuidado con vanguardia.

La última vez que dijiste esa palabrita...

Es que quiero demostraros que... Nos ha quedado claro.

Tú quieres polvo sí o sí. Está bien, no pasa nada.

Unos polvitos no me vendrían mal.

(RÍEN) Hay una manera de descubrirlo,

a la de tres, quiero que destapéis

las cajas todos a la vez.

Una, dos y tres.

(ANA) ¿Qué son? Almendras.

-¿Almendras?

-Chocolate.

(ANA) ¿Es chocolate? -Sí, cacao.

-Ah, es cacao. Así es. Son habas de cacao.

Alberto, teniendo habas de cacao,

¿a qué te huele el reto? Pues a primera vista parece

que va a ser un postre, algo dulce. Pero también el chocolate

o el cacao se puede utilizar en cualquier tipo de elaboración.

Bueno, como ha dicho Alberto,

con el cacao se pueden hacer platos dulces y salados.

Este último reto de la noche,

previo a la gran final de "MasterChef" VIII

lo vamos a dedicar...

Estoy temblando. ...al dulce.

(RÍE)

Sí, un postre. Y os voy a decir que Iván

también hace postres y que se va a meter en la final con un postre.

Iván, en la eliminación de la semana anterior

tuviste suerte con el dulce.

El otro día no me salió mal. Hoy espero que me salga mejor.

¿Quién de los cuatro lo tendrá más difícil?

Posiblemente José María y yo seamos los que más flaqueemos

en este tipo de elaboraciones. Pero a veces tiene

un conejo en la chistera y saca cualquier cosa.

Se puede montar un cacao aquí. Me hubiera encantado

tener el pin ahora mismo para dejarlo, subir

y estar directamente en la final.

Joer...

Para conocer en qué consiste este reto crucial,

vamos a recibir a un invitado.

Le gusta llamarse repostero

y es el responsable del taller de creatividad

del Hotel Echaurren Relais and Chateaux

en Ezcaray, La Rioja.

Con dos Estrellas Michelín...

Pol Contreras.

¿Qué tal, amigo? ¿Cómo estás?

¿Qué tal, Pol? ¿Qué tal? ¿Cómo vais?

-Buenas. Buenas noches, Pol.

Bienvenido, un placer tenerte. Igualmente.

Imagino que el jefe, nuestro amigo Francis Paniego,

te habrá dado algunos consejos antes de venir, ¿no?

Que tenga mucho cuidado con vosotros tres.

Será con ellos dos.

Y muchos recuerdos a los tres. Igualmente.

Oído. El año pasado ganaste el premio

al Mejor Pastelero Revelación de Restaurante

con un postre arriesgado.

Puede parecerlo, al llevar manteca de cerdo

y chicharrones, pero nada más lejos que tradicional

como una coca de "llardons", coca de chicharrones en Cataluña.

Puede parecer que es algo que chirría en el título,

pero que detrás hay mucha tradición.

Suena bien. Y muy rico está.

Fue curioso que te dieran el premio Revelación cuando llevas

desde los 15 años trabajando en pastelería.

Este año he cumplido 18, puedo decir que soy mayor de edad

en una cocina. (RÍEN)

Pol, explícales

qué son las pizquitas en los postres

y a dónde les pueden llevar. Al desastre.

Olvidaos de las pizquitas.

(RÍE) -Gramaje, hay que pesarlo todo.

Ya no solo en pastelería, en cocina también

se puede ser perfecto pesándolo todo.

Pero en pastelería es básico, es lo primero.

(ANA RÍE)

(LUNA) "Soy más de ojímetro. ¿Y me ponen un postre?

¿Un postre que hay que medirlo todo?".

(SUSPIRA) Ya me ha puesto más nerviosa todavía.

Bueno, Pol, ¿descubrimos qué nos has traído?

Adelante.

Guau. (ANDY) Buen plato, ¿eh?

-Es un lingote de chocolate y guindas

conmemorando el 50 aniversario del hombre a la Luna,

por eso vemos esta textura por encima.

Se basa de un "mousse" de chocolate,

Venezuela 75 por ciento,

una pasta de fruta de guindas, una "mousse" cocida

de chocolate y una sablé de cacao.

Luego va a ir salseado con una salsa de guindas

y un helado de cacao hecho a la minut.

¿Con hidro? Para eso el bueno está arriba.

Si hay que hacer un ejemplo,

Andy, vas a bajar, ¿no?

Si es con delantal blanco, sí. Oye, Pol.

¿Te parece que le enseñemos el interior?

Que vean cómo son esas capas que nos has contado.

Y aquí podemos ver el interior y las capas.

Si seguís todos los pasos, pesáis todo bien

y sois metódicos en el trabajo, sale sin ningún problema.

Pol, ¿por qué has decidido traer un postre

con chocolate? Lo primero,

porque hago yo este chocolate,

con un proceso que se llama "bean to bar".

Realmente, del mundo del chocolate

no conocemos mucho. La tableta en sí

tiene aproximadamente 150 años de historia,

esto no es nada realmente para un ingrediente.

Por lo tanto, todavía se puede trabajar mucho

con el cacao y el chocolate.

Es un mundo.

-Qué guay. -Ya ves, ¿eh?

-Ojalá poder hacer algo igual y seguir los pasos de una persona

que empieza con 15 años y ahora está en ese nivel.

Tres de los aspirantes que se juegan la eliminación

se coronaron con un lingote de chocolate

en uno de los exteriores. Aunque es verdad

que el que llevó las riendas del lingote

fue Andy. (SUSPIRA) Ya.

Alberto, José Mari e Iván,

¿os quedasteis con los detalles de lo que hizo Andy?

Sí, con alguna cosita sí.

-Yo estaba bastante centrado en los salmonetes aquel día.

¿Tú, José Mari?

Yo fui el capitán de esa prueba

y me quedé con algunos detalles, sí.

Estoy seguro de que voy a conseguirlo,

que voy a estar un peldañito más arriba y en la final.

Como habréis imaginado, el reto consiste en replicar

este espectacular postre que nos ha traído Pol.

Para ello contáis con 120 minutos.

Vais a encontrar en el supermercado

todos los ingredientes necesarios y la receta.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

Pol, ¿algún último consejo antes de que empiecen a cocinar?

Concentración, orden y método.

Saldrá.

-Concentración, orden

y método.

(RESPIRA)

Como mi Alberto.

El tiempo comienza en tres, dos, uno...

Adelante. ¡Vamos!

Suerte, chicos.

Mucha suerte a todos, amigos.

(ANA) Venga, chicos.

A tope.

-Azúcar invertido, ácido málico. (ANA) Me encantan los postres,

los ingredientes me dan paz. -¿Te dan paz?

En postres hay que tenerlo todo muy organizado,

como seas un caos como José Mari...

Hay que ser hiperorganizado.

(ANA) Vamos, Alberto.

Que sea superexacto.

-Azúcar...

-Están haciendo un crujiente, claramente.

(ANDY) Puede ser, puede ser. -Cero, vale. Harina, 160.

Tenemos que probar el postre para valorarlo.

¿Verdad? Debemos.

Hala, qué envidia. (POL) Solo es chocolate y cereza.

Sí, todos los pasteleros vienen diciendo "es sencillo".

¿Sencillo? Para él que lo hace y lo domina.

Hum... Qué rico, por Dios.

Cuéntanos un poco las elaboraciones.

(POL) Sablé de cacao.

Sablé ya es una galleta. Ya es una galleta.

Encima se le pone la gominola de cereza.

La gominola de cereza.

Exacto. Bien a 104 grados.

Encima elaboramos un bizcocho sin harina,

se le puede llamar también

"mousse" cocida de chocolate.

Y a partir de ahí, el último glaseado.

A partir de ahí tenemos el glaseado listo

a temperatura de entre unos 36-40 grados.

Añadimos burbujas y con un cucharón no nos queda más que napar.

Muy bien, Pol. Muy facilito todo. Sí.

Vale.

(ANA) Está genial.

Vamos, Albertín...

Iván se toma más tiempo,

pero luego le sale muy bien. (ANDY) Iván va más lento siempre.

-José María tiene otra textura que de los demás.

(ANDY) Uy, uy, José María. (RESOPLA)

(ANA) Es difícil,

se están jugando el pase a la final.

(ANDY) Va un poco atrasado, aunque tiene dos horas.

Si no puedes esperar hasta la próxima semana

para seguir disfrutando de "MasterChef",

tienes una manera de acercarte al programa

comiendo o cenando en el Restaurante MasterChef.

Una experiencia gastronómica única

probando los platos más famosos que se ha han elaborado.

Además, tienes dos menús degustación: uno para adultos

y otro para los más pequeños de la casa.

Si necesitas más información en restaurantemasterchef.com

y en nuestras redes sociales.

La que he liado con el cacao aquí...

-"Sin dejar de remover, añadimos azúcar cuando arranque a hervir".

Vale, cuando arranque a hervir añadimos el azúcar.

-Cómo se concentra Alberto cuando está cocinando,

se nota que le encanta.

-Esto hierve.

Ponemos el azúcar... No hemos hablado del helado.

Cuéntanos por qué tiene esa textura.

Se le llama helado a la minut, es una crema inglesa,

pero en este caso el chocolate hemos partido

desde el haba troceada del cacao.

Una vez frío,

nitrógeno... Haciendo un helado.

Con el helado de exteriores ya tengo suficiente.

-No pudiste dar una buena "quenelle"...

Los helados que se hacen

delante del cliente con nitro son bonitos de ver.

¿Vemos cómo se monta? Una crema inglesa montada...

Tengo montador de helados profesional.

No le habrás visto, no le conoces.

Con estilo...

Andy, te veo relajado ahí arriba.

¿Estás bien? Estoy estupendamente.

¿Verdad? Estoy... Buah.

Pues bájate, guapo. ¿De verdad? ¿Bajo?

Sí. Hombre...

Esto a 104. 97, 98...

Por favor...

Como si vinieras a trabajar. Hola, chef, ¿qué tal?

¿Estás preparado? Ve calentando la musculatura.

El mejor montador de helados que hemos tenido

en las cocinas de "MasterChef". Con blázer, además.

Dos o tres máquinas, dos italianas, una española...

Pero no han funcionado bien. Sin embargo, ya verás.

(ALBERTO) ¿Cómo vas, tío?

-Voy a hacer eso ahora mismo.

Seguro que no tienes agujetas, ¿verdad?

Estoy perfecto, Samantha.

Yo soy un tío duro aunque parezca que no.

Jordi, él lo hace con americana.

Tú siempre que haces demostraciones te la quitas...

A ver si aprendes de Andy.

(RÍE) Vámonos.

-Vamos allá.

Bien, bien.

Voy a sorprender a Jordi. Que me sorprenderás,

lo tengo tan claro. (RÍE)

-Y no salpica. No, no, no. Es delicado, es fino.

Si no le pones frío rápido, va a empezar a burbujear

y vamos a tener la fiesta de la espuma del chocolate.

Lo tiene controlado, lo tiene controlado.

Dale, dale, dale. Uy, uy, uy...

¡Ay, ay ay! Tiene que coger frío.

Tiene que coger frío... ¡Ostras!

¡No puede ser! Nitro y batir.

Oído, chef. (POL) Ay, esa manga...

Ay, la manga del blázer... No te has quitado la americana

y la vas a liar. Cuando uno es un dandi...

Listo. Vamos.

¡Ahora! Ahora, ya va cogiendo textura.

Todo ese grumo tienes que transformarlo en crema.

Es un máquina. -Gracias, chef.

(POL) Empieza a ser apetecible. -Parece trufa.

(CANSADO) ¡Oh! ¿Qué tal vas?

Muy bien, chef.

Para mí, está ahora mismo. Para mí también.

Bien. Sí, señor. Creíamos que no podría.

Solo nos falta una "quenelle" perfecta.

Qué intriga.

Primero voy a mantecar un poco. "Mantecar", bueno, bueno.

Eres un doctor, Andy, eres un doctor.

Así un poco para quitar el aire.

Hombre... ¡Bueno! Bueno...

Es que se me ha ido.

Ahora ya tengo el brazo tiritando...

(RÍE) ¡Hace así...!

Yo, de verdad, ante las adversidades

me crezco y ante este show que quieren que dé...

Yo es que me vengo arriba, ¿qué quieres?

Bien, bien. (TODOS) ¡Oh!

Oye, oye. Lo tengo enseñado ya.

Andy, puedes volver. Gracias, chefs.

Gracias. Gracias.

(ANA) Chicos, lo estás haciendo genial.

Se os ve supertranquilos y organizados.

-¿Cómo vas, chiquitín? -Ahí estamos, tío. ¿Y tú?

-Bien, voy yendo. (ANA) Alberto está con la "mousse".

-Vamos, vamos, vamos.

-Postre, Luna.

Si no me sale ya esto, apaga y vámonos.

Hay cosas que no se pueden permitir.

No se puede estar fundiendo chocolate al fuego directamente.

Vale, venga. (POL) Nunca.

Microondas a baja potencia. Eso es.

O baño maría. Baño maría.

Ay, de verdad. Me estoy agobiando por Lu.

El gran problema que veo es no entender la receta.

Ya lleva mucho rato leyéndose ese papel

y no entendiendo lo que pone.

"Estiramos la mezcla en un molde de un cm de alto

con papel de horno en la base".

(IVÁN) Estoy con la "mousse".

Hay dos "mousse". Es una de las importantes

para poder triunfar hoy y meterme en la fase final.

-Cuatro minutos. (ANA) Muy bien, Albert.

Está perfecta. Qué gusto.

-El chocolate ya lo tengo, guay.

(ANA) Venga, Luni, tranquila. Así.

Esos movimientos que te gustan a ti.

Muy bien. (LUNA) Gracias, vida.

-Andy, mira qué bonito. ¡Eh! (ANDY RÍE)

(ANDY) Muy bien, José Mari. -Me enseñaste tú.

(RÍE) Pol, esto es para ti.

Fíjate lo que te regalo, espero que te guste.

"La biblia de MasterChef", libro muy especial para nosotros.

Maravilloso. Tienes un montón de recetas

con todos los ingredientes, trucos, técnicas necesarias

explicadas paso a paso para que te animes al salado.

Hecho. Disfrútalo.

Muchas gracias. Le mandamos otro a Francis.

Perfecto, oído. Venga.

(ANA) Muy bien, Albertito. Lo de Alberto está perfecto todo.

-Sí, lo está haciendo muy bien.

-Taparlo...

-Vale, vale, esto me va saliendo más.

-Dips, dips, dips.

Imagínate pasar con un postre que se llama Lingote lunar.

Puede que sea una señal del destino, ¿quién sabe?

(ANA) ¡Muy bien, Alberto!

(ANDY) Se le ve contento.

-Hola, chefs. ¿Cómo lo llevas?

Encantado. -¿Cómo va?

-Muy bien.

Ve veo muy tranquilo. Intento estarlo. Me conoces

y me puedo poner nervioso a la mínima.

Voy con mi ritmo. Bueno, creo.

Ya voy con la "mousse". -¿Bizcocho?

-Con el bizcocho. Las elaboraciones...

No lo menees más. -Vale.

Gracias por el consejo. Vamos a intentar...

Que tú eres un... ¿Eh? Oído.

¿Estás siguiendo los pasos? Al pie de la letra, chef.

¿Seguro? Esta vez sí.

Te he visto hacer alguna cosita...

Diferente...

(RESOPLA) Hablando de problemas.

¿Tienes algún problema con...?

¿Llevas bien que esté ahí arriba...

(RÍE) ...mirando cómo trabajas?

No creo que gane "MasterChef". ¿No? ¿No tiene posibilidades?

¿Por qué? Es bueno en postres,

pero le falta un poco en salado, las bases...

(ANDY) ¿Puedo decirle algo? -Sí.

No. Está meneando la patita, ¿no?

(CHISTA)

Me lo llevo, se acabó. Adiós. Lo voy a meter ahora.

-Alberto acaba de meter la tierra dentro de la batidora.

Ah, claro, porque eso es el helado.

Es el helado. -Meto el líquido...

A este postre le puedes llamar

postre "Lunal", de Luna y Alberto.

-Ay, Dios. Salsa de guindillas.

Luna. Ay, Pepe, por favor,

no vengas ahora, no tengo palique. ¿Qué tal, corazón?

(RÍEN) Ya cuando veo todo esto así...

Algo no estamos haciendo bien. Está la...

Está la luna llena. Está la luna llena.

La cocina de la Luna, pues llena.

Parece que ha pasado un huracán. Es que soy un poco así.

No te asustes, Pol. Yo soy así. -Oído.

¿Sabes qué ocurre con la luna?

La luna se pone llena pero luego va en cuarto menguante...

¡Y desaparece!

Pero vuelve a aparecer otra vez. Es verdad.

Siempre aparece la luna. Claro.

¿Esto lo puedo dejar al fueguito tranquilamente bajo?

-¿Puedo decirlo? Sí... Sí, dile algo.

Hará lo que quiera. ¡Ah, 30 minutos!

-Creo que estás buscando una cosa. -¿Qué pasa, Pol?

Dime algo, un consejito. -El termómetro.

-Ah, sí. Es verdad.

(RÍEN) -¡Muchas gracias!

El problema es que no sabes leer.

Estoy con la salsa, una salsa de guinda.

-Vale. -Aquello lo hice a 104 grados.

-Oído.

-Aquí está la prueba. -Oído.

-Pepe, corazón... Dime, guapa.

Que les deseo un feliz día. Gracias, nos vamos.

Adiós, buenas tardes. Adiós, venga.

Gracias. (POL) Ánimo.

-"Base para la crema nitro, baño profundo

de burbujas".

¡Chacho, que ya estás con eso!

¡Mi madre! -Luna, no pares que no llegas.

(LUNA) Sí, llego. -Dale, Luna.

¡Aspirantes!

Habéis consumido la mitad del tiempo.

Os quedan 60 minutos solo.

(TODOS) Oído, chef.

(ANA) Iván, demuéstrale a Andy cómo se hace.

-Te falta el estilo.

-Sí, me tengo que poner una americana o la toga.

(RÍE) Iván, ¿cómo vas?

¿Estás sufriendo como Andy?

(IRÓNICO) Se me está cansando el brazo, no puedo más.

Lo llevo fatal, voy a pedirle un brazo

a Andy, de esos ortopédicos que tiene.

(RÍE) Porque está supervago.

¿Eso qué es?

Es que le gusta la producción exprés.

¿Por qué dejamos el cazo con calor y luego echamos cosas?

Está perfecto.

¿Perfecto?

Estoy intrigado, quiero saber cómo va Alberto.

Ya sé que José Mari va regular.

Luna, regular tirando a mal.

(ANA) Lu, vas bien, tranqui. (RESOPLA) Venga, venga, venga.

Los nervios son muy malos para esto.

Quiero hacer una "quenelle" preciosa, quiero que la vean.

-¿Qué tal?

-¿Qué tal, Pol? Samantha. -¿Cómo vas?

¿Estás cortando la galleta? Marco la galleta

para que quede la medida perfecta.

La "mousse" la tengo en el batidor.

-Vale. -La salsa...

Ahora estoy haciendo la "mousse" de chocolate para hacer

la cobertura encima. La cobertura.

El helado...

¿La "quenelle"? La voy a meter en el batidor.

-Guay.

Estás muy tranquilo, ¿eh? A ver si en la semifinal

vas a estar más tranquilo que nunca.

Ya tocaba, ¿no? ¿Quién prefieres que pase?

¿Tú o Luna?

Si podemos pasar los dos, que pasemos los dos.

Pero si tengo que elegir, elegiría pasar yo.

-Al final es una competición.

-Claro. -Ánimo.

-Gracias. -Eh...

No le ayudes, ¿eh?

Vale, nada.

Vale.

¡Pues venga, a tostar!

(ANA) Vamos, Albertín.

El de Iván y Alberto van a estar perfectos.

(ANDY) Van a estar muy bien, sí.

(LUNA) ¡Ay, no! La he liado. -¿Qué pasa, Lu?

(LUNA) La he liado. Lo he mezclado todo.

Vale, volvemos a empezar de nuevo.

Dentro de su locura trabaja bien. -Sí...

Ella dentro de su locura... -Se tiene que relajar

un pelín más... -A ver...

¿Qué pasa, Iván? ¿Qué es esto? Una locura.

Esto es la salsita que ya está finiquitada, de hecho.

¿Qué te queda de las elaboraciones?

No, estoy acabando el helado que voy a hacer una...

¿Ese es el helado de la "quenelle"? Voy a dejarlo en el abatidor

preparado y me pongo con la mousse que la tengo aireada en el frío,

tengo las gominolas también, eh... El "sablé" también está.

-Ten todo lo demás cortado y montado antes de hacer la "mousse"...

-Las gominolas también, ¿verdad? -Todo.

No te recrees con el helado. No me recreo.

A ver si te pasa como a muchos finalistas que los he visto

que llegan a la final y les tiemblan las piernas.

No, bueno, esperemos que no.

A lo mejor te da miedo estar con Andy en la final.

No, la verdad es que no. -¿Tu partida es todo esto?

Sí, y... Así soy yo.

Quizá coja la de atrás al paso que va.

Un mercadillo casi. Venga, suerte.

Gracias, muchas gracias.

(ANDY) Lo está haciendo muy bien Alberto.

-¡Olé, qué "quenelle" le ha salido a Iván!

Está perfecta...

Tienes que enseñar a Andy que no le salen así de bien.

-Pero Andy es el rey de los postres, cómo no le va a salir.

(ANA) Muy bien, gordi, te veo más tranquila.

Así sí... vamos, "Luni-Toon".

Que tú puedes...

Luna va más avanzada con el helado que José Mari.

-Albert, ¿a ti se te quedó así o más claro?

-Así, más o menos, sí, sí.

(ANA) ¡Venga, Lu, corre! -¿Cuánto queda?

-Te queda tiempo, va.

-No... es lo otro.

-Cómo va Luna, te lo juro. -Es lo otro, es lo otro.

-Venga, genial...

(LUNA) La galleta... Luna sigue desarbolada.

Mírala, cuando empieza a correr sin hacer nada...

-No ha horneado la galleta Luna. -Ya lo sé, se la ha dejado.

Le puede dar tiempo a corregirla. -Claro que le da tiempo.

-180... aquí.

-Te da tiempo, pero tranqui...

Que si no se te olvidan las cosas. -Vale... nitro.

-Alberto, Iván, lo estáis haciendo fenomenal.

Es un gusto veros cocinar. -Bueno, normalito.

(LUNA) Dios... estas no son. -Luni, dale caña a ese helado,

si lo haces bien, igual tienes una chaquetilla de estas.

-No me quiero pasar, no quiero pasarme como Sara Lúa.

-Ahí... muy bien, gordi.

¡Cañita...!

-Iván, hoy no voy a ir a tu clase de entrenamiento personal.

-¿No...? -No.

-¿Y luego? -Conmigo no cuentes, ponme falta.

-Dale, dale, venga, genial.

-¿Cómo estás, Chu-Li? -Aquí con la nata montando.

¿Has montado la tuya? -Sí, está montada.

(ANA) Olé... muy bonitas, Lu, muy bonitas.

-Oh... se me han roto. Vaya pruebecita...

Entiendo que él ha hecho la masa, la ha horneado, quizá,

la ha dejado enfriar del todo, está muy crujiente y se rompe.

Sí, si está fría no la puedes cortar porque se rompe.

(LUNA) No tengo más hueco.

¡Ay, madre! -Olé... esa galleta.

-Siguiente paso, cortar esto en caliente.

(ANDY) Mira...

Iván ya lo tiene todo preparado ahí.

-Vale, después era bizcocho, golosina y galleta.

Van muy justito de tiempo, tienen que montar...

Sí, tiene que estar congelado... Lo monta Iván.

Lo está montando ya. Los demás deberían montar ya.

Y mira, José María está ahí apoyado...

Algo está pasando que no entiende. (ANA) Venga... rapidito.

(LUNA SUSURRANDO) La gelatina... (ANA) No me gusta la barandilla.

-Te veo que estás sufriendo, Ana. -Pero...

"Heavy"... (ALBERTO) Luna, Luna...

Luna... Luna.

-¿Quién me llama? ¿Qué? -Has cogido la mía, creo.

-¿De qué? -De... gominola.

-Estaba aquí.

(LUNA RIENDO) ¡Lo siento! ¡Toma!

Es la de Alberto. -Las mariposillas que confunden.

-Con bandejita y todo, ¿eh? -¡Perdón, no era mi intención!

¿Qué pasa con la parejita feliz?

Me ha robado la... cosas. ¿Que te ha robado?

Que estaba perfecto, con bandejita y todo.

-No he robado, ha sido un despiste. Hombre...

Como no te puede robar el corazón, te roba la gominola.

¡Menudo show que he liado! -Venga, Lu.

-Ya voy, ya lo tengo, o sea...

-Yo no voy a llegar... otra vez. -Vamos, José Mari.

-Emplataré lo que pueda.

Veo que José Mari ha hecho la "mousse" sin montar la nata.

Si no incorpora el aire a la nata, que es quien aguanta el aire...

No será una "mousse". No se llama "mousse".

(ANDY) Esa es la "mousse", así tiene que quedar la "mousse".

(ANA) Alberto e Iván la tienen superbién, Iván ya está montando.

-Y Alberto también.

-Te juro que no me querría ver en esta, o sea,

¿has visto todo lo que tienen que hacer?

¿Lleva dos capas de sablé? Una de sablé.

La base nada más.

Sablé, gelatina, "mousse" de horno, "mousse" sin horno y cobertura.

Sí, pero hay que montarlo al revés. Que te quede la galleta arriba.

José Mari ha hecho una sopita de chocolate que dirá que es "mousse".

Y ese lingote si lo puede congelar y hacer algo sólido, glasearlo,

pero cuando lo deje reposar va a hacer... ¡puf!

La "mousse" no es "mousse".

Allá va Iván.

Iván... ¿ya? -Sí.

-Es que es un crac. -Cuánto aprendo de ti, Andy.

(TODOS RÍEN) -Tú hazle pensar eso.

(ALBERTO) ¡Ay, Dios! -También lo tiene.

-Se me ha perdido... José Mari ha perdido

la plantilla de cortar la pasta

con el tamaño, lo tenía allí. A ver...

Aquí, aquí, ya está... -Es más ordenado.

Sí. Sí, claro.

Aspirantes, últimos cinco minutos. -Sí, chef.

La "mousse" horneada está blanda, no se puede cortar.

Es... lo puedes untar. Ya.

Lleva un retraso tremendo con respecto al resto.

Y Luna igual. Estoy sufriendo, te lo juro.

Iván, eso es lecitina, ¿no?

-Es para el aire de la cobertura. -Es aire de chocolate.

Lu, las más bonitas de la prueba. -¡Oh...!

-Perfecto, Luni.

-Y abatidor.

-O sea, qué agobio me está entrando.

-Iván se pone a sacar brillo... (RÍEN)

-Olé tu... -¿Cómo vas?

-Pues limpiando... Y los demás... sufriendo.

-Yo los aires los hago a ojo con la lecitina.

¿No puede ser a ojo?

-Oh... vaya mierda de "quenelle". -¿Qué le pasa con la "quenelle"?

-Pues no la ha practicado.

-Bueno, las sirvo así, tío.

Os recuerdo, aspirantes, que debéis napar

el lingote en vuestro puesto de cocina y emplatamos aquí.

Vale... oído, chef.

¿Oído, Luna? Naparlo en el... este, sí. El aire.

Aspirantes, último minuto. ¡Joder!

¡Sí, chef!

-Qué bonito, Iván...

Diez, nueve, ocho, siete...

Seis, cinco, cuatro, tres...

Dos, uno... ¡Tiempo! ¡Manos arriba!

(LUNA) El primer día de entrar en las cocinas, cociné mejor

que hoy... hoy lo he hecho, de verdad, hoy...

Luna se ha nublado.

Aspirantes, el tiempo en cocinas ha terminado

y llega el momento de la cata, pero antes...

Vamos a despedir a nuestro invitado muchas gracias por venir,

lo hemos pasado fantásticamente contigo, gracias por este postre.

Un placer... Y saluda a Francis de nuestra parte

y a toda la familia. Adiós.

(ANA) ¡Gracias por venir! ¡Gracias, Pol! ¡Gracias!

Aspirantes, llega el momento de la cata.

Iván, tú serás el primero.

Están perfectas esas "quenelle".

(IVÁN) Para mí sería una derrota total no estar a la altura.

Creo que los jueces han depositado mucha confianza en mí,

creo que he estado trabajando para ello y no puede salir nada mal.

Bueno, Iván, cualquiera diría que no se te da bien la repostería.

Me lo voy a llevar conmigo. Perdona, pero tiene sitio cogido.

El primero que apostó fue Pepe, así que...

¿Qué nombre le pondrías a tu lingote?

El otro día era una Casi Rosa sin Espinas.

Me dio suerte. Hoy es... una Casi Mousse pero Melosa.

¿Por qué? ¿Es que hay algo que no está perfecto?

He aprendido en este programa

que siempre se puede mejorar cada elaboración que hacemos;

así que, ahora, seré casi en todo.

¿Pero estás contento con el acabado?

Estoy contento, visualmente, estoy alucinando, de hecho.

No me creo que eso sea mío.

Tiene pintón, Iván.

-Está perfecto. Vamos a probar.

Voy a coger otro.

Coge el otro lado para probarlo, me acabo yo el postre.

Estos son mis grandes momentos de "MasterChef".

Andy, no sé si te va a doler lo que voy a decir: está buenísimo.

Creo que es un postre de... de final.

Está muy bien hecho, muy bien acabado, había que ser milimétrico,

muy fino, muy pulcro y lo has sido. Es un nueve, no es el diez.

Sí, es un nueve, ese uno que te faltaría son...

Tonterías, la galleta es un poco más grande, la gelatina más chica,

te faltan esos cortes milimétricos y ese acabado que parecía una luna,

en el trabajo de Pol... a tu glaseado le faltaban burbujas.

Pero eso es decir... tonterías,

el trabajo que has hecho merece un aplauso, Iván.

Que alguien que venía siendo el rey del mar,

acabe haciendo postres así... a mí me sorprende muchísimo.

Estaba espectacular, para mí equilibrado, bien montado,

de sabor impecable, me gusta verte trabajar, has evolucionado mucho

y te doy toda mi enhorabuena. Gracias, Samantha y a todos.

(IVÁN) Para mí es importante que los jueces

sean capaces de ver mi evolución, así que...

Me veo con la chaquetilla y me veo ganando.

Alberto, ¿qué nombre le pondrías a tu postre?

Se lo quiero dedicar a mi madre, lo voy a llamar...

Como ella, se llama Blanca...

Pues Luna Blanca, lo llamo Luna Blanca.

Tenías una luna y, ahora, Luna Blanca.

Luna Blanca para tu madre.

Exacto. Vamos a probar.

Bueno...

(Tintineo de cucharas en el plato)

Las elaboraciones están bien, quizá en el montaje...

Ay... Iván lo ha hecho con más tiempo,

midiendo más las proporciones, la "mousse" más cremosa

y de los otros elementos, la gelatina... la "mousse" cocida.

Más finos. Sí, más finos y delicados.

Porque la proporción de los elementos está distorsionada.

Siendo un postre que está riquísimo...

Y muy bueno, Alberto.

Gracias. Alberto, creo que hay buen trabajo.

Están todas las capas, se notan, en boca está fluido...

Está muy bien, muy cerca...

De Iván, me cuesta distinguir cuál sería el mejor de los dos.

Hay muy buen trabajo.

Sí... te felicito. Gracias.

Un postre muy bien ejecutado, muy preciso...

Quizá la cobertura es la que más se diferencia de la del chef.

Pero yo encuentro que la pasta sablé estaba superrica de sabor,

crujiente y lo he notado mucho y muy apetecible.

Así que felicidades. Muchas gracias, Samantha.

(ALBERTO) La verdad, estoy muy contento porque veo,

cada vez, más cerca el sueño de ponerme la chaquetilla.

Luna... nombre de tu plato.

Lingote de Chocolate de Luna Llena. No te veo muy inspirada, ¿qué pasa?

De todos los nervios que he pasado no había pensado en el nombre.

Imagínate, o sea... Menudo caos tu cocinado, Luna.

Menudo caos, menudo caos. Se me ha quemado el chocolate

se me cortó la yema... bueno... Hacer las cosas no como son,

sino de otra manera, hace que se quemen las cosas.

Ya. Es mejor trabajar bien,

no haberlo acabado; pero tener las elaboraciones bien hechas

y, aparte, en una semifinal de "MasterChef" no te quitamos ojo.

Luna, antes de abrirlo, ¿qué capas piensas que faltan?

¿Están todas dentro? La capa de "mousse",

la de gelatina... la capa de galleta y todo eso.

¿Qué... ? ¿Qué le falta? Sí, están todas las capas.

Es un milagro, viéndote trabajar, pensaba que no presentarías

el lingote, directamente. Incluso que me gusta...

El glaseado... a diferencia del de Iván y Alberto

se intuyen unas burbujas que es lo que tenía el del...

El del chef. Claro, el paisaje lunar.

La proporción de "mousse es poca, pasta de fruta hay mucha,

el sablé es un... ladrillo. Es así de gordo.

Y está desproporcionado,

el helado está un poco deshecho la cantidad de sopita es mucha.

Pero... bueno, has presentado el postre.

Has hecho el ejercicio de empezar concentrada...

Te lo juro que he empezado... Poco a poco recuperas tus nervios

y, al final, un caos.

El chef Pol ha venido diciendo que lo importante era el montaje.

Que cada elaboración tuviese un tamaño perfecto

para el equilibrio de sabores y lo has hecho un poco al tuntún.

Yo no pensaba que sacases ese postre así,

fíjate, si te centras un poquito...

Tu sacas un postre brillante, qué pena.

El desastre es que lo peor de tu cocinado

no es la cata, sino la cocina. Totalmente de acuerdo.

Claro, si hoy nos dejas, no será por que tu plato esté mal

sino por lo que ha pasado ahí que se puede controlar.

Con concentración, con buena actitud...

Con confianza en uno mismo, esas cosas se evitan, una lástima.

Quiero ser positivo porque llevo muchos programas

diciéndote que estás fuera de sitio y sigues fuera de sitio.

Lo siento... Luna, delante de cocinas.

Siento vergüenza y me da coraje...

Ser así...

¿Por qué no puedo ser como mis compañeros?

Muy mal lo tiene que hacer mi compañero José Mari

para que yo no me vaya.

José Mari, por favor, qué nombre le pondrías a tu postre.

Privilege. ¿Y eso?

Un amigo que se llama Chema, su compañía aérea es Privilege

y se lo quiero dedicar, porque tras lo acontecido en los últimos...

Días... él se ha dedicado a llevar gente de un país a otro

para volver a sus ciudades, traer material sanitario...

Por si es mi último cocinado en "MasterChef", es para él.

Muy bien, pensaba que querías irte volando de aquí.

Podría ser que me fuera volando, muy a mi pesar.

¿Qué te ha pasado? Porque hemos visto a Luna mal

pero José Mari tan mal hacía tiempo.

No soy muy de postres, me he puesto nervioso otra vez,

me han jugado otra vez... Vamos a ver cómo es tu trabajo.

¿Y la "mousse" cocida?

No se nota. No... la ha hecho,

pero se quedó sin cocer. No te ha cuajado.

Seguí los pasos para la "mousse"... Tráeme la "mousse"

que está allí... Si el bizcocho cocido

no está perfectamente cocido, está líquido,

cuando lo metes y echas la "mousse" pues se mezcla todo.

Amigo mío, ¿dónde está el cuadrado cortado

que, en teoría, debe estar dentro? Está crudo.

¿Sabías que había que cocerlo? Sí.

¿Y qué ha pasado? Hay una mezcla que no está bien

Y que no has horneado perfecta.

Luego, tu nata para la "mousse" de chocolate no la has montado.

La he hecho con nata líquida y, después, la he montado al final.

¿Ves por qué se te cae? No tiene cuerpo, sin estructura.

Estoy de acuerdo y... los postres no son lo mío.

Rico está, pero si falta una elaboración

que no está bien puesta, además de no estar perfectamente montado,

el helado viene casi deshecho...

Muchos fallos, son todos los fallos que tú has tenido ahí cocinando

y eso, al final, sale en el ejercicio.

Se ve en el resultado. Está claro.

Tienes un tipo de nervios que te juegan malas pasadas,

los estamos viendo desde el pin. Vas de un extremo al otro,

de la confianza absoluta y soy... el rey.

A tener una inseguridad que te lleva a cometer errores

sencillos, tontos, diríamos, pero...

Con un resultado grave, un bizcocho que no se cocina

que es mirarlo si está cocinado o no,

hacer una "mousse" con una nata que no está montada

que es un error catastrófico y de primero de cocinero.

Amigo mío... el trabajo no está bien.

Lo sé, se me ha pasado por la cabeza

el haberme guardado el pin y creo que, hoy, podía haberlo...

Entregado y haber estado directamente en la final,

así que quizá cometí un error la semana pasada.

Aspirantes, la cata ha terminado.

Llega el momento de deliberar para decidir quién es

el eliminado de esta noche y, por lo tanto,

se queda a las puertas de la final.

Deliberemos.

Me piro... me piro, Luna.

¿Lo tienes claro? Transparente.

Aspirantes, aunque os lo hemos dicho mil veces,

Pol os ha dado la clave para triunfar en pastelería:

olvidaos de las pizcas y hacer las cosas a ojo.

Precisión y orden. Ese el secreto en repostería

También somos conscientes de que el postre de Pol

tenía muchas elaboraciones y tenías que organizaros muy bien

para tenerlas todas a tiempo y no descuidar ninguna.

Ha habido dos aspirantes que han trabajado concentrados,

parece que le gustan los retos complicados,

con su trabajo se han ganado un puesto en la final.

Esos dos aspirantes son....

Iván y Alberto. (SUSURRANDO) Vamos...

Enhorabuena, felicidades.

Podéis subir a la galería. Chicos...

Iván, corre que Andy está impaciente.

Sí...

(ALBERTO) La subida más feliz a la barandilla

que he hecho en este "MasterChef", de pasar

de eliminación a la final. O sea, imagínate.

(IVÁN) Al final, tranquilidad, serenidad y, luego, el cocinado

pues me ha llevado a una final tan ansiada, tan...

Tan buscada y, la verdad, estoy superfeliz.

Solo quedáis vosotros dos y una única plaza para la final.

Luna, tu cocinado ha sido caótico.

Desastroso... Lo sé.

Un milagro encontrarnos todas las elaboraciones

y el plato que hemos visto aquí en el atril.

José Mari, tu cocinado ha sido igual de caótico que el de Luna

o más... un trabajo imperfecto y se te ha visto muy nervioso.

Dicho eso, el aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

José Mari.

Bravo, Luna.

Qué va...

Tranquila.

-Enhorabuena, Lu.

Te ha librado la campana, ¿eh? Has tenido mucha suerte.

Pero, Luna, estás en la final.

¡Vamos, alégrate! ¡Vamos, vamos!

¿Qué sientes, Luna?

(EMOCIONADA) No puedo hablar ahora mismo.

Lo siento, no puedo hablar, estoy superemocionada y...

¡No me lo creo! Porque ha sido magia, estaba ahí...

Todo el rato tropezando, con piedras, cayendo y levantando.

Cayéndome y levantándome...

No sé, de verdad, estoy feliz, feliz...

No me lo creo, o sea, creo que... no sé.

No sé cómo he llegado. Luna...

Me haces llorar, cabrita.

(LUNA GRITA EMOCIONADA) Ya está, ya ha brotado.

(Gritos y aplausos)

(LUNA) Dios, no quería estar más abajo.

Tenía unas ganas de gritar, medio loca...

¡¡¡Ah!!!

Luna, haz lo que te dé la gana.

Porque cuando haces lo que te da la gana y eres caótica, lo acabas.

Sé así, no cambies, ¿vale?

Enhorabuena... estás en la final.

Gracias, lo sé.

(ANA) Luna se ha salvado, Alberto e Iván también.

O sea, hoy no puedo pedir más, porque lo que quería se ha cumplido.

La he liado... Ay, José Mari.

A un pasito de la final te quedas. Lo he hecho muy mal.

Sí, horrorosamente mal. ¿Qué ha pasado?

No lo sé, he empezado muy tranquilo y, de repente, me puse nervioso.

No lo sé, no, no... no tengo la respuesta.

He fallado yo mismo y mi peor enemigo es el tiempo, los nervios...

¿Qué sientes quedándote a las puertas de la final?

Bueno, pues en primer lugar estoy orgulloso de haber llegado

hasta aquí, no he llegado a la final, pero estoy orgulloso.

Y, bueno... otra vez será.

Quizá pueda venir al Celebrity y ganar.

(TODOS RÍEN)

José Mari... debes estar orgulloso. Sí, hombre.

Tengo que decir que esta experiencia es la mejor que he vivido

y la magia que transmitís lo mejor que he vivido...

En los últimos años de mi vida.

Oye, mirando a la galería, aunque no sean amigos tuyos.

Son muy amigos míos. ¿Quién quieres que gane?

Haz como Juana. (IMITA A JUANA) Todos...

Venga, dinos un nombre, quién te gustaría que ganara.

Me gustaría que ganar Luna.

¡Luna! Sí... me transmite mucha alegría...

Me gustaría y se lo merecería, pero los cinco...

Son unos magníficos contrincantes, están a la altura,

no lo hubiera imaginado mis quinielas no estaban ahí arriba.

Y me he equivocado, pero me ha encantado, de verdad.

Me alegro José Mari que lo pasaras bien , pero...

Ha llegado la hora de dejar tu delantal y abandonar la cocina.

Gracias por todo y mucha suerte. Gracias.

Sigue cocinando. Gracias.

(TODOS ANIMAN A JOSÉ MARI)

-Gracias por todo.

-Os quiero...

(JOSÉ MARI) El José Mari que se va de "Masterchef"

se va igual que entró, me voy con sensación

muy dulce, con sensación muy bonita.

He sabido utilizar todas mis armas, en el momento preciso

y si he llegado hasta la semifinal es porque...

Mi forma de ser me ha acompañado.

He aprendido muchas técnicas, he aprendido a realizar cosas

que no sabía y eso me sirve para toda la vida, a partir de hoy.

Andy, Iván, Alberto y Luna

lucharán en los dos primeros retos del próximo programa

por conseguir la segunda y tercera chaquetilla

para el combate final a tres. Solo dos de ellos, la conseguirán.

Porque la primera ya tiene nombre: Ana.

Ya no cocinará hasta el combate final.

Nos vemos en siete días, en la gran final

de "MasterChef VIII", mientras ya saben póngale...

(TODOS) ¡¡¡Sabor a la vida!!!

Aspirantes, bienvenidos a Illescas. Vais a dar de comer

a los duelistas de "MasterChef Junior".

Tienes que centrarte y poner todo tu alma,

porque ya es el último... -Es lo mejor que puedes hacer.

No nos confiemos, estos platos tienen mucho trabajo

y quiero que Pepe Rodríguez se vaya contento de la prueba.

No tiene solución eso, tráeme todos los elementos y montemos algo

que se parezca al postre. Camareros, por favor...

Adelante. Qué bueno... me encanta.

Perfecto, para mi gusto perfecto.

Comienza la gran final de "MasterChef España".

Vamos a recibir al gran Martín Berasategui.

Os quiero ver alegres, alegres, reíros con Martín un poco.

En un momento Martín va a meter la quinta...

Esto lo tenemos que hacer ágil. -Espera, espera...

Relájese. -Sí, tú también.

-Pero... ha quitado esto de aquí.

Luna, ¿tienes presente que puedes distraer a tus compañeros

o al chef, que es peor? Perdón, perdón.

En este combate final, nos va a acompañar Joan Roca.

Está bien pensado, bien resuelto, no hay nada...

Nada a reprochar, es un plato...

Tres estrellas Michelín. -Gracias.

El ganador de la octava edición de "MasterChef España" es...

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MasterChef 8 - Programa 12

29 jun 2020

Llega la semifinal de 'MasterChef 8'. El primer reto es reproducir un plato con tres estrellas Michelin diseñado por Jordi Cruz, en 90 minutos. Lo prueba el Olimpo de la crítica gastronómica: el jurado de 'MasterChef' y cuatro de los críticos gastronómicos más importantes de España. La actriz Paz Vega, subcampeona de la tercera edición de 'MasterChef Celebrity', les ayuda a liberar tensiones. El mejor de esta prueba se clasifica para el duelo final.

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  1. Virgilio A

    No me parece justo que Ana habiéndose ganado un delantal negro se le otorgo la chaquetilla tan prematuramente. Y es cierto que conformaron una especie de tribu o alianza y en nombre de la buena onda le han hecho bullyng a A andy y a Jose Mary.

    ayer
  2. César

    En general me gusta Iván, su forma de ser y trabajar, pero creo que no está acertado metiéndose con la estatura de Andy... en más de una programa le ha dicho "me preocupa que no crezcas", no es propio de él meterse con alguien por una cuestión física, se que no lo hará con mala intención por que parece buen tío. Aun así no es un buen ejemplo y a los bajitos no creo que les haga mucha gracia.

    pasado miércoles
  3. Nazaret

    Sigue habiendo bullying en el programa contra Andy. Estoy viendo el mismo grupo de amigitos abusones que veía en el colegio. Creo que no da muy buena imagen a un programa que llevo siguiendo desde la primera temporada. El salseo está bien, pero un grupo contra uno, no me parece apropiado, no es un buen ejemplo para los espectadores. El mensaje es: ganar pisando las cabezas de los demás, da igual como cocines.

    pasado martes
  4. Nazaret

    Sigue habiendo bullying en el programa contra Andy. Estoy viendo el mismo grupo de amigitos abusones que veía en el colegio. Creo que no da mu buena imagen a un programa que llevo siguiendo desde la primera temporada. El salseo está bien, pero un grupo contra uno, no me parece apropiado, no es un buen ejemplo para los espectadores. el mensaje es: ganar pisando las cabezas de los demás, da igual como cocines

    pasado martes