Maestros de la costura La 1

Maestros de la costura

Lunes a las 22.10 horas

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Para todos los públicos Maestros de la costura - Temporada 4 - Programa 2 - Ver ahora
Transcripción completa

Estáis a punto de asistir al espectáculo que marcará

el comienzo de vuestra nueva vida.

¡Eugenia Silva!

En este primer desafío tenéis que crear una prenda libre

que os defina. Me va a dar un infarto.

¡A coser!

Ansiedad es poco, ¿sabes?

El primer puesto es para ti, Ancor. Madre de Dios...

Bienvenidos a Barcelona

y bienvenidos a vuestra primera prueba por equipos.

Esta tela no vale, no tiene cuerpo. -Ya lo sé.

Y esta tampoco. ¿Cómo has elegido las telas?

Fatal, fatal.

Vamos, chicos. -Venga.

Deja las agujas. -Lo he tirado.

Los tres hemos decidido que vayáis todos

a la prueba de expulsión.

¡La Terremoto de Alcorcón!

Vais a tener que confeccionar una prenda...

De papel. -Ostras, cómo se rompe...

Y el aprendiz que no continúa es... Elena.

(Sintonía "Maestros de la costura)

Segunda semana de "Maestros de la costura"

y los aprendices están metidos de lleno en la rutina del taller.

Lo que no se imaginan es que van a conocer en persona

a una estrella, van a viajar a través del tiempo

y van a participar de forma activa en el reciclaje.

No puedo decir mucho más porque están a punto de entrar.

Que pasen los aprendices.

Ay, Javier me encanta.

Ay, Mily, mírala...

Después de haber estado en la cuerda floja

con un pie dentro y otro fuera,

pero yo no sé qué pasó que aquello salió bien

¡y estoy aquí una semana más!

Bienvenidos, aprendices. ¿Con ánimo? ¿Con ganas?

Sí. -Claro.

Muchas ganas. -Siempre.

En este taller, además de hacer amigos, también hacéis rivales.

En tu caso, Lluís,

¿a quién consideras un rival fuerte?

Pues supongo que con Ancor.

Y con Nani supongo que también.

¿Conmigo no?

¿Perdona?

¿Por qué se ríen por ahí?

Porque le he dicho que si conmigo no.

Era un broma evidentemente.

¿Por qué crees que no eres una rival fuerte?

¿No vienes con ganas de ganar o qué pasa?

Sí, realmente me encantaría,

pero, al final, veo el nivel que tienen ellos

y el nivel que tengo yo,

y es como: o aprendo muchísimo, muchísimo, muchísimo, o no llego,

porque si yo voy aprendiendo, pero ellos también,

nunca les voy a alcanzar.

Lo que tienes que hacer está muy claro:

ponerte las pilas para conseguir tu objetivo.

que es ganar la cuarta temporada de "Maestros de la costura".

Yo, sinceramente, veo que a lo mejor como no tengo el nivel

que otros rivales míos tienen, es como el rastrojo.

Bueno, ¿y tú, Mily, quién dirías que ya es tu amigo

o amiga del alma en este taller?

Por afinidad: Ancor.

¿Y tu rival más claro cuál es? Mi rival... Ancor. Sí.

También. Obviamente.

Para las buenas y para las malas. Para lo bueno y lo malo.

¡Machete, cuchillo y a la yugular!

Aprendices, ya sabéis que aquí

las condiciones no son las mismas que en un taller,

porque tenéis mucho más medios a vuestra disposición

que en los talleres en la vida real

y si no, que nos los digan a nosotros.

Queremos que os vayáis acostumbrando

a no tener tantos medios

y a que aprendáis a compartir.

Cuantas más trabas, mejor. No hay problema.

El detalle pequeño, pero creo que importante

es que vais a tener que coser por parejas.

No.

Y además, vais a tener que ser vosotros quienes decidáis

con quien queréis coser.

¿Cómo lo hacemos esto?

Corre. Vente.

¿Cosemos tú y yo juntos?

Mily, ¿quieres conmigo? -Venga.

¿O quieres con Ancor?

Pero, espera, queda Álvaro.

¿Podemos hacer un trío?

Qué guarrería. (RÍEN)

Álvaro tampoco de ha movido, se ha quedado en la mesa clavado.

En la vida o te mueves... o te mueves.

¿Quién tenía claro que iban a estar juntos?

Yo. ¿Por qué?

Porque no domino los pantalones y no sé lo que hay debajo de eso.

Yelimar y Ana, ¿la elección ha sido mutua?

Sí, yo creo que sí. Dormimos juntas, estamos siempre juntas...

Nos entendemos, la verdad.

Ancor y Gabriel.

Tenemos afinidad y, por qué no, pues ya está, juntos.

Nos hemos mirado, hemos dicho okey y ya está.

Ancor es una pareja maravillosa para coser lógicamente.

Me estoy sintiendo hasta mal. -Ya.

A ver, las de atrás.

Desde lejos... hacéis una pareja maravillosa.

Funcionáis superbién. Nunca nos lo habíamos planteado.

Nosotros, cuando nos conocimos, tampoco nos lo habíamos planteado,

porque nos caímos fatal, pero hay algo.

Yo, la verdad, pensé:

"La pija esta catalana me arruina el concurso".

Venía superpreocupado, superpreocupado.

Pero, de repente, es como que nunca en la vida

hubiéramos hablado si nos hubiéramos cruzado en la calle,

pero aquí estamos. Lluís, te amo, que lo sepas.

Te tengo aprecio. -Le voy a dar un beso.

¡No! ¡No!

Mily y Laura, ¿qué os traéis entre manos?

A Laura la he elegido, aparte de proximidad,

porque con Laura nos lo pasamos todos...

No te lo puedes imaginar. -"Happy hour".

Lleva una humorista dentro de ella.

Bueno, cada uno tiene sus razones,

y también entiendo que habrá alguna razón

para que Álvaro se haya quedado solo.

¿Cuál es? Ninguna.

Supongo que estaba al final y poco más.

¿A quién hubieses escogido, Álvaro?

Nosotros le admitimos si se puede..

No me metería en ningún equipo porque creo que va a ser...

Demasiados cocineros para un cocido... malo.

Pero si te hubiera que elegir supongo que con Nani y con Javier.

Pues vente.

Tú no has hecho tampoco una búsqueda activa de pareja.

Si lo tengo que hacer solo, lo hago solo.

Realmente en el ring al final siempre está solo.

Dentro del taller siempre llevo la guardia arriba.

No es que no me fíe de ellos, pero ya es un concurso

y aquí todos venimos a ganar.

La semana pasada, aprendices, nos demostrasteis que sabéis coser.

Pero también nos demostrasteis que arriesgáis muy poco.

Para convertirte en un clásico tienes que ser un gran transgresor.

"Oh, my God...".

Lo que dice María es muy importante

y es la síntesis de esta prueba.

Atención al maniquí de muestra.

Oh, por Dios, el maniquí de muestra. Oh, por Dios.

Javier, ¿qué te parece a ti esta pieza?

A mí me parece preciosa.

Y... complicada.

Es un diseño de Jesús del Pozo.

Y en esta muestra vemos claramente

el estilo de este gran creador.

La caída de los tejidos, de los materiales,

los volúmenes, es clásico y transgresor a la vez,

y se ajusta perfectamente a su época de mayor esplendor

que fueron los años 90.

Pero también resulta atemporal.

Os lo podríais poner hoy... Totalmente.

...y estaríais elegantísimas.

Raquel, qué maravilla, qué guapa estas

y qué bien te quedan estas dos prendas de Jesús del Pozo.

Esta dos piezas pertenecen a la colección privada

de Lorenzo Caprile.

¿Nos puedes hablar de lo que llevo puesto, Lorenzo?

Es un dos piezas que resume la perfección

el estilo de Jesús: la combinación de texturas,

en este caso, un tafetán y un terciopelo,

su paleta de colores,

el juego de volúmenes

y un patronaje endiabladamente sencillo.

Me parece muy bien hacerle un homenaje a Jesús del Pozo

cuando ha sido un referente de la moda en España e internacionalmente,

y... ¿quién no conoce a Jesús del Pozo?

Para mí es un honor poder aportar algo a Jesús del Pozo,

pero, sin duda, nuestra siguiente invitada

es la que más aportado a esa historia.

Su mejor amiga y su musa.

Es una artista con una trayectoria inconmensurable.

Entra en el taller de "Maestros de la costura"...

Ana Belén.

Ay, por favor. Qué bueno.

Ostras, que fuerte, Ana Belén.

Me parece maravilloso.

Gracias.

Gracias. Esto es para Jesús. Para Jesús.

Qué guapa.

Ana Belén qué clase, qué elegancia,

qué señora, por favor... Increíble. Me encanta.

Verte entrar de Jesús del Pozo en un programa dedicado a la moda

y a la costura significa muchísimo para nosotros.

No sé qué significa para ti. Significa muchísimo.

Mi vida ha estado muy unida a Jesús.

Una persona que ha sido guía en mi vida,

que era Miguel Narros, me habla de Jesús del Pozo,

de que Jesús tenía un taller en la calle Almirante

y que hacía ropa de hombre,

pero empezaba a hacer traje sastre para mujeres.

Empezó con hombre. Empezó con hombre.

Y desde el primer momento hubo una conexión.

¿Cuál es el recuerdo más bonito que tienes de él?

Tengo muchos. O con él.

Tengo muchos, muchos, porque...

esas tardes, cuando llegabas allí, al taller,

y, de repente, tenía a lo mejor una seda,

y hacía así: "A ver, ponte".

"No, pero espérate, este escote va a ser la sisa".

Y de repente hacía eso.

Entonces, esos momentos eran tan divertidos...

Es un lujo lo que nos estás contando,

es un lujo tenerte aquí,

dedicarle la prueba a Jesús del Pozo.

¿Qué os parece si comprobamos

que la mercería sea tan de lujo como corresponde?

Bueno, el nivel de Ana Belén es casi imposible, pero...

La tela quiere coger un tul... -Sí.

...y luego la tela déjame elegirla. -Vale, sí, lo que tú quieras.

Esta paleta es superdelPozo. Me encanta.

Pero, ojo, que ahí hay algún tejido que ya sabemos...

Pero si los interpretan bien...

Hoy es uno de esos días que los tejidos trampa, como dice Caprile,

bien interpretados, pueden funcionar.

Al margen de que elijan bien el color,

es muy importante el volumen. Los volúmenes.

Eso es. Esta sí que es completamente Jesús.

Tanto por el tejido como por el color.

Yo aquí me he sentido que he fallado a Álvaro.

Lo he pasado muy mal y Fermín lo ha visto.

Me estaba diciendo: "Deja de pensar",

y es que son amores distintos, porque Fermín...

es como si fuera un mejor amigo muy fuerte que se te mete en casa

y no te lo sacas ni con agua caliente,

y Álvaro es como si fuera un hermano de sangre.

Todas las telas, todos los materiales

son de primerísima calidad,

a la altura de Ana Belén y de Jesús.

Sabéis lo que esto significa.

Que no se desperdicie ni un cachito.

Muchísimo cuidado con derrochar.

Bueno, pues la prueba la verdad es que es muy fácil.

Quiero decir es muy fácil de explicar, claro.

Aquí no hay nada fácil.

Hay que hacer una prenda que respire el espíritu

de este maravilloso vestido de Jesús del Pozo

o del maravilloso vestido que lleva, mono, que lleva Ana Belén,

o del dos piezas, por ejemplo, que lleva Raquel.

La prueba la haréis por parejas,

pero la valoración será individual.

Esto quiere decir que vamos a estar muy atentos

a lo que aporte cada uno de vosotros

al resultado final.

En mi trabajo lo mínimo que hacemos es un binomio,

entonces es a lo que estoy acostumbrada.

Teniendo aquí este modelazo, bueno, estos modelazos,

teniendo a Ana Belén y por el recuerdo de Jesús...

Venga, ¿te animas a coser, Caprile, o qué?

Pues... ¡No! ¡No puede ser! ¿En serio?

Joe, nos va a dejar fatal.

Qué bonito que le hagas tú un homenaje a Jesús.

A lo mejor sí.

Pero parece muy tal, pero luego es muy fácil, eh.

¿Si hacemos el top de Ana Belén, que lo haces tú, que es elástico,

y yo hago la falda de Raquel?

Lorenzo, cuando quieras, puedes ocupar tu lugar en el taller.

¡Vamos, maestro!

Lorenzo, si quieres, te puedo ayudar.

Ya sabes que sé coser a máquina.

A lo mejor... te llamo ahí al puesto.

A coser Caprile, don Lorenzo Caprile.

Que no ponga su pieza al lado de la mía, por favor.

Pues va a hacer una obra de arte, como son ellos tres.

Bueno, a ver, chicos, tal y como ha hecho Caprile,

vosotros también tenéis que hacer cada pareja

vuestro correspondiente boceto.

Además, hoy, precisamente,

es la mejor forma de poneros de acuerdo

porque solo uno de cada pareja podrá escoger telas en la mercería.

Madre mía, la soledad de Álvaro ahora.

Pobrecillo... Con lo guapo que es además.

Pobrecillo. Gracias, hombre, maestro.

A Caprile le encanta Álvaro.

Le ve el macho alfa español.

Moreno, boxeador, este rollo.

Está... que hace palmaditas.

Muchísima suerte a todos y el tiempo comienza en tres,

dos, uno... ¡A coser!

Mira Caprile cómo corre.

Bueno.

Cuerpecito arriba, cuellito barco...

El terciopelo. Yelimar, tonos más tierra.

¿Así? -Venga, vale, corre.

De nuevo llegan a la mercería sin boceto, sin una planificación.

No entiendo cómo no le han dedicado tres minutos,

que no hace falta ir con tanta prisa a la mercería,

para tener clarísimo qué tipo de prenda van a hacer.

Gabriel, la tela rígida.

Tela rígida.

Cremallera invisible no encuentro de solapa.

Con lo que me gusta a mí la de solapa.

No tenemos patrón de pantalón.

¿No hay nada de pantalón?

Tienes que buscar algo duro, si no, a las malas llévate esto

y en vez de un terciopelo, hazlo en esto,

que es mucho a la personalidad de esa mujer y de este hombre.

Córtala doble, haz la falda doble, que hayan dos.

Cando cortes, corta por dos.

¿Seguro, Álvaro, que no quieres esta?

Sí, "bro". Gracias. -Esto es una seda salvaje.

No he cogido hilo para la remalladora.

El hilo ese vale, nena.

¿Seguro? -Segurísimo.

Las telas, las telas, las telas.

Vamos a pasárnoslo bien también dentro de lo que es, ¿vale?

¿Estás? -La entretela.

Qué bonita la falda esta, ¿no? -¿Has visto?

Ay, Gabriel, qué gusto. Todo al suelo.

Claro, que yo hago bien la compra.

Sí, totalmente.

Álvaro, ¿tú has hecho un boceto? Ahora mismo me pongo.

Entonces no entiendo cómo has ido a la mercería sin saber...

lo que vas a hacer. No soy capaz de entenderlo.

Porque lo tenía en la cabeza. Tienes toda la razón.

No se puede ir a la mercería sin el boceto hecho.

Yelimar, te estoy viendo ahora mismo haciéndolo.

Perdón.

El boceto no es un garabato de un segundo.

Ahora me cortas las letras, ¿vale? -Vale.

Laurita, mi niña.

Me cago en todo.

¿Qué te parecen los colores que estás viendo que han escogido?

Pues, mira ese que es entre amarillo mostaza...

Amarillo mostaza. ¿Verdad?

Ese me parece que sí es un color que Jesús tendría.

Por ejemplo, esa especie de naranja...

Ese podría ser.

El rojo, rojo, rojo.

Estoy haciendo una reinterpretación

del modelo verde del maniquí.

Lo estoy haciendo en mi color, que es el rojo,

pero aparte del color, lo que es la silueta

y sobre todo los cortes, el patronaje,

la manera de construirlo, creo que Jesús hubiera estado

muy contento, muy satisfecho.

Laura, ¿vas a cortar aquí o quieres que te lleve la tela?

No, tranquila, voy ahora para allá.

Estoy intentando enhebrar la máquina,

que no sé lo que le ha pasado.

No puedo, Dios.

Él sacaba esa tonalidad que tenía en su cabeza.

Era un gran colorista también. Sin duda.

Yo he llegado a su taller y tenía un barreño aquí,

otro barreño aquí... ¿Lo tenía él?

Y lo tenía él de rodillas y tenía esos tejidos.

Estoy haciendo una falda inspirada en la falda que lleva Raquel,

que, con los volúmenes, a ver si consigo que tenga la forma

de Jesús del Pozo.

Creo que la prueba la puedo afrontar solo

y otros compañeros a lo mejor no y se han ido con los fuertes

para poder terminar la prueba.

Nani, ¿cuanto le dejo de bajo de largo?

¿Un metro delante y otro detrás?

Ten en cuenta que tiene 92 de cadera.

Si le dejas un metro de vuelo abajo

es muy poco vuelo. Yo le metía mínimo 130.

¿Por qué no me va aquí, por favor?

Niño, a bordar. Relájate y borda bien.

¿Quién está en la bordadora? Nadie. -Fermín. No lo sé.

Fermín, ven, "porfis".

Borda antes de que la rompas para todo el grupo.

¿Siempre te hubieras atrevido

con lo que hubiera hecho Jesús para ti?

Sí. Cuando me ponía cosas que a lo mejor él estaba preparando

para un desfile, la colección y tal,

decía: "Pruébate esto", para ver cómo quedaba.

Entonces, yo hacía así, la manga tan estrecha,

y decía: "No, esto para ir a buscar a los niños al colegio".

Era una cosa imposible. Imposible. La frase era esa.

"Esto para ir a buscar los niños al colegio".

Era genial.

Mily, ¿qué tal vas, nena? -Bien. Voy bien. Voy bien.

La trasera...

y la vista delantera.

Vamos a hacer un vestido con cuello barca por delante y por detrás,

y una falda en evasé

mitad tejido del vestido y la otra mitad en organza.

¿Por qué me aparecen las letras de Yelimar, por favor?

Dale atrás.

¿Te borda o no, Fermín?

Sí, espera.

Este mono me lo hizo

junto con otros tres o cuatro trajes

para aquella gira "El gusto es nuestro"

con Serrat, Miguel Ríos, Víctor y yo.

Ah, qué maravilla. Qué maravilla.

Una de las cosas que me hizo fue esta.

Ana Belén, una curiosidad: después de que Jesús ya se fuera,

y la marca siguiese viva un poco de tiempo,

¿has seguido tú también estando cerca de la marca?

Fuiste a los Goya de Jesús del Pozo.

Sí, Josep me hizo ese maravilloso traje

para los Goya, que era... Que era gris.

No me acordaba. Era, además, una flor también.

Sí, sí, espectacular. Era un flor, sí, sí.

Chicos, he bordado y con amor, o sea que...

¡Ole!

¡Un aplauso para Fermín, que no ha roto la bordadora!

¡Bien, Fermín! -¡Bien!

¡Bravo! -¡Gracias, Fermín, cariño!

Coser y empezar...

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Me falta un hilo aquí.

Cortas esta en un pieza y esta en otra.

No hemos puesto delantero o trasero. Lo tienes claro, ¿no?

Yo sé cuál es. Por el escote, ¿vale?

Vale. -Y la pinza.

Javier y Nani, os presento a Ana Belén.

Hola. Encantada, Ana Belén. -Un placer, de verdad.

Un gustazo tenerte aquí y conocerte. -Igualmente. Igualmente.

La hubiese elegido Jesús esta tela.

Sí, además es como que tiene todo, ¿no?

La textura, el color... Exacto.

Yo todo esto me sobrepasa tantísimo verla a ella,

porque mi madre es superfan de ella, canta muchísimo,

me cantaba de pequeña,

yo no me he echado a llorar de vergüenza...

porque mi madre tiene que estar flipando ahora mismo.

Pues nada, un beso para tu madre. -Muchas gracias.

Muchísimas gracias, Ana Belén.

Que...

Vamos bien. Venga.

Esto es lo que pasa cuando te traemos,

que los dejas sin palabras.

Mi madre desde pequeña siempre nos cantaba en casa por Ana Belén

y yo cuando he visto entrar a esa mujer.

Me parece una pasada que haya venido a plató.

Uno, dos... y me falta uno.

Hola. Os presento a Ana Belén.

¿Qué tal? -Encantado.

La familia va a estar flipando. -Hola, Gabriel. ¿Qué tal?

Bueno, y mi mujer.

¿Qué tal? -Bien, aquí. Atacado.

Así, ¿no? Taca, taca, taca.

Estás haciendo una falda globo y un cuerpecito...

Estamos haciendo una versión de esto y de eso.

Esta seda salvaje en naranja me parece preciosa.

Con el verde de la organza de cristal también.

Este negro no entiendo lo que hace aquí.

Para dar cuerpo. Es dentro.

Sí. -Nadie lo verá.

Okey. "Under". Vale.

Le he dicho: "Coge lo más rígido que haya".

Para darle... para hincharlo un poco.

Bueno, solo le pido a Dios que esto salga...

"Solo le pido a Dios"... ¡Este momento!

Homenaje a Ana Belén. Solo le dio a Dios

todo lo bien que tenga que salir. Con un poco de "Agapimú".

A ver si nos da un poco de "Agapimú" también.

Un poco de "Agapimú" necesitamos.

# Tiemblas, amor mío, como una gota de rocío.

# Agapimú. #

Muchas gracias. ¡Oh!

Ahora ya magia no falta. Ahora ya...

Ahora ya solo hace falta concentrarse.

Gracias.

Ha sido una buena forma de motivarnos

porque, además, la canción de "Agapimú"

es un himno a la positividad, o sea que nos ha venido al pelo.

Caprile, si te sobra tiempo podrías ayudar a Álvaro.

No, no me va a sobrar tiempo.

¿Cómo vais? -Bien. Creo.

Fermín lleva una hora intentando a ver si enhebra la overlock.

¿Tú lo llevas bien o qué? -Sí, voy a ponerme a coser.

¿Estás bien seguro? -Sí, sí, sí. Bien, bien.

Chao, remalladora, olvídate, porque es que no... va.

No va. ¿Vale? -Tío, rompes todas las máquinas.

Pues empieza a enhebrar la máquina normal.

Ya están enhebradas las dos.

Menos mal que no te ha cargado la... la bordadora.

Así. -Así.

Aquí iría el botón. -Vale.

En esta costura de aquí. -Vale. Y este así, ¿no?

Este iría aquí.

Aprendices, atentos.

¿Cómo vais en general? Mal.

Regular. -Mal.

Tenéis que ir mejor que regular

porque solo os quedan 45 minutos de trabajo

para presentar un homenaje a Jesús del Pozo.

Acabo de cortar la última pieza y me pongo a coser.

Vale, mira a ver las puntadas.

Ahora es cuando empiezan todos los nervios.

Solo tienes que hacer la pinza piquete a piquete y al punto.

¿Lo harás bien? -Venga, Lluís.

Venga. Vamos. -Amor, confía en mí.

Fermín, madre mía, me apiado de ti.

Te han puesto con el más mandón de aquí.

La gente dice que mando mucho.

Que vengan y me lo digan aquí a ver si es verdad.

Álvaro, te presentamos a Ana Belén. Un placer, señorita.

A ver tu boceto, que tengo mucha curiosidad.

No he hecho nada. ¿Pero esto qué es?

Es la falda que lleva Raquel.

Ah, es la falda que lleva Raquel. Es que hay que interpretar mucho.

Y tanto.

Yo creo que esta falda hay que plantarla en el maniquí

e ir diciendo: "Quiero una pinza más para arriba,

le cojo por abajo...". Esto es todo intuición.

Es la segunda falda que hago. Pero no me des...

La próxima no me pasará.

Esta tiene que quedar bien ya, la próxima no me interesa.

A lo mejor no estás aquí.

No, vamos a ver, vamos a ver, antes de llegar ese extremo,

pensemos en soluciones aunque sea...

Te prometo que soy el bueno. Sí, sí.

Hoy te has puesto los cuernos. -No, no, pero es el bueno.

Conmigo siempre es el bueno.

¿Me permitís que lance una solución temporal?

Realmente tú estás en una clara desventaja

porque tienes dos manos menos trabajando. Esto es así.

Y yo tengo a alguien cerca que sabe coser...

¿Ana Belén?

Sería un honor.

Cinco, diez minutitos así de... Un poquito, ¿no?

Lo justo para... Pero antes te tenemos que preguntar si quieres.

Sí, pero igual no te ayudo y es para peor.

No, eso no va a ser. No, nunca sería para peor.

No me hubiese imaginado nunca tener a Ana Belén cerca

y estar cosiendo con ella. Es un honor.

Haz unas presillas de tela,

las metes aquí cuando cosas

y terminas con dos botoncitos cosidos y dos presillitas.

¿Aparte de la cremallera? Perfecto.

Venga, cinco minutos. Si me haces los botoncitos me vale.

¿Quieres? -Sí, por supuesto.

O las presillas, lo que tú veas. Dale aguja y un poco de hilo rosa.

Qué maravilla, Ana, por favor. Yo vengo a por ti en cinco minutos.

Uy, no sé si me va a dar tiempo... -Un placer.

-...a ayudarte mucho, Álvaro.

Lo que sea será bueno.

Porque es Ana Belén, esos cinco a lo mismo son seis.

Pero ya veremos. ¿Llevas mucho cosiendo?

Coso desde que era pequeña. -¿Ah, sí?

Claro. ¿Qué pasa?

¿Que Álvaro es más guapo que yo o qué?

Ahora voy para allá.

O más joven. No te pongas así.

Un poco más joven solo. Un poquito.

Solo. Solamente un poquito.

Eso no vale, Ana Belén, eh.

# Hace tiempo que vengo al taller y no sé a qué vengo.

Ya por esto merece la pena haber venido al programa,

estar solo...

Nani, ¿cómo vas?

Bien, me faltan dos piezas del cuerpo.

Vale. En cuanto lo tenga, lo unimos. -Sí.

Nena, ¿este tornasolado o el otro? -¿Cuál es el otro?

Cari, ¿hay que cortar más piezas? -No, está todo cortado.

¡Ole, Gabriel!

Tira, que me sudan las manos. Tira tú que me sudan las manos.

Yo lo que te diría es que... hicieras el pliegue

y luego el pliegue abajo. -Ya, ya, ya.

Para que te haga... -Lo voy a hacer.

Es que no lo había pensado. -Claro, claro.

Mira que me han pasado cosas raras en un plató,

pero tener que cantarle un tiempo a Ana Belén, nunca.

Quedan 30 minutos para que termine la prueba.

Nos da tiempo, Fermín.

Venga, date prisa. -Sí.

No sé si me has dado lo más...

¿Difícil? ¿Puede ser? -Jodido.

¡Oh, qué bonito, Lorenzo!

Oye, Caprile, ¿esa sisa para ti?

No, perdona. ¿Tú estás haciendo esa minisisa?

He hecho lo más clasicorro

y la pieza en la que me quiero lucir,

y venís justo en el peor momento.

Hombre, pues clasicorro es, eh. Ni tiene patrón ni tiene nada.

Clasicorro es, eh.

Está precioso.

En mi colección, de donde viene la pieza que luce Raquel,

tengo un patrón en cortito,

una especie como de chaquetita de bolerito,

que es una tontería, es un circulo con dos agujeros,

pero luego al ponértelo es precioso,

y estoy intentando hacer esa idea, pero en largo.

Pero si seguís aquí metiéndoos conmigo,

pues no me va a dar tiempo.

¿Qué tal te ha venido la ayuda? Muy bien.

Para que lo pongas cada uno con su aguja.

Te lo dejo aquí. -Muchísimas gracias.

Ya me hubiera gustado estar a mí, estar sola, coser sola,

solamente para que Ana Belén hubiera venido a coserme una cremallera.

Yo que estaba delante, majísima, eh.

La falda es espectacular de bonita. Y la perna de arriba.

Me estáis poniendo muy nervioso.

¿Te puedo ayudar? Claro.

Sí, pero, mira, si me lo llevas ahí,

mira donde tengo la sisa, Ana Belén.

Pobre Ana Belén. Es culpa de Ana Belén.

No le eches la bronca a Ana Belén. Me estáis poniendo nervioso.

Cuando bajamos al puesto de costura,

yo creo que sí sentimos lo que sienten ellos.

Por lo menos yo.

Caprile, que tiene un pintón esto... ¡Qué ganas de verlo!

A ver, dejadme, que estoy muy nervioso.

Entre los focos, el agobio de Raquel cantando los tiempos,

Claro que te pones nervioso. ¿Cómo no te vas a poner nervioso?

Yo nerviosísimo.

Yo estoy planchando las costuras de la falda.

Vale.

¿Tienes mascotas, Caprile? No. Mi familia sí, pero yo no.

Ah.

Somos nosotras sus mascotas.

Esta ha dicho: "Como no soy amiga de mis compañeros,

voy a ser amiga de Caprile, a ver si arreglo el asunto".

A ver si me arreglo en el concurso.

Vamos a juntar la falda. Venga, mesa.

Vale, vamos. -En mesa.

Creo que es mejor que cierres de aquí.

Que cierres de aquí del escote, cierres hacia detrás, ¿sabes?

¿Vale? ¿Te cuadra? -Sí.

¿Coso? -Sí.

¿Tú tienes macotas, Fermín? -¡Ah!

Lluís y Fermín. ¡Hola!

Ya pensaba que no ibas a venir, por favor.

Acaba de llegar Ana Belén, por favor.

Qué guapa eres y qué elegante, Ana Belén.

No tengo nada que decirte porque... todo perfecto.

Cuidado la plancha.

No, tengo cuidado, tengo cuidado. -Hemos tenido percances.

Lluís, de ti ya es mucho decir eso de todo perfecto, ¿eh?

¿Sí? ¿Por qué? Sí, porque me pareces muy exigente.

No. No, mujer.

A ver si vas a empezar siendo feliz aquí.

¿Qué vamos a hacer? Si lo dijo ayer.

Que lo dijo ayer, que se siente bien en casa.

No se puede...

Vine, la verdad, muy serio y muy sintiéndome que no era mi sitio

ni era mi lugar.

No sé qué está pasando, que van pasando los días

y yo cada vez disfruto más, cada vez lo paso mejor.

Estoy feliz.

Mira, Ana Belén, Lluís es como de "Ocho apellidos catalanes".

Ya lo puedes ver.

Es clásico, pero vanguardista...

Es un como el nuevo Caprile del siglo XXI.

No, yo lo veo... Esto no lo digáis muy alto todavía.

No, no, el nuevo Caprile todavía no.

No, todavía no, quiero decir que tiene un estilo muy parecido,

es igual de gruñón... con ese pronto que tiene.

Yo creo que un poco más rompedor. -¿Desde cuándo te viene?

Mira, empecé de pequeño.

Me encantaba coser, pero no me dejaban.

Entonces... ¿Quién no te dejaba?

En casa.

No estaba bien visto para ser un chico.

Entonces, cogía las muñecas de mi prima y les hacía la ropita,

le cortaba el pelo... -Jesús.

Les hacía el sombrerito. Y así empecé.

El coser es algo que lo sientes.

Hay veces que no sabes qué hacer en casa,

estás aburrido y te gusta oír la máquina funcionar.

Pero eso es muy de "tieta", ¿eh?

Hablas como una "tieta". Soy una teresina.

La teresina es la modista de mi tienda de Barcelona,

que lleva 20 años conmigo.

Lluís, tú y yo conexión. Hombre.

Absoluta de catalana. Adiós.

Pro favor, deja tanto Caprile que no tiene nada que ver contigo.

Fíjate más en mí. Yo en María.

Tú Escoté. Adiós.

Tienes Escoté.

Chao.

Mierda, madre mía.

Me he equivocado, lo he cosido al revés.

Ay, Dios, Gabriel. -Ay, Dios, no puede ser.

Tío, no sé si me da tiempo a...

Corre, descose. En lo que dices "no me da tiempo"...

¿Dónde está...? -Aquí, aquí, mira.

Tío, no, no hay nada peor que tener que descoser.

Tranquilo, tranquilo. -Gracias.

Nosotros tranquilo nada, eh.

No se puede estar tranquilo. -Ancor relajando a alguien.

Esto es lo nunca visto. -Sí.

Mierda, no va.

¿Por abajo? -¿Si lo metemos por abajo?

¿Por abajo se podrá? -Yo creo que no.

Pero si tú...

Si tú mediste y la falda entraba.

Claro, pero le hemos metido uno de cada lado.

Cuando hemos montado el vestido

y hemos visto que no subía la cremallera ha sido como...

No tenemos tenemos de modificarlo. No sé qué vamos a hacer.

Lo bueno es que tenemos margen de cremallera.

Ya. Sí. Bueno, bueno, no sé hasta qué punto.

¿Esto me has pellizcado? -Sí.

Sí. -Ahora lo...

Lo voy deshaciendo. Vale, métete. -No pasa nada.

Aprendices, incluido Lorenzo Caprile

al fondo del taller...

Voy muy mal de tiempo.

Pues solo quedan diez minutos para que termine la prueba.

¡Ah, las mangas!

Las vistas de las mangas.

Qué feo, Ana. Esto no va así.

No puedo, tía. No puedo coser a mano.

Se me resbala la aguja.

Uno,

dos... y a planchar.

El escote lo tengo que terminar sí o sí.

¡Hola!

¿Qué tal? -¡Hola!

Apurada no, lo siguiente.

Yo veo aquí un momento madrinona...

Nuestra idea inicial era hacer el top ajustado

y hacer un pantalón que fuese bastante amplio,

pero en la mercería no conseguí patrón de pantalón.

Te he visto haciendo el boceto

cuando te estaba llamando la atención.

Por eso, quizás, en la mercería no has encontrado

lo que tenías que encontrar. Sí, sí, sí.

Le faltaría a eso volumen.

¿Por qué no hacéis una especie de rectángulo doble?

Como una braga. ¿Sabéis una braga de cuando tienes frío?

Lo cerráis. Como una pieza simple.

Lo cogéis al hombro del vestido y ahora aquí ya...

hacéis un poco por arriba y un poco por abajo.

Muchas gracias, de verdad. Un poquito de creatividad.

Vale, gracias.

Madre mía, qué barbaridad.

Madre de Dios, no sé cómo irán los demás, pero...

esto es una locura. -Yo estoy que me va dar algo, vamos.

Plancha la falda, corre. Plancha la falda.

Plancha la falda.

¡Ay, qué bonito!

Tiene muy buena pinta eso, ¿eh, Mily?

¿Sí, verdad? Algo.

A ver si me da tiempo a acabarlo. -Y tú estás haciendo la falda.

Que es una falda "wrap" también, como...

Efectivamente, rollo pareo. -Envolvente.

Ah, muy bien.

Como para que vaya cruzando y aquí con un corchete.

Como muy suelta. Esas pinzas necesitan plancha.

Todo necesita plancha. -Ya, ya, sí, sí.

Pero qué barbaridad, Lorenzo.

Se me va desmontar un poco el cuello en el paseíllo,

pero bueno.

Solo puedes venirte si estás contento.

Si vas a venir otra vez gruñendo, no te dejo.

En este oficio, uno nunca se queda contento.

¡Guau, Caprile!

¡Qué bonito, Caprile! Qué bonito, eh.

Joder, Caprile.

Está perfecto.

Cuidado, eh. -Abre la cremallera.

Te pongo solo un alfiler. -Listo. Medio puesto, ya.

Ya yo voy viendo dónde.

Cuello. Ahí.

Aprendices, quedan dos minutos para que termine la prueba.

¡Ay, madre mía, por favor! ¡Dos minutos!

¡Venga, energía! Esta todo cortado y todo perfecto.

¿Corchetes cuál ponemos? -Venga.

¿Plata o...? -Tú dale.

Ay, ay, ay, que se cae. -Tranquila, que lo vamos a hacer.

La cremallera está a punto de petar.

Venga, vamos. Vamos.

Se me resbala.

Y el tiempo termina en...

diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, ¡Mily, corre!

...dos, uno, tiempo.

¡Tiempo! ¡Laura!

No, no, no, no he hecho nada.

Ella ha hecho el corpiño, la parte de arriba,

y yo la falda que le falta un corchete.

¿Vale?

Ya sabéis que no hay valoración sencilla

ni veredicto sencillo,

no vamos a hacer que Ana Belén pase por ese rato,

pero sí te vamos a pedir que nos digas

si de alguna manera se han aproximado

o acercado a su mundo y a su alma como creador.

Sin duda.

Algunos por color, por volúmenes, por corte...

Me parece que habéis entendido algunos más que otros,

lo que era el mundo de Jesús.

Con lo cual, yo por mi parte...

os aplaudo a todos.

Gracias, Ana Belén. Gracias.

Gracias.

Gracias. Gracias.

¿Ves que es natural?

Ahora os pido que, por favor, cojáis los maniquís,

y los coloquéis aquí para que los trabajos sean valorados.

Gracias.

(LAURA) Un corchete nos ha faltado.

(NO SE LE ENTIENDE) -No.

No, no, no. No tiene ninguna.

Ni el color, ni la forma, ni la... el fular este extraño volumen

braga llámalo equis... No. Nada.

Aprendices, vamos a comenzar la valoración.

Os recuerdo a todos que esa valoración va a ser individual,

aunque tenéis que presentar vuestro trabajos como pareja.

La primera pareja en ser valorada

será la formada por Javier y Nani.

¿Quien ha llevado en este trabajo la voz cantante?

Pues yo creo que entre los dos. -Creo que ninguno.

La verdad que veo un gran trabajo por ambas partes.

Os felicito por la cremallera bien elegida.

Y bien puesta.

La selección de las telas impecable,

la falda con sus tres texturas:

la seda, la organza, el forro repulgado

La verdad que veo un gran trabajo,

compenetración y sobre todo...

el espíritu y el estilo de Jesús del pozo.

Pues muchas gracias.

Los colores los teníamos un poquito claros.

Sabíamos Jesús del Pozo por dónde tiraba

o, al menos, la gama de colores que tocaba,

pero, claro, ha elegido el mejor tejido.

Una horita más y lo ponemos para vender.

Así de claro.

Gabriel. Ancor. Adelante.

Gabriel, tengo que felicitarte. Sorpréndeme.

Felicidades por haber escogido a Ancor.

Ah, pues muchas gracias.

Pues gracias. Has sido superlisto.

Yo en esta prueba he estado más relajado que ninguna

y disfrutando de principio a fin.

¿Estás contento con los tejidos? Muchísimo.

Yo creo que si hubiese ido yo, no hubiese traído algo tan bueno.

La seda naranja está bien,

pero el tejido del cuerpo,

yo considero que hubieses acertado más

a lo mejor en gaman.

Pero es verdad que nada tiene que ver

la confección de la falda con la confección del cuerpo.

La falda está impecable y el cuerpo tiene mucho que desear.

Sí. El escote no está bien,

la sisa esta regular, no está pulida,

las pinzas regular... Está mal confeccionada.

Bueno, poquito a poco.

De momento me has felicitado por elegir a Ancor.

Todos se andará. Eso es muy importante.

En la vida real rodearse de un equipo...

Seleccionar personal, parejas, amigos, es muy importante.

Y rodearse de un equipo de trabajo es lo más importante.

Cuidado con subestimar porque todavía no hemos desplegado

todas nuestras armas, entonces todo puede cambiar.

No tenemos que dar nada por sentado.

Por favor, ¿que edad tenéis cada uno?

36.

¿Y tú, Lluís? ¿Los de verdad o...?

Los de verdad. 26.

Pues yo veo aquí a dos señoronas de pies a cabeza...

y aquí a la tercera. A la tercera en discordia.

Aquí veo una buena madrinona de pueblo

con este color azul madrina...

Es turquesa. Oye, el turquesa es mi color favorito.

Perdona, para los Jerónimos. Esta de moda.

Si a mí el traje me gusta, pero no es Jesús del Pozo.

Estamos superogullosos. Nosotros lo veíamos entero.

¡Estábamos convencidísimos! Decíamos: "¡Pero si ha renacido!".

Y ahora resulta que...

Pues ahora sí que nos quedamos muertos.

A ver, hay limpieza hay volumen...

¿Pero dónde está el volumen, por favor?

Aquí. Y aquí. Ah, eso es volumen.

Eso es volumen, peor no queríamos hacer mucho porque engorda.

¿No lo veis muy Ana Belén? No.

Ni el color, ni diseño... Ni el color, ni por la tela,

ni por el brillo...

No es Jesús del Pozo. Yo discrepo aquí un poquito.

Esto de Jesús ya nos esperamos si lo pudiese decir Jesús.

Si Jesús no lo puede decir, hacemos un 50-50.

Mira, Lluís... Mira, lo compro, lo compro.

Hombre, yo he comprado el 50 %.

(TODOS RÍEN)

Soy el pesado de todos los sitios.

No existe persona más pesada que yo en ningún sitio. Muy fuerte.

Muy fuerte, porque siempre hay alguien que es más.

Pues no. Yo soy más pesado, que es lo mas triste.

Lo que yo no entiendo es,

que tu familia si tiene ferreterías,

cómo no te ha obligado a estar allí vendiendo

porque ahora mismo... Porque no es bonito obligar.

Debería haber sido un comercial de mi padre, un representante...

Pues te hubiese ido muy bien. Y yo pues decidí...

que por mi cuenta, ¿no?

A veces es más valiente empezar de cero.

Saber que todo lo que tienes es tuyo,

que lo has hecho nacer tú.

Si al final lo consigo en la vida,

siempre me quedará ese orgullo de decir: "Por fin, esto es mío".

"Esto lo he hecho nacer yo".

Para mí es el maestro de la costura de este concurso.

Es una persona a la que intento pegarme todo lo que pueda

porque aprendo... Cada segundo que paso con él aprendo y aprendo.

Mily, Laura.

Explicadme qué habéis hecho cada una en este look.

Bueno, yo he confeccionado la parte de arriba y Laura la falda.

¿Qué hay aquí de Jesús del Pozo?

Yo lo que recordaba de Jesús era el tema de los colores sobre todo.

Sé que era muy sobrio... Sus palabrerías.

Perdona. Sus conceptos.

El tema de los colores era como muy otoñal todo.

Y la gama cromática. Por favor, eh.

Laura... -Es que ser ríen de mí,

porque me dicen que por fin he podido coser en tela.

No les hagas ni caso, que es pura envidia.

(RÍEN)

A ver, yo aquí lo que veo es que la parte de abajo

está también bastante diferente a la parte de arriba confeccionada.

El espíritu de Jesús en el look podemos decir que está,

lo que decíamos de engamar,

es también las mezclas de texturas...

Laura, Mily, es una pena que no hayáis tenido más tiempo

para poderlo terminar, porque, de hecho, la falda...

Sí, yo lo he dicho. ...nos la hemos encontrado abierta.

No habéis podido ni presentarla.

Me he atrevido a modificar el patrón dentro de mis posibilidades,

que son nulas con los patrones...

Yo creo que la intuición la tienes,

pero pierde el miedo y ponte.

No, si miedo no tengo, lo que no he tenido es tiempo.

Yo estuve 20 años sacando un negocio adelante,

a mis hijas... Pues, Mily, este es tu momento.

No, no... Es un aprendizaje y estás sola,

y es para ti, es tu tiempo, así que aprovéchalo.

Ahora me toca a mí.

Gracias. Gracias, Mily.

Entonces, este no es de pueblo, ¿no?

¡Vale, gracias! (RÍE)

¡Muy bien, Laura! La que ríe la ultima, ríe mejor.

Ahora es el ultimo d la última pareja, de Ana y de Yelimar.

Ana, Yelimar, explicadnos qué habéis hecho cada una.

Es que hemos empezado muy mal, la verdad.

Queríamos hacer un pantalón de pata de elefante.

No teníamos patrón, no queríamos hacer esto

y hemos acabado haciendo lo que no queríamos hacer.

Esto es lo que pasa, sin ir más lejos,

cuando no hay un boceto en un principio.

Explicadme dónde está aquí Jesús del Pozo porque no lo veo.

Se ve apretado... Sí, está bastante ajustado.

Ni siquiera es un traje sencillo bien hecho.

Os ha costado la vida el meterlo.

De hecho, yo ahora no lo puedo ni cerrar.

Ni subirlo.

Y luego, vamos, es que esto no lo entiendo.

Lo siento mucho, no conocía a Jesús del Pozo,

no sé... Eso no me vale de excusa.

No me puedes decir: "No conozco a Jesús del Pozo".

No lo conozco, pero tienes tres ejemplos, Ana.

Sí, sí, claro.

¿Cuántas veces hemos repetido la palabra "volumen"?

Ya. Sí. Tienes razón.

¿Sabéis lo que ha pasado, María y Palomo?

Que han repetido en mal...

la primera prueba que hicieron.

Y esto no es una evolución,

es una auténtica involución.

Bueno, que nos digan que estamos involucionado nos afecta un poco,

pero creo que también nos puede motivar

para que sigamos mejorando y demostrarles a ellos que,

realmente, no estamos involucionando,

sino que estamos aprendiendo.

Nos queda solamente la valoración de Álvaro.

¿Has echado de menos el coser con alguien?

Echar de menos, no,

pero he echado de menos la experiencia de mis compañeros.

Cuando Raquel ha dicho: "Hay que buscarse una pareja",

sinceramente, no te hemos visto muy activo buscando pareja.

No, la situación ha sido que yo, normalmente,

con los dos que tengo afinidad son ellos dos.

Yo no te he visto moverte.

Pues porque realmente he preferido hacerlo yo sola o solo,

a que lo hiciera Fermín.

Cómo se pega todo, por favor. Esto es demasiado, ¿eh?

Primero falda y luego hablando en femenino.

Es que he puesto una falda y ya me confundo.

No pasa nada.

Yo pensaba que podía sacar mejor la prueba que él,

a lo mejor me he equivocado...

Álvaro, explícame un poco esta falda.

He intentado hacer la falda que lleva Raquel,

un estilo al que han hecho ellos modificando el patrón,

pero supongo que no lo he hecho tan bien como ellos.

Bueno, lo has intentado.

Los pliegues no hay por dónde cogerlos,

no está encarado, la cremallera... Sube y baja.

Te ha hecho Ana Belén dos botones monísimos, redondos,

que te los ha dejado hasta con la aguja para que los cosas

y los has cosido por dentro.

No he puesto un botón ni una presilla en mi vida.

Es la primera vez que pongo una presilla.

Eso no vale fácilmente.

Me falta experiencia y observar, ver cómo está hecha la ropa.

Aquí falta eso, ¿no?

Yo quiero saber qué te pasa. ¿A mí?

Sí. Nada.

Porque desde que has llegado a nuestro taller,

estoy deseando ver a ese boxeador

que sube al ring con energía, con fuerza,

para vencer a su contrincante.

Creo que lo hago...

¿Tú crees que esa energía es la que has tenido al hacer eso?

Al hacerla, sí, que el resultado no ha ya sido el correcto.

Yo no me lo creo, Álvaro, porque no te he visto moverte.

No te he visto activo.

Me dan ganas de ir y de hacerte así,

y decir: "Reacciona, Álvaro".

No puedo decir más. Creo que andas muy confundido,

pero yo te lo intentaré demostrar.

Veo que Lorenzo me tiene aprecio,

y más que aprecio, que sabe que tengo un gran potencial

y cómo sacármelo.

Pero no tengo esa experiencia para modificar patrones,

para hacer trabillas o poner un botón.

Pero bueno, lo iré demostrando, no te preocupes.

Lorenzo, María, Alejandro,

no sé si necesitáis llevaros algunos de los vestidos

o de las prendas...

Sí. La titas...

El de Javier y Nani.

Y Mily y Laura que está por aquí.

Esperamos unos minutos el veredicto.

Suerte. ¡Gracias!

El dos piezas de Mily y Laura es una pena

porque iba por muy buen camino.

Hombre, la falda está bastante mal. Está bastante mal, pero bueno...

Les ha faltado tiempo.

¿Te doy el meneo para que saques dentro lo que llevas?

Nada que ver con la prenda de... Eso está impecable.

...de Nani y Javier.

La verdad es que han hecho una prueba perfecta,

se han compenetrado muy bien, han hecho una muy buena prueba.

Tita Lluís, ¿qué me vais a comprar para Navidades?

¿Para Navidad? Para Navidad un vestid azul.

Pero a mí no me lo hagas con tanto volumen, ¿eh?

(RÍEN)

Y de ellos dos, ¿cómo los llamáis? Las Titas.

Pues bueno, que son muy graciosos,

que tienen más cara que espalda, pero esto de Jesús del Pozo...

Y, Caprile, que es un buen vestido. Que sí, pero si a mí me encanta.

Me encanta, pero esto no es Jesús del Pozo.

Ni el color, ni la tela,

un poquito el corte imperio, pero, en fin,

que el corte imperio lo hemos hecho todos.

Yo creo que lo tenemos clarito, ¿no?

Clarísimo. Pues vamos al lío.

Segunda semana y lo tenemos claro, ¿eh?

Uy, qué peligro esto.

Después de esta valoración, nosotros terminamos el primero.

El primero. -El primero. Está clarísimo.

Estamos muy convencidos de lo bien que lo hemos hecho.

Se ve.

Jueces, ¿tenéis un veredicto ya? Sí.

Lo tenemos. Lo tenemos.

Pues cuando queráis.

Aprendices, el nivel de costura...

no está nada mal en este taller.

Por eso en algunos casos os habéis beneficiado

de trabajar en pareja

y en otros casos os ha bajado vuestra posición en el ranking.

En el quinto y sexto puesto, justo en la mitad,

en el ecuador, Mily y Laura.

Mily un poquito mejor, tienes el cinco,

y Laura, un poquito peor por la falda, con el número seis.

A mejorar, ¿vale?

Lluís, Fermín, ¿en qué puesto creéis que habéis quedado?

Siete-ocho, ocho-nueve...

Y el ocho, Fermín.

Es una pena que el traje no sea Jesús del Pozo,

es más de las "tietas" de Badalona,

porque la costura no está mal, si el traje es mono,

pero no es Jesús del Pozo. Vale.

Séptimo y octavo, por favor... -No, que se han equivocado.

Ya lo arreglarán.

Pues a mí me toca dar unos puestos bajos

y la verdad es que lo siento.

Ana, estás en el noveno puesto y tú, Yelimar, en el décimo.

Sabemos que podéis mejorar muchísimo.

De verdad. Estamos convenidos.

Y eso es lo que queremos ver y esperamos de vosotras.

¿De acuerdo? Sí, de acuerdo.

Pues vamos con lo importante.

Los primeros y los últimos puestos

son siempre significativos porque tienen consecuencias.

Javier, agradécele a Nani

el trabajo en equipo

porque te ha llevado ser el número dos.

Pues muchísimas gracias, Nani.

Y, Nani, tú tienes un merecidísimo primer puesto.

Muchísimas gracias.

Nos gusta muchísimo cómo trabajas

y queremos que sigas así. Gracias.

A mí me han condecorado algunas cuantas veces,

pero esta condecoración no la tenía

y la verdad que es un privilegio y un orgullo

poder decir que... he sido un número uno.

El tercer puesto...

es para ti, Ancor. Gracias.

Y, Gabriel, el cuarto, un muy buen curto puesto.

Gracias. -Toma ya.

Habéis trabajado en equipo fenomenal.

Enhorabuena, Ancor y Gabriel. Gracias.

Bueno, pues, Álvaro, eso claramente significa

que, con todo el dolor de mi corazón,

tienes el último puesto, el número once.

Tómate esto como un tironcillo de orejas

porque te falta mucho más.

Muéstranos la pasión, la alegría, sal de ti, ¿vale?

Realmente me valoro mucho y hoy me siento orgulloso de mi esfuerzo,

de mi trabajo y de mi dedicación.

¿Que el resultado no ha sido bueno? Eso ya lo sabía yo.

Cuando os hemos pedido...

al comienzo de la prueba que formaseis esas parejas,

uno de vosotros se ha quedado solo.

Por lo tanto, el hecho de que estés solo,

tendrá un efecto en el futuro que sabremos a su debido tiempo.

Perfecto.

Ni te lo puedes imaginar, ¿no? No.

Pero aprovecharé la oportunidad. Veo que vamos...

Hombre, ya lo sabes tú. En vez de defenderse,

un poquito de ataque. Claro.

Nos va a venir bien.

Nos va a venir bien sobre todo

para la siguiente prueba por equipos, ¿verdad, jueces?

Enseguida lo vais a conocer.

Aquí hay un pique entre Nani, yo, Lluís...

Esto ya empieza a ser un poco guerra,

pero bueno, aquí a escalar, a escalar.

Nos adentramos en el espectáculo más grande de España

para descubrir cómo hacer magia a través de la costura.

El equipo de sastrería de Puy du Fou no solo ha conseguido

que los atuendos de nuestros antepasados

brillen en la oscuridad,

sino que también permanezcan impecables

en los conflictos más sangrientos.

No hay lucha, incendio, ni desembarco que se le resista.

Recorrer la historia de nuestro país en 70 minutos,

es un reto que convierte la profesión de modista en única

y emocionante.

Obispos, mercaderes, caballeros reales, soldados,

princesas musulmanas, grandes literatos...

En total, 14 kilómetros de tela,

cobran vida en este sueño del que no queremos despertar.

Bienvenidos a Toledo. Bienvenidos a Puy du Fou.

Supongo que habréis disfrutado muchísimo del espectáculo

y que os habrá impresionado también no solo por la concentración

de esos 15 siglos de historia en 70 minutos,

sino por el vestuario.

Nos encanta.

Os hemos traído hasta aquí porque el vestuario de teatro

es otra de las grandes vertientes que tiene nuestra profesión.

Y os aseguro por experiencia propia

que estos trajes exigen la misma o más...

maestría que un vestido de pasarela

o un vestido hecho a medida en cualquier taller.

De hecho, el diseñador de vestuario que ha creado

los maravilloso trajes de este espectáculo,

estudió en la prestigiosa escuela de alta costura de París:

Ecole de la Chambre Syndicale de París.

Qué maravilla.

Os pido una aplauso para Olivier Beirot.

Por favor, adelante.

"Bon jour". "Bon jour, Raquel".

"Bienvenue". Gracias.

Olivier, yo sé que los datos son apabullantes.

porque estamos hablando de que de tu cabecita

han salido, ¿cuántos? ¿60 000 looks de teatro?

Sí, se dice más o menos.

Qué barbaridad.

Son muchos porque estamos hablando de un espectáculo

que se desarrolla a la vez en España y en Francia

y que tiene 15 años de historia y de éxito.

Olivier, entre documentación,

bocetos, construcción,

concepción, pruebas,

¿de qué tiempo estamos hablado? Hablamos de tres años.

Tres años. Ostras...

El gran reto en este tipo de vestuario,

además de que las prendas sean fieles a la época,

tienen que ser comodísimas para los actores.

Porque la mayoría de las veces los actores tienen que cambiarse,

¿cuántas veces, Olivier?

En la obra cada actor nueve veces. Nueve veces.

Madre mía, parece una boda.

Olivier también diseña vestuario para óperas y películas.

De hecho, ha sido nominado en tres ocasiones

a los Premios César,

que, como sabéis, son como los Goya, los Oscar,

pero del cine francés. Sí.

Son muchos trabajos los que has hecho en el cine,

pero me gustaría en concreto destacar la película "Lucy",

de Luc Besson. Sí.

¿Cómo es vestir a Scarlett Johannson?

Es una actriz deportiva,

entonces se mueve superbién en los trajes,

que hace mucho deporte,

hace las escenas de acción en las película,

entonces quiere probar el ying que se siente superbién,

ponemos el micrófono en la costura del...

No se ve nada. Qué maravilla.

Fue un trabajo superinteresante de hacer.

Me gustaría que les pudieras dar un consejo.

Estar en Internet es superimportante,

pero ir a un museo, ir a un museo de los trajes,

para ver alguna cosa real, de verdad, es superimportante.

Y... una última cosa: hablar inglés.

Ayuda mucho. Ayuda mucho.

Muchísimas gracias. Te deseamos toda la suerte.

Gracias a vosotros y buena suerte.

Gracias. Gracias, Olivier.

No hemos comentado todavía lo divina que viene Raquel.

Una pasada. -Qué guapa.

Estás guapísima.

Con ese vestido precioso de cuero de Teresa Helbig

y el abrigo de Moisés Nieto, que es divino desde luego.

Vamos con la formación de equipos.

La mejor valorada de la prueba-homenaje

a Jesús del Pozo fue Nani.

Y no me voy a andar con rodeos.

Nani, hoy vas a mandar un montón.

Venga... Que no lo gusta.

Bueno, no lo has disimulado, Nani.

¿Contenta? Sí, muchísimo.

¿Y a los demás qué les parece que vaya a mandar Nani?

A mí bien. -Bien.

Están acostumbrados.

¿Por qué? ¿Por qué están acostumbrados?

Porque es nuestra profe de patronaje en casa.

Nos ayuda a todos...

Nos pone firmes también, eh.

Soy una marimandona.

Pero soy una marimandona en mi ámbito profesional,

en mi ámbito personal: con mis amigos, con mis hijos,

con mi marido, en casa de mis padres...

Soy muy marimandona.

Nani, elegirás al otro u otra jefe de taller.

Ancor.

Que no he tenido tiempo para asimilar lo de la semana pasada.

¿Por qué?

Porque quiero que vuelva a asumir el cargo

por si ha aprendido de sus errores. ¡Toma!

¡Esto se pone caliente, chicos!

Empieza el juego. ¿Qué opinas, Ancor?

Pues un marronazo otra vez.

¿Hay estrategia detrás de esta decisión de Nani tan inocente?

Hombre, al que peor se le da dirigir, pues aquí...

Ana, ¿por qué te estás riendo tanto?

Tú siempre te estás riendo.

Me estoy riendo porque otra vez me toca con Ancor y otra vez me araño.

Bueno, no lo sabemos.

¿Para ti la opción Ancor es arañarse?

Sí, porque yo voy siempre a tres mi revoluciones

y Ancor va a ochocientas, mil, y entonces...

A ver, es que mi Ancor, el pobrecito mío está medio hecho,

es que es muy lento, muy tranquilo,

esa parsimonia que tiene me pone de los nervios.

En el fondo lo quiero, pero es que...

Tenemos jefes de taller: Nani y Ancor,

y vamos a formar los equipos.

Vais a ir eligiendo alternativamente.

Como sois impares y Nani fue la mejor,

ella arrancará,

por lo tanto, tendrás un miembro más en tu equipo.

¿Claro? Clarísimo.

Son todo ventajas.

Nani, ¿quién va a ser tu mano derecha en el taller?

Javi.

Porque hemos trabajado juntos en la anterior prueba y nos fue muy bien.

Ancor. Pues yo digo Lluís.

Tenemos una relación amor-odio muy intensa.

y nos complementamos.

Lluís, ¿por qué crees que te ha seleccionado Ancor?

Mira no sé por qué te ha seleccionado Ancor,

pero a Ancor lo tengo hasta en la sopa.

Donde voy, si me giro, está Ancor.

Le tengo que decir: "Por favor, déjame en paz".

Si me despierto, está Ancor mirando.

Si estoy comiendo, me parece Ancor por detrás.

Le he cogido porque es muy bueno.

Ancor, Mily también es muy buena. Claro, sí, no me la cojas.

¿Con quién más vas a trabajar, Nani?

Mily. -Hala.

Mily. Tú hoy quieres...

hundir a Ancor. No.

Yo hoy quiero no tener que ir a eliminación.

En la guerra no hay amigos.

He cogido a Mily porque no quería que tuviese en el equipo de Ancor

porque se compenetran muy bien

y son capaces de sacar el trabajo adelante.

Mily... digamos que puede llegar a...

a empujarlo a que sea un buen jefe de taller,

así que Mily para mi equipo.

Ancor, ¿con quién más vas a trabajar?

Bueno, pues voy a coger a la de las tres mil revoluciones-pulsaciones,

que me harán falta otra vez.

Te mato. -Pero no grites, ¿vale, Ana?

Por favor. Solo sabe gritar esta chica.

Pero si tú eres el que más grita. -Me pone muy nervioso que grite.

Hombre, claro, si después nos revienta el oído él...

Lo veréis todos.

Uno que aprenda a mandar y la otra que aprenda a no gritar.

Pero si tú eres el que más chilla. ¿Pero qué hablas?

Ya veremos.

Nani. Quiero a Álvaro.

Porque si tiene... que tener un ajuste de cuentas

esta en mi equipo, quizás sea con el otro equipo.

¿Tuviste estrategia como asignatura preparando tu profesión?

Cuando trabajo me dedico a eso. Ah...

A estudiar diferentes frentes que me puedan venir.

No, no, si lo estás demostrando. No hace falta ni que lo digas.

Álvaro, ¿y tú qué opinas? Eh...

Buena. Es inteligente. (LAURA) Yo no hubiera caído.

Ya te lo digo yo.

Lo sabemos, Laura. No te preocupes.

No esperamos menos de ti.

Ancor, dame un nombre más. Gabriel.

Estamos el trío aquí de momento.

Somos el Trío La La La. A ver qué hacemos.

Lluís, ¿algo qué decir? A mí esto me parece un desastre,

pero bueno...

¿Por qué te parece un desastre? Gabriel es un desastre.

Es que no tiene palabras bonitas para nadie.

Por lo menos que defina desastre y salgo de dudas yo también.

Si te lo defino no será bonito

porque no tengo palabras bonitas para esto.

Sinceramente, me parece muy egocéntrico,

no se le puede decir nada.

Él siempre es "yo, yo, yo" y siempre tiene la razón.

No merece ni la pena discutir con él porque no se llega a buen puerto.

Sinceramente, creo que tenemos un percal de equipo importante.

Nani, dame un nombre más. Yelimar.

Porque es una persona muy pausada

y como yo soy demasiado arriba, entre ellos dos me van a calmar.

Me quedan Laura y Fermín.

¿Con quién vas a trabajar? Elijo a Fermín.

¡Ah!

Vamos a recapitular.

Nani va a trabajar con Álvaro, Laura, con Mily, Javier

y Yelimar.

Y el equipo de Ancor estará formado por: Lluís,

por Fermín, por Ana, por Gabriel y por el propio Ancor.

Después de haber visto el sueño de Toledo,

comprenderéis que esta prueba no va a ser sencilla.

Ya, lo sabíamos.

Creo que la mejor palabra, Raquel, que mejor describe la prueba es:

majestuosa.

Atentos.

¡Ah!

Caballos. -Hala.

Qué bonito, ¿no? -Las Cruzadas.

Es un rey.

(MILY) Yo no quiero ni mirar.

Venga, decidme que tenemos que hacer el traje de los caballos.

Se me pone los vellos de punta, Dios mío.

Los trajes cómo se mueven, ¿eh? Es impresionante.

Qué guapo, por favor.

Qué bello.

¿Nos van a dar un banquete? No sé. (RÍE)

Aprendices, ¿qué os parece?

Majestuoso.

Majestuoso. Espectacular.

Impresionante. Como mínimo.

Qué entrada más increíble.

Atentos, porque aquí va el reto de hoy.

No solo vais a tener que replicar el traje del rey Alfonso VI

y de su caballero real,

sino que también vais a tener que replicar el traje de...

Del caballo. ...de sus fieles amigos:

los caballos.

Ponte a cuatro patas, Ancor, que te hacemos el traje.

Eso sí, las capas hoy os las vamos a perdonar.

Ah, mira. -Oye, mira, qué detalle.

Atención, porque vais a tener que tomar vosotros mismos,

las medidas a nuestros invitados.

Caballos incluidos. ¿Queda claro?

Pues, Ana, tú que tendrás más experiencia.

Sí, ¿por qué? ¿Porque soy de pueblo? -Porque eres de Sevilla, tía.

Yo me muevo montada en un caballo, vamos.

¿No has visto un caballo nunca? ¿Sabes lo que pasa, Lluís?

Que tú siempre eres como muy valiente, muy gallito,

pues hoy lo va demostrar porque tú...

¡Anda! ...precisamente...

¡Yo no toco un caballo! ...tienes que medir...

No pienso tocar el caballo. Tienes que tomar las medidas.

Sí que lo va a tocar.

Y te va a acompañar en esta misión... Ana.

Y en el otro equipo,

los otros dos seleccionados son: Laura...

Yo encantada. ...y Javier.

Vale. Muy bien.

Javier. Dime.

Por haber sido el segundo mejor en la primera prueba,

tú vas a tener que elegir para tu equipo

los looks que quieres reproducir.

Al rey Alfonso VI y su caballo...

o al caballero del rey y su caballo.

Si quieres hacer el traje del rey, elegirás el equipo naranja.

Si quieres hacer el caballero, tendrás que elegir el equipo verde.

Elijo al rey.

Yo he elegido el modelo del rey para replicar

porque, en principio me parecía el mismo patrón ambos dos,

me ha parecido más bonito el del rey.

Majestad, ¿algún consejo para que no pongamos nervioso a su corcel?

Yo sé que para medir ustedes, usan una cinta métrica.

El primer contacto debe ser por delante

hacia la boca y la nariz de caballo para que lo huelan

y vea que no hay peligro ninguno.

Hay que hacerlo con mucho cuidado.

¡Ah! -¡Te has asustado!

¡Me he acojonado vivo!

Bueno, un poco de seriedad.

Comenzaremos con la toma de medidas del equipo naranja.

El tiempo para esa medición, esos tres minutos, arrancan

en tres, dos, uno, ahora.

No vayas corriendo. -Vale.

Hay que hacérselo despacito, que la huela.

Hasta los ojos... 19, y una separación de...

a mitad de ojo voy a hacerlo. Unos 26.

Sujétale el... -El metro, Lauri.

El metro más para arriba. -(CHISTA)

97. -97.

Mediremos de costura a costura.

60... 210. -El traje, hijo.

Largo: 1,22.

La manga va cogida abierta de sisa...

Cinco, cuatro, tres, A ver, más, menos.

...dos, Dale.

...uno, tiempo, Javier.

Muchas gracias. -Gracias, hijo.

Lluís, ¿estás preparado? Sí.

¿Ana?

No me queda otra.

El tiempo comienza en tres, dos, uno, ahora.

El metro. Toma el metro. -No lo vas a medir, ¿no?

Que el caballo huela el metro. -Pero que no lo va a oler.

Un poquito. Es que de verdad...

Pero cantad algo.

Pero si no he medio aún, está oliendo el metro.

Ahora no grites tú. Venga, mira.

Venga, de ojos... -30 de ojos.

Desde la oreja hacia abajo 40.

Ahora de oreja a oreja... son 12.

12.

Dese la primera costura... -Lluís, Lluís...

Chicos, nos queda el caballero. Tenéis muy poco tiempo.

Perdona, eh. -Vale.

De largo: 117.

98 de cintura. -Vale.

La raja del traje 60.

Últimos cinco segundos.

61 de manga. -61 de largo.

Cuatro, tres, dos... Nueve de tirante.

Tiempo.

Ha llegado el momento de despedir a su majestad...

Yo me quiero ir de aquí cumpliendo un sueño

que es ir montado en uno de los caballos.

¿Te atreves? Claro que me atrevo.

Nos quedamos son compañero, María.

Venga, Palomo. Toma ya.

¡Ay, qué bien!

¿Cómo quedo? ¡Muy bien, Palomo! ¡Venga!

¡Al galope!

¡Bravo!

¡Bueno, Palomo! ¡Muy bien!

Hasta luego. Gracias.

¡Gracias! ¡Gracias a todos!

En el momento que me ha tocado tomar medidas al caballo,

me he cagado en todo. A mí no me gustan los animales,

a mí me dan miedo los animales...

Al caballo le da por pegarme un bocado o arrancar a correr,

y me voy yo con el metro así. Esto es un show.

Para confeccionar esos dos looks de corcel,

el rey y el caballero, tendréis...

100 minutos de tiempo.

¿100 minutos? -Es muy poquito.

Con patrón y todo.

Coged, por favor, los acericos y a talleres.

Venga, amores.

Yo nunca he hecho trajes de obras. Nunca.

Ni de obras ni de caballo, ¿vale?

Entonces, el tema de un traje para teatro, por así decirlo,

me parece supercomplicado, pero bueno, hay que darlo todo.

A lo mejor de aquí a nada estoy en los teatros vistiendo a la gente.

Ancor, Nani, tenéis 45 segundos,

que empiezan en tres, dos, uno, ¡ahora!

Vamos, Nani, va. -Venga, Ancor.

El dorado para la cruz.

Coge más, Nani. De sobra. De sobra. -Ese va bien. Es muy chulo.

Esa es la que te he dicho yo. -Muy bien, Nani.

Es doble ancho.

Y forro. -Claro, falta la túnica.

La túnica, la túnica. El cuerpo y la túnica.

Para la túnica perfecta, nena.

¿Eso para la túnica? -Puf, esto no.

Esta es muy gorda.

(TODOS HABLAN A LA VEZ)

Cinco, cuatro, tres... ¡Coge otra!

Dos, uno... ¡Tiempo!

Lo has hecho muy bien, Nani. -Perfecto.

Son la telas que habéis elegido y...

100 minutos de tiempo que comienzan en tres, dos, uno.

¡A coser!

A ver, que reparto.

Ana y Lluís, vosotros os encargáis del caballo,

que sois los que lo habéis visto y tenéis más claro las costuras.

Fermín, tú ve preparando las máquinas

y en cuanto termines nos ayudas a Gabriel y a mí

que nos vamos a encargar de patronar el hombre.

Vamos a abrir los patrones.

Álvaro y Javier, os quedáis con el guardarropa del caballo.

Yelimar y Laura, manga, gorro y cruz.

Y Mily y yo nos quedamos con el cuerpo.

¿Vale? -Oído cocina.

Venga. Quiero el taller recogido.

La cruda para vosotros para el caballo.

¿Tú no crees que el caballo debería haber ido también con esta cruda?

Yo no lo veo para el caballero tan blancas, eh.

Pues entonces la otra.

Y esa también la hemos cogido nosotros y esta cruda,

y las dos crudas... -La otra es demasiado rígida.

Esta para el caballero.

Me da un poco de miedo preguntaros, ¿pero qué tal ha ido esta vez

la elección de telas?

Esta vez bastante bien, ¿no? Bien. Sí.

Tienen todo más o menos. Me alegro mucho por Ancor,

pero hoy era un día difícil.

Era más difícil hoy que la semana pasada.

¿Y el equipo naranja? No han cogido forro.

Tenemos delantero... -Esto es la espalda.

Este es el forro, ¿vale?

No sabía que la prenda tenía forro.

Lo cortamos de la misma tela. -Córtalo a ver cómo queda.

Pero doble. -Yo lo cortaría...

Como está. -Por eso digo la túnica doble.

Correcto.

Chicos, ¿cómo lleváis el caballo? -No nos preguntes.

Pregúntanos de aquí a un ratito. -Perdón.

Vale, chicos. Cualquier cosa, me decís.

¿Necesitáis mi ayuda? -Que aquí nos ayudamos entre todos.

No necesitamos ayuda de nadie,

porque cuantas más manos y más bocas, más nos liaremos.

Voy a cortar lo que es el casco y las mangas.

Para hacer el traje del caballero

se corta el patrón en tejido principal, forro y malla.

Se unen las piezas del delantero y la espalda

dejando una abertura en el escote que permita el paso de la cabeza.

Se cosen delantero y espalda por los costados y los hombros.

Se aplica la insignia cosiéndola a mano,

se cierran las mangas y se unen a la túnica.

Se confecciona la capucha uniendo las dos piezas

y se completa el conjunto con un cinturón.

Una de las cosas que quiero que me contéis

es si han tomado bien las medidas.

Bueno, regular. El punto más crítico sin duda...

era la cabeza del caballo. Totalmente.

Yo es que, mirad, me vais a disculpar,

pero un manuscrito mozárabe es más fácil de leer que esto.

No entiendo nada. Esto es criptografía medieval.

Yo no lo entiendo.

Totalmente. Estoy de acuerdo contigo, Caprile.

¿Creéis que con este batiburrillo de números pueden hacer la cabeza?

Mira, pueden hacer la cabeza del caballo

si han aprendido a ver y observan esta muestra.

Pero si no se fijan en esto, yo con esto sería incapaz.

Incapaz.

El ojo lo tenemos claro, pero la oreja tan cerca no estaba.

Hemos dicho 15... No, ese no puede ser.

Ponlo de 12. Ponlo de 12. -Vale.

¿Sí? ¿Te cuadra más o menos visualmente?

Ahora lo miramos.

Para confeccionar la gualdrapa antes de cortar el patrón

es importante comprobar las medidas del caballo:

la distancia entre los ojos y las orejas

y la medida de la cabeza

para que la gualdrapa permita ver al caballo.

Después se modifica el patrón y se corta al hilo.

Se cosen las pinzas de la cabeza y se confecciona la parte delantera

cosiendo la piezas por el lomo y añadiendo los faldones.

Se unen las piezas de la parte trasera.

Se rematan todos los bordes con un dobladillo y un pespunte.

Para terminar, se aplican todas las sujeciones de velcro

y se cosen las insignias y las cenefas.

Estoy con las trabillas, Javier. En un minuto estoy contigo.

No, si no hay problema. Espera que quito esto, ¿vale?

La verdad que cuando te organizas bien,

como hace Nani es más fácil todo.

Sí, lo que pasa es que hay mucho trabajo,

pero yo creo que organizados estamos muy bien.

Nos da tiempo, Javier.

Vale, al hilo...

¿Qué estás haciendo, Lluís? -Pasar de ti.

¡Lluís!

Tío, estoy cortando el forro. -Vale.

Yo creo que esta vez va mejor que la última vez, ¿no?

Yo que sé, tío. A ver cómo acabamos, ¿no?

Pero no es tanto jaleo esta vez.

Bueno, que no es tanto jaleo,

tú no sabes el jaleo que tengo con el caballo.

Ay, no me digas eso. -Hombre, claro, el caballo es...

¡Venga, chicos, que estoy viendo al otro equipo corriendo, eh!

Están volando. ¡Yo ya empiezo a coser!

¡Ya empiezo a hacer ruido, chicos! -¡Vale!

¡Venga, a tope, nena! ¡Que no se diga!

¡Quema la máquina de Toledo! -¡Vamos!

Buenas, equipo verde. Hola. ¿Qué tal?

A ver, Ancor. Sí.

¿Qué tal? Cuéntanos. ¿Cómo va la cosa?

A ver, mejor que la última vez.

Yo me siento más seguro de mí mismo esta vez.

¿Cómo has repartido un poco las tareas?

Gabriel y yo nos estamos encargando de patronar y recortar

todo lo que falta del hombre. Vale.

Fermín lo está cosiendo en la máquina.

Y Lluís y Ana se están encargando de patronar y recortar

el tejido del caballo.

He visto tu nota de medidas y estamos preocupados.

¿Ese boceto es tuyo con tus medidas?

Sí. Ancor, ¿entiendes algo de ahí?

Yo sí, traédmelo.

¿La cabeza del caballo la entiendes?

Sí. ¿Hay tienes las medidas necesarias?

Hay muchas medidas que nos faltan.

La mayor dificultad que estoy teniendo en esta prueba

es todo lo respecto al caballo,

porque nunca he hecho nada a un caballo.

Un cuerpo humano sí lo he vestido, pero un animal jamás.

No he visto yo la medida del verdugo de la cabeza.

Esa medida nunca me la dieron.

Es medida. Entonces, claro...

No lo medimos, porque tenía parecido a la mía.

Más o menos... Déjate de rollos ya.

Alejandro, vienes a despistarnos.

Fermín, ¿cómo lo llevas? Lo llevo superbién.

Estoy supercontento. ¿De verdad?

Ya la tengo. ¿Ah, sí?

Tengo que pasar. ¿Has comprobado medidas tú también

o tú estás confeccionando? Me lo han ido pasando.

Ahora el forro y ya está. Vale.

Venga, divino.

Ana.

A ver, estás con la cabeza del caballo.

¿Y cuánto tienes de medida de un ojo a otro?

Pues muy poquito, la verdad.

¿Qué medida teníais de ancho? 12.

Aquí vais justos.

Porque aquí me has dicho 12 y aquí ya te estás comiendo

y vas a tener 4 apurando.

Estamos hablando de taparle un ojo a un caballo.

Lo ideal serían 7. Vale.

¿Vale? Vale, gracias.

Pero, por favor, un momento, Ancor.

Eres dibujante, de verdad te lo digo. Por favor.

Vale. Por favor, te quiero pendiente.

Eres el jefe. Tenéis el tiempo justo.

Vale, perfecto. Mil gracias. A ti.

Vale. Hasta luego.

Ana, Ana, Ana.

Vamos a hacer una cosa: yo me voy a encargar de los ojos

y de hacer las vistas, y tú, por favor, corta la tira

que hace falta en el medio. -Vale.

Vale.

¡Nani, cariño! ¿Qué tal vas? Que te veo muy seria.

¡No, no, no! Quiero, Laura, que eme cosas esto.

Equipo naranja, ¿qué tal vais?

Medianamente bien. -Yo creo que vamos bastante bien.

Mucho naranja veo aquí. Es el color que más me gusta.

Ese es el forro. -Sí, pero la costura va por dentro.

Ah, eso es el forro. Claro.

¿Y lo exterior cuál es? Esto.

Es exactamente la misma porque no hemos cogido tela de forro.

No hemos cogido tela de forro. ¡Ah!

Que no habéis cogido forro...

No sabía que la prenda tenía forro.

Ha sido una falta de comunicación.

También a la hora de coger los tejidos me podían gritado:

¡Coge forro! ¡Coge forro!

Lo mismo tenía el forro en la mano, lo he soltado...

Hemos intentado solucionarlo lo mejor que hemos podido.

Un momento, fuera de bromas, esto ya es consejo de profesor.

Cuando hacéis ropa para el teatro,

es importantísimo no solo la belleza, por supuesto,

sino la utilidad, el peso de las prendas.

Es lo primero que os va a decir un actor

y más un actor que monta a caballo.

Le ponéis ese peyote encima,

que es la misma tela con la misma tela

y os va a decir: "Yo no puedo cabalgar con esto".

¿Entonces no le ponemos el forro? Esto no es bronca,

ni el Caprile gruñón, esto es consejo de maestro.

Vale. -Vale.

¿Ponemos vista? -Venga, pues vistas.

Ahí lo dejo. Genial. Muchísimas gracias.

Y otra cosa que me preocupa. Javier y Laura.

¿Me podéis descifrar este documento paleográfico?

Vamos ir por partes.

De la cabeza del pobrecito caballo...

¿Dónde están las medidas?

Este es el 70, que es lo que mide el hocico entero.

Ah, el hocico entero. El hocico...

Como cuando le abrazas. Vale.

Un contorno. Un contorno.

Luego, la separación que hay del ojo a ojo...

De ojo a ojo. Y tiro porque me cojo.

No, lo que pasa que va con centro porque iba por la mitad.

Vale, vale.

Y le hemos dejado un poquito para que respire.

Ah, menos mal. Os habéis acordado que el caballo tiene que respirar.

Pobrecillo. Por eso tiene dos.

Vosotros creéis que con estos criptogramas indescifrables

conseguimos hacer una gualdrapa a medida.

No. -A ver, no.

¿No? Pero vamos a intentar que sí.

Pero lo vamos a intentar. Le estamos poniendo muchas ganas.

Vale, vale. Muchas, muchas.

Las medidas perfectas no están.

Pero, evidentemente, para nosotros nos vale.

Como cuando haces un esquema para cuando vas a clase o una chuletilla.

¿Porque quién no se ha hecho una chuletilla, nena?

Y yo la chuleta te la doy a ti y no la entiendes, pero yo sí.

Pantoja, ¿cómo vas?

Pues cortando el escudo porque no había pensado en el escudo.

Estoy sudando un montón. -Ah, yo también.

Pero a ti nadie te lo ha preguntado, Javier.

Me gusta meterme en las conversaciones que no me llaman.

¡Eh, no me entretengas al equipo, eh!

¡Tú a lo tuyo!

¡Señora, no la conozco!

¡No me entretengas al personal!

Todo el mundo me tiene manía menos tú, Álvaro.

¿Bien con Gabriel? -Sí, mira.

Me voy a la otra punta y arreglado.

Gabriel, quería hablar contigo. ¿Estás bien? Te veo muy callado.

No, estoy concentrado. Lo que ha pasado antes, lógicamente,

te desconcentra un poco, pero hay que saber ser profesional

y hacer el trabajo y pensar en eso.

Hay cosas que a lo mejor no te esperas de un compañero,

pero esto es lo que hay.

Lluís, creo, que no diferencia la sinceridad del sincericidio.

El sincericidio es cuando dices cosas

que son de mal gusto

y que, aunque realmente las pienses, puedes estar equivocado

y hacer daño a mucha gente.

¡Chicos!

Que quería agradeceros que hayáis dejado las diferencias

y estemos aquí sacando esto adelante.

¡Un aplauso! -¡Bien!

A mí me encantaría que dejaras de ser tan cansino. Gracias.

Yo también te quiero. -Pero de verdad...

Escucha, ¿esto ya está? ¿Cómo puede tener esto forma de pico?

¿Quién lo entiende? -Está perfecto.

Ah, no, baja un poco.

¿Qué tiene, 12 años el chico? -Vente, vente.

Ay, tráelo, que, mira, espera.

Simplemente mételo para dentro.

¡Fermín, amor! ¿Cómo vas con el escudo?

Increíble. Solo me queda cortarlo

y me queda hacer otros dos de estos, ¿vale?

Vale. -Madre mía, nena.

Escucha, ¿esto tiene que quedar así?

Sí, bájalo un poco de la barbilla... Así. Perfecto.

Aprendices, en este momento os quedan 45 minutos

para terminar la prueba. ¿Qué dices?

Imposible. -Vale, chicos.

Corre, une el caballo. Corre, corre. ¡Venga!

¿Cómo vais, chicos? -Perfecto.

Vale, cortamos este. -¡Venga, vamos!

Nani, vistas. -Vistas, vistas.

Y la cruz lo último, Nani. -Venga.

Pero has cogido la túnica para poner vistas, ¿no?

Oye, y lo que une con los velcros.

Todas la tiras que une el velcro de la cabeza del caballo

no lo hemos hecho. -Ay, por favor.

Gabriel, haz una tira solo para unir cabeza y culo

grande que una... y ahora las tiras de los velcros.

Venga, vamos. -Venga, que ya casi lo tenemos.

Enhorabuena a todos. -No, todavía no des la enhorabuena.

Es por estar al menos aquí y no habernos matado.

Tengo el mejor equipo.

¡Hola, equipo verde! ¡Hola!

Os presento a Mar, que es la jefa de sastrería de esta compañía.

¡Hola! -¡Hola! ¿Qué tal?

Encantada, Mar. -Uy, madre de Dios.

Venimos a ver vuestro trabajo,

¿y qué tenéis para enseñarle? Mira, ya está puesto el verdugo.

A ver, Mar. Madre mía.

¿Cómo lo ves? Pues solo regular.

No entiendo por qué habéis hecho esto.

No entiendo esta parte.

Te voy a contar yo lo que ha pasado.

Han tomado las medidas como han podido

y luego pasan las cosas que pasan, que tienen que improvisar

y suceden estas cosas.

No, si el verdugo no estaba ni medido.

El verdugo no estaba ni medido ninguno de los dos equipos.

¿Qué más quieres enseñarle? Bueno, ya estamos...

El traje... La gualdrapa a ver.

Queda cortar hilitos.

A ver, Mar. Dime.

¿El traje del caballero real cómo lo ves?

Pues la... cruz está bastante lograda.

Sí, sí.

Tenéis que coserla un poquito mejor estirada,

que no haya estos malos...

Claro, pellizcos. Que no se levanten.

Como se le caiga al caballero a mitad del galope la cruz.

Eso no pasará, María. Eso no pasará.

Por favor, Lluís. Prometidísimo.

¡Lluís, más te vale, eh!

Está hecho eso, María. Confío en ti.

Bueno, ahora el caballero... Ancor.

¿Te ha quedado claro? Sí, sí, sí.

Por favor. ¿Quieres ver el caballo bizco?

El caballo. ¿Dónde está el caballo?

Está aquí cosiéndose. Estoy preocupada.

¿Va poder ver el caballo? Sí.

Otra cosa es que tenga pestañotas.

A ver, una cosa.

Ana. Ana. Hemos dicho siete, ocho, centímetros.

¿Esto qué es?

¿Cuánto te mide?

¿Qué son, las orejas? Los ojos.

Veinte.

Chicos, tened en cuenta que al caballo

si le molesta algo en los ojos,

se pone nervioso y no se lo podéis poner.

A ver, Ana, te dije una pieza de siete centímetros.

Has hecho una pieza de 16.

Es que, de verdad, Ana.

Es que esto mide 16 centímetros, por favor.

Hemos dicho siete.

No lo entiendo.

Igual no se lo vais a poder ni probar.

Este agujero... Es que de verdad...

Hay que solucionarlo. -Voy a hacerle una pinza.

Voy a hacerle una pinza...

Todos estos hilitos le van a molestar mucho. ¿Vale?

Aquí ha sido un fallo. Estoy superdisgustada.

Ay... Lo siento. De verdad te lo digo.

Con la idea que habéis dado... Doy una medida...

Doy una medida... Quiero solucionarlo.

Venimos aquí, lo planteamos

y no sirve de nada, Ancor.

Era algo importante. Es la medida de los ojos del caballo.

No lo entiendo.

Lo siento y muchas gracias. -Ánimo.

Venga, chicos. Gracias.

-Hasta luego.

Madre mía, esta señora gasta un humor...

Así no se puede.

Realmente una prenda que pasa por cuatro manos.

Una persona sola no tiene la culpa.

Porque empieza ya desde el corte.

Pero, bueno, no me importa. Lo asumo y ya está.

¿Qué máquina hay por ahí? ¿De hilo blanco?

Te lo traigo. -Cambiar hilo.

Toma.

Y canilla y todo necesito. -Toma.

(Música dramática)

Venga.

Es que, claro, hemos cambiado el hilo y la máquina

y todo. La madre que me parió.

Si el otro día no gastamos tanto hilo.

Venga, canillas.

Dámela. Ponla ahí. Corre.

Mira, da igual. Hazla con esta.

¿Sí?

-Este es el bajo. -Es que se va a ver.

La tengo que desenrollar, Mily. No tengo más canillas.

Ay, Dios... -Venga, aquí hay una libre.

Vamos. Toma.

Lista.

Ve poniendo la cruz. Corre.

-Necesito coser.

Quita, quita. Porque me quedo sin ojos.

¿Esta está cosida ya? Quito alfileres.

Sí, quítalos. Las mangas están cosidas ya.

¿Esto lo monto ya? -¿Eso qué es, cariño?

La parte de atrás... No nos da tiempo.

Vale, vale, vale. -Como las máquinas sin las canillas.

Me cago en la leche.

A ver, equipo naranja.

Como luego me dice un pajarito que soy un gruñón

y un pesado...

¡No! Os traigo a Mar Alonso

que tiene una experiencia en cine, en series históricas...

En fin, no me voy a alargar.

Y que ella os explique.

¿Me enseñáis un poco o voy viendo? Que te enseñen. Yo ya no digo nada.

¿Le enseñas lo de la...? Testigo mudo.

Oye, ¿dónde está el cable este?

A ver, os traigo a Mar y... Perdone, perdone.

Como el que oye llover. Nos queda poquísimo tiempo.

Disculpe. -No sé lo que se tarda

bien confeccionado, pero ¿en 90 minutos?

¿Se puede hacer en 90 minutos?

Sí se puede hacer, perfectamente.

Pues, Mar, les hemos dado 100.

A ver, enseñadme.

¿Habéis estado alguna vez en contacto con un caballo?

¿Esto los ojos o las orejas?

Estas las orejas porque le llegan, digamos, por ahí.

-Vale.

Estáis perdiendo tiempo en cosas que no son necesarias.

Toda esta vista que hacéis aquí...

No hacía falta, con el agujero ya está. Un bies.

Mar, ¿tú crees que esto le quedará bien a un caballo?

Sé sincera. No.

No. Dilo más alto.

No le va a quedar. ¿Por qué?

No le va a quedar bien porque las orejas están muy juntas.

¡Acabáramos!

Lo hemos intentado con todas las ganas, pero...

No lo digo yo,

lo dice la jefa de sastrería de Puy du Fou.

Luego lo veremos a ver cómo queda.

Gracias. -Venga, gracias.

Hasta luego. -Adiós.

Has oído lo que nos han dicho, ¿no? -¿Que las orejas están qué?

No van a cuadrar. -No van a entrar en el caballo.

Abre círculos para aquel lado.

Vale.

Javi, ¿te coso el hueco directamente?

¿Están hechas las cintas?

Pero si no están cosidas.

¿Te lo coso? -Cósela así y le das la vuelta.

Vale. Todas, ¿no? -Claro.

Sí, son seis.

...que pueda cerrar.

Mar, tengo que felicitarte,

sobre todo,

por tu trabajo, por supuesto,

pero por lo sincera que has sido con nuestros aprendices.

Para mí es lo más importante, la sinceridad.

Creo que les ayuda.

Muchísimas gracias

y mucha, mucha suerte. Muchas gracias, Mar.

Un placer.

Ancor, ¿cómo vas a solucionar lo de los ojos?

Mira, Ana, lo que he hecho es que he puesto una pinza...

para reducir la distancia entre ojo y ojo

en la pieza de en medio que hemos añadido.

Guay. Si necesitas algo, avisa, ¿vale?

Sí.

(Música dramática)

Madre mía... Como me vea este hombre, me mata.

No me queda otra. Se me ha enganchado.

-Chicas, vamos muy retrasados.

Es que oigo muy poca máquina.

Estoy preocupada.

(Música dramática)

Esta prueba a mí me está resultando apasionante

y me lo estoy pasando como nunca me lo había pasado...

Te dan un alcázar, te dan un castillo...

Y me vuelvo loco.

Te da igual.

Lo estamos viendo, Caprile.

¿Sabes lo que te digo? Que me voy a poner un sombrero.

Venga. Venga.

No te has puesto ninguno todavía.

Mira. Qué sorpresa, Caprile.

Esta parlota porque me lo estoy pasando... chupi.

Haz el favor de recitarnos algo, por favor.

Ponte un poco en situación.

A ver, aprendices, para que se me vea bien.

¡Ay, qué divino!

Faltan diez minutos

para la toma de Toledo.

Déjanos un poquito más, porfa.

¡Diez minutos o todos a las mazmorras!

Vale.

¿Te apetece "mazmorro"?

Voy a enhebrar una aguja. Si la encuentro.

¿Tienes una agujita por ahí? -¿Blanca o dorada?

Da igual.

Tengo dorada, por eso te digo.

Dámela, claro.

Ten cuidado. Ten cuidado.

Me ha cogido la aguja del pescadero.

¡No te voy a coger la fina, que se parte con la tela y lo otro!

Que no se parte. -A mí me han enseñado eso.

Nena, no me dejes en ridículo delante de la gente.

¿Vale?

Dímelo al oído como te hago yo con muchas cosas

y a "petit comité".

Queda como que no sé enhebrar una agujita.

Y sí sé enhebrarla. Hazme caso, cariño.

La he enhebrado gorda,

porque me ha salido a mí de lo más gordo.

¿Tú cómo vas, cariño?

Yo ya plancho el traje, lo pongo y te ayudo.

Ayudadme, por favor, ¿vale?

Es que tengo mucha tela y me va tirando. No puedo.

Venga, chicos, que ya casi está.

-Ayuda, porfi.

Ya lo tenemos. Sí, espera, que pongo esto...

Toma ya.

Tío, están montando el caballo y nosotros nada.

Tenemos que ir montando algo.

El caballo, por favor. Los logos del caballo.

Cógelo y vamos cosiendo la mano.

Cuatro puntadas, por favor.

No hace falta que te quedes.

...el otro lado.

Este muchacho es muy alto.

Mira están poniendo las "tes" en lugar de los velcros.

No sé qué "tes" ponen ahí.

Están poniendo los velcros.

Que no. -¿Qué estáis haciendo?

Yo cosiendo esta mano.

¿Para qué?

Eso está ladeado, Laura. Eso no tiene ni pies ni cabeza.

Prefiero que no la presentes. Así te lo digo, la verdad.

No lo estáis planteando bien.

Esto es el lomo...

Es esto lo que baja al culo.

La ha colocado mal.

Te lo digo. Esa cruz no va ahí.

Desmóntala. Hazme el favor.

Aprendices, atención.

Quedan solo 5 minutos de prueba. Vale.

Venga. ¿Dónde ponemos la cruz, Nani?

Dímelo tú. -No pones cruz.

Que no da tiempo.

Los velcros para agarrarlo al caballo

para que no se caiga. -Quita. Voy a coser esto.

Voy a enhebrar. -Chicos, montadlo aquí.

Montadlo aquí.

Venga, vamos. -Javi, ¿cómo vas?

¿Esta tiene velcros puestos ya? -Sí.

Ninguno.

Qué angustia se pasa, de verdad. ¿A que sí?

¿Va aquí en medio? Tengo aquí agujas.

Chicos, montad, montad.

Espera.

No, Ancor. -Por favor...

Montad ya.

Aprendices, dos minutos y terminamos.

¡Dos minutos!

Dos minutos. Vamos, a galope.

Javi, quítalo. Los dos minutos pasan mazo de rápido.

¡Venga, vamos, Javi! -Escucha.

Da tiempo. -Venga.

Queda un minuto. ¿Cómo va a dar tiempo?

Necesitamos la cabeza, aunque le falte un pespunte.

Mejor que en la máquina.

Venga.

Pobre caballo. -Venga, vamos. Mily, ¿cómo vas?

Bien. Perfecto.

Todos van perfecto y nosotros vamos como el culo.

Diez, nueve... ¡Va, va!

Ocho, siete... -¡Dejadlo!

Seis, cinco... -¡Dame, dame!

Cuatro, tres... -Los milagros a Lourdes.

El caballo es de vergüenza.

¡Uno!

¡Tiempo! -Ya, ya.

¡Manos arriba!

Tiene unas orejas superbonitas este caballo.

Bueno, chicos, gracias por todo. -Gracias a ti, amor.

Lo hemos hecho de maravilla.

Lindos, bonitos.

Ay, por favor, qué nervios.

Yo creo que ha salido bien. No está acabado,

pero creo que lo valorarán bien.

Aprendices,

con esta prueba queríamos que descubrieseis

los entresijos de la costura para espectáculos históricos.

Y en el que, a veces, no solamente

hay que interactuar con personas,

sino también con animales.

Antes de entrar en la valoración nos gustaría saber

cómo lo habéis vivido vosotros.

Pues en mi equipo creo que hemos trabajado cómodos.

Yo me he sentido a gusto

como jefa de taller

y creo que ellos se han sentido supercómodos

cada uno en su parcela.

No, no, si, desde luego, cómodos y y super a gusto

se os ha notado, Nani.

Faltaban unos pastelitos de Toledo,

de esos almendrados que hacen riquísimos.

Un poquito de mazapán y a pasar la tarde.

Como jefa de taller, a mí Nani me ha sorprendido

para malas, porque yo pensé que iba a ser algo más...

Ellas nos ha dejado... Muy bonito, venga.

Yo te dejo a ti con esto, yo te dejo a ti con esto...

Y yo resulta que no hago nada. No ha cosido en toda la prueba.

Ancor, tengo que decirte

que me ha gustado mucho verte dirigir.

Creo que has sabido corregir los errores de la semana pasada.

Y, además, generando buen rollo

en un equipo de cinco,

en el que dos personas estaban enfrentadas.

Así que, Ancor, me gustaría, personalmente, darte las gracias,

porque hoy nos has demostrado las ganas que tienes de aprender.

Eso para nosotros es lo más importante.

Muchísimas gracias.

Ver cómo remabais todos en la misma dirección,

ha sido de lo mejor de la prueba de hoy.

(Música dramática)

Vamos a ver las orejitas.

-Esto para las orejas.

-Esto...

Creo que puede ser un poco peligroso.

-Imposible. -Hay que quitarlo.

-Vale, faltarían los velcros. -Es peligroso. No vale.

-Es que está cerrado ahí.

Yo creo que tiene mala pinta.

Yo creo que no nos sirve.

A ver... Es que está cerrado.

-Nada.

No nos serviría para entrar en escena.

-No nos va a servir.

Vamos a dar la bienvenida de nuevo

al rey Alfonso VI y a su caballo.

(Música dramática)

Pobre caballo. -Miedo me da.

-El nuestro va desnudo. -Pobrecito.

-Los dos van desnudos.

El caballero la cota le baila un poquito.

Parece Caperucita Roja, pobrecito mío.

Hombre, sor Suspicio.

Cuando he visto pasar a los caballos he dicho...

"Mira qué bonitos,

pero vienen sin el mantón puesto".

He dicho: "Madre mía, pobrecitos míos".

A saber cómo estaba.

¿Dónde están las gualdrapas de los caballos?

Hemos visto que podría ser peligroso ponérselas, entonces...

hemos decidido salir sin ellas.

Bueno, me parece que a nadie le sorprende

que no traigan puestas las gualdrapas.

No, no, no, no. No, no, no, no.

Lo raro es que hubieran venido con ellas.

Vamos a empezar con vosotros, equipo naranja.

Vamos a coger...

Uy, como me dé una coz este...

¿Se la va a poner? -Sí.

Oy, qué bonito.

-Qué pena.

¡Madre mía!

Quítale ya esto al pobre...

Ya hemos visto que ver, no ve.

Ya está, guapo.

Lo sentimos mucho.

No me sorprende porque habéis trabajado sin medida ninguna.

Lo habéis hecho todo a ojo.

Aquellas escrituras misteriosas...

que parecían textos alquímicos de la Edad Media.

No lo descifraba ni vosotros. No es mi fuerte.

Y luego, más allá de la cabeza,

vamos a colocar un poquito la gualdrapa.

Y, en fin, a la vista está

que faltan todas las cruces

que adornaban la gualdrapa original.

Se supone que estas gualdrapas era para reconocer

en batalla quién era el que montaba el caballo,

que es el rey.

Y aquí este puede ser cualquiera.

Y me vais a perdonar varias cosas.

Erais un aprendiz más

y vuestra cruz era infinitamente más fácil

de reproducir que la del equipo verde.

Y no habéis puesto ni una en la gualdrapa del caballo.

Nos ha faltado tiempo.

Más que falta de tiempo,

os ha sobrado un poco de pachorra, de tranquilidad,

de esa comodidad de la que hablaba Nani.

Vamos a ir con vuestro traje

del rey Alfonso VI.

Tengo que deciros que, bueno,

tiene un buen lejos. Vamos a ver de cerca.

Lo primero, que ya lo sabíamos,

que no tiene forro, pero, bueno, aquí

aplaudo que rectificarais a tiempo,

porque la estabais forrando con la misma tela.

Con lo cual el pobrecillo no se hubiera podido mover.

Bueno, vamos a hablar de la cota.

Habéis construido todo un poco a ojo.

Pero le encaja milagrosamente.

Está guapísimo el muchacho.

El muchacho es guapísimo y le pones un repollo en la cabeza

y está guapo, Nani. Eso no tiene mérito.

A mí me hubiera gustado, y lo digo para todos,

que el éxito de este estreno dependía de vuestro trabajo.

Y yo esa energía,

que la ha vivido, cuando preparaba el musical "El Médico",

es precioso y no me quiero emocionar.

Yo no lo he vivido en vuestros talleres.

Bueno, equipo verde, vamos a ver vosotros qué tal se ha dado.

La verdad es que está un poquito mejor.

Está forrada, con forro de popelín estupendo.

Habéis intentado poner las cruces.

Con alfileres aquí...

Pero, bueno, ¿qué ha pasado con la cabeza?

Hay un problema enorme

que es que no se puede vestir el caballo porque

está cosido, no tiene el velcro, no tiene las tiras que...

Porque habéis unido la costura de abajo,

que no teníais que unir.

Voy a cortarlo

para ver cómo está de confección. A ver si por lo menos...

coincide la oreja con el ojo...

Lo voy a probar muy rápido.

Aquí, pues mira.

Por lo menos... Bueno...

No hemos hecho tan mal los agujeros.

¡Ah, qué guay!

Ancor, una costura de 20 centímetros

te ha estropeado la prenda entera.

Porque habéis cosido el cuello.

Yo no los medí.

Cuando los vi pasar me dio la sensación

de que ese trozo estaba cerrado.

Fue una sensación errónea.

A ver, me echo las culpas a mí porque lo confeccioné yo.

Después la última parte pasó Ancor.

Creo que a lo mejor si no...

no ha habido mucha comunicación en ese momento.

Ana, te voy a decir esto con cariño, pero con pena también.

Hoy has hecho perder mucho tiempo a tu equipo.

No os lo podíais permitir, erais una persona menos.

Sin ese mareo de los ojos tendríamos

las cruces y los velcros acabados.

Tendríamos una gualdrapa que sería válida para actuar.

Una pena, Ana. No sabes lo mal que me sabe.

Sí, asumo totalmente la responsabilidad.

Pues ya que estamos, vamos a ver el traje del equipo verde.

Sor Suspicio.

Tiene que estar apoyado en la nuca.

¿No se le puede hacer hacia atrás y encajar la barbilla?

Si quieres ponérsela tú y tiene una forma especial...

Colócaselo. A ver, perdóneme.

No, no me atrevo.

La Virgen del Rocío, no,

no es lo que tiene que ser.

Luego el forro sí que es verdad que está puesto.

Pero vamos...

que tampoco es ninguna maravilla.

A diferencia del equipo naranja

en vuestro caso la falta de tiempo sí es un argumento.

Porque erais un aprendiz nuevo.

Que son dos manos menos. Con una mano más

yo estoy casi seguro

de que el resultado sería mucho mejor.

Eso sí, no nos olvidemos que esta noche si salimos a escena,

el caballo sale en cueros.

¿Estáis de acuerdo conmigo? Sí. Total.

El caballo también.

Muchísimas gracias.

Transmitid a todo el equipo nuestro agradecimiento.

Y enhorabuena porque esto es increíble.

Muchísimas gracias.

Pobre. Quítate eso...

Bueno, y después de todo esto...

María, Palomo y yo...

consideramos que el equipo

que va a la prueba de expulsión...

es...

el equipo naranja

y el equipo verde.

Los dos equipos vais a la prueba de expulsión.

Y quiero que seáis conscientes

de lo que esto implica y lo tristes que estamos los tres.

Porque esta es la primera vez en la historia

de "Maestros de la Costura"

que vais a expulsión en dos pruebas seguidas

los dos equipos.

¡Muy fuerte!

En la Movida madrileña,

¿sabéis lo que quería decir gualdrapa?

Cutre.

Los peor vestidos,

los andrajosos,

los sucios,

los que nadie quería tener al lado

cuando íbamos a los conciertos

y cuando íbamos a pasárnoslo fenomenal.

Pues eso es lo que habéis hecho aquí.

Que nos ha costado muchísimo traeros

y organizar esta prueba.

Y esto es lo que va a seguir pasando

como no os toméis en serio las pruebas de equipo.

Quiero que os dejéis la piel.

Y eso no lo estamos viendo.

¿Os queda claro?

Clarísimo.

A mí me gustaría para ser un poco justos decir

que algunos habéis trabajado mejor que otros.

Por eso os vamos a dar la oportunidad a cada equipo,

de que vosotros mismos salvéis a un aprendiz.

Un aprendiz cada equipo.

Espero que seáis responsables con la decisión.

Tenéis dos minutos y no más para decidir

quién es la persona que mejor ha trabajado

en vuestro taller.

Ancor, sabe afrontar una prueba perfectamente.

Tú eres la capitana decides tú, tía.

Lo que tú prefieras y lo que tú veas.

Lo que mejor ha quedado...

la cota. De todo lo que hemos hecho...

Ancor, es el que lo ha hecho mejor.

Toda la responsabilidad la tiene él.

Asume lo malo y lo bueno.

No tiene por qué salvarse.

Venga. ¿Cómo van esas...?

Vale, ¿quién?

Yo Fermín digo.

¿Tú dices que Fermín?

20 segundos. ¿Lo tenemos?

Yo qué sé. Decid lo que queráis.

Nani, decide y punto.

Tú eres la capitana. La semana pasada dijiste...

Es lo que toca.

No queda otra.

La decisión tiene que ser por unanimidad.

Todos hemos decidido que decida ella.

No es que decida, somos un equipo.

¿Quién decide?

¿A quién salvamos?

Cinco, cuatro, tres...

Si me decís a mí, me decido yo.

Lo tengo claro, cristalino.

Nani, a ver, equipo naranja.

Dame un nombre. Yo.

Siempre les he dicho a ellos que, aunque seamos compañeros,

yo aquí solo miro por mí.

La decisión ha sido que decidieses tú...

Todos han dicho que decida yo.

Vale.

Y tú has decidido... Y les he dicho:

"Os recuerdo lo que siempre digo,

que cuando entro por las puertas de un taller

pienso en mí". Así que me salvo yo.

Nani como capitana no ha sabido responder

en su papel al final.

Eso, no hemos superado la prueba,

por tanto la capitana ha sido la que ha tenido por así decir

el fallo.

Enhorabuena, Nani, continúas

una semana más en nuestros talleres.

Y en la prueba de expulsión te vemos en el balconcito,

arregladita y estupenda.

Hoy a mí se me ha caído...

Yo qué sé. Se me ha caído un referente, vaya.

De verdad.

La veía una persona con más principios,

con más ganas de luchar, con más ganas de demostrar.

Y resulta que la primera que abandona el barco

y se escapa por peteneras es ella...

Pues me he quedado todo loca. Así como te lo cuento.

Equipo verde.

La mayoría ha decidido que se salva Fermín.

¿Quiénes quieren que se salve Fermín?

¿Quiénes?

A mí lo que digan me parece bien. Lo que la mayoría diga yo voto.

¿Y el resto qué opina? Gabriel.

A ver, yo he votado que debería salvarse Ancor.

Ancor, ¿tú qué opinas?

Discrepo. Creo que Ancor se puede defender muy bien.

Creo que Ana se puede defender bien.

Creo que yo puedo seguir adelante.

Con Gabriel siempre tengo diferencias

y nunca está de acuerdo con lo que digo.

Eso no es así. -Hablo yo. Si me disculpas.

Yo acostumbro a decir las cosas claras.

Si tanto le ofende y tanto lo replica

que lo replique al aire, porque una vez lo digo

me da completamente igual

si está de acuerdo o no está de acuerdo.

Yo pienso completamente diferente a Nani.

En este caso, si fuera el jefe de equipo,

jamás me salvaría.

Te llevas lo bueno y te llevas lo malo.

En caso de tener la cara, si es mi gente,

yo doy la cara por mi gente.

Ana también me parece digna de salvarse

porque ha hecho su papel.

Parece que digas: "Salvar al más débil

o liberad a otros que se puedan...

defender mejor". Me da como esa impresión.

Un nombre.

Pues Fermín.

¿Tú estás de acuerdo con eso, Gabriel?

No.

Pues eso no es unanimidad.

No os estáis dando cuenta de lo que pasa.

O no lo estáis interpretando bien.

Tenéis la oportunidad de que uno de vosotros

no vaya a la prueba de expulsión.

Y lo único que tenéis que hacer es poneros de acuerdo en ello.

Es que todos pensamos que se tiene que salvar Fermín.

Si hay uno que decide que no,

los demás no podemos hacer otra cosa.

No hay unanimidad.

Gabriel se siente bajo.

Sabe que Fermín es más bajo que él. Sabe que tiene...

una opción peor en la prueba de eliminación.

Yo quiero saber un argumento...

-Lo acabo de dar delante de los jueces.

Lo acabo de dar. Di, ¿sí o no?

Si no, nos vamos los cinco a la expulsión y ya está.

No le des más vueltas.

Yo ya he dicho mi opinión.

No puedo hacer otras cosas. -Se puede defender como los demás.

No hay unanimidad. Pues ya está.

Los cinco a prueba de expulsión.

El único criterio que ha utilizado Lluís

para querer salvar a Fermín es que es su amigo.

Lo ha planteado como si fuese el más débil, cuando en realidad

me parecía una razón pobre para salvar a alguien.

Todo el discurso de antes de lo bien que habéis trabajado

en la prueba y de lo contentos que estamos

con el equipo que habéis formado,

lo habéis tirado por borda en un minuto.

Sinceramente, no sé qué decir porque...

no me gustaría faltar el respeto a nadie,

pero creo que Gabriel tiene la necesidad

de siempre hacerse notar.

Tiene la necesidad siempre de llevar la contraria.

Y solo por una persona, cómo no,

la misma persona que otras veces nos da problemas,

hemos tenido que rechazar la opción

que nos daban de salvar a un miembro del equipo.

(Música)

(Música dramática)

Volvemos al taller después de una prueba por equipos

que ha traído mucha cola.

Ahora vamos a hablarlo tranquilamente con ellos,

porque tenemos: a un lado, a la única salvada, Nani,

y, al otro, a todos los demás con mandil negro

y jugándose la expulsión.

Que entren los aprendices.

(Música dramática)

Pues vengo a la prueba de expulsión con mucho ánimo,

muchas ganas de hacerlo bien.

Y de superarme y de enfrentarme a todo lo que me pongan, la verdad.

Aprendices, bienvenidos.

¿Qué os parece este taller tan hogareño?

Muy vintage todo, ¿no?

Me gusta la lámpara. -Dan ganas de sentarse

en vez de estar aquí.

Sobre todo porque en la prueba por equipos

terminamos agotados.

O sea, fue...

No encuentro el calificativo.

Ya te digo.

Voy a empezar hablando con Nani. Fuiste muy clara,

explicaste que tú has venido aquí a ganar,

a nosotros también nos ha quedado claro.

La pregunta que tenemos que hacerte es:

"¿A costa de qué?". ¿Ganar a costa de todo?

¿A pesar de todo? No.

Ganar mientras que esté en mi mano.

Aquí hay que mirar por uno mismo. A ver, aprendices,

ella viene a ganar.

Pero, Mily, ¿te parece justo

que el capitán sea el primero en abandonar la nave?

No.

No es lo que normalmente se dice

ni en las películas, ni en el Titánic, ni en ningún lado.

Luego en la realidad cada uno tiene su...

decisión y su personalidad y su momento.

Yelimar, ¿a ti te sorprendió la decisión de Nani?

A mí la verdad es que me sorprendió muchísimo.

Jamás pensé que se salvaría ella misma,

porque otro compañero lo hubiese necesitado un poco más.

¿Tú hubieras hecho lo mismo?

Con los compañeros que tenemos, no. Yo hubiera salvado a un compañero.

Quizás estamos un poco sorprendidos porque es la segunda semana

y estamos viendo muchísima competitividad, la verdad.

Quizá eso es lo que nos ha impresionado un poco.

Yo pensaba que Nani salvaría a Álvaro.

Bueno, veo que lo del equipo naranja es un poquito extraño.

Pero vamos, lo del equipo verde...

tampoco es que sea el compañerismo con el que se trabaja en costura.

Lluís.

¿Tú entiendes la postura de Gabriel de no querer salvar a nadie?

Para nada, no la comparto. Creo que quedó bastante claro.

¿Tú tienes algo que decir, Gabriel? Sí.

Yo consideré que era un momento para ir, o todos o ninguno.

Sinceramente no pensaba que íbamos a ir a eliminación.

Gabriel, no me sirve este relato que me estás dando,

porque no tiene sentido.

Cuando se te pide que salves a alguien,

sabes que todo el equipo va a eliminación.

Lo haces muy consciente

de que no vas a salvar a un compañero.

Fermín, como principal afectado... Totalmente.

¿Tú qué opinas de que estuvieses a un paso de salvarte

y hoy estés jugándote la eliminación

porque tu equipo no consiguió llegar a un acuerdo.

¿Qué te parece? Para mí es boicot, estrategia total.

Si estoy yo aquí,

tiene más posibilidades de quedarse, que es lo que todos queremos.

A mí no me parece mal esa decisión.

Lo que me parece mal es que no sea honesto y digas:

"Oye, quiero quedarme y por eso tomo esta decisión".

Creo. O es la forma que tengo de verlo.

No quiero quedarme a cualquier precio.

Bueno, yo creo que hoy me tocaba balconcito divinamente,

pero no lo permitiste.

No tengo mal rollo, ni estoy enfadado ni mucho menos,

pero, bueno, es una decisión que tomó estratégicamente

porque tiene más posibilidades de quedarse.

Yo lo entiendo y es normal, si a mí no me importa,

pero, Gabriel, es una estrategia.

A ver, aprendices, estamos

asustados y sorprendidos.

En esta industria sin equipo no sois nadie.

Aquí he venido a concursar. Me da igual lo que piensen de mí.

No he venido a hacer amigos.

Jamás he engañado a nadie.

He sido totalmente sincera con todo lo que pienso.

Lo que está claro es que cualquier acción tiene consecuencias.

Álvaro. Dime.

Te quedaste solo. Muy solito.

Un poco solito en la primera prueba.

Y ya te dijimos que eso te permitiría

ajustar cuentas con tus compañeros.

Uy, qué ganas.

Vamos a partir de un escenario.

En esta barandilla debería haber dos aprendices.

Y vais a entender ahora lo importante que era

que aquí hubiera dos.

Pero, solo hay una.

Yo me ofrezco.

Álvaro,

tienes que intercambiar

un mandil negro por un mandil blanco.

Eso significa que un mandil negro, que está en el taller,

tiene que intercambiar su mandil con el único mandil blanco que hay,

que es el de Nani en la barandilla.

No puedes ser tú.

Fermín.

Creo que esta vez está un poco más flojito.

Creo que ahora es el momento de que se suba allí.

Y se luzca, que va muy guapa.

-Me muero de amor.

-¡Qué guay!

-Gabriel no quiso salvar a Fermín.

Nani creyó que salvarse ella era lo mejor.

Y al final le ha salido un poco rana

currando como todos, así que...

Yo he puesto orden.

Te como.

Pues lo ha dicho Álvaro y es el que lo tiene que decir.

Fermín sube a la barandilla,

Nani tendrá que entregarle su mandil blanco.

Una semana más. Una semana más.

Gracias, Álvaro, mi amor.

Me da la oportunidad de quedarme una semana más

que no te imaginas lo que se aprende aquí en una semana.

Los intercambiamos.

¿Listos?

¿Algo que os queráis decir?

No.

Aunque tenga que coser,

yo no me arrepiento de la decisión que tomé.

Es más, la volvería a tomar.

Ella puede. Ella puede. Venga.

Nani, será vuestra rival en la prueba de expulsión

y Fermín, finalmente, y contra todo pronóstico

estará en la barandilla.

Adelante, por favor.

Yo creo que hay gente que todavía no se ha dado cuenta

que esto es un concurso.

Algunos lo llaman egoísmo. Yo lo llamo lógica.

Bueno, pues vamos con el último reto de la noche.

A ver, Fermín, que te tengo aquí muy cerquita.

¿Qué es para ti la tradición?

Pues es lo típico, lo de todo la vida,

lo que te transporta a otra época.

La tradición no es un concepto precisamente fácil de definir.

Pues la definición es bien clara.

Se trata de la transmisión de costumbres

y cultura popular de una generación a otra.

Vamos a hacer una cosa. Os enseñamos el maniquí de muestra

para que entendáis de lo que estamos hablando.

Bien.

Sí, por Dios. Momento maniquí.

No quiero ni mirarlo. -Ni yo.

Qué bonito. Qué mono.

Qué bonito.

A ver, este vestido ha sido creado

con tapetes, con manteles...

Como los que habría en el baúl de cualquiera de nuestras abuelas.

Hala, a transformar.

Evidentemente, este año tenemos

más presente que nunca el "abcycling"

¿Qué has dicho, María?

"Abcycling". Lo he dicho para ti.

"Abcycling".

"Abcycling" es reciclaje de toda la vida.

El reciclaje, el aprovechamiento de las piezas.

Darles una segunda vida, una nueva utilidad.

Aprovechando toda su esencia

y todo el peso de la tradición.

Pero, sobre todo, adaptándolas al momento actual.

Eso es lo más importante.

Yo soy "abcycling" según me dé.

Días que sí, días que no.

Pero me parece divertido. Pueden salir cosas interesantes

y con mucha personalidad.

Aprendices, lo que tenéis que tener en cuenta en este desafío

es que el eje argumental es la tradición.

Y en este taller

la tradición, sin duda alguna,

es que Raquel esté siempre espectacular.

Raquel, te estaba viendo...

y estoy alucinando con este vestido de Yolancris

de oro, que es que...

Te superas cada prueba, Raquel.

Se superan los diseñadores españoles.

Junto a ti. Espectacular.

Aquí la colcha era de un cardenal por lo menos.

Madre mía, qué bonito es.

Bueno, Raquel parece Elizabeth Taylor en "Cleopatra"

con ese vestido dorado brutal y ese escotazo...

Por favor, cómo me gustaría vestir a Raquel.

Me he puesto todo lo que tenía dorado encima,

porque hoy necesitaba estar especialmente resplandeciente,

porque como que intuyo

que nuestro invitado me va a eclipsar.

Nos va a eclipsar a todos.

Porque hay gente que necesita echarse mucho brilli brilli encima

y luego hay gente que tiene luz.

Un fuerte aplauso para Paco Clavel.

¡Muero!

Paco, bienvenido.

La verdad, primero daros las gracias

por invitarme a este gran programa.

Yo encantado de estar entre vosotros,

que sois unas divas.

Estamos encantados, fascinados con tu look.

No puedo dejar de mirarte.

Siempre me ha gustado muchísimo desde pequeño

los objetos cotidianos.

Y luego eso llevarlo un poco...

El Warhol a la madrileña.

Pero, Paco, lo más importante de todo y pionero

eres el rey del reciclaje.

Sí. Tengo que reconocer que soy el rey del cutreluxe.

¿Qué has usado para hacerte el look que traes tan maravilloso?

¿Qué materiales llevas?

Esto es Chinatown. Me costó un euro. Por eso lo pongo.

Qué bien. Me encanta.

Después esto es... ¿Cómo se llama? Un body.

Transparencias. Esto son transparencias.

Y aquí el "porrón ponpón...".

¡De Manolo Escobar!

# Porrón porón pompero...

# Porrón porón pompón. #

Es que es. Es.

Paco Clavel viene muy reciclaje.

La verdad es que es sorprendente

que puedas llegar a hacer prendas así

reciclando cosas.

Tú que has sido testigo y protagonista

de la Movida,

la premovida...

La ...vida.

La removida.

Y la movida que venga.

Ya.

¿Cuál ha sido a tu juicio

el mejor momento en España

para la vanguardia y la transgresión?

Bueno, los años 80 fue como una explosión.

# De luz y de color... #

Es clavada a mí. Canta como yo todo el rato.

-Me encanta Paco Clavel.

A ver, es que yo he sido de los 80.

Ha sido súper de decir: "Venga, subidón".

Aprendices, mucha atención, por favor.

En esta prueba debéis diseñar y confeccionar

una prenda actual,

la que vosotros queráis, utilizando

únicamente los textiles del saloncito.

Los manteles, los tapetes, las servilletas.

Los cojines.

Además, podéis coger de la mercería

todo lo que necesitéis para completar vuestro diseño.

Y haced un boceto,

que es la única manera de planificar

lo que necesitáis.

Porque una vez que hayáis visitado

y abandonado el saloncito,

no podréis volver a por más materiales.

Por favor os pedimos

que dejéis volar vuestra imaginación

y nos sorprendáis.

Y, además, un imperdible que ya no puede pedir Laura.

Los demás podréis solicitar la ayuda

de Fermín durante 20 minutos en la prueba.

Fermín siempre puede rechazar el ayudar a un compañero.

Y eso lo dejamos ahí, en el aire.

Que se fuera Gabriel sería que su karma

le cayera hoy en toda la frente.

A ver qué pasa.

¿Listos para trabajar?

Vamos a trabajar.

¡Guau!

Vamos a trabajar.

Espectacular. Sí, que sí.

En esta prueba tenéis que regalarnos con una prenda

un viaje desde la tradición hasta la actualidad.

Y no solo tenéis que presentar una prenda,

sino que tenéis que salvaros de la expulsión.

Para todo ello contáis con...

90 minutos de tiempo.

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno...

¡A coser!

(Música de tensión)

He tirado algo, ¿no?

-Vamos a ver.

-Las telas...

-De largo... -Me hago la idea.

Las mantas de croché, por favor, que son divinas.

No pasa nada. Aquí nos podemos empujar.

Son muy cortas.

-Todo lo que quería se lo llevaron.

-A ver, que había visto unas aquí.

Tres...

-¿Se ha llevado el redondo?

-Todo lo redondo se lo llevó Mily.

-Tres...

-¡Me puedo llevar ese? -¿La quieres?

Que no pasa nada, que me cojo otra.

-Esta prueba es bastante complicada porque hacer

una prenda con tapetes,

cuando te gusta tanto que las cosas queden elegantes

o innovadoras, pues es bastante complicado.

Pero bueno, vamos a ver qué pasa.

Vamos a ver qué pasa.

(Música de tensión)

-¿Tienes la tijera?

Aquí está. -Vale.

-Mira. -Gracias.

Bueno, primero tendremos que...

Cómo ha quedado esto.

Las tijeras las dejo ahí encima.

Yo ya salgo.

Por favor, ¿dónde están las tijeras?

¿Me podéis decir dónde están?

No lo sé, tía.

Se las han llevado, tío.

Oye, ¿os habéis llevado las tijeras de cortar?

Chicos, os habéis llevado las tijeras.

¿Quién ha cogido las tijeras de aquí para cortar? Por favor...

Vale, no voy a perder tiempo.

Así que nada, me voy.

Cojo papel.

Lluís, qué bonito el tuyo.

¿Qué has cogido al final? -La estoy liando.

-¿Por qué? -Todo lo que quería no estaba.

Entonces haré una camisa de Panamá. -¿Cómo qué?

Las camias tipo de Panamá.

He pensado hacer eso, porque mi padre lleva de esas.

-Muy guay, ¿no? -Veremos.

Laura, ¿qué te ha pasado con las tijeras?

No sé dónde las habrán dejado, pero no estaban.

Desaparecieron, como Casper.

Jobá.

Pero me he apañado con otra cosita. Gracias, Mily, cariño.

Vale, mi niña.

Pues voy a hacer una capita de ganchillo.

Que me parece monísima.

Pero le voy a dar un toque más modernito

con el fondo este en azul.

A ver qué tal me queda.

Si veo que no me gusta el azul, se lo quito.

Ahora que ya estamos en el saloncito,

¿tenéis la sensación de que han cogido lo mejor?

Es que, ¿sabes lo que ocurre? Como hay cosas tan dispersas

y tan bonitas, en un momento determinado a lo mejor

algo único se lo dejan. Sí.

Ese es el punto, ¿no?

Creo que se han dejado algo muy único, muy único.

¿A qué te refieres? La alfombra.

Pero, Caprile, es verdad que es bonita,

pero yo en una prueba de eliminación

no me atrevo a coger una alfombra y no controlarla técnicamente.

Cortar y coser esto... Es difícil.

Es muy duro. Le haces una abertura

y te haces una capa pocho. Olvídate.

¿Sabes también algo fuerte que no se han llevado?

La televisión. Eso es verdad.

¿Hubieras utilizado la tele?

No sé qué rollo... La hubieras roto.

Arrastrándola o algo. De bolso.

Como no está Fermín, no la va a romper nadie.

¡Veniros para acá!

¡Aprovechad que no está Fermín!

-¡Hoy me la cargo yo! ¡Ya verás! -Cómo eres...

Mira, yo aprovecho esta prueba, Raquel,

para recordar, reivindicar a unas compañeras

maravillosas, que, precisamente,

sus colecciones se basaban en este tipo de piezas,

que eran las Vacas Flacas.

Un referente dentro de la moda española, Vacas Flacas.

No sé por qué desaparecieron.

Buenas compañeras, divertidas, cultas.

Tenemos que reivindicar, no solamente a los diseñadores

que utilizaron estos textiles, sino también

artesanas y artesanos que los confeccionan.

Y os voy a invitar a todos a que nos vayamos un fin de semana

a la Sierra de Gata a enseñaros cómo tejen

el encaje de bolillo.

Para realizar un vestido como el de la muestra,

se colocan los patrones aprovechando las partes

bordadas o con encajes del mantel y las servilletas.

Se montan primero

las piezas de los costadillos delanteros

y se unen al centro.

Se rematan las costuras con puntillas.

Se confecciona la espalda cosiendo el puzle de piezas

y dejando una abertura,

en la que irá los botones del cierre.

Se unen el delantero y la espalda por los costados y los hombros.

Se cosen las piezas de las mangas.

Se cierran y se unen al vestido.

Se rematan el escote y el bajo con puntillas.

Javi. -¿Qué?

¿Que qué estás haciendo? -Un chaleco.

Estoy haciendo un chaleco.

Yeli, amor, ¿qué tal?

¿Has podido pillar buen tejido? -Bueno...

El que quería no, pero intento con este.

Es que cuando hemos ido Mily se había llevado todo.

¿Sí?

¿Estás criticando, Javier? -No.

Un poquito. -¿Criticas o me lo parece?

Si lo va a usar no la critico, como no lo use...

-Estás criticando, Javier. -Luego me oirá.

Fíjate, yo indirectamente he estado muy ligado...

A la moda. A la moda entre comillas...

Me encantaban las revistas, los modelazos de las artistas.

¿De pequeño? Sí.

Siempre he reivindicado más a la mujer que al hombre.

A excepción de algunos que se paseaban muy bien...

La mujer era era la que tenía más color.

Aquí en España el que más rompió fue Miguel Bosé.

Miguel Bosé. Las cosas como son.

Nos estamos haciendo un "Cine de Barrio" ideal.

Ideal.

¡Cine de Barrio!

Yo soy igual que Concha Velasco.

(Música de tensión)

Yeli, ¿cómo vas, amor?

Bien, bien, bien.

Aprendices. No me jodas.

Ese viaje de la tradición a la modernidad

tiene que durar 30 minutos menos,

porque solo quedan 60 minutos de prueba.

¿Ya? Una hora para terminar.

Vale. -¿Ya?

-Me caigo muerto.

-Pues cáete muerto.

-Voy a hacer un top y una falda si llego.

-Jo, qué bien. -Si llego.

-Qué tío.

Pues yo la capita.

-Con estos manteles del año la tos,

voy a sacar un chaleco superbonito para poderte poner

cualquier día del año.

Podía haber innovado, ¿a que sí, Alvarito?

Tú siempre innovas. Parece mentira.

Hola. Álvaro. Un placer.

Hola, chicos. -Hola, Álvaro.

¿Qué estás haciendo? -Una bermuda.

Ah, ¿sí? -Me dedico a ropa de boxeo.

Y hoy... -Qué bueno.

Eso es de él. A ver, a ver.

Qué interesante.

Puede estar muy divertido,

porque le das un vuelco a lo que es una bermuda.

Voy a intentarlo.

¿Esto por dónde entra? Por aquí, ¿no?

Esto es el tiro.

El tiro de la parte de atrás, el tiro de la parte de alante.

El tiro ese lo veo... Esto parece el Peñón de Gibraltar, Álvaro.

Álvaro, a mí me parece que le pones mucho entusiasmo,

pero lo veo raro. -Vamos a ver cómo queda.

Un poco de confianza. -No lo ubico puesto.

Pero bueno, puede estar, a lo mejor, un bombazo.

Veo que tienes mucho carácter.

O que tienes muy claro lo que tú quieres mostrar,

o llevar a cabo, ¿no?

No lo saca, Paco.

Aquí el maestro me dice que no le pongo pasión a esto.

Yo le pongo toda la pasión, lo que pasa es

que tengo muy mala base.

Entonces en algunos puntos de patronaje me cuesta más.

Si estuviéramos en una primera prueba de programa,

podría permitir que esto continuara,

pero en prueba de expulsión con el poco tiempo, no.

Te lo agradezco. Conmigo eres un diez.

Álvaro, gracias por ser tan sincero.

Muchas gracias.

Salud y que te vaya bien. -Igualmente, maestro.

Voy a hacer un pantalón,

porque creo que me puede salir algo muy bonito

y que les sorprenda.

Además, ninguno hace pantalones.

Todos hacen vestidos o faldas.

-¿No te va? -Me estoy poniendo muy nerviosa.

-¿Qué le pasa?

-Nada, que me pongo nerviosa y no lo hago bien.

No te pongas nerviosa. Relájate. Respira.

Respira.

Pues mira, voy a hacer una especie de cremoncito.

Esta manta me trae muy buenos recuerdos,

porque es la última manta

que hizo mi abuela antes de morir.

Y que está en mi casa, está en el salón de mi casa

y le llamo la manta póstuma.

Te digo una cosa.

Tenía muchas ganas de hacer esto que estoy haciendo con esta manta,

pero con la de mi abuela no quería.

-¿Qué tal vas? -Bien.

-Es peor ponerse nerviosa.

Ana, ¿qué tal?

Bien, amor, muy nerviosa, pero creo que bien.

Pero estoy atacada de los nervios.

¿Cómo se ve desde ahí arriba, Fermín?

Desde ahí arriba la vida se ve de otra manera.

Es otro rollo.

Te veo la cara de felicidad, guapo.

Ay, Fermín, qué solo estás ahí.

Y desde la barrera.

Y sin un complemento. ¿Qué puedo hacer?

¿En serio? En serio.

Aquí está, el libro.

"Hazlo tú mismo con Maestros de la Costura".

Consejos y trucos increíbles.

Además, todo explicado paso a paso.

Con patrones desplegables

con los que vas a aprender muchísimo.

Guau.

Además, mira, con el look Locomía que tienes,

necesitas un complemento aquí.

Tipo abanico, claro.

Para lo que tú quieras. Es chulísimo.

Sé tú mismo con "Maestros de la Costura".

Gracias.

Nani. -¿Sí?

-¿Cómo vas? -Bien.

Terminando de rematar un volante.

¿Te has hecho volantes con este tejido?

Ahora lo ves. -No jodas.

La que es la crack, es la crack.

Hola, Nani. ¿Qué tal?

Hola, María. ¿Cómo estás?

Te presentamos a Paco Clavel. Hola, Nani.

Hola.

Cuéntame. ¿Qué vas a hacer?

Voy a hacer un vestido.

Y lo voy a decorar un poquito a mi estilo.

Yo creo que a ti, en realidad, te gusta estar abajo.

Sí. He pasado una semana un pelín difícil.

A lo mejor necesitaba esa calma.

Pensar un poco más. ¿Difícil?

He pasado una semana difícil.

Sí, porque venía de una misión

y mi hija se quedó muy triste porque me dijo:

"Te has ido al principio y te vuelves a ir".

¿Cuántos años tiene? Diez.

Es que es muy especial porque...

Alejandra nació con toxoplasma

y yo con ella tengo un feeling muy fuerte.

Me tuvieron que provocar el parto.

La niña estuvo en UCI.

Estuvieron con tratamientos muy fuertes.

La niña casi se nos muere dos veces.

Entonces para mí Alejandra es especial.

Ay, Nani, que está pasando una cosa

que yo pensé que no iba a pasar.

Te estoy viendo el corazoncito, Nani.

Es que no me lo puedo creer. Si es que lo tengo.

Pues sácalo a pasear, Nani.

Sácalo a pasear,

que la costura es amor y emoción. Si es que lo tengo.

Imprescindible, Nani. Muchas gracias.

Eso es lo primero. Encantada de conocerte.

Gracias.

Uno de los motivos por los que quiero llegar

hasta la final, o estar el más tiempo posible,

es por demostrarle a mis dos hijos

que cuando uno quiere y lucha...

se consiguen las cosas.

-Laura, ¿cómo vas?

No sé yo. Quiero terminar la prenda porque me regañan

porque no las termino...

Y no quiero que me digan que no está terminada.

Seguro que la terminas porque la tienes casi montada.

Ay, mi Lluís, madre.

Vamos, Lauri.

Me da una pena cortar el mantel. No os imagináis.

Tú corta, niña. Ya te compraremos un mantel para que no lo cortes.

Mira, Laura, menos mal que te quiere, hija,

porque es que, de verdad...

El niño tiene muchas cosas,

pero demostrar el cariño... -No lo demuestra.

-Principalmente mi diseño quería hacer una falda,

con una torerita abierta también

estilo acampanado, ¿vale?

Ahora mismo, en esta prueba, lo vivo bastante estresada.

Como en todas, creo.

Ojalá me toque algún día en el palquito, tranquila.

Lluís, ¿cómo estás?

Hola.

Venimos a visitarte.

Siempre venís, cuando estoy más justo de tiempo.

¿Qué estás haciendo? -Una camisa.

¿Te has inspirado en alguien para esta camisa?

Sí. ¿En quién?

En mi padre. ¿Y eso?

Mira, no sé. Llevo unos días que me agobio.

Soy de moverme mucho.

Me acuerdo de mi casa, de mis padres.

Y a mi padre le gustan mucho las camisas panameras.

"¿Y si hago una camisa de las que lleva mi padre

cuando es fin de semana?". Tienes la guardia bajita.

Tengo la guardia bajita. Eso está bien.

Precisamente, cuando uno tiene la guardia baja, de repente,

sale algo.

Y yo entiendo que, en este momento,

tu padre estará en casa y lo estará viendo.

Qué vergüenza, ¿no?

Ay, Lluís... Encantado de conocerte.

Gracias. Tiene buena pinta.

Aprendices, todavía es muy pronto.

Solo han pasado dos semanas en "Maestros de la Costura",

¿cómo os vais a ir?

Quedan 30 minutos para terminar la prueba.

Hay que darlo todo que es muy pronto.

Madre mía, qué alboroto, otro perrito piloto.

Verás cuando me vea mi madre.

Me encanta el monólogo que lleva Laura sola.

-Si es que te tensas mucho. Mira que te lo digo. Te tensas.

Hala, está manchando.

Me cago en la leche.

A ver, es vintage. -Es vintage.

Venga, da igual. -Nena, no pasa nada.

No pasa nada.

-Álvarito, ¿qué tal?

Casi terminado.

Me gusta mucho con ese cuellecito y todo.

Gracias.

¿Te gusta lo mío? Es una camisa de hombre.

Brutal. Ay, Lluís, qué asco das.

-Voy a bordar antes que nada, porque, escucha...

¿Esto cabe?

Bueno...

Se me ha ido un poco la recta de la cinturilla, pero...

Yelimar, es preciosa.

¿Tú crees? ¿Tiene buena pinta?

-Es preciosa. Me encanta, cariño.

Javier, ¿qué tal? Bien.

Ya sé que queda poco tiempo. Tenemos que hablar contigo.

Javier. -Un placer.

Encantado. -Igualmente.

¿Qué haces? Un chaleco.

Un chaleco.

¿Era tu boceto? Sí, mi boceto. Lo único...

Yo dibujar podéis comprobar que no...

No es lo mío.

Te has dejado ahí una pieza

que para hacer un chaleco era maravillosa.

Pues ahora no la veo.

La colcha de ganchillo. Sí, sí.

Digo, igual es muy sencillo coger

una colcha confeccionada y empatronar.

Voy a hacer montajes...

Javier, esto es un chaleco como para una noche de boda.

Es para hombre.

¿Es de hombre? Sí, sí, sí.

Así lo he planteado.

¿Vas a poner algún adorno más? -Sí. A ver...

Creo que tiene planteado aquí como una corbatilla.

Para que le dé más... Así el chaleco...

Vámonos.

Javier, salud. -Gracias. Igualmente.

Salud. -Hasta ahora.

Madre mía, si mis abuelas viesen

el destrozo que podemos llegar a hacer

con todo lo que ellas cuidaban como oro en paño.

En ese viaje entre la tradición y la actualidad,

¿dónde andáis, más o menos?

Fatal.

¿Cerca? Perdidos en el tiempo.

¿Perdidos en el tiempo?

¿Lejos de lograr lo que deseáis?

Porque solamente os quedan diez minutos

para conseguirlo. Ay, Dios mío.

Diez minutos.

Ancor, ¿has hecho la maleta ya?

Un poco.

¡Uh, qué bonito!

¿Te gusta?

-Joder. -Gracias.

Qué arte tienes, hija.

Qué arte tienes.

Venga, vamos.

Mira, Ancor, es muy tú.

¿A que es muy tú?

-Unos pololos, por favor.

-Me he organizado tan bien que cuando han cantado 10 minutos

no tenía ningún nervio.

Me he organizado bien y, la verdad, es que estoy contento.

Lauri, ya no hablas.

-Lauri no. Ahora está en la recta final.

Lauri está superconcentrada.

Como debe de ser.

La he visto de lejos y no me gusta.

-Ah, ¿sí?

Que no, mujer, eso son los nervios.

(Música de tensión)

Mily, no puedo ni enhebrar una aguja.

-¿No?

-Tranquilo que hay tiempo.

Relajadito y punto.

-Sí, pero no sé por qué no puedo coser.

-También eres humano, tío.

-Yo quería ser divino.

Aprendices, todos los detalles cuentan.

Último minuto para hacer que brille esa prenda.

Qué horror.

Último minuto. Tienen que estar en el maniquí, ya lo sabéis.

Vamos. Eso es.

Aprovechad cada segundo.

Cada segundo de este minutos, vamos.

Plancha, detalles, esa última puntada.

Y el tiempo termina en diez,

nueve, ocho,

siete, seis,

cinco, cuatro,

tres, dos,

uno. Tiempo.

Laura ha hecho un bolso y todo. -¿En serio?

Quería hacer... Por aprovechar el cojín.

Yo creo que haber hecho dos piezas

un puntito sí que me da.

Porque al final he sido resolutiva.

Y un trocito cortado del cojín, de aquí saco algo.

Mira, un bolsito, nena, para irte a dar una vuelta.

Ha quedado fatal. No tenía forro.

Aprendices, un momento de atención, por favor.

Tener a Paco Clavel en un plató de televisión

y llevarlo al terreno de la normalidad,

sería poco menos que una ofensa.

No vamos a despedir a Paco Clavel como despedimos a otros invitados.

Voy a pedir que los jueces se coloquen a mi lado.

Paco también. Todos aquí.

Paco.

Como gran estrella que eres,

te vamos a pedir

que hoy te despidas del taller de "Maestros de la Costura"

cantándonos un poquito del twist del autobús.

Yo encantado.

Un saludo a todos supercariñoso.

Que estéis ahí en la labor de la moda, os lo merecéis.

Y, bueno...

# Mi corazón late al compás...

# Cuando viene el autobús...

# Y no lo puedo parar...

# Porque me llena de inquietud.

# ¡Y no lo puedo remediar!

# Mi corazón se pone a palpitar. # ¡Fini!

Un fuerte aplauso para Paco Clavel.

Gracias.

Gracias.

Gracias.

Gracias. Adiós.

Gracias.

Ojalá la valoración de los jueces

fuera tan divertida como un twist, pero no lo creo.

Ahora, como siempre, los jueces

pasarán por vuestros puestos para analizar vuestros trabajos.

Mucha suerte a todos.

A ver, Yelimar.

Por favor.

A ver, Yelimar.

Has conseguido el objetivo, porque es una prenda

con todo el peso de la tradición.

Nos encanta el detalle de los botoncitos.

Por primera vez en muchos tiempo vemos ojales hechos a máquina.

Y, mira, lo que más nos gusta

es que has aprovechado esta vainica delicadísima.

La has aprovechado para entrelazar el cordoncillo

y lograr este efecto de culís, de ablusonado,

que es un efecto precioso, como una blusita criolla.

Es muy criolla, la verdad.

Buena prueba, Yelimar. Vale.

Muchas gracias. Muchas gracias, Yelimar.

Con la valoración tan positiva que ha hecho el jurado conmigo,

la verdad es que me anima muchísimo,

porque siento que tengo la posibilidad

de quedarme una semana más, es una semana de aprendizaje

y de poder demostrar lo que yo sé.

Javier, por favor.

Bueno, Javier,

la verdad es que en esta prenda se ve tradición.

Has mezclado diferentes texturas.

Este algodón con este lino, que está perfectamente casado...

Al igual que Yelimar

has aprovechado la vainica como un canesú

en la espalda del chaleco.

La sisa está perfectamente rematada.

Me da pena que el detallito

de estos acabados no los puláis.

Porque hubiese estado perfectamente confeccionada.

Entonces tenéis que empezar cuando estáis en este nivel,

a aprender a hacer acabados.

Esto coges con un poquito de hilo, una mano...

y le das una puntadita y ya... Se me ha quedado ahí.

Enhorabuena. Muchísimas gracias.

Me alegro que hayan visto

el trabajo que he hecho

y que hayan visto ciertas cosas que igual yo me infravaloraba.

A ver, Gabriel, tu prenda

que la única dificultad era el remate,

está muy mal rematada.

Sí, es verdad. Estos bieses

estropean muchísimo. Ha sido lo más sencillo.

Las mangas aquí veo que tienes la costura para afuera.

Aquí la tienes para adentro. Se ha ido.

Entonces, sabemos que el kimono es lo tuyo,

que controlas el patrón,

¿Que tiene un buen lejos, que está vistosa? Sí.

¿Que el trabajo no te luce? Pues tampoco.

Sí, sí.

Cuando una cosa es supersencilla,

y lo digo para todos,

tiene que estar perfectamente hecho y rematado.

Total. Sí, sí.

Has cogido, como dicen mis compañeros,

el tejido más fácil. Pues sí.

Gracias, Gabriel. Gracias.

Yo creo que me voy yo.

No sé lo que puede pasar. Ya te digo

soy crítico con mi trabajo, no estaba bien,

pero no sé lo que van a valorar los jueces.

Ana, por favor.

A ver, Ana.

¿Crees que te vamos a dar la enhorabuena por tus dos piezas

o que nos vamos a echar las manos a la cabeza?

Sé sincera. Me lo tenéis que decir vosotros.

Sois los jueces, ¿no? Vamos a ver, Ana.

Aquí vemos varias cosas

y todas buenas.

Así que respira tranquila, mujer.

Un poquillo de confianza.

Y un poco de saber venderse, también.

Es una monada. Tenía un pellizco aquí.

Lo principal, que has entendido a la perfección este reto.

Con este conjunto has sabido mezclar

distintas épocas.

La época del saloncito con esto,

que nos lleva directamente a los años 70,

los conciertos de Janis Joplin.

Los hippies...

Pues, Ana González de la Fuente,

empieza a gustarnos.

Muchas gracias, de verdad. Empieza a gustarnos.

Me quedo con esas palabras porque el otro día

me quedé con esa cosita que digo: "Tengo que luchar

y tengo que estar aquí y lo espero demostrar".

Espero ir mejorando. Esta es la actitud.

Muchas gracias.

Está muy bien que hagas cosas apetecibles.

Supercontenta. Estoy superencantada de la vida,

porque no me esperaba que me fueran a decir tantas palabras bonitas.

La verdad es que ha sido un subidón enorme después de...

de valoraciones anteriores y voy muy contenta.

Nani, por favor.

¿Para qué ocasión sería esta prenda?

Es un outfit de verano.

Para llevar con una prenda de baño.

A mí como prenda de baño lo entiendo perfectamente

y lo comprendo,

aunque creo que hubiese funcionado mejor

sin este cuello.

Luego, la sisa se te ha ido un poco.

Es un poco grande.

Sí, cuando estás en el barco o estás en la playa,

necesitas movilidad, que no te apriete.

Lo has hecho consciente. Sí, consciente.

Para mí se te ha ido un poquito. Si haces una sisa tan grande

y metes una manguita tan pequeña,

considero que está desproporcionada con los talles del vestido.

El vestido está bien confeccionado,

está bien hecho,

pero te voy a ser muy clara, esperamos mucho más.

Muchas gracias. A vosotros.

Es sencillo, sí lo es, pero...

¿Qué pasa porque una prenda sea sencilla?

¿Una prenda no puede ser sencilla?

Lluís, por favor.

Descríbenos un poco tu trabajo, tu camisa.

Pues, bueno, me gustan los bordados. He ido cogiendo lo que he visto.

Y he dicho: "En honor a mi padre voy a hacer

un estilo de guayabera".

Luego he cogido tapetes y, bueno...

dentro de la familia y de la tradición

a mi abuela le gusta mucho el ganchillo y siempre hace tapetes.

Es muy bonito, Lluís, cómo se intuyen las servilletas.

Es precioso ese guiño que has hecho a la tradición,

que, precisamente, era de lo que hablábamos

en esta prueba. Muy eclesiástico.

¿Tú has sido monaguillo, Lluís?

Fui monaguillo de pequeño. ¡Claro!

Que nos cuente su experiencia de monaguillo.

En el pueblo de Alicante

cuando me aburría,

como me gustaba hablar con todo el mundo,

me hice amigo del cura.

Yo con un amigo decíamos:

"Vamos y que nos dé la hostia y hemos merendado".

Te encantaba el ambientillo de la iglesia...

Me gustaba.

Toda esta experiencia religiosa te ha debido proteger

porque te hemos visto

trabajar muy tranquilo, muy seguro.

Y eso se ve en el resultado. Así que enhorabuena, Lluís.

Vale, gracias.

Mi valoración ha sido buena,

pero no me voy contento

porque no estoy satisfecho con mi prenda.

Soy bastante exigente.

Álvaro.

Explícanos un poco tu pantalón.

He confeccionado una bermuda.

He intentado aprovechar el final del tejido

para hacer un bajo que quedase bonito y curioso.

Y le he puesto las tapetas estas para darle un poco de...

innovación.

He intentado salir de mi zona de confort.

No hacer una falda, ni hacer un vestido.

Bueno, salir de tu zona de confort...

De lo que he estado haciendo estas últimas pruebas.

Para nosotros esta pieza

no es salir de tu zona de confort.

Porque es una falda convertida en pantalón.

Es lo que sueles hacer.

Es lo que llevas puesto.

Es una prueba de expulsión y... Has ido a lo seguro.

Pero dentro de ir a lo seguro pues hazme unos zaragüellos,

hazme unos bombachos...

Hazme unos piratas.

Aquí...

Se ve perfectamente que no coincide.

Si te fijas en el dibujo del tapete no es igual...

Lo he intentado cuadrar lo mejor que he podido.

Me parece fenomenal que el tapete no fuera igual,

pero en ti está, que los confeccionas, el trucarlo.

Lo he intentado dejar lo mejor posible.

Los tapetes no eran iguales. Era difícil cuadrarlos.

A ver, ¿tú qué ves a tu alrededor?

Prendas.

Voy a ser más claro.

Lo que hay, Álvaro, es un gran nivel.

Sí, por supuesto.

Eso, en este momento, juega un poquito en tu contra.

Álvaro te ha sobrad tiempo...

y has pululado un poco en vez de...

Todo el mundo, si te fijas, no solo tiene una falda.

Una falda, una parte de arriba.

En diez minutos le pones dos triángulos te haces un biquini.

Me faltan ideas y tengo que seguir viendo

mucha revista y coger... Documentándote.

Pues nada, a seguir aprendiendo.

Eso es. Muchísimas gracias.

Gracias, Álvaro. Muy justito, Álvaro.

Pero bueno, vamos a ver qué pasa.

No tengo mucha idea de lo que va a pasar.

Me veo en peligro después de la opinión de ellos.

Y ellos son los que deciden.

Ancor, por favor.

Háblanos de tu falda y de tu cuerpo.

Bueno.

Para salir un poco de los años 50,

he intentado actualizarlo. De hecho, es más 50 que 60.

Más Audrey Hepburn.

He hecho un cuerpecito corto...

Este cuello que acaba... Bueno, cuello...

Y una falda lápiz sencilla,

simplemente trabajo de encarar y ya está

y confección, no tiene diseño, de hecho, la falda.

A ver, Ancor, te podría decir que sigues en tu línea...

Pero, ¿sabes qué? Que no me lo parece.

Creo que es una falda diferente, un cuerpo diferente.

Está a tu estilo retro chic, pero sí veo una evolución.

Aparte de eso, has encarado

a la perfección todos los bordados.

El cuello no me puede gustar más, el escote de la espalda...

Esto está para sacarlo a la venta ahora mismo.

Tienes estilo, que es lo más importante de un creador

y gusto. Bueno, gracias.

Es un orgullo lo que me decís.

Gracias a ti, Ancor, por alegrarnos la vista de esta manera.

Ay, gracias. Muchas gracias.

Yo soy una persona muy exigente y muy perfeccionista.

Y yo una prenda o la entrego perfecta,

o casi perfecta,

pero perfecta tiene que estar.

Soy incapaz de entregarte algo a medio hacer.

Pues mira, Laura, me sorprende muchísimo tu trabajo

en esta prueba, pero...

me sorprende más que lo hayas terminado

tal y cómo has empezado la prueba.

Al empezar la prueba en la mercería has perdido las tijeras.

No, no, no, que no había tijeras.

Que no había tijeras.

De repente no estaban. No había tijeras.

Han desaparecido.

Estaban en la baldita de los lazos que cuando quieras

te lo demuestro.

Pese a los despistes te ha sobrado un poco de tiempo

y en vez de estar dando vueltas, pululando,

como han hecho otros,

te has esforzado en hacer este bolsito,

este "tod bag",

que, bueno, a mí me parece bastante mono.

Lo que pasa es que está chapucero, porque esto sentido, sentido,

aquí este... colgacho aquí... Lo he hecho a posta,

en vez de dejarlo por fuera.

Ya está bien de tomarnos el pelo.

Aquí... Te digo una cosa. Tontos no somos.

Eso te lo digo así de claro.

Esto y esto...

Esto está porque no sabes cómo rematarlo.

Y llevamos muchos años, y no solo aquí.

En escuelas, dando clases y de todo, en talleres.

Tú no has sabido cómo rematar esto. No me puede decir,

que esto lo haces porque te gusta y esto es básico.

De verdad.

¿Esto qué es?

¿No sabes rematar? Pues aprende.

No voy a consentir que digas que lo haces porque te gusta,

porque no es así.

Mira, lo único bueno es que has sido la única

que ha tenido la picardía de coger un cojín.

Vuelvo a repetir. Cuando son cosas

tan sencillas, porque hacer un chaleco...

Tiene que estar perfecto.

Te veo muy contentito, Gabriel,

y no deberías estarlo.

Y ojito con tomar el pelo a mí

o a cualquiera de los jueces.

¿Vale?

Te repito.

Laura, lo único positivo que valoramos es...

que con el tiempo que te sobraba

has dicho: "Hago un bolso".

Hago un bolso y de paso tapo la mancha

que me ha hecho la plancha. Tienes razón, María.

Bien visto, María.

¿Vale? Vale.

Gracias. Laura, eres muy chapucera.

Gracias.

Estoy muy, muy nerviosa

y tengo los pelos como escarpias de pensar que me puedo ir.

Hasta que no me digan si sí o si no, no me tengo en pie.

A ver, Mily.

He hecho una capucha muy grande para que fuera muy llamativa.

Nos gusta muchísimo

ver que vas tocando un poco todos los estilos,

todos los palos.

Se aleja bastante de tu vintage.

Y es un placer ver cómo haces cosas diferentes

y cómo has interpretado este mantelito de mesa camilla...

Es una monada.

Está muy bien rematado, los detalles...

Este doble volante...

que le da muchísimo movimiento.

Y, en fin, es una prenda que perfectamente en Ibiza

te la encuentras sin ningún problema.

De repente, también la he visto como capa en un vestido largo.

No sé, ¿sabes?

Muchas gracias, Mily. Gracias.

Muy buen trabajo. Gracias.

Me ha quedado muy bonita mi capa. Estoy orgullosa.

Nos vamos a llevar las prendas de Ancor, Ana,

Álvaro y Gabriel.

Gracias, Ana.

Pero, Raquel,

María, Palomo y yo queremos pedirte una cosita.

¿Ahora?

Vente con nosotros, Raquel. Venga, hija, no pasa nada.

Fermín, mandil blanco

y todos los mandiles negros al probador.

Yo decía: "Después del cabreo que llevan, me cae la del pulpo".

Esto es una monada. La tela le ha quedado preciosa.

Tiene estilo, tiene gracia.

A mí me ha sorprendido Ana para muy bien.

Nada que ver... Con este churro.

Ha cogido la batamanta, se la ha tirado encima...

Ha cortado los cuadraditos tal...

Y Álvaro, pues pobre.

Es que no sé...

Es que esa prenda no es nada, no nos dice nada...

Es un calzoncillo. No es apetecible.

No es apetecible, no es moderno...

No está bien confeccionado.

No ha entendido la prueba.

Os tengo que decir hoy, Palomo y Caprile,

que claro, claro, no lo tengo. Yo tampoco.

Si una no tiene un buen día, y sabéis que llevo dos días regular,

es obvio que no puedo transmitir. -No te sale eso.

Hay que ver qué espectacular...

Increíble. Divino.

No tengo palabras.

Impresionante. Qué monería.

Esto no lo habíamos hecho nunca. En la vida.

La cara de Ancor cuando vea esto.

Ya viene, ya viene.

No me lo creo.

Aprendices.

¿Estáis listos?

Qué fuerte.

¿Me podéis seguir, por favor?

Ostras, Ancor. Ostras, Ancor.

Esto no ha ocurrido nunca.

-Ay, por favor.

Es que no sé cómo explicaros

lo que se siente cuando estoy viendo

que Raquel lleva mi conjunto.

¡Por favor!

Solo quiero que se pare ahora mismo el tiempo

y morirme, ya está.

Mi último recuerdo ver a Raquel con mi conjunto.

No puedo pedir más.

Es precioso, cariño.

Sin palabras. Es ideal.

No me lo creo.

-Qué maravilla. -Estoy flipando.

Mi mujer se va a poner muy celosa cuando vea que tengo nueva musa,

que es Raquel Sánchez Silva.

¡Por favor!

Pues ya veis, aprendices,

que en este taller

el buen trabajo, el buen hacer...

se premia.

Vamos ya con el momento más duro de la semana.

Pues vamos a por la primera.

Acércate, por favor, Lluís.

Lluís, queremos decirte una cosa.

Ha cambiado pro completo nuestra percepción de ti

viendo este trabajo.

Estás creciendo muchísimo.

Te pido, por favor, que sigas así

y de aquí para arriba.

¿Tengo que volver o ponerme aquí?

¿Tú qué crees, Lluís?

Estás una semana más en el taller, Lluís.

Pues, Laura, por favor, acércate.

Vienes sonriente. Laura, ¿qué crees que te vamos a decir?

Que me voy.

Tienes que conseguir manejar ese despiste

y ese caos que tienes cuando trabajas.

Ya.

Te falta centrarte en el trabajo

y eso, desgraciadamente,

se paga muy caro.

Lo sabes, ¿verdad?

Laura, nos reunimos otra vez.

¿Hoy no vas a llorar? Creo que no.

Álvaro, por favor.

Álvaro, este pantalón es muy mejorable

desde muchos puntos de vista.

Y tu trabajo igual.

Lo de quedarse moneando porque te sobra tiempo,

cuando tu prenda no está perfecta...

es muy grave, Álvaro.

Intentaré que no vuelva a pasar, si tengo la oportunidad.

Álvaro, ven con nosotras. Gracias.

Gabriel.

Creo que tú sabes mejor que nosotros

que esta prenda no está a la altura.

Lo sé.

Lo sé, lo sé.

¿Eres consciente de que estos pueden ser

tus últimos minutos en el taller? Lo sé.

El primer día lo dije, soy crítico conmigo mismo.

Sé cuando hago las cosas mal. No estaba bien rematado.

No contradigo una cosa que es una evidencia.

Gabriel, acércate, por favor.

Pues la decisión está entre Gabriel, Álvaro y Laura.

Adelante, Lorenzo.

El aprendiz

que no continúa

en el taller de Maestros de la Costura...

es...

(Música de tensión)

Álvaro.

No pasa nada.

Ya está.

No te preocupes.

No sé cuál ha sido el error.

Ellos tienen una perfección de las cosas.

No soy tan perfeccionista o no hice lo que les gusta

y me voy a casa.

Gabriel, Laura,

podéis volver a vuestros puestos de costura.

Estaréis una semana más con nosotros.

Adelante.

¿Qué pasa, Ana?

Que se merece estar aquí.

Me da mucha pena que se vaya.

Me afecta que se vaya Álvaro

porque ha trabajado muchísimo.

Me afecta personalmente

porque con él y con Fermín estábamos juntos.

Éramos como los tres...

La verdad me afecta emocionalmente

porque era un pilar fundamental aquí.

Tú estás un poco en shock, Fermín.

¿Por qué? No me lo esperaba.

No me lo esperaba. No sé.

Se merecía estar un poco más, ya está.

Qué caprichoso es el destino.

Justamente Álvaro me salvaba para estar una semana más

conmigo... para que yo estuviera con él.

Y, sin embargo, se va él. No entiendo nada.

No lo entiendo.

Tenemos que ir

haciendo este camino para encontrar un ganador.

Por supuesto. ¿Cómo estás?

Tranquilo.

Creo que he dado todo lo que tenía.

Nunca he hecho una falda y lo primer fue una falda.

Si no lo habéis valorado, vosotros sabréis por qué.

Reconozco que has evolucionado bien,

que te arriesgas...

Te has arriesgado, pero...

tu prenda es muy floja.

Y el problema es que en esta temporada,

en esta edición,

el nivel es muy alto.

Es una decisión difícil. Tienes todo el derecho a pensar

que no es la acertada, pero no quiero que te vayas

con mal sabor de boca.

Todo lo contrario.

Conoceros a vosotros tres me ha parecido increíble.

Coser con Ana Belén ha sido increíble.

Y me quedo con mi gente.

Ha valido la pena por las personas.

Todos mis compañeros.

Y por haber conocido a Palomo, a María y a Caprile.

Que para mí son personas a las que admiras.

Esa rabia que sientes, te diré,

que a nosotros nos halaga porque significa

que e querías quedar, que querías seguir con nosotros.

Tienes que dejarme el mandil y el acerico.

¿Cómo te presentan en los combates de boxeo?

¿Qué se dice primero?

¿El peso? El peso y de dónde vienes.

Y luego ya el nombre y la canción.

El peso ligero, desde Madrid,

Álvaro Guerrero...

la elegancia, abandona el taller de "Maestros de la Costura".

(Música dramática)

Mi sueño es que mis clientes estén contentos y felices.

Desde el primer momento que me puse delante de una máquina

y creo que lo mantengo.

Me considero un profesional.

Esto es "Maestros de la Costura", un carrusel de emociones.

Pasamos de la alegría al llanto, de la tempestad a la calma.

Menos mal que tenemos una semana para descansar

y vosotros para coser, porque ya sabéis

que coser y cantar, todo es empezar.

Ven a hacerte una foto conmigo, ¿no?

¡Guau!

¡Ay! No me lo creo, de verdad.

Es mentira.

Aún no me he despertado.

Hemos preparado tres retos de infarto.

¡Las máquinas echando humo!

-Hay que morir con las botas puestas.

Me estoy agobiando. Parad un momento.

Volvemos a empezar. -"Thats imposible".

Estamos en Dehesa de los Canónigos.

¿Se os ocurre qué hacemos en una bodega?

¡Ay, ay, ay, ay!

Esta prueba se las trae.

Esta prueba es muy sexual. -Cómo huele.

¿Perdona?

Una prueba muy, muy delicada.

Me va a dar un colapso.

(CANTAN EN INGLÉS)

¡Que entre Alaska!

¡Guapa! ¡Bravo!

¡Bravo!

Lo único que puedo hacer es... no hacer nada.

Esto que estáis viendo aquí es un mandil negro.

Yo paso de esto.

La ejecución es un auténtico desastre.

Es una basura.

La ha pifiado de todas, todas.

¡Os vais todos a expulsión!

Estoy avergonzado.

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Maestros de la costura - Temporada 4 - Programa 2

02 feb 2021

La semana pasada Elena fue la primera expulsada de ‘Maestros de la costura 4’. Tras superar el primer programa, los aprendices ya se han hecho a la idea de lo que les espera durante su estancia en ‘Maestros de la costura’. Esta semana los concursantes deben elaborar una pieza inspirada en Jesús del Pozo, visitan Puy Du Fou en Toledo para confeccionar vestuario de espectáculos y tienen que dar una segunda vida a materiales y prendas artesanales.

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  1. Belén

    Hola, para ver cada capitulo me aparece la promoción y se para al terminar, y así en bucle. Con suerte cuando he visto el video promocional unas veinte veces consigo ver el programa.

    06 feb 2021
  2. ISABEL

    MMMM...O SEA QUE SI LA PARTICIPANTE NANI VA A LA GUERRA ENTREGA A SU BATALLON PARA SALVARSE ELLA?

    05 feb 2021
  3. Mariano Félix García

    Sr. Director de Maestros de la Costura. En el programa de el lunes 1-02- 2021 que una de las partes de su programa se rodo en Toledo, salieron unos Caballeros y un Rey a caballo y Ud dijo que el Rey era Alfonso VI de Toledo. No es cierto el Rey Alfonso VI es rey de León, hijo del Rey Fernando y su esposa la Reina Sancha de León y es un infante leones y conquisto a los moros el 26 de Mayo de 1085 la ciudad de Toledo. Para su información y dar a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar. Reciba un cordial saludo y es un buen programa lo vemos siempre, mi mujer es modista. Mariano Félix García.

    02 feb 2021