www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5544426
Para todos los públicos Maestros de la costura 3 - Programa 9 - ver ahora
Transcripción completa

Lo mejor de hoy, que no saben,

es que los clientes son sus familiares.

¡Oh!

Begoña, tú sí que eres de número uno.

Incluso cuando haces así.

"Viajamos a Marbella, en la Costa del Sol".

Hemos elegido este lugar tan especial

para saldar una cuenta pendiente

cono una gran olvidada: la moda de baño masculina.

¿Qué te digo? ¿Cómo qué quieres que me digas?

Sí. ¡Estoy hablando!

Hemos decidido que se salve un aprendiz

de cada equipo.

Se salva Brava.

¿Vosotros creéis que es lo merecido?

Equipo verde, ¿tenéis un nombre? No.

No. ¿En serio sois tan egoístas

que preferís ir los tres que salvar a un compañero?

Tiene que ser un trabajo que recoja

las tendencias primavera-verano 2020.

Las tendencias son lo tuyo, ¿no? Creo que sí.

El aprendiz que no continúa es Borja.

Sois semifinalistas

de "Maestros de la costura".

(ZAZ "La vie en rose")

Buenas noches y bienvenidos a la semifinal

de "Maestros de la costura".

Brava, Margarita,

Begoña, Joshua y David han alcanzado

el penúltimo programa de la temporada.

Han pasado ocho semanas en las que han descubierto

que además de amar la costura

hay que saber plasmar las ideas y ejecutarlas correctamente.

Y es ahí donde notamos principalmente su evolución

en estos dos meses.

Cuando termine la noche, tendremos cuatro finalistas.

¿Queréis saber quiénes serán?

Yo también.

Que entren los aprendices.

¡Oh!

Ay, Margarita con su colección de Mondrian.

Hola. -Hola.

Ay, qué mono. Hola.

Otro.

Ya le dije: "Si pasas otra más, otro Palomo".

No puedo parar ya.

No puedo parar.

Aprendices, bienvenidos

a la semifinal de "Maestros de la costura".

Ay, que no quiero llorar.

Son de alegría, entiendo. Sí, sí, sí.

Es que no pensaba nunca poder estar aquí.

Tu meta, Margarita, es llegar a la final.

¿Quién crees que es tu rival más fuerte

y tu rival más débil en este momento?

Sinceramente, no lo podría decir. Porque creo

que todos los que hemos llegado aquí somos superfuertes.

Con lo cual, enhorabuena a todos por estar aquí.

Gracias. -Todos somos fuertes.

ara mí, no llegar sería como un fracaso.

Me presiono mucho porque tengo que llegar a la meta

y tengo que llevar a la meta. Entonces, uf, tengo que controlar

estas emociones, porque yo siempre he controlado mis emociones.

Y ahora, no las controlo.

David.

No puedo saludarte sin mirar a Palomo y decirle: "Guau".

¿Quién iba a decir que encontrarías una muesa en esta temporada?

Por fin me han traído a alguien que...

que eso, que me inspire. A ver, queremos ver, David.

Yo creía que no te pondrás el pantalón.

No, me cabe todo.

No he comido este fin de semana. No has comido este finde.

(ALGUNOS RÍEN)

Soy el único concursante que ha llevado un Palomo,

dos Palomos, vamos. Y esto no quiero que vuelva a pasar. Soy único.

Espero que no se lo deje a nadie.

Y tú, Joshua,

¿te atreves a decirnos cuál fue ese momento,

si es que lo hubo,

en el que tuviste claro que llegarías

a la semifinal?

En ningún momento tenía claro que llegaría.

Mi meta era ser constante cada semana

e ir pasito a pasito.

Cierto es que me gusta tener esos nervios en el cuerpo

antes de entrar al taller, que siempre tengo,

y la ilusión, que no la he perdido hasta el día de hoy.

¿Qué queda de la Brava que conocimos hace ochos semanas?

Es que ni me... ni me reconozco.

Estoy como e una fase de autodescubrimiento

en... en todos los aspectos.

Estoy...

sorprendida de mí misma y agradecida por lo que me rodea,

porque soy una Brava diferente.

Y una Andrea diferente.

Si antes pensaba que... que era dura,

ahora me he demostrado que soy valiente.

Y lo más importante es que yo entré sola

y... y ahora no estoy sola.

Y para ti, Begoña, ¿qué significa estar en "Maestros de la costura"?

Pues para mí mucho más de lo que esperaba.

Lo que más he aprendido y he descubierto

es que yo amo la costura.

Es crear arte. Yo creo que es crear arte.

Nos hace mucha ilusión veros tan contentos.

Por eso tenéis que considerar un auténtico lujo estar aquí.

Se me ponen los pelos de punta.

Y como estar aquí

también es un lujo para nosotros,

queremos hacer del concepto lujo

el hilo conductor

de este primera reto de la noche.

Brava, ¿tú cómo definirías el lujo?

Para mí un lujo es estar en la playa tranquilamente

bebiéndome una cervecita muy fría.

El lujo parece

una idea muy clara

y un concepto global.

Pero realmente es un término muy, muy subjetivo.

Aunque mucha gente piensa

que el lujo es igual a un altísimo poder adquisitivo,

está mucho más relacionado

con el buen hacer,

la calidad y la exclusividad.

Se estima que el mercado del lujo

superará este año los 490 000 millones de uros

en todo el mundo.

Nuestro país aporta algo más de un 2 % al volumen total mundial.

Es decir, alrededor de unos 10 000 millones de euros

en 2020. Yo no acostumbro al lujo.

Si yo soy mucho del mercadillo y voy mucho al mercadillo

y allí compro las telas. Y la bisutería.

Que yo no soy de joyas ni nada.

Cuando termine la noche,

tendremos cuatro finalistas de "Maestros de la costura".

¿Queréis saber cómo tenéis que empezar a pelear por ello?

Sí.

Vamos a descubrir la prueba de hoy.

¡Guau! ¡Guau!

(DAVID) Guau, Pedrín. (MARGARITA) Qué bonito.

Por Dios, que no sea una réplica.

Para nosotros es una grandísima suerte

que esté con todos vosotros en la prueba

el creador de este vestido.

Representa a una casa que lleva haciendo costura

43 años. (BEGOÑA) Madre mía.

Os pido un fuerte aplauso

para Diego Villalba, director creativo

de Alfredo Villalba Atelier.

(Aplausos)

Bienvenido, Diego.

Vamos a dedicar esta prueba al mundo del lujo.

¿Puedes explicarles a nuestros aprendices

qué busca una mujer cuando quiere un Villalba?

Buen, pues en Villalba lo que buscan es...

una experiencia excepcional, ¿no?

En todos los sentidos.

Ponemos la creatividad como punto de partida.

Y es a partir de ahí donde nacen los sueños.

Lo que queremos hacer es que la clienta sueñe

y nosotros ejecutar su sueño.

¿Nos puedes explicar o hablarnos un poco

de este maravilloso vestido que nos has traído, Diego?

Bueno, este es un vestido

de una colección inspirada en la época victoriana.

Pero bueno, está trabajado de una manera

moderna y contemporánea, que hacen que la pieza

pues sea pues muy actual.

La riqueza de los tejidos...

El plisado, que es precioso.

Los plisados, sí, las texturas, el juego de volúmenes.

Bueno, es un poco... Define muy bien lo que es una pieza de Villalba.

También el que lleva Raquel lo habéis hecho vosotros.

Que es una auténtica maravilla.

Preciosísimos los dos.

Bueno, pues es una pieza también muy característica mía.

Porque a mí me encanta romper los tejidos

y volver a construirlos, ¿no?

Hay como cinco o seis tejidos en un mismo vestido, ¿no?

Pero es una pieza...

que a lo mejor lleva 300 horas de trabajo.

Y bueno, la verdad que me encanta cómo le queda.

Tener aquí a Diego Villalba,

que nos hable un poquito de lo que es para él el lujo

es una pasada, es una pasada.

La verdad que es para poner los seis sentidos en lo que está diciendo.

Como creo que habéis ido intuyendo ya un poquito,

el primer reto de la noche consiste

en confeccionar, diseñar, crear, coser,

una prenda de lujo.

La que vosotros queráis.

Puede ser un vestido,

una blusa, una falda, una chaqueta, un pantalón,

un abrigo.

Puede ser para hombre, puede ser para mujer.

Bueno. Queremos ver cómo interpretáis

ese concepto que es el lujo.

Que no os falte inspiración

en una semifinal de "Maestros de la costura".

Tenemos otra invitada.

Fue una pionera en los blogs de moda y ahora mismo

es un de las influencers españolas con más proyección internacional

con más de dos millones de seguidores.

Un fuerte aplauso para Alexandra Pereira.

¡Qué guapa, por favor! Igual que tú.

Bienvenida, Alexandra.

Para mí una influencer es una persona

que poniendo, por lo que yo tengo entendido, ¿eh?,

poniendo imágenes en Instagram y el Facebook,

consigue que mucha gente le siga.

Alexandra, ¿qué es para ti el lujo?

Pues, como hemos visto, es un concepto muy subjetivo, ¿no?

Depende mucho de cada persona. Pero yo diría que es algo

que ese exclusivo.

Podría ser telas muy especiales, trabajadas con mucho mimo

y que se convierten en piezas exclusivas.

Eso es lo que sería para mí en términos de moda.

Pero tú, que estás recibiendo cosas, vamos a decir, objetos

valiosos, ¿no?, que quieren que te pongas,

que quieren que luzcas...,

¿cuándo en ti se produce ese "guau"?

En el detalle sobre todo. Yo creo que es el detalle,

el ver cómo... Los acabados, ¿no?, de una pieza o de un bolso.

Por ejemplo, yo soy fanática de los bolsos de lujo.

Me encanta fijarme en esos detalles,

en estas pequeñas cosas que hacen que un bolso

sea especial y que te lo puedas poner siempre.

Algo que no solo me pondré yo, sino que si tengo hijos, se lo pondrán.

Y mis nietos, vamos.

O sea, que es algo que durará para siempre.

María, Palomo, yo tengo muchísimas ganas

de ir a la mercería para ver la selección de telas,

materiales, fornituras... Hablando de lujo,

vamos a tener materiales increíbles. ¿Vamos?

Vamos. Venga.

Vamos a ver.

Me han pedido vestidos que reflejen el lujo,

tanto para certámenes como para fiestas en especial.

Pero una cosa es prepararlo con bastante tiempo

y otra cosa es llegar una merecería como los toros locos

a coger los materiales, lo primero que veas

y elegir y llevarlo a cabo bien.

¿Qué te parecen los tejidos?

Pues a mí me parecen preciosísimos.

Hay alguno trampa, hay alguno trampa, María.

Este es un gran tejido trampa.

Porque con el poliéster y el brillo ellos creen que es maravilloso

y es de los peores tejidos que hay hoy.

Lo que no me gustaría es que confundieran lujo

con alfombra roja, brilli brilli...

Por favor, quiero dos telas. Hoy pego, ¿eh?

Qué vista tienes. -Me he puesto las gafas.

Para mí uno maravilloso, Palomo... Este.

Esta especie de alpaca.

Esto es precioso. Eso es precioso.

Luego tenemos tweeds que están... Es maravilloso.

En fin, una chaquetita, un Chanel o lo que sea.

Simplita. Y la tienes para toda la vida.

Es precioso.

A mí me encantan estas pedrerías.

Obviamente, las pedrerías. Mirad qué cosa más bonita.

Esa también es muy boinita. Todos los cristales.

Y de cristales hay maravillas.

El tul, el... Desde luego.

Mira este. Tul bordado.

Yo estoy pensando en hacer un Moulage.

Hombre, arriesgar hoy. -Hoy se puede arriesgar.

Hoy se puede. -Se puede.

Y, tía, quiero... Me puede quedar de lujo.

Estoy segura de que hoy vamos a ver cinco modelazos.

Esperemos. A ver cómo vienen hoy de gusto.

Yo creo que sí. Es una gran prueba. Creo que en esta prueba

es importantísimo que elijan

un buen tejido. Sí.

Que la confección sea impecable. Eso es.

Y que el diseño tenga

un toque de exclusividad. Eso es.

No me puedo permitir ni un fallo.

Al mínimo fallo, ya me vuelvo a ir

o no llego a la meta.

Entonces, uf,

no sé, me sobrepasa todo un poco.

Aprendices...,

uno de los requisitos del lujo

es la exclusividad.

En la mercería encontraréis, como siempre,

patrones base.

Pero tendréis que modificar

ese patrón base si queréis

que vuestra prenda esté asociada al lujo.

Fantástico.

Y un consejo: no compartáis la misma tela, el mismo material.

Es verdad, exclusividad. Por la misma razón.

Hablamos de exclusividad.

Siempre ser el mejor de una prueba

conlleva una ventaja.

En este caso, como estamos en la semifinal,

no será una ventaja, será un premio.

Ay, yo quiero.

El mejor, el que nos muestre la mejor prenda de lujo,

va a tener la oportunidad de...

aprender y hacer prácticas

durante una semana

en el atelier de Alfredo Villalba. ¡Guau!

¡Madre mía!

(JOSHUA) Qué pasada.

Los pelos como escarpias.

A mí me haría muchísima ilusión el poder esta con esa modistillas,

ahí, como él ha dicho, ¿no?

Tantas horas

con un solo vestido o un solo traje, que es lo que a mí me gusta, ¿no?

Es el momento de expresar las ideas,

de sacar el talento,

de no olvidar nada de lo que habéis aprendido.

Pero también es el momento

de no olvidar que tenéis que bocetar,

que tenéis que entrar en la mercería,

que solo tendréis una oportunidad.

Que tenéis que firmar esa prenda de lujo

para que vaya asociada completamente a vosotros.

Y tenéis...

120 minutos...

para hacernos

una prenda

de esas que decía Alexandra que cuando llegan es: "¡Guau!".

Y el tiempo de la prueba comienza en tres,

dos, uno, a coser.

(ALEXANDRA) Qué ganas de ver qué escogen y qué hacen.

Ay, qué difícil, chicos.

Qué difícil.

La Marga me ha quitado los colores que yo quería.

He sido rápida.

Vale.

¡Uf! Joshua ha cogido la mala.

Estoy desesperada. La peor.

De verdad... Qué dudas tengo.

Venga, coge uno de los dos ya, que me estás poniendo atacada.

Es lo que más les cuesta, ¿sabes?

Tener ese criterio. Ya.

Ya. Es importante. -Sí.

Que está cogiendo como un tweed con brillito

y quiere hacer una chaqueta. Qué bonita, Begoña.

Preciosa. (ALEXANDRA) Me encanta.

Gracias. Es un reto, ¿eh?, que me tengo hecho

y que tengo que hacerlo.

Confiamos en ti.

Hemos hecho, en mi caso, tres chaquetas

y no he podido terminar ninguna.

Y hoy, cuando han dicho algo lujoso y tal y he visto la tela,

digo: "A por ella voy. Se acabó".

Mira, Margarita ha cogido la preciosa también.

La preciosísima.

Esto quería yo coger.

Ay, que no cogí la entretela.

Se ha olvidado la entretela. Sí.

Ya no puede volver a la mercería.

Un Chanel ligero, sin entretelas, deconstruído...

También. ...también es superlujo.

Es muy complicado de hacer. Sí.

Porque los chaneles ya sabes que se deshacen.

Se le puede deshacer la tela en la mano.

Margarita se va al moulage, que es lo suyo.

Eso es lujo también.

Cortar esta pedrería es superdifícil.

Es duro, duro, duro, duro.

Digo: "Madre mía, pero si me va a costar más cortar

que nada de nada".

Vale.

Cómo se pega esta tela. Uf.

¿Qué tal han elegido los materiales?

Joshua tiene un tul y un encaje negro

y terciopelo negro también.

Y luego, otro tul color champán como para hacer transparencias.

No sé. Veo cuatro telas ahí que a ver cómo pone

coherentemente en una pieza de ropa.

Bueno, tiene pinta de hacer los vestidos que tanto le gustan.

Vamos a ver si nos sorprende algo

o es a lo que nos tiene acostumbrados.

Vale.

Margarita ha cogido uno de mis favoritos, esa gasa bordada,

que hacía como un cachemir gigante bordado.

Pero lo está combinando con un terciopelo.

Con un terciopelo con un color precioso

y parece que sigue trabajando en moulage.

Estoy haciendo... A ver si me sale.

Estoy haciendo un de mis inventos

de modelar el maniquí,

porque es una cosa que me encanta.

Y se me ha ocurrido una idea.

Y la verdad que me alucina intentar ver si me sale.

Hago un vestido capa.

La parte de delante la he hecho terciopelo

y la de atrás de pedrería.

Brava ha cogido un terciopelo negro

y un encaje bordado en negro también.

Con pedrería de cristal así, azabache.

Me parece que hace un vestido un poco años 20.

La pedrería me encantaba,

pero no para hacer lo que va a hacer Brava.

Hubiera hecho otra cosa, pero bueno...

Vamos a darle un voto de confianza. Yo hubiera hecho un traje sencillo,

de estos minimal, minimal, el protagonismo la pedrería.

Sí. Estos que tienes como una joya,

que te lo puedes poner siempre.

Cada vez que hacemos prendas

que son más elaboradas y más lujosas fuera de lo que es mi estilo,

mi zona de confort, para mí es un reto añadido.

¿Cómo vas? -Quien no arriesga, tía, no gana.

Habrá que arriesgar un poquito

y hacer un moulage que nunca he hecho, ¿sabes?

Lo que me sorprende es David, que se ha liado a hacer un modelaje...

Tiene buena pinta lo que estoy viendo.

Porque estás viendo muy poco.

O te sale de lujo el moulage o te sale una patata.

Quiero hacer como algo así, un estilo a una rosa

y jugar con el color así como del vino rosado.

Que para mí es como lujo.

Y a ver si me sale.

¿Podríais poner una frontera clara

entre el prêt-à-porter del lujo y la alta costura?

Por supuesto, Raquel.

Creo que son dos conceptos que se mezclan mucho.

Muchísimo. Y es bueno que lo diferencien.

La alta costura son palabras mayores en nuestro oficio.

Y eso está totalmente definido por unas normas

de la Cámara Sindical de la Alta Costura de París,

que tienes que cumplir esos requisitos.

Y ahora mismo, pues no sé si son 10 casas, 15 casas,

como muchísimo... En todo el mundo.

...en todo el mundo que pueden decir

que hacen alta costura.

Tienes que tener un taller en París,

presentar dos colecciones al año,

tener un mínimo de operarias,

un compromiso de exclusividad,

un servicio postventa.

No tiene que ver con marcas de lujo. Es un Prêt-à-porter de lujo,

pero no tiene nada que ver con la altura costura.

Con la alta costura. A la alta costura solo acceden...

Muy pocos. A lo mejor hay 300 clientes

en todo el mundo y estoy exagerando, ¿no?

Lo que me temía. Se me rompe la aguja todo el rato.

Se rompe la aguja, porque lleva pedrería.

Lo más probable es que lo tenga que coser a mano.

No. Ya está. Así y el derecho así.

Uh, estas gafas no me valen.

No puedo enhebrar la aguja, estoy nervios.

Por favor.

Ay, ¿qué me pasa?

Por favor, por favor.

¿Qué me pasa hoy que no me enhebra?

(SUSPIRA)

Tranquila, Margarita, tranquila.

Si voy despacito, la aguja, cuando se pilla la piedra,

como que la mueve y entonces, no la rompe.

Si corro, me la parte.

Ya entiendo yo de dónde viene

lo de que valgan tanto las chaquetitas Chanel. Claro.

Ay, ya.

¿Vuestras piezas solo se hacen a medida

o tienes las clientas alguna opción

de comprar un Prêt-à-porter ya preparado?

Hay, hay. Nosotros lo llamamos demi-couture.

Es la colección base.

Y a partir de ahí se declina una de lujo

en donde hay piezas más comerciales

y hay más de una. Que se hacen... Una producción.

Una producción.

Es verdad que las de demi-couture solo hay una.

Claro. No se hacen más.

Eso es una pieza única. Como el de Raquel.

Es un pieza única. No se ha vuelto a hacer.

La verdad que el premio lo necesito.

Al que más le pega es a mí.

Así que, lo tengo que conseguir, vamos.

Si tengo que morderle la mano a alguien, lo haré.

No me lo puedo creer.

Que la tela no me cose.

Tan alta costura que va a ser, vamos.

¿A que me veo cosiéndolo a mano?

Estáis muy callados. ¿Qué tal vais?

Bien. ¿Y tú? (DAVID) Bien también.

Yo estoy demasiado relajado.

Aprendices... (MARGARITA) Ay, no, por favor.

...se han ido os primeros 45 minutos de la prueba.

¿En serio? Quedan 75 minutos.

¡Ostris! Os recuerdo que el mejor

de esta prueba va a estar una semana trabajando

en el atelier de Alfredo Villalba.

¡Ostras! Otra aguja. No voy a dar para agujas hoy, ¿eh?

Dos. Venga, vamos. Me quedo sin agujas.

Me voy a "jartar" de coser a mano.

En "Maestros de la costura" nos gusta esta pendientes

de los detalles y si a los aprendices les exigimos

que se fije en esas pequeñas cosas que marcan la diferencia,

a vosotros queremos ofrecéroslas

para que estéis al tanto de todo. ¿Cómo podéis hacerlo?

Seguidnos en:

Y tendréistoda la información sobre pruebas, taller,

jueces y aprendices.

No.

Vamos a seguir desde el principio como hemos seguido y punto.

Yo quiero poner en valor que Alexandra viene hoy vestida

de un diseñador español.

Sí. La moda española tiene un toque muy especial.

Es colorido, es pasional y, además, es superfemenino,

ensalza mucho las formas de la mujer.

La española tiene unas formas muy concretas.

Muy específicas. Sí.

Y los diseñadores españoles

saben realzar a la mujer española mejor que nadie.

Este Roberto Diz lo es. Este lo es, sí.

¡Oh!

¿Qué cachondeo es este, tío?

¿Qué te pasa, David?

Es broma.

Va a quedar rara.

Pero no tengo tiempo de ponerme a hacer historias.

Alejandra, ¿en qué momento una estudiante de Derecho Económico

decide que se va a ganar la vida, y de qué manera,

mostrando sus looks a través de las redes

y siendo prescriptora de todas las tendencias?

Yo empecé como una chica normal que iba a la universidad

y enseñaba sus looks.

A partir de ahí he evolucionado

en enseñar un 360 de mi vida también.

Porque a la gente le gusta conocer a la persona que hay detrás

de ese perfil, de ese blog o lo que fuera.

Yo llevo diez años en esta industria que, cuando empecé, no existía.

Y ha evolucionado hasta puntos inimaginables.

Ahora es una industria que genera millones y millones de euros.

Lo que a mí me gusta decir que hago es que comparto contenido

que creamos para promocionar marcas,

no solamente de moda,

sino también de belleza, lifestyle de viaje también.

¿Hay cosas que no te pondrías? Sí, claro.

Yo creo que la clave de que yo siga aquí después de tantos años

es que he sabido decir no a muchos trabajos.

Yo creo que la gente sabe captar a día de hoy cuando algo

que yo puedo llevar no me guste. Y no lo hago, porque se me nota.

Me he enfadado.

He quitado la cremallera muy a lo bestia,

me he cargado un trozo y he dicho: "Ya no puedo ponerla".

Menos mal que he cogido botones.

Margarita.

Hola.

Explícanos cómo ha sido coser esta pedrería, Margarita.

Pues mira, me está costando la misma vida, pero bueno.

Me lo he puesto como un reto. No sé.

A ver, la pedrería pues tiene su...

su intríngulis coserla. Vamos, la estoy cosiendo,

pero vamos, ya he partido tres agujas.

Ay, Caprile, yo cada vez me pongo pruebas más difíciles.

Pero si no te digo nada, Margarita. No sé.

Te hago una información. Que coser pedrería es complicado.

Con mucha presión. Pero ¿qué te pasa?

A ver, mujer.

Que te veo que: "Es que estoy, es que estoy..."

Es que estoy... Con mucha presión, vale. Tranquila.

No lo sé, de verdad.

Es un sentimiento que nunca he tenido.

Yo siempre que me pongo en línea de salida me pongo con seguridad,

entrenado. Y en mi vida soy una persona bastante segura.

Y no sé, si me equivoco, me he equivocado.

Pero yo no sé lo que me pasa.

Y aquí no la tienes. No.

No sientes seguridad. Qué va.

En este trabajo que sepas, y creo que Diego está de acuerdo,

que también hay que poner emoción y corazón.

Mucho.

Me arden las manos de: "A ver si no lo hago bien".

(RÍE)

Tranquila.

Ya. ¿Vale? Mírame a los ojos.

¿Vale? Gracias. Me das mucha seguridad.

Tranquila, Margarita. Gracias.

¿De acuerdo? Vale.

Muchas gracias, de verdad. Me viene bien.

Esa emoción que estás viviendo hoy

quiero que la reflejes en tu prenda.

Venga, vale. ¿Vale?

La verdad que me encuentro superagobiada,

presionada, no sé, hoy no estoy centrada.

Tengo claro lo que quiero, pero muy nerviosa, muy nerviosa.

No sé si es por el noveno programa,

el premio que también van a dar al que gane.

No sé cómo me saldrá la cosa, la verdad.

Brava. Brava.

¿Qué tal? ¿Qué tal?

Hola. Aquí el que puede ser tu mentor.

¡Oh! Es mucha presión.

Yo me he inspirado en los año 20. -Sí.

Como allí los vestidos eran muy austeros,

no tenían nunca escote,

pues quería simular lo que era la figura femenina

y después hacerle un fajín con el resto de la tela.

Recuerda que en los años 20 no se ceñía a cintura.

Ya. En todo caso, en la cadera

era donde apoyaban, ¿no? Igual le quito protagonismo

a lo que es todo esto y le hago algún detalle en los bajos.

Algo hago yo mal.

Algo mal tengo que hacer yo. Esto no es lógico.

A ver si con un botón ya se arregla y a tomar por culo.

¿Cómo vas, David? (DAVID) Mal.

(JOSHUA) Venga, relaja y vente arriba.

No me he atrevido a cortar mucho porque no la quiero destrozar.

Si haces una cosa bonita, no tienes por qué.

Si tú recortas, mira aquí, aquí que tienes...

Sí, el dibujito de aquí. Toda una franja.

Cortas dos y te lo pegas en el bajo.

¿A ti qué te parecería? Una idea muy buena.

La verdad que quizás el bajo quede un poco soso.

Quizá darles menos protagonismo a esta parte de aquí,

que está demasiado marcada.

Pues nada, me pondré a terminar

y a rematar. Ya.

Y este terciopelo, ya podrías haber cogido algo más...

Es que el lujo y yo no estamos muy familiarizados.

El lujo... El alto lujo.

El lujo es tomarse una cervecita en la playa.

También es otro lujo. -(ALGUNOS RÍEN)

Bueno, voy a seguir cosiendo a manita.

Sigue. Muchas gracias.

Gracias. Y tampoco te recrees. Una cosa...

No, ligera. Voy ligera. Ligerita.

Tío, ¿qué hago?

Ya me estoy volviendo majarota. -Venga, que tú tienes mil ideas.

Hazme el favor. -Me vuelvo a caer para abajo.

Tío.

David, ¿qué tal? David.

Hola. -¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Cuéntanos. ¿Qué problema estás teniendo?

Bueno, pues no sé.

Los ojales me han salido tétricos, la cremallera la puse mal

porque no me cosía. Una historia un poco tétrica.

Intento salir del paso.

Estoy haciendo un moulage.

Que nunca había hecho uno y estoy ahí...

Sufriendo. ...jugando.

Es que... Parecía más fácil.

...te has metido en camisas de 11 varas.

Eso es de lo más difícil que hay.

Por eso le decía a Margarita que tenía un talento innato casi.

¿Qué es lo que quieres hacer? Quería como jugar un poco

como con el tornasol que ves.

Y hacer un poco como una rosa. Oh, una rosa.

Entonces, ahora, pues voy a jugar un poco con los volúmenes y tal.

Como si fuese una rosa ella.

¿Sabes? Como ahora hacer así unos pliegues...

Pero ¿esto para cuándo? Ahora.

David, para empezar, si tienes tanto problema con esto,

¿por qué no le pones un tirante y acabas con todos los problemas?

No pretenderás que esto se sostenga por arte de magia, ¿no?

Sin varillas, sin nada.

Sí. La verdad que no se va a sostener.

Ni aunque le pongas cremallera ni botones.

Eso se va a caer.

El concepto de rosa que quieres crear...

no sé, me falta tela ahí. No de larga, porque tienes...

muy larga, peo sí de...

Yo no sé, David, si es mejor que termines el vestido,

escojas un largo. Y ahora, ya, con el sobrante...

Exacto. Te pones aquí a jugar

con... con el dibujo, haciendo una especie de flor.

Pero esto lo tienes que hacer ya, corriendo.

Vale.

En mi mente está clarísimo el vestido.

Lo tengo supervisualizado. Me estoy imaginando yo

en un ático precioso, con vistas increíbles en un restaurante pijo.

Ahora, ya crearlo me está costando un poco.

Venga, venga, vamos, vamos, vamos. Aguanta, aguanta, aguanta.

Venga, por favor.

Que queda muy poquito.

Ea, otra. Otra aguja.

Bueno, la última que me queda.

Aprendices, 30 minutos para terminar la prueba.

¿En serio? ¿Nada más?

Vamos con el martillo a ver.

Begoña. Hola.

Venimos a visitarte con Alexandra.

Encantada. -Te llamas como mi madre.

¿Qué tal, Begoña?

Pues bien. ¿Qué tal va todo?

Estoy haciendo una chaqueta.

Porque tenía esta cosilla aquí que me estaba clavando,

de que... ¿Qué cosilla?

Pues de que no había terminado ninguna chaqueta aquí

y me hacía ilusión.

Pues mira, doble satisfacción. -Porque pienso que la chaqueta

es una prenda muy complicada

y yo creo que merezco hacerla.

¿Te ha faltado algo? Sí, la entretela.

Pero tiene mucho cuerpo, ¿eh?

Chanel las acaba y para que quede el tweed con la caída ideal,

todas llevan una cadenita de oro.

Sí. Que es la que hace como el bajo,

el peso de la chaqueta.

Si hubieses cogido una cadenita... Tengo ca...

¿Qué tienes? Cuando lo vean Caprile y Palomo...

¡Uh! ¡Uh!

No es esto. Es cadena metálica. Sí.

Pero si te sobra tiempo y le haces un guiño,

Caprile y Palomo se desmallan.

Muchísimas gracias, María.

Ánimo, que vas muy bien.

Este prenda, te lo digo así, en bajo,

porque no me quiero emocionar, tiene una pinta...

Muchas gracias. Que espero que no nos defraudes.

Por favor te lo pido. Gracias.

Y una cosa, buena plancha. Gracias.

A María solo le ha faltado decirte: "Y hazla de mi talla".

(ALGUNAS RÍEN) Y creo que va por ahí,

va por ahí. Yo creo que también.

Que Alexandra Pereira, una influencer,

que, según mis hijos, los influencers son cosas de moda,

le guste mi chaqueta clásica,

me ha dado un subidón que para qué contarte.

¿Me la juego o qué?

Pues sí, tía.

Ay, no puedo coser.

Me tiembla todo. Dios.

Oye, qué monada, ¿no?

Joshua. Hola.

Hola.

(JOSHUA) ¿Qué tal?

¿Cómo vas? Hola, encantado. Un besito.

Un beso, guapo.

Este terciopelo, Joshua, muy, muy lujo no es,

sinceramente.

Con los materiales que tenías para elegir...

Yo quería unas lentejuelitas, pero lo que quedaba tenía cristal.

Pero es que el lujo no tiene por qué ser brillo necesariamente.

Ya. Se me ocurrió hacer el vestido muy pegadito,

con sus transparencias

muy elegantes. Cogí brochecitos de cristal para ponerle aquí y aquí.

Y luego, la espalda, la quiero abrir completa.

Y aquí cerrarla.

A veces, el lujo es sencillez también.

Sí. La sencillez. Te iba a decir eso.

Menos es más. Eso es la clave.

Y como ya veo mucha transparencia aquí,

combinación de tejidos, etcétera,

a veces quizá meterle una apertura en la espalda,

es un poquito, no lo sé. Pero eso míralo tú,

es tu vestido.

Tal y como tus otros compañeros creo que han arriesgado un poco,

Joshua, y tú otra vez, de nuevo, estás en tu zona de confort.

Por la tela. En licra.

Ya estas alturas de taller, Joshua, los miedos...

Si habéis llegado aquí, es por algo.

Claro. Tenéis algo especial.

Entonces, aprovecha eso que te hace especial,

explótalo, trabájalo y da un paso adelante.

Joshua, tienes que terminarlo, venga.

Ánimo. -Muchas gracias.

Ánimo. Muchas gracias.

Gracias, Caprile.

Ir a la merecería,

coger a toda prisa una tela,

trabajarla sin saber cómo te va a salir esa tela,

es lo que no me atrevo.

Os vais a cagar todos.

# Porque yo tengo una banda

# de rock and roll. #

Jo con las piedrecitas.

Pensad que estáis en la puerta del atelier Alfredo Villalba.

Os van a recibir para que trabajéis una semana.

Vamos, vamos. Quedan diez minutos

para que lo logréis.

En diez minutos no me da tiempo ni de coña, vamos.

Qué lote de coser a mano, quillo.

¿Ahora vas a hacer la rosa? Sí. Me voy a inventar una cosa.

A ver cómo me queda la... la invención.

Estoy intentándolo por mil maneras y no me sale la rosa.

Entonces, voy a hacer un tipo capita,

que te lo puedes poner en la cintura y también aquí.

Venga, venga, venga, venga, venga.

Ay, Dios.

Tío, los muertos de los frunces.

Brava, por detrás también, por favor.

Esto es muy complicado, Alejandro.

Las telas pesan mucho y me está costando

pillarle el truco a la hora de ponerlas bien en el bajo.

Estoy un poquito, como se dice,

con los huevos aquí.

A lo que llegue, llegué.

No tengo ni ganas de terminarlo.

No te vengas, abajo, Joshua, venga.

Tengo ganas de lanzarlo, te lo digo.

(BRAVA) Joshua, venga.

¿Qué habéis visto en Joshua? Nos preocupa mucho.

La tela es muy básica. Es una tela que no representa le lujo.

No, en absoluto. Y la mezcla que ha hecho

con las transparencias. Que quizá como que se aleja más

del concepto de lujo.

Pero el pobre se le ve con un miedo y una tensión,

que yo creo que le ha superado.

A mí me preocupa mucho que no hayan entendido todavía

el concepto de lo que es un tejido de lujo, ¿no?,

o una buena tela. Que es, al final, la base.

Porque, al final, la cosa más sencilla del mundo

en un buen género la tienes en el armario para toda la vida.

Y cuando más sencillo, mejor.

Qué nerviosa, por favor.

Aprendices,

último minuto. Las prendas tienen que estar sobre maniquí.

Aquí hay una chapuza que madre mía.

Pero mira, ya está.

Y el tiempo de esta prueba termina

en diez, nueve,

ocho,

siete,

seis, cinco,

cuatro,

tres,

dos, uno,

¡tiempo!

¡Me cago en...!

A la mierda la pedrería.

¡Ay, Dios! -Yo estoy contenta con el resultado.

Ante de despedir a Diego y a a Alexandra

me gustaría que digáis qué tal el trabajo de los aprendices.

(ALEXANDRA) Bueno, yo he visto cosas que me han encantado, la verdad.

Desde el cariño, deciros que todos tenéis algo especial

que os hizo llegar aquí, que lo trabajéis,

que arriesguéis, el que no arriesga, no gana.

Y es verdad que so es lo que hace que so superéis

y que lleguéis hasta la final, que está más cerca que nunca.

Así que, todo el ánimo del mundo y todo mi amor

para que podáis llegar a lo más alto.

Muchas gracias. Diego.

Míralos bien, porque uno de los cinco estará en tu casa

una semana trabajando.

Muy bien, encantado. Luego sabremos quién.

¿Qué te gustaría decirnos de lo que ves desde ahí?

Bueno, lo que veo es

cosas que me gustan y cosas que no.

Pero realmente tiene mucho mérito

en dos horas hacer... De la nada crear algo.

La gente tiene que saber que es muy difícil.

Para mí tiene mucho mérito lo que hacen.

Y si es lo que les gusta, se... se...

se junten a esta industria...

complicada.

Pero... pero bueno, muy bonita.

Diego, Alexandra, ha sido un verdadero lujo

teneros en "Maestros de la costura"

parar empezar esta semifinal

que se tan importante para nosotros.

Suerte y volved cuando queráis.

Gracias, Diego, Alexandra.

Aprendices, tengo que pediros

que cojáis vuestros trabajos y os coloquéis aquí

para la valoración de los jueces.

Jopé.

Ay, Dios, qué bonito, Marga.

Precioso.

Esta era la tela que yo quería. -Anda.

Tía, qué bonito.

Yo estoy encantadísima de la vida con mi trabajo.

Estoy plena.

Porque por fin

he acabado lo que quería acabar.

Aprendices, comienza la valoración de los jueces.

La primera será Brava. Brava, por favor.

Brava, ¿crees que esta es una prenda de lujo?

Lujo low cost.

Eso no es compatible, Brava.

Esta prenda...

no tiene nada que ver, o sea se aleja bastante

de la palabra lujo.

El vestido está sin acabar,

l forma no me acaba de convencer.

Los años 20 para mí es una década sagrada,

una década maravillosa.

Y tengo que decir que veo la forma con poca gracia.

Y luego, estas sisas no las he entendido desde el primer momento.

Este bajo con alfileres y demás o no sé...

Vamos a ver, lo que yo he hecho es algo que tú tienes que hacer

de una manera pulcra y minuciosa, dedicándole un tiempo,

irlo encarando bien,

no con alfileres, sino irlo hilvanando,

irlo casando bien. Y es que pesaba tanto...

Entolando, ni encarar ni hilvanar. Entolando.

Entolar. Entolarlo.

Encarar no hay que encarar nada. Hablemos con propiedad, ¿vale?

Yo veo algo bueno,

pues que ha manipulado la pedrería, no la ha aplicado tal cual.

Ha intentado hacer ahí un trabajo, pues como hace la firma Villalba,

de patchwork, en fin, de trabajar un poco,

pues el tejido, darle otra apariencia.

Pero el resultado, Brava, es muy mediocre.

Es como esos disfraces que nos hacíamos nosotros en casa,

pues venga, años 20.

Una tuniquita y...

y cuatro golpes de pedrería.

Aquí, Brava, volvemos al problema un poco de siempre, ¿no?

Es la elección del tejido.

Ese terciopelo elástico da todo, menos lujo.

Sí.

Los años 20 se caracterizan

por siluetas muy básicas,

pero con un trabajo de bordado,

de jaretas, de cortes,

de decoración, un trabajo absolutamente minucioso

que aquí no lo estamos viendo, Brava.

Yo quería y no podía. Me he visto en una de...

El elegir el terciopelo y que fuera elástico

me ha hecho polvo. Ya, Brava,

pero de todas las telas que tenías. Sí, sí, sí.

Sí, de hecho, he elegido... Precisamente, en esta prueba,

tejidos trampa había muy poquitos. Y los habéis cogido.

Y de los pocos que había, patapá.

Pa' mí esto es nuevo y yo lo valoro porque son conceptos

y géneros dentro de la moda donde yo me pierdo mucho.

Yo soy chica de barra de bar.

Entonces, hago todos los cócteles del mundo,

pero me cuesta mucho trabajar al bies.

Sé cómo se hace, pero todavía no tengo las yemas de los dedos

hechas a ese trabajo tan fino

y eso es lo que quiero conseguir estando aquí.

A ver, Margarita, en primer lugar,

tengo que decirte que has elegido muy bien las telas

a diferencia de otros. Menos mal.

Has sido muy rápida al entrar en la mercería,

has dejado atrás a tus compañeros,

has tenido muy buen ojo

y has elegido dos de las mejores telas que había.

Qué bien.

Pero... pero... veo,

bajo mi punto de vista,

que no hay una dirección en este trabajo

como una cosa de allí, otra cosa de allá,

no hay proporción...

Yo la verdad es que hoy he trabajado con mucha presión

que me la he creado yo,

pero la idea es la que quería. Yo te digo, Margarita,

que es una pena que trabajes tanto y tan bien

y que luzca tan poco. Tan poco. Mmm.

El vestido está bien, está perfectamente hecho.

El vivo de terciopelo en la sisa me parece exquisito.

Esto es cómodo,

pero el resultado no está a la altura de tu trabajo.

Por ejemplo, escondes el lazo,

que a mí me sobra. Vale.

Lo metemos aquí así.

¿No crees que así, para empezar? Sí, más bonito.

Es más elegante. Es verdad.

Toda la razón. Y luego, vamos a seguir,

tu talento con el "moulage" es realmente impresionante

y si quieres un cuello,

pues le metes el cuello de su tejido.

Así está más bonito.

Sobre todo, que el tejido del cuello era el malo.

De todas formas, Margarita, te voy a decir,

te he visto dispersa, te he visto emocionada

y con un poquito de tristeza. Inseguridad.

¿Te pasa algo, Margarita? No, no sé.

No me imaginaba nunca estar aquí y yo creo que me estoy presionando.

Siempre he venido diciendo: "Bueno, he llegado hasta aquí, he ganado",

pero como he llegado hasta aquí, quiero llegar hasta la meta

entonces, me siento un poco presionada.

Margarita, mucho ánimo, mucha fuerza

y te queremos ver brillar. Para la próxima, ya veréis.

Uf, con toda la fuerza.

Me gusta arriesgar,

pero ahora estoy en un nivel

que cuando arriesgo, me entra mucho vértigo

porque no sé si al final me va a salir o no.

Entonces, me crea todas estas sensaciones

y estos sentimientos tan nuevos para mí.

Joshua, ¿qué es para ti lo peor y lo mejor de tu vestido?

Bueno, lo peor, sin duda, son los materiales creo yo.

Entré como pollo sin cabeza a la mercería

y creo que... bueno, creo no,

reconozco que ha sido la primera vez que me he bloqueado en la mercería

al ver materiales que no sabía si podía trabajar o no

y yo creo que se apoderó de mí

el miedo de no saber llevar a cabo la idea con otro tipo de tela

y fui a una tela que conocía obviamente.

Que además está repetida.

Sí, exacto.

Joshua, yo también veo cosas buenas en tu vestido.

Hay una originalidad,

hay una inspiración un poco sexi, un poco Gaultier, un poco Versace,

lo puedo meter en ese mundo si me lo quiero llevar al lujo,

pero creo que no has entendido muy bien

que una prenda de lujo

no tiene por qué ser un vestido de alfombra roja.

Una prenda de lujo puede ser un buen abrigo,

una buena chaqueta

un vestido negro para toda la vida, lo más sencillo del mundo.

Se trata del tejido, del terminado, es en lo que estamos insistiendo

y el problema grave aquí está

en que vuelves a tu vestido "stretch",

vuelves al terciopelito, al tul transparente...

Yo estoy siendo yo con lo que sé hacer.

Con lo poco o mucho que sé hacer, estoy siendo yo,

entonces, lo que no voy a hacer es arriesgar muchísimo

hasta tal punto de que no me reconozca ni yo.

Estoy siguiendo mi estilo, lo que hago.

Que gusta, bien, que no, pues habré fallado.

Te ocurre lo mismo que le ha sucedido a Brava.

Que si la tela no es buena,

la confección se resiente. Ya, ya.

Precisamente en estas pruebas que no son de expulsión

es cuando os pedimos, os exigimos

un mínimo de riesgo.

Si no arriesgáis aquí, si no experimentáis aquí,

si no os divertís aquí, ¿cuándo lo vais a hacer?

Queremos ver a ese Joshua que es capaz de coger un tweed

y hacer una prenda. Sabemos que lo sabes hacer.

Reconozco que me da miedo el no llevar a cabo la idea

con otros materiales que no conozca.

No tienes que asustarte porque el miedo es el peor enemigo

en cualquier oficio y en este, muchísimo más.

Pero también hay que saber reconocerlo y hablarlo.

Pero no engañarse y tú te estás engañando.

Te he visto trabajar

y sabes hacer cualquier otro tejido a la perfección.

Sé trabajar muchos tejidos, pero a la hora de estar aquí,

no quiero no presentar... Que no eres atrevido es otra cosa,

pero sí sabes, no te engañes

porque nosotros tres te hemos visto

y eres muy capaz.

Puede ser que llevar tanto tiempo intentando estar aquí

me haya aferrado al miedo de no querer irme

e ir siempre a lo seguro para acertar,

pero por supuesto que me voy a poner las pilas.

Lo voy a intentar

hasta que me digan: "Coge la puerta".

Begoña, la prueba consistía

en hacer una prenda de lujo

y esto es justamente lo que vemos aquí, Begoña.

Es una pasada.

-Estoy contenta.

Normal.

Porque he sido capaz de terminar una chaqueta

y es una cosa que yo tenía aquí y tenía que hacerlo.

¡La he forrado!

(RÍE)

Mira, Begoña, y lo digo un poco para todos,

es fundamental no confundir

una prenda de lujo

con una prenda de fiesta de alfombra roja

que esa prueba ya la hemos hecho.

Pueden ser ambas cosas, no lo niego,

pero son dos categorías diferentes

y creo que eres la única

que ha entendido la prueba o al menos, de todos,

quien mejor la ha entendido.

A ver, vamos a empezar por el corte de la chaqueta,

los acabados de la chaqueta,

o sea, cómo está la chaqueta cortada,

cómo está encarada, cómo está montada la manga,

lleva hombrera, está forrada perfectamente,

cómo está acoplada la manga,

con sus vistas

y por si fuese poco,

yo le había pedido que si le daba tiempo, no tenía cadena metálica,

pero que os hiciese un guiño, como tenía esta fornitura,

como las míticas chaquetas de Chanel

que llevan la cadena metálica... Para aplomar.

...para el bajo, que es como el peso de la americana.

Para aplomar.

Begoña, es que no se te puede pedir más.

Aquí vemos además un claro ejemplo

de lo importante que es elegir una buena tela,

un género tradicional de toda la vida,

un tweed de Chanel precioso

y encima está rebordado y es que es ideal

para el tipo de chaqueta que ha hecho ella.

Es un clásico,

algo que guardas en tu armario que te lo puedes poner

de día, de noche...

Puede ser hasta ¿cómo decís? "Genderless".

"Genderless".

Porque se lo puede poner David con un vaquero

y va a estar guapísimo.

Enhorabuena.

Muchísimas gracias.

Después de la valoración,

voy a ser muy sincera, yo me veo en el taller de Alfredo Villalba.

Ahí cosiendo.

Lo siento, pero me veo.

David, vestido de Palomo, preséntanos tu prenda de lujo.

"Merci".

Voy a quitar la capa porque es un poco tétrica, rápido.

Bueno, ya lo he hecho. Ya ha hecho el "triquitrí".

"Triquitrí".

¿Qué es lo que más te gusta de tu vestido, que vas muy rápido?

La capa no. Pues la capa no, no.

Quería hacer una capa un poco chula.

Era una rosa. Hacer un poco como una rosa,

pero se me ha complicado la vida y más en hacer un "moulage"

porque me he tirado a la piscina,

pero aunque parezca mentira, estoy contento,

porque he aprendido a manejar el "moulage".

No está aquí reflejado,

pero es verdad que he aprendido un montón de esta prueba

y quien no arriesga no gana. Eso.

Es primera prueba de la noche, puedo arriesgar.

Muy bien.

No hay mejor momento para aprender. Muy bien.

Y ahora ya... Nos lo estás vendiendo fenomenal

y eso también es un talento. Bueno.

A primera vista, te puedo decir que le falta acabado, David.

Le faltan remates. Tienes un montón de razón.

Aunque creo que has sabido jugar con la forma,

con el color, con el volumen

para disimular algunos defectillos, que los hay.

Sí.

Se me ha ido mucho el tiempo en unas tonterías

que no sé por qué se me ha ido el tiempo,

en rematar los finales y he hecho unas costuras nuevas superguais.

Nuevas superguais.

Me he inventado unas costuras jugando con el...

Bicolor. Con el bicolor.

Lo has metido para dentro.

Pero luego por atrás... Parece un bies

y es el revés. Efectivamente.

Y he trabajado al bies también.

Yo te reconozco el mérito, David,

que por primera vez has modelado.

Pues sí. Nos gusta muchísimo

ver cómo experimentáis y no miro a nadie

con otras técnicas.

Juegas, te diviertes, disfrutas. Pues sí, he disfrutado un montón.

Tengo que decirte y lo pensamos los tres

que creo que eres el aprendiz

que más ha evolucionado

de los cinco que estáis ahora mismo en este taller.

Gracias, puedes volver a tu sitio.

Soy superjoven, tengo 22 años

y puedo aprender cosiendo otros 22 años más, así que mira.

A no ser que me atropelle un bus. No queremos eso.

¿Necesitáis llevaros las prendas?

Sí.

¿Cuáles? ¿Todas? Nos llevamos todo.

Ya no son tantos.

¿Quieres mi capa? Quiero tu capa.

La tela es muy bonita.

¿Lo tienes bien cogido? Sí, gracias.

(JOSHUA) No es lo que han pedido los jueces,

pero bueno, lo he resuelto con una buena costura y...

y nada, quedaré de los últimos obviamente.

Joshua es una pena que no nos sorprenda en este tipo de pruebas.

Yo creo que conocemos que puede hacer muchas cosas

y que tiene buena técnica,

pero estoy harto de este "stretch". Tiene que arriesgar.

Me decepciona un poco esto.

Pero mira cómo cae, mira qué perfección

al lado del tejido de la Brava. Estamos de acuerdo.

Tiene una técnica impecable. Sí, pero me gustaría verle brillar

en estas pruebas.

(BEGOÑA) Y tú lánzate ya, si te lo están diciendo.

(JOSHUA) Ya, ya, ya,

yo quería la tela de Margarita o la negra que estaba allí,

pero una vez cosí una como esa

y se me rompió 300 agujas de la máquina.

Sí, a mí se me ha roto. -Por el canutillo.

Hay que ir despacito. -Muy despacio.

¿Qué hacemos con Margarita?

Después de la transformación de Palomo, está precioso.

Yo creo que de confección es su mejor trabajo,

pero que tenía demasiada información,

demasiada idea por ahí.

A mí lo que más me molestaba era ese tercer tejido

que sí que notaba que bajaba mucho la calidad de la prenda,

pero bueno, creo que es afinar ese gusto

y entender un poquito mejor las pruebas.

Brava.

Falta trabajo por todas partes.

Ha tenido un mal día,

es que me recuerda a la prueba del primer día.

Ha elegido una tela malísima

que encima ha coincidido con Joshua,

luego ha elegido un maravilloso bordado

que me parece muy bien que lo manipule y lo trabaje

y lo intente hacer suyo, pero es que lo ha masacrado.

Sí.

Es que no hay ninguna de las tres características que hemos dicho

en una prenda de lujo.

Ni buen tejido ni buena textura ni buenos remates.

Métele siempre vivos que queda más rematadito.

Tía, pero no llegaba.

David.

Yo tengo que reconocer que a mí este vestido me hace gracia.

A mí también. Me gusta.

Me parece... Tiene un color precioso,

una tela preciosa y una intención que no es mala,

ahora, yo ya...

Creo que nos aporta unas ideas nuevas y frescas

que no me aportan el resto. María, este estilo es un poco

el estilo por casualidad.

¿Y de nuestra Begoña qué me decís?

Bueno, pues Begoña... Una joyita.

Begoña ha hecho una prenda de lujo. Ha hecho una gran prueba.

Y, sobre todo, lo que me gusta de Begoña

es que podemos poner la prenda del revés

y nos va a gustar igual.

Eso es lo que hace mi madre siempre cuando coge una prueba,

cuando coge una prenda. Esto podría estar a la venta.

Se te da y tenías que hacer una chaqueta vamos,

es que si no, es para pegarte.

Sí, además la tela me pareció ideal.

Cuando la vi, dije: "¡Ah!". -Qué guay, me alegro.

Gracias.

Está prefecta esa chaqueta.

Y de verdad os digo,

creo que es la única que ha entendido la prueba.

Sí, sí, sí.

Pues bueno, yo creo

que para un ranking lo tenemos claro.

En esta prueba sí, no hemos discutido.

Somos amiguitos. Por esta vez sí, María.

Que no sirva de precedente.

El premio se lo tiene que llevar Begoña, ha hecho un prendón.

Es superbonita, yo creo que se habrá inspirado en Chanel

o no sé en qué, pero preciosa, una chaquetita supermona.

Primer veredicto de la semifinal de "Maestros de la costura".

¿Lo tenéis? Sí.

Lo tenemos. Pues adelante, cuando queráis.

Yo voy a empezar por el número tres

y es para una aprendiz que sabemos que puede dar muchísimo más

y que una vez más ha optado por no salir de su zona de confort,

Joshua.

Es un buen puesto, no me quejo. Hombre, un buen puesto no es

y este era un reto para verte brillar y para arriesgar.

Creo en mí, creo en lo que hago

y creo que para empezar de menos cero,

he hecho bastante,

pero sí es cierto que a veces necesito

un empujón que me diga: "Venga, dale, dale duro".

Pues yo voy a entregar el número dos

y es para un aprendiz

que ha estado a un paso de ser el mejor,

aunque se le ha escapado el oro.

Margarita.

Bueno, plata.

Gracias. Has hecho ahí un popurrí

y una mezcla que se distanciaba al lujo

cuando realmente, la materia prima, la base y la sencillez,

el buen corte y la buena confección lo tenías.

Cierto.

Aquí tengo el número cinco.

Es para alguien que ha comenzado con muy buenas intenciones,

pero se ha quedado en eso

y el cinco es para Brava.

Brava, ¿intuías que este número iba a ser el tuyo?

Sí, claro. ¿Sí? Lo tienes claro.

Claro, bueno, una sueña. Bravamente claro.

Una sueña, pero sí, una también tiene que ser realista, ¿no?

Y saber que si te metes en el fango, te manchas

y yo soy experta en mancharme.

Yo he venido a jugármela.

He venido a pasármelo bien,

a descubrirme a mí misma en más aspectos

y lo he dicho siempre, si llego, que sea llena de cicatrices,

que cada cicatriz va a ser una anécdota que tengo que contar,

así que aquí estoy para exponerme.

El mejor en este reto

es el destinatario de este número uno.

Es claramente para el aprendiz

que ha comprendido mejor el concepto de esta prueba,

es decir, el concepto del lujo

y ese aprendiz eres tú claramente, Begoña.

Gracias.

¿Contenta? Muchísimo.

Yo también.

Begoña, miramos tu chaqueta

y vemos perfectamente lo que quiere decir el lujo.

Es clásica, sencilla, es elegante, "timeless",

esto lo tienes para toda la vida

y además está perfectamente confeccionada.

Enhorabuena, de verdad.

Muchas gracias.

Y haber sido la primera en este reto

no solo te otorga este aplauso

y el reconocimiento de todos los que estamos aquí,

sino uno de los primeros grandes premios

que viviremos en estas dos semanas de "Maestros de la costura".

Vas a estar siete días haciendo prácticas

en el atelier Alfredo Villalba.

Enhorabuena, Begoña.

Una persona como yo en un taller así, pues...

que lo voy a aprovechar al máximo.

Cuando vayan a cerrar, voy a decir: "Dame un poquito más".

Lo voy a aprovechar a tope, a tope, a tope.

Por lo tanto, el número cuatro es para ti, David.

¿Crees que es un puesto merecido, David?

Sí,

pero es que estoy contento.

Lo siento, es que estoy contento.

Tu vestido demuestra evolución en estas ocho semanas.

Es moderno, tiene frescura,

pero faltan acabados, falta técnica.

Te queremos ver coser mucho. Vale.

Si Begoña y yo nos fusionáramos, seríamos la caña de España,

mis ideas y su mano, mira, hasta luego, Lucas, o sea, guau.

Tanto a ti, David, como a Brava,

os tengo que recordar que estamos a un paso de la final

y si continuáis por este camino,

os va a costar mucho ser finalistas.

No va a haber ni una prueba sencilla

de aquí a la última que se realice en "Maestros de la costura"

y, desde luego, digna de esa dificultad

será la prueba de equipos a la que nos vamos.

Estamos a solo un paso de la final

y lo celebramos viajando a Sigüenza, Guadalajara

para dejarnos arrastrar por el espíritu medieval

que se respira en sus calles de piedra

y nos adentramos en su espectacular castillo

construido a principios del siglo XII.

Aunque el castillo ha sufrido importantes desperfectos

a lo largo de los años,

aún conserva gran parte de su estructura original

y tras ser reconstruido,

fue nombrado Parador Nacional de Turismo en 1972.

Bienvenidos a Sigüenza.

Con estos muros, os están rodeando ahora mismo 900 años de historia.

Madre mía, casi nada. -Qué maravilla.

Impresiona, ¿verdad? Y tanto.

Que decir que en la Edad Media

solo los reyes y los nobles tenían acceso a la moda,

algunos tejidos y bordados eran auténticas maravillas,

por eso los trajes se convirtieron

en un símbolo de riqueza y de poder.

Cuanto más ostentoso, mejor.

En esa época, todos eran muy Palomo.

Que te lo digan a ti.

En esa época, todos eran muy Palomo.

Tenía que haber nacido ahí,

aunque a lo mejor me hubieran cortado la cabeza.

Has venido, vamos, supersencillo.

Has venido "minimal".

Qué gracioso.

(DAVID) Estoy viendo a Palomo y estoy muerta de envidia

porque me apetece más llevar lo que lleva él.

Hemos traído a una invitada

que es diseñadora textil especialista en trajes medievales.

(Sintonía de "Juego de tronos")

Y además, es investigadora

en la creación de nuevos tejidos sostenibles.

Es española, se llama Arancha Vilas

y es la responsable de la elaboración

de algunos de los trajes más impresionantes

de "Juego de tronos"!

¡Hala!

Arancha. Hola.

Tú has sido responsable de la elaboración

de algunos de los looks más importantes de la serie.

Parte del vestuario de Arya Stark,

que es un personaje cuya maduración va acompañada de ese vestuario.

¿Cuál ha sido el mayor desafío para ti?

¡Me encanta Arya!

-La escala de "Juego de tronos".

El nivel de detalle y la comprensión que tienes que tener del guion

y trabajar junco con el actor para crear el personaje

porque es eso de lo que se trata.

El personaje empieza

por los materiales con los que va vestido

porque los tejidos cuentan quiénes son esos personajes

y los avatares por los que pasan.

Insístelo porque con los materiales y las telas,

tienen un cacao estos chicos...

Lo estáis escuchando, ¿no? Perfectamente.

No es capricho nuestro. Empieza por ahí.

Aparte de todo esto,

yo sé que tú formaste parte del equipo de vestuario

de "María de Escocia", nominada a un Oscar.

¡Ostras!

Explícales a nuestros aprendices

por qué es tan importante

que el vestuario de una serie o de una película

tenga acabaos de alta costura,

que aquí no se pueden hacer trampas.

No, por muchos motivos, una parte técnica,

porque la mirada en televisión y en cine

no es necesariamente a distancia, puede ser muy próxima,

entonces, los acabados son fundamentalmente artesanales

y el nivel de detalle, pero además se trata de crear el personaje,

la veracidad de la historia del personaje

depende del nivel de esos detalles.

Semifinalistas, ¿queréis preguntarle algo a Arancha?

Yo me he quedado sin palabras

porque soy seguidor de "Juego de tronos" y sobre todo de Arya,

es un placer estar frente a ella.

Arancha, nuestros aprendices van a tener que confeccionar hoy

dos trajes medievales. ¿Qué consejos puedes darle?

Que le pongáis mucho cariño.

El valor de lo que hacemos está en el amor

que le ponemos al trabajo que hacemos

y en querer hacerlo cada vez un poquito mejor.

Pues sí.

Arancha, muchísimas gracias. Ánimo, valientes.

Claro que sí.

Por aquí, por favor. Nos vemos en un momento. Gracias.

Aprendices,

esperamos que estéis bien armados para esta prueba por equipos

porque sin ánimo de presionaros,

debemos recordar que estamos en la semifinal

y que una vez termine esta prueba, conoceremos los nombres

de los primeros finalistas

de la tercera edición de "Maestros de la costura".

¡Uf! -Qué guay.

Imagino que no os sorprenderá

que el nivel de exigencia va a ser altísimo.

Lo que sí puede sorprenderos son las normas de esta prueba.

¡Ojú! A ver.

El veredicto va a ser individual.

Otra vez. ¡Ojú! -Nos van a meter en lo mismo.

Y solo vamos a salvar

a los dos mejores.

El resto, a las mazmorras. ¡Vaya! Vamos.

Que le corten la cabeza.

Vamos a formar los equipos.

Begoña y Margarita, vuestros trabajos

fueron los dos mejores en la prueba anterior,

por esa razón seréis jefas de taller.

Madre mía. -Venga.

Begoña, tú hiciste el mejor trabajo,

esa chaqueta de lujo,

por eso vas a tener un privilegio,

pero también vas a tener que tomar una decisión importante.

Sois cinco, habrá un equipo

con mayor número de aprendices que otro.

Puedes elegir o tener el equipo más numeroso

o tener 15 minutos extra de costura en la prueba.

¡Ostras!

Tiene lo suyo. -No sé qué hacer.

Me quedo con los 15 minutos.

Esa es tu decisión y no vas a tener que tomar más.

Menos mal.

Porque la formación de equipos será al azar.

Qué alivio. -Qué bien.

Es un alivio. Gracias.

Begoña, dentro del costurero, hay una bolsa

con los nombres de los aprendices. Vale.

Por favor, sácala.

Como has elegido tener solo un compañero en tu equipo,

necesito que saques únicamente un nombre de esa bolsa.

(JOSHUA) # Chan, chan, chan, chan. #

Falta la paloma mensajera, Raquel.

Pues mira, Joshua. "Mamma mia!".

¡Madre mía! El destino.

(JOSHUA) Yo sentía que iba a ser yo.

No me preguntes por qué,

pero yo sentía que iba a ser mi nombre.

Por lo tanto, los equipos quedan así constituidos:

Joshua y Begoña;

la Brava, Margarita y David.

¿Tú hubieras tomado la decisión de Begoña?

No, yo prefiero la ayuda humana a la ayuda del tiempo personalmente.

Vamos a ver si pensáis lo mismo

cuando sepáis qué vais a tener que hacer.

Mmm.

Caprile, ¿vamos? Venga.

(Música de tensión)

# ¡Pom, pom!

(TARAREA MÚSICA DE TENSIÓN) Sí, sí.

¡Ah! -Qué bonito, ¿no?

-¡Dios, qué bonito!

(BEGOÑA) ¡Qué bonito!

Es precioso, ¿eh? (JOSHUA) ¡Guau!

(BEGOÑA) ¡Qué cosa más bonita!

-¡Uh!

Son preciosos.

Como veis, son dos vestidos típicos de la Baja Edad Media.

Este primero fijaos con las mangas con los rombos dorados,

el brillo, la pechera, los botones dorados,

el forro en seda, el raso verde...

¿No os parece maravilloso? Fantástico, pero para coserlo...

Y el otro vestido, mirad qué maravilla.

Esa pechera con damasco berenjena y dorado

y atentos también al pelo marrón. (MARGARITA) Preciosos, me encantan.

Qué bonitos.

Tengo una noticia buenísima.

A ver. -A ver, cuál es.

No tenéis que hacer los sombreros.

(BEGOÑA) Qué alivio cuando ha dicho que no había que hacer el gorro

porque entonces ya sí que me veo yo en expulsión. Fijo, fijo.

Como en "Maestros de la costura" nos gustan las cosas bien hechas,

con coherencia,

vais a confeccionar estos dos pedazo de trajes

en un taller medieval. No fastidies.

Medieval. -Lo sabía.

"Miedieval".

Os recuerdo que en esa época lejana

había agujas, alfileres...

Sabéis perfectamente que en aquella época

no se había inventado todavía la máquina de coser.

Hay que coser a mano. -Vale, vale.

Hay que coser a mano.

No te rías. Este se mea.

Hay que ver, Caprile,

lo que te gusta asustar a nuestros aprendices.

Como aspiramos a que hagáis una reproducción impresionante,

hemos decidido permitirnos esta licencia histórica.

Menos mal. -Me gustaba lo de coser a mano.

A mí me gustaba.

Así que en los talleres habrá máquinas de coser,

eso sí, serán mecánicas. Vale.

Vais a trabajar

con las máquinas más antiguas que existen en el mercado.

Os hemos traído cuatro joyas de los años 30.

Son una auténtica maravilla. (BEGOÑA) De los años 30, madre mía.

Así que por favor, manejadlas con muchísimo cuidado

porque son piezas de museo.

Qué bonito, qué lujo, eso sí que es un lujo.

¿Eso es un lujo? Es un lujo.

¡No! El lujo es el que vas a tener ahora.

A ver.

Porque por haber sido la segunda mejor clasificada de la prueba,

eliges tú. Puedes elegir.

Ah, el modelito, pues, compis,

¿cuál os gusta, el naranja o el verde?

El naranja parece más fácil.

-Venga. -Es que no lo sé.

¿Tú quieres el verde? -Venga, verde del Betis

y verde de Andalucía.

¿Qué os parece el vestido de damasco para trabajarlo?

-El que quería ella. -Sí, a mí me gusta este.

-Ella quería el naranja.

Somos conscientes de la dificultad de esta prueba.

Vais a tener un poquito más de tiempo

para poder hacer un buen trabajo.

Tendréis que replicar estos dos vestidos

en 150 minutos de tiempo.

Vale.

Por favor, aprovechadlo.

Voy a decir una frase que le va a encantar a Caprile:

"La historia no la escriben los cobardes".

¡Muy bien! ¡Muy bien, Raquel!

¡La historia la escriben los caballeros de la tabla redonda!

¡Ole!

Y ahora, por favor, aprendices,

os pido que cojáis vuestros acericos

y os dirijáis a talleres. Mucha suerte a todos.

¡Armas!

Me estoy jugando ser finalista, tengo que darlo todo y más.

Empezaréis a trabajar vosotros, Joshua y Begoña.

Tendréis 165 minutos en total.

Cuando cumpláis los primeros 15 minutos extra,

comenzaréis a coser vosotros.

¡Y el tiempo para coser del equipo naranja

comienza en tres, dos, uno, ahora!

¡Venga, vamos!

(DAVID) ¡Venga!

¡Venga!

¡Venga, chiscos!

Vamos a cortar. -Esta es la tela.

Vamos a quitar esto.

Esto vamos a hacer todo lo que es el vestido de fuera

que es preciosa. -¡Qué bonita!

Una cosa os voy a decir, los 15 primeros minutos

ellos van a tardar en lo que es organizarse y cortar las telas,

con lo cual, nosotros nos tenemos que organizar superrápido

para ganar ese tiempo.

Yo tengo claro que prefiero más ayuda humana de más manos

que de tiempo, porque si diriges bien al equipo,

creo que es fundamental la ayuda humana.

Vamos a cortar una espalda y luego sacamos la otra, como no va unida.

Perfecto. -La hacemos así.

Venga, trae y así aprovechamos tela

que derrochar tela es muy triste.

Trabajar con esa tela tan bonita, tan bordada, tan elegante,

tan... no sé, tan buena, con tantos metros y tantos metros

y aquellos patrones tan bestias,

debe ser como hacer un vestido de novia,

una sensación igual, de poderío, de belleza,

de a lo grande.

¿Tiro más?

Sí porque se me sale de la mesa.

Venga, ya. -Venga.

Vamos. -¿Centímetro entonces?

Sí, sí. -¿Cuánto dejo abajo?

Unos cinco o seis centímetros. -¿De más?

Cinco o seis, dale seis. -Venga, le voy a dar seis.

-Lleva un bajo contundente para que tenga peso supongo.

-Perfecto.

-Vamos a cortar el delantero que tiene un montón de tablitas.

-Primero lo podemos cortar todo y una vez lo cortemos todo,

ya luego nos ponemos en la máquina.

-Venga, vamos a darle caña, caña, caña.

# La de pescar. #

Para realizar el vestido medieval del equipo naranja,

hay que cortar las piezas del vestido en brocado y tafetán.

Confeccionamos los pliegues de la espalda

y los cosemos al cuerpo.

Unimos las piezas de la espalda por el centro

y añadimos una fila de corchetes como cierre.

Realizamos los pliegues del delantero

y los cosemos al talle.

Rematamos el escote con una vista.

Después, confeccionamos el delantero interior

creando unos pliegues horizontales.

Unimos el delantero interior al cuerpo por las sisas

y los costados.

Cerramos el vestido por los costados y los hombros.

Confeccionamos las mangas

incorporando el tejido de pelo entre el forro y la manga.

Por último, adornamos el escote con una pieza de pelo.

(MARGARITA) Pero bueno, ¿cuánto tiempo llevan?

Se les ve relajados y tranquilos. -Ellos están muy a gusto.

Con 15 minutos más, ya ves.

(BEGOÑA) ¿Te imaginabas hacer un vestido así?

(JOSHUA) Ni por asomo.

(BEGOÑA) Como todo lo que estamos viviendo.

¿No te parece todo una ilusión?

Todavía no me lo creo. -Luego dicen de los ilusionistas.

Me lo dices hace dos años y no te creo.

¿Tú te ves haciendo vestuarios para series?

Yo sí, yo me veo de todas las maneras.

Hay que cortar el trasero. -¡Venga, venga, venga!

¡Tic, tac, tic, tac!

¿Se hace muy largo? Larguísimo.

¿Motivados? Mucho.

¿Asustados? (AMBAS) ¡No!

¡El tiempo comienza en tres, dos, uno,

a coser, equipo verde!

A despejar esto lo primero. -Vamos a organizarnos.

Ir despejando.

Lo importante, cortar los patrones.

David, tú enhebra la máquina. -Vale.

Las dos máquinas. Andrea y yo vamos a ir cortando.

¡Venga!

¡Semifinales ya, qué nervios, por favor!

(BEGOÑA) Pues sí.

¡Quién lo iba a decir, semifinales ya!

-A mí no me lo hubiera dicho nadie.

La única persona que ha apostado por mí

en poder llegar hasta donde he llegado ha sido mi nuera.

David, qué concentrado te veo.

¡Hombre! -¡Hombre!

¡Madre mía, qué canillas más guais!

¡Me encanta esta máquina!

Dame uno de los jaboncillos y te lo marco.

No hace falta, corta y ya está.

Estoy dejando costura. -Sí, sí, vamos a dejarle.

(Música medieval)

Bueno, Raquel, por favor, cuéntales de quién es el vestido.

Pues de Mugler.

Que somos muy fans los tres de Thierry Mugler.

Es espectacular. Es una auténtica joya, Raquel.

Pareces una reina medieval maléfica.

La madre de Blancanieves. Una villana.

La madre de Blancanieves. Como una villana.

Soy un poco Maléfica hoy.

Hablando un poco de la moda medieval.

Moda, moda, moda tal y como la entendemos hoy en día, Raquel,

cambiaba muy lentamente

y lo que podemos entender por moda

era para cuatro elegidos

de las capas más altas de la sociedad.

Lo que sí es muy curioso de la moda medieval

es que el que cortaba era el hombre

y las que cosían eran las mujeres.

Las mujeres no podían acceder

al oficio de sastre, no podían manejar las tijeras.

¿Me podríais orientar

acerca de las dificultades que tiene cada vestido?

Por ejemplo, el del equipo naranja.

Hay un brocado y hay un estampado que es importante casarlo.

Con unos pliegues delanteros que es el centro del traje,

el centro del diseño. Eso es.

Tienen que incorporar el pelo.

Y ese pues es un liso

que a la hora de coser van más tranquilos

de no tener que casar.

Sí, pero el terciopelo es un terciopelo bueno

y es muy delicado de trabajar.

Cuando coses, el terciopelo se te va poco a poco...

Va resbalando sobre la otra pieza. Va resbalando.

Y hay que recordar que el traje marrón

tiene una doble manga. Que va forrada en tafetán, ojo.

Que forrar un terciopelo con tafetán...

Eso es la manga capa.

Son dos vestidos como hemos dicho complejos.

A ver si lo hacen bien

porque si no, esto puede ser maestros del desastre.

De la tortura en vez de la costura. Maestros de la tortura medieval.

(BEGOÑA) "Te tienes que espatarrar". -Espérate.

-Vale.

Es que está tan largo esto aquí.

Dale tú ahí y nos unimos aquí. -Cuidado la mano.

Dame el beso ahí. ¡Un besito!

Qué beso más triste, así no me gusta, yo voy a dártelo.

¡Venga, dale, dale, dale!

Estoy cosiendo hasta sin gafas de los nervios.

Tienes que coser las dos partes pasando por aquí.

Venga. -Toma, coge por ahí.

Oído, cocina.

Vámonos que parezco una viejecita.

Venga, tira pa'lante.

(DAVID) La máquina, cuidado.

(MARGARITA) Es la dificultad añadida que tiene esta prueba.

Para confeccionar

el vestido medieval del equipo verde,

hay que cortar las piezas del patrón

en terciopelo, brocado y tafetán.

Unimos las piezas de la espalda por el centro

y hacemos un dobladillo en la parte del cierre

donde aplicamos dos filas de ojetes.

Fruncimos la espalda por la cintura

sujetando por el interior los pliegues con una cinta.

Realizamos los frunces del delantero del mismo modo.

Unimos delantero y espalda por los hombros y los costados.

Confeccionamos las mangas exteriores

con tafetán y terciopelo

colocando en la costura de unión una tira de pelo.

Cosemos las mangas interiores hasta el codo

y cerramos el resto con ojetes y un cordón.

Unimos ambas mangas por la corona

y las incorporamos al cuerpo.

Rematamos el escote con una vista

y con un cuello de adorno.

Por último, cerramos la espalda con un cordón.

¿Qué tal, equipo naranja? Hola, María.

Buenas, Joshua, Begoña, ¿cómo vais?

Qué preciosidad de tejido. Sí, sí, superbonito.

Estamos casando el delantero con el trasero todos los dibujos.

¡Bueno!

Así nos gusta a nosotros.

Ahora estáis con las mangas. Hay un buen ritmo.

Sí, sí. Hay un buen ritmo.

Solo quedan las mangas. Quiero que aprovechéis.

Begoña. -¿Qué, qué ha pasado?

A mí me gusta aplanar para todo. Sí, sí, sí.

Bien puesto porque si ya empezamos arrugando un poquito de aquí...

Mira, ¿ves lo que está pasando aquí?

No, no puede ser, es que es mucho volumen.

Lo sé. No estoy acostumbrada a trabajar...

Que no venga un error por esto. No lo va a haber.

Lo vamos a intentar.

Ya sabemos que cada medio centímetro que se mueve la tela,

luego va a ser una imperfección. Se refleja.

Estáis haciendo todo a medias. Todo a medias.

Y luego, ir cosiendo a la vez. Sí, no queremos diferenciarnos.

No, no.

Queremos que cada persona se gane su puesto...

Sois las dos "amiguis" costureras medievales.

"Amiguis" costureras medievales me encanta.

Es verdad, ¿de qué te sirve que quieras aplastar a un compañero?

En absoluto, aquí nadie quiere aplastar a nadie.

Bueno, no lo sabemos.

Chicos, no bajéis el ritmo. Muchas gracias.

Metedle caña, sois uno menos. Muchas gracias.

Por favor. Confío en esas manos.

Vamos pa'lante.

Regaladnos hoy una prueba magnífica.

Muchas gracias. -Esperamos hacerlo.

Venga.

¡Ah! -¡Uh!

No puedo ni mirar. ¿Qué ha pasado?

-Que se ha caído un maniquí.

La dama nos la llevamos por delante. -Joder, se me rompe el hilo.

¡Tú sigue, sigue! -A ver.

Vamos a tirar pa'lante. -Vamos. Espérate.

¿Qué tal, equipo verde? ¡Hola!

¿Cómo vais?

Aquí estamos organizando. -Cortando.

¿Habéis asesinado ya a la pobre dama o qué ha pasado?

A ver, un momento, un momento,

¿creéis que podéis cortar así, de verdad,

una prenda de las que estamos trabajando, Margarita?

No, es verdad. Quitas, mirad cómo estáis cortando.

Aquí hay un escalón. Mirad, mirad.

O sea, de verdad, ¿tú te crees que se corta así?

No, eso ha sido al moverlo, al moverlo.

¿Por qué no lo planteáis bien?

Estáis cortando eso así.

La primera parte la hemos hecho con nuestras planchas.

Esto es para cortar esta. Chicas, así no se corta.

Para empezar, en una prenda así... Mirad las arrugas.

Alfileres, por favor, y cortando en el aire aquí un pico.

Es que no es una carnicería, chicas,

es un taller de una semifinal

y no quiero tener que lamentarnos por un mal corte.

Vamos a rectificarlo, que estamos a tiempo.

Hay que reconocerlo. María tiene toda la razón del mundo.

Hemos cortado mal, pero vamos a intentar enmendarlo,

vamos a poner alfileres, que es como hay que hacerlo,

y vamos a ir recortando a ver si lo podemos arreglar,

pero vamos, me han pillado, me han pillado.

No seáis fulleros, que es lo importante.

Por favor, limpieza. Vale, vale.

¿Con qué estás tú ahora? -Con las pinzas,

que me están dando un trabajo que ni te lo imaginas.

Estoy todavía cortando las mangas, son muchos trozos

y me falta la segunda de aquí que me la has movido

y te voy a matar porque ya tenía el hilo cogido.

No me mates porque te quedas solo en la prueba y allá tú.

Voy a correr más hoy... -¡Corre, corre, corre!

¿Te explico? -Sí, pero esto no mueve nada.

Espera, espera. -¡Ahora, ahora!

¡Uh! -Ahora.

¡Voy a salir volando!

Tía, pareces una bruja. -¡Qué bueno!

¡Qué bueno!

Aquella se mea. -Qué bien se lo están pasando.

¡Uy, que me gusta!

¡Ay!

¡Uh, qué gusto!

Mira.

¡Ay, ay, ay, qué bueno!

¡Uy! Ya está.

Voy a cortar el forro. -Vale.

Dime, elige el forro. -El dorado, el doradito.

¿Este? -Sí, que le va a dar glamur.

Pues venga, listo. -Le va a dar glamur.

El delantero está, ¿no?

¿David? -Sí.

Vale, falta solo el frunce.

Mientras haces el frunce, voy a cortar las mangas.

Yo prefiero que hoy vosotros elijáis si queréis coser

o qué queréis hacer. -Aquí está la otra parte.

Voy a ir cortando las mangas.

(MARGARITA) Hoy tengo claro

que el protagonismo se lo quiero dar a Andrea y a David

porque los jueces en la prueba anterior

le hicieron mucho hincapié a ellos dos

de que tenían que esforzarse mucho y lucir.

Es una alegría encontrar muchos nombres españoles

en la producción de "Juego de tronos"

y también una empresa tan importante en España

como es Cornejo, ¿no? Sí, efectivamente.

Es un honor y un placer compartir pantalla y producción

con un referente del vestuario español

como la sastrería Cornejo.

Tenemos que dar las gracias a Cornejo

porque los ochos modelos medievales pertenecen a "Juego de tronos",

han salido en alguna secuencia, en algún escenario

y yo creo que el más representativo es la Guardia de la Noche

y saber que esos trajes se han confeccionado en España.

Fue un trabajo muy divertido

y fue un gran honor trabajar con ellos.

Me fascina como personaje y como vestuario Arya Stark.

El vestuario envejecía con ella.

¿En eso participaste tú?

Sí. Y además, cuando Arya llega a la ciudad

de Braavos y se convierte en una vendedora de ostras,

todo el vestuario son tejidos realizados por mí

con óxidos naturales y óxido de cobre.

Tú como investigadora, porque investigas

el futuro de los tejidos,

¿crees que la sostenibilidad es ahora mismo irrenunciable?

Sí, sí, me parece que es

uno de los pilares en los que tenemos que pensar.

En el futuro, ¿podría haber un tejido

que, si yo lo dejo aquí, se descompone?

Sí, sí. ¿Sin dejar residuo?

Podría volver a la basura y convertirse en compos.

¿Y de qué estará hecho?

De materiales biodegradables.

Pues desde setas... ¿Cómo?

¿Con setas? Se han hecho cueros con setas.

Yo me quedaría hablando contigo hasta mañana.

Pero me gustaría, por favor, que pudieras visitar las mesas

con los jueces, porque a ellos les va a hacer mucha ilusión.

Encantada.

Mi primera vez con una máquina antigua.

-Mueve la ruleta de los pies a la vez. Con mucha suavidad,

te la vas lanzando. Los pies al mismo ritmo.

(JOSHUA) ¡Ah, qué guay!

-Siempre al mismo ritmo. -Me va para atrás a veces.

Tienes que ir cogiendo el ritmo.

-Marga, ¿ya tienes el frunce? -Sí, sí, está hecho.

Vale. -Ahora voy a ver la espalda.

A ver, señorita, que voy a verle la espalda.

¡"Omá"!

Esto tiene una trabajera que te cagas.

No sé si hacerle primero la espalda y luego unirla.

Le tengo que unir la espalda. Necesito eso, venga.

(BRAVA) Te lo corto.

Vas cortando las mangas. -Antes, vamos a trabajar primero

la espalda, porque si no, esto no hay Dios que lo cosa.

(RESOPLA)

Ya tengo la espalda, me voy al delantero.

¿Vale? -Perfecto.

Es que tengo que mirar, pensar, plantear.

Vamos allá, voy a empezar con la pinza de los costados.

Ay, el trono real, aquí. Mira, reina de España.

Cómo pesan estos tejidos.

Aprendices, se acaban de consumir

los primeros 60 minutos de la prueba.

-¿En serio? -"What a fuck?".

Eso significa que os quedan solo 90 minutos

para terminar los vestidos.

¡Ay, madre!

Tú, cose. -¡Ay, qué nervios!

¡Ah!

¡Por favor! -Venga, dale.

(JOSHUA) ¡Voy, voy! -Deja de jugar.

¡Ya me salió, por favor, qué emoción!

Me compro una máquina antigua, porque si voy a hacer ejercicio...

Ya estoy cortando las otras mangas.

Joer, lo que pasa es que, madre mía, se me duerme el brazo.

David está cogiendo muy bien el ritmo.

Bueno. -Para no haberlo hecho nunca.

Te veo hasta relajado. -Por favor,

es que esta máquina se me da mejor que la nueva. O sea,

qué maneje. "Palante y patrás".

Soy la reina de la máquina antigua.

Voy a unir los hombros.

Venga, que yo estoy con las mangas.

Equipo naranja, que vengo... ¿Qué tal lo lleváis?

...con nuestra invitada, Arantza Vilas.

Begoña, ¿vas a acabar en las mazmorras?

Hombre, yo espero que no, Caprile. ¿A ver?

¿Qué es lo que estáis haciendo?

Yo tengo mucha esperanza de que no.

Bueno, yo estaba... Ah, está todo por el suelo.

Disculpen.

¿Tú cómo lo ves, Arantza?

Lo veo precioso. Ah, pensaba que me lo decías a mí.

¿Tú te llamas Arantza ahora? No, no.

Pero explícale a nuestra invitada qué haces.

Hemos cortado las espaldas y el delantero.

Le he hecho todas las pinzas. -Ah, vale.

No tiene mala pinta.

De momento, parece bien.

Bueno, esto no parece que vaya mal.

A ver Joshua con su máquina de coser.

El reto es duro.

¿Crees que vamos a regalar aquí el premio?

Pues no. Joshua, que es la primera vez.

Sí, a pedales, sí. Tú, tan moderno, tan "fashion".

¿Qué va a pensar tu padre cuando te vea?

No lo sé, pero no me digas nada, por favor,

que estoy nervioso.

¿A ver...? Caprile...

Bueno. (BEGOÑA) No te pongas nervioso.

Pero recuerda lo que hablamos antes.

Toma aire y con cariño, porque eso se acaba notando.

Sí, claro. Por supuesto.

El orgullo en el trabajo se acaba notando.

Exacto. Muchas gracias.

Bueno... Gracias.

Lo que a mí no me gusta es este desorden, Begoña.

(BEGOÑA) Sí, no es muy normal.

Ya verás como venga la Inquisición a registrar el taller.

(BEGOÑA, RÍE)

Gracias.

¡Ah!

¡Que lleva forro!

¡Ah! Claro, por eso tenemos este forro.

-¿Qué dices?

Que lleva forro. -Lleva forro todo el vestido.

Con lo que le gusta a Caprile mirar la ropa por dentro

y ver si está bien hecha con su forrito.

Corriendo nos vamos a poner a cortar.

Equipo verde,

que os traigo a nuestra invitada Arantza Vilas.

Si puede atravesar este tsunami.

Te vamos a ir pisando todas las telas y patrones.

-Nos ha cogido justo...

¿Vosotros qué pensáis, que lo de medieval es desorden, caos?

-No, no.

Pero ¿todavía seguís cortando? Es el forro.

¿Qué ha pasado, Brava?

Que nos acabamos de dar cuenta que llevaba forro.

Mira, esto, Arantza, es algo que sucede muy a menudo

y que nosotros nos hartamos de repetir, que gasten

cinco minutos viendo la pieza... Explícaselo.

¿Cuál es el método de trabajo? -Aunque estén los patrones...

Sois tres, el trabajo de equipo es fundamental.

Pues al menos una persona

puede dedicarse a inspeccionar cómo está hecho

y qué necesitáis cortar para cortarlo todo a la vez

y que tengáis un método ordenado. -Totalmente.

¿Sabéis cuál es el riesgo de cortar los forros a destiempo?

¿Lo sabéis? Que puede que no coincidan.

Menos mal.

Lo más seguro. Algo que habéis aprendido.

Y yo te pregunto, Arantza, te pasa esto, que te cortan un terciopelo

por un lado y siete horas después el forro,

¿y qué dices?

No, es que eso no pasa. Ah, eso no pasa, claro.

Por eso estás en "Juego de Tronos".

Y no aquí, que esto no es "Juego de Tronos",

es juego de orinales. ¡Ay, no, Caprile!

Confía en nosotros. A ver, David.

¿Dónde se ha metido este chico? -Está de artesano.

Vamos a ver. Está haciendo los ojetes.

-Está de artesano. Estás haciendo los ojetes.

Sí, de la manga.

¿Has utilizado una máquina así alguna vez?

Bueno, no.

Yo creo que se pone la hembra y el macho.

¡Ah!

Esto, aquí.

"Tachán". Y haces así.

(RÍE) Vamos a ver, David.

Es la primera vez que utilizas un artilugio

que es como de tortura medieval.

Y te traes la manga. Sí.

A pelo. Vale, una prueba.

¿No es mejor traer un retalito de todo ese desperdicio

y hacer una pruebita?

Pues todo el programa, las nueve semanas así,

y erre que erre que erre.

Las telas, no todas van a cortar igual.

Claro. Qué tonto soy, por favor.

Te voy a dar un beso. Lo siento.

¡Ay, que me están mareando! Segunda vez.

Dame unas tijeras, porfa. Así.

El rollo.

Y del rollo. Pero ¿no tienes un retal, criatura de Dios?

¿Qué te pasa? -Sí que tengo.

¿Te has puesto con la manga?

Si no había más que desperdicio.

Y me vas a la pieza.

Es porque voy un poco obcecado.

Venga, a ver.

A ver.

Claro, como no pagáis vosotros el diezmo medieval.

Venga, suerte. Gracias.

Ánimo. -Y velocidad.

Mi miedo es empezar...

Oh, qué rapidez. -Los hombros.

Tú no sabes cómo pesa esto, macho.

Vale, tengo las dos mangas.

Aprendices,

solo quedan 30 minutos para el final.

Ni de coña. No, no, vamos.

David, ayúdame a colocar la tela. Lo primero.

¿No la puedes cortar sola? -Espérate un momento,

que no quiero... Sí, la puedo cortar sola.

Es que quiero que me ayudes a colocar la tela,

que es supergrande. -¿Qué os pasa?

No te preocupes, pisha, haz otra cosa.

No, te ayudo, pero me apetece que estén las mangas terminadas.

¿Te ayudo a cortar una tela en serio? Es que, tía,

si no sé lo que estás haciendo, ¿cómo te voy a ayudar?

Si me dices, te ayudo. Pero si me dices ayúdame

y ya está, pues no te voy a ayudar

porque me siento inútil y no es una prueba para sentirse inútil.

¡Madre mía, las tablas!

¿Qué hago? ¿Qué hago con el bajo? -Redondéalo.

Hazle la forma redondita y a la máquina.

¿Voy cortando la pechera? -Sí, por favor.

Por lo menos que tengamos algo.

¿O voy montando las mangas? -Montando las mangas.

La pechera ya me da igual. -Pero falta lo de David.

David, las mangas, déjalas ya. -Ya le he dicho

que eso era secundario.

(DAVID) Joder, iba a hacer los corchetes.

¿No hacemos corchetes? -No.

Mientras tú haces eso, termino. -Monta la otra manga,

tío. ¿Qué corchetes? Monta las mangas.

Hay que darle al cuello también. -Yo tengo mucho trabajo que hacer

y si David quiere hacer ojetes y no quieres echarnos cuenta,

que haga ojetes.

Antes de que despidamos a Arantza, quiero que nos enseñe

una pequeñísima muestra de sus tesoros, de su trabajo.

Os he traído una muestra muy pequeñita

del desarrollo de los tejidos para los braavos

de "Juego de Tronos",

un prototipo de las gorgueras de los banqueros.

¡Guau!

Son sedas oxidadas con un hierro natural.

Se trata de recrear las condiciones ambientales sobre el tejido

para conseguir exactamente lo mismo que les sucede a los materiales

cuando están a la intemperie.

Mira, mira, claro, cómo pierden.

Y estas son con cobre, con óxido de cobre.

Estas son las pruebas de la chaquetilla de Arya Stark.

Haces que el tejido viaje en el tiempo.

Ay, qué bonito. Es verdad.

¡Claro!

Gracias a vosotros, de verdad.

Te voy a acompañar, ¿vale?

Un besito. Mua.

Muchas gracias, Arantza.

(BEGOÑA) ¿Cómo va?

(JOSHUA) Bien, bien. -Muy bien.

Yo estoy enganchando el pelo con el forro.

O sea, tres, tres piezas.

A ver cómo me queda. (JOSHUA) ¡Dios mío!

(MARGA) Equipo, hay que animarse.

Mira, esto yo no lo puedo montar. -Hala, ya estamos.

Venga, pues ve haciendo otra cosa. -Ven, tío.

Ve cosiendo esto a máquina, toma. -Andrea, tú dale.

Me parece perder el tiempo para filetear todo esto.

David, ¿tú crees que puedes coger todo y...? Toma.

¿Crees que puedes hacerlo todo sin filetearlo? Pues vale.

-Sin parar, David. -Me parece que perdemos el tiempo

con alfileres. -Si eres capaz de hacerlo

sin alfileres, tira. -Yo lo intenté y no pude.

Y más con un pelo de conejo metido entre medias.

Voy a la máquina. -Vale, corre.

¡Ah, espera! -Pero ¿corro contigo?

Sí, conmigo. Venga, vamos.

Vamos. Aprendices,

dos de vosotros se convierten después de esta prueba

en finalistas de "Maestros de la costura".

Cuánta presión, ¿eh?

Y eso va a pasar en 15 minutos.

Cago en la mar, qué barbaridad, tela más dura.

¿Qué hacemos con lo de atrás? -¿Con qué?

Para cerrar el vestido, ¿cremallera o qué?

Corchetes no va a dar tiempo. Cremallera al canto.

(MARGA) Venga, que yo en cuanto termine me pongo con las mangas.

O con lo que necesitéis.

(MARGA) ¿Una ya está? -Pues las coloco, venga.

Yo no sé si esto va a coser porque ¿cuántas telas son esas?

Tres. -Y dos, cinco. ¡Uh!

¿Queda bien? -Sí, sí, sí, sí.

Vale, ahora el cuello. -Superbién.

Como lo llevo planteado. -Todo el borde, ¿no?

Sí. -Bueno, dame, dame.

Y tú, dame la otra manga. -Venga.

Todo el borde, ¿no? -Todo el borde.

Cuidado, que termina en pico.

Venga, pelo, alfileres, todo "palante".

Aquí hay que parar.

Si se te hace burruño, a la otra. -¿A la otra máquina?

Sí. -Venga, vamos.

-Andrea, ¿cómo vas? -Estoy aquí, cosiendo a mano

la florituras del cuello. -Muy bien.

Ahí, a mano. Tenemos que meternos toda la caña del mundo.

Aquí le falta más... -¿Conejo?

Conejo.

Aquí está cosido, que está cosido. Espera.

¡Ah! Esto lo saco yo...

como Joshua que me llamo, vamos.

Venga, corre, la cremallera. -Vamos.

(MARGA) ¿Ya está esa manga? Dámela, si quieres,

y sigues tú con esta. -Vale, me pongo con esta.

Toma.

Nos hemos torcido. -Bueno, pero está puesto.

Perfecto, perfecto. -Cremallera, cremallera.

¡Ay, por favor! -Corre.

Aprendices..., Oh, no...

...últimos cinco minutos.

¿Has puesto la entretela, Andrea?

No, no me da tiempo a plancharla. -Ah, vale.

Hay dos agujas enhebradas ya.

Vale. -Venga.

¡Ay, mira! -¿Qué ha pasado?

¿La costura por fuera? Descose.

¿Descose, a cinco minutos?

Bueno, pues nada, ponlo.

Ay, he cosido mal la puntilla.

Cuidado con las tijeras, Begoña. -Sí, cariño.

¿Cómo se ve, Joshua? -Aquí hay algo...

Hay algo que no sé... -Que no cuadramos bien.

¿Por qué nos queda así? -Si tú no lo sabes, yo tampoco.

La estomaguera nos ha quedado como muy alta.

¡Ostras, no sabemos qué hacer!

Oh, qué pena. -Vamos a hacer una cosa.

Vamos a solucionar, a solucionar. -Qué pena.

No entiendo. -No, no, no tanto, no tanto.

Mira, esto está alto, le vamos a quitar la mitad por lo menos.

Y sacamos la puntilla para fuera.

Sacamos la puntilla para fuera. -Aprovechamos la misma.

Claro, es lo que te digo. -Ahora sí, ahora lo entiendo,

ahora lo entiendo. Vale. -Vale.

Aprendices, escuchadme bien. ¡No!

Entráis en el último minuto de la prueba por equipos de la semifinal

de "Maestros de la costura". Venga.

¡Sesenta segundos!

(BRAVA) Ponedlo en el maniquí. -Colocamos la prenda.

En cuanto diga, yo quito la aguja.

-Vamos a coser la manga a mano.

Está mal puesto. El forro,

que lo he metido mal.

Es que no está metido el forro.

(JOSHUA) Perfecto.

No está metido el forro.

Siete. No está metido.

Ya, ya, ya estoy. Cinco.

Ponlo. Cuatro.

¿Cierra de atrás? Tres, dos.

Espera. Uno.

Tiempo.

¡Uf! -¡Madre mía!

Dame un abrazo, por favor.

Si hoy me convierto en finalista,

me desnudo ahí, delante de los jueces.

(CHICA) Está grabado.

Me da igual, te lo digo en serio. Me quito la ropa.

Aprendices...,

quiero recordaros que en esta prueba el veredicto es individual

y que solo vamos a salvar

a los dos mejores aprendices.

Vamos a pasar a analizar cada uno de los vestidos

y luego ya emitiremos

nuestro veredicto y veremos quiénes son esos dos

que no van a las mazmorras.

Empezaremos con el equipo verde.

Lo primero que hay que decir sobre este vestido

es que es proyecto de vestido, está planteado,

pero no hay un vestido como tal. No, imposible ponérselo.

Este cuello, por llamarlo algo, está hasta cosido a mano,

si no me equivoco.

El frunce tampoco termina de estar centrado ni recto.

Las mangas las habéis puesto del revés,

porque además está aquí el ejemplo perfectamente

de la raja, que viene delante.

Ay, ¿no te habías dado cuenta, Margarita?

Nada, no me he dado cuenta.

Claro, esto es para el movimiento de los brazos.

Esas mangas, que se llaman mangas perdidas, están perdidas,

pero vamos...

Tú sacas el brazo y enseñas la manga interna.

Por eso tienen un tejido tan rico, tan bonito.

La manga derecha no tiene ni manga interna ni está del revés,

ni hay nada.

Está sin coser. Sin montar.

Luego, el bajo,

pues obviamente no está hecho.

Hay un forro aquí, pero lo mismo, es un proyecto.

Un proyecto de forro. Lo hemos cosido más tarde,

pues no se ha terminado. Está sin terminar.

Y ya, bueno, la espalda. No está terminada.

¿Estos son los ojetes que has puesto, David?

Sí, luego ya he visto que no daba tiempo.

Al final me sorprende que hayáis pasado el tiempo

en poner los ojetes de la manga, que son un mero adorno,

que no los de la espalda, que son los que terminan...

Que te cierran. ...para asegurar un poco

que se puede cerrar el vestido.

En fin, un proyecto de vestido. Ay, qué pena.

¿Cómo es posible que. siendo 3 en 150 minutos,

no haya ni una de las partes del vestido terminada,

rematada bien, con buena costura,

buena confección? Nada.

¿Qué os ha pasado?

Creo que la culpa ha sido mía. -No...

Un momento, dejadme hablar.

Bueno, yo era la jefa, entonces creo que la culpa es mía

porque me apetecía que se lucieran ellos.

Me tenía que haber puesto más dura a la hora de dirigirlo.

Un ejemplo, cuando David hablaba de ojetes, decirle que no.

"Trae y vamos 'palante'".

Pero hoy has querido que se lo hiciesen ellos y salir tú.

En la prueba anterior, la despedida fue

hacer mucho hincapié en Brava, David, poneos las pilas.

Digo vamos a tomar decisiones entre los tres,

porque quiero que se vea que los tres tomamos decisiones

y que digan qué no les gusta.

A mí me parece muy bien esto que nos estás contando,

pero también te digo que si a mitad te estás dando cuenta

que la prenda no tira,

tienes que saber hacerte cargo de tu equipo,

y, sobre todo, Margarita, con lo competitiva que tú eres,

es como un suicidio.

Hemos tomado esa mala decisión.

Y David, ¿tú has echado de menos esa jefa de taller?

Mira, a lo mejor hubiésemos necesitado

que hubiese dicho: pum, pum, pum.

Yo, para cualquier cosa que he necesitado,

he recurrido a Margarita y Margarita ha estado. Yo.

Yo no he sentido la falta de un líder, porque cuando he tenido

las dudas que haya tenido he podido recurrir a Margarita.

Bueno, vamos con vosotros, equipo naranja.

Lo primero que quiero saber es qué ha pasado con este escote

y este cuello. -Que nos quedaba para arriba.

Evidentemente ha sido un problema de escotar.

El largo escote no lo habéis controlado.

No lo hemos controlado, no lo hemos hecho.

Y luego el segundo gran problema que yo veo en este vestido,

que es algo también muy curioso que ha pasado esta temporada...,

La talla. ...la talla,

los centímetros de más.

Yo puedo entender que deis medio centímetro, un centímetro,

pero ¿dos tallas más? No lo entiendo.

Y luego una cosa voy a decir.

¿El hombro?

¿Qué tiene esto, 26 de hombro, 20, 12, 18?

Si es que querían vestirse de doña Urraca.

Doña Urraca... No son los 80.

Sí, sí, no, ha habido... ¿Por qué hacéis esto?

Siempre hago el patrón al ras y dejo un centímetro.

A cada pieza un centímetro. Al hombro decido darle seis.

Al costado delantero, otro y medio.

Se te va tres tallas más. Sí.

Algo ha sido eso. Se nota en las tablas.

Están bien hechas de confección, están impecables.

Pero, claro, el volumen es porque tiene tejido de más.

Ahora, igual que os digo esto, os tengo que decir que el resto

me gusta bastante, porque las mangas están

muy bien confeccionadas,

el pelo está bien integrado en la manga,

tiene una confección y una caída perfecta.

Y en este caso,

no os daba tiempo a poner corchetes

y habéis utilizado una cremallera.

Una muy buena prenda para una prueba de semifinal.

Lo único a tener en cuenta, el detalle del escote

y los centímetros de más. Si no fuese por eso,

tendríais una prenda casi perfecta.

Me juego el pase a la final.

Un sueño, un sueño que puede ser que se cumpla.

O no, ya veremos. Pero bueno, estoy contenta, muy contenta.

Teniendo en cuenta la destreza y rapidez que han tenido cosiendo,

teniendo en cuenta los buenos acabados

y la buena disposición para trabajar,

hemos decidido que los dos ganadores de esta prueba,

y por tanto primeros finalistas

de la tercera edición de "Maestros de la costura",

son....

Begoña...

(Aplausos)

Felicidades.

Gracias.

Begoña, te has bloqueado un poquito con el cuello.

Y sigo bloqueada, lo tengo que decir.

Pero da gusto verte coser. Muchas gracias.

Consigues unos magníficos acabados.

Lo das todo en cada prueba.

En fin, que estamos muy orgullosos de que seas la primera finalista

de esta tercera edición. Muchas gracias. Gracias.

Estoy tan contenta, tan feliz y tan agradecida a todos vosotros...

Raquel, tú también te emocionas.

Me emociona porque los veo cambiar mucho

y creo que Begoña está consiguiendo muchísimas más cosas

que solamente coser. Sí.

Este es tu momento.

La verdad que sí, estoy tan contenta.

(RÍE) ¡Eso quería yo, eso!

¡Venga, chicos! ¡Eso!

Un pasito de salsa.

Siento, no sé...,

es muy difícil de explicar, es como...

Como si me hubiera puesto alas y estuviera volando.

Ahora mismo es como si estoy volando.

Bueno, vuelo y no quiero parar de volar.

O sea, es una sensación como de libertad, de felicidad,

de entusiasmo, de...

No sé, es una sensación que...

Que hay que venir para sentirlo.

Bueno, tenemos a una primera finalista, que es Begoña,

y falta uno.

El segundo finalista

de esta tercera edición

de "Maestros de la costura" es...

Joshua. ¡Bien, mi compañero!

¡Bien, bien!

¡Mi compañero, a la final!

¡Muy bien!

(JOSHUA) Estoy superfeliz.

"Maestros de la costura" ha hecho en mí ser más seguro

y no sentirme solo muchas veces cuando coso,

como en la manera con la que empecé. Estar con mis compañeros

y rodeado de todo el equipo, pues es una ayuda.

¿Qué tal?

Supercontento...

Superfeliz.

Joshua, nos alegra muchísimo que en esta prueba

hayas cambiado un poquito la actitud que tenías

en estas últimas pruebas, que te veíamos un poquito...

De bajón total, sí. ...bajito.

A ver, Joshua,

¿qué está pasando por aquí? ¿Qué está pasando?

Tengo como un cúmulo de sensaciones, de todo. Ya sabéis

que me ha costado muchísimo estar aquí

y el programa me está cambiando a la hora de ser más fuerte

y ver también las cosas buenas,

porque también reconozco que soy un poco negativo.

Es 2017, ¿dónde estás?

En el 2017, en el primer "casting",

me enviaron un mensaje: no estaba seleccionado.

Segundo "casting". Al de Madrid.

No sabía si me iban a llamar y yo había comprado el vuelo y me quedé

a las puertas. Y este año supe que el "casting" era tal día,

el día 16, y yo saqué el billete y no me habían llamado.

Pues para nosotros es motivo

de orgullo y muy emocionante saber

que nos has querido tanto durante este tiempo

y que siempre has querido estar aquí.

Y ahora quiero que me digas qué sientes al pensar en ese Joshua

al que no llamaron y el Joshua que es finalista.

Madre mía, es un sueño.

Me da un poco de pena porque lo cierto es que me vine abajo

varias veces, sobre todo el año pasado,

cuando me quedé a las puertas, porque ahora, si no hubiera pasado

este tramo de no haber entrado dos veces seguidas,

no hubiera valorado a la gente que se ha quedado atrás,

las 12 000 personas que han querido entrar y no han podido.

Entonces es como guau, estoy aquí, en la final ya.

Y he estado triste por no poder entrar, pero ahora estoy feliz

por estar aquí. Es como un sentimiento doble.

No sé si me explico.

Y es como una felicidad que tengo.

No sigas, Joshua, porque no...

En fin. Caprile, que estás así

porque no sabías que Joshua te quería tanto desde hace tres años.

Pues igual sí.

Me daba un montón de miedo. Perdón.

¿O es eso o porque Joshua dijo

que, si llegaba a la final, se desnudaba?

Lo dije, dije que si llegaba, me desnudaba.

Pues eso yo no lo sabía. No...

Oye, si fuera por eso, no estaría llorando.

Estaría con una sonrisa de aquí a aquí.

A ti lo que te ha tocado es la parte romántica.

Que una persona luche,

sea perseverante, persiga sus sueños.

María, eso es precioso. Al final es

lo que hacemos nosotros. Eso es.

Porque Arantza hoy nos lo ha dicho,

que si no tenemos amor por este oficio,

si no hacemos las cosas con cariño...

Ay, qué bonito. ¡Ay, ay, Caprile!

Y eso...

Este trabajo es como una esponja. Si no lo coges con amor...,

la prenda lo va a absorber y no va a salir bien.

Begoña, Joshua,

¿os importa abrazar a Caprile?

¡Sí, vamos, yo quiero!

Muchas gracias. Muchas gracias.

Yo, cuando veo a Caprile llorar,

siento que es un hombre que ama la costura al máximo,

que tiene pasión por lo que hace.

Me ha llegado al alma

porque creo que es una persona que ha nacido para la costura,

que viene para la costura, que sueña por la costura

y que se emociona con la costura.

Eso es lo que he sentido con él.

Dos de vosotros vais a llegar

a la final de "Maestros de la costura".

Por lo tanto, es el momento de darlo todo y de no perder

la esperanza.

Todo lo contrario, ahora hay que ir con todas las ganas.

Muchísima suerte. Gracias.

Estoy envidiosa total.

O sea, que envidia, es que no sabes ni qué cara poner.

Es como...

Begoña y Joshua ya son finalistas

de la tercera edición de "Maestros de la costura".

El resto de aprendices,

Margarita, David y Brava,

tienen una última oportunidad para acompañarlos en la gran final.

Ha llegado el momento.

Es ahora o nunca.

Que entren los aprendices.

(Música swing)

(DAVID) ¡Uy, qué traje más bonito!

¡Qué guapa!

(BEGOÑA) ¡Qué bonito ese naranja!

¡Hola!

Buenas noches. Qué bien te queda

un jerseicito pegado. Bueno, Begoña

se ha quitado diez años de encima.

Es una "teenager". -Entrar al taller como finalista...

Se siente ilusión, se siente emoción, se siente

un poco de pánico, un poco de miedo,

pero diría que el 80 % son sensaciones muy buenas,

como volar.

Bienvenidos.

Estaréis muy nerviosos.

Un poco. Voy a hablar primero

con los que están tranquilos.

La nueva Begoña llega a la final de "Maestros de la costura".

Lo has conseguido. Pues sí.

¿En quién estás pensando? Pues ahora mismo estaba pensando

en mí, que me siento reina de mi casa.

Joshua, ¿te lo acabas de creer, que eres finalista,

que vas a estar en la final? No, lo estaba hablando

con Begoña. Son diez programas y en los diez vamos a estar.

Y superguay saber eso también. Por cierto, Joshua,

dijiste que si llegabas a la final te ibas a desnudar en medio

de todos nosotros. No jorobes.

¿Sigue en pie la promesa? -Por supuesto, por supuesto.

Ah, ¿sigue en pie?

Yo me desnudo rapidito. -No, ¿qué dices?

Yo no tardo nada. -(TARAREA)

("You Can Leave Your Hat On")

¡Vamos, uh!

¡Esto es demasiado!

¡Uh!

¡Qué bárbaro!

Bueno, ha hecho lo que más le gusta.

Estamos hartos de verlo en casa.

Para nosotros no es nada nuevo.

-Me he quitado un peso de encima al estar desnudo

y correteando por el plató.

Es como fuera nervios, has hecho algo que no te esperabas hacer

y "palante".

Lo que no puede hacer un finalista de "Maestros de la costura"

es no celebrarlo.

Y ahora vamos a hablar con los otros semifinalistas.

Margarita, termina una prueba tan importante

como la prueba por equipos de la semifinal.

Presentáis un trabajo que está sin terminar y tú, en vez de asumir

la responsabilidad, dices que has dado un paso atrás

para dejar que tus compañeros brillen.

Ayúdame a entender que eso no es cargarle

el mochuelo al de al lado.

Pero es que yo creo que no lo dije así.

O sea, que quedó claro que yo lo que quería desde un principio,

al empezar la prueba, era que ellos brillaran un poco más que yo

por el tema este.

Que luego yo asumo que todo fue mal, pero porque yo dirigí mal,

o sea que para nada pienso que el trabajo estuviera mal hecho,

porque ellos tomaron la iniciativa o ellos hicieron el trabajo.

No, no. -Yo sí lo vería feo

si Marga no hubiese dicho lo de que quería que brilláramos nosotros.

Pero desde primera hora lo estaba diciendo.

Yo creo que si el trabajo hubiese estado bien hecho

hubiese hecho lo mismo. Yo no lo veo mal.

Porque te lo dijo desde el principio.

Dijo: "Quiero que brilléis vosotros, no sé qué".

¿Y tú, Brava?

Opino lo mismo, de hecho fue así, desde el minuto 1.

Nos dijo: "Confío en vosotros". Y depositó mucha confianza

en nosotros.

No supo expresarse bien. Eso debe ser.

O no lo entendimos bien.

Bueno, para eso están las palabras.

Para eso la pregunta de hoy. Nada.

Hoy venimos aquí con fuerza y a darlo todo.

Efectivamente. -Todo el equipo.

Evidentemente, mi equipo, por culpa mía y por culpa de todo,

porque al final somos un equipo,

nos hemos ganado la prueba de expulsión con mayúsculas,

así que ahora, a lucharla.

Pues vamos a ver qué pasa en este reto.

Pero, aprendices,

no quiero que entremos de lleno

en la última prueba de la noche

sin que os fijéis en el supermodelazo

que luce Raquel.

Raquel, haz un paseíllo, por favor.

¡Hostia, Pedrín! Yo, siempre que visto de él,

estoy contenta. ¿Y quién es él?

Me da una alegría... Roberto Diz.

Es alegría. Qué bonito.

Te lo pones y quieres sonreír.

¡Guau! Se nota que la primavera

está ya en el ambiente.

¿O no, Caprile? Sí...

Se aproxima la época de la BBC,

las bodas, bautizos y comuniones. (DAVID) ¡Ay!

¡Qué pereza! Margarita y algunos,

ferias también. Hombre, ahí, buenas.

Y sobre todo bodas, que son los eventos que más trabajo

nos dan a nosotros, sobre todo a diseñadores como Caprile.

De las más de 150 000 bodas que se celebran en España

al año, el 78 % se concentran

en temporada alta, es decir, entre abril y octubre.

Cuando te llega una invitación a casa, te hace mucha ilusión

ir a una boda, pero lo siguiente que piensas es qué me voy a poner.

Hombre...

Dicho esto, vamos con la prueba.

María, ayúdame hoy tú, anda, haz algo.

Ayúdame a descubrir el maniquí.

No puedes vivir sin mí, Palomo. Oye, María hace un montón, ¿eh?

(MARGA) ¡Ay, ay, ay!

Qué bonito.

David, ¿qué te parece?

¿A qué boda te puedes imaginar que puede ir esa invitada?

A una boda un poco aburrida.

(MARGA) Es que me parto. ¿Sí?

(DAVID) Sí, una boda muy tradicional,

en el césped, de ji, ji, ja, ja, de iglesia.

Que no digo que el vestido sea feo.

Estoy diciendo que me aburre.

A ver, fuera polémicas, este vestido,

bueno, sí, pues tiene su aquel. Para gustos, los colores.

Claro. Pero ¿no creéis

que se ha quedado un poquito anticuado, pasadito?

Como dice David, es un poco...

Tristón. Triste.

Muy formal, es muy formal.

¿De verdad en la última prueba de una semifinal

de "Maestros de la costura" pensáis

que vais a tener que confeccionar un vestido de invitada?

A ver si nos van a poner el de la novia.

Pero eso sería muy fácil a estas alturas.

Entonces ¿qué vamos a hacer? Tiene que intervenir

de manera decisiva la imaginación.

Venga, estoy contenta.

A ver, María,

que tú a esto no llegas. A ver.

Pero basta ya de meterte con María.

Palomo, ¿qué te ha hecho María?

Es que Palomo no puede vivir sin mí.

¡Uh, transformación! Transformación.

Aprendices, estos dos vestidos claramente son el mismo vestido.

Sí. Este vestido está confeccionado

a partir de este otro vestido,

que se nos había quedado ya anticuado.

Lo que hemos hecho ha sido rediseñarlo y actualizarlo.

Vale.

Hay años en los que nos invitan a 10 o 12 bodas.

Sí. Y, como comprenderéis,

el presupuesto no da para tanto.

Así que es una buenísima idea y supersostenible, que es algo

en lo que llevamos haciendo hincapié desde el principio,

"customizar" o transformar un vestido...,

como de este a este.

Aprendices,

el último reto de la noche

consiste en rediseñar

y actualizar

un vestido de invitada.

Con un poco de imaginación, creatividad y buena costura,

es posible transformar un traje,

repetirlo y que nadie se dé cuenta,

sobre todo esa cuñada que todas amáis. ¿A que sí?

Qué bueno, qué prueba más guay.

Superguay. A mí me encanta esta prueba.

En esta prueba, nos acompaña un gran amigo.

Él viste a muchísimas novias, a muchas invitadas de boda,

y siempre las sitúa entre las mejor vestidas.

Para muestra, un botón.

¡Un fuerte aplauso para Roberto Diz!

(Música swing)

Querido. Me encanta verte.

(DAVID) Me encanta Roberto Diz.

Cuando ha entrado, he sentido que me caía bien.

No le conozco, pero que me encanta.

Ojalá venga y me dé consejos.

Bienvenido. ¡Gracias!

Háblanos un poco del vestido.

Es de la colección Resort, que se presentó en Ibiza.

Es una cosa divertida, ibicenca,

que alegra, que levanta el espíritu.

Se lo hemos dicho muchas veces a los aprendices.

Un gran creador se distancia, se diferencia

en función de su instinto y de marcar tendencias.

Y eso es lo que hace precisamente Roberto.

Bueno, lo intentamos. Yo lo creo.

¿Cuáles son las claves de tu trabajo?

¿Cuál es tu objetivo cuando te pones a trabajar?

Que la mujer sea libre. Eso, primero.

Yo no me ciño a ninguna tendencia.

No me ciño a ningún comportamiento ni protocolo.

Es un regalo presentarte como Dios manda. Como Dios manda

no quiere decir cumpliendo un protocolo,

sino mostrando lo mejor de ti. Eso es un regalo

que haces a los novios.

¿Hay algún color prohibido para ir a una boda?

El blanco óptico para una boda

hace un poco un feo a la novia.

Pero con que le pongas un botón negro ya no vas de blanco.

A mí personalmente lo que no me gustan son los colores estridentes.

Me gusta que los vestidos... ¿Ese naranja es estridente?

Para mí, este naranja, en Ibiza, no,

pero en los Jerónimos, no te lo recomiendo.

Creo que es más irrespetuoso ir de naranja flúor que de blanco.

Qué fuerte. Porque eres la persona

que van a estar viendo. Los 500, 1000 invitados

van a estar viendo ese naranja flúor.

Roberto, has diseñado una colección cápsula

de diez vestidos con Vicky Berrocal

para su línea Victoria

de vestidos de novia. De novia.

¿Cómo ha surgido esta colaboración?

Los dos nos admiramos mutuamente y era una manera de acercar

el mundo nupcial a un público más amplio.

No todo el mundo se puede permitir hacer un vestido a medida

hecho por un diseñador, que el diseñador te pruebe.

Y esa era una manera un poco de abrir mercado a un público

a quienes les gustaba mucho nuestro trabajo,

pero no tenían acceso a pagar los precios

que a veces cuesta un buen traje hecho a medida.

Aprendices,

imagino que tendréis un montón de ideas

para hacer un maravilloso traje de invitada,

pero os falta un pequeño detalle,

que es conocer la materia prima

con la que vais a trabajar.

Con lo bien que se nos dan los materiales, verás.

Porque en la mercería lo que tenéis son...

vestidos de diferentes épocas

que vais a poder actualizar y rediseñar.

Pura creatividad. ¡Ostras!

Vale.

Bueno, que me estoy emocionando hasta yo.

Te veo creciéndote conforme vas explicando.

Me encantaría coser. Caprile, muy a mi pesar,

porque yo también querría hacer esta prueba, hoy creo

que la prueba es tuya. ¿Me dais permiso?

Sí. Yo no querría, la querría hacer yo.

A ver qué idea se te ocurre.

A ver, a ver qué es lo que encuentro en mercería,

pero yo iría por aquí.

Una especie de babydoll.

Y luego, para entrar en la iglesia, hacer algo por encima,

pero, en función de lo que me encuentre, darle un toque moderno.

Tienen un pintón.

¿Me puedo bajar a mi sitio?

Lorenzo, coserás en la semifinal de "Maestros de la costura".

Por favor, ocupa tu lugar. Un honor.

Venga, vamos, uh.

Me apetece muchísimo coser en esta prueba tan bonita,

que eso cualquiera de nosotros lo hemos hecho en algún momento

de nuestra carrera profesional.

Actualizar un traje, echarle una mano a una hermana o una amiga.

Así que es una prueba muy estimulante.

Aprendices, tenéis que arrancar la prueba bocetando, como siempre.

Os pedimos una primera idea.

Después podéis modificarla en función de lo que encontréis.

Tenéis que entrar en mercería. Tenéis una única oportunidad.

¿Y qué hay en la mercería?

Hay vestidos. ¿Cuántos podéis usar?

Los que queráis.

¡Anda! Podéis combinarlos.

Pero solo hay un número limitado de vestidos.

Es decir, que penséis que sois tres.

Claro, no dejad a los demás sin.

Y no podéis compartirlos.

Tenéis este imperdible, el último

de la tercera temporada a vuestra disposición,

Brava y Margarita,

para pedir la ayuda de Begoña o de Joshua.

Que, tengo que decirlo,

podrían rechazar el ayudaros.

Le parto las piernas.

No. Bueno... (RÍE)

Eso tendría que ser al terminar la prueba.

Debéis firmar la prenda y tenerla en maniquí

antes de que termine el tiempo.

Y, para completar esta prueba,

tenéis 75 minutos de tiempo.

¿Cómo?

¿Todo claro? Sí.

Muchísima suerte a los tres.

La final está ahí, a la vuelta de la prueba

que comienza en tres, dos, uno,

a coser.

Vamos, Caprile.

(GRITA) Corre, David.

Oye, no abuséis. ¡Eh, eh!

Yo también tengo que coser.

¡Joer! ¡Qué chulo!

Me has quitado... Se lo he quitado a Caprile.

Esto para mí.

He cogido tres. ¿Cuántos tenéis? -Dos.

¡Qué arte! Caprile, ¿te lo he quitado? ¡Oh, qué pregunta!

Esto no combina nada.

Mira, me llevo estos dos y que sea lo que Dios quiera.

Mira, ¿quieres...? No.

No, no quiero.

-¡Qué vestidos más feos he cogido!

Es que no me gusta ninguno. O sea, son espantosos.

El vestido azul de Brava es mi color.

En ese color, pone "Serena Winters".

Lo piensas en la cabeza y te viene el color azul.

No puede ser otra idea.

Parece que va uno a las rebajas.

-A ver. -No me complico más.

¿Dónde están las hombreras?

-Marga ha cogido tul.

-Va a ser algo con volumen. -Sí.

Esto era como ir a las rebajas.

Vamos, chicos. -¡Qué bonito el de Brava, el azul!

-Pero el de los lunares con el verde...

(GRUÑE) -¿Rojo con verde no te gusta?

-(GRUÑE)

-He llegado, he visto lunares y lo he pillado.

He visto turquesa y lo he pillado también.

Yo quería el naranjita de Margarita.

La tía ha arramplado con tres.

No con dos, ha arramplado con tres.

Teniendo en cuenta que los dos vestidos no casan entre ellos

ni por asomo,

voy a centrarme más en el negro, a ver cómo...

puedo sacar un vestido más moderno.

"Para hacer una transformación como la del vestido de muestra,

comenzamos retirando el cinturón

y descosiendo los volantes y los tirantes".

"Recortamos la falda

y separamos el sobrante del cuerpo del vestido".

"Creamos una falda más corta

frunciendo la cintura y la unimos al cuerpo".

"Reformamos el escote dándole forma de corazón

y lo rematamos cosiendo con cuidado el tejido y el forro".

"Utilizamos parte de los volantes

para superponerlos sobre el cuerpo

desde la espalda hacia el delantero...

y los unimos a la cintura".

"Otro de los volantes lo usamos para adornar la espalda".

"Recortamos el sobrante de la falda

para confeccionar un lazo que tape las costuras de la cintura".

(BEGOÑA) Me preocupa David. Tiene 75 minutos solo.

Una hora y cuarto. -Muy poco.

-Sí, sí.

Roberto, voy a enseñarte el nuevo libro

del programa. Ideal.

Es un manual completísimo,

con el paso a paso,

con los patrones...

Pensándolo bien, les hubiera venido muy bien tenerlo

para la prueba. Lo tienen, Raquel.

Se lo han regalado.

Sí, pero no en la mesa. No, eso no.

Deberían tenerlo aprendido. Eso sería trampa.

Roberto, tú has sabido siempre que querías dedicarte a la moda.

Y tienes historia familiar.

Sí. Cuéntanos por qué llegas...

Mira, yo diseñé mi primera colección con seis años.

Mi abuela era una gran modista...

y yo recuerdo el "Hola",

ese "Hola" de alta costura. Sí.

Recuerdo a Carolina de Mónaco con un Dior

y me quedé tan prendado de aquella imagen de Carolina de Mónaco

que empecé y no paré.

Lo tienes guardado. Todo guardado.

El zapato, todos los bocetos...

Son totalmente contemporáneos. ¡Qué bonito!

Con las hombreras así. ¡Qué bonito!

Sí, sí.

Pues a mí me gusta lo de la Brava. Mira lo que te digo.

-Ya empezamos.

Tengo una manía con la ventanilla. ¡Ay, madre!

Estoy nervioso.

Roberto, tú no eres sevillano.

Yo soy de Galicia, de Tuy, de Pontevedra.

Pero vives en Sevilla. Vivo en Sevilla hace nueve años.

Y encantado porque creo que el público andaluz

todavía guarda ese sentido de vestirse y arreglarse,

y todavía compra pamelas y todavía tienen ese boato

que en el resto de España se ha ido perdiendo.

Pongámonos en la situación de la boda.

Roberto, te llaman en Sevilla. ¿Por dónde empiezas?

Yo pregunto dónde va a ser, a qué hora va a ser y poco más.

Tampoco haría algo si me pidieran: "Oye, hazme esto".

"Vete donde te lo hacen". Ya.

Yo hago mi trabajo.

Lo difícil es explicarle...

que un vestido bueno es un vestido invisible,

el que va contigo y no se nota.

Hay gente que con un pijama

va increíble. Ideal.

Tengo suerte de tener clientas muy guapas, la verdad,

pero no me cierro a ninguna talla. No, claro.

Muchos piensan que solo vestimos a guapas y delgadas.

Eso sí que está pasado de moda. ¿El qué?

Que el guapo tenga una medida. O sea, no.

Este año hemos hecho... La belleza cambia.

Hemos ampliado talla on line y estoy encantada.

He recibido mensajes. Sí, sí, sí.

Y, al final, es que es llegar a más gente.

Yo creo que la tiranía de aquellos diseñadores,

solo Kate Moss..., Sí, sí.

...se ha pasado de moda,

entre otros, gracias a gente como Palomo.

Él ha hecho que... que...

Totalmente. Un tipo de prenda

muy cerrado a un tipo de belleza

la ha abierto. Totalmente.

Y eso lo consigue gente

que da un paso más, ¿no? Sí.

Lo has hecho increíble. Gracias.

Estamos muy orgullosos y te admiramos mogollón.

-Era una talla 44. ¡Madre mía, qué barbaridad!

Os recuerdo que hay que firmar.

¡Uy, madre mía!

¡Concho, qué lejos estoy hoy de la bordadora!

Cuando acabes, avisa. -Vale, no te avisaré.

Creo que hoy es como la prueba del "tie-dye".

Se puede ir cualquiera porque

los tres tienen creatividad. -Sí.

Aprendices, ya se han ido 30 minutos de la prueba.

Solo quedan 45 minutos para terminar.

Andrea, termino. -Vale.

Venga, Andrea, firma.

Voy, voy.

¡Joder, cómo me tiembla el pulso!

David. ¡Qué susto!

A ver. Estaba concentrado.

Hola. Te presentamos a Roberto.

¿Qué tal? -Encantado.

Yo más.

Eres la persona con la que mejor energía ha venido.

¿Sí? -Tú y Tamara Falcó.

Los que mejor energía. -Soy muy Tamara.

Soy muy Tamara. -¿Sí? Pues mira.

¿Qué estás haciendo?

Pues he cogido un vestido un poco de vieja.

-Sí. -El vestido era así.

-En pico, en corazón. -En pico, sí,

con tirante grueso, y le estoy sacando unas mangas.

Muy bien. -Y, con esto y el forro,

le haré la falda. -Ah, muy bien.

Yo quería ese azul. Pone mi nombre en ese vestido.

Ese color... -¿El turquesa?

A mí este tejido me parece superinteresante.

¿Este? -Si eres capaz de sacar

algo actual, la bomba. -Lo estoy sacando.

A ver. A ver.

Ah, bueno. Ah, bueno, David.

Bueno.

¡Qué alegría! Claro.

Cada vez que venimos... Monísimo.

Sí, hombre. ¡Qué alegrón!, ¿no?

Ahora, me pongo con la falda y ya lo tengo niquelado.

A ver si la saco.

Mucha suerte. Muchas gracias.

No olvides en qué prueba estás. No, no.

Suerte. -No se me olvida, tía.

No es el vestido que yo quería coger,

pero, también te digo, acabo de sacar

el vestido y se han quedado los tres boquiabiertos

por cómo he sacado las mangas y he puesto las costuras

superbién alienadas y todo.

Y yo: "Hola, Roberto".

¡Hombre!

-Voy a hacer una transformación de un vestido rojo...

en un vestido corto y le voy a incluir una manga.

Y, de un vestido de tul, la falda la voy a utilizar

para la sobrefalda que va encima.

El salmón creo que no lo voy a usar al final.

No me viene bien el color, pero lo había cogido por si acaso.

Lo de David me está sorprendiendo. Tiene muy buena pinta.

No me pongáis nervioso, ¿eh?

(RÍE)

No hemos entrado. No tengo el día hoy.

Los trapos me encantan.

Hemos hablado... Esto me encanta, Caprile.

¿Qué vas a hacer? Estoy intrigadísimo.

Pues, mira, me apetecía hacer la idea de un "baby doll".

Me encanta la tela. Muy bien.

Es preciosa.

Y, como he encontrado un camisero con toda la falda tableada,

le voy a dar la vuelta.

La parte de delante la pongo atrás.

Me quedan esos boleritos un poco años 60...,

Ideal.

...abiertos atrás. Ideal.

¡Lo más! Ideal.

Y lo quiero ribetear todo con un terciopelito negro.

El terciopelo me alucina. A mí también.

Es muy bonito.

¿Me queréis dejar coser, por favor?

Era uno de mis favoritos. Pero no nos eches.

Venga. Hemos venido a verte.

Caprile.

Vamos, que estamos deseando ver qué haces.

Siempre que tengo que bajar a coser, me concentro mucho.

Luego vienen esos tarados a molestarte y a decir tonterías.

No te dejan coser.

María es muy pesada porque es muy competitiva

y siempre está ahí chinchando.

Yo quiero acabar y llegar a tiempo

y que quede una cosa bonita.

Lo de Caprile es muy sencillo, pero muy bonito.

-¿Cuánto quedará?

No sé si me va a dar tiempo a hacer lo de la misma tela.

Me da hasta mareo.

Venga, vamos, vamos, vamos.

Venga, chicos. -Podemos.

Gritadnos un poco, venga.

¡Venga, chicos, vamos!

(GRITA) -¡Vamos!

-Eso, eso. -¡Que va la cosa muy bien!

Brava.

-Buenas. A ver.

¿Cómo estás, viendo el panorama?

Pues estoy.

¿Qué has hecho?

Yo he cogido un traje que era...

largo hasta abajo...

y le he modificado el escote con un doble escote y poniéndole...

Yo soy un poco punkarrilla. -Muy bien.

Hace falta punk en la vida. -Lo que he hecho ha sido...

Cuando voy de boda, es importante que se me vean los zapatos.

Muy bien. -Me gasto dinero en zapatos

y me gusta que se me vean. Di que sí, Brava.

Que se vean. Me gustan los zapatos.

Y lo que he hecho ha sido...

darle volumen. -Se nota la tierra.

Y el folclore con volumen... Lo que veo, sin preocuparte,

lo que veo es poca transformación.

Le he cambiado lo de delante. Lo dejo ahí.

Los pechos estaban levantados. Se los he cambiado.

Le he dado el volumen en el pecho.

Pero recuerda que es transformación,

no customización. Claro.

Vale, estoy en ello.

-Todavía tienes tiempo.

Brava, ¿me pasas el azul, por favor?

Menos mal que no lo has tocado.

No, no. Me encanta para mí.

No. Me gusta para mí.

Una cosa, Brava. Dime.

Has cogido este vestido.

Sí. Me encanta el repollo.

No tienes ninguna intención de tocarlo.

No. Y, su vez,

no se lo has dejado a David.

Iba a tocar este primero.

Porque David,

al visitarle..., Sí.

...lo primero que ha dicho... Que quiere este.

Y yo quería uno que tiene Marga. Ya.

Bueno, Brava, a ver qué sale, a ver qué sale.

Todavía estás a tiempo de hacer algo impresionante.

En ello estoy. Yo te digo

que maniquí, que hay que ver las cosas.

-Sí. -Vale.

Estoy en ello, luchando. -De acuerdo.

Dale duro. Gracias.

Palomo me ha dicho que estoy customizando y no transformando.

A mí lo que se me están poniendo son los vellos como escarpias

porque a ver cómo hago para darle lo que él me está pidiendo.

No sé qué hacer ahí.

Me gusta.

¡Guau!

¡Bueno!

¡Qué barbaridad!

Cada día me lo pongo más difícil. El otro día, pedrería y ahora...

varias capas de tul y, encima, con más frunces que nada.

Margarita. ¡Ay!

No te asustes.

Cuando digo el nombre de alguien, se asusta.

Os lo explico. Esto era un vestido largo, ¿vale?

Vale. Con dos tirantes.

Muy bien. -Yo lo he estrechado.

Le he quitado la tiranta y, sobre esta,

le he quitado de abajo, le he puesto una sobremanga.

Y ahora, de este vestido,

he sacado el tul para aprovecharlo

y le pongo una cinturilla... -Una roja.

de la misma tela para ponérsela sobrepuesta.

Muy bien. -Así tiene doble función.

Yo pensaría, si te diera tiempo..., -¿A qué?

...hacer esa manga... -Más...

-...levantada y abullonada. -Sí, si me da tiempo, pero...

Esa manga se queda un poco caída. -Se queda un poco caída.

Déjame este vestido. Está pasando hoy una cosa curiosa.

Sí. O no tan curiosa.

¿Este era el que querías tú, Brava?

¡Ah! ¡Vaya!

No, es que, casualmente..., ¡Ah!

...Brava tiene el que quería David sin tocar,

Margarita tiene el que quería Brava sin tocar.

Hoy ha sido un poco... ¡Vaya!

..."luteo", como decía... Sí.

Esto se llama "secuestro".

Esto es como cuando va uno a las rebajas.

Margarita, con lo que tienes...,

Suerte. ...lo mejor de ti.

Gracias, muchas gracias. -Mucha suerte.

Me ha venido muy bien la visita de Roberto

porque yo tenía la idea de fruncir la manga,

pero, cuando me ha dicho que él ve que esa manga quedaría más bonita

con el frunce, digo: "Tengo claro que voy a hacerla".

¡Venga, venga, venga!

Aprendices,

máxima tensión ahora, máxima concentración.

15 minutos para terminar la prueba previa a la final

de "Maestros de la costura". Venga.

Esta tiene más hombro que yo. ¡Qué barbaridad!

María, yo estoy preocupado por la Brava.

Tenía un vestido base muy bonito. Precioso.

Podía haberlo transformado. Me encantaba.

El trabajo se está yendo a una cosa más de customización

que de transformación. Sí.

Eso no es. Es un añadido,

un tal, un corte...

David ha cogido dos vestidos y ha unido uno con otro, ¿no?

-Que no le entra al maniquí. -¿No le entra?

-Empieza el drama.

¡Ay, mi madre!

A David no le entra en vestido. No.

A ver por arriba.

Me da una angustia...

-Eso es muy angustioso.

A mí me pone nervioso, te lo juro.

Si pone una cremallera...

No tiene tiempo. Si pone una cremallera...

¿Qué hago? No me entra.

Vale, ya está, no entra, me voy.

No hay premio, no hay semana, ni final ni historias.

Y no hay tiempo.

No hay tiempo de ponerme a gestionar una cremallera.

Ese vestido tiene muchos forros e historias

y no le pongo una cremallera porque queda feísimo.

¿Qué hago?

¡Si seré bestia!

¡Ay, pobrecico!

Menos mal que soy una chica superresolutiva

y le voy a hacer una raja y de esa raja nacerá un volumen precioso.

-Parece que entra por arriba. Ahora, ya está.

Le ha entrado.

Venga, David. -Venga, ya lo tienes.

-Este vestido le queda pequeño a estas tías.

¡Ay!

¡Ay, mi niño!

-Begoña, vas a tener que enhebrarme la aguja.

No veo un pijo, vamos. -No te pongas nerviosa.

Entre los nervios

y que no veo... -Venga, David.

Una cosa son los nervios y otra, la vista.

¿Margarita qué está haciendo? ¿Qué idea tiene?

A mí lo que parece interesante de Margarita es la sobrefalda.

Se ha tomado el tiempo para pensar en un vestido transformable.

Y eso es un punto. Sí.

A ver.

Mira, Caprile está ya casi.

-Ya está. Caprile ya lo tiene.

Yo ya estoy.

Pues tráelo, que lo podamos ver.

¡Qué bonito! Es más largo por detrás.

¡Qué bonito!

-¡Por favor, qué bonito!

Abierto por detrás. -¡Qué bonito!

¡Qué bonito! -¡Qué mono!

¡Qué bonito! Esta es la parte de atrás.

Esa es la parte de atrás. ¡Qué bonito!

Me gusta el resultado de mi transformación.

Sobre todo, quería demostrar que en 75 minutos,

si te organizas bien y con una idea definida en la cabeza,

pues puedes hacer una transformación más que aceptable.

Y este yo me lo pondría con un pamelón así negro enorme.

Claro. Ideal.

-Ahora sí le queda bonito.

No quiero decirlo.

Queda un minuto para terminar.

¡Vamos, chicos!

Brava, no te descuides.

-No me desagrada.

Me está quedando más o menos guay, la verdad.

Fuera alfileres, fuera agujas.

Venga, Brava, dale.

Brava ha cosido mucho a mano.

-Vamos, chicos, venga. Vamos.

Termina, Brava.

Y las puertas de la gran final se abren para dos de vosotros

en diez, nueve,

ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres,

dos, uno...

¡Tiempo! Suéltalo, Brava, Brava.

¡Me cago en...!

En el último minuto,

estoy cosiéndole las tirantas al vestido a mano.

Salta el tiempo

y, al soltar el nudo, el nudo no está.

Bueno, es el nudo final.

Espero que no sea muy relevante.

Roberto, no sabes...

cómo nos lo hemos pasado. Yo también, la verdad.

Muy bien. ¡Qué bonito ha sido tenerte!

Gracias. Un placer, de verdad. Ven, mi amor.

Gracias a todos. -A ti.

Muchas gracias. Adiós. Gracias.

¡Guau!

Aprendices, antes de la valoración,

me gustaría que Lorenzo

pudiese explicar a los aprendices que han estado trabajando

cómo ha hecho él su transformación del vestido.

Sí que lo puedo explicar. Es una transformación muy sencilla.

Sencilla. Con la falta tableada,

he hecho un "baby doll".

Además, a las invitadas a una boda,

lo del "baby doll" os viene muy bien

si ese día estáis un poco hinchadas.

Lo de abajo es monísimo.

Y luego, con la parte de arriba del camisero,

le he dado la vuelta.

Monísimo. Muy bonito.

Muy bonito. Y dejo la abertura...

en la parte de atrás.

Y luego, como en las bodas,

al estar sentada en la iglesia, también la espalda es importante,

le he añadido...

un gran lazo de terciopelo negro. ¡Qué bonito!

-¡Qué pasada lo que hizo Caprile!

Ese hombre tiene unas manos de oro

y, en un tiempo récord, ha hecho incluso dos piezas.

Una pasada. Me ha gustado mucho.

Aprendices, cuando Raquel os dijo

que debíais tener en cuenta a vuestros compañeros

a la hora de elegir el vestido,

parece que, bueno, mucho caso no habéis hecho.

Al principio, nos ha dado un poco de pena ver vestidos...

tirados por el suelo, desperdiciados,

pero luego nos hemos dado cuenta

de que quizá todo eso era parte un poco de una estrategia.

No sabemos si los habéis desechado sobre la marcha

o si los habéis cogido

para que no los utilizaran vuestros compañeros.

Pero el caso es que se han quedado intactos dos vestidos

que podrían haber dado mucho juego.

Margarita, por favor, ¿me dejas el tuyo salmón?

Este salmón, que es un vestido precioso,

y...

y este, que no nos puede gustar más.

¿O no, Caprile? Es espectacular.

Ese es lo más.

Margarita, ¿me puedes contar qué ha pasado?

Bueno, cuando yo he ido a la mercería,

con las prisas, lo único que he intentado es ver...

por encima qué vestidos se podían acoplar a mi diseño.

Táctica no tenía de arramplar

porque he mirado que mis compañeros tuvieran también,

más o menos, el mismo número de...

Lo que sí, de tres, he usado dos.

Siento no haber podido usar los tres,

pero no ha sido en absoluto ninguna táctica.

Brava, ¿y en tu caso?

Yo, cuando he llegado,

Margarita ya tenía tres vestidos

y yo he cogido los dos que tenía a mano.

Y digo: "Bueno, combinarlos no los voy a poder combinar".

"Voy a intentar usar uno de los dos".

¿Qué pasa? Pues que el corto tiene mucha tela que es recogida.

Necesitaba más tela

para poder hacer una transformación más visible.

Cogí el forro negro...

para intentarlo, pero, claro, cuando quise plantearlo, no...

no sabía qué hacer, no sabía cómo usarlo

con una tela de forro negra.

Y, con el otro, obviamente, no lo iba a combinar.

Así que me he quedado con el de lunares nada más.

Entre pitos y flautas,

es una pena que uno de los trajes que tenía más posibilidades...

Unos por otros, la casa sin barrer.

Aquí se ha quedado enterito.

Solo sé que me he quedado con dos que no pegaban ni con cola.

Y he cogido forro para ver si podía,

por lo menos, solucionar el...

el no tener tanta materia prima

que fuera combinable entre sí.

Margarita, por favor, ¿nos puedes acercar tu vestido?

El de Margarita es bonito.

Margarita, ¿qué es lo que más te ha costado

al componer este vestido?

Lo que más me ha costado ha sido coser el tul a la cinturilla

porque eran muchos metros para fruncirlos.

La idea de mi vestido es que tenga dos utilidades.

Tenemos un vestido solo...

para, a lo mejor, un cóctel o algo así más...

informal...

y, si quieres ir a una fiesta con más lujo

o una ceremonia más... más de fiesta,

entonces, ya le pondríamos la sobrefalda.

También, la sobrefalda se puede poner con un top

o con una camiseta o como se quiera.

A ver, Margarita, en este vestido hay mucho trabajo.

En la manga, claro, se ven las costuras,

pero es normal porque estás aprovechando una prenda

que ya está hecha.

He intentado coger... Pero el volumen está muy bien.

Este drapeado es bonito.

Lo has llevado todo a un lado.

El escote está perfecto.

Y, sobre todo, has hecho lo que pedíamos,

que es un vestido totalmente nuevo.

Aunque aquí viene... ¡Ay, ay!

...Caprile el gruñón y, Margarita,

¿qué quieres que te diga?

Viendo lo que te has dejado encima de la mesa,

el corpiño, que es maravilloso, y te recuerdo...

el famoso vestido salmón,

sinceramente,

de todo lo que tenías, has ido a trabajar, Margarita,

con lo peor. La verdad es que sí.

Pero las prisas, que yo qué sé... Creo que eso es...

tu punto flaco.

Desaprovechas oportunidades que debes aprender a ver.

Tenéis que ser todos un poco más intuitivos.

Sois muy contenidos.

Gracias, Margarita.

En general, me han dado una valoración más o menos buena

y los consejos que me dan son ciertos.

Me cierro mucho, muchas veces, en una idea fija

que yo tengo de un diseño.

Y, a lo mejor, me faltaba escuchar más a las prendas que había cogido

para hacer otro diseño.

Por favor, Brava.

¿Tu vestido tiene el resultado que esperabas?

Me hubiera gustado haber tenido

más tejido para haber podido jugar mucho más,

pero no ha sido así.

Los cortes del vestido también me dificultaban

a la hora de poder transformarlo y que me quedara una pieza

bien construida y que me viera capaz de construirlo bien.

Brava, sinceramente,

aquí...

no vemos ni actualización...

ni una prenda diferente

ni algo apropiado para ir a una boda mínimamente actual.

Sin prácticamente una intervención.

Yo veo, prácticamente, el traje de antes.

Una especie de volante aquí,

una pedrería en el pecho...

y poco más, Brava,

pero es el mismo vestido.

Es el mismo vestido. Lo sé.

Repito que no tenía más material...

para poder abrir... Pero no necesitas más material

para transformar eso.

Mira, Brava,

aquí tienes unos cortes... Sí.

...que cortas, sacas lunares. Sí.

Metes lunares arriba. Claro.

Haces una capa. Coges tul. Claro.

Lo tenías... Te digo una cosa.

Este era de los más fáciles. Para transformar.

Pero no me he metido. Si... Si...

Has decidido que no era una buena idea.

No me veía capaz de hacerlo.

¿No te veías capaz de hacerlo y no pides el imperdible dorado?

No. No te entiendo.

Eso ya también es un reto personal, sí,

y ya era una cosa para...

para conmigo, la verdad.

Brava, muchas gracias. A ustedes.

Es que necesitaba ya ser capaz de sacar

una individual adelante, pero, obviamente,

tengo un pie fuera.

Espero no tener los dos.

David, ¿qué tipo de invitada a una boda se pondría tu vestido?

Lo he enfocado a una señora mayor.

(RÍE) He cogido los de corte

para una mujer mayor, una mujer que ya no... ¿No?

Y he dicho: "Pues nada, vamos a favorecer todo lo que pueda".

Entonces, he dicho: "A sacar unas mangas".

He pronunciado el escote,

con el forro, he hecho la falda. y, luego, le he hecho aquí un...

volumen. Para cubrir

una deformación que tiene la mujer con la edad, ¿no?

Claro, una asimetría. Una asimetría.

Si en las primeras semanas nos dicen

que ibas a confeccionar un vestido así,

sacando incluso unas mangas,

no nos lo hubiéramos creído.

Tiene sus cosas, pero bueno. Caprile, que el acabado

es discutible.

Bueno.

A ver, David, el burruño este

me imagino que es para tapar algún accidente,

porque no tiene ningún sentido.

Podrías haber hecho una flor,

un no sé qué, un lazo,

o sea, miles de cosas,

pero con una proporción correcta.

Es verdad que de lejos me ha hecho gracia.

Pero de cerca... El volumen es interesante,

pero lo he visto muy alto.

Me ha salido así.

David, los acabados son un poco...

chapucerillos. Sí.

No te coincide ninguna costura,

ni la del costado ni nada. (ASIENTE)

Efectivamente. Pues eso.

Está un poco chapucero. Soy consciente.

¿Estás de acuerdo? Sí, super de acuerdo.

Recuerda que una cosa...

es que estemos contentos contigo, con tu evolución

y con tu trabajo... Ya.

...y otra muy diferente...

es llegar al nivel de costura que se exige

en una semifinal. Ya.

Muchas gracias, David. A vosotros.

Obviamente, tengo miedo porque han dejado caer

que no tengo el nivel para estar en la final.

Pero yo creo que tenemos el 50 % y el 50 % Brava.

Lorenzo, María, Palomo,

¿necesitáis llevaros los trabajos de los aprendices?

Nos llevamos los tres. Sí, los tres.

Adelante.

Tranquila, tranquila, Marga.

Y a vosotros, aprendices, mandiles negros, mandiles blancos,

os pido que esperéis juntos en el probador.

Gracias y suerte.

Gracias. -A ver qué pasa.

-Oye,

reina del arcoíris,

¿cómo que psche? ¿Qué?

Yo que sé. No tengo el nivel. ¡Qué le vamos a hacer!

¿Y yo qué? ¿Eh?

Bueno, ¿qué queréis que os diga?

Yo esto... Nada.

...no lo veo un vestido al nivel de una semifinal, la verdad.

Los talles no están bien,

las dimensiones no están coordinadas.

No tiene mucho sentido.

No tiene la calidad para una semifinal, Palomo.

La verdad es que Margarita

ha entendido la prueba a la perfección.

Sí. Se trataba de esto.

Te puede gustar más, menos,

considerar que tenía prendas mejores o no,

pero ha hecho un buen trabajo... Sí.

...y hay una buena confección. Sí.

Ha transformado. Ha transformado.

Porque Brava es todo lo contrario.

¿Aquí qué ha transformado? No ha entendido la prueba.

¿Qué ha transformado? Tú lo has dicho.

No ha transformado nada. Ha customizado.

Y era uno de los más bonitos en mi opinión.

Con los lunares bordados. Precioso.

Con más posibilidades. Es que la tela era preciosa.

Yo tengo, la verdad, alguna duda.

Yo lo tengo muy complicad porque hay dos

que claramente no se merecen ganar la prueba de hoy.

Si yo vuelvo...

Vamos a ver, esto ya es una cosa personal.

Está claro. -Yo te respeto.

Pero yo hubiera dicho...: -No me arrepiento.

..."Me la juego y es mi orgullo".

Pero hablamos de pasar a la final, tía, que es muy fuerte.

Ahí viene, ahí viene. -Viene Raquel.

Suerte, chicos.

Brava, David, Margarita, ¿estáis preparados?

-Sí. -¡Qué remedio!

Venga. -Suerte.

Suerte, suerte, David.

¡Ay, Dios!

¡Ay!

Margarita, por favor.

Con los tres vestidos que has cogido en la mercería,

podrías haber hecho cualquier cosa...

porque ofrecían mil millones de posibilidades.

Es verdad que tu vestido está bastante bien, está correcto.

Pero lo que nos pasa contigo, Margarita,

es que siempre esperamos un poco más de ti,

bastante más de ti.

He puesto todo el cariño del mundo.

Y, como para mí era tan importante

esta última prueba, yo lo he dado todo,

sinceramente.

Margarita, acompáñame, por favor.

Brava, por favor.

Brava, ¿piensas que con este traje llegas a la final? Explícame.

No lo sé. Creo que le falta...

para ser un sí rotundo.

En tu vestido, no hay transformación.

Se trata de una customización.

Si tú te pones en una boda este vestido

y, tras unos meses, te vuelves a poner el vestido transformado,

todo el mundo se va a dar cuenta

de que es el mismo. Sí.

Por otro lado, no has sabido ver que tu vestido de por sí

ya tenía demasiada información.

Y tú, en vez de transformarla y cambiarla o moverla,

lo que has hecho ha sido añadir.

¿Estás de acuerdo? Sí.

Sí. Brava, ven aquí, por favor.

La segunda vez que estoy aquí.

David, ven aquí, por favor.

David, dime sinceramente, ¿qué crees que merece tu vestido?

A ver, obviamente, no es un vestidazo.

Tengo que decirte que, en fin,

las intenciones eran buenas...,

Sí. ...pero todas...

se han quedado por el camino.

Nos lo habéis puesto muy complicado en este veredicto,

muchísimo. Pues me alegro.

Ah, te alegra. Mira qué bien.

Nos lo habéis puesto complicado...

Ah, vale. ...no por el buen nivel,

sino porque no habéis entendido la prueba y, bueno, los trabajos...

para un programa 9 me parecen un poco flojitos.

David, únete...

Al equipo. ...a tus compañeras.

Aprendices,

sabemos que es muy duro quedarse a las puertas de la final.

¡Hombre!

Pero, desgraciadamente, solo puede haber

cuatro finalistas.

Así son las normas de este taller.

Por lo tanto, el aprendiz...

que no continúa...

en "Maestros de la costura"...

es...

Brava.

¡Anda!

¡Ay!

¡Ay! -¡Pobrecita!

-Da coraje porque piensas:

"Si hubiera cogido el imperdible, hubiera llegado".

Pero llegar con Marga

y con David, que lo he tenido intentado darle...

todo lo que yo tengo y ver que...

que ha llegado...

¡Jope! Es que es mucho. Eso es mucho.

Brava, ¿quieres decirles algo a los jueces?

Es el momento. Sí, claro.

Gracias, gracias, gracias.

Muchísimas gracias...

por este pistoletazo de salida.

Gracias por recordarme por qué empecé haciendo esto.

Esto no lo entiende la gente si se lo cuentas.

Esto hay que vivirlo.

Y yo no quería venir...

y, después, no me he querido ir.

Pobrecita mía.

Te voy a quitar el filtro para que te despidas de ellos, venga.

Encantadísima, Lorenzo. Brava, bonita.

Ya veremos el proyecto. No tengo trabajo fuera.

No, qué coño, nos vamos a ir a ver a la Rosalía cuando salgas.

(RÍE)

-¡Qué rabia! Creo que ha sido gracias a ella que he llegado aquí.

Ella siempre ha confiado en mí y ha estado ahí pi, pi, pi, pi, pi.

Yo, sin ella, me hubiese caído la cuarta semana.

¿Nos vamos? Sí, claro.

¿Estás preparada? Sí.

Te espera la calle. Me esperan cosas.

Te espera tu calle. Lo bueno viene ahora, ya verás.

No, lo bueno no viene ahora,

ahora viene lo duro y lo interesante.

Ahora viene la guerra. Viene la vida.

Ahora viene la verdad. Viene la guerra.

Y esto ha sido como una preparación para esa guerra.

Eso es. Vas a notar...

cómo... ¡Ay!

Os quiero. Despídete, mi amor.

Tú haz lo que quieras.

¡Ay! Te como el corazón, cachorro.

¡Ay!

Es muy linda.

Tengo sentimientos encontrados.

No por mí, porque he llegado,

pero me da muchísima pena haber dejado atrás

a una de las personas que más me ha enseñado

y una de las compañeras más fieles, más lindas... ¿Qué más quiero?

Amor, ha sido una suerte tenerte.

Con esa garra, con esas ganas, con ese carácter, mi vida,

es que no podrías llamarte de otra manera.

Debes dejar tu acerico, debes dejar tu mandil

y debes coger la máquina de coser.

¿Lista? Sí.

Lo digo completo.

¡Andrea la Brava...

abandona el taller de "Maestros de la costura"!

¡Ahí, guapa!

Hacedlo bien, pichas, hacedlo bien. -¡"Pichas"!

Vine aquí trabajando sola, haciendo las cosas sola...

y me ha encantado hacer este camino acompañada.

Eso es amor.

Y eso también pues...

es "Maestros de la costura".

Aprendices, queremos deciros...

que, oficialmente, ya sois...

los finalistas de la tercera edición...

de "Maestros de la costura".

Ya tenemos a los cuatro finalistas de la tercera edición

de "Maestros de la costura".

Va a ser una final reñidísima.

No os la perdáis. Os estaremos esperando.

Y, si queréis entrar en materia, ya sabéis cómo hacerlo,

porque coser y cantar todo es empezar.

¡Ay, que me quiero quitar los zapatos! (GRITA)

(GRITA)

¡Que estáis aquí! ¡Qué fuerte!

¡Qué bien!

(Africando "La vie en rose")

Bienvenidos al gran duelo final de "Maestros de la costura".

Vámonos.

Va a estar muy reñida la cosa.

¡Qué nervios!

Tacataca, tacatá.

Os van a acompañar

Ainhoa Arteta..., ¡Hola!

...María Esteve y Terremoto.

Preparados, listos...

Estamos en la prueba de la final ¿y esto es un corsé?

Esto es una boñiga.

Siempre está así.

¿Quién me manda a mí meterme en estos saraos?

Es una gran suerte tener esta noche aquí

a Carolina Herrera.

¡Madre mía!

Estoy muy saturado.

Esto es una final. Hay que luchar y pelear.

¿Creías que era coser y cantar?

Todo es empezar, pero no terminar. ¿Tiras la toalla?

El aprendiz que ha ganado la tercera edición...

de "Maestros de la costura" es...

¡Dios mío!

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Programa 9

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Maestros de la costura 3 - Programa 9

23 mar 2020

Maestros de la Costura encara la recta final. En el primer reto confeccionan una prenda de lujo según las directrices de Diego Villalba, de Alfredo Villalba Atelier. Además, cuentan con los consejos de la influencer Alexandra Pereira, pionera en los blogs de moda españoles y creadora de la firma Lovely Pepa Collection.

En la prueba de exteriores, los aprendices viajan al pasado. Se empapan del espíritu medieval en el Parador Nacional de Turismo de Sigüenza (Guadalajara). Tendrán el privilegio de convertirse en los costureros de la Corte de Castilla y confeccionar el vestuario de dos damas de la nobleza.
La diseñadora gallega Arantza Vilas, encargada del vestuario de 'Juego de Tronos', les da los consejos necesarios para superar el reto.

El jurado pone a prueba la imaginación y la creatividad de los mandiles negros y les reta a rediseñar o actualizar un vestido de invitada de boda. Un ejercicio para animar a los espectadores a renovar el armario y dar un segundo uso a las prendas que no se utilizan. El diseñador Roberto Diz da algunos consejos. Incluso Lorenzo Caprile participa en este reto.

ver más sobre "Maestros de la costura 3 - Programa 9" ver menos sobre "Maestros de la costura 3 - Programa 9"
Programas completos (9)
Clips

Los últimos 149 programas de Maestros de la costura 3

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Clara

    Programa apasionante, muy buena producción y qué decir del jurado y la encantadora conductora. Un lujo los lugares que visitan como ese castillo medieval; un privilegio para los participantes que puedan conocer personalidades del gran diseño de la moda y la cultura. Felicitaciones semifinalistas y finalistas, ojalá lean mi comentario. Bendiciones en estos días tan difíciles de cuarentena. Dios quiera que pronto pase. Saludos desde Corrientes, ciudad, Argentina.

    pasado miércoles