www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5548674
Para todos los públicos Maestros de la costura 3 - Programa 10 Final - ver ahora
Transcripción completa

El primer reto de la noche

consiste en confeccionar

una prenda de lujo.

El mejor en este reto eres tú, claramente, Begoña.

Enhorabuena, de verdad. (BEGOÑA) Muchas gracias.

¡Oh!

Qué bonito, ¿no?

Vais a confeccionar estos dos trajes

en un taller medieval.

¡Ay, mi madre! Mi primera vez con una máquina antigua.

¡Uh!

Voy a salir volando.

Los dos ganadores de esta prueba

y, por tanto, primeros finalistas son:

¡Begoña y Joshua!

¡Bien!

¡Mi compañero!

Vais a tener que rediseñar

un vestido de invitada.

Tiempo. Suéltalo, suéltalo, Brava.

¡Me cago en...!

El aprendiz

que no continúa en "Maestros de la costura"

es Brava.

Anda.

Sois finalistas de "Maestros de la costura".

(Edith Piaf "La vie en rose")

Buenas noches y bienvenidos a la gran final

de "Maestros de la costura".

Arrancamos con cuatro finalistas.

Margarita, David,

Begoña y Joshua.

Y solo uno de ellos será el ganador

de esta tercera edición.

Y con eso cambiará su vida

y su futuro en el mundo de la moda.

Yo acabo de verlos pasar.

Y están muy, muy nerviosos.

Que entren ya los aprendices.

Hala, toda mi ropa. -Ay, mi madre.

Qué guay. -Ay, nuestra ropa.

Que me vais a emocionar.

Ay, qué ilusión.

Ay, nuestra ropa.

Pues sí que hemos trabajado, ¿eh? Hemos hecho cositas.

La verdad es que sí. Qué buenos recuerdos.

La verdad, me emociono.

Han sido tantos recuerdos y tan bien que lo hemos pasado

y tanto que he llorado. He llorado.

Aprendices, bienvenidos a la gran final de "Maestros de la costura".

¡Bien!

Qué guay.

Qué emoción, Raquel.

Ay, qué bueno. Enhorabuena a los cuatro

por haber llegado a la final.

No es casualidad que estéis aquí.

Es vuestro trabajo y vuestra impresionante evolución

lo que os ha traído hasta aquí.

A lo largo de estas 10 semanas

os hemos visto crecer en la costura

y os hemos visto crecer en lo personal.

Sí. También. Y os tengo que decir

que ha sido un auténtico placer.

Ay, qué bonito. Gracias.

Fijaos en vuestros trabajos.

Nosotros, hoy, lo analizábamos.

Uy, qué de historias. Recordábamos momentos, nervios...,

el tembleque de Begoña,

David que no llegaba...

(RÍE)

Begoña, no te hagas la tonta, que está la falda de culo gallina ahí.

(BEGOÑA) La primera. No, no.

La primera. (RÍE)

Que parece que no quieres mirar para no verla, pero está ahí.

En ese burrito hay nueve semanas de mi vida.

Y...

mucha ilusión, mucho amor...,

muchos nervios,

mucha emoción.

Dentro de nada le estáis haciendo un vestido a Raquel,

como este impresionante que llevas hoy, que es de Caprile.

Yo tampoco la he visto más guapa jamás.

Raquel, que lo luce todo fenomenal.

Yo ese vestido lo vi cuando fuimos a ver el taller de Caprile

cómo lo estaban haciendo.

Y, ahora, vérselo puesto a Raquel es una maravilla.

Qué movimiento, qué todo.

No sé si puede respirar muy a gusto ella.

Pero, oye, está guapísima.

Yo para estar así de guapa me daría igual no respirar.

Margarita, ¿quieres ganar?

Por supuesto.

Sí. Porque tú decías: "Mi meta era, mi meta es la final".

¿Sigue siendo? Mi meta es la final.

Ahora, quiero el pódium.

Y si es el oro, mejor.

David, a ti te hemos visto sufrir y disfrutar a partes iguales.

Totalmente.

¿De qué has aprendido más, David, de costura o de emociones?

Uf, pues de las dos cosas por igual, ¿eh?

Ahora veía y digo: "Esa falda la haría yo genial".

Estoy flipando con lo mal que lo hacía. (RÍE)

La mejor experiencia que he vivido en mi vida.

Y yo lo que quería era vivirlo todo. Yo tengo un poquillo de "fomo",

que "fomo" es miedo a perderte cosas.

Entonces, yo quería irme el último de aquí.

Y es lo que estoy haciendo.

Begoña, ¿cuál crees tú que ha sido tu secreto para llegar a la final?

(BEGOÑA) Amor por la costura.

Y estoy tan agradecida de haber tenido esta oportunidad para...

amarla más, ¿no? Y bueno, y que...

que quiero coser, que quiero coser.

Y, Joshua, ¿qué vas a echar de menos

de este taller cuando salgas de aquí?

Tengo la sensación de querer salir y ver a mi gente,

pero ya como que estoy echando en falta

lo que echaré en falta la semana que viene,

porque no me quiero desprender de esto.

Y lo estoy intentando disfrutar al máximo.

Y me quedo con lo que me dijo mi padre hace dos días:

"Pase lo que pase, has llegado a la final. Y para mí

eres mi ganador". Y yo con eso me quedo.

Antes de nada,

os voy a enseñar por lo que vais a luchar

en esta prueba.

(DAVID) ¡Hala!

(MARGARITA) Ay, ay, ay.

Madre mía, Begoña.

Si pudieras cambiar tu chaqueta de cocina

por esa bata... Dan ganas de correr por el pasillo, cogerla y decir:

"Lo siento, pero ya es mía".

Impresiona, ¿eh?

Pues sí, la verdad que sí. ¿A quién le impresiona más?

Yo ya me imagino con ella puesta.

Así que, imagínate.

A ver, más que nada por vosotros, que me va a quedar mejor a mí.

David, pero tiene forma de mujer esa bata, no te hombre.

Perfecto. Mejor. -Así, un poquito entalladita. (RÍE)

Los sueños, sueños son.

Y alguna vez he soñado

cómo puedo estar yo vestida con esa bata blanca

y levantando el maniquí de oro.

Hasta el peinado y que me iba a poner para salir bonita en la foto.

Hay un segunda bata blanca

esperando para el ganador de la prueba por equipos.

Con esas dos batas tendremos dos duelistas

que se batirán en la gran final de "Maestros de la costura".

Y el ganador

se llevará nuestro galardón, el maniquí de oro,

que, recordad, tiene una dotación económica de 50 000 euros,

además de un curso de formación especializada

en diseño de moda

en el Centro Superior de Moda de Madrid

de la Universidad Politécnica de Madrid.

Obvio que quiero ganar. Me encantaría ganar.

Está complicado, porque tengo compañeros muy buenos,

pero soñar es gratis, como dice mi padre.

Y ahí está la posibilidad todavía. Tengo la posibilidad.

Tenemos dos invitados a los que queremos muchísimo.

Ya han estado en este programa. Han pasado dos años

desde que nos visitaron.

Y, hoy, tienen una razón muy especial,

que todavía no puedo explicaros, para estar aquí.

Ellos son Arnaud Maillard y Álvaro Castejón,

es decir, ALVARNO.

¿Qué tal? ¿Qué tal?

Álvaro, bienvenidos, qué guapos. Muchas gracias.

Me acuerdo de ALVARNO,

que vino en la primera temporada. Son fuera de serie los dos.

Contadnos, en estos dos años, cómo estáis.

Muy bien. Bueno, estamos con un cambio

desde hace unos meses.

Y, ahora, nos concentramos más

con las novias a medida.

Tenemos un proyecto de vestuario.

Y quizás volveremos a desfilar. Fenomenal.

Bodas, fiestas y eventos,

pero también una pieza para tenerla para siempre.

A ver, aprendices, es evidente que en esta prueba

os jugáis muchísimo.

Y me muero de ganas de que sepáis de qué va.

Para cerrar la temporada,

nada mejor que hacer un homenaje

a uno de los grandes del mundo de la moda.

Desgraciadamente, nos dejó en 2019. Yo creo que sé.

David. Karl Lagerfeld.

Sí. Lorenzo, ¿puedes explicar

cómo has querido homenajear a Lagerfeld en este vestido?

Creo recordad, a principios de los 90,

él tuvo varias colecciones para la casa Chanel,

donde reinterpretó, pues la idea de los corpiños

del siglo XVIII, los volúmenes.

Todo aderezado, puesto al día con los complementos Chanel.

Nada mejor que esta prueba

pues para rendir un homenaje al maestro

y reinterpretar, de una manera muy humilde,

a mi manera, pues... pues una de aquellas piezas.

Si yo pudiera algún día hacer algo así...

Es que a Caprile se le nota,

en cada mirada, que ama la costura.

Es para arrodillarse delante de este señor.

Es un profesional como la copa de un pino.

Aprendices, el primer reto de la noche

consiste en homenajear a Karl Lagerfeld.

Ostras, Pedrín.

Nuestros invitados se conocieron en París

trabajando en el círculo más cercano

al maestro.

Todo lo que he aprendido lo he aprendido con él.

Era un personaje tan... Era un genio.

Tenía estas imagen de robot con las gafas...

Como muy serio. Muy serio. Pero no era así.

Se quitaba las gafas.

Nosotros le hemos visto más de un vez

sin gafas.

Le encantaba ponerlas porque decía:

"Así veo a todo el mundo más guapo".

Y luego, alguien que controlaba todo,

alguien que tenía las ideas muy claras.

Tenía esta capacidad de cambiar un traje, un volumen,

un acabado, una costura,

siempre una solución,

siempre una idea,

siempre pensando en el día y en mañana.

Karl nunca miraba al pasado.

¿Qué aprendisteis de él?

Una disciplina, sobre todo una disciplina.

Porque trabajar con alguien

que puede llevar tantas casas a la vez,

hoy en día, es increíble.

Su manera de... de reinventarse continuamente.

El continuar estando ahí siendo un poco cabeza

dentro de todo este circuito.

Y, sobre todo, no tener miedo.

Arriesgarse,

vivir el momento y captar las ideas,

las energías del momento,

para adaptarlas a lo que está pasando en la calle.

Ha llegado el momento

de saber qué tendréis que hacer en este reto.

Si la prueba va de Karl Lagerfeld,

la cosa va a ser complicada.

Porque este sencillo muy poco, ¿eh?

(JOSHUA) Oh, Dios mío.

Este momento a mí me ataca.

(DAVID) ¡Oh!

Dios mío, me pega un montón.

¡Oh! ¡Hala!

¡Ay!

¡Guau! (MARGARITA) ¡Hala!

Chanel.

Como veis, tenemos cuatro diseños

de cuatro época diferentes

y de cuatro firmas de moda

en las que trabajó, colaboró,

Karl Lagerfeld a lo largo de su fructífera carrera.

Qué maravilla. Nunca había visto tan de cerca.

Este vestido pertenece a la colección homenaje a Lagerfeld

que se hizo desde Fendi.

La mezcla de tejidos, la mezcla de texturas,

el patchwork,

esa apariencia un poco de collaje.

Este vestido de Chloé pertenece a la época

en la que Lagerfeld estaba allí.

Es un vestido camisero romántico y retro

que tiene una feminidad fuerte y marcada.

Este Loewe,

de la primera época de Karl Lagerfeld

en los años 70, cuando colaboró con la firma española.

Tenemos el privilegio

de tenerlo en esta prueba,

gracias a la colección Antoni de Montpalau.

Pues solo nos queda esta maravilla de Chanel.

Que, como veis, es un Chanel 100 %

con todas las características de la firma,

pero con la modernidad que supo darle Karl Lagerfeld

allá por los años 90.

Qué mierda, tío, Dios mío.

No lo miréis, que os vais a cagar.

Una réplica siempre, siempre es difícil.

Una prenda de creatividad es muchísimo más fácil

y adaptando tú la prenda al tiempo.

Como os hemos dicho,

hemos querido en esta prueba

rendir un homenaje al maestro Karl Lagerfeld.

Pero también queremos recordar

a sus grandes amigas,

a sus musas,

las grandes aliadas de esta industria.

¡Hala! Bueno.

Carolina de Mónaco,

como bien sabéis, muy amiga de Karl Lagerfeld.

Anna Piaggi, inseparable.

Catherine Deneuve, amiga personal.

Y Carole Bouquet, que fue imagen del perfume de Chanel número 5

durante muchísimos años.

Todas ellas tuvieron una relación personal,

emocional con Karl.

Y precisamente esas vivencias

van a conectar a estas mujeres

con esas firmas de moda.

Tendréis que elegir a una de las celebrities

y eso os llevará directamente a uno de esos vestidos.

Vale, yo ya la tengo.

¿Alguna preferencia?

Sí. ¿Sí?

¿Clarísima, Margarita? Yo, el Chanel.

Tú quieres hacer el Chanel. Yo, sí.

A mí el Chanel y el Fendi.

(JOSHUA) A mí me gusta el segundo. El Chloé.

(MARGARITA) El Loewe no lo quiere nadie.

Tiene muchos botones.

Vamos a empezar por Margarita.

Por favor, Margarita, aquí.

Que ya por descarte. Venga.

Jo, como me la quites, me enfadaré.

¿Quiénes serían tus favoritas?

Mi favorita sería Catherine Deneuve y Carolina de Mónica.

Pero no sé, porque quiero hacer el Chanel.

Y no sé si ninguna de la dos... Chanel han llevado todas.

Por eso. Venga, Carolina de Mónaco.

Carolina de Mónaco.

Es que me gusta mucho.

Pues, Margarita, Karl Lagerfeld envió a Carolina

un ramo espectacular de flores

con una tarjeta que decía:

"Carolina, con amor".

Y ella, a su vez,

le devolvió otro más grande todavía

que en la tarjeta decía:

"Con Chanel".

Ay, no me lo puedo creer.

¡No me lo puedo creer! (RÍE)

Margarita.

¡Qué alegría!

Qué suerte.

Lo siento.

Margarita, vas a tener que reproducir,

que replicar, este fabuloso dos piezas

de Chanel. Encima de...

Ahora, con el subidón que te ha dado y con la alegría,

ya puedes hacerlo bien. Gracias.

¡Uh, qué bien!

David, es tu turno. Adelante.

A ver si te toca el tuyo. -Venga.

Qué guapo estás. Gracias.

Bueno, no puedes elegir a Carolina de Mónaco.

No, no, no. Venga, esta.

¿Catherine Deneuve? Sí.

Tiene una fuerza Catherine Deneuve...

Es una actriz estupendísima

y sigue en el top del top.

Y ha sido la imagen de Chanel para el número 5

durante muchos años. Muchos años.

David, cuenta la leyenda

que Catherine le sirvió de musa

para uno de sus diseños más sobrios de Chloé.

Bueno, contenta.

Tendrás que replicar el vestido de Chloé.

Bueno. Era el segundo que más me gustaba.

A mí Catherine Deneuve, o sea,

pues no sé quién es. Pero bueno, me lo he apuntado

y a cotillearla, hombre.

Todos los días se aprende algo nuevo.

Ahí está Anna Piaggi.

Es la segunda fotografía, la mujer del sombrero.

Y Carole Bouquet.

¿Vas a elegir a...?

La primera.

Carole Bouquet. Sí.

Begoña, con Carole compartió una noche

superalocada en un club de Roma

justo después de celebrar un espectacular desfile

de la firma Fendi. De Fendi.

Tendrás que replicar el vestido de Fendi.

El negro de organza. Fendi.

Joshua, ven, vamos a hacerlo oficial.

Es que no he visto el verde de cerca.

Ah, pues es bonito. Me gusta. Es divino.

Ahí está tu Loewe. Me gusta.

Y de esa forma homenajearás al maestro.

A ver. ¿Contento?

Sí. Sí, me gusta. Me daba miedo este.

Te daba miedo. Sí.

Lo veo difícil.

Por los triangulitos. Buf.

Ahora, estoy contentísimo, ¿eh?

Replicar un Loewe

es una prueba digna de la final.

Porque tiene una dificultad bastante grande.

No solo con lo que tengo que hacer yo,

sino con lo que hacen mis compañeros.

María, Caprile, ¿sabéis lo que más voy a echar de menos

de este taller?

¿El qué?

Bajar a la mercería para ver cómo está todo.

Es un regalazo. (DAVID RÍE)

Entrar en nuestra mercería. Vamos.

Voy a decir esto. ¿Vamos por última vez?

¡Ay, Dios! Regresar a nuestras mercerías,

que son tan, tan paupérrimas. Minimales, minimales.

La prueba de hoy la veo dificilísima.

Además, te van a pedir

que esté todo supermegabien cosido.

Y los detalles, vamos, medidos al milímetro.

Hoy, equivocarse con las telas no pueden.

Imposible.

Las hemos cogido perfectamente cada una

apropiada a su vestido.

Ahí tienes tú, Caprile,

para la chaqueta. Chanel.

Trajecito Chanel.

Cadenita para el bajo de la chaqueta.

Y la pasamanería. Los botones.

Qué prueba.

Bueno, bueno, bueno. ¡Uh!

Aquí tenemos el tejido para el vestido de Loewe,

que también es precioso. Muy paisaje de caza.

Muy bonito también. Súper.

Me parece un Rousseau. Es verdad.

Muy bonito.

Y el vestido de Chloé. También precioso.

Con un crepe en malva y el encaje. Sí. Un camisero romántico.

Ay, mi madre. Ay, mi madre.

Lógicamente no son los tejidos originales,

son piezas de colección. Evidentemente.

Ahora, encontrar mismos tejidos, las mismas telas, es imposible.

Pero es lo más similar

que hemos podido encontrar.

Aquí t3enemos la organza para el... Para el Fendi.

Este vestido es precioso. Precioso.

Es un infierno. Es muy complicado.

Esto sí que es un lujazo. Lo voy a disfrutar como una loca.

Difícil tela, pero es un lujo poder hacer una prenda de este nivel. Uf.

Tengo que decir que estoy emocionadísima.

Y confío muchísimo en ellos. Sí.

Creo que vamos a tener una gran final.

Esta prueba tiene un nivel de dificultad grandísimo y enorme.

Y en mi lugar, la tela.

Porque es muy complicado trabajar este tipo de tela.

En esta prueba uno de vosotros se convertirá en duelista

de la tercera edición de "Maestros de la costura".

Para eso, en un momento como este,

os pido, por favor,

que bocetéis, sobre todo para que no olvidéis nada

de la mercería.

Solo tendréis una oportunidad para entrar

y coger todo lo que necesitéis.

Tenéis, por supuesto,

que firmar vuestra réplica. Tiene que estar

colocada en maniquí cuando el tiempo termine.

Estáis en una final.

Y, de verdad, queremos hacer un homenaje a Karl Lagerfeld.

Es decir, queremos que lo hagáis muy bien.

Para eso vais a tener 120 minutos de tiempo.

Y el tiempo comienza,

por esa bata blanca,

por esa final de "Maestros de la costura",

en tres, dos, uno, a coser.

Estoy como loca por salir corriendo

y empezar con mi primer Chanel.

En la vida he hecho un Chanel y tengo unas ganas...

Entretela, hola.

¿Y la entretela? -¿Y los patrones?

Y salgo de la mercería

para hacer mi supervestido.

Voy a empezar a cortar las piezas de la falda.

Son cuatro piezas bastante grandes

que hay que tablear una por una.

Y voy a empezar a cortar una, tablearla, otra, tablearla,

otra, unirlas,

cortar la camisa, empezar a unir y ya ir apagando fuegos.

Esto tiene más piezas... Madre.

Yo pienso que hemos tenido una suerte.

Porque ¿quién puede decir ahora

que ha trabajado con Karl Lagerfeld? Claro.

¿Cuántos erais en el equipo de diseño?

De diseño era él el único que diseñaba todo.

¿Todas las colecciones? Sí.

¿No tenía un asistente que iba con él diseñando en todo?

No, no. -Y además, durante las pruebas,

hacía declinaciones de los vestidos.

Entonces, dibujaba en directo diciendo:

"Esta chaqueta haremos una declinación de un abrigo".

"Desarrollamos así, así".

Pero firmaba todos los diseños.

Increíble. Pero yo creo que puede ser de los únicos.

Yo, por mi parte,

lo que he visto en París durante todos estos años, es el único.

Buf, estoy muy nerviosa.

Qué mal estoy cortando, yo creo.

Estoy malgastando tela, tela.

Estoy aquí, haciendo las tablas.

Se requiere mucha precisión.

Y hay que ir muy poquito a poco.

Este vestido se aleja de mi estilo, pero que lo saco adelante, ¿eh?

Como si fuera un vestido de licra, igual.

Ponía todos los diseños a la basura al segundo.

Teníamos basuras, pero en todas las oficinas.

Era la primera cosa, porque él decía:

"Para tener un buena colección, hay que dibujar para la basura".

Porque la idea no viene así, diciendo: "Ay, ya, es esto".

No, no, no, no.

El proceso de búsqueda. (ÁLVARO) Proceso de búsqueda, sí.

(RESOPLA) Tiene mucha piezas. Pensé que iba a tener menos.

Estoy de los nervios hoy, ¿eh?

El vestidito tiene tela marinera, tiene compás.

Toca las palmitas, ya verás.

Eso decían en mi pueblo.

Taca, taca, taca, taca, taca, ta.

(ACENTO FRANCÉS) Estoy más contento que unas pascuas.

No puedo más con esta fantasía de forro que estoy cortando.

Llamaba y decía: "Te mando los diseños".

Y mandaba todo por fax.

Yo recibía los fax y veía:

"43 páginas".

Y decía: "Me van a matar en el taller".

Llegaban las páginas, las páginas y él llegaba dos horas después,

poníamos todo en el suelo

y miraba y decía: "Me encanta este".

Y yo: "Normal, lo ha hecho usted". Y me dice: "Ya, pero prefiero este".

Y empezaba y decía: "Bueno, me voy a Milán o Roma, para Fendi".

"Vuelvo en tres días". Y yo le miraba y le decía:

"Pero en tres días no vamos a conseguir hacer 43 prendas".

"Ah, no, no es mi problema".

(ÁLVARO) La misma presión que tienen ellos ahora mismo.

Vámonos, vámonos.

¿Y esto?

Que me cuadre bien. ¡Oh, oh!

Se me ha ido la olla cortando lo otro.

Bueno, voy a plantearlo. No me voy a agobiar.

Hilo. Fieltro.

Madre mía, voy justa, justa.

Pero vamos, niquelado, ¿eh?

Madre mía, casi no me llega. Pero soy una tía chulísima y me llega.

Vámonos, vámonos.

He desperdiciado un poquito de tela.

Pero me habrá venido la luz divina

y es que me ha venido al milímetro,

o sea, al milímetro. He hecho así con el patrón y digo:

"Si no tengo casi ni que cortar el patrón".

Solo hacer así y ya está.

Madre mía.

Si es que soy...

No me he visto en otras, te lo juro, de verdad.

Es que el destino quería que me tocara este vestido totalmente.

O sea, creo que voy a ganar este concurso.

Es que no puedo tener más buena suerte.

Ya estamos en la final de "Maestros de la costura"

y esto está que arde.

Cualquiera de los cuatro finalistas puede convertirse en ganador

y tú puedes seguirnos en tiempo real.

Búscanos en:

Y no te pierdas ni un minuto del último programa.

No puede estar más emocionante.

Esto no está bien. No hago otra cosa

más que cortar piezas y piezas.

Cada pieza por cuatro, cada pieza por cuatro.

Es que como me salga mal el patrón, ya no sé qué pieza va a ser,

si de aquí, de acá...

Madre mía el Fendi este. Si lo pillo, lo ahorco.

David.

Hola. Te presentamos a Álvaro.

Hola. -¿Qué tal?

David. (ÁLVARO) Encantado.

Cuéntanos. ¿Cómo vas? Estoy haciendo el Chloé.

Ya tengo las piezas cortaditas.

¿Ya has encarado el encaje para...

para que te quede la misma flor en el mismo sitio, más o menos?

Lo he intentado, lo he intentado. -Sí, sí, sí, sí.

Un poco. Más o menos.

Bueno, más o menos se ve. -¿No?

En una décima semana no es cuestión de intentar, David.

Ya. Esto...

Voy a pedirle a Arnaud que venga. ¿Puedes venir?

(RÍE)

Hola. -Ay, hola.

¿Qué tal? Arnaud, David.

¿Cómo ha sido cortar el liso?

No he tenido complicación. ¿No has tenido complicación?

¿Qué pasa? No. Te pregunto.

Ah, vale. Es que ya...

Te estoy preguntando nada más. No he tenido complicación.

Y creo que lo he cortado bastante bien.

¿Y vas a poner los galones de terciopelo también?

No. Tiene que poner. Tengo que ponerlo.

Vale, vale. Pedimos una réplica,

una reproducción exacta. (ARNAUD) ¿Has cogido todo?

(DAVID) Tengo todo en mi cajita.

Además, el terciopelo no es la calidad más fácil. (RÍE)

De trabajar. Bueno, pero es una final.

Me estáis amargando, ¿eh?

No, no. Te ponemos más presión, fíjate.

Yo creo que estás muy tranquilo para lo que esto...

Gracias. Claro.

Ánimo. Con la evolución que has tenido,

no nos decepciones. No, no. Eso, vamos...

Eso ni muerta. Confiamos los tres en ti.

Ay, gracias.

¿Qué estoy haciendo? ¿Qué hago?

¡Uh! En mala hora me pedí yo la Chanel esta de las narices.

Me perdí.

Uy, esto no está cosido, calla.

Esto tiene más piezas que su madre.

Mamá.

Margarita.

Un momento, que te presentamos a...

Álvaro y Arnaud.

Ay, qué carita tienes. Hola, Margarita.

Tienes cara de agobio, Margarita. Estás desencajada, Margarita.

En mi vida... Estaba contenta.

Pero creo que era ignorante de mí.

Pensaba que... ¿Pensabas que era coser y cantar?

Todo es empezar. Pero empezar no es terminar.

Y tienes que poner la cadena. -Bueno, la cadena si la pongo.

Escúchame. La cadena ya cuando esté terminada.

Ojalá llegara a poner la cadena. -Vas a llegar.

No. Mira que yo soy que nunca digo no. O sea, que para mí

no existe el no. Pero hoy... -¿Y la falda?

Bueno, vamos a ver. Primero saco la chaqueta.

Eres la única que hace la prenda que quería.

Ya. Pues voy a quedar fatal. Lo siento.

Me da mucha pena, porque creo que hoy no va a ser el día.

Tienes que tener la presión positiva.

Positiva, positiva. Para arriba.

Todavía me esmero más en hacerlo superbién.

No había terminado aquí.

Tienes una prenda icónica.

Así que tienes esa responsabilidad extra.

Hombre, encima.

De verdad, ¿eh?, qué malos sois. -Tú sí que puedes.

Tú sí que puedes. Ay, qué bonito.

Si pudo Arnaud trabajar 15 años con Karl Lagerfeld,

tú puedes hacerlo.

Muchas gracias. Muchas gracias por confiar en mí.

Espero estar a la altura.

Ostras, qué arrepentida estoy de elegir el Chanel.

Me acuerdo de la Carolina de Mónaco. Podía haber elegido a otra.

Pero bueno, yo no me rindo. Hay que tirar para delante y conseguirlo.

Begoña, ¿qué tal? Hola, Begoña.

Te presento a Álvaro y a Arnaud. Hola.

Hola. ¿Qué tal? -Muy bien.

Un beso. -Ay, perdón, que llevo el alfiler.

Qué raro. No te preocupes.

Un beso. Qué raro que tengas esto así, ¿no?

Sí. Pero bueno, es que es difícil de cortar la gasa, es muy difícil.

Es que te ha tocado la prenda más complicada de las cuatro.

Sí, lo sé. (ÁLVARO) La organza, la organza.

Estás temblando. No tiembles. -Sí, ya.

Sí, sí, sí. Nosotros estamos aquí con buena energía.

Gracias. -Lo vas a conseguir.

Estoy tranquila. Estás tranquilísima.

Yo tengo ganas de hacer esto.

Lo que no me puedo es entretener.

Estas piezas, a nada que me descuide, tiran.

Ya lo llevo descuidado. No, pero mira.

Está bien. Eso está muy bien.

Está superbién hecho. Mira.

Gracias. No, Begoña, de verdad.

Puede ser que me quede pequeño a lo mejor.

Estate tranquilita, porque esto no está nada mal.

No está nada mal. Es un acabado de costura de verdad.

Muchas gracias. -Puede seguir.

Por eso estoy nerviosa, porque si no termino el vestido...

Tengo que decir que Begoña cose muy, muy bien.

Ya lo veis. Sí, se nota.

Muchas gracias. -Esa incrustación

es muy complicada, ¿eh? Es un poco puzle, ¿no?

Sí, sí. (ARNAUD) Total.

No, y lo...

Pero bueno, vamos allá. Aquí estamos, vamos allá.

Te tiene que pillar en un momento de tranquilidad.

Ya no tiemblo. -Aunque lo sepa hacer perfectamente,

que estoy seguro que sí, bueno, pues los nervios es lo que te hacen, ¿no?

Te pueden jugar una mala pasada.

No. El miedo que yo tengo es... (ÁLVARO) Lucha contra eso.

...es que a nada que mueva las piezas, no encajan.

Vas muy bien. -Venga.

(ARNAUD) Hasta ahora. Hasta ahora.

Muchísimas gracias.

Es que son tantas piezas, que a nada que pierda un alfiler

o una posición,

es que no la encuentro, no la encuentro.

Pero de vez en cuando se me van los ojos para la batica blanca.

Claro que me veo con ella. Pero... pero bueno, hay que currárselo.

Ojo esto.

No me coincide. No sé qué pasa.

A ver, que yo necesito un tiempo para ver esto.

Yo si no lo veo, lo siento, pero no lo puedo hacer.

Esto en la falda.

Y hay que ponerle la manga.

Ahora la canilla se ha gastado. Ahora, a rellenar.

Es que esto es imposible.

Imposible.

Entonces, unimos estos.

Ah, claro, entonces los he unido de aquí.

¿Cómo vais?

(MARGARITA) Yo voy muy mal.

No os quiero poner nerviosos.

(SUSPIRA) O sí.

La primera hora... No. Imposible.

...de la final de "Maestros dela costura"

acaba de volar.

Sesenta minutos para presentar el trabajo.

¡Buf! Madre.

Ahora sí que no acabo.

Ahora sí que ya no acabo.

Hey, hey, hey, hey.

¿Qué pasa?

Mucha tensión. Ya.

Pero ¿qué pasa para que estés así? Nada.

Que me quedan un montón de cosas todavía.

Qué tensión. Perdón, perdón. Muchas gracias.

No, no, no. No pares.

No pares, pero respira, por favor.

Vale. Ahora, vamos a visualizar cómo se pone el forrito.

Joshua. Hola.

Encantado. (ÁLVARO) Encantado.

Álvaro y Arnaud. Muchas gracias. ¿Qué tal?

Bien. ¿Y tú?

Estoy un poco, ahora... ¿Qué tal?

Saturado, estoy muy saturado ahora mismo.

Pero ¿por culpa del terrero? A ver, enséñanos qué...

Lo que tienes hecho hasta ahora, Joshua.

Que seguro que no es para tanto.

Tengo la camisa.

Estoy haciendo el delantero. Ahora, estoy con la cinturilla.

Tengo aquí todos los plisados.

¿El bloqueo de qué viene? ¿Lo identificas con algo?

Me quedan un montón de cosas todavía. Estoy con la falda.

Tengo que plantearla. (ÁLVARO) No vas mal.

(JOSHUA) Es mucho trabajo las tablas y...

No es el tejido más...

(ÁLVARO) Está vivo. -Está vivo.

Joshua, todos tus compañeros tienen dificultades.

Ya, ya. No, no. No es fácil.

Claro, claro.

Es una prueba de final. De final, exacto.

Lo que me resulta más difícil de la camisa, sin duda alguna,

es el tejido. Tanto para la camisa como para la falda.

Date cuenta que es un tejido muy, muy vaporoso

y muy resbaladizo.

Y no hay tiempo en estas pruebas de hilvanar.

Hay que ir: pum, pum, pum, pum.

Hombre, la falda tiene buena pinta.

Sí, tengo todas las tablas.

Tengo que ponerlo aquí. Me faltan las dos pinzas

y las de aquí y añadir este trozo aquí.

Tengo que volar. Vuela, Joshua, sí.

Tengo que volar. Un placer. Qué pena no atenderlos mejor.

(ÁLVARO) No te preocupes. -Disculpen.

Tienes que aprender es a controlar los nervios.

¿Crees que nosotros no nos ponemos nerviosos?

Ya, ya. En nuestros talleres.

Pero tenemos más de 120 minutos.

A veces no. Muchas gracias.

A veces no.

Me vais a disculpar, pero a veces no.

A veces.

¿Vas a hacer los ojales también?

La dificultad que tengo es que va lleno de ojales.

Si no, lo que haré es unir hasta la mitad

y ponerlos de decoración y poner los tres últimos...

Bueno. Claro.

Una solución. Busca soluciones.

La camisa tiene un montón. La falda también.

Voy a buscar soluciones a medida que voy...

voy corriendo. Me voy corriendo a planchar.

(ÁLVARO) Venga. (ARNAUD) Ánimo.

Gracias.

He cosido

el forro del revés.

Entonces, ahora, los dos lados son del mismo lado.

(SUSPIRA)

Por favor.

Sí.

¿Y por qué he hecho eso?

Sí. Están completamente iguales.

Ay, ya no se ha cosido. Mira.

De verdad, ¿eh?

Es que no.

La verdad es que Begoña sabe lo que tiene entre manos

y es muy consciente de que tiene mucho trabajo

y está muy nerviosa, pero lo que tenía hecho ¿qué os ha parecido?

(ARNAUD) El acabado de nivel.

El miedo es que no le dé tiempo por lo perfeccionista que es.

Eso es. Ay, no.

No es aquí. Sí.

Sí, sí, sí, sí. Aquí.

Y Joshua ¿qué tal? ¿Cómo lo lleva?

(ARNAUD) Bueno, él tiene un tejido de...

Nervioso.

Quizás más nervioso que ella.

Entonces, está... está agobiado.

Tiene un trabajo difícil con ese tableado de la falda.

En ese tejido, hacer las tablas... Muy complicado.

Está con la lágrima aquí, así. Sí, sí.

Es difícil. Está a flor de piel.

Hacer un plisado ahí es...

Estoy tan, tan concentrado

que es como si estuviera solo en el taller.

No oigo a nadie, no oigo las máquinas de mis compañeros

y quiero estar concentrado, como estoy, para hacer un buen trabajo.

¡Buah!

Margarita, que estaba tan contenta

con el traje Chanel y todo eso, ahora está

que se le ha quitado toda la gracia que tenía. (RÍE)

¿Y la falda? La falda

todavía la está dejando para el final.

La deja para el final.

¿Cómo vais, compis?

Fatal. No me entero de nada.

¿Mal por qué? (DAVID) Porque...

(JOSHUA) Estamos todos iguales. -No. Es que no veo nada.

Ahora, estoy nervioso perdido. Ya me tiembla el pulso,

es que ya no... ya no veo.

O sea, estoy empezando a no ver.

Contadnos más cosas sobre Karl Lagerfeld.

¿Cómo era el trato diario con él?

Era un genio.

Pero al día a día era la persona

con más sentido del humor.

Una mañana, le he preguntado...

cómo hacía para peinarse.

Y le he dicho: "Me gustaría verle por la mañana".

Y por la tarde ha llegado, en la prueba,

ha saludado a todo el mundo y me da un sobre.

Y dentro del sobre había hecho él un Polaroid

en el espejo. Parecía Einstein.

El pelo así.

Me da el sobre y yo abro el sobre,

miro la foto y empiezo a reírme y me dice:

"Se llama vuelta".

(MARGARITA) ¿Cómo llevas los ojales? -Voy a empezar ahora.

Yo lo dejo para el final, porque si no, no me da tiempo...

con la falda.

Dos, tres, cuatro.

Yo tengo...

una...,

dos, tres...

Tres y esta, cuatro.

He oído que, además, era un hombre superdetallista.

Que siempre mandaba flores, que siempre hacía el regalo después.

Era todo así. Flores después del desfile.

Al día siguiente, todo el equipo tenía unas flores con una carta.

Justo una semana antes de un desfile,

yo tenía una gripe, estaba fatal, fatal.

Y no tenía voz.

Me llama por la mañana y me dice:

"¿Qué tal las pruebas? ¿Cuándo nos vemos?".

Y yo: "Esta tarde", hablando fatal.

Y dos horas después, veo el chófer llegando con shopping bag de Dior.

Abro la caja y veo un abrigo de cachemir de...

de Dior con una carta: "Arnaud, tienes que cuidarte

para aguantar hasta el desfile y todo esto".

Entonces, le... Bendito bajón.

Yo estaría de bajón todos los días.

Yo me acuerdo también en uno de los desfiles

vino mi madre a París. Y vino el desfile.

Y entonces, le conoció, hablaron, fuer supersimpático.

Bueno, llega Navidad. Nos íbamos de vacaciones.

Y viene con una bolsa de Chanel y me dice:

"Álvaro, le vas a dar esto a tu madre".

Y le había regalado un bolso de Chanel.

¡Guau! ¡Guau!

Esto parece "El Equipo A".

No hay cadena aquí.

¿Y la falda, Margarita? ¿Y la falda?

Ya, ya, pero ¿qué hago: cadena o falda?

Esa falda para ti no es nada. No, no. La falda me cuesta menos.

Pero... pero cuesta.

¿Y cómo se dice adiós a Karl Lagerfeld?

Arnaud llegó un punto que le dijo:

"Quiero hacer otras cosas, no quiero seguir con Vd".

Y él... No era el momento. No lo entendió.

No quiso que te fueses. (ARNAUD) No.

No quería. Me ha dicho: "¿No sigues?".

"Vas a seguir conmigo en Fendi, en Lagerfeld

y estaremos haciendo esto". Y le he dicho: "No puedo más".

"Quizás me voy a equivocar, pero no pasa nada,

tengo que aprender. Vd. lo ha hecho".

Entonces, cuando le he dado el ejemplo de él,

me ha mirado y me ha dicho: "Sí, pero soy yo".

Y yo le he dicho:

"Y yo también puedo hacer otras cosas en otra casa".

Ya. Y se lo ha tomado fatal.

Entonces, a mí me ha dado mucha pena este año,

porque quería hablar con él.

Le he mandado una carta el año pasado para su cumple

con un regalo.

Nunca ha contestado.

Pero por lo menos, sé que lo he hecho y ya.

Qué paño más bonito.

Por Dios.

(JOSHUA) ¿Cómo vas, Bego? -Fatal.

No lo veo yo esto.

¿Por qué? Si esto...

Vámonos, venga. A la falda le meto yo un tu, tu, tu.

Me faltan los ojales, me faltan los ojales.

Aprendices...

No, por favor.

Últimos 15 minutos de la prueba.

Venga, vamos, vamos.

(JOSHUA) Vamos, chicos.

(MARGARITA) ¿Por qué no me cose esto? De verdad, ¿eh?

Yo me quiero morir.

Quiero que acabe la prueba ya.

Porque no voy a presentar lo que quería presentar.

Y en 15 minutos no voy a hacer el mejor vestido de mi vida. O sea, no.

Me faltan dos transparencias por tapar y el bajo.

(JOSHUA) Vamos, Bego.

Dos más, el bajo y el cuello.

Voy a buscar el bordado.

Cuántas pinzas lleva esto, madre.

Vamos a ver, digo yo una cosita, Chanel,

con lo fácil que es hacer una falda de toda la vida de Dios,

dos pinzas delante y dos detrás,

¿para qué puñetas metes cuatro pinzas delante y cuatro detrás?

Y también una costura en el centro delantero.

Complicado, complicado.

Vale.

Jolín, ahora no lo puedo sacar.

Por favor, me faltan los botones, los ojales de todo.

¿Qué ha pasado aquí?

La he cosido del revés.

He tenido un fallo de uno de primero de la ESO.

Lo hago a mano.

¿Dónde tengo los botones?

Hago los ojales a mano, ya está.

Aprendices, último minuto de la prueba.

No me da tiempo ni a plancharlo.

Último minuto, Begoña.

Venga.

Es que es muy difícil esto, estos botoncitos, ¿eh?

El lazo no me acuerdo cómo iba.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno, ¡tiempo!

Tiempo, Margarita.

Bueno, faltan los botones.

Bego ha terminado, ¿a que sí?

No. (MARGARITA) ¿No?

Me va a explotar la cabeza.

(MARGARITA) ¿Has terminado? -Sí.

Olé, olé.

Yo no.

Pero bueno, he puesto la cadena. He puesto la cadena.

He puesto la cadena.

Es que es complicado el tuyo.

Ya. -Ha sido muy duro.

Durísimo.

Gracias.

Álvaro, Arnaud, ¿qué os parece lo que veis?

Los dos del fondo

me habéis encantado en el sentido que había mucho estrés.

Y os he visto tranquilizaros

poco a poco. Por eso habéis acabado.

Os doy la enhorabuena a los cuatro.

Pero, de verdad, no era fácil. -Para nada.

No, fácil desde luego que no.

Arnaud, Álvaro, mil gracias por haber venido

a "Maestros de la costura".

Gracias a vosotros. Por esta en esta prueba difícil.

Y sobre todo por haber compartido gran parte de lo que vivisteis

con Karl Lagerfeld,

que, además, no deja de ser darnos

algunos de vuestros secretos.

Mil gracias por estar en "Maestros de la costura".

Muchísimas gracias. -Adiós.

Hasta luego.

Por favor, acercad los maniquís.

Porque los jueces van a valorarlos ahora.

La valoración va a ser una auténtica vergüenza

para mí y para los jueces.

Y para el programa. O sea, así te lo digo.

¿Vamos con la valoración?

Begoña, por favor.

Begoña, ¿cuál crees que era la principal dificultad

de este vestido de Fendi? (BEGOÑA) Cortar las piezas.

Y hacer esta parte

creo que ha sido muy dificultosa.

Efectivamente,

este vestido tiene una complejidad enorme...

por supuesto al cortar las piezas, pero sobre todo

al casar todas las piezas

para lograr ese efecto geométrico de puzle.

Sí. En cuanto te equivocas un...

Nada, medio centímetro te descuadra.

A ver, Begoña.

El vestido está centrado

y, sobre todo, esta parte tengo que decirte

que está muy bien resuelta.

Está bastante bien hecha.

Es un trabajo muy complejo.

Técnicamente, a la hora de trabajar estas piezas

con la doble capa de organza, con la capa sencilla,

estos picos, es algo dificilísimo. Sí.

Pero quiero me expliques

qué te ha pasado con los godets y la pieza central.

Pues... ¿Cuál ha sido el problema, Begoña?

Tantas piezas. El problema ha sido tantas piezas.

Creo que esta pieza central

se te ha torcido a la hora de cortar.

De cortar, sí. Sí, puede ser.

¿Ves que se te ha ido? Sí.

Se teha ido el centro. El centro.

Si es que son los centros, María. Y la plancha.

Echo mucho de menos, Begoña, coser y planchar,

que esta vez no te he visto hacer ese ejercicio,

que era imprescindible. Ya.

Costura cosida, costura planchada.

Sí. Eso es.

Me cago en la mar, la plancha.

Que yo soy una obsesa que todo quede muy...

Las costuras muy bien puestas.

Y claro, evidentemente, pues...

A ver, Begoña, te faltan algunos detallitos.

Como las hombreras, el repulgo en el bajo.

Pero te insisto, Begoña, esto es un gran trabajo.

Gracias. Era extremadamente complicado.

Sí. Y lo has resuelto

muy dignamente.

Gracias. Muchas gracias.

Gracias, Begoña.

Estoy contenta, estoy orgullosísima. Me siento la reina de mi casa.

Pero ya me conocéis.

Me gustan las cosas bien terminadas.

David, ¿puedes acercar tu vestido, por favor?

Ay, que ese no es. (RÍE)

Casi, casi.

David, te ha tocado replicar el vestido de Chloé,

muy a tu pesar.

Porque creo que no te apetecía absolutamente nada.

¿No? Sí.

¿Por qué?

Porque no me gustaba. Pero luego he dicho: "Ah, pues sí que me gusta".

Y me ha dejado de gustar otra vez.

Dime, por favor, los aciertos de tu réplica.

No, no hay.

¿No hay? Alguno habrá, ¿no? No.

Ah, la tela. Y no la he elegido yo, así que...

David, la mayor dificultad de esta prenda, de este vestido,

era casar los tejidos. Trabajar el crepe y la blonda a la par.

Y añadir las cintas de terciopelo con los volantes.

Es verdad que has unido los tejidos de aquella manera.

Pero de las cintas y los volantes, David,

no hay rastro. Brillan por su ausencia literalmente.

No visualizaba cómo se ponía el forro.

Y me ha dado un problemón todo el rato...

Que no, que no

y que no.

Y que por ninguna parte.

Le daba la vuelta y no lo veía. Le daba la vuelta y no sé. No... No.

David, ¿sabes lo que nos ha parecido a nosotros?

¿Qué? Que has tirado la toalla.

No has luchado por ello, David. Esto es una final.

Ya. Hay que lucharla y pelearla.

Pero, María, a eso nos tiene muy acostumbrados ya David, ¿eh?

Has tirado la toalla. A tirar la toalla.

Me he venido abajo

y ya he dado por sentado que la bata esa no la iba a ver ni en pintura.

Pero tampoco he tirado la toalla.

Hubiese hecho así y hubiese hecho así.

Para mí eso es tirar la toalla. Y yo he seguido.

Es el vestido está más que hecho, planteado.

Pero es que no tiene nada que ver con el original.

Es que el forro me tenía loco. No lo sabía montar.

Y cuando lo montaba de una forma, mi cabeza decía: "Se montaba así".

Y yo: "Sí". Descóselo y vuelve a coser. Y lo cosía mal.

Es que es como si hubiéramos retrocedido como en la oca,

a la casilla uno o dos.

O cero.

¿No tienes nada que decirnos, David?

Pues que me da... Y en una final.

Que me da vergüenza.

Y la cremallera está del revés cosida.

He tenido fallos de primero de ESO.

Ni réplica ni "réplico".

O sea, yo le he puesto amor en el principio.

Pero luego, el amor se ha ido. Y entonces, ha salido eso.

Joshua...,

preséntanos tu réplica.

Joshua, nos alegra muchísimo ver tu evolución.

Empezaste mucho más noche, más draq, más carnavalero.

Y, hoy, mira, has llegado a hacer un clásico,

un Loewe vintage...

increíble. (JOSHUA) ¿Quién me lo iba a decir?

¿Tú crees que, finalmente, por fin, podemos decir

que has salido de tu zona de confort?

Trabajar esta tela si no es salir de mi zona de confort,

ya me dirás tú.

Joshua, la mayor dificultad

de esta réplica

era el tratamiento de la tela.

Porque es una tela viva,

que se mueve.

No me lo digas. Que tiene vida propia.

Y exige muchísima precisión para que quede bien.

La tela se me resistía. Se me resbalaba.

Pero bueno, que estoy contento

y también saber trabajar otros materiales. Ahí está

el mérito también. Porque yo en mi vida

este material... Bueno, pero es lo que te pedimos

todos los programas. Exacto, exacto.

Que salieras de la licra.

Y tanto que he salido.

Me va a decir tú que hay licra aquí.

Y del mundo "sexy please".

¿Estás contento con el resultado? Yo estoy muy contento,

porque me pensaba que no llegaba.

Aunque sea presentarlo en el maniquí.

Porque tiene muchos tableados, unas piezas muy largas,

tenía que hacer muchos iguales.

Y la verdad es que me costó bastante.

Y hubo un momento que me paré y dije:

"Coge aire y sigue".

Me pensaba que no lo terminaba.

El resultado es más que correcto, Joshua.

Muchas gracias.

Es verdad que te faltan algunos detallitos.

Imagino que habrá sido por falta de tiempo.

Exacto. Falta el puño.

No has hecho el puño. Has pulido el bajo.

Pero no está la pieza. Exacto.

El cuello son los botones con los ojales.

Has hecho uno.

Y los botones has hecho algunos de la falda.

Hice la mitad. Te faltan la mitad de botones.

Como te digo, creo que es falta de tiempo.

Aunque tengo que decirte...

que la parte de la espalda

está muy bien hecha, Joshua.

Pena de... Un poquitín más de tiempo.

Detallitos.

Esos puños y esos botoncitos

para que te quedase perfecto. Exacto.

Si hubiera tenido un poquito más de tiempo,

lo hubiera tenido perfecto.

Pero el hubiera no existe,

como dice una canción de mi cantante favorito.

Es el turno de Margarita.

Margarita, ¿en quién pensabas al coser?

¿El jorobado de Notre Dame?

No pensaba en nadie, porque estaba tan agobiada

que no me daba tiempo a pensar en nadie.

Solamente en el...

En la alegría que me dio cuando me tocó el Chanel.

Madre mía, ¿para qué me habré metido en esto?

Te has puesto a dar saltos de alegría, brincos,

gritos, euforias...

No, no, es verdad. ¿Qué ha sucedido, Margarita?

No lo sé. La tela se me deshilachaba un montón.

No la he entretelado, era lo que debía haber hecho.

Un tweed.

Ya. Y encima, la falda cuatro pinzas. ¿No podía tener dos?

No. Cuatro. Costura en medio. No, hombre.

Porque las faldas como Dios manda tienen cuatro.

Ah, pues no tenía ni idea. Y hasta seis pinzas.

Yo ni idea. Digo: "Cuatro pinzas. Con lo fácil que son dos". Nada.

Y hasta seis.

Margarita.

Hombre, estoy contenta de que pensaba sinceramente

que no iba a ser capaz... Se ha caído un botón.

Ah, eso es un botón.

Y pensaba que no iba a ser capaz...

Si se ha caído el botón es que no estaba...

No estaba bien cosido. Ni el ojal.

No, el ojal ha sido un...

Esto es un ojal. No, eso no es un ojal.

No, está abierto porque he pensado si me daba tiempo a hacerlo a mano.

El tejido te aseguro que es un original de la casa Chanel

y lo has masacrado, Margarita.

Sí, toda la razón.

A ver, Margarita.

Las tapetas, los bolsillos.

Sí, que está cada uno por un lado. Por favor.

Vamos, huy. Cuatro centímetros

y medio centímetro.

Mira, mira la medida.

Mira las medidas.

No sé con qué centro y con qué medidas estás trabajando.

Aparte del bolsillo, del tamaño del bolsillo original.

Y, luego, ¿qué es esto?

Eso lo pensaba hacer a mano.

Pensabas manga fruncida por si acaso.

(RÍE) Claro.

¿Fruncimos y hacemos manguita corta?

¿Qué?

Cuando he visto mi prenda detenidamente y de frente,

he dicho: "Madre mía, vaya porquería que he hecho".

O sea, la valoración ha estado...

Vamos, que podría haber sido hasta peor.

Margarita, la voy a comparar con la que hizo Begoña

hace una semana.

¿Ves alguna diferencia?

Muchas.

Bueno, el diseño también es distinto.

El tipo de manga es distinta.

Y la confección en general está muy bien

y esta está muy mal.

A simple vista, le falta cuerpo.

Y es porque no la has entretelado.

Eso, ya para que lo sepas, es de cajón.

Ajá.

Esperemos que al menos hayas aprendido...

Hombre. ...de esta prueba.

Totalmente.

Voy a practicar porque me gusta mucho este tipo de chaqueta

y me da mucha pena...

¿Sabes lo que te digo?

...no haberlo conseguido.

Gracias, Margarita.

Gracias a vosotros por todo lo que me enseñáis.

Hoy no he dado una.

Yo no sé si es que la presión de la bata blanca,

todo el rato viéndola deslumbrándome

y las ganas de...

No.

Palomo, María, Caprile, ¿necesitáis llevaros las réplicas?

Sí, claro.

Pues nos lo llevamos todo.

Las cuatro, Raquel, nos vamos a llevar las cuatro.

Ese no es. ¡Caprile!

(RÍEN)

Le ha pasado como a ti. (DAVID) Lo bien que lo he hecho.

Después de la valoración,

yo creo que estará entre Joshua y yo.

Vamos a estar ahí, ahí y ahí.

Bueno, no sé.

Ellos son los jueces y son los que tienen que decidir.

David, un día malo lo tiene todo el mundo.

No pasa nada, chiquillo.

(SUSPIRA) Ay.

David, cuando ve que no es lo que le gusta

o cree que no lo va a hacer bien

tira la toalla.

Es como un niño pequeño.

Hay que motivarle,

mimarle, reforzarle... Eso es.

...y solo juega con el juguete que le gusta.

Y en este oficio tenemos que enfrentarnos a todo.

Eso es.

Y sin embargo Joshua sí que se ha ceñido bastante

al vestido original

incluso teniendo una tela imposible de barajar.

Su tableado muy bien hecho, que su trabajo le habrá costado.

Sobre todo en este tejido.

La camisa está perfecta...

Y ha salido de su zona de confort.

Lo que pasa es que a ti las tablas de aquí atrás

no te quedaban así porque estas hay que plancharlas.

Difícil esa tela de Joshua,

pero igual de difícil es la tela de Begoña.

Bueno, bueno. Esta está...

Van mano a mano, ¿eh?

Es que es casi la misma.

El mismo tipo de tejido. Eso es.

Si ese centro no se le hubiese ido,

tendríamos una prenda maravillosa.

El tuyo ha quedado superbién, Begoña.

Porque esto es

la caña.

Perdona que te diga, pero estas puntas de aquí

me parecen...

A mí por lo menos el tuyo se me parece un montón.

Las hombreras, pero ya está.

Margarita quería lucirse

y quería demostrar en una prueba como la de hoy,

que te juegas un puesto en la final,

que sabía hacer una buena chaqueta.

Quería deslumbrarnos. Pues no se ha lucido.

Se ha oscurecido.

Yo veo muy bien los dos.

El tuyo y el de los dos.

Vamos, está genial.

La decisión de hoy es la más importante de la temporada.

Hay que debatirlo. Hay aquí dos grandes trabajos...

Dos grandes trabajos. ...que al menos

merecedores de pasar a la final lo son.

Yo creo que tengo muy difícil llegar a la final.

Vamos, es más. Yo no me veo dentro de la final.

Para serte sincera.

¿Tenéis un veredicto?

Sí, Raquel, lo tenemos.

El número 4 es para un aprendiz

que depende demasiado en creer en sí mismo.

No puede ser que se venga abajo

y deje de luchar.

Porque ese no es el camino.

David, el número 4 es para ti.

David, te aseguro que puedes.

Solo tienes que creértelo.

Gracias.

¿Esas lágrimas son por rabia?

Bueno, es rabia y como vergüenza.

Me da rabia que en una final

pues no esté contento, no lo esté pasando superbién

y no lo esté haciendo bien.

Bua, si he llegado hasta aquí es porque sabré hacer esto.

Por eso está esta prueba,

porque suponemos que lo habré hecho.

¿Quién es la única persona que lo ha hecho fatal?

Con el número 3,

un trabajo que no está a la altura de una final.

No está mal,

pero desde luego es que ni de lejos está bien.

La medalla de bronce es para Margarita.

Es para ti.

Pero no es ni un bronce, la verdad.

David, cuarto clasificado.

Margarita, tercera clasificada.

Eso significa

que esa bata blanca es o para Joshua

o para Begoña.

Suerte a los dos.

Vamos allá.

(JOSHUA) Se me sale el corazón por la boca.

Begoña.

Si ganas esta bata de duelista,

¿a quién se la dedicarías?

Pues se la voy a dedicar a mi exjefa porque se jubiló.

Que, cuando comíamos,

ponía

"Maestros de la costura" repetido.

Y ella me dijo:

"Apúntate".

Y la hice caso.

Y a ella, a Dolores.

Y, Joshua, tú,

¿en quién pensarías si fueses tú el ganador?

Pues...

hoy se me está poniendo una persona en la mente

que no está en mi vida y que es mi madre.

Y se me acaba de venir ahora, cuando le preguntaste eso

a Begoña.

El ganador de esta prueba

y, por lo tanto,

primer duelista

de la final

de esta tercera edición de "Maestros de la costura"

es...

Joshua.

Enhorabuena.

Tu madre va a estar muy orgullosa, Joshua.

Espero. Ya verás que sí.

Yo no tengo relación con mi madre desde hace muchos años,

pero es la mujer que me trajo al mundo.

No sé si estará orgullosa o no,

pero yo esto hoy se lo iba a dedicar a ella pasara lo que pasara.

Es mi madre,

la quiero

y aunque no esté en mi vida

es la mujer que me trajo al mundo.

Entonces, yo eso lo tengo conmigo siempre.

Hay veces que tu madre no está

y si no está la echas de menos porque no está.

Mi pena es

saber que está y no poder disfrutar de ella

como mi madre.

Y para ti el número 2, Begoña. Muy bien.

Perfecto.

Me ha dado rabia porque me ha faltado muy poquito.

Muy poquito, muy poquito.

Yo creo que si...

mmm... diez minutos más y mi vestido habría estado rematado

y a lo mejor ahora estaría yo celebrándolo.

Begoña tendrá que estar en la siguiente prueba

como David y como Margarita,

peleando por esa segunda bata de duelista.

Pero esta

ya tiene dueño.

Venga, que se la ponga.

Y lo tenemos que hacer oficial, ¿o no?

Ven aquí.

Ven aquí. Voy.

Ponte aquí, ponte aquí, ponte aquí.

Mira, no he dado una orden más contenta en mi vida.

¡Ponte aquí!

Quieto.

Llevas tres años

queriendo ponerte esto.

Ajá.

Y es un orgullo para un programa de televisión

que nos quieras tanto.

Sí.

Y que te pongas esta bata, que es tuya.

Joshua es el primer duelista

de la tercera edición

de "Maestros de la costura".

¡Ah!

¡Por favor!

Fue mi sueño.

Yo soñé estar aquí, llegar a la final y lo conseguí.

O sea, ya es que no puedo estar más contento.

Y encima

va dedicada y quiero que esto sirva también

un poco de ánimo a toda esa gente

que lo ha intentado durante tres años

al igual que yo y no han podido.

Que el próximo año se presentan

y que lo hagan.

(MARGARITA) Qué guapo, qué guapo, Joshua.

A los demás, muchísima suerte.

Esa prueba va a ser muy especial, va a ser muy compleja

y va a ser fuera de este taller.

Suerte a los tres. Gracias.

Muchas gracias. -Gracias.

Yo la verdad que aunque caiga, porque me he caído hoy bien,

me levanto y para alante, para alante.

Como muy mal, muy mal, ya soy cuarta.

Cuarta de España, que eso ya es mucho.

Con lo cual yo estoy feliz.

Estamos tan orgullosos del nivel que tienen nuestros finalistas

que este año hemos decidido ir un paso más allá.

Tendrán que ser capaces de confeccionar

un vestido de novia de alta costura.

Y cuando el apellido que firma esos vestidos

es Basaldúa

el reto se convierte en magistral.

Es la casa más antigua que existe en España

especializada en artesanía nupcial.

Aprendices.

Bienvenidos a esta prueba

de la final de "Maestros de la costura".

¿Sois conscientes de que es la última oportunidad

que tenéis para participar en el duelo final?

LOS TRES) Sí.

¿Habéis dormido esta noche?

Bueno, un poco. -Sí.

Yo con forros he soñado.

¿En serio? Te lo juro de verdad.

He soñado con forros.

Aprendices, bienvenidos a La Tecnocreativa.

Una escuela puntera de moda

que tiene su origen

en una de las casas más exclusivas

y lujosas

de moda nupcial de la historia de España.

Basaldúa.

Por si no lo sabéis, aprendices,

algunas de las creaciones de Basaldúa

están expuestas en el Museo del Traje.

Madre mía.

Y Basaldúa puede presumir

de haber llevado al altar

a grandes princesas como Nora de Liechtenstein

o la princesa de Vidín o la princesa de Tirnovo.

(MARGARITA) ¡Hala!

Y también nuestra queridísima Paloma Cuevas

confió en Basaldúa para dar el sí quiero

a Enrique Ponce.

¿Sois conscientes del nivel...

Sí, claro.

...de altísima costura...

¡Ay!

...al que nos estamos refiriendo?

Sí. -Sí.

Claro que sí.

Es un privilegio para nosotros

tener aquí a la creadora de esta escuela

y tercera generación de la familia Basaldúa.

Vais a conocer a Isabel Goiri Basaldúa

acompañada de su socia Rocío Ortiz.

¡Anda!

(Aplausos)

Bienvenidas.

Qué guapa, por favor.

Bua, qué estilo.

Colocaos aquí a mi lado, por favor. Al lado de Lorenzo.

Huy, qué bonita la torera.

Aprendices.

Quiero que sepáis que Isabel ha crecido, literalmente,

entre costuras.

Sus abuelos y sus padres

le enseñaron cómo convertir el gusto más refinado

en trajes de lujo.

Isabel, ¿qué consejo te dio tu familia

que nunca has olvidado?

Vestir de dentro hacia fuera.

Yo cuando visto a una persona lo primero que hago es desnudarla.

El siguiente paso ya es vestirla.

Entonces, si estáis pensando en la persona,

el éxito está asegurado.

Ay, qué bonito.

Rocío, cuéntanos qué es lo que diferencia

a La Tecnocreativa

de otros estudios que tienen que ver con la moda.

El sector de la moda

está viviendo un momento sin precedentes.

Y es que ha entrado en la digitalización.

Hay que saber patronar

en tres dimensiones

y diseñar en tres dimensiones

con un software que se llama Clo3D.

Hay que diseñar el vestuario de los videojuegos

y del cine y de la animación en 3-D.

Qué guay.

Y eso se hace de una manera completamente digital.

Rocío, ¿me estás diciendo

que alguien como Caprile...

Ya empezamos.

...tiene que... ¡Ya empezamos!

...tiene que empezar a diseñar con el ordenador?

Es mucho más fácil de lo que pensáis

porque una persona que ya lo sabe hacer manualmente,

enfrentarse con una pantalla

y trasladar esos conocimientos

a tres dimensiones,

luego se quedan contentísimos los alumnos

cuando ven lo que son capaces de hacer en muy poco tiempo.

Tenemos que dar ese salto

y La Tecnocreativa nos está proponiendo esa solución.

Muchas gracias por haberlo pensado antes que nadie.

Gracias, Isabel; y gracias, Rocío.

Mucha suerte.

Suerte. -Que gane el mejor.

Gracias. -Gracias.

Aprendices.

Como os acaban de contar Isabel y Rocío,

esta es una prueba muy especial

que requiere de una altísima sensibilidad.

Y creemos que os puede venir muy bien

tener ayuda.

¡Ay, qué bien!

Os van a acompañar

Ainhoa Arteta, María Esteve

y Terremoto.

Hola.

¡Ay!

Que viene la hija de Marisol y la Terremoto.

¡Ay, ay, ay!

¡Qué guapa!

¿Qué tal?

María, cariño, bienvenida.

Que ya te vale, ya te vale.

Arteta, muero con ella.

Dos besos.

Ainhoa Arteta me encanta.

La verdad es que yo la he visto actuar

y me quedé enamoradísimo de ella.

A ver si me toca.

Me sigue sorprendiendo

cada vez que llegamos a la final de "Maestros de la costura"

el descubrir a personas famosas

que tienen una conexión con el mundo de la costura.

Ainhoa, ¿cuál es tu caso?

Pues mira, en mi caso, cuando fui a Nueva York a estudiar,

mi primer trabajo fue como costurera

de unas señoras de Nueva York

que vendían su trabajo,

que en este caso eran unos coleteros muy especiales

y se vendían para Bloomingdale's,

uno de los sitios de más prestigio de Nueva York.

María, ¿qué tal se te da a ti la aguja?

Porque a mí me han chivado que tienes bastante arte.

No, yo soy costurero curiosa,

pero no sé muchísimo.

La verdad es que mi vinculación con la moda

es que me he criado entre vestidos,

algún abrigo de Mary Quant,

todas esas joyas... ¡Guau!

...que me encantaba ver,

pero haré lo que pueda.

Yo estoy preparada para darlo todo.

La elección es muy importante. -Exacto, claro.

Terremoto, ¿y tú qué?

Solo sabemos

que uno de nuestros aprendices de "Maestros de la costura"

hace parte de tu vestuario.

¿No es así?

¡Mira, mira lo que hace, mira, mira, mira!

# It's a hard way... #

Eduardo Navarrete.

Y tú también coses, ¿no?

Yo también coso.

¿De dónde viene la pasión? La boca se cose.

(RÍE) Muchísimo. Claro.

Eso es lo que tendría que hacer de vez en cuando.

Mira, he hecho muchas incursiones en el mundo de la moda,

pero como observadora.

Y como costurera también. Como costurera, alguna cosita.

Un puntito, una cosa mona...

Bueno, hoy apoyo moral van a necesitar un montón.

O sea, que... Soy la persona perfecta.

Eso es importantísimo. Perfecta.

Vamos a hacerlo por orden.

Porque Begoña ha sido la segunda clasificada

en la primera prueba de la final.

Por lo tanto, es ella la primera que tiene que decidir

con quién quiere coser.

Piénsalo bien, Begoña.

Sí, bueno, lo he pensado nada más verla

porque el otro día la oí cantar en la tele...

¿Era yo entonces?

¡Begoña, qué ilusión! -Perdóname.

¡Ay, Dios mío, gracias!

Eres maravillosa.

Soy maravillosa, pero que no, ¿no?

No, no, no, no, que no, que no. Vale, Begoña, vale.

Tú no te enfades conmigo. -¿Yo?

No te enfades. -No, no, no.

Begoña, coserás entonces con Ainhoa Arteta.

¡Ah, qué bien!

Pareja formada...

Lo haremos bien. -Sí.

Yo lo voy a echar todo. -Perdóname.

No, no, tranquila.

Discúlpame.

Todo bien, todo bien, todo bien.

Me da que nos va a chinchar un buen rato.

Margarita.

¿Con quién vas a coser? Bueno.

La verdad que como me gustan las dos

yo le voy a dejar a mi amigo que diga cuál prefiere.

¿Ay, sí? -Sí.

¡Ah, jopé!

Me encantáis las dos, ¿eh?

A mí también.

Pero creo

que es más de mi estilo la Terremoto.

¡Bueno, qué sorpresa!

Me alegra coser contigo, cariño, porque soy fan tuya y de tu mamá.

Vamos.

Nosotros tampoco lo esperábamos.

Mira, pero si habéis venido entonados.

Por eso.

Cuando le he visto con el pelo, digo: "Este es la Terremoto".

"Va a pillar a la Terremoto".

Formada estas parejas,

os voy a invitar a un desfile muy especial.

Vamos, por aquí, por favor.

(DAVID) Menos mal que Margarita me ha cedido el puesto

y he podido elegir a la Terremoto

porque nada más verla entrar digo: "Como no me toque ella me enfado".

Me ha pasado lo mismo.

Llego y digo: "Ojalá me toque el niño del morado".

"Ojalá me toque el niño de la cabeza morada".

Y mira tú, ha sido un flechazo.

Flechazo.

(Música clásica)

(DAVID) Madre mía.

Qué bonito.

Mira el botoncito, mira el botoncito.

Tú sabes poner botones, ¿no? -Sí, sí.

Pues ya está.

Ese es precioso.

Esa pinzas con varilla...

¡Oh!

Ostras, madre del amor hermoso.

(MARGARITA) Mira, mira, mira.

¡Ay, ay, ay! -Ostras.

¿Qué pasa con este?

No acaba nunca.

Sí, ya verás.

Oh, no me quiero casar. -Madre mía.

(DAVID) Tiene bolsillo. -¿Bolsillo?

Y mira el corpiño, cómo se hace eso.

(DAVID) Ay, pero este me gusta.

(TERREMOTO) Este, este. -¿Este?

Este.

Qué bonito. Qué bonito es.

(TERREMOTO) ¡Bravo!

¡Vivan las novias!

Es un privilegio coser estos trajes. Yo sí lo creo.

Algo difícil, pero bueno, vamos a intentarlo.

Porque, claro, una novia tiene que ir

perfecta.

El primer vestido que habéis visto

tiene un corte romántico.

Con cuello cerrado,

mangas largas en transparencia

y está completamente cubierto de encajes.

El segundo vestido,

que está hecho en raso, con el cuerpo liso;

una falda plisada,

que se consigue con una técnica manual...

¿Cómo?

Fijaos también en la espalda abierta

tan bonito que tiene,

todo con botones pequeñitos forrados...

Precioso. Muy bonito.

Es divino.

Y el tercer vestido

es un traje de tafetán,

de seda natural,

con su corpiño,

y una gran falda

con una cola de más de tres metros,

todo ello adornado con encajes antiguos.

El cierre es...

No son botoncitos, es de corpiño.

Estoy intentando escuchar los pensamientos

que se oyen desde aquí de Begoña.

Está: "Cri, cri, cri".

"Porque si hago el vestido, porque si corto...".

No hace falta.

No lo vais a decidir vosotros.

Lo van a decidir ellas.

La ayudanta, muy bien. -¡Anda!

Y siendo Begoña

la mejor clasificada de los tres

en la primera prueba de la final,

Ainhoa, tú serás la primera en elegir.

Pues la verdad es que yo lo tengo clarísimo

porque desde el primer momento que lo he visto

me ha gustado el primero.

Begoña, ¿contenta con su decisión? Sí.

Sí, sí. María.

No te habrá chivado nada Margarita, ¿no?

Mira, estoy nerviosa.

Claro, claro.

Es verdad que los tres me parecen joyas de vestidos,

pero es una vez en la vida

y nos vamos a...

a los tres metros de cola.

Vamos a echarle valor. -Esta está loca.

Yo estoy convencida de que Margarita puede

y yo voy a ayudarla y vamos a intentarlo.

No os confiéis porque la dificultad

es igual en los tres vestidos.

Y un corsé no es tan fácil como 300 botones.

Bueno, bueno, María ha elegido el peor traje.

Vamos, yo siempre digo

que los desfiles siempre los cierra

el traje más espectacular, más trabajoso, más bonito,

y tú has elegido ese traje, el último del desfile.

¿Por qué?

Porque yo confío en ti. -Ah.

Y yo creo que hemos hecho la elección correcta.

Bueno, hemos hecho, digo "hemos" porque la he hecho yo.

Pepa, siempre tan acertada.

Nosotros estamos muy contentos con la elección que hemos hecho.

Hemos pensado que nos gusta esta inspiración flamenca

de los hombros.

Una Epistola de silicona para los botones

y en 20 minutos lo tenemos hecho.

A ver, un momento de atención.

María, Palomo y yo tenemos la sensación de que sois

la mejor promoción

que ha pasado por "Maestros de la costura".

Gracias. -Gracias.

Creed en vosotros.

Para llegar a presentar estos tres vestidos,

tenéis 200 minutos para coser.

¡Madre mía!

Nos da tiempo hasta de bailar y todo.

¿Preparados? Venga.

Por favor, vamos.

Pues, ayudantes, aprendices,

a talleres.

¡A por todas, Begoña!

¡Vamos allá! A ver qué pasa.

Yo el sábado por la mañana habíamos puesto la tele

y yo te vi.

Yo te vi.

Y cuando te he visto aquí

digo: "¡Ostras!".

Es el destino, es el destino, está claro.

Claro.

¡Venga, María!

Vamos, que el tiempo vuela.

Bueno, vamos a quitar cosas de aquí lo primero.

Dame una D, dame una A, dame una V, dame una I, dame una D.

¡David!

Vamos a hacerlo. -Vamos, vamos.

A ver. -Orden.

Lo primero es despejar la mesa. -Vale.

Esto no hace falta, pues fuera. -No.

Primero vamos a mirar el vestido bien.

Sí, sí, sí. -Bien.

Porque yo creo que aquí tiene... ¿Ves?

Esta parte de aquí no está pegada.

No, eso no.

Ese es el forro. -Sí.

Hay que buscarle el forro. -Sí.

Vamos a empezar por el forro y esto. -Sí, sí.

Y luego esto de arriba. Esto va más pegado.

Vamos a empezar por el corpiño,

que tiene una, dos, tres, cuatro, cinco, seis y siete piezas.

Vamos a empezar con este, que va al lomo.

Este va aquí, así. -¿Este va al lomo?

Sí, y tiene ya el centímetro de costura.

Entonces... -Déjame los alfileres.

Toma, ve poniéndolos tú ahí.

Venga, perfecto. Vamos a ir por partes.

Tú te aclaras, ¿no, Begoña?

Vamos a coger el forro.

Mira, Begoña. Yo así no voy a poder ayudarte.

Dos minutos y subo porque me voy a cambiar.

Sin problema ninguno.

Como te veo muy suelta,

me voy a poner algo cómodo

porque así no puedo.

Enseño todas las tetas y no puede ser.

¿Alguna vez has hecho un vestido de novia?

Bueno, vestidos de novia he hecho por lo menos unos 300,

he debido hacer.

¿En serio? -¡Cómo voy a hacer yo

un vestido de novia!

¿Para qué? ¡Qué va!

A mí me gusta que me lo hagan. Me gusta que me hagan la ropa.

Me encanta el mundo de la sastrería.

Para hacer este modelo de traje de novia

hay que cortar los patrones en encajes sobre tul,

forro y entretela.

Comenzamos entretelando las piezas del cuerpo de tela de forro.

Cosemos los costadillos del cuerpos.

Tanto de la espalda como del delantero

en tela de forro.

Hacemos lo mismo con las piezas del cuerpo

de tejido de encaje.

Unimos por los hombros y los costados

el cuerpo de encaje y el de forro.

Para confeccionar la falda,

cosemos en los tejidos

las piezas de espalda

dejando sin cerrar una parte por donde irá la cremallera.

Cosemos los delanteros y las espaldas

de las faldas de forro y de tul.

Unimos las dos faldas al cuerpo

con una única costura.

Entolamos con cinta de encaje

las costuras de los costadillos

y la cintura.

Realizamos los adornos de las mangas

con cinta de encaje

y unimos los puños antes de cerrarlas.

Cosemos las mangas al cuerpo

y añadimos un cuello de encaje.

Por último, cosemos una cremallera en el centro de la espalda

uniendo los dos tejidos.

Y aplicamos botones forrados

para adornar la abertura de la cremallera.

Hemos puesto los patrones boca abajo.

Sí. No pasa nada, son dobles.

Aquí hay un piquete por algo. -Sí, hay que señalarlos.

Yo tengo la mala costumbre de no señalarlos.

Pues es muy importante que los señalemos.

Vale, venga. -Es que no sé.

Yo creo que si están ahí es por algo.

Me temo que estén ahí por algo. -Venga, vale, vale.

Voy a hacerlo.

Venga, que se algo que Dios quiera.

Ya vengo.

¡Venga, guapetona, que te estaba esperando!

Vamos, como agua de mayo. Mete eso porque no puedo.

Ya hemos cortado una parte del forro.

¿Sabes qué? Que soy tan bajita... -Pues déjame.

¿Sí? ¿Puedes ir moldeándolo?

Vale, ¿tenemos otra tijera?

Igual se me ha movido un poco a mí porque al ser tan baja...

Te voy a hacer una guarrada. -Hazme lo que quieras.

¿Vale?

¿Lo hilvanamos o lo cogemos? -¿Crees que hay tiempo de hilvanar?

¡Yo qué sé! Buenas.

Hola, ¿qué tal? ¿Qué tal?

Os presento a Marivi. ¿Cómo estáis?

Encantada. -Encantada.

Un besito.

Es la jefa de taller de Basaldúa. Hola.

Madre mía.

Os va a enseñar un poquito Marivi

esa técnica... Cómo hacer el plisado.

...esa técnica de plisado.

Por favor.

Es característica de la casa.

Lo hacemos manual, es fácil.

Este vestido tiene una técnica muy especial.

Eso es lo más importante del vestido.

Si no conseguís el plisado, no tenéis vestido.

Lo tenéis que poner al bies. Al bies.

En pico.

Pero ¿cuántos pañuelos necesitamos? -Siete, siete.

¡Ay!

Vamos a plisar, chicos.

Venga, a ver qué hay ahora.

A ver qué pasa. ¿Qué valiente me ayuda?

¿Has pillado donde va el pico? -Sí, para allá.

Para allá. -Coge carrera.

Fuerte. -Mira cómo tienes que agarrar luego.

Vale. -Y a la vez voy tirando.

Si os dais cuenta voy tirando porque te estoy haciendo presión a ti.

Lo estás notando. -Sí, sí.

Mira, ¿eh? Mira, ¿eh?

Y hay que hacer mucha fuerza porque si no no se queda marcado.

¿Tú vas a aguantar o planchar?

Terremoto, haz tú la prueba ahora. Venga.

Venga, tú aguanta fuerte.

Vamos a probar con una parte que no esté mojada.

Y esto le damos aquí... -Dale.

¿Y hay que darle a un botón? Al de arriba.

Ahí, ahí. -Ay, estas planchas, de verdad.

(MARIVI) Tú la estás ayudando. -Ah, vale.

La estás ayudando, ¿lo ves?

Dale, dale, Terremoto. Mira, mira, lo tiene.

Lo tiene, lo tiene. -Sí.

¡Nos quedan seis!

Venga. -Vale.

Ya lo tenéis.

¡Qué bien! Qué bonito.

Menudo equipazo.

(TERREMOTO) No es tan difícil.

Yo cuando vi el plisado digo: "Es todo igual".

No son tan iguales. -No, no.

Y lo bonito es la alternativa del plisado.

Claro.

Un pliegue es así, un pliegue es así

y encima lo bonito es trabajar en equipo.

Nos tenemos que ir.

Ya no podemos ayudarles más. Suerte, chicos.

Que salga bien. Que si no David te pone a trabajar.

Él tiene poca fuerza.

¿Ellos tienen corsé? -No, hija, no.

Tú eres muy lista.

¿Ninguno tiene corsé? -Ninguno, nada más que tú.

No.

Un vestido con corsé. -No, no.

No hay corsé ninguno.

Pero ¿las varillas se meten o se cosen?

No, no, se meten, ya verás qué chulo.

Vale.

Espérate, te lo digo.

Porque si te cuadra a lo mejor... -Pues mejor coserla.

Venga, vamos a coserla y va más rápido.

Vamos a ver, venga.

¿Tú estás casada? Sí.

Te trato de tú, ¿eh?

Perdona. -Sí, cariño, trátame de tú.

Estoy casada.

Esta vez por cuarta vez.

¡Huy! -Ya me toman...

¡Ostras, no me digas! -Sí.

¿Cuántas? -Cuatro veces.

La verdad es que he tenido cuatro novios

y con los cuatro me he casado.

Soy muy tonta. -No, muy tonta o...

De las de aventuras por ahí.

Bueno.

Y la verdad es que la última boda fue preciosa.

Me hizo un traje mi querida amiga Isabel Zapardiez,

que también... -¿Quieres que lo termine cortando?

Dale, venga, dale.

Yo voy más lenta porque me da miedo salirme o hacerte...

Un milímetro y lo arreglamos rápido.

¿Sí? -Sí.

Venga, hemos hecho el corte. -Vamos.

Y ahora hay que hacer lo de la plancha.

Si, pero uno a uno.

Vale, venga, vamos.

Muy potente tendría que ser la plancha.

¿Tú agarras y yo plancho? -Sí, sí.

Venga.

Pues fuerte, ¿eh? -Vámonos.

Voy a tirar, ¿eh? Y cuando yo tiro, tiro.

Hacemos tin, tin, tin, tin.

Noto la fuerza, ¿eh?

Tira, tira, tira.

Fuerte, fuerte.

Más fuerte. -Dale.

Más fuerte.

Más fuerte.

¡Más fuerte!

¡Me caso, sí!

¡Sí quiero! ¡Sí quiero!

¡Sí!

¡Sí, sí, sí!

¿Esto va así seguro?

Ea, ea.

Ea, ea.

Mira. -¡Uh!

Qué mono.

Pruébaselo, está perfecto.

Aquí me ha hecho una arruga, que me voy a...

Jolín, venga, ¡qué más da, qué más da!

Qué perfecta eres, chiquilla.

Aprendices, se cumple la primera hora de la prueba.

60 minutos

que ya no tenéis.

¿60 minutos que hemos gastado ya?

¿En serio? -¿En serio?

Venga, vamos.

Tu traje de boda, ¿cómo era?

Era de raso,

con las mangas muy parecidas a las que llevaba la Lady Di...

Joe, pues, hija...

Y antes quería ser princesa a toda costa, ¿eh?

Pues haces bien porque eso es una vez en la vida, hija.

Y llevaba una cola de tres metros y pico.

Pues yo mi primer vestido de novia

fue con la tela del vestido de mi madre.

¿Ah, sí? -Sí.

Qué bonito. -Sí.

¿Quieres intentar estas costuritas? -Venga.

Venga. -Voy a intentarlo.

Vas así despacito, ¿ves? -Vale.

Hale. -Perfecto.

Venga, siéntate. -Voy a poder.

¿Sí? -Sí.

Venga, con dos narices.

Dice que no, que no quiere la máquina.

Se pone y mírala.

Casi me gana.

Tiqui, tiqui, tiqui, tiqui.

Y ahora resulta que tengo ganas

y posiblemente para mi cumpleaños pida una máquina de coser.

A mí me dejas un ratito más y te coso lo que sea.

Venga, venga.

Venga. -Dame un piquito.

Un piquito. -Dame un piquito.

Dame un piquito, dame un piquito, dame un piquito.

Vamos, venga. -Venga.

Eh, eh, eh.

Así no era, ¿eh?

Hazlo un poco bonito. -Venga.

Que si no nos regañan luego. -Venga.

Así un poquito, venga.

# Tiri, titi, tiri, titi. #

Venga. -Ahora, mira qué preciosidad.

Voy a tirar, ¿eh?

Venga. Tres, dos, uno...

Venga, dale. -Tira.

Aprieta el botón, vamos, dale.

Ay, me encanta plisar, es verdad.

# Con el chacachá del tren.

# I want some... #

Dale, dale, estira.

Estira.

A ver cómo ha quedado.

Precioso.

Se ha perdido un poquito, pero no pasa nada.

Espérate, que ya te he cosido el forro.

Venga.

Qué alegría, muy bien.

Muy bien, pues mira. -Me queda igual.

Ahora me vas a unir estas piezas.

Porque a ti no te veo muy puesta.

Jo, qué vestido más bonito llevas hoy, Raquel.

Estás guapísima, Raquel.

No he podido decir decir que no

porque este vestido

en un taller de Caprile dije:

"Me lo tienes que dejar, es una maravilla".

Pero no...

Pero este traje no sale de mi taller, Raquel.

Ha sido una de mis últimas compras.

Desgraciadamente,

no tiene etiqueta.

Yo puedo sospechar de dónde es.

Yo creo que de finales de los años 60.

Una Irene Galitzine,

Carosa o Federico Forqué,

que estaban trabajando en aquellos años en Roma.

Bueno, hablando de vestidos.

Explicadme un poco cuáles son las dificultades

de cada uno de los tres vestidos

en los que están trabajando.

Hay muchas dificultades, Raquel.

Yo voy a hablar un poco del de David,

que la dificultad está en ese plisado que hay que hacer

manualmente.

Y luego tienen otra que es ese cuerpo encorsetado.

Además, luego, de todos esos volantes

cortados en capa enormes

que lleva tanto en el escote como en toda la espalda.

Pues el de Begoña tampoco es un vestido sencillo.

Sobre todo la dificultad está en esos dos tejidos juntos

y trabajar ese tul de encaje

que es tan delicado, a la mínima se abre

y tienes que tener mucho cuidado

y no hay que olvidar que lleva tres faldas.

Lleva el forro, una falda de crepe y la encaje.

Y el de Margarita realmente la complicación

es ese cuerpo tipo corsé que va muy armado

y los tres tejidos, el tejido principal,

la taceta con su entretela

y el retort tienen que estar perfectamente asentados,

perfectamente afinados

para que ese corpiño siente bien.

¿Estás contenta?

¿Crees que llegamos? -No, contenta no estoy.

No. -(MARÍA RÍE)

Lo siento.

"¿Cómo estás, Margarita? ¿Animada?".

"No, contenta no estoy". -Contenta no.

A mí la pena que me da

es que me quería despedir con una cosa bonita

y no sé si seré capaz.

Pues en vez de pensar que no vamos a ser capaces...

¿Por qué no vamos a ser capaces?

Chiquilla, porque a los corpiños les tengo mucha manía.

# Voy loquita. #

Lo estoy cosiendo fatal.

No. -Fatal no, lo siguiente.

O sea, lo estoy cosiendo supermal.

No lo cosas mal, cóselo bien.

A ver. -Es que no me está cuadrando nada.

Yo estoy pisando el pedal

y estoy cosiendo.

Es que no veo la falda, es que no la veo.

Es que no sé cómo se cose. De verdad te lo digo.

Es que nos va a quedar uno así y otro así.

Mira, vamos a ponernos con el cuerpo

porque esto a unas malas se frunce y al menos hay una falda.

Pero ponlo bien, que si no se va a arrugar.

Mira, ya está.

Margarita. ¡Qué susto!

¿Qué tal? ¿Cómo vais?

Pues mira, Caprile. -Hola.

Te vas a quedar alucinado de lo bien que lo estamos haciendo.

María me obliga a poner piquetes. -Vale.

Pues estamos... -Enséñale lo que llevamos hecho.

Que yo no me quiero entretener.

Estamos con el corsé.

¿Estamos haciendo algo mal?

Para empezar, no os habéis fijado bien en el modelo original.

¿Por qué? -Hemos estado mirándolo.

¡Oh!

¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado?

¿Qué le pasa? -Mira.

Ay, si hay una costura.

Claro que hay una costura.

Esa en un corsé es fundamental

porque es la que nos sirve para limpiar.

(SUSPIRA) Ay.

Llevas mucho ayudando a esa gente.

Necesitamos una ayuda.

Porque yo esto de la falda no sé cómo lo vamos a hacer.

Es que ahora descoserlo todo...

Esa no es la actitud, Margarita.

No, si ya lo sé.

Desde que María ha elegido el vestido, estás...

negativa, gruñona,

con el no por delante...

Es verdad.

¿Dónde está esa Margarita que compite?

Así no se puede ir.

Voy a...

Eso, vamos a trabajar con la...

Voy a terminar esto para poder encararlo.

María, mira, porque Margarita está insoportable.

Dame un lapicero, anda.

Un momentito. Voy a terminar de coser esto porque si no...

Esto es mucho más urgente y me dices que un momentito.

Vale, pues sí. Esto no nos vale, ¿no?

Vengo a echarte una mano en un corpiño que es una mierda

y tú me dices "un momentito".

No. ¡Ole!

Chiquillo, para encarar el otro. En la final.

¡Caprile! ¡Caprile, ven!

¡Cariño!

Te están llamando por ahí, mira.

Vale. La Terremoto.

Hacemos una cosa entonces.

Tú eres la que mejor entiende el cuerpo.

Vale. Bueno.

¡Uh!

¡Caprile, huy! ¿Cuánto ratito llevas aquí?

Llevas mucho aquí. ¿Cómo va aquí el percal?

¡Ay, cómo van! ¡Ay, qué mal van!

¿Qué pasa, que te sobra tiempo ahí con el plisado?

Venga, anda.

Caprile, verás qué bien van ellos. Eres una marrullera.

Mira, ven, que estamos más perdidos que la madre de Marco.

Si es que...

Venga.

Ven aquí.

Respira fuerte, ¿vale?

Hemos tenido un pequeño problemilla.

¿De verdad solo uno? Sí, sí.

Creo que nos hemos equivocado un poco en el temita de la falda.

¿Un poco solamente? Un poquito.

Todo mal. -Tú danos una pista.

¿Una pista? Mira.

Creo que lo hemos cosido mal. Sí.

¿Tú le has contado a David de qué nos conocemos?

Bueno, no. ¿Quieres que se lo cuente?

Hombre, claro.

Él representó... ¡A Cantabria!

A Cantabria en una edición de Miss Travesti

que hicimos en Televisión Española, en La 2.

Así fue. En efecto.

Él era miss Cantabria.

¿Te acuerdas cómo me llamaba? No.

Betty Passiega.

¡Betty Passiega! Es verdad, Betty Passiega.

Bueno, ¿cómo fue?

54 travestis. ¿Y qué es lo que comía yo?

Pasiegos, sobaos. Sobaos.

Sobaos pasiegos.

¿Qué es lo más positivo que te llevas de esta experiencia?

Lo más positivo, que en este concurso he comido muy bien.

(RÍE) ¡Oh!

He comido de todo.

Lo mejor, mis sobaos pasiegos.

¡Oh!

¿Quieres?

(SUSPIRA) Ay.

Venga, miss Passiega. ¿Qué hacemos con esto?

A ve resta sábana santa.

Es que hay cuatro no,

hay cinco piezas cosidas.

Son siete en total.

Dinos que hay dos bien.

Lo que tenéis que coser son los extremos.

¿Me entiendes No.

Lo estáis cosiendo del revés.

Las partes estrechas van juntas para formar la cintura.

Sí. Y las partes anchas

van abajo. Claro.

Para hacer el vuelo.

Os ha pasado lo mismo que en el otro taller.

Que teniendo aquí el original, no lo miráis.

No lo miramos.

Claro. No tenemos tiempo de mirar.

Ah, mira, mira, mira, Terre, ¿eh?

Que tú para lo que quieres bien que miras.

Hombre, como tú.

Caprile dice que el pisado tiene que ir para abajo.

Pero ¿qué pasa? Que a mí ya se me ha ido...

He cosido fatal todas las cosas y un plisado ha hecho así

y otro así.

Ya puede venir aquí un terremoto de los de verdad

porque esto lo veo yo muy mal.

Podemos hacerlo con cinta de doble cara.

¿Cinta de doble cara? Hale, hale.

¿No podemos unirlo con cinta de doble cara?

Es practiquísima.

Siempre está sí, ¿eh?

Huy, hoy ha venido tranquilo.

Cuando le conocí no era así. No sé qué le habéis hecho.

Yo no sabía que era drag. -No era así.

¡Uh! Miss Cantabria era.

Me muero.

Aprendices, los primeros 90 minutos de prueba han volado.

¡Oh!

Has oído, ¿no? Has oído lo que dice.

¿En serio? Sí.

Ay, ¿qué le pasa a esto? ¿Lo ves claro o no lo ves claro?

Sí, si claro lo veo.

Lo que no veo yo es el tiempo.

Bueno, vale.

De momento no nos han dicho nada.

Positivo todo. -No, el fallo más grande.

No nos hemos fijado ni en la costura del medio.

Ay, qué torpe.

Bueno, creo que esto lo tenemos.

Mira, mira.

Espérate, que a lo mejor hay uno que está cosido bien.

Un momento, espérate.

A ver, agárrate ahí.

¡Oh!

Tía, que sí.

Que está quedando genial. -Me va un poquito 'chico'.

Que no, mira.

A ver.

¡Oh!

¿Lo tenemos? ¿Lo tenemos? -¡Tía, lo tenemos un poco!

Igual de pechito va un poco 'chico', pero bueno.

Si no ya nos inventamos algo. -Esto está.

Volante, volante, volante. -Esto ya lo dejamos.

¿Y cómo abrochamos la espalda? -Con la cremallera.

Pero la cremallera es lo último.

¿Seguro que es lo último? -Ahora voy poniendo.

Ponla. -Así nos olvidamos.

Nos olvidamos del cuerpo.

Es que de verdad...

Interpretar un corpiño de estos es...

¡Uf!

Qué cosa más complicada.

No voy a hacer más un corpiño en mi vida.

¿Qué hago? ¿Lo doblo?

Si me lo dices, lo puedo hacer.

Ya, pero es que hasta que no vea los patrones...

¿Sabes? Nos quedan estos patrones, ¿no?

Sí, nos queda la cola... -Venga, pues toma.

Mira, este.

Pero la cola es que no nos cabe en la mesa.

No, esto al lomo.

O sea, que esto, todo así de largo, decías que metros y metros.

Claro, es que el metro de tela es un metro.

Pues toma.

Me caes bien, pero refunfuñas.

Y lo dice así, ¿vale?

Ella lo dice así

y ahora vamos a volver y vas a seguir refunfuñando.

Te prometo que no voy a refunfuñar,

pero es que el trajecito... -Lo vamos a conseguir.

...tiene tela. -Lo vamos a conseguir.

Sí, sí.

Hola, Begoña.

Hola, Ainhoa. Hola.

Hola, cariño.

¿Cómo vas? ¿Esto qué es?

Estoy haciendo el cuerpo. ¿Solo?

Entretela... Con todas las entretelas.

El tul no está.

¿Qué tul? El de blonda.

No, todavía no.

Ay, claro, lo tendríamos que haber metido.

Es que no sé. ¡Oh!

Es que no lo entiendo.

Lo tenía que haber metido. Claro.

¿Que lo piensas presentar, sin blonda?

No, pensaba hacer la blonda aparte, pero se ven las costuras.

Me estoy empezando a preocupar.

¿Ahora tienes que descoser todo? Sí.

¿Cómo? No, no, no.

Esto lo tienes tal cual.

Ahora, hasta aquí lo tienes que traer.

Vale. Vale.

Y luego las dos espaldas. -Vale.

Menos mal que han entrado María y Marivi

y se han dado cuenta de que no había cosido al cuerpo,

al forro y a la entretela el tul.

Pues vamos a ello, vamos a ello rápido, rápido.

Begoña.

Sí, sí, voy, cariño.

Os va a dar un consejo Marivi,

la mujer más perfeccionista que hay en esta empresa.

Por favor.

Mira, habéis dejado esto y me parece muy buena iniciativa.

Sí. -Pero si lo coséis así,

cuando abráis aquí,

se os va a quedar un pico. -Un pico.

Nos va a hacer forma de cola. -Sí.

Pero nosotros, igual que en el modelo,

lo que hacemos es

que recortamos...

La florecita esa.

...y entolamos.

A mano.

Entonces la onda

la subimos aquí.

Menos mal que me ha parado Marivi

porque ya iba a cortar

el encaje.

Es que no sé qué me pasa hoy.

No sé qué me pasa.

Mira que yo para cortar soy...

Menos mal, menos mal que ella me ha parado.

Chicas, dadle las gracias a Marivi. Muchas gracias.

Muchísimas gracias. -A ti.

No bajes el ritmo, Ainhoa.

Qué bueno.

María Victoria de Victoria, tía.

Ya está, ¿eh?

Esto lo tienes para pasarlo por la máquina.

Vale.

Esto algo pasa, ¿eh?

¿Qué ha pasado? -Venga, más problemas.

¿Qué ha pasado? -He cosido la cremallera mal.

¿L has cosido mal? -Mmm.

Bueno, pero la has cosido muy bonita.

Entonces, con la misma bondad y alegría que has cosido

te queda igual.

Vale.

¿Cuál es el encaje que lleva en el borde?

Este, ¿no?

Este es el forro, ¿no? -Sí, este.

Margarita y María. Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal?

Marivi, la jefa de taller de Basaldúa.

Encantada.

Lo tenéis esto un poco revuelto. No, no, no.

Pues Marivi viene conmigo para ver cómo lleváis

la concepción.

Yo intentaría ponerlo en un maniquí, que no sé si tenéis. por aquí.

Sí, aquí hay uno, hay uno.

O sea, le daría, como decimos nosotros,

una paliza con la plancha de morirse.

Las telas tienen que estar así. -Claro, claro.

¿Y esto? No sé cómo lo habéis hecho.

¿Habéis conseguido pieza y habéis planchado

o habéis conseguido todo y planchado?

No, hemos cosido todo. -Vale, no, no.

Es coser y planchar. -Coser y planchar.

Es el primer punto.

Costura cosida, costura planchada.

Pero no lo entienden. ¡No lo entienden!

No lo entienden.

Estamos en la prueba de la final, Margarita,

jugándote la bata blanca para entrar en la final

y esto.

¿Esto es un corsé?

No, no, no.

Esto es una boñiga.

Planchad las telas antes de cortarlas.

Siempre, como norma.

Porque cada tela responde de una manera cuando la planchas después.

Si no la has planchado antes, te pasa lo que te ha pasado.

Y si ves que la plancha se pega al pegar la entretela

porque ha subido el pegamento, se pone un papelito

o una tela que no te sirva.

No, pero ¿a ti se te ha pegado? -No, no.

Si no es que se pegue, es que el pegamento sube.

Por eso tenéis la suela de la plancha así.

Vale.

Porque ha pasado por encima. -Claro, el pegamento sale.

En las entretelas el pegamento sale. Hay que tener mucho cuidado.

Vaya. -Venga.

Yo lo que estoy viendo, Margarita,

es que veo a María con más ilusión...

No, no. ...y más esperanzas

y más ganas que tú. No, no, de eso nada.

Venga.

La que se juega la bata blanca eres tú, no María.

Sí, venga, pues nada. -Vamos al lío.

Venga, María. -Vamos al lío.

Caprile, que yo te hago caso.

Sí, ya se ve cómo me has hecho caso, vamos.

Ni una costura abierta.

Pues mira, tú misma. Yo te digo que ahora mismo,

como solo tenemos una plancha y no está en buenas condiciones,

no voy a planchar todo este trozo de tela, ¿no?

No, no, no.

Estoy de acuerdo contigo. -Tú me dices, ¿eh?

No, no, yo estoy de acuerdo contigo.

Creo que no vamos a planchar la tela.

Ya tienes las mangas cortadas.

¿Te las dejo ribeteadas para que las pases por la máquina?

No, porque le vas a poner las puntillas.

Ah.

Me las vas poniendo para yo meterlas en la máquina.

Vale.

¿Sabes lo que te quiero decir? -Las puntillas grandes.

Sí, míralo ahí en el modelito. -Vale.

Que tú eres muy apañada.

Vale, el cuerpo ya está hecho.

¿Está? -Solo hay que rematarlo y ya.

Vale, pues entonces...

Lo que pasa es que lo he hecho un pelín grandón.

Coser y cantar.

Vamos a ponernos con las faldas estas que hay que coserlas

como tú me las has puesto.

Venga, vamos allá.

Esos picos son las partes de arriba, que era donde sujetabas tú.

Cuando acabe de cortar los volantes teneos los volantes cortados,

tenemos el fajín cortado

y solo queda unir la falda

y coserlo todo y ya está.

Porque coser y cantar todo es empezar,

es el dicho del programa.

Aprendices, se cumplen 150 minutos de la prueba.

150.

150, ¿me oyes? ¡Sí, sí, sí!

¿Sabes cuántos quedan? ¡150, no!

No, 150 se acaban de ir.

Y quedan solo 50 minutos para coser.

Ostras, 50 minutos.

En 50 minutos nos da tiempo a todo. -Ese reloj está mal.

Adiós.

Tú tranquila, tranquila, que veo que te tiemblan hasta...

Mira, ¿eh?

No me digas decir cochinadas, pero te tiemblan hasta las bragas, tía.

Huy, si fueran solo las bragas... -Pero esta tranquila.

¡Por Dios! ¡Ay, por favor!

Tenemos que poner el turbo, cariño, que no llegamos.

Venga, si ya solo nos quedan los volantes.

Queda lo más grande. -Pero...

Hay que unirlo todo ahora.

50 minutos nos tiene que dar tiempo de terminarlo,

aunque esté regular, pero terminado.

Y que se cierre, por Dios, que se cierre.

Preparado, listos...

Venga, vamos, María.

Llevo 8 y son 11, ¿eh?

Tampoco va tan mal. -¿Cómo? Qué bien.

Tía, qué rápido, por favor. No me lo puedo creer.

Te juro que yo...

No es por nada, pero no daba ni un duro por ti, ¿eh?

Gracias, Margarita.

Yo también te quiero.

Estoy muy contenta de mis ojetes.

Total.

Yo me he quedado alucinada de lo rápido que ponía los ojetes.

Yo para poner uno estaba ahí...

Venga, mi niña.

Ole, ole ahí, qué garbo.

¡Ay, ay, qué mangas, Begochu!

Te estoy dejando unas mangas...

Ay, ay, Begochu.

Luego te beso, ahora es que no tengo tiempo.

No te preocupes.

Uf.

Me duelen las manos ya cosa mala.

Bueno, voy a fruncirlo todo y lo sobrante a cortarlo.

¿Cómo vas a cortarlo, muchacho? -Hombre.

A ver si te va a quedar un top en vez de un vestido de novia.

No, que no.

Que se lleva mucho un top, pero no sé si es la idea.

Ya verás qué bien. -Mucha tela le estás quitando.

¡Ay!

Me he pinchado.

Cuidado.

Si te pinchas, tenemos un enfermero que está buenísimo.

¿Ah, sí? -Sí.

¡Oh, no me encuentro bien!

Hale, ya tienes las mangas.

Vale.

Ahora hacemos los puñitos, ¿no?

¿Quieres que le haga los puños? -Tú solo tienes que cerrar ahora.

Derecho con derecho y las unes.

Ahí tienes la falda.

¿Cuál es la falda?

Ahí tienes la falda, cariño.

Mira, tenemos que planchar.

¿Qué tengo que hacer?

Dobladillo y las costuras, mira.

Antes podríamos meter algo.

Mira cómo nos ha quedado esto.

No, eso lo he hecho yo así porque es más rápido.

El corpiño este no tiene fuerza para aguantar.

¿Cómo no va a tener fuerza? ¿Qué no va a tener fuerza?

Malamente se cose la organza esta que se engancha todo el rato.

Mira, he perdido un montón de tiempo frunciendo esto para nada.

Que no. -Sí, porque me lo estoy cargando.

¿Cómo que te lo estás cargando? -Sí, es un hilo muy flojo.

Ay, me duelen hasta los brazos y todo.

Quiero que termine el tiempo. -No, que no hemos acabado la prueba.

Venga, para arriba.

Toma.

¿Y si le pongo entretela de esta dura al corpiño

para coserle mejor la mierda esa y no esto?

Venga.

Cósele ya, ya, ya la entretela esa.

Durita.

Venga, venga, venga.

Que lo tenemos, que lo tenemos. Ya está casi todo.

Begoña, Ainhoa.

Aquí vamos.

Estoy supertrabajadora.

Esta es la Ainhoa Arteta que no...

que no conoce la gente. -Es muy trabajadora.

Ainhoa, ¿me tararearías algo muy alegre?

# Bésame tú a mí.

# Bésame igual que mi boca te besó. #

Hemos hablado de sexo y todo.

No me extraña que enamores a los hombres.

# Dame el frenesí que mi locura te dio. #

Esto de cantar y enhebrar...

# Tara, tara...

# ¿Quién si no fui yo?

# Pude enseñarte el camino del amador. #

Toma.

¡Ole!

# A tus pies quiero que vivas solo...

(LAS TRES) # ¡Para mí!

# Y que tú vayas por donde yo voy.

# Para que mi alma sea lo más de ti.

# Piri, biri.

# Bésame con frenesí.

# Ta, ta, ta.

# Taca, tacatá. #

¿Lo tienes?

Ay, hay que arreglarlo un poco.

Hay que arreglarlo un poco, qué significa?

A ver esto cómo es.

Ay, por favor, qué estropicio.

Nos van a matar, nos van a matar.

Aquí va la...

Pero ¿tú te das cuenta de que el plisado no va para abajo?

Ay, de verdad.

No sabes cómo pesa y lo difícil que es de coser.

Mi amor, mira el plisado, tiene que ir para abajo.

Y este va de lado.

Mira, se ha quedado un...

Esto es como cuando yo hago las versiones de Madonna.

Oye, escúchame. -Sí, no, es precioso.

¿Qué hacemos?

Esto es rasgar, no hay tiempo de descoser, tía.

Hay que hacer así. -Pero se va a romper la tela.

Que no, lo hago con cuidado. -¿Seguro?

Bueno, yo lo único que quiero es por lo menos terminarlo.

Tú no te imaginas lo que a mí me preocupa cuando yo

las prendas no las termino, es como...

que no has llegado a meta, ¿sabes?

Calla, canalla.

Y yo hoy me he puesto, como tú dices, con poco ánimo.

Mira, estoy poniendo un encaje en el escote

que es una pasada de bonito, por favor.

Me estoy viniendo arriba. Venga, vamos.

(CANTA ÓPERA EN ITALIANO)

Madre de Dios,

chiquilla.

Vale, ya está. Si no, no nos iba a salir bien.

Vamos a ver una cosa. Lo quitamos entero.

Cuidado que no se nos descosa todo esto.

Cuidado, que nos lo cargamos. Con una tijera.

Coge las tijeras estas verdes.

Con dos yo ya...

Te va a salir un vestido de tubo.

Venga, corre, corre, corre, que no tenemos tiempo. Corre.

¿Qué pasa? Es que esto ha sido un drama.

Contadme. David, ya te veo la cara de...

Es verdad que hoy tiro la toalla.

No, no, no, no, no, no. Sí, sí.

Yo creo que esto... A ver, David.

Hay miles de personas que querrían estar en tu lugar.

Ya lo sé y lo siento. -Yo creo que está cosido otra vez.

No hay manera, no hay manera. Vamos a ver.

Lo he cosido todo tres veces mal, tres.

Uy, uy, uy, ¿y el gato ha venido y se ha ido?

(TERREMOTO) # El gato que está triste y azul... #

David, alfileres.

Venga, no desesperes, cariño.

Vamos a hacerlo con los alfileres a ver qué nos sale.

Esa cara, cambiada ya, ¿eh, David?

Esto es que tendría que estar ajustado al maniquí.

Pero bueno, da igual. Porque es para mi cuerpo.

Estaba viviendo un momento de bajona.

Ya no, no lo veo. -Ya, porque es muy complicado.

Nos queda un rato. Ahora ya no podemos equivocarnos.

Ahora se pone el objetivo: hacerlo y hacerlo bien.

Nos concentramos.

Le hemos dado la vuelta para poner todos los alfileres

para que no tengas que darle otra vuelta.

Y luego ya metes en la máquina y vas quitando.

Es un poquito Conde Garzón.

Sí, señor.

Todo esto, la deconstrucción. Nosotros somos de este estilo.

Venga, que lo tenemos, chicos, que lo tenemos ya.

Ya está, lo voy a pasar a máquina.

Espera, termina de ponerlo, ¿no? Venga.

Uno, dos, uno, dos. Este es el costado. Agarra ahí y únelo...

-Este, ¿dónde? ¿En qué parte? -Aquí, donde está la costura.

-¿Sabes lo que me da miedo?

Que el corsé se nos quede torcido con relación a la cola.

Y ahí la hemos cagado con todo el equipo.

Yo creo que no.

Lo vamos a ver sobre la marcha. Porque, mira,

este, costado con costado, ¿vale? Ahí hemos cogido ya la mitad.

Y ahora vamos a coger aquí la mitad.

Mira, perfecto, ¿no lo ves?

Sin prisa, despacito, yo voy a acabar los volantes.

Venga, vale.

Estoy de volantitos un poquito hasta el gorro.

Ya te lo digo.

Mira que era una tontería. Pero me tienen frita.

Los botones creo que los vamos a obviar.

Aprendices, atentos,

aquí gana el que haga el mejor vestido de novia.

Venga, vamos. Quedan 20 minutos para terminarlo.

Begoña, ¿me has oído? (BEGOÑA) Sí, cariño.

Coser 34 botones así... Nos va a dar algo.

Voy a unir el cuerpo ya.

Venga, vamos. -Pensaba que iba a decir cinco.

Tú estás loca. Si quedan cinco, vamos...

Pero ¿y quién me manda a mí meterme en estos saraos?

De verdad.

Tengo que unir las mangas todavía.

Ay... ¿Y ahora esto?

Que me sobra falda.

Pues métele ahí algo y ya está.

Aquí me ha quedado esto que necesito Super Glue.

¿No vale Super Glue? (BEGOÑA, RÍE)

¡Ay, mira!

Oye, solo tenemos estos dos. -Por lo menos tiene forma.

¿Pongo alguno o no se lo ponemos? -Sí, ¿no? Venga.

-Este, ¿no? -¿Tienes metro ahí bastante?

No, tengo más del otro. -Pues ponle del otro.

El que tú veas.

Venga, cariño.

Vamos, que hay que poner las mangas y todo.

Y hay que plancharlo un poquito para que quede guay.

(TARAREA)

El maniquí no se puede presentar con alfileres, tía.

Pero para sujetarlo ahora, ¿no?

Cremallera. Ahora... -¿Ya vas con la cremallera?

Qué bien. -Ahora tengo que saber...

¿No se podría entregar el vestido solo con cremallera?

Hostia, es muy corta esta cremallera, ¿no?

Hay otra, toma.

Me has ayudado mucho, más de lo que tú te imaginas.

-Yo me alegro un montón. -El cambio de ánimo y de actitud.

-Me alegro. -Porque estaba yo amargada.

Nos quedarán diez minutos o mucho menos.

Como sean diez minutos, me muero.

Aquí.

Ay, qué lástima, de verdad.

Lo tenemos, vamos. -Vamos, vamos.

Ya me lo has planteado, ¿no?

Ahora yo solo le doy unas puntaditas por aquí.

Esto es un volante.

Empiezo a ver prendas que me gustan,

empiezo a ver trajes de novia. Quedan diez minutos

para terminar. ¡Ay, diez minutos!

Venga, no pasa nada. Venga. No, lo tapamos con esto.

Calla. -Ole, ole.

Yo creo que nos sobra hasta tiempo.

Dice esta mujer que diez minutitos. ¿Tú cómo lo ves?

-Pues bueno... -Que vamos sobrados.

A ver, Begoña, cariño, quedan diez minutos.

Lo sé, mi amor, pero... -Cose la cremallera

como buenamente puedas, tía.

-La estoy cosiendo al tuntún.

Entonces, si pasas a la final...

(RÍE)

¿Qué pasa? -¿Cómo que qué pasa?

Si paso a la final, ¿qué?

Que la prueba final no os lo dicen, ¿no?

Sí, es un vestido diseñado por nosotros, la alfombra roja.

¡Ah! -Ya.

¿Ya sabes lo que quieres hacer?

Sí, y era superbonito.

No hables en pasado.

Todavía no.

Es que la cremallera va fatal, va toda torcida. No sé por qué.

No encaja. Uy, pero además mucho.

Cállate, mujer.

Que peores cremalleras que esas me he puesto yo para cantar.

(BEGOÑA) Hoy he venido un poco baja de moral.

Y tú me has sostenido ahí con tu..., con tu fortaleza.

Qué mono, mira.

Está quedando muy mono.

Hazle el lazo ahí ya, no te líes más.

Corre, corre, tía, que puedes. Tú lo puedes.

La espalda.

Vale, y ahora... -Ahora el cuello.

¿El cuello cómo dices que va? -Va así.

Así. -¿Sin vivo y sin nada?

-Nada, nada, simplemente cosido.

Hemos hecho más en 15 minutos que en una hora.

A ver si le puedo meter el vivo.

"¡Buah!". -Estírate.

¿Cómo nos ha podido salir tan grande?

Es que fíjate cómo son las piezas.

No sé por qué. -Pues lo hemos cortado bien.

¿No? -No sé.

Ahora esperemos que nos entre. -Sí entra.

Entra.

No esperemos, entra. -Entra.

Entra, Mari Puri. Entra, entra, entra.

Qué arte. Esto que se pone aquí se llama la barredera.

Te vas a quedar muerta.

La suerte que tenemos es que tenemos el maniquí

totalmente montado, con lo cual, cuando diga tres, dos, uno...

Como esté se queda. -Totalmente.

Nos quedan solamente las mangas.

Las mangas se van a quedar tal que así.

¿Cómo se van a quedar así?

Están clavadas. -¿Y qué le hago?

Pues hacerlas con la máquina también.

¿Qué hago? ¿Qué hago, tía?

¿Qué hago? Aprendices,

último minuto de la prueba. -Dios.

-No te preocupes. Último minuto.

Bueno, pues ya está.

Cuando diga para, para. Ni lo toques, que te descalifican.

Tengo ganas de reír, de llorar, no sé ni de qué tengo ganas.

Toma, toma, haz tú...

¿Cómo lo enganchamos aquí? Ay...

Hay que apretar más la cintura, apretarlo más.

¿Por qué me queda así?

Dame unas tijeras, corre. -Corre, toma, toma, toma.

Toma. Últimos diez segundos.

Diez.

Corre. Nueve.

La cinturita, la cinturita. Ocho.

Todos los alfileres, por Dios.

Siete, seis. Venga, vamos a ponerlo.

Cinco, cuatro. Vamos.

Adiós. -No te preocupes.

Tres, dos.

Suéltalo.

Uno. ¡Ya, ya, ya!

Tiempo.

Terremoto.

Era un detallín.

(DAVID) Bueno, gracias.

(Música dramática)

Venga.

¡Ah!

¡Solo quiero llorar! -Llora, llora, llora.

Muchas gracias, ¿eh? -Hija, pero, no sé,

es que esto es un vestido que necesitas tres días,

no tres horas.

(BEGOÑA) Ha acabado la prueba y no me arrepiento para nada.

Si tuviera que volver a elegir, la seguiría eligiendo a ella.

Ay, mi Bego. -Y lo digo desde el corazón,

la elegiría a ella mil veces.

Hay una cosa que se la he dicho a Begoña cuando estábamos cosiendo.

Hay una cosa que he aprendido en esta maravillosa

pequeña historia,

que detrás de cada prenda hay muchísimas horas de trabajo.

Y he aprendido a valorar más si cabe la moda.

(MARGARITA) Hombre, mi David.

Bueno, ¿qué tal? ¿Begoña? -Bien.

Compañeras... -Ay, el pobre...

Es que a él siempre le gusta desahogarse de esa manera.

Cada uno, ¿verdad?

El dramatismo de folclórica.

Claro. No habéis podido tener

más suerte, no solamente por todo el trabajo manual

que han hecho,

sino que han sido de verdad auténticas terapeutas,

psicoterapeutas toda la prueba. Total, total.

Ánimo, David. Venga, Margarita, Begoña, no te pongas nerviosa...

Pero se tienen que marchar.

Ahora ya, el caminito lo vais a tener que hacer sin ellas.

Bueno, lo habéis hecho fenomenal.

Gracias. Esta es nuestra casa.

Volved siempre que queráis. Mucha suerte a los tres.

Gracias. ¡Adiós!

Chao.

Vestido terminado. Vestido puesto en maniquí.

Mira, y tiene una buena planta...

Hombre, tiene un montón de detallitos que no hay que mirarlos.

Pero, vamos, superfeliz,

superfeliz y superorgullosa.

Y todo gracias a María, porque tengo clarísimo

que si no es por ella, el traje no lo saco ni loca.

Antes de nada, quiero decir que, viendo los tres vestidos,

cualquiera podría pensar que ha sido, con diferencia,

la final con mayor nivel de exigencia,

porque es la primera vez que no reproducimos

vestidos "prêt-à-porter".

Y claro, el nivel de perfección se dispara.

¡Uf! Así que solo por eso

debéis sentiros muy orgullosos.

Hombre...,

orgullosos, orgullosos, los tres por igual yo creo que no.

Hay algo que no me ha gustado nada en esta final.

Y ha sido tu actitud, David. Me da mucha pena.

Una final de "Maestros de la costura" no se merece un aprendiz

que esté apático o que esté derrotado.

La única que tiraba del carro y demostraba un poco de ilusión

y de alegría ha sido la Terremoto,

que ha habido un momento que parecía que era ella

la que se estaba jugando pasar al duelo final.

Me da mucha pena porque...

me apetecía como...

estar como más contento, como soy sinceramente yo.

Pero que no he podido.

Sea por la situación o por lo que sea, que no he podido.

A mí me da mucha rabia porque esa desidia, esa dejadez,

se ha reflejado en tu vestido. Totalmente.

Y si quieres venir a mi taller, eso tiene que cambiar.

Vamos a ver.

Es que está todo mal. Te lo voy a decir con cariño,

porque esto ya sabes lo que es. Sí.

El cuerpo, como cortáis dándole centímetros por todos lados,

te ha quedado enorme.

La dirección del plisado va cada uno por un lado.

No has entendido los bieses ni los picos,

que tendrían que haber venido

toda la línea desde abajo. Lo estabais haciendo bien,

pero luego simplemente no habéis sido capaces de visualizar

cómo se hace esa falda.

Aquí está todo con alfileres.

El volante es lo que con más gracia ha quedado.

Bueno, y lo que es imperdonable, David,

es cómo habéis tratado esta falda,

que parece una novia arrollada.

Esto, al aire.

Los bajos, pues no existen.

Aquí hay picos por todos lados.

Yo creo que para Halloween...

Tienes un disfraz para el año que viene.

¿Vale? Pero, bueno, ya está.

(DAVID) He dejado mucho que desear, la verdad.

Pero es que no lo he sabido hacer de otra forma. Ojalá pudiera dar

un retroceso y volver a hacerlo todo,

pero no he podido. Me ha venido muy grande la prueba y yo qué sé.

Me imagino, David, que estás de acuerdo con nosotros

en que, después de haber visto este vestido,

y sintiéndolo mucho,

no mereces pasar al duelo final.

¿Estás de acuerdo con la decisión? Sí.

Claro.

Que, bueno, que ahora es un poco drama, pero he quedado cuarto.

O sea, hola, por favor. O sea, a ver.

Estoy contentísimo.

Tenemos aquí un drama... ¡Cuarta, hola!

Cuarta y con Palomo.

¿Qué más quieres?

Di que sí.

Bueno, parece que la rival de Joshua

en el duelo final va a estar entre vosotras dos.

A ver.

Vamos a empezar contigo, Margarita.

Aunque no te guste que te lo digamos,

para nosotros eres sin duda la aprendiz

más competitiva de todas las temporadas.

Pues me alegro. Una competitividad positiva, sana.

Tratas siempre de dar lo mejor de ti, de superarte.

Es verdad. Por eso me da un poco de pena

que en una prueba tan importante como esta

no hayas tenido quizás la ilusión que has tenido

en otras ocasiones, porque mira que has estado protestona

y gruñona, Margarita, ¿eh? Oh, horroroso.

Os voy a dar un consejo a los tres.

Si hay buena energía, se refleja en los vestidos.

Y si estáis con mala energía, van a salir mal.

Eso lo he aprendido yo aquí. Y por eso

me da pena que hayas tenido esa negatividad,

porque se ha reflejado en tu trabajo, Margarita.

Tiene un buen lejos,

pero tiene muchos fallitos.

Cierto.

El corpiño, Margarita,

bueno, lo habéis reconducido,

habéis tenido el fallo de la costura central,

que me habéis hecho caso y menos mal.

Mira la diferencia de la sisa y mira todo lo que te sobra aquí.

Aquí hay alguna pieza... Que está mal.

Luego, el remate de encaje.

Si te fijas en el original, la onda va en el escote

para que esa onda apoye sobre la piel, que es lo bonito.

No aquí. Que sobresalga, es verdad.

Y el polisón tendría que ir unido al borde de la cintura.

Quiere decir que esta falda no la tendrías que haber cosido aquí,

la tendrías que haber cosido aquí, mucho más arriba.

Y eso que tenías el original a tu disposición.

Si eso es tan simple como medir. Como medirlo.

La falda, pues bueno, sí, está cosida.

Es un metro de tela.

Pero este tipo de faldas con tantísimo volumen

hay que montarlas sobre tul de armar, que lo tenías.

Sí, lo que pasa que lo descarté por el tiempo.

El forro está completamente al revés.

La barredera, bueno, está puesta porque había que ponerla.

Pero no, no has entendido. Sí, había que ponerle más corta.

Más para acá. Y luego cubrir todo esto con el forro

para que te quede limpio. Y un vivo.

Y un vivo, que no lo has puesto tampoco.

Y... un alfilerín. ¡Ah!...

O dos, otro.

Ahora, tal y como te digo eso, hemos descubierto

en Margarita un talento para el modelaje...

Es verdad, el polisón.

Bueno, que sí, puedes tener un patrón, pero es tener la gracia

para irlo esculpiendo.

Y, bueno, pues está resultón.

Sí, tiene bastante gracia. Bueno, yo estoy contenta.

Para como lo empecé, que, uf... ¿Lo entiendes todo?

No, perfecto. Sí, sí, totalmente.

Pero también te digo que has trabajado

porque aquí hay mucho,

mucho trabajo de costura.

Para mí, "Maestros de la costura" sin duda ha sido mucho más duro

que cinco maratones en cualquier Mundial

y en cualquier parte del mundo. Ha sido mi gran competición,

la competición más dura a la que me he enfrentado.

Begoña, es tu turno.

Creo que Ainhoa y tú habéis hecho un equipo buenísimo.

Os he visto a las dos charlar, contaros vuestras vidas...

Vamos, que parecía que erais amigas desde hace tiempo.

No he podido tener compañera mejor.

Pero los nervios han estado a punto de jugarte una mala pasada.

Bueno, he visto una Begoña que desconocía. Cosiendo

el cuerpo sin el tul... O sea, cosas que me dicen

que está haciendo Begoña y no me lo creo.

Totalmente cierto. Begoña, es verdad

que es un tejido muy complicado de trabajar.

Ese tul con ese bordado, con esa lentejuela,

para meterlo en la máquina, es muy complicado

entolarlo, coser esas pasamanerías...

Tiene trabajo, pero lo que de verdad no acabo de comprender

es un error que has cometido una vez más.

Has vuelto a trabajar con ese centímetro

de costura que hace que te fallen las proporciones.

¿Estás viendo los talles y la manga, esas proporciones?

¿Qué pasa con ese dichoso centímetro?

Pues no sé, que no hay manera.

Es verdad que tiene un centímetro de más, pero te tengo que decir

que luego hay cosas que están muy bien.

La verdad, Begoña, es que ver este acabado con el forro,

el crepe y la blonda es un gusto.

Y son tres tejidos,

que es hacer tres faldas.

Y la verdad es que el acabado con el forro está fenomenal.

Te ha faltado un pelín de plancha,

que me hubiese ya acabado de encantar,

pero lo que es la costura está muy bien.

Has aplicado bien lo que son las pasamanerías.

El cuello está bien cerradito.

Ahora, por detrás, Begoña, ¿dónde están los 32 botones del original?

Solo hay 4, no ha dado tiempo. Son 32 botones

con sus 32 presillas. Sí, sí.

Un botón sin presilla no sirve de nada.

Sí, sí, muy difícil, ¿eh?

Yo considero que soy buena en costura.

Lo hago con todo mi amor y me esfuerzo en que quede bien

y creo que me merezco lo que este programa me está dando.

Margarita, Begoña...,

habéis hecho muy buen trabajo las dos,

pero uno destaca

a nivel de confección sobre el otro.

Por eso, la aprendiz que ha ganado esta prueba

y por tanto se convierte

en la segunda duelista

de la tercera edición de "Maestros de la costura"...

es...

Begoña.

¡Oh!

Begoña, por favor.

No me lo puedo creer.

Pero no te arrodilles, Begoña.

Muchas gracias.

Gracias.

Te entrego esta maravillosa bata que te convierte

en duelista.

Póntela, hombre. Di algo, Begoña.

Hombre, por favor.

-Lo que voy a decir es que me acuerdo

de Gabi y de Samuel

y que el llegar hasta aquí

se lo voy a dedicar a ellos... Céntrate, la manga, por aquí.

Ay... -Porque son mis cielos.

¡Guau! (DAVID) ¡Qué bien te queda!

(MARGARITA) ¡Esa batita!

Me siento importante.

Y muchas gracias.

Y que me siento la reina.

Me siento importante

porque...,

no sé, tener la bata significa que valgo

para la costura y eso para mí es muy importante.

Y me siento importante.

Ahora vais a poder felicitar a Begoña, pero, antes...,

te has subido al podio, Margarita. ¡Hombre!

Que eres la tercera clasificada de "Maestros de la costura".

Un bronce. Eso es un bronce, hombre.

Por ser la tercera clasificada tienes un premio extraordinario.

El curso Inmersión en la industria de la moda

de dos semanas de duración

del ISEM Fashion Business School

de la Universidad de Navarra en Madrid.

Qué chulo.

Pero, además, vas a poder alojarte durante todo el curso en el hotel

que ha abierto la cadena Room Mate en la Gran Vía,

en todo el corazón de Madrid.

¡Qué guay!

Margarita, es un supercurso. Hombre, pues sí.

Sí, es una pasada. Y, además,

para el tercer y cuarto clasificados

de "Maestros de la costura"

hay un premio compartido que vais a disfrutar los dos.

El vanguardista método de patronaje a medida

del maestro patronista y diseñador Estanislao,

que se imparte en formato workshop de cinco días

en el prestigioso centro Eometric de Barcelona.

¡Ah, mira! Por lo tanto, enhorabuena,

David y Marga.

Y lo más importante de todo,

os lleváis vuestras máquinas de coser.

¡Hombre, ahí!

Fantástico. Estoy supercontenta.

Y más cómo empecé hoy el día, que lo empecé, vamos, fatal,

con lo cual estoy encantada.

Y los premios es que no me lo puedo ni creer.

En la siguiente prueba, Begoña será duelista

frente a Joshua y uno se convertirá en el nuevo ganador

de "Maestros de la costura". Enhorabuena, Begoña.

¡Ahora sí, podéis abrazarla!

(Música dramática)

Cógela por ahí, vamos a mantearla.

(AMBOS) ¡Eh! ¡Eh!

(BEGOÑA) Merece la pena aquel día que llegué y le dije a mi hijo:

"Apúntame por internet, tú que entiendes,

a 'Maestros de la costura'".

Me ha merecido la pena.

Ha llegado el momento más emocionante

y decisivo. Después de diez semanas trepidantes,

Begoña y Joshua han llegado hasta aquí para enfrentarse

entre ellos y jugárselo todo a una única prueba,

la que decidirá el nombre del ganador de esta tercera edición.

Bienvenidos al gran duelo final de "Maestros de la costura".

¡Qué guapo! Madre mía. Belleza la tuya, hija.

¡Qué nervios! ¿Os gusta el vestido que he elegido?

Muchísimo, es espectacular.

Bueno, he querido encarnar de alguna forma

a través de la moda la emoción de una gala,

y me ha parecido que qué mejor vestido de gala

que un Carolina Herrera para una final de "Maestros".

Estás increíble, Raquel. Bueno, Raquel,

yo no sé si tú estás nerviosa,

pero creo que hablo en nombre de los tres

si te digo que estamos los tres

como un flan de esos recién hechos.

Vamos, que están ahí con tembleque.

Como Begoña, "tiki, tiki, tiki, tiki, tiki, tiki".

Yo ahora mismo estoy muy nerviosa por nuestros duelistas,

pero también por la responsabilidad que tenemos,

Caprile, Palomo.

Porque esta final está muy igualada.

Va a estar muy reñida la cosa. Qué nervios.

Nuestro primer duelista es Joshua.

Tiene 28 años, es auxiliar de enfermería

y es nuestro primer aprendiz de las Islas Canarias.

Cuando llegó al taller, dudaba entre dedicar su vida profesional

a la costura o a los cuerpos de seguridad públicos,

porque opositaba para ser guardia civil.

Ha luchado contra viento y marea porque se ha presentado

a los tres "castings" de las tres ediciones

de "Maestros de la costura".

Su principal apoyo es su padre, al que se siente profundamente unido.

Que entre en el taller el finalista Joshua Velázquez.

¡Bien!

¡Bravo!

Que vengo a recibirte.

A ver, ¿desde cuándo tienes la sonrisa y así, así?

Estoy emocionado y estoy superfeliz.

Lo más importante es estar feliz y contento con lo que uno hace

y yo estoy contento con todo lo que he hecho,

así que me quedo con esto. Pero si ya estás llorando...

Sí. No me digas nada, que estoy...

Pase lo que pase,

estoy contento de haber llegado hasta aquí

y yo ya he ganado.

Me ha costado muchísimo estar aquí.

No he empezado de cero, sino de menos mil.

No sé qué intenciones tienes.

Pero en el mundo de la moda tienes un buen futuro.

Muchas gracias.

El primer puesto es para Joshua y Begoña.

El mejor conjunto deportivo.

Te has ganado el mandil dorado.

¿No tengo buen gusto? En este caso, sí.

Quiero el imperdible. ¿Con quién?

A poder ser, Joshua.

¿Qué necesitas? Tengo una idea. Escúchame.

Vamos, vamos, vamos. Vamos a llevarlo como sea.

Joshua, una cosa, quiero ver otro Joshua.

Nosotros nos esperamos algo más de ti.

Yo quiero ver ese Joshua por el que tu padre

ha estado luchando todo el rato. Me voy a poner las pilas.

Qué bonito me está quedando el delantero.

Una prenda muy bien hecha

que funciona muy bien.

Esta es la que estábamos esperando ver las últimas semanas.

Se la quiero dedicar a mi padre.

("I'm On My Way")

En ningún momento tenía claro que llegaría. Mi meta

era ser constante cada semana e ir pasito a pasito.

Joshua es el primer duelista

de "Maestros de la costura".

Soñé estar aquí y lo conseguí.

Ya es que no puedo estar más contento.

¿Qué es esto? ¿A ver aquí?

¿Este es el diario? Este es mi diario.

Eso hay que verlo. Es superimportante

porque mi amiga Davinia

me lo regaló justamente antes de entrar y me hizo prometerle

que cada noche, desde el día 1 hasta el último,

escribiría día 1, un título y 5 o 6 líneas.

¿Puedo? Claro.

¿Cuál te gustaría compartir? El primero.

¿A ver? Ay...

Ya te... Ay... ¡Ay, no sé qué me pasa hoy!

Yo tampoco lo sé.

Yo tampoco sé si irme hoy.

No sé qué me pasa. Vale, vamos con ese día 1.

¿Lo leo? Sí, claro.

Léelo.

Día 1. Los sueños se cumplen.

No me puedo creer que esté dentro y en mi cama.

Hoy ya comenzó todo y no puedo estar más contento.

Ha sido uno de los días más felices de mi vida.

No estoy acostumbrado a tener esta alegría

y no me lo creo.

Ahora toca descansar, que mañana espera un día duro y comenzar.

No sé si podré dormir.

Lo voy a intentar. Joder.

Cariño, gracias. Bravo, Joshua.

Sigue soñando. Gracias por compartir

este diario con todos nosotros.

Tenía que traerlo y que estuviera conmigo.

Me encantaría cerrar el diario

con la misma frase, con el mismo título del día 1.

Los sueños se cumplen.

Qué guapa estás. Tú sí que estás guapo.

Es que es una bolita de nervios,

de emociones, como lo es también...

la segunda finalista.

Es una luchadora,

está casada, tiene dos hijos

y una vida aparentemente confortable.

Pero un día descubrió que no era feliz.

No, porque había invertido todo su tiempo

en ser lo que todos esperaban de ella,

pero no lo que ella deseaba realmente.

Que entre en el taller la nueva Begoña Voces.

¿Quién lo iba a decir el primer día?

¡Bravo! ¡Bravo, Begoña!

¡Ánimo, Begoña!

Bienvenida, cariño, ¿cómo estás?

Muy bien. Begoña,

¿cómo ha sido ese paseo,

entrar en este taller ya con tu bata blanca?

Hombre, pues ha sido una emoción.

Me siento muy emocionada, muy contenta, muy agradecida.

Me siento doctora de la vida.

Hoy me siento doctora

de la vida porque mira cómo me queda la bata. Vamos.

Me van a dar el título.

Doctora de la vida, qué bien suena.

Begoña, he de decir que esta falda es una monada.

Yo me la pondría encantada. Me gustaría ser buena modista.

La confección, Begoña, es impecable.

Muchísimas gracias.

Nos encanta que seas resolutiva.

Lo valoramos muchísimo. No me lo creo.

Empiezo a ver la vida de color de rosa, Begoña.

Cuando veo esta prenda, veo una persona triunfal.

Parece, Begoña, un vestido de Prada, perfectamente.

Me lo pondría en una alfombra roja. Eres una bestia. Te felicito,

te admiro, me tienes...

fascinada, Begoña.

Esto es un gran trabajo. Gracias.

Un beso, Begoña.

-¡Oh, bien!

Me siento afortunada.

Y aunque parezca una persona antigua, no tengo nada

en contra de lo que cada uno quiera hacer con su vida,

porque es lo que estoy haciendo yo. Hago así.

¡Muy bien, un aplauso! ¡Y así!

Vengo a por todas y si tengo que bailar hip-hop, pues hip-hop.

# Papi, papi, papi, chula. # ¿Me puedes dar las entretelas?

Tranquilo, que te va a dar un infarto.

¡Yo quiero besos!

¡Mi amor!

¡Mi vida, mi amor!

Lo que más he aprendido

y he descubierto es que yo amo la costura.

La segunda duelista es... Begoña.

(AMBOS) ¡Eh!

¡Eh! ¡Eh!

Begoña, ¿vienes con fuerza

para pelear esta sana competición con él?

Sí.

Me siento ya satisfecha con lo conseguido, pero...

voy a lucharlo.

¿Y qué te parece compartir el duelo final con Joshua?

A mí me parece muy correcto.

Estoy contenta de estar al lado de Joshua.

Ha sido él y, bueno,

he tenido mucha suerte, las cosas como son,

porque a mí me gusta rodearme

de hombres guapos.

De hombres guapos, claro que sí.

Yo creo que los puntos fuertes de mi rival

es cómo trabaja la pedrería, los brillos, todo esto,

y yo creo que sí, pulidez a la hora de trabajar.

Por eso yo creo que hoy esto va a ser muy interesante.

Este duelo va a ser importante, importante.

Tenemos que deciros que lo que va a pasar aquí

lo vais a estar contando años y años

y, sobre todo,

se lo vais a contar a vuestros seres queridos,

a vuestros familiares.

Voy a empezar por Joshua. Damos la bienvenida

a Francisco, tu padre, a su pareja, Soledad,

y a tus dos íntimos amigos, Carlos y Davinia.

¡Ah!

(Música dramática)

Ay...

Ay, mi niño...

¡Ah, qué grande!

Lo conseguiste, te lo dije.

Te quiero.

(JOSHUA) Me esperaba a mi padre y a Soledad,

pero no a mis amigos. Me ha hecho muchísima ilusión

y más lloraba todavía por verlos llorar a ellos.

Y lloraba y llorábamos. Vamos, superfeliz.

Bueno, bienvenidos,

vamos a empezar por Francisco,

la persona más mencionada dentro de este taller.

Cada vez que ha hecho algo bien, que ha rematado algo bien,

que ha conseguido algo que esperaba no conseguir,

solamente te mencionaba a ti.

¿Qué significa para ti que tu hijo esté aquí hoy?

Para mí, la verdad, ha sido... alegría enorme.

Yo sé que cada vez que hace algo bueno piensa a mí

porque siempre le estoy cayendo encima.

Por eso mismo.

Palomo, llorando.

Hoy tengo un algo raro. Lo siento, pero...

No esperaba llorar tan pronto hoy.

Bueno, Carlos, tú conoces al Joshua más cercano,

porque eres su amigo íntimo. Sí.

¿Tú lo veías llegando tan lejos?

Sí, no, yo sabía que llegaría lejos

porque él sí trabajaba muy bien y yo sabía que vale para esto.

Pero, bueno, y aquí está, en la final.

Qué bonito. Davinia, tú antes de ser amiga de Joshua,

eras fan de sus diseños y de sus modelos.

Y de repente te convertiste en clienta y diríamos hasta musa.

¿Es así? Sí, yo se lo digo a él.

¿Cómo es Joshua en la intimidad? Familiar, cariñoso.

Yo siempre se lo digo: "Joshua, por cómo tú eres, vas a llegar lejos".

Porque en él la humildad va por delante.

¿Y qué es lo que más te llama la atención de sus diseños?

La pedrería y las transparencias. El brillo.

El brillo.

De hecho, tenemos un amuleto los tres...

Lo tengo aquí. ¿Lo trajiste?

Claro, hombre, viene conmigo a todos lados.

Que es una piedra.

Una piedra incrustada. -La tengo aquí.

Joshua es piedra y brillo. -Que Davinia, mi padre y yo

hayamos coincidido en traer el amuleto,

eso, vamos, es que me llenaba de alegría.

Desde la prueba número 1,

tengo mis amuletos aquí.

Pero no sabía que ellos también lo tenían.

Joshua, qué familia más bonita tienes.

¡Sí!

Y ahora toca Begoña, que también tiene aquí a su familia.

¿Estás nerviosa? Sí, claro.

No todos los días vienen a verte tu marido Agustín, tu hijo Gabriel

y tus padres, Cesárea y Gabriel.

¡Ah!

¡Ay, mi hijo!

¡Mamá!

¡Hijo mío!

¡Ay!... ¡Ay, mi niño!

No te pongas nerviosa, hija mía.

¡Mamá!

¡Mamá!... ¡Papá, no te esperaba!

¡Ay, papá, mamá!

Bueno, yo hacía un año y medio que no veía a mis padres

y que me los hayan traído

me parece de agradecer

y doy las gracias eternas por lo que han hecho,

porque ha merecido la pena venir hasta aquí.

Me han dicho, Cesárea, que tú eres

la culpable de que Begoña esté aquí.

Bueno. -Sí, sí, mamá.

¿Por qué eres la culpable?

Bueno, pues yo empecé... A los 21 años saqué el título

y me puse una academia.

Yo le enseñaba a sacar patrones, a coser.

Y así fue la cosa.

Le enseñé, le enseñé, le enseñé, le di su título y ha cosido.

Gabriel padre, estoy viendo que se le están cayendo dos lagrimones.

No, es que me lloran mucho los ojos.

Sí, sí, eso lo decimos todos.

Gabriel, tengo que decirte que tu madre, además de evolucionar

de una manera increíble en la costura,

se ha descubierto como una mujer con personalidad arrolladora.

Eso ya lo sabía.

¿Lo tenías claro que es una mujer de armas tomar?

Si solo fuese eso... Es única. Ya te lo digo.

Le encanta vivir la vida, siempre quiere hacer cosas.

Nunca puede estar parada. Siempre tiene ganas de vivir.

Y al final eso contagia a los demás.

Y es lo que más me gusta, la verdad.

Gracias, hijo. -Y yo ya sabía que llegaría aquí.

¿Sí? Por supuesto.

Mi madre, cuando se propone algo, hasta que lo consigue.

No sabía que pensaba eso de mí mi hijo.

Las palabras de mi hijo han sido... lo más importante para mí hoy.

Me han llegado al alma.

Estoy muy contenta de lo que me ha dicho mi hijo.

No es agradable tener que pediros que dejéis a nuestros duelistas.

Vais a poder ver la prueba desde las gradas,

que están situadas al fondo, vais a poder animar,

lanzar piropos, besos y todo lo que necesitáis y queráis

durante la prueba, pero ahora tengo que pedir

que os coloquéis en vuestro lugar.

Despedíos y venga. Venga.

Sé tú misma, mamá. -Sé tú mismo.

Mucha suerte.

Iros para allá. No te pongas nervioso.

Las sorpresas que te da la vida, como dice la canción.

Yo, que con nueve o diez años ya estaba ahí, en la mesita,

mientras ella me enseñaba.

Cuando quiero volver a empezar a coser, vuelve a aparecer mi madre.

La vida, que es un círculo.

Mirad hacia allá.

¿No os parece mucha grada

para tan poco público?

¿Habremos tomado mal las medidas?

Yo creo que sí, que se han pasado este año.

¿Habremos dado un centímetro de más a la grada?

Será... que no.

Que entren, por favor, los exaprendices,

Margarita, David, Brava,

Borja, Xiaona,

Laura, Fran,

Arantxa,

Marc y Helen.

¡Guau!

¡Bien! -Mucha suerte, estamos contigo.

Ay...

¡Begoña, gamberra! Pero ¿qué andas por aquí, gamberra?

(Conversaciones indistintas)

¡Ah!

(JOSHUA) Volver a ver a mis compañeros es una pasada.

No vamos a estar mejor acompañados.

Tenemos a la familia, los amigos y a los compañeros.

Yo quiero tirar "palante" en la prueba.

Bueno, aprendices.

Tengo la sensación de que fue ayer

cuando entrasteis los 12

aterrorizaditos...

Bueno... ...por esa puerta del taller.

Llora, Laura, tú llora. Brava,

tú nos has abandonado hace relativamente poco.

¿Te ha dado tiempo de hacer bravadas?

Lo que he ido al fisio. Lo primero.

¿No has cosido? Nada, muy poquito.

Me he ido a Los Caños, la verdad.

Es lo primero que he hecho. Borja,

¿a ti qué te parece este reñido duelo?

Porque tú eras un marguista confeso.

Me habría dejado extasiado de placer

verla hoy con esa bata blanca, que tan bien luciría.

No obstante, también estoy contento y orgulloso de tener a Joshua

y a Begoña, que son dos de los grandísimos costureros

de esta temporada,

pues, aquí un poco a batallar por la final.

Xiaona, ¿y tú quieres dar algún mensaje de ánimo

a los dos duelistas,

alguno de tus refranes o de tus frases zen?

Ah, un día será vuestro día. Pues es hoy.

(TODOS, RÍEN)

¡Ay, Oxi!

Mucho ánimo.

Bueno, aparte de ser la promoción que mejor cose

de toda la historia de "Maestros",

yo también creo que tenéis una energía muy especial

y quiero pasar una final con vosotros... ¡diez!

¡Quiero una final diez!

Por lo tanto, por favor, os pido que ocupéis la grada.

Yo voy a ir mucho por allí. -Vamos.

Mucha mierda. (BORJA) A las armas.

Ay, qué bonito, Mari...

Hoy ha venido Selena Winter cheerleader.

O sea, que animando como una loca. ¡Uh!

¡Joshua!

Voy a presentar algunos invitados que vamos a tener esta noche.

Joshua, Begoña, vamos a empezar

por una mujer muy necesaria esta noche.

Ella misma os va a explicar por qué.

Es periodista, es escritora,

es presentadora y es la directora de Condé Nast College Spain.

Os pido un fuerte aplauso

para nuestra queridísima Ana García-Siñeriz.

¡Bien!

Qué guapa. -Qué bonito.

¿Cómo estás? Muy bien, Ana. Gracias por venir.

Qué placer estar con vosotros.

Qué bien, Ana. Oh, María.

Qué bien. ¿Cómo estás?

Muy bien, muy contenta de tenerte aquí.

Somos un dúo de Carolina Herrera.

Qué guapa estás. Este traje tiene historia.

Sí, ¿y cuál es? Que este vestido,

que no es mío, se lo debo a la generosidad

de mi amiga y compañera de trabajo Eugenia de la Torriente,

la directora de la revista "Vogue". Nosotros hacemos el diploma Vogue,

y este vestido lo eligió junto a Eugenia

la propia señora Herrera, en la boutique de Madison Avenue

para que Eugenia pudiera llevarlo el día de la fiesta

de los 30 años de "Vogue" en España.

Entonces es un vestido histórico. Es un vestido

que es un honor podérmelo poner gracias a que Eugenia

es muy generosa.

¿Qué mensaje tienes para los finalistas?

Primero, felicitarlos por haber llegado hasta aquí,

porque la competencia ha sido muy dura.

Os felicito y os animo a que sigáis formándoos en el mundo de la moda,

porque hay muchas cosas

que, cuando empezamos en este mundo,

pensamos que es diseño, diseño,

pero precisamente las tres personas que tenemos aquí

saben que es muchas más cosas. Hay diseño, costura...

Pero... Hay negocio.

Negocio, comunicación, distribución...

O sea, hay tanto, tanto en el mundo de la moda, que es un sector además

muy importante económicamente, que impulsa a muchos países,

que os animo a que sigáis en este mundo maravilloso,

pero que además crea mucha riqueza.

Y felicidades.

Muchas gracias. -Gracias.

Ana, ¿dirías que España es un buen vivero de talento?

Sin duda. Lo que pasa es que a veces a estos genios les ha faltado

un apoyo por detrás. Es decir, es un país

de grandes talentos individuales porque no tienen un apoyo

que deberíamos cuidar mucho más,

porque el talento y el genio en España sobran.

Y Ana... Es que no quiero ni siquiera adelantar

lo que os tiene que decir,

porque creo que le corresponde contarlo.

Bueno, pues nada, yo vengo a deciros que nosotros,

con muchísimo gusto,

para el segundo clasificado, ofrecemos un premio que es cursar

nuestro diploma de estilismo y producción de moda Vogue

con la Universidad Carlos III de Madrid, que es un diploma

que es un exitazo, porque contamos con los mejores profesionales

tanto de la revista "Vogue" como muchas veces del mundo de la moda,

en el que tratamos de formar a personas como vosotros,

que tienen mucho talento

en otros campos que muchas veces todavía no se dominan

o hay que mejorar.

Y es que es..., bueno, mucho. Sí, sí.

Bueno, Ana, este premiazo no solo es muy valorado económicamente,

es que además es un camino hacia la profesionalización

para quien lo reciba

y desde luego tiene un prestigio enorme.

Vamos, que a mí, ojalá ganarlo, la verdad.

Ana, ha sido una grandísima suerte tenerte.

Ha sido un placer para mí.

Os pido un fuerte aplauso para Ana García-Siñeriz.

¡Guapa!

(JOSHUA) No quiero pensar en los premios.

Los estudios eran mi meta al venir aquí.

Yo lo que quería era ganar los estudios.

Si no me llevo el primero, me llevo el segundo

o el de la Universidad, pero uno lo tengo asegurado.

Era lo que yo quería y me voy a ir superfeliz pase lo que pase.

Ana ha querido personalmente hablaros del segundo premio...,

pero hay que hablar del ganador.

Qué tensión.

El ganador de "Maestros de la costura" se coronará

con el maniquí de oro.

(Aplausos, vítores)

(BORJA) ¡El maniquí!

¡Para mí! ¡Para mí!

Por si esto fuera poco,

ganará... ¡50 000 euros en metálico!

(VITOREAN)

¡Para mí! ¡Para mí!

(TODOS) ¡Que reparta!

¡Que reparta! ¡Que reparta!

El ganador también obtendrá un curso de formación especializado

en diseño de moda en el Centro Superior de Moda de Madrid

de la Universidad Politécnica de Madrid.

Y también es muy importante. ¡Ole!

-Si gano, bailo salsa con mi marido.

Una salsa. A tope.

Se va a quedar el plató pequeño.

Van a tener que ampliar la alfombra,

porque de los giros que vamos a pegar...

Si hay algo que nos hace sentirnos especialmente orgullosos

en esta temporada,

creo que estáis conmigo, es de haber realizado

determinados homenajes a maestros de la moda.

Desde Elio Berhanyer en el primer programa,

Karl Lagerfeld... Manuel Piña, Fortuny...

Y hemos pensado que un broche final espectacular

sería precisamente homenajear a la gran dama de la moda,

Carolina Herrera.

¡Uf! -¡Uh!

Y para ello hemos traído a una experta.

Os pido un fuerte aplauso.

Es una gran suerte para este programa tener esta noche aquí

a Carolina Herrera.

¡Uh! ¡Madre mía!

Qué ilusión que hayas venido.

Gracias por venir, Carolina.

¡Uh!

Hola, guapa.

¡Ay, Dios mío!

(JOSHUA) Tener en un día tan importante para mí

a Carolina Herrera, imagínate cómo estoy.

En mi vida me imaginé conocerla. Qué pasada.

Muchísimas gracias por estar en "Maestros".

Yo, feliz, feliz. Porque tenerte aquí

de alguna manera es revisitar contigo toda una vida de moda.

Tú has tenido una oportunidad privilegiada

de crecer personalmente y profesionalmente rodeada

de moda.

La firma Carolina Herrera ha vestido a Jackie Kennedy,

a la reina Letizia en Wintour, a Taylor Swift.

O sea, a muchísimas celebridades.

A Lady Gaga.

¿De qué manera esa impronta

del mundo de la moda crece también dentro de ti, en tu vida?

Cuando lo vives desde pequeña,

no sabes despegar o diferenciar

lo que aprendes de Carolina diseñadora

y Carolina mamá.

Siempre hay como una especie de, no lección,

pero siempre te enseña algo.

Atendiendo a esos detalles y siendo tú la directora creativa

de House of Herrera Fragances,

¿es ese último detalle de estilo el perfume?

Mira, yo creo que sí.

Y voy a robar una frase que siempre dice

Carolina madre.

Y ella dice que el perfume es el accesorio invisible

más importante. Qué cierto.

¿Tú te podías imaginar, Carolina, cuando empezasteis

con las primeras fragancias

que tendrían un éxito como el que han tenido?

Para nada. Y además que yo empecé... Mi primer perfume

fue 212,

Two, one, two, hace 22 años,

y yo empecé como una pasantía.

Me dijeron: "Bueno, ven, danos ideas,

estás en casa, estás libre".

Y de ahí hasta hoy. Para convertirlo en un clásico.

Claro, se sigue vendiendo, exacto.

Bueno, Carolina, como bien sabes,

esto es la gran final de "Maestros de la costura"

y los aprendices van a tener que confeccionar

un espectacular vestido de gala.

Carolina, la firma de tu madre,

tu firma, Carolina Herrera,

es por excelencia

la firma de la alfombra roja,

que representa esa elegancia

majestuosa, atemporal. Atemporal.

Eso es muy importante.

Carolina, ¿qué características

crees o te gustaría destacar

que tiene que tener un buen vestido de gala?

Buena costura, buen tejido.

Ha de tener una cola o ha de tener

un color espectacular o, de repente, un detalle.

Los detalles creo que son muy importantes.

Lo llevamos diciendo todo el programa,

la atención a los detalles.

Ah, mira, no sabía. Sí.

Duelistas, espero que hayáis tomado buena nota

de las palabras de Carolina. Mucho.

Ya hemos anunciado que tendréis que hacer un vestido de gala.

Sí. Pero la prueba va más allá.

-Joer... Para este último reto

os vamos a pedir que hagáis un vestido para soñar,

un vestido de alfombra roja como esta,

donde tanto el diseño como las costuras sean impecables,

y tenéis que conseguir lo que consigue Carolina Herrera,

que tenga repercusión por su espectacularidad,

por su elegancia y por su estilo.

¿Estáis preparados?

Sí. -Sí.

Begoña es la contrincante perfecta.

Es un amor y una gran rival, por supuesto.

¿Nos vamos a los talleres? ¿Vamos a talleres?

Vamos para allá. Joshua y Begoña

arrancarán en un minuto

el duelo final de "Maestros de la costura".

(Aplausos, vítores)

¡Vamos, Joshua! -¡Venga, Bego!

Ya sabéis lo que tenéis que hacer, un vestido de gala asombroso.

Para eso queremos que tengáis toda la libertad.

Es decir, que por primera vez en esta edición podréis entrar

en la mercería tantas veces como necesitéis.

Tenéis que realizar un boceto que también será

historia de este programa. Por lo tanto, bocetad.

Y para confeccionar ese traje que hará ganadora a Begoña o Joshua

tenéis...

150 minutos de tiempo.

¡Hostias, Pedrín! -Eso no es nada.

Ya sabéis cómo es esto,

pero no sabéis todavía cómo es un duelo final,

que comienza

en tres, dos, uno...,

a coser.

(Música de suspense)

(MARGARITA) ¡Venga, vamos!

(Aplausos, vítores)

¡Vamos, Joshua!

-¡Vamos, a las armas, a las armas!

Gris clarito...

¿Vamos a cortarlo aquí, Joshua? -Sí, sí.

Mira el Joshua, abarca toda la mesa.

Vale, ya te dejo espacio.

Yo me pongo más acá, mira. -Vale.

-Porque los patrones son largos. -Vale, sí, sí.

Como yo. -Venga, muchachos.

No me ha quedado muy canario.

No me ha quedado canario, ¿no?

¡Coño! -Tranquilo.

No te pongas nervioso. -No, no lo estoy.

Me asusta lo tranquilo que estoy.

-Y a mí también.

Esta tela para cortar es...

Malísima, ¿no? -Ajá. (GRUÑE)

¡Cómo suena esa pedrería! Esta vale millones.

-(GRUÑE) -¡Ánimo, Joshua!

Vamos, mi amor. -Ea.

-Venga, mi amor. -Este te lo vas a poner tú.

(Risa)

¿Las entretelas dónde están?

¿Lo sabes, Joshua? Perdón.

No soy de entretelas, pero están ahí.

¿Qué buscas, hija?

No sé dónde está la entretela.

Vamos, venga, vamos. -Dale, bien.

Carolina, ¿tú solo vistes de Carolina Herrera

o tienes otros diseñadores? No, fíjate, yo mezclo mucho

y mezclo cosas de mercería.

No es todo moda.

O sea, no soy una gran consumidora de... de...

De marcas.

...de marcas ni de prendas, pero tengo suerte

porque tengo una buena en casa. Lo tienes todo en tu casa.

No te hace falta.

-¡Dale! -¡Vamos, venga, vamos!

-Ya está cosiendo, mira.

-Tranquila, tranquila.

-¡Va, mamá! -¡Jolín!

Ya me tiemblan las manos y acabo de empezar.

Estoy con la canilla y tiemblo.

A ver si me calmo un poco más adelante, si no, pinta en bastos.

Carolina, cuéntanos

cómo empezó tu madre, Carolina,

su carrera en la moda, porque, por lo que yo sé,

empezó ya muy tarde.

Os había ya tenido a vosotras.

En fin, fue una vocación tardía.

Bueno, fue un comienzo tardío,

porque yo creo que vocación siempre tenía,

tenía esa pasión por la moda, pero no lo sabía.

No lo canalizaba como negocio.

Y yo tenía 13 años cuando ella empezó.

Y ella quería diseñar telas.

Eso no lo sabía. Y Diana Vreeland,

que era la directora de "Vogue" en la época,

le dijo: "No, telas no. Eso es muy aburrido".

"Tienes que hacer moda".

Y ella hizo su primera colección en Caracas...

con su costurera.

Y esa colección la presentó en el 82

en la Metropolitan House, Metropolitan Club.

Hay un libro sobre esa primera colección

maravilloso. Claro.

Lo que hizo y lo que la distinguió fue...

La llamaron Nuestra Señora de las Mangas...

porque toda la colección tenía unas mangas gigantescas.

Era diferente a lo que había.

Eran glamurosas, eran muy femeninas las mangas esas gigantes.

Los desfiles eran elegantes, austeros, con una música diferente.

Era bastante diferente...

(AMBAS) ...a lo que había.

Acabé.

Venga, otro paso. -¡Va, va!

-¡Venga! -¡Venga!

¡Venga, bordando ahí, venga!

¡Vamos, vamos!

Despacito, cuidado, Joshua.

Venga.

¡Ay! -¿Con gafas?

-¡Un martillo! Pero ¿qué ha cogido?

Si es pedrería, tiene que romperla para pasar el pespunte.

-¡Vamos!

-¡Dale! -¡Venga, vamos ahí!

¡Ole! -¡Vamos, Joshua!

¡Venga, dale fuerte!

Hoy, en "Bricomanía", con Joshua, cómo hacer un traje...

De pedrería.

¿Qué está haciendo Joshua?

Pues machacando la pedrería...

Para la costura. ...para poderla coser a máquina.

Si no, le salta la aguja y se le va un ojo.

Se partiría la aguja mil veces

y, luego, te queda la pedrería por dentro que es incómoda, raspa.

(JOSHUA) Estoy sudando.

Pero qué calor hace hoy aquí.

Me ha encantado ponerme esas gafas y coger el martillo

y darle ahí los golpes al vestido que necesitaba

para que pudiera pasar por la máquina y romper los cristales.

Y, bueno, si en la moda me va mal, me voy a la construcción.

Yo, vamos, encantado.

# Sabes que te quiero. Tarí... #

Una salsita, una salsita.

-Venga, Joshua.

-¡Vámonos, Bego!

-¡Venga, dale!

-Que te arreglo la casa. -¡Hale!

Joshua, acaba con el martillo ya.

Mi padre es carpintero,

pero ya tengo yo la cabeza... No estoy acostumbrada.

-Estoy sudando.

En el taller de "Maestros de la costura",

han pasado cosas increíbles.

Los aprendices han avanzado una barbaridad,

los jueces han llorado, han reído,

pero han sido los invitados de primera

los que nos han otorgado el verdadero prestigio.

A ellos tenemos que agradecerles sus visitas y sus consejos.

Os pido un fuerte aplauso para...

¡Bibiana Fernández!

Estar aquí es estar en casa.

¡Tamara Falcó!

¡Guau!

¡Vicky Martín Berrocal! Buenas noches.

Un fuerte aplauso para...

¡Masiel!

(AMBAS) # Eres por tu forma de ser conmigo lo que más quiero. #

¡Lola Índigo!

Qué cara. Que un día me vistas.

¡Ojalá! ¡Me encantaría!

Algunos somos del de arriba y otros, del de abajo.

Yo sí que puedo rezar por ti, Borja.

Una fuerte aplauso para Ona Carbonell.

-¡Vamos! ¡Nacho Duato!

-¡Qué guapo!

¡Roberto Diz!

Adriana Domínguez, adelante.

¿Qué hay?

Juan Duyos.

Un fuerte aplauso para Archie Alled-Martínez.

Lo que sea, adelante con ello.

Defiéndelo como sea.

Eres el que mejor energía ha traído.

¿Sí? -Tú y Tamara Falcó.

Soy muy pro-Tamara.

Un fuerte aplauso para Pepe Rodríguez, jurado de "MasterChef".

Es un placer.

La responsable...

de la elaboración de los trajes de "Juego de tronos".

Diego Villalba, de Alfredo Villalba Atelier.

Arnaud Maillard y Álvaro Castejón, es decir, Alvarno.

Carolina Herrera.

-¡Dios mío, qué guay! -¡Madre mía!

Alexandra Pereira.

Eduardo Navarrete. ¡Ay, el Navarrete!

¡Qué maravilla!

La ganadora de la II edición de "Maestros de la costura",

Rosa León.

¡Qué alegría veros otra vez!

Que entre ya, por favor, Eduardo Casanova.

¡Qué ilusión! -Tengo la piel de gallina.

Confiad en lo que queréis. Es maravilloso ser lo que uno quiere.

Sois maravillosos. Mucha suerte.

No llores más. Va a ir todo muy bien.

Como soñar no cuesta nada, hacedlo. No dejéis de soñar, ¿vale?

-¡Qué rápido va Bego!

-Begoña. -Borda.

-No, ya, ya. -Ya, ya, ya.

Yo te voy planchando.

-Primera aguja.

¿Se cose bien?

Parte agujas, pero ya lo tenía en mente yo.

Hola, Begoña. Voy ahora mismo.

Un segundo. ¿Este es el boceto?

Cuesta verlo. Es largo, ¿no?

Cuesta leerlo. Es extraño el boceto, Begoña.

No. Te lo explico.

Un palabra de honor. Muy bien.

Y un abrigo encima. -Tu madre cose bien,

pero dibujar, dibuja mal.

Bueno... -Mira.

¿Qué tal? Explícanos.

Voy a hacer un vestido palabra de honor...

y lleva encima un abrigo,

un abrigo que se une solo en el pecho

y va agarrado como con unas manitas.

Ah, un cierre. Sí, un cierre.

¿En qué te has inspirado

para el vestido de la final? Quería hacer la historia,

resumiendo cómo ha sido un poco mi vida.

El abrigo representa el peso que cargamos de personas,

de la vida de otras personas.

Y no nos deja ver lo que somos realmente cada persona.

Y es el vestido,

que es tan bonito como el abrigo, pero que no lo sabemos.

¿El abrigo es en el mismo satén? No.

Es otro género. Lo tengo ahí. Es más tupido,

porque llevar la vida de otras personas pesa mucho.

-¡Venga, Begoña!

-¡Venga, vamos, venga!

¡Bueno, bueno, bueno!

¡Bueno!

La verdad es que tiene las costuras de los lados muy bien.

Tiene buena pinta la caída.

Te dejamos, venga.

Pero, sobre todo, no te pongas nerviosa.

Gracias. Mírame.

¡Uh! ¿Vale? Deja de temblar. ¿Vale?

Vale. Cree en ti. Lo puedes hacer.

Te lo agradezco. Lo has estado demostrando.

Muy bien, vale. ¿Vale?

Vale. Me ha cogido las manos Caprile y me ha puesto su mirada,

esa mirada que tiene tan penetrante, y me ha dicho:

"Estate tranquila, que tú puedes".

Y la verdad es que me ha transmitido

tanto su sentimiento... que me he sentido más tranquila.

(JOSHUA MASCULLA)

(TARAREA)

-Venga, que te queda mucho. -Venga.

Bego ha cortado como una loca.

Estoy como un flan. -Tú tranquila, mamá.

No te preocupes.

"El vestido de alfombra roja diseñado por Begoña

está compuesto por dos piezas:

un vestido palabra de honor de satén

y un abrigo de mikado de seda".

"Tras cortar el patrón, comenzamos confeccionando el vestido".

"Unimos las piezas de la espalda aplicando una cremallera".

"Cosemos el centro y los costadillos del delantero

y cerramos el vestido uniendo las dos piezas por los costados".

"Rematamos el escote con una vista".

"Comenzamos el abrigo cerrando las pinzas de la espalda

y cosiendo las dos piezas".

"Cerramos las pinzas de los delanteros

y los unimos a la espalda por los hombros y los costados".

"Cerramos las mangas y las cosemos al cuerpo".

"Seguimos los mismos pasos

para hacer el forro con las vistas en mikado de seda".

"Unimos el forro y el abrigo

por todos los bordes, las bocamangas y el escote".

"Por último, añadimos un cierre".

¡Uy, mira, mira, mira, mira!

-¡Hala!

-¡Ay, ese Joshua ahí! ¡Venga, Joshua!

-Ya lo tiene y yo todavía cortando piezas.

¡Madre mía!

-He puesto el vestido en el maniquí,

faltando la cremallera, y el cuerpo me acaba de hacer...

"Joshua, tienes lo más importante,

lo más costoso, las costuras más largas".

"Solo queda cerrar atrás y el resto, a mano".

Así que estoy, vamos, ya con ganas de terminarlo.

Raquel, cuando estás ahí, me da un nudo...

60 minutos de la prueba acaban de volar.

Eso quiere decir que os quedan 90 minutos

para terminar los vestidos. Perfecto.

Gracias. -¡Venga, vamos!

-¡Ole! -¡Eso está hecho!

-¡No es nada! ¡Vamos!

Begoña, ¿cómo va? -Va.

Arantxa.

-El libro para mí.

-¡Oh, Arantxa!

-¡Bravo!

-¡Ay! Arantxa, cariño, mira.

Te traigo el nuevo libro de "Maestros de la costura".

Con él, vas a poder aprender a diseñar y a confeccionar.

Todo con consejos,

fotografías, como ves, y esquemas.

Sirve tanto para alguien que empiece en el mundo de la costura

como para alguien como tú, que tienes que perfeccionar

y continuar. Y tanto.

En cualquier caso, es un regalazo para cualquier nivel.

Gracias. ¿Te ha gustado?

Mucho. Gracias. Y a mí regalártelo.

-¡Olé! -¡Ea, ea ahí!

-¡Venga, Joshua! -¡Ea, ea!

-¡Vamos, Joshua, que lo haces bien!

Vas bien, Joshua. Está muy tranquilo, ¿no?

Francisco, yo le veo tranquilo.

¿A quién? A Joshua.

Ah, Joshua. Yo no.

Tú no, tú estás... Tú eres un manojito de nervios.

¿Estás muy nervioso? Sí, sí. ¡Uf!

Demasiado.

¿Has dormido esta noche? ¡Qué va, qué va!

Independientemente de que gane o no, Joshua,

si quiere vivir cosiendo, lo hará. Sí.

(TARAREA)

Me gusta más estar aquí haciendo jaleíto que allí.

(TODOS) Ese Joshua cómo mola. Se merece una ola.

¡Eh!

-¡Otra!

(TODOS) ¡Eh!

Un tsunami.

(TODOS) ¡Eh!

Esa Bego cómo mola. Se merece una ola.

¡Eh!

-¡Otra ola!

(TODOS) ¡Eh!

Un tsunami.

(TODOS) ¡Eh!

Venga, Begoña. ¿Cómo vas?

Mal. ¿Mal?

Sí. No digas eso.

Entonces, va bien.

No digas "mal". Va bien.

No quiero oírte decir "mal".

No, no, no. -Dice "mal"

y le sale el traje de los pies a la cabeza.

¡Begoñita!

(Palmadas)

¡Begoñita!

(Palmadas)

¡Venga, Begoña!

-Joshua, ¿qué haces ahora?

-Estoy cosiendo la espalda a mano. -¡Olé!

Todo lo que es el... -Porque...

...el escote de la espalda. -Sí, sí.

A manita.

Esa tela, cuanto menos a máquina...,

(AMBOS) ...mejor.

Begoña, Joshua..., ¿Sí?

...empezaría a ponerme ligeramente nerviosa...

Sí. ...si estuviera ahí y supiera...

que acaba de pasar una hora y media de prueba.

¿Ya?

Eso significa que solo os queda una hora...,

Perfecto. ...la última del programa,

para ganar el concurso.

-¡Bravo!

-¡Bien!

-¡Vamos!

-¡Venga!

-¡Vamos! -¡Más rápido!

-Begoña tienen que planchar todavía el traje.

¡Venga, Bego!

Joshua. Hola.

Hola, Joshua. Hola.

Es Carolina Herrera. Un beso. Encantado.

Estamos impacientes por saber qué estás haciendo.

Mira, estoy cosiendo la espalda... a mano.

Está con alfileres. Lo tengo que...

rematar. Aquí va un botón.

Va con un cuello de...

de esto y en las mangas...

también. ¡Qué tensión, Dios mío!

Vas hacer el cuello y los puñitos con el guipur.

Sí. ¿En qué te has inspirado?

Bueno, básicamente,

me gusta mucho el negro.

Estaba entre el negro y el rojo, porque...

yo creo que de lo oscuro también se puede sacar brillo.

Efectivamente.

Quería trabajar una tela que no había trabajado. Me daba miedo.

Quiero hacer el bajo a mano y me falta el cuello, esto y un lado.

Lo pongo en el maniquí y lo veis.

Carolina, esto parece poderoso y femenino, ¿no?

A ver cuando lo veamos. Muy elegante la tela y el color.

Me encanta que sea todo cerrado por delante.

A mí también. ¿No?

Buena pinta.

Me encanta la espalda. ¡Qué bonito, Joshua!

Me falta todo este lado

y la mitad de este. La línea es muy bonita.

Y el bajo y el cuellito.

Joshua, te vamos a dejar. Sí.

Es tu mantra, no es el nuestro. Está aquí escrito.

Lo repetirías en el final.

"Los sueños se cumplen, los sueños se cumplen".

"Los sueños se cumplen". Y luego...

Joshua, no te descentres.

Muchas gracias. Suerte.

Gracias.

Tener a Carolina Herrera y decirme que le encanta mi vestido...

Yo no sé qué puedo decir al respecto.

O sea... Es que, directamente, no tengo palabras.

"Para hacer un vestido de alfombra roja como el de Joshua,

cortamos las piezas del patrón al hilo en tejido de pedrería".

"Comenzamos uniendo el centro y los costadillos del delantero".

"Después, confeccionamos la espalda

cosiendo las piezas y aplicando una cremallera".

"Unimos delantero y espalda por los hombros y los costados".

"Cerramos las mangas y aplicamos

unos puños de encaje en las bocamangas".

"Cosemos las mangas a las sisas del cuerpo".

"Añadimos en el escote un cuello de encaje".

"Rematamos la apertura de la espalda

con puntada invisible a mano y añadimos un botón como cierre".

"Para terminar, hacemos un dobladillo muy fino a mano".

Carolina, ¿qué te parece lo que has visto,

los trabajos que preparan?

Me parece increíble. Encima, que...

tengan tan poco tiempo

para coser esto a mano, para cortar el patrón...

Increíble.

Y me encanta que sean...

Tienen su estilo propio. Sí.

Es lo que hablábamos. Sí.

Muy importante para nosotros. Importante.

Sé que te tienes que marchar.

Pero vuelvo.

Quiero que vuelvas para ver los vestidos.

Sin duda.

Y para que entregues el premio. Un honor.

¿Cuento contigo? Sí.

Vale. Bueno.

Nos vemos. En un rato.

En un rato. Una sorpresa.

Hasta ahora.

-¡Adiós, guapa! -¡Adiós!

¡Madre mía! -¡Guapa!

Palomo, María, Caprile, os quiero dar las gracias

por todos los buenos ratos que hemos pasado.

Gracias a ti, Raquel. Gracias a ti, Raquel.

Nos hemos agobiado un poco, pero también nos hemos reído.

Nos hemos reído entre nosotros y hasta de nosotros.

A ver, habla por ti, Palomito, que yo no me he reído de nadie.

Bueno. Un poco.

Pues no.

¿Estás seguro? Segurísimo.

Vamos a comprobarlo.

¿Por qué? -Vale.

¿Esto es una encerrona?

-¡Silencio, por favor!

Cámara, sonido en grabador.

Vamos a comprobar.

(Risas)

Digo... ¡Por favor!

Venga. Ah, bueno.

Ahora me entra la risa a mí.

En serio, que queremos comer. Lo siento.

Hamburguesa, hamburguesa. Vale, venga.

Yo creo que es difícil.

(Canción "Stupid Cupid")

Para que digan que tengo mal humor y que soy el gruñón.

¿Cómo serían las grabaciones sin mí?

Siempre se cachondean de lo que yo hago. Mira.

Debo deciros, compañeros, que, por si... si por mí fuese,

hoy ese...

Tengo que deciros, compañeros, que por...

Tengo que deciros, compañeros, que por...

"Si por mí", coño.

¡Ah!

(ENTONA)

(ENTONA)

Haced lo que os salga del coño.

Esto es la 1. Haced lo que os salga del corazón.

Yo digo "haced lo que os salga del coño" y, si quieren, que lo editen.

Parece David el Gnomo recién levantado.

(RÍE)

Vamos a andar como María. ¡Qué malos son!

Soy María Escoté, venga. Este año los cierro más, ¿no?

Mira. Hago así.

Somos las trillizas desconocidas.

¡Qué guay! ¡Ole!

Me pongo... ¡Qué flamenca!

¿Empiezas con el equipo naranja? Empiezo con el equipo...

Verde. ...verde.

¿O naranja?

¿Empiezas con el equipo naranja? El de la derecha.

Es que no vi "Barrio Sésamo".

Pues el equipo azul... Es el equipo verde.

El equipo azul cuenta con... El equipo verde.

Más espontáneo mejor.

Una cosa es espontánea y otra tonta.

Si somos tontos, somos tontos. No pasa nada.

El abrazo del oso. Nos lo hacemos.

¡Ay!

-¡Venga, vamos! ¡Vamos!

¡Vamos! -¡Movimiento, quiero movimiento!

-¡Venga, Begoña, date un poquito de vida!

Pobrecilla. -¿Has bordado, Begoña?

Venga, Bego.

Aprendices..., -Dígame.

...familiares,

muy atentos...

porque vamos a recibir a una invitada muy especial.

Es la modelo de la que todo el mundo habla.

Según "Vogue", la modelo revelación.

¡África Peñalver!

-¡Ea, ea, ea! -¡Ay!

-Verás.

África, bienvenida...

a "Maestros de la costura". Gracias.

¿Qué tal?

Gracias por venir. Muchas gracias.

¡Qué guapetona! -¡Qué alta!

¡Madre!

"¡Madre!", dice Joshua.

Es que me he pinchado y todo.

(Risas)

Según "Vogue",

modelo revelación de 2019.

Pese a su juventud, es el nombre que circula por todo el mundo,

de Nueva York a París, de París a Milán,

porque, según los que más entienden de moda

y los que se ponen tras la cámara para fotografiarla,

más allá de que sea una mujer extraordinariamente guapa,

tiene una pureza y una serenidad...

que el mundo de las modelos, parece ser,

no ofrecía desde hacía muchos años.

África, ¿cómo es tu vida ahora mismo?

Bueno, pues la verdad es que, hasta el día de hoy,

he de decir que estoy muy contenta...

por los logros que he conseguido hasta hoy.

Pero, bueno, también, por supuesto,

este trabajo tiene un lado bastante...

Sacrificado. ...difícil y sacrificado.

Y requiere mucho esfuerzo, perseverancia...

Paciencia.

También mucha paciencia.

Con 17 años,

ya estaba desfilando y trabajando

para las principales marcas internacionales.

Me gustaría que fueses tú quien les contases...

con quién has trabajado.

Pues yo empecé

con una exclusiva, con J. W. Anderson.

Y, desde ahí, luego ya...

fui a la Haute Couture,

de París. París.

Y ya...

pues..., eh...,

hice los grandes desfiles,

como Channel, Dior,

Giambattista Vallim,

Naciste en el año 2000. Exacto.

¡Madre mía! O sea,

tienes 19 añitos recién cumplidos.

¡19 años nada más! -¡19 años!

Y sigues estudiando. ¿Qué estudias?

Estudio Artes Plásticas en la Sorbona de París...

y estoy, actualmente, en mi segundo año de licenciatura.

¿Ya estás en el segundo año? Sí.

¡Madre mía!

(BORJA) Hoy se nota el nivel que hay en la final.

Traer a los invitados con toda la elegancia,

con todas prendas de pasarela...

Hoy se nota que estamos en la final final final.

Da gusto así.

A ver, ¿eh?

Me da un poco de pena decirlo. Que sea lo que Dios quiera.

Porque eso significa que se acaba casi.

-¡No!

Que se acaba, que quedan solo 30 minutos para terminar.

(TODOS) ¡Venga, vamos!

¡Venga!

¡Venga! -¡Venga, el último achuchón!

¿Cómo vais? -Bueno...

Ese "bueno" me suena mejor que "mal".

¿Joshua?

Muy bien. -Va divino, va divino.

-Pongo los puños.

-Begoña, escúchame. Borda de una vez, hija mía.

Ahora voy. -Dejad que monte las piezas.

¿A que no puede presentarlo?

-Venga, Bego.

-Venga, Begoña.

-¿Qué va a cortar?

Un retalito para bordar. -Para bordar.

-Venga, Bego, vamos. -Venga, Bego.

Vamos, Bego. -Me ha dado un tirón en la pierna.

Venga, dale. -Venga.

Se ha bloqueado esto.

Relájate, no está bloqueada. Estás bloqueada tú.

Begoña, arranca eso. -No sale.

Al "start". -"Start" dos veces.

Al "start" dos veces. -B. V.

Okey, ¿no?

¿Cómo...? -No, aquí.

-¡Joshua! -¡Joshua, venga!

Ya está. -Gracias.

-Venga, venga, venga. -Venga.

Begoña. -Gracias. Te mereces ganar.

Te mereces ganar, macho.

-Begoña, tú eres boba. -Tú también. Ánimo.

Lo que yo he visto con esta demostración es que...

toda persona tiene unos valores buenos y él me lo ha demostrado.

Me ha parecido un compañero muy leal.

¡Chapó por él!

Se arruga con la mirada, machos.

Venga, Begoña.

Joshua, ¿qué tal?

El bajo ya está.

¡Vamos, Josh! -Venga.

Begoña. Hola.

Sé que estás muy liada,

pero queremos presentarte a África Peñalver.

Hola, encantada. -Hola, guapa.

Mira qué calma tiene África.

¡Ay! Cuidado. -Gracias. ¡Qué bellezón!

Eres preciosa. (RÍEN)

Hay por ahí atrás un rubito guapo de verdad.

(RÍE) Te busca novia tu madre.

No, si la Begoña no pierde el tiempo.

Estoy realmente, no sé, impresionada

con que haya podido hacer esto

en tan poco tiempo. -Espera.

Espera, que aún no lo hemos visto.

-Y tan bien hecho. Es un palabra de honor

que lleva este abrigo.

Me parece impresionante.

Es muy sencillo, es un vestido muy sencillo.

La sencillez también es... -Es que yo soy muy sencilla.

Y quería representar lo que yo soy, ni más ni menos.

Te vamos a dejar. Estás nerviosa

y queda poco tiempo. Me he tranquilizado.

El día que esa mano deje de temblar, llámame,

que voy a ir solamente a verte para comprobarlo.

Ese día es que ya no estoy.

Yo también lo creo. ¡Ay!

Siempre temblarás. Mejor que no.

Suerte, ánimo y no pares, ¿eh?,

no pares. Muchas gracias.

Dale un empujón. -Bego, venga.

Que queda poco. -Sí.

Estoy terminando el bajo de las mangas a mano.

En cuando acabe, al maniquí, a ver qué pasa, cómo quedan.

Joshua. Hola.

¡Qué bueno! África Peñalver.

Me piqué la mano por tu culpa. Déjame darle un beso.

Lo siento. -¡Qué guapa!

Encantada. -Igual.

Tienes que presentarle tu vestido a África.

Bueno, esta es mi propuesta.

Impresionante. -La espalda.

Y estoy haciendo ahora el bajo a mano.

¿Qué te parece, África? No tengo palabras.

Es increíble. -¿Te gusta?

Que hayas podido hacer... Me parece... ¡Guau!

Me queda terminar el bajo.

Lo estoy haciendo a mano. -Sí, pero guau.

Pero...

Con permiso, voy cosiendo aquí.

Sí, no te entretengas.

¿Estás con el bajo a mano? Claro.

Hice bajo, puños, cuello y espalda.

La plancha del puño, ¿vale? Sí, falta la plancha del puño.

África, ¿para qué te gusta a ti un "black dress"?

El vestido perfecto para cualquier ocasión.

Lo veo elegante, muy chic, muy...

Nunca pasa de moda.

Siempre es perfecto e ideal para cualquier ocasión.

¿Te imaginas a África llevando...?

Ahora sí.

La tengo enfrente y me la imagino con él puesto.

Yo también.

"Yo también", dice Fran.

Mío. -"Mío", dice mi amiga.

Eso me imaginaba yo, eso me imaginaba, que iba para ti.

Te dejamos, Joshua. Gracias.

Estamos en los minutos finales. Sí.

Termino. No pierdas ni uno.

Muchas gracias. -Mucha suerte.

No quiero ni imaginarme a esa mujer con mi vestido

porque, vamos, me caigo al suelo, me caigo al suelo.

Bego, precioso.

Lo sé.

-¡Qué creía! "Lo sé", dice.

Venga, Bego.

Aprendices,

quiero que se oiga en la luna.

Últimos cinco minutos para terminar la final

de "Maestros de la costura". ¡Ole!

¡Bien!

¡Bravo! -¡Qué bien lo ha hecho!

Mira qué abrigo.

¡Es precioso, chicos!

Elegantísimo, elegantísimo.

Está como loca. Elegantísimo le ha quedado.

(LLORA) ¡Es precioso!

Plánchalo más abajo. -No llores.

Llora, llora. -Ahí, abajo, ahí.

-Es bueno. -Saca las lágrimas.

Ha hecho dos piezas, tía.

-Bego, muy bien.

Está llorando por lo bonito que ve su vestido.

Es que es precioso. -Sube el maniquí.

Estoy orgullosa.

Claro que sí. Tienes que estarlo, Begoña.

Estira abajo, abajo, abajo, el maniquí, abajo.

El vestido bien colocado.

Mira a Cesárea, mírala.

Pero Cesárea... Abajo del vestido.

Por eso es Begoña tan mandona. -Ahí, bien estirado.

El bajo, Bego, haz caso a la madre.

Iba yo ahora mismo y me ponía.

Ya te he visto. Pensé que saldrías corriendo.

Me entran ganas de ir, coger la tijera y cortárselo yo

para que ella termine más pronto.

Pues sí lo hago, sí lo haría.

Venga, Joshua, que es precioso.

Joshua, métele. -Que es superbonito.

¿Begoña dónde está?

Está cortando.

¿Qué está cortando? -Mírala.

¿Eso para qué, Begoña?

Si me da tiempo, un tirante para que no se caiga el vestido.

Si no, se queda así. -No te da tiempo, verás tú.

¡Venga!

-Ponerle esto al vestido es un pecado.

No se lo pongas si no te gusta.

No se lo pongas, Bego.

-Precioso.

-¿Cuál? -Los dos.

Ah. -A cuál más bonito.

Cada uno, en su estilo.

A ver, que esta la tenemos que hacer juntos.

Diez..., (TODOS) ...nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno...

¡Tiempo! -¡Bravo!

¡Compañero!

¡Hale!

¡Hale, hale!

-¡Bravo, bravo!

¡Bravo, bravo!

¡Bravo, bravo!

Estoy muy feliz porque lo he terminado.

Yo quería que la gente viera...

mi trabajo terminado, simplemente.

Y me siento feliz, eternamente feliz, sea lo que sea.

¡Sois unos campeones!

¡Enhorabuena a los dos!

-¡Ole, ole, ole!

(TODOS) ¡Ole, ole, ole!

¡Ole, ole, ole!

-¡Ole, ole! -¡Ole!

¡Ole!

No me puedo creer que haya sido la última vez

que cosa en los talleres, pero estoy supercontento.

Está terminado. Era lo que quería.

A esperar la valoración.

Pero estoy contentísimo. No puedo estarlo más.

Me encanta poder sentir que esta es la final de la alegría,

porque lo es.

Pero, como sabéis, solo puede haber...

un ganador de "Maestros de la costura".

¡Ay! -¡Oh!

Voy a pedir a África Peñalver

que os transmita lo que nos ha dicho...

de vuestros trabajos cuando os ha visitado. África.

Principalmente, yo, al ver vuestros trabajos, me he quedado...

realmente anonadada, impresionada

por cómo habéis podido realizar...

estos vestidos tan bien hechos, tan...

Estoy, realmente, en shock.

Son tan bellos,

muy elegantes y, realmente, muy especiales.

Os lo está diciendo África,

que desfila alta costura en París y que nos ha confesado...

que se pondría los dos en su vida particular.

Por lo tanto, os pido un fuerte aplauso para África Peñalver.

Gracias, África, por visitarnos.

Un placer. Hasta luego.

Y, como os decía, me encanta...

que esta sea una final tan la alegre.

Pero tenemos... que saber quién será el ganador.

¡Ay!

Quién recibe esos 50 000 euros en metálico

y ese gran premio de formación.

Para ello, los jueces...

tienen hoy la tarea más difícil

de toda la edición de "Maestros de la costura".

Y van a valorar vuestros trabajos, como siempre,

en vuestros puestos.

Suerte a los dos. (AMBOS) Gracias.

Y felicidades.

Suerte, Joshua. -Gracias.

Ahora mismo, estoy más nervioso todavía

porque ya queda el último empujón, la última valoración.

No sé qué va a pasar, si les gustará, si no les gustará,

pero lo he dado todo de mí y estoy superfeliz.

Comienza la valoración. Bien.

Serás tú la primera, Begoña. Vale.

Begoña, antes de nada,

¿has disfrutado con tu trabajo en este duelo final?

Sí.

Me siento orgullosa de haberlo podido acabar.

Bueno, Begoña, la verdad

es que es un trabajo impresionante.

Gracias. Has hecho dos piezas

en 150 minutos.

¡Y qué dos piezas!

Un abrigo, diríamos, con un corte "minimal",

un mikado, que es muy complicado de confeccionar,

y lo has solucionado en un tiempo récord

de una forma, diríamos, casi, Begoña, impecable.

Gracias.

La abertura del abrigo con sus vistas,

el cuello cae a la perfección,

una manga montada perfectamente,

las costuras están perfectas, planchadas...

Y un vestido muy "minimal", muy sencillo,

pero acabado a la perfección.

¿Y sabes lo que más me gusta, Begoña?

El concepto, la inspiración de este vestido.

¿Quieres contárselo a mis compañeros?

Bueno, mi vestido va de la vida,

de cómo yo la entiendo y de cómo creo que ha sido.

A ver, hay muchas personas, me incluyo yo,

que empezamos a vivir la vida de otras personas,

a cargar con responsabilidades que no nos corresponden,

y nos olvidamos de nosotros mismos.

Y eso lo representa el abrigo.

En el momento en que descubres ese abrigo,

queda un vestido simple,

que es como soy yo, una persona simple...

pero bella.

Pura.

Una vez que descubres eso, como yo lo he descubierto,

y tú te puedes quitar ese abrigo, te ves a ti,

simple, sin complicaciones.

Quiero que sepas que estoy orgulloso de ti,

de todo el esfuerzo que has hecho.

Y lo que más me enorgullece es que por fin haces lo que quieres.

La verdad es que mi hermano y yo...

nos sentimos orgullosos de ti.

Begoña,

después de esta historia tan maravillosa,

¿por qué crees que el tuyo es...

un vestido ideal para una alfombra roja?

Bueno, creo que es un vestido simple,

muy sencillo,

pero que hace elegante a cualquier mujer.

Es un conjunto...

muy ambicioso.

Sí.

Lo sé.

Pero es verdad que, mira,

ya...

como está rozando la perfección,

estas pincinas podían haberse mejorado,

pero no tiene importancia.

Muchas gracias.

Muy bien, Begoña. Gracias.

Estoy de acuerdo con que los jueces me hayan puesto una pega

en las pinzas porque, si está, está.

Cada persona tiene que ser consecuente con su trabajo

y yo soy muy consecuente.

Begoña. Sí.

¿Escuchabas los consejos de tu madre desde la grada?

Sí.

Igual le debo agradecer a tu madre...

¡Pobre! ...y no a ti.

Mamá.

Cesárea, pero no te disgustes.

Hombre, se ha emocionado.

-Es de alegría. Venga, que me quedo contigo.

Espera. Está emocionada.

Muy emocionada. Es la que me ha enseñado.

Todo lo sé por ella.

Es que me ha dado mucha alegría.

Cariño.

Es que cose maravillosamente bien.

Me quedo contigo, ¿vale? Sí.

Si es de alegría, está bien. Es de alegría.

Yo, Begoña, tengo que agradecerle a tu madre

haberte enseñado tan bien.

Escucha lo que te está diciendo, mamá, escúchalo bien.

Gracias, muchísimas gracias.

Gracias a ti por haberle enseñado tan bien, de verdad, Cesárea.

Ella ha valido mucho.

Más que su madre.

No, eso no es cierto, eso no es cierto.

Estoy orgullosísima y muy contenta.

Y yo también, mamá, estoy muy contenta.

Me ha hecho ilusión...

Por lo que más orgullosa estoy es porque te enseñé yo.

Claro que sí. Yo también estoy orgullosa, mamá.

Entonces, le ha dado un valor absoluto...

Claro. -...a mi costura.

Tu trabajo, Begoña, es,

sencillamente, impecable, impresionante.

Gracias.

Muchas gracias. A ti.

Gracias, Begoña.

(Aplausos)

Bravo.

Me ha parecido una valoración justa, sí.

Me he sentido valorada, querida,

y, bueno, y mi costura...

les ha gustado.

Es muy elegante.

El otro también está muy bien hecho.

Son dos vestidazos. No le quito mérito.

Joshua, ¿cómo nos convencerías de que tu vestido de alfombra roja...

es el ganador?

Yo lo he dado todo de mí.

Le he dado mucho cariño a lo que he hecho,

muchas ganas,

y yo estoy supercontento con lo que he realizado.

En mi vida me había imaginado coser una tela de esta manera.

Bueno, Joshua, la verdad es que el corte es superelegante...

y la idea que has tenido para este vestido es...

preciosa, es muy elegante, muy sofisticada, muy chic.

Se nota que disfrutas el cuerpo femenino,

la silueta, el contorno.

Además, me encanta que sea...

tan discreto por delante y tan sexi por detrás,

con este punto de "revil" que tú tienes, este punto chic.

Si tapa por un lado, debe enseñar por otro.

Por eso, por algún sitio tiene que estar el truco.

Este vestido me queda a mí...

Y a mí también. -También.

Tiene un equilibrio, Joshua, perfecto.

Estoy orgullosa no, lo siguiente...

es lo que estoy de él.

Este es mi niño.

Esto es lo más grande... que hemos tenido en casa.

Y ya yo estoy orgullosa desde mucho antes.

Pues imagínatelo.

Para mí siempre ha sido el campeón de todo.

Joshua, si la proeza de Begoña ha sido...

el confeccionar dos piezas,

la tuya, sin duda, ha sido el coser la pedrería,

que te hemos visto dale que te dale con el martillo.

Aquí hay muchísima artesanía,

muchísimo amor, como has dicho tú,

acabados depurados...

Y este escote es, realmente,

un triple salto mortal sin red,

porque tú sabes perfectamente que, al menor fallo,

no se puede rectificar. Se ve todo, no se puede.

Se ve por mil, es muy difícil embeber.

Y creo que lo has resuelto maravillosamente bien.

Es un trabajo realmente... impecable.

Estoy muy contento con el resultado del vestido.

Era como lo imaginaba, como lo esperaba.

Y le he dado todo el cariño que he podido.

Entonces, estoy feliz, estoy muy feliz.

A ver, Joshua.

Tal y como te han dicho Palomo y Caprile,

estamos viendo un vestido muy elegante.

El toque del guipur saliendo del cuello

y alargando el brazo, ¿no?,

como tapando un poco la mano, es un toque

que le da sofisticación, ¿no?, que aporta sensualidad.

Ese pequeño detalle que parece nada

es lo que yo creo que cierra el vestido completamente.

Exacto.

La verdad es que, Joshua, tanto a nivel diseño

como a nivel confección,

creo que has hecho un gran trabajo.

Muchas gracias.

Gracias. Gracias.

Pase lo que pase, gane o no gane,

el vestido va a marcar un antes y un después en mi vida.

Ha cerrado una etapa en "Maestros de la costura"

y lo voy a guardar como oro en paño.

Gane o no gane, eso siempre va a estar para mí.

Palomo, María, Caprile, doy por hecho...

que necesitáis los dos vestidos para la deliberación.

Por supuesto.

Hoy más que nunca.

Y vosotros, Joshua, Begoña,

tenéis que esperar en el probador por última vez.

Por favor. ¡Ay, por última vez!

Por favor. Vale, gracias.

Tenían que ganar los dos, los dos.

Ya he ganado, mamá, ya he ganado.

-Esto supernervioso y con la intriga de saber

qué va a pasar. ¿Tú no? -No.

¿No? -Esta vez, no.

-Tengo intriga.

Sea lo que sea, considero que ya hemos ganado.

Bueno, bueno, quien gane invita.

Quien gane, una cena. -Da igual, pero que invite.

Del traje de Begoña, me encanta la combinación

del satén con el mikado.

Un color que, personalmente, me parece...

(AMBOS) ...elegantísimo. Y a mí.

Me voy a acostar.

No puedo con mi vida.

# Venga, Joshua, sal a bailar...,

(TODOS) # ...que tú lo haces fenomenal.

# Tu cuerpo se mueve como una palmera,

# suave, suave, su, su, suave. #

El vestido de Joshua es elegantísimo,

exquisito.

Digno de cualquier alfombra roja.

Y, sobre todo, de verdad, es supermedido.

A veces, Joshua escotaba demasiado, tal...

El escote es perfecto.

Las proporciones son perfectas.

Y la verdad es que

el resultado es impecable. Sí.

Con cualquiera de los dos, África Peñalver

va a estar espectacular.

Espectacular. Además, África,

los tres sabemos que está ahora mismo en lo más alto de la moda.

Fue portada en el número de Vogue de enero del año pasado

y lo ha vuelto a ser en marzo de este año.

Una portada maravillosa de "Vogue España".

Es muy complicado. Está muy complicado.

Mucho. Igual estaría con los dos.

Vamos a ello, chicos. Vamos.

Vamos. Venga.

Jueces, ¿tenéis un veredicto ya?

Pues, por última vez, sí, Raquel, tenemos un veredicto.

Voy a ir a buscar a Carolina...

Sí. ...para que os acompañe.

Ahora, pido por favor a exaprendices y a familiares

que nos acompañen en la barandilla para conocer el veredicto.

-La cosa está muy reñida.

Lo importante es que son dos estilos muy distintos

y han escogido dos colores muy diferentes,

el negro y el gris perla.

Entonces, yo a animar a los dos.

A mí también me da mucha penita hacer esto por última vez.

Venid conmigo, por favor,

Begoña, Joshua.

-En estos momentos, emocionalmente, estoy

más nervioso que durante el cosido.

Es como que necesito saber ya qué va a pasar

y necesito el veredicto ya.

¿Preparados, listos?

Vamos. Sí.

¡Ay, Dios!

-Lo que pase dentro de unos minutos me puede cambiar la vida.

Estoy deseando que digan quién es y fuera,

quitarnos este peso de encima y a disfrutarlo

y a celebrarlo tanto si sí como si no.

-¡Qué tensión! Sí.

-Estad tranquilos. Colocaos aquí.

Venga.

Aprendices,

probablemente,

la enseñanza más importante que os hayamos dado jamás

es que cosáis y cosáis y no dejéis de coser.

La costura es... Pues sí.

...muy sacrificada,

pero también es cariño,

es personalidad, es todo, nuestra vida.

Y tengo que reconocer que lo hacéis fenomenal.

Gracias. -Gracias.

Por eso, de verdad, os damos las gracias de corazón

porque, salvo algunas excepciones,

nos lo habéis puesto fácil a la hora de enseñaros,

aunque muy difícil a la hora de valoraros, claro.

Gracias a todos, de verdad. Sí, es verdad.

A cada uno de vosotros.

(TODOS) Gracias.

Lo habéis dado todo en este taller.

No queremos que se acabe.

Sois la promoción mejor formada hasta la fecha.

¡Olé!

¡Ay, que se me corre el maquillaje!

No se corre.

He traído bastantes recuerdos del taller,

porque es donde aprendí muchísimo,

conocí muchos compañeros...

Y, luego, no sé, es la vuelta,

como que te da un poco de nostalgia o algo así.

También queremos dar las gracias a todos los diseñadores españoles

que me han vestido en el programa, a todos sus equipos,

pero, principalmente,

al equipo de "Maestros de la costura".

Y ahora voy a pedir a Carolina y a Lorenzo que se acerquen aquí.

Lorenzo para portar ese maletín y Carolina,

el galardón...

que distinguirá a nuestro ganador o ganadora.

Niña, nos podríamos llevar el maletín

y nos damos un atracón... -Bueno...

...con un vinito...

Mira. -...y que nos busquen.

-Un avioncito para Ibiza, nos comemos un bogavante...

Y les dejamos los restos.

Mandamos una postal: "Gracias por este regalo. Os queremos".

Venga, que os vaya bonito, chicos.

Bueno.

Pues ahora sí...

vamos a conocer la decisión del jurado.

Pues el aprendiz que ha ganado la tercera edición...

de "Maestros de la costura" es...

Se me sale el corazón por la boca.

Tranquilo.

...¡Joshua!

(Celeste "Stop This Flame")

¡Qué bien le queda! ¡Uh!

-¡Qué bonito! -Sí.

No me puedo creer que sea mi vestido el que esté saliendo.

Es que no...

Es que es una sensación superrara de felicitación,

que no estoy acostumbrado a tener.

Pero, bueno, todo el trabajo mereció la pena.

Es el primer día del resto de mi vida

y esto ya se va a quedar conmigo.

No me lo creo.

(Gritos de júbilo)

-Estoy superbién.

"Maestros de la costura" me ha dado tanto

que me siento como si fuera la primera.

De la Begoña que entró a la que se va ha habido mejora.

Yo me siento mejor, más fuerte,

como con ilusión por la costura otra vez.

Enhorabuena, rey.

¡Felicidades! Te lo mereces.

Esto es para ti. Esto lo coges tú. Toma.

Coge el maniquí de oro, Joshua.

Enhorabuena. -Muchas gracias.

Mira, esto pesa, ¿eh?

-Laura.

-Soy la persona más feliz del mundo ahora mismo.

He ganado.

¡Quién me lo iba a decir!

Realmente, los sueños se cumplen.

Yo soñé que estaba aquí y estaba en la final,

incluso, que ganaba.

Prometo que lo aprovecharé al máximo...

y voy a dar todo de mí para que esto no quede aquí

y siga todo adelante. Estoy superfeliz, superfeliz.

Y, ahora sí, ¡Joshua, ganador de "Maestros de la costura"!

Hace mucho tiempo, nos propusimos dar voz

a una labor artesanal y silenciada.

Nos dijeron que era una locura que hiciéramos un programa...

como este,

pero "Maestros de la costura" ha puesto en valor

la moda, el trabajo y la ilusión de muchísima gente que nos ve,

entre ellas, Joshua, el ganador de esta tercera edición.

Mil gracias por acompañarnos, mil gracias

por vuestro apoyo, por compartir tanto.

No nos olvidéis.

Coser y cantar, todo es empezar.

¡Ole! -¡Ole!

-¡Ole!

(ZAZ "La Vie En Rose")

Esto es una pista de hielo, chicos. Aprovechemos.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Programa 10 Final

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Maestros de la costura 3 - Programa 10 Final

30 mar 2020

Maestros de la Costura pone el broche de oro a su edición homenajeando a Karl Lagerfeld y a Carolina Herrera. Cuatro aprendices compiten por ganar la tercera edición.
En el primer reto, reproducen un vestido de Karl Lagerfeld con los consejos de Arnaud Maillard y Álvaro Castejón, creadores de Alvarno.
En la escuela de moda La Tecnocreativa, el jurado les reta a hacer una réplica de un vestido de novia de alta costura de la firma Basaldúa.
Ainhoa Arteta, María Esteve y la Terremoto de Alcorcón echarán una mano. En juego está el último pase al duelo final.
En la última prueba, los duelistas confeccionan un vestido de gala según el estilo de Carolina Herrera. Su hija Carolina Adriana Herrera les muestra el universo de la dama de la moda.
El ganador recibe el maniquí de oro, 50.000 euros y un curso de Diseño de Moda en el Centro Superior de Moda de Madrid.

ver más sobre "Maestros de la costura 3 - Programa 10 Final" ver menos sobre "Maestros de la costura 3 - Programa 10 Final"
Programas completos (10)
Clips

Los últimos 166 programas de Maestros de la costura 3

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. alosfavi

    No me parecio que ganara Joshua ya que hizo casi una replica de la de ISABEL TEMP 2 lo unico que cambio fue tela y hombrO y que siempre presentaba ese estilo . BEGONIA supo explicar su concepto , diseno y se vio su proceso ; me gusta este programa ya que en argentina hacen uno parecido pero ustedes son super mejor , ya sea comparacion de jueces , animadora, confeccion , participantes.

    13 abr 2020
  2. Maricarmen

    ENHORABUENA Joshua!!!!! Desde el primer día me encantó cómo te lo currabas!! Hiciste cosas maravillosas!! Vaya todo un ejemplo de luchador, y eso sí es hacer las cosas poniendo corazón y alma!! Disfrutaste tú, pero nos hiciste disfrutar otro tanto a nosotros!! Aposté por ti desde el principio y para mí eras mi claro ganador!! Lo has demostrado, vaya vestido más IMPRESIONANTE hiciste para la final!! LOS SUEÑOS SE CUMPLEN!!!!! Uff... vaya llorera me pegué!! FELICIDADES!!!!!!

    06 abr 2020
  3. maria Pilar

    El se merece ser el ganador, el vestido de la final fue espectacular.

    04 abr 2020
  4. eva

    Finalista tendría que haber sido Begoña

    02 abr 2020
  5. ISABEL

    JOSHUA....FELICITACIONES CANARIO,TE LO MERECES HIJO,GRACIAS POR SER TAN HUMILDE Y BUEN COMPAÑERO,TODO LO MEJOR PARA TI,GRACIAS MAESTROS DE LA COSTURA POR SU EDUCACION Y RESPETO HACIA LOS PARTICIPANTES,DAVID,ESTUDIA MI NIÑO Q SERAS UN GRANDE TU TAMBIEN. ABRAZOS CORDIALES DESDE BUENOS AIRES ARGENTINA, MMMMMMUUUUAAAAA!!!

    02 abr 2020
  6. Clara

    FELICITACIONES JOSHUA y BEGOÑA!...SIGAN SUS SUEÑOS. Gracias por este programa tan interesante y educativo. Brillante la conducción de RAQUEL y el JURADO tan IMPORTANTE y SIMPÁTICO. Me animaron en estos días, donde vi las temporadas anteriores. Creo que los participantes de la 3ra T. fueron competidores muy cordiales y buenos compañeros hasta la final. ÉXITOS a TODOS. Ojalá aquí traigan el formato de MAESTROS DE LA COSTURA Siguiendo la cuarentena y trabajando virtualmente. BENDICIONES PARA TODOS. Abrazos desde Corrientes, ciudad, Argentina

    31 mar 2020
  7. Javier de Mabel

    Es el único programa televisivo; artístico y creativo, con un jurado competente, cuyo criterio es justo y exquisito para valorar las obras llevadas a cabo, dentro de un campo tan sublime como es la creación artística, sea del tipo que sea. Mi más sincera admiración y enhorabuena para todo el equipo que lo confortáis. Javier de Mabel ¿Músico compositor¿.

    31 mar 2020
  8. Mikel Rodriguez

    Lo primero felicidades por el programa, una final muy emotiva. Me gustaría saber cual es la canción que suena cuando Begoña recibe a su familia, una canción utilizada en varias películas y que me parece preciosa, allá por el 1:07:30, me gustaría saber de una ver por todas cual es ya que quiero utilizarla para un video homenaje para un gran amigo que ya no esta.... Gracias. Por cierto, pequeño detalle, si seguís las RRSS de Joshua vais a ver como el vestido ganador ya lo había hecho anteriormente en una versión con tela blanca.... no se que opinareis.

    31 mar 2020
  9. ISABEL OGALDE CORTES

    no me gusto que JOJHUA haya ganado la final de maestro de la costura porque me parece que en el transcurso del programa no fue muy regular wn sus participaciones encuentro que tuvo muchas fallas al contrario de BEGOÑA que estuvo en un nivel superior que el en mi opinión tiene que evaluarse quien ha tenido mejor rendimiento durante el concurso es nuestra humilde opinión pero no quita el merito de ser un excelente programa Saludos a todo el jurado y a la animadora un beso para PALOMO me encanta eso seria todo Gracias

    31 mar 2020