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Los jinetes del alba

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Los jinetes del alba - Capítulo 4 - ver ahora
Transcripción completa

(Campanadas)

Le puse una condición: que la boda sea por la Iglesia.

Cada cual con sus ideas, pero es mi hija y lo legal es lo legal.

-¿Es de algún partido? -Era. De los radicales.

Pero el jefe es clerical y él anda a vueltas con sus convicciones.

-Date preso, Ventura Peña.

¡Cobardes!

¡Las manos en la cabeza!

Santos, comprueba si está armado.

-¿Cómo se llama? Peña, Ventura Peña.

De acuerdo, a partir de hoy puede salir al patio.

Compórtese como es debido. Tendrá un trato correcto.

(HOMBRE) Estás hablando con el cuerpo de policía.

No hagáis nada hasta que no llegue el relevo.

Listo. ¡Que no hagáis nada!

-¿Qué tal, Ventura? Vamos a conversar un rato.

No es cuestión de decir que nos alegramos de verte aquí.

Espero que sea por poco tiempo. A ver si es verdad.

A la espera de las elecciones, estamos organizados.

Ya se nota. Tenemos una treintena de pistolas.

Llegan en las perolas de fabada que nos traen las mujeres.

¿Algún plan de fuga? Nada de fugas.

La consigna es organizar un motín, pero en el momento propicio.

No sabes lo que cuesta contener a los compañeros.

Lo imagino.

Las elecciones. Hay que esperar a las elecciones.

Ha sido duro, ¿eh?

-Después de las elecciones os mandan a todos a casa.

-Eso dependerá de quién gane.

(Bullicio)

No es difícil encontrarnos, ¿verdad?

Cuidado.

No sé si os conocéis o no.

Mi compañero. Él estuvo en la pensión hasta su detención.

Es Ventura.

-Hola, compañero. Aquí soy muy conocido.

Me llaman el Tejón.

(Bullicio)

-Martín.

Tu hermano ya no está aquí.

¿Dónde para? Cerró. Ahora está en el matadero.

¿Aquí qué ha pasado? Nada, cosas de los sindicatos.

-Así va a acabar más de uno.

-Acabo con este bicho en menos de un minuto.

¡Martín!

¡Bravo, hermano!

Estás hecho un toro.

Dicho por ti, esto da miedo, ¿eh? (RÍE)

Voy a presentarte a unos amigos. Buena gente, ven.

Aquí mi hermano Martín. Vive al otro lado de Oviedo.

-Siendo hermano de José, un amigo más.

-¿Qué ambiente se respira por allí?

¿Y los mineros? Los moros les dieron por culo.

(TODOS RÍEN)

Yo soy de la otra parte de Oviedo, del balneario.

Allí hay tranquilidad. Vámonos al campo, se hace tarde.

-Sustitúyeme. Tú también te vienes con nosotros.

Deja tu maleta ahí y luego venimos a por ella.

(BIGOTE) ¡Venga, que es para hoy!

-¿Vamos?

(HOMBRE) José, que arrancamos.

¡Vamos!

(Claxon y bullicio)

(HOMBRE DEL COCHE) ¡Fuera largo de aquí!

¡Fuera, largo!

-Nos traes unas botellas de sidra, tres o cuatro.

-Camaradas, estos son los adalides de la República frentepopulista.

Don Francisco Largo Caballero, un obrero con caletre.

Azaña, cara de plata. Este es el más listo de todos.

Este llega siempre el primero a la ratonera.

Don Inda, cráneo privilegiado.

Doña Dolores, esta es la mujer que más hijos tiene.

Hijos de... de Pasionaria.

¿Y este? Este es un meapilas, ¿qué hace aquí? No vale para nada.

Camaradas, a ellos.

(LOS DE LA MESA CANTAN) "Yo te daré,

te daré, niña hermosa,

te daré una cosa, una cosa que yo solo sé: ¡café!"

-¿Te das cuenta? ¿Cuenta de qué?

Sí: "café". Fíjate:

"Camaradas, arriba Falange Española".

Café: C-A-F-E.

Muy callado estás tú.

¿A qué has venido a Llanes? He venido a hacerme unos papeles.

Me voy a casar. ¿Quién es la novia?

¿La novia?

Todavía no sabe que nos vamos a casar.

Bueno es pedir consentimiento antes de sacar papeles.

O se casa conmigo o la mato.

Así que me voy a sacar los papeles.

(HOMBRE) ¡Que lo sepan esos cerdos!

(Disparos)

¿Qué tenemos que ver con esa gente?

Tú ya veo que nada. Para mí son mis camaradas.

(BIGOTE) ¡Antimarxista, nacionalista y totalitario!

(Disparos)

(RÍEN)

-Me cago la madre... Lo quiero dejar tuerto y no hay manera.

¡José! Mira a ver si tú le das.

(JOSÉ RÍE)

(BIGOTE) ¡Bravo! ¡Ahí, ahí!

Bien, José, eso es.

Prueba tú, anda.

-Parece que a tu hermano no le gustamos demasiado.

-Está inquieto. -Pues es una pena.

Se le ve buen chico. (DE FONDO) -Venga, vamos.

¿Por qué no nos vamos a poder quedar aquí?

Venga.

-García, vamos a tener que recoger los muñecos.

Tenemos visita.

(CANTAN EN ASTURIANO)

-Y encima cantan.

-Lo que han aprendido en el ateneo.

-¡Su puta madre!

¡Basta! Os vais a cantarle a la Pasionaria.

-Que canten el "Cara al sol".

-Me lo temía, no se lo saben. -Aunque solo sea una estrofa.

Yo os enseño.

(CANTA) "Cara al sol con la camisa nueva". ¡Venga!

¡Ánimo!

Seguidme.

(CANTA) "Cara al sol con la camisa nueva".

-Así no vas a conseguir nada.

Vas a empezar a cantar tú. Ya te la tienes que saber.

Canta.

(CANTA) "Cara al sol con la camisa nueva".

-"Arriba los pobres del mundo, en pie los esclavos sin pan".

(TODOS) "Alcémonos todos al grito: viva la Internacional".

(SIGUEN CANTANDO) -¡Dame esa pistola!

¡Suéltala, coño!

¡Callaos!

(GRITA) ¡Callaos!

(MUJER) ¡Antonio! ¡Toño!

-¡Quieto, Martín!

Es como es. ¡Hala!

¡Toño!

-¡Vete!

-¡Vamos, que no se diga!

(Aplausos)

-Sube a la galería dos, hay un tío vomitando.

-¿Qué lees? Lo que se puede.

Aquí no hay mucho donde elegir. ¿Un cura?

Este cascó hace mucho. No era como los de ahora.

¡Quita, coño!

-Dale "pa'l" pelo. -Es un soplón.

-Calma. -Cacho mierda...

-Vamos a ser prudentes. -Se la metes por la boca.

-Rata de cloaca...

¿Qué les pasa?

Dicen que no soy como ellos.

Claro que no, ellos solo piensan en la fuga.

En ir a París a darse la gran vida. Yo solo quiero volver con mi mujer.

-Largo.

¡Largo!

(HOMBRE) Ya está, se va a armar. Se la tienen jurada.

-Quieto ahí. ¡Cerdo!

(LE ESCUPE) -¡Chivato asqueroso! -¡Fuera de aquí, chivato de mierda!

-Basta ya. -Lejos de aquí, esa mierda mancha.

-¡Piérdete, hombre! -Se han incautado de dos pistolas.

¿Cómo sabéis que ha sido él? Aquí se sabe todo.

Hasta quién es el soplón.

(Cánticos de fondo)

Te cojo una cabeza.

Cierra ya, que es hora. Desde las siete que llevo aquí...

(CANTAN) "Es alta y delgada como su madre.

Morena salada.

Como su madre".

(Claxon)

"Bendita sea la rama que al tronco sale.

Morena salada.

Que al tronco sale".

(SUSURRA) -Vamos.

¿Me conoces?

Eres el que robó el dinero a mi madre.

Esos dineros no me los quedé yo. Eran para aguantar el chaparrón.

Para que no nos maten en los calabozos.

Ya veo que no estás muy lúcido.

¿Tienes algo de comida? Pan y queso, poco más.

Lo que sea.

¿Has venido solamente a llenar la tripa?

Trae más.

¿Dónde está Martín? Está en Llanes, viendo a su hermano.

¿Qué quieres de él? ¿A ti qué te importa?

¿Cuándo vuelve? No lo sé.

¿Tienes miedo de que me lo lleve al monte?

Tengo miedo de que lo metáis en algún lío.

Si mañana ganan las derechas nos meteremos en un lío todos.

Nos guste o no nos guste.

Vaya.

¿Y tú a quién vas a votar? Al que más me guste.

Pues como tu gusto tenga que ver con la cama...

Dile a Martín que he estado aquí.

Si me fiara de ti, te diría dónde puede encontrarme.

¿Pero qué va?

Hasta pronto.

(PARA SÍ) ¡Puercos todos! Cabrón, así te cuelguen.

(SUSPIRA)

(H) Josefa Jiménez Arrieta. (OTRO) Votó.

-Dígame su nombre y apellidos. -Íñigo Portal Suárez.

(ENFADADO) ¿Quién ha sido?

¿Quién ha sido el cobarde hijo de puta?

Os vamos a ganar, ya lo creo que os vamos a ganar.

Os juro que vais a pasar por el tubo. ¡Todos, sin faltar uno!

¿Quiere que lo borremos, don Erasmo? (GRITA) ¡Cierren este colegio!

Para eso necesitamos el permiso de la autoridad civil, don Erasmo.

(RADIO) "Aquí llegan más papeles. Atención.

Los resultados, ya definitivos, de Gijón son los siguientes:

Acción Popular, 12 315 votos.

Frente Popular, 21 955 votos".

(Gritos de júbilo)

"El voto se decanta claramente hacia al bloque de izquierdas.

Nos llegan ahora los resultados definitivos de Avilés.

Acción Popular, 4204 votos. Frente Popular, 4019 votos".

-Mierda. -¡Muera la derecha!

(Petardo)

("La Internacional" en la lejanía)

(Petardos)

Cohetes.

Si cantan es que han ganado.

El cisne canta antes de morir.

Voy a bajar a ver qué ha ocurrido.

A ti te pica más la entrepierna que la curiosidad, Martín.

A veces es mejor no saber nada. Así estás.

(H) ¡Viva el Frente Popular!

(Gritos de júbilo)

(H) ¡Viva el Frente Popular!

(OTRO) ¡La izquierda al poder!

(Gritos de júbilo)

-¡Hemos ganado!

(DE FONDO, HOMBRES) ¡Libertad, libertad!

¡Libertad, libertad!

-¡Compañeros, ha llegado la hora!

(TODOS) ¡Libertad, libertad!

-¡Hemos ganado las elecciones, ahora hay que ganar la calle!

-¡Si hay un golpe militar no nos cogerá en esta ratonera!

(TODOS) ¡Libertad, libertad!

-Mucho cuidado, que nadie dispare.

-¡Abrid la puerta, queremos salir!

(TODOS) ¡Libertad, libertad!

-No disparéis.

Quietos.

Ya se cansarán.

(TODOS) ¡Libertad, libertad!

Sobre todo, que nadie dispare.

¡Sánchez, proteja la entrada a la segunda galería!

(TODOS) ¡Libertad, libertad!

(TODOS) ¡Libertad, libertad!

(HOMBRE) ¡Silencio, callaos!

Capitán Lastra, le significo que estamos todos armados.

Tenemos más de 60 pistolas.

Mande a sus hombres que se retiren, peligra su vida.

-¡Yo no puedo dejaros salir, no tengo autorización!

-¡Déjese de cuentos, la amnistía está a punto de decretarse!

Si no resolvemos esta situación, usted será el único responsable.

Reventad los cerrojos. (TODOS) ¡Libertad, libertad!

-¡Alto, alto!

-¡No disparéis!

¡Marian!

¡Marian, estoy aquí!

¡Hemos ganado, han ganado los nuestros!

Marian, ¿dónde estás?

¿Quién eres tú? ¿Qué haces aquí?

La Srta. Marian me ha enviado a buscar las cosas.

Se queda a dormir en el balneario.

Déjalo.

Vete.

Por si acaso. Me siento más seguro en Oviedo.

No va a pasar nada.

He jurado que te mataré. ¡Basta, suéltalo!

¡Suéltalo! ¿Has jurado matarme a mí también?

¿Pensabas encontrarme en su cama? Te lo has perdido por cinco minutos.

De algún modo debía demostrarle que aun con miedo es un hombre.

Dime que no es cierto.

No es cierto.

Antes de irte, escúchame. Viviremos aquí.

Me ha pedido que me ocupe del balneario en su ausencia.

Pero tienes que prometerme una cosa:

que no permitirás que ni tus amigos ni nadie

toque un solo ladrillo del balneario y lo defenderás como si fuera tuyo.

¡Más que tuyo!

No estoy muy segura de que sepas defender tus cosas.

(LLORA)

(NARRADORA) "Volvimos a la normalidad.

O, para ser más exactos, nos acostumbramos

a los sobresaltos que la situación nos traía todos los días.

El balneario era un refugio donde los clientes acudían

con el ánimo de olvidar la grave situación que atravesaba el país.

Yo misma me refugiaba en la ignorancia de la realidad,

afirmándome en el hecho de que por fin, aunque ajeno,

el balneario estaba en mis manos.

Martín me ayudaba, estaba un poco triste y silencioso,

pero me demostraba su disposición para olvidar lo pasado.

Incluso a ratos daba muestras de satisfacción y tranquilidad".

Límpiala mejor.

María, la grasa aparte.

Regular, ¿eh? Tú, a ver.

"Lamentablemente, la situación duró muy poco.

Corría el mes de julio de 1936".

Perdón.

Buenos días.

Buenos días, Sr, Aguirre, tiene aspecto de haber dormido bien.

Así es. Buenos días, Sr. De la Serna.

¿Su esposa no viene hoy? Luego, se quedó con los niños.

Buenos días, Sr. Ochoa. Buenos días.

Han asesinado a Calvo Sotelo.

¿Quién es Calvo Sotelo? "Era".

Si no sabe usted quién era, pronto se lo dirán.

(HOMBRE) Señores.

Se están produciendo sucesos muy graves.

Oigan lo que dice la radio.

(Radio: Himno de Riego)

"El ministerio de la Gobernación nos transmite la siguiente nota:

'En el día de hoy, un escaso número de oficiales

del ejército español en Marruecos

se ha pronunciado contra el gobierno de la República.

La situación está controlada.

Este ministerio, en uso de sus atribuciones,

va a reprimir a los facciosos por todos los medios.

Solicitamos de la población que mantenga la calma

y confíe en el Gobierno'." -¡Viva el ejército español!

(Aplausos)

-¡Silencio!

"Hace unos momentos, el subsecretario de Gobernación

entregó a los periodistas la siguiente nota:

'Para que la opinión no se desvíe conviene saber que Radio Ceuta,

de la que se apoderaron elementos facciosos,

curnta simulando ser Radio Sevilla cosas que dice ocurridas en España

cuando, como es público y notorio, la normalidad es absoluta".

(MUJER, RADIO.) "¡Obreros, campesinos, antifascistas!

Frente a la sublevación militar fascista,

todos en pie a defender la República.

A defender las libertades populares

y las conquistas democráticas del pueblo.

¡No pasarán los verdugos de octubre! España entera se dispone al combate.

En Madrid y en Barcelona el pueblo está en la calle

apoyando al gobierno y estimulándole con su decisión

y espíritu de lucha para que llegue hasta el fin

en el aplastamiento de los militares y fascistas sublevados.

¡Jóvenes, preparaos para la pelea! ¡Heroicas mujeres del pueblo,

acordaos del heroísmo de las mujeres asturianas en 1934!"

"Otra vez la revolución. O la guerra.

Pero ahora todo parecía al revés.

Los militares tenían Oviedo y eran los rojos los que atacaban".

(Pitido del tren)

(GRITAN)

-¡Salud, compañeros!

(CANTAN "A LAS BARRICADAS")

-¡Viva la revolución! ¡Viva! ¡Viva!

(Bullicio)

(CANTAN) "A la batalla, hay que derrotar a la reacción.

¡A las barricadas, a las barricadas

por el triunfo de la confederación!

¡A las barricadas, a las barricadas

por el triunfo de la confederación!"

En cuanto a Martín, por fortuna le volvieron sus dolencias.

Eso evitó que la guerra me lo arrebatase de nuevo".

(Claxon)

¿Qué queréis?

Este balneario queda requisado por el Comité de Las Caldas.

No tenéis derecho a hacerlo. Hablas como si esto fuera tuyo.

Y lo es mientras no esté aquí doña Amalia.

No digas tonterías, Marian.

¿No te enteras de lo que está pasando?

El balneario ahora es de todos. -¿Le doy?

¡Marian!

(RAQUEL) ¿Y eso? Lo de siempre, pero peor.

No me asombra.

Es peligroso meterse en la cama con según quién.

(RÍE)

Buena propaganda eres tú para el balneario.

(Música triste)

Repasa las habitaciones, que no quede ni un cartel.

(Motor)

¡Os vienen pisando los talones, daos prisa!

¿Quiénes son? Los vascos esos, los "gudaris".

(Claxon)

(RAQUEL) Martín, ¿estás ahí? Ábreles.

Ni hablar. Martín, soy Raquel.

¿Te lo explico otra vez? ¡Marian, abre!

-Están ahí dentro.

Seguro que le está calentando la cama al amo.

-Quieto.

¿Qué más da a estas alturas? (GRITA) -¡Abre, hijaputa!

¡Cómo entre, te machaco la cara y no le sirves ni a los moros!

¡Ni ganas te van a quedar de ponerle los cuernos a nadie!

¡Te vamos a dar el paseo abrazada a tu amo!

¡Mala bestia!

¡Zorra!

¿Qué hacemos con él?

-Vamos a ver a mis padres.

Es mejor así. No puedes hacer nada por ellos.

(Música triste)

(Motor)

Detente, en mi casa no entra una mujer vestida de hombre.

-No voy vestida de hombre, padre. Voy vestida de miliciana.

Estamos en guerra y en la guerra estorban las faldas.

Padre, por favor, he venido en son de paz.

A despedirme de vosotros.

-¿Paz? ¿Tú hablas de paz?

¿Con un arma en la mano hablas de paz?

-Pero padre, por favor.

-No le pidas algo que no puede hacer.

Pero te quiere muchísimo.

Ha estado enfermo y creía que iba a morir.

Entonces preguntaba por ti, lloraba por ti.

(BOQUEA)

Patético.

Tendrán que pedirle permiso a Lutero.

-Señor, somos creyentes.

Pertenecemos a la comunidad evangélica.

No estamos de acuerdo con su revolución violenta.

En cualquier caso, mi casa es segura.

Por amor a mi hija, a Dios y al género humano,

le ofrecemos hospitalidad.

-Quédate con la otra.

No...

(Arranca la moto)

¡Nos vamos!

(GRITA) ¡A morir al monte, a vender cara la vida!

Mira al emboscado.

Me entran ganas de echarle la moto encima.

-Espera aquí.

-¡Salud, gallina!

A ver si con los fachas se te arregla la pata

o te la cortan de verdad.

(Claxon)

-Tal vez sea esta la última vez que nos veamos.

No sé cómo ayudarte.

Quisiera dejarte algo

o tal vez quisiera llevarme algo.

Hay poco tiempo.

No puedo.

Ven.

(Explosiones)

(Claxon)

(GRITA) -¡Venga, coño, que están ahí, a la vuelta!

-Cuando estés con ella no tendrás más remedio que acordarte de mí.

Apaga la luz.

(Explosión y disparos)

¿Oyes? Sí.

Eso es que están muy cerca.

Tengo miedo, Martín.

Esta noche no.

¿Qué haces? Hay una bandera de las de antes.

De cuando el rey, voy a ponerla en el balcón.

Estate quieta, no pienso permitir que hagas eso.

¿Me oyes?

(GRITA) ¡Marian!

Si lo intentas, te mato.

(Motores)

(Música triste)

(SOLDADO) Atención.

-¡Silencio!

El pueblo de Las Caldas ha sido liberado.

El ejército nacional garantiza la paz y la justicia para todos.

Las hordas rojas huyen cobardes en busca de una salida.

En el momento oportuno, se procederá a una depuración.

Solo tienen que temer aquellos elementos

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Los jinetes del alba - Capítulo 4

18 abr 2019

Ventura encuentra en la cárcel a sus compañeros de revuelta y al Tejón, el verdadero padre de Marian y el chivato de allí. Don Erasmo huye a Oviedo, tras la victoria de la izquierda en las elecciones de febrero.

Histórico de emisiones:
30/01/1991
08/09/2013
22/03/2016

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