Lazos de sangre La 1

Lazos de sangre

Miércoles a las 22:05 horas

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No recomendado para menores de 12 años Lazos de sangre - El debate - Sara Montiel - ver ahora
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Buenas noches.

Estos antiguos molinos de viento fueron testigos de lo que el destino

le tenía reservado a María Antonia vas.

Luchó contra gigantes para convertirse en la más internacional

de nuestras actrices marcando el camino en Hollywood

para las siguientes y también porque es una grande.

Exagerada, exuberante y divina como artista.

Humilde y cercana como Antonia, pero, queridos colaboradores,

realmente vivió como parece,

poniéndose el mundo por montera hasta el final.

Exagerada y humilde. Son los dos extremos contrapuestos.

Lógicamente vivió como le salió de la real gana.

Por no decir de otro sitio. -Ella decía de la peineta.

-Ella decía hago lo que me sale de la peineta.

-El hombre redondo que buscó siempre, ese hombre,

no lo encontró nunca. Lo más cercano que estuvo fue Pepe.

Aquel hombre que entendiera ese mundo.

-Hay una historia, mirad que historia tan bonita,

se va a Las Vegas... Lo ha escrito ella en un libro.

Es absolutamente verdad.

A Pepe le apetecía acostarse con otra mujer y con ella a la vez.

-¿Y no podía en Palma de Mallorca?

-Comprar champán, no sé que y apareció la señorita morena

y dijo ella que era un horror.

No hay nada más interesante que un trío en Las Vegas

y que hasta en eso Sara decidió si le parecía o no.

Es que si no te gusta...

Su belleza era su gran baza.

También eso que los americanos llaman la voluntad enorme

de conseguir hacer la vida desde Campo de Criptana a Hollywood.

Ese rostro tan increíble y pasea por tantas producciones,

al principio mexicanas, y es allí donde Hollywood posa sus ojos

sobre ella e intentará quedarse la para siempre.

Traspasó nuestras fronteras. La artista más internacional.

-Como mujer era un bombazo.

(HABLA EN INGLÉS)

La boca, el pecho... Sus ojos.

Era una mujer que rompió moldes.

-Cuando me dijeron trabajar con ella, en la secuencia del baño,

donde estoy desnudo y ella con una ropa muy interesante

y que se traslucía todo me preguntaba porque no se metía

esta señora conmigo en la bañera.

Me encanta esa canción. Es de mis favoritas.

Me la pongo por las mañanas y la vida me cambia.

Y sales a la calle después.

Me encantaría hablar así todo el rato.

En el documental da la sensación de que le debe el aprendizaje

y el conocimiento a su mamá.

Realmente la madre pudo generar ese talento.

La madre era la mamá de artista.

La tuvo, doña Concha Piquer, la tuvo Rocío...

Rocío Jurado algo menos.

Doña Rosario nunca participaba físicamente

en las actividades o el trabajo de la hija.

En casa podía decirle lo que fuera, y es un tema que conozco.

-Era un patrón familiar en el artisteo español de esa época.

No hay otra estrella igual que Sara.

Todas las demás eran de folclóricas.

Las folclóricas siempre con la madre. No hay ninguna que no.

(HABLAN A LA VEZ)

-La madre de Rocío se quedaba en casa. En casa podía orientar

y decir, pero no la acompañaba generalmente.

No vayamos a confundir a nuestro público.

Sara Montiel no es una folclórica.

Es una estrella de Hollywood. Abrió el camino para las latinas.

Aquí reverencia vos Antonio Banderas y a Penélope Cruz,

pero el mérito de una mujer analfabeta,

absolutamente analfabeta, que sale de su pueblo...

La quinta de seis hermanos. Pobres de solemnidad.

Y se va a Hollywood sin saber nada de inglés y aprendiendo todo...

-Antes estuvo en México.

-Aunque estuviera en México.

-Esa etapa fue fundamental.

(HABLAN A LA VEZ)

Aunque tuviera esa transición, cruzar el charco...

era otro mundo. -Claro, lo es hoy día.

-Ahí sí que influyó la madre.

Llevaba seis películas en España y en ninguna había sido protagonista.

Su madre es la que le dice que se merece más y se la llevó a México.

-Es la que le anima a ir a México y hace de ella Sara Montiel.

Ella es quienes por su madre.

-Su madre la empuja, la lanza, la guía, la protege...

Y consigue hacer de ella una estrella.

-Tenía un erotismo que parecía mentira,

pero una madre de esa época...

(HABLAN A LA VEZ)

Hasta que conoció a Pepe Tous

siempre se acostó con hombres muy mayores.

A su primer marido le llevaba 30 años.

-¿Y que veía en esos señores de edad?

-¿Protección?

-

-Era una oportunidad para subir, crecer... Hombre...

Tenías que haberla conocido.

A tenor de esto,

el estar con hombres mayores quizá la protegía de que no hubiera abusos

o situaciones equívocas y más complicadas.

Es otra época y otro momento.

Yo creo que no hay que subestimar a Sara.

Quiero decir, ella sabía lo que hacía desde muy joven

y era una experta en mercadotecnia. Lo digo como algo bueno.

Hasta la última época de la que hablaba Cristina,

que me parece un buen ejemplo de la mercadotecnia,

ya sabes que me gusta hablar de las distintas etapas.

Esta la de una chica guapa que hace cine en España,

bajo el paraguas de lo que tocara en ese momento.

Después México y Estados Unidos, seguimos con el cine,

y el regreso donde, además, se mezcla con el primer espectáculo

de teatro...

Y hasta llegar a Saritísima y convertirse...

Y el final. Pero discrepo con Cristina.

Dices que es lo que conociste y que te da pena, pero es un plan

de una persona que ve que está en el mundo.

Ahora mismo tendría Instagram y sería una youtuber.

En su última etapa ha podido dejar en las nuevas generaciones

lo que llamaríamos en nuestra jerga el último acto

de la carrera de Sara Montiel y haber dejado una imagen desdibujada.

Una imagen que no es justo para la estrella.

Se entiende dentro de ese contexto.

Lo que quizá no saben es que Sara fue tan grande

que podía y hacía siempre lo que le daba la gana.

Después de todo yo no soy tan mala,

yo soy mutante, yo soy super Sara.

Cuando me gusta un hombre...

Estamos viéndola en ese momento que es la estrella

que se vuelca al escenario.

Decía que Marlene Dietrich le mostró su camerino

y dijo que sería la siguiente. Y se pareció mucho.

Cuando en el cine ya no era una fuente apareció en la revista,

el escenario, el cabaret y la música.

Ella sí que se enfoca en un tipo de espectáculos de la época,

que pueden estar relacionados con la variedad y la revista,

pero escuchamos esa canción de super Sara.

Hay dos discos, que le escriben Sabina, Nacho Cano,

Carlos Berlanga, José María Cano... No quiero dejarme a nadie.

Ya es el final de los 80.

Es un momento en el que, seguramente,

las nuevas generaciones, salvo un determinado mundo que todos

conocemos no tenían mucha intención de pensar en Sara

y ella vuelve a estar ahí con esas canciones hechas por los jóvenes

del momento y la gente que procedía según la crítica musical.

Una cosa muy importante es que representaba

a un país que había cambiado.

Ninguna de sus canciones ha pasado a la historia.

(HABLAN A LA VEZ)

Yo digo lo que pienso.

-Si estamos midiendo con el baremo de que una estrella como Sara

y el star system es que de mediados del siglo XX no pasa.

Estamos en otro momento y con otros artistas.

-Ella siempre ha hecho lo que había querido y Zeus, su hijo,

me decía hace unos días que lo que tenía su madre,

por encima de todo es su intuición. Era capaz de ver más allá.

Preconizaba lo que le iba a funcionar.

Yo creo que este hombre me va a ir bien...

¿

¿Esa intuición le falló elaborando el show Tony Hernández?

Tony Hernández, su último marido, fue como un show mediático.

Fue.

-Fue una tranquilidad para ella.

A esta edad necesito un señor como Tony Hernández,

que tenía bastante menos dinero del que presumía

y se tuvo que vender prácticamente todo lo que tenía

para poder salir tirando

y la dejó cargada de deudas y pleitos.

-Sara estaba muy sola.

Yo, con 19 años, iba a su casa y me pegaba los fines de semana con ella.

Poníamos películas.

Y cuando no iba ella me llamaba.

A mí me encantaba. Me decía lo que le hacía Pertegaz o Dior.

A mí me gustaba la moda y la estética y era flipante.

Cuando no iba ella me llamaba y me decía que fuera

que necesitaba estar conmigo y hablar.

Lo de Tony es un estoy sola.

Yo me echo una pareja y voy a verla, pero...

No es que te quiera interrumpir.

Me ha puesto a muy buen pie ese momento en el que ella te mostraba

todos esos fantásticos estilismos que crearon el mítico estilo

de Sara Montiel. Tenía un collar de esmeraldas al que llamaban el babero

de lo enorme que era. Lo hemos visto varias veces.

Nos lo hemos puesto todos los que hemos ido a su casa.

-El bueno estaba siempre en el banco.

Cada vez que salíamos de noche...

-¿Y cuál es el valor?

-El bueno lo llevaba a veces.

-5.000.000 E lo tasó el señor encargado.

Me encanta que el encargado de tasarlo...

vamos a verlo.

Son dos filas de esmeraldas intercaladas con brillantes.

Ella siempre decía que tenía una copia. Nunca ha habido una copia.

Decía que era una copia...

Vamos a verlo.

Limpiando mesas y veladores, yendo y viniendo horas enteras.

El estilo de Sara Montiel era único.

No se ponía una sortija, se ponía 15.

-No era discreta. No pasaba desapercibida.

Esas joyas de esmeraldas que todos recordamos,

las diademas y los pendientes... -Llena de joyas siempre.

-Era excesiva en todo.

Quizás, quizás, quizás.

Hay mucho color esmeralda pero no está el babero.

Levante la mano aquí presente quien se ha puesto el babero.

Manuel, Fernando, Mariñas...

Yo lo he tenido en la mano.

-Yo te cuento.

Gati le hizo unas fotos para Vogue

y le dijo a Sara si podía llevar algo de sus cosas.

Ella dijo que no tenía nada.

(HABLAN A LA VEZ)

-Es cierto que llevamos muchísimas joyas porque ella exigió

no sé cuántos guardias de seguridad, pero el que hizo los paquetes

de las joyas era yo y había mucha bisuta que se mezcló.

(HABLAN A LA VEZ)

Mira los problemas que traen las joyas de verdad.

Era muy llamativo.

El babero lo llevaba envuelto en un pañuelo de hierbas,

de aquellos de cuadros, y una vez, en Barcelona,

le dijo que le diera a mi madre para que lo guardará en el bolso.

Y yo, sin saber lo que era, se lo di.

Y al cabo de las horas le pregunté que qué era.

Y le dije que estaba loca.

Tanta actriz ahora que en los festivales y en las alfombras rojas

van con seguridad de transporte llevan puestas...

(HABLAN A LA VEZ)

Me parece un bravo total.

En una gala de los Goya fuimos un día o dos antes

y estaba Fernando Rey y Mabel,

y nosotras nos conocíamos, pero tampoco tanto.

Ella tenía que salir a ensayar y tenía todas las joyas

dentro de un pañuelo. Y me pregunto si lo podía guardar.

Yo pensé que lo normal es que se lo diera a los otros que eran amigos

y cuando salió de ensayar vino y miró el pañuelo

a ver si le faltaba algo con todo su papo y sin cortarse un pelo.

-Cuando íbamos a por el babero al banco siempre bajábamos

una bolsa de basura o una del día,

que no se nos hubiese con una bolsa elegante.

Fuimos a por el babero y a por unas chucherías, como decía ella,

y paso a la caja fuerte, salió del banco, me dio la bolsa de basura,

nos subimos a casa y llamaron del banco.

Ellos se pensaban que yo era el hijo y me preguntaron

si estaba mi madre en casa.

Y dijeron que bajara porque estaba el perro ladrando

dentro de la caja fuerte del banco y tuve que bajar.

(RÍEN)

-Eso no me pasaría a mí. No tengo babero.

-Es verdad que sufrieron un robo en casa

y ella tenía como una puerta eléctrica como de los comercios

y por la noche...

Daban un clic y el cerrojo bajaba...

(HABLAN A LA VEZ)

-Vivía en Núñez de Balboa con esquina Goya.

Se llevaron toda la bisutería en ese robo y un collar que llevaba ella

mexicano, que eran como unas chapas,...

-Dice que hubo dos hombres y que entraron a robar.

-Con una capucha.

Estaba Tony, Helpidia, la chica de servicio...

y la casa tenía unas rejas que se bajaban hasta abajo

y se quedaba todo como una jaula pero esa noche estábamos

con las ventanas abiertas y...

En esa generación de actrices y estrellas y vivas las joyas

tienen un interés especial porque es como lo que se convirtieron

los pisos.

Este es el babero.

Era una mujer ardiente y libre sexualmente.

Pero tuvo un currículum amoroso movido y completo.

No le faltó de nada.

Chiquillo, vente conmigo.

La descubre Miura.

Fue mi primer novio, mi primer amor.

-Miguel Mihura. Ernest Hemingway, Severo Ochoa.

Estuvo siempre rodeada.

Intelectuales o no intelectuales. El taxista, limpiabotas, Marlon Brando.

Todo el mundo se enamoraba.

-Sedujo también al otro lado del Atlántico.

-Me recuerda mucho a Anthony Mann.

Había 30 años de diferencia, pero Sara creía en ello.

-Y llegó José Vicente Ramírez Olalla.

Aquel matrimonio duró muy poco.

-Un mes. -Un mes.

Como te quiero yo a ti.

¿Qué crees que tuviera Sara para cautivar...?

El currículum es...

Ellos han vivido...

Sara, indudablemente, era hermosa, pero hay muchas mujeres hermosas.

Sara tenía todo lo que tienen las mujeres que no son hermosas

y que son cautivadoras.

E inteligencia.

Era un bombón para cautivar.

Era hermosa, guapa y cándida cuando quería y no cándida

cuando quería.

-Pero no tenía donde lenguas.

Se ha acostado con un montón de señores...

De hablar idiomas.

Pero nadie decía Hollywood como lo decía ella.

En todas las películas, que no se doblaba nadie,

cuando la ponían fonéticamente a decirlo, decía cuatro frases.

Hizo cuatro películas. Ha cantado en todos los idiomas

y no sabía hablar nada que no fuera castellano.

-Hay una entrega de premios maravillosos

en la que Burt Lancaster le entrega el premio y el mismo cuenta

en la que Burt Lancaster le entrega el premio y él mismo cuenta

que cuando tienen esas escenas ella se aprendía todo fonéticamente

y lamentaba que en el guion no le tocaba quedarse con ella al final.

Severo Ochoa siempre me encantó.

Salió en la biografía de finales del siglo pasado.

La mujer lo negó siempre.

Si parece que se encontraban en ese piso y...

Era una cosa con ella muy estrella, a finales de los 50.

Pero había empezado en México.

Y era fogosa.

Yo creo que nunca fue fogosa.

-Me extraña. Sara en la cama no creo que fuera fogosa.

Es mi opinión.

-Nunca fue una mujer sexual.

Era sensual pero el sexo no la gustaba mucho.

-Estoy de acuerdo mente contigo.

-Estoy de acuerdo totalmente contigo.

Contó ni hablamos miles de veces y decía que no...

sabía perfectamente todo.

No la engaño nunca nadie.

Daba igual si eran gays o no.

Quería un compañero de vida.

Es muy legítimo.

Hoy, estas alturas de mi vida,

me interesa más un peluquero que un novio.

hay un momento en el que tienes otras necesidades.

-Ella quería viajar y salir de su casa.

Encontró en el alguien con quien viajar.

-Y todo pagado por el interés periodístico.

Sacó una pasta de Tony. Las cosas como son.

-El amor de su vida, en hombres... ¿Quién fue?

-Yo llego a la vida de Sara por una persona que está con Sara.

Manuel...

Conozco a Sara porque el padre de una de mis mejores amigas

está con Sara Montiel y se dedica a la política y este grupo de Bono

y ella se enamora perdidamente de él y por eso ella me conoce.

Sabe que es de mi pueblo y cuando yo voy...

-Por eso José Bono sale tanto en el documental.

Ahora lo entiendo.

Esta exclusiva tiene momentos muy interesantes.

Era manchego como ella el padre de tu amiga.

¿Es un político en activo?

Sigue siendo el alcalde de mi pueblo.

¿Recuerdas cómo se llama?

Agustín.

-Mañana le llevó una cámara a este señor.

Vamos a calmarnos un poco.

El descubrimiento de Agustín nos excita mucho.

Vamos a mandarle un saludo.

Cuéntanos un poco más.

¿Fue reciproco?

Es como parte de mi familia.

Yo, con sus hijas y con su familia...

En los pueblos somos íntimos amigos.

Recuerdo la noche en la que me dice mi amiga Vanessa

que estaba Sara Montiel en su casa.

Cogí la bicicleta y fui corriendo a ver Sara Montiel.

No era un fan pero me dijo que estaba con mi padre.

Nosotros ya empezamos... -¿Y cómo te los encontraste?

-Cenando. Agustín era viudo y tenía más hijos.

Se conocieron en algo con Pepe Bono.

(HABLAN A LA VEZ)

Ella era un patrimonio de la Mancha.

-Era la quijota.

Hablaba este que el gran sex symbol patrio. Desdeñaba el sexo.

No era la más importante. Pero era el sex symbol.

Como se explica... Esta dicotomía.

Hay un cierto paralelismo.

No sé si Marilyn era muy sexual, pero sí que se busca cariño,

protección, sentirte reafirmada en tu identidad,

una necesidad constante en tus parejas y tu vida.

-Dices que es una sex symbol y lo des en un sentido

muy de ser sex symbol a mediados del siglo XX.

No estamos hablando de porno,

ni siquiera... Es algo más que está en nuestra imaginación.

Yo toda la vida quise ser sex symbol y yo me acabo de dar cuenta

de que he tenido vida sexual pero...

¿Y tú que sabes cerrar interrogación

¿Y tú que sabes?

Yo preferiría ser sex symbol.

Ahora no te puedes echar atrás.

Cuando otras pusieron en su vida a un cubano, Sara decidió entrar

en el juego y poner al suyo. Ella vio la posibilidad de entrar

en un nuevo acto en su carrera y hacer el primero de los telediarios.

Comienza su etapa de facturación de exclusivas

y el comienzo de lo que algunos consideran su caída como mito.

Yo lo aprendí.

Como no había ninguna manera de tener ingresos...

Vio que con las cosas se podía ganar dinero.

Dijo que podía ser la mía.

Así nace Tony Hernández.

Está sola, en aquel momento,

le viene bien el tema económico.

Hace un par de reportajes y exclusivas con Tony Hernández.

-Es muy atento conmigo.

-Creo que se equivocó. A raíz de ahí, viví la caída...

Mi vida privada está en boca de todos...

Ha dicho Manuel que empezó la caída.

Carlos Ferrando,

¿cómo conoce Sara Montiel a Tony Hernández?

Yo pasaba temporadas enteras

y, alguna vez fines de semanas en La Habana.

Lo sabe todo el mundo que me conoce.

Tenía un vecino que vivía con un amigo suyo.

Una pareja. Trabajaban los dos

en la cinemateca de Cuba.

De pronto, un día,

como éramos vecinos, hablé

con ellos. Estaban pasando

unos días en La Habana.

Me habla de su pasión.

Vengo aquí y se lo cuento.

Se lo cuento a Kari Antón.

Es amiga de ella. De pronto, pretenden que yo

haga el trapicheo de traerlo.

Digo que no estoy para eso.

Lo trae Kari.

Llegamos a Madrid.

Me toca presentarlos.

Hay un día donde se la presenta a ella

y a su novio.

Y el señor de la cinemateca se mete.

Le digo que esto está lleno...

Lo organizaba Lourdes Barroso.

Le dije que se quitara,

que no hacía nada.

Me dijo que era su pareja.

¿Todavía no te has enterado que vamos a decir que es su novio?

A la pareja que vivía con Tony Hernández.

Entonces, lo tenía clarísimo.

-No es incompatible con la historia de que ella buscaba

compañía.

Un momento, Carlos Ferrando.

De repente, esto es historia del siglo XX.

Hay que comprobar las cosas.

Manuel, ¿corroboras esta historia?

Traen a Tony y lo ponen en esta fiesta y estaba bien acompañado

de su chico de Cuba.

Yo estaba con Sara.

Estaba encantado en su cumpleaños.

No me di cuenta de si este señor tenía pareja o no.

Al día siguiente, fui a casa de Sara o que le gustaba un chico.

Me dijo que era muy joven, pero que le gustaba.

Al día siguiente, ya estaba comiendo con él.

Este señor la mirada.

-Adoración.

Tenía todos los títulos

de Sara Montiel,

los había metido en la filmoteca

de Cuba. Cada dos por tres,

hacía un homenaje.

Era un enamorado.

-Ella se sentía halagada.

Y documentada.

Imaginaos cómo era él.

-Como estilista no era bueno.

Era un ratón de cinemateca. Yo soy hijo de un ratón de cinemateca.

Cuando decís que nunca había

que subestimar a Sara,

cuando se criticó tanto

la portada de "¡Hola!",

que decían que a Tony se le veían los cercos

de corrector.

Dice que le dijo que

se pusiera corrector y salía mejor.

-Te voy a contar la verdad de eso.

Mentía más que hablaba,

queriéndola como la queremos.

Contaba lo contrario.

Se casa.

Jesús no puede subir.

Le sale del fandango

que quede fatal con todo el mundo.

Estoy sentada entre Carmen Sevilla y Norma Duval.

Me dice que le diga al muchacho cubano que no se ponga mucho rímel

que las fotos aquí son en color.

Eso era Sara Montiel.

Sabiéndolo todo.

Por supuesto que el chaval no la engañó. Las cosas como son.

-A esa edad,

te ganas el derecho a elegir.

Y elegir en libertad, aunque elijas el infierno. Qué más da.

Eliges tu vida. No puedes elegir

tu vida en función de lo que digan los demás.

Vamos a recordar el momento donde empieza el reinado

de Tony Hernández en la vida de Sara Montiel.

La boda fue un montaje es algo que sabe todo el mundo.

-Todo fue como una película de broma.

-¿Qué pasa?

¿Qué invento es esto?

Hemos venido a arreglar

los papeles para casarnos el lunes.

Aquí casarse o morirse es imposible.

-Recuerdo aquello como un caos.

-Que te has casado, que lo ha dicho la tele.

Esto, en el fondo, ella estaba tapando una exclusiva.

120.000 E.

Todas las revistas sabían que se lo había vendido a "¡Hola!".

Intentaron hacer un boicot

a la exclusiva. La perseguían por todas partes.

Tuviste que dormir en un hotel para que no te viera que salías

de casa de Sara.

-Siempre iba al lado de Sara.

No me dijo que se casaba.

Me dijo que iba a hacer unas fotos, pero me llama Antonio Ardón,

que le hizo el vestido.

Me dice que qué le voy a poner en el pelo para la boda.

Me hice el loco.

Entonces, me dijo que me trajera

la floristería de mi pueblo unas flores para ponerme

en el pueblo. Entonces, era todo

de extrangis.

Llevaban todo el día metidas en el maletero.

Me recogió su representante.

Me metió en el maletero.

Delante iba a ella, también iba un testigo.

Tony iba en otro coche.

Imagínate hasta Majadahonda en un maletero.

25 km.

Me preguntaba si va bien. -He vivido por ahí.

Conozco lo que significa eso con tráfico.

-Eran las 7:00 de la mañana.

-Hacia Majadahonda no tanto, pero hacia Madrid...

Esa sensación de circo

que transmiten esas imágenes

y esas anécdotas. Al final,

fue un precio que pagó caro.

La vimos metida de lleno

en algo que podía ser patético.

Antes hablaba con Bibiana del funeral.

Mientras vais hablando,

estamos viendo la secuencia

completa de todo el proceso.

Al funeral había faltado gente importante de este país.

Este momento le había costado el hecho de que cierta gente...

Alaska, por alusiones.

Tristemente, no estoy de acuerdo.

Esa gente antes ya no estaba.

Aquí, las intelectuales

de medio pelo y que compartían la postura política de Sara,

no le dieron cancha jamás.

Estuvo presente en los primeros Goya porque estaba Berlanga

como director. Hay determinados tipos de géneros y de artistas

que no gustan. Por lo tanto,

se les hacen el vacío.

Antes de ese momento, a Sara esa gente ya le faltaba.

-La compañía los Premios Goya.

Estuvo posando en el photocall.

De repente, empezamos a subir arriba.

La pusieron en un palco atrás,

donde nadie la veía.

Entonces, ella hizo así.

Cogimos el visón

y con la gala empezada me dijo que nos fuéramos.

No veíamos.

Estábamos a oscuras.

Entonces, se puso delante

del escenario y que la mirarán porque no la iban a ver nunca más.

Nunca fue más a los Goya.

A ella, subirla a un gallinero...

-Creo que le entregó un premio honorífico a Luis Berlanga.

El tema que también plantea Cristina.

De repente, es cierto que mucha gente ha podido menospreciar

el tótem que significa Sara Montiel.

Pero este último momento de Tony Hernández y toda esta peripecia,

pues yo creo que también ella se adelantaba a la telerrealidad.

Yo también.

Ella lo vio como un nuevo trabajo.

El primer montaje

fue el de Sara.

Después, vinieron todos los demás.

Fueron peores que el suyo.

-Maruja no le llegó...

Marujita Díaz se dedicó a imitarla,

no solamente en los maquillajes, sino también en las películas.

Se hacía una película de tangos,

Marujita Díaz hacía una película de tangos.

Marujita Díaz era una parodia.

Ahora las dos están juntas en el cielo.

A lo mejor,

una está en el infierno. Yo sé quién es.

-Como aquellos programas de televisión históricos.

Hay que ver el humor que ellas tenían.

Por ejemplo,

aquellos debates entre los dos

eran maravillosos para ver si se hacían amigas al final de la noche.

-Ya estaba pactado.

-Tenían el humor para hacerlo.

Algunos, por devoción,

entendemos que frases como...

"¿Qué invento es esto?".

Pues forman parte de nuestra vida.

Nos sabemos las frases de Sara Montiel de memoria.

-En una situación como esta no lo dices así, dices...

¿qué coño es esto?

Es verdad que Tony Hernández fue un incidente.

El hombre de su vida,

que conoce en plena madurez, que se enamoran apasionadamente

de Pepe Tous.

Se enamora y punto. Se enamora muchísimo.

(HABLAN A LA VEZ)

Recordemos en estos momentos

de ella y el amor se acaba con el fallecimiento de Pepe Tous en 1992.

Pepe Tous era un empresario mallorquín.

La contrata.

Se enamoran apasionadamente.

-Sara estaba con Giancarlo.

Era la locura.

No le iba a dar estabilidad.

Pepe Tous era lo contrario.

-Continuaba casada, no había conseguido el divorcio.

-Fue el hombre de su vida.

-En encontrado la felicidad completa.

-He encontrado la felicidad completa.

La bondad completa.

Una paz maravillosa y una felicidad incalculable.

Aquí hay montada una tremenda.

Tenemos muy poco tiempo.

En realidad,

hay una discrepancia.

Tanto Manuel como Carlos Fernando opinan que Pepe Tous

no es el verdadero amor de su vida,

si no Severo Ochoa.

Siempre me dijo que el amor de su vida fue Severo Ochoa.

Vamos a ver la muerte de Pepe Tous. En el documental se ha

presentado como el comienzo de su declive.

Yo creo que Antonia empieza

a contar la marcha atrás justo cuando muere Pepe Tous.

-Su muerte fue un palo considerable.

El dolor le duró toda su existencia posterior.

-Los tres meses que le dieron de vida, pues estuve actuando

con él como si fuera a vivir toda la vida.

-Tremendo, absolutamente tremendo.

-Me quedé como un pajarito con las alas heridas.

Entonces, me quedé sola.

Jesús Mariñas...

¿El amor de su vida?

Ha sido la comodidad última de su vida.

Con lo bien que me caía Pepe Tous.

Yo adoraba Pepe Tous.

-Yo también.

-Es hijo de una estupenda familia de Palma de Mallorca. Cuando empezó

a salir con Sara Montiel Palma de Mallorca se le echa

encima. Lo critican, lo alejan de las reuniones sociales.

Sin embargo, se impuso,

pasó de todo el entorno.

Era bastante pueblerino el entorno y se acabó casando con Sara.

-De pronto, dijeron que ya no más.

No la querían para el cine.

Hizo "Cinco almohadas para una noche".

De pronto, nadie va a verla.

Ella hace un parón.

Cuando vuelve con "Varietés", estaba bellísima.

-Pero entra Pepe Tous y le dice que tiene otra vida,

el teatro.

Ella era muy consciente

de que no cantaba...

Bueno, lo que la gente entiende

por cantar.

Una cosa es susurrar grabada.

Estaba muerto de miedo cuando debutó en Barcelona.

Arrasaba en los teatros.

-Teatros Vitoria, 1200 localidades,

en pleno Paralelo, un año entero la señora Sara Montiel.

-Por supuesto, sus hijos,

si les preguntas quién fue el amor de su vida de su madre,

pues dicen que Pepe Tous.

-Qué saben ellos.

-Seguro que ellos no lo saben.

Era la persona más conveniente

para Sara Montiel.

Fue el que mejor entendió a Sara en ese momento.

Pepe Tous le dio lo que necesitaba.

(HABLAN A LA VEZ)

Al principio del programa,

Alaska,

cuando la conociste por primera vez,

eran ellos dos juntos,

que te reciben en su casa de Mallorca.

Eran como un equipo.

Había complicidad. Yo estaba por una cuestión profesional.

Os contrataba a vosotros por actuar.

Era uno de mis referentes y a la vez que el punk.

En ese momento, ella venía de la playa.

Una convivencia normal.

Pero cariñosa.

Entonces, no era apasionada.

Boris, no se van a poner apasionados en la firma

de un contrato...

-Un matrimonio normal.

Le dio la idea para mantener

la carrera y no perder...

Existe el paralelismo.

En cuanto se le acaba el cine

y en el cine no tiene la presencia normal, pues se dedica a cantar.

Tienen voces limitadas,

pero cantar bien no depende

de tener una buena voz.

Si la naturaleza se dota

de una voz extraordinaria,

pero cantar bien es decir bien aquello que quieres contar.

Era una especialista.

-Una gran voz era Montserrat Caballé.

Sara era era una buena intérprete.

Sara era una buena intérprete.

Con Pepe Tous había conseguido

esta estabilidad y la segunda carrera también la paz que buscaba.

Además, cumplir su sueño.

Adiós al erotismo. Quería ser madre.

No podía ser madre.

Lo intentó algunas veces.

Se quedó embarazada, pero nunca llegó a buen término.

Tuvo varios abortos.

-Me caí por una escalera.

Me lo tuvieron que sacar.

Se murió.

Sara quiere volver a ser madre. Decidieron apostar por la adopción.

-Estamos muy contentos.

-Era una mujer entregada a sus dos hijos.

-Él es dominicano, pero ella es española.

-Se hablaba de un presunto

tráfico de niños a la hora

de adoptar. Sara Montiel y Pepe Tous tuvieron que ir al juzgado

para declarar.

-Aunque mi hijo fuese de una cloaca, nadie, nadie,

nadie tiene derecho a decirlo.

Ni a descubrirlo.

Nadie tiene derecho ni a decirlo ni a descubrirlo.

Recuerdo una escena de "Esa mujer".

A ella la juegan en una partida de cartas.

(HABLAN A LA VEZ)

La película favorita de Sara era "La violetera".

(HABLAN A LA VEZ)

Es indigno que se pusiera en duda la adopción de estos niños.

Como todo eso me pareció tan feo, tenía unas ganas locas

de tenerlo.

Fue cosa de Pepe Tous,

lo sabemos todos.

Pero ella puso todo...

Luego, la relación con los hijos,

pues no fue como ella hubiese esperado.

Ahí lo dejamos.

¿No fueron el motor de su vida?

Fueron los impulsores

y los coprotagonistas de sus espectáculos musicales.

Sara siempre los sacaba a escena.

Al final del primer acto y al final del segundo.

Sobre todo,

en esas temporadas largas de Barcelona.

Y el público lo criticaba muchísimo porque decía que

ya estaba bien de sacar a los niños.

Entonces, los utilizaba.

Pantoja sacaba a Chabelita a cantar.

Ahora no creo,

por el tema de la protección del menor.

-Estoy pensando en Debbie Reynolds.

La artista entendería

que es su vida privada era parte de su vida pública. Mostrar

a su familia y a sus hijos

con naturalidad, que así lo hemos podido hacer durante

muchos años en las revistas.

Formaba parte de lo que ellas hacían.

-Alaska, una cosa es mostrar

tu vida privada en las revistas

y otra cosa sacar los hijos

a un escenario como apoteosis del espectáculo.

Jesús, ¿puedo indagar un poco más?

¿Eso molestó a sus hijos?

¿Se sintieron utilizados?

No lo sé. -No lo he oído nunca.

-No sé si piensan eso con los años de distancia,

pero creo que deben pensarlo.

En aquella época, sin duda.

Veía que estaban entre cajas

y Sara Montiel tiraba de ellos.

Por ejemplo, sacaba a Zeus.

Lo subía al brazo y le pellizcaba las nalgas para que no lloras

al salir al escenario.

-Desde luego, sus hijos tienen una memoria maravillosa de su madre.

Yo he hablado con Zeus.

-Acabo de decir que no sé lo que piensan actualmente de aquello.

Te digo lo que viví,

lo que defensor y lo que

le dije a ella.

-Sus hijos admiran a su madre.

La admiran muchísimo.

-Si hubiese heredado lo que han heredado ellos,

yo también la querría con locura.

Entonces, han heredado bien los hijos de Sara Montiel.

En un momento, hubo una especie de cierta controversia sobre eso.

No había liquidez,

pero había propiedades importantes.

-Y las propiedades se han convertido en liquidez.

-El dinero del matrimonio entre Sara Montiel y Pepe Tous

fue el dinero de Pepe Tous.

Era dueño y empresario de la plaza de toros de Palma de Mallorca

y el diario "Última hora" de Palma de Mallorca y otras cuantas

empresas. Y voló apoyando a Sara Montiel. Y todo por amor.

-He vivido la relación de esos hijos

con esa madre con una edad

que yo creo que me llevo

dos años con Thais.

Tenía los mismos problemas con mis padres que los hijos de Sara

con su madre.

-Con la diferencia de que ella era Sara Montiel.

-De repente, llegaba una multa,

pues Sara discutía con ella.

Zeus no quería ir al colegio...

Al final, vivían las típicas

broncas que yo le contaba a Sara

que yo había pasado con mis padres.

No quiere votar a Álvarez del Manzano

y nos quita las multas del coche.

Ella adoraba a sus hijos.

Cristina.

Varias cosas.

Si hubiesen querido a su madre

por el dinero,

lo primero que hubiesen hecho es hacer calderilla.

-Nadie ha dicho que quieran a su madre por el dinero.

-He dicho que tenían una relación maravillosa.

-Y tú me has hablado de dinero.

-Es una señora que te ha prohijado.

Un agradecimiento

y un cariño que no se supone.

Conservan el patrimonio de su madre

tal y como estaba.

No han vendido nada.

Van a hacer una exposición,

que era una de las primicias de hoy.

La exposición iba a ser este año.

Con la COVID-19 ha tenido que aplazarse.

Se quiere hacer en el museo del traje de Madrid.

Veremos joyas, fotos y todo lo que los hijos tienen

en su poder de Sara Montiel.

Creo que no hayamos dicho nada que pueda molestar a los hijos

y no nos dejen ir a la exposición.

María Antonia era mucha Sarita.

Nunca tuvo reparos.

La censura nunca fue con ella.

Tenía una sexualidad tan potente

que era difícil resistirse a ella.

Fue un ave precursora de libertad por el mundo libre con el que vivió.

En España,

las mujeres no podían comprar

una casa sin permiso del marido.

No se podían divorciar.

Ella hizo todo eso.

Además, no se cortó un pelo en decirlo.

-Muy moderna.

-Siempre jugaba al límite de la censura.

-Durante esa época,

no he tenido piernas ni busto. A los 57 años, sigo teniendo

unas piernas preciosas y un busto bastante aceptable.

Que tiene lo que hay que tener.

Recordemos que Sara Montiel

era única en todo, hasta para vender su casa.

Lo hizo con un vídeo en el portal inmobiliario Idealista.

Y de una forma tan genial como solo lo puede hacer

una grande.

Soy Sara Montiel.

Has venido a mi casa de Madrid.

(Música)

Es una casa que yo la tengo desde hace muchos años.

Todo lo tiene a mano.

Es espléndida.

Bueno, la casa es grande.

Es enorme.

Además, una terraza estupenda.

Un salón estupendo, como ves.

Muy diáfano.

Tiene todas las posibilidades.

Mi casa es preciosa.

Yo quiero muchísimo a esta casa.

Además, si no me pagan lo que vale la casa,

pues no la vendo por nada del mundo.

(Aplausos)

Es una gran actuación.

Es un gran guion.

Se lo ha escrito ella.

Era una casa en frente de la iglesia de la Concepción

en el centro de Madrid. En el barrio de Salamanca.

Había una piscina en la que cambiamos tres personas

y que siempre estaba sucia. Al menos las tres veces que yo fui.

-Yo no la vi sucia, la verdad.

-Mira lo que has dicho antes.

Sara, de alguna manera, con sus actuaciones

y el seguimiento de la boda y este anuncio era una precursora

de los reality que unos hemos hecho por gusto y otros no por tanto gusto

pero que son un género en sí mismo

y hubiera sido un género maravilloso para poder disfrutar.

Hubiera tenido muchísimas temporadas.

Y se adelanta a las aplicaciones.

En la inmobiliaria cero deben haber pasado bomba.

Y no es la única posesión que vendieron.

Tenía un patrimonio inmobiliario muy importante.

Las otras posesiones están alquiladas.

Los hijos, al margen de empresas y otros negocios que emprenden

particularmente, y que son desconocidos,

porque quieren estar en segundo plano, sí que le están réditos

y mantienen un poco...

-La casa era un plató. Las paredes estaban enterradas en seda.

El salón en rojo y oro. Estaba todo tan liado que tenía su rollo.

-Yo siempre le decía que para entrar en su casa había que ponerse

gafas de sol porque era...

-Como tiene que ser.

(HABLAN A LA VEZ)

Eran las paredes forradas con su cara y sus fotos

y ella todo el rato. Lo que más recuerdo de esa casa es el olor.

El olor a ese perfume que era toda la casa.

Cogías una brocha de maquillaje y olía a ese perfume.

El perfume era Opium. Siempre. Y se perfumaba todo el cuerpo.

-No se luchaba. Se perfumaba nada más.

Como María Antonieta.

¿Extrañas esa casa?

Sí. Pero más que la casa los momentos que he estado con ella.

Los sábados en los que no estaban las 5:00 de la mañana,

ella con un Hijoputa rojo, un ron con cola,

se bebía dos o tres de eso, se fumaba un Coiba

y se tiraba toda la gente explicándome cosas.

Eso es lo que añoro de ella.

Esta noche una de sus mejores amigas,

que está protagonizando un regreso excepcional, Norma Duval,

una de sus amigas más cercanas, ha querido recordar

algunos de los momentos más especiales que vivió con ella

y la estela que ha dejado Sara Montiel como ser humano.

En mi vida ha estado presente en momentos muy importantes.

En los bautizos de mis hijos.

Y aquí en mi casa. Hemos comido juntas.

Hemos disfrutado de momentos muy íntimos y de amigas de verdad,

dejando el mundo artístico apartado.

Ella quería que Carmen Sevilla y yo fuéramos las madrinas de su boda.

Y lo fuimos en la última boda. Y nos tocó darles los anillos.

Yo le di el anillo a Tony y Carmen a ella.

Que contará con Carmen Sevilla y conmigo para su boda demostraba

el cariño grande que nos tenía a las dos.

El día de su muerte lo pasé muy mal.

Lo sentí muchísimo porque la quería mucho.

Como estrella ha sido la que más

ha brillado internacionalmente española. Como ser humano,

lo que ha dejado es cariño, admiración y muchísimo respeto.

Y unos hijos estupendos, tanto Tahis como Zeus,

que han sido muy discretos y han amado muchísimo llamar muchísimo

a su madre. No creo en el más allá.

Si creo en la estela que dejan los seres humanos.

Ella ha dejado una magnifica estela.

Qué divina Norma Duval.

Muchísimas gracias por estas declaraciones tan sentidas

y personales. Tenemos más, creo.

Gran mérito de este programa.

Norma Duval es un testimonio muy complicado de conseguir.

Es mérito del programa y de Sara.

Por Sara, Viviana, Alaska y..

Por Sara, Viviana, Alaska y...

Me divierte mucho que recuerde el momento de la boda y los anillos.

Norma Duval está en esa boda con Tony Hernández...

Lo hizo como amiga. ¿Cómo recuerdas a norma en esos días?

Recuerdo cómo iba vestida.

Un body transparente negro...

-Muy para ir a una boda.

Hombre, es para ir a esa boda.

Una falda negro entubada de cuero.

Yo puedo entender que este es un poco reticente, pero, en realidad,

se vestía para la boda de su amiga, se vestía para Sara.

Es que era una fiesta.

-Una de cabaret y la otra...

-Era una fiesta. Una celebración.

Yo creo que fue valiente de ella, como amiga,

lo que significó esa boda, el agente que le dio la espalda

a Sara Montiel, como amiga el apoyarla y acompañarla en su boda.

Invitó a más gente. Lo tenemos que estar solo los que estábamos.

Hubo gente que puso excusas.

Como por ejemplo...

No.

¿El alcalde de Toledo amigo tuyo?

Eso fue fugaz.

Ella se enamoró perdidamente de él.

¿No recuerdas quién faltó a la boda de Sara con Tony Hernández?

Me gustaría preguntar alguien más.

¿Guardó alguna tristeza o alguna decepción por la gente

que en esa época ella esperaba que pudieran estar con ella

y no estuvieron? En la boda y en los momentos posteriores.

-Contigo tuvo...

La llamaste payasa en un programa de televisión. Eso la dolió muchísimo.

Siento que te tengamos que recordar eso.

Yo asumo siempre lo que digo.

Ella hizo una serie de declaraciones

y tomó unas actitudes en un momento determinado

en el que le dije que era una payasa. Ella, al cabo del tiempo,

me dijo que a lo mejor tenía razón.

Pero el momento fue durísimo.

No te gustaría verte peleada con ella.

No, porque la quería mucho y de muchos años.

Como puede verse.

-El 70 cumpleaños de ella, que también estarás,

fue en el Teatro Real de Madrid

y era el primero en el que iba de ella.

Norma Duval, Bono, su mujer...

-Qué raro que estuviese Bono.

(RÍEN)

Creo que estaba hasta Almodóvar. Había muchísima gente en ese teatro.

-Estuvo a punto de hacer una película con Almodóvar.

A puntísimo. No acabó de convencerle la historia había una película,

pero era un transexual itálico, claro.

(HABLAN A LA VEZ)

Decía Alaska que yo he visto a muchísima gente

y conocí a Antonio Banderas y a muchísimos personajes en su casa

que a lo largo de la historia de mis 19 años a su lado

no han estado al final. -Le estaba miedo, Manuel.

Era una persona tierna y entrañable y al final,

por esas cosas de que se sentía sola, en la época en que estábamos

Loles y yo trabajando, que por eso fuimos juntas,

porque ella se venía a vernos al teatro y después íbamos

a tomar copas y nos invitaba.

Y vino a la última vez que estuvimos en el teatro,

la misma función pero en la Gran Vía,

cuando el mundial, y tuvo un pequeño resbalón.

Ella se resbaló y tuvo un tobillo lastimado pero estaba divinamente.

Norma Duval adelanta otras cosas en otra parte de esa declaraciones.

Era muy cariñosa, humana,

muy cercana.

Una persona que, además, irradiaba muchísimas cosas.

No solo un ser humano increíble, sino fuera de lo común.

Era muy entrañable y madraza. Adoraba a sus hijos.

Yo creo que la vida le dio muchísimo.

Fue inmensamente feliz en su vida,

al menos es lo que he visto desde fuera.

Hacia los mejores huevos fritos del mundo.

Una de las cosas que os voy a contar es que tenía un cutis increíble.

Yo le preguntaba que por qué se maquillaba con esa piel

tan bonita que tenía. Yo creo que merecía un Goya.

No se ha hecho justicia con ella.

Ha sido la estrella más importante internacional que hemos tenido

y la que abrió las puertas de Hollywood a los españoles

cuando estábamos en una dictadura.

No tiene nada que ver el tiempo actual ha cuando ella salió

de un pueblo de la mancha y se fue a Hollywood.

Y se casó con uno de los mejores directores y, además,

hizo cine con estrellas importantísimas de la época.

¿Se hizo justicia o no se ha hecho?

Yo creo que no es necesario.

Las biografías de cada uno están ahí

y es completamente lícito

que haya personas a las que un personaje como el de Sara

no les interese absolutamente nada porque tienen otras filias estéticas

o culturales, me da igual, pero habla por sí misma.

Que sigamos hablando de ella y que se pueda hacer un programa...

Hay muchos artistas, cantantes y actores,

pero ¿se podrá seguir haciendo un programa y no aburrir?

No hace falta.

Ella misma es su propia valedera en su carrera y su persona.

-Son personajes míticos y quedan en la historia.

-A lo largo de los años he sido consciente de con quien estaba.

Cuando yo era un crío no era consciente.

Tenía la llave y entraba en su casa y le decía que me quedaba

a dormir y... Pero ahora, cuando veo esto, cuando veo las fotos

y estoy hablando de ella es cuando me doy cuenta

de lo afortunado que he sido de estar con ella.

Nosotros somos muy afortunados de que hayas estado.

Todos estamos maravillosos hablando de ella, pero me ha gustado mucho

cómo hemos ido variando de la gente que está

y deja de estar, los distintos capítulos en la vida de Sara,

pero siempre ha sido una mujer que vamos a descubrir

gracias a nuestro grafólogo esos secretos que están escondidos

en esa firma.

He elegido esta firma.

Firmaba con el seudónimo que tenía, pero tiene un ritmo interesantísimo.

Mezcla curvas y ángulos de una manera dinámica.

La curva nos indica la emotividad, ese carácter hábil

en las relaciones sociales,

que se expone, que es viva y con reflejos y se relaciona

de una manera muy eficaz

y expansiva. Los ángulos dan otra faceta muy diferente,

la de las inhibiciones,

la de esa persona que a pesar de seducir al entorno

tiene sus normas y puede dar un paso para atrás.

Insinúa pero no va a pasar de esto.

El sex symbol que no tiene sexo.

Sí, encajaba todo esto. El sí pero no. Y la contracción,

los óvalos estrechos y ángulos nos van a hablar de alguien

que tiene deseos de discreción con la vida personal y familiar,

que no tratará de exponer demasiado.

Luego quizá no encaja tanto esto, pero ese modo...

Deseo de discreción de ella misma y su entorno más próximo.

Familiares, amigos... Hay otro dato curioso, estos óvulos, un clásico,

óvalos que tienen muchos cierres y vueltas con dobles bucles

que indica la personalidad capaz de guardar un secreto

por difícil que sea. Sabe callar herméticamente.

Incluso habla de fidelidad. Es interesante. Tiene más.

Estos ángulos van a izquierda y a derecha.

A la izquierda nos indican la autoexigencia, alguien autocrítico

y exigente quedará lugar a las personalidades constantes,

trabajadoras y luchadoras pero muy duras consigo mismo.

Los que van hacia la derecha, en este lado hacia los otros,

son dura crítica hacia los demás.

Es exigente consigo mismo y con el resto, incluso con los más próximos.

Esto podría explicar la exigencia con los hijos.

Probablemente.

No lo tuvo con Manel, pero si...

No lo tuvo con Manuel, pero si...

Sí, sí.

Conmigo también lo tenía.

-Era exigente consigo misma y también con los hijos.

Estas uniones indican esta necesidad de contacto con los otros.

Junto con las curvas que hemos dicho, esa necesidad de estar

en el candelero y relacionarse con de una manera viva

y con muchos reflejos.

Sin embargo, muy selectiva a la vez.

Los ángulos que vemos, las arcadas grafológicas,

pues indican esa personalidad

que va a seleccionar mucho

quién entra en su vida.

Además, muy normativa, llena de normas.

Es un poco descriptiva.

Luego, en los gestos lanzados indican genio vivo.

Por último, destacaría los grandes inflados en la zona superior,

que significa una imaginación poderosa para, de alguna manera,

crear una vida y darle sentido por la parte tan humana

y tan íntima con la que se siente.

Hablaría de una cierta voluptuosidad.

Es el disfrute de los placeres y los sentidos en la expresión más amplia.

Nos has dejado con la boca abierta.

Esta noche voy a volver a cambiar la firma.

Cada vez que habló con él, cambio mi firma.

Todas las semanas. Para que no me pillen.

Siempre dejamos algo ahí. Siempre queda algo, nuestra esencia.

Y siempre nos quedarás tú.

Carlos Rodríguez,

muchas gracias una noche más. Por un análisis tan profundo

e increíble.

Con esa manera de beberse la vida, es inevitable que Sara Montiel sea

un icono para la comunidad LGTBi.

(Música)

Sara Montiel y el mundo gay son inseparables.

-Era la reina del mundo gay.

(Música)

Te has convertido en un símbolo de los homosexuales.

-Quieren ser como yo

y eso me parece maravilloso.

-¿Cuál es la auténtica Sara?

Antes no te podías vestir de mujer. Te llevaban a la comisaría.

-Sacaba a todos los gais

del cuartel cuando los metía Francisco Franco.

-Son transformistas y grandes artistas. Si no son grandes

artistas, no pueden invitar a otro artista, sobre todo a mí.

Alguien como Terenci Moix podía entrevistarla de esta manera

que queremos recordar

en este programa dedicado a Sara Montiel.

¿Antes de esto?

O antes de esto.

-Mucho tiempo atrás.

-Me hubiese gustado que hubieses venido vestida de humilde campesina

de la mancha.

-Estamos en fiestas y he creído más conveniente sacar los pedruscos.

-Qué zodíaco tenemos hoy. -Soy muy leoparda.

-Muy vampiresa. En esta época

que corremos, cualquier bulto

es sospechoso de algo.

¿Eres Antonia?

-Soy Antonia.

-Con estos focos...

-No ves tres en un burro.

Una burra si no se ve todos los días.

Las imágenes las hemos recuperado del fantástico archivo

de TVE. También hablan de una amistad que era extraordinaria.

Ella coqueteaba todo el tiempo.

Independientemente de que fuera mujer, hombre, homosexual...

-Ella me ayudó mucho con lo mío.

-Es cierto que pidió a Terenci Moix que escribiera sus memorias,

pero le dijo que no.

Ella empezó a largar.

Que se había acostado

con James Dean,

pero estaba muerto tres días antes.

Terenci Moix me decía que no podía hacer eso,

aunque la quería con locura.

Una vez nos llegó a contar,

me ha dado tanta vergüenza que nunca lo he contado.

Dijo que conoció a Marilyn Monroe.

Y que la conoció muy jovencita.

Me dijo que si le podía enseñar

a cantar en el "Cumpleaños feliz" porque tenía que cantar

delante del presidente,

si tienes que escribir algo que te decía esta señora,

pues era complicado.

Terenci Moix y ella tenían un reparto que se contaban

esas historias fabulosas.

Terenci Moix se le iba tirando una parte del guion.

Ella desgranaba la anécdota.

Sara, cuando estuviste casada

con Anthony Mann en Hollywood, teníais una empleada judía.

Y decía que limpiaba bien

la escalera.

Desde lo alto de la escalera dijo...

"Hebrea, ¿cuál es la canción tan bonita que cantas?".

Y te contaba que era Barbra Streisand.

¿No crees que se podía hacer daño

a sí misma contando esas ideas tan locas?

No.

Quienes la conocíamos sabíamos de qué iban y quién era.

-Yo me lo creía muchos veces.

Me contó que iban a venir de Hollywood para hacer la historia

de su vida y yo iba a ser

el estilista. Me contaba que de ella iba a hacer Jennifer López.

Que le habían puesto a Penélope, pero había dicho que no.

Que Jennifer López era más como ella.

-Nunca apareció Jennifer López. Estaba esperando para peinarla.

Todo el mundo tiene

una anécdota de Sara. También una manera de imitarla.

Cogía el teléfono y hacía... ¿Quién es?

-Le decían que eran de "¡Hola!".

Entonces, decía que la señora no estaba.

El de "¡Hola!" no se

lo había creído.

Lo hacía muy mal.

Si le interesaba, a lo mejor,

decía... "Cariño, eres tú".

Cambiaba la voz.

Conozco a una persona

que hace eso,

lo diré en otro programa. Murió con las botas puestas.

La estaba esperando un taxi.

El taxi no pudo recoger a la pasajera fantástica. Concedía

su última entrevista en su casa Sara Montiel.

He tenido una vida y tengo una vida de amigos íntimos,

de amistades maravillosas

y de un trabajo maravilloso que no me puedo quejar

y que he hecho una carrera estupenda y que he conseguido lo que yo soñaba

desde que tenía cuatro o cinco años de edad.

(Música)

¿Consiguió realmente lo que había soñado?

Yo diría que sí.

Además, consiguió primero,

lo primero que consiguió fue lo que había soñado

y mucho más, multiplicado.

De ahí, no sé si eran sueños

o caminaba con la vida en sus distintas reencarnaciones

en teatro, musicales, televisión...

-Uno no elige la vida en su totalidad. No puedes reafirmarte

en cada una de tus cosas.

Con el tiempo, vas cambiando,

también los continentes, las monedas y los presidentes...

Todo cambia.

(HABLAN A LA VEZ)

Fue muy feliz porque tuvo muy cerca todo lo que soñó.

Si no lo tuvo del todo, paso por ahí.

-A mí me parece que, realmente, hizo lo que quiso y consiguió

lo que pretendió.

No se puede pedir más.

-Vamos a ver, después de ella, el siguiente que llegó a Hollywood,

50 años después, Antonio Banderas.

-De aquella manera.

Y Penélope. Y Javier también.

Y la puerta abierta para lo latino.

A ver si dentro de 50 años

hacen un programa como este de Penélope o Banderas.

-Estaremos nosotros.

-Emplázanos para el programa.

Nos tenemos que despedir.

Y con lo mejor, nuestro filtro.

Nuestro filtro de la media.

Os quiero muchísimo.

¿Vas a traer la media?

María, en este momento, me siento un poco Sara Montiel.

Vamos a hacer cámara con la media.

Aquí estoy.

Ahora, vamos a girar. Giramos a la media.

Y los brillos.

Con esta media nos despedimos.

Media para todos.

Gracias por acompañarnos esta noche. Y viva Sara Montiel.

Viva.

Bésame, bésame mucho.

Como si fuera esta noche...

Simplemente, Sara Montiel.

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Lazos de sangre - El debate - Sara Montiel

05 ago 2020

En el debate posterior al documental sobre Sara Montiel, Boris Izaguirre está acompañado de Alaska, Bibiana Fernández, los periodistas Cristina Fernández, Jesús Mariñas y Carlos Ferrando, el estilista Manuel Zamorano y el grafólogo Carlos Rodríguez.
 

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