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Para todos los públicos La Paisana - Alfoz de Lloredo - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

"Hola, soy Eva Hache y no, no tengo pueblo, pero me encantaría.

Salir al fresco, tener pandilla, saludar a todos por el apodo,

sentirme como en casa en todos los rincones.

Ser de pueblo mola.

Así que agarro el coche, el micro y a 'paisanear' que me voy".

(Continúa la música)

"Hoy, mi destino es Alfoz de Lloredo, en Cantabria,

a orillas del mar.

Aquí viven unos 2000 paisanos, y con ellos me pasaré 48 horas".

(Música y aplausos)

¡Muy buenas noches, Alfoz de Lloredo!

(Continúa la música)

("Bailaremos", Itaca Band)

¿Sabes qué pasa? Que hemos llegado pero no sé exactamente a dónde.

Vamos a preguntar a ver si estamos bien. ¡Hola!

Muy buenas. Perdona, ¿Alfoz de Lloredo?

Sí, esto. ¿Esto?

Esto es. Esto es Alfoz de Lloredo.

Pero es que según el mapa he llegado y no lo pone en ningún sitio.

Claro, porque Alfoz son varios pueblos.

¿Cómo que son varios pueblos? No es solo uno, es un ayuntamiento.

(AMBOS) ¡Ah! -Entonces, ya estás en Alfoz.

Lo que pasa que Alfoz, como pueblo, no está.

No existís. (RÍEN)

No aparecéis en el mapa.

Yo estoy completamente convencida de que os inventasteis Alfoz de Lloredo

para que os llegaran los víveres. (RÍEN)

Empiezo a andar, digo: "Voy a ir tocando la acera para no salirme

del pueblo". Y en un jardincito veo una guadaña,

y detrás un señor.

Un señor aquí segando. ¡Hola!

¡Hola, buenas tardes!

(Ruido metálico)

(IMITA EL RUIDO)

Por un momento pensé: "Ha llegado mi hora y no sé donde mandar

al forense para que levante el cadáver".

Sergio, muy buenas noches. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Bien, bien. Menuda primera impresión.

Aquí estoy yo, con mi guadaña limpiando el jardín, sí.

¿Cómo te llamas? Sergio.

Mucho gusto, yo soy Eva. Esto... Esto tiene sus años, ¿no?

Esto es una guadaña, sí. Estas se usaban primero muchísimo

en los pueblos. Con esto se segaban hectáreas y hectáreas.

La gente madrugaba a segar, ahora ya no se usa esto.

Lo usamos aquí para hacer cuatro cosucas.

Ajá. ¿Ahora dónde estamos exactamente? Porque yo me pierdo

entre tanto puebluco. Este pueblo es Novales.

Un pueblo del Ayuntamiento del Alfoz de Lloredo.

Son siete pueblos, y uno de ellos es Novales.

Novales.

En todas partes de España se sabe dónde está Novales, por sus limones.

¿Qué tienen los limones de Novales que no tengan otros?

Tienen un aroma impresionante.

Mucho más que el que puedan tener en el Mediterráneo o por ahí.

Los limones tienen el zumo más fuerte, huelen mejor.

Son una maravilla los limones de Novales.

Qué bien me vendiste los limones.

Que si el aroma especial, que si son los mejores,

que si están reconocidísimos, que si los del Mediterráneo...

¡Bah! (RÍEN)

Aquí el limón es el rey.

Aquí reinan los limones, no reinan los Borbones.

(Aplausos)

¿Y este es el jardín de tu casa?

Bueno, este es el jardín... Sí, yo vivo aquí, encima del restaurante;

pues tengo una huerta ahí, de limones. Y ahora limpio el jardín,

y la cosa es estar entretenido. Por lo menos, así me mantengo joven.

Me gusta mucho el "jurripiteo". ¿El "jurripiteo"?

Sí, el "jurripiteo" es el baile y la...

La jarana, eso me encanta a mí. Eso se llama aquí "jurripiteo".

Es una palabra preciosa. ¿Dónde vas? Voy de "jurripiteo".

¿Y dónde vas tú de "jurripiteo"? Yo voy a las...

A todas las romerías, y verbenas. Yo soy un hombre de romería.

Me gusta mucho el jaleo, ir para atrás y para adelante.

Soy un hombre activo, ¿sabes? ¡Ajá! "Yo soy muy activo".

Tú lo que eres es un juerguista.

Dice: "Me gusta la jarana, me gusta el jaleo, el "jurripiteo",

un jolgorio, una jarcha..." A ti, desde luego, del diccionario

te quitan la jota y te dejan jo... Te dejan mal.

A mi mujer no le gusta el baile. ¡Anda!

No le gusta bailar. A mí me gusta bailar una cosa exagerada.

Yo bailo... Entonces, mi mujer... Escúchame, pero bailas,

¿bailas lo que sea? Bailo lo que haga falta.

A mí me ponen música y me pongo a bailar.

¿O eres especialista en...? Si tuvieras aquí mismo música

me ponía a bailar aunque sea con el dalle este.

Pero qué lástima. A mí lo del baile...

Tengo una compañera de baile, ¿eh? Claro, como tu mujer no baila...

Tengo yo una, que esa es creación mía.

Y con esa soy feliz. Voy a todas las romerías y bailo hasta que...

Hasta que no puedo más. ¿Cómo que tienes...?

¿Quieres verla? Sí quiero verla, porque es que

no te estoy entendiendo. Claro, me esperaba una señora que estuviera

tomándose, pues yo qué sé, unas limonadas, cualquier cosa.

Y oye, nos vamos hacia el bar...

Y aquí tenemos un bar, que yo a veces ensayo aquí con ellas.

Tengo una curiosidad... Espera un poquitín, que te la voy

a buscar. Venga, ¿te espero aquí?

La tengo aquí mismo. Vale.

La tengo aquí mismo, la voy a buscar.

Digo: "¿Pero eso es una compañera de baile o es un coche en doble fila?".

Mírala. (RÍE)

Se llama Merche. Hola, Merche.

Mira qué guapa es. Y conozco a Merche.

Mujer de pocas palabrucas. (RÍEN)

Pero oye, eres de las únicas personas que puede decir

con propiedad lo de "¿bailas, muñeca?".

(RÍEN)

¿Quieres que bailemos un poco? Por favor, bailad un poco.

Claro, ella no tiene baile favorito, claro.

No, ella se deja llevar. Se deja llevar.

Es una maravilla encontrar una bailadora que se deje llevar.

Ya verás qué bien, ¿eh? Vamos a verlo.

("Solo te pido", Manolo Escobar)

Impresionante, ¿eh?

Oye, parecíais uno. Qué maravilla.

(Continúa la música)

Solo te pido. Solo te pido...

Que me hagas la vida agradable. Y venga, y vamos, bumba, bimba,

sincronización, oye. Eres Míster Golpe de Cadera 1993.

(Continúa la música)

Hasta que llegó un poco el paso este de la cucaracha para atrás,

que ahí dije: "Esto no sé si es baile o es un camión dando

marcha atrás". ¿Eh?

Te tomas muy en serio lo del baile. ¿Esto? Es que lo vivo,

esto es lo mío. Te estoy viendo, que tienes una cara

de concentrao...

Ella también, ¿eh? Ella también, no te quita ojo.

La tienes encandilada. Está guapísima. Me quiere...

¡Uf, cómo me quiere! Yo a ella también, ¿eh?

Que también te digo una cosa, Sergio.

Como tu mujer se entere...

De que las perlas son auténticas...

Ahí sí que te va a poner a bailar pero bien, ¿eh?

Que vas a llegar a casa y te va a dar mambo, y del bueno.

(RÍEN)

Me reí contigo una barbaridad y tengo que darte las gracias

por enseñarme que da igual la edad que se tenga,

siempre hay un momento para ser niño y jugar con muñecas.

En tu caso, con la Nancy "jurripiteo".

(Aplausos)

(Música)

"Y como me habían hablado tan bien de los limones, pues sigo el rastro"

y al lado de la carretera veo un caminito.

Vamos por aquí, a cotillear a ver qué hay.

Y conozco al Dúo Dinámico de Novales.

¡Ay, mira!

¡Hola! ¿Qué tal?

¡Pero qué limones, qué hermosura! Oye, ¿cómo os llamáis?

Yo soy el Nene. ¿El Nene?

¿De nombre de nacimiento? Bueno, un apodo que nos llaman aquí

en todos los sitios. Vale, yo soy Eva, ¿y tú?

A mí me llaman Culi; me llamo José Manuel, pero me llaman Culi.

¿Culi? Culi, de colibrí.

¿Qué pasa, que cantas? No, que siempre era muy pequeño;

pues colibrí. ¿Y tú cómo te llamas?

Galindo se llama. ¡Galindo!

Pero mírale qué flequillo. Y qué hermoso.

¿Os dedicáis a los limones? Sí, aquí estamos.

Tenemos la huerta. -Los hay todo el año.

Normalmente sí, nos dedicamos... ¿Todo el año?

Todo el año, sí. Tenemos una variedad, que es Cuatro Estaciones.

Y en este pueblo hay un microclima. Y se dan muy bien, pues mira.

Aquí está la prueba. Si es que parecen melones pequeños.

¡Fíjate!

¡Mira qué pasada! Limones XXL son.

Nene, Culi... Bueno, el Nene, el Culi y Galindo.

Que tú lo dices así y no sabes si es un cartel de toros

o el atraco a un banco.

Vuestros limones son, ¿cómo me dijisteis? Cuatro Estaciones.

Míralos, como las pizzas, menos mal,

menos mal que no hacéis pizzas, porque con el tamaño de los limones

las pizzas os saldrían como rotondas.

Esto es muy bueno también para cuando comes lechuga,

para las ensaladas de lechuga. ¡Ajá!

Le echas vinagre... -En vez de vinagre, le echas limón.

Hay gente también que lo usa para cuando te lavas la cabeza o tal

para echarlo en la cabeza. Para todo un poquitín.

-Un poco de gomina hace, sí. Antiguamente la gente lo usaba

de gomina, de fijador. -De todo un poco.

¿Tú lo has usado de gomina? Sí, sí, sí.

Así estoy yo, sin pelo ya. Pues entonces no es recomendable.

Que sí, que es bueno, que es bueno.

(HACE RUIDOS) Que esto es buenísimo.

Venga, prueba a ver, a ver qué tal. Ya verás, cuando pegues un mordisco,

ya verás cómo me guiñas a mí. Y me dices: "Toma, prueba".

Solo de verlo, que se me cogieron los deditos de los pies.

Esto va a tener ácido como para fundir hierro.

Está bueno, está bueno. Está muy bueno.

Está muy bueno. Lo suelo comer mucho.

Están superbuenos, se me caían las lágrimas,

pero era de lo buenos que estaban, de la emoción.

Oye, ¿y montáis en burro?

Sí, sí, sí que montamos en burro,

y hacemos las carreras de burros, y mañana...

Carreras de burros. Carreras, exactamente.

Mira, tú. Sí, el Nene es un jockey bueno.

¿Eres un jockey? Experimentado.

Me llamaban cuando era joven "Astolfi".

Como el jinete aquel...

¿Astolfi te llamaban? Sí, sí.

-Como el Gran Nacional. Como el Gran Nacional.

Con los mejores burros de cada pueblo,

que por aquí hay burros, pues allá van,

en la fiesta de Novales, a la carrerita de burros.

¿Y puedo ir? Sí, sí, perfectamente.

¿Sí? Sí, sí.

Me dice el Nene: "Tienes que venir a la carrera de burros".

¿Una carrera de burros?

No me pierdo yo la "Fórmula burro", pero vamos, por nada del mundo.

Astolfi, luego hablo contigo.

Nene... Venga, un placer conocerte...

-Muy bien. -Y muchas gracias.

Oye, vosotros. Nos vemos mañana, Galindo, hasta mañana.

Venga, hasta luego.

(Canción en inglés)

"Toda la vida pensando que lo bueno de Cantabria eran las anchoas,

y al final resulta que tienen unos limonacos

de récord Guinness.

De hecho, en cada limón de Novales,

podríamos meter 200 anchoas en conserva".

(Continúa la música)

"Si ya lo dice el refrán:

"Si el mar te da anchoas, planta limoneros".

(Continúa la música)

"Ya conozco Novales, pero Alfoz de Lloredo es mucho más.

El coche y la carretera sinuosa me llevan hasta Toñanes,

bueno, creo".

(Música)

Esto, según el mapa, o sea, lo que son los planos,

es Toñanes, ahora, que lo sea, pf, ya veremos.

Ay, mira, vamos a preguntar a esta señora. ¡Hola!

Oye, ¿cómo te llamas? Flori.

Flori, encantada, Eva. Lo mismo.

¿Dónde vas? Pues a ver a mi madre,

a ver qué hace.

¿Te puedo acompañar? Sí, claro.

Oye, exactamente, ¿ahora dónde estamos?

Pues en Toñanes, en el barrio La Lastra.

Toñanes, barrio de la Lastra.

Vale, es que tengo un poco de follón con los barrios y todo esto.

Pues aquí, aquí es.

¿Aquí vive tu madre? Sí.

Mira dónde está. ¡Hola!

Hombre... ¿Qué tal?

Bien, ¿y tú? Pues muy bien, muy bien.

¿Cómo te llamas? Lola.

Lola, mucho gusto. Igual digo.

¿Aquí vives tú, esta es tu casa? Esta es mi casa desde que nací.

¿Naciste aquí? Sí.

¡Hala! Aquí, aquí nací.

¿Eso hace cuanto tiempo fue, si no es indiscreción?

88 años. ¿88 años tienes?

Voy a hacer 89 el mes que viene.

88 años para 89...

¡Lola, eres preciosa! Ay, gracias.

¿Me vas a contar tu secreto? No me lo vas a contar,

son los limones, ya te lo digo yo.

(RÍEN)

Tienes que ver la colección mía. ¿Qué colección tienes?

Mira, empezando por esa. Ah, ¿pero eres del Barça tú?

Sí, hija, sí. ¿Ah, sí?

¿Te gusta el fútbol? Hasta la muerte.

¡Qué dices! ¡Sí!

A mí, que no me los cambien. Pero y del Barça, ¿por qué?

Porque me gusta cómo juegan. Pero los sigues y ves el fútbol...

Ah, sí, sí. ¿Todas las semanas?

Hasta la muerte, y cuando no hay fútbol,

pongo los repetidos, los que han echado.

No conocía yo una persona tan culé,

tan culé que no solo vea los partidos,

sino que cuando no lo dan, se los ve repetidos.

O sea, es que esto ya es vicio.

Para el resto del mundo, el Barça ha ganado cinco copas de Europa,

pero en casa de Lola, van ya por las 200.

Y me dice: "Pasa, pasa para adentro, ya verás el museo".

Pero si esto parece una tienda de fotos.

Mira, este es mi novio. ¿Este es el novio tuyo?

Mira, la bufanda, el perrete...

Mira, mira, no te creas que es mentira, mira.

Pero ahí está... Escúchame una cosa,

¿pero que te has hecho una foto con Messi?

Claro. ¿Esto cuándo ha sido?

Pues ya tenía yo muchos años menos. Y él, también.

¿Dónde os conocisteis? En Comillas.

¿Y cuánto duró vuestra historia de amor?

Poco.

¿Qué tal, qué tal, cómo te pareció?

Él, porque como jugador...

Pues muy buenísimo. ¿Y como persona?

También. ¿Sí?

¿Cómo fue que coincidisteis en Comillas?

¿En Comillas? En la playa.

(Risas)

Qué historia de amor tan bonita.

Yo me imaginaba los dos, en Comillas,

cada uno por un lado de la playa, corriendo allí...

(CANTURREA)

Haciendo la croqueta en la arena, mordiendo del mismo limón...

(Aplausos)

¿Sabías que estaba o fue fortuito?

Que no sé decir mentiras. No sabes decir mentiras,

pero qué me estás metiendo, ¿una milonga?

Sí... ¿Qué está pasando?

¿Qué no lo has visto nunca?

¿Es un montaje? Sí.

No pensaba que me engañaría de esta manera.

Yo pensando: "Mira, ha tenido aquí...",

pero me dice: "Día y medio, día y medio",

me lo estaba creyendo todo.

No te lo he querido decir, pero yo también estuve con Messi.

Y tengo pruebas, ponme ahí.

(Risas)

Fue en la playa, en Segovia.

(Risas)

Lo pasamos superbién, y lo del cuerpo mío,

pues es que de la impresión, aguantaba la respiración,

y se me fue yendo para acá.

¿Aquí es donde ves tú los partidos?

Yo los veo allí, todos, no dejo uno atrás.

Y tú, te sientas aquí... ¿Qué te pones, una merienda o algo?

No... Nada.

Si es la hora de cenar, ceno para sentarme tranquilamente

y ver el partido sin moverme.

Pero Flori está diciendo, ven aquí, me está diciendo: "No, no, no".

Bueno, pues sí, se sienta aquí, grita, dice disparates,

se saca la bandera y a veces se la pone...

-Sí, sí. -Un gorro, unos guantes...

-Tengo el gorro, los guantes, la bufanda, la bandera...

Está por ahí, mira todo aquello.

-Y después, cuando se va a la cama, se tiene que tomar un Lexatin,

porque tiene tantos nervios que no se puede dormir.

Un día había un partido superimportante,

y venía un chico, hijo de la vecina de aquí,

y se sentaba con ella a verlo, estaban ellos dos solos,

y dijo: "Si Messi mete un gol, me tiro a la piscina".

Cogió y, desde aquí, se tiró al suelo.

-Porque metió el gol. Una promesa es una promesa, ¿no?

Es que no he terminado. El chiquillo se tiró encima de ella

y le rompió dos costillas. (RÍE)

-Me tiré, vino y ¡pas!

O sea, qué locura, dos costillas rotas.

A Messi le da por hacer un hat trick y esta mujer se hace

un "Thelma y Louise" desde el acantilado.

A celebrar, eres "jurripiteo" puro.

(Canción en inglés)

"Tu vida son los recuerdos que guardas de ella,

y a menudo, esos recuerdos también son tu pasión.

Lola tiene claro qué le gusta, y por quién late su corazón,

aunque cuando le late muy fuerte

le duele la costilla que se rompió por su amor".

(Canción en inglés)

"Mi aventura continúa, cojo el coche y emprendo un nuevo trayecto

sin salir de Alfoz de Lloredo.

Voy recorriendo la costa a ver dónde me lleva el destino".

Estamos entrando en una población, según el mapa, es Oreña,

según la realidad, no sabemos.

(Continúa la música)

Hola. Hola, buenas tardes.

¿Qué tal, cómo está? Muy bien, ¿y usted?

Muy bien. Me alegro.

¿Cómo te llamas? Pepe, José, vamos,

me llaman José, pero alias "El siete".

¿El siete? Sí, me conocen más por el siete

que por José. ¿Y el siete, porqué es eso?

Del fútbol, cuando empecé a jugar al fútbol, siempre llevaba el siete.

¡Anda! ¿Ya no juegas al fútbol? No, a mis años, ya...

Ahora, me encanta verlo, ¿eh?

¿Pero cuantos años tienes? 84 años. Y no me quito nada,

ni canas, me dicen que si me tiño. Y digo yo, vamos a ver,

cómo me voy a teñir yo a mis años, ¿por qué?

¡Anda! Salgo a andar todos los días,

ando 6 o 7 km, hago bicicleta,

ayudo un poco por las mañanas a los peregrinos,

voy al pantano, ayer cogí cuatro carpas,

voy a pescar, hago la vida de cualquiera de 40 años.

Anda 6 o 7 km al día, monta en bici, ayuda en el bar con los peregrinos,

va al pantano a pescar...

Eso no es hacer la vida de una persona de 40 años, siete,

eso es hacer tú solo el catálogo del Decathlon.

(Risas)

Me dio un infarto hace dos años,

que para mí, que fue un cólico, ¿eh? (RÍE)

Me siento como si no me habría dado nada,

tomo una pastillita nada más, y a veces, ni la tomo ya.

Ya... Me dijeron: "Siete,

¿te duele, te está doliendo algo? Nada.

Pero si estás contando unos chistes mientras hacemos un cateterismo,

no te ha dolido nada, solo te falta subir un muelle arriba. Y le dije:

Ese déjemelo abajo, que me hace más falta".

Siete, ¿cómo anda el muelle?

(Risas)

El de arriba, el de arriba.

Un hombre que tiene un infarto y que dice: "¿Habré estornudado?".

Estuve en la UVI cuatro días, y al de cinco,

el grupo mío ponía un disco nuevo en el Conchaespina de Torrelavega,

que es un teatro... ¿Un grupo, cómo que un grupo?

En el grupo se llama "Hermanos Cosíos".

¿Pero un grupo de qué? De cante.

Ah, que cantas también. Claro, llevo 17 años con ellos.

Ese día estaban anunciando: "El siete, que soy el humorista,

no puede venir, lo sentimos". Que también eres humorista.

Sí. Pero vamos a ver, o sea...

Y me dicen que no puede venir porque le dio un infarto

y está en la UVI hace cuatro días. Y entonces le dije yo al doctor:

"¿Cuándo me da el alta usted?". Dice: "Hoy, si le quiere".

"Si me le da ahora, me voy a cantar esta noche

todavía a Torrelavega".

Le digo a la hija a las 4 de la tarde: "Coge la ropa".

Vinimos a casa, me duché, me puse la ropa del cante

y me senté allí, y cuando anuncian que el siete no puede venir,

le había dicho a una azafata: "Dile por detrás que estoy aquí".

¡Toma ya! Recién venido de la UVI...

Conté los chistes y canté. ¡Madre mía!

Y no solo es un portento deportivo, sino que además, cuenta chistes

y canta. Vamos, en el bolo que hiciste en Torrelavega,

me imagino la presentación.

¡Recién salido de la UVI,

con el camisón abrochado mal por detrás todavía,

y con dos muelles en el cuerpo, el siete, vámonos!

El otro día me ha visto el médico de arriba abajo, y me ha dicho...

"Váyase usted de aquí, asqueroso, no tengo nada que hacer contigo".

Cuando fui a África a la mili, pesaba 60 kilos.

Di la talla lo justo.

(RÍE) Y me mandaron allí... Vaya representación de España

que mandan a África. Había de que decir...

"¡Media vuelta!". Yo tenía que salir corriendo

detrás de los otros porque los otros, a paso, pero yo corriendo...

para cogerlos.

Bueno... Que fui allí, ya te digo...

Luego, vine de la mili, me casé... ¿Sí?

Y compré esto y compré a mi hermano unas casas...

Me situé, he trabajado mucho...

He sido muy trabajador.

Tuve una mujer muy buena, muy buena, muy buena...

Muy trabajadora, la quería todo el mundo.

Tú también la querías, ¿no? Mucho.

De verdad...

Yo sé que sin ella no somos nadie. Yo quise mucho a la mía

y no le deseo a nadie que la pierda. ¿Cuándo la perdiste?

Hace 11 meses. Ah, ostras...

Y no he vuelto a cantar por eso... Hasta el año, al año empiezo.

Me estoy dando cuenta de que tú tienes...

O sea, has hecho muchísimas cosas en tu vida, todas con mucha pasión.

Todo lo que he hecho lo he hecho con amor...

que es lo más bonito en el mundo. Cuando te gustan las cosas, hacerlas.

Y no pienses en hacer mal. Levántate por las mañanas

y piensa en ti mismo y en hacerlo bien...

Verás qué bien vas. Ahora, si te levantas

con hacer algo mal...

Ya está... Mejor que no te levantes.

Siete, yo espero, de todo corazón, que pase este duelo muy rápido.

Tú no puedes privar a todo Alfoz de Lloredo

ni a todo el resto de los pueblos que te conocen...

de tu alegría, de tu cante, de tus chistes,

de tus ganas de vivir y, sobre todo, de tu consejo

de levantarse, pensar en uno mismo y hacer las cosas bien.

Eso es...

(Aplausos)

Y como una madre no hay nada.

Que tú me has vendido a la mía,

no te puedo perdonar.

Ah, ah, ah.

¡Olé!

(Aplausos)

(Canción en inglés)

"Qué regalo nos ha hecho el Siete....

Ha roto su silencio para mostrarnos su arte y sus ganas de vivir.

Canta para decirle a la vida que él continúa aquí

y que si le tumban siete veces, se levantará ocho.

Con el Siete, las emociones siempre se multiplican por su apodo".

(Continúa la canción)

Y empieza a llover.

Oye, pues yo veo la lluvia y veo un bar.

Es una oportunidad buenísima para probar la limonada.

¡Hola! Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal? Buenas tardes.

Muy buenas tardes. ¿Cómo estás?

¿Cómo te llamas? Me llamo Andrés.

Andrés, me han hablado del limón. Tú, en el bar, pones...

Hombre, en verano, se lleva mucho lo de venir a tomar zumito de limón

por las tardes... Cuando hace calorcito y tal,

está guay. Sí, sí. Claro, si te apetece tomar un zumito,

te lo hago yo ahora mismito. Claro que sí.

Dame un segundito y te lo hago. Vale.

A ver si te gusta. Vamos allá.

Oye, pegué un trago y es que se me "desasfaltaron" los circuitos.

Y, luego, el rejuvenecimiento...

Que es que se te queda la cara como si estuvieras en Groenlandia.

(RÍEN)

Un poco fuerte quizá, ¿no? Está un poquito fuerte, pero...

Se me están rizando las pestañas. Por eso...

Eso te iba a decir porque se te está notando

que te están llorando los ojos... Pero viene muy bien, ¿eh?

Viene bien. Viene muy bien para el cuerpo,

para... Sí, sí, sí. Para la salud y para todo.

Eso dicen sí. Por la mañana, agua de limón templada,

dicen que es muy bueno por la mañana en ayunas.

En ayunas... Sin tomar nada más.

Dicen que es muy bueno, purifica muchísimo.

Es muy bueno, ¿no, Andrés? Muy bueno tomarse un vasito

de zumo de limón tibio... cada mañana.

(Risas)

¿Lo has hecho? ¿Que si lo he hecho?

¿Lo has hecho tú? No, nunca.

(RÍEN)

(Aplausos)

Muchísimas gracias por dejarme probar la limonada

de limón de Novales. Yo prometo tomarme un vasito

cada mañana o, por lo menos, contarlo... como tú.

¡Gracias!

(Aplausos)

Vuelvo, a pillar el coche, la brújula, el GPS,

el cuaderno de bitácora, el transportador de ángulos...

Digo... voy a ver dónde llego.

Vamos a meternos por este camino porque he visto...

he visto un helicóptero.

¿Lo ves?

¿Un helicóptero?

Digo, coño, TVE cubriendo el Tour de Burros.

(RÍEN)

(Golpe)

¡Hola!

¿Qué tal?

Es que he visto el helicóptero desde allí

y he dicho... pero esto qué... O sea, esto qué es, ¿no?

Porque es un helicóptero. Sí, claro, es un helicóptero.

¿Cómo te llamas? Pedro.

Mucho gusto. Eva. Encantado.

Igualmente. ¿Es tuyo? Pues sí.

Ah, ¿sí? Eres "helicoptero". ¿Cómo se llama eso?

Bueno, me dedico a los helicópteros. Represento a una firma italiana,

los vendo en España y en Portugal y hago el mantenimiento...

Anda... ¿Y siempre te has dedicado a esto?

A la aviación sí, en general. Con el tema de los helicópteros

llevo... unos 25 años. Con aviones he hecho también un poco de todo,

pero mi pasión son los helicópteros. ¿Por qué?

No me paro a pensar, es lo que más me gusta.

¿Qué diferencia hay entre aviones y helicópteros?

Mucha, mucha. El helicóptero es la libertad,

o sea, en realidad vuelas con la imaginación.

Vas, te posas, haces lo que quieres...

Es el verdadero concepto de libertad. Voy a visitar a mi madre,

como hago yo... Entonces, puedo hacer cualquier cosa de esas.

¿Vas a visitar a tu madre en helicóptero?

Sí, yo voy a casa en helicóptero. Pedro, muy buenas noches.

A Pedro... no le gusta vacilar. Que vas en helicóptero, tío,

o sea, ¿cómo no vas a vacilar?

Tú eres el James Bond de Alfoz de Lloredo, tío.

Mira, dos cosas que no existen, James Bond y Alfoz de Lloredo.

(RÍE)

¿Por qué te dedicabas a la aviación antes?

Es mi pasión la aviación... Mi vida, vamos.

¿Desde pequeño? Sí, sí.

Es el concepto de la aviación, lo tengo claro.

Tenía... creo que ocho años. El primer helicóptero que yo vi

fue en un rescate que se hizo en los Picos de Europa

a Lastra y Arrabal, que se quedaron colgados en el Naranjo...

Y estuvieron un montón de días colgados.

Y era un modelo que hoy recuerdo, era un Bell 47G,

un helicóptero de época. Ahí, yo soñaba... Decía:

"Joder, por qué no vendrá uno y me sacará del patio del colegio".

Yo soñaba con el helicóptero. Desde entonces,

era la máquina de mis sueños.

Era como un sueño difícil, inalcanzable...

Claro... Están en un estatus... tal.

Pero, al final, a veces se cumplen esos sueños.

Es verdad. A veces, suelen abandonar las personas antes los sueños

que los sueños, si persistes, están ahí.

Lo tuyo con los helicópteros fue un flechazo.

Te enamoraste de niño y toda la vida has querido pilotar

un helicóptero. Hay que perseguir los sueños

porque, si perseveras, van y se cumplen.

Tú, fíjate, Pedro, sus helicópteros...

Lola, enamorada de Messi, y novios que son.

(RÍEN)

Tuve un caso curioso. Llevar a volar a un señor mayor.

De ahí, de Trasierra... Sí.

Llegué por la mañana y estaba sentado en ese terraplén con un ahijado.

Así, un señor mayor, ochenta y tantos años...

Ajá. Hola. "Hola".

Me mira así y dice: "Vengo a volar".

Ah, vale, pues estás en el sitio adecuado.

Dice: "Mira, yo te llevo viendo no sé cuántos años...".

Al principio, nada, no daban un duro por su vida...

"He visto que ya se acaba la mía y tú sigues ahí", me dice el tío.

(RÍE)

"Así que ahora es el momento".

(RÍE) Ostras...

Y vino andando... No sabía nadie de la familia que estaba aquí.

Llegamos, aterrizamos y el tío me dice:

"Esto es la cosa más acojonante que yo he hecho en mi vida".

Claro... "Y la putada es lo que yo he esperado

para hacer esto". Qué historia tan emocionante

la de aquel abuelo que llegó y dijo: "Quiero volar".

Y tú dijiste: "Pues venga".

Eso es una maravilla. O sea, lo bonito que tú haces

no es que hayas cumplido tu sueño, además, cumples sueños ajenos.

¿Quieres volar? ¿Eh?

¿Quieres volar? Sí... ¿Puedo?

Sí, claro. Oh, claro que quiero. Sí.

Venga, vamos. ¿Sí?

(ASIENTE) Sube. Vale. ¿Aquí?

(Música)

Subimos los dos al helicóptero.

Yo estaba un poco impresionaduca.

(Motor)

(Continúa la música)

Subimos...

El mundo se hace pequeño...

(Música)

Es precioso...

Entonces, empiezo a verlo todo y a comprenderlo todo.

¡Esto es Novales! Sí.

Mira... ¡Son los limoneros de Novales!

Y en un rinconcito, míralos, el Nene y el Culi.

(RÍEN)

Y veo una chica allí, inmóvil, tomando el sol...

Ah, no, que es Merche.

Mira, una bandera ondeando al viento.

No acercamos y es Lola celebrando la Champions número 201 del Barça.

(Aplausos)

(Música)

"Termina mi primer día en Alfoz de Lloredo...

y me ha pasado volando.

Me voy a dormir pensando en que hay que tener sueños

y perseguirlos sin desistir.

Ya lo dijo el poeta:

'Que toda la vida es sueño y los sueños sueños son'.

Yo, ahora mismo, voy a perseguir el sueño reparador del descanso".

(Música)

"Gracias a Pedro y a su helicóptero, finalmente, lo he entendido.

Alfoz de Lloredo es como un puzle de siete piezas.

Novales, Cigüenza, Toñanes, Oreña, Rudagüero, La Busta

y donde voy ahora, Cóbreces.

Los siete juntos forman un lugar para enmarcar".

(Canción en inglés)

Hola...

Mira qué panadería más maja...

Qué grande...

¡Hola! Hola, buenos días.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien.

¿Cómo te llamas? Javier.

¿Qué vienes? ¿A por pan? No... Yo soy el panadero.

¿Eres el panadero? Sí.

Hombre... Mi amor entero a Javi, el panadero.

¿Mi amor entero a Javi, el panadero?

(RÍEN)

¿Desde cuándo eres panadero? Oh... Yo nací aquí.

Nací en una habitación de las de ahí arriba.

¿Qué dices? Sí, sí... Yo nací ahí.

O sea, que no te has alejado mucho. No... Estoy muy cerquina de casa.

Lo que pasa es que ahora mismo no vivo aquí,

pero he vivido toda mi vida hasta que me casé.

Siempre he vivido aquí y he trabajado aquí desde chiquitín.

O sea, que esto ya era panadería. Sí, sí, sí.

Mi abuelo ya era panadero. Anda...

Mi padre era panadero, y yo panadero.

Hola, Javi, buenas noches. Naciste encima de una panadería.

Fíjate, si en las familias habituales, ortodoxas, homologadas,

los niños vienen con un pan debajo del brazo...

En esta familia, nacen con una panadería completa

debajo del moisés. Esto es bendición.

Y me invitaste a entrar en tu panadería...

Oye, menudo obrador...

Es tan grande que se sale del término.

¿Cuánto pan hacéis al día?

Bueno...

Ahora mismo, estamos en 500-6000 kilos de harina...

Hala... De ahora en adelante,

empezamos a subir mucho. Claro, en verano más curro, ¿no?

Mucho, mucho... Claro.

Hay que levantarse más temprano. Todavía...

Más curro, más temprano.

¿A ti no te pasa a veces que piensas para qué me voy a acostar?

¿A qué hora te acuestas? Bueno, lo podía haber hecho ayer.

Ayer subí con mi hijo a León. A las doce salimos para allá

y a las ocho de la tarde estábamos otra vez aquí.

Tengo un hijo que se dedica a correr rallies.

¿Rallies? Sí. Sí, sí.

Es mi afición de toda la vida. ¿Es afición tuya?

Afición mía de toda la vida. ¿Y tú? ¿Tú también hacías rallies?

Sí, yo estuve haciendo durante 20 años o más.

Llevo más de 20 años...

Desde los 18 años no tenía otra cosa más que pensar en correr rallies.

Hacía pan, me iba a correr, volvía otra vez.

Menudo contraste, Javi, entre el pan y el rally.

¿Alguna vez has pensado en unir las dos cosas?

Porque yo lo veo. Derecha, ras, harina, harina, harina...

Cambio de rasante, enciendo el horno, curva izquierda,

fermenta la masa, al ras, directa, saca el pan.

No quiero ni pensar cómo haces el reparto, macho.

Se respira muy buen ambiente. No solo que huele muy bien.

Falta el queso. Al pan le falta el queso.

Hay que ir donde los frailes a comprar el queso

y ya lo mejor. ¿Los frailes son queseros?

Los frailes tienen una fábrica de queso.

Ah... Aquí en frente. A 50 metros.

Si venimos a visitar a los frailes y compramos el queso,

me paso y hacemos bocadillo. Y "latonzamos" ese día.

¿El qué? "Latonzamos".

¿Qué es eso?

Que nos lo pasamos bien, joder. ¿Cómo has dicho? ¿"Atonzamos"?

"La tronzamos". Tronzamos...

Venga ahí con las palabrucas.

El "judipiteo", el "puebluco".

De verdad que tenéis una envidia de vocabulario.

María Moliner estaría muerta por conoceros a todos.

Te hice caso y me acerqué al monasterio.

(Música)

¡Hola!

¿Puedo pasar?

¿Qué tal? Muy buenas. ¿Cómo estás?

Muy bien, muy bien. ¿Cómo te llamas?

Enrique. Enrique, mucho gusto.

Hermano Enrique. Soy monje.

Eres monje. Sí.

Nunca sé cuál es la diferencia. Fraile, monje.

La diferencia fundamental es que nosotros somos de clausura

y no salimos.

Estamos dentro del monasterio. Vivimos siempre en el mismo lugar.

¿Cuántos años llevas? Yo empecé en el 92.

¿Aquí? Aquí.

Vine del monasterio de Valdediós que lo cerraron en Asturias.

Entonces pasé aquí, había unos hermanos aquí.

¿Y antes del 92? ¿A qué te dedicabas tú?

Yo tenía una tienda de comestibles.

Siempre me gustó el deporte.

Entre otras cosas, fui árbitro de balonmano y de fútbol.

Estuve 17 años arbitrando. ¡Anda!

Luego empecé la vida monástica.

El cambio del pito al monasterio.

Del pito al monasterio. Sí.

¿Qué es lo que te hizo cambiar?

Lo decidí porque sentí la llamada de Dios.

Enrique. Enrique, buenas noches.

Pero... ¿qué haces aquí? ¿Te han dado permiso?

Ay, madre mía. La bronca que te van a echar.

Ay, madre mía. Oye. Pasaste del pito al monasterio.

Él estaba ahí con el deporte y sintió la llamada de Dios.

Y pidió tiempo muerto. Por cierto, ¿a ti Dios cómo te llamó?

Enrique.

Claro, le dijo: "Árbitro, la hora". Es la hora.

¿Con cuántos monjes convives aquí? Ahora somos 23. 23 hermanos.

Las convivencias ya sabes que son difíciles, no son fáciles.

Y con 22 también... Unos pensamos de una manera, otro piensa de otra.

Lo de siempre. ¿Hay broncas u os aguantáis?

Como no hablamos mucho tenemos esa facilidad.

¿Hay voto de silencio también? También.

Para hablar con un hermano tienes que ir a un sitio determinado.

Ah...

Antes había un lenguaje de signos. ¿Ah, sí?

Los mayores lo usan de vez en cuando. Yo todavía no lo sé del todo.

Pero hay signos, sí, sí. ¿Ah, sí? ¿Me puedes enseñar alguno?

Bueno, apagar la vela sería así.

Dar las gracias un beso... En fin.

Hay varias cosas ahí. He estado estudiando.

He estado estudiando lo del lenguaje de signos.

Apagar la vela, que es como... Gracias.

Panadero se dice así.

Gol de Messi.

Y limones.

Oye, se me ensancha un poco el espíritu.

A lo mejor es que me contagias. Bueno... No, no, no.

Tú también contagias. ¿Sí?

Sí, la alegría. La espontaneidad, todo.

Voy bien, para no ser muy pía. Bueno...

Pero siempre hay tiempo.

Hay que buscar un poco porque necesitamos recogernos algunas veces.

Todas las máquinas necesitan parar y nosotros muchas veces no paramos.

Es importante parar, ¿eh? Claro.

Enrique, me encantó conocerte.

Qué gran lección la de saber parar. Qué poco paramos.

Me contagiaste tanto que me quedé parada

y se me olvidó preguntarte por el queso.

(Risas, aplausos)

"Alfoz de Lloredo es lugar de paso de peregrinos

que hacen el camino hacia Santiago.

Como decía Enrique, siempre es bueno parar.

Así que, si pasáis por la costa cántabra, parad aquí,

tomaos una limonada y una buena rebanada de pan con queso.

Para vosotros el resto del camino será un auténtico 'jurripiteo'".

(Música)

Y por fin llegó la hora. Tenía una cita con el "astolfi" de Cantabria.

La carrera de burro me esperaba.

Me puse a buscar a mi jinete.

Mira, aquí hay un bar. Hola.

Aquí están.

Hola, Galindo. ¿Te estás tomando algo o qué?

Bueno, él quiere tomar un poco de cerveza conmigo,

pero bueno, al burro vale más darle un poquitín de agua

que no cerveza. No, no, no.

Además, si vamos a hacer la carrera, luego el doping...

Sí, también puede ser positivo. Puede dar positivo.

Exactamente.

¿Los burros han cerrado el bar?

Fíjate que en otro sitio me hubiera sorprendido,

pero aquí... La verdad que es lo más normal que he visto.

Aquí los burros ganan copas antes de correr.

Me da miedo que me dé una coz. No, no, no tengas miedo.

¿No me va a dar coz? No, no pasa nada.

Una coz de regalo...

Hola, mira, mira. Pero si sois un montón.

Sí, aquí nos apuntamos con los llaneros solitarios.

Los llaneros solitarios.

Y llegamos al punto de salida. Yo también tengo que decir...

Me esperaba... yo qué sé...

Una especie de hipódromo, una cosa con gradas...

Pero no, no, no...

Eran cuatro burros que eran como cuatro gatos y un alcalde.

¿Qué hay que hacer? ¿Pero no vas a montar tú?

¿Eh? ¿No vas a montar?

Ni de coña.

Pero ni de coña.

No me monto yo en el burro. ¿Cómo no te vas a montar en un burro?

Hola.

¿Cómo no te vas a montar en un burro de aquí?

Están preparados para la carrera. Entrenadísimos todos.

No me voy a montar en un burro.

Es usted persuasivo, pero no me monto en un burro.

Cómo no va a ser persuasivo, si ha convencido a siete municipios

para que le votéis y sea alcalde de un pueblo que no existe.

Eva, por favor, da la salida... Ya que estás aquí.

Es que los veo nerviosos.

Si son tranquilos. Son muy buenos.

¿Qué digo? ¿Preparados, listos, ya? Como quieras tú.

¿Sí? Ahora...

¡Ahora!

Dale.

En cabeza, con muchos cuerpos de ventaja va Galindo.

Y dices tú: "Ya está, ya está". Vamos, ya empieza el orden.

Ya empieza la emoción.

Ah, no. Se han quedado parados aquí.

Oye, ¿te ha gripado o qué?

A los dos segundos parados en mitad de la calle.

Os van a doblar ahora. Os doblan.

¿Pero tú has dado una vuelta ya? Va la cosa muy igualada.

¿Igualada? ¿Cómo va a ir igualada? Si el Borja ha dado una vuelta ya.

El Borja ha dado una vuelta porque va con el burro más listo,

pero también hay que valorar a los burros más lentos.

¿Pero qué carrera es esa?

Hay que reconocerlo, íbamos todos perdidos.

Pero no perdía la esperanza por mi Galindo.

Tenía fe que en el último momento diera la campanada.

A ver cómo coge la curva. Cascarete va a tope.

Cascarete va a tope. Venga, Nene, a tope.

¿Quién es Cascarete? Nene, Cascarete, Guspi.

Tiene muchos, tiene muchos.

En una recta, cuerpo a cuerpo con Borja...

¿Qué ha pasado?

Nada, esto es "Aterriza como puedas" segunda parte, hija.

Par ti ha acabado la carrera. De momento creo que sí, pero bueno.

Eso nada, eso se quita. Un desollón de nada.

Eso nada.

Él quería reconocer el terreno.

Es lo que todo buen jinete hace constantemente.

¿A que te tiraste tú?

Lola, piscinazo, ¿no? Nene, muchas gracias.

(Música)

"Dicen que si la vida te da limones hay que hacer limonada.

Con la mitad de uno de estos limones

tendría suficiente para llenar un vaso entero.

Creo que si aquí los limones son tan grandes

es porque cada uno vale por siete.

Y yo me voy habiendo conocido un nuevo rincón,

un lugar único.

Un sitio con chicha y con mucha limonada".

(Música)

Paisanos de Alfoz de Lloredo, he pasado 48 horas

en todos vuestros pueblos y ya puedo decir que me siento vuestra paisana.

Ha sido una experiencia multiplicada por siete,

como siete son los pueblos que forman Alfoz de Lloredo.

Novales, Cóbreces, Toñanes, Oreña, San Pedro del Churro,

"Meña Manga" y "Manotero".

Paisanos de Alfoz de Lloredo, sois muy buena gente.

(Aplausos)

(Música créditos)

Vale, ya está.

Mira, hay patos.

(IMITA PATO)

No son muy habladores.

Tengo lo que es el espinazo empapadito.

Empapadito entero.

Ven, ven, que creo que me he perdido.

Cámara graba. Voy.

(RÍE)

Mira qué dinámica.

(CANTA) "Solo pido que me hagan la vida agradable".

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La Paisana - Alfoz de Lloredo

25 oct 2019

En esta ocasión, Eva Hache se desplaza hasta el municipio de Alfoz de Lloredo, en Cantabria, un bello pueblo a orillas del mar.

Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2024.

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  1. Alfonso Ballestero

    Cariño eres espectacular e innovadora, enhorabuena, besazos para ti desde Brasil

    31 dic 2019