La noche D La 1

La noche D

Martes a las 22.10 horas

Presentado por: Dani Rovira Dirigido por: Daniel Écija

Dani Rovira presenta 'La noche D', un programa de entretenimiento cuyo objetivo es hacer reír a los espectadores y repasar con humor nuestra forma de entender la vida a través de un tema diferente cada semana: el amor, el dinero, el cotilleo, la comida, los placeres... Le acompañan como colaboradores Antonio Resines, Pepe Viyuela, Cristina Medina, David Perdomo y Lara Ruiz. Y con la presencia de famosos invitados en torno a un tema central.

El tema de cada programa se presenta a través de una pieza de ficción cómica protagonizada por Dani Rovira y el resto del elenco. El programa contará con innumerables cameos de personajes populares: Ángela Molina, José Sacristán, Iñaki Gabilondo, Andreu Buenafuente, María Teresa Campos o Jordi Évole...

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5808133
La Noche D - Primera vez - ver ahora
Transcripción completa

(CARRASPEA) Dani.

Antonio, ¿qué pasa?

Oye, ¿te pillo bien? ¿Estás...?

Sí, estoy repasando el guion. Dime.

Lo sé.

Pero verás, he estado pensando y se me ha ocurrido una cosita.

¿Sí?

Sí. Bueno, pues...

No tiene demasiada importancia, o sea es una cosa como...

He estado viendo el programa, ¿sabes?

Muy bien, ¿eh? Sí, está saliendo guay, ¿eh?

El programa está muy bien.

Está muy bien porque hemos pasado ya el ecuador,

a ti cada día se te ve mejor, como más suelto, más...

Vale, pero dime lo que sea, que empezamos ya.

Y los colaboradores, cuidado.

Los colaboradores están muy bien. Los cogimos entre tú y yo.

Es muy curioso, porque con la poca experiencia que tienen en la tele,

le están pillando el puntillo. Bueno, poca...

Las entrevistas sí que son buenas.

Son, vamos...

Qué nivel de preguntas, de respuestas.

Qué lujo de invitados.

Es una cosa... asombrosa. Le estoy pillando el truquillo, sí.

Antonio, salimos en un minuto.

¿Alguna cosa que me quieras...?

Sí, precisamente, de las salidas te quería comentar una cosilla.

Nada, una cosa...

O sea, que yo, salir salgo mucho, aquí a...

Pero me quedo poco. O sea, que yo, aquí, me quedo poco.

¿Que te quedas...? Sí, es una tontería.

Yo salgo mucho, pero me quedo poco.

Estaba pensando que a lo mejor, por ejemplo, te lo voy a explicar.

A lo mejor, ahora, cuando nos llames a los colaboradores

y nos presentas y tal:

"Vosotros al sofá".

Que son muy buenos los colaboradores.

Lo mejorcito. Como colaboradores son muy buenos.

Un crisol inmejorable.

Lo que estaba pensado, por ejemplo, ellos al sofá y yo al lado tuyo.

Ah, que tú te sientes aquí.

Y te ayudo a... A copresentar, a presentar.

A presentar, sí, sí.

Si te...

¿Por qué te lo digo? Te lo voy a explicar.

Porque como ya hemos pasado el ecuador,

yo, si tú estás cansado, por ejemplo,

que no es que te vea cansado. ¿Te parece que estoy cansado?

No, no, no.

Que si tú te cansas, por lo que sea,

te pones en el sofá y sigo yo ahí la cosa, ¿comprendes?

Vale.

Yo, si quieres, hablo con...

Con aquí, sí.

¿Por qué te digo esto? Te lo estarás preguntando.

Te lo digo por una cosa.

Tú sabes que a mí la gente me quiere mucho, pero mucho.

Es delirio.

Y yo lo estoy diciendo por la audiencia,

por los niveles de audiencia, ¿comprendes?

Tú tienes tu tirón, pero yo...

O sea, tú tu tirón y yo... El tuyo.

No, es que yo soy Antonio Resines. Ya.

Claro, es que este es el problema.

Este es el problema. Pero no pasa nada.

Te lo he dicho para que lo sepas.

Y entonces, una cosa,

bueno, piénsatelo y si eso ya me cuentas

o me llamas o lo que sea. Vale.

Venga. Una cosita.

¿Antes de salir de tu casa te haces la cama?

Mucho. Sí, ¿verdad?

Sí, a menudo.

Pues a mí, la cama, en mi casa, me gusta deshecha.

No o he pillado.

Que no me hagas la cama, Antonio.

Cago en la leche, ya lo sabía. Era una broma, tonto.

Ya lo sé. Venga, tonto. Hasta luego.

Estás todo el rato con...

Una broma.

Presentar, un presentador calvo.

(Sintonía del programa)

(Aplausos)

("That's the way, I like it")

(PÚBLICO VITOREA)

Qué maravilla.

Muy buenas noches.

Gracias, de verdad. No merezco tantas albricias.

Muy buenas noches a todos y a todas.

Gracias una vez más por estar al otro lado,

"to the other side" de la pantalla, que no sé cómo se dice en inglés,

para compartir con nosotros "La noche D" un martes más.

Hoy, vamos a hablar de las primeras veces.

En el sexto programa. Manda huevos.

Podemos decir que hoy es nuestro primer programa

después de haber hecho cinco. Eso sí se puede decir.

A veces, eso de las primeras veces es como los récord Guinness.

Que si haces una cosa muy, muy bizarra,

puedes hacer un récord. Es muy fácil.

Yo puedo decir: "Yo soy la persona que más galletas campurrianas

subido a un buzón de correos".

Pues nadie se habrá comido más de tres o cuatro.

Ya está, es más fácil de lo que parece.

Lo complicado es encontrar un buzón de correos.

Yo es que ya no lo encuentro.

Deberíamos tenerlos como una especie protegida,

ponerles chips y ver por dónde van, dónde emigran,

con quién se relacionan.

Qué bonitos eran los buzones de correos.

Las primeras veces. Claro, en el momento en el que naces

todo, absolutamente todo lo que haces, es por primera vez.

Tu primer llanto, tu primer pipí,

tus primeros pasos, tus primeras palabras,

la primera vez que metes un dedo en el enchufe.

Y, seguramente, la última.

El primer amor.

Ay... El primer amor.

Da igual la edad que tengas, pero es que te vuelves lerdo.

Yo hablo por mí, ¿eh?

Te pueden los nervios.

Cuando la ves, porque la ves como si fuera

un ser superior, iluminado

y proveniente de las estrellas, ¿no?

Y la primera vez que te acercas a ella,

ella te ve venir, oh...

Y como ella es un ángel, te mira con ternura

y tú estás a punto de decirle

que es lo más bonito que has visto en tu vida.

Y ella te sonríe y te dice: "Hola".

Y tú, cuando van a empezar a brotar las primeras palabras de tu boca,

está rodeada de un coro de todas sus amigas, respiras hondo...

y le tiras del pelo. Ole tus cojones, así se hace.

Venga, que lo vas a conseguir.

¿Y el primer beso?

¡Ay, el primer beso!

Mi primer beso en la boca, nadie se quejó. Bueno, sí.

Se quejó el dueño de la tienda en la que estaba

porque babeé el maniquí, eso sí que es verdad.

Pero tenía que practicar.

Mi primer beso real fue muy patético.

Es que uno no sabe qué hacer con la boca,

con lengua ni con las manos. Nadie te explica nada.

Recuerdo que fue por la noche, en una playa, en Málaga.

Ella estaba tumbada en una tumbona.

Tumbona.

Creo que no hay una palabra que te venda mejor lo que te...

Tumbona. Qué bien puesta está esa palabra.

Ella estaba en una tumbona, bocarriba,

y yo me puse de rodillas a besarla.

Desde fuera, parecía un pony bebiendo de un abrevadero.

Qué pena, ¿eh? Nadie te explica nada.

Bueno, y si ya hablamos de sexo...

Las primeras veces, madre de Dios.

Eh...

En mi caso, fueron los 12 segundos más bonitos de mi vida,

tengo que decirlo.

¡Que nadie te explica nada!

En aquella época, no había Internet,

no había tutoriales, nada.

No es como ahora.

Como ahora no, como siempre, cuando te sacas el carné,

que tienes una persona que te va explicando un poco

cómo lo tienes que hacer.

Imaginaos que eso se pudiera hacer en cosas como en el sexo.

Tu primera vez, una persona al lado que te vaya indicando.

Tú vas a empezar, estás ahí, con la muchacha,

ahí hay un señor con bigote, de Burgos,

mirándote y empieza a decir:

"Vamos a ver, pon bien los espejos".

"Tienes que tener una buena visión".

"Antes de meterte en carretera, los preliminares, Dani".

"Toca todas las palancas que veas, y todos los botones".

"Pero muy suavecito".

"Agarra el freno de mano. Está duro, ¿eh?".

"Ve metiendo las marchas poquito a poco".

"No revoluciones el motor demasiado pronto".

"Eso es. Ve por esta rotonda,

otra rotonda, dale otra vuelta a la rotonda,

otra vuelta a la rotonda".

"La siguiente, a la derecha".

"No, esa no, que no tiene salida".

"Está chispeando, por el limpia".

"Cuidado con la macha atrás, que es traicionera".

Joder, hubiera sido más fácil. Y al final de todo, decir:

"Y el cigarrillo nos lo fumamos cuando aparquemos".

¡Hombre! Sería mucho más fácil, pero bueno.

Las primeras veces...

(Aplausos)

Las primeras veces tendríamos que recordarlas

porque más allá de lo desastrosas que puedan ser, son bonitas,

porque tendremos una segunda oportunidad

para hacer algo por primera vez.

A no ser que nos empiece a fallar la memoria.

Que a veces tiene su parte romántica.

Mi abuelo, al perder la memoria,

pensaba que estrenaba zapatos cada día.

Y cada día que veía a mi abuela, se enamoraba de ella,

según él, por primera vez.

Pero no me quiero poner blandito.

Lo que sí que es verdad es que, cuando vas cumpliendo años,

cada vez es más difícil hacer las cosas por primera vez.

Pero yo, este año, presento programa por primera vez.

Yo me pregunto si Jordi Hurtado se acordará de su primera vez,

allá por 1512. Seguro que no se acuerda.

Pero como todo es echarle imaginación,

hoy, ustedes han visto algo que es totalmente inédito,

algo que es la primera vez que se ve por televisión:

un presentador haciendo un monólogo de apertura con un bañador

y unas aletas, porque quiero que sea la primera vez

que nos peguemos un verano de puta madre después de la pandemia.

Bienvenidos a "La noche D".

¡Pásenlo ustedes muy bien!

(Aplausos y vítores)

Qué ganas tengo de playa.

Bueno...

Y entre que llegan y no llegan los calores y las tumbonas,

atentos, porque nuestro gran Pepe Viyuela, por primera vez,

le ha hecho una entrevista a la maravillosa María Galiana.

La sensación de que pudiera ser protagonista de algo

nunca me ha gustado.

Me molestó muchísimo, por ejemplo,

ser la protagonista de mi boda.

Para mí fue mucho más emocionante la primera vez que hicimos manitas,

en un banco, por la noche.

Esa emoción... Esa emoción no se me olvida.

Qué bonito.

Y es que esas emociones se están perdiendo.

Estoy más blanco que la teta de una monja. De verdad, qué pena.

Y en na y menos...

Los guionistas escriben, como yo soy andaluz:

"En na y menos".

Y no sé, me parece divertido.

En na y menos, estarán con nosotros

Candela Peña, Loles León, Secun de la Rosa y Los Morancos.

¡Dios!

(Aplausos y vítores)

Ahora...

Ahora que ya sabéis el secreto, no sabéis lo mal que lo he pasado

sin poderme meter las manos en los bolsillos.

Seguro que es la primera vez

que van a estar todos juntos en un mismo programa.

Y ojo, porque por primera vez, en "La noche D",

tenemos a un invitado o a una invitada "surprise".

Solo yo, solo yo, y ella o él, porque ha venido aquí,

sabe su identidad.

El resto no tiene ni idea de quién se trata.

Nadie sabe nada, tendrán que adivinarlo.

Tenéis intriguilla, ¿eh?

Claro, la Televisión Española también te intriga.

He estado antes con él o con ella, en maquillaje,

y ya os adelanto que...

Que va a poner esto patas arriba. Ya te digo yo que...

No sabes las ganas que tenía de que vinieras a este programa.

Todo el público, las redes sociales, la audiencia:

"¿Cuándo va a venir?". Gracias, ¿eh?

Te queríamos desde el primer programa.

¿Estás feliz de venir?

No. ¿Quieres una chuche?

¿Quieres dinero? Aquí no se paga a los invitados.

¿Por qué eres tan cicatero o cicatera?

Pues ya no vas a venir. ¡Ea!

Castigada, al rincón.

Pero bueno,

(Aplausos)

os iremos dando todas estas racioncitas poquito a poco,

eso será después.

Pero ahora recibamos, como cada martes,

como si fuera la primera vez, a mis compañeros.

¡Antonio Resines!

(Aplausos y vítores)

("One More Time", Daft Punk)

Impresionante.

Esto, para mantener la distancia de seguridad.

Magnífico, habría que utilizarlo. ¿Cómo estás?

Muy bien. ¿Qué tal? Encantado.

A pasártelo bien, ¿no? Claro.

Es a lo que vienes aquí. Claro.

Bueno, vamos también con...

Yo es que, cada vez que lo veo, le quiero tanto,

que me palpita el corazón como si fuera la primera vez.

¡Pepe Viyuela!

(Aplausos y vítores)

Hola.

Este me pone de los nervios con esos saltos que da.

Hola.

Os podéis ir sentando. Ah, muy bien.

¿Aquí? Sí, donde podáis.

Que no pare el aplauso, porque a nadie deja indiferente

ni la primera, ni la segunda ni la tercera vez que vemos

¡a Cristina Medina!

(Aplausos y vítores)

Nuestra terremoto hispalense.

¡Hola! Escúchame. Espera, ven.

Ven, ven.

Coge ahora el móvil.

Sí. Y pones "flamenca" y pones "playa"

y aparecemos todos de emoticono. ¿Qué te parece?

Estupendamente. ¡Anda que no!

Ahora te veo.

Y aplauso enorme, por favor,

para nuestro elenco más internacional,

hemisférica perdida, transoceánica, ¡Lara Ruíz!

(Aplausos y vítores)

¡Hola!

¡Eh!

¿Cómo estás, preciosa? ¿Qué tal?

Nada, mira, este es mi "outfit".

Cómo no ser tu oxígeno. ¿Eh?

Ah, me te gustaría ser mi oxígeno. Sí.

Ponte al lado de Pepe. Estoy hiperventilando.

Y que no pare el aplauso, porque viene

el gallego más querido por toda Europa y parte de Eurasia,

¡David Perdomo!

(Vítores y aplausos)

Qué maravilla, ¿eh?

Vaya, vaya, vaya...

Vaya pierna, ¿eh?

Me siento aquí, ¿no? Siéntate donde puedas.

Me han dicho que con aletas hay que andar para atrás,

porque para delante es complicado. Sí, porque te caes.

Los buzos, cuando están en el barco,

a la hora de tirarse al mar,

¿sabéis por qué se tiran para atrás?

Porque pesa la botella mogollón.

Si se tiran para delante, caen en el barco.

Claro.

El primer chiste debe ser, ¿no?

¿Qué tal? ¿Os extraña un poco hoy que...?

Estamos aquí, un poco...

Estamos comentando y nos hemos quedado sorprendidos

de que nos hayáis puesto aquí. No sé yo muy bien por qué.

Porque he estado hablando con el equipo de investigación.

De investigación. Con Gloria Serra.

¿Qué equipo? Un equipo que hay.

Ah, vale.

Es el mismo equipo de catering, de guion...

O sea, el equipo. Sí.

Y he visto cositas... Quiero ver cositas vuestras,

de vuestras primeras veces.

¡Ah! Qué miedo.

-Hacemos al revés que tú, con el pantalón.

Las míticas fotos de chiquitillos, no sé, de Comunión.

¿De chiquitillos? A mí no me gusta.

No hemos crecido mucho.

¿Preparados para tener un revival? Sí.

No.

Yo, según de quién, me lo quiero perder.

Si quieres ver el de Antonio, tienes que ver el tuyo.

-¿Vamos a ver cine mudo?

Vamos a ver la primera foto.

Vamos a reírnos un rato entre nosotros.

¿Esa quién es? ¡Eres tú!

Ese es Antonio. ¡Cómo va a ser Antonio!

Tiene la misma estatura. Tenías pelo, Antonio.

Que no, que eres tú. Esa soy yo,

comiéndome mi primera hostia y tomándome mi primer tinto.

Muy bien. Te lo juro.

Crecer no has crecido.

Soy igual, ¿eh? De alta, igual.

Qué maravilla. Fíjate.

Te digo una cosa: yo vi a Dios ese día.

¿Cómo? Que lo vi. Lo vi a Dios.

¿Qué pinta tenía? Bien.

Te juro que lo vi.

Yo estaba totalmente sugestionada, lo vi.

Qué fuerte. Mira ahí, con la tarta.

¿Después o antes del tinto?

Seguramente después del tinto vi a Dios.

Tenemos otra ahí. ¿Quién es?

¿Quién es? ¿Ese quién es?

¿Quién es? ¿Este? Es el Perdomo.

¡Eres tú, Perdomo!

(RÍEN)

Es el hijo de Filemón.

Hostia, pues te pareces. Me parezco porque soy yo.

Ya, pero yo qué sé.

-Pero ¿la Iglesia acepta a esta gente?

Mira qué cosita.

-Estaba poniendo cara de bueno, que no se la cree nadie.

Cómo se estropea todo.

No ha cambiado nada, si le quitas la barba.

Gracias. Vamos a la siguiente.

Qué rico. A ver de quién es la siguiente.

A ver. ¡Oh! ¡Ojo ahí! ¡Ojo ahí!

-Y posando. ¡Oooh!

¡Mira Pepe! Es el Pepe.

Ese soy yo. ¡Pepe!

-Pepe el guapo. Escúchame.

-¿En Puente Vecchio? Tenía pelo.

Eso es en Venecia.

Esta foto se saca con alguien, no solo, con esa facha.

Estaba solo. Yo, en ese momento, tenía 16 años y quería ser fraile.

¿Querías ser fraile? En ese momento.

¿Con esa pinta?

Precisamente, con esa pinta.

¿Con esa pedazo de villa ibas a ser fraile?

Sí, sí, sí. Claro, es la primera vez...

La primera vez que salí de España. Ah, vale.

Qué fuerte. ¿Era en Venecia?

Sí, en Venecia.

Como se puede comprobar, desde ese momento, solo he descendido.

Eres un caramelito. Caer en picado.

A ver, siguiente foto. ¡Ay!

¡Ay, por Dios! Esa soy yo.

¡Eres tú!

Guiando al pueblo, guiando a Argentina.

Es una anécdota muy divertida,

porque ese día es el 25 de junio de 1978.

Yo cumplía dos años

y Argentina ganaba por primera vez un mundial de fútbol.

Entonces, nadie vino a mi cumpleaños.

Entonces, estoy yo sola.

Está el hijo del vecino,

y mis padres, Anita y Martín se habían ido a festejar.

Si digo "Mario Kempes" te dan convulsiones.

Sí, total. Amamos a Kempes y estaban todos festejando

con Kempes y yo sola, festejando mi cumpleaños.

Tú, la que hizo la foto... Y el de detrás, que no sé quién es.

Ya me caes un poquito mejor.

Bueno, bueno, bueno. ¿Y esto?

Ese soy yo, coño.

¡Hala! ¡Ahí va!

(LARA) Tenías pelo canoso.

Pero eras Cruella de Vil.

¡Estás igual!

¡Estás igual!

Hemos cenado payaso todos hoy.

Me voy a cagar en todo lo que se menea.

El alguacilillo. Era el marqués.

No, es que era marqués.

Yo era marqués, sí.

Entonces, yo, por la tarde, iba vestido así.

Antes de merendar, iba vestido de marqués,

como podéis ver, porque me salía de las narices.

Pues eras un niño bastante guapete.

Perdona, yo he sido guapo de cojones.

Lo que pasa es que ahora ya...

Os tengo que confesar que iba vestido de alguacilillo

porque iba a montar en un burro,

porque hicimos una corrida de toros en el colegio.

¿Qué os parece? Pero ¿con burro?

Fijaos el nivel. Ya estáis todos, ¿no?

(TODOS) ¡Oooh!

¡Que te ibas a librar tú, listo!

Que eres un listo. ¡El listo!

¡Anda! ¡Anda!

¡Orejas!

(TODOS) ¡Orejas!

¡Orejas!

(LARA) ¿Te agarró un viento de atrás?

Me dejé las puertas del 600 abiertas.

Una ventisca de atrás te agarró.

El flequillo raro, ¿no? Mi madre, a bocados.

Me hizo la foto y luego me siguió...

Pero hoy has venido... Porque es un desnudo prácticamente.

Fue mi primer topless,

y luego nada, me llamaban la Copa de Europa, por las orejas.

Pues de verdad, este momento ha sido tan bonito,

que de verdad, "idos", "idos" ya. "Idos".

"Veros". "Versus".

Adiós. ¿Dónde vamos? ¿Para allá? -Por ahí.

¿Por allí o por aquí? Vamos por allí.

Vamos. Adiós.

Bueno...

Yo me voy con Cristina, porque nos va a empezar a hablar

de sus cositas, de su doctorado, de las cosas que ella hace.

Porque como hoy va de las primeras veces,

se ha metido en una biblioteca... ¿Voy contigo?

Vente conmigo. Estabas esperando.

Así, por primera vez, vamos juntos. Qué bonito, de verdad.

Como va de las primeras veces. Qué buena pareja hacemos.

Tampoco te vengas tan arriba.

Ponte aquí. Me voy a poner aquí.

Dani, cómo no, españoles,

hoy, vengo a hablaros sobre nuestras primeras veces.

Qué bonito.

Esa primera desilusión con esa primera amiga

que va y se enrolla con tu primer novio

en toda tu primera cara,

y te dice con su primera poca vergüenza:

"Es que siempre hay una primera vez para todo".

¡Y tengo la primera pregunta para ti!

¿Estás bien?

Hombre... No, tío, la verdad es que no.

Me ha parecido muy autobiográfico todo esto.

Ya está, ya pasó.

Gracias. Ya pasaron 20 años.

Ay... Y más, cariño.

Te voy a hacer la primera pregunta. Adelante.

¿Crees que los españoles somos precoces, así, en general?

Depende para qué. No te puedes...

"Efectivi-wonder", depende para qué.

Con lo que se refiere al amor, "ladies and germany",

somos más precoces que el bigotillo de un adolescente.

Ay, qué pena. Cuatro hormigas jugando al mus.

Sí, pero bien que se afeitan. Sí, sí.

Los jóvenes españoles tienen su primer noviazgo a los 12 años.

Su primera relación sexual, a los 15.

Además, dos de cada cinco jóvenes de entre 15, 14 y 18 años

aseguran haber tenido relaciones sexuales.

Yo te voy a decir una cosa. Yo, a esa edad, todo lo que sabía

sobre el tema de la playa, lo leía en el "Súper Pop".

Yo en la "Vale". ¿La "Vale" qué?

Otra revista. Ni idea.

Pues ya te vale. Pues ya me vale.

Tampoco perdemos el tiempo a la hora del primer besito.

Oh, "the first kiss". "The first kiss

in the mouth", como el ratón.

El "mouth".

Que cuando se te cae el diente, también viene.

Qué susto, un ratón. Imagínate.

El 58% de los españoles

se lanza a dar el primer beso en la primera cita.

Un 72% son hombres.

Un 45%, mujeres. ¿Eso qué quiere decir?

No me salen las cuentas.

Que queda un 27% de hombres a los que le hacen la cobra.

¡Ay, la cobra! La cobra no debería de existir.

Cuidado con la cobra, que según a qué edad,

te pega aquí un hostión

y te coge un dolor en las verticales hasta el miércoles.

La "Cobra Kai". La "Cobra kai".

Me lo voy a callar.

La cobra en el sofá de escay.

En fin, me voy a volver a callar, que estamos en la Primera.

¿Y qué pasa con el "cecso"? "Cecso".

¿Qué pasa con el "cecso"? ¿Qué pasa con el "cecso"?

Con el flexo. Con el flexo.

Pues más de lo mismo.

El 50% de los españoles afirma haber tenido "cecso"

en la primera cita alguna vez.

Oye... Y estoy de acuerdo.

Porque ¿para qué vas a quedar con él más veces,

corriendo el riesgo de cogerle cariño,

si luego no te gusta su tema de la playa?

¡Eh! ¡Carrete con él!

Así es que sí, los españoles somos más lanzados.

Cuanto antes se sepa. "Mejón".

"Mejón". Y más bocazas.

Somos muy bocazas.

¡Hombre! Ya sabes tú lo del parchís, ¿no?

¿Qué? ¡Ah!

Me como una y me cuento 20. Eso.

¿Comprendes?

Y si te equivocas, le das la vuelta al tablero y juegas a la oca.

Hombre, te quedas en la cárcel y que vayan entrando los agentes.

¡Todos para delante!

No me quiero ir del tema.

Que me voy a venir arriba, ¿sabes lo que te digo?

¿Qué pasa si hablamos de independizarnos?

Ahí empezamos a patinar. ¿Vamos a hablar de política?

¡No! De independizarnos... Emancipación.

No de independentistas, sino que te vas de casa.

Emanciparse. "Efectivi-wonder".

Los españoles nos vamos a vivir fuera de nuestra casa

a los 29,3 años.

Frente a los 26 años de la media europea.

Eso, según el Instituto Nacional de Estadística,

un 52% de los jóvenes entre 25 y 29 sigue viviendo con sus padres.

Qué pena.

De modo que españolas, ojo,

cuando veáis uno muy planchado que os guste,

ese no, que vive con sus padres.

¿Cuándo has visto tú un tío planchado? ¡Carrete con él!

Porque luego te toca a ti...

# Lunes antes de almorzar, una niña fue a jugar. #

Qué fea esa canción. Horrible.

A fecha de hoy, a los payasos, con esta letra,

los meten en el trullo. Seguramente.

De modo que sí, una mitad de los españoles vive con sus padres

y la otra mitad de los táperes de sus padres.

Eso es así. Me ha hecho gracia.

¿Sí? Sí.

A ti te siguen dando los táperes, ¿no?

Sí, pero ya no mi madre, una empresita que me cocina.

Sí, claro. La "Termo Mari", ¿verdad?

La "Termo Mari", sí, SL.

Pero esto, ¿por qué es "acins"? "Acins".

Porque no tenemos dinero. Y ¿por qué no tenemos dinero?

Porque no hay currele. "Efectivi-wonder".

Los españoles somos los más rezagados de Europa

a la hora de encontrar nuestro primer trabajo.

A los 23 pelotazos, y eso con suerte.

Años, ¿no? Pelotazos, años.

Eso con suerte.

Que encontrar trabajo en condiciones ya no es un derecho,

¡es un milagro!

Por favor, a ver si la basílica... ¿Cómo se llama la de Roma?

Una, si Roma está llena de basílicas.

La de San Pedro. ¡La de San Pedro!

Y ahora te voy a hacer otra pregunta.

¿Con cuántos años nos compramos nuestra primera vivienda?

Con muchísimos, 60 años. Pregúntatelo.

¿Con cuántos años nos compramos nuestra primera vivienda?

¡Con 41 pelotazos!

Palabrita del INE. Qué tarde.

Me la compro el año que viene entonces, para no romper la media.

Sí, porque vas a venir tú... No rompas la media.

Además, teniendo en cuenta que nos pasamos seis años ahorrando

para dar la entrada del piso. ¡Oh!

Y luego no pasamos tiempo en la entrada.

Si tienes la cocina, el cuarto de baño

y los siete cubos de reciclaje. Ahí no se cabe.

Paga el salón, que estás más tiempo.

Es una casa rara, porque con 20 años menos,

nuestros padres tenían casa, trabajo, niños

y te voy a decir una cosa, esta pinta de aquí.

Era un chiste visual. Veo que no ha hecho mucha gracia,

pero con esta actitud no llegamos a ninguna parte.

El humor es actitud. Esto es así.

Y hablando de padres. Hablando de padres.

Ay... ¿A qué edad somos padres por primera vez, Daniel Rovira?

En España, pues igual a los treinta y pocos, ¿no?

¡Ahí estamos!

La edad media para ser padres primerizos está en tornos a los 32.

Tres años por encima de la media europea.

Joe, macho. Pero agárrate.

Agárrate. Ahí, ahí.

Porque el futuro... ¿Todo esto es tuyo?

Esto es mío. Vamos a dejarlo aquí.

En el futuro será habitual

que la media de los abuelos ronde los 75 años,

eso, en el momento del nacimiento del primer nieto.

Que se estrenen como abuelos a los 75 años.

Pero eso recién nacido.

O sea, que le queda la del tigre, porque hasta que ese niño

se sabe dar solo en el columpio, lo largo que se te hace.

Como abuelo te dan los 100, sí o sí.

Es verdad, qué pereza.

A esto se le conoce como la "generación sándwich".

¿Sándwich? Sí, pero en inglés: "sadowis".

"Sadowis".

La primera que tendrá que pagar simultáneamente

la universidad de los niños y la residencia de los padres.

Si no te gusta, te comes el sándwich con patatas.

Un sándwich con patatas es raro también.

Pero con hambre, va to pa'lante.

Y aquí va mi mensaje final. Tino.

Tino. Ponme música...

Que estoy aquí, coño. de conclusión.

Me pone la mano en la boca.

Música ñoña, que me voy a poner blandita.

(Música suave)

Una cosa está clara, nunca sabes cuándo puede venir una primera vez,

y menos en un año como este, en el que nos hemos dado el codo,

pero nunca la espalda.

Hemos estado sin hacer nada,

pero no hemos parado de hacer cosas.

Hemos visto menos a los nuestros,

pero nunca, nunca dejamos de mirar por ellos.

En definitiva, un año en el que hemos estado jodidos, pero juntos.

Y eso, para ser nuestra primera vez,

pues no está nada mal.

¡Así un aplauso para vosotros, españoles!

Cristina Medina, por fin termina la sección en subidón.

¡Cristina Medina!

(Aplausos y vítores)

En Televisión Española.

No la busquen en otros establecimientos.

Que no hay.

Que no hay.

Ay, soy tan fan de la flamenca del WhatsApp, de verdad.

Bueno...

Bueno, pues ya están los motores a tope,

o sea que yo creo que no tenemos que esperar ni medio segundo más

para recibir a los invitados de esta noche.

Un aplauso sideral para Candela Peña,

Secun de la Rosa y Loles León.

(Aplausos y vítores)

¡Hola!

¡Pero bueno!

Soy muy fan, pero me protejo los meniscos.

¿Cómo estáis? Un abrazo así.

Secun, bonito.

Sentaos.

-Es que es nuestra primera vez.

Sí, yo te conozco como si me hubieras parido tú.

Pero qué muslos más buenos tienes. ¡Y tú!

Mira qué guapa.

Loles. Ay, Loles, de verdad.

-Nosotros ya varias veces. Me alegro mucho.

Pocas me parecen.

¡Hola!

(Vítores y aplausos)

Estáis en vuestra casa.

Sí.

Esto es Televisión Española. Es la casa de todos.

Mi casa, mi casa desde siempre.

Mi abuela me dijo: "¿Puedo ir al plató?".

Digo: "Si es tu casa, abuela". Claro, es la casa de todos.

Qué guapos venís. Qué botas me traéis.

Bueno... Qué rojito, Secu.

Muy feliz de que estéis aquí.

(CANDELA) Me da marcha verte. ¿Te da marcha?

Sí. ¿Marcha es como buen rollo

o que nos vamos de cubatas?

Yo no soy muy de cubata, es de energía.

Y luego te he visto esos muslos y digo: "Madre mía".

Qué buen cuerpo, ¿eh?

Claro. Yo patrocino el Camino de Santiago.

Ah, ¿sí? Sí, sí.

¿Te lo has hecho andando mucho? Y para atrás.

¡Huy! ¿Con aleta? Con aleta, esta y esta.

¡Ay, marrana!

Y te digo una cosa, si tú tienes ese cuádriceps,

es que tiene muy buen culo también.

Hombre, la verdad es que... yo no tengo cascanueces en casa.

Yo, así.

¡Qué fantasía!

Creí que iba a decir: "Qué fantasma".

Menos mal que ha dicho "fantasía".

Fantasma, para nada.

Contadme, ahora sí, la típica pregunta

de cuando llega uno a casa: ¿Qué os contáis?

Loles, ¿qué tal estás?

Pues estoy más buena que nunca.

Tú te has quedado estancada en el tiempo.

Sí, ya me lo dice ella: "No avanza".

No avanza, yo me he quedado estancada.

Pero estoy muy bien en este estancamiento.

Yo tengo este módulo y de aquí no me salgo.

Es genial.

Entonces, me quedo el módulo este, digamos, un poco como primitivo,

que me viene bien.

De: "Virgencita, que me deje como estoy desde hace 15 años".

Yo le alargaría un poquito más.

Pero no hablemos de años.

Como el programa va de las primeras veces,

Secun, a ver si tú te acuerdas

cuándo ha sido la última primera vez que has vivido algo.

-La última primera vez que he vivido algo.

Claro.

A ver, la última...

O sea, la primera vez, ahora, en el confinamiento,

dirigí mi primera peli.

-¡Bravo, Secun!

Adelante, háblanos de ella.

-Pero a ver... -Bravo, Secun.

-Es un programa alegre, no es para momentos tristes.

-No cuentes los dramas,

pero te has levantado con todo tu pepe una película,

que eso es una dificultad... Bravo, Secun.

-Dirigí mi primera peli, que he tardado en dirigirla

porque he perdido mucho el tiempo dirigiendo teatro.

Has hecho muchas cosas.

Me pilló el confinamiento, tuve que parar la peli.

Era en Benidorm, artistas que se me fueron a Portugal a...

Era de músicos callejeros.

Tuve que partir todas las... No sé si contar los dramas.

Cuéntalo, ya nos reiremos.

Se terminó la película, se ha terminado, se ha hecho,

he aprendido un montón.

Es como si hubiese hecho tres en vez de una:

antes del confinamiento, durante y después.

La siguiente, en vez de la segunda, será la cuarta.

Has cogido experiencia de tres en una.

Exacto.

Pero fue la primera vez.

Hubo un momento que dije: "Joder, he vivido el pandillismo,

el barrio, los 80, el descubrir la sexualidad, el sida, los gamberros,

primera peli y pandemia,

no puede ser que me ocurra una cosa y otra".

¿Estás contento? ¿Cuándo se podrá ver en los cines?

Yo creo que en primavera.

Se ha quedado todo el mundo contento, menos yo.

No, y menos yo, que no he estado en esa peli,

que me hubiera gustado. Llámame para la cuarta.

Yo te admiro mucho y te doy la enhorabuena

por los odios y por todas las cosas.

Felicidades por todo. Muchas gracias.

-Ah, los odios. Claro.

Bueno, como sois tres y somos verborreicos los cuatro,

esto va a ser como un partido de tenis.

Y yo no quiero interrumpir.

Interrumpe cada vez que te salga... Vale, bueno.

Candela, me interesa mucho saber...

cómo fue tu primer beso.

Huy, muy fuerte.

¿Te acuerdas? Sí.

Era Andrés Herrera.

¿Ese era el niño?

El que me comió la boca. Ah, vale, vale.

El que me dio un beso.

Andrés Herrera, actor. Ah.

-¿Actor? -Actor.

De mi pueblo, de Gavá.

Pero su familia de Murcia, de Caravaca de la Cruz.

Y me comió la boca en Brugués.

Mi pueblo es Gavá,

hay unas cuestitas y se sube a Brugués,

donde se ve el mar y todo.

Ya había anochecido, no vimos nada.

Pero en lo alto de aquella Vespa azul,

con sillín blanco de cuero,

me comió el boquino.

Y lo recuerdas con todo lujo de detalles.

Sí. ¿Te gustó?

Bueno, tenía yo cosas que comentar con amigas mías,

que ya se habían comido la boca y ya les había hecho cosas...

Yo he sido lenta para todo, pero cuando me decían:

"Me ha tocado no sé dónde, me ha metido un dedo",

yo pensaba: "¿Un dedo dónde? ¿Y cómo te ha metido un dedo?".

¿Qué edad tenías? "¿Y dónde?".

¿Qué edad tenías tú en el primer beso?

-Muy tarde.

Muy tarde.

Yo he sido muy rancia y lo sigo siendo.

¿Qué vas a ser rancia?

No, rancia, quiero decir...

Mary, he follado poco.

Es que no sé cómo decirlo.

Y con poca gente, quiero decir.

Entonces, yo ya era mayor.

Yo ya era mayor, sí.

Yo hice el amor con 18.

Yo he sido como de estas.

Y me comieron la boca igual a los 16.

-¿En serio?

¿16?

Voy a hacer una confesión: te gano.

¿A qué hora te...? Te gano.

¿A qué hora pinchaste?

Yo, cuando perdí la virginidad,

ya había votado unas generales y unas municipales.

(RÍEN)

Haz cuentas.

¿Tú primer beso cuándo fue?

(LOLES) A ver, yo te tengo que decir...

Luego me di prisa, también te digo.

-Tú tienes cuerpo de haber hecho mucha sentadilla.

Eso no es gratis. Loles, ¿tú, qué?

-Yo también he sido un poco lerda, en ese sentido de que iba lenta,

porque me despistaba,

pero un día llegó el Jano.

El Jano.

Allí, en mi barrio, en la Barceloneta, todos teníamos motes.

¿El tuyo cuál era? El mío era Churrera.

Si quieres pasarlo bien, acuéstate con la churrera.

Estarás toda la noche, churro dentro, churro fuera.

(Aplausos)

-Me gusta mucho tu fama en la Barceloneta.

-Cariño, ¿por qué te crees que he llegado tan alto?

Ha sido siempre precedida de esa pequeña variedad

entre las amigas, que era todo muy sexual.

¿Y el Jano fue el que hizo la iniciativa?

El Jano tenía la patilla hasta aquí. ¿Cómo?

Las patillas.

Ah, creí que era contorsionista.

No, no. Las patillas.

Contorsionista lo era.

Él me convirtió a mí al contorsionismo.

Ah, qué bien. Era de estos...

¿Ves esta punta? Pues la suya llegaba hasta aquí.

Esas botas, ese andar, esa mirada y palillo aquí metido.

Y yo...

Estábamos todos en la caldera del gas,

al final del paseo marítimo.

La caldera grande del gas, allí, para explotar.

Para explotar y pillarnos a todas, y saltar, ¡buh!

Pero a mí no me importaba esa noche saltar por los aires,

porque el Jano, llegó, me cogió así, que era muy alto,

y yo como siempre no he pasado de donde no he pasado...

Ni falta que te ha hecho. No, no me ha hecho falta,

pero algunas veces sí.

Y entonces, claro, desde entonces,

las cervicales no se me han puesto en su sitio.

¡Ay, el Jano! Yo he quedado así todo el rato,

y él me metió la lengua hasta la campanilla.

Hizo así, me la absorbió y por eso canto tan alto.

Ay, qué maravilla.

(CANTA ÓPERA)

(Aplausos y risas)

El típico... (CANDELA) ¡Ay, el Jano!

El típico beso Peter Pan, hasta la Campanilla.

Hasta la Campanilla, que la tenía aquí, salió volando y dijo:

"Voy a ser Peter Pan ahora". Qué maravilla.

Secun, no te vas a... -Yo...

No pongas cara de tonto, no te vas a librar.

Les estabas preguntando y yo... -Es primer beso.

-Primer beso. -No primer pinche.

-No sé si contarlo, porque es absurdo.

Estaba... -Sí, cuéntalo, cuéntalo.

-Yo tenía una pandilla de amigos.

El Quique, la Pepa, el Carlos y la Loli, ¿vale?

Éramos como cuatro o cinco, en el barrio, en Barcelona.

Había un juego... Es que es un poco absurdo contarlo.

Eso es lo que gusta. Se llamaba el Cluedo. ¿Te acuerdas?

Sí, a ver si la ama de llaves era la mala...

Exacto.

Estábamos en el despertar de los 16, 17 años,

nos escapábamos del instituto y jugábamos en casa de la Pepi,

que si me están viendo, hace 25 años que no los veo.

Les mando un beso a todos. -Un beso a la Pepi y a todos.

-Entonces, jugábamos, por ejemplo,

el señor amarillo y la señora rosa,

si le habían matado con el martillo en la habitación era morreo,

por ejemplo. Ajá.

O si le había...

-Qué cerdas erais en la Guineueta.

-Había beso, morreo, tal y cual

y tenías que darte el beso o el morreo

o en la habitación o en la cocina o en el baño.

¿Esto es muy absurdo o no?

-No, es una maravilla. Es un Cluedo 2.0, ¿no?

-Entonces, estábamos todos como enamoriscados unos de otros.

"Ay, que me tengo que ir con Pepi",

"ay, que me tengo que ir con Quique".

-Huy, qué redondos erais. Lo mismo te daba Pepi que Quique.

Así has salido, Secun.

Eso se llamaba "El Cluedo de las tentaciones", ¿no?

Exacto, "El Cluedo de las tentaciones".

Me acuerdo que era como de eso,

si tocaba martillo con sé quién, el señor tal, tal.

Y yo creo que ese día fue cuando di mi primer morreo,

porque era como: "Que no me salga morreo, que no he morreado nunca".

Ah. Y me tocó morreo.

-¿Y lo hiciste...?

-No recuerdo si al primero que morreé

fue a Quique, a Carlos o a Pepi.

No me acuerdo de los tres, los tengo mezclados.

Un saludo a los tres. Los tengo mezclados.

Claro, por esas edades empiezan a coincidir también

los primeros coqueteos con...

Con los alcoholes.

Las primeras borracheras son muy divertidas, o no,

no sé si vosotros lo recordáis.

(CANDELA) Yo recuerdo la primera perfectamente.

La primera papa que fue con un logumba.

¿Cómo? Logumba.

¿Logumba qué es? Así se llamaba en Gavá.

El Cacaolat con coñac. Creía que era un trabajador

de "Charlie y la fábrica de chocolate".

Como negro y tiene cara de negro, Logumba.

Logumba.

Porque era un Cacaolat, que era un batido de chocolate.

Sí.

Que da igual un Puleva, lo que sea, depende de la región, con coñac.

Y yo, lo único que recuerdo es fin de año,

que me dejaran salir después de las uvas,

porque fíjate, era a partir de las doce y pico.

Me fui a un sitio de Gavá que llamábamos El Centriqui.

Fíjate tú qué fatiga.

¿No os parecen fascinantes los nombres?

El Centriqui, que era un centro cultural

al lado de un cine cochambre, bueno...

Bueno, una cosa muy cochambre.

Y yo lo único que recuerdo es, de rodillas,

abrazada a la taza del váter y mi madre:

"Ay, la primera tajita, ¿eh?".

"Cómo tienes el cuerpecito".

"Pues mañana te vas a comer todo lo que haya de Año Nuevo".

¿Sabes?

Y tú: "Ay, qué rancia esta mujer".

Esa es la primera taja mía.

No entiendes nada, no sabes qué te pasa en el cuerpo.

Secun, ¿tú también bebías cosas de estas?

-Yo he tardado mucho en beber y de todo.

Incluso he tardado mucho, aunque parezca que no,

en salchichas de Frankfurt, pizza, todo.

He tardado muchísimo. Pero...

-¡Salchichas de Frankfurt!

Si en Barcelona éramos muy de Frankfurt.

-Mis padres eran pescadores y yo he comido mucho pescado.

Hasta que no llegué a Madrid a buscarme la vida,

no empecé a comer Frankfurt. Queda fatal, pero bueno.

-La comida basura entró en Madrid. Sí, sí, sí.

-La comida basura.

Pero me acuerdo de mi primera borrachera,

con el Quique, la Pepi...

-Otra vez con el morreo.

Un Cluedo que teníamos que era versión...

-Creo que con los mismos, falsificamos los carnés de identidad

y nos fuimos al Paralelo, al Studio 54,

que era como: "El Studio 54 en el Paralelo".

Nos volvíamos locos. -Sí, sí.

-Y no teníamos 15 años.

Fui, me pedí, yo creo que también era algo que me dijeron:

"Si te bebes Cacaolat con menta te duele la barriga".

-"Yo me atrevo".

Claro que sí, cómo no. Cacaolat con menta, algo así.

Pillé una borrachera,

que me acuerdo subiendo por el paseo Valldaura,

camino de mi casa, llamando a mi padre desde una cabina:

"Papa, que me he cagado".

O sea, me había...

O sea, recuerdo un poco eso.

Es la imagen que tengo de...

Perdón a todo el mundo.

Para ir tarde, ibas a muerte, ¿eh?

Esa fue la primera,

y la segunda ya no la recuerdo hasta muchos años después.

Y una, por cambiar un poco, que parece que esto es...

(LOLES) Sí, que parecemos muy borrachas.

No, hombre.

-No, yo no he sido de beber.

Me cogí esa primera taja, pero no he sido de beber.

-Yo sí, no he dejado la costumbre.

Has sido constante.

Eres como Induráin subiendo una montaña, tú ibas a un ritmo.

No, yo a mi ritmo, pero siempre apostando por...

Por el líquido elemento. Claro.

El güisqui, el Macallan y toda esta compañía que hay por ahí.

Ya, ya. No quiero dar marcas.

No, no des marcas. No quiero dar marcas.

Sí, porque Macallan es genérico.

-"No quiero dar marcas",

y ha soltado todo el Caprabo en un momento.

Va a tener un camión en la puerta de su casa.

-¡Que venga! En el confinamiento, ¿qué vamos a hacer?

¡Pues beber, cariño! ¡Beber!

Porque ¿qué es lo que pasa?

Estás sola. ¿Con quién hablas? Contigo misma, en el espejo,

en los reflejos, en las cristaleras.

Así, que te asomas al balcón, no lo abres por si entra el bicho.

Entonces, solo te ves la imagen, y dices:

"Pues que me pille un poco colocada", ¿no?

Claro, ¡te vas a poner a leer!

Y allí sola, me digo:

# Eh, eh, eh.

# Aquí estoy colocada for you. #

Me encantaría, por favor, que escriban al programa,

los vecinos de la fachada de enfrente de Loles,

para que nos cuenten cómo han vivido la pandemia.

Pues te lo contarán, porque les hago así y no me saludan ni nada,

porque deben decir: "Ya le ha dado".

"Ya le ha dado otra vez ella".

Ya está la de la persiana.

"Son las 12. No le importa que sean las 12, ella ya está".

Le da igual.

Da igual, porque el día, en confinada, no tiene horario.

No, vivimos como en Finlandia.

Huy, una pelota.

¿Quién la ha lanzado? ¿Y este niño?

Perdón, ¿eh?

-Perdón. Hola. ¿Quién eres?

Es que... ¿Es tuya?

Sí. Pasa, hombre.

Hola, señora. -Hola.

-Hola, señor. -Hola.

¿Te has perdido? -Sí.

Ven, no te preocupes. Yo soy Dani.

Hola, Dani. Yo soy Javier. Hola, Javier.

¿Qué tal?

Hola, señora. -Hola.

Ella Candela. -Hola, "Canela".

Secun y Loles. Hola, Loles.

-Hola. -Hola, Secun.

-Hola. ¿Qué te ha pasado?

-Que estaba aquí y me perdí.

Ah, que te has perdido. Sí.

Siéntate. ¿Aquí?

Sí, aquí. ¿Eres Messi tú?

No, yo no soy Messi.

Me perdí. Vine con mi abuelo y me perdí ahora.

¿Con tu abuelo? Con mi abuelo, sí.

¿Cómo se llama? Abuelo.

-Resines. -Resines.

Espera un momentito.

¡Eva! -Eva.

Eva, hay un chavalito que se ha perdido en el plató.

Está buscando al abuelo.

¿Y Eva quién es?

Eva es la que controla... Ah.

el cotarro.

Que se quede aquí, ¿no? Venga, lo buscáis vosotros.

¿Sabes qué pasa? Ahora viene tu abuelo.

¿Sí?

Estamos haciendo una entrevista. Sí.

Esto es la tele.

Ah, sí, ya veo luces y cositas.

Yo, si quieres, espero aquí un poquito.

Traje una palmerita para comer. Ah.

Sí, porque si no como las palmeritas, las merendolas,

después me...

¿Puedo quedarme aquí contigo, Javier?

Ah, Javier soy yo. Tú eres Daniel.

-Oye, ¿de qué equipo eres?

-Me gusta mucho el Real Madrid, el Barcelona.

Me gusta el fútbol, todo.

Yo veo el fútbol y de verdad, tengo ilusión por dentro de vivir.

-Ah.

-Cuando veo el fútbol. -Te da ilusión.

¿Que tienes ilusión? Que tengo ilusión de vivir.

-¿Y cuando juegas? ¿Juegas? -Sí, juego a veces, "Canela".

Pero no soy muy bueno.

Y como palmeritas.

-Ten cuidado, se te ha caído un cachito de palmerita ahí.

-Ah, sí. ¿Quieres un poco de palmerita?

-No, yo no como desde mayo.

Javi, te quedas aquí un ratito y yo sigo preguntando,

que estamos aquí los mayores, ¿vale?

¿Y mi abuelo viene después? Sí, me han dicho que está viniendo.

¿Se llamaba tu abuelo? Abuelo.

Abuelo, vale, vale.

El cine, claro, erais bastante consumidores de cine de pequeños,

pero ¿sabéis el momento exacto en que supisteis ese...?

(CANDELA) ¿Puedo contar una cosa? Lo que quieras.

¿Puedo contar la primera vez que me calenté en el cine?

¿Que te calentaste? A ver...

Es que hay un niño delante. ¡Ah!

Cuéntamelo como si hubiera un niño delante.

Eva.

Pregúntale si lo puedo contar. Eva dice que sí.

(EVA) "Sí, Candela". Ah, mírala.

¡Huy!

¿Te has asustado?

-Sí, porque no entiendo de dónde viene esa voz.

Porque mi padre tiene una novia nueva,

están en la habitación y yo oigo ruidos, así que no sé, hacen:

(IMITA JADEOS)

¿Tú sabes, "Canela", qué están haciendo?

-No. Candela.

Te garantizo que no lo sé. -¿No?

-Yo no lo sé desde el año 19.

¿Tus padres están juntos?

-No, no, mi padre tiene una novia nueva,

se encierra en la habitación y dice: "No entres aquí ahora".

Y se pone así y oigo:

(IMITA JADEOS)

Y yo: "A algo están jugando".

¡Mira! ¡Papá!

(LOLES) ¡El abuelo! ¿Ves?

-No está el abuelo. El abuelo no está.

Es papá. Él es papá.

Es papá.

Perdonen. ¿Les está molestando?

No, que se ha perdido.

-Pepe, ¿es tu nieto?

-No, es mi papá.

-Ah, su papá. -El abuelo no está.

-Ah. El abuelo está ahí detrás.

Luego viene.

El abuelo se ha quedado con mi mujer.

Oiga, felicidades por su novia novia.

Les conté que hacías ruiditos así: (IMITA JADEOS)

Hace esos ruiditos.

Perdonen al niño. Nada.

-No.

Nos vamos.

Un placer conocerte, Javi. Un placer, chicos.

Póngale GPS al niño.

Me gustó mucho conocer a Secun, Vamos, vamos.

a Loles, a Candela. Deja a la gente que está reunida.

-Un saludo. -Adiós, guapo.

Adiós. ¿Quiere el balón?

Es suyo.

(SECUN) ¡Adiós, Pepe!

# Pepe Viyuela. Pepe Viyuela. #

Pero ¿qué...?

Esto es el Capitolio, la gente entra y sale como si fuera...

-Qué locura. -Eso está muy bien.

Escuchadme, que nos hemos quedado con una cosa muy interesante

que nos estabas contando. Sí.

A ver si crees que... En el cine te pasó una cosa, has dicho.

-¿El qué, Mary?

Un calentón que dices que te dio.

Ah, la primera vez que me calenté en el cine.

Una de esas tardes, en el cine,

salí y le digo a mi madre:

"Me ha pasado una cosa viendo la película".

Y me dice: "¿Qué te ha pasado?".

Digo: "He sentido como si me andaran hormiguitas por el chichi".

Y me dice mi madre: "¿Qué has dicho?".

-Las ladillas.

-Y mira a mi padre y dice:

"Chico, calentón que ha pillado la niña".

"¿Qué había hoy en el cine".

Y entonces, cogieron el prospecto,

miraron y era "Vestida para matar".

Y mi madre: "¿Eso qué será?".

Y yo he fantaseado toda la vida que me había calentado

por primera vez con Michael Caine quitándole unas medias

en la parte de atrás de un taxi a Angie Dickinson.

Diez años después...

Y para mí, o sea, no sé cómo decirte, Michael Caine

es el top del sex symbol... -Y Angie, y Angie.

-Pues años después volví a ver la película

y el que le quita las medias no es...

Ah, no era Michael Caine y has vivido con Michael Caine aquí...

Me da igual quién se las quitó, para mí es Michael Caine,

y el que me pone... potracona es Michael Caine.

Claro.

-A mí también.

En la Comunión de Secun, a mí me han contado cositas.

¿Qué pasó en la Comunión?

¿Qué pasó? En la Primera, no en la otra.

No sé.

Bueno, no sé, cuéntanos. ¿Te acuerdas cómo fue?

Mira, mira.

-Ah, claro. Esta es la foto que... (RÍE)

(CANDELA) Secún, ¿este eres tú?

(SECUN) Qué fuerte. (CANDELA) ¡Te como!

Parece que te habías graduado en la universidad de Oxford.

-Pues mis padres, más humildes no podían ser.

Fíjate, yo lo recuerdo...

A ver, te digo una cosa que es muy verdad

y es que yo, las primeras veces

siempre han sido un poco desastre en mi vida.

Siempre, siempre, incluso muy equivocadas.

Siempre me ha ido muy bien en la segunda vez o la tercera.

La primera, no sé por qué, siempre fatal.

Y recuerdo la Comunión fatal, llorando mucho

porque el pantalón era de campana y tuvieron que hacérmelo más grande

para que..., porque yo creo que no había...

Para no arrastrarlo. Sí.

Era como de alguien más mayor.

Recuerdo que me quité la corbata,

porque me había puesto una corbata y me parecía tal.

Yo me ponía... Ese pelo que ves ahí es que me había pillado una moto.

Yo tengo aquí unas cicatrices,

yo me caí y me abrió la cabeza una moto.

Esto lo he contado pocas veces. -¡No me digas!

-Sí. Entonces, yo me ponía el pelo así, para delante

para que no se viera la cicatriz.

La primera parte de la Comunión la recuerdo como muy horrible.

La corbata, el pantalón, mi padre que no llega...

"Dónde la hacemos? Súbete a un banco".

Horrible todo. No quería comulgar,

no había... O sea, muy mal todo.

-Y tocando una hortensia, que dan un mal bajío que te pasas.

Si tienes hortensias en la casa, no tendrás hijas casaderas.

-¡Ah, vaya!

Oye, apuntaros estos consejos de...

Txumari Alfaro.

(SECUN) Y ya, luego, recuerdo eso.

De repente, qué revival.

Y ya, luego, recuerdo que la segunda parte de la Comunión muy bien.

A mí me parece que estabas guapo. Muchas gracias.

Nos estás contando las costuras de atrás, pero...

Yo decía que era filipino, ¿sabes?

Que mi abuela era una gitana del norte de Europa.

Siempre me he inventado cosas. -¡Ay, qué peliculero!

Eso lo he escuchado, pero no de niño.

-No, cuando llegué a Cristina Rota, me daba tanto pánico pensar...

Porque no tenía herramientas, no sabía nada de la vida.

¿No te había pasado nada?

Para que me cogiera Cristina Rota dije que era de Parchís.

Digo: "Yo era del grupo Parchís".

Y estuve como medio año disimulando:

"Sí, bueno, los Parchís nos hemos retirado".

Hasta que me mandaron al psicólogo.

Fui al psicólogo, desde aquí le mando...

No sé si mandarle un saludo a Pereña.

Estoy metiendo tanto la pata esta noche. Me voy a mi casa ya.

-Ay, este programa está siendo muy fuerte.

Y yo fui modelo infantil. -Es cierto.

Me encanta.

Lo que he descubierto, mira, me va a salir algo un poco cultural.

Adelante.

Lo que descubrí gracias al cine y al teatro,

bueno, lo primero que descubrí gracias al cine

es que el cine le gustaba a todo el mundo.

A mí que me daba miedo bajar al recreo.

Los niños al fútbol, las niñas aquí, los profesores...

Me sacaban así para ir al recreo.

Yo quería contar historias, no quería jugar.

Con mis amigos, contar historias.

Recuerdo que al cine, al cine va todo el mundo:

los niños, los grandes, los padres, las madres.

Superdemocrático, ¿verdad?

Todo el mundo se sentaba a ver la película y eso me fascinaba,

antes de saber si ser actor.

Hablando de teatro y de tablas, a mí me han contado, Loles...

-¿A mí? Sí.

La primera vez que tú le sacaste los colores

a alguien muy importante en este país.

Bueno, es que los colores han sido a mucha gente muy importante.

Bueno, pero vamos a ver, que tenemos aquí una cosita,

porque igual se los ha sacado a 150 importantes.

Muchos. Yo me refería a esta.

A ver si sale un vídeo que tenemos por ahí.

A ver si lo veo bien.

-# Escándalo, es un escándalo.

# Escándalo, es un escándalo.

# Escándalo, es una escándalo.

(LOLES) Ah, sí.

# -Escándalo, es un escándalo.

-Es que yo, ahí, estaba muy lanzada.

-# Vivo mi vida.

# Soy como soy. #

(LOLES) Mira, me metí por detrás, le saqué la mano por ahí.

Hombre...

Mira, mira, mira.

Qué diva, qué grande eres.

Qué libre eres.

(Aplausos y vítores)

(PÚBLICO) ¡Guapa!

(SECUN) Pero qué momentazo, ¿no?

Está cantando "Escándalo", pues tú estás haciendo la coreo.

Claro. Me dice Raffaella: "Baila con él un poquito".

Digo...

Yo, la palabra "poquito" no la he entendido nunca,

en ningún idioma.

-Poquito. -Poquito.

Y entonces, claro,

para mí, siempre es excesivo todo.

Y como siempre he sido tan exhibicionista,

porque lo que más me ha gustado ha sido enseñar y enseñar.

Aquí no enseño porque ahora no me pega,

pero si no, enseñaría todo. Claro.

Entonces, a mí me gusta eso,

porque me gusta dar placer a la gente

que a lo mejor está esperando que yo le saque del aburrimiento.

No sé si habrás vuelto a ver a Raphael más veces,

pero yo creo que esto no se le habrá olvidado.

A ver, no se le ha olvidado, no, nunca, jamás.

Entonces, yo...

Ni a Natalia. Tampoco. Ellos me quieren mucho,

porque luego, cuando terminó,

entré entre cajas que estaba y le dije:

"Raphael, perdona, que me he pasado un poco por lo excesiva que soy".

Y me dice: "¿Qué dices? Son 60 000 copias más que voy a vender".

(SECUN) ¿En serio?

(Aplausos)

(LOLES) ¿Y no me vas a dar nada? Es el mercado, amigo.

El mercado.

-Entre Raphael y Raffaella.

-Claro, Raphael, Raffaella.

Yo dije: "Ay, pues me podría dar un disco o algo".

Nunca me regaló el disco. Digo: "Bueno, pues nada,

lo compraré. Yo tengo colaboración especial ahí".

Pero me encantó, porque además, en ese momento,

ahí venía mucha gente, ¿eh?

Era "Hola, Raffaella", se llamaba el programa.

"Hola, Raffaella". En Televisión Española.

No era lo que es esto, pero era un buen programa.

Oye, Candela, primeros sueldos.

Primeros sueldos.

¿En qué ganaste el primer sueldo

y te acuerdas en qué te lo gastaste?

El primer sueldo del cine, me acuerdo que a mi amiga Carmen,

que era la más pureta de clase, mucho más joven que yo ahora,

pero era la puretilla.

Me salió "Días contados" y le digo:

"¡Ay, que mañana voy a ver al productor!".

Que era Andrés, que es más bueno, Andrés Santana,

que no le puedo querer más. -Ay, sí.

"Andrés, tal..."

Y me dijo... Aparte me acuerdo que Carmen era:

"Un millón de pesetas, Candela. Un millón de pesetas".

Yo pensaba: "Un millón de pesetas", que yo tenía 18 años.

Me senté y cuando Andrés me dijo: "Millón y medio", dije:

"Bueno, pues dónde firmamos".

Yo, claro, me habían dicho... Claro, fuiste a Granada, a Jaén,

tú hubieras hecho la gira por España.

Y que yo iba: "Un millón, un millón".

¿Sabes qué te compraste con ese primer sueldo o no te acuerdas?

Lo repartí a amigos que eran más yonquis que yo.

(RÍEN)

Porque yo he sido pava para todo, pero allí los que...

Bueno, repartimos. Qué bonito.

Eres más buena... No, soy de repartir,

porque entiendo la vida... Como un compartir.

Sí, Mary. Que si algo entra, sale.

Y solo te dan cuando te va bien,

porque yo, cuando he estado lampando, no te dan un duro.

Te dan cuando te va muy bien.

Ahora, si entra un vestido, sale otro para una amiga.

Las gallinas que entran por las que salen.

-Está muy bien.

Pero tampoco funciona del todo así, ¿eh?

-Hay que dar, hay que dar.

-Sí, pero tampoco recibes en la medida que das, cuidado.

Tenemos aquí un mazo. Tú sí que molas mazo.

¡Ay, molo mazo!

Vamos a jugar a un jueguito.

Este juego es el "Prefieres, prefieres".

Pero le hemos dado un poco la vuelta.

Os voy a poner como dos opciones, ¿vale?

Como sois tres, cada uno que diga la que sea,

y como sois tres, siempre gana uno.

Se va a llamar "¿Qué es peor? ¿Qué es peor?".

¿Vale? Sí.

Yo voy a ir leyendo situaciones

y me tenéis que decir cuál es la peor.

La peor. ¿Vale?

Vale.

Primeras veces que, a priori, no molan nada.

-Vale. Vamos a ver.

Primera vez que te ves una cana

o primera vez que te hacen una cobra.

Primera vez que te hacen una cobra es mucho peor.

-Cobra, sí. ¿Cobra?

-Yo, la cana. La cana.

Gana cobra.

Primera que te hacen una cobra o primera vez que tienes resaca.

Primera vez que te hacen una cobra.

Cobra. -Resaca.

La resaca, claro. -Resaca.

Que la tuya fue... -Yo me cagué encima.

Él se cagó encima, claro. Resaca.

Resaca.

Primera vez que tienes resaca

o la primera vez que te hacen una PCR.

¡Uh! Resaca.

-Resaca. -Resaca.

¿Peor la resaca? Peor la resaca.

La resaca está intratable.

Primera vez que tienes una resaca

o primera vez que tienes un suspenso.

Primera vez que tienes un suspenso es muerte negra.

-No, no, suspenso. ¿Muerte negra?

-Suspenso. Teníais unos padres agüita, ¿eh?

Bien, un suspenso.

Primera vez que te suspenden

o primera vez que le das a enviar a una persona equivocada.

¡Persona equivocada!

-¡Persona equivocada! -Persona equivocada.

-Huy, qué miedo te entra.

-Mandar un mensaje a persona equivocada...

-Perdona, un miedo que te cagas. -Es que yo la he cagado ahora mismo.

Le dejé un audio a un director de cine que fue muerte negra.

-Y yo.

-O sea que persona equivocada.

Enviar audios cuando no... Te quiero.

Primera vez que le das a enviar a una persona equivocada

o primera vez que haces una mudanza.

Mudanza.

-Mudanza. ¿Mudanza es lo peor?

-Persona equivocada, pero... ¿Persona equivocada?

-Mudanza gana, porque acabo de hacer una y...

Es una muerte a pellizcos eso. Es una muerte.

Bien, la mudanza.

La primera vez que haces una mudanza

o la primera vez que te llaman señor o señora.

El nene este me ha llamado señora y digo:

"A mí no me llames señora". Pero no ha sido la primera vez.

-La primera vez que te llaman señor. ¿Ya te han llamado señor?

Boris Izaguirre. Qué hijo puta.

Aquí lo tuvimos la semana pasada al señor.

Pues dile que es un cabronazo.

Tú señora, señor. -Señora, sí.

Pero señora da... ¿No?

¿Señora, qué?

-Mudanza, porque esto de la señora, estoy en una semana rara. Mudanza.

Si estás en una semana rara, gana igualmente señor o señora.

Primera vez que te llaman señor o señora

o primera vez que vives un coitus interruptus, por lo que sea.

Madre mía de mi vida, el coitus interruptus.

Eso es lo peor, ¿verdad?

Yo me caí por la escalera del Santo Mauro,

que iba a pegar un coito con el Jeremy Irons...

¿Tú pegas coitos?

Yo pego coitos. Los pegas.

Los pego en la pared o donde puedo, pero si puedo aquí, los pego aquí.

Pero hay veces que no se pegan aquí porque no llegan.

Momento Jeremy Irons.

Momento Jeremy Irons y fue antes del coito.

Entonces, coitos.

Es que coitos interruptus con Jeremy Irons...

-Coitos interruptus, pregunta cateta, ¿vale?

Que siempre me he liado.

Es cuando hay muchos o cuando no hay ninguno.

Cuando estás en mitad de eso y se te...

-Y te dicen: "Me bajo de aquí para ir a otro lado".

-Sí.

Cuando la persona tiene eyaculación precoz.

No, no tiene por qué.

Que estés en una habitación y que entre tu madre:

"¿Qué estáis haciendo?". (LOLES) Bueno, sí.

Y que tengas que descorchar. -Coitos interruptus.

Coitos interruptus, coitos interruptus...

(LOLES) Y la eyaculación precoz también.

Pero de eso hablaremos otro día.

Primera vez que vives un coitos interruptus

o primera vez que te multan.

-Va, las multas me la bufan. ¿Te la bufan?

-Multa... Me dan rabia las multas.

-Coitos, coitos. Igualmente hay dos coitianas.

-No conduces, Mary.

Coitos interruptus o no llegas a tiempo al cuarto de baño.

Resaca.

(RÍEN)

-Resaca, resaca. ¿Resaca?

-Resaca. Tú también la del baño.

-Es que nunca me ha pasado.

Primera vez que no llegas al baño

o la primera vez que compras preservativos.

Esa vergüencita, ese pudor. ¿Os acordáis?

No, porque yo pedía siempre pastilla Juanola y luego pedía...

Y guiñabas el ojo.

-Preservativos.

-Me acuerdo que me fui hasta Viladecans, a otro pueblo,

para que la de la farmacia no tal,

porque un pueblo es lugar pequeño, infierno grande.

Comprar preservativos es una fatiga.

-Para mí es peor resaca. Resaca. ¿Y para ti?

-Yo también, resaca. Resaca, bien.

Seguimos con llegar tarde al baño.

¿Es peor no llegar a tiempo al baño o la primera que hiciste

aguas mayores en casa de tu pareja?

Eso es muerte negra. -Eso es muerte negra.

Eso es muerte negra. -Muerte negra.

-Eso es muerte negra.

Yo lo pasé muy mal la primera vez.

Esas habitaciones de hotel, con esos baños que hay así...

Llegas a la habitación y hay un cristal.

Y no hay una puerta. Y no hay una puerta.

Y no hay una puerta. -No hay puerta y dices:

"Pero ¿qué voy a hacer? A comérmelo todo".

"Yo, aquí, no hago nada". ¿Cómo no vas a hacer nada?

No, yo me lo llevo.

-Si tú eres tendente a tripita,

que yo nunca he sido de panza plana, que es mi sueño.

Yo siempre he tenido aquí forma. -Yo también.

-Si tú tu poquito de no hacer las cositas en tu día y tal...

Está clarísimo de tener ganas de "hola, ¿qué tal?"

en casa de tu pareja.

Tener ganas de "hola, ¿qué tal?" en casa de tu pareja

o primera vez que usas expresiones de tus padres.

Empiezas a hablar como una madre o un padre.

A mí la esta, la pareja. La de la pareja.

-Expresiones de tus padres.

Lo de usar palabras de cómo está el tiempo y todo eso.

Efectivamente.

-La de mis padres: "¿Y qué te han dicho?".

Y eso da mucho coraje. Mucho.

¿Qué me tendrán a mí que decir?

Gana la de expresiones de tus padres.

Primera vez que usas expresiones de tus padres

o primera vez que cenas con tus suegros.

-No, es bien con los suegros. -Yo no he tenido suegros.

Suegros bien. Yo nunca he tenido suegros.

-Yo suegros enteros no he tenido.

Primera vez que usas expresiones de tus padres

o primera vez que pillas a tus padres haciéndolo.

Ah, bueno, yo estoy sí. -Yo no.

-Qué psicoanalítica esa, ¿no?

Qué Jodorowsky, ¿no? Qué "Jodorowska".

-Mi padre no hacía nada si yo estaba en casa.

Por eso me mandaron a vivir a casa de mi abuela.

-Yo sí, pero a mí me encantó pillarlos.

Me quedé un rato mirando, digo: "¡Oh!".

"Oh, qué alegría".

-Yo descubrí que me llevaban tanto el cine para eso.

Ah, o sea, no habéis vivido eso. No.

-Yo sí. Ah, tú sí.

-Yo no, pero he vivido con mis abuelos

desde los 3 meses hasta los 17 años.

Mis abuelos tuvieron 14 hijos y yo oía unas risas cada noche...

Peor me lo pones.

Primera vez que pillas a tus padres haciéndolo o...

¿Ya hemos terminado? -¿Era esa la peor?

Es lo peor, pillar a tus padres o a tus abuelos haciéndolo.

(LOLES) A mis padres haciéndolo, pero a mí me pareció maravilloso.

Me pareció maravilloso, me pareció muy bien.

Oye, ¿cuándo fue...?

Vamos a entrar... Perdonadme. ¿Entramos en sexo?

No, no, salimos de sexo. Ah, salimos.

La primera vez que os rompieron el corazón.

Ah, pensaba que era...

-O sea, ha habido un momento,

ha habido un momento, no sé qué decir,

noche de fiesta, de tal.

Pensaba...

Se me ha ido la cabeza, tú lo has notado.

Hasta que no he dicho "corazón".

"La primera vez que te rompieron...".

-¿El qué?

No, el corazón.

Por favor, esto es Dani Rovira.

Que te rompieron el corazón. -La primera vez.

-El mismo que me comió la boca en esa moto.

A mí me lo parten todo el rato. ¿Todo el rato?

Pero ¿porque estás todo el rato abriéndote a nuevas experiencias?

No, yo no soy de mucha experiencia. Soy muy conservadorilla.

Soy muy sota, caballo y rey.

No he tenido yo suerte en algunas cosas.

Me estás dando una lastimica.

Pues no, porque esto es de humor.

Cuenta tú lo tuyo, Mary.

-Yo es que también soy muy amoroso. Somos de historias de amor.

-Es que has traído a la Secun y yo,

que somos muy de enamorarnos, muy de tal.

-Y yo.

-Secun ha tenido muchísima suerte,

muchísima suerte en la vida para algunas cosas.

-A la segunda. -Da igual, pero mucha suerte.

Y yo, mi corazón, pues yo qué sé, Loctite.

-Yo también, yo he sido de enamorarme.

Y nunca, nunca, nunca he sido correspondida.

¿Nunca jamás? -¿No?

-No, casi nunca.

Ya de mayor, porque ya me empeñaba, pero...

de así, de jovencita, que me enamoré como a los seis o siete años,

yo me he enamorado enseguida que he tenido visión.

En cuanto he visto, me he enamorado del chico,

del niño que nunca me ha querido.

El que más me ha pegado, el que más me ha insultado,

el que me empujaba...

Y yo ahí, colgada. -¡Huy!

-Y entonces, ¿qué quieres? -Eso no.

-Yo sí.

Hay que ver lo profesionales y lo buena gente que sois ahora.

Ahora sí. Lo digo por...

-Por levantar esto. -Por levantar el ánimo, ¿no?

-Oye, Dani, ¿a ti te echan cuenta todas las muchachas?

¿Que si me echan cuenta? Las muchachas.

¿Que se fijen en mí? Sí.

¿Has tenido éxito siempre? Supongo que sí. Unas sí, otras no.

Yo creo que un poco la media, más o menos.

Lo que pasa que yo he sido resultón porque he sido muy gracioso.

-Claro.

Yo también he sido muy graciosa

y solo me querían para animar la fiesta.

Pues sería el acento andaluz.

Oye, tenemos otro invitado o invitada.

Lo que pasa es que hemos querido hacer una especie de experimento

y queremos hacer un juego con vosotros.

Os tengo que pedir a los tres,

porque es un invitado o invitada sorpresa.

Ah. Nadie sabe quién es.

Lo vamos a traer, pero antes de que llegue...

-¿Tenemos que cerrar los ojos?

Os vamos a traer una gafitas. -¿En serio?

Y vais a hacerle... -¡Me encantan las sorpresas!

Que entre Sara, por favor.

(LOLES) ¡Ay, ay!

¿Queréis elegir el color? ¿El azul?

-A mí me da igual. ¿Verde, rosa o azul?

Que cada uno coja unas gafas.

Se lo estás poniendo del otro lado. -Claro, digo: "No veo nada".

Las veía todas negras. -¿Cuál quieres?

-El rosa me gusta mucho. Esta y esta, venga.

-Gracias. El tiempo es oro.

Y la bandeja, ya está.

Y nosotros: "¿Cuál quieres?". -Yo lo veía negro todo.

Sentaos, por favor.

Hacedme lo que queráis.

Pero hacedme lo que queráis. Te voy a sentar, Loles.

Ah, vale. Ahí, no te preocupes.

-Dani, no te veo.

Yo creo que no veis nada, ¿verdad?

-No, no vemos nada. No veis nada.

Vale. No veis nada.

-Yo tengo los ojos cerrados también.

Es que Candela es del "método", de verdad.

Yo voy a ir a una de las salidas de plató

y me voy a traer al invitado o invitada.

Y si ahora es alguien, yo qué sé, por ejemplo, un truño para alguien.

-¿Y si no nos gusta? -¿Viene alguien de verdad?

Y si me abuela tuviera ruedas, sería una bicicleta.

Siéntate.

Ahora se van y se acaba el programa. ¿Te imaginas?

-Ahora habrá que... No lo sé, no lo capto.

No, tienen que venir todavía los Morancos.

-¿Tenemos que adivinar? Voy a traerlo.

¿Tenemos que adivinar quién es?

Seguid hablando, que me tenéis harto.

(LOLES) ¿Tenemos que adivinar? ¿Qué ha dicho?

Voy a ir entrando

con el invitado o la invitada sorpresa.

(Aplausos)

Parece que por el...

Y te cojo de la mano como si tú estuvieras ciega también, o ciego.

Siéntate en el sofá.

(LOLES) ¿Está en el sofá? Siéntate en la parte más alejada

de Candela, ¿vale?

Tenemos aquí a esta persona. -¿No podemos tocarle?

No, por ahora no.

-Pero ¿hablará o qué? Ay, aquí. Perdona.

Perdona, si es que...

-¿No podemos tocarle o tocarla? Por ahora, no.

-¿No? Por ahora no.

¿Entonces? Aunque la persona me dice que sí.

Ah. Pero porque está zumbada.

Tenéis que ir haciéndole preguntas de uno en uno.

-Es un chico.

Espera. Es un chico.

Candela, de verdad.

Huele a hombre.

Tenéis que hacer preguntas que puedan ser contestadas con sí o no.

Ella lo va a decir con la cabeza. Has dicho: "Ella".

La persona. Ah, vale.

Es que estáis siempre a pillar, de verdad.

-¿Hacemos una pregunta cada uno o todos a la vez?

Empieza tú, Loles. Todos a la vez no se entiende.

¿Eres un hombre o una mujer?

Que tenga que responder sí o no.

¿Eres mujer?

Dice que sí.

-¡Ay! -Es mujer.

-Como sea Pilar Castro, me quito la malla.

O sea, hago así, os lo prometo, y me quedo en body.

-Hacedle una pregunta.

Secun. -¿Eres artista?

¿Eres artista?

Sí, sí, es modesta y ha tardado en...

-O sea, es que mira, es que estoy...

Que te sientes.

¿Es rubia?

¿Es rubia? No, no.

¿No es rubia? Dice que no, nada.

-No es nada rubia. Nada de nada.

Es morena, ¿no? -Es morena.

-¿Eres flamenca?

¿Eres flamenca?

(LOLES) ¿Qué dice?

Dice que... Ha puesto una cara como circunspecta.

No, no.

-A ver, un momento, un momento. A su manera.

A ver.

¿Eres actriz?

Sí, es actriz. ¡Ay!

-¿Es artista? Es artista.

-Sí, lo ha dicho antes. -¡Un momento!

-¿Eres actriz emergente?

¿Emergente? -¿Qué quiere decir emergente?

¿Que se mete en la lavadora? -Que está ahora despuntando.

No, no.

-Pero ¿qué tontería es esa?

-Son palabras cultas, que este programa lo necesita.

Ya lleva tiempo. Lleva tiempo, vale.

-A ver, un momento.

-¿Eres...? -Oye, no me dejáis preguntar.

-Pregunta, Candela. Si solo dices: "Un momento".

-Perdona, solo digo: "Un momento".

¿Hemos trabajado juntas?

No, y pone cara de pena, como diciendo: "Ya me hubiera gustado".

No. -¿Y conmigo?

¿Y con Loles?

¿Conmigo?

Hace así como sí que no, así como que podría ser.

-Que podría ser.

(CANDELA) Qué cosa más extraña. ¿Eres mi amiga?

-¿Eres amiga mía o de alguno de aquí?

De vista.

-¿Cómo que eres mi amiga de vista? ¿Qué es eso?

-¿Del barrio? De vista, no de Lista.

Secun, ¿puedes hacer la pregunta otra vez?

¿Eres amiga mía o de alguno de aquí?

Tuya, sí. ¿Amiga mía?

Sí. ¿Amiga mía?

¡Sí! De Alejandro Sanz. # -Amiga mía. #

-¿Te gusta la "tuñina" en lata?

(LOLES) ¿El qué? Dice que sí.

-La "tuñina" en lata. Dice que sí.

Un par de preguntas y pasamos a otro nivel.

-A ver, una actriz amiga mía que le gusta la "tuñina" en lata.

Me encanta tu cara con esas gafas. -Y que huele a hombre.

-Vale. -Y que huele a hombre.

¿Cómo que huele a hombre?

-Pero ¿es amiga mía de que nos vamos a tomar algo, por ahí de fiesta?

¿De la vida?

-¡No será Marina! No, no, no.

¡No será Marina! No, no, no.

No es Marina. (LOLES) ¿No es Marina?

Me dice: "Candela va perdidísima".

Dos últimas preguntas y pasamos a otro nivel de averiguación.

-¿Qué quieres que le preguntemos?

¿Tipo qué cosas? Yo qué sé.

-A ver, qué le podemos preguntar. Vamos a hacer una cosa.

La siguiente.

(CARRASPEA)

Secun, tú vas a poder... -Tocarla.

tocarle una parte del cuerpo.

(CANDELA) ¿Qué parte? La que Secun quiera.

Vale. A mí me ha dicho...

Vale.

Que venga ella mejor.

¿Y olerla? ¿Eh?

Olerla le va a tocar a otra persona.

Vale. (AMBAS) A mí.

-Le he olido a macho. Tócale una parte.

-A ver. -He olido...

-¿Perdona? ¿Se puede esto en "La noche D"?

No es que se pueda, es que lo has hecho ya.

(CANDELA) ¿Qué le has hecho? -Yo he hecho así y ha venido aquí.

Le ha tocado el codo y lo tiene inflamado.

(LOLES) ¿Qué le ha tocado? Ya está.

-Pero ¿cómo le vas a tocar el codo? En el codo no identificas...

Siéntate, no vayas a confundirte a tu edad.

-¿Y lo tiene inflamado el codo?

Tú, Loles, ponte de pie. Sí.

Vas a poder olerla.

Olerla.

-¿Va sexy, Secun? -Hombre, le he tocado un pecho.

-Pero ¿pecho, pecho? -Sí.

-¿Es grueso?

-Es... -¿Es pechugona?

-Sí.

-Sí. ¡Uh! Ya está.

Venga, fuera. Tiene mucha teta.

Tiene dos. Está buenísima.

-Tiene mucho pecho, pero no he rozado pezón.

Candela, a ti te va a decir una frase solo.

Una frase, una palabrita, un algo, al oído.

(LOLES) ¿Al oído? Sí.

Uh...

Miauuu... -Oh.

Ya está. Te ha maullado.

-Pero la he notado con voz grave. Hombre, claro.

¿Qué pasa? ¿No puedo tocar?

O sea...

O sea...

Es que se nos está poniendo cachonda la invitada.

-Yo le he tocado las tetas. Está buenísima, está muy bien.

¿Tenéis alguna...?

Puedes decir una frase, por ejemplo, querida invitada.

Puede decir una frase.

Tiene dedo como de María Patiño. -A ver.

-Es como de dedito corto, ¿no?

Tiene la manita muy pequeñita.

Di una frase, querida invitada. Di algo, saluda a la gente.

Estoy tan contenta de estar... -¡Ay!

-(GRITA) -¡No me lo creo!

Ya os podéis quitar... ¡No me lo creo!

¡Yolanda Ramos!

(LOLES GRITA)

(LOLES) ¡No me lo creo!

(GRITAN Y RÍEN)

¡Qué guapa!

-¡Qué contenta! ¡Mira el otro!

(CANDELA) Qué guapa estás. -Vosotros sí que estáis guapos.

"Huele a hombre", me moría de risa.

-Yo digo: "Esas tetas me suenan". -Es un perfume como de macho.

-A mí también, pero digo... -Hueles a macho.

-Estáis guapísimos los tres.

-Levántate, lúcete, que te vean estos maricas.

-Si te hubiera olido, al momento. -Mira los zapatos y todo, gorda.

Enséñalo todo.

-Os he venido a ver. Claro, ha venido a veros.

Ay, cariño.

Esto sí que es un sueño. -Qué maravilla.

-Secun, lo siento, no te llamo nunca, tío.

-Y vienes a decírselo ahora.

Qué guapa estás, gorda. -¿De verdad?

-Pero te lo digo. -Guapísima.

Está guapísima.

-El look, todo.

O sea, por favor, hazle un de todo de los zapatinos.

-¿De verdad?

-Ay, qué risa, Yolanda, por favor.

-Me hizo mucha ilusión, os lo juro,

cuando me dijeron que estabais vosotros. Digo: "Voy".

Bueno, también hubiera venido, la verdad.

-Si no, no serías Yolanda. ¡Brava!

Te dijeron: "Vas a ir a un sitio que te van a tocar los pechos".

-Eso, dije: "Voy, voy".

-Porque él no me ha dejado, pero te quería tocar más.

Yolanda, muchas gracias por venir.

Ellos ya están bastante preguntaditos.

Pero ¿se va?

No, no. Ah.

Pero no le he dicho oficialmente:

"Me alegro de verte. Gracias por venir".

Gracias a vosotros.

Esto va de las primeras veces. Sí.

Entonces, ¿cuáles fueron tus primeros trabajos artísticos?

¡Uh!

¿Artísticos?

Hombre, si nos quieres contar antes, si tuviste alguna...

Yo qué sé, en una tienda de pan.

No, representante de extintores. ¿Cómo?

Representante de extintores.

De extintores. Se está perdiendo, ¿eh?

No, de verdad.

No era artístico, pero digo: "Tengo que trabajar en algo".

Como comercial, ¿no? Comercial, eso, mejor.

Y además, engañando.

Teníamos que decir: "La Generalitat...".

"Señora, ¿tiene extintor?". La gente: "No".

Digo: "¿Cómo que no?". Y: "No".

Y yo: "Pues la Generalitat, si no tiene extintor, le cae un puro".

Entonces, me compraban uno.

¿Tu primer curro artístico fue en El Molino?

No, mi primer curro artístico fue en Palma de Mallorca,

que me vio un señor...

Ahora se me ha olvidado.

-¡Oh! -¡No!

Yo me apunté a clases de sevillanas, era camarera.

Me vio un señor y dijo: "Yo tengo un grupo de baile

que va por los hoteles. Vente conmigo".

"Que tengo a dos chicas más, y por los hoteles".

Y decían: "Hoy, baile mejicano".

Y ahí me tenías...

(TARAREA)

Y luego, con alemanes.

(TARAREA)

Te tiraban un zapato... Lo típico.

Lo típico.

Pero El Molino fue un poco tu escuela.

Sí, El Molino. Donde te breaste.

-Primero estuviste en La Cubana. -No.

-Ah, ¿no?

-Eso fue luego. -Ah, luego.

-Yo fui al Molino, y no me cogieron porque era más alta que el resto.

Digo: "¿No es al revés? ¿Eres más alta, luces más?".

-Sí.

Perdona, mucha gente no sabrá lo que es El Molino

porque no vive en Barcelona o no tiene la edad.

El Molino es una sala mítica de Barcelona, ¿no?

Pero El Molino lo conocía todo el mundo.

Os voy a separar, como en clase.

-Exacto.

El Molino era el cabaret, tú lo conoces perfectamente.

El cabaret donde hacíamos variedades.

Había de todo allí. Pero literalmente, de todo, ¿sabes?

-Music hall, de todo.

Yo estaba en el Arnau, enfrente.

-Ah, es verdad. Pero el Arnau ya era más...

-Más fino. -Más fino.

Y estaba Loles.

Nosotros éramos, que no se enfade la gente del Molino,

éramos las bestias. -Sí.

-Era una cosa... No había filtro allí.

No había filtro.

Y aprendías muchísimo. -Todo.

-Porque ahí sí que te tiraban un tacón.

Alguna cosilla que nos puedas contar.

Estaba un día bailando de espaldas, me giro y me veo un tío,

extranjero, un representante de algo.

De extintores. Aquí.

(TARAREA)

-Era muy fuerte. -Digo: "¿Esto qué es?".

Y el regidor... (SILBA)

Me han dicho que nos cuentes no sé qué historia de que estabas

en un baño, en un camerino, y encontraste una dentadura.

Ay, sí, sí. Un puente.

Fui al baño, allí...

Vamos al baño, fumábamos en aquel entonces y digo:

"¿Esto qué es?".

Donde el papel de váter, encima, apoyada una dentadura.

Como un puente con unos dientes. -¡Ay!

(CANDELA) Qué lástima.

-Digo: "¿Esto qué mierda es?".

Y de repente, el chaval más guapo, que estaba casado con una brasileña

y él era brasileño también,

el chaval más guapo, estoy diciendo yo:

"Hay una dentadura en el baño".

"¿De quién será?".

Y pasa...

Digo: "¿En serio? ¿Del Paolo?

¿Del guapete? Del guapo.

"Solamente puentes, porque tengo aquí...", nos decía.

Nos meábamos.

Que no me critiquen, pero es que era así.

Es que eso era lo bonito del Molino para mí.

Como aquí no caben todos los artistas que nos gustaría,

pues a Pepe Viyuela, que todos lo conocéis,

en este programa se ha hecho reportero,

se ha hecho periodista, empieza a investigar

y se ha hecho sus "Documentos PV".

Y le ha hecho una entrevista bastante bonita

a una de las grandes, a María Galiana. Lo vemos.

(LOLES) Ay, sí, María.

Es la primera vez que voy a entrevistar a una actriz

que se ha enfrentado a multitud de primeras veces.

Hoy, conoceremos mejor a la gran María Galiana.

Hola, María. Muy buenas, pepe.

¿Cómo está usted?

¿Así, así, así?

Vamos a saludarnos en plan japonés, que es más fino.

Estoy muy contento de estar aquí, en un teatro,

precisamente por eso, porque vas a hacer dentro de poco

una función que se titula "El abrazo".

Cuando te subes al escenario,

¿sigues teniendo los nervios de cuando se empieza?

Es que yo no he tenido nunca nervios.

¿En serio?

Me gusta tanto que la gente me vea, Ajá.

que supero todos los miedos posibles.

¿Hay alguna primera vez en tu vida que te gustaría volver a repetir?

Me molestó muchísimo por ejemplo...

cualquiera que me oiga,

ser la protagonista de mi boda.

¿En serio? Sí, sí, sí.

"A ver si se acaba esto ya".

Vamos, sin exagerarte, mi noche de bodas

fue una cosa que yo...

cuando me desperté

en medio de aquel follón, de qué había pasado,

de no sé qué, no sé cuántos, yo por supuesto era virgen, total

y digo: "Ay, Rafael", mi marido,

"¿qué ha pasado?".

Dice: "No te preocupes, ya ha pasado todo".

Para mí fue mucho más emocionante la primera vez que hicimos manitas.

Ah, qué bonito. Sí.

En un banco,

por la noche.

Esa emoción...

esa emoción no se me olvida.

Qué bonito.

Y es que esas emociones se están perdiendo.

Hablando de otras primeras veces,

por ejemplo, ¿te acuerdas de tu primer parto?

Me acuerdo de todos,

pero algunos de ellos son anecdóticos.

¿En qué sentido? Se me ha caído un niño al suelo.

¿Cómo que se te cayó al suelo?

Bueno, pues mira, yo llegué,

me senté en ese sillón que está en la habitación

que es relativamente bajito,

mi marido iba camino de la recepción de la clínica

para avisar de que viniera un médico inmediatamente a reconocerme

y entonces, mi marido por el pasillo y hace el niño ¡yum!

y se me resbala como si fuera un pescado.

Mi marido por el pasillo oye: "¡Guaaa, guaaa!"

y dice: "¡Ay, ay, que ha nacido, que ha nacido!".

Mi marido fumaba... fumaba liándolo

y se ponía el cigarro aquí y llevaba eso,

vuelve corriendo antes,

coge al niño del suelo

y me lo pone aquí y el niño todo lleno de tabaco.

Y bueno.

Y luego, cuando empezaste con tu trabajo como profesora,

¿recuerdas el primer día de tu entrada a clase?

Pues sí.

¿Estabas muy nerviosa o tampoco?

No, no, en absoluto.

No porque mis alumnos han sido siempre mis amigos.

Una curiosidad que tengo, porque en los institutos,

normalmente, los alumnos ponen motes a los profesores.

Ah, sí, yo era la foca.

¿Tú eras la foca?

La foca, la foca

porque en Dos Hermanas, teníamos de alumnos

a los que luego fueron No me pises que llevo chanclas.

¡Ah!

Hicieron en el salón de actos del instituto,

en un teatrito que teníamos,

y entonces cuando dijeron: # La foca no sé qué... #

y ya deduje que la foca era yo claro

porque yo estaba...

Siempre he estado gorda, ahora estoy menos.

Ah, era por eso. Probablemente.

Y luego, cuando te dieron un Goya, que todavía estabas trabajando.

Yo el lunes me fui al instituto.

Me preguntaban: "Oye, pero ¿tú sales en el cine?".

Pues sí, yo salgo, vamos, he hecho una película.

"¿Y tú sales en el cine con ese glamur?".

Esa pinta mía, me tendrías que ver.

Y ese primer Goya que te dieron, porque vendrán más,

¿qué te provocó a ti?

No me van a dar más.

Calla, calla, que sí.

No porque el cine a los viejos ya no nos quiere.

Mira, Pepe, yo desde que me dieron el Goya,

gracias a Dios, nunca me lo he creído,

que eso es muy importante

porque tal como me lo han dado a mí,

se los han dado a actores que son infames de malos.

Así, como suena. Así lo dices.

Sin ánimo de señalar. (RÍE)

Pero algún Goya han dado que he dicho:

"Como le den el Goya a este me borro de la Academia".

Después no me he borrado, pero por inercia,

por no ir a decir que me borren. Ya.

María, ¿a qué edad te estrenaste tú como actriz?

Como profesional, fue "Pasodoble",

que es una película de García Sánchez.

Qué bueno. Eso fue el año 88.

O sea que yo tenía ya 53

porque yo esto del gusanillo de la interpretación

lo he tenido siempre, pero no como algo frustrante,

sino como alguien que sabe que tiene un don,

que yo creo que tengo un don

y lo digo tranquilamente. Ajá.

En una función,

que fue la primera vez que yo ante el público actué,

era muy chica, yo tendría 10 o 12 años

y yo me moría. Sí.

Y me estaba muriendo

y en primera fila, estaba la portera del colegio

la señora Pepa

y yo veía a la señora Pepa llora que te llora, llora que te llora

y yo pensé: "María, qué buena debes de ser".

Esa fue mi primera vez,

la primera vez que yo me recuerdo como actriz.

pero ahora me estoy acordando de una primera vez que me encantó,

conducir un coche.

(RÍE)

Me encanta.

Qué bueno. Sigo conduciendo.

Pero es que esto demuestra, María,

que eres una mujer valiente, rompedora

porque en los años 60... Soy bastante valiente.

¿Y de dónde crees que te viene ese valor?

Las mujeres de mi familia son así.

Mi madre y mi padre sobre todo también

tenían muy claro que yo debía de estudiar

porque mi madre era una persona que decía:

"Tú tienes que saber ganarte la vida porque es la única manera

de que hagas de tu vida lo que tú quieras"

y eso me lo inculcó.

¿Y qué consejo le darías a la María Galiana de 20 años?

Que fuera mucho más liberal de conducta me refiero.

Yo he sido como la mayoría de las mujeres de mi generación

una reprimida de tomo y lomo.

María, pues muchísimas gracias por contarme tus primeras veces.

De nada. Ha sido un placer.

Me gustaría darte un abrazo, pero lo hacemos así, lo simulamos

como en el teatro. A ver si se acaba esto ya.

A ver si se acaba.

Y se va el bicho ya lejano.

Es nuestra primera pandemia.

A ver si es la última.

Espero.

(Aplausos)

He hecho así por... -Ya, ya, ya lo sé.

Bueno, maravillosa como siempre María Galiana.

Maravilla. -Maravilla.

Bueno, ya estamos todos, ya estamos todos.

(RÍE)

Ya estamos todos. ¡Me fallan los poderes!

(RÍE) Mira la loca, mira la loca.

(RÍE)

(Truenos)

¿Qué queréis que os diga?

¡Así es que bienvenidas a "Perdón por la pregunta"!

(Risas)

Con mis poderes, vais a notar que vais para la mesa.

¡Lo voy notando, lo voy notando! ¡Mira, mira, mira!

Mira cómo lo noto.

Mira, mira, mira los poderes.

Tanto no peso.

Esta mesa más para acá que si no, quedo yo bajita.

A ver.

Ten cuidado, no te vaya a pillar los pies.

Me fallan los poderes. -Poderes.

Aquí hay un taco de preguntas. Sí.

Prestad atención, solo voy a explicar una vez

y a ver si sois capaces de entenderlo.

¿Las preguntas? "There is a taco here".

Sí. Este taco va a rodar

con poderes, le va a tocar a alguien enfrente.

¡Ah! Vale. Va a coger una carta, ¿vale?

Hay una pregunta incómoda dentro de la carta.

Vale.

A la que le toque o al que le toque

va a coger la carta, va a leer en alto.

Sí.

Y le va a pasar para que responda la persona que quiera.

Ah, vale. -Ah, vale.

¿Estáis preparadas? Sí, sí.

Sí. ¿Seguras?

¿Fina? Segura, segura.

¿Tena Lady?

Sí, cariño.

Pues prepararse porque ya veréis, con los poderes se mueve la mesa.

A ver. Dale a la mesa.

Dale. Ah.

¿Veis, veis, veis? Que se mueve lo de la mesa.

Se mueve sola. ¿No lo estás viendo?

Los poderes son los que deciden. -¡Lo veo, lo veo, lo veo!

¡Secun! ¡Se ha parado!

¿Que habéis hecho? ¡Se ha parado, Secun!

Qué habéis hecho dice. De la Rosa.

# Los poderes del pino.

# Los poderes. #

Esta no la tienes que responder, solo la lees.

¡Silencio! Lee la pregunta, Secun. La leo.

-No puedo con el Secun.

Venga, ¿a quién se la paso?

Léela en voz alto. Léela en voz alto, maricón.

¿Hay algún...?

¿Os ha hecho gracia lo de lo en alto?

Venga, Mari Güija.

¿Hay alguna pareja que hayas tenido...?

¿Hay alguna pareja que hayas tenido

que al verla desnuda por primera vez pensaste "qué decepción"?

"Have yo ever seen a pareja?". Desarrolla el tema.

¿A quién se la pasas? A Candela.

¡No! Candela.

Candela.

-Estabas enfrente mirando.

Nunca me ha pasado.

Venga, no, no.

¿A quién has visto en bolas

que has dicho: "Si lo sé, no vengo"?

¿Quién?

No me ha pasado, he visto a poca gente...

En el...

¿Tú crees que me ha pasado?

-No sé.

-A ver, espérate, me puede ayudar Secun.

Que yo lo viera la primera vez y dijera...

Mmm. ¿No?

A lo mejor estaba Secun.

No. -Si se lo estoy preguntando yo.

No porque luego había sorpresa.

Igual el cuerpo no sé cuántos, pero decías: "Oye, pues ni tan mal".

Muy bien, le ha dado la vuelta a la historia.

Bien. La siguiente pregunta la hace...

Ahora la siguiente pregunta la hace Candela.

Silencio. "Attention, please, PlayStation".

A ver qué dice.

¿Qué no has probado todavía

y no te gustaría morir sin probarlo?

¿A quién? Yolanda.

¡Uh!

¡Uy, Yolanda!

¿De comer?

De lo que... De lo que sea.

Todo se come. No, no, no, de comer no.

De la vida en general. De "jacarandeo".

-De todo. -De "jacarandeo".

De "golosonerío". -Vale.

¿Qué no has probado todavía y no te gustaría morir sin probarlo?

Es que claro... ¡Ostras!

Es que claro, es que... ¿Qué no has probado tú?

Es que qué no he probado yo.

-¿Eres muy de haberlo probado todo?

No, qué va. Para nada.

¿Ah, no?

Te estoy dando la razón. ¡Estas dos son de un grupo!

¡Yo tengo poderes y sé que lo ha probado!

¡Sé todo lo que ha probado Yolanda!

Son otras razas de mujeres. -¿Las setas?

Yolanda.

No, que no son setas.

¿Qué no has probado

y no te gustaría morirte sin probar?

¡Yoli!

¿Qué?

Es que no lo sé, me pasa como a ti,

no tengo nada que diga: "No me muero si no lo pruebo".

¿Qué puede ser?

Esto es... -Un deseo de algún tío o algo.

No te vayas solo por lo oscuro. El marido de alguna amiga

que eso es un tópico. Puede ser algo más blanquito.

Yo el marido de mucha gente sí. ¿Ves?

Vale, yo el marido de mucha gente.

No tengo deseos, no tengo deseos.

-¡Anda! -Me los encuentro por el camino.

Me los voy comiendo.

Y qué suerte que estás cumplida de deseo.

(VOZ AGUDA) ¿A qué persona...?

¿Y esa voz? -Mari Güija.

Me gusta.

¿A qué persona dijiste por primera vez: "No quiero volver a verte"?

¿A quién le pasas la pregunta, Yolanda?

¡Ay!

Ha querido... A Loles, a Loles.

A Loles. -¿A mí?

¿A qué persona dijiste por primera vez: "No quiero volver a verte"?

Es que tengo mogollón, más que en el archivo.

Pero la primera, la primera, Loles. (SECUN) Hija mía.

"Escoltin tots".

Está habiendo en su cerebro una lucha titánica.

¿A quién escoges? El primero. -En el colegio, una niña.

Sí, a la monja. -¡A la monja!

(TODOS) # ¡A la monja! ¡A la monja! ¡A la monja! ¡A la monja! #

Ea, pues venga.

Era sor Cecilia.

Tú imagínate. Sor Cecilia.

# Sor Cecilia.

- # Sor Cecilia.

Por Cecilia. Por Cecilia.

Por Cecilia.

Exacto, sor Cecilia.

Sor Cecilia. ¡Ah!

Venga, dale.

¿Qué cosa has hecho en tu vida

y pensaste: "Una y no más, Santo Tomás"?

¿A quién se la pasas? # Una y no más, Santo Tomás. #

¡Ah!

Porque no quedaban más. Secun de la Rosa.

¿Qué cosa has hecho en tu vida

y pensaste: "Una y no más, Santo Tomás"?

A ver, eh...

Ahí, Secun, venga. -Eh...

Escúchame, ¿eso qué es?

No hagas eso con la tarjeta.

Lo estáis viendo, ¿no?

Hay unas cuantas cosas...

Ya está.

Que...

A ver, niñas.

Dani, es que a ver,

¿qué cosa has hecho en tu vida

y pensaste: "Una y no más, Santo Tomás"?

Hay bastantes cosas que he dicho una y no más, Santo Tomás.

Pues di una. Di una.

Las drogas.

Ah, vale. Muy bien, qué bonito.

-Los cortes de las películas, los cortes finales.

Los cortes finales para ti, no para los productores.

Ea, pues venga, Secun de la Rosa, que hoy viene de rojo.

Ha dicho "las drogas".

Las drogas, pero hay tantas. Era como momento violento.

-Te voy a quitar esto del medio, que soy azafata.

Y nosotras hemos hecho todas así como: "¡Ah!".

Lo he intentado hacer elegante. -Las drogas.

Se te ha notado al hacer así con la carta.

Mira lo que me ha salido, reina de oros.

Imagínate. -¡Ay!

Confiesa, esta es muy difícil,

confiesa el nombre de alguna persona famosa

que te parecía imbécil la primera vez que coincidiste.

¿A quién se la pasas?

A mí no, por favor te lo pido.

A ella todas. (YOLANDA RIENDO) Todas.

A mí no, a mí no.

¿A quién se la pasas?

¿Entráis vosotros? -Sí, entran.

Hoy por primera vez, sí.

Venga. ¡Mari Güija!

¡Vaya por Dios! Eso te pasa por...

¡Se acaba el tiempo!

No, se acaba el tiempo no, vamos de sobra.

Confiesa el nombre de alguna persona famosa...

Te falta brazo. Veo menos que un gato leches.

-¿Te la leo? Eh...

...de alguna persona famosa que te pareciera imbécil

la primera vez que la conociste

y por qué. Y por qué.

Famosa e imbécil, hostia, me ha pasado como a Loles,

hay tantas, ¿no?

(Risas y aplausos)

# Taca, taca, ta.

# Taca, taca, ta.

# Mari Güija. Mari Güija.

# Mari Güija. Mari Güija. - # Mari Güija. #

¡Cristina Medina!

¡Ah!

¡Me pareció imbécil! ¿La conocéis?

¡Es tonta y se piensa que no!

Pues como si esta nos la hubieras preguntado a los dos,

yo hubiera dicho lo mismo.

¡Ah!

¡Ole! ¡Ole!

Ahora me toca preguntar a mí.

# "Sus" vais a cagar. # Ah, venga.

Te has dejado una alhaja. A ver, a ver.

¡Ocho! (SECUN) Era muy comprometida.

Me ahorro la rima porque estamos en La 1.

Cuenta cómo fue la primera vez que te pillaron poniendo los...

# Tatararí.

# Tirirí, titi, tirirí.

# Tirirí, titi, tirirí, titi, tin, tin, tin tin.

# ¡A ti!

# No me han pillado nunca.

# No me han pillado nunca.

# No me han pillado nunca.

# Soy muy lista.

# Soy muy lista. - # Y yo te he ayudado. #

¡Para eso están por debajo de la cama!

¡Gracias y hasta la semana que viene!

¡Un aplauso para Mari Güija!

¡Adiós, querida!

¡Adiós!

La mesa.

¿Te ayudamos, Mary?

Que te vas a llevar la moqueta y todo.

Bueno.

Os lleváis la alfombra. -La alfombra, Mary.

¡Es que la alfombra es de mi madre!

Te estas llevando la alfombra.

Pero entrad, no os preocupéis.

Tenemos regidores que estudiaron dos años de ninja

y no quieren que se les vea, pero no pasa nada si se os ve.

¡Viva "Karate Kid"! ¡Un aplauso!

Volvemos. (SECUN) ¡Adiós, Mari Güija!

¡Adiós! ¡Adiós!

¡Adiós, Mari Güija! -¡Mari Güija!

(SECUN) Dani, es que había preguntas comprometidas

y me daba a las compañeras...

Yolanda, cuéntame cómo fue la primera vez que viste

al que es ahora tu santo marido.

Lo vi y me acordaré toda la vida que me dijo: "Hola".

Pero ¿dónde lo viste, dónde estabas y dónde todo?

En el "Saturday night live". -En el plató estaba.

-En el plató, era técnico. -¡Ay!

Era técnico. Es que no soy tonta, ¿eh?

-Son mis preferidos. -¿A que sí?

Sí. -Me encantan.

Vamos.

Y me dijo: "Hola", dije: "Me gusta".

Con un hola. ¿Solo con un hola?

-Sí, soy superfacilona. -Sí.

(SECUN RÍE)

No es porque fuera un hola... A mí con un "buenos días".

Vi que no tenía razón de decírmelo. Cómo sois de lindos.

No tenía razón. ¿Hola de qué?

Ya le vi a él intención.

Le dijo eso: "Hola de qué". -Hola de qué.

"Yo a ti te gusto".

Os reís, pero es un poco así. -Sí, sí, sí.

Y entonces fui a Secun y le dije:

"Oye, que me he enamorado de un chico

y tú me dijiste que era bisexual".

Yo porque siempre tengo esas fantasías e invenciones.

Candela me conoce.

Él te abrió el abanico de... Todos son bisexuales.

Secun te pone en otras dimensiones que son necesarias también.

Me gustó mucho, digo: "Me gusta aquel"

y dice: "Ese es bisexual".

-Superequivocado. -Es maravilloso.

No.

-Madre mía.

Una cosa llevó a la otra y fíjate.

Y tuve una hija y él vino a ver a la hija.

Pero ¿por qué...?

Fue bonito porque fue realmente de verdad

un cambio en mi vida brutal.

Qué bonito. -Doce años.

Doce años.

Hay que decir, o sea, cómo le mira su pareja a Yolanda,

o sea... -Sé perfectamente quién es

y son un sueño de pareja. -Son un sueño de pareja.

-Absolutamente.

Yo es que donde veo amor, no sé cómo decirte.

-Exacto. Esa aplicación la tienes bajada.

La de ver el amor. Hay mucho, mucho amor.

Hombre, y ese... iba a decir el nombre,

y ese hombre haciendo una fiesta sorpresa de cumpleaños

con esa cara de enamorado. -Lo hace mucha gente.

¿Por qué no puede decir el nombre? Es una cosa preciosa.

Yo qué sé.

-Mario. -Mario.

Sí, yo lo sé.

Tú lo sabes, pues eso, Mario.

- # Cruz de navajas... # -Es muy bonito.

Mario estará en su casa viendo esto y ese hombre es una bendición.

(SECUN) Es la bomba. -Es muy buena persona.

Pues qué suerte, hija. -Y monísimo.

Para llegar él, he tenido que estar con toda España,

también te lo digo. Claro.

Al final, has peinado la zona.

He peinado la zona y ya me iba a ir a otras fronteras y todo.

Sí, ¿no? Pero mira, tuve suerte.

En el último momento, digo: "Mira, putupum".

Como lo del yogur, vuelve a comprar.

Que te toca el premio.

Total.

Ahí tenemos cuatro sillas que vais a ocupar cada uno de vosotros

porque nuestros colaboradores van a hacer un jueguito de impro

porque ellos también son actores y tienen su carrera,

entonces vamos a ver hasta qué punto

ellos están cualificados

para que podáis adivinar qué es lo que ellos quieren que adivinéis.

Jugando se explica, vamos. Es que no le gusta.

No, tú vas a estar sentada.

Ah, yo miro. Solo tienes que adivinar.

Está muy bien porque la vida es todo alegría.

Sí.

Que cada uno se siente en la silla que le plazca, ¿vale?

Yo aquí sin molestar mucho.

La que lleva tacones y la estáis haciendo andar más.

-Venga.

Cada uno de los artistas de nuestro elenco

va a salir de uno en uno,

yo le voy a escribir un concepto, un algo, una cosa,

un objeto, un concepto, lo que sea

y se va a tener que batir el cobre ahí con el mimo

para que lo adivinéis. Vale.

Tendrá 20, 30, 40 segundos aproximadamente

y si vemos que no, tira para atrás

y volverá otro nuevo con otro concepto nuevo.

Vale.

Va a ser una especie de carrusel de Marcel Marseau.

Ah, muy bien, me encanta. ¿De acuerdo? ¿Bien?

¿Estáis con los poros de vuestras neuronas abiertas?

Sí, sí, sí.

Pues recibamos al primer miembro del elenco.

Yo las voy escribiendo por aquí.

Mírala.

(Música instrumental)

Muy bien.

Eh... Marie Kondo, vente pa' acá, anda.

Venga.

A ver.

(Música rock)

¿Qué?

¡Ay! Viento, que te lleva el viento, que se te lleva el viento.

Tempestad.

¡Uy! -Tumbada a la bartola.

La playa, la playa, la playa. -Tsunami.

¡Acertó! Estupendo. Tsunami.

¡Siguiente del elenco!

(Aplausos)

¡Siguiente del elenco!

(Aplausos)

No vale hacer nada que esté fuera de lo que es el tsunami.

Has hecho de bañista, ¿eh?

Solo el objeto. Un árbol, un árbol.

Figura. -Girasol.

¡Sí! -¡Uy!

¡Girasol!

¡Qué maravilla! ¡Siguiente del elenco!

Yo a vosotras no os entiendo.

O sea, yo os digo que la vida es de momentos

y vosotras enseguida lo habéis entendido.

Vomitera.

No.

Lava. -Lava.

No, lava.

Borbotones.

A ver.

¿Esto qué es?

Ola. -Cascada.

¡Cascada! -¡Cascada!

¡Niágara! ¡Bien, bien, bien!

¡Bien, bien!

¿Niágara era? Pero ¡qué maravilla!

Catarata. -¿Qué era?

¿Niágara o cascada?

Una catarata.

Ah, catarata. -Catarata.

La catarata en el ojo también está.

Catarata de aquí.

Haces así y digo catarata. -¡Oruga! ¡Oruga!

¿Oruga?

¡Ay! Un gusano de luz.

¡Lombriz!

¡Lombriz!

¡Un ciempiés!

¡Capullo! ¡Capullo que se hace mariposa!

¡Cambio! ¡Cambio!

¿Cambio? ¡Siguiente!

(LOLES) ¿Qué era? (YOLANDA RIENDO) Capullo.

-¿Qué era?

A ver, a ver.

¡Tortuga!

¡Caracol! -¡Caracola!

¡Bien! ¡Muy bien!

¡Siguiente!

(Tintineo de campanilla)

¡Siguiente!

(LOLES) No adivino nada. No adivino nada.

¿Otra vez con el pelo?

Coraza.

Implante capilar.

Cristina Rota.

Cristina Broken.

¿Qué has dicho, hogaza?

Eh...

¿Quién es? -¿Quién es?

Eh... Árbol, sauce llorón.

Otra vez. -No, sauce llorón no.

Eh... -Eh...

Eh... -A ver.

Sube para arriba. ¡Suflé! ¡Suflé!

¡Fuera, fuera! ¡Otro, siguiente!

Jo con el pelo. -Era parecido a suflé, ¿a que sí?

Como que subía. -A ver.

Sauce llorón.

-Sauce llorón.

Buda.

Buda. -¿Buda?

Silencio.

Yoga. -¡Meditación!

Gatito.

Dios, Dios. -Espérate, Mary.

¡Conejo! -¡San Francisco de Asís!

¡Conejo! -¡La criada!

¿La criada? -¡La monja de Loles!

¿El qué?

¿Qué es eso? ¡Pajarito!

Pajarito.

A ver, un momento, está arriba y baja cada poquito.

No. ¿Dónde está? -Pajarito.

A ver. -Las manos.

¡Ay, ay, ay, ay! -Las manitos...

¡Yoga! -Solo metes todo el cuerpo.

La menina, la menina.

¡Fuera! ¡Siguiente1

¡Ay, Mary!

-No sabemos qué es.

Él sigue con el mismo. -Vale.

Venga, va. -¡Gusiluz!

¡No! -¡Gusano de seda!

Gusano de seda. -No, no es.

¡Haz otra cosa! ¡Haz otra cosa!

Es que no hay mucho más, Loles, también te lo digo.

No hay mucho más. -Yo te hago esto.

Venga. -Hernia de disco.

Que se mueve. -Mar, mar.

Se mueve para allá. Campana.

¡Campana, campanita! -¡No!

No. -¿Dónde ves una campana?

Así. Hace así.

Mira.

Es que no lo capto, Javi.

¡Ah! Cuando haces flexión, ejercicio.

No. -Que se mueve.

¡Siguiente!

(Tintineo de campanilla)

(Aplausos)

Campana me ha encantado. -A ver.

Palmada. -Caca.

Caquita. -Pedo.

Se me escapa.

No tengo... -Ganas.

No, cuando no puedes hacer caca.

Estreñida. -Estreñida.

Estreñimiento. ¡Bien!

Y la última, última, última.

Estreñida. -Muñequito pa' dentro.

-Cómo entiendes el lenguaje corporal.

(Risas)

-Qué capulla. -¿Qué ha dicho?

Cómo entiendes el lenguaje corporal.

Manejo, manejar.

Solo tienes que hacer lo que te digo.

¡Ay! -¡Ah!

Coche. -¡Luces refractarias!

No, luces de posición. -Las luces encendidas del coche.

¡Los faros del coche! -¿Los faros?

Los faros del camión. -No, ¿cómo es cuando...?

¡Tictac, tictac, tictac! -¡Abba! ¡Abba!

¿Cuando las luces se encienden y se apagan cómo es?

El intermitente. -¡Bien!

¡Exacto! -Es intermitentes.

Por favor. Intermitentes.

Suban todos al escenario. Cuando algo se enciende y se apaga.

-¡Intermitente! -¡Bravo!

(Música instrumental)

¡Bravo! Vamos a hacer un poco la "review".

Vamos a hacer un poco la "review". Ah, vale.

De todo lo que ha pasado.

Por ejemplo, Cristina ha tenido algún acierto.

Soy feliz, me voy a la escuela de mimo.

Muy bien. Perdiendo dinero.

¿Qué ha pasado? Que era una gamba.

Era una gamba.

Es que...

Coraza, coraza, coraza.

Pero una gamba, no te hemos captado...

El movimiento de una gamba es así.

Ya las vemos quietas en el plato.

¡Ah! Vale, claro, no tenía yo el movimiento de la gamba.

Coges así, le haces así y haces...

Eso no se podía haber hecho. -Claro.

Tiene que hacer la gamba. Es complicado.

(LOLES) Hombre, pero ¿por qué?

Tú pones unas normas muy fuertes. Yo soy "corazo".

(Risas)

Lara, tú has tenido algún acierto.

Sí, intemperie y girasol.

¿Intemperie? Y girasol.

Yo no te he puesto intemperie. Perdón.

-Intermitente. -Eso fue lo primero que yo leí.

Intemperie. Perdón, soy sudamericana y rubia.

Pero los sudamericanos saben lo que es un intermitente.

Lo hice bien. Vengo de la escuela de Cristina Broken.

Intermitente y girasol. Intermitente y girasol.

(LOLES) Lo ha adivinado... Tú te has quedado con una.

Sí, me he quedado con esta. ¿Qué era eso?

Que empezaba haciendo así. -Ella lo ha dicho.

He empezado haciendo esto y luego era esto.

¿Qué era? Una esfinge de Egipto.

-¡Pero bueno!

¡Ay, Mary!

Qué poco me viajáis de verdad, ¿eh?

Qué poco me viajáis.

Un aplauso para nuestro elenco. (SECUN) ¡Bravo!

(Aplausos)

Aplauso para ustedes.

(Klaas "Mr. Saxobeat")

A ustedes. -¡Bravo, bravo!

Un aplauso para ellos.

¡Ah!

Nos volvemos a los "sofases".

Qué maravilla el programa. -El programa...

Qué maravilla.

¿Lo pasáis mejor adivinando o haciendo que adivinen?

A mí me encanta todo, todo. -Es muy divertido.

Un momento, ya que estáis de pie, ya que estáis de pie,

las despedidas me dan mucha pena,

pero, Yolanda, tú te quedas más si te apetece,

y Secun, Loles y Candela, por favor.

Ya nos vamos. Muchísimas gracias.

Bueno.

Espero que hayáis estado la mitad de a gusto que yo con vosotros.

Idos por donde queráis. ¡Adiós!

(Canción "Uptown funk")

Pues me voy por aquí, por donde he entrado.

¡Viva el "time"! Qué buen irse tienen.

(Aplausos)

Bueno, que no pare la fiesta, que no pare el aplauso

porque unos se van, otros vienen, la vida es así.

¡Un aplauso a los grandísimos, a Los Morancos!

¡Jorge y César Cadaval!

(Canción "We are family")

(Aplausos)

¡Uh!

# ¡Tarararará!

# ¡Tiririrí, tiririrú!

# ¡Ti, ti, tiriri! #

Os voy a decir en primer lugar

cómo se llama este saludo, ¿no?

Así. -¿Cómo?

Turquía te está esperando.

(Risas)

Mira.

Jorge, César, qué maravilla.

¿Qué tal?

Tenemos PCR y cosas, ¿no?

Estar a tu lado ya... -No, tenemos test de antígenos.

Hola, Yolanda. Hola, Yolanda.

Qué antígeno. Qué antígeno eres, hijo.

Estoy cogiendo una sensibilidad en el codo...

(Risas)

No, de verdad, de saludar con el codo,

me está saliendo una especie de dedito

y hago así, rasco con el codo. -Siéntate.

Siéntate.

De verdad.

Dicen que aquí está el hueso de la risa.

El hueso de todo. Si te saludan muy fuerte...

Hueso de santo, esto es hueso de santo.

Pero te prometo que es una maravilla,

estoy cogiendo una habilidad con el codo.

Abro las latas de espárragos con el codo.

¿Estás empezando a escribir con el codo?

Todo con el codo.

Con un PC con los botones muy anchos.

Yo hago todo con el codo, me lavo con el codo.

Qué maravilla.

No, todo el mundo flipa, pero es que es verdad.

¿Has ido al médico? No.

Es un especialista de codo. Sí.

Yo tengo que decirte que la gente no se está dando cuenta

con esto de la pandemia lo que estamos haciendo.

Estamos aprendiendo cosas increíbles.

-Desde luego.

Yo no te he reconocido sin máscara.

Yo con máscara digo: "¡Hostia, es Dani!".

Pero ahora no te conozco sin máscara.

Es verdad. Sin máscara, cambiamos.

-Ya cambia la cosa.

A ella si la veo con máscara, digo: "Es Yolanda Ramos",

pero ahora creo que es Lolita. -Es cierto.

-Claro, es una cosa...

Me vais a perdonar, pero antes de empezar...

Mira qué cosas más bonitas. Mira lo que hago yo.

Te voy a decir una cosa. Está a punto de ficharme Rozalén.

Esto haces tú así... Toma, ¿ahora qué?

Ahí lo llevas.

Enseñando los codos.

Antes de nada, antes de nada,

yo lo que quiero es felicitaros

y que todo el mundo le dé un aplauso a Los Morancos

porque habéis recibido la Medalla de Oro...

La semana pasada. ...de las Artes en Andalucía.

Eso es una cosa muy grande.

Después de 42 o 43 años trabajando.

41. 41.

Tú 40.

Sí, yo 40.

41, ¿eh?

¿La habéis traído? No.

La medalla no porque nada más que...

Nos la dieron la semana pasada y la empeñamos.

La habéis empeñado.

-¡No digas eso! ¿Cómo vamos a empeñarla?

Porque es buena. ¿Os han dado una o dos?

Dos.

Normalmente, cuando vamos a los sitios,

a una cosa benéfica, nos dan uno, ¿verdad?

Y decimos: "Somos dos", pero no. Esto es una cosa de...

Yo tengo que rellenar la estantería como mi hermano

que tiene toda la estantería... Tú llegas a su casa

y está hasta mi cuñada con cosas así que nos han dado.

Está puesta con los piececitos colgando en la estantería.

No puedo entrar en casa. -Todo el rato quitando placas.

-Premios, premios... ¿Y por qué a él no le dan?

¿Se las queda él?

No, todo, porque dan una

y como él tiene más niños y son medio de plata,

para que el día que pueda, las venda.

-Para empeñarlas. -Para empeñarlas.

¿Os acordáis del primer premio que os dieron?

Sí. -¿Cuál fue?

¿Cuál fue, César?

Tú dices que sí y luego ya rebuscas.

Tengo que decir que sí, estamos en una entrevista.

Quizá fuera el Óscar del Humor.

Es verdad. ¿Óscar del Humor?

El Óscar del Humor. -Pero fíjate quién estaba.

Eh...

Millán de Martes y Trece, Tip y Coll...

Tip y Coll... -¿Quién más?

Estaba Summers. Summers.

¿Tomás era? -Tomás Summers, sí.

Yo qué sé, un montón de gente. -Un montón de gente.

Se hicieron, pero no se volvieron a hacer.

No terminó de agarrar.

No había más humoristas, no habías llegado tú.

No había llegado... Lina Morgan.

No, no...

Fue bonito, fue precioso. -Se nos va a notar la edad.

Sí, sí, ya tenemos una edad. ¿Cuántos años trabajando?

Llevamos 41 años trabajando en esto. -Madre mía.

Yo tengo 60 y César tiene 57,

¿En serio?

Lo dice siempre porque es, con perdón, un cabroncete

porque él lo que quiere es llegar y preguntar:

"¿Qué edad me echas?".

(YOLANDA RÍE)

¿Sabes? A mí me pasa igual que a ti.

A mí me pasa igual.

No, igual que a ti.

A mí no me pasa nada, no.

Quiero contar una cosa, pero no tiene que ver,

yo tengo un hermano pequeño, un año y medio más pequeño,

pero parece un chaval.

Cuando vamos juntos, parece que el estropeado soy yo.

Yo no es que esté estropeado, es que este chaval es imbécil.

Es que bebe formol.

Es lo que me pasa a mí. -Además le encanta.

Le encanta que le pregunten

porque además se lo dice a lo mejor a la maquilladora,

dice: "¿Quién es más joven de los dos?".

Sí, provoca.

Él provoca. -Provoca la pregunta.

Sabes que te adoro, ¿no? -Sí.

Dani, es la primera vez que nos conocemos.

Nosotros. En persona.

Yo os he ido a ver al teatro de lejos, pero no me veíais.

¿Y por qué no nos has dicho nada? Me da coraje que no me digan nada.

-Yo tengo que ir. -Tienes que venir.

-Estamos en el Nuevo Alcalá.

Os podéis pasar.

Todos los que queráis, pasaos. Haced la promoción que queráis.

Estamos viernes, sábado y domingo. Hay que hacer publicidad.

En "El desfase". "El desfase".

Un espectáculo que estamos encantados de hacerlo.

-¿Sabes...? Perdón. -Dilo, dilo.

No, que Jorge cada mañana

a la gente que él quiere,

cada mañana del mundo te da los buenos días.

¿Ah, sí? -Es verdad.

Cada mañana del mundo. ¿Una lista de difusión?

Sí. -Llueva, nieve, todo, cada día.

¡Plin! Digo: "El Jorge". Que nieve no tiene mérito.

Estás en tu casa. Tendríais que ver las fotos

que a veces le he preguntado: "¿Eso dónde es?".

Él coge fotos de todo el mundo.

Tengo dos o tres páginas que me gustan.

¿Estáis hablando de lo de Filomena?

No.

(Risas)

Ella... ¿Tú tienes WhatsApp?

Sí. -¡Uh!

Sí, ¿no? Tela.

Pero que yo leía lo de Filomena

y cuando dijo Fernando Simón

que iba a caer un copo o dos... Un copo o dos, dijisteis...

Digo: "Cómo lo ha bordado este hombre".

Igual se me cae el Yeti en la terraza.

Yo espero que no diga

que puede haber probabilidades de tsunami

porque si no, tenemos playa en la Puerta de Alcalá.

Como esto siga así, tenemos playa en la Puerta de Alcalá.

¿Cuánta gente hay en ese grupo?

¿Nuestro grupo?

En el grupo este. -El de los buenos días.

Yo tengo a gente que admiro, que quiero,

que son amigos míos. -Gracias.

Y bueno, y familia.

La gente que te hace feliz

son a los que les tienes que hacer la vida más agradable.

¿Yo estoy en el grupo? -Tú estás, pero tú...

Yo estoy en Los Morancos. -Sí.

Tú eres mi hermano.

Perdona, Dani, lo voy a decir en televisión.

Claro, claro. -Poneos vosotros a hablar.

¿Qué tenemos que ver con ustedes? -Sí.

César, no te lo he dicho nunca, te mando todos los días mensajes,

mamá es una santa, pero tú eres un hijo de la gran puta

porque no me contestas nunca, así te lo tenía que decir.

# Tú eres realmente mi hermano, mi amigo del alma. #

Ya, Dani. -Ya podéis...

Estoy hablando con ella.

Somos compañeros. -Lo que he visto.

No, calla.

-Lo que he visto.

Unas bragas será.

No. ¡Uh! ¿Lo habéis solucionado?

Eso de las bragas a él tampoco...

Tú empezaste a actuar antes que tu hermano, ¿no?

Sí. -Que sabe, que sabe.

Tú tienes un pinganillo, ¿no? No, no, no.

Tengo pinganillo,

pero esta me la había aprendido comiendo en el camerino.

Vale, vale.

Yo empecé cantando flamenco normal.

Me anunciaron como el Rubichi de Triana.

El Rubichi. Canté bulerías y tangos.

Después hice un "sketch" de moros

y me di cuenta de que en el cante tenía poco que hacer.

Yo creo que empecé a cantar y querían devolver la entrada.

Y digo: "Voy a parar". Y devolver también.

Sí, devolver, devolver, devolver todo.

La verdad es que canté flamenco porque me gustaba.

Canta muy bien.

Hice un "sketch" con un colega

y les gustó más, no era Jorge, un amigo mío.

Curro, un amigo del barrio de toda la vida.

Nosotros hacíamos un "sketch" de El Palmar de Troya.

El famoso Palmar de Troya.

Que decía...

Yo soy el papa Clemente, nombrado en comunidad,

pero las mejores papas se siembran en La Rinconada

que es un pueblo de Sevilla. Efectivamente, lo conozco.

Y entonces él se hizo una apuesta. Cuéntalo.

Con el dueño.

Dice: "Si tú sales ahí a interrumpir a tu hermano y a Curro,

yo te doy 500 pesetas de la época, de la época".

Hace 40 años.

6 euros.

Curro cobraba 1000, 6 euros y yo otros 6 euros.

Y yo, 3 euros.

(Risas)

Y digo: "Ea, pues venga".

Cámbiate la camisa, dame el libro del...

Y me dio el libro de notas del camarero,

la camisa del camarero,

la corbata negra que llevaba el camarero.

-¿En serio? -Te lo prometo, Yolanda.

Eso es así. -Sin decirnos nada.

Ellos no sabían nada.

Entonces yo cuando empezaron "yo soy el papa Clemente,

pero las mejores papas se siembran en La Rinconada,

# 'bacalati' con 'tomati' por la leche que mamasteis,

# Avecrem".

# "Avecrem".

Y yo digo...

(HABLA EN INGLÉS)

Igual que el de los cuernos que entró allí, igual.

(YOLANDA RÍE)

Y ahora... -¿Dónde entró?

Allí en el convento. En el Capitolio.

En el Capitolio que está al lado...

Haciendo esquina con La Rinconada.

En la plaza de Callao, el Capitol esta en Callao.

Bueno, pues cuando me ven ellos,

se quedan así, la gente: "¡Te quieres ir ya de aquí!".

Fíjate tú, allí abajo, tú eres de allí abajo.

Allí no se callan nada.

¿Qué dices? ¿Cómo te vas a meter aquí?

¡Te quieres ir ya, americano!

No veas la que me dieron. -Americano.

Y yo... (HABLA EN INGLÉS)

Y claro, esta gente son muy listos. -Sí.

Era más listo que el hambre.

Y dice: "Vamos a escucharlo, a ver qué quiere decir".

Vamos a escucharlo.

(Aplausos)

A partir de ahí, viene todos los días al pub por 500 pelas.

(Risas y aplausos)

Porque sois hermanos, pero no primos, ¿eh?

Pero era muy gracioso, Yolanda,

porque claro, la gente el que lo había visto ya,

pues llevaba a otro amigo... -Para que se quedara con él.

...para que pensara que este era americano.

Y de ahí empezasteis a hacer bolos, ¿de ahí a la tele?

Actuando en pubs, ferias... ¿Habéis coincido con Eugenio?

Con Eugenio, bueno, coincidimos aquí,

vinimos a trabajar a Los Canasteros.

Vino Eugenio y claro, yo me quedé con él de mormón también,

le encantó.

Eugenio ya era... Eugenio era un fenómeno.

Ya era superconocido. Con nosotros se portó muy bien.

-Sí, Eugenio era...

Trajo a que nos viera a Los Canasteros

a Chicho Ibáñez Serrador.

Y a partir de ahí...

Bueno, ahí fuimos al "Un, dos, tres"

que hicimos un par de colaboraciones.

-Un par.

¿Quién presentaba, Kiko Ledgard?

No, ¿el "Un, dos, tres"? Sí.

Mayra Gómez Kemp.

¡Ah, mira, mira, mira!

¿Me echa en la copa si es tan amable?

¿En la copa? -Sí.

Esto... esto es sopa copera.

Ah, claro.

Por eso se lo he dicho yo. -¿Ya conocías esta sopa?

Es que estoy con el tembleque, ¿sabe usted?

Lo...

Yo estoy... -A usted la conozco yo, señora.

¿Ah, sí? ¿De dónde?

Usted ha salido en la televisión en color.

Sí.

(ACENTO INGLÉS) ¿Por qué había tanta discusión?

Claro, estaban discutiendo. -No, nosotros no discutíamos.

Conversábamos.

Quiero que se den un besito con amor.

Un besito, por favor. -Yo encantado.

Un besito.

Ya está bien, ya está bien. Tanto besito no.

Mayra Gómez Kemp.

(Aplausos)

Qué maravilla.

Parece mentira, ¿eh?

¿No aparecíais en los créditos al principio?

No, no, es que no daban crédito.

(Risas)

¿Cómo van a aparecer estos? -No daban ni pólizas.

-Ni pólizas. Yo es que flipo con vosotros.

A mí me gustan todos los tipos de humor,

pero vosotros no sé cómo lo hacéis, vosotros vais a saco,

pero yo nunca he escuchado que hayáis ofendido a nadie.

De hecho, leí que al principio,

con Concha Velasco en "Los años de la Catapum".

No. Os jugó a favor incluso

que de repente os la ganasteis. Sí, sí.

¿Cómo fue lo de Concha? Maravilloso.

A Concha desde aquí le mando un beso

porque es una señora tan bonita y tan buena

que me la como, de verdad.

Te voy a decir qué nos pasó con Concha que es muy bonito

y hay que decirle a las grandes

porque Concha en aquel momento,

Concha Velasco era un top, top de todo.

En esa.

(CANTA EN INGLÉS)

Me gustas mucho tú, ¿eh?

(CANTA EN INGLÉS)

-¡Eh!

¡Ay!

¡Eh, eh!

# Tumba que tumba que tumba.

# ¡Turria! #

¡Ah!

¡Aplauso! ¡Aplauso! ¡Aplauso!

(Aplausos)

Mira.

Qué jovencitos.

En ese programa...

(YOLANDA) ¡Qué guapos!

En ese programa... -¿Sabes quién estaba?

¡Qué guapos! -En el público.

¿Quién? Santiago Carrillo.

-¿En serio? -Sí, sí.

Porque se podía fumar, ¿verdad? Si no, no va.

-Si no, no va.

-Escúchame,

y cabreado con nosotros...

Dos americanos cantando flamenco. Santiago Carrillo, imagínate.

¿En serio se lo creyó?

Se lo creyó toda España.

Mira, a nosotros no nos conocía nadie.

Habíamos salido en el "Un, dos, tres" dos veces.

Que era un programa de los más vistos.

Cuéntale lo de Concha Velasco. -Te lo cuento.

Nos hemos quedado ahí.

Llegamos con Fernando Navarrete a ver a Concha

y cuando llegamos ahí, le decimos lo que íbamos a hacer,

mira, te vamos a interrumpir, Concha.

Ella estaba en el suelo sentada,

en los escalones del estudio mirando el guion,

haciendo sus apuntes y eso.

Ella mirando sus apuntes

y nosotros hablando:

"Mire usted, Concha, venimos, vamos a hacer esto".

Todo con un respeto máximo, coño, Concha Velasco.

y para nosotros, era una cosa tremenda.

Mire usted, vamos a hacer esto, la vamos a interrumpir.

Patatín, patatán, todo muy puesto, en orden todo, perfecto

y hace así, sin moverse,

no nos había dicho nada hasta el momento

y hace así, se vuelve, nos mira así con las gafas y nos dice:

"Menos bajarme las bragas en el escenario, lo que queráis".

-¡Ostras! (RIENDO) ¿En serio?

¿En serio?

Qué clase, qué maravilla.

Qué maravilla. -Nos ganó al momento.

Nos dejó...

De chapó, de verdad. Qué maravilla.

Y aquello era alucinante porque lo mismo veías a Miguel Bosé

que veías a Rocío Jurado

porque los fines de año iba todo el mundo.

Todo el mundo estaba allí. Claro, era...

Y se celebraba en otro estudio al lado el cotillón.

¡Oh! Es decir, comías allí y todo.

Era todo real. Todo real, en directo todo.

Una cosita porque se me amontonan las preguntas.

Esto que suena... # Sevilla tiene un color especial. #

Sí, sí, sí. - # Sevilla sigue teniendo... #

Lo has escrito con...

Con el Dr. Kelli, un amigo mío, Miguel Magüesín.

Es un pelotazo, es un himno. -Es verdad, es verdad.

¿Esto cómo se asimila?

Pues... Cuando ves que empieza a venderse.

Yo creo que se asimila porque las cosas cuando se hacen...

Yo no...

¿Asimila no es la mujer de Carlos de Inglaterra?

Sí. Asimila, ¿no?

Asimila Parker Bowles.

(Risas)

No, pues te cuento, estas Navidades pasadas...,

Sí. ...el día de Reyes,

le hice una canción, llevo 30... -Qué canción tan bonita.

Llevo 33-34 años con mi mujer y ya no sabía qué regalarle,

digo: "Voy a regalarle algo que le haga ilusión"

y hacía ocho años que no componía una canción

y la compuse con nuestra historia de ahora,

lo que ha pasado, los años, los niños que hemos tenido y todo

y le hice un vídeo. -¡Qué bonito!

A mí me encanta. Yo soy tu primer fan, César.

Sí, totalmente.

¿Quién te pidió tu primer autógrafo? Yo, ¿no?

(Risas)

(Aplausos)

Oye, Yolanda. Me tengo que ir yo.

Me va a dar pena. ¿Te tienes que ir?

Sí. Esto es un carrusel.

Va a haber un bajón ahora cuando me vaya....

Este programa es más largo que el columpio de la Heidi.

-Te voy a decir una cosa,

yo estoy muy a gusto con que esté Yolanda aquí, para mí es un lujo.

Tú estás muy a gusto.

Y para mí con vosotros, es que los adoro.

-Yo si hago una película, quiero trabajar...

Decidlo a cámara a productores, directores.

Productores, si hago una película, quiero que esté ella

porque yo muero con ella. -Yo quiero que esté él.

También. ¿Ves? -Todos.

Bueno, un aplauso para la enormísima Yolanda.

Muchas gracias por venir, que te quiero mucho.

Creo que no podemos, no podemos.

Os quiero mucho. -Te quiero, Yolanda.

¡Adiós! ¡Gracias! ¡Adiós!

¡Bravo!

¡Bravo! -¿Te vas, Dani?

¿Te imaginas que os dejo a los dos solos?

Adiós.

(Canción "Lady Marmalade")

Me da cosa estar sentado por lo del proctólogo.

Ahora que no nos ve nadie... -¡Dani, Dani, Dani!

-¡Ay!

Aprovecho que se va Yolanda y me meto yo.

Pues venga, ya está,

aquí todo el mundo entra, todo el mundo sale...

Esto es mucho protocolo. ¿Eh?

Mucho protocolo. -Se va Yolanda, entro yo.

Bueno, Lara Ruiz.

¡Ay! ¡César, Jorge! ¡Jorge, César! ¿Cómo andan, chicos?

-¿Cómo andás?

Bien. ¿Ustedes? Qué gustazo. -Estamos encantados.

Habéis visto que es de Burgos.

De Utrera, siempre se confunde.

Y además tiene un acento de allí tremendo.

Siempre me confundo, César, Jorge, Jorge, César.

Dale al César lo que es del Jorge.

Qué mujeres tenéis aquí,

me he dado cuenta de que Yolanda está taco de buena.

Chicos, ustedes llevan toda la vida juntos.

Han trabajado juntos, en entrevistas juntos...

Hemos dormido juntos. -¿Ah, sí?

Primicia, han dormido juntos. -Bueno, seguimos.

Sí.

Deben saber todo el uno del otro. -Casi.

Casi, casi todo. Vamos a ponerlos a prueba

porque miren qué bonitas cosas tengo aquí

porque hoy va a empezar Cadaval por su lado.

Qué maravilla. ¿Esto qué locura es?

¡Eh!

Jorge va a hacer de César y César va a hacer de Jorge.

Qué maravilla. Ahí va.

A todo esto, que nos hemos hecho todos los antígenos.

Obvio, por supuesto, porque están cerquita.

Me quito mis gafas que con esto ya no veo.

-A ver. ¿Cómo estoy? Qué raro esto, ¿no?

(RÍEN)

¿Eh? -Mírenme a mí de frente.

Bien de frente a mí.

Eso. -Te estoy mirando.

-Vamos a empezar. César, quítate la máscara, por favor

porque queremos ver...

Quítate la máscara ahora

que vamos a ver a los dos Césares.

-Vale.

-Ponte más para arriba.

Ahí te favorece, mi amor.

Le vamos a hacer las preguntas al supuesto César.

Esta es la imagen de Los Morancos si hubiesen sido gemelos.

Versión César.

Versión César.

Míralos, míralos.

Te voy a decir una cosa,

estoy derecho que me has dicho que me ponga

y solo veo focos.

No pasa nada. -Vale, venga.

Déjate llevar por las preguntas. -Venga. Voy.

-Vamos.

Querido César. -¿Yo?

Sí, tú, el original, sí, sí, el de hoy.

¿Qué fue lo primero que quisiste ser de pequeño?

De pequeño, ganadero.

¿Ha acertado? Sí.

-¿Es verdad? ¡Bien!

Muy bien.

César, ¿cuál fue tu primer apodo?

Rubichi.

Eh...

¡Ay! Rubichi no.

Me he confundido con lo del cantante.

-Bien. ¿Cuál fue? Piensa bien.

No, te voy a decir una cosa,

el primer apodo que le pusimos de pequeño

era el muslito de pollo. -El muslito de pollo.

El muslito de pollo. ¿Y por qué?

(Aplausos)

Porque mi madre me daba un muslo de pollo...

Para callarlo.

-Y me podía llevar 10 horas comiéndome el muslo.

Así, chupando el hueso. -Chupaba el hueso de chico ya.

Eso le puede comprometer ahora. El tuétano.

César, ¿cuándo nació tu primer nieto?

Su primera nieta nació hace casi, bueno, mi primera nieta nació

hace casi... bueno, lo siguiente que cumpla tres añitos, Carmen.

-¡Bien! Qué maravilla.

(Aplausos)

Yo quiero saber qué edad tenías

cuando te acostaste por primera vez con alguien.

¡Ostras!

¿Con alguien de qué? No sé...

Quiere decir en la cama, ¿no? -Sí, que no sea animal, por favor.

La primera vez que yo me acosté con alguien pues te quiero decir

que ahí estoy un poco en blanco,

yo no le he preguntado sus intimidades.

-¿Eres virgen? -No, no.

-Tenemos una primicia.

Virgen no soy... ¿No dices que es abuelo?

Pero las intimidades no nos las hemos...

Yo he sido más de contarle, perdona, César, yo...

Qué transformación.

Sí, he sido más de contarle a César mis intimidades

que César a mí. No le he preguntado nunca sus intimidades.

-A ver si puedes responderme esta.

A ver.

César, ¿cuándo fue tu primer gatillazo?

(Risas)

Si hubo uno, igual no hubo nunca un gatillazo.

A mí no me mires.

Hombre. -Yo soy Jorge.

(Risas)

-Muy bien, aprovechamos entonces y cambiamos a Jorge.

Muchas gracias.

Me encanta, pero ahí estaba en blanco.

Lo conoces bastante bien. Oye, me voy a presentar.

Hola, soy Jorge y soy heterosexual. -¡Vamos, Jorge!

-¡Vamos, Jorge! -¿Qué querías ser de pequeño?

Veterinario.

-¡Muy bien! ¿Está bien? -Es verdad. Perfecto.

"Dogtor", veterinario en inglés.

Doctor, veterinario en inglés. "Dogtor".

Ah, "dogtor".

"Dogtor". ¡Ostras, macho!

"Dogtor". -Está muy bien.

Está muy bien. Es rápida.

Jorge, ¿a qué edad fuiste por primera vez a un hospital

para que te pusieran puntos?

¿Solito fuiste?

Pues muy pequeño porque era muy travieso y...

-¿Y entonces?

Me caí, me pusieron puntos en la barbilla.

-Pero ¿fuiste solito al hospital? -Sí, sí, sí.

Te digo que mi hermano Jorge iba solo.

No, se iba solo al hospital mi hermano.

Sí, sí.

A la Cruz Roja. -Sí.

Le daban una pedrada, jugaba, tú sabes, era muy malo,

mi hermano Jorge de pequeño era malísimo y él se iba solo,

le ponían los puntos y venía con la cabeza vendada.

Me iba no a la Cruz Roja, entonces se llamaba Casa de Socorro.

Jorge, ¿cuántos tatuajes tienes?

Pues tendré como...

Espérate, uno, dos, tres... Unos seis.

Tengo dos más, pero es que César no me ha visto todos.

-¡Ah!

Vale, vale, pues ahí lo dejamos. Ese que tienes en...

-¿No te ves desnudo? ¿Qué pasa?

Me ve desnudo, pero no se fija.

Tiene uno en el pito y... y además me acuerdo,

por lo menos, dice que él, dice:

"Jorge, eres un tío fenomenal y haces las cosas muy bien

y llegarás a ser una persona importante

porque tú sabes realmente lo que vales".

Todo eso pone. Y en invierno.

-Imagínate en verano. -Cuando sea verano.

Pero no quiero seguir leyendo porque no... no...

Al final, hay tres puntos suspensivos y de los gordos.

(LARA RÍE) Con Kanfort.

(Aplausos)

¿Por qué te rechazaron

la primera vez que pediste matrimonio?

¡Uy!

-(RÍE) No te pongas sensible.

Ahí... ahí... me coges un poquito

porque... no lo sé muy bien.

Esas cosas las hemos llevado...

Pero yo no recuerda que le contara yo a César

por qué me rechazó alguien, pero...

Yo te lo cuento,

la primera vez que pedí matrimonio que es a mi marido,

se lo pedí en el mismo verano,

llevábamos cinco meses conociéndonos

y me enamoré tanto

porque al principio no estaba enamorado,

pero cuando me enamoré, me enamoré hasta el tuétano

y le pedí matrimonio en la playa. -¡Oh!

Y yo allí, como en las películas americanas:

"Do you wanna marry me?".

"In english". -"In english".

"Do you wanna marry me?".

Y me hace así con la cara mi marido y dice:

"Marry you? No".

-¡Ah!

"¿Cómo?" -"Que no, que no".

"Que no quiero casarme contigo,

que me voy a Estados Unidos y no me caso".

Qué bajonazo.

El anillo aquí, yo con un anillo, ¿eh?

Digo: "El anillo, a la mierda el anillo".

No nos casamos.

Digo: "La próxima vez

que nos tengamos que pedir matrimonio

me lo tienes que pedir tú".

-¿Y así fue? -Y así fue.

-¡Ah! ¡Qué bonito!

(Música romántica)

(Aplausos)

Pero lo entendí, ¿eh? Lo entendí.

Yo creo que se conocen bastante bien.

Totalmente. Ha sido un éxito. Gracias César por hacer de Jorge,

Jorge por hacer de César. Y gracias a Lara.

¡Aplauso para Laura!

Laura otra vez. ¡Lara Ruiz!

¡Gracias, Broncano!

¡Gracias, Broncano!

¡Nos vemos el martes! De nada, Morgade.

Gracias, Broncano.

(Aplausos)

Broncano es un fenómeno.

¿Alguien se ha quejado

de las imitaciones que habéis hecho?

Díselo, César.

Pues... mira. Habéis imitado a todo Dios.

Sí. No os habéis dejado a nadie.

Hubo una época

que tuvimos un pequeño rifirrafe con Rocío Jurado.

Ah.

Cuando empezó su idilio con...

-Ortega Cano. -Con mi amigo José Ortega Cano,

que después nos hicimos muy amigos

y empezamos peleándonos.

Fue una tontería yo creo. Te voy a decir el porqué, Dani.

Nosotros hacíamos una parodia que estábamos así.

Hicimos una parodia que era que yo hacía de Rocío

y César hacía de Ortega Cano y él me preguntaba a mí:

-Rocío, ¿tú cuando ves una corrida mía en la tele qué haces?

Y yo me acercaba y decía: "La limpio".

Esa fue la historia. Ya está.

Nada más, no hubo otra historia.

Y después, un día,

la famosa y monstruo y artista más grande que yo he conocido

que es Lola Flores.

Hacíamos un "sketch" que decíamos una cosa de Antonio.

De su hijo.

De su hijo que en paz descanse, que lo queríamos mucho

y nos dijo: "No digáis eso de Antoñito que está malito".

Está con el lío y os lo pido por favor.

Y lo quitamos automáticamente.

Al final, el objetivo de esto es divertir

y en el momento en el que sabes... ¿Qué nos aporta esto?

Nada, no compensa.

¿Para qué vas a herir?

¿Cómo nació... cuál fue la semilla de Omaíta?

Porque Omaíta os ha marcado...

Te voy a decir una cosa,

estoy en La Primera de Televisión Española, ¿no?

Estamos aquí, ¿no? Sí, hasta ahora sí.

Hasta ahora.

Nosotros hemos trabajado en esta casa

durante muchísimos años.

Hemos trabajado muy a gusto, hemos tenido compañeros

y hemos conocido durante años una gente maravillosa.

Profesionales impresionantes.

Tengo que decirte con esto

que nosotros cuando propusimos hacer Omaíta,

porque yo le dije a César de hacer una de Antonia y Omaíta.

Digo: "Tú vas a ser la madre y yo voy a ser la hija

y vamos a dar los consejos de Omaíta".

Sí.

Y nos dijeron: "No, esta parodia no".

Tres minutitos, cuatro y puerta.

Entonces, a las tres semanitas de aquello,

nos dicen: "Podíamos alargar esta parodia

como cinco minutitos más, ¿no creéis?".

"Diez minutitos de parodia".

Al final se acabó convirtiendo... En un programa.

...en un programa. En un "Spin-off".

Exactamente.

¡Ay, ay, ay!

Uy, Antonia. -¿Qué te pasa, "amá"?

Pareces un árbol de Navidad. ¿De dónde vienes?

¿De dónde voy a venir?

De la peluquería. ¿No sabes que he ido?

A la peluquería hay que ir

porque cuando una sale de la peluquería,

es otra mujer. -Es otra mujer.

Es otra mujer. -Sí, sí.

La belleza es muy importante, la belleza del...

La belleza no lo dirás por ti, ¿no?

Porque tú eres la hermana de Copito de Nieve.

Mira cómo está mi madre que es la hermana de Terminator.

¡Ay, que te voy a comer, Omaíta, que te quiero!

¡Dame un beso tú!

¿Cómo te crees que ha puesto la de arriba al niño?

¿Cómo? -Kevin Costner de Jesús.

¡Ay! Mi Yasmina, ese sí que es bonito.

¿Y cuándo celebra el santo? -¿Yasmina? Ya mismo.

Ya mismo.

Cuando los coja, vamos a celebrar el santo.

Ya mismo.

-Ya mismo.

(RÍE)

¿Qué te pasa, Antonia?

¡Ay, que me meo!

Chiquita, estate quietaya. -¡Ay, ay, ay!

Yo os admiro muchísimo

y vosotros estáis muy actualizados

porque hace poco sacasteis un videoclip de parodia de Rosalía

que quien me diga que eso no es estar al día porque vamos...

De hecho, ¿puede que esté sonando? ¿Lo tenemos ahí?

# Hay revuelo en el Congreso

# porque algunos tienen másteres

# sin haber hecho la ESO. #

La segunda parodia que hacéis de Rosalía.

Hemos hecho muchas parodias de Rosalía.

¿Os ha llegado si ella lo ha visto? Me encanta.

¿Sabéis si ella...? ¿Sabes qué nos pasó con Rosalía?

Explícale. Explícame.

¿Te acuerdas del programa que hacíamos?

"Tú sí que vales". -"Tú sí que vales".

Sí. Hace mucho tiempo.

Anda que tuvimos un ojo...

que la echamos para atrás, no nosotros, el jurado entero.

-No, no.

¿Estabais de jurado? En "Tú sí que vales"

y nosotros dijimos... -Estábamos con...

Es que desafinó en aquel momento. -Con Àngel Llàcer.

Àngel Llàcer, Noemi... -Y nosotros dos.

Sí, pero es que desafinó mucho en aquel momento.

Claro.

Digo: "Mira, has desafinado".

Me encantaría porque me costaba trabajo decir que no.

No puedo hacer de jurado. -Teníamos un acuerdo con ellos

de que no queríamos decirle a ningún chaval que no canta bien

o que no lo hace bien.

Claro, queríais ser honestos.

Os voy a decir una cosa, igual eso que le pasó

fue como el revulsivo para que ella dijera...

Para ponerse las pilas. Mira tú ahora.

No sé si vosotros conoceréis o no

a uno de mis humoristas andaluces de ahora también preferido

que sigue teniendo este estilo que a mí me gusta

porque me gusta la gente que cuenta las cosas con gracia

y eso no hay nadie que esté al nivel del Comandante Lara.

¡Hombre!

Comandante Lara.

No sé por dónde saldrá. Míralo. ¡Ole!

¡Ole! -¡Bien! ¡Bien! ¡Bien!

Berza más pringá. -¡Dani!

¡Guapo!

El Comandante Lara tiene arte.

Me encanta. -Adiós. Adiós.

Yo me mato.

Esto es..

Es que me río con él, me hace gracia,

me lo paso muy bien, tiene mucho arte

y qué quieres que te diga.

No sé si me hace más gracia el Comandante

o las cosas que le pasan con su cuñado

porque tiene un cuñado... El cuñado es...

Tú estás enamorado de tu cuñado. Mi cuñado Ramiro es gilipollas.

Es la palabra.

Es un tío muy cortito.

Cuéntanos cositas.

Como estamos hablando de la primera vez,

la primera vez que le tuvo que poner un seguro al coche

por primera vez Ramiro, pues lo llamaron de la agencia:

"Le ponemos el seguro a terceros"

y dijo Ramiro: "No, pónmelo mejor a primeros que es cuando cobro".

(Risas)

Esa es la carta de presentación de Ramiro.

Ese es Ramiro.

Ramiro no tiene ni idea de nada, Ramiro va por la vida a destiempo.

Ramiro también se puso de parto mi hermana, su mujer

y llamó por teléfono al médico y dice:

"Mira, que se ha puesto de parto mi mujer".

Dice: "¿Es su primer hijo?". -"No, yo soy su marido".

(Risas)

Mira, cuando fuimos a renovar el carné de identidad.

Sí. -Lo teníamos caducado.

Fuimos, llegamos a comisaría.

"Mira, venimos a renovar el DNI".

Y dice el policía: "Mira, hace falta una foto".

-"Pues foto no tenemos. Ramiro, ¿has traído?".

-"No, qué va".

-"No importa, ahí hay una tienda de fotografía, van, se echan la foto

y vienen y lo hacemos".

-"Venga, perfecto".

Total que fuimos a la tienda de fotos y cuando vamos a entrar,

me dice Ramiro: "Entra tú primero".

Digo: "Entra tú, estás en la puerta, no vamos a perder tiempo".

-"No, entra tú, Luis". -"Ramiro, picha mía, entra tú".

-"No, entra tú primero".

-"¿Por que tienes tanto interés en que entre yo primero?".

-"Hombre, es que en el escaparate pone

'las mejores fotos al segundo'".

(Risas y aplausos)

¿Está bien o no? Una criaturita...

Criaturita.

Fue un día al médico y cuando volvió, le digo:

"¿Qué te han dicho, Ramiro?".

-"¿Que qué me ha dicho el médico? ¡Que soy hipocondriaco

y ustedes venga a decirme que no tengo nada!".

(Risas)

Dani, perdóname una cosita, yo no quiero...

¿Ustedes no ponéis agua en el programa? Estoy seco.

Sí, por favor, un poco de agua. Agua o algo, estoy seco.

¿Hay agua? Ahora mismo... Te van a traer un polvorón.

Ahora mismo hay una muchacha que está construyendo una fuente

a marchas forzadas. A mí una botellita sin etiqueta.

Que no hagamos publicidad.

-¿Agüita? Qué alegría, hija. Qué alegría, mi alma.

Esto es lo mejor que se puede beber.

Cada uno con la suya.

Esto es un desierto.

Comandante, como estamos con las primeras veces,

cuéntanos algunas primeras veces tuyas

porque España entera te está conociendo.

Es verdad.

Esto también te ayuda a liberar de psicólogo.

En el primer confinamiento. Ah.

El gordo, el de marzo y abril.

-El del balcón.

Ahí fui yo...

Hay que ser positivos

porque yo vivo con mi mujer solo, Manuela,

no tenemos niños ni nada y entonces yo pensé:

"Solos los dos encerrados en casa dos meses...

aquí voy a matar a las ratas yo a palos a diario, ¿eh?".

"Aquí despeino la cotorra yo".

Dice: "Aquí despeino la cotorra yo".

(Risas)

-Aquí enterramos la nutria y digo: "Venga".

Las ganas mías.

Nada, absolutamente nada.

Yo le echaba mano al escudo del Sporting de Gijón

y me pegaba un manotazo.

"¡Déjame, que estoy deprimida encerrada aquí!".

Nada, escúchame.

Nada, absolutamente nada.

Dicen que el chocolate es el sustituto del sexo

y el café es el sustituto del chocolate,

pues nada, aquí me tenéis, gordo y con insomnio.

(Risas y aplausos=)

Y no veas, en el confinamiento dormí menos que...

que el chófer de Batman.

Me cago en la mar, que el mayordomo de Batman.

Dormí menos que el niño de "El sexto sentido".

Ese chaval, no veas, por la noche

con los ojos abiertos como un búho con problemas de hipoteca.

Mirando para los lados.

"¡Ay, que vienen los muertos!".

Oye, a lo mejor esto que vamos a hacer ahora

es una cosa que para mucha gente puede ser la primera vez,

pero no es la primera vez, os invito a recordar

un concurso que había, aprovechando que somos los cuatro andaluces,

un concurso que había en Canal Sur, ¿os acordáis del "Saque bola"?

Por supuesto. -¡Hombre!

¡Hola, hola, esto es...! (TODOS) ¡"Saque bola"!

Venga, acompañadme.

Qué bueno.

Vamos a hacer aquí un "revival".

(Música animada)

Vosotros, Jorge, César, os vais a la mesa azul.

¿Azul? Tú te quedas conmigo.

¿Esto cómo se pega?

Aquí tenemos a Pepe, Pepe Viyuela, tú nos explicas un poco.

Bienvenidos. Bienvenidos.

# 45 728. #

¿Qué tal? ¿Qué tal?

-¿Qué tal, Pepe? Muy bien.

Yo aquí emulando a Emilio Aragón. César, por favor.

Ya sabéis cómo iba el "Saque bola". Sí.

Perfectamente lo sabéis.

Yo voy a sacar de aquí una bola,

hay un tema

y tenéis un minuto para contar chistes.

Un minuto, sí.

Alternativamente para ir contando

los chistes sobre el tema que salga, ¿de acuerdo?

Vamos a empezar por el equipo local y seguimos con los visitantes.

# En el 97 de San Juan de Aznalfarache, ¡Sevilla!

Qué memoria, hijo.

¡Vamos allá!

Vamos a ver.

¡Dale ahí a la bola! ¡Dale ahí!

¡Eh! A ver.

¿Qué tenemos?

Vamos a ver, tenemos aquí... -En la final estuvo Mané

contra otro equipo. -Atención.

El primer tema para vosotros, borrachos.

Borrachos. Tenéis un minuto.

¿Empiezas tú?

Uno que llegó ciego caído a su casa

y abre la puerta la mujer y dice: "María, que ya estoy en casa"

y la mujer: "¿Que ya estoy en casa vas a decir?".

"¡Me cago en tus muelas!".

"¡Si hace siete meses que te fuiste

y te habíamos dado por muertos tus hijos y yo

y ahora llegas tan tranquilo y dices que estás en casa!".

"¡Te fuiste hace siete meses

y dijiste que ibas a por tabaco y venías!".

Y dice: "¡Hostia, el tabaco!".

(Risas)

El tío que está en el bar ahí superborracho

y le dice al camarero: "Ponme otra copa".

Y dice el camarero:

"Te pongo otra copa"

y dice el tío: "No voy a beber más porque ya veo doble"

y hay un par de gemelos y dice: "Es que somos gemelos".

Dice: "¿Ah, sí, los cuatro?".

¡Toma ya! Qué ciego llevaba.

(Risas)

Otro más. Tu turno, Comandante.

Dice: "¡Paco, que te lo gastas todo en vino, que solo bebes vino!".

"¡Te gastas todo en vino!".

Y dice: "¿Y tú no te gastas todo en maquillaje?".

Dice: "Sí, pero me lo gasto para verme más guapa"

y dice: "Y yo también".

(Risas)

Ah, claro, claro.

Vamos allá con Morancos.

¡Vamos, venga! -Vamos.

-¡Dale ahí! ¡Ah!

¡Qué buenas las palomitas!

Y tenemos aquí... -A ver, a ver.

¡Médicos!

¡Anda, anda!

Le dice:

"Oye, Juan, ¿has ido ya", la mujer al tío,

"has ido ya a hacerte la PCR?".

-"Me he hecho las dos, una por arriba y otra por debajo".

-"¿Qué te ha dado?".

-"Aquí positivo y por debajo, negativo".

-"¿Qué te ha dicho el médico?". -"Que soy una pila".

(Risas y aplausos)

Me toca a mí.

Dice: "Doctor, vengo a que me reconozca".

Dice: "No caigo. ¿Quién eres?".

(Risas y aplausos)

El tío que va al médico, al oculista.

30 segundos.

"A ver, pendiente, ¿qué letra es esta?".

-"La a".

-"Vamos a ver, fíjate, por favor, dime qué letra es esta"

y dice: "La a, coño".

Dice: "Que te fijes bien qué letra es esta".

Dice: "¡Que es la a!"

y el medico dice: "Coño, es verdad, es la a".

(Risas)

¡Diez segundos!

¡Diez segundos!

"Doctor, vengo para que me ausculte".

Dice: "¿Cómo has dicho?".

-"Que vengo para que me ausculte".

-"¿Eso qué es?".

-"Hombre, que me ponga el aparatito,

se ponga esto aquí para que me escuche".

-"Ah, pues vamos a hacerlo".

"Respire, aspire".

"Respire, respire".

"Pues usted respira bien".

Dice: "Por eso quería que me auscultara".

¿Te estás inventando el chiste? -No me acordaba de ninguno.

(Risas)

No me acordaba. -¿Me da tiempo a contarlo a mí?

No te da tiempo. Hace mucho tiempo que se ha terminado.

¡Les has dado tiempo!

Llega al médico y dice: "Muy buenas".

-"Muy buenas. ¿Qué le pasa?". -"Me duele la garganta".

-"Pase a esa habitación y se desnuda".

-"No me está entendiendo".

"Que me duele la garganta, estoy un poquito...".

-"Pase usted a esa habitación y se desnuda".

"¡Y se desnuda, imbécil!".

-"¿No me está entendiendo que me duele la garganta?".

-"¡Que pase usted allí y se desnude ya de una vez".

Y entró para dentro y había un tío en pelotas así.

-"Este tío está loco, ¿no?".

"Me duele a mí la garganta y me ha dicho que me desnude".

-"¿A mí me lo vas a decir que he venido a traerle un sobre?".

(Risas)

Claro.

Vale.

Vamos con los terceros.

Os estáis saltando el tiempo.

¿Por qué lo dices?

-Nosotros hemos entrado en el tiempo.

A ver. ¿Preparados?

Venga. Vamos allá.

Venga. ¿Qué será? ¿Qué será?

¡Cuñados!

¡Cuñados!

¡Pero eso es muy fácil para el Lara!

Es tu campo.

Mi cuñado Ramiro...

¿Otra vez hablamos de Ramiro?

Mi cuñado dice...

(CACAREA)

El tío que está con su hermana y dice:

"¿Cómo es tu marido?". -"Mi marido es un muy celoso".

-"¿Mi cuñado es un muy celoso?". -"Sí, sí".

"Me fui a hacer la foto del DNI y aparece así".

¡Qué bueno! ¡Qué bueno! Es muy visual.

¡Me ha encantado!

El otro día, mi hermana me dijo:

"No veas mi marido", claro, mi cuñado,

"llegó supertarde a casa, a las 4 de la mañana

y llegó con una borrachera, con una borrachera"

y dice: "¡Ahora vienes, a las 3 de la mañana!".

"¿No te da vergüenza? ¡Tienes que trabajar!".

Y dice él: "¡Shhh! Pues vengo por la guitarra".

¡Ole!

(Risas y aplausos)

Y era un cuñado de alguien.

Vamos al siguiente. Vamos a la siguiente.

Se ha pasado el tiempo. ¡Me toca a mí, venga!

Tengo unas ganas de que me toque. Vamos allá.

Vamos a ver. A ver si me toca algo bueno.

Animales. ¡Ay!

¡Mi tema! No me ha tocado ese.

¡Mi tema!

Un mono que estaba en la selva.

(IMITA A UN MONO)

El mono siempre está en los árboles, no sé por qué le da por ahí.

(IMITA A UN MONO)

Y el león andando, el león.

Y se va el mono, se tira

y coge por detrás al león.

¡Pu, pu, pu, pu, pu, pu!

Y empieza a correr.

"¡Me cago en la puñetera madre, lo que me ha metido el mono!".

Empieza a correr detrás del mono, el mono llega a un camping,

ve una hamaca, se tira en la hamaca,

se pone una gorra, unas gafas y un periódico.

Y llega el león.

"Oiga".

Dice: "¿Qué?".

-"¿Ha visto usted por aquí un mono?".

-"¿El que se ha tirado al león?".

-"¿Ya ha salido en la prensa, coño?".

(Risas y aplausos)

Bueno.

Dice: "Compadre, que mi gato ha matado a tu perro".

-"Si mi perro es un dóberman". -"Y mi gato es hidráulico".

(Risas y aplausos)

¿Me toca a mí otra vez? Te toca a ti otra vez.

¿Cuál más de animales?

Cago en la mar, no tengo de animales.

Has dicho "mi tema". ¡Ah!

No, no tengo ninguno de animales. Cuéntalo tú.

¿Os ayudamos? Venga, venga.

Uno dice: "¿Tu perro por qué tiene un semáforo atado a la espalda?".

-"Es que es un cruce".

(Risas y aplausos)

Es que yo no sé.

"Yo tengo un perro que no tiene pata de delante y ni pata de atrás".

-"¿Y cómo se llama?".

-"No tiene nombre, para qué, si lo voy a llamar y no va a venir".

(Risas y aplausos)

Vamos a cambiar de tema.

¿Qué tema? ¿Qué tema? Dame un tema que me sepa.

Gente bruta.

Gente bruta, yo me sé uno de gente bruta.

Me sé uno.

Esto es un tío de pueblo que va con el camión

y de repente, no entra el camión en el túnel por el gálibo.

Entonces el tío dice: "Me cago en la madre que parió,

que no cabe la mierda del tambor en el túnel".

"¿Ahora qué hago yo? ¡Y tengo que pasar por aquí!".

Y viene uno, dice:

"Pues pruebe usted a desinflar un poquito las ruedas del camión".

-"¡Pero si por donde no entra es por arriba!".

(Risas)

El padre con el hijo trabajando en el campo

a pleno sol, ahí hacía más calor... debajo de un plástico en agosto

y estaban allí escardando remolacha

y en un momento hace el niño así y dice: "Opá, qué sed".

Y dice el padre: "Pues todo lo que sabes te lo he enseñado yo".

(Risas)

¡Tengo otro!

Igual, mismo padre y mismo hijo que se van a trabajar al campo

y están a 500 metros,

uno está arando y el otro haciendo no sé qué

y dan las 11 y es la hora del bocadillo y dice: "¡Antonio!".

-El niño: "¿Qué?".

-"¡El bocadillo!". -"¿Qué?".

Coge el bocadillo y dice: "¡El bocadillo!".

-"¡Ah, vale!".

A la media hora, un sol que hacía allí.

"¡Antonio!". -"¿Qué?".

-"¡Que si quieres agua!". -"¿Qué?".

Coge el botijo y dice: "¡Que si quieres agua!"

y dice: "¡Ah, sí!".

Total que a las 5 de la tarde dice el padre: "¡Antonio!".

-"¿Qué?". -"¿Nos vamos?".

-"¿Qué?". Y coge el tractor y dice:

"¡Que si nos vamos!".

(Risas y aplausos)

Bien, último tema.

Vamos con vuestro último tema.

"¡Opá, que la burra se ha caído al pozo!".

-"Pues échale pienso que agua no le va a faltar".

(Risas y aplausos)

Yo aquí no pinto nada, ¿no?

Siguiente tema. A ver, Pepe, venga.

Matrimonios.

Matrimonio.

Matrimonios.

César se sabe. -¡Ah, matrimonios!

El que llega y le dice el compadre: "¿Qué te pasa?".

-"Compadre, estoy muy preocupado por un tema de mi mujer".

-"Pero ¿qué te pasa?".

-"Que ayer estaba yo en casa viendo una película porno

y entró mi mujer por la puerta" y dice: "Eso no tiene importancia".

-"Por la puerta de la película".

(Risas y aplausos)

Este es otro de matrimonios. -Nosotros podemos hacer el rebote.

Sí, dale, dale. -Claro, claro.

Ya qué más da.

Dice: "Paco, llevamos tres meses sin mantener relaciones sexuales"

y dice: "Llevamos dice".

(Risas y aplausos)

Dice: "¡Antonio no me haces caso cuando te hablo!".

Dice: "Una tortilla de papas mismo".

(Risas y aplausos)

Dice: "Doctor, es que está mi hija un poco rarita".

"No sé qué le pasa".

-"Mire usted, a su hija le hace falta que le hagan el coito".

-"Ah, pues hágaselo usted,

yo no me la llevo para casa si no está bien mi niña".

La metió en el cuarto y se escuchaba:

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! ¡Ay!

Y ahora sí, mirando el padre al médico

y la niña: "¡Ay! ¡Ah! ¡Ah!".

Y le dice el padre al médico:

"Porque usted y yo sabemos lo que es un coito

que si no, diríamos que están haciendo el amor, ¿no?".

(Risas y aplausos)

El matrimonio que va al psiquiatra porque su niño tiene problemas

de que está obseso con el sexo.

"Nuestro hijo está obsesionado con el sexo".

Y el psiquiatra: "Espérate, le voy a poner...".

Y le pone una lámina, con unas rayas, un no sé qué

y le dice al niño: "¿Qué ve aquí?"

y dice el niño: "Un hombre y una mujer haciendo el amor".

¡Toma ya!

El psiquiatra saca otra lámina con unas mariposas barrocas

y dice: "¿Aquí qué es lo que ves?".

-"Yo aquí veo un montón de hombres y mujeres haciendo el amor".

Total que saca otra lámina, el psiquiatra desesperado

con no sé cuántas líneas, puntos, cuadrados, círculos

y dice: "¿Aquí qué ves?". -"Aquí veo el mundo entero

que está haciendo el amor todo el mundo con todo el mundo"

y le dice el psiquiatra al matrimonio:

"Yo creo que su hijo tiene un grave problema

con el tema de la sexualidad" y le dice el matrimonio:

"Es que le está poniendo

unas laminitas al niño que también...".

Hombre, por favor.

Mira,

el que se encuentra...

Seguimos aquí, nos vemos el martes que viene en "La noche D"

con cualquier otro tema, con todo el elenco,

pero nos quedamos aquí.

Lo voy a contar por cojones. Seguimos, seguimos.

Lo voy a contar por cojones.

¿Lo cuentas tú o lo cuento yo?

-No se pueden contar más. Cuéntalo, tío.

-Se ha terminado ya. -¿Puedo contarlo?

Cuéntalo. Bueno, cuéntalo.

Es que no me dejan contar el chiste y me gustaría...

Cuéntalo a cámara.

Bueno, ya cuando vengamos otro día,

lo cuento, esto no va a quedar así. -La próxima vez.

César, lo que no entiendo... -Es porque este hombre era convoy.

¿Sí? -Del oeste.

Claro.

Y entonces llegó al bar típico del oeste.

No entiendo por qué un convoy llega a un bar

donde siempre hay problemas.

¿Por qué tiene que ir a un bar?

Muchas veces, el convoy sirve para las ensaladas,

por eso va al bar, pero déjame que te explique.

Explícame. -Él llega, se baja del caballo,

amarra al caballo, entra por la puerta.

¿Por qué siempre está esa puerta?

Además hay cinco esperándote siempre dentro.

Cinco. ¿Por qué ese número? -Entonces había...

Por qué uno en la barra,

el del piano, que siempre está ahí tocando

que es aburrido. -Había más gente.

El bar que estoy contando estaba así.

Había un montón de gente.

# "Chantatatatachán". # Bailando.

¿"Chantatatatachán"?

La música de las vedetes y entonces entra el tío y dice:

"Joe, ponme un güisqui".

¿Por qué siempre el del bar se llama Joe?

Porque es su nombre que le puso el padre.

De pila, claro. -Pila.

Y entonces, miró para fuera y le habían quitado el caballo.

¿Cómo?

Y entonces se cabreó, cogió la pistola, le dio tres vueltas,

se paró la música.

Eso siempre he pensado:

"Cómo pueden hacer que la pistola dé tantas vueltas y no se pare".

Se llevan días. -Hasta que él no quiere.

Entonces... -¿Cómo hace? A ver.

Ah. Y dice él:

"O aparece el caballo en un minuto

o va a pasar aquí lo que pasó en Cincinnati".

Eso le dijo a Joe.

No, a Joe y a todo el bar. Todo el mundo estaba cagado.

¿Tú has visto cuando en los bares del oeste

se forma ese silencio? -Él era el pistolero.

El pistolero del bigote. -Del bigote, claro.

¿Lo estás entendiendo? -Hasta ahí, voy bien.

Y ahora... -Yo no entiendo qué hace Joe.

Joe estaba allí y le dijo... -Joe era el del bar.

Vale. -Que era autónomo,

pero el hombre montó un bar

porque le tenían que ir las cosas como le tenían que ir.

Total que... -¿Se lo han cerrado en la pandemia?

No, lo han dejado abierto, ha hecho un ERTE,

pero está bien, está bien.

Y ahora hace así:

"Señores, falta medio minuto, el caballo no está ahí".

"Como me cabree yo, va a pasar lo que pasó en Cincinnati".

"Que no está el caballo, ¿eh?".

¿Y cómo hizo con la pistola?

¡Otra vez! ¿No? Se la metió, pero la sacó otra vez.

¿Y el gatillo dijo miau? -El gatillo dijo miau.

Los gatillos.

No dicen: "¡Miau!".

No, miau.

Total que ahora, fíjate lo que resulta,

faltando 15 segundos. -Sí.

Hace otra vez así y dice:

"Señores, el caballo lo quiero ver ya en la puerta

o va a pasar aquí lo que pasó en Cincinnati".

¿Sabes?

Y ya cuando faltaban tres segundos, miró a la puerta ¿y quién estaba?

¿Quién? -El caballo.

Ah. -¿Sabes?

Sí. -Y ahora Joe...

Ya empezó otra vez la música normal.

# "Chantatatatachanta". #

Otra vez el ruido del bar.

Dice: "Joe, ponme otro güisqui".

Dice...

¿No cogería el caballo con tanto alcohol?

Espérate, si esto tiene su explicación.

Y ahora Joe le dice a él: "Max".

¿Max se llamaba él?

Sí, poniéndole el güisqui. -Max.

"¿Qué pasó en Cincinnati?".

¿Y qué te crees que le dice Max?

Que me tuve que ir andando para mi casa.

No me digas. Sí, sí, claro.

Pues yo me he enterado de una cosa todavía peor.

¿Qué?

¿Tú sabes que ha aparecido el carro de Manolo Escobar?

No me lo puedo creer.

Ha aparecido el carro de Manolo Escobar.

Eso es una primicia, ¿no?

(JORGE) No te imaginas dónde estaba. (CÉSAR) ¿Dónde?

(JORGE) En Cantora, con la herencia de Paquirri.

(CÉSAR) Me acabas de dar un notición, qué alegría.

La Noche D - Primera vez

02 mar 2021

Programas completos (6)
Clips

Los últimos 59 programas de La noche D

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios