Las profesiones del futuro.

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Para todos los públicos La cuarta revolución - Episodio 6 - ver ahora
Transcripción completa

La Primera Revolución Industrial llegó con la máquina de vapor.

Un siglo después, la producción en serie y la electricidad

protagonizaron la Segunda.

Más tarde, con los ordenadores y las telecomunicaciones,

llegó la Tercera Revolución.

Hoy, el avance de las tecnologías digitales, físicas y biológicas

está transformando el mundo.

Asistimos a un tiempo fascinante que está cambiando nuestra vida

de una manera profunda y creo que nadie debería quedarse atrás.

Soy Silvia Leal y te invito a entrar en "La Cuarta Revolución".

(Sintonía de "La Cuarta Revolución")

¿Sabes a lo que te vas a dedicar en los próximos diez años?

Puede que, para entonces, tu puesto de trabajo ya no exista.

Con la llegada del tsunami digital,

muchos de los empleos que conocemos desaparecerán,

pero surgen otras oportunidades profesionales.

¿Cuáles son las claves para no quedarnos fuera

de este horizonte laboral?

La industria del automóvil mueve miles de millones en todo el mundo

y emplea además a centenares de miles de personas.

Es uno de los sectores

que más profundamente se están viendo alterados

por la llegada de las nuevas tecnologías.

Nosotros hemos viajado al corazón

de la empresa más tecnificada del mundo

para comprobar in situ este cambio.

Todos nos preguntamos cómo será el coche del futuro.

Autónomo, eléctrico,

un coche al que podrás llamar y que te vaya a recoger a casa...

Pues nos hemos venido a Tesla a ver cuál es su visión.

Los coches más deseados del momento.

El arte de la tecnología aplicado al mundo de la automoción.

En esta planta, en la actualidad,

se fabrican más de 5000 coches a la semana.

Para ello, tienen más de 1000 robots

trabajando sin descanso todos los días.

Además, aquí están cinco de los robots

más grandes del mundo.

Es alucinante ver cómo hay tanto robot en tan poquito espacio,

cómo se están moviendo todo el tiempo

y, sin embargo, no se golpean los unos con los otros.

Eso sí, saltan chispas,

pero solo puedo decir que estar aquí es hipnótico.

¿Serán en el futuro

todas las fábricas similares a esta?

¿Se reducirá la presencia humana en la industria del automóvil?

Tal vez, todo dependa del éxito o fracaso

de sus últimos modelos.

Igual que ocurre con los móviles de última gama.

Hemos conseguido que nos dejen probar el coche Tesla,

así que voy a llamarlo con el móvil.

(Música rock)

Es cómodo, ¿eh?

La verdad es que además

se deja conducir y va solo, ¿eh?

Es un coche que va solo.

Y le das así un poquito y ¡chas!

Es muy fácil.

Me han enseñado los botones hace un momento

y ya lo sé conducir.

¿Os imagináis una ciudad llena de autobuses

y coches autónomos?

Pues nos hemos venido a Reus a ver cuánto nos falta.

(Música dance)

¿Qué tenemos aquí?

Pues mira, Silvia.

Tenemos no solo el primer autobús autónomo,

sino el primer vehículo sin conductor

que probamos en situación real en las calles de Cataluña.

Estamos por ocho ciudades durante dos meses.

La gente lo va a poder probar

y es la primera vez que se abren al público en general

los vehículos sin conductor.

(Pitido)

A mí me han dicho que le habéis puesto nombre.

Sí, se llama Erica.

El autobús eléctrico, revolucionario, inteligente,

compartido y amable.

¿Qué ha dicho la población?

La población lo está acogiendo de una manera fenomenal.

De hecho, es...

invita en entorno más urbanos y más céntricos

a que la gente se tire en el autobús,

caminan por delante para ver que el autobús sigue su velocidad

y, bueno, pues se meten en medio

para comprobar que el autobús para.

¿Y qué tal se recibe un autobús que llega sin conductor

y que podría poner el empleo de muchos conductores en peligro?

Bueno, pues amable, ¿no?

Los conductores ahora están haciendo multitud de tareas

y los vamos...

el vehículo autónomo les va a liberar

de la parte de conducción

y pensamos que pueden contar igualmente

subir a bordo

para atender las necesidades que tenga la gente.

Incluso hacen de psicólogos, de guías turísticos,

venden títulos de transporte...

Esto lo podrán seguir haciendo.

Queremos mejorar la experiencia a bordo del transporte público

haciéndolo más amable

teniendo a una persona dedicada al pasajero

y que no tenga que atender a las necesidades del vehículo.

Esto se está poniendo en marcha.

Si me pongo nerviosa, ¿dónde tengo el botón rojo?

Mira, Silvia, pulsas aquí y se parará en seco el coche.

Bueno, ¿y qué velocidad vamos a coger?

Pues aquí la tienes.

Vamos a diez o nueve ahora.

Hemos programado un máximo de 13 kilómetros por hora.

Hemos programado. Es la media

que va al transporte público en una ciudad normal.

¿Y hasta cuántos kilómetros podría llegar a coger?

Podríamos llegar a 45,

pero luego el problema es la seguridad del que va dentro.

Está comprobado que no podemos poner el vehículo

a más de 18 kilómetros por hora

para no dañar a la gente de dentro si se cae.

¿Y el autobús cómo sabe si tiene que parar?

Pues estos autobuses van equipados con ocho sensores.

Dos en la parte de arriba,

que leen y están leyendo en todo momento

a 200 metros a la redonda de todo lo que está pasando.

Si la gente está mirando, si está de espadas,

y él prevé si tiene que frenar antes o después.

Luego, tienen en la parte frontal y trasera

tres sensores más en cada lado

que a 50 metros están haciendo lo mismo.

¿Y los sensores qué son? ¿Como los sentidos del autobús?

Sí, de hecho les llamamos los ojos de Erica.

Para que la gente lo entienda, son sus ojos.

Tiene ocho ojos este vehículo.

Y, si detecta que me pongo delante, frena.

Sí, con lo que haya a menos de 30 centímetros del vehículo,

el vehículo parará en seco.

¿Habéis tenido a alguien que se haya puesto nervioso

y haya tenido que bajar?

No, la gente está...

bueno, explica que tiene sensaciones extrañas, ¿no?

No ve conductor y el vehículo se mueve solo,

pero no hay situación de pánico en ningún momento.

¿Quién ha desarrollado este autobús?

Pues mira, ahora mismo hay dos fabricantes en Francia

y este es un fabricante llamado Easymile que está en Toulouse,

muy cerquita de aquí

y, luego, los operarios y técnicos,

ingenieros nuestros, se han formado en Easymile

para poder operar este vehículo.

Al hablar de tecnologías como el coche autónomo,

tendemos a poner cierta resistencia.

Sin embargo, la realidad es que aquí todo el mundo

está encantado de probarlo

y lo de que acabará con el empleo aún está por ver.

Pues estamos en Manpower Group

y nos hemos venido a conocer a Raúl Grijalba

porque es el manager director de toda la región mediterránea

y vamos a hablar con él sobre el futuro del empleo

y tenemos curiosidad por saber si lo ve con optimismo

o con pesimismo.

Silvia, ¿qué tal? ¿Cómo estás?

¿Qué tal? Qué alegría tenerte aquí.

Muchas gracias.

Raúl, la gente tiene miedo por la llegada de los robots,

la inteligencia artificial, las tecnologías

y de que nos quitarán el empleo.

¿Vivimos una era de creación o de destrucción de empleo?

¿Debemos tener miedo? Bueno, yo creo que no.

Sinceramente, creo que estamos yendo a una era

donde hay ciertas competencias

y habilidades que cada uno hacemos

que van a ser sustituidas porque entrarán

la inteligencia artificial, los robots

y habrá partes de nuestro trabajo

que, efectivamente, dejaremos de hacer.

Pero, como siempre he ocurrido,

tendremos la oportunidad de realizar

seguramente habilidades que sean más técnicas

y que requieran mayor ingenio

por parte de las personas.

¿Qué competencias van a hacer falta?

Bueno, yo creo que dos fundamentalmente.

Unas ligadas al conocimiento, a la parte experiencial,

que son las que llamamos 'hard',

las competencias más de conocimiento,

y luego están las competencias sociales

que nosotros llamamos 'soft'

y que son aquellas que ya están siendo críticas

y que tienen que ver con lo que nunca puede hacer un robot

y es ser creativos, ser innovadores,

resolver problemas, trabajar en equipo...

¿Y son importantes las competencias digitales?

Bueno, ya lo creo.

Nosotros decimos

que es tal el cambio y el impacto que va a haber

por la tecnología fundamentalmente

que no importa el conocimiento que tengas hoy,

sino tu capacidad para seguir generando

conocimiento y experiencia y arriesgarte.

Esa curiosidad por aprender será precisamente

lo que nos hará más empleables en el futuro.

¿Es fácil hoy

encontrar los candidatos que se están buscando

por parte de las empresas?

Bueno, yo creo que no.

De hecho, del 45 % de todos los puestos

que se crean cada año,

sencillamente no hay personas

capaces de ir a esos puestos de trabajo.

Es decir, que el desajuste de talento

ya casi es del 50 % en el mundo.

Aquí, en España,

estamos en la mitad pero creciendo.

Es decir, que muchos de esos puestos nuevos

que se están creando

requieren ese tipo de habilidad digital,

de habilidades digitales,

pero no encontramos las personas que hayan desarrollado las mismas.

¿Qué es la 'learnability' de la que tanto se habla?

Esa curiosidad, esa avidez por aprender,

por evolucionar...

Sí, cada cuatro años

lo que cada uno de nosotros hacemos en nuestro puesto de trabajo

dejaremos prácticamente la mitad de hacerlo

y lo que tenemos que asegurarnos

es de que seremos capaces de aprender

a hacer otras habilidades y otras competencias

que nos garanticen precisamente

a través de la 'learnability'

la seguridad de que vamos a poder evolucionar en más puestos.

Y, para terminar, ¿qué piensas de la FP?

En la mayoría de países de nuestro entorno,

la FP está siendo el gran baluarte para los jóvenes

a la hora de encontrar puestos de trabajo

por la combinación de habilidades 'hard' y 'soft'.

Aproximadamente, el 30 % de los puestos

que se crearán hasta el 2026

vendrán por especialidades ligadas a la FP.

Recientemente,

hemos publicado

un informe donde anunciamos que el 86 % de las compañías

va a mantener o incrementar

su nivel de empleo

a pesar o gracias

a la revolución digital.

Teniendo en cuenta que será un saldo

entre aquellos puestos

que se sustituyan por la tecnología

y aquellos nuevos que se creen.

133 millones se crearán y 78 se transformarán o desaparecerán.

Yo creo que esto es un dato muy positivo

que nos tiene que animar a pensar

que todavía no sabemos cuáles son algunos de los empleos,

pero que si tenemos esta curiosidad por aprender

no habrá un límite para cualquiera de nosotros

a la hora de encontrar realmente

aquel puesto que creemos

eh... que es el nuestro

y que tenemos que hacer el esfuerzo

y la oportunidad de poderlo crear juntos.

Yo creo que esto es un reto, Silvia,

maravilloso para todos los españoles

que tenemos hoy aquí delante nuestro.

Viajamos ahora a Santander.

Vamos a visitar lo que se conoce

como una fábrica 4.0,

altamente robotizada.

¿Cómo ha afectado este diseño a los trabajadores?

¿Qué tal? Muy bien.

Vente conmigo.

A mí me han dicho que estamos en una fábrica inteligente,

pero aún no sé bien qué es eso de las fábricas inteligentes.

¿Me lo cuentas? Sí.

Sí, al final, una fábrica inteligente

es una fabrica que maneja muchos datos.

Se habla mucho de la industria 4.0

y al final se trata de ser lo más eficientes posibles

en la fabricación.

Nosotros aquí fabricamos componentes

y lo que utilizamos son los datos

para ser más eficientes en la operativa

y para hacerlo al mejor coste posible y del mejor modo.

Oye, me han dicho que aquí las piezas levitan.

Levitan dentro de la zona de montaje.

Lo que hacen es que cuando van pasando

del paso a paso en el montaje

no están mecánicamente sujetas a la línea,

sino que van flotando sobre un raíl.

Van volando por todo el proceso.

Vamos a verlo si te parece.

Entonces, hablamos de fábricas inteligentes,

pero ¿por qué es mejor una fábrica inteligente

que que no lo es?

Una fábrica inteligente, por ejemplo,

nos ayuda a conservar mejor los recursos.

Nos ayuda a ser más eficientes a nivel medioambiental.

¿Por qué?

Porque tenemos monitorización

que podemos por ejemplo monitorizar en tiempo real

cuál es el consumo energético

y, si hay una pequeña desviación, poderlo detectar.

También nos ayuda a generar menos chatarra,

lo que es beneficioso para el medio ambiente.

Mira, aquí puedes ver lo que explicábamos,

que la línea levita.

Esos carritos que veis moviéndose dentro de la línea

no están sujetos a la línea,

están moviéndose levitando de paso a paso

en el proceso de montaje.

Y, en este proceso de montaje,

vemos que tenemos una monitorización constante

de lo que está pasando,

haciendo mediciones y guardando esos datos

para diagnosticar que todo funcione correctamente.

Y eso, ¿qué? ¿El botón rojo?

Bueno, la maquinita en general y el botón en particular.

Esta se llama HMI y es la herramienta

que utilizan los operadores de la línea

para comunicarse con la instalación

y para seguir que todo funciona bien.

¿Y el botón rojo?

El botón rojo no te voy a dejar tocarlo

porque es la parada de emergencia.

Si aprietas el botón rojo, la línea se cae.

Lo utilizan los operadores si hay riesgo para la seguridad

o riesgo de colisión que pueda dañar la instalación.

Pulsan la seta y la instalación completa se caería.

Se pararía automáticamente.

No te voy a dejar hacerlo.

¿Y qué impacto ha tenido en el empleo

que hayáis instalado tantos sensores en las máquinas?

Hombre, al final, la automatización tiene un impacto en el empleo,

pero seguimos teniendo a las personas

en el corazón de las fabricaciones.

Una industria automatizada sin personas no es industria.

Todo lo que hay aquí,

incluso los que trabajan en esta línea,

son personas especializadas

sin las que el trabajo no sería posible.

Esto nos ayuda a ser más eficientes, pero contando con las personas.

¿Y qué perfiles estáis contratando? Un poco especializados.

Son gente que tiene mucha vocación por la tecnología,

gente a la que le interesa mucho el Internet de las cosas,

la programación...

Ya no buscamos al operador normal de línea de montaje

que solo hace operaciones mecánicas,

sino a gente que tenga una aportación de valor,

pero la gente, sin duda, sigue siendo primordial.

Sin ella, esta instalación no estaría funcionando.

Lo que sí que se busca en este tipo de máquinas

es gente inquieta, con ganas de aprender,

con ganas de resolver problemas, con mucha motivación...

Eso es lo que buscamos.

Es más una actitud que una aptitud.

Actitud hacia las cosas nuevas.

Y eso es lo que tenemos ahora.

Hemos visto empresas de nueva creación

altamente tecnificadas,

pero ¿cómo afectan las nuevas tecnologías

a las empresas tradicionales?

¿Cómo se han adaptado?

Visitamos una aseguradora

para conocerlo de primera mano.

¿Dirías que sois una empresa muy digitalizada?

Digamos que somos una empresa que apostamos por la digitalización,

pero tenemos nuestro recorrido por delante

y somos conscientes del esfuerzo que hay que hacer.

Ganas no nos faltan.

En estos momentos, ¿cuántos empleados tenéis?

Somos en todo el mundo casi 36 000 empleados.

¿Y cuál ha sido la evolución de los últimos años?

¿En términos de digitalización?

Por ser pragmáticos y ágiles,

hemos focalizado la estrategia de digitalización

en cinco países al principio.

No quiero decir

que esas mejoras no puedan ampliarse al resto,

pero con el foco de la digitalización

estamos ahora en España, en EE. UU., en Brasil,

en Turquía y en Perú.

¿Y cuál ha sido el impacto de la digitalización

sobre los puestos de trabajo

en lo referido a las tareas que realizan

pero también al número de personas empleadas?

Digamos que el impacto de la digitalización

ha venido por dos vías.

Por un lado, viene la parte de la digitalización

porque nos ha ayudado a trabajar mejor.

Lo que estábamos haciendo lo podemos hacer mejor.

Podemos empoderar más al empleado.

Hay medios para trabajar de forma colaborativa.

Eso por un lado, en la parte interna.

Y, después, en la parte de la digitalización

de los procesos de negocio

lo que nos permite es que podemos automatizar

procesos que antes no aportaban mucho valor

y conseguimos que los empleados

podamos estar centrándonos más en cosas más creativas

y que nos permitan una capacidad de decisión.

Centrarnos en lo que nos interesa

y lo que no aporta valor que lo haga una máquina.

Ya la llegada de la tecnología, en vuestro caso,

¿ha eliminado puestos de trabajo?

No ha eliminado, lo que ha hecho ha sido cambiarlo.

En nuestros puestos de trabajo siempre hay un porcentaje de cosas

que son rutinarias.

Todo lo que es emitir una póliza,

todo lo que puede ser dentro de un proceso de suscripción

verificar información...

Después, está la parte más creativa, más de toma de decisión,

y, entonces, lo que hemos es automatizado esa parte.

Nos podemos centrar más en la otra.

¿Qué es el mentoring inverso?

El mentoring inverso, al final con la digitalización

o con el reto digital, como lo llamamos internamente,

se rompen todas las reglas.

Al final, el empoderamiento que tiene el empleado

hace que las jerarquías desaparezcan,

con lo cual lo que hasta ahora siempre apostábamos

que era una 'mentorización' donde una persona muy senior

podía implantar y podía comunicar una cultura

a un recién llegado,

al final lo que pasa es que todo el mundo

tiene cosas que enseñar.

Sobre todo, los 'milenials' y los que llegan

y los que más familiarizados están con la tecnología.

Con las redes sociales, con las herramientas,

con las metodologías de colaboración

lo que hacemos es que pueden mentorizar de forma inversa

a esas personas más senior que conocen del negocio,

que conocen de todo lo que es la estrategia de empresa,

pero que les falta esa...

ese conocimiento en lo que son las tecnologías actuales.

La realidad es que eso lo que nos está permitiendo...

Eh... es una oportunidad. ¿Por qué es una oportunidad?

Para la persona que recibe la formación,

ahora la formación es más práctica y no quiere meterse en un aula,

quiere que alguien de forma fresca en el día a día le enseñe

cuáles son sus hábitos, que los pueda ver

y que los pueda él implementar en su día a día.

Y con la llegada de la transformación digital

de la famosa Cuarta Revolución Industrial,

¿quitarán los 'milenials' el empleo a las personas con más experiencia?

Fíjate, yo creo que las personas con más experiencia

se van a estar focalizando sobre todo

en esa toma de decisiones que es tan importante.

Es decir, al final lo que vamos a tener

va a ser que se van a automatizar

todos los procesos que no aportaban valor

y ahora es el momento más importante para tener una visión global

y para ser valiente y tomar decisiones.

Al final, la experiencia te permite tomar las decisiones.

Por tanto, están bien complementados.

Vivimos una época de redistribución de tareas

donde hay ciertas tareas que antes no podían hacer las máquinas

y sí pueden hacer ahora

y donde los humanos dejamos de hacer esas funciones

para hacer otras.

¿Qué nos diferencia de los robots?

¿Qué tipo de tarea seguiremos haciendo muchos años

y dónde nos tenemos que focalizar?

Yo creo que esto es una oportunidad enorme

que nos da esta automatización.

Al final, en cualquier trabajo, ¿qué es lo que más nos gusta?

Lo que más nos gusta de nuestro trabajo

termina siendo en cualquier proceso entender algo,

es decir, tener una empatía con alguien,

después ser creativo en la solución,

después tomar una solución, equivocarnos y volver a empezar.

Eso es lo que nunca hará la máquina.

De algún modo, eso es en lo que se centrará.

Se centrará en lo que algunos en metodología

hablan de 'design thinking', pero que se aplica a todo.

Es lo que nunca la máquina hará,

que es tener empatía, entender algo,

ser creativo para tomar una decisión,

después ser valiente para tomar esa decisión

sabiendo que te vas a equivocar, pero aprender.

Equivocarte rápido y volver a empezar.

Y eso se aplica a todo.

Y una recomendación para las personas

que quieran tener una carrera de éxito

o tener siempre un empleo.

Ser curioso.

La realidad es que ahora los medios, y da igual que sea dentro o fuera,

al final lo que está muy claro

es que la tecnología nos está empoderando

y ese empoderamiento hace que no haya límites.

Y esos límites permiten que el conocimiento esté ahí.

Con ganas, pasión y conocimiento llegarás a donde quieras.

¿Y es importante estudiar? Crucial.

Además, se ha roto eso de que estudio una carrera,

después un master...

Es mentira, ahora hay que estar estudiando continuamente.

Además, ese estudio continuo hace que te retes todos los días.

Por lo tanto, las carreras poco a poco se irán acortando

y al final lo que tendremos es una formación continua.

Lo que antes atribuíamos a los médicos,

ahora pasa en todos los campos.

(Música asiática)

Bueno, pues, como veréis, salgo un poquito decepcionada.

Y, bueno, la buena noticia es que los que se dediquen a esto

pueden estar tranquilos, cocineros y camareros,

porque no se van a quedar sin trabajo.

Todos los ámbitos laborales

se ven afectados por la irrupción de las nuevas tecnologías.

Hemos visitado fábricas de coches y de electrodomésticos,

pero también restaurantes.

¿Y qué ocurre en los sectores más tradicionales como el campo?

Ahora vamos a ver

uno de vuestros proyectos más emblemáticos localmente, ¿no?

Así es. ¿Dónde estamos?

Bueno, pues estamos en...

en los viñedos de Pago de Aylés

y aquí lo que tenemos es uno de nuestro sensores.

Podemos ver además las diferentes partes.

La parte negra,

que es donde el colector de todos los datos.

Vemos cómo tiene esas sondas que van hacia abajo

y conectan con los diferente sensores

de temperatura

y diferentes parámetros que están colocados.

Tenemos también estación meteorológica,

una placa solar

y una batería que alimenta al sensor

y hacen que esto pueda funcionar

sin tener un enchufe por aquí cerca.

Y, exactamente, ¿para qué sirve?

Bueno, gracias a estos sensores

podemos monitorizar un montón de cosas.

Desde optimizar el riego,

reducir el nivel de fertilizantes

o incluso saber

el momento óptimo de recolección de la uva.

Pero esto ya va más allá de la tecnología

y forma parte del conocimiento específico, ¿no?

Yo creo que eso

te lo va a explicar mucho mejor Julio Prieto,

que es el ingeniero agrónomo de la bodega de Pago de Aylés.

Hola, Julio. Hola, un placer.

Igualmente.

¿Y qué datos recogéis exactamente?

Pues aquí estamos fundamentalmente recogiendo datos climatológicos.

humedad relativa, insolación,

temperatura,

eh... pluviometría, viento...

Y nosotros además tomamos en discontinuo en la finca

otros datos de la planta.

Efectividad, vigor...

Entonces, lo que intentamos hacer es cruzar estos datos

para mejorar la toma de decisiones.

¿Y ha tenido algún impacto en el empleo

de las personas que trabajan aquí? No.

A priori, no nos está influyendo en el empleo.

Sí que nos está forzando a la parte técnica

a tener una mayor formación

en cuanto al uso de la información.

¿Y me lo puedes enseñar? Sí.

¿Cómo ves los datos en tu panel?

Aquí tenemos el dato que toma el sensor.

Esto por sí mismo

pues es una información muy parcial.

Puede parecer muy bonita, pero...

Ahora, la temperatura es de 7 grados o 12

y no nos genera mucho valor,

pero si nosotros somos capaces de meterle un algoritmo a esto

y saber que esta información la convertimos a evapotranspiración,

que es lo que la planta necesita de agua diaria

para poder tener una buena actividad,

pues ya nos da una información muy valiosa.

O sea, que tenéis también la información del viento.

Sí, todos los sensores.

Tú aquí podrías colgar incluso más sensores de los que tenemos.

¿Puedo coger yo el aparatito? Sí, claro.

O sea, que podemos ver los datos de temperatura,

precipitaciones, humedad..., El suelo.

...el suelo...

Tenemos aquí un montón de cosas.

Nuestro objetivo final sería tener esos mapas de situación

de calor,

donde nosotros podemos diferenciar todos los aspectos de nuestra guía,

que sería el objetivo último.

Nosotros al final lo que queremos es maximizar

nuestras eficiencias

y maximizar la calidad de nuestro producto.

Es un poco la idea final del objetivo,

que es hacer vino con el menor coste y a la mayor calidad posible.

¿Un vino más digital o más humano?

Con mejor gestión de lo humano

y mayor conocimiento para ganar en calidad.

Digamos que en la agricultura hemos llegado a un techo de cristal.

Si no vamos acumulando conocimiento,

no vamos a poder romperlo de cara a mejorar esa situación.

Un año con la incorporación de los equipos,

pero tres años aplicando el conocimiento

y la acumulación de la información del vino

nos está permitiendo romper esta cúpula de cristal

y alcanzar otras cotas de calidad.

¿Afectan las nuevas tecnologías

a los procesos de selección de trabajadores?

¿Se puede elegir a un directivo por su tipo de cerebro?

Hablamos con María López Valdés,

CEO de Bitbrain.

Hola, ¿María? Hola.

Me han dicho que aquí entrenáis directivos.

Bueno, yo no sé si me da tiempo a entrenarte,

pero efectivamente.

Lo que hacemos en Bitbrain son dos cosas básicamente.

Por un lado, entrenamos el cerebro de nuestros directivos,

de los directivos de grandes empresas normalmente,

para que sean más productivos

y para que sean capaces de hacer varias tareas a la vez,

para que sean capaces cuando les interrumpimos de volver a su tarea.

Eso, por un lado.

Luego, también somos capaces de medir sus reacciones emocionales

ante diversos momentos de estrés

y con eso que sean conscientes de cómo están reaccionando.

Ese aprendizaje al final,

cuando eres consciente de cómo reaccionas,

cuando eres consciente de que hay cosas que haces

que ni siquiera te das cuenta,

pues puedes cambiarlo y puedes mejorar como persona.

Hacemos las dos cosas.

Y vosotros conseguís directivos más listos.

Conseguimos sobre todo, más que más listos, mejor entrenados,

más capacitados.

Al final, el cerebro es plástico

Significa que si tú lo entrenas lo suficientemente bien,

puedes conseguir tener más capacidades

y eso es lo que hacemos.

De hecho, te he traído una experiencia bastante divertida

para que podamos medir

cómo gestionas tu estrés.

Para empezar, te voy a tapar los ojos.

Toma. Si te lo quieres colocar tú...

Las cosas que tengo que hacer en este programa.

Es simplemente una experiencia

donde lo que vamos a hacer es medirte tu cerebro

mientras te ponemos una serie de pruebas, ¿vale?

Obviamente, esto no lo hacemos con ningún directivo,

pero sí que nos parece

una actividad interesante para que el público pueda ver

cómo se miden las emociones y cómo reacciona el cerebro

ante determinadas situaciones.

¿Qué me has puesto?

Te estoy poniendo un casco que lo que permite

es medir las señales cerebrales humanas.

A partir de medir esas señales,

lo que hacemos es decodificar

por ejemplo las emociones.

Somos capaces de saber qué estás sintiendo

o si algo te está llamando la atención, etc.

Bueno, Silvia.

Vamos a empezar la primera prueba.

Tengo aquí una pequeña sorpresa.

Voy a generarte un poquito de estrés.

Lo que tienes que hacer es que tengo un vaso en la mano

y te voy a pedir que introduzcas la mano en este vaso.

Yo te la dirijo, no te preocupes.

Estira los dedos y disfruta de la experiencia.

Qué asco.

Esto es blandiblú.

Pues acabamos de medir cómo ha reaccionado tu cerebro

y, obviamente, se ha activado muchísimo.

Ya te puedes... Sensación de asco.

Bueno, pues eso es lo que hacemos.

Una vez que has sentido esa experiencia,

podemos coger tu señal cerebral

y decodificar e interpretar qué es lo que has sentido,

pero no de manera consciente, que obviamente dices 'asco',

sino lo que ha salido de manera inconsciente.

Y ya la segunda prueba

es que te hemos traído

un estupendo aperitivo que vas a comer aquí,

un poquito de comida de gato.

Pues bueno, vamos a...

Mira qué buena pinta.

¡Mmm!

Todo tuyo.

Estás de broma.

(RÍE) Sí, estoy de broma.

Básicamente, lo único que queríamos hacer

era ponerte en una situación de estrés,

en este caso un estrés social de:

"Me van a ver comiendo comida de gato".

Esto te genera estrés

y, obviamente, lo hemos podido ver en tu cerebro

como esa reacción emocional.

Lo que nosotros solemos hacer es una prueba

donde ponemos al directivo utilizando gafas de realidad virtual

en situaciones, por ejemplo, de alto estrés,

como puede ser tener una reunión con un cliente chino

donde no me voy a sentir bien porque no domino el idioma,

porque hay un traductor de por medio, etc.

Entonces, lo que hacemos es utilizar la realidad virtual

para meter al directivo en esa situación

y, a la vez, con esa tecnología que se integra

en cualquier gafa de realidad virtual,

a la vez vamos midiendo cómo se está sintiendo el directivo.

Lo que podemos ver

es que ahora tú vivirías esa experiencia

donde, como puedes ver, estás ahí en mitad de la entrevista

y nosotros estamos monitorizando tu cerebro.

Una vez que acaba esa experiencia,

quitaríamos la tecnología

y seríamos capaces de enseñarte

cómo has ido reaccionando a dicha entrevista.

Así, de esa manera,

aquí tienes la entrevista donde tú has estado,

la entrevista con el cliente,

cómo iba reaccionando tu cerebro, pero luego una serie de métricas.

Si lo percibías positiva o negativamente,

si estabas activada, qué te ha impactado,

qué estabas memorizando, cuáles eran tus niveles de atención,

tu 'engagement'...

¿Para qué te sirve esto?

Para detectar aquellas partes no conscientes

que están guiando tu comportamiento

y que están haciendo que la reunión no saliera como querías.

¿Esto lo usáis ya en entrevistas de trabajo?

En entrevistas de trabajo es una herramienta,

y no eres la primera que me lo pregunta

porque en Recursos Humanos siempre te lo dicen,

pero es una herramienta más para mejoras.

Es decir, en el sentido de que tú no...

tú no puedes decidir...

no sería ético desde mi punto de vista

decidir si voy a contratar a una persona u otra

simplemente por cómo tiene su cerebro.

¿Por qué? Porque el cerebro es plástico.

Tú puedes cambiar tu cerebro

y este tipo de técnicas te permiten hacer consciente

cómo está reaccionando de manera inconsciente

y poderlo cambiar.

Todo esto para tener directivos más listos está bien,

pero ¿para el resto de los que estamos en una empresa qué pasa?

Pues realmente estamos trabajando en esa dirección.

De hecho, hay programas que estamos trabajando con algunos gobiernos

para poder meterlos en la cadena de montaje

y que haya menos accidentes laborales.

Lo que pasa es que si miras hacia el futuro

muchos de estos puestos que son repetitivos

en algún momento desaparecerán

porque seguramente lo podrán asumir las máquinas

o los sistemas de inteligencia artificial.

Al final, lo que nos encontramos mirando hacia el futuro

son puestos donde la inteligencia emocional y la cognitiva

serán fundamentales.

Ahí es donde aún más estas herramientas tendrán sentido,

no solo para directivos, sino para todos los empleados.

¿O imagináis un coche con voz y voto

a la hora de elegir su mecánico?

Como hacemos con nuestros médicos.

Pues no hace falta imaginarse nada porque me he venido a Bruselas

a conocer un coche que me va a entrevistar

para decirme si puedo trabajar como técnico o como comercial.

Volvo ha decidido que las entrevistas de trabajo

las realice uno de sus propios vehículos.

Así se consigue un proceso más imparcial e igualitario.

Además, ¿quién mejor que un coche

para seleccionar a un ingeniero que ha de trabajar con él?

(HABLA EN FRANCÉS)

(CONTESTA EN FRANCÉS)

(EN FRANCÉS)

(EN FRANCÉS)

Mmm...

(EN FRANCÉS)

Mi primera pregunta para ti sería:

¿cómo surge una idea tan distinta y tan espectacular?

Lo primero es que teníamos un problema en la oficina.

Buscábamos muchos técnicos,

pero no los encontrábamos.

Hay mucha gente estudiando profesiones técnicas.

Buscábamos a esa gente.

Les propusimos a la agencia hacer algo especial

durante el Salón del Automóvil

para que la gente supiese que estábamos buscando técnicos.

Pero ¿de verdad lo estáis usando ahora mismo

para captar talento también?

El mayor objetivo del coche

es atraer gente hacia nuestra marca

y mostrar que buscamos técnicos.

Si tienes esa preparación, ven a Volvo.

Con el coche, mostramos que somos una marca tecnológica,

que estamos innovando y usando

nuestra tecnología para contratar a la gente.

¿Y cómo puede un coche ser capaz de medir la motivación de una persona

por un puesto de trabajo y las competencias sociales también?

Capturamos las palabras que la persona dice.

Y esas palabras se miden

y le dan una puntuación que calcula esa motivación.

Pero, por supuesto, no es fiable al 100 %.

Así que no solo usamos esa entrevista con el coche

como el único paso para contratar.

Entonces, no está eliminando puestos de trabajo

de personal de Recursos Humanos.

No, no, en absoluto.

El coche es el primer paso

para obtener información de la persona interesada

y después hay una entrevista con un humano, por supuesto.

Y en una entrevista,

¿yo podría engañar a esta inteligencia artificial?

Podría ser posible.

Esta tecnología no es fiable al 100 %.

Alguna gente, cuando está estresada, sonríe mucho.

Otros no.

Así que depende del coche hacer un resumen

de la persona que se sienta a conducir.

Pero insisto en que el coche no será el que decida tu futuro.

Si eres una buena candidata,

habrá otra persona que te entreviste para hacer la prueba final.

Las nuevas tecnologías supondrán la desaparición de muchos empleos,

pero también surgirán otras nuevas posibilidades,

otros empleos.

Por ejemplo, el de entrenador de 'chatbot'.

Pues un 'chatbot' o asistente,

como nosotros le llamamos últimamente,

eh... no deja de ser

el mecanismo que utilizamos para que una máquina se comunique

con un humano.

¿Y qué hace falta?

Implementar modelos de inteligencia artificial.

¿Por qué?

Porque la inteligencia artificial no deja de ser

cómo simulo el comportamiento humano.

Hablas de máquinas que se comunican con los humanos

y, entonces, me pregunto que quién enseña a esas máquinas

a comunicarse con nosotros.

Entiendo que tiene que haber algo así

como un entrenador de 'chatbot' o de máquinas.

Pues hay que entrenar a las máquinas.

¿Cómo? Dándoles ejemplos, muy sencillo.

Es decir, ¿una máquina puede aprender por sí sola?

Este es un tema peliagudo.

Vamos a empezar antes de que aprenda por sí sola

a que nosotros le entrenemos.

Un 'chatbot' requiere que haya un conjunto de personas involucradas

para que el 'chatbot' se comporte en el contexto.

Y lo del contexto lo enfatizo, ¿por qué?

Porque un 'chatbot' o un asistente

tiene valor en el ámbito en el que juega.

Fuera de él, puede perder fuerza.

Un ejemplo. A cualquier asistente le dices 'buenos días'

y te dice 'buenos días' porque un saludo es fácil de detectar.

Si yo a un 'chatbot' le digo: "Dime los números de la Primitiva",

probablemente me responda: "No soy un mago".

Pero si me pregunta algo específico

de un contexto que no ha sido entrenado

no me podrá responder.

Supongamos que una persona del mundo de las humanidades

quiere dedicarse a entrenar estos 'chatbots',

estos aparatitos, estas máquinas.

¿Qué tendría que hacer?

Desde un punto de vista del conocimiento,

estos sistemas son cada vez más cercanos

al mundo de la calle.

Entrenar a una máquina es darle ejemplos de un ámbito.

Y eso lo pueden hacer perfectamente.

Obviamente, existen cursos y especializaciones

y cada vez más nos estamos metiendo en la educación

para que lo puedan hacer de un modo sencillo.

Y desde un punto de vista profesional,

lo que hoy en día más se demanda

es gente que pueda emplear su tiempo aquí

en el ámbito en que se mueve,

de manera que sí hay opciones y hay oportunidades.

He leído por ahí

que los 'chatbots' se desarrollan para hablar con los humanos

y que se desarrollan con personalidad.

No es del todo cierto.

Me atrevería a decir aquí a los asistentes

que hay que definirles una personalidad.

Entonces, sí que tienen. Sí, pero hay que definírsela.

Es decir, un asistente va a tener la personalidad

de la persona que le está entrenando.

Muchos hemos visto una película que se llama "Hair"

donde el protagonista se enamora de un sistema operativo,

de una máquina.

¿Puede llegar a sucedernos algo así?

Sinceramente, espero que no.

Otra cosa es que lleguemos a alcanzar

que el comportamiento de una máquina sea como el de un humano.

¿Existe algún trabajo que no se vea afectado por la llegada

de las nuevas tecnologías?

¿Qué ocurre con las finanzas?

Fintonic es una empresa que quiere acceder a tus cuentas

para ayudarte a ganar más dinero.

¿Te atreves a confiar tus ahorros a un algoritmo?

¿Qué hace vuestra aplicación?

Fintonic es el asistente de tu dinero.

Es básicamente una herramienta que te ayuda a ahorrar

y a ser más consciente de tus finanzas.

Lo haces a través de sincronizar tus cuentas bancarias

en un solo sitio, en Fintonic,

y, a partir de ahí, ves tus movimientos en una aplicación,

te da alertas que nadie te da,

como pueden ser comisiones o movimientos duplicados

y, además, lo que hacemos es tener

un 'market place' de distintos productos financieros

como préstamos y tarjetas de crédito

para en las distintas alternativas del mercado

ofrecer a los usuarios lo mejor.

¿Cuál es la diferencia a la hora de gestionar mis finanzas

respecto a tener un asesor financiero tecnológico o no?

Probablemente estará en el trato personal.

Si tienes asesor financiero personal,

podrás llamarle e irte a tomar un café con él.

Y una App, no.

Hablas de alguna manera de la competencia

entre vuestra tecnología y la persona de un banco.

¿Quitará vuestra tecnología el trabajo de personas

que ahora están trabajando en el mundo de la banca?

No lo sabemos

y no sé si será nuestra tecnología o la tecnología de otros.

Al final, la tecnología lo que hace es ir cambiando

la forma en la que el empleo en un país o en un sector

se produce.

Van saliendo nuevos empleos, nuevas tipologías de empleos

y van apareciendo otros.

¿Y vuestra tecnología genera empleo también entonces?

Por supuesto.

Somos más de 90 personas en 3 países.

En Méjico, en Chile y en España.

El 80 % de los empleados aquí son ingenieros y matemáticos.

Yo soy un poco raro porque soy de Económicas,

pero aquí la mayoría son ingenieros y matemáticos,

que al final son los que hacen de verdad la aplicación,

los que hacen la aplicación para los usuarios.

¿Tenéis muchas mujeres?

Hay muchas mujeres pero para lo que es habitual en el sector.

Muchas veces, cuando vas a buscar ingenieros y matemáticos

pues desafortunadamente no hay tantas mujeres

como en otros sectores,

pero sí que es verdad que estamos bastante contentos

y que el número de mujeres es bastante alto.

De hecho, en Fintonic, Lupina Iturriaga es fundadora

y al final tiene una vocación de atraer mujeres

que hace lo que puede, pero nos cuesta.

Y para vosotros, ahora mismo la situación,

¿cómo es respecto a la captación de talento?

¿Es fácil encontrar talento en España

o resulta complicado?

No, no es sencillo.

Encontrar talento no es nada fácil.

Hay muchas empresas buscando talento,

buscando perfiles de ingenieros y matemáticos

y eso observamos que es cada vez más difícil.

De hecho, una empresa como Fintonic

con una marca reconocida en el mercado

nos cuesta a otras 'startups' más pequeñas...

También sabemos que cuesta más

y encontrar ese talento es complicado.

No solo en España, ¿eh?

En otros países de Europa e incluso en EE. UU.

también es complicado.

¿Vuestra aplicación podría aportar algo

a las familias a las que les cuesta llegar a fin de mes?

Sí, Fintonic está pensado para cualquier tipo de español

y, en concreto, para los que les cuesta llegar a fin de mes

porque es la gente que necesita ahorrar, ¿no?

En el caso de la factura de la luz,

que es algo que nos preocupa a los españoles,

¿qué sois capaces de hacer?

En los últimos meses hemos desarrollado un sistema

que lo que nos permite para cada usuario que nos lo pide

es mejorarle la tarifa que tienen contratada

con su propia eléctrica

sin necesidad de cambiar de distribuidora.

Lo que hacemos es asegurarnos

de que si pueden tener un bono social, que lo tengan

y que su eléctrica se lo reconozca.

Luego, además,

nos aseguramos de que tengan contratada

la tarifa fijada por el Gobierno,

de manera que no tengan un sobrecoste

en su tarifa de la luz

y, por último, la discriminación horaria,

que es clave a la hora de reducir

el consumo eléctrico en el día a día de los hogares españoles.

Dicen que los robots nos están quitando el trabajo,

pero tal vez somos nosotros

los que se lo quitamos a ellos.

Las personas, si muestran interés por formarse,

encontrarán nuevas oportunidades.

Las máquinas se ocuparán, dicen, de labores más aburridas.

Hola.

Buenos días y bienvenida a Miotek. ¿En qué puedo ayudarle?

Tengo una cita.

Dime el nombre de la persona que usted busca, por favor.

Luis Prieto.

Tiene una cita con Luis Miguel.

Acompáñeme a su oficina, por favor.

¿Me acompañas? Ah, fenomenal. Para allá vamos entonces.

Aquí estamos.

Entra, por favor. Muchas gracias.

Hola, Luis.

Buenos días. ¿Qué tal?

Me he acercado aquí a tu despacho un robot un tanto simpático.

¿Cómo se llama? Se llama PACA.

Entonces, ¿ha sustituido algún puesto de trabajo?

¿Ha reemplazado a alguien? No.

Lo que hicimos fue que en el momento en que necesitábamos

por el crecimiento que estábamos teniendo

que la persona de recepción pasara a administración

y vimos correcto el tener a PACA en nuestras instalaciones

para poder desarrollarnos

y poder insistir más

en el desarrollo de la inteligencia artificial.

Entonces, PACA es talento robótico, es como un empleado más.

Efectivamente. ¿Pagáis Seguridad Social por ella?

No, no pagamos por ahora,

pero sí que tenemos un 'renting'

en el que está incluido el mantenimiento

y cualquier cosa que necesite PACA para su correcto funcionamiento.

PACA cada vez será más inteligente.

Eso queremos, que sea más inteligente,

pero para que pueda ayudar al personal de Miotek,

no para que suplante el poder contratar a más gente.

¿Me acompañas a la salida, PACA? 'Madame'.

PACA, ¿cuál es tu trabajo?

Yo soy recepcionista en Miotek.

Saludo a los empleados y ayudo a los visitantes.

Confirmo citas con nuestros profesionales

y entretengo a nuestros invitados mientras esperan.

Por cierto, ¿quieres que te cante?

Todavía no. ¿Te gusta, PACA?

Sí, me siento muy realizado.

¿Cómo es trabajar con humanos, PACA?

Me encanta, me he sentido muy acogido.

PACA, ¿eres feliz?

'Madame', ¿tú qué crees?

¿Qué nuevos empleos se crearán en el futuro?

Quizás, nuestro próximo trabajo aún no exista.

Las nuevas tecnologías

acabarán con muchos de los trabajos que conocemos,

pero a su vez se abre un abanico de posibilidades

que no debemos ni podemos desaprovechar.

Esfuerzo, formación constante,

evolución...

Esas son las claves.

La cuarta revolución - Episodio 6

54:04 15 feb 2020

En un país con una elevada tasa de paro, el avance imparable de las nuevas tecnologías es visto por muchos como una amenaza. Sin embargo, y paradójicamente, se están creando más puestos de trabajo que nunca.

En un país con una elevada tasa de paro, el avance imparable de las nuevas tecnologías es visto por muchos como una amenaza. Sin embargo, y paradójicamente, se están creando más puestos de trabajo que nunca.

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