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Para todos los públicos La aventura del saber - 18/06/20 - ver ahora
Transcripción completa

si no, sería un acto de mala fe o malintencionado.

(Música)

Hola a todos, buenos días.

Seguimos hoy en compañía del profesor Pablo Simón,

hablando con él de los datos que arroja en el mundo la pandemia.

Nos interesa mucho conocer su análisis de ellos.

La semana pasada hablábamos de lo que pasó en el mundo

tras otras pandemias desde la Antigüedad

hasta la mal llamada gripe española.

Hoy insistiremos en sus posibles efectos en la actualidad.

¿Son menores los efectos de una pandemia

por ser compartidos mundialmente?

¿Cómo ha funcionado el estado de las autonomías ante la pandemia?

¿Cómo debería plantearse una revitalización,

reconstrucción del tejido productivo español?

¿Saldrá reforzado el Estado de bienestar de la pandemia?

¿Debería la Unión Europea cambiar sus dinámicas

de producción en aras de un mayor autoabastecimiento?

En dos minutos conocemos qué opina Pablo Simón

a la luz del análisis de los datos.

¿Qué tal? Buenos días.

¿Está bien dicho una nueva normalidad?

Pandemia global o desconfinar, ¿es correcto?

Se lo vamos a preguntar a la filóloga Luna Paredes

en nuestro Taller de Español porque, como ven,

aún tenemos muchas dudas lingüísticas

con respecto al nuevo vocabulario que está incorporando

el coronavirus a nuestras vidas.

Una exposición en el Thyssen muestra la genialidad de Rembrandt

como retratista y la explosión del retrato en Ámsterdam

durante casi 100 años.

La obra de Rembrandt, a contracorriente

de las modas de la época,

se caracteriza por su gran profundidad psicológica.

Cada uno de sus retratos crea un relato

a través de la mirada del personaje.

La armonía dentro del caos, la elegancia en lo ordinario.

Miguel Ángel Blanco busca la belleza escondida

en los espacios urbanos de nuestras ciudades

para fotografiarla. El espacio "Boek Visual"

nos presenta una selección de su obra.

(Música)

Recibimos de nuevo al profesor Pablo Simón

para seguir analizando el escenario tras la pandemia.

Pablo, en la anterior vez que nos vimos,

hablábamos de que en EE.UU.

la pandemia estaba afectando a distintos sectores

de distinta manera.

Y que, en general, latinos, afroamericanos

estaban viéndose más afectados por la enfermedad.

Ahora estamos viendo todos estos brotes

contra el racismo evidente de parte de la Policía de los EE.UU.

No solo el caso de George Floyd. Efectivamente.

Sino de otros muchos que se están viendo en vídeo.

Hablemos un poco de ello. Sí, bueno.

En los brotes que estamos viendo ahora de protestas en EE.UU.

se deben a diferentes elementos, no solo hay uno.

Y es verdad que hay un componente muy estructural y arraigado

del papel que tiene el multiculturalismo

y la inmigración con la sociedad estadounidense,

es una sociedad de frontera, en el cual lo que vemos

es que muchos procesos de movilidad social, socioeconómica

están muy vinculados a la llegada de nuevas oleadas de inmigrantes

que hacen las tareas y los trabajos menos gratos

y esto genera una percepción de movilidad ascendente

que así ha sido durante 200 años de historia de ese país.

Antes las tareas ingratas las hacían irlandeses, escoceses.

Luego ya están integrados, llegan alemanes, los hacen.

Los afroamericanos siempre han estado discriminados,

pero ahora no solo ellos, sino también los latinos,

son justamente los sectores económicos más modestos.

Aunque los latinos son muy heterogéneos,

ojo, no es lo mismo ser cubano o venir de Cuba

que venir de Méjico.

Pero este componente, junto con la propia institucionalidad

de los Estados Unidos, ha construido barreras discriminatorias

que sabemos que existen en ese país y que generan estas erupciones.

Pero para ligarlo con tu planteamiento,

hay que entender que estas protestas no solo se dan

por la propia estructura de los EE.UU.,

sino con elementos coyunturales muy concretos.

Y es que el desempleo se ha disparado por la pandemia

por encima de los 16 millones, sobre todo,

a los sectores más vulnerables, más ligados al sector servicios,

que son justamente estas minorías.

Hablábamos el otro día de no todos los sectores sociales

se puedan permitir estar confinados y, justamente,

los que más se han visto afectados por el coronavirus

han sido los inmigrantes y los más damnificados por la pandemia.

Y luego por la propia polarización del país.

Es decir, tener a Donald Trump de presidente de los EE.UU.,

que están conectados

con los movimientos supremacistas blancos, la Alt-right,

es un cóctel explosivo que estamos viendo,

está distorsionando la política del país

de una manera importante en un año electoral.

En el fondo el coronavirus también tiene un impacto.

Político. Evidentemente.

Esto lo que hace es agitar cuáles son las estructuras

dentro del país.

Del mismo modo que la pandemia es pandemia porque es mundial,

porque es una epidemia extendida a todo el mundo,

también se está extendiendo por todo el mundo el antirracismo.

Efectivamente. Y esto es algo que ya habíamos visto

en otros movimientos sociales anteriores,

por ejemplo, el ecologismo o el feminismo.

Siempre hablamos de la globalización como un componente muy ligado

a servicios, mercancías, turismo. Pero hablamos muy poco

de la globalización de las ideas.

Y es que el mundo se ha vuelto mucho más pequeño.

Lo hemos vivido con la pandemia.

Cómo estábamos comparando las curvas entre los distintos países;

mirando de reojo qué hacía Italia, qué hacía China.

El mundo se ha vuelto mucho más pequeño.

Lo mismo ocurre con las causas sociales.

Los movimientos se imitan, se miran. Todo el mundo puede verse reflejado

en algunos componentes de otros países.

Y esto hace que las ideas se vuelvan más globales.

Creo que esto es un factor interesante

al que muchas veces no le prestamos tanta atención,

pero lo que está indicando es que el mundo

se ha vuelto mucho más pequeño.

Recuerdo, por ejemplo, al comienzo de la pandemia

cuando Trump hacía una referencia a España, en fin,

diciendo como que lo sentía,

aunque se notaba que era con la boca pequeña.

Desde luego.

Ahora es él el que tiene el problema peor.

Indudablemente. Pero no deberíamos ignorar una cosa.

Las propias estrategias de confinamiento que hemos visto

muchas veces se han basado en imitación.

Nos hemos fijado en lo que hacían otros países;

hemos ido ensayando las mismas estrategias que ellos

e incluso ha habido algunos que han seguido al rebaño

y hay otros que no, hablando de rebaño.

Reino Unido, por ejemplo, quiso probar su estrategia.

Suecia, que ahora mismo está teniendo muchos problemas

porque ha establecido un confinamiento laxo,

han permitido que sean los ciudadanos

quienes decidan si lo siguen o no, en vez de seguir

al resto de países escandinavos, va a la suya

y ahora lo está pagando.

Estados Unidos está teniendo sus problemas.

En el fondo todos nos estamos mirando más de reojo

porque sabemos que en el fondo todos nos afecta porque,

esto es importante recordarlo, un entorno de amenazas globales

requiere también respuestas globales.

Y de lo que estamos hablando aquí es de un problema de coordinación

a nivel mundial.

Si tuviéramos un gobierno a nivel mundial,

¿qué habría hecho este gobierno? Decir:

"Cuidado, hay un brote pandémico en China.

Todos los recursos para allí, vamos a contenerlo,

vamos a impedir que se extienda más allá de sus fronteras

porque puede tener implicaciones tremendas".

¿Qué es lo que ha ocurrido? Que estos mecanismos no existen.

No hay un gobierno mundial.

Tenemos una OMS que da recomendaciones, pero bueno.

¿Qué ha hecho cada país para intentar protegerse?

No solo seguir sus propias estrategias,

cerrar fronteras, que es la prueba más evidente de la no cooperación.

Como no te fías que te puedan venir infectados de otros países,

ante la duda cerramos nuestras fronteras, que nadie pase.

Y ahora lo problemático es cómo volvemos a la normalidad.

Aquí es donde instituciones como la Unión Europea

juegan un papel fundamental. Tendremos que ver

en qué sitios la evolución de la pandemia va al mismo ritmo;

de dónde pueden venir turistas y de dónde no.

Ha habido algunos que han hablado de crear zonas verdes, es decir,

zonas libres de COVID para que puedan viajar entre ellas

y la actividad turística pueda desarrollarse.

Hay estrategias diferentes, pero siempre hablamos de lo mismo.

Amenazas globales que van desde los refugiados,

el cambio climático, pandemias a nivel mundial.

Estamos hablando siempre de lo mismo,

de un problema de gobernanza. Claro.

De todas maneras, el hecho de que sea una pandemia

también le resta importancia económica,

quiero decir, como es mal de todos...

Claro. No imagino qué comportamiento

hubiera habido con una epidemia en Italia o en España o en China,

habría sido terrorífico para la economía china,

italiana o española, pero al ser todo el mundo...

Eso es verdad. Todo el mundo vamos a sufrir

un impacto importante y vamos a ir a una recesión,

según dicen los institutos internaciones,

comparable solo al crac del 29

o a la situación de la II Guerra Mundial.

Apuntabas muy bien. Mal de muchos, consuelo de tontos

si me lo permites, todos mal, pues vamos tirando millas.

Pero ¿cuál es el problema?

Que no todos vamos a salir al mismo ritmo;

que no todos los países se van a recuperar igual de rápido.

Porque no todo el mundo tiene la misma estructura

económica y productiva. ¿Por qué?

Y esto, el informe del Banco de España la semana pasada

daba algunas pistas.

No todos los países se han confinado con la misma dureza

ni al mismo tiempo. Nosotros hemos sido de los más duros

y los que lo hemos tenido durante más tiempo.

Esto hará que salgamos un poquito más lentos.

No todos los países dependen de los mismos sectores productivos.

Nosotros dependemos mucho del turismo

y el turismo depende mucho de que confíes

en que no hay más brotes epidémicos en un país u otro.

Esto va a hacer que reemprender esa confianza...

Depende de nosotros.

Por ejemplo, en el caso concreto de España depende de Europa.

Si Europa empieza a reorganizar ahora,

por ejemplo, su sanidad pública de manera que haya

una información continua de todas las sanidades

de los países integrantes de la UE y se puede hacer un seguimiento

dónde se produce un brote dónde no se produce,

las cosas cambiarían;

podríamos hacer que el turismo europeo

siga viniendo a España sin ningún problema.

Efectivamente, estás apuntando una clave,

que es que en el fondo somos demasiado pequeños

como para poder tomar iniciativas por nosotros solos.

Tenemos que empezar a hablar de iniciativas a nivel regional.

Aquí la UE, más allá de los planes económicos que pueda tener,

puede jugar un papel fundamental en la coordinación

de nuestros sistemas de salud.

Si nosotros tenemos más capacidad productiva

y más integrada nuestra producción de stocks sanitarios,

vimos el problema que había con esta compra loca

de mercancía a China... En los aeropuertos,

ahí apostando a ver quién se llevaba el cargamento.

Fue una auténtica locura y no podemos volver a caer en ese error.

Debemos tener protocolos mucho más estandarizados;

debemos tener mecanismos para contar los contagios

de manera equilibrada y común en toda Europa.

Para saber cuáles son los brotes que hay

y poder controlarlos hasta cierto punto

con iniciativas conjuntas.

Tenemos que ser capaces de poner, entre comillas,

sellos de calidad. Es decir, esta aerolínea

o este operador hotelero está totalmente libre,

no tiene ningún tipo de problema. Podemos integrarnos mejor.

En esta vía es fundamental que seamos capaces

de aprender del pasado y de mostrar que la globalización sí se puede

desde áreas regionales controlar mejor.

Imagínate el impacto económico que puede tener

el tener las cadenas productivas en Europa integradas

para tener la vacuna cuatro o cinco meses

antes que otros países. Producirla más rápido,

vacunar más rápido a nuestra población

y que todos, porque somos 500 millones

de habitantes en la UE, estemos mejor integrados

y mejor protegidos.

Esto tiene una redundancia muy positiva en términos económicos

y no podemos desaprovechar la oportunidad.

O lo hacemos ahora o será difícil hacerlo en otra coyuntura.

También tener clara cuál es la manera de enfrentarse

al antiguo imperio, a los EE.UU.

Eso parece que está cambiando, ¿no? Sí, efectivamente.

Lo discutíamos el otro día. En un contexto cada vez más bipolar

entre Pekín y Washington, la UE tiene que decidir

cuál es el papel que quiere desempeñar en el mundo.

Y por eso la recuperación económica es tan importante.

No solo hablamos aquí de nuestro mercado interior,

sino qué papel queremos jugar a nivel global.

Si algo bueno tiene la UE a diferencia de otros entornos

es que nosotros tenemos, y lo decimos con cierta cautela,

pero también con presunción, valores mejores en muchas cosas.

Tenemos más estándares sanitarios, más estándares medioambientales;

más estándares de protección de los trabajadores que en otras zonas.

Compartidos con otras potencias regionales,

estoy pensando en Canadá, en Nueva Zelanda, Australia;

países que pueden estar alineados con nuestra visión del mundo.

Es importante que decidamos, entre comillas,

el ser mayores de edad.

Y ser mayores de edad pasa por dejar de subcontratar, por ejemplo,

siempre la Defensa en EE.UU. Ser capaces de decidir nosotros

cuáles son las iniciativas que queremos tener en este campo.

Intentar pelear mejor por la carrera tecnológica.

Ninguna de las cinco principales tecnológicas del mundo es europea.

Al final tenemos Facebook, Google en EE.UU.; Huawei en China.

¿Y Europa qué? ¿Por qué no estamos siendo capaces

de competir mejor? Cuando hemos sido nosotros

precisamente los que hemos estado ahí liderando.

Eso es. Y parece un poco que tratamos de vivir

de rentas pasadas. Nuestra propia creencia

de que el mundo nos va a seguir haciendo caso.

Hemos cometido un cierto error de cálculo, creo,

que es pensar que el mundo sea más multilateral,

va a haber más poder repartido,

que necesariamente nos van a hacer más caso, no es así.

Brasil, Rusia, Irán son potencias regionales

que cada vez tienen más importancia.

La UE tiene que jugar también aquí algún tipo de papel.

Creo que de la respuesta que demos a la crisis del coronavirus

va a depender mucho cuál va a ser nuestro papel en el mundo

desde una perspectiva en la cual

las guerras ya no se hacen con ejércitos,

las guerras se hacen con bots.

Es decir, hay que tener una capacidad tecnológica

y comercial importante y aquí es donde nosotros

tenemos algo que decir en el siglo XXI.

Bajando un par de puntos en la escala

y refiriéndonos ahora al estado de las autonomías,

¿crees que el estado de las autonomías

va a salir reforzado o cuestionado de esta crisis?

Ya estamos empezando a hacer investigaciones sobre esto.

Lo que estamos viendo es que depende de cuál sea

el grado en el que tú digas que el estado de las autonomías

ha jugado un papel positivo o negativo

en la gestión de la crisis, la gente es más o menos receptiva

a la recentralización.

Vamos a partir de una base que creo es fundamental.

Desde el año 2001, que ya no existe el INSALUD en España,

la competencia en sanidad está totalmente transferida

a las comunidades autónomas. Al principio no era tan así

porque había algunas comunidades que la tenían y otras que no.

Eso se parece un poco a la UE. Ahora ya los socios parte,

hay 17 sistemas de salud que debemos ser capaces

de integrar mejor. Por ejemplo, problemas que se han visto:

hemos visto problemas respecto a las cifras y al conteo.

No tenemos cifras bien estandarizadas

entre las diferentes autonomías. Problemas que hemos visto:

no tenemos stock sanitario a nivel nacional

que se pueda mandar rápidamente a la comunidad que lo necesita.

Cada una ha ido comprando stocks a otros países

sin hacer una agregación de esos recursos

para poder ser más competitivo.

El ministerio de Sanidad en España es una suerte de contenedor vacío,

es decir, coordina, agrega. Ni mil funcionarios,

muy pocos, ¿no? Nada, no tiene ninguna capacidad.

Si alguien pensaba que se iba a recentralizar todo,

si desde el año 2001 no ha hecho nada,

llevamos 20 años de transferencia de estas competencias.

Parte de lo que tenemos que aprender para el futuro

está muy conectado con: vamos a hacer stocks sanitarios

a nivel nacional que se puedan compartir rápido.

Si hay un rebrote a nivel local, que podamos mandar rápidamente

los recursos para controlarlo porque va en interés de todos.

Vamos a intentar estandarizar mejor los sistemas de control de pandemia.

Vamos a hacer que las propias autonomías participen

de las directrices generales del centro de alertas sanitarias,

que ellas pueden ser parte en el proceso de toma de decisiones.

Hay mecanismos que creo que son fáciles de resolver.

Y luego hay que ser respetuosos porque la autonomía

la tiene cada sistema de salud.

Cada cual vota a los gobiernos que vota

y ahí está la salud que cada ciudadano elige y merece.

Claro que sí. Subiendo un punto solo en la escala.

Vamos. Yéndonos a la UE,

¿crees que el Estado de bienestar europeo

va a salir beneficiado,

va a salir, digamos, fortalecido? Creo que no habrá más remedio.

Desde una perspectiva sanitaria vamos a tener que reubicar

los recursos ahora para ser capaces de contener

potenciales brotes que surjan a futuro.

Más importante que construir macro hospitales

será, por ejemplo, la atención primaria;

la detección temprana para impedir que se extiendan los brotes.

Pero si ya comentamos en ediciones pasadas

que el Estado va a jugar un mayor papel en la economía,

necesariamente lo hará también el Estado de bienestar.

En el fondo tendremos que reforzar muchos recursos.

Y te pongo un ejemplo sencillo.

Si vamos a tener que desarrollar las actividades docentes

en grupos mucho más pequeños, lo siento,

no tenemos las infraestructuras listas;

no tenemos el número necesario de profesores.

Hay que invertir más en el sector público,

hay que invertir más en educación y sanidad.

Esos componentes son fundamentales. Y el país que reaccione

y haga inversiones acordes podrá salir más reforzado

o con una situación menos mala, por decirlo de alguna manera.

Si por el contrario corremos la tentación

de pensar que con los mismos recursos

que teníamos antes de la pandemia podemos solucionar

todos los problemas parejos, nos equivocamos.

Y tenemos una ventana de oportunidad estupenda.

La propia UE con los recursos que nos está dando

para invertir en nuestro país nos está diciendo:

"Hazlo en un cambio de modelo, hazlo en inversiones productivas".

¿Qué puede haber más productivo que nuestras escuelas?

¿Qué puede haber más productivo que tener a nuestros ciudadanos

con buena salud y bien atendidos en su sistema público?

¿Qué puede haber mejor que eso?

Eso son el tipo de inversiones productivas

que la UE nos va a pedir y que creo que nosotros

debemos demandar a nuestros gobernantes.

Como siempre, ha sido un placer.

Gracias. Gracias a ti.

Seguimos. La Universidad de A Coruña

nos propone la siguiente pregunta:

¿qué aportan los mejillones a la construcción de viviendas?

La universidad responde.

(Música)

Galicia es el primer productor europeo de mejillón

y el tercero del mundo después de China y Tailandia.

Fruto de esta actividad se generan 25 000 toneladas

de residuo de concha de mejillón que son un problema de gestión

porque no es fácil eliminar esa concha.

Las conchas se pueden convertir en un producto inerte

tras un tratamiento térmico a 150 grados

y un machaqueo posterior donde las conchas

se convierten en producto y tiene forma arenosa,

árido, tipo grava o arena.

Descubrimos que el uso de estos productos en algunos países

se hacía porque presentan unas propiedades

como aislamiento térmico y acústico muy atractivas.

Además usar este tipo de productos supone un menor consumo

de los recursos naturales,

lo que hace la construcción más sostenible.

En las viviendas, los materiales que vienen de la concha de mejillón

pueden utilizarse de diversas formas.

O bien aprovechando sus propiedades de aislamiento térmico y acústico,

en cuyo caso los emplearíamos como relleno de muros,

en cimentación o incluso en la cubierta,

o bien como sustitución parcial de las gravas y arenas

para hacer morteros y hormigones.

En la Universidad de A Coruña se está construyendo

una pequeña edificación de 40 metros cuadrados

que tiene como objetivo el estudio a escala real

del uso de la concha de mejillón y de las técnicas de bioconstrucción.

(Música)

(Música)

Taller de Español con la filóloga Luna Paredes.

La última vez que nos visitó Luna nos solucionó unas cuantas dudas

sobre el nuevo vocabulario que está surgiendo

en estos tiempos de coronavirus.

Nos quedó claro que estado de alarma

se escribe en minúsculas

o que es más recomendable decir la COVID-19.

Luna, muy buenos días. Buenos días.

Nos quedaron muchas dudas en el tintero.

Es que hay muchas dudas aún con esta nueva normalidad

en la que estamos entrando. Vamos a por ello.

Vamos a empezar por ahí, por esta expresión

que es volver a la nueva normalidad que nos parece paradójica,

tenemos un poco de duda. Suena extraño.

Claro. Pues vamos a empezar a desentrañarla.

Volver a la nueva normalidad es la expresión.

Tenemos primero el verbo volver, iremos con ello más tarde,

y esta estructura de la nueva normalidad.

Con esta expresión lo que decimos

es que vamos a volver a una normalidad,

pero esa normalidad no será la que conocíamos,

sino que será nueva.

Tenemos un poco de caos mental cuando la decimos.

¿Qué nos pasa con esto?

Lo primero que nos pasa es que tenemos un "la",

un artículo determinado.

Si hubiéramos puesto un "una", que es un artículo indeterminado,

nos costaría menos asumir esta expresión.

No es igual cuando decimos la casa o una casa.

La casa es como algo que conocemos.

Pero ¿cómo vamos a conocer algo que es nuevo?

Entonces nos genera esta duda.

Si hubiéramos dicho una, sería más sencillo.

Pero además tenemos la secuencia de "nueva normalidad".

Es decir, hemos puesto el adjetivo delante del sustantivo.

Normalmente en español lo hacemos al revés:

el perro verde, la niña guapa. Lo hacemos al revés,

el adjetivo siempre va detrás del nombre.

Cuando lo ponemos delante, como en este caso,

lo que tenemos es un epíteto.

El epíteto es un adjetivo que da información

que ya conocemos. Por ejemplo: la blanca nieve,

la verde hierba.

Si lo ponemos al revés... Algo obvio.

Claro. Si lo ponemos al revés, damos una información nueva;

pero cuando lo ponemos delante es porque ya sabemos

que la nieve es blanca. ¡O eso creemos!

Hay nieve rosa también. Exactamente.

Los esquimales con toda su gama cromática.

Cuando ponemos el adjetivo delante del sustantivo,

tenemos un epíteto. Parece como algo consabido.

Y no es consabido ya que estamos en una nueva normalidad.

Eso si lo hubiéramos colocado al revés,

volver a una normalidad nueva, sería como menos paradójico,

lo entenderíamos mejor.

Pero por último tenemos este verbo volver.

Volver significa, entre otras cosas, ir al punto de donde partimos

o ir hacia atrás.

¿Cómo vamos a volver a algo que es nuevo?

Todo esto...

¡Explota en nuestra cabeza y lo soltamos por la boca!

Efectivamente. Es un poco lioso.

Es cierto que no es paradójico del todo

porque podemos volver los pasos hacia otro sitio.

Volver no es solo volver al punto de partida,

no es siempre ir hacia atrás al mismo camino que hemos hecho.

Por eso no es una expresión paradójica del todo.

Pero se hubiera solucionado fenomenal

si hubiéramos optado por otro verbo como alcanzar.

Alcanzar una nueva normalidad hubiera sido perfecto,

no nos hubiera explotado la cabeza en ningún momento

y no sería nada paradójico.

Es verdad que no es incorrecto, no es exactamente una paradoja,

es decir, volver a la nueva normalidad

porque volver tiene ese doble uso

que no solo significa ir al punto de partida.

En realidad, es que nueva normalidad suena mejor que normalidad nueva,

es como más fácil de decir.

Pero si hubiéramos optado por meter simplemente

o cambiar el orden, volver a una normalidad nueva,

sería más sencillo.

Y si ya hubiéramos optado u optamos,

porque esto lo vamos a decir durante mucho tiempo...

Sí, por no seguir introduciéndolo. Efectivamente.

Si optamos por alcanzar una nueva normalidad,

tenemos una expresión que no resulta para nada paradójica.

Bueno, a mí esta la he pensado muchas veces

y es que está escrita y la decimos continuamente:

cita previa. Cita previa.

Hemos oído muchas redundancias en este tiempo.

Son estos tres ejemplos.

"Te atenderemos con cita previa".

"Es un error involuntario".

O "esto es una pandemia global".

Estos son redundancias, nos sirven para apoyar o enfatizar

nuestro mensaje, pero son innecesarios.

Podríamos decir directamente: "Le atenderemos con cita",

"es un error" o "esto es una pandemia".

¿Por qué? Porque una cita siempre es previa.

Si no, sería una visita o una quedada en lenguaje informal.

Si decimos una cita es porque antes hemos previsto

que vamos a vernos con esa persona o con ese profesional.

Lo que hacemos con cita previa es meter, introducir

que estamos quedando con esa persona por vía informática, telemática,

telefónica, entonces introducimos que no es simplemente

que nos presentamos en ese sitio diez minutos antes

y entonces tenemos una cita,

sino que hemos previsto por otro medio

que no sea el presencial esta cita.

Por eso no es incorrecto,

lleva asentado infinidad de tiempo,

pero es verdad que es redundante y está bien que sepamos

que podríamos decir directamente "le atendemos con cita".

Igual que vamos a tener una cita, pues lo mismo.

El error siempre es involuntario,

si no, sería un acto de mala fe o malintencionado.

Lo que pasa que decir es un error involuntario

todavía nos quita más culpabilidad,

no nos sentimos culpables.

Y esto es una pandemia global pues es lo mismo.

Las pandemias son enfermedades que afectan a todo el mundo,

a un conjunto de países incluso globalmente.

Es innecesario decir que es una pandemia global

porque las pandemias siempre son globales.

Ya indicamos que es en todo el mundo,

nos parece que es más grande. Claro.

Pero si nos vamos al origen de la palabra,

"pan" significa todo y "demos" de pueblo;

de donde viene democracia y de donde vienen otras palabras.

Son innecesarias estas redundancias.

Y para evitarlas podemos prever qué vamos a decir

y así no cometeremos redundancias.

Los medios de comunicación las utilizamos mucho realmente.

Sí, pero con preverlo está bien.

Y vamos precisamente con este verbo: prever.

Que nos ha generado más de un dolor de cabeza

porque lo confundimos con el verbo proveer.

Es una impropiedad,

esto en filología se llama impropiedad.

Lo que hacemos con el verbo prever es conjugarlo

como conjugamos el verbo proveer.

Proveer sigue la conjugación de leer.

Decimos leyendo,

decimos proveyendo.

Y utilizamos mal el verbo, la forma,

y decimos "preveyendo".

Hay que ir "preveyendo" la adaptación.

Suena muy mal. Efectivamente.

Suena muy mal porque eres una persona de bien.

A veces.

Pero tenemos que decir hay que ir previendo la adaptación.

Prever se conjuga igual que ver, igual.

E igual que decimos hay que ir viendo la adaptación,

pues hay que ir previendo la adaptación.

Y lo mismo, no podemos decir se "prevee" con dos E.

Se "prevee" una buena adaptación.

Se prevé, con una sola E,

con tilde porque es una palabra aguda que termina en vocal,

se prevé una buena adaptación.

Igual que "ve" lo escribimos con una sola E, no escribimos "vee".

En el caso de "ve" lo escribimos sin tilde porque es un monosílabo,

pero en caso de "prevé", al ser una palabra aguda

terminada en vocal la tenemos que escribir así.

Ese "pre" inicial nos confunde. Claro, nos lía un poco.

Esto pasa también porque pre- es un prefijo,

que es otra de las cuestiones que han ido apareciendo,

los neologismos formados a partir de prefijos.

Por ejemplo: en desescalada.

Desescalada es un neologismo formado a partir de escalada

al que se le une el prefijo des-.

Y hemos visto formas escritas como, por ejemplo:

"Ha comenzado la des-escalada".

También lo hemos visto escrito separado,

como si fueran dos palabras. Tenemos que evitar esas formas.

Porque los prefijos se escriben unidos a la palabra que le sigue,

sin guion y sin complicarnos la vida.

Es más fácil así. Claro.

Entonces hemos formado este neologismo que es desescalada.

Pero hay infinidad, hemos formado muchos neologismos en estos meses.

Por ejemplo, de cuarentena

hemos derivado el verbo "cuarentenar"

o "cuarentenear", aunque se use menos;

se usa más "cuarentenar".

Hemos añadido el prefijo des- no solo a escalada

de la que hemos formado desescalada o desescalar.

Sino también al verbo confinar le hemos añadido

el prefijo des- y tenemos desconfinar

o desconfinamiento.

O por ejemplo a coronavirus le hemos añadido el prefijo pos-,

que es mejor escribir pos- tal y como está escrito aquí,

sin la T final, es la recomendación, la actualización de la RAE,

lo que dice que es mejor sin la T y escrito al lado de la palabra.

Poscoronavirus en este caso.

O anticovid.

Ya vimos que COVID es una sigla, acrónimo

que se puede lexicalizar, es decir, convertir en una palabra normal,

escribirla en minúscula.

Y en ese caso escribiremos el prefijo anti-

pegado a la palabra porque ya es una palabra, covid.

Anticovid.

Hemos visto que se han generado una serie de neologismos.

Mucha gente pregunta: "Pero ¿se puede decir?

¿Es correcto?". Claro.

Esa es la riqueza de la lengua. Claro.

Pero que nos genera también dudas. Dudas.

Sobre todo nos genera dudas porque estas palabras

no están en el diccionario.

Es posible que alguna entre en algún momento.

Pero no están en el diccionario como no lo está

ninguna palabra que está formada añadiendo un prefijo o un sufijo.

No pasa, son palabras nuevas que quizá alguna

entra en el diccionario. Una revisión, sí.

Si no, simplemente son palabras con prefijo.

Por eso no entran en el diccionario,

pero sí vemos escalada, confinar, cuarentena;

todos estos neologismos.

Seguimos, nos queda poco tiempo, pero aún nos da tiempo a algo más.

Aparte de los neologismos por derivación,

hemos visto otros neologismos que se han formado

por elementos compositivos, como tele.

Teletrabajo se tiene que escribir en una sola palabra.

Estamos adaptándonos al teletrabajo.

No con guion y no como dos palabras separadas.

Porque en los elementos compositivos funcionan como los prefijos

y no tenemos que añadirle guion, se escriben pegados a la palabra.

Tenemos muchos ejemplos:

agroturismo, geolocalización,

seroprevalencia, videollamada.

Todos estos elementos compositivos, agro-, geo-, sero-, vídeo-,

todos estos elementos compositivos se pegan a la palabra

y se escriben unidos a la palabra, en una sola palabra.

Menos lío. Menos lío.

No nos compliquemos. Todo junto.

Si lo buscamos en el Diccionario de la RAE,

vamos a ver cómo sero- se pone como un guion

como si fuera un prefijo, como los prefijos.

Y es un elemento compositivo.

En este caso sero- significa suero.

Los elementos compositivos funcionan como los prefijos

y se escriben pegados a la palabra.

No nos compliquemos más. Efectivamente.

Y sobre todo no cometamos errores.

Porque hemos visto en muchos sitios que decimos "ceroprevalencia".

Vamos a evitar esos barbarismos y vamos con el último barbarismo

que es "resilencia". Huy.

"Resilencia" no se dice, es un barbarismo,

los barbarismos son palabras que se escriben o se pronuncian mal.

Tenemos que decir resiliencia, que es una palabra preciosa.

De la que hablamos hace unos días. Efectivamente.

Y nos tenemos que familiarizar con ella

porque la resiliencia es la capacidad de adaptación.

Y esto es lo que hemos hecho, lo que vamos a hacer.

Resiliencia que viene de "resilientis", del latín,

que es como volver a saltar,

eso es lo que significa la palabra, de donde viene.

Y tenemos que escribirla con I, resiliencia.

Capacidad de adaptación, lo que tenemos que hacer

en esta nueva normalidad.

Claro, nos adaptamos a todo,

a este nuevo vocabulario y a este nuevo lenguaje.

Luna Paredes, muchas gracias. Muchas gracias.

Un placer, como siempre.

Y vamos con más cosas.

Por primera vez en España una exposición dedicada

a la faceta como retratista de Rembrandt.

Junto a 39 retratos del genio holandés,

se muestran también piezas de artistas coetáneos

que trabajaron en Ámsterdam durante el Siglo de Oro.

La exposición hasta el 30 de agosto en el Museo Thyssen en Madrid

permite disfrutar de un centenar de obras maestras

y familiarizarse con las historias que hay detrás

de los personajes retratados.

Soy Dolores Delgado, comisaria técnica de la exposición

"Rembrandt y el retrato en Ámsterdam"

y os voy a hacer una visita guiada, una explicación

sobre el itinerario de la exposición

y haciendo alguna paradita en algunos de los cuadros

para explicaros en concreto un poquito más todo. ¿Vale?

Vamos.

En aquella época Ámsterdam se convierte en una metrópoli

con mucho dinero, con mucha gente, con muchos inmigrantes.

Muchos se dedican al comercio, al comercio marítimo.

En toda esta época esto es un caldo de cultivo

en el que se desarrolla el retrato.

Se produce una alta demanda de retratos,

todos se quieren retratar. Retratarse no era caro,

era alrededor de unos 1000 euros de la época.

Y se retratan con varios motivos. Por ejemplo,

se hacen retratos familiares, retratos de matrimonio.

(Música)

(Música)

Este era un cervecero, un posadero

y también se retrataba.

Esto es lo que quería que entendierais un poco,

que es distinto a los retratos que había anteriormente

y a lo que se hace en el resto de Europa.

(Música)

Otro de los retratos característicos del arte holandés

son los retratos de grupo de guardias cívicas.

En este cuadro concreto de Jan Nagel

se agrupan en torno a una mesa los más importantes,

los presidentes y los regentes se encuentran aquí.

Luego según van bajando en categoría o jerarquía,

van ocupando el resto de partes del cuadro.

(Música)

Este es el retrato "Regentes del Binnengasthuis",

que es un gran hospital hoy en día,

el Hospital Universitario en Ámsterdam,

y estos son los regentes que se retrataron en sus puestos.

(Música)

Los primeros habéis visto que eran retratos más serios;

que eran más hieráticos, no se movían;

no había interacción con los personajes.

En este ya se ve un poco más de interacción,

por lo menos los personajes miran directamente

y alguno se mueve, hace un gesto.

Esto ya es una pequeña diferencia con respecto a la sala anterior.

(Música)

Thomas de Keyser es una figura importante de ese momento

y ya introduce algún tipo de novedad en el retrato.

Este otro de los característicos géneros de retrato holandés,

retratos de gremios.

Este en concreto es un retrato del gremio de orfebres en Ámsterdam.

(Música)

A la izquierda tenemos un tipo de retrato

que se da también en Holanda que se llaman retratos historiados.

Como veis, son retratos que representan

alguna escena mitológica o escena de la Biblia.

Este por ejemplo de Jan van Goyen

representa la aparición a Abraham.

Está representada dentro de ese tema bíblico

la familia de quien encargaba el cuadro.

(Música)

Hasta que llegamos ya a esta sala,

que estos son los primeros retratos de Rembrandt.

Y como os comentaba antes,

Hendrick Uylenburgh llama a Rembrandt

para que se venga a Ámsterdam

y le va a encargar también muchos retratos liberales.

Aquí tenemos estos dos que son dos obras maravillosas

del Metropolitan Museum.

Veis un poco la moda de la época, cómo iban vestidas.

Esos cuellos de rueda de molino.

Y este cuello así del marido.

Ahora pasamos a esta obra de aquí que posiblemente sea

la hermana de Rembrandt, Lysbeth van Rijn.

Es un tronie, un estudio de busto y de rostro de tono de libre elección

destinados al mercado del arte y como ensayo del artista

en el que se estudia algo peculiar: un gesto, unas expresiones.

Si os fijáis, generalmente van vestidos

con algo extraño o exótico.

No era realmente la moda de la época.

En estos es en los que Rembrandt se ve más suelto;

se ve una pincelada más suelta

y se ve ya cómo practica con el claroscuro.

Aquí tenemos esa obra maravillosa, que es del Museo del Hermitage,

en el que se aprecia perfectamente, si os fijáis,

cómo es un paso más y cómo ya el retratado

parece que lo hemos pillado en su trabajo,

nos está viendo, se da la vuelta y se gira hacia nosotros

para mirarnos como si le hubiéramos interrumpido

en algún momento en su quehacer habitual.

Rembrandt, que había estudiado no sé cuánto antes

en Ámsterdam con el pintor Pieter Lastman,

lo que hace es aplicar al género del retrato

la narrativa y algunas características

del género de pintura de historia.

(Música)

(Música)

Pasamos ahora a esta obra fabulosa de la Royal Collection

que es otro tronie también.

Es un retrato de un anciano con traje de fantasía,

comúnmente se le había conocido como "El rabino".

Y es un estudio fantástico del rostro humano o de los ojos.

Ya la parte de la derecha está en sombra.

Y esa intención de Rembrandt de retratar el carácter también

del representado y de intentar con los ojos

marcar la expresividad de la persona.

Aquí podemos señalar,

en esta parte que no hemos visto de la sala cinco,

los competidores de Rembrandt.

Señalar estos dos artistas.

Frans Hals, que sí lo conocéis,

y aquí tenemos a este pintor, Jacob Backer,

está al mismo tiempo que Rembrandt y es un pintor fantástico.

(Música)

(Música)

Entramos en la segunda parte de la exposición,

que se titula "Un cambio de estilo",

¿qué es lo que pasa a partir de estos años

y a partir de este momento?

Bueno, pues la estética cambia, cambian los gustos,

unos gustos que están dirigidos, precisamente,

por toda esa clase social que es la que encarga las pinturas,

la que quiere retratarse, que en un determinado momento,

dan un paso más y ese paso más es que quieren

pasar de ser comerciantes a ser aristócratas.

Y todo eso va a tener un trasfondo en la elección de los temas

y en la forma en la que se van a retratar,

¿y cómo se representa?

Bueno, pues de una manera muy familiar,

en este caso, nos mira,

está sentado, y hay una persona, un asistente,

que le está ayudando a quitarse las botas.

Yo creo que tanto en el formato

como en cómo se representa la escena,

este tipo de pinturas no tiene nada que ver

con lo que habéis visto anteriormente.

(Música)

En el resto de esta sala vamos a encontrar

casi todo obras ya de los años 40.

En el centro hemos puesto el autorretrato del pintor,

que es una pieza que procede de la colección del museo.

Rembrandt ha sido uno de los pintores, yo creo,

que dentro del mundo clásico, el mundo antiguo,

de los que más se ha representado.

Se han contabilizado cerca de 40 autorretratos en pintura

y cerca de unos 30 en papel, entre dibujos y grabados.

Es un número muy muy elevado.

Frente a Rembrandt, vemos una pareja de retratos,

que es la pareja de retratos de Flinck

donde a mí me parece que es muy sencillo

ver cómo el lenguaje ha cambiado,

el lenguaje en la pintura ha cambiado completamente.

La actitud, la forma de aparecer ante el espectador,

la técnica que emplea el pintor, los colores,

la pincelada, es todo completamente distinto.

En "Caminos divergentes" nos vamos a encontrar la sala,

la hemos estructurado en dos zonas,

por un lado, la pintura de Rembrandt,

como encontramos en toda esta pared

donde vemos una soberbia representación de retratos.

Y luego, en la parte izquierda,

hemos instalado

a los competidores, en ese momento, en Ámsterdam.

Rembrandt sigue su camino, ajeno completamente a las modas,

y él sigue representando pues a sus personajes

con unos juegos muy pronunciados de claroscuro,

con una pincelada cargada de materia que se ve muy bien, a lo mejor,

en todas las zonas, sobre todo, de luz,

y de estos dos retratos que proceden

de la National Gallery de Washington,

me gustaría comentar, sobre todo, cómo representa al caballero.

Todo ese halo de misterio y de atmósfera que consigue darle,

pues con detalles que solamente, a lo mejor,

a una figura de su talla se le pueden ocurrir.

Fijaos en ese sombrero y en la sombra

que ese sombrero produce a mitad casi de los ojos.

Al final de su vida,

como hemos ido viendo en estas dos últimas salas,

va a seguir su propia estética.

Una estética donde va a ser muy característico

la economía de colores,

pero esto nos va a dar una atmósfera excepcional,

precisamente, a estos cuadros de última época.

Este muchacho, a mí me parece de una gran libertad

y una pintura muy muy moderna,

me parece que, por ejemplo, que toda esa parte de los ojos,

cómo con muy pocas pinceladas y muy pocos toques,

consigue hasta dar esa calidad del ojo,

un poco aguado,

o cómo ha trabajado esa incipiente barba,

ese incipiente bigote del muchacho.

Finaliza el recorrido con esta última sala,

que es la sala 9, y que está dedicada al grabado.

Y todos los retratos que se han reunido, todos ellos,

tienen relación,

tuvieron una relación personal con el pintor.

Y hasta aquí el recorrido,

espero que os haya gustado,

os haya interesado y bueno,

que sepáis un poquito más de Rembrandt

y de todo ese XVII holandés.

(Música)

Miguel Ángel Blanco recorre los espacios urbanos

a la búsqueda de lugares

que normalmente, pasan desapercibidos,

pero que guardan la belleza de lo trivial.

Boek Visual nos presenta una muestra de su trabajo.

(Música)

"Solo nuestra mirada decide si lo que vemos es bello,

los espacios urbanos de nuestras ciudades

esconden lugares

donde nuestra visión puede capturar belleza cada paso que damos.

Observamos líneas, color,

geometrías y encontramos armonía

y equilibrio, proporción y serenidad.

Buscamos deleite estético que nos llega al alma

y ejercitamos nuestro instante decisivo

para captar un retazo de memoria visual

que nos haga la vida más placentera.

Muros, farolas,

árboles y nubes que bailan una danza estática

para regocijo del espectador.

Son los protagonistas principales de una obra caracterizada

por el equilibrio compositivo formal donde la serenidad

y la sensación de calma y bienestar son valores seguros.

Pero que también esconde el reverso del vacío, inquietante y paradójico.

Son miradas sencillas y minimalistas,

pero también curiosas hacia esos espacios

por donde transitamos en nuestra vida diaria.

Soy fotógrafo de corazón,

siempre vibró en mí ese anhelo por expresar

a través de imágenes mi visión del mundo.

Busco lugares en que crear una visión positiva de la vida,

donde el color, las líneas, formen un conjunto armónico,

aunque también se haga presente

el permanente desasosiego de lo incomprensible.

En mis derivas o paseos fotográficos,

sincroniza mi mente y mi corazón y me dejo llevar

por la intuición para encontrar esos lugares.

La arquitectura,

las topografías urbanas y el minimalismo

son los ejes fundamentales en mi quehacer fotográfico,

armonía dentro del caos.

Belleza en lo trivial, elegancia en lo ordinario.

Porque siempre fotografiamos lo que somos,

así nos presenta su obra el fotógrafo Miguel Ángel Blanco."

(Música)

Recomendamos hoy la lectura

de la última novela de Elvira Lindo,

"A corazón abierto", publicada por Seix Barral.

Recordemos que Elvira ha publicado ya una buena colección de libros

y no solo de la serie de "Manolito gafotas",

que ha tenido gran éxito,

como ya saben, también novelas como "El otro barrio",

"Algo más inesperado que la muerte",

"Lo que me queda por vivir" y "Una palabra tuya",

que fue adaptada al cine.

"A corazón abierto" trata de la historia de sus padres,

y a pesar de que Elvira Lindo

ha sido una extraordinaria escritora en todos sus libros,

quizás en este ha dado lo mejor de sí misma, por lo menos,

hasta el momento.

Conmovedor, inteligente, preciso, verdadero,

esperamos al final del confinamiento

para invitarla al programa y que nos hable de él.

Mientras tanto,

háganme caso y no se lo pierdan, lo celebrarán.

Rescatamos un fragmento de nuestro trabajo

sobre el museo arqueológico de Málaga, el resto, en la red.

(Música)

El museo de Málaga es la unión administrativa

en el año 1972 de dos antiguos museos provinciales,

un museo de bellas artes y un museo arqueológico.

Por distintas circunstancias,

perdieron su sede y cerraron a público

en el año 1996 y 1997 respectivamente,

y entonces,

se inicia en Málaga una importante movilización ciudadana

reclamando que este edificio, el palacio de la Aduana,

antigua aduana portuaria, sede del Gobierno civil,

de la comisaría de Málaga, se convirtiera en el museo.

Y después de reivindicaciones

y las relaciones políticas del Estado español

y la Junta de Andalucía, finalmente, en el 2005,

se decide que así sea y empieza ahí todo el andaje

que nos ha permitido llegar a inaugurar el museo

en la nueva sede.

Soy María Morente, directora del museo de Málaga,

estamos en el palacio de la Aduana,

sede de este museo desde el pasado mes de diciembre del 2016.

Estamos en la planta alta del museo,

en una cubierta recuperada,

porque el edificio perdió su antigua cubierta

en un incendio en el año 22,

con una vista, como veis, magnífica.

Nos acompaña detrás la alcazaba de Málaga

y al fondo el Castillo de Gibralfaro,

el centro histórico, teatro Romano...

El museo está enclavado en pleno centro histórico de Málaga

y en su día, estuvo a borde de puerto, pero hoy,

le rodea el parque,

los terrenos ganados al mar desde principios de siglo XX.

El palacio de la Aduana se construye a finales del XVIII

en la intención de la monarquía borbónica

de modernización de España.

En ese momento,

se renuevan los principales edificios de aduanas de los puertos

marítimos que tenían comercio internacional

como Barcelona, La Coruña,

Cádiz, y entre ellos, Málaga.

A eso se une, además, una iniciativa y es que estos nuevos edificios,

ya se introduzcan en el lenguaje arquitectónico del Neoclásico,

en oposición al Barroco representante del antiguo régimen.

Eso hace que Málaga, que tiene un encargo del proyecto,

Antonio del Castillo, finalmente,

la Real Academia de San Fernando

opte por encargárselo al sobrino de Ventura Rodríguez,

a Manuel Martín Rodríguez,

que realiza este palacete de aires clásicos

evocando los palacios renacentistas.

El programa de rehabilitación que se adjudica en 2006

a un equipo de arquitectos madrileño

encabezado por Fernando Pardo Calvo,

ese proyecto toma varias apuestas,

la rehabilitación del inmueble,

su adecuación de espacios internos a los usos necesarios para el museo,

y sobre todo, como gran apuesta,

el volver a retomar una cubierta para el inmueble,

también una cubierta como la antigua,

con el mismo volumen,

la misma inclinación a dos aguas de la anterior, pero esta vez,

formalizada en un lenguaje arquitectónico ya contemporáneo,

con una gran teja de aluminio plano de 90 x 60 en el que se graba

una de las vistas antiguas del XIX de la ciudad,

del propio inmueble y el centro histórico

desde el Castillo de Gibralfaro.

Otra de las decisiones del proyecto de arquitectura

es los espacios interiores,

los nuevos usos, formalizarlos a modo de volúmenes, de madera,

madera de iroko que da un poco la sensación de que son reversibles,

y también identifican bien

lo que son las incorporaciones contemporáneas

y modernas con el edificio histórico neoclásico en piedra y ladrillo.

-Estamos en la sala de arqueología del museo de Málaga,

y precisamente, estamos delante de una de las piezas,

del conjunto de piezas,

más emblemático que actualmente ocupa

esta sala de colonizaciones del mundo fenicio.

Gracias a Málaga, la arqueología en Málaga,

los fenicios tomaron cuerpo, tomaron vida.

Hasta ese momento, los fenicios, hablamos de los años 60,

solamente eran una referencia en los escritos clásicos

de los autores como Homero y otros más.

Pero no sabíamos nada prácticamente acerca de ellos.

Sin embargo, gracias a las excavaciones

que se realizaron a partir de los años 60

en distintos sitios aquí,

de Málaga, de la provincia de Málaga, de repente,

los fenicios tomaron cuerpo real.

Hasta aquí llegamos,

volvemos el lunes en compañía del doctor Romero,

con quien trataremos de asuntos relacionados con nuestra salud,

con especial atención, eso sí,

a la evolución de la pandemia en el mundo.

En la próxima semana recibiremos de nuevo

a la doctora en psicología Laura Rojas Marcos,

queremos que nos explique esta vez qué son las trampas mentales,

por qué a veces nos engañamos a nosotros mismos

y los peligros que esto conlleva.

Les esperamos el lunes, pasen un buen día.

Disfruten del resto de la semana y hasta el lunes.

(Música)

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La aventura del saber - 18/06/20

18 jun 2020

Emitiremos los reportajes "Exposición Rembrandt y el retrato en Amsterdam, 1590-1670" y "Boek visual: Miguel A. Blanco". Además, entrevistamos al politólogo Pablo Simón y a la filóloga y actriz Luna Paredes.

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