www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5568725
No recomendado para menores de 7 años Informe Semanal - 02/05/20 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a "Informe Semanal".

Hoy abordaremos la repercusión del confinamiento

en el cambio climático.

Esta debe de ser de las pocas cosas buenas que nos deja

esta maldita crisis.

Dejaremos a Marruecos, veremos cómo las familias musulmanas

de todo el mundo celebran el Ramadán, el más excepcional

jamás vivido.

Además, este año con las mezquitas cerradas.

Veremos cómo la batalla global por el coronavirus

nos ayuda a luchar contra el cambio climático.

El comportamiento de la población y la tecnología tienen un gran

impacto medioambiental.

Además se ha concentrado en el mundo rico, los niveles de contaminación

atmosférica hasta cotas históricas.

Tenemos que entrar en el camino que nos va llevar a la nueva normalidad.

Nos hemos querido preguntar qué va a pasar cuando todo vuelva

a funcionar.

Cómo podemos convertir esta crisis en una oportunidad

para la salud climática.

Calles vacías durante semanas en las que solo oíamos el canto

de los pájaros sin apenas coches y ni rastro de estelas de aviones.

Imágenes insólitas que muestran la huella que deja el impacto

de nuestra actividad en el planeta. Es el resultado de mes y medio

de confinamiento por la pandemia del coronavirus. El problema más grave

de salud global que ha dejado más de 230.000 muertes en el mundo.

Para muchos expertos, es tan solo un espejismo de lo que podría ser

un futuro sin combustibles fósiles. Considera que la crisis sanitaria

no debe de ser a costa de dar pasos atrás en las políticas

contra el cambio climático.

Me parece que consumimos demasiado y que no hay necesidad

de tanto. Ahora nos estamos dando cuenta de que solo con salir

a la calle, nos hace falta tanto.

-Es la ocasión de hacer un cambio más radical. Ya estamos haciendo

cambios pero íbamos poco a poco.

Igual es el momento de hacer una apuesta por la energía solar, ¿no?

-Además de responder a la crisis sanitaria, podemos aprovechar

para sentar las bases de un nuevo orden de desarrollo.

-Cuando retomamos la actividad económica, si no cambiamos

nuestro modelo productivo, nuestro modelo energético, las emisiones

volverán a los niveles sostenibles que teníamos antes de la crisis.

(Música)

De esta imagen a esta otra han pasado tan solo unas semanas.

En este caso se trata de Madrid, pero la imagen es la misma

en Barcelona o Sevilla.

El marrón del cielo de las ciudades haya desaparecido a medida

que las carreteras se han vaciado y los centros de trabajo

tras las medidas de confinamiento.

Tenemos que ser responsables con la nueva normalidad.

-El medio ambiente viciado que haya en las ciudades,

particularmente en Madrid, podría decirse que en cierto modo

es una especie de pandemia silenciosa. Se sabe que mata a mucha

gente, de una manera más disimulada.

Nuestro mundo se ha convertido en una especie de laboratorio

a escala mundial en el que los científicos tratan de encontrar

respuestas urgentes en forma de vacunas y medicamentos,

además de saber la forma en la que el clima o el medio ambiente

han podido contribuir a la propagación del virus.

Como muestra, han tomado las comunidades con menor incidencia

de la pandemia.

En las comunidades autónomas, esa tendencia se mantiene.

Hay una menor afectación en esos días en concreto.

Hay otros sectores.

Están las redes sociales.

Hay otro factor de interés para los científicos, la contaminación,

la disminución del tráfico en las áreas urbanas de más del 80%

se ha traducido un desplome histórico del principal contaminante

emitido por los móviles como el dióxido de nitrógeno.

Los cambios se notaron primero se vieron en el espacio,

luego por encima de nuestras cabezas y luego nuestros pulmones.

Primero, gracias a las medidas de confinamiento,

lo vimos en el dióxido de nitrógeno.

Estos datos hay que interpretarlos con cuidado.

Hay están sometidos al la atmósfera también.

Una disminución de contaminantes que nos han puesto frente

al espejo sobre algo que los científicos llevan años alentando.

El problema de la calidad del aire es el tráfico, un estudio de Harvard

está analizando si existe una relación directa

y los contagios del virus.

El problema es que cuando estamos en un ambiente,

la calidad del aire o con alta concentración de partículas,

somos más propensos a tener problemas respiratorios

o cardiovasculares que específicamente

es donde más ataca el coronavirus.

-Mañana tendremos hola problemas de coronavirus

sino de otras enfermedades relacionadas

con el pulmón o al corazón.

-Lo que estamos aprendiendo con esta pandemia es que nuestra actuación

con el medio ambiente en general está desprotegiéndonos,

está generando una pérdida de funciones secos sistémicas,

entre ellas una función que nunca habíamos sido tan conscientes

como hasta ahora, la de protegernos...

Otras de las responsables de la producción global

es el tráfico aéreo, que ha caído del 86% en Europa.

Estos días al levantar la mirada no se ve ni rastro de estelas

de aviones que lleven a sus destinos.

La comparación de las dos imágenes habla por sí misma.

Si baamos la vista, también las aguas de ciudades como la de Venecia

lucen más cristalinas.

Con menos movimiento, el planeta se ha calmado.

Es lo que constatan los detectores de terremotos.

Estos días en las grandes ciudades el ruido sísmico ha disminuido

entre un 50 y un 75%.

Este descenso en el nivel de vibraciones lo que hace posible

es ser capaces de detectar la llegada de ondas sísmicas,

de terremotos muy pequeños que antes quedarían sin detectar

y que de esta manera podemos identificar.

No es que haya más terremotos durante esta época,

pero si que podemos catalogarlos, identificarlos, saber que ha habido

más terremotos de pequeña intensidad,

que antes hubieran pasado desapercibidos.

(Música)

Más allá de la mejora medioambiental puntual,

la organización meteorológica mundial ha advertido

de que es demasiado pronto para evaluar las implicaciones

a las concentraciones de gases de efecto invernadero, responsables

del cambio climático a largo plazo.

Es un inmenso laboratorio de pruebas a escala planetaria

en la que estamos viendo efectos rápidos e interesantes, estimulantes

y optimistas de cómo la naturaleza responde cuando la presión humana

disminuye. No podemos lanzar las campanas al vuelo, no podemos pensar

en apenas unas meses de confinamiento vamos a poder

recuperar el programa medioambiental.

-Las cantidades de CO2 a la atmósfera se han reducido

considerablemente. Es un descenso puntual pero no suficiente.

De hecho, la organización meteorológica mundial

advierte de que esta caída de dióxido de carbono no es suficiente

para cumplir el acuerdo de París que limita el calentamiento

del planeta a 1° y medio.

En ningún caso debemos de confiarnos.

La situación es anómala y de hecho hemos tenido que llegar

a un confinamiento de la sociedad para alcanzar algo tan básico

como un aire respirable conforme a los niveles que marca la OMS.

En cualquier caso, esta situación es excepcional en el tiempo

y corremos el riesgo de que cuando se recupere la actividad previa

se vuelvan a disparar los niveles.

En China, los mapas más recientes muestran más contaminación

una vez han vuelto a la actividad tras 76 días de confinamiento

y preocupa que la salida de la crisis a nivel mundial

impulse el consumo de hidrocarburos.

Las citas negociadoras a nivel internacional también están

en el aire como la COB26 de Glasgow.

Líderes y activistas reclaman una acción urgente.

Tienen que pasar por energías sostenibles

que incluyan energías limpias.

Están concatenadas, podemos poner las estructuras robustas

dentro de nuestros marcos administrativos para aunarnos

y para cambiar nuestros modelos de producción y de consumo.

La caída de la economía española es brutal, un 5,2%

en el primer trimestre y la mayor en casi un siglo.

Se prevén datos mucho peores en el segundo.

El modelo por el que se apueste para salir de la crisis será decisivo

para nuestro futuro, según los expertos.

Tenemos dos situaciones polares, una en la que el cortoplacismo,

el miedo a recaer en una crisis económica nos lleve a inyectar

muchos recursos y intentar volver al pasado, comoo sea,

y otra opción es que aprovechemos esta situación para adelantarnos.

Mucha gente habla de esto.

Cosas que pensamos que se haría en 10 años, poder adelantarlo

porque tenemos opciones que hemos podido comprobar durante

esta crisis, el teletrabajo, nuestras ciudades

son mucho más respirable, hay un montón de opciones

que hemos probado y que funciona y que pueden servirnos

para esa transición de cara al futuro.

-Que no se nos haga creer que tenemos que elegir entre medio

ambiente y economía porque precisamente es el respeto al medio

ambiente el que nos va a aportar esa fuente de riqueza

y esa fuente de actividad, que nos va a aportar empleo,

nos va a aportar ingresos a las familias, por tanto, va a reactivar

el consumo y en definitiva reactivar el conjunto de los sectores

económicos.

-Volver a la situación anterior a la crisis no es posible ni deseable.

El grado de desarrollo que llevamos era como un tren que iba

a toda marcha con combustibles fósiles y que estaba creando

un cambio climático, deterioro de los ecosistemas,

desigualdades sociales.

Esta crisis de coronavirus ha producido una caída del consumo

de energía. La demanda de combustibles en la automoción

ha caído un 40% en España y los precios del petróleo

se han desplomado en todo el mundo de forma nunca vista.

Ahora se plantea el desafío de que la bajada de los precios

no desincentive la apuesta por combustibles menos contaminantes

en el transporte.

Los precios de los combustibles fósiles van a caer.

Va a poner en peligro la competitividad

de las energías renovables.

A no ser, que hagamos énfasis en que las políticash hagan uso de esto.

-Hay sectores dentro de este transporte que están más preparados

para una transición.

Por ejemplo, el transporte rodado tenemos tecnologías

que nos permiten emitir menos, mediante coches y híbridos,

eléctricos, sobre todo tenemos problemas en la aviación.

Más a medio y largo plazo.

Es un sector que no tiene tecnologías

en estos momentos disponibles para reducir emisiones.

Todo lo que tenemos que hacerlo tenemos que hacer es reduciendo

la demanda. Es cierto que esta crisis a la mejor nos da

una oportunidad para pensar si todos esos viajes

que antes hacíamos son necesarios.

El coronavirus ha puesto todo patas arriba, dicen los ecologistas,

y piden que las medidas que se adopten se supediten

a la transición ecológica.

Mientras se avanza en cómo será la salida de la crisis,

en muchas ciudades las medidas para prevenir los contagios ya fomentan

directa o indirectamente una respuesta más verde.

Un ejemplo es el impulso del uso de la bicicleta en ciudades

como Barcelona o Milán.

En algunos hábitos a la mejor como coger la bicicleta

o intentar ir andando, no coger el coche, aunque tardes un poco más,

esas cosas vienen bien.

-A los lugares que puedo ir, como en el colegio. Puede coger la bici

o ir andando.

-Si pudiera elegir, que la gente utilizará menos coche.

El coche es uno de los factores que más influencian.

Nosotros que no tenemos coche lo notamos mucho.

La celebración del 50 aniversario del Día de la Tierra

coincidió con el pleno confinamiento.

Los balcones y las fachadas albergaron las protestas

y la joven líder del movimiento Greta Thunberg decía que la crisis

de coronavirus les dará más motivación e impulso

porque, insistía, urge tomar medidas como si la casa estuviera en llamas.

En España, ese mismo día, una asociación ecologista compraba

el mayor espacio natural en la costa desde hace medio siglo.

Una de los últimos espacios vírgenes del sureste español para evitar

la especulación urbanística. Defender el medio ambiente

para proteger nuestra salud.

Si lo hubiéramos organizado de otra manera, si el territorio

ocupado no fuera tan elevado como lo es en la actualidad, seguramente

los efectos de este virus, del coronavirus y de otros muchos

no serían tan importantes como lo están siendo en la actualidad.

Es una de las reflexiones más importantes que parece

que se van a desprenderse de esta situación planetaria.

Se va a tratar de redefinir la relación de los medios

con la naturaleza.

La pandemia nos ha puesto frente a una realidad inesperada

y muy compleja que exige respuestas.

Tendrán que saber aunar la salud, la economía y la protección

del planeta.

Si algo hemos aprendido con esta crisis es que es mucho más costoso

no actuar que actuar. No hemos actuado con diligencia para evitar

que el virus entre nuestras vidas y que paralice de manera radical

nuestras economías. Esto nos está saliendo caro.

Con el cambio climático deberíamos aprender la misma lección.

(Música)

Estamos en el mes sagrado del Ramadán.

Los musulmanes están ayunando, coincidiendo con el bloqueo

de coronavirus. Es tiempo de reflexión pero también de unión

y de compartir en comunidad. En la mayoría de los países han cerrado

las mezquitas para evitar que el virus se propague

como una situación muy complicada.

Con ayuda de nuestra corresponsal en Marruecos hemos querido ver

cómo las familias musulmanas se organizan y se adaptan para cumplir

con la tradición en tiempos de pandemia.

Echo de menos ir a rezar a la mezquita porque el Ramadán

es un ambiente extraordinario.

Hacer el rezo en grupo, todos juntos al mismo tiempo, es totalmente

diferente. Aquí puedes rezar solo. No es lo mismo.

-¿Para vosotros este va a ser un Ramadán triste, duro?

-Triste, un poco.

Va a ser difícil para todo el mundo, sí, nostálgico.

Echamos de menos las comidas con amigos.

Tenemos amigos que viven al lado que pasan por la noche a tomar un café.

Ahora no pueden hacerlo.

Va a ser un Ramadán triste, sí.

(Música)

Sale lo opuesto desde que comenzó el confinamiento

en Marruecos a mediados de marzo.

Tiene la ventaja de que la tienda está debajo de su casa.

Le faltan patatas y cebollas para preparar el desayuno.

Dentro de poco, el sol se habrá metido y podrá dejar el ayuno,

más de 15 horas sin comer y beber. Por eso, los musulmanes llaman

desayuno a la primera comida del día en Ramadán.

Es totalmente diferente.

Tengo 27 años y hace 20 que comience a hacer el Ramadán.

No recuerdo ni uno solo, este punto es la primera vez.

Sí, desde luego que es diferente, es una nueva experiencia,

nunca jamás lo había visto.

Jamás en toda la vida había vivido una experiencia como esta.

El trabaja en el sector audiovisual.

Se iba a casar muy pronto pero de momento vive con sus padres.

Ante el miedo a un posible contagio, para proteger a su familia,

ha decido quedarse solo.

Los padres se han ido a vivir con su otra hija que está embarazada.

En otro momento mi madre estaría en la cocina, habría ruidos

de cacharros. Ahora estoy solo.

Es muy duro. Es muy triste, no hay ambiente de Ramadán, no hay nada.

(Música)

Preparar la comida requiere muchas horas en la cocina.

Lo más importante es que se vean muchas cosas sobre la mesa.

Es la tradición, ir a Marruecos. Preparamos muchas cosas.

Hay mucha gente que no puede hacerlo. Preparamos gran cantidad

que damos a los más pobres o a la gente que no tiene

para poder comprar cosas.

Los musulmanes, después de romper el ayuno,

suelen acudir a la mezquita para el rezo colectivo.

El coronavirus ha conseguido otro hecho insólito, el cierre

de las más de 150.000 que hay en Marruecos.

Todas estas costumbres han desaparecido este año

por la epidemia del coronavirus.

Las familias están aisladas en sus casas, no pueden rezar juntos,

en grupo, las mezquitas están cerradas.

El Ramadán de este año es completamente diferente.

Canales como YouTube, redes sociales, retransmisiones

en streaming, charlas religiosas online, las nuevas tecnologías

al servicio de la religión en un Ramadán confinado por primera vez

en la historia reciente del Islam. En el aire, otro debate.

En el islam, los que tienen enfermedades graves,

son diabéticos o no tienen fuerzas para cumplir el ayuno,

están autorizados a comer.

Muchos científicos confirman que el ayuno refuerza las defensas

y ayuda al cuerpo, además de renovar la energía corporal.

Más de 35 millones de marroquíes están obligados a guardar

el confinamiento y usar mascarilla en la calle, bajo pena de cárcel

o multas. Cafés, restaurantes y locales de ocio han echado

el cierre. También pequeños comercios. Muchas familias

han quedado sin trabajo, especialmente las del sector

sumergido. Se la permanecen abiertos los establecimientos

de alimentación. Hace 36 años que él tiene este pequeño puesto ambulante

para vender pan.

No vendo nada.

La gente tiene miedo.

Muchos clientes tampoco pueden venir hasta aquí a comprar.

Las autoridades marroquíes cerraron fronteras y aeropuertos.

Eso ha supuesto un golpe al turismo que representa el 11% el PIB

nacional. Para Marruecos, este será su peor año económico

de lo que llevamos de siglo.

Para paliar este parón económico, se ha creado un fondo de lucha

contra el coronavirus condonaciones que han superado los 3.000.000 E,

más de 4 millones de familias sin ingresos se van a beneficiar

de ayudas de 120 E al mes.

El Gobierno ha mostrado su debilidad, todas las medidas

las ha tomado el rey.

Hablamos de corto plazo, de dos a tres meses.

El presupuesto es de 3.000.000.000 .

No es suficiente para el número de familias que hay.

No podremos mantenerlo más de tres o cuatro meses. No es posible.

No son medidas suficientes.

Es mejor que nada.

Imagínate sin estas medidas, sería una catástrofe nacional.

-Es una especie de potaje.

La famosa sopa marroquí.

Queda media hora para que comience.

Se han puesto manos a la obra.

Iba un par de veces a la semana a la oficina.

Su marido dirige una pequeña empresa que ahora está cerrada.

Como el resto de familias marroquíes, tiene que permanecer

aislados en casa.

Estamos solos, sin la familia.

Eso es que la gente va mucho a ver a la familia, los amigos.

Tenemos que estar en casa. Llevamos por wasap, por teléfono,

pero las salidas están prohibidas, las oraciones también

están prohibidas por la noche.

-Obviamente, es un Ramadán distinto. No es un Ramadán cualquiera.

Por lo mismo, está todo restringido, las compras están restringidas,

las libertades están restringidas,

lo único que puedes hacer es subir a la terraza o hacer un pequeñopaseo

por el jardín en la residencia.

Nada más.

El resto es por vídeo chat.

Es la señal.

La llamada del muecín anuncia que el sol se ha metido.

Los musulmanes pueden romper el ayuno.

Prepara la comida.

-Ha ido de compras.

Y nada, poco más.

Recoger un poco.

Preparar los deberes de ellos.

Cuando acabe esto, ¿qué es lo primero que harás?

Ir a la playa, que está a unos metros de aquí no podemos bajar.

A los niños les gusta mucho bajar a la playa. Está prohibido.

A los niños les gusta mucho bajar a la playa. Está prohibido.

-Ver a los familiares, los amigos sentarnos a tomar un café,

de forma natural.

Volver a ser humanos.

-Yo soy un apasionado de la montaña.

De los ríos, de la naturaleza.

Lo primero que voy hacer es coger mi mochila y viajar

Lo primero que voy hacer es coger mi mochila y viajar.

En este momento, me siento prisionero.

Él ha empezado junto a sus amigos de manera virtual.

Las pantallas de móviles y de ordenadores se han convertido

en otro miembro más de la mesa en este Ramadán.

(Música)

Así acabamos.

Hoy queremos dedicar este programa a nuestro compañero Carlos López,

uno de nuestros realizadores, uno de nuestros compañeros más veteranos

de "Informe Semanal". Nos dejaba esta semana de forma tranquila,

como el era. Ha sido algo inesperado, lo que ha añadido pena

porque no nos hemos podido despedir de él y hemos podido acompañar

a la familia en su tristeza como él se hubiera merecido.

Permítanos que acabemos en este último minuto con un tributo

de sonar. Va por ti, con el cariño y el respeto de todos nosotros. Adiós.

(Música)

(Música)

(Música)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Informe Semanal - 02/05/20

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Informe Semanal - 02/05/20

02 may 2020

La respuesta ecológica al coronavirus

El confinamiento de una gran parte de la humanidad -sobre todo en el mundo rico- ha reducido la contaminación en prácticamente todo el mundo a niveles históricos. Informe semanal pregunta a los que más saben sobre el calentamiento global, biodiversidad y economía sostenible qué deberíamos hacer y qué habría que evitar para convertir esta crisis en una oportunidad para el planeta.

El Ramadán en tiempo de coronavirus

Cuando cae el sol, un cañonazo anuncia a los musulmanes de la capital de Marruecos que ya pueden romper el ayuno. Es casi la única tradición que se mantiene este año en un Ramadán excepcional marcado por el coronavirus.

ver más sobre "Informe Semanal - 02/05/20 " ver menos sobre "Informe Semanal - 02/05/20 "
Programas completos (621)

Los últimos 3.669 programas de Informe Semanal

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos