Presentado por: Ana Belén | José Ángel de Juanes | Eduardo Bosch | Dirigido por: David Lara | Francisco Rodríguez Fernández | Sergi Castelar | Diego Galán | Carmina Roig | Arantxa Aguirre | Alicia de la Cruz | Gustavo Jiménez | Matías de la Rubia | Ana Mazuecos | Asier Reino | Rafa Tena | Cristina Zambrano | Manuel Armán | Mar Díaz | Raúl Hernández Garrido | Carlos Muriana | Marisa Paniagua

Serie de documentales sobre los personajes más destacados de la cultura española del siglo XX cada semana en La 2 y en RTVE.es. Dirigido por Ana María Peláez

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Para todos los públicos Imprescindibles - Soledad Sevilla: Milímetro de soledad - ver ahora
Transcripción completa

(Risa)

Te leo algo, a ver:

"Decía Amiel que un paisaje es un estado del alma,

pero la frase es un feliz hallazgo sin fuerza de un soñador".

"Desde el momento en que el paisaje es paisaje,

deja de ser un estado del alma".

"Ver tal vez sea soñar,

pero si lo llamamos ver en vez de llamarlo soñar

es que distinguimos entre soñar y ver".

"Más verdadero hubiera sido decir

que un estado del alma es un paisaje".

"Habría en la frase la ventaja

de no contener la mentira de una teoría,

sino solo la verdad de una metáfora".

No, imposible. Tiene que estar para septiembre...

Imposible.

Ahora necesito más tiempo.

Necesito un par, tres días,

para hacer todo lo que me planteo hacer

y... espero que ahí se... conseguirlo,

que no me siga...

pidiendo más esfuerzo porque, además, no soy capaz de dejarlo.

Mientras no lo veo...

¿Has ido al gimnasio hoy, Gala?

Si, a mediodía, claro, como todos los días.

No he comido todavía.

¿Pero por qué te pegas esas palizas? No vayas al mediodía.

¿Qué haces tú todo el día? Aquí encerrada en el estudio.

Tengo también ahí los cuadros de "Las Meninas",

que he sacado hoy, porque los tienen que recoger

para la exposición de Granada, que es dentro de unos días.

¿Esos son "Los Meninas" que eran los nuestros o no?

Sí, los de Boston. Los que hice toda la...

toda la... toda la serie en Boston

cuando estaba allí en una mesa como esta

con un rollo haciendo rayas, y tú les decías a tus amigas:

"My mother trabaja here".

Que estabas empezando... Sí, sí.

Empezando a aprender inglés.

Este pequeñito si no lo vendes, yo quiero...

quiero quedármelo. Ya es tuyo.

Quiero quedármelo. Mira, vamos a... Quita este...

Quito este, vale. Este y este.

Estos tres. Sí.

Porque lo voy a poner aquí y si no, los otros molestan.

Pues venga. Déjalo... Ahí mismo si quieres.

Sí, ahí mismo.

Uy, cuidado.

A ver, este...

¿Y los cuadros estos que tienes que terminar...?

Vamos a ponerlo en su sitio.

¿Puedes? Sí, sí.

Ahí.

Pégalo un poco más para acá, ¿no? Sí.

A ver si se puede. Es que... tropieza...

Es que tropieza con los...

Con el bastidor tropiezan los clavos.

A ver, entonces....

la pregunta es, que no tiene por qué ser así tampoco con estos,

¿pero si te gusta más con un contraste de estos colores

o más entonado en los grises y verdosos?

A mí es que me cansa un poco ya...

Estoy pensado: "Uf, demasiado verde y demasiado gris".

Con este podría funcionar, pero habría que estudiarlo

porque no, no... Sí. Todos.

Está permitido mi trabajo.

Entre yo y la vida hay un vidrio tenue.

"Por más nítidamente que yo vea y comprenda la vida,

no puedo tocarla".

Razonar mi tristeza? ¿Para qué?

Si el raciocinio es un esfuerzo,

y quien está triste no puede esforzarse.

"(RÍE)".

"Mi alma está cansada de mi vida".

Empecé viendo... una tela

que estaba colgada allí en una esquina y que...

y que me interesó.

Me gustan las cosas que están veladas,

que hay que descubrirlas, que hay que investigarlas.

Estas ya son "Nuevas lejanías", se llama.

Y el título tiene un doble sentido, un doble contenido.

Por un lado, son las lejanías que se crean

con respecto al paisaje de esas telas.

Y, por otro lado, las lejanías que tenemos los artistas

con respecto a la sociedad.

Por lo menos los que pintamos.

¿Y por qué te piden siempre ahora de los 80, Sole?

Bueno, eso es lo que quieren ahora los comisarios.

Que para mí ya es una obra ya superada.

Es antología casi. Ya.

Es el pasado, pasado, yo estoy en activo,

no paro de trabajar

y la verdad es que me gustaría mostrar...

la obra actual,

y en un sitio tan estupendo como es El Guerrero.

Este...

Lo que vamos a hacer, Natalia, es...

ponerlo de pie, vertical y ya dejarlo aquí.

Ah, ¿le damos la vuelta aquí entonces?

Le damos la vuelta aquí. Podemos, ¿no? ¿O no?

Sí, si acaso lo apoyamos un momentito ahí

y le tiramos el plástico, ¿no? Coge tú por ahí, verás.

Coge. Tira para arriba. No, no, para arriba ya.

Ah, vale, para bajar el... Sí.

No, lo tienes en... Ah, vale.

Así, así.

Yo tengo una teoría y es que... los artistas nos pasamos la vida

haciendo el mismo cuadro.

Es una unidad que se repite, se repite, se acumula,

Vamos a traer...

Haz el favor, enciende la luz, Natalia.

Porque es que quiero ver...

Eso.

Creo que está bastante bien, ¿no? Míralo tú.

Que no tiene...

No tiene grandes desperfectos, ¿verdad?

No. No.

Ay, estos bastidores, fíjate.

Y yo que los hacía... pensando que los hacía como Velázquez.

Como el suyo con "Las Meninas". (AMBAS RÍEN)

¿Hay que ponerle..? Vete tú para allá.

¿Lo vas a poner al revés? Sí, lo quiero ver.

¿Sí? Ah, vale. (RIENDO) Necesito verlo.

Y luego sola yo... me voy a poner fatal.

Espera, esta aquí.

Ya eres libre. Bueno, las esquinas están todas....

pero eso igual lo hago allí, en Granada.

¿Y tú cómo te organizabas, Sole, cuando tuviste a tus hijos?

Pues la verdad es que...

que, bueno, básicamente, la cuestión era diferente,

porque con 23 años,

yo en lo que menos pensaba en ese momento,

es en tener hijos y en...

Pero, a la vez, eso estaba incorporado en mi mentalidad

porque es lo que me habían transmitido.

Era lo que me había enseñado mi madre, mis abuelos,

la generación a la que pertenezco, y porque es lo que se hacía.

Uno se casaba... Claro, ni te lo planteabas.

...y tenía hijos.

Y no tuve nunca ayuda y tuve los dos hijos yo sola.

Y... y su padre no tuvo hijos.

Yo tuve dos y él ninguno.

Yo lloraba por las noches con esos biberones que no podía más.

Estaba agotada.

Y dormía él a pierna suelta allí a mi lado.

Picasso decía:

"Si uno se pusiera a copiar 'Las Meninas',

y si el que copiase fuese yo, me diría yo:

¿Qué tal sería poner a esa un poquitín más a la derecha

o a la izquierda?'".

"Y probaría hacerlo a mi manera, olvidando a Velázquez".

Entonces, el Museo Picasso de Barcelona

organizó una exposición con el título "Olvidando a Velázquez".

Solamente... esta pequeña escultura de Oteiza

y mi cuadro... estaban concentrados o dedicados

al espacio de Velázquez.

Aparecía... la línea...

del borde del cuadro que está pintando Velázquez,

la línea del suelo que vemos aquí, esa está tapada por el grupo de...

por el grupo de personajes, como sabéis,

pero a mí me interesaba inclinarla

porque me parecía que me funcionaba mejor el cuadro.

Tengo una exposición en el Centro Guerrero, en Granada.

Lo que le ha interesado a la comisaria,

que es la directora de hace muchos años, Yolanda Gomero,

ha sido mi trabajo durante todos estos años.

Queríamos fijarnos en esa trayectoria en la que ya el propio José Guerrero

se fijó en los años 80.

Recuerdo que en el archivo del centro hay una carpetita

que estaba manuscrita...

por el propio José en el que decía:

"Artistas jóvenes a los que hay que seguir".

Y entre ellos estaba... Soledad Sevilla.

Yo no estaba del todo contenta con que me plantearan una exposición

con obra tan antigua porque soy artista en activo

y creo que me interesa mucho

lo que estoy haciendo en este momento,

pero bueno, eso... están como recuperando ese momento

ahora un poco los teóricos o la mitrada actual sobre el arte.

Hubo un momento, además, en que las instalaciones

y la pintura estaban relacionadas.

Hacía pintura

y, luego, a partir de ese tema de pintura,

hacía las instalaciones o hacía una instalación

y después desarrollaba la pintura; lo que me interesaba era la línea.

En este caso, es que...

la comisaria lo que quería era hilos.

El origen de estos trabajos con hilos, que yo he hecho siempre,

es en... ráfagas de luz.

Lo que me interesa del trabajo en el espacio

es crear algo que esté presente, pues, no sé, como la luz,

como el sonido, como el olor, algo que esté ahí.

Eran unos hilos de algodón que se pintaban a tramos

y nos daba la sensación de la lluvia.

Ahora estoy haciendo, actualmente,

son las telas que están... cubriendo

y protegiendo del calor y de la luz

a las plantas del tabaco.

Esto es una cosa de mucha paciencia, que no la tengo.

Es una cuestión de amor.

Cuando empiezas a trabajar, necesitas por lo menos,

por lo menos, cuatro o cinco horas seguidas sabiendo que...

no tienes que ir a ninguna parte,

porque si no tampoco tu cerebro está concentrado ni estás relajada.

Estás pendiente de: "¿Qué tengo? ¿Qué tengo?". No.

Si te desconcentras por un periodo largo,

después es muy difícil retomar otra vez

el hilo de plata, que decía Agnes Marpin.

La soledad es buena para el arte, eso seguro.

y necesitas estar aislada y tranquila y, por lo tanto, sola.

¿Soledad qué preocupación tenía con eso?

Que se viera el efecto de "trompe-l'oeil"

y la imagen quedara...

Lo que no quiero es que decepcione... -Claro.

El ver que el contraste entre el mate del perímetro y el brillo sea poco.

Me gustaría darle una segunda mano y que cuando venga Soledad,

el contraste esté bien claro, sobre todo cuando dé el sol mañana.

Vamos a repasar si te parece el proyecto porque...

yo me voy a Granada,

y, aunque me lo sé, lo hemos hablado muchas veces,

pero ahora entre los dos lo repasamos.

Lo repasamos si te parece. Vamos siguiendo...

Bueno, espera, índice, objeto, me lo sé.

Cliente y contacto me lo sé.

Descripción general. Ahí si quieres ya empezamos.

Los primeros planos que nos enviaron del patio,

el patio tenía unas dimensiones.

Y en los segundos planos que nos enviaron

tenía unas dimensiones totalmente distintas, pero de metros.

No estamos hablando de centímetros, hablamos de metros.

Mira, Dámaso, vamos a hacer lo siguiente.

Vamos a seguir poniendo en paralelo...

las líneas que van a llevar los hilos de cobre después,

y luego las vamos a empezar a cruzar desde allí.

Yo espero que cuando apretemos todos,

al final retensamos lo que haga falta.

No toquéis todavía eso.

Te tienes que asegurar que antes de construir nada,

hayan ido y hayan verificado y hayan medido, sí.

Una cosa, además, son los planos

y otra cosa serán las irregularidades que aparezcan.

Si esta obra... va a tener cinco centímetros más, va a quedar...

Mientras quede estéticamente integrada

con el espacio, si tiene cinco centímetros más o cinco menos o tal,

no se va a dar ni cuenta.

Yo cuando hablo de la importancia de un milímetro que lo digo siempre,

en el fondo lo que estoy haciendo es una metáfora.

El que tengo a mi lado tiene que enterarse

de que lo yo digo es... es importantísimo.

Y lo digo y no hay explicación. No la busques porque no la tiene.

Entonces, eso es lo que quiero decir.

A eso me estoy refiriendo. Sí que la tiene.

A que tiene... No, pero es que yo me he encontrado...

Es lo que yo digo, que hay que saber interpretar esa metáfora.

Pero yo antes de trabajar contigo o con yo que sé,

me he encontrado con todas estas empresas que han trabajado para mí

y que no respetaban lo que dices y que hacían lo que querían.

Bueno, pues eso es lo que no puede ser.

Entonces, por eso digo: "No, esto es lo que tienes que hacer

porque lo digo yo, y ya está".

Cuando hicieron lo de San Sebastián,

ellos ya lo saben, son respetuosos y hacían lo que yo decía.

Pero una de las hojas yo las hacía con fuego...

o con hielo el nervio.

La idea era que estuviera hecho con fuego.

Eso no se pudo hacer porque había que contratar

por lo menos que una central térmica para que se hiciera,

y la otra tenia hielo.

Y entonces...

recuerdo que los de Michelena: "¿Ahí el hielo? ¿Y por qué?".

Digo: "No lo sé por qué".

"Pero es que si lo pintas de blanco va a ser lo mismo".

No es lo mismo.

"Entonces si tú quieres que tenga hielo, tendrá hielo".

Bueno, pues eso es importante.

Efectivamente, cuando veías el hielo allí,

nadie se enteraba de que eso era hielo,

pero para mí no era lo mismo.

Allí había hielo, y, de hecho, si te acercabas

o si lo querías comparar con que ese tubo

hubiera estado pintado de blanco,

ya te puedes imaginar que no era lo mismo

que allí hubiera una capita de hielo,

que es la que estaba planteando esa estructura blanca.

Sobre todo me dedico a construcción de grandes yates,

entonces ahí la similitud es total.

Y pasa como en el mundo del arte, que has construido una pieza,

un elemento que ha costado decenas de miles de euros,

ciento de miles de euros, y dices: "No me gusta".

Se tira a la basura y se hace uno nuevo.

Eso no pasa en el mundo del arte. Eso en el mundo del arte,

pasa pero a nivel de papel.

Conozco lo que he visto en el mundo del arte, y digo:

"Por aquí no pases, por aquí ponte firme cuando tal...".

Y mi madre siempre dice: "Tú no entiendes el mundo del arte".

"En el mundo del arte no es tal". No...

¿Qué pasa? -No lo tengo bien.

Oye, que te ayude alguien a eso. -No, ahora no, ahora no.

Cuando todo el mundo cobra,

absolutamente cobra en un proyecto como este,

por supuesto el electricista, la empresa, Adrián y yo no,

Adrián dice: "Porque no quieres".

¿Ves? Esa es la... Yo opino que es porque no quiere.

Y ella: "El mundo del arte es así". Entonces, con esa creencia...

hasta que no la cambie. Por el mundo del arte, no.

Si yo planteo que me paguen algo,

bueno, es que ya no doy detalles de lo que he planteado aquí,

de lo que he conseguido.

Tengo que decir que es mi hijo, que desde que ha nacido,

está a mi lado, a mi lado y entre artistas.

Mis amigos son artistas, su padre es muy artista también...

Fue su padre el que empezó a colaborar conmigo

y ya llegó un momento que ya...

eso ya pasó a manos... a manos más jóvenes.

Yo sin Adrián no hubiera podido hacer esto,

ni lo del palacio, ni tantas cosas. Imposible.

Tienen un complejidad técnica... importante.

Manuel Borja me dice: "El Palacio de Cristal. Haz algo".

Esto yo creo que me lo dijo con un año, y es muy poco...

para una instalación para ese palacio

del calibre que yo las monto.

Porque si lo que haces es un jardincito como han hecho algunos,

pues eso es rápido.

Yo soy pintora y hago instalaciones. Veo el espacio.

Siempre pensaba que...

que era un espacio,

y que yo había nacido para hacer algo en ese espacio.

Era como una... era como una idea que yo tenía clarísima.

Porque ese espacio, para empezar, y porque es transparente

y porque es inmaterial,

porque tiene características... con la cuales yo trabajo

y que mi obra se adapta a eso.

La de Chillida, siendo magnífica, podría estar ahí o en otro lado.

Ahí iniciaba yo una serie de trabajos...

con la idea de...

de que las cosas no ocurren porque sí.

Todos tenemos continuamente situaciones

en las que pensamos: "¿Y esto por qué?".

"Y si yo he pensado aquello y ha ocurrido o no ha ocurrido,

y he pensado en ti, que hace siglos que no te veo y apareces...".

Le ponía los puntitos esos de puntuación

simulando la bóveda celeste,

y se llama "Escrito en los cuerpos celestes" la instalación,

porque son cosas que están escritas.

Es que nunca es así, lineal y muy sencillo,

las ideas o la creación.

(Música de piano)

Soy muy insomne...

y yo creo que por las noches se es más inteligente,

se ve todo mucho más claro,

y pensé que iba a ser al revés, iba a llevar a la pintura...

ese espacio negro, gris, que es cuando no estás dormida,

que estás en la cama, que está todo oscuro

y que tu cerebro también está oscuro.

Este es el Castillo de Vélez-Blanco, en Almería.

Las imágenes anteriores están tomadas

en el Metropolitan de Nueva York

porque le queda en Vélez-Blanco es esto.

A principios de siglo lo compró un decorador francés,

que, a su vez, luego, lo compró un millonario americano, Blumenthal,

que, más tarde, lo instaló en su casa de Park Avenue,

en Manhattan.

Este señor fue, además, el director del Metropolitan Museum,

y, a su muerte, el patio se instaló en el Metropolitan de Nueva York.

Así que me planteé el devolverle el patio al castillo.

Habíamos ido a Nueva York, se había fotografiado el patio,

entonces encendíamos los proyectores cuando todavía era de día,

de manera que la imagen se iba materializando...

La verdad que fue muy mágico porque, además, nadie en el pueblo

sabía que tenían una cosa que era muy valiosa,

que había pertenecido a...

Pero nadie había visto ni siquiera una imagen en un libro.

No estoy reivindicando la memoria, ni el espolio, ni el pasado, no, no.

Nunca tengo yo esas... esas intenciones.

Bueno, algunas veces, pero muy veladas.

Yo soy artista y la postura la tomo de otra manera.

Yo... me voy a una ONG si es necesario,

pero en mi trabajo no... no, no me interesa.

"Ver es estar distante".

"Ver claro es detenerse".

"Analizar es ser extranjero".

"Todo el mundo pasa sin rozarme".

"No tengo más que aire a mi alrededor".

"Me siento tan solo que siento la distancia entre mi traje".

Realmente supongo que ha sido difícil y duro aguantarme,

porque esto ha sido... ha sido para mi siempre.

Para mí es una postura vital.

Yo tengo que trabajar y que pintar por encima de todo,

porque, bueno, es lo que más me interesa.

Yo he cambiado muchas veces de sistema

porque el cuerpo no me lo permitía,

y ahora, pues veremos, porque esos formatos ya...

Matisse se quedó ciego y recortaba papeles y los pegaba.

Bueno, pues de momento... esto está.

Cuando vuelva de Granada, seguiré.

(Risas)

Un saludo.

Estaba en Harvard haciendo nos cursos

y entonces me apunté a una clase de Oleg Grabar porque...

porque había leído su libro,

el libro que tiene sobre La Alhambra.

Me dejó con la boca abierta ese concepto de la entrada,

de las dos puertas iguales...

El viajero que accede a La Alhambra en la Edad Media

no sabe cuál de las dos puertas tiene que tomar.

La puerta del este envidia a la del oeste...

porque la del oeste es la que te lleva al...

la que te mete en el recinto de La Alhambra.

Y la de este te devuelve a los patios exteriores, a la calle.

Y ese momento pensé que iba a hacer ya la serie de La Alhambra.

Yo estaba allí haciendo la serie de "Las Meninas".

Un bicho.

Es que yo soy alérgica. Eso lo puedes decir también.

Como me pique a mí un bicho tenemos que irnos al hospital.

Pon ese atrás, ponlo donde está el amarillo,

pero lo que.... de lo que no estoy muy segura,

es de si luego se va a quedar demasiado uniforme,

y habría que alterarlo para que no se quede aburrido.

Acababa de terminar casi hacía poco Bellas Artes...

y lo que andaba buscando era algo

que no había encontrado en Bellas Artes.

Entonces, en Madrid, se creaba en los seminarios

del Centro de Cálculo...

Mide el ancho.

Éramos un grupo de artistas,

que lo que hacíamos era investigar o trabajar con el ordenador.

Pero los ordenadores de entonces, que no eran estos de ahora.

Y por supuesto hacían falta programadores.

Nosotros no sabíamos programar.

Yo trabajaba con un módulo entonces...

Por aquí ya pasa...

Lo que realmente me aportó fueron esas reuniones con Sempere,

con Luis de Pablo, Elena Asins...

Yo llegó un momento que pensé

que yo lo hacía mucho más rápido que la máquina y mucho mejor.

Que podíamos quitar este y poner ese.

Vale. Ponlo, Paloma, ponlo.

Yo recuerdo que en ese momento...

todos los artistas amigos míos de ese momento,

que lo siguen siendo,

siempre me veían como una aficionada,

como una ama de casa, que lo que hacía era tener hijos

y estar en su casa, cuando, además, yo pintaba en la cocina de mi casa

con un niño en una rodilla y con el otro en otra,

pero yo pintaba.

Y eso no se entendía como... como... como... que yo era...

una igual que ellos.

Eso era otra cosa. Yo estaba ahí como de...

de aficionada.

Pero yo ni siquiera me lo planteaba.

Yo no tenía conciencia ni de artista, ni de madre, ni de nada.

Yo todo eso era lo que quería hacer y lo que llevaba para adelante.

En Boston se hizo todo esto ya.

Yo llevaba la beca para mí

y José Miguel llevaba la suya para... profesor de MIT.

Precisamente asistiendo en la universidad, en Harvard,

a un curso, a una clase que dieron unos restauradores

el Fine Arts Museum de Boston, que es donde yo tenía las clases,

unos estudios sobre el Velázquez del Prado.

Nos pusieron las radiografías de "Las Meninas"

y de "La rendición de Breda",

y ya en ese momento pensé que iba a hacer la serie de "Las Meninas".

Ibas a hacer "tus Meninas". Iba a hacer "mis Meninas".

En una panorama artístico mucho más rico, creativo e interesante

que lo que pasaba en España,

pero al final, que eso era verdad, pero yo eché de menos mis raíces,

mi colorido, mi... no sé, de dónde yo procedía.

Y entonces empecé la serie de "Las Meninas",

que allí hice todas los... Pero fue muy...

importante para ti la estancia, ¿no? Muy importante, sí.

De allí salió también... La Alhambra.

La Alhambra y salió también casi tu primera instalación.

Sí. Toda la del MIT...

Sí, todo fue allí, claro.

Yo lo he elegido porque quería hacerlo,

porque me parece que todos los momentos....

un momento fundacional en tu trabajo

y creo que los momentos originarios de un artista explican después

lo que va a hacer durante el resto de su trabajo,

aunque después el lenguaje cambie, se enriquece...

Aparte creo que no se había dedicado...

Es una exposición entre todas las que has tenido

a lo largo de tu trayectoria ninguna se había centrado...

Claro. Eso es verdad. Y además, tú estás...

también haciendo historia que te apetece, que quieres.

Pero a mí, cuando tú me lo propusiste,

me quedé deslumbrada con la posibilidad de hacer algo

en esta joya de museo.

Y... y ya está, no pensé en nada más.

Y luego, repensando dije: "Pero qué pena",

porque yo hubiera hecho otra exposición.

Pues se puede hacer otra después. Sí.

Porque yo estoy en activo desde... desde... desde siempre.

No he dejado de trabajar ni un solo día casi.

Y entonces, imagino otros cuadros y otros momentos,

otras situaciones, que podrían estar también ahí.

Y no, es otra cosa, pero bueno. Bueno, la verdad, se podía pensar

en... exposiciones por capítulos.

Espera un segundito.

No, que no quiero que entre, que es a mano.

Que quiero hacerlo a mano.

Pero si es que no te van a llegar.

(NO SE LES ENTIENDE)

Sole, ahora vamos ya por la segunda línea de hilos de cobre.

Vamos por la mitad aproximadamente,

y mañana ya es el día de correr un poquito más.

(TOSE) Perdón.

Este es estupendo todo. Es otro espíritu, eh.

El capítulo se llama "Trabajar la madera",

y... dice lo siguiente:

"La madera es uno de los mejores materiales para trabajar".

"Existen maderas blandas y maderas duras,

y entonces descubres una belleza particular al trabajarlas".

"Cuando encuentro un trozo de pino recién cortado,

el aroma que desprende me eleva a los cielos".

Me emociona mucho que un gran artista y director como él,

tuviese también ese interés por la madera.

Al final siempre me gusta que... como justificar

el camino en el que me he metido.

José. -Dime.

-Aquí no hay cobertura, ¿no? -No, aquí no hay cobertura.

-Estoy intentando... -En la parte de arriba hay un poco.

Pero de vez en cuando viene una oleada

y te puede salir. -Ya.

Estaba intentando mandarle a Soledad las fotos, pero no...

no lo consigo.

¿Cómo está Soledad hoy? ¿La has visto tú?

No, pero he estado hablando con ella antes de venir para acá,

y me decía que estaba mejor, que mañana podría venir.

A ver.

Está fastidiada la pobre. -Sí.

¿Coges cobertura? -No, pero voy a cogerlo fuera.

Voy a salir fuera a ver si lo consigo.

Muy bien. -Venga.

Soledad nos comentaba que... que veía el cuadro un poco oscuro.

Que lo recordaba con una luminosidad que, al reencontrarse ahora con él,

la tiene un poco perdida,

entonces queríamos ver si para vosotros el cuadro tiene algún...

se le puede hacer algún procedimiento de limpieza para recuperar

en algunas zonas...

Por ejemplo, ella nos hablaba de que aquí había tonos azulados,

o la menos lo recuerda así...

Tendríamos que hacer unas pequeñas pruebas

para eliminar esos restos de... esos depósitos de...

de suciedad o de humo, y ver si es posible.

O al menos acercarnos a lo que ella piensa que el cuadro

debería de emitir, que ese también es el problema,

que no.. que la memoria...

Bueno... -La memoria a veces engaña.

Si le puedes quitar algo y la obra no se cae,

es que ese algo no le hacía falta.

Y para mí eso fue una lección que yo he aplicado muchísimo.

Eso es lo que puede sacar un artista. -Sí.

Toda la parte de esta... Toda la parte de esta obra,

¿estas ideas son necesarias?

Porque si no son necesarias es que están estorbando.

Es una manera de pensar. Es una manera ser.

Con Soledad en la facultad me di cuenta de eso.

Te mete un zarandeo, como me metió a mí,

que me dejó mareado,

y ahí en ese momento te dice: "Lo próximo que vayas a hacer,

si va ser un cuadro, si va a ser una escultura,

si va a ser una instalación, una foto, lo que sea, un vídeo,

que tenga un centro que sea verdad.

Y Soledad, como tú has dicho, cuando habla de su trabajo,

está feo decirlo, pero decepciona un poco.

Esto pasa con muchos artistas.

Que lo que no le interesa, no le interesa.

Y lo que le interesa, le va la vida en ello.

Pero porque da por hecho de que la mayor parte de las cosas

que valen la pena expresar en una obra de arte

no se pueden expresar en palabras.

Soledad fue la que nos dijo:

"Ni se os ocurra dejar una obra a cambio".

"Si quieren una obra, que la compren".

Yo la he visto plantarse de una manera...

Ante personas... -...brutal.

Y ahí, a pesar de que yo soy cinco veces más grande que ella,

no... a esa intensidad...

no he podio llegar yo nunca. Me apoco. Me apoco.

Y a veces le contaba:

"Me han llamado de no sé dónde y tal".

Y dice: "Dile que no".

Y yo decía: "Espérate, que es un sito importante

de donde me han llamado".

Y dice: "Diles que no o que te traten bien

y que te pongan buenas condiciones o les dices que no,

y ya te volverán a llamar más adelante o de otro sito mejor".

Pero eso que dicen de que ella siempre pinta a la misma hora,

yo sí lo veo así.

Ves su obra del año 70,

esos ritmos geométricos con pequeñas variaciones...

y veo obras de los años 90 y 2000,

y está viendo que lo que se intenta hacer es lo mismo.

Lo que se intenta hace es interpretar el mundo

de una manera ordenada y limpia y pura para buscar la verdad.

Están montadas en una maquinaria de reloj, de reloj...

el reloj de la cocina, el reloj de siempre.

Siempre que se ha montado, aparte de las mariposas,

hay unos textos de una parte de un poema de Machado que es:

"Y es hoy, aquel mañana de ayer".

Elegí la mariposa como elemento...

que la última parte de su vida es la que es más hermosa,

porque antes es un guano, está en la crisálida...

Vamos a ver... una...

una serie de cuadros que hice con los apóstoles de Rubens.

Son uno de los cuadros que una de las veces

que pasaba a por ellos, me impactaron muchísimo.

Me quedaba con la parte de las telas,

del tejido que me interesaba,

que era lo que yo iba a desarrollar

y lo que iba a transformar después en pintura.

Entonces, esto, lo de las mareas,

que ha habido después muchos análisis diciendo

que yo hice la serie de los apóstoles con madera

porque como están pintados sobre madera...

Eso... Yo nunca he sido consciente de eso.

Yo... los teóricos lo escriben...

Pero realmente yo en lo que estaba interesada era en estas maderas.

Las maderas de los secaderos.

Nos pide Soledad que visitemos y que os enseñe...

algunos de los lugares que han servido de inspiración

para su trabajo más reciente.

En unos paseos por la vega, en el año 2007,

Soledad se va fijando y conociendo las arquitecturas rurales

que producen los secaderos.

Un secadero de tabaco es una estructura de madera

que pretende construir una cubierta donde colgar dentro el tabaco

para que se seque.

Los arquitectos pensamos los espacios para habitarlos, ¿no?

Para... que sean soportes de modo de vida

y de formas de organización de la vida de las personas.

Y los artistas aportan siempre otra visión

que es la de crear o sugerir sus propias mofas.

Me resulta muy interesante que Soledad utilice

elementos de una procedencia tan humilde como es esta tela,

que es una tela superbarata.

Eso permite aportar ese desprejuiciamiento

que la convierte en un elemento artístico,

y que, al final, reivindica cómo la belleza muchas veces

reside en la mirada.

En Andalucía, ya no queda ninguna fábrica de tabaco

de las tres que había.

Que alguien significativo como Soledad se dije en ello,

lo documente, lo fotografíe, y sobre todo lo reinterprete,

permite fijarlos en la memoria

y permite que pasen a la memoria del colectivo.

Y además, permiten también otra cosa, que creo que puede ser interesante,

que es sensibilizar a la población y las personas y a la sociedad en sí

de cómo estos espacios pueden recuperarse

y han tenido unas cualidades.

¿José María? -Debe de andar por allí.

¿Por allí? -Sí.

Está donde la esquina donde están las pinturas y los tronillos,

en esa esquina.

José María. ¿Qué pasa?

¿Qué tal? Un besito.

Qué bien, ¿no?

Aquí en el gabinete del cobre. (RIENDO) El gabinete del cobre.

Pero muy bien todo, ¿no? ¿Has visto?

Sí. Te he ido mandando las fotos

que veía...

que significaban cambios, lo que pasa que, claro,

con tanta interferencia por medio... Claro.

Yo es que he sentido tantísimo no poder venir,

porque... bueno, yo...

Si yo hubiera estado bien, estaba haciendo esto y lo otro...

Estaría colaborando porque es lo que hay que hacer.

Pero nada, he estado hecha un asco. Bueno, estás mejor ya, ¿no?

Sí. Sí, sí, estoy mejor. Esto es fantástico.

Estoy encantada, emocionada y muchas gracias.

Lo único es que veo que queda mucho aún.

Bueno, pues sí, se nos ha hecho un poquito largo

porque es una cosa que no puedes calcular tampoco.

No, claro. Además, no lo teníamos calculado.

Ya. Pero...

no puedes saber si vas a tardar dos días o dos días y medio

en poner 1300... Eso no se sabe nunca, claro.

Habéis empezado un mes más tarde

de lo que tendríais que haber empezado.

Sí, hubiera estado bien. Absolutamente. ¡Hombre! Seguro.

Por lo menos cinco diítas, una semana antes.

Y más, porque tú has ido ahí a marchas forzadas

para tener que conseguir todo el trabajo...

y yo hay detalles finales que me encantaría hacer...

como es la iluminación y no sé si va a poder ser.

Sí, haber tenido cuatro o cinco días para rematar.

Claro, y ahora ya no se puede. Bueno.

A ver si me localizas a los de las luces, ¿vale?

Sí, ya les he mandado un "whatsapp". Vale, vale.

Ahora estoy muy contenta porque me gusta mucho,

pero he partido de ideas que no me gustaban.

Yo no hubiera querido hacer esto, desde luego que no.

Yo lo que realmente me gusta es pintar y estar en el estudio

porque ahí es donde estás tranquila.

Es tu mundo, es tu espacio, ahí tú controlas lo que pasa,

y en la instalación...

muchas cosas se te escapan, no es lo que tú querías...

(Música de piano)

Anda.

Muchas gracias. Estupendo.

Está genial.

¿Cabe del todo? Mira, ven, Andrés.

Un segundo.

¿Está del todo por aquí o se sale un poco de ahí?

Está bien. Está bien.

Es que está un poco deformado, ¿no? Está un poquillo, pero vamos...

Ya.

Adiós. Hasta luego.

Nadie piensa cuando lee "Cien años de soledad"

que qué cantidad de millones de letras,

si no que estás... o cualquier novela,

y, sin embargo, en la plástica me lo han dicho mucho:

"¡Uy, cuánto trabajo!". Y eso es algo que no me gusta nada.

Hay cantidad de cosas que hago

que yo sé que solo las puede hacer una mujer.

No está con el... con el espíritu masculino,

y, sobre todo, con la tradición brutalista

del arte occidental masculino,

que, incluso, lo que... puede parecer femenino

tiene connotaciones negativas.

Alguna alumna mía me decía:

"Soledad, no me atrevo a poner un rosa".

Lo femenino en arte es peyorativo.

Ese es el enunciado.

Eso es así. Sí, sí. Y hoy todavía. Igual.

Ya lo creo.

Este es realmente yo creo que se compró,

que lo compraste tú, María, para...

Para la Fundación La Caixa. Para la Fundación La Caixa, sí.

Porque fue una exposición que, realmente, no trascendió.

En aquel momento no estaba de moda lo que tú estabas haciendo.

España se acababa de abrir al mundo.

Todos los extranjeros que venían a España tenían...

venían con una idea sobre España y sobre la pintura española.

Realmente la idea de Goya no se le habían...

De las pinturas negras de Goya, porque, claro, Goya es...

un sentido del color como Velázquez, como toda la pintura española.

Siempre has ido a contracorriente. Siempre.

Si no militas en lo que se lleva,

pues ahí no estás,

y tienen que pasar los años además, para que, a pesar de eso,

se te considere, porque ahora sigue siendo lo mismo.

Yo no hago ahora nada de lo que hacen los demás,

pero, sin embargo, sí tengo algo más de reconocimiento.

Esa... dualidad o esa tensión entre estructuras

que podrían ser muy rígidas,

y, sin embargo, terminan en un mundo de sutileza,

y cómo no nos equivocamos cuando nos gusta tanto en los años 80

estando recién hechas.

¿No supone "Las Meninas" para ti realmente una introducción

del color mucho más potente que en los trabajos anteriores?

Sí, claro. Fíjate, fue una cosa, además, mental

que... lo del color,

que casi nunca yo ataco los temas mentalmente,

sino más bien hay una cosa visceral, de sensaciones.

Yo estaba en una clase en Boston

y nos pusieron las radiografías.

Por ejemplo, de "La rendición de Breda",

que me acuerdo muy bien, los cambios que hizo Velázquez

con respecto a lo que hay de carboncillo abajo.

Ahí cambió cabezas y posiciones.

En "Las Meninas" lo que más me impactó fue que no había dibujo.

que realmente había un poco de mancha

en los personajes así importantes,

y había atacado ahí en plan directo.

Pensaba: "Claro, esto no es superficial",

como a mí me parecía, que es lo que me rodeaba.

Es rápido, es espontáneo, pero tiene mucha profundidad,

Entonces, me identifiqué por completo con ese cuadro,

con mis raíces...

Y, fíjate, mentalmente, me puse a pensar...

hice allí los bocetos, y me salió supercolorista.

No trascendió nada la primera exposición que se hizo.

Ese lo compró María Corral para La Caixa

y luego... este lo compró la Fundación Mark.

Este.

Y los demás...

Este fue un premio que me dieron en Granada.

Me presenté a un premio que daba el Ayuntamiento,

un premio de pintura, y me dieron el premio.

Y los demás...

Cuando yo le pregunto a mi galerista por qué no me ha comprado a mí,

dice: "Es que me han dicho que demasiado buen gusto".

Y entonces, me quedé tan...

tan atontada, que pensé: "¿Pero cómo buen gusto?".

Entonces, elegí la flores...

como elemento o como imagen

de lo que tiene buen gusto, supongo, lo ha tenido y lo tendrá...

Entonces hice la instalación "Leche y sangre".

Los claveles tendrían que haber sido blancos,

pero no encontraba, porque necesité 36 000,

así que pasé al rojo.

(TOSE) Perdón.

Y entonces, hice la instalación de los claveles.

Después, me invitaron a participar a una exposición

sobre la regla, una cosa que hacía Santiago de Seus,

que era como un recorrido por el ciclo femenino,

y la comisaria se empeñó en que hiciera una cosa roja y me negué.

No. Es que me parece, precisamente, me parece...

lo que te decía antes,

el mensaje directo no me interesa nada, hay que...

hay que exprimirse un poco la memoria y la cabeza,

y ver cómo expresas eso, pero no de una manera tan...

tan sencilla, claro, lo rojo por supuesto.

La sangre es roja, pero no, nada. Cosas de los teóricos.

El libro que más me interesa y más me aporta

de todos los libros que he leído en mi vida

que es este libro de Pessoa: "El libro del desasosiego".

Te leo algo, a ver.

"Tuve grandes ambiciones e ilimitados sueños,

pero también los tuvo el mozo de los recados o la costurera,

porque sueños los tiene todo el mundo".

"Lo que nos diferencia es la fuerza de conseguirlos

o el destino de conseguir ser nosotros".

Hay que reconocerle también el que ha sido una de las pioneras

de muchas cosas que han pasado aquí,

sobre todo ese trabajo en el campo de la instalación.

Ha sido fantástico poder trabajar con Soledad

en un proyecto que tenía como objetivo,

y nuestra idea inicial era esa,

centrarnos en esos años primeros del trabajo de Soledad Sevilla

para comprender mejor también su trabajo actual.

El cuadro "Las Meninas" es el mejor cuadro de Velázquez sin duda

y uno de los mejores de la historia de la pintura.

Y eso lo pintó al final de su vida desde luego.

Supongo que si hay un momento en que el cuerpo no te responde,

que ya es la salud la que está fallando,

ahí ya, bendita juventud,

pero mientras tú puedes continuar con tu...

con tu actividad más o menos en el mismo nivel de siempre,

yo creo que yo apuesto por la edad, por el paso del tiempo

y por la experiencia acumulada.

En el fondo que te importa menos lo de alrededor y más lo...

lo que tú eres, cómo eres y lo que quieres expresar y decir,

y estás... Una cosa de Pessoa fantástica también es:

"Y hasta del deseo de gloria...

me he ido despojando lentamente,

como quien se desviste poco a poco para irse a descansar".

(Música créditos)

Imprescindibles - Soledad Sevilla: Milímetro de soledad

55:11 21 feb 2021

Milímetro de soledad retrata el proceso de creación de la última obra pictórica de Soledad Sevilla, 'Nuevas lejanías' y hace referencia a las lejanías del paisaje que retrata. En el documental Soledad Sevilla (1944) insiste en “la importancia de un milímetro”. Para la artista, es definitiva esa precisión, ese detalle que marca la diferencia de un trabajo bien hecho.
La cámara asiste al silencio de su estudio donde se entrega a contrarreloj a finalizar los últimos cuadros, mientras le interrumpen otros requerimientos. El equipo de RTVE la acompaña a El Escorial, donde dicta una conferencia sobre el devenir de su obra, y a Granada, donde monta una instalación y una exposición con obra de los años 80.
En los años 70, Soledad Sevilla participó en el Seminario de Generación Automática de Formas Plásticas, organizado por el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid, donde desarrolló lo que sería la base de su trabajo posterior. En los 80, gracias a una beca del comité conjunto Hispano Americano, se traslada a la Universidad de Harvard para investigar los conceptos geométricos sobre los que había basado su trabajo hasta ese momento. Y fue allí, en Boston, donde surgen dos series que marcan un cambio definitivo en su trabajo: Las Meninas y Las Alhambras. Allí concibe también su primera instalación.

Entre aquel trabajo y este último 'Nuevas Lejanías', han pasado más de treinta años. Un tiempo al que intenta acercarse el documental.

Milímetro de soledad retrata el proceso de creación de la última obra pictórica de Soledad Sevilla, 'Nuevas lejanías' y hace referencia a las lejanías del paisaje que retrata. En el documental Soledad Sevilla (1944) insiste en “la importancia de un milímetro”. Para la artista, es definitiva esa precisión, ese detalle que marca la diferencia de un trabajo bien hecho.
La cámara asiste al silencio de su estudio donde se entrega a contrarreloj a finalizar los últimos cuadros, mientras le interrumpen otros requerimientos. El equipo de RTVE la acompaña a El Escorial, donde dicta una conferencia sobre el devenir de su obra, y a Granada, donde monta una instalación y una exposición con obra de los años 80.
En los años 70, Soledad Sevilla participó en el Seminario de Generación Automática de Formas Plásticas, organizado por el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid, donde desarrolló lo que sería la base de su trabajo posterior. En los 80, gracias a una beca del comité conjunto Hispano Americano, se traslada a la Universidad de Harvard para investigar los conceptos geométricos sobre los que había basado su trabajo hasta ese momento. Y fue allí, en Boston, donde surgen dos series que marcan un cambio definitivo en su trabajo: Las Meninas y Las Alhambras. Allí concibe también su primera instalación.

Entre aquel trabajo y este último 'Nuevas Lejanías', han pasado más de treinta años. Un tiempo al que intenta acercarse el documental.

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  • 00:54 27 dic 2020 José Sacristán explica en Imprescindibles que antes de debutar en el cine, pasó hambre. Los trabajos de actor apenas le daban para vivir y con ellos debía de mantener a su mujer, un bebé y afrontar los gastos de la pensión en la que vivían. Eran tantos los apuros que Sacristán se alimentaba con las comidas de attrezzo de algunas de las producciones en las que actuaba. Un día leyó en un periódico que el sello editorial “Círculo de lectores” precisaba vendedores y no se lo pensó dos veces. Según él, “el círculo” le salvó porque se le daba como churros vender libros. Años después, el actor protagonizó un spot de la editorial en la que contaba su historia.

  • 00:57 27 dic 2020 José Sacristán es actor vocacional y en su juventud pasó muchas penurias antes de conseguir trabajo en los escenarios y en el cine. Tras pasar por compañías de teatro de aficionados y conseguir empleo en pequeños papeles, en 1964 el productor Pedro Lazaga le ofreció rodar una sesión en la película “La familia y uno más”. Ese pequeño papel fue abrió una puerta a otras producciones y desde entonces nunca le faltó trabajo en el cine. De ahí que cuando recibió en 2013 el galardón a la mejor interpretación masculina por “El muerto y ser feliz” quisiera dedicarle el Goya.

  • 1:13 27 dic 2020 Aparte de demostrar con creces su talento interpretativo con 110 películas en su filmografía, José Sacristán tiene que la necesidad de seguir jugando o, lo que es lo mismo, seguir aprendiendo en su oficio. Esto le lleva a comprometerse en muchas producciones de directores noveles que le permiten adentrarse en nuevos registros interpretativos. De una manera muy divertida se lo cuenta en el documental de Imprescindibles a su amigo el escritor Eduardo Mendoza.

  • 00:25 27 dic 2020 José Sacristán es un coleccionista de juguetes y de cromos de antiguos astros de la pantalla desde que de pequeño descubrió en el cine de su pueblo la magia de poder transformarse en otro a través de las películas. Guarda los viejos álbumes de cromos que su madre le compraba, así como los viejos programitas que regalaban a la salida del cine para anunciar las próximas proyecciones. Como anécdota, en los años 70 y ya siendo un actor reconocido, él mismo se convirtió en un cromo.

  • 59:32 27 dic 2020 ‘Imprescindibles’ estrena ‘Yo quería ser Tyrone Power’, un documental escrito y dirigido por Gemma Soriano y Manel Arranz que retrata al actor José Sacristán, recorre su obra y viaja a su infancia, al momento en que quedó deslumbrado por las estrellas de la gran pantalla en el cine de Chinchón (Madrid). Desde entonces Sacristán, que acaba de cumplir 83 años, sigue queriendo emular a sus héroes de la ficción.

  • 1:58 21 dic 2020 El documental de Imprescindibles descubre que el personaje favorito de Francisco Ibáñez es Rompetechos. Aunque le cae simpático porque se parece a él -tiene poco pelo, lleva gafas y es chiquitito-, el motivo principal de su predilección es otro: es solo un personaje y lleva menos tiempo dibujarlo. Por contra, 13 Rue del Percebe le daba muchísimo trabajo porque había que pensar un chiste por cada viñeta y había muchos personajes diferentes.

  • 3:03 21 dic 2020 Hasta 1968 nadie sabía cuáles eran los personajes más populares del tebeo español. En cada revista de la editorial Bruguera había muchas series diferentes, y era difícil saber si la gente las compraba por uno u otro personaje. Ese año, se les ocurrió hacer una gran encuesta a los lectores, y, según el editor Miquel Pellicer, la sorpresa fue monumental: “Todos los votos fueron para Mortadelo y Filemón, seguidos muy de lejos por Zipi y Zape y Superlópez, y los demás ya en un rincón”. Con ese dato, la editorial comenzó a publicar historietas más largas de estos particulares agentes secretos, y con ellas, el éxito se multiplicó y comenzó la edad dorada de los años 70 y 80, con ventas millonarias. Te lo explicamos en documental de Imprescindibles sobre Francisco Ibánez.

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