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Historia de nuestro cine - Coloquio: Día del teatro - ver ahora
Transcripción completa

(Cinematógrafo)

Hola de nuevo,

en este programa ya sabéis que se respira mucha cinefilia,

pero también mucho amor al teatro,

y aprovechando que mañana se celebra

el Día Internacional del Teatro,

nos hemos acercado a los versos de Lope de Vega

y Pedro Muñoz Seca para componer la sesión doble de hoy.

La emisión de "El perro del hortelano",

de Pilar Miró, y la de "La venganza de Don Mendo",

de Fernando Fernán Gómez, nos invitan a hablar

sobre la fructífera relación entre cine y teatro.

Y de ello hablaremos hoy con la actriz Emma Suárez,

que es la protagonista de la película que acabamos de ver,

"El perro del hortelano". ¿Qué tal?

Muy bien. Y qué grandes recuerdos

te trae siempre esta película. Muy buenos recuerdos.

De eso hablaremos hoy. Gracias por venir de nuevo.

Gracias, Elena. Nos acompaña también

Alba Carmona Lázaro,

doctora internacional en filología española

e investigadora del grupo Prolope,

de la Universidad Autónoma de Barcelona,

y autora de "Las reescrituras fílmicas de la comedia nueva".

Primer libro dedicado íntegramente a las adaptaciones cinematográficas

de la comedia del Siglo de Oro. Espero haberlo dicho todo bien.

Todo perfecto. ¿Cómo estás?

Muy bien. Muy contenta de estar aquí.

Bienvenida. Primera vez que estás con nosotros.

Un gustazo, Alba. Así es. Encantada.

Y saludamos también a nuestro compañero

Carlos heredero, historiador y crítico cinematográfico,

director de "Caimán, cuadernos de cine".

¿Qué tal, Carlos? Muy bien,

encantado de estar aquí otra vez.

Teníamos ganas de estar juntos. Feliz de estar aquí.

Bueno, el teatro y el cine han convivido

y siempre, desde los inicios,

se han ido nutriendo el uno del otro.

Vamos a comenzar hablando, precisamente, de eso,

del papel que el cine ha tenido para dar voz

y visibilidad al teatro clásico.

Sí, exactamente.

Veamos, la relación entre el teatro y el cine

es una relación que se inició desde muy temprano, ¿no?

Porque, digamos que el cine,

a partir de la primera década del siglo XX,

comenzó a tomar un papel muy narrativo.

Y entonces, se produjo un momento

en que desde el cine se requerían historias,

y cómo no, pues se... Se fue a la literatura, ¿no?

Que es el mayor arsenal de historias que se puede encontrar.

Y bueno, pues esa relación ha ido fructificando

y, hoy en día, lo que se puede observar

es que es una relación de ida y vuelta, ¿no?

Emma, ¿qué diferencia el trabajo del actor en cine y en teatro?

El espacio. El espacio.

El teatro es una sala con un público en directo,

un lugar donde...

Donde digamos, para mí, siempre ha sido una especie de...

De ritual, ¿no?

El momento de... De llevar a cabo una representación teatral.

Y el cine es la cámara, ¿no?

Es un set, es un rodaje, entonces, bueno,

digamos que influye muchísimo también a la hora de trabajar

y de expresarte, ¿no?

En el cine es el primer plano, la mirada,

donde tú vas a tratar de potenciar y de intensificar, ¿no?

Las intenciones y las emociones que tienes que transmitir.

Y en el teatro influye muchísimo la voz.

Y, por supuesto, la expresión corporal, ¿no?

Bueno, el espectador de teatro tiene un único punto de vista,

está sentado en una butaca.

El espectador de una pantalla tiene la posibilidad

de ver las escenas y las situaciones desde múltiples puntos de vista.

Eso ha obligado al cine en muchas ocasiones

a ser infiel a la letra,

pero fiel al espíritu con sus propios procedimientos

y con su propio lenguaje, ¿no?

Si adaptar una obra de teatro no es tarea sencilla,

adaptarla al cine, cuando se trata de adaptar una obra en verso,

imagino que todavía es más complicado.

Sobre todo, si hablamos

de una obra del teatro del Siglo de Oro, ¿no?

Y en ese sentido, yo creo que tanto Pilar Miró

como Pérez Sierra hicieron un muy buen trabajo.

Supieron recortar por donde había que hacerlo,

y creo que en eso hizo que ganara la película

para que llegara a más gente.

Vamos a adentrarnos ya en la película que acabamos de ver,

"El perro del hortelano", que se rodó en 1995,

y ya que estamos hablando del verso

y la dificultad de adaptar el verso,

¿cómo fue el trabajo?

Porque era la primera vez que... Que hacías una película en verso.

Sí, y con muchísima inseguridad.

De hecho, yo le pedí a Pilar Miró que, por favor,

me hiciera una prueba

porque no confiaba para nada en mí misma.

Y entonces, me citó un día para leer,

donde estaba Rafael Pérez Sierra, y ella, nada más leer, me dijo:

"¿Ves qué bien? Si lo vas a hacer fenomenal".

Y hombre, tuve la gran suerte,

porque Pilar era muy inteligente

y sabía perfectamente la película que quería hacer

y con qué reparto y contó con la ayuda de Alicia Hermida

que fue nuestra guía espiritual en el verso.

Pero Pilar lo que buscaba,

más allá de respetar la rítmica y el verso,

buscaba que se entendiera.

"Querer, por ver querer, envidia fuera,

si quien lo vio, sin ver amar no amara.

Porque si antes de amar no amar pensara,

después, no amara puesto que amar viera."

Ella, precisamente, decía que había que atreverse

con el Siglo de Oro español,

que vergonzosamente, estaba prácticamente sin tocar...

¿Por qué crees que es tan complicado

y que la gente se ha atrevido tan poco con ese teatro?

Bueno, yo creo que en parte puede ser

que también haya algún tipo de estigma político,

que el Siglo de Oro yo creo

que todavía se relaciona un poco con el Franquismo

y esto puede hacer que...

Bastante gente se vea reacia.

Incluso a hacer producciones teatrales,

no hablo solamente de... Del cine, ¿no?

Y ella era muy consciente de que eso no ocurría

con el patrimonio teatral de otros países, ¿no?

De hecho, ella desde muy pequeña había visto

las adaptaciones teatrales de Shakespeare

que se habían hecho en Inglaterra

y claro, con lo que ocurrió a principios de los 90,

que se adaptó "Mucho ruido y pocas nueces"

de Branagh.

Y luego, también, "Cyrano de Bergerac",

Dijo: "Esta es la mía, y si ellos lo pueden hacer,

pues nosotros también".

Tenemos una idea muy ancestral de lo que es un texto en verso.

O sea, es algo, parece,

de lo que hay que huir porque no se entiende.

Porque se piensa que no se va a entender.

Y no es así.

Entonces, pues ha sido muy duro el convencer a todo el mundo,

excepto al equipo de actores.

Lo realmente sorprendente, probablemente, incluso para Pilar,

que era la que más fe tenía en el proyecto,

fue el enorme éxito comercial y popular de la...

De la película. Tuvo unos 970.000 espectadores,

una cifra prácticamente inalcanzable

para el 98% del cine español que se hace hoy en día.

Sí, a mí... Yo recuerdo que cuando...

Cuando Pilar me hablaba del proyecto y estábamos empezando a preparar,

eh...

La verdad es que me sorprendía y le dije:

"Qué inteligente, qué buena idea has tenido,

de llevar adelante una obra en verso de Lope de Vega, del Siglo de Oro,

creo que es una idea estupendísima", y me dice: "¿En serio?

Pues todo el mundo me está machacando,

nadie confía en esta película.

No sabes lo que me está costando encontrar financiación

para sacar adelante el proyecto",

porque nadie creía en "El perro del hortelano".

Luego, bueno, nos pasaron miles y miles de aventuras

durante el rodaje, el rodaje se paró,

se cortó durante prácticamente cuatro semanas...

Tuvimos que venir a Madrid en busca de financiación.

Tratamos de hacer una cooperativa, en fin, eso es la otra parte

de "El perro del hortelano",

pero una de las cosas que más me ha gustado

con esta película es el éxito que ha tenido después.

"El perro del hortelano",

que es una película muy diferente a lo que había hecho antes,

a lo que haría después, pero no tan diferente

a lo que Pilar Miró había hecho en esta casa, en TVE.

Ella ya había hecho

muchos programas dramáticos en televisión,

y sin duda, eso le ayudaba.

Me resulta muy interesante, de todas maneras,

no sé si os habéis dado cuenta o no, decir que lo último

que hace Pilar Miró antes de fallecer, es,

precisamente, poner en teatro "El anzuelo de Fenisa",

de Lope de Vega.

-Además, tenía más cosas en el tintero.

-Sí. -Sí.

Es decir, ella, digamos en su lista, tenía "El caballero de Olmedo".

-Sí. -Luego, también tenía

"El castigo sin venganza", y estaba trabajando,

creo, que con "La dama duende".

Sí, bueno, y con otra cosa que no era nuestra del Siglo de Oro,

-con "Señorita Julia". -Sí, sí...

Salvando ese miedo inicial a enfrentarte al verso, luego,

te encuentras con un personaje que es la condesa de Belflor,

que es un auténtico bombón,

una mujer muy actual, por otro lado.

Sí, además, bueno, me...

Con esos trajes diseñados por Pedro Moreno,

que se traía las sedas de los trajes de la India

con todos esos accesorios, los cuellos con encaje,

hechos con encaje de bolillos, realmente,

tal y como trabaja Pedro Moreno, que es un artista maravilloso, ¿no?

O sea, todo... Yo recuerdo el día que iba a las pruebas de vestuario,

aquel corpiño hecho por Ana Lacoma, que realmente,

me ponía en esos corpiños y en esos trajes,

y ya, el personaje iba solo.

Y a todo esto, esta mujer maravillosa,

absolutamente lanzada, descarada...

Que organiza toda serie de triquiñuelas

para conseguir el amor del hombre del que está enamorada.

"Toma esta llave.

Y en mi propia sala, encierra a Marcela.

Que estos días podrá hacer labor en ella."

¿Cómo recuerdas el rodaje y el trabajo con Carmelo?

A quien, bueno, te ha unido una trayectoria maravillosa, ¿no?

También todas las películas de Julio Medem,

fueron unos años

en los que trabajasteis mucho. Sí.

Carmelo y yo veníamos de rodar "Tierra".

Y bueno, y ya habíamos trabajado juntos

en "La ría roja" y en "Vacas", o sea que...

Que nos llevábamos muy bien trabajando juntos

y había muchísima química entre los dos.

Y el rodaje duro porque Pilar era muy exigente,

muy perfeccionista, y estaba pendiente de cada detalle.

De cada detalle, sí.

Ella era capaz de cortar en un momento dado

y acercarse al pelo de Carmelo,

que le traía loca el pelo de Carmelo.

Volverle a colocar el flequillo y no estaba nunca contenta y...

Pero la verdad es que, fíjate,

que a pesar de todo lo que sucedió con esa película,

yo guardo muy muy buen recuerdo.

Siete premios Goya, ¿cómo fue aquella noche?

Y eso que perdió el premio a la mejor película,

que se lo arrebató "Tesis".

-De Alejandro Amenábar. -De Amenábar.

Pero fueron siete.

No había pasado tan bien por el festival de...

De San Sebastián.

Sí que... Sí llamó la atención, gustó, pero...

Pero nada hacía presagiar.

Lo que me parece más hermoso de esta película

es que consiguió que una obra

que prácticamente no conocían los especialistas del Siglo de Oro,

se haya convertido en la obra más importante,

o al menos, desde mi punto de vista, de Lope.

Eh... Lo que hizo Pilar Miró

va más allá del terreno de lo cinematográfico.

Tuvo un impacto en el terreno de los estudios del Siglo de Oro.

"¡Venganza! ¡Juro y al jurar te ofrendo

que los siglos en su atruendo habrán de mí una enseñanza!"

Vamos a hablar de la película que veremos a continuación,

de "La venganza de Don Mendo", de Fernando Fernán Gómez,

película de 1961.

Vamos a situarla dentro de su filmografía,

séptima película de Fernando.

Sí, séptima película de Fernando y, de alguna manera,

la película que cierra una primera etapa,

yo creo, en su obra. Porque lo que viene después...

Son dos de las obras mayores de Fernando Fernán Gómez,

que son "El extraño viaje" y "El mundo sigue", pues, realmente,

abren una etapa diferente. Gloriosa.

Dentro de una filmografía muy ecléctica

y muy heterogénea por lo demás, ¿no?

Y... Y bueno, también, como se sabe, nace de un encargo.

No es un proyecto personal de Fernando Fernán Gómez.

Se trataba de montar una representación teatral,

como en un escenario,

de la obra y... En dos días y en blanco y negro,

rodarla para el cine.

A última hora, no sé por qué razones,

el director Fernández Ardavín se echó atrás

y los productores me propusieron a mí,

que no solo la interpretara, sino que la dirigiese.

Lo que él quería hacer era una parodia de la representación

que proponía Muñoz Seca.

Es decir, con lo cual, la película realmente

es una sátira paródica de un determinado modelo

de representación teatral, acentuando todo eso

y llevándolo al extremo.

Fernando Fernán Gómez utiliza jazz y ópera

en la banda sonora,

parte la pantalla en dos

y acentúa toda la irrealidad de los decorados.

Y sobre todo, una obra que se basa

en el ripio consonante de Muñoz Seca, ¿no?

Tan extremo, además.

"Déjame a solas penar, sentado en aqueste ripio,

sin querer participar del dolor que participio."

Vamos a hablar de la astracanada. Es un género que...

Que creó Muñoz Seca, ¿no?

Y que bueno, básicamente, tenía por objetivo hacer reír.

Y hacer reír a cualquier precio, ¿no?

Se trata de un lenguaje salpicado de gracias,

juegos de lenguaje...

Luego, también, lo que es muy curioso en la astracanada

son los anacronismos, ¿no?

Y esto se ve mucho en el modo de hablar de Don Mendo

o de Doña Ramírez, que por ejemplo, en un momento dado, dice:

"Aquí se va a armar la gorda",

cuando se supone que es lenguaje del siglo XII.

"Pues lo mandan, es razón que sea muda, ciega y sorda,

pero me da el corazón que aquí se va a armar la gorda."

Emma, tú trabajaste con Fernando Fernán Gómez,

¿cómo era trabajar con él?

Porque ha sido uno de los grandes genios

y referentes de la cultura de este país.

Yo era muy joven cuando... La primera vez que trabaje con él,

en "Marbella, un golpe de cinco estrellas",

y después, la película "Pintadas". Y sí, en esa ocasión, en ese rodaje,

tuve la oportunidad de tener

un acercamiento más familiar a Fernando,

porque Fernando Fernán Gómez,

además, era el padrino de Juan Estelrich,

que era mi pareja y director de "Pintadas".

A mí me imponía muchísimo respeto Fernando Fernán Gómez.

Recuerdo que se cortaba el rodaje y...

Íbamos a comer juntos y yo me sentaba frente a él

y prácticamente, no podía abrir la boca, o sea,

luego he pensado muchas veces: "¿Por qué no le preguntaría cosas?".

Pero me daba tan... Me imponía tanto respeto.

Él siempre llevaba el texto que tenía que...

Que interpretar escrito. Él escribía sus líneas en un...

En un papel, y entonces, un día, yo veía cómo...

Cómo estaba ahí escrito y me di cuenta

de que solo estaba escrito su parte.

Y entonces, le pregunté, digo: "Pero Fernando,

¿y tú cómo sabes cuándo el otro actor

termina su parlamento?".

Y me contestó: "Cuando se calla".

(Risas)

-Muy de él. -"Cuando se calla".

Y dice: "Claro, obvio".

Hablemos del color de esta película,

porque tiene muchísima importancia.

Sí, era... Era una de las apuestas de Fernando.

Él quería que la película la fotografiara Aguayo,

era una de sus condiciones, ¿no?

Y quería el color, precisamente,

para acentuar la irrealidad de la representación, ¿no?

Como un elemento más que acentuase, bueno, la apuesta...

Es una apuesta, en el fondo, muy muy radical.

Por cierto, es una de las películas de mayor éxito comercial

de toda la trayectoria de Fernando Fernán Gómez.

¿Cómo recitan el verso los actores de la película?

Tenemos a Fernán Gómez...

Era un reparto muy teatral, era gente del teatro.

Juanjo Menéndez, tenemos a Lina Canalejas...

Pues yo diría que totalmente contrario

a lo que ocurre en "El perro", ¿no?

O sea, en "El perro" es una apuesta muy naturalista

y aquí, en "La venganza" es una cosa...

Bueno, una dicción muy ampulosa, ¿no?

Que tiene totalmente esa voluntad de irle recordando al espectador

que se trata de eso,

de una adaptación de una obra teatral, ¿no?

Y de ahí que incluso esté la figura del apuntador, ¿no?

Sí, a mí me recuerda Fernando Fernán Gómez

en esta película al...

Mira, al personaje que hace en "El viaje a ninguna parte",

cuando en ese momento, el sketch de: "Señorito".

"Estaba deseando que viniera usted por acá.

-Señorito. -¡Corten!

Pero deja hablar al otro, que es su señorito, leche."

Que es completamente exagerado.

Esa manera de interpretar, ya, ahora mismo, es imposible.

Hablemos de la censura, ¿cómo afectó a esta película?

Pues también Fernando Fernán Gómez cuenta

algunas anécdotas muy divertidas. Un problema era con el obispo.

Entonces, los censores que habían visto el guion

habían dicho que...

Que no se podía sacar a un obispo para reírse de él,

y esas escenas las rodaron con el actor vestido de obispo

y vestido de fraile.

Porque, al parecer, si en lugar de un obispo era un fraile,

pues entonces, no había problema.

Pero como toda la negociación con la censura

fue siempre un juego de pillos,

la película terminada, lo que montaron,

fue la versión del obispo, no del fraile.

Pero como los censores que veían la película terminada

eran distintos de los que censuraban el guion,

pues no les llamó la atención

y aceptaron perfectamente lo del obispo.

Lo que no aceptaron, en modo alguno,

porque esta era una peculiar obsesión de la censura,

era la danza del vientre.

Y el ombligo de la bailarina. Muy peligroso.

Y lo cortaron.

Con lo cual, hoy, la película que se puede ver,

el ombligo no se ve.

Bueno, pues yo creo que los espectadores ya,

con lo que les hemos contado,

solo les queda descubrir esta película que...

Fernando Fernán Gómez decía que su pretensión era

que la gente se divirtiese, pero sobre todo,

divertirse él haciéndola.

O sea, que cuando uno se divierte haciendo las cosas, funciona.

Proyectos en los que estás, o proyecto,

porque es verdad que hay muchas cosas que están ahí...

Estamos ahora en la incertidumbre constante, ¿no?

Bueno, hay un proyecto que, si todo va bien,

y se cumplen las expectativas, empezaremos a rodar en abril.

Una película que se llama "Josefina".

Dirige Javier Marcos

y es un guion de Belén Sánchez Arévalo.

Y trabajaré con Roberto Álamo, que no hemos trabajado nunca juntos.

Qué buen compañero de viaje. Qué bien.

Alba, ¿proyectos? Sí, mira,

ahora estamos justo acabando de ultimar unos detalles

para la exposición que se celebrará durante este verano,

en la Casa Museo Lope de Vega,

y en la que presentaremos, pues materiales relacionados

con la adaptación de los clásicos áureos.

Y nada, ahora estamos acabando de ultimarlo con mi compañero,

con Guillermo Gómez, de la Universidad Complutense.

Y bueno, con muchas ganas de inaugurar.

Pues muchísimas gracias,

que vaya bien tu proyecto. Gracias.

También que vaya muy bien ese rodaje y que llegue pronto.

Gracias, Elena. Y gracias, compañero.

Un placer, compañera, siempre estar aquí.

Sin renunciar al verso,

Fernando Fernán Gómez se atrevió a llevar al cine

"La venganza de Don Mendo",

la hilarante parodia de Pedro Muñoz Seca.

En el año del centenario de su nacimiento,

iremos recuperando algunos títulos

de uno de nuestros cineastas más geniales.

Os dejamos con el talentazo de Fernando Fernán Gómez,

que no solo dirigió esta astracanada,

también la protagonizó y se encargó de la adaptación.

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Historia de nuestro cine - Coloquio: Día del teatro

26 mar 2021

En el coloquio participan Emma Suárez, actriz protagonista de 'El perro del hortelano’Alba Carmona Lázaro, doctora en Filología y autora del libro ‘Las reestructuras fílmicas de la comedia nueva’; y Carlos F. Heredero, crítico cinematográfico y director de la revista Caimán. Cuadernos de cine.

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