Generacion.es La 2

Generacion.es

Lunes a las 23.30 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5460779
No recomendado para menores de 7 años Generación.es - Consumo - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía "Generación.es")

"En 'Generación.es' viajamos del pasado al presente".

"Invitamos a los jóvenes a vivir como vivieron los mayores

y estos a entender la vida

tal y como la hacen los jóvenes de hoy".

"En este capítulo, hablaremos del consumo".

"En los últimos 30 años o 40 años,

el consumo en España ha cambiado radicalmente".

"Hemos pasado de la tienda de ultramarinos al supermercado,

y del sastre que confeccionaba ropa a medida

a las tiendas de ropa 'low cost'".

"La tecnología ha avanzado a una velocidad vertiginosa".

"He invitado a un amigo, el periodista Xavier Gassió,

buen conocedor de cómo éramos, para que nos acompañe

en esta primera parte del viaje de hoy".

Sí, ¿porque todas estas líneas para qué sirven?

Es la... la persona tiene unas medidas.

En este caso tiene 52 de cintura y 53 de cadera,

que es una medida un poco rara, normalmente... la gente...

¿Cómo? ¿52 de cintura y 53 de cadera?

Sí. Okey, correcto.

Antes hemos cortado una parte, ahora se corta la otra parte.

O sea, calcas... No, no, no calco.

Esto así...

¿Y recortas así tal cual? -Sí.

Sí. Es un poco la práctica, ¿eh?, pero bueno.

Y había visto a un sastre hacer ropa porque me enseñó a mí una vez,

que fui con el cole cuando era pequeña...

y nos enseñó a hacer camisetas o no sé qué.

Una vez solo.

Yo no conocía lo que era un sastre.

De hecho, yo pensaba que sastre era el apellido del hombre

este que ha venido, pero ahora no...

Ahora sé que un sastre es un oficio, ¿no?

Yo sabía que si algún pantalón se te quedaba chico o grande,

que eso te lo remeten, sí, pero un sastre que te haga un traje,

no, la verdad.

Entonces en las casas no se tiraba casi nada.

Yo que era el mayor,

pasaba a mis hermanos hasta que se rompía.

Cuando se rompía, le hacían un zurcido.

Zurcir era coserlo...

e ibas con el pantalón... cosido.

Llevaba la tela, la ponían donde estaba roto,

lo cosían... y es lo que había, y ya está.

Tenías, me acuerdo que me decía mi madre:

"Ese pantalón no lo vayas a coger que es para los domingos".

El pantalón de los domingos, el zapato de los domingos,

la camisa de los domingos...

Y para la feria, si había suerte, estrenabas alguna prenda.

Y después me acuerdo yo... que pasaban por las casas...

unos hombres muy bien arreglados...

y vendían trajes de hombre, pero el corte llevaban.

Yo me acuerdo que mi abuela había comprado para mis tíos:

"Ah, sí, pues mira, este para fulanito, este para menganito".

Y también lo pagaban a cómodos plazos.

Y compraban trajes de... o sea,

la ropa para los trajes para... Luego tenían que ir al sastre,

que les hiciera el traje, claro.

Las compras por aquel entonces, siempre había la clásica tienda,

donde... de vestimenta... tanto de mujer como de hombre.

Pero los trajes nosotros, particularmente,

nos lo hacía al sastre que había en los pueblos.

Por lo menos nosotros.

He comprado en aquel entonces pocos trajes en las...

en las tiendas.

Comprabas la tela, mirabas un revista, un figurín...

Decías: "Mira este, queda mono". Quedaba mono al figurín, claro.

Pero tú no te veáis.

Cuando te veías, un buñuelo de viento.

Lo que pasa que antes no se estrenaba tanto

como se estrena ahora.

Un abrigo te duraba como tres o cuatro años o más.

Antiguamente, la gente iba a los sastres

o a los modistas porque...

tú tenías una pieza, una pieza buena,

que a lo mejor te duraba toda la vida.

Tenías un abrigo, tenías dos o tres vestidos,

los hombres tenían tres o cuatro trajes,

que les duraban 20 años o 30 años.

Esto en la gente joven de hoy ha cambiado la orientación

y la tendencia.

Ahora tú no le puedes decir a una persona

que se ponga el mismo traje más de cinco días seguidos,

sobre todo la gente joven femenina.

Muchas de ellas compran ropa

que no es ropa muy cara,

pero es que las cinco veces que se la ponen,

la venden en las plataformas por Internet.

Y una pieza que a los mejor les ha costado 20 euros,

si la pueden revender por 8 euros o la revenden por 10,

10 euros que tienen para recomprar otra de 20 euros.

Yo sí estoy bastante familiarizado con la figura del sastre,

por así decirlo, porque mi madre es modista, costurera.

Está muy en contacto. Ella estudió de carrera profesional

tejido, coser, todo.

Entonces, desde muy pequeño,

yo la he visto hacer un montón de cosas.

De todo, de todo. Hasta pedidos,

que ella me arreglaba, sus propios modelos,

porque siempre ha sido de hacer sus pañuelos extravagantes,

y sí, sí, sí que la conocía y bastante familiarizado,

incluso me llama la atención y todo.

¿Y esto a ti te viene como de familia o...?

No. -No.

Yo decidí qué quería ser de mayor.

"¿Qué quieres ser de mayor?". "Yo quiero ser sastre".

Me busqué la vida para... para aprender.

Buscarme un poco la vida de lo que...

de lo que quería hacer.

Todo tipo de ropas y, además,

también las madres...

tenían la clásica máquina de coser.

Y también hacían ellas, cosían, y además de coser,

es que fabricaban la camisa...

Camisas... A mí me hacía las camisas mi madre mucha de ellas.

Y los jerséis, mis hermanas...

hacían este dichoso con las agujas de hacer la calceta,

que se llama en los pueblos, nos hacían los jerséis.

Primero hay una función de la casa, que ya no se hace,

que es repasar.

Y entonces, claro, yo recuerdo a mi madre

pues cosiendo botones, alargando bajos o subiéndolos,

lo que tocara...

O dándole la vuelta a las chaquetas y cosas de esas.

Ahora yo creo que casi nadie hace... hace eso.

La prueba es que una de las tiendas que más... que más éxito tiene

son estas tiendas de arreglos.

La mayoría de la gente tenía máquina de coser en casa.

Casi todo el mundo. Seguramente incluso vuestras madres

habréis visto en casa alguna máquina vieja.

Eso se estudiaba en el colegio. Las niñas cosían.

Sí, sí, les enseñaban. -Se hacían el ajuar.

Era obligatorio para las niñas en aquella época.

Las niñas cosían.

Los niños hacían la mili y las niñas cosían.

El rol de géneros estaba muy marcado...

para mal naturalmente, ¿no?

(TV) "Después de estas exactas medidas,

no hay que efectuar ninguna prueba".

"Las prendas saldrán impecables y sin arrugas".

"Por lo menos eso dice el sueco inventor".

Entonces vas a hacer un pantalón, ¿no?

Vale. -Muy bien.

Venga. -Primero hay que elegir el tejido.

Voy pasando, ¿eh? -El que te guste.

Un tejido... de cuadros... El que te guste.

Supongo que este. Este es como divertido. (RÍE)

Vale, está muy bien. -Venga, dale.

Sin pliegues, con botones a la bragueta.

Vale. -Ahora iremos a las medidas.

Creo que ahora como antes hay muchos tejidos de mucha calidad,

lo que pasa que creo que ahora hay mucha más ropa en general,

y tampoco se valora tanto...

la calidad del tejido, ¿no?

Por ejemplo, la gente de mi edad creo que le da un poco igual.

Compran la ropa de su estilo y que sea guay...

y de los colores que le guste, pero la calidad en sí...

Creo que antes era más, no sé, se tenía más en cuenta.

La cintura.

Apretando lo normal... Sin apretar mucho, lo normal.

Pues... 50. -50. Estupendo.

Ahora la cadera. Hay que mirar que sea por la parte que más sale.

¿Por el culo? -Sí, arriba del culo.

Ahí... 54. -Perfecto, ya está.

Cadera: 54. Sí.

Ahora... los largos.

Largo de lateral y largo de entrepierna.

Se pone aquí. Se pone debajo del cinturón.

Debajo del cinturón. -Ah, vale.

Hay que levantar, hay que ver dónde va.

Se pone aquí hasta abajo.

Sí. Y le restas tres centímetros.

Unos 105, 104.

Me pongo mucha ropa que tiene un agujero y no pasa nada.

Alguna la coso y si, obviamente, está muy destrozada

pues, yo qué sé, hago trapos.

Intento utilizar todo al máximo.

Es verdad que tengo ropa que tiene agujeros

y me la sigo poniendo, y todo el mundo me lo critica,

pero creo que no es tan importante.

Mi abuela sabe coser muy bien

y no le hace nada arreglarnos la ropa, por lo que tengo eso fácil,

y si lo tuviera que hacer yo, seguramente no lo haría.

Pero sí acostumbro a arreglarla antes de tirarla.

Y ahora, por el otro lado, el plástico... lo pones aquí,

coges de aquí arriba, esto de tope así...

Vale. Y tocas lo mismo... lo mismo y le quitas...

Ah... Ciento... No puede ser. 104. -Exacto.

El bajo. -El bajo se decide.

Yo lo haría a 20 porque es una medida,

es estrechito... Está bien. -Ah, guay.

Sí, sí, es estrecho. -20.

Ya tenemos todos. Ahora tendríamos que ir al tejido,

se cortaría y te lo tendrás que probar.

Ya te avisaremos. -Ya te llamaremos.

Te llamamos y ya está. -Vemos la ropa a medida cara,

pero porque la mayoría de ropa que compramos,

como está producida fuera y la mano de obra es barata,

es muy barata, y nos hemos acostumbrado a esto.

Pero en realidad... si el valor real de una prenda...

puede ser perfectamente el que tiene la ropa a medida,

porque hay un trabajo hecho, con un tiempo,

se valora la mano de obra de una forma muy concreta

y por eso tiene este precio.

Ojalá toda la ropa costara esto.

Tampoco se consumiría tan... a lo loco, ¿no?

Se pagaría la mano de obra más... real, lo que vale.

Yo lo que es ir a un sastre, que me tome las medidas

y que me haga la ropa a mi medida no lo veo.

Yo prefiero comprar la ropa por Internet

que me es más fácil, veo lo que me gusta,

pin, comprar, pun, ya está, lo tengo.

Yo creo que preferiría comprar más de fuera, la verdad,

porque es como mucho más fácil y no sé.

Porque más que nada porque es más barato también.

O sea, aquí las cosas son muy caras, entonces... es, depende también.

Yo he comprado mucho aquí, pero... en Internet hay cosas muy guays.

Anteriormente, la gente reparaba, lo reparaba todo.

Habían costureras donde tú ibas y te haca un dobladillo más largo,

más bajo, en función de cómo iba cambiando tu hijo.

Hoy en día es impensable.

También hay que decir que el precio la dropa ha cambiado.

Antiguamente, la ropa era mucho más costosa.

Por lo tanto, la persona que ahora se compra algo...

por 15 euros o por 20 euros, o unos zapatos por 6 euros,

yo he visto zapatos por 6 euros... No le vale la pena repararlos.

No te vale la pena reparar porque... el reparador de calzado...

te va cobrar 7 euros por reparar un calzado de 6.

No tiene ningún sentido.

O lo mismo, por ejemplo, la ropa.

Tú puedes a lo mejor hacerte arreglar, no sé,

un abrigo de piel de tu abuela.

Pero un abrigo que a lo mejor te ha costado 30 euros,

no tiene ningún sentido que te lo reparen.

Además de la ropa, también había cosas de la cocina

que también se... se iban... arreglando.

Estaba también el que venía por las casas...

y te iba arreglando las cosas.

Incluso yo he visto a mi padre con una sartén,

estaba haciendo la comida y se le salía un poquito,

con harina y amiga de pan,

hizo una masa y la puso, y así pudimos comer todos.

"Estoy convencido que los jóvenes pasan gran parte de su tiempo

en inmensos centros comerciales,

y no me extraña, en ellos pueden comprar de todo,

incluso cenar o ir al cine".

"¿Pero acaso saben que no hace tanto, en España,

no existía un solo supermercado

tal y como lo conocen a día de hoy?".

Os explicaré le tema del colmado porque ahora son todo supermercados,

hipermercados, grandes superficies... Pues no.

Hace muchísimos años este, por ejemplo, es un colmado...

que se abre en 1898... -Correcto.

Así que... Y sigue vigente.

Mientras que en su momento tiene una función

del suministro de la alimentación en la vida cotidiana,

pensad que la palabra "colmado", si la pensáis, es esto,

está lleno de cosas.

No sabía lo que era un colmado, nunca lo había llamado así,

pero sí que he estado en alguno, de hecho, en mi ciudad hay uno.

Y... vamos bastante con mi familia.

Mi madre me cuenta siempre que es la tienda más antigua de la ciudad,

y que le encanta por cómo es y hemos ido bastantes veces

porque ella le encanta, es como que lo encuentra muy...

muy nostálgico porque iba ella de pequeña.

A lo mejor me imaginaba algo tipo badulaque,

que, bueno, por así decirlo, vendría a ser un tipo badulaque,

pero de alimentos...

a la fresca, o sea, alimentos frescos:

quesos, carnes, embutidos...

Como una especie de badulaque, pero en vez de comida basura,

que es lo que predomina, comida como sana, por así decirlo.

Antes... ir de compras era bastante diferente a ahora.

Porque yo me acuerdo que iba como mi madre a comprar,

al colmado que había,

o al mercado... y...

la gente era todo como más familiar.

En el pueblo para... para comprar...

estaban las tiendas pequeñas. Allí no había...

unos grandes almacenes ni nada, eso nada, no existía.

Calle sí, calle no, o cada dos o tres calles había una tiendecita

que tenía de todo.

Y te llevaba desde azúcar hasta una sardina de arenque

y... todo lo demás.

A la tienda solamente cuando comprábamos algo de carne,

que tampoco era muy necesario porque teníamos también...

clásicas gallinas, conejos, cordero en casa...

Y el aceite, sí. El aceite solíamos ir a comprarlo a la tienda, sí.

Antes eran tiendas pequeñitas, familiares.

En una tienda se vendía de todo, desde un botón hasta unas bragas.

Ahí se vendía de todo.

Y además hacer cola y esperar a que el señor despachara..

Yo con lo impaciente que soy... Que lo envuelva, que te lo dé

y que te dé conversación, era larguísimo.

Es colmado, pero esto en ciertas parres de España,

varía el nombre, ¿no?

Hay gente que lo conoce como un ultramarino...

Mantequería también... Mantequería.

Correcto. Mantequerías, colmados...

Porque luego aparecen los supermercados,

que se llaman autoservicios también al principio.

Pero antes se llamaban colmados aquí.

En Madrid, por ejemplo, se utiliza la palaba colmado

a un establecimiento que también hay degustación.

¿Y esto a partir de qué año?

¿Cuándo pasamos de este colmado, ultramarino, mantequería,

a la aparición...?

O el relevo viene por parte de los supermercados

grandes o pequeños, ¿no? Finales de los 50 más o menos.

En los 60 es cuando ya proliferan de verdad.

(TV) "Cuando la inauguración del primer supermercado,

la esposa del ministro de la gobernación

corta la cinta simbólica".

"Asisten al acto los ministros de Comercio, Agricultura

y otras personalidades".

"Los puestos se hayan instalados con el mayor orden y eficacia".

"La amplia nave está profusamente iluminada

y en ella se presentan diversos productos

de los que existe la abundancia que puede verse en estas imágenes".

"Los alimentos congelados: carnes, pescados y verduras,

se hayan en dispositivos especiales a baja temperatura".

"La instalación de este supermercado ha sido realizada

por la comisaría general de abastecimientos".

Las grandes superficies llegaron a España sobre el año 85

y era un modelo francés.

Entonces, antiguamente... no existían estos formatos

porque eran tiendas, eran tiendas tradicionales.

Lo que ahora, por ejemplo, denominaríamos el canal Paqui,

que es la tienda donde había un poco de todo.

Y es a lo que la población española estaba acostumbrada:

ir a una tienda a comprar un poco de todo.

Y además eran colmados de barrio

donde había un gran arraigo de todos los vecinos.

Y los propietarios de los colmados

incluso llegaban a fiar a las personas

para que fueran pagando durante toda la semana.

Había mucha confianza.

Esto es como cuando existían los cheques.

El talón. El cheque se llama ahora que era le talón, ¿no?

Había confianza mutua, es decir, estábamos...

Había una relación humana de confianza, de crédito,

de saber que esta persona nunca te haría una cosa fea, ¿no?

Sin pensarlo. -Es decir, sin pensarla.

Tú ibas a comprar cada día, por ejemplo, y te lo apuntaban.

Tanto... "Has debido... diez pesetas", por ejemplo.

Al otro día vas: "Has debido cuatro".

O sea, fiaban.

Y al cabo de la semana o así,

iban cuando cobraban porque antes se cobraba

en las empresas o en las fábricas por semanas.

Cuando cobraban el sábado, iban y pagaban lo que habían comprado

durante toda la semana fiando..

Esto si tenían suerte los tenderos,

que había gente que tenían unas...

bueno, unas cuentas así de largas que no les pagaban nunca.

"¿Cuánto te debo?". "Pues...

200 pesetas".

"Mira, te puedo dar 50, o te puedo dar 100".

"Vale, venga". Pun, pun, borraban: "Quedan 100".

"Venga, hasta luego".

Pero eran tiendas pequeñas.

¡Carmen! ¡La señora Carmen un kilo de arroz!

Y tú ibas cada semana y le ibas dando una peseta,

ibas dando dos... Lo que pasa que había veces...

que no terminabas de pagar el kilo de arroz...

Cuando necesitabas otra cosa y eso se iba acumulando.

Y así era como se vivía antes.

Bueno, esto me ha recordado, cuando se fiaban con la gente...

Me ha recordado a una frase que me dijo mi profesor de catalán

que siempre nos dice frases muy guays.

Nos dijo que una vez, siendo pequeño,

le preguntó a su padre:

"¿Cómo te fías de que te va a pagar este?".

Tenía un negocio. "¿Cómo te fías de que te va a pagar?".

"Mira, si no me paga, la semana que viene todo el pueblo

sabrá que no ha pagado y nadie confiará más en él".

Nosotros vamos a una carnicería que es como especial

que vende carne "halal", que es para la gente musulmana,

que es un proceso de cómo está hecha la carne y tal.

Y, bueno, hay muchas carnicerías así

y la gente... coge confianza con el vendedor

y con el carnicero de allí, y hay muchas veces que tú vas

y el carnicero ya sabe lo que tú quieres,

porque como siempre has ido y ya te conoce de toda la vida.

De hecho, mi madre, mis padres en general van a uno en concreto

que está muy lejos de nuestra casa, como un metro, y seguir caminando

solo porque él nos ofrece una carne que nos gusta,

y él sabe lo que queremos, ¿sabes?

Y en cambio, hoy en día, es como que...

que se ha perdido esa confianza que había con el cliente.

Es como que cuando vas a comprar algo,

no piensas que detrás del vendedor hay una persona,

y piensas más en el producto que vas a comprar y ya.

Es como que eso se ha perdido.

Y molaría mucho más que fuera... tan cercano como lo era antes, sí.

Y luego también...se iba... por los pueblos...

y se iba con un... Era como un pregonero.

Había un pregonero... que era el que te anunciaba

todo lo que iban a vender.

Si ese día había pescado, pues entonces iba el pregonero

y tocaba una trompeta, y decía:

"¡Ha llegado el pescado! ¡Pescado barato y bueno!".

Y todas las mujeres iban con su cestita a comprar pescado.

La compra no se hacía mensualmente estas grandes compras...

porque el comercio no da para ello, se hacía semanalmente.

¿Cómo conservaba la gente la comida?

¿Porque la nevera en qué momento apareció exactamente...

en el día a día de las familias tipo españolas?

Pues mira, inicialmente,

yo diría que anterior a los años 50,

lo que había era un sistema de reparto domiciliario

de grandes bloques de hielo.

El concepto nevera no era el mismo que actualmente,

sino que eran neveras más horizontales

donde se ponía el bloque de hielo

y se ponía al comida para conservar allí.

(TV) "Nuestras últimas sugerencias van dirigidas al ama de casa

en relación con el mejor aprovechamiento

del frigorífico doméstico".

"El saber colocar y distribuir los alimentos en este,

obteniendo el mayor rendimiento posible,

es algo muy importante".

"Como es lógico, el sitio idóneo para los productos congelados

es el congelador".

Yo me acuerdo también que mi madre nos compraba la cosas,

o ella compraba una olla o compraba, por ejemplo, unos zapatos,

y lo compraba no en las tiendas,

había una persona que le decían "el ditero".

Ditero es que vendían a dita.

A dita quiere decir...

"Me quiero comprar unos zapatos".

"¿Cómo los quiere?".

"Pues mira, con correa, negro o marrón o no sé cuántos".

"¿Qué número calzas?". Tal. Él iba... a la capital,

compraba los zapatos que le habían dicho,

te los traía... "Ah, pues muy bien".

¿Cuánto costaba? ¿200 pesetas?

Pues él te cogía, y te decía: "Venga, Belén...".

Mi madre, ¿no? "Belén, ¿cuánto me vas a dar?".

"Pues yo te doy 20 pesetas". 20 pesetas.

Llevaba una libretita, iba casa por casa

y todo el mundo compraba a dita.

Y muchas veces, cuántas veces se ha dicho...

"¡El ditero!".

Me ha dicho mi madre que no está.

Salía el chiquillo el pobre,

y decía: "Me ha dicho mi madre que no está en casa".

Suena a chiste, pero le ha pasado a algunos chiquillos.

¿Por qué? Porque no tenían para darle esa semana nada.

La venta ambulante anteriormente era muy habitual.

¿Por qué? Porque no existía facilidad de trasladarse

de un sitio a otro.

Es decir, la facilidad con la cual nos estamos volviendo...

o que, por ejemplo, en ciudades pequeñas que a lo mejor no tienen

aquellos comercios donde ellos quieren llegar,

hoy en día lo haces a través de Internet.

Antes o era la persona

que iba por los pueblos a vender,

o la persona del pueblo no se desplazaba.

Quizá se desplazaba una vez al mes a comprar.

Aquello de bajar a la ciudad, ¿no? Claro, "iban a la ciudad" a comprar.

El buen vendedor, que era el vendedor ambulante

lo que hacía si quería realmente subsistir y vender,

era ir por todos los puntos de venta posibles

por todas las ciudades y todos los rincones

a vender sus productos.

(TV) "Señora, no sea usted vanidosa...

y haga caso omiso de los ofrecimientos

basados en el halago o la ostentación".

"Los productos raros, así como los de fuera de estación,

son siempre los más caros".

"Y lo importante del comerciante no es que sea cordial

o dicharachero, sino que pese y mida bien los alimentos".

"Ya nos hemos despedido de Xabier

y he aprovechado la parada para recoger a los mayores".

"El grupo no lo sabe,

pero les tengo preparada una visita a un sitio

que estoy seguro de que les sorprenderá y mucho".

Estamos en el Antiguo Mercado,

en la Antigua Feria de Bellcaire.

Ahora es el Mercado de los Encantes desde el siglo XIX,

pero dicen que en el siglo XIV

ya se hacía actividad feriante en esta zona.

Bueno, se trata de que movamos esos objetos

que habéis traído, a los que no le dais uso,

para saber si hay alguien que le pueda dar una nueva vida.

¿De acuerdo?

(Música animada)

Mira, películas de Walt Disney. -¿Ves? A ti te interesa esto.

A mí más esto para cortar el queso. -Yo lo tengo esto.

¡Ah, claro! -En casa.

Mira los casetes. -¡Hala!

Esas cartas eran de las reina... -"Éxitos internacionales", Ángel.

A ver, a ver, a ver, que es lo mío.

"Homenaje a Elvis". -¡Ay, mira el burro!

Hay cosas guays. Está guay. -Sobre todo el tema de libros.

Tienes que buscar y buscar y encuentras algo.

"Hermandad de la Macarena de Sevilla".

¡Olé! -Eso es para ti.

Oye, ¿y esto me lo comprarías?

No puedo. -¿Por qué?

¿Por qué? Esto es superútil, ¿eh?

Antiguamente allí las cosas pocas se compraban.

El que, por ejemplo, la chica nacía la primera...

y después nacía otra,

esa iba heredando todo lo que tenía de...

todo lo que tenía.

Yo de lo que sí me acuerdo, no de lo que heredé,

sino que mi madre lo alquiló el día que hice la Primera Comunión,

mi madre no tenía para comprarme el vestido,

el vestido de Primera Comunión, y mi madre lo alquiló.

Y tengo una foto... con una cara de mala leche...

¿Por qué? Porque yo le decía a mi madre:

"¿Por qué ese vestido tenía que devolverlo?

Ése vestido no era mío.

Claro, en aquel entonces, y además siendo nueve hermanos,

y éramos de la diferencia de dos en dos años,

lógico que la ropa de uno enseguida quedaba para el otro.

Excepto los trajes, que hago hincapié,

que nos los comprábamos siempre mi hermano, uno de ellos, y yo.

El resto de la ropa... generalmente iba de uno a otro.

Mis hermanos siempre se ríen de eso,

porque yo era la única que tenía cuarto

y la que estrenaba, porque, claro, detrás venían tres niños,

que iban heredando absolutamente todo,

hasta los zapatos.

Y las tres pequeñas que siguen igual, ¿eh?

Heredaban todo.

Aunque iban iguales, pero luego ya solo iban dos iguales

y luego quedaba ya para la última.

Lo que es comprar en plan de segunda mano,

sí que he comprado muchas veces y he vendido en páginas de Internet.

Pero esto de venir a un mercado, o mercadillo, no sé lo que es,

venir, y yo pedirle a un chico que me lo compre,

"never, never", o sea, nunca.

Yo sí que he comprado cosas de segunda mano,

pero porque quieras o no, están más baratas y, normalmente...

A ver, si en un mercadillo es un poco más incertidumbre

si está en buen estado o no,

pero en las tiendas en las que yo he ido,

hay una revisión, entonces yo me fío.

Ha habido hasta el momento una revolución

en los últimos dos, tres años,

con el comercio de segunda mano.

Ha habido un auge ya no solo de ropa,

sino también de electrodomésticos,

que ahora ya se hace más por Internet,

incluso aplicaciones especializadas en esto.

¿A qué se deben? ¿La gente joven ha tomado consciencia o es...?

Hay varios factores que pueden converger.

Una es un tema económico tal cual.

Es mucho más barato comprarte algo de segunda mano

que algo de primera mano.

Por otra parte, yo creo que muy importante,

es el tema de la sostenibilidad.

La gente joven tiene mucha más consciencia de la sostenibilidad

y antes de adquirir un producto nuevo,

piensa que si puede encontrar alguno que es de segunda mano,

es igual que sea de ropa, de calzado o de electrónica

que le puede convenir,

por un tema de sostenibilidad no lo va a comprar de primera mano.

Sí, ahora hay como un rollo que las cosas de segunda mano

y antiguas están de moda por el rollo este retro, "vintage",

pero a mí la verdad es que me da un poco igual.

Ya me va bien que esté de moda

porque así puedo seguir comprando cosas de segunda mano.

Hay tiendas donde se vende ropa que es inglesa que la traen aquí...

y esto es ropa de segunda mano; ropa peso por ejemplo.

Y... sí, sí que está de moda este estilo así,

pero ahora también hay tiendas que de primera mano

venden ropa de este estilo.

Es más una moda que una filosofía yo creo.

Honestamente, no me voy a mentir a mí mismo,

no es algo que yo piense: "Voy a comprar en segunda mano..

porque es algo ecológico por el tema explotación

de la fabricación y tal,

es por algo "vintage"...

que me gusta la ropa que venden y por el tema económico.

Y la mismo tiempo, soy consciente de que al comprar allí,

estoy ayudando de cierta forma.

Es como un popurrí, un poco de todo.

Pero si que es verdad, que no... Me culpo, o sea, perdón por eso,

pero no pienso en ello al principio.

Es como la consecuencia después, que pienso: "Ah, mira, a lo mejor".

Y en cuanto a canales de distribución,

yo diría que... hay los dos canales de distribución.

Hay desde lo que es la tienda donde puedes encontrar

desde una raqueta de segunda mano a un patinete de segunda mano.

Y por otra, las plataformas que se están desarrollando

para tu vender productos de segunda mano.

Bueno, vender y comprar

Esto sería la relación que hay entre consumidores.

La verdad es que esto penaliza un poco lo que es el comercio.

Estas plataformas "on line" permite que los consumidores

se pongan de acuerdo para hacer un trueque de producto.

Entonces, si no hay intermediario...

No hay intermediario, no hay tienda,

entonces el negocio lo hacen entre los dos particulares.

Van todas las fichas...

Unas gafas "vintage"... -Las gafas no me interesan, eso sí.

¿Por qué no? -¿Cuánto quiere por este?

40. -¿Esto?

Sí. Es que es de marfil, ¿eh?

¿Qué? ¿Por cuánto lo comprarías?

¿Esto? Un euro es mucho. ¿Un euro es mucho?

Si vendo yo esto es a tres euros como mucho.

¿70? ¿Cuánto me das? ¿Cuánto me ofreces?

Yo de esto, como mucho, te puedo ofrecer entre 8 a 10 euros.

¡Uy! -¡Oh! (RÍE)

La guitarra con el afinador, para que lo afines... 150.

Es una guitarra de estas de... -Estáis en los Encantes.

Te has equivocado, ¿eh?

La verdad es que pesa, ¿eh? -Sí, yo también.

Suba usted...

Yo cada vez que peso tampoco tengo más valor.

A ver... -20 euros.

Con algo de riesgo te doy 30 euros. -32.

Lo último. -Venga, 33.

No. -35. Ni para ti para mí.

No sé qué hablas tú. Dices 35 y luego 33.

20. -Sí.

¿20? -Bueno, venga, 31.

Trato hecho. -¿Sí?

Venga.

"Cool". -"Cool".

Aquí tenemos 20 euros. Te irás contenta.

Toma. Oye, fantástico.

Bueno. -Vale.

Mi madre nos daba una paga a todos que nunca llegaba,

no me acuerdo cuánto era, pero sería poquísimo seguro,

porque éramos muchos. ¿Y en qué nos los gastábamos?

Pues mira, en chucherías sobre todo.

Sobre todo eran chucherías y luego... cuando me empezó a gustar

lo de los tebeos y todo eso, había sitios donde cambiaban tebeos.

No hacía falta que tú los compraras.

Había unos tebeos de Azucena, me acuerdo perfectamente,

entonces tú lo cambiabas, pagabas unas monedas,

nada, serían céntimos, y cogías otro nuevo.

Y mis hermanos cogían los de hazañas bélicas:

"El Jabato", "El Capitán Trueno", todas estas cosas,

y entonces leíamos todos...

Bueno, ellos los de Azucena los despreciaban olímpicamente.

Pero yo sí que leía los de hazañas bélicas.

Yo a mi madre siempre le doy el dinero que ahorro...

porque si no me lo gasto.

Me lo gasto en todo, sobre todo en comida.

Cuando salgo por las tardes con mis amigas o lo que sea,

mejor se lo doy a ella que me lo vaya guardando,

así ahorro y me lo puedo gastar en viajes después.

Ahora mismo mi dinero está en la caja de ahorros

para la universidad,

pero antes me lo gastaba en equipaje para grabar,

en una nueva cámara, en un, digamos, en cualquier cosa que me mole.

También muchas cosas de mi equipaje me lo han regalado mis padres

por cumpleaños y tal,

y... en ropa alguna vez también.

Pues yo tengo un dinero ahorrado del que he dio ganando,

y con el resto me pago los cursos estos de circo

o si quiero hacer un curso de payaso, un intensivo,

o así, pero me lo gasto...

Si me lo gasto, me lo gasto en estas cosas.

Antiguamente tú trabajabas, se lo dabas a tus padres,

y ahí ya empezó a existir el machismo...

porque a os chicos sí que se los daban.

Pero a las chicas lo que hacían es que lo iban guardando

y le iban comprando el ajuar. ¿El ajuar en qué consistía?

Consistía en que a ti ya te habían dedicado

que te tenías que casar.

Entonces si te casabas tenías que llevar el ajuar.

Y cuando te ibas tú ya,

que te habías comprometido con alguien,

pues la madre tan satisfecha te decía:

"¿Ves todo el dinero que te ahorrado?".

Aquí lo tienes. Y no te daba dinero.

Te daba platos, te daba sábanas, te daba...

Eso era lo que había antes.

Y, sin embargo, los chicos, sí,

a los chicos, aunque también se lo recogían,

pero a los chicos les daban.

Hombre... El chico tenía que ir a bailar,

el chico tenía que ir a beber, tenía que fumar, y la mujer no.

Ahorrador no soy.

Eso es algo que tengo que mejorar mucho porque...

tengo un agujero en la mano, porque, literal...

Es que ese es el problema,

más que en ropa me lo gasto en comida.

En cuanto disponer de dinero normalmente no disponíamos.

Porque cuando cobrabas,

tú entregabas todo lo que tú cobrabas en tu casa.

Yo me acuerdo que mi madre hacía pilitas

de lo que ganaba yo, de lo que ganaba ella, mi padre...

Pun, el dinero encima de la mesa.

Esto para esto, esto para el alquiler...

Lo primero para el alquiler no nos vayan a echar a la calle

si no pagamos el alquiler.

Pero entonces a ti te fastidiaba porque, claro...

Igual que me quería comprar, por ejemplo, un pintalabios, ¿no?

Decía: "Esta semana no, que esta semana hemos tenido gastos

y no se puede". Y te tenías que fastidiar sin el pintalabios

habiendo tú ganado tu dinero, ¿eh?

(Música ambiente)

"Llegará un día donde los individuos podrán moverse por el mundo

sin necesidad de llevar dinero consigo".

La primera tarjeta de crédito fue ya... cuando ya estaba casada,

que además tenía un poder... porque...

cuando mi marido se fue, me tuvo que dejar un poder notarial,

que se llamaba "poder de ruina", de manera que yo podía hacer todo

sin estar él, porque en esa época se necesitaba la firma...

Una mujer necesitaba la firma del marido para todo.

Entonces si querías hacer cualquier gestión,

cualquier gestión de contratar la luz, alquilar una casa,

y estabas casada, necesitabas la firma de tu marido.

El poder lo tengo, pero es verdad que nunca lo usé,

pero muchas veces amenacé con usarlo.

"Es que esto no puede...".

"Pues mañana le traigo el poder notarial que tengo".

Y era suficiente. Pero sí, sí me acuerdo de aquello.

Y luego y tuve tarjeta de crédito, no me acuerdo cuándo fue la primera.

La primera tarjeta de crédito que tuvimos en casa...

fue una sola, ¿eh?

Porque mi marido no quería para nada la tarjeta de crédito.

Y yo sí, porque es comodísima.

Tú vas, te gusta una cosa... Siempre que puedas, ¿eh?

Esto de las tarjetas, sí, yo reconozco que soy...

muy bestia para esto, pero yo iba a veces

con cien mil pesetas en el bolsillo,

y era porque estaba acostumbrado a llevarlo.

Entonces... me ponía aquí 20, aquí otros 20, aquí 40...

Ahora es al revés.

Ahora no llevo casi nunca un duro y tiro de tarjeta.

Ayudó muchísimo a activar la economía

tanto la tarjeta de crédito como los código de barras.

El código de barras lo que te permitía

es tener un escáner donde tú ibas escaneando cada producto,

lo cual te permitía saber realmente ese producto cuándo había entrado

a lo mejor en el supermercado y cuándo salía del supermercado.

Porque lo que quiere cualquier supermercado

es tener una rotación rápida de productos.

Y reponer rápidamente, ¿no?

Desde el momento que se introduce el código de barras y el escáner,

tienes información, pero ahora estamos más evolucionados

y tenemos un sistema que se llama RFID,

que es el sistema de trazabilidad,

que es saber no tan solo lo que has vendido,

sino a dónde va a ir a parar ese producto.

Cuándo dices "a dónde va a ir a parar", ¿a qué te refieres?

Pues incluso llegar a saber por geolocalización dónde ha ido.

Perdóname.

Si yo me compro un paquete de macarrones,

¿ese paquete va a contener un dispositivo,

bueno, o un código que permita saber si me lo he llevado...

a Toledo o a... Vizcaya? Sí.

Te lo pueden decir evidentemente.

Es lo que se llama el concepto de la trazabilidad.

Desde el momento en que tú estás pagando con una tarjeta de crédito

o estás pasando una tarjeta de fidelización

de cualquier punto de venta,

ya tienen tus datos: tienen tu email, tu teléfono,

saben cuándo vas... Claro.

Por lo tanto, este sistema de Big Data, de conocer...

los hábitos de los consumidores... Ayuda al comercio.

Ayuda por una parte al comercio a hacer propuestas

más interesantes al consumidor, pero, indiscutiblemente,

por otra parte nos tienen infinitamente más controlados.

"En muy poco tiempo hemos pasado de la venta personalizada

y próxima al Big Data".

"Como voy algo mal de tiempo atendiendo a los dos grupos,

he llamado a un amigo para que enseñe a los mayores

las posibilidades que ofrece al compara por Internet,

bueno, y de paso que me llenen la nevera".

Dos cafés. -Gracias.

Bien, Txabi me ha dejado un encargo para vosotros,

que se trata de hacer la compra semanal,

y Txabi está acostumbrado a hacerla "on line".

Nos ha dejado un pósit Txabi con una lista...

Si me permitís, me siento. Con una lista,

una serie de cosas: verduras, fruta, pescado, café, calcetines...

Todo lo de la semana. -¿Vamos a hacerle la compra a él?

Le vamos a hacer la compra. -¡Qué suerte!

Lo que quiera él. -Lo que aquí nos ha puesto.

Y además es cómodo... "on line". Eso no cabe duda.

Y...Pero, claro, también está la otra parte...

que también nosotros particularmente...

A mí... -...nos gusta más también

por el hecho de que ves la fruta, charlas, te das un paseo...

Y si también, pasa otra cosa,

que también podemos comprar justamente un...

carro de lo que tengamos que comprar

y nos lo pueden llevar. -A mí me lo llevan.

Yo cuando voy y compro manzanas miro:

"Esta, pun, esta...".

No voy... No me gusta.

Hay gente que no tiene mucho tiempo ni ganas

para pasar en el supermercado... -Claro.

Eso también puede ser. -A veces es tiempo, a veces ganas,

a veces son la dos cosas, ¿no?

Entonces rápidamente "on line" te permite que, por ejemplo,

cuando tú has hecho una compra semanal, guardarla,

y la siguiente semana con dos, tres clics,

con un minuto de tiempo,

hacer el pedido sin tener que moverte de casa, de la oficina,

diciendo la hora que quieras, que te lo traigan a casa,

Actualmente pago todo lo que compro es bastante por Internet.

Casi siempre. Vivo en un pueblo y no puedo... comprar nada allí.

Y tampoco a la ciudad a la que voy a estudiar

y para comprar algo tendría que ir a Barcelona pues...

me lo ahorro yendo a Internet y comprándolo ahí.

Mi madre y yo solemos comprar mucho, mucho, por Internet.

Porque mi madre además se tira ahí mirando

para ver si rebajan los precios, rebajan los precios

y entonces conseguimos unas gangas que no veas.

Claro, yo no tengo tarjeta de crédito,

porque como yo tenga una tarjeta de crédito

los arruino a todos. ¿Entonces qué hago?

Me voy con mi madre, y le digo: "He visto esto. ¿Te gusta?".

Y nos lo compramos.

Mi vestido de graduación me lo he comprado por Internet.

Más bonito.

Oigo pro la tele que a veces tienes que ir con mucho cuidado,

porque hacen... vaya,

unas pocas estafitas, o lo que sea, o estafas grandes, con Internet.

No lo sé, porque como no lo uso...

Solo me faltaría Internet con lo poco que sé yo

darle a los botones. ¡No, no, no!

Fui a Correos el otro día y me compré una tarjeta

para comprar, me dieron el pin, toda la historia,

le cogí 20 euros,

y tengo mi tarjeta con 20 euros para comprar donde quiera.

Para comprar por Internet. Para no mezclar una cosa con otra.

Si no que yo sepa que me puedo gastar 20 euros

y si me llevan al huerto, pues nada más que 20 euros.

Entonces, ¿qué os parece?

¿Os encargáis unos de ir a buscar las frutas y verduras

en tienda física y el resto... hacemos la compra "on line"?

Sí. -Sí.

El comercio como lo conocemos ahora,

el comercio de calle, ¿va a acabar desapareciendo?

Desapareciendo el todo no, lo que sí que se puede decir

es que lo va a cambiar es el comercio tradicional

tal y como lo vemos ahora.

Lo que va a sobrevivir son las tiendas experienciales.

¿Como por ejemplo?

Bueno, hay una gran empresa que empezó siendo simplemente...

un portal de Internet donde tú comprabas

y te lo traían a casa al cabo de dos minutos y medio,

y esta empresa que era absolutamente "on line" 100 %,

ha empezado a abrir sus primeras tiendas en Seattle, en EE. UU.

¿Cómo puede ser eso si es un portal de compra "on line"

porque abre su tienda?

Evidentemente no abre la tienda para que tú compres...

el producto o productos que tu tienes en Internet,

pero lo que quieres es que el cliente

tenga una experiencia de compra.

Y tenga como un "front office", tenga alguien, una persona,

que le ofrezca un servicio y que le ofrezca una experiencia.

Esto es la tienda del futuro.

La tienda donde tú lo único que quieres es un "commodity"

donde tú quieres ir a comprar el agua, el jabón...

Esta se va a morir.

Las compras que hago yo habitualmente,

yo voy a las tiendas, a los supermercados,

a las tiendas...

También me gustan las tiendas pequeñitas porque son familiares,

hablas con la gente, o sea, con quien te vende,

te da consejos... A mí me gusta comprar.

Al Corte Inglés con mi abuela, que ese es su parque temático.

Se pasa allí todo el día, todo el día,

mirando ropa de bautizo que tenemos una bautizo ahora;

si es de boda, se pasa tres meses antes de la boda los fines de semana

yendo al Corte Inglés para ver lo que hay y que le guste.

Una vez a la semana voy al mercado,

pero es que es una visita lúdica.

Porque hay una librería con café muy bonita al lado del mercado.

Entonces siempre voy con mi bicicleta,

aparco, tomo un café, miro los libros que hay,

cojo el mercurio, que es una revista literaria gratis,

hablo un poco con la librera, y me voy a comprar

y luego ya me voy a casa.

Y... tengo el supermercado muy cerca,

y entonces la compra de leche y estas cosas las hago abajo,

pero rapidísimo, ¿eh?

Tengo un supermercado a 500 metros de casa

y ahí ya tienen, tienen de todo.

Y ahí compro todo tipo de comida.

Me viene muy cómodo.

(Música ambiente)

Tan sencillo como darle... en el producto...

y aquí tenemos pues una cesta...

donde podemos ver todos los productos

que hemos ido añadiendo.

Mira qué hermosura de alcachofas.

Cuidado, cuidado, con los tomates.

Que el tomate es más delicado que la alcachofa.

(Música ambiente)

Vamos a comprarle medio lomo de merluza,

a ver qué pinta tiene... -Vale, pero yo, por ejemplo,

cuando voy a un... a un súper de estos grandes

y miro, yo siempre miro la procedencia.

¿Aquí también se puede mirar? -Fíjate aquí te lo dice.

Te dice la marca, que es este elemento que tenemos aquí:

"Merluza pincho. Zona de pesca: Pacífico sureste".

"Forma de captura: sedales. Envasado en España...".

¡Uh, mira qué espárragos! -Bueno, como somos de buen comer...

Mañana o pasado venimos de nuevo y cargamos...

¡Oh! ¿Y esto? Están preciosos, ¿eh?

La gente sale a la calle

y prefiere ir a la calle, pasearse,

tomar algo, y pasar por la tienda y comprar.

Cosa que en los países nórdicos...

no tienen la cultura de... de pasear tanto por la calle y comprar.

Y evidentemente, vaya, compran infinitamente más por Internet

que nosotros.

La tienda "on line" hoy en día, con toda la tecnología que hay,

analiza lo que tú has comprado ahora,

lo que han comprado otra gente

que también han comprado esos productos,

tus compras anteriores...

Hay una máquina por detrás que analiza todos estos datos...

para ofrecerte recomendaciones superpersonalizadas.

Como si fuera la... el dependiente o dependienta

que en la tienda te conoce, y te dice:

"Esto igual te puede interesar".

Porque al final intentan replicar la misma experiencia

que puedes tener en una tienda... en una tienda física.

En libros también te recomiendan:

"Otro cliente que ha comprado este libro ha comprado... tal".

Exactamente.

Cuando él me ha contado lo que hay por detrás,

cómo lo trabajan, para luego cuando tú pides una cosa,

de repente a los dos días te bombardean...

con otras ofertas de la misma cosa.

Entonces, eso sí me ha sorprendido mucho

como lo tienen todo perfectamente estudiado.

¿Y las generaciones, digamos, con más edad,

han perdido ya el miedo a comprar por Internet?

Porque esto echa un poquito a nuestros padres...

"No, hombre, yo...". Se le llama los "jubilonautas".

"Jubilonautas". Sí, sí, sí.

Me encanta ese neologismo. Sí, a partir de 50 años

se les llama "jubilonautas".

Yo, me parece, que a partir de ahora,

yo no voy a comprar todo por Internet,

porque a mí la fruta, la verdura, los pescados, la carne...

Todo eso no. Todo eso voy a seguir...

Pero bueno, seguramente que habrá productos...

Por ejemplo: el agua en garrafas grandes,

la leche... Cosas así,

me voy a decidir a comprarlo porque he visto que es comodísimo,

que creo que es seguro...

Eso pesa. -Que no, qué va a pesar esto.

Cuidado el escalón.

¡Hola! -¡Hola!

¿Qué tal?

¡Uh! ¿Qué habéis comprado? -Lo que espero, esperamos,

que con Txabi hayamos acertado.

-Que le guste lo que le hemos comprado.

¿Qué habéis comprado? -Bueno, una serie de...

Todo ligerito, ¿eh? -Esto para que se haga una ensalada.

¡Oh! -Y además todo a prueba además.

Maravilla... Maravillaros. Mirad.

¡Oh, qué alcachofa!

¡Mirad qué alcachofas! A ver...

Porque cuando he llegado te he dicho:

"¡Mira qué alcachofas!". -Además se te ha notado.

EL gesto en la cara... -Claro. A mí me da alegría.

A mí me gusta, me gusta.

Pues vamos a continuar haciendo lo mismo.

Sí. -Yo en principio sí.

Pero, Carmen, nosotros hemos comprado de todo:

calcetines, fruta, verdura...

Escucha. Una escoba y un vestido.

Bueno, pues nosotros... -Pescado.

El pescado.

Perdonad, pero si no podéis demostrarlo.

Sí, ¿cómo que no? ¿Quieres verlo? -¿Y tocarlo qué?

Bueno, chico, pero para eso tienes los ojos.

-Dentro de un rato. -¿Y... y el paseo...?

En una horita y media... lo tenemos aquí.

¿Y el paseo que nos hemos dado viendo a los vecinos y charlar?

El rato que nos hemos ahorrado haciendo la compra

podemos dar más paseos y hablar...

No nos importa tampoco aprender todo para saber las dos formas.

Las dos cosas creo que son buenas, ¿no?

Las dos cosas son buenas.

No me importa aprender para luego ya elegir.

"Es evidente que en poco tiempo hemos cambiad mucho".

"Hemos pasado de vivir con poco aprovechando la ropa

o cuidando de nuestros bienes como grandes tesoros,

a pasarnos el día en grandes centros comerciales

o comprando por Internet

y consumiendo de forma casi compulsiva".

(Música animada)

"Somos conscientes de que vivimos

en un mundo cada vez más globalizado".

"Sabemos de la gran competencia y variedad de productos".

"Internet ha puesto a nuestra disposición

la posibilidad de comprar en cualquier parte del mundo".

"Aun así, no debemos dejar de pensar si realmente

necesitamos todo lo que tenemos".

"Quizás llegó el momento de darle una segunda oportunidad

a algo que ya no utilizamos".

(Música animada)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Consumo

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Generación es - Consumo

06 dic 2019

En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestros grupos de jóvenes y de mayores. En el capítulo de consumo, los jóvenes se ponen en la piel de los vendedores de antes, mientras que los mayores compran por internet.

ver más sobre "Generación es - Consumo" ver menos sobre "Generación es - Consumo"
Programas completos (13)

Los últimos 13 programas de Generacion.es

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Hasta pronto Completo 49:46 8% 10 ene 2020
    Hasta pronto 10 ene 2020 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestros grupos de jóvenes y de mayores. En el último capítulo, nuestros protagonistas reflexionan, por p...
  • La música Completo 50:53 8% 03 ene 2020
    La música 03 ene 2020 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestros grupos de jóvenes y de mayores. En el capítulo de música, todos van a un guateque. Los jó...
  • Ocio Completo 50:51 8% 27 dic 2019
    Ocio 27 dic 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestro grupo de jóvenes y nuestro grupo de mayores. En el capítulo de ocio, los jóvenes conoce...
  • Deporte Completo 49:52 8% 20 dic 2019
    Deporte 20 dic 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestro grupo de jóvenes y nuestro grupo de mayores. En el capítulo de deporte, los jóvenes practican lo ...
  • Trabajo Completo 50:06 8% 13 dic 2019
    Trabajo 13 dic 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestro grupo de jóvenes y nuestro grupo de mayores. En el capítulo de trabajo, los jóvenes trabajan como...
  • Consumo Completo 50:40 8% 06 dic 2019
    Consumo 06 dic 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestros grupos de jóvenes y de mayores. En el capítulo de consumo, los jóvenes se ponen en la ...
  • Viajes Completo 50:56 8% 29 nov 2019
    Viajes 29 nov 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestro grupo de jóvenes y nuestro grupo de mayores. En el capítulo de viajes, los jóvenes viajan en un S...
  • Moda y estética Completo 51:06 8% 22 nov 2019
    Moda y estética 22 nov 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestro grupo de jóvenes y nuestro grupo de mayores. En el capítulo de moda y estética, los jóvene...
  • Gastronomía Completo 52:13 8% 04 nov 2019
    Gastronomía 04 nov 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestros grupos de jóvenes y de mayores. En el capítulo de gastronomía, nuestros protagonistas cocinan lo...
  • Tecnología Completo 49:35 8% 28 oct 2019
    Tecnología 28 oct 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestros grupos de jóvenes y de mayores. En el capítulo de tecnología, se enfrentan a las m&aac...
  • Amor y sexo Completo 53:04 12% 21 oct 2019
    Amor y sexo 21 oct 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestro grupo de jóvenes y nuestro grupo de mayores. En el capítulo de amor y sexo, los mayores van a un speed d...
  • Familia Completo 51:52 10% 14 oct 2019
    Familia 14 oct 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestro grupo de jóvenes y nuestro grupo de mayores. En el capítulo de familia, los jóvenes descubren los...
  • Educación Completo 52:30 13% 07 oct 2019
    Educación 07 oct 2019 En Generación.es descubrimos cómo éramos y cómo somos con nuestro grupo de jóvenes y nuestro grupo de mayores. En el capítulo de educación, los jóvenes se t...