Estoy vivo La 1

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Miércoles a las 22.10 horas

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No recomendado para menores de 12 años Estoy Vivo - Temporada 4 - Capítulo 5 - Ver ahora
Transcripción completa

¿Dónde están, tío? Que me digas dónde coño están.

¡Te juro que lo hago!

Eres el hermano de uno de los desparecidos.

Bruno Varela.

Que celebraba una despedida de soltero con unos amigos.

¿Por qué apuntabas a Julio Moya con una pistola?

Porque ha sido él. Él tiene a mi hermano.

El bus se paró de repente. ¿Se subió alguien al bus?

Fue él. Solo recuerdo su cicatriz.

Mi hermano está vivo. Ya se libraron una vez.

Hace cinco años tuvieron un accidente de tráfico.

Iban en el mismo coche. Les arrolló un camión.

Como a Susana Y como a Laura y Bea.

Los pasajeros de ese autobús eran regresados.

¿Has visto al pibonazo que hay debajo de tu ventana?

Pues no veo ningún pibón. Se habrá ido.

¿Es tu novio? No, pero me gusta.

Adri, tú no puedes. Pero ¿de qué hablas, papá?

Es humano. Mamá era humana.

Y está muerta. Ella me envió aquí para salvarme.

Me dijo que no preocupara, que sería feliz.

Y eso es precisamente lo que voy a hacer. Por ella.

Y tú deberías hacer lo mismo.

Es que estoy muy sola. Yo también.

La niña que levita. Adriana. Levita.

Papá...

Coño.

¿Quién cojones sois vosotros? ¿Qué está pasando aquí?

¿Se puede saber qué cojones has hecho?

Se estaba descontrolando.

No te preocupes. No os voy a denunciar.

Sabemos que desde hace años,

está habiendo una irrupción de seres que murieron

y que han regresado adoptando otra vida y otros cuerpos,

que no les corresponden.

Es nuestro deber encontrar a estos regresados

y mostrárselos al mundo.

¿De dónde ha salido esta gente? Nadie lo sabe.

Hace solo unas semanas que se habla de ellos.

Carlota, para, para. Para ahí. Es él.

El pasajero al que no identificamos en el bus es uno de ellos.

El sospechoso se llama Antonio Silva,

46 años, de Carabanchel.

Vive solo en la calle Hileras número 7.

-Los GEO marcarán el operativo. -Me gustaría participar, comisario.

Tú te vas mañana de excedencia. No la vamos a cagar el último día.

Te quiero en casa de Julio.

¿Es para él?

Pero qué cojones... (SE QUEJA)

¡Uno, dos, tres! ¡Dentro!

(TODOS) ¡Policía!

¡Policía!

(Barullo)

(SISEA)

(Golpes)

-¿Qué pasa? -No te muevas.

Hemos llegado tarde.

Inspector Márquez, aquí no hay nadie.

La casa está vacía. Registrad todo.

A la orden.

¡Vamos! Joder...

(Golpes)

(Golpes)

(SE QUEJA)

(GRITA)

¡Suéltalo!

-Tira el arma. -¡Que lo sueltes!

-Adri, tranquila. -Baja el arma.

Tranquila.

¡Que bajes el arma!

Alguien ha tenido que avisarle.

¿Qué pasa?

Ayúdame.

¡Baja el puto arma!

(Pájaros)

¡Al suelo! ¡Al suelo, joder! ¡Al suelo!

¡Las manos en la espalda, joder!

Te conozco.

¿Esto qué es?

Me cago en mi puta vida.

# Ahora que empiezo de cero, # que el tiempo es humo,

# que el tiempo es incierto. # Abrázame fuerte, amor,

# te lo ruego,

# por si esta fuera # la última vez. #

(Aplausos)

-Bueno, bueno. Ya vale, ya vale. -Habéis hecho sonreír a Landa.

Solo por eso merecéis la medalla al mérito policial.

Pues para ti tengo mucho curro.

Hemos encontrado unos objetos muy extraños en casa de Silva.

-¿Cómo de extraños? -No sé.

-Una cápsula muy rara. -¿Cápsula?

-Sí. -¿Una cápsula?

Sí, sí. Y una pistola muy extraña.

Eh... Sí. Como de una peli mala de ciencia ficción.

Chicos, muy buen trabajo. Que te miren eso,

una duchita y para casa. Tenéis el día libre.

-Gracias, jefe. -Gracias.

¿Cómo ha ido?

Y nada, el tío salió de repente empuñando un arma,

pero nosotros estábamos preparados.

Adri le apuntó y yo... Y yo pude reducirle.

Voy a ver a Julio y contarle que hemos cogido a Silva.

Se va a alegrar. ¿Has hablado con Laura?

Iba a hacerlo ahora.

Enhorabuena.

(Puerta)

Usted tampoco ha dormido.

Es lo que tiene ser la mujer de un policía.

O el padre. ¿Te apetece un café?

Gracias.

Si no hay noticias, es que todo va bien.

Siéntate.

(Pájaros)

Lo peor fue cuando empezó Susana.

Yo todavía tenía en la cabeza la noche que murió Andrés.

Debió ser muy duro.

Mira, cuando me dijo que quería ser policía,

se me cayó el alma a los pies, qué quieres que te diga...

Se lo prohibí.

Me puse como una loca, pero no sirvió de nada.

Fue la mejor decisión que ha tomado en la vida.

Le encantaba su trabajo.

(ASIENTE) Como a Andrés.

Como a Adri.

¿Cómo lo hace?

A esto no te acostumbras nunca.

(Teléfono)

¿Andrés? Tranquila, estamos bien los dos.

Además, tu nieta se ha anotado un tanto.

El arresto lo hizo ella. Qué bien.

¿Y tú cómo estás?

Eh... Pues un poco cansado. ¿Y tú? ¿Has dormido algo?

Sí, sí, yo como una marmota. Muy bien.

Oye, ¿está Iago por ahí? Sí. Te lo paso.

(Sirenas)

¡De casta le viene al galgo, señor Márquez!

Hemos encontrado algo en casa de Silva.

Si pudiera ser más concreto... Pues cosas de la Pasarela.

Una cápsula criogénica, una chaqueta de Enlace,

hasta una Martirio. Qué recuerdos.

Cuántos hostiles habremos achicharrado

con ese trasto. Sí, pero tenemos un problema.

Está todo requisado.

Pues tenemos que recuperarlo como sea.

Esa tecnología no puede estar en manos humanas.

Ya pensaremos en eso.

De momento, necesitamos información sobre la secta.

Si Silva estaba con ellos,

a ver de dónde carajo han sacado todo ese material.

Iago, esto es un sindiós. Demasiados frentes abiertos.

¡Adri!

¿Está Adri? ¿Está ahí mi hija?

Pásemela y la felicito.

Ha salido disparada como un cohete, Iago.

Yo no sé qué le pasa a esta chica, pero lleva toda la mañana muy rara.

(Timbre)

¡Óscar, qué sorpresa!

Pasa, pasa. ¿Y Aranda?

No he visto su coche ahí fuera.

(SE QUEJA)

Eh... Se marchó muy temprano.

Anoche estuvo un rato largo jugando con el niño. Qué majo.

¿Cómo estás?

Julio está por ahí dentro. ¿Quieres un café?

Gracias.

(RÍE) ¿Que estamos de carnaval?

Tú siempre tan gilipollas, Óscar. Me queda pequeño.

Y como te muevas, lo revientas del todo.

Y no me apetece verte el culo.

Supongo que no has venido a mi casa solo para insultarme, ¿no?

Pasa, anda. Pues no.

Vengo a decirte que hemos cogido

al tipo de la gorra que te atacó en el autobús.

Qué buena noticia. Sí.

Y que en su apartamento hemos encontrado algunos objetos

que lo relacionan con una secta. ¿Una secta?

"La Hermandad". ¿Te suena? No. ¿Es nueva?

Unos tarados que piensan

que la gente puede volver del más allá.

¿Ya se lo has contado? ¿Contarme el qué?

Aquí tu amigo,

que quiere reincorporarse la semana que viene.

¿Tan pronto? No me parece buena idea, Julio.

Eso es lo que digo yo. Pero como es tan cabezón...

-A ver si a ti te escucha. -Soy policía.

No es tan difícil de entender, joder.

Pero todavía estás en plena recuperación.

Y esas personas siguen desaparecidas.

Yo iba en ese bus y no les pude ayudar.

Voy a cambiarme.

(Pájaros)

Así está todo el día, cabreado como una mona.

Ya.

Yo también lo estaría.

Oye, ¿y esos tulipanes?

Antes no estaban. Los he plantado esta mañana.

Son bonitos, ¿verdad? Sí.

Pero ahí te van a durar poco. (RÍE) Vaya.

Sí que sabes de plantas, ¿no? Mi padre, era hombre de campo.

Y algo me enseñó.

(Teléfono)

(Teléfono)

(Puerta)

(Golpes en la puerta)

Adri.

¿Qué ha pasado hoy en el operativo? Voy a dejar la Policía.

¿Cómo? Que casi mato a Mikel.

¿Ha vuelto a pasar lo de...?

Algo salió volando y casi le reviento la puta cabeza.

Jesús. Pero bueno, él está bien.

Sí, pero le... Le hice un rasguño en la mejilla.

Un centímetro más y...

Ese tío me conocía, abuelo.

¿Qué está pasando? ¿Quién cojones soy?

Adri cariño, no te preocupes, lo arreglaremos.

¿Que no me preocupe? Que soy un puto peligro.

Que llevo una pistola.

¿Qué pasa si empieza a flotar en un operativo? ¿Eh?

¿O si empiezo a levitar en plena Gran Vía

y lo graban miles de móviles?

Pues que nunca te dejarían en paz y te joderías la vida.

Eso pasaría.

La mía y la de toda la familia.

Nunca debí bajar. Este no es mi sitio.

Adri.

Joder. ¡Me cago en todo! Ahora no levita la puta silla.

Oye, niña.

Esto de los Regresados, que parece que ahora hay más.

-Sí, ¿qué pasa? -Nada.

Que si mi Pollo a lo mejor podría haber vuelto también.

-No lo sé. -¿Pues sabes qué?

Que yo digo que sí.

Porque cuando te perdí,

todo el mundo me decía que estabas muerta y mira.

-Es que estaba muerta. -Sí, y mi Pollo.

Pero tú estás aquí

y yo creo que él también.

Algún día, mi Juan también podrá abrazar a su niña.

Cuando acabe la misión, me vuelvo a Bermeo.

-¿Te vienes? -Claro.

Por lo menos allí hacía surf.

Supongo que todo esto tendrá que ver con el cara guapa.

Estás pilladita hasta las trancas.

Vale. A ver, es que tú mucha pantallita,

pero de hombres no tienes ni zorra.

Y, a lo mejor, deberías ser un poquito más...

-¿Qué? -Que estás muy paradita, niña.

Que hay cambiar de táctica.

Hola.

(Barullo)

Buenos días.

¿Qué? ¿Te pongo unas porritas?

(LEE) "Nuestro cometido es darle a la gente

una esperanza real de reunirse con sus seres queridos".

A mí esta tía me da... Me da muy mala espina.

(Puerta)

-Enhorabuena, novata. -¿Y esa cara?

Estáis a tope, ¿no? Os echo una mano.

Pero si está ahí Mikel. Hola.

Le he llamado yo.

Vaya pareja de guapos que hacen estos dos.

No sé yo.

-Te podría... -Si no has hecho nada.

-Mikel... -Me parece

-que no les voy a llevar la carta. -No congeniamos.

Estoy notando que no congeniamos. Ya está.

Pero ¿qué te pasa?

-Eh. -No digas nada.

-Pero ¿estás bien? -Sí.

Ya. Ya está.

¿Quién empieza? Empiezo yo. Entro solo.

Los informes.

(Puerta)

Sabemos que ibas en el bus el día del secuestro

y que agrediste al agente Julio Moya.

Esto es muy sencillo. ¿Dónde están los desaparecidos?

¿Están vivos?

(Puerta)

¿No lo interrogáis vosotros? Parece que no.

A ver de dónde coño ha salido este tío.

Habrá venido de... (RÍE) Ni puta idea.

¿Qué es todo esto?

¿Qué es?

¿Perteneces a esta organización?

¿O solamente te dedicas a coleccionar gilipolleces?

Que me mires, coño.

No nos vas a decir nada, ¿verdad?

Muy bien. Muy bien.

Pero ¿qué coño hace?

Hostia. Hostia.

Joder. Escúchame capullo.

Hay un mucha gente que ha perdido

a sus seres queridos. Y eso es mucho dolor.

Al menos, tienen derecho a enterrarlos como dios manda,

y de despedirse de ellos. ¿Dónde están? ¿Dónde están?

Comisario. ¡Ya está bien!

(RESPIRA FUERTE) Ustedes ya no pueden hacer nada.

¿Estás seguro? Ya lo veremos.

Que se lo lleven abajo. Seguiremos con esto más tarde.

Anda, tira.

(Teléfonos y barullo)

Pero ¿qué haces aquí?

¿Qué quieres? ¿La medalla al mérito policial?

Mira, me tenéis hasta los cojones de vuestras bromitas.

Y ya puestos, voy a deciros un par de cosas.

Lo primero es que me gusta mucho su sobrina.

Y me da igual que haga esas... Cosas raras.

Eso. Cosas raras, sí.

Sé que a usted no le gusta. Pero me importa una mierda.

Ah. Muchas gracias por la aclaración.

Lo segundo es que ella también quiere estar conmigo. Lo sé.

Aunque acaba de dejarme.

Así que lo mejor que pueden hacer usted y su banda

es acostumbrarse, porque vamos a estar juntos.

Te estás coronando, novato.

Y lo tercero

es que me voy a enterar de todo, ¿me oye?

Si me lo quiere contar, soy todo oídos,

si no, lo voy a descubrir igualmente,

usted mismo. ¿Has acabado?

La verdad es que le está echando un par de huevos.

(MUESTRA INDIFERENCIA)

(Barullo)

¿Qué tal?

Bueno, pues ocho vasos, tres platos y una fuente de las grandes.

Ay, Dios.

Cinco platos.

Tienes que hablar con ella, gallego.

No sé cómo hacerlo, señor Sebas.

Siempre pienso cómo lo haría Susana.

Pues ya te digo yo que mucho mejor.

¿Cómo lo hace usted con Sergio? Sergio tiene tres años.

Con ponerle "La Patrulla Canina" ya está contento.

A veces, es cuestión solo de estar.

¿Y ya está?

Bueno, parece fácil, pero no lo es.

(CARRASPEA)

¿Qué tal? Pues no doy una.

Vamos. ¿Adónde?

Vamos.

Señor Sebas, le robo a la camarera un rato.

Gracias.

Bueno, que ya recojo yo, si eso. Gracias.

(Puerta)

Minondo, déjanos solos.

¿Cómo se te ocurre guardar todo eso en tu casa?

-Era el lugar más seguro. -Te avisé, joder.

¿Cómo te has dejado pillar?

-No sabía que ella estaba ahí. -¿Te ha reconocido?

Creo que no.

Estamos muy cerca.

No la vuelvas a cagar.

La primera vez que te pasó, estabas con Mikel.

Pero luego te volvió a pasar conmigo

y estabas triste.

Y hoy te ha vuelto a ocurrir en el operativo,

cuando estaban apuntando a Mikel.

Era una situación de estrés,

así que podríamos decir que era miedo o ira.

¿Y qué tienen todas esas cosas en común?

Son mis emociones.

No tienes que aprender a controlar tus poderes,

tienes que aprender a controlar tus emociones.

Pues no sé ni por dónde empezar. Puedes hacerlo.

Puedes controlar lo que eres, lo llevas dentro.

Adelante.

(Pájaros)

Nada. Otra vez.

No puedo.

¿Qué sientes?

Paz. Bueno, pues desde ahí. Otra vez.

(GRITA)

¡Que no puedo!

Vale, con la paz no hacemos nada.

Olvídate de las piedras.

Busca otra cosa, algo más pequeño. Algo que te guste.

(LEE) "¿Te gustaría reencontrarte con tus seres queridos?

En la Hermandad te damos la oportunidad de hacerlo".

(Teléfonos)

Venden esperanza.

Bueno, por eso cada día tienen más adeptos.

Bueno, si tú tuviste la oportunidad de volver con tu familia,

¿por qué no iban hacerlo toda esta gente?

Eso está muy bien, pero te recuerdo que diez familias

no saben dónde están los suyos. Y estos cabrones están detrás.

Tenemos visita.

Coño. Dichosos los ojos.

Pero ¿qué haces aquí?

Estás muy guapo.

Qué elegancia, Julio.

Vengo de la Central.

Quiero reincorporarme lo antes posible.

¿Lo vais a soltar?

Lo llevan a Plaza Castilla.

De todos modos, no tenemos pruebas suficientes contra él.

Es cuestión de horas que lo suelten.

. Oye, ¿y David? ¿Sabéis algo de él?

Pues no sé, porque llevo toda la mañana llamándole,

pero no me lo coge. Hombre, yo tampoco te lo cogería.

Ya, pero ya podría dar señales de vida.

(RÍE)

(Sirenas y cláxones)

(Teléfonos y barullo)

-Pero si tú tenías el día libre. -Me he olvidado la cartera.

Qué bonito. ¿Qué significa?

Es un reloj de arena, me lo regalaron cuando era pequeña.

Ya. Bueno, que descanses, ¿eh? Hasta mañana.

(Teléfono)

Hola.

-¿Vienes un momento? -Depende de para qué.

Para hablar.

Por favor.

-Minondo, ¿te importa? -Es que todavía no he terminado.

Es esta, ¿verdad?

-Gracias. -De nada.

Quería pedirte perdón por lo de antes.

Estaba muy nerviosa y me he comportado como una imbécil.

-Lo siento. -Un poquito sí.

¿Esto significa que estamos volviendo?

No.

-Entonces, ¿a qué has venido? -A por la cartera.

Mira, te voy a decir una cosa.

Me tienes un poquito harto

de que me vaciles cada vez que abres la boca.

-Perdona. -No soy tu perrito faldero, Adri.

-¿Me puedes decir qué está pasando? -Es que no puedo.

Vale.

Estás metida en algo raro, ¿eres de asuntos internos, el CNI?

Ojalá fuera tan fácil.

Lo siento, ¿vale?

-De verdad. -Y yo.

Espera. La cartera.

(Puerta)

Joder. Es de gustos fijos.

(Puerta)

Parece que está mucho más animada.

Yo creo que dentro de poco lo controlará completamente.

Vale.

¿Y ya está? ¿Qué quieres que te diga?

No sé, que empatices un poco.

¿Quieres que empatice? Pues sí.

Venga. Vamos al lío.

Buenos días, chicos.

-Buenos días. ¿Qué tenemos? -Nada.

No habíamos visto nunca nada igual.

No tiene placa de ficha técnica, ni código de barras.

No sabemos quién la ha fabricado.

Tampoco hay huellas, está todo limpísimo.

"Lo que van a presenciar

puede ser algo muy doloroso para ustedes."

Es muy ligera. El material podría ser una aleación de aluminio,

pero no estamos seguros todavía.

Parece de juguete.

Eh... Prefiero que no. Eres policía, coño.

¿Ahora te dan miedo las armas? (RÍE)

Esto no... Aún no hemos conseguido abrirla.

¿No hay ningún botón?

Es imposible de desmontar, ni de abrir.

Es como si estuviera fabricada de una sola pieza.

Tampoco sabemos de qué está hecha.

Alguna manera tiene que haber de abrirla.

-Podemos partirla por la mitad. -Hombre...

-No se me ocurre otra cosa. -Yo esperaría.

Dale. A ver qué cojones tiene dentro.

Chicos, vamos a abrirla

(Sierra eléctrica)

-Pero ¿qué coño es esto? -Es increíble.

¿Alguna vez habías visto algo así?

En mi vida.

Vamos a necesitar ayuda.

El CNI, algún científico especializado...

Haced lo que os salga de los cojones,

como si llamáis a la NASA.

Pero mañana quiero saber qué es todo esto y de dónde sale.

Elena Gamboa, la líder de la Hermandad,

oriunda de Madrid. Sus padres tenían una farmacia.

Perdió a su marido en un accidente. ¿No vas a decir nada?

¿Qué?

¿Qué haces?

De lo que ha pasado, ¿no vas a decir nada?

¿Y qué ha pasado? Qué te he dado un beso, joder.

¡Que me mires!

¿O prefieres verme así?

Ella no está, Iago.

Pero yo sí.

Perdóname, lo he hecho todo mal.

Esto no tendría que haber ocurrido así. Lo siento.

(Teléfono)

(SUSPIRA)

Señor Márquez, dígame.

Hay que sacar los trastos de la Pasarela pero ya.

Entonces, ¿tenemos misión?

Sí. Lo haremos esta noche.

Vale.

Entonces, nos vemos en casa de...

De Carlota, allí estaremos más tranquilos.

Bien.

¿Nos vamos?

(Puerta)

Hay que ver para lo que ha quedado Wonder Woman.

-Qué malo eres, Sebastián. -(RÍE)

(Teléfono)

Hola, cariño.

Hola, cariño. ¿Cómo estás?

Pues aquí esperándote, ¿vas a tardar mucho?

Eh... Pues lo siento mucho, pero no voy a poder ir. Tengo lío.

Joder, Andrés. Te veo menos ahora que cuando estabas muerto.

(RÍE) Te lo compensaré, lo prometo.

Pero... Pues me debes unos cuantos, no te va a dar tiempo.

Tú espérame despierta, ya verás.

Pero si nuestra casa parece un hotel.

¿Sabes una cosa? Un fin de semana de estos

nos vamos a ir tú y yo por ahí a todo trapo.

Aunque sea a Torrevieja...

Donde sea, con jacuzzi, con burbujas, a todo confort.

Claro.

Te quiero.

Te quiero.

Sebas, vete a casa, anda.

Ponlo aquí.

-Gracias. -¿Qué?

Demasiadas emociones por un día, ¿eh?

Mira, no me hables de emociones, que empiezan a volar cosas.

-Venga, una copita. -Abuela...

¿Qué? Ya eres mayor. Así.

-Y un poquito más yo. -(RÍE)

-Salud. -Salud.

Hey, invitadme a mí a una de esas, no seáis avariciosas.

-¿Qué pasa? -Menudo trajín con tu capsulita.

Ahora hemos llamado hasta a la NASA, no te digo más.

-Pero ¿eso se puede hacer? -Sí, se puede llamar,

-otra cosa es que nos hagan caso. -Hola, ratona.

¡Hombre! Pero si está aquí mi querido esposo.

Qué bien me vienes, hay que hacer compra.

Sebas, otra vez, no.

Si es lo que tiene salvar al mundo.

-Acabo de hablar con Andrés. -Y yo. Y casi le mato.

Oye, ¿qué pasa? ¿Y no hay conciliación familiar

para los acompañantes de los superhéroes?

Estoy de misioncitas hasta el moño.

Bueno, a lo mejor, esta lo soluciona todo.

Y no tienes que preocuparte más ni de la cápsula ni de nada.

-Miedo me dais. -Me voy.

-Intentaré llegar pronto. -Bueno, no te preocupes,

que yo en cuanto llegue a casa, me desmayo.

(RESOPLA)

(SE SORPRENDE) Pacharán. Ponme otro.

(TODAS) (RÍEN)

Estos tienen la coartada perfecta

para estar tomándose cañas en el bar de al lado

y nosotras sin enterarnos, aquí tan pichis.

Solo faltaría que se las tomaran en el bar de al lado. Qué dices.

Vamos, que prefiero que me pongan los cuernos.

-Que es broma, ¿eh? -Ya. Ya.

Tenéis suerte.

-¿Nosotras? -(ASIENTE)

Tú con el abuelo y tú con Sebas.

Bueno, el césped desde lejos se ve siempre más verde.

Sois un equipo. Y no sé, eso me parece bonito.

-Es que lo ha dejado con Mikel. -(ASIENTE)

Dos veces, hoy.

-¿Por qué no le contamos todo? -No. Esta mañana casi me lo cargo,

así que mejor dejar las cosas como están.

Vale.

Yo esto no lo veo.

El señor Sebas tiene razón.

Es imposible entrar con "la Pantera" en esa nave

sin ser vistos. ¿Pantera? ¿Mi Pantera?

Sí. Tu Pantera, sí. No se puede, coño.

No se puede, a menos que hagamos la Purrusalda.

¿La Purrusalda? ¿Qué es eso? ¿Un arma?

Más efectiva que un arma. La Purrusalda viene a ser

la 13-14 de toda la vida.

¿Y por qué se llama la Purrusalda?

Pues porque con muy poquitos ingredientes

te sale una receta...

Cojonuda. Cojonuda.

Al lío.

Por preguntar.

¿Qué pasa? ¿Cómo lo llevas, Moler?

-Morcillón y cargado a la izquierda. -Qué cabrón. (RÍE)

Ay...

¿Cómo va la cosa, señor Márquez?

Estamos listos.

Carlota. Dame un segundo.

Lo tengo.

Vamos con la Purrusalda. Empieza la magia.

-¿Viste el partido el otro día? -Ya, tío qué robo.

(Alarma)

¿Qué cojones?

Nada. Será la ferretería esa. Les salta cada dos por tres.

(Pitidos)

(Alarmas)

¿Eso también es la ferretería?

Me cago en todo, tío.

Aquí Z-35.

Posible robo múltiple en el polígono Prado del Espino.

Permiso para actuar. Recibido, Z-35.

Echad un vistazo. Mandamos refuerzos.

(Alarmas)

(Pitidos)

(Alarmas)

Sí, no disimules que ya...

Joder, de verdad. ¿Qué te apetece cenar?

Pues, yo creo que nada. Con una ducha voy lista.

¿Cómo que nada? Algo tendrás que cenar.

No tengo hambre.

(Golpe y viento)

Eh... Santos, tú coge delante. ¿Qué? ¿Yo por qué?

No, no, delante pesa más. Pero... Un momentito, un momentito...

¿Qué haces? ¿Qué pasa?

¿Eso qué es?

Bueno, que no pienso destrozarme la espalda.

(RÍE) Vamos a ver mañana quién se ríe.

Señores, eh... Tenemos poco tiempo. Venga.

No, no... Una, dos...

Espera, espera, espera. Tres.

(TODOS) (SE ESFUERZAN)

¡Quietos ahí, joder!

Pero qué pesadito es tu yerno.

Y ahora vais a explicarme qué cojones está pasando.

Pues mira, nos estamos llevando todo esto.

Eso ya lo veo. Pero no lo entiendes,

estas cosas tienen que salir de aquí pero ya.

¡Las manos quietas, Márquez!

Uribe.

Eres un buen chaval y un buen policía,

pero hazme caso,

nosotros nos vamos, ¿vale?

Mejor llamo a Landa.

Y se lo cuento.

A ver qué le parece a él. No hagas eso, Mikel.

Me cago en mi puta vida. Espera.

No... Joder.

(Disparo)

No, no, no... (SE QUEJA)

Pero ¿qué...? Pero ¿qué...? (SE QUEJA)

¿Se puede saber qué cojones te pasa?

¡Llamad a una ambulancia, joder!

(SE QUEJA)

(AMBOS) ¿Ambulancia?

(LLORA)

Lo siento, yo no quería. ¿Se lo decimos ya?

No, que se joda, por brasas.

Ha sido sin querer, tío. (LLORA)

Tienes razón, que se joda.

(SE QUEJA)

Joder, Mikel, me has hecho una agujero en la camisa.

No puede ser.

Espera, Mikel, deja... Deja que te lo explique.

(Portazo)

Total, no se lo iba a creer.

-¿Ya estás? -Y estoy casi.

Qué guapa, pues venga, que está la mesa puesta.

Si te he dicho

que con una pieza de fruta estoy lista.

-Eso no es cenar ni es nada. -Dijo ella, en modo abuela.

Qué tonta...

(Teléfono)

Abuelo.

Joder.

-Mi tío me lo ha contado todo. -Estaba muerto.

-Ya. -Y ha resucitado.

-Ya. -¿Ya?

Idos a la mierda.

Mikel... ¿No quieres saber la verdad?

Pasa. No muerdo.

Siéntate.

(Claxon)

¿Quieres una cerveza o algo?

No, gracias.

Quiero la verdad.

Vale.

Vale.

Mira,

lo que te conté en la fuente es la verdad.

-No era por la borrachera. -(RÍE)

Bueno, te lo conté porque...

Porque iba un poquito borracha, pero es la verdad.

Vale.

Entonces eres de otro planeta.

-De una dimensión en tránsito. -Sí.

-(PIENSA) La escalera. -La Pasarela.

Eso.

-Y Silva te conoce porque... -Porque soy la Elegida,

-pero yo no lo he elegido. -Ya... La Elegida.

(ASIENTE)

Es un poco lío, ¿vale?

Y, bueno, es una auténtica putada, la verdad.

Entonces, lo de volar es porque eres la Elegida.

Mira, lo de volar no tenía ni puta idea hasta hace dos días.

¿Y Márquez?

(CARRASPEA)

Sin rencores.

Te he visto muerto.

Le vi muerto. Y lo estaba.

Con esta ha de ser como la quinta vez que me matan.

Espera, espera, espera.

¿Tú también eres de la Pasarela? No, no. No jodas.

Qué voy a ser de la Pasarela.

Yo soy de Vallecas de toda la vida,

me llamo Andrés Vargas, pero el Carnicero de Medianoche...

¿Te suena de algo?

Bien, pues ese cabronazo me mató,

subí a la Pasarela y bajé con este cuerpo.

Desde entonces, me regenero como una lagartija.

¿Nada más?

Y nada menos.

Ah, bueno, también soy su abuelo.

Ya. Y tu padre es Batman.

No, su padre soy yo.

No, no, no. No, no, no. No puede ser.

Es una cosa de líneas temporales interdimensionales.

Ni lo intentes.

-Aquí la abuela. -Y la tita.

Ellas también murieron.

-¿Y volvisteis en estos cuerpos? -No, no, no.

A ver, no. Estos... Estos son los nuestros.

Primero volvimos con otros, pero unas...

Bueno, unas luciérnagas... Ah, sí, las luciérnagas.

Sí, nos... Nos los devolvieron y ya.

Si quieres te hago un croquis.

Es tecnología de la Pasarela.

Como la que apareció en casa de Silva.

Nosotros somos Enlaces.

Son como... Como una especie de secretarios superpreparados,

muy fuertes

y, como puedes comprobar, guapísimos.

Creo que necesito esa cerveza, ¿eh?

Joder, ¿y vosotros qué? ¿Lanzáis fuego por el culo o qué?

-Yo cuando como mexicano, sí. -Nosotros somos humanos normales.

-(CARRASPEA) -Bueno...

Sebas es muy amigo de la Directora.

La que controla todo lo que ocurre en la Pasarela.

Y yo soy alcohólico. Exborracho y bueno... Pues tu...

Sí, no somos ni tíos, ni primos, ni hermanos,

pero somos como de la familia.

Esta es toda la verdad, Mikel.

No hay más.

No te jode...

Esta es mi familia,

Estos somos nosotros.

Y ahora que lo sabes, pues no sé,

entendería que te fueras y no volvieras nunca más.

(Puerta)

Coño, pues se ha ido.

Gracias por haberlo intentando.

Ven.

(Timbre)

Tengo una cicatriz

de un tercer pezón que me quitaron cuando tenía 12 años.

Y, a veces, mastico con la boca abierta

porque tengo cornetes en la nariz.

Madre mía, me los como de lo bonitos que son.

(Cláxones)

Hola, señora Inma. ¿Está Carlota?

Sí, pasa, pasa. Gracias.

¿Dónde está? Ven, acércate.

La hostia que no te ha dado mi hermana te la doy yo.

Señora Inma... Pero ¿a ti qué te pasa?

Con lo metida para dentro que es ella,

se abre en canal la chiquilla

y tú te quedas ahí como un pasmarote.

Que estás amamonado.

Es que no me lo esperaba. ¿La hostia?

El beso. La hostia tampoco.

¿Tú sabes lo que le ha costado a esa chiquilla dar ese paso? ¿Eh?

Que está soñando con ese momento desde que te conoce.

¿Desde que me conoce? Ay, Dios mío...

Y ahora se quedas con esa cara de gilipollas,

mira que me estoy conteniendo. Anda, siéntate.

(Pitido)

¿A ti te gusta mi hermana? ¿Sí o no?

Mira que te calzo otra hostia. No,

es que es complicado, señora Inma. Es que si no te gusta,

se lo dices porque yo no aguanto ver a mi hermana sufrir.

Se le va a quedar el pepe caliente y a mí la mano. ¿Entiendes?

Carlota es una mujer maravillosa. Yo no te he preguntado eso.

Eso ya lo sé yo.

Mira, yo soy viuda igual que tú.

Y para mí nadie podrá sustituir a mi Pollo,

igual que nadie podrá sustituir a Susana.

Tú tienes que abrirte.

Pero... Pero no aquí.

Sino aquí, ¿eh? En la patata.

¿Eh?

Y si tú ves que ahí no tienes nada,

pues no pasa nada. Pero se lo dices,

porque ella no se merece

que tú te quedes con esa cara de gilipollas

cuando te da un beso.

Tiene usted razón.

Entonces, ¿qué?

Entonces mejor me voy a casa.

Mejor que te vayas, anda.

(Puerta)

Pues a mí me da un poco de pena el pobre chico.

Tan guapete, ¿no? (RÍE)

Tan enamorado. (ASIENTE)

Y no tiene ni idea del cristo de familia

donde se está metiendo.

(SISEA)

Adelante.

Abre.

(RÍE) Pero ¿qué es todo esto?

Bueno...

Te dije que te compensaría ¿no? Madre mía.

Tachán. ¿Sidra?

Eh... Sí. (RÍE)

Es que se había acabado el champán.

Y pétalos encima de la cama y todo.

Margaritas.

¿Sabes dónde las he cogido?

No... (ASIENTE)

En el parque de nuestra primera cita.

¿Y cuándo has tenido tú tiempo de hacer todo esto?

(LE RESTA IMPORTANCIA)

Vamos muy bien.

Brindemos por eso.

Ah. Todavía falta lo mejor.

Como no hemos tenido tiempo de ir a Torrevieja,

te he traído Torrevieja a casa.

Pero eso no es Torrevieja. Como si lo fuera.

Te quiero mucho, Andrés Vargas.

Y yo a ti, Laura Beltrán.

Ven aquí.

(Gaviotas y oleaje)

Torrevieja. (RÍE) (RÍE)

(Puerta)

¿Lo has conseguido?

¿Tú te acuerdas de la cápsula que no se abría?

(ASIENTE) Pues al final, se ha abierto.

Estoy de la Pasarela hasta el potorro.

Creemos que la cápsula tiene energía para hacer un viaje.

Solo uno. Se podrá rastrear.

Esto tendrá un GPS o algo. En algún sitio tiene que estar.

Las posibilidades son infinitas.

Abre ese puto cacharro.

Puede ser muy peligroso, señor Márquez.

¿Peligroso a qué nivel?

Hay muchas posibilidades de no poder volver.

Te vas a ir, ¿verdad?

No hay otra opción.

(Alarma)

¿Dónde está tu tío?

Si no arreglamos la cápsula, nunca volverán.

Y yo no pienso perder a mi padre también.

-Lo encontrarás. ¿Vale? -Vale.

Se han ido los dos.

Necesitamos energía de la hostia para meterle chicha a la cápsula.

¿Por qué coño no funciona?

(TODAS) (GRITAN)

Os voy a echar, Santos, a ti y todo aquel

que no cumpla las normas. ¿Es una amenaza?

¿Por qué crees que no has encontrado nada?

Ni puta idea, ¿me lo va a decir usted?

(RÍE)

¿Has estado esta mañana en la Hermandad?

¿Dónde? ¿Has estado o no has estado?

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Estoy Vivo - Temporada 4 - Capítulo 5

07 abr 2021

La policía irrumpe en casa de Silva y descubren varios objetos de la Pasarela. Landa ordena que los requisen para analizarlos. El Enlace advierte a Márquez de que no pueden estar en manos humanas y urdirán un plan para recuperarlos. Carlota confiesa ante Inma sus sentimientos por el Enlace. Decide seguir los consejos de su hermana y se lanza a besarle. El Enlace, desconcertado, reaccionará de la forma más inesperada. Mientras, Adri pone en riesgo la vida de Mikel en medio de un operativo. No es capaz de controlar sus poderes y decide abandonar la policía debido al peligro que supone.

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