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Para todos los públicos Especial informativo - Coronavirus. Combatir el miedo - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches.

Hace tres meses que está entre nosotros.

Los científicos lo han bautizado como COVID-19

pero nos referimos a él como Coronavirus.

Las primeras noticias nos llegaban en diciembre desde la ciudad china

de Wuhan.

Los médicos alertaban de un inusitado número de casos

de neumonía de origen desconocido.

Aún no le prestábamos mucha atención cuando cerraron la ciudad

a cal y canto.

A partir de ahí, todo se desencadenó muy rápido.

El virus ya ha llegado a más de sesenta países.

Los contagios se acercan a cien mil.

Y la cifra de muertes ya supera los tres mil.

Dos en España.

Uno lo hemos conocido esta misma tarde.

Las cosas ya no pasan solo en la lejana China

y todo sucede a lo grande.

A pesar de todo esto, los científicos nos dicen

que este virus no es especialmente virulento y repiten

que es menos peligroso que la gripe común.

Y ahí es donde vienen las dudas y nos inundan las preguntas.

Conscientes de que el conocimiento es el mejor antídoto del miedo

les hemos preparado este programa especial.

Bienvenidos.

(Música)

¿Porqué se están tomando todas estas medidas a gran escala?

¿Por qué se genera esta alarma?

¿Cuando acabará? ¿Acabará?

En el estudio nos acompañan tres de las personas

que, probablemente, más saben del Coronavirus en España

Les voy a presentar ya.

Fernando Simón,

Director del centro de coordinación de emergencias sanitarias

del Ministerio de Sanidad. Buenas noches.

Isabel Sola,

Responsable del centro nacional de biotecnología de Madrid.

Bienvenida y gracias por acompañarnos.

Antoni Trilla,

jefe del servicio de medicina preventiva

del hospital Clínic de Barcelona .

Bienvenido usted también. Gracias por acompañarnos.

Pero este programa no estaría completo sin los enfermos.

Los que están en casa y los que están en los hospitales.

Más de 200 en total.

Varios de ellos se han grabado a sí mismos e irán interviniendo

a lo largo de la noche.

Permítanme que empecemos con uno de ellos.

Es Juan Fran Barberá, le diagnosticaron hace una semana

después de viajar a Milan.

Nos habla desde el Hospital General de Valencia.

-Llevo una semanita,

como podéis ver,

esta es mi habitación,

donde me atienden como pueden.

Entiendo que hay un poco de psicosis,

pero no he tenido fiebre ningún día, aunque tengo un poco de mocos,

pero ni tos,ni ahogo,

ni tengo malestar general, ni el cuerpo, nada.

Prácticamente lo único es la mucosidad.

El pasado lunes me volvieron a hacer pruebas

y volví a dar positivo.

Y aquí estoy ingresado en el Hospital General

con un trato de los sanitarios de 10.

Eso sí, me gustaría

que las autoridades se pusiesen de acuerdo

y nos contasen de una vez por todas en qué consiste el coronavirus.

Porque si es solo un resfriado, la diferencia con una gripe,

no entiendo como unos estamos ingresados

y otros están en su casa diagnosticados con positivo.

Pues Juan Fran les hace la primera pregunta,

que se la hace mucha gente.

¿Hasta que punto esto se parece a una gripe?

¿Lo es, no lo es?

-La gripe tiene algunos aspectos, características parecidas.

Entendemos que no puede ser lo mismo porque es un patógeno nuevo.

Hay aspectos que todavía tenemos que aprender.

Tiene una altalidad parecida a la de la gripe

entre los casos graves de gripe, no entre el total.

Pero sigue siendo una enfermera nueva y nos falta mucho por aprender.

Y, sobre todo, que se ha difundido muy rápido por el mundo.

Eso tiene que hacer que la tratemos con cuidado,

que seamos precavidos y que tomemos algunas medidas

para evitar que una nueva enfermedad se instale entre nosotros

y en lugar de pretender eliminar las que ya tenemos.

-Usted asentía, es especialista en gripe común.

¿Nos estamos equivocando en haber hecho esta comparación?

-Tienen similitudes y tiene diferencias.

Algunas ayudan a explicar el mecanismo de transmisión,

que se parece mucho,

pero hay otras cosas que son claramente distintas.

La primera es muy importante en relación a este programa.

La gripe es conocida, viene cada invierno,

a veces nos da algún susto.

Pero más o menos todo el mundo lo tiene interiorizado.

Tenemos una vacuna para la gripe

y tratamientos bien instaurados para pacientes graves.

Esta nueva enfermedad no tiene vacuna todavía,

esperemos que en un tiempo quizá la tengamos,

los tratamientos son experimentales

y aparece con muchas incógnitas, como todas las enfermedades nuevas.

En este momento atención, paciencia, tranquilidad

y ver un poco como evoluciona para poder aprender

y hacerlo lo mejor posible.

-Como tenemos que referirnos cuando alguien está infectado;

¿por coronavirus o con coronavirus?

-Habitualmente decimos "por coronavirus".

Pero la otra acepción con "con" sería también aceptable.

Juan decía que por qué unos estaban en el hospital

y otros en casa.

-Es cuestión de protocolos.

En España son poco restrictivos en algunos aspectos,

pero hay que tener cuidado en algunos otros.

La propuesta a nivel nacional después del consenso con las CC. AA.

es que el seguimiento de los contactos

se puede hacer de forma activa, sin necesidad de cuarentena.

Los casos identificados se pueden tratar de diversas maneras,

en el hospital con casos esporádicos es una opción prioritaria

porque evita riesgos.

Pero si hay saturación en un hospital por la razón que sea

la opción de tratamiento domiciliario en los casos leves

está establecida y tenemos protocolos para eso.

En Valencia si no hay sobrecarga hospitalaria

es más razonable tenerlos en el hospital.

No porque sea importantísimo tenerlos allí.

-No depende de la gravedad de la persona.

-Obviamente, los graves deben estar en el hospital.

-Pero los casos leves...

-Depende más de que estemos en situación de casos esporádicos,

que sea un número manejable en un hospital.

O que se pueda sobrecargar y los casos leves se traten en casa.

Esta es la primera gran crisis sanitaria global

de la era digital.

Y probablemente, parte de ese miedo y desconcierto,

se debe a la cantidad de información que tenemos que se mezcla con bulos

y información falsa.

Así que vamos a separar el grano de la paja.

Y aunque hay realmente más incertidumbres que certezas

esto es lo que sabemos de este virus.

-Estamos pensando que cuando llegue el calor sí va a desaparecer,

si se hará menos fuerte.

-El tiempo verbal es condicional,

podría pero no lo sabemos, hay que esperar,

y hay algunos modelos que no reflejan la realidad,

pero pueden hacer diferentes escenarios

que están un poco divididos.

Podría ser que si o que no.

Ojalá se cumpla esta estacionalidad.

Esperemos un tiempo a ver qué pasa.

-Las hipótesis están basadas en otros patógenos similares,

otros coronavirus sabemos que tienen una estacionalidad.

Sabemos que el virus de la gripe,

que no tiene nada que ver con los coronavirus,

también tiene estacionalidad

y aunque es un virus diferente se transmite de forma parecida.

Con la estacionalidad se entiende tanto el cambio de clima,

del invierno a la primavera

como el cambio de hábitos de las personas.

Se abren las ventanas y se airean las estancias,

se tienen menos relaciones en espacios hacinados, cerrados

con mucha sobrecarga, y eso podría favorecer,

por lo que conocemos de otros coronavirus.

Lo extrapolamos a este y esperemos que pase.

Pero no tenemos ninguna certeza de que vaya a ser así.

-Otros coronavirus se han caracterizado mejor

cual es su estabilidad y su resistencia a la temperatura,

a la sequedad.

Y al aumentar la temperatura el virus pierde infectividad.

Es decir, que cuando se deposita en alguna superficie

por una tos o estornudo

soportaría menos tiempo manteniendo la infectividad.

Con este virus todavía no tenemos la certeza.

Son todo incertidumbres, es muy poco conocido.

Esperemos que suceda igual.

-Un detalle importante para la gente, que no piense que se acaba fácil.

Yo tengo la esperanza de que la estacionalidad se mantenga,

pero que dentro de unos meses pueda no detectarse el virus

porque circule poco

no implica que no haya una circulación subyacente

y que pueda volver a resurgir el otoño que viene. Esperemos que no.

-¿Nos están preparando al decir esto?

-No, ponemos los escenarios posibles

y tenemos que ser conscientes de lo que puede o no pasar.

Las segundas temporadas normalmente tienen características diferentes.

-Esta semana hemos visto un cambio de pauta.

Hasta ahora estaban siguiendo los enfermos con origen claro,

que han estado en una zona de riesgo o en contacto con ellos.

¿Qué pasa con los infectados de origen desconocido?

¿Por qué se les está resistiendo, qué sucede?

-Como Fernando lo contesta siempre, ahora lo contesto yo.

-Por favor.

-La situación en España mayoritariamente es la primera.

-Pero tenemos varios casos de los segundos.

-Sí, en general,

en muchas zonas de España es posible haciendo un gran esfuerzo

llegar a trazar donde ha habido primer contacto.

Y hay bastante número que son contagios de importados.

En algunas zonas del país buscar esto, que no es fácil,

que se busque y no se encuentre,

no garantiza 100 × 100 que no se ha podido

porque es complejo llegar hacia atrás y entender quién ha contactado.

Pero lo lógico es que a partir de determinado momento

aparezcan estos casos autóctonos que reflejan lo que ha comentado.

Hay una cierta circulación que no vemos,

probablemente por la levedad del cuadro

porque si están muy enfermos acabarían en el hospital.

Esta posibilidad es real en algunas zonas de España

y aún así estoy de acuerdo con las pautas del Ministerio,

que estamos en una fase que hay que hacer todo el trabajo

para intentarlo contener.

-Usted se pasa horas investigando detrás del microscopio.

¿El hecho de que no sepamos si viene de un animal, de cuál,

nos está dificultando esta fase de conocer más las entrañas del virus?

-Cuando se inició en China habría ayudado posiblemente

identificar cuales eran los animales que lo trasmitían.

Sucedió así en 2002 con un primo hermano de este virus,

el SARS, que infectó a 8000 personas

y se pudo identificar el animal que había trasmitido el virus

a los humanos.

Eran las civetas, enseguida se cerraron las granjas

y contribuyó en parte a limitar la epidemia,

Esta vez no ha sido posible,

pero, a pesar de eso, se han contenido los casos en China

y en estos momentos el número de casos ha bajado.

Pero no nos ha afectado especialmente.

Seguiremos ahora.

El otro día un psicólogo me decía que uno de los factores

que genera ansiedad en esta crisis es que los datos son muy grandes

las cifras tan altas que están en constante movimiento.

Ángela Alcover, buenas noches.

Tu sigues el coronavirus desde el minuto uno.

¿Cuál es la la situación,

el mapa de la situación en España en estos momentos?

-Según los últimos datos facilitados por las CC. AA.

desde que se desató la crisis

se han diagnosticado en nuestro país 228 casos de coronavirus.

En las comunidades en las que más casos hay es Madrid,

con 76 casos.

Seguido de Cataluña, con 28, de la comunidad valenciana, con 22

y País Vasco con 21.

Al Ministerio de Sanidad le preocupan todos los casos,

pero hay 2 focos de especial preocupación:

uno el foco del Torrejón de Ardoz y otro el hospital de Vitoria.

En estos sitios se desconoce el origen del contagio.

-Analizando los casos que me hablas,

¿la evolución aporta información significativa?

-El primer caso hay que remontarse al 31 de enero,

un turista en la isla de La Gomera alemán contagiado en su país.

El 9 de febrero el segundo caso.

Es un residente en Baleares, en Mallorca,

que ha viajado al extranjero y se ha contagiado del virus.

Después hay un periodo de pausa en el que no se ven contagios

hasta que se desata la crisis del norte de Italia.

Empezamos a ver aquí personas que han viajado a esa zona,

han vuelto y se han contagiado. Dan positivo.

El 25 de febrero hay un punto de inflexión muy importante

y es que el Ministerio de Sanidad acuerda con las CC. AA.

hacer la prueba del coronavirus a todas las neumonías graves,

que están hospitalizadas y que no se sabe de dónde vienen.

Y empieza a haber casos positivos,

personas que no habían viajado a zonas de riesgo

y que no saben que han tenido contacto

con nadie que tenga el virus.

Y a partir de ahí en aumento hasta llegar a los 228.

-Hemos visto por otros países,

que hay diferentes escenarios por los que pasa la enfermedad.

En cuál está España en estos momentos.

-El Ministerio de Sanidad nos habla de tres escenarios.

-Estaríamos en el 1, el nivel más bajo,

un escenario de contención del virus.

Se supone que no hay una transmisión descontrolada

ni que nos lleguen muchísimos casos del extranjero, pero hay casos.

Hay que detectarlos para evitar que el virus se expanda.

Se realiza por ejemplo con las pruebas de neumonía,

a ver si hay coronavirus.

Evitando en eventos deportivos que vengan de zonas de riesgo

para evitar que haya un contagio.

El siguiente escenario sería de mitigación del virus.

Se da por supuesto la transmisión comunitaria

en la sociedad.

Y lo que hay que hacer es decir:

hay casos, pero que haya los menos posibles.

Las medidas serían más restrictivas.

Se podrían cerrar colegios o teletrabajo y cuarentena.

Y el tercer nivel es de generalización del virus.

Que el virus circula en la sociedad.

-Ángela, muchas gracias por estos datos.

Te tomo la palabra.

Fernando Simón, nos dice que estamos en contención.

¿Esto puede cambiar mañana mismo? -Puede cambiar ahora mismo o nunca.

-El problema es que hay que hacer un seguimiento constante.

Las comunidades autónomas hacen un esfuerzo impresionante

para hacer una investigación muy detallada de cada caso

y poder identificar ese origen.

Varios de los casos que originalmente pensábamos

que no tenían un nexo con un caso importado

o con algún viaje a zonas de riesgo,

hemos podido identificar ese posible nexo.

Siempre queda alguna duda de fondo,

pero ese número se va reduciendo,

aunque cada día aparecen algunos que nos incrementan la lista de zonas

-Tenemos unos invitados que no están físicamente aquí,

pero que nos están acompañando toda la noche.

Escuchamos ahora a Almudena López, tiene 22 años,

está en aislamiento en el Clinic de Barcelona.

Se quedó en shock cuando fue diagnosticada,

pero en ningún momento ha sentido que corra peligro.

-Estoy aquí hospitalizada, en el Clinic.

Los médicos me dan información todos los días,

me toman las constantes 4 veces, cada vez que me traen la comida.

Y me tratan muy bien. Estoy muy contenta.

Me contagié en Italia con un viaje por trabajo

porque soy soprano y tenía que cantar en Italia,

y cuando volví tenía un compromiso en Barcelona el 1 de marzo

tuve que cancelarlo porque di positivo en coronavirus

y desde que di positivo estoy aquí encerrada

en este hermoso hospital Clinic,

en el que tengo una ventana muy bonita que podéis ver.

Es esa de ahí.

Esto es todo lo que puedo decir

de esta situación que estoy viviendo.

-Situaciones como la que describe Almudena,

han convertido al personal sanitario es un colectivo de alto riesgo.

Ellos son los primeros en responder, en atendernos,

nunca pierden la paciencia.

Para hablar de esto nos acompaña José Ramón Arribas,

Jefe del Servicio de la Unidad de Enfermedades Infecciosas

de La Paz-Carlos III. Buenas noches y gracias.

-Buenas noches.

-Cuando oyen enfermos hablar de esta manera de ustedes

y la gente reconoce el riesgo que están corriendo,

ahora tenemos a más de 100 sanitarios en el País Vasco también aislados.

¿Qué se siente?

-Yo me siento muy orgulloso de los equipos

de todos los hospitales de España para atender esta enfermedad,

que en muchos aspectos no es muy diferente

a lo que vemos en las temporadas de gripe.

Es un virus nuevo y lo llevamos conociendo 3 meses

y hay que acabar conociéndolo mejor.

Pero con mucha profesionalidad y con muchas ganas de hacerlo bien.

-En su hospital tienen a varios enfermos.

-Sí, 11 enfermos.

-Y con los sanitarios que trabajan con ellos,

¿qué sensación percibe, trabajan todos a una?

-Llevamos 2 semanas trabajando muy intensamente,

incluso un poco más para prepararnos,

hay múltiples servicios implicados,

todos los hospitales en España se tienen que preparar.

Estamos en la estrategia de contención,

hay muchos servicios en el hospital: medicina preventiva,

el servicio de prevención de riesgos laborales;

los microbiólogo son importantísimos,

porque cuantas más pruebas podamos hacer más fácil es detectar

y más fácil es contener para que no entren.

Y los servicios de todo el hospital, como los neumólogos, infectólogos,

los intensivistas,

tenemos un porcentaje pequeño de pacientes.

Globalmente se estima de 100 el 5 % puede necesitar cuidados críticos.

Los intensivistas también son muy importantes.

Hay que preparar todo el hospital para una enfermedad nueva.

La preparación, la formación de los profesionales,

prevención de riesgos laborales hacen un esfuerzo enorme

para que los profesionales estén bien preparados y usar equipos.

-Estamos hablando todo el rato según en qué países pasa esto,

que no tengan estos medios.

A lo mejor no podrían afrontarlo de la misma manera.

O en Estados Unidos, que tienen que pagar las pruebas.

-La gripe estacional nos pone un poco todos los años contra las cuerdas,

los servicios de urgencias con la gripe estacional nos preocupa

porque el sistema lo pone en bastante tensión.

Tener otra causa parecida a la gripe,

aunque no sea lo mismo, nos preocupa mucho,

porque el sistema está preparado para una gripe y no para dos,

requiere un esfuerzo de todos muy importante.

Hay que proteger al hospital, es muy importante,

por eso hemos hecho lo de las neumonías,

que no se nos cuelen casos en el hospital

que provoquen brotes dentro del hospital

y hacer que el personal sanitario se tenga que ausentar

para hacer el aislamiento o la cuarentena en su caso.

-Usted lleva unas cuantas crisis, vivió el ébola en primera persona,

y defiende que si actuamos rápido y nos preparamos mejor

tendremos mejor capacidad de reacción.

A la hora de tratar a los pacientes enfermos,

¿van a mantener las mismas pautas de tratamiento?

-Hay un espectro de gravedad enorme, va desde un catarro.

El riesgo individual para las personas es bajo,

el 80 % de las personas tienen una enfermedad leve,

hemos visto aquí a algunos que están ingresados por catarro,

pero no están ingresados por catarro,

están ingresados para contención,

porque tenemos camas todavía y no queremos que lo transmitan.

Luego hay algunos pacientes que tienen neumonía leve

y un 20 % que tienen neumonías más graves.

Y otro más bajo, el 5 %, que necesitan cuidados críticos

y ventilación mecánica.

O sea que tenemos todo el espectro. -Están siendo flexibles.

Muchas gracias por traernos la voz del día a día en los hospitales

y acompañarnos esta noche. -Muchas gracias.

-Comentaba el doctor Arribas

lo importante que es esta capacidad de reacción

según evoluciona la enfermedad.

Ustedes en el laboratorio, en el despacho, en el hospital,

lo ven cada día.

¿Cuál es el reto en el laboratorio en estos momentos?

-En estos momentos nosotros tenemos experiencia

en trabajar con otros virus de la misma familia,

relativamente parecidos pero no iguales.

Y, por tanto, es conocer mejor cómo es este virus,

a qué se debe el que tenga las características

de que se transmite eficientemente,

de que en un porcentaje relativamente pequeño,

pero tiene la capacidad de matar.

Tenemos que trabajar en descubrir

cuales son esos elementos que lo hacen peligroso,

para a partir de ese conocimiento diseñar vacunas para proteger

frente a una infección similar a esta

o descubrir terapias antivirales que puedan ayudar a combatirlo.

-Usted, como investigadora del CSIC,

participando en este grupo internacional

que trabajan por una vacuna,

¿nos puede avanzar en qué están en estos momentos?

-Estamos empezando a reconstruir en el laboratorio el virus

utilizando técnicas de biología molecular,

que utilizamos de forma rutinaria.

Y una vez que tengamos el virus reconstruido

identificamos los componentes del virus

que lo hacen peligroso y mortal.

Con la intención de atenuar el virus,

debilitarlo para utilizar un candidato a vacuna

que esté atenuado, pero que sea capaz de inducir protección

y DE proteger a la población a la que se administre.

-¿Las pautas de factores de riesgo las mantenemos, van a alterarse?

-Tenemos suficientes casos para entender a nivel global

las características clínicas de la enfermedad.

Había 93 000 casos esta mañana a nivel global

y en China han hecho estudios muy importantes

de cómo evoluciona la enfermedad desde el punto de vista clínico.

Siempre puede haber algún caso extraño que nos sorprenda

o nos enseñe algo más del virus, pero no sería clave para entenderlo.

-¿Y las recomendaciones de contagio? Por ejemplo las superficies.

¿Vamos a tener que cambiar cómo nos relacionamos,

cómo nos tocamos, nos besamos?

-Una anécdota

y muy orgullosos todos del trabajo de equipo,

Almudena es cantante de ópera y en la habitación se entrena.

Tenemos, digamos, hilo musical directo,

aunque está muy aislada y cuesta oírlo,

pero es duro estar en estas circunstancias,

y más si estas fuera de tu casa, es complicado,

se intenta llevar de la mejor manera posible

y estas son las cosas que aprenderemos.

-Me iba a responder sobre personas y las patologías.

-Muy sencillo: lavarse las manos,

y la segunda cosa es lavarse las manos.

A partir de aquí la limpieza en las superficies.

¿Cómo nos contagiamos? Ya lo han explicado.

Las superficies pueden quedar contaminadas.

El problema no son las manos intactas,

son las manos sucias que entran en contacto con la nariz y ojos.

En estas fases de la epidemia

una de las medidas que siempre es la misma

son las medidas de higiene más sencillas.

La etiqueta respiratoria, el lavado de manos,

la limpieza de superficies

y la sensación de que cada uno de forma individual y colectiva

tiene que contribuir a que esto no se extienda.

-Estamos hablando de este miedo que es imposible que no sientan,

los números son altos.

Decimos esto, pero cada día tenemos más casos.

Como lo podemos lograr.

-Es difícil, la verdad sea dicha,

pero el miedo en sí no es malo,

lo malo es caer en una situación de pánico

y en vez de reaccionar aumentando la precaución

y entendiendo bien las cosas,

pasas a una situación donde se hacen cosas

que no corresponden.

Una información científica, porque el resto no vale para nada.

De acuerdo que la ciencia no siempre acierta,

de acuerdo que tenemos muchas incógnitas,

pero todo nuestro trabajo es resolver estas incógnitas.

Y cuando explicamos los que estamos aquí

decimos lo que sabemos

y lo que todavía no estamos seguros de saber.

Esta buena información creo que es muy importante

y después apelar al sentido común.

No le veo más. Es muy complejo, eh, pero a partir de aquí...

-Me piden la palabra, enseguida vuelvo con usted.

Tenemos a otro invitado que nos llama desde fuera,

escuchemos a Nil,

un joven de 22 años que desde hace 8 días

se encuentra aislado en el Clinic de Barcelona.

Él también se contagio en Milán.

-Para mi es superimportante mantener a la gente informada

me he dado cuenta al escuchar comentarios en redes

que la gente al haber tanta información

no sabe qué es verdad y que es mentira,

no sabe a quién escuchar

y poder contar en primera persona qué es el coronavirus

y poder ayudar a la personas es muy reconfortante.

-El contagio más peligroso sigue siendo el del miedo.

Por ello la OMS cuida mucho sus palabras

a la hora de anunciar sus decisiones.

Saludamos ya desde Ginebra a la doctora María Neira,

directora de Salud Pública de la OMS.

-Buenas noches.

-Hola, buenas noches.

-Decía que ustedes están cuidando, igual que el Ministerio de Sanidad,

se relacionan diariamente con los medios de comunicación

y emiten comunicados de forma constante.

Palabras como epidemia, pandemia asustan mucho.

Al comunicarse, ¿miden lo que tienen que decir?

¿Buscan las palabras exactas? ¿Se lo trabajan antes de decirlo?

-Somos muy conscientes del peso institucional,

del peso emocional que puede acarrear ciertas palabras

y con el peso que tenemos desde la OMS

y por eso se intenta transmitir la información de forma balanceada,

a veces de forma pedagógica, si se puede,

para que todo el mundo nos entienda

y calculando el impacto que puedan tener esas palabras

en la imaginación colectiva.

Las palabras de pandemia o epidemia conllevan unos miedos

que a veces por mucho que se pongan encima de la mesa

los hechos concretos y los datos es difícil de distanciarlas

de lo que va a generar y la percepción que van a generar.

Somos muy conscientes de ello, sí.

-Ahora que menciona la palabra "pandemia",

les preguntan si van a declarar la pandemia.

Esto no es que uno se levante y diga "vamos a declarar la pandemia".

Tienen unos protocolos.

¿Nos puede informar qué tendría que pasar

para que ustedes declararan la pandemia?

Explíquenos esas graduaciones a la hora de calificar la situación.

-No sería una declaración formal,

la OMS hizo la declaración formal a finales de enero

cuando se declaró la emergencia de salud pública internacional.

Es nuestro máximo grado de alerta, y a partir de aquí

se puede pasar de epidemia, que es lo que tenemos ahora,

si se continúa notificando casos en más países

y que esto afectara a la mayoría de los países

entonces sería una cuestión semántica,

pasaría de llamarse "epidemia" a "pandemia",

porque afectaría al total de todos los países en el mundo.

También cuidaríamos el hecho de que puede ser una pandemia,

con pocos casos, o un número reducido de casos por país

y que hubiera una severidad que no justificara.

Pero es una cuestión semántica.

No hay una declaración formal, sino la extensión

y a cuántos países afectaría.

-Está marcado por sus propios protocolos.

Tenemos el caso de China, que miraban con suspicacia,

y después dicen que lo están haciendo bastante bien,

y que gracias a esto la cosa se mantiene bajo control.

Y tenemos el caso de Italia, que no lo han dicho tan abiertamente,

pero han insinuado que no lo hacen tan bien.

¿Se encuentran con países que a pesar de las recomendaciones

aplican todo tipo de políticas?

-La Organización Mundial de la Salud hace un paquete de medidas

y una recomendaciones generalizadas en varias líneas.

Unas cuales son las recomendaciones de población,

y para frenar esa extensión, qué tienen que saber los ciudadanos,

cómo tienen que contribuir a esa prevención

a través de la higiene, qué información, la comunicación,

cómo se está en contacto permanente

para informar de forma muy transparente.

Las segundas medidas son destinadas a los sistemas sanitarios,

a reforzarlos,

y dentro de esas recomendaciones

cada país tiene que hacer su propia evaluación de riesgo

y en función de esa evaluación de riesgo

decidir cuáles son las medidas.

Nosotros no tenemos una medida que sea aplicable a todos los países,

porque cada país o cada región geográfica

tiene sus particularidades, su número de casos, su extensión,

y en ese sentido hay que adaptar y modificar de forma proporcionada

y de forma basada en una evaluación de riesgo y de beneficio.

Qué beneficios se va a obtener y que sea proporcionado.

Y el tercer paquete de medidas va destinado a la investigación

y al desarrollo,

y al coordinar la necesidades de información

y que los ensayos clínicos avancen,

que haya una armonización en todos esos protocolos.

-Gracias por acompañarnos en este programa de reflexión.

Fue en China, como saben, donde empezó todo.

Y a pesar de las dudas que teníamos al principio,

sobre si China estaba facilitando al mundo toda la información

y datos reales,

la OMS afirma que la contundencia de las medidas que se tomaron

y siguen aplicando, han sido claves.

Las cifras de afectados en China han empezado a frenarse.

Allí el coronavirus afecta a todos los niveles de la vida cotidiana,

como nos explica nuestra corresponsal en Asia,

Mavi Doñate.

Llegamos a nuestro puesto de trabajo, y primer control de temperatura.

Hace unos días en los ascensores ha aparecido este cartel,

donde dice en chino y en inglés que no puede subir más de 4 personas.

Y en el interior han delimitado el espacio

para que cada una de las cuatro se coloque en su cuadrado.

Es una recomendación el desinfectar nuestras ropas

al venir de la calle con alcohol rebajado.

Las mismas desinfecciones que vemos en las zonas de otras oficinas,

con plantillas muy reducidas porque se trabaja desde casa.

Esta es una de las pocas cafeterías abierta.

Se aconseja coger el café y llevárselo fuera.

Si nos quedamos se recomienda que no nos quitemos la mascarilla

a no ser que comamos o bebamos.

Si tenemos algo de tiempo libre y vamos a centros comerciales

vemos que están totalmente vacíos

y los cines, teatros y museos cerrados.

En muchos supermercados de Pekín hay un cupo de personas,

no podemos entrar hasta que salgan muchos de los que están,

tenemos que guardar turno, en este caso va rápido.

Una amiga me ha invitado a tomar café en su casa.

Vamos a ver si nos dejan entrar.

(HABLAN EN CHINO)

No tengo la tarjeta que acredita que vivo dentro,

así que no me dejan entrar. Mi amiga tendrá que salir fuera.

Esto es una muestra diaria de lo que nos encontramos en Pekín

desde hace ya más de un mes,

en una ciudad con más de 22 millones de habitantes

y que todavía no ha recuperado su tono vital.

Obligatorio llevar mascarilla en unos planes encaminados

a limitar el contacto entre personas,

y que no sabemos de momento hasta cuando se van a prolongar.

-Gracias, Mavi, por mostrarnos tu día a día, qué suplicio.

¿Cómo lo conseguís allí?

No me imagino a los chinos haciendo todo esto.

Buenas noches, Rosa, qué duda cabe.

Qué duda cabe que está siendo complicado.

Hablamos de personas a las que se les dice

que se queden en casa, que guarden cuarentena,

que no vayan a trabajar, a la universidad o al colegio

es una ruptura de la rutina diaria que tiene un impacto sicológico

y también sociológico y económico

porque estamos hablando de pérdidas millonarias

tanto en las multinacionales como en las empresas pequeñas.

Pero por su cultura y porque están bajo un régimen autoritario

al final o voluntariamente u obligatoriamente cierran filas.

Sorprendí hace unos días a un representante de la OMS

que había estado en Wuhan que decía

que con cada uno de los vecinos que había hablado le sorprendía

porque se lo habían tomado esto como una especie de guerra popular

contra el coronavirus.

Aquí el mensaje que se da es no bajar la guardia,

a pesar de que parece ser que la epidemia está más controlada,

porque hablamos de un coronavirus del que se sabe poco.

No se sabe cómo se originó,

no se sabe qué medicamentos específicos hay que dar o la vacuna.

Y además,

todos los días salen informaciones bajo investigación.

Ayer un periódico oficial publicaba un estudio de unos científicos chinos

que decían que este coronavirus podía haber mutado

en una variante más peligrosa y contagiosa para los humanos.

También se publicaba que un perro en Hong Kong había dado positivo

porque se lo había transmitido su dueña.

Y una noticia positiva, que tranquilizaba:

parece ser que no hay evidencias de momento que esos pacientes

que recibieron el alta clínica y que han vuelto a dar positivo

puedan transmitirlo, ser contagiadores.

Todo bajo una cuarentena, nunca mejor dicho,

que obliga a seguir con estos planes de prevención.

-¿Cómo compaginas la necesidad de informar

con la posibilidad con las dificultades que tenéis.

-A nivel personal nunca hemos tenido miedo al contagio,

eso sí, siempre hemos sido muy precavidos,

con mascarilla que recomiendan obligatoria,

también forrar el micro si vamos a lugares complicados.

Desde el punto de vista informativo sabemos que China

es un país complicado,

pues ahora todavía más.

Muchas veces de la información oficial

tenemos que separar la propaganda de los datos.

Es muy difícil por no decir imposible verificar esos balances diarios

y tampoco lo que corre por las redes sociales o por Internet

que es una forma alternativa de información, qué duda cabe.

Al principio de la crisis,

cuando hablábamos de hospitales saturados,

de desbordamientos y todo lo que circulaba

nos podía dar un termómetro de la situación.

Pero muchas veces tampoco podíamos contar con ello

porque era muy difícil de verificar.

-Son las 5:30 de la mañana para ti.

Muchas gracias por hacer este esfuerzo

y trasladarnos esta información de última hora.

Gracias, buenas noches.

Italia es después de China, el segundo país con un mayor número

de muertes por el coronavirus.

79 en total, y más de 2000 contagios.

Lorenzo Milá, buenas noches.

¿Cómo estás? Porque has estado aislado.

Cuéntanos en qué situación estás trabajando tú

y nuestro compañero, el cámara Dani.

Bueno, pues estamos en la oficina, con toda normalidad.

pero como hemos estado 5 días en la zona de exposición

en la zona roja antes de que la acordonaran,

esos pueblos al sur de Milán,

los médicos en Roma nos han dicho que teníamos que guardar precaución.

En la oficina, cuando hay alguien más que nosotros

nos ponemos la mascarilla por si somos contagiadores,

cosa que ahora no sabemos.

Los médicos no han querido hacernos la prueba porque dicen

que estamos muy cerca de la exposición

y que no saldría ningún resultado

que hay que esperar a ver si hay algún síntoma.

Pero mientras tanto tenemos que llevar la mascarilla

en lugares cerrados, en la oficina y en casa con mis hijos.

-El gobierno ha vuelto a anunciar

otro paquete de medidas muy contundentes

que empiezan a ser efectivas mañana. ¿Qué va a estar abierto y cerrado?

-El gobierno llevaba varios días barruntando

la posibilidad que esta noche ha concretado

de cerrar todos los colegios y las universidades del país,

extender a todo el país de norte a sur

las medidas que estaban ya en vigor en las tres regiones más afectadas

por esta emergencia sanitaria: Lombardía, Emilia Romagna y Véneto.

Mañana Italia se despierta con una situación extraordinaria,

como ha dicho hoy Comte.

Medidas extraordinarias para una situación que también lo es.

Aunque aquí, en Italia, no son pocos los expertos

que dudan de la eficacia de una decisión de tanto impacto

como cerrar los colegios y las universidades.

Ya estaban cerrados otros lugares de aglomeración

como pueden ser teatros, cines... -Háblanos de esto.

Háblanos de esto porque sabes que está siempre sobre la mesa

si tal vez se llega a hacer en España o no.

Es interesante saber qué se dice en Italia de esta medida.

Por qué dices que hay gente crítica, qué pasaría según ellos.

-Hay expertos que dicen que no está claro

que cerrar los colegios, donde todavía no hay síntomas de nada

pueda cortar la propagación, que al final es de lo que se trata.

El gobierno italiano insiste que es una medida de precaución

dirigida a cortar la difusión del virus,

que para ellos es la prioridad número uno.

Cortar la difusión para terminar cuanto antes

y también para evitar el riesgo de saturar,

de desbordar el sistema sanitario italiano,

especialmente la capacidad de cuidados intensivos,

donde hay unos 150 o 200 personas.

Algunos expertos creen que cerrar escuelas y universidades

no es tan eficaz para eso.

-Hace unos días te convertiste en trending topic.

Cómo logras, estando en el centro de un país

cada día con casos y noticias, cómo haces el balance de informar

sin generar miedo, sin banalizar. ¿Cómo logras este equilibrio?

-Escuchando a los médicos.

Me sorprendió mucho el fenómeno de Internet,

porque yo reproducía lo que oigo que dicen aquí los médicos,

que afortunadamente salen mucho en los medios de comunicación.

Así tenemos opiniones de los que saben de qué va esto.

Yo no tengo ni idea, solo escucho y trato de trasmitir.

Y supongo que había mucha gente que estaba necesitada

de escuchar un mensaje más de contexto

y menos tremendista.

Los médicos hace una semana, cuando ocurrió el fenómeno viral,

los médicos en Italia hacían esa analogía con la gripe

tal vez para frenar algunas de las versiones disparatadas

que corrían ya en Italia en algunos medios de comunicación,

no sé si en España también,

y tratar de dar alguna referencias que se pudieran establecer

con la gripe común con todos los matices,

que son muchísimos.

Pero en aquel momento les pareció útil

para explicar a las personas de qué tipo de virus estamos hablando

y de cuál no.

Por ejemplo, el ébola no. -Exacto.

-Gracias, Lorenzo, muchas gracias.

-A lo largo de la noche ha salido la palabra "miedo" varias veces.

A lo mejor los medios de comunicación debíamos haber hecho

las cosas diferente para favorecer a la calma.

Tenemos con nosotros a Isabel Aranda, doctora en Psicología.

Gracias por acompañarnos. -Gracias.

-Por qué la emoción en la crisis está prevaleciendo a la razón.

-Es una situación difícil, una situación de amenaza.

Y la respuesta lógica es el miedo,

que es lo que sentimos las personas cuando nos sentimos amenazadas.

El problema es que pasa de ser una emoción individual

a una emoción colectiva.

Se contagia exponencialmente

y eso nos cambia la forma de entender la información.

-En situaciones colectivas como esta,

donde cualquier emoción es tan fácil de contagiarse

la del miedo en concreto por qué fases pasa.

-Hay fases, colectivamente hablando.

La primera es cuando tenemos la noticia de China

y lo veíamos muy lejano, una simple atención.

Pero a continuación hay una fase cuando se acerca a Italia,

lo vemos muy cercano,

y empezamos a sentir un estrés colectivo importante.

Ese estrés va a afectar nuestra forma de pensar y sentir

y también nuestro comportamiento.

Después es una fase de choque, cuando surgieron aquí los casos

y no nos lo podíamos creer. Ya estaba aquí el virus.

Para muchas personas significa una situación difícil de manejar.

Por otras situaciones similares, no como esta pandemia,

hemos podido observar cómo respondemos las personas,

un 15 % aproximadamente responden con mucha intensidad

a la noticia de que el virus está aquí.

Otro 15 % lo llevarían bastante bien

y el 70 % restante está ansioso de información,

necesita que se le diga cómo gestionar las cosas,

que se le diga que todo está bajo control.

La siguiente fase es donde estamos entrando,

con las noticias de los fallecimientos,

que es la situación de emergencia que sentimos como colectivo.

El estrés es muy alto y sostenido

y nos vemos seriamente afectados en el bienestar psicológico.

-¿Cómo nos podemos abstraer para superarlo?

-Estamos hablando del problema que es el más importante,

de la salud física,

pero también hay que tener en cuenta la salud psicológica.

Una cosa es lo que está pasando

y para eso necesitamos tener información puntual,

continua y positiva sobre cómo evolucionan las cosas

y otra cosa es como lo tomamos.

Hay personas que reaccionan con mucha intensidad.

-Los medios de comunicación tenemos que hacer algo mejor.

Rápidamente, un consejo para nosotros.

-Relativizar la información.

Dar los datos relativamente.

Hay unas cifras, pero se convierten en titulares,

y si los relativizamos hacemos mucho favor

al bienestar psicológico.

-Gracias, gracias por acompañarnos.

Pero si algo nos puede ayudar a conseguir lo que la dra. Aranda

nos dice es escuchar a esas personas que les ha tocado

enfrentarse de verdad con el miedo

y ellos mismos se asombran de su reacción.

-Al principio me sentí muy asustado, porque no sabía qué iba a pasar,

pero el médico me fue explicando todo

y me fui quedando más tranquilo.

-No tenía miedo de que me fuera a pasar algo heavy.

Porque yo no he tenido muchos síntomas.

Ni estoy encamada,

bueno, encamada sí estoy porque me obligan.

Pero del resto estoy bien.

Un beso muy grande y espero que esto les tranquilice

que sé que hay mucha gente asustada con el tema.

Un beso.

-No somos bichos raros, simplemente tenemos el corona

y estoy convencido de que hay muchos que tienen coronavirus

que no lo saben y no pasa nada.

No deja de ser esto... En mi caso.

Entiendo que hay que tener precaución,

sobre todo con los más débiles por la propagación del virus,

pero no nos alarmemos porque estoy bien

y no he tenido fiebre ningún día.

Y séptimo día aquí

y gracias por abrir esta ventana.

-No me imagino una mejor despedida

que estas palabras de optimismo y entereza.

Marchamos. Un mensaje rápido.

-La doctora Aranda lo dicho perfectamente,

hay que relativizar los datos.

Hay que entender que son 93000 casos en el mundo entero

y prácticamente el 90 % ha sido en China

y en una sola provincia. -Relativizar.

-Confiar en que la contención es posible

porque hay datos objetivos que lo demuestran.

-No hacer caso a rumores y hacer caso a la ciencia.

-Me parece un buen resumen. Gracias por habernos acompañado.

Este era un programa muy arriesgado, el miedo vende,

pero hemos apostado por la reflexión y compartir su conocimiento.

A todos ustedes gracias por acompañarnos

y a ustedes por compartir su conocimiento con nosotros.

Buenas noches, adiós.

Subtitulado por Accesibilidad TVE.

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Especial informativo - Coronavirus. Combatir el miedo

04 mar 2020

Programa dedicado a separar los datos de los bulos y las certezas científicas de las especulaciones. Con la presencia de responsables de salud pública, epidemiólogos, investigadores, médicos y contagiados por el coronavirus, el especial aclara cuál es el impacto real de esta patología, qué medidas son verdaderamente efectivas para prevenir su contagio y, sobre todo, cómo combatir el miedo a la enfermedad.

Entre las voces que participan, Fernando Simón, director del centro de coordinación de Alertas y Emergencias sanitarias del Ministerio de Sanidad; Antoni Trilla, jefe del servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona; o Isabel Sola, viróloga del laboratorio de coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología.

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