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Para todos los públicos El paisano - Ezcaray - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

"Hola.

Soy Jorge Cadaval y mi pasión es conocer a personas.

Por eso, emprendo esta nueva aventura,

con mucha ilusión, para descubrir las historias

que se esconden en los pueblos de este país

y poderlas compartir con todo el mundo.

Así que hago la maleta, cojo el micro...

porque, a partir de ahora, voy a ser vuestro paisano".

(Continúa la música)

"Hoy, mi destino es Ezcaray, al oeste de La Rioja

y a medio camino entre Logroño y Burgos.

Aquí viven 2024 paisanos y con ellos me pasaré 48 horas".

(Aplausos, vítores)

¡Buenas noches, paisanos de Ezcaray!

(Continúa la música)

(Música)

"Ezcaray es un pueblo de montaña rodeado de un paisaje envidiable.

Sus bosques, de robles, fresnos y pinos,

arropan este municipio situado a 1000 metros sobre el nivel del mar.

Así que para alguien como yo, del sur,

aquí será importante encontrar el calorcito de sus paisanos".

(Continúa la música)

Buenas, señores. Hola, muy buenas.

-Buenos días. ¿Qué tal? Soy Jorge.

Yo... Jorge también. Coque para los amigos.

-Chuchi. Encantado de conoceros.

¿Me puedo sentar con vosotros? Sí, hombre.

-Sí, claro. ¿Qué tal? ¿Cómo lo llevamos?

Pues muy bien. Bien, ¿no?

Muy bien. Anda que os habéis puesto

en mal sitio también. Ya te digo...

Cómo os lo sabéis. Menudo día tenemos.

-Con este solete... ¿A qué os dedicáis? Contadme.

Yo... a nada. ¿Cómo?

A la buena vida. A nada, en serio. Chuchi, a nada.

Hola, Coque. Hola, Chuchi.

Parece que tienen nombres de perro, pero no lo son, ¿eh?

Bueno...

Uno sí que es un poquito perro, ¿eh?

(RÍEN)

¿Y eso cómo es? ¿Cómo se puede uno dedicar a nada si...?

¿Qué es la nada? Uno se levanta, va a tomar café...

Vale. Da un paseo... y a comer.

-Esa es la vida de él, ¿eh? -Se echa la siesta,

se da otro paseo y a tomar dos vinos. -Estás todo el día en un pienso.

¿A qué hora te levantas tú? ¿Yo? A las doce, buena hora, sí.

(SORPRENDIDO) ¿Cómo?

Las doce es buena hora. -Es una hora... prudente.

Por eso, estamos tomando café ahora. Sí, claro.

Coque, ¿a qué te dedicas? Trabajo en una empresa de butacas.

¿A qué hora entras tú? Suelo ir a las seis de la mañana;

si hay mucho trabajo, a las cinco. -Cuando uno se mete,

otros se levantan. ¿Tú a esa hora te metes?

Sí, normalmente sí.

Coque se levanta a las cinco de la mañana,

a la misma hora que se acuesta Chuchi.

Uno trabaja en un fábrica de sillones, ¿no es así?

Y el otro... ¿Qué es lo que hace?

Pues se sienta a disfrutarlo, ¿no?

Esto es como si Rosalía se casara con un fabricante de uñas,

lo mismo, igual.

¿Practicáis algún deporte alguno de los dos?

Sí... ¿Sí?

Frontón. Bueno, que es la pelota

que le decís aquí. Pelota, pala, raqueta...

-Yo ninguno, ¿eh? Yo... el de mesa. Mus, tute...

Todo lo que no sea esfuerzo, ahí estoy yo.

¿Y qué tradiciones hay en Ezcaray? Que vosotros participáis

en vuestras tradiciones y en vuestras cosas.

Pues están las "chingas", que es dar vueltas al quiosco

para ver quién es el que más aguanta. ¿Pero por qué son las "chingas"?

Que no me he enterado. Perdóname, que yo...

Se llaman las "chingas" porque las coges como si fueran

unos baldes de leche... y a dar vueltas.

Y dais vueltas por ahí. Y damos vueltas en el quiosco.

¿Cuántas vueltas? Hasta que te aguanten las manos.

¿Pero eso pesa mucho? Bueno...

(RÍE)

Las de chicos... 33-34 kilos cada uno.

Buen peso, ¿eh? Y la de chicas, 19-20 kilos.

¿Y se llevan dos o una? Una en cada mano.

Una en cada mano. Sí.

Coque, las de chico 35... 20 las de chicas más o menos, ¿no?

Mientas él me estaba diciendo esto, estaba Chuchi así.

Mira, con una cara de "agotao"...

Y es que él es más de tute, de mus...

Además, cuando juega a las cartas, ni baraja.

Tendrás que pasar tú también. ¿Quieres que la paseemos?

¿Nos vamos a pasearla? Sí, claro.

¿Sois capaces o no? Sí.

Venga, vamos. Vamos a verlas.

¿A dónde vamos?

(AMBOS) Ahí, al quiosco.

Las guardáis aquí, ¿no? Sí.

Vamos a ver las "chingas". Están muy bien, ¿no?

Estas son las de mujeres...

Y ahí vienen las de chico, las de chico...

Esto cuesta, ¿eh? Las de hombres.

Esto cuesta, ¿no? ¿Crees que podré con esto?

Sí, hombre. Tienes que hacerlo, haz el favor...

Mira cómo me has cogido el micro... Hombre...

-Haz el favor. Me ha cogido el micro y "venga".

Adelante. Ahí, ahí.

¿Vamos? Tira, ahora.

-Venga. -Coge las pequeñas...

Joder... ¡La hostia! Venga, dale.

Y cómo pesan las "chingas". Tela... tela marinera.

Yo no sabía que me iba a costar tanto "chingar".

Chuchi, anímame. Ánimo, venga, no falta nada.

Diez pasos más. ¡Venga!

Uno, dos, tres, cuatro y cinco. ¡Vamos!

Muy bueno. Sí, señor. -Sí, señor.

Chuchi, estás bien del brazo, ¿no?

Que me acompañó en todo momento sosteniéndome el micro.

Fíjate tú lo que es eso. ¿Y tú nunca has dado una vuelta?

No, no, no... Ni pienso dar. Eso... para los fuertes,

los valientes... Y si me da el lumbago, ¿qué hacemos?

¿Y por qué no coges las de chica? Tampoco, tampoco.

-Este, este. Venga, no... Tú, Chuchi.

Chuchi, Chuchi, vamos a hacerlo. Vamos a verlo.

Una vez en la vida. Una vez... Las dos, ¿eh?

¿Cómo? Ah, las dos. Venga, la vuelta.

La cara que se te está poniendo... Pero de mala leche, no creas.

Me caías muy bien, pero no sé yo. ¿Te empiezo a caer mal?

Sí. Gordo. Y yo lo veía con la cara así

y con las dos andando así y digo... "Esto es la pasión de Cristo".

Mira Chuchi como está... Trabajando por primera vez.

Tengo el gusto de saber que es la primera vez...

Es la primera vez que cojo un peso de estos.

Me cago en la mar... Yo te veía y digo...

"Este tío, como siga así, le da un chungo y se muere aquí".

Y ya estaba yo pensando en la lápida,

en lo que te iba a poner en la lápida.

"Aquí sigue descansando Chuchi".

(Aplausos)

Coque, ¿cómo es que no ha hecho nunca esto el Chuchi?

Cómo que no... No puedo. -Porque todo lo que sea esfuerzo...

Físico... nada. Lo tiene prohibido.

Por primera vez, ha visto la gente en Ezcaray...

que tú has cogido algo de peso, Chuchi.

Ahora ya sí...

descansa en paz.

(Música animada)

Mira qué agradable este hombre de la chapela.

¡Buenos días! Hola.

¿Qué tal? ¿Cómo te llamas? Javi.

Por favor, cuéntame, ¿qué es este negocio?

Es una vinatería y llevamos aquí ya muchos años.

Mi padre ya la cogió hace 52 años. ¿Me enseñarías tus vinos

y productos de La Rioja? Sí, hombre.

¿Vamos para dentro? Ahora mismo. Tira para dentro.

Qué maravilla, ¿no? Cuéntame todo esto, Javi.

Bueno, esto es lo que llaman ahora BiB.

En realidad, su nombre es "bag-in-box", "bolsa en caja".

Perdona que te interrumpa, Javi. ¿Este inglés tuyo?

Pues que lo estudié en Canford, que me fui a Inglaterra...

Puedo decir que controlo un poco el inglés, el castellano...

Y, luego, pues chapurreo un poco tai. ¿Tai?

Sí. ¿Tailandés?

Sí, tailandés sí. A ver cómo es... Cómo dirías...

(HABLA EN TAI)

(TRADUCE) "Buenos días. Un arroz con mango, por favor".

Perdóname, es que no me he enterado de nada.

(HABLA EN TAI)

"Buenos días. Un arroz con mango, por favor".

Si vas a pedir un desayuno o lo que sea...

¿Más idiomas?

Hombre, un poco de rumano tal vez. ¿Rumano?

(HABLA EN RUMANO)

"Gracias por tu ayuda". Hola, Javi.

Buenas noches, ¿eh? En tai sabes decir...

"Buenos días. Por favor, un arroz con mango".

Y en rumano... "Gracias por ayudarme".

Te digo una cosa, ¿eh, Javi? Tú sabes una frase de cada idioma.

Mira, yo te he preparado una en ruso.

(HABLA EN RUSO)

Que significa... "Olé tus cojones".

La cultura asiática me ha atraído mucho siempre...

Por eso, hacía artes marciales, bueno, he hecho toda la vida...

¿Que has hecho artes marciales? Sí, sí.

¿Qué tipo? Taekwondo.

Hombre, el taekwondo es un arte marcial grande, ¿eh?

¿Me harías una demostración de taekwondo?

¿Y qué te voy a hacer? No sé.

Algo, que yo no tengo ni idea. Te puedo explicar, por ejemplo...

Me voy a poner aquí. Pues un golpe...

Cómo se transmite un golpe en la máxima potencia

porque la fuerza... Pero no es máxima potencia, ¿eh?

No, no, no. No quiero caerme aquí.

El cuerpo tiene que estar relajado, cómo se transmite desde abajo

y cómo va el golpe, pues te enseño yo. ¡Ahí!

(Golpes)

(RÍEN)

Mira, me acordé de tu familia en inglés, en rumano y en tai,

te lo prometo.

(Golpe)

¡Ahí!

Y aquí, al centro. ¿Ves? Espera, Javi,

que me has dado con ganas. Hombre, ya has visto

que te cortado, joder. Menos mal que me ha cortado.

Si no, caigo redondo, ¿eh?

Me diste cuatro puñetazos...

que me cortaste la digestión un poquito.

Yo venía de desayunar, ¿eh? Y con un cuchillo,

si yo te ataco con un cuchillo, pero lentito, ¿eh, Javi?

Para que lo vea la cámara, tú estás así...

Poco a poco, para la cámara. Lo primero es librar el cuerpo.

Aquí ya he roto el brazo. Entonces, yo te dejo ahí, me paso

y aquí te hago la caña de pescar y te rompo el hombro por seis partes.

¿La caña de pescar? Se llama la caña de pescar. ¡Tras!

Dice: "Te cojo el brazo, lo giro y te rompo el hombro por seis partes".

Te voy a decir una cosa, ¿eh? Después de estar contigo,

del brazo de la maña que me hiciste, de los porrazos que me diste,

tuve que descansar más que Chuchi en verano.

(RÍEN)

(Música animada)

Mira, mira qué vista. ¡Mira qué vista!

Mira, lo que tenemos ahí detrás es la ermita de Santa Bárbara.

Preciosa...

¿Ves todo esto?

Esto es el valle del Oja. A la izquierda, Bilbao.

¿Y qué es lo que tenemos aquí delante tan bello y tan peculiar?

¡Ezcaray!

(Continúa la música)

Y más tarde voy andando por el pueblo

y me aparece un semáforo andando.

Vamos a pararnos aquí porque... Perdón... Hola, soy Jorge.

Aguchi. Aguchi. ¿De qué viene?

De Agustín. Yo te veo...

Es que me ha sorprendido ver a una persona así, con tanto valor,

aquí, por la parte alta de La Rioja. Quiero decir "valor"

en el sentido de tu vestimenta... porque eres atrevido.

Bueno, vamos a pensar que la vida es demasiado corta

para llevar una ropa seria. Hay que ir más alegre por la vida.

Yo expreso la alegría... Vistiéndote así.

Exactamente, por ejemplo. ¿Eres muy presumido, Aguchi?

(RESOPLA) No sé, igual sí.

¿Por qué no? No es malo ser presumido, ¿eh?

A ver, presumido... Yo creo que igual un poco sí.

¿Ha venido Aguchi?

¡Aguchi!

Aguchi, levántate y déjame que te vea cómo vienes hoy, por favor.

¡Aguchi!

Ah, por favor...

(Aplausos)

A mí me encanta cómo vas vestido. Te lo digo del tirón.

Porque yo digo...

Qué bien... Cuando yo lo vi aparecer por aquella plaza, digo:

"Qué bonito, coño. En Ezcaray, el Día del Orgullo".

¿Y en verano cómo vistes? Pues también de una manera así...

¿"Camiseteo"? Camiseta, pantalón "abombachao"...

Lo que haga falta. Es que... zapatillas como estas,

llamativas. Una cosa, Aguchi,

¿te hubiera gustado ser diseñador? Porque te gusta la moda...

Más que diseñar, pues igual es que me dejo aconsejar por mi mujer.

Hoy, por ejemplo, me he puesto esto porque me lo ha dicho ella.

Mucho ella, mucho ella. Ah...

A ver, a ver...

Resulta que tú vistes así por tu mujer.

Sí, estás aquí. Buenas noches.

A ver cómo vienes tú. ¿Te puedes levantar, por favor?

(Aplausos)

¡Estás preciosa!

Pero al lado de tu marido, parece que vas a dar un pésame, ¿eh?

¿Con quién haces pruebas tú de vestuario? ¿Con tu marido?

Pues nada... Aguchi, cuando puedas, regálame el abrigo.

Una cosita que te digo, Aguchi... Voy a hacer una cosa,

que como no está tu mujer, la voy a hacer yo, ¿vale?

Un momento, ¿eh?

¿Qué te creías? Que te iba a dejar sin eso puesto.

Probablemente. No, no... Tenía que ponerte

la bufanda porque yo sé lo "presu" que eres...

Y yo pongo la bufanda bien ahora mismo.

Muy bien. Encantado. Encantado, Aguchi.

Encantado de verte. Nos vemos. ¡Hasta luego!

(Música)

¡Oh!

Una tienda en la calle...

Vámonos para dentro.

Hola. Hola. Buenas.

¿Qué pasa?

Pues ya ves, aquí. Organizando un poco todo esto.

¿Cómo te llamas tú? Yo me llamo Menchu.

Menchu. Bueno, cuéntame, Menchu.

Esta tienda. ¿Cómo se te ha ocurrido esto?

¿Montar la tienda? La verdad es que...

Mis padres tenían negocio desde que yo era chiquitita.

Entonces vinimos un día a tomar un vermú

y nos bajamos con un piso comprado.

Menchu, buenas noches. ¿Dónde estás?

Hola, Menchu. Qué historia más bonita lo tuyo.

Te vienes un día con tus padres a tomar un vermú

y sales de aquí con un piso.

Si te tomas tres te quedas con el pueblo.

Si yo entrara aquí por primera vez,

¿qué me recomendarías tú que yo me pusiera?

¿Qué te pusieras?

Pues para ir a al nieve empezaríamos por un gorro.

¿Qué gorro me puedo poner? Ahora tenemos que ir a la calle.

Vamos afuera.

Para tener calientes las ideas.

La etiqueta está aquí, yo me lo pongo por aquí.

Sí, así.

Ahora te vamos a poner un gorro que te tape las orejas.

Mira que tenía fresquito, se me quitó todo el fresquito.

Cómo me estás poniendo, Menchu.

Estoy ahora mismo... Como un pincel.

Dice: "Te hacen falta unos guantes". Mira...

En el momento que me pongo los guantes, me hace así,

me quedé como si estuviera al vacío, de verdad.

¿El invierno es la época más agradable para estar aquí?

El invierno...

A mí me gusta mucho el invierno porque yo soy esquiadora.

También doy clases de esquí arriba.

Entonces disfruto muchísimo de la nieve.

Sí, ¿qué más hobbies tienes a parte de esquiar?

A parte del esquí, que esa es mi pasión...

Luego, por ejemplo... qué más.

Por las mañanas nos vamos al gimnasio.

Hacemos kendo, aikido y defensa personal.

Luego, por las tardes, vamos a inglés una hora de 20 a 21 al cole.

Los miércoles vamos a francés de 20 a 21.

¿Y qué se te da mejor, el francés o el inglés?

Un poco más el inglés.

Si yo soy extranjero y digo:

"Please, I want to know how much it costs?".

Y tú me has pedido el número. No, el número no.

"How much, how much"...

Ay, qué inglés de Burgos tengo...

Menchu, vas a tener que dar más cursitos

porque de inglés estás cortita.

Le digo: "¿Hablas inglés?". "Sí".

Y te pregunto... (BALBUCEA)

Y dices tú: "Eso es...".

¿Eso cómo se lo vas a decir a un guiri cuando venga?

Vas a vender dos guantes como vengan los guiris.

Pero te voy a decir una cosa.

Yo he estado contando las cosas que tú haces diariamente

y tú no tienes tiempo para abrir la tienda.

¿Y es verdad que tú enseñas esquí? Sí.

Me especialicé durante tres años en esquí para discapacitados

o para movilidad reducida.

Cada uno, cada alumno es distinto.

Entonces tienes que ir con la mente abierta,

llevas un montón de recursos, llevas cuerdas, palos, gomas.

Un montón de cosas.

Me voy con una mochila donde se empieza

y esas mochila es como la chistera de un mago.

Vas sacando cosas que te ayudan a hacer más fácil el esquí

a la persona que tienes delante.

Hay una cosa que a mí me encanta. Es la siguiente.

Ellos jamás dicen que no pueden.

Esa palabra y esa frase no existe. Qué alegría.

Eso es maravilloso.

Sigues y sigues y sigues y te lo dan todo.

Es maravilloso.

Me encanta que tú me digas eso porque es una lección de vida.

Sí. Mucho trabajo físico, pero al final...

Te lo pagan con una sonrisa que vale más que todo lo que puedan gastarse

con una tarjeta de crédito. Sí.

Qué bonito además el trabajo que haces con la gente discapacitada.

Creo que es una de las cosas más importantes

que se pueden hacer en la vida, ayudar a los demás.

Porque cuesta poco trabajo y sobre todo, lo que me dijiste.

Que jamás tienen un no por respuesta.

Aquí tienes a una persona que te va a decir siempre que sí

si quieres que yo pueda conversar contigo o estar contigo

en el momento que tú quieras.

Me tienes para lo que tú quieras, Menchu.

Muchas gracias por darme tu corazón. Muchas gracias.

(Aplausos)

"En la vida podemos dejarnos llevar por la corriente

o saber que cuando das lo mejor de ti,

a cambio, siempre recibes más de lo que has dado.

Y así es Menchu, capaz de sacar de su chistera la magia

y la fuerza suficiente para que cualquier persona pueda deslizarse

por la nieve y por la vida con una sonrisa".

(Música)

Empieza a ser por la tarde, se va yendo el sol,

voy andando por Ezcaray, se van encendiendo las farolas,

a Chuchi le suena ya el despertador y en la mitad de la plaza

hago así y a lo lejos veo venir a tres hombres muy bien ordenaditos

que parecían los hermanos Dalton.

Buenas.

Y digo yo, ¿dónde van estos señores?

Pues vamos a tomar el último vino por hoy.

Nosotros somos una cuadrilla que nos llaman Los Intocables.

Los Intocables de Eliot Ness.

Sí, porque tomamos vinos a las mañanas y por las tardes también.

También.

Y siempre estamos por aquí. Perdona que te interrumpa.

¿Cómo es tu nombre? José Manuel Garrido.

José Manuel, Jorge. ¿Y tú?

Antonio Crespo.

Antonio, encantado de conocerte. Igualmente.

¿Y tú eres? Arcadio Rodríguez.

Encantado, Arcadio. Bueno, ¿adónde vamos?

¿Yo os acompaño o no? Aquí, al Usaya.

Vamos al Usaya.

Este es el último por hoy.

Las buenas costumbres no hay que perderlas nunca.

Hola, buenas noches. Buenas noches.

-Dos tintos y un blanco.

-Esto es una rutina. -Es una costumbre.

-Lo mismo que cuando íbamos al trabajo, ahora estamos jubilados ya.

¿Porque qué edades tenéis? Yo tengo 79 años.

¿Y dónde hay que firmar para estar así de bien?

Hay que comer mucho. ¿Comer mucho?

Beber también bastante...

Y luego trabajar mucho.

Buenas noches, chicos. José Manuel, Antonio y Arcadio.

Buenas noches. Tela, ¿eh?

Tela, intocables son las botellitas de vino.

Por cierto, atención a los médicos del mundo.

Tenemos la fórmula de la eterna juventud:

Comer, beber bastante y por último, trabajar.

Dos de tres, Chuchi.

Me voy a incluir entre vosotros, me pongo aquí.

¿Entonces tú a qué te has dedicado?

Carpintería. Carpintería.

Eres carpintero. Una profesión dura también.

Dura. El carpintero es una profesión dura.

¿Y aquí?

Yo he trabajado aquí en el monte hasta que me marché

y me fui a Michelin.

¿Cómo a Michelin? A hacer ruedas.

La rueda más grande del mundo la hice yo.

6000 kilos. Tela, ¿eh?

Sí, sí.

¿Y sabes qué me pasó? No.

(CANTA) "Que le di un giro a la vida y dejé toda esta tierra,

le dije a mi madre: 'Prepáreme la maleta,

que me marcho a Michelin, a ver si aprendo a hacer ruedas'.

Así pasó y así sucedió.

Que la rueda más grande del mundo la hice yo.

Que me llamo Garrido y soy de Valgañón".

Un aplauso, ¿no?

Es inventada por mí, ¿eh? ¿Eso lo has inventado?

¿Pero tú inventas muchas letras? Sí.

Aquí teníamos costumbre. Cuando se casaba alguno,

se les cantaba "El rebollo". "El rebollo".

Eran un montón de canciones y nos daban dinero

para luego emborracharnos.

Con todo el cariño.

Yo creo que tú en las bodas, a ti te pagaban para que te callaras.

De la forma que cantas, tú eres para los divorcios.

¿Tú has visto alguna vez "Operación Triunfo".

No lo veas, ni vayas. No hace falta.

Y por si no tenían bastante, señores, con Los Intocables,

salgo del bar y en la misma plaza veo a un tío dando botes por allí.

Como si le hubiera dado un corte de digestión, te lo prometo.

(Tararean y aplauden)

Y empieza a hacer así.

Pero todo tiene su explicación en la vida, que lo sepáis.

Todo tiene su explicación.

Oye, yo os voy a cortar un poco el rollo.

¿Este qué baile es?

La "bucovina".

Me dice: "La bucovina".

Digo: "Esto será una nueva droga o algo".

He perdido un reto. ¿Qué reto?

Un juego que jugamos. Se llama "Del uno al cuento".

¿Os importa que me siente aquí y me explicáis?

Siéntate. Perdona, he escuchado Raúl...

Raulito. Raulito.

La avispa. ¿La avispa?

Claro.

¿Por qué le llamáis la avispa? Contadme.

Es pequeño y salsero como una avispa.

Una avispa, además, de las que se mueven.

Avispa picona, sí, sí.

¿Y qué ha sido esto que tú has perdido?

Hacemos un juego que se llama "Del uno al cuento".

Si quieres te podemos hacer uno de prueba.

Del uno al cuento, entras donde Chiri,

le coges un saxofón y sales a tocarlo.

-Al cinco. -¿Al cinco?

-Yo cuento. Uno, dos y tres.

(A LA VEZ) -Tres. (RÍEN)

¿Le ha tocado?

Ahora vas dentro, coges un saxofón.

Es que es músico el del bar.

-Yo no.

Dale.

Contadme, ¿os reunís todos los días y todos los días hacéis esto?

Sí. Somos una peña que hay en Ezcaray.

-Mira, mira, aquí sale con el trombón.

(DESAFINA)

(Risas)

Chuli, lo que es tocar... No tocaste mucho.

De entrada, el reto era salir con un saxofón,

y saliste con un trombón.

Pero oye, es la primera vez que una persona

toca el saxofón y un trombón y suenan igual de mal los dos.

Contadme otro reto.

Ayer fuimos a la panadería a almorzar

y resulta que el cruasán estaba un poco seco.

Y pidió mojarlo en el charco para ablandarlo un poco.

¿En un charco de la calle?

Ese no fui yo, ese creo que fue él. ¿Te tocó a ti?

¿Y cómo sabía? Un poco a arenilla.

¿Estaba bueno, no?

A mí el que peor me ha tocado, comerme un puro encendido.

Ese fue duro.

Ojo a los retos que se ponen estos chavales.

Mojar un cruasán en un charco, comerse un puro ardiendo.

Sí, si ya sé que eres tú.

Mira, os voy a dar una idea.

Del uno al cuanto,

una clase con Javi a la máxima potencia de taekwondo.

Vamos a hacer un reto, ¿no? Hecho.

¿Qué tengo que hacer para hacer un reto?

A ver qué te podemos...

Lo que sea.

Le preguntamos a Chiri algo que tenga por dentro

y que nos saque cualquier cosa, lo que saque...

Venga, sin problema. Venga, me lo juego.

¿Al cuánto?

-Algo que se pueda acertar. Al dos.

Uy, qué goloso. Venga, va.

Hay que decirlo a la vez, ¿no? Yo cuento hasta tres.

Cuando diga tres, decís el número a la vez.

Si coincidís, te preparamos. Uno, dos, tres...

Uno. Dos.

-Lo hacéis adrede y no sale.

Una, dos, y tres.

-¡Uno!

Uno.

(RÍEN)

A la vez.

Vamos para adentro.

Vale, venga.

Entramos en el Roypa y era como un agujero negro, tenía de todo.

Es Roypa y tienda de chinos a la vez.

Un mix.

No os lo vais a imaginar. Mira, mira, dejadle paso.

¡Ave, cuadrilla!

Ahora te tienes que atrever a bailar la "bucovina" conmigo.

Con palmas. Tu primero haces así.

Chicos, tenéis una mente enferma pero maravillosa.

Para cinco minutos, ¿eh? Para cinco minutos.

Eso sí, vamos a darles a estos chavales un aplauso

como se merecen, por favor.

"Menudo primer día. No he parado ni un momento.

Chuchi no me podría haber seguido el ritmo.

Llevo solo 24 horas en Ezcaray

y tengo claro que si alguien me pregunta del uno al cuanto,

cómo es este pueblo y sus paisanos, no dudaré ni un segundo en decir

que son del diez".

(Música)

A primera hora de la mañana me levanto y en unos bajos

me encuentro a un muchacho que está recogiendo su tienda.

¡Hola!

¿Qué tal? Bien.

Bien, ¿no? Recogiendo el material.

Preparándolo para el fin de semana.

Soy Jorge. ¿Qué tal? Yo soy Dani.

Encantado, Dani. Igualmente.

Guía de montaña. Eso es.

¿Y eso de guía de montaña cómo se lleva?

Pues muy bien. Trabajando aquí, en este sitio tan bonito, pues mira.

Precioso Ezcaray. Muy chulo.

Qué frío hoy. Sí, hoy hace fresquito, sí.

¿Y qué haces? Estoy recogiendo.

Preparando el material para el fin de semana

y ahora mismo me voy a marchar a una rutilla a ver qué tal está

porque han caído árboles y quiero ver si está bien.

Si quieres venir te lo enseño.

¿Que si me voy contigo? Ahora mismo.

Hay que andar, ¿eh? No pasa nada.

¿Quieres que te ayude a recoger?

Venga, coge esas raquetas y nos ponemos en marcha.

Voy. Venga.

Cojo mi chaqueta. Vas bien, ¿no?

¿Llevas guantes? Llevo guantes.

Venga.

Vamos a andar un poquito, ¿no? 15 kilómetros.

¿Cuánto tenemos que andar?

Y dice: "Por lo menos 14 o 15 kilómetros".

Qué agradable el paseíto por la mañana.

Muy bien, nos ponemos en marcha. Vamos a darle.

(Música)

Aquí vamos a dejar el coche. Vale.

Pues ya hemos llegado. Qué bueno.

Ahora salimos y comenzamos a andar. Vale.

Mira, ya me está metiendo caña. Ya me está metiendo caña.

Estos escalones son para Pau Gasol.

De excursión, que esto queda.

Mira, empezamos a andar, se veía el valle cubierto de niebla.

Eso parecía, no sé, el bosque encantado.

(Música)

Hay que ver qué bosque más bonito, qué de pinos rojos.

(Continúa la música)

Qué bonito.

Nos encontramos a Gandalf, el de "El señor de los anillos".

¿Te acuerdas cuando vimos a Gandalf y a Frodo?

Frodo está ya mayor, ¿eh? (RÍEN)

(Continúa la música)

Te digo una cosa, Dani, no sé cuánto hemos andado, pero...

Llegamos ya, Jorge. Sí, ¿pero cuándo hemos andado?

Unos 15 km, una cosa así. ¿15 km?

Tela, ¿eh? Estaba hasta mareado, te lo prometo.

Aquí todo va como lo de Javi, a la máxima potencia.

(Risas)

(Aplausos)

¿Tú siempre has hecho esto? No, qué va.

Llevo con esta empresa, con DaniTGuia...

Creé esta empresa en el 2016, en julio.

¿A qué te dedicabas?

Estuve 22 años trabajando como ebanista en una fábrica de muebles.

Te quitaste de trabajar

de una fábrica de muebles.

Bueno, la fábrica cerró, no es que yo me marchara.

Entonces, siempre me ha gustado la montaña, siempre ha sido mi pasión.

De hecho, subía al San Lorenzo desde que tenía siete añitos

con mi padre, que fue el que me metió en este mundo.

Y luego, echarme a la piscina. Montar mi empresa en ITGuia y...

Y tuve que estudiar, con mis casi 40 años sacarme el graduado de la ESO,

sacarme las titulaciones... ¿Tuviste miedo?

Estoy hablando que abrí la empresa hace cuatro años,

en plena crisis, claro.

Cuando todo estaba más difícil, pues eso, apostamos por ello

y estamos contentos.

Alguna vez dices: "Igual tenía que haber seguido en una fábrica".

Pero cuando vienes aquí y ves esto,

dices: "No quieres estar en cuatro paredes jamás".

Me gusta la montaña, es mi pasión

y me gusta hablar con la gente, me gusta tratar con ella.

Al final, en esta vida estamos de paso

y si puedes estar de paso y haciendo lo que te gusta, pues...

Me encantó subir para arriba

y, cuando llegamos arriba, qué cosa más bonita.

Sobre todo, cómo me lo contaste.

No he encontrado un sherpa mejor que tú para que me lo cuente.

Qué tío más grande eres. ¿Qué sueño te queda por cumplir?

Muchos. ¿Muchos?

Porque tenías en mente, lo has conseguido, pero bien conseguido.

De verdad, Dani, enhorabuena. ¡Grande!

(Aplausos)

Me alegro de que te haya gustado el paseo, que te haya gustado...

¿Que si me ha gustado, Dani?

He visto el bosque, he visto niebla.

Además, me has hecho andar un rato.

Tengo ahora mismo las rodillas que son las pezuñas de una cabra.

Con una buena comida lo arreglas.

¿Vámonos a comer? Venga, vamos a comer.

Gracias, Dani. Unos buenos chaparrones.

Gracias, Dani. A vosotros.

Vámonos.

(Música)

Mira.

Esta construcción que estáis viendo

es la típica construcción de montaña,

que se hace de piedra y de madera.

Encima, fíjate qué pilares. De madera de roble.

Y estos portales,

que se hacían para protegerse de la lluvia y de la nieve.

Encima, empezaban las relaciones de los paisanos

entre unos y otros a hablar, y se contaban de todo.

(Continúa la música)

¡Hola! Hola.

Soy Jorge. Encantada.

Tu nombre. Yo tengo tres.

Me llamo Justa, Justita y Justi.

Aquí me llaman más Justi y Justita.

Como las tres carabelas de Colón. Igual, igual.

Justi, ¿eres nacida en Ezcaray? Sí, sí, de toda la vida.

Pues qué pueblo tan bonito, ¿no? Como este no hay otro, qué caramba.

¿Dónde vas? Cuéntame. ¿A dar un paseíto?

Pues sí, el día que está, fresquito, me gusta el fresco a mí...

¿A ti te importaría pasear conmigo?

Oye, dirán: "Vaya ligue que le ha salido a esta".

Vámonos por aquella parte. Por todos los sitios...

Sí, todos los sitios son buenos, ¿no?

Sí.

Justa, Justita o Justi. Buenas noches a las tres.

(RÍEN)

Justi, qué alegría, de verdad,

de que me enhebraras el brazo y me dijeras: "Vámonos a pasear",

porque solo llegué aquí, Chuchi me pone a dar vueltas...

Llego al otro lado y coge Javi y me pega una paliza...

Javi, es que me diste cuatro hostias grandes.

La verdad. (APLAUDEN)

Buenos días. Buenos días, señores.

-¿Dónde está la María de la O? -Arriba en casa.

-¿Ahora no me ve, ahora que tengo ligue?

-Ahora que has echado un ligue, no nos baja la Mari.

-Yo la llamo Guindi.

¡Guindi, que me voy con la Justina por ahí!

Ahí está. Mírala.

Oye, Guindi, que me voy de parranda con Justina.

Si quieres bajar, aquí estamos. ¡Bajo!

Venga.

¿Está la Guindi arriba?

Dice el hijo: "No, está mala, no tiene ganas de salir".

Digo: "¡Guindi!" Dice: "¡Ya voy!"

(RÍEN)

Tardó 1 minuto en bajar de su casa.

Hola. Buenos días.

Soy Jorge.

Que me ha salido un ligue esta mañana.

Mira cómo voy. Vaya guapo que es.

Pues ahora para mí. (RÍE)

Eso lo veremos.

No te aproveches tanto, ¿eh? Encantado.

Deja algo para las demás.

Cantamos la "María de la O" las dos.

¿No me diga que cantáis "María de la O"?

Sí.

A ver cómo cantáis "María de la O". Yo la digo...

(CANTA)-"María de la O..." -No, eso es lo mío.

-"Qué desgraciadita tú eres, gitana, teniéndolo to..."

-¡Sí, señor!

Eso es lo tuyo, sí, señor.

Ya me ha comido la estrofa. El terreno.

¿Y tú cómo le dirías?

(CANTA) "Te quieres reír..." Claro.

(CANTAN) "Y hasta los ojitos los tienes..."

"Moraos..." "De tanto sufrir".

-Y tú tenías que contestar: "¡Sí, señor!"

-¡Ah! Pues cojones... Sí, señor. (RÍEN)

Guindi, queda claro que lo tuyo es cortar.

Lo que dice la Justi, lo dice la Guindi.

Lo que yo iba a hablar, lo habla la Guindi.

Justi, es que todo el rato nos estaba cortando la Guindi.

¿Es verdad o no que estaba todo el rato...?

(CANTA) "María de la O,

que desgraciadita tú eres, gitana,

teniéndolo to.

Te quieres reír

y hasta los ojitos los tienes morado..."

Que me toca a mí esa estrofa.

(Risas, aplausos)

Justi, Guindi, un besito para las dos,

muy gordo, y muchas gracias por estar ese ratito conmigo.

Guindi, no te vayas a quedar con el beso de la Justi, ¿eh?

(RÍEN)

Es que... Es que, vamos... Tela.

(Canción en inglés)

Y más tarde, voy andando por el pueblo

y llego a la plaza del ayuntamiento y veo una puerta...

Vente, que voy a enterarme de lo que hay ahí dentro,

que yo soy muy curioso.

Me meto dentro y sí, no estaba solo.

(GRITA) ¿Hay alguien? ¡Hola!

Pasa, pasa. ¡Oh!

(SUSURRA) Pasa, pasa.

Hola. Hola, buenas.

Hola, buenas.

¿Qué tal? Bien, ¿qué tal?

Soy Jorge. Buenas, Jorge. Soy Unai.

"Yunai"... ¿Cómo un nombre vasco? Porque soy de Bilbao,

pero mi familia, por parte de mi madre, es de Ezcaray

y me vine aquí a vivir hace unos cuantos años.

¿Ha venido Unai?

¡Unai! ¡Eh, Unai!

"Yunai", todo el tiempo llamándolo "Yunai".

Como si fuera "Yunaited States", pues igual.

¿Verdad? Todo el rato "Yunai".

Diría: "Este tío es tonto". (RÍEN)

"Yunai", ¿qué haces aquí?

Estaba preparando un poquito las cosas que necesitamos

para los cabezudos.

Lo que son las ropas para ver cuáles hay que llevar a lavar,

cuáles hay que llevar a coser o prepararlas para las fiestas.

Si están los cabezudos bien,

si tenemos las zurriagas para todos los cabezudos...

Por favor, explica lo que son las zurriagas.

Pues la zurriaga es este instrumento que tenemos aquí,

que sería un poquito la herramienta que tiene el cabezudo.

¿Qué hace el cabezudo con esto?

El cabezudo lo que tiene que hacer es, básicamente,

correr por las calles detrás de los chiquillos

y pegarles con la zurriaga.

¿Cómo le pegarías tú si yo corriera? Dale ahí.

Venga, dale, dale.

Te he pegado fuerte, ¿eh? Porque somos amigos, ¿eh?

Porque somos amigos, ¿eh?

Te has venido arriba, "Yunai". (RÍE) Sí.

Hombre... Es para que parezca...

Te voy a decir una cosa... (RÍE)

Hay que ver el zurriagazo que me pegaste nada más entrar.

Es que me dio un viaje de un momento con el... ¡Pum!

Aquí todo va a la máxima potencia.

Me gusta porque, nada más llegar al pueblo,

empiezo a recibir una paliza y, cuando me voy, otra.

(RÍEN)

¿Este es tu trabajo, "Yunai"? No, no, no.

¿A qué te dedicas? Soy asesor de bienestar.

Y entonces, enseño a las personas cómo alimentarse mejor,

qué hábitos saludables coger, comer cada tres horas,

hacer ejercicio, descansar bien, beber mucha agua...

¿Cuánto hay que beber de agua?

¿Es verdad eso de los 2 l diarios? Deberíamos beber más.

Yo me acercaría más a los 3 l que a los 2 l.

Como buen nutricionista, haces comida cada tres horas

y dices que hay que beber 3 l de agua, ¿no?

¿Quién se bebe 3 l de agua?

3 l de tinto se beben los intocables, pero...

(RÍEN) Pero 3 l de agua...

3 l es como beberte una pecera entera.

(RÍEN)

¿Qué desayuno le recomendarías a la gente que hiciera por la mañana?

Pues, mira, lo mejor que tenemos aquí,

que es una de las cosas que estamos perdiendo,

es la dieta mediterránea.

Por ejemplo, ¿tú qué comes? Que yo me entere.

Pues yo a la mañana ya tengo lo que es un batido nutricional

que me tomo a las mañanas, que ya viene todo el balanceo de la comida.

¿Está preparado? Sí, está preparado.

Simplemente es añadirle agua. Vale.

Es decir, que empiezas la mañana por un polvo.

Eso es. (RÍE)

En verdad son dos. ¡Dos polvos!

Y luego uno pequeñito por la noche. Y uno pequeñito...

Un polvito por la noche. Por la noche...

(RÍEN)

Unai... ¿O debería llamarte el hombre polvitos?

(RÍEN)

La media era dos por la mañana y uno pequeñito por la noche.

¡Ni los conejos! (RÍEN)

¿Y todo eso lo da beberse 3 l de agua?

Mañana me estoy comprando yo una cantimplora, te lo prometo.

Bueno, vamos a dejar ya el tema. Y una cosa que te quiero preguntar.

Te tienes que poner esta cabeza, ¿no?

Eso es, nos ponemos las cabezas... ¿Y la vestimenta son esas?

Tenemos los ropajes porque tenemos muchos cabezudos.

De todas maneras, me estás haciendo muchas preguntas,

pero lo mejor es vivirlo.

¿Por qué no nos vestimos, salimos un momento

para que veas cómo pesan y cómo es esto?

Vale. Esta es la mía. Bien, es la tuya.

Vale, venga. ¿Cómo lo hacemos? Pues...

La baturra es muy fácil de vestir, va con falda.

A ver...

Me pone la faldita monísima.

La tela era regularcita, el modelito no era bonito.

Aguchi, esa yo sé que no te la pones tú.

(RÍEN)

Espera.

No, te has metido mal. Las dos manos a la vez.

Eso es.

Vale. ¿Vale ahí?

Tela cuando te lo pones, ¿eh?

No he visto una cosa que pese más que la cabeza de esa mujer.

Hay que tener mucho cuidado con las puertas.

Sí, sobre todo con la cabeza, con la altura.

A ver, por favor... ¿Voy bien? Sí, pero espera, espera.

Así vas bien, vas bien. Vale.

Cuidadito conmigo. (RÍEN)

¡"Yunai"!

Vaya, "Yunai".

¿Pero cuántas cosas te vas a poner, "Yunai"?

¡Hala!

Yo voy contigo, te voy viendo.

Aquí bajamos la cabeza.

¿Voy bien? Sí, vas bien.

Vale.

¿Y ahora qué, "Yunai"?

Ahora tenemos ahí unos cuantos niños, lo que tenemos que hacer

es ir a por ellos y pegarles con la zurriaga.

Vale, venga.

(Música)

Me llevé todo el tiempo corriendo así.

(RÍEN)

Y no veas los niños de este pueblo. (RÍEN)

¿Quién me ha dado aquí?

Bueno, bueno...

La madre que parió a los niños.

No me dieron aquí veces.

¡Ven, ven, si ya te he visto!

¡Cuidado aquí, niños!

Ahora entiendo por qué vais detrás

para pegarle zurriagazos a los niños.

Vaya las yoyas que me llevé de los niños, vamos.

¡"Yunai"! Estoy asfixiado.

Sí, aquí dentro se suda mucho. Cómo que si se suda.

Me cago en la madre que parió al cabezudo por dentro.

Acabé asfixiado. (RÍEN)

Qué calor, como estar en una sauna.

Gracias, "Yunai".

Fue muy bonito, pero muy pesadito también a la misma vez.

(Canción en inglés)

"Aquí en Ezcaray he pasado de estar sentado en una terraza

a pegarme una excursión de kilómetros.

He cargado "chingas", he ido de vinos,

he cantado y he recibido golpes y zurriagazos.

Me lo he pasado de aúpa.

Y me ha quedado claro que Ezcaray

es un pueblo para vivirlo a la máxima potencia.

(Continúa la canción)

Paisanos de Ezcaray, he pasado 48 horas aquí con vosotros

y ahora puedo decir, pero con voz en alto os lo digo de corazón,

caray, cómo sois los de Ezcaray. (RÍEN)

¡Paisanos de Ezcaray, eso es muy buena gente!

(Aplausos)

(Música)

Atención. ¿Qué pone aquí? ¿Peña qué?

Los tímidos.

¿Quién son los tímidos? Nosotros.

Y una mierda. (RÍEN)

Justi, Guindi, ¿qué tal? Me ha gustado muchísimo.

Me he quedado admirada de ti. -¡Shh!

Habla bajito que están grabando.

¿Tú no quieres ser mi directora? Sí, sí.

-Te vengaremos. Por favor te lo pido.

Para nosotros es un honor todo. Ya me han dado.

¡Shh! Hombre...

Coque, ahora me voy a sentar como Chuchi.

Me has dado bien, ¿eh? Te has quedado a gusto conmigo.

(Música)

(HABLA EN TAI) Un arroz con mango, por favor.

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El paisano - Ezcaray

29 abr 2020

Esta semana, la aventura de Jorge Cadaval tendrá lugar en Ezcaray, una preciosa población de La Rioja. Allí conocerá, entre otros personajes, al hombre más vago del mundo: Chuchi. Pero también a Dani, un guía que le mostrará los parajes más insólitos de Ezcaray, y a Aguchi, el más atrevido a la hora de vestir y combinar colores imposibles. En este capítulo Jorge recibirá golpes por todos lados. Primero de Javi, que le dará una lección de taekwondo a la máxima potencia y después, de Unai, uno de los cabezudos del pueblo y con quien se liará a zurriagazo limpio. Ya de noche, con las calles impregnadas de fragancias riojanas, Jorge se topará con "Los intocables", tres jubilados que van de bar en bar custodiando el secreto de la eterna juventud, o con "Los tímidos", unos jóvenes que con el cachondeo que se traen nos demostrarán que de tímidos no tienen nada. Tal como dijo un poeta, este es un programa que, a ciencia cierta, a más de uno dejará con la boca abierta.

Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2024.

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