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Para todos los públicos El paisano - Arties - ver ahora
Transcripción completa

con mucha ilusión, para descubrir las historias

(Música cabecera)

"Hola.

Soy Jorge Cadaval y mi pasión es conocer a personas.

Por eso, emprendo esta nueva aventura,

con mucha ilusión, para descubrir las historias

que se esconden en los pueblos de este país

y poderlas compartir con todo el mundo.

Así que hago la maleta, cojo el micro...

porque, a partir de ahora, voy a ser vuestro paisano".

(Continúa la música)

"Hoy mi destino es Arties, en el Valle de Arán

y a solo 7 km de la estación de Baqueira.

Viven sus 524 paisanos. Aquí me pasaré 48 horas".

(Continúa la música)

Mira, todo lo que tienes aquí, todo esto es el Valle de Arán.

¿Veis aquel pueblecito del final? Aquello es Arties.

¡Qué preciosidad! Sigues el valle con los Pirineos al fondo,

y mira, aquí la pista de Baqueira, que es una maravilla.

Porque esto es ¡una preciosidad!

(Aplausos)

Espera... Vale. Vale.

Tengo que deciros una cosa muy importante:

Tú cruzas un túnel y apareces en este valle,

en medio de los Pirineos.

Y es como si estuviera, qué te digo yo...,

en otra dimensión. (RÍEN)

Arties esté metido en un valle es por un motivo:

Pa' que no os escapéis. (RÍEN)

Así os lo digo...

¡Buenas noches, paisanos de Arties!

(Música)

Hola. Buenos días. ¡Buenos días!

Buenos días, ¿qué tal? Aquí, de paseo.

Soy Jorge. Yo Javi.

Javi, ¿qué tal por aquí? Cuéntame. Mira, aquí con el perrito,

que me saca a pasear todas las mañanas.

Si no fuera por él, yo no hacía nada de ejercicio.

Y gracias a él hacemos algo de ejercicio.

Pero entonces, ¿qué te dice tu perro por las mañanas?

¿"Vámonos a pasear"? Más o menos.

Pone cara de tristón, llorando,

diciendo "venga, va, vamos a salir que me toca hacer la faena".

¿Cómo se llama tu perro? Igual que el color: Beige.

¿Eres de hacer poco ejercicio? ¿No te gusta?

Hace que tuve al perro... Era un sedentario de campeonato.

¿Pero por qué? ¿Estabas muy grueso? Pesaba 115 kilos.

No era Michelín, pero me faltaba poco.

(RÍEN) Javi, ¿dónde estás?

Buenas noches.

Suerte de tu perro, ¿eh? (RÍEN)

Que antes de conocer a Beige eras otra persona.

Estabas un poco... Dos en uno, vamos.

¿Sabes? En algunos mapas del Valle de Arán aparecías como rotonda.

(RÍEN)

Bueno, Javi, cuéntame más cosas. ¿Qué haces en Arties que yo no sepa?

¿Qué se puede hacer aquí? Depende de la época del año.

Por ejemplo, en esta época del año tienes bajando por esa calle,

a 400 metros hay un pequeño balneario descubierto.

Ah, vale. Balneario, que también viene bien.

Y también hay mucha gente que suele ir allí...

Al balneario. Otros van con trineos de perros,

otros van con motos de nieve, creo que también hay.

Bueno, bastante. Puedes subir a pistas a esquiar.

O puedes... Que no es lo tuyo.

Eso no es lo mío. ¿Cómo una persona de aquí no...?

Porque, mira, las cosas de la vida.

Conocí la noche y me gustó más que el día.

¡Ah! Que eres noctámbulo. Bastante.

Si que hay bastante marcha por aquí. ¡Buf! ¡Buf!

La que tú puedas imaginar y más. En Arties se puede hacer de todo.

Balneario, trineo, motos de nieve, esquí...,

pero, claro, a ti eso no te interesa.

A ti te interesan otras cosas. Bueno..., otras cosas no.

Una cosa. (RÍEN)

¿Y hasta qué hora estabais de fiesta los vecinos?

Depende. Hasta las tres de la mañana era persona.

A partir de ahí ya era peligroso.

¿Cómo que eras peligroso? Perdona... No profundicemos, dejémoslo ahí.

No, no. Dímelo ya que estamos.

¿"Peligroso" quiere decir que buscabas otro garito más?

Otro o los que fueran. Bueno, eso no está mal.

En aquella época no era como ahora que se cerraba a las 02.30.

Entonces se cerraba a las 05.00, a las 06.00, las 07.00.

Cerraban un garito, te ibas a otro. Cerraban otro garito, ibas a otro.

De garito en garito y tiro porque me toca.

Y no me llevéis la contraria de que me voy a otro bar,

que me pongo peligroso. (RÍEN)

Te imagino rompiéndote la camisa... ¡Rah! ¡Quiero otro cubata!

Tú no eres un fiestero,

tú eres un cruce entre el Increíble Hulk y Pocholo.

(RÍEN)

Te lo prometo, ¿eh?

¿Estás casado? Sí.

¿Tenemos hijos? Una hija tengo.

Una hija, bueno, está bien. La conocí tarde a mi señora,

o sea, que imagínate. A ver, cuéntame.

A los 40. ¿Te casaste a los 40?

No, me casé el año pasado. Es que quería vivir en pecado.

Y quería probar una temporada a ver qué tal se vivía así.

Pero después de tanto tiempo apretándome...

Hay que pasar por la vicaría. A lo civil, pero rápido.

Tú conociste a tu mujer con 40 años.

Pero no te casaste hasta el año pasado.

¿Qué pasa? ¿Que te tuvo que llevar el perro a comprar el anillo?

Tú no es que hayas dudado en casarte, la verdad,

no digo que hayas dudado,

tú has estado todos estos años de despedida de soltero.

¡Pon otra ronda de chupitos que me caso dentro de 15 años!

(RÍEN)

(Música)

"Creía que Arties sería un pueblo de esquiadores, de día,

y me he encontrado con surferos de la noche.

Javi me ha descubierto que estoy en el epicentro de la fiesta

de este valle, así sospecho que para mí estos días

serán una auténtica locura".

(Música)

Hola. Buenos días. ¿Qué tal? Buenos días. Bien.

Bien, ¿no? Soy Jorge. Sí. Yo Txabi.

Hola, Txabi. Veo que estás trabajando.

Sí. Está bajo el ayuntamiento de Naut Aran

y tengo que escombrar la calle un poco

para que esté limpia para el fin de semana.

¿Todas las mañanas estás por todos sitios escombrando?

Sí, sí. Pero hoy estoy aquí. Mañana igual estoy en Garós.

O estoy en Arties o en Yesa, Bagergue o Unha.

Turistas que subís al Valle de Arán, por favor,

si lo encontráis todo tan limpio es porque hay aquí un hombre

que se lo curra, que limpia Arties, Garós, Yesa y Salardú

y el río Valarties y la Garona, después limpia los árboles,

las piedras ¡y hasta los jabalís!

¡Haced el favor! Dejadlo tan limpio como lo habéis encontrado.

(Aplausos)

¿O no? ¡Hombre, por favor!

¿Y tú eres de aquí, de Arties? No. Yo vivo en Salardú.

¿Salardú no era aquella cosa tan bonita

de John Travolta Olivia Newton-John? ¿No era?

No sé. No la he...

¿No te ha gustado la película Grease?

No. ¿Sabes qué pasa? Que no me gusta mucho eso.

Me gusta más el country. ¿Qué me dices?

¿Te gusta más el country? Sí, sí.

Hola, Txabi. Hola.

Cuando te conocí te canté un poquito por Olivia Newton-John...

Dice "no, no. Eso no me gusta". Digo "¿No te gusta Grease?"

Dice "No, no. A mí lo que me gusta es el country".

En su casa en vez de un salón tiene un salón de oeste.

(RÍEN)

¿Y te viste de cowboy cuando estás en tema country?

Sí, sí. Cuando tengo que poner música country

me pongo el sombrero, mis chaquetas, flecos, camisa, botas,

mis pantalones, mi cinturón y... ¿Llevas ahora un cinturón country?

Sí, este.

¿Texas to the bone? Sí.

¡Anda! Este ha venido de América.

Me lo regalaron.

Y también tengo el sombrero y las botas aquí.

¿No me digas que tienes el sombrero? Claro.

¿Eres capaz de ponerte el sombrero? Claro. Y las botas.

Vamos a ir a ver, por favor, ese sombrero.

Vente pa' ca que vamos a ver cómo mi amigo Txabi

se pone ese sombrero vaquero. ¡Hala!

Mi sombrero. Un momento que ya ha llegado J.R.

¿Y esto es como tú te pones normalmente?

Sí. Esto no cuesta nada.

Vamos, no si me dijeran ahora mismo que estoy en el Valle de Arán,

te prometo que podría decir que estamos en Vermont.

Sí, sí. Txabi, pasas de alguacil a Sheriff

más rápido que Lucky Luke. (RÍEN)

Fíjate tú si un día viene aquí Dolly Parton,

la que le va a formar. (RÍEN)

¿Puedes levantarte un momento? Un momento.

Fíjate, cómo va el tío, ¿eh?

Camisa de cuadros, cinturón americano, pantalón vaquero...

Es que llevas todo el pack de John Wayne.

Y dice "vente pa' la furgoneta, que tengo la música".

A ver, ¿cuál me vas a poner? De las buenas, ¿eh?

De las canciones buenas.

Esa no, esa es pachanguera, ¿eh? Esa esa... Es...

"Tú a mí, yo a ti..." No, no lo coge.

¿Cómo que no lo coge? ¿Un CD? Tengo esto.

¿Tiene otro? ¡Espera un momento, que tenemos otro!

A ver si este no lo escupe. A ver...

¿Qué está pasando, Txabi? Pues no lo coge.

Y suena de todo en la radio menos country.

Que seguro que esta furgoneta ya tiene intolerancia al country.

Oye, y digo una cosa, Txabi, ya que estamos aquí,

¿tú eres capaz de venirte a mí y que nos vea todo el mundo

bailar un poquito de country? Porque yo me he quedado con ganas.

Ea, pues vente pa'rriba. Pasa por aquí.

(Aplausos)

Bueno, aquí, como no tenemos música le voy a cantar yo.

Me voy a inventar el country, ¿eh? (RÍEN)

(TARAREA)

(Música)

(Aplausos)

(TARAREA)

(Música)

Y después de tanto baile, hice caso a la recomendación de Javi

y fui directo a los baños termales.

Loco por ver los baños termales, te lo digo yo.

Mira, esta señora. Schc. Espera.

Hola. Soy Jorge. Buenos días.

¿Vosotras cómo os llamáis? Isca.

-Elena. Isca y Elena.

Contadme, ¿sois de aquí, de Arties?

Sí, señor. ¿Nativas?

-No. ¿Tú no? ¿De dónde?

No. Sevillana. ¡Ah, igual que yo!

Igual. ¿Y tú? ¿De dónde?

-Andaluza, de Granada. ¿Y cómo es que dos chicas andaluzas,

una de Sevilla y otra de Granada, se vienen a Arties?

Que me trajeron aquí un poco engaña.

¿Cómo es? Cuéntame. A ver, yo no sabía dónde venía.

Mi marido estuvo aquí trabajando y después nos casamos

y nos vinimos aquí a vivir. Entonces, un poquillo engañada.

Yo no sabía adónde venía. Y llevas aquí, ¿cuánto?

44 años. Tú ya eres de aquí.

Sí. ¿Estáis por aquí, Isca y Elena?

¡Hola! (AMBAS) Hola.

Una sevillana y una "granaína". Escuchadme una cosa, ¿eh?

Esto no es Arties, esto es la Aldea del Rocío, ¿eh?

(RÍEN)

Una cosita, Elena, esta noche

¿has venido queriendo o te han traído a la fuerza?

Tranquila que esto no va a durar 44 años, ¿eh?

¿Por qué venís por aquí? Aquí huele a huevo duro, ¿no?

Claro, porque venimos a bañarnos ahora mismo.

Oye, si te animas, te vienes con nosotras.

¿Que si yo...? -Y tanto.

-Que te vas a meter. ¡Qué dices! -¡Hombre, por favor!

¿Queréis que yo me meta? Que probar las aguas estas son...

-Hombre, si está caliente. ¿Para qué son buenas estas aguas?

-Para todo. -Para la reuma, artritis...

Pero si... Para todo. Y para la piel.

Te deja una piel maravillosa. ¿Y hay que quitarse toda la ropa?

-Digo. -Y hay que estar 20 minutos.

Toda no. En bañador. ¿En bañador?

Bueno, ya ha gente que tampoco lo utiliza.

¡No me digas! ¿En bolas? -Porque vienen de noche o por ahí.

¿Habéis visto alguno en bolas por ahí?

-Bueno, más de una vez. -Yo sí.

-Había un francés que el pobre daba hasta pena de verlo.

Era joven, ¿eh? No mayor. Pero estaba todo como una pasa...

Yo estoy imaginando los autobuses de los franceses llegando aquí

a bañarse y quitándose la ropa, con la torre Eiffel en el aire.

(RÍEN)

Que cuando se vayan, más que una piscina termal

eso debe de parecerse más a una piscina de bolas.

Bueno, de bolas... Pequeñitas.

¿Ustedes queréis que yo entre con vosotras?

Claro. No he traído bañador ni nada.

Yo venía con otra idea.

-No hace falta. -Tú no te preocupes.

¿En bolas como los extranjeros? -En calzoncillos.

Que también los hay muy bonitos. ¿No estaráfrío a la hora que es?

-Nada. Nosotros te traemos albornoz y traemos de todo.

-¡Qué va a estar frío! Pero es que yo no sé.

Noto mucho frío aquí afuera. Que no, que no.

Hombre, una vez que has venido tienes que venir con nosotras.

Hija, es que tú... Claro que sí.

Te has cogido una perra conmigo con que me meta dentro.

-¡Vamos, chiquillo! -Que sí, que sí. Que nos metemos.

-¡Venga, al agua, vamos! Venga. Bueno, venga. Vale.

A cambiarte allá. ¿Dónde?

Allí el de los hombres y aquí las mujeres.

Bueno, y habrá alguien que me deje un bañador, ¿no?

Te pones el albornoz. Vale, vale.

Que sea lo que Dios quiera.

¡Venga, venga, métete con nosotras! Que te vienes al agua.

Aquí cuando os ponéis a liar a la gente, os ponéis, ¿eh?

Pesadas, no. Pesadillas las dos, ¿eh?

¿Sí? ¡Vamos, chiquillo, ya!

-Venga, que nos vamos a poner calentitos.

-Venga, hombre. Yo no tengo ninguna gana de ir allí.

¿Que no? Te mete con nosotras. -Tú te vienes allí vivo o muerto.

Una vez que te metas dentro ya te da la calentura allí.

¿Pero eso está recalentito, no? ¡Mira cómo saca el humo!

¡Uy, uy, uy!

Venga, quítate ya eso, hombre. ¡Que te lo quites!

Venga, quién ha dicho miedo. ¡Nadie!

Venga, los tres a la vez. ¡Venga!

-¡Al agua, patos! ¡Ah!

¡Ay, ay, ay!

¡Oh, oh, oh!

¿A que sí, eh? Bueno, bueno...

Qué maravilla, ¿no?

¿Has visto cómo no te hemos engañado? -¿Sabes nadar?

Yo sé nadar perfectamente. Pues si ves que me ahogo, me coges.

Sí, sí. Que yo no sé nadar.

¿Tú tienes el pie allí? ¿Qué pie?

Que si das con los pie aquí. Estoy de puntillas.

Aquello tiene más profundidad. Estoy de puntillas.

-Mira, nos sentamos aquí. Vente pa'ca.

No pongas el dedo gordo ahí. Ven acá.

Poneros aquí las dos conmigo, a mi lado, ¿no?

¿Y esto cura? Te va a ir bien curado.

Te vas a ir curado para todo el año.

-Pero generalmente, ahora estamos hablando mucho,

suelen recomendarte que no hables.

Porque dicen que las aguas te ayudan más a relajarte.

Oh, qué gusto. No me extraña que esto lo cure todo.

Además dice que con el silencio mejor, ¿verdad, Isca?

Pues poco nos curó esa piscina, ¿eh? (RÍEN)

Porque Elena no se calló en ningún momento.

¿Sabes la frase de "no se calla ni debajo de agua"?

Pues lo inventaron por ti, que lo sepas.

Y luego nos fuimos a la piscina pequeñita

porque es que... Elena no daba pie en la grande.

Mira, yo la veía de puntillas.

Y además no sé si es que se le metía el agua en la boquita,

que cada vez que me hablaba...

Digo "venga, vámonos al otro lado, que tú allí das pie".

Toma, yo te doy aquí la mano. Aquí hay escaleras.

Pues mira qué bien. ¡Ay, eso está más caliente!

Hombre, aquí se está en la gloria. Aquí en la gloria, ¿eh?

Aquí se está de maravilla. Hombre, por favor.

Esto quita el sentio'.

Yo es que no me quiero ir de aquí ahora.

Antes yo no me quería meter y ahora no me quiero ir.

Voy a coger el micro, lo voy a poner ahí

y nos vamos a quedar... Eso. Ponlo ahí.

Sí, porque como lo remojes... -Y ahora un poquito de silencio.

Que nos relajamos. Sí, un poquito de silencio.

No me extraña que seáis amigas. Porque sois realmente...

Os compensáis: sois el yin y el yang.

Muchísimas gracias por compartir un baño conmigo.

Y por dejarme tranquilísimo.

(Aplausos)

(Música)

"Para mí que este balneario lo montaron Javi y sus colegas,

porque para que Arties sea un pueblo de fiesta

tiene que existir también la calma.

Los polos opuestos se atraen, como Isca y Elena.

Ellas son como la noche y el día.

Y por eso son también amigas del alma".

(Música)

(SUSURRA) Vente, vente...

¡Uh, qué sitio más bonito! ¡Hola!

Hola. Yo soy Jorge. ¿Qué tal? Hola, yo Tais.

Hola, Tais. ¿Y tú eres?

Laia. -Mi hermana.

¿Tu hermana? Sí. Somos hermanas.

Vale. ¿Esto es vuestro? Sí, sí.

Qué bonito el sitio. Me encanta. Gracias.

Siéntate, por favor. Hace fresquito, ¿eh?

Estamos en temporada de invierno. Algo tiene que hacer de frío.

¡Hombre! Hombre. Contadme, ¿qué tal?

Este local es vuestro. Pero ¿siempre ha sido vuestro?

(AMBAS) Sí. ¿De familia?

Sí. Era de nuestros padres

y bueno, de nuestros abuelos, bisabuelos...

Esto antes era una cuadra. Ah.

Teníamos vacas, cerdos, gallinas, conejos, un poquito de eso...

Y entonces, pues teniendo el local y se estaba poniendo Arties de moda...

-Pues mi padre lo que hizo fue un pub. Un bar musical.

Que era el Millenium. Un pub. ¿Cómo?

Sí. Millenium. Millenium.

Tais y Laia, buenas noches. ¿Dónde estáis?

¡Ole, las hermanas!

Tu padre cogió la cuadra y de momento la transformó

en el Pub Millenium.

¡Cómo os gusta la fiesta aquí en Arties, eh!

Aquí en el tema fiesta tenéis el forfait de temporada.

(RÍEN)

Javi, ¿habías ido alguna vez al Millenium? ¿Sí, no?

Y a la que te compraste el perro dejaste de ir.

Y tuvieron que convertirlo en un restaurante.

(RÍEN)

(Aplausos)

¿Vosotras erais muy pequeñitas en ese momento?

Yo más pequeñita. ¿Sí?

-Sí. Cuando hicimos el cambio de cuadra a bar yo tenía 16 años.

¡Oh! ¡Qué edad! ¡Qué de hormonas! -Qué edad más mala.

Sí, sí. ¿Tú qué edad tenías? Pues yo siete años menos. Ocho.

Y cuando llega la hermana de 16 del pub,

¿qué le decías tú con 8 años? Cuéntame, cuéntame.

Nada. Yo estaba a otra cosa. No me enteraba...

De nada. -Y además me controlaba mucho.

¿Te controlaba los novios? Sí, sí.

-Yo les tenía que hacer una entrevista.

A ver por qué camino iban a ir. Tú, Tais, vigilabas a tu hermana.

Eras la directora del casting, ¿no?

"Tú no, tú tampoco, tú no..., a mí este no me gusta,

cómprate un perro..., tú pa mí..."

Por ejemplo, imagina que yo llego con ella aquí,

¿qué entrevista me harías a mí? Bueno, por ejemplo, una anécdota.

Cuando empezó a salir con el que es su marido ahora.

¡No me digas! ¿Y qué le dijo a tu marido?

Y le cogí y hablé con él, le dije: "A ver, entenderás que

como hermana mayor, yo tengo que hablar contigo..."

¿Cuáles son tus intenciones? Todo bien.

"Soy una persona responsable..." Dije "No quiero ir detrás tuyo, ¿eh?"

"Mi hermana..., ¡ch! ¡La cuidas!" Es sagrada.

Es sagrada para mí.

Sé que no ha venido tu marido, Laia, pero se lo voy a decir aquí:

¡Ch! ¡Felicidades! ¡Por pasar toda la fase!

Pero no cantes victoria, ¿eh? Que tu cuñada aún está vigilando.

Pero yo creo que el año que viene ya entras en la academia.

Te lo prometo. (RÍEN)

Porque todavía estabas ahí...

(Aplausos)

Y llega el atardecer de Arties, baja el sol,

se encienden las farolillas y me encuentro con Miguel.

¿Dónde estás, Miguel? Buenas noches.

Buenas. Soy Jorge. Hola. Muy buenas. Miguel.

¿Miguel? ¿Eres nativo de aquí? No soy de aquí.

Soy de Galicia. De Ribadeo. ¿Cómo llegas aquí, a Arties?

Vine a trabajar al Parador de Arties, el 5 de agosto del 78.

Salí a las 15.00 de Lugo y llegué a Lérida a las 09.00.

Allí había un autobús que sale a las 15.00

y llegué aquí a las 20.30. Y vinieron a buscarme del parador

y me fui allí y hasta hoy.

Bueno, hasta hace un año. Estoy jubilado.

¿Te has llevado 40 años trabajando en el parador?

40 años en el Parador de Arties. Se dice pronto...

Qué pedazo de memoria tiene el tío. (RÍEN)

Recuerda todos los detalles del día que viniste a Arties.

Y no solo los detalles, también los horarios.

Tú lo recuerdas todo.

¡Cómo sois, eh!

Aquí, el aire del Pirineo os afecta y de qué manera.

(RÍEN)

Has formado tu familia, me imagino. No, estoy soltero.

Y con la cantidad de gente que tiene que venir aquí, a Arties,

de vacaciones a las estaciones de esquí que están cerca de aquí,

¿cómo es que tú no tienes pareja?

Porque todavía no he buscado mi media mandarina.

¿Pero algo habrá habido? Sí, siempre hubo algo.

¿Sí? Conocí a una chica de Madrid,

otra de... la primera novia que tuve hace un montón de años,

era una portuguesa. Tenemos una novia portuguesa.

¿Cuánto años te llevó con esa novia portuguesa?

Na, fue un mes que ella estaba de vacaciones.

Eso no es una novia. Eso es un rollo...

Un rollo, un rollo. La madrileña.

Háblame de la madrileña. ¿Cómo fue...?

Era una amiga que estaba aquí haciendo prácticas de hostelería.

Estuve un mes también con ella por ahí.

¿Tú eres de mes? Yo sí. Soy de mes.

¿El récord es un mes? Sí, un mes.

Estuviste un mes con una chica de Madrid,

otro mes con una chica de Portugal.

Dos meses en total, vamos.

(RÍEN)

¿Dónde las llevabas para que te dejaran, Miguel?

Que a ti te duran los yogures más que las parejas, te lo prometo.

(RÍEN)

Algún día una semana, quince días, o un año...

Un año es mucho ya para ti, ¿no? Sí, sí.

¿Quién fue la del año? Pues no sé... Una amiga.

Es decir, que la del mes te acuerdas, pero la del año, no.

Esto no lo entiendo yo, perdona, ¿eh?

Vamos a ver, Miguel,

te acuerdas de los horarios de un viaje de hace 40 años,

¿y no te acuerdas de una novia que te duró un año?

Es que eso no se lo cree nadie, ¿no?

Es menos creíble que ver a Elena callada.

(RÍEN)

(Aplausos)

Te lo prometo.

Me encanta estar aquí contigo

y no me extraña que tú te hayas venido aquí

y hayas cambiado tu Galicia por Arties.

A Galicia normalmente voy de vacaciones siempre.

¿Cuándo? Todos los años.

Marcharé ahora, para después de San Juan,

porque en San Juan yo estoy metido en todas las fiestas del pueblo.

Aquí, donde están los coches, ahí en frente,

se hace la Fiesta de la Sardinas. Eso sí que está bien.

Y ahí me verás a mí dando sardinas para gente del pueblo.

¿Y empiezas a repartir sardinas a todo el mundo?

Sí, a todo el mundo. Ah. Muy bien. Muy bien.

Y para más, para llamar un poco la atención

o para que la fiesta sea un poco más divertida,

tengo un delantal. ¿Lo tienes aquí?

Lo tengo en casa.

Lo voy a buscar y en dos minutos te lo traigo aquí.

Yo no me muevo de aquí hasta que no vea ese delantal.

Me dice que tiene un delantal divertido cuando estamos hablando.

Dice "me voy a ir a buscarlo" y ¡tela, eh!

Vino... Tela, tela, lo que trajo puesto.

Bueno, bueno, bueno...

Ponte aquí, que se te vea bien.

¡Ch! Miguel, ¿así haces tú las sardinas?

Así hago yo las sardinas.

No me extraña que la gente venga aquí a todo lo que da, ¿eh?

Vienen a verme, a ver las sardinas. Misterio resuelto.

Ahora ya sabemos por qué te duraban un mes las chavalas.

Yo te he traído un delantal para que sigas repartiendo sardinas

pero más desaborío si cabe.

Mira.

Atención.

(Aplausos)

¿Te gusta? ¿A que es mono?

Miguel, nunca olvidaré cuando te conocí.

Andando por Arties... Un lunes 10 de febrero de 2020.

A las 18.34. (RÍEN)

Ha sido un placer cambiarte el delantal.

(Música)

¡Ay, qué calorcito más agradable! Hola, buenas noches.

Hola. Buenas noches.

¿Tú me podrías poner mí algo calentito?

¿Un cafetito? Prefiero mejor una tila. ¿Tienes?

Claro que sí. Ahora mismo te la preparo.

Hola. Soy Jorge. Hola. Anne.

Hola, Anne. ¿Eres de aquí? Vivo aquí, sí.

Cuando dices que vives aquí es porque no eres nativa de aquí.

Exacto. ¿Y de dónde eres nativa?

Bueno, nací en Perú. ¿Naciste en Perú?

¿Y cómo es que una chica que nace en Perú se viene aquí?

Pues... Termino de trabajar,

estaba cansada de viajar

y el mundo de la farándula, que es apasionante..., pero...

¿Has estado en el mundo de la farándula?

Un poco, sí. ¿Cuántos años en ese mundo?

Siete. Sí. ¿Siete años? ¿Pero haciendo qué?

Pues un poco de todo...,

pero básicamente asistente personal de un cantante.

¿Muy famoso? Sí.

¿Se puede decir? Pues... Sí. Miguel Bosé.

¡Uf! Fan absoluto de Miguel Bosé. Buenas noches, Anne.

Las cosas que habrás vivido, ¿eh? Siendo asistente personal de Miguel.

(CANTA) "Seré tu amante bandido, bandido...

Como un lobo... Voy detrás de ti".

(RÍEN)

Aquí, en Arties, Miguel Bosé cantaría como Txabi.

"No rompas más mi pobre corazón..."

¿Qué dato me puedes dar de esos siete años

que digas tú... "mira, esto fue pa mí lo más"?

¡Uf! Ha habido varios.

Nos dice Miguel: tenemos que ir a actuar a una finca en Colombia.

Y era el cumple de la niña, los 15 años,

que querían hacer una fiesta particular.

Y recuerdo, nos vamos en el autobús, se abren las puertas

y empezamos a ver jirafas, cebras... ¿Jirafas?

Era la casa de Pablo Escobar. ¿Pablo Escobar?

Nadie sabía nada en aquella época.

Un concierto en la finca de Pablo Escobar.

Para el cumpleaños de su niña. Con jirafa, cebras, payasos...

Haciendo globos en forma de pistolas.

Bueno, lo que es lo típico de un cumpleaños de un padre

que es el mayor narcotraficante de Colombia.

Qué presión actuar allí, ¿no? ¡Fíjate tú si no le gusta!

(RÍEN)

Actuar ahí requiere mucho cuidado, ¿eh?

Es de esos sitios que mejor no pasarte de la raya.

¿Crees que has encontrado tu rincón aquí, en el Valle de Arán?

Sí, definitivamente.

Porque mi familia está toda dispersada.

Tengo familia en California, en Dinamarca, Suecia...

Dinamarca, Suecia... Brasil, Ecuador...

California, Dinamarca, Suecia, Brasil, Ecuador...

Sois una especie de ONU Familiar. Cuando quedáis, ¿cómo lo hacéis?

¿Despliegas un mapamundi, te vendas los ojos y tiras un dardo?

¿Dónde nos vemos? ¿Noruega, Oslo? ¡Venga!

¡Yo llevo la tortilla de patata!

El de California que traiga las nueces. ¡Venga!

Os voy a decir una cosa:

Si no sale el selfi de familia, no os preocupéis.

Está el Meteosat que lo hace estupendamente, ¿eh?

Te lo digo yo, de verdad, de corazón.

(Aplausos)

De momento, tú naces en Lima, vienes a vivir a aquí, a Arties...

Bueno, primero vine y luego me casé. Vale.

Me caso, tengo dos hijos, me descaso y sigo aquí.

Y ahora tienes tu vida aquí, tienes dos hijos,

que tus hijos están viviendo aquí también...

Mis hijos son de aquí, viven aquí. ¿Qué edades tienen tus hijos?

31, que cumple ahora 32. Y el otro 28.

¿Los ves todos los días? ¿Haces por verlo todos los días?

Sí, siempre. Y vienen a comer y comemos y luego se pelean

por quién coge el mejor sitio en el sofá para echar la cabezadita.

¿Te gusta la sobremesa con ellos? Sí.

¿Es el momento más agradable de tu día tener una sobremesa

con tus hijos? Sí. Sin duda.

¿Te daría mucha pena que tus hijos se fueran a vivir fuera de aquí?

Me moriría. Me moriría. ¿Sí?

Yo cuando pienso en los americanos,

que los hijos en cuanto acaban el colegio

se tienen que ir a high school y de ahí ya se van a otros países,

no, yo no podría. Gracias a Dios estamos muy unidos.

En el sentido de que nos gustan las mismas cosas.

Les encanta el valle y a mí también.

¿Cómo es el amor por tus hijos? ¿Cómo son tus hijos para ti?

Mi motor. Todo.

Anne, cómo te gusta cuidar de tus hijos.

Escuchar las aventuras que ellos tienen, las desventuras...

A mí es una cosa que me parece tan bonito...

Gente que le pone pasión a las cosas que le gustan.

Un placer haberte conocido.

(Aplausos)

(Música)

"Anne me ha recordado que no hay nada más bonito

que la sonrisa de una madre orgullosa de sus hijos.

Porque cuando están cerca son la joya más preciada

y cuando están lejos, por más distancia que pongan,

siempre estarán unidos por un cordón umbilical invisible.

Hoy me voy a dormir habiendo conectado con Arties y su gente."

(Música)

¿Dónde os vais?

Os veo muy bien. -Nos vamos que llegamos tarde.

Buenos días. ¡Buenos días! ¡Hasta luego!

¿Qué tal? Buenos días. -Buenos días.

Jorge me llamo. Fernando soy yo.

Fernando, ¿te dedicas a coger bombonas por la calle?

Para el negocio. ¿Este es tu negocio?

Sí, es un negocio de temporada. Vale. Y después, el resto del año,

¿qué hacemos, Fernando? Descanso.

Pero hay amigos que en todo el invierno no los veo.

Claro, porque estás todo el tiempo. Estoy todo el día aquí.

¿Qué recuerdas tú de cuando tenías 20 años de aquí, de Arties?

¿Cómo recuerdas Arties? Cuando yo tenía 20 años...

Esto era mucho más pequeñito

y ha ido creciendo a razón de Baqueira.

Baqueira le ha dado la economía... Baqueira nos ha abierto el cielo.

El cielo... El cielo nos ha abierto.

Si mañana se va Baqueira, yo me voy detrás de ellos.

Me voy con ellos.

Viene Baqueira y se pone esto que da gusto verlo.

Sí, la verdad es que sí. Depende del tiempo.

Depende del tiempo que haga. ¿El tiempo?

¿Qué tal estos días? ¿Ha hecho buen tiempo?

(RÍEN) Ya sabes que el tiempo es oro.

Y el día que Baqueira se vaya, tú te vas con ella.

Que aquí, en el Valle de Arán, la meteorología es muy importante.

¿Tú has sido fiestero? Sí...

Cuéntame.

Con esos 20 años... Con 20 años salíamos todos los días.

El invierno era una fiesta todos los días.

Ibas al Pachá, al Picá, que estaba en Salardú,

al Rasé, también en Salardú... No parabas, ¿no?

No, no se paraba. ¿Echas de menos esa época de joven?

¡Claro que la echo de menos! ¿Sí?

¡Quién no la va a echar de menos!

En verano trabajar con 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26...

hasta que me casé. ¡Cómo no voy a echar de menos eso!

¡Ah! ¿Te casaste?

Me casé. Salías todos los días. ¡Qué peligro!

Cómo lo vas a echar de menos saliendo de fiesta

20, 21, 22, 23, 24, 25 y ¡26 años!

Hasta que te casaste, Fernando.

No te llegas a casar con 26 y te compramos un perro como a Javi.

Yo estoy imaginando a ti y a Javi haciendo la ruta:

Ahora un chupito aquí, ahora un cubata allí.

¡Ojo, que son las tres!

¡Que se aparten las criaturas!

¡Es hora de transformarnos y volvernos peligrosos!

(RÍEN)

Eran otros tiempos, y ya está. No mejores ni peores, diferentes.

Eran diferentes. Exacto. ¿Hiciste la mili? ¿Dónde?

Sí. En Alcalá de Henares. ¿Y te pegaste cuánto ahí?

Pues 14 meses me parece que se hacía. Yo hice un año, que fui voluntario.

Estuve en aviación. ¿Tú dónde? Yo en sementales.

¿Cómo? Sementales, de mamporrero.

¿Perdona? De mamporrero, de mamporrero, sí.

¿Qué es eso? Que aquí la gente a lo mejor no sabe lo que es.

El mamporrero es el que ayuda al caballo a hacer el sexo.

Vale. ¿Por que a lo mejor no lo sabe hacer bien?

No, hay que ayudarle.

Al principio te dan un guante

y cuando ya lo has hecho tres veces, sin guante ni na.

Coges, puf, y hasta luego, Lucas. Pero le coges lo que es...

Lo que hay que cogerle. ¿Y cómo calza el caballo?

¡Buh! El caballo...

¡Madre mía! ¡Un 53!

Y en la mili, mamporrero. ¿Qué pasó, Fernando?

¿Llegaste el último al reparto de tareas?

Ya te imagino allí: "Por favor, que me metan en la cocina,

que yo quiero montar un restaurante".

Y el teniente dijo "¿tú quieres montar algo? ¡Pues venga!"

"Vas a montar a yeguas". ¡A mamporrero!

(Aplausos)

Escúchame una cosa, Fernando, espero que no pare la fiesta

y que por supuesto sigas haciendo buen tiempo.

(Aplausos)

(Música)

Hola. Soy Jorge. Muy buenas.

¿Qué tal? Perdona, que te cojo cargado, ¿no?

Sí, estoy cargando un poco de vinito.

¿Tú no eres de aquí? No. Soy de Zimbabue.

Nací en Zimbabue y estudié en Sudáfrica.

¿Vienes a entregar el vino? ¿O a qué?

No. Llevo el vino. Este restaurante es mío.

¿Por qué no entro contigo y me enseñas tu restaurante?

Adelante, señor. Por favor.

Bueno, ¡qué sitio tan bonito! ¿No? Sí, muchas gracias.

Roger, me estabas diciendo: tú te vas a Sudáfrica a estudiar

y ¿cuánto tiempo te pegas allí?

Yo estudié hasta que acabé la universidad,

me quedé un par de años más, pero mientras que estaba en la universidad

tenía muchos amigos que esquiaban.

Los esquiadores en Sudáfrica van a los Alpes.

Y yo tenía en la cabeza que quería aprender a esquiar.

Y el primer invierno me fui a Suiza

a buscar trabajo en una estación de esquí.

Cuando estaba en Suiza buscando trabajo conocí a un señor

que tenía un negocio en este valle y él me ofreció trabajo en ese momento.

Él tenía un restaurante aquí y te podía dar trabajo.

Y así fue. Buenas noches, Roger.

De Sudáfrica a Suiza, ¡buah! Qué viaje.

La de países por los que habrás pasado

y la de familiares de Anne que te habrás cruzado.

Y en Suiza un hombre le dice al muchacho:

"Venga, que tengo trabajo en Arties"

y pensé: Buah, tú tienes que ser un crack esquiando.

Vaya maquinón.

¿Alguien te enseña? No.

Los primeros años era con... ¿Autodidacta?

A lo bestia, sí. Vale.

¿Muchos porrazos los primeros años? Muchos. Todos.

La sensación el primer día era de descontrol total.

Como yo antes jugaba al rugby lo único que sí sabía era caerme.

La sensación fue un poco ¿de miedo al tirarte?

Miedo no tenía nada, miedo nunca he tenido

porque al año siguiente empecé haciendo parapente aquí también.

¡Pero bueno! ¿Esto qué es? ¡Parapente!

Sin saber esquiar ¿y te tiras en parapente?

Sí, sí. Era un poco locura, la verdad.

A los dos meses ya estábamos saltando de las montañas en Vielha,

a 1000 metros... Y llegas perfectamente.

Bueno, nunca perfectamente, pero se llegaba muchas veces.

En un despegue me rompí las piernas. Pues no.

De crack nada, aprendiste a porrazos.

(RÍEN)

Todavía te estabas recuperando de los morados del esquí,

que te pusiste a hacer parapente. Resultado: dos piernas rotas.

Roger, es que el rugby no sirve para todo, ¿eh?

Puedes parar los golpes de esquí, pero el parapente, no, ¿eh?

Eso no lo para nadie, ¿eh?

Si quieres hacer deporte haz como todos.

Apúntate a un gimnasio y no vayas. (RÍEN)

(Aplausos)

(Música)

"Si Roger consiguió esquiar yo no me voy a ir de aquí sin hacerlo.

Aunque sea aprendiendo como él: a porrazos.

Si es que al final, en esta vida el que algo quiere, algo le cuesta.

Así que me voy a Baqueira a ver si encuentro puenting".

Pues mira, mira, mira. ¡Por favor, qué bonito!

Ahora mismo voy a ir ahí y voy a buscar a alguien

que me enseñe a esquiar porque no he esquiado en mi vida.

(Música)

Me bajo del coche y qué frío hace, ¿eh?

Frío ¡hace tela! y si no que se lo pregunten al francés.

(RÍEN)

Caballero, buenos días. ¡Cómo que caballero!

¡Qué bien lo veo! Esto es presencia.

Esto es presencia. ¿Tú que eres? Yo soy profesor de esquí.

¿Tú nombre cuál es? Jordi.

Como yo. Tocayos. Que no sé esquiar.

Y me he venido yo aquí y digo, me ha entrado el gusanillo.

Pues venga. ¿Cómo que venga?

¿Le damos o no? ¿A dónde hay que irse?

Mira, aquí mismo tenemos el alquiler. ¿Vamos a por unos esquís?

Voy mal arregladito. Estás perfecto,

pero faltan los esquís. ¡Ea, pues vámonos! Me voy contigo.

¡Ay, ay, que me resbalo aquí! ¡Y más que vas a resbalar!

Cuidado, ¿eh? ¡Al ataque!

¡Al ataque! Vente conmigo. Jordi, ¿dónde estás?

Buenas noches. Profesor de esquí, ¿eh?

El tacto lo dejamos para otra cosa. Me dice: "más que te vas a caer".

Hola, buenas. ¿No tendrás unos esquís para este hombre?

-Sí, hombre, sí. Bueno, bueno...

Que yo no he esquiado en mi vida. ¿Número de pie?

44. -Su primer día.

-Nos sentamos y nos las probamos. Esta. Póngase de pie.

Y ahora entro aquí, ¿no? Sí.

Jordi, me equipaste de arriba a abajo,

como si estuviera en una cadena de montaje.

Casco. Está. Vale.

Y ahora pasa ahí, a la valla que le dan los esquís.

Pa' un instagram muy bien, para mí, cómodo no es.

Los esquís, guantes... Los esquís, guantes, y gafas.

-Venga, vámonos. A ver, vámonos.

¿El armamento bien? De momento voy bien.

Un poquito "apretaíllo". Ahora verás.

Mira, como estaba... prefería el delantal de Miguel.

(Aplausos)

Yo voy andando como si fuera un bicho raro.

Eres un bicho raro aquí.

Claro, porque yo esto no lo he hecho en mi vida.

Todavía no habíamos ni empezado y la primera dificultad.

Andar sin parecer que te estás cagando.

(RÍEN)

(Aplausos)

Mira, para poner la bota en la fijación,

la punta coincide aquí y moviendo el talón... tac.

Vale. ¿Este primero? Dale. Este. Sí.

La punta coincide ahí... y talón. Tac.

Vale. Te explico: Aquí es simplemente dejar deslizar los esquís.

¿Y tú crees que yo lo haré? ¿Tú no crees que esta montaña es muy alta?

¡Eh, a la fuerza! Lo vas a hacer a la fuerza.

Voy a ver.

¿Pero no te puedes poner más cerca de mí?

No. Ahí esta. Venga, un poquito más.

(RÍEN)

Entre Chiquito y Lina Morgan estaba yo andando con los esquís.

Ahora solo junta un poco los pies para que cojas

un poquito más de velocidad. Yo no quiero coger velocidad.

¡Venga, un poquito! ¡Que no!

(RÍEN) "Venga, suéltate" y yo...

¿Suéltate? Dice: Roger lo ha conseguido.

A su manera, pensé yo. ¡Ay, por favor, ven!

Que estoy cogiendo ya mucha... Vale.

Abre más los pies.

¿Has visto? Yo no te he tocado. Has frenado tú con tus pies.

Estoy jiñado.

Y menos mal que la pendiente no era así. Era así.

Llego a coger la que está así y no estoy hablando contigo, ¿eh?

Pero no te quites de ahí, no. Intenta deslizar un poco más.

Ch, ch... Esto está muy pendiente. Lo justo.

Espera, espera, que esto lo veo... No tires, no tires...

¡Que coño dale, dale! Venga: uno, dos.

Le digo a mi amigo Jordi "no te apartes" y se apartó.

Y me dejó ahí al libre albedrío.

Como Roger, venga, a aprender tú solo.

¡Venga, venga, vamos!

Jordi, no me pongas nervioso, coño. Concéntrate. Concéntrate.

Ahora ve separando los esquís por atrás.

(Aplausos)

Listo, ¡arriba!

¿Por qué me duele un poco aquí?

Bueno, te va a doler en todos los lados.

(RÍEN) Menuda hostia me pegué.

Vi pasar toda mi vida por delante.

Yo me partí el culo.

¿Y qué se partió él? El pecho.

Te voy a decir una cosa, Jordi:

Estoy muy contento de que tú me enseñes,

para mí esto es un poco complicado, la verdad.

No, para ti no, para ti y para todo el mundo que empieza.

Y no porque tengas una edad, sino porque a todo el mundo

el miedo es del medio. Además el miedo te puede.

Claro, pero no a ti, a todo el mundo. Vale.

Y al final de has fiado de tus esquís.

Sí. Y además que lo has hecho muy bien.

¿Sabes lo que más miedo me da en mi vida?

¿Qué? Cruzar el túnel de Viehla.

¿Y eso? Es que no sé lo que hay al otro lado.

No me digas que tú no has salido nunca del Valle de Arán.

Sí, he salido, pero he vuelto pitando.

¿Por qué has vuelto pitando? Porque esta es mi vida.

O sea, en invierno es eso. En verano es la montaña, bicicleta...

Todas las actividades que hacemos aquí

y las maravillas que tenemos. ¿Qué hay mejor que eso?

No, no. Me encanta.

Y a parte de trabajar en una cosa que te apasiona, que te gusta.

Y en un sitio que ya no puede haber cosa mejor.

No necesitas más viviendo aquí. ¡Quédate!

Me voy a venir, voy a venir a que me enseñes.

¿Me lo prometes? Trato hecho.

Esto no queda aquí, ¿eh? Jordi, vengo a buscarte.

Me trasmitiste todo el amor que sientes por el Valle de Arán.

Y no me extraña, porque os voy a decir una cosa, ¿eh?

Aquí lo tenéis todo, Jordi, y ha sido un placer conocerte

y gracias por enseñarme a esquiar ¡un ratito!

Aunque todavía me duelen hasta las pestañas, ¿eh?

Gracias.

(Aplausos)

(Música)

"Me voy pensando que quizá esquiar no sea lo mío,

pero también teniendo claro que estas montañas

salvaguardan un lugar único.

Y es que el frío y la nieve, más allá de atraer a esquiadores,

sirven para que los paisanos de Arties

conserven su carácter alegre de arte y con tantas sonrisas."

(Música)

Paisanos de Arties, he pasado 48 horas con vosotros

y ya me siento de verdad vuestro paisano.

Con vosotros, lo prometo, descubrí un paisaje maravilloso,

unos baños termales que me han puesto nervioso.

Las fiestas interminables que os montáis cuando hace buen tiempo.

¡Paisanos de Arties sois muy buena gente!

(Aplausos)

(Música)

Te llevamos otra vez a los baños, ¿eh?

Elena, ¿vas a estar callaíta? Cuando tú me digas me callo.

-¡Hombre! ¿Volverás conmigo? Voy a volver. Contigo. Seguro.

Un poco más de paciencia igual conseguimos algo.

¿Cómo vas a poner la sardina ahora con este traje?

Pues bailando...

¡Ey, man!¿El último bailecito? Sí: un, dos, tres...

Me encanta. Un abrazo.

(Música créditos)

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El paisano - Arties

06 may 2020

Jorge Cadaval vivirá en ‘El Paisano’ una aventura de altura en uno de los pueblos del Pirineo de Lleida. En medio del Valle de Arán y a tan solo siete kilómetros de la estación de Baqueira Beret, se encuentra Arties, un pequeño pueblo aparentemente tranquilo.
Allí, Jorge conocerá a Javi, el fiestero mayor del reino, y a algunos de sus compinches, como Miguel y su peculiar delantal, o Xavi y su pasión por el country. En Arties también disfrutará de unos baños termales en compañía de Isca y Helena, dos amigas que se llevan genial aunque tengan caracteres muy distintos. También se encontrará con Annie, que fue asistente de Miguel Bosé. Ella le desvelará algunos secretos de esa época de glamour. ‘El Paisano’ no se marchará de Arties sin aprender a esquiar con la ayuda de Jordi, el profesor más chiflado del valle.


Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2024.

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