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Para todos los públicos El escarabajo verde - Polizontes del petróleo - ver ahora
Transcripción completa

Una de las leyendas más populares de Canarias

cuenta cómo una isla llamada isla de San Borondón

aparece y desaparece cerca de El Hierro.

Es conocida como la isla errante o la isla fantasma.

Lo que jamás habrían podido imaginar hace siglos

es que esta isla llegara a ser una realidad

y que albergaría más de 40 tipos de especies.

Hablamos de la plataforma petrolífera.

Los buques perforadores y las plataformas petrolíferas

pueden llegar a estar operativas hasta entre 15 y 20 años.

La mayor parte de este tiempo se encuentran quietas y fondeadas.

Lo que provoca que agreguen en torno a su parte sumergida

todo tipo de especies,

convirtiéndose en lo que conocemos como arrecife artificial.

Las plataformas pasan de ser gigantes de hierro

a servir como refugio para muchas especies.

A finales de la primera década de este siglo,

las costas canarias, especialmente el Puerto de Las Palmas

y el Puerto de Santa Cruz de Tenerife,

se convierten en centros de recepción,

avituallamiento y reparación de plataformas petrolíferas

y buques perforadores.

A partir del año 2011,

con la bajada del precio del barril del crudo,

con la bajada del petróleo,

los barcos ya no son tan rentables, este tipo de embarcaciones,

y digamos que estos puertos se empiezan a convertir

en recepcionistas de estos buques

que quedan a la espera de cambios en el precio de los barriles

y quedan en stand by, digamos, en estos puertos.

Una vez acaba su vida operativa, su vida útil,

esas plataformas se desplazan

para sus labores normales de reparación, mantenimiento, etc.

Ese desplazamiento lo hacen a poca velocidad,

a unos pocos nudos,

con lo cual esa comunidad que se ha generado en ese lugar

se traslada completamente hasta ese lugar de destino.

En este caso, en Canarias estamos recibiendo

tráfico marítimo de este estilo

desde la zona brasileña, Caribe,

o sea, del otro margen del océano,

y también de todo lo que es el África ecuatorial hasta Namibia.

Estas especies exóticas

no pasaron desapercibidas para la población.

El proyecto MIMAR +,

dedicado al control y a la mitigación

de organismos marinos asociados a la acción humana

y al cambio climático,

empezó a recibir una avalancha de registros

de nuevas especies introducidas en las costas canarias.

Los últimos trabajos que se han hecho

reconocen cerca de 200 especies

introducidas en lo que es la región macaronésica.

En los últimos que hemos hecho en los puertos

y en el proyecto MIMAR

hemos visto alrededor de medio centenar de especies.

Digamos que en toda la región macaronésica

el archipiélago canario, debido al emplazamiento

geográfico que tiene y a la importancia de sus puertos,

es el que mayor cantidad de especies introducidas

tiene de toda la región.

Una especie exótica puede presentar algunas ventajas adaptativas

respecto a otra ya existente o nativa.

Pero ¿cómo es el proceso por el que una especie exótica

se convierte en invasora?

Digamos que las especies nativas son las que encontramos

en una región, en un lugar,

que son las especies autóctonas propias de ese lugar en concreto.

Las especies exóticas o alóctonas

son aquellas que han sido introducidas,

que no han llegado por sus propios medios,

sino que han sido introducidas por la actividad humana.

Hay especies exóticas que cuando llegan a un lugar

se incorporan a los ecosistemas propios, autóctonos

y no experimentan grandes cambios.

Se incorporan, entran en las cadenas y la mayor parte de las especies

experimentan esa situación,

se incorporan y pasan a formar parte de la biodiversidad natural.

Pero ese sistema crece bajo determinadas condiciones,

son especies invasoras.

Tienen una capacidad completa de modificar el ecosistema.

Estas son las que nos preocupan

porque estas sí producen cambios completos

en las especies autóctonas.

Incluso cambian el ecosistema, grandes cambios,

y alguna de ellas tienen características

que pueden interferir con los usos humanos.

Pueden ser especies tóxicas, pueden ser venenosas.

O pueden interferir en especies autóctonas

que son clave en el ecosistema canario.

Y por tanto, pueden producir grandes desequilibrios.

(Música)

Acompañamos a Rogelio y a su equipo

a hacer un análisis de las colonias de corales introducidos

que alberga el Puerto de Santa Cruz de Tenerife.

El equipo de científicos decide sacar imágenes

y recoger muestras de los corales y dejarlos durante unos meses

para poder ver cómo se van desarrollando

y evaluar cómo es su crecimiento.

También han eliminado una de las colonias

de manera manual.

Y en un futuro valorarán si este método de eliminación

es suficiente para que quede erradicada la colonia

o si, por el contrario, existe riesgo

de que quede algún residuo y la colonia pueda resurgir

y prosperar.

No nos preocupan tanto estas especies por ahora,

sino como las especies que no se ven tan fácilmente,

que son las especies más microscópicas

como son los dinoflagelados.

Dentro de las especies de dinoflagelados,

Canarias puede, según los estudios que estamos haciendo en MIMAR,

Canarias es uno de los lugares del mundo con mayor diversidad

de especies tóxicas dinoflagelados.

Lo cual es un dato bastante relevante.

Esa proliferación puede llegar a ser un problema más importante

del que estamos aún encontrando con otras especies de invertebrados.

Estas son muestras de las invasoras que estábamos buscando.

Aunque las plataformas son una de las vías

de introducción de dinoflagelados, no son las únicas.

El tráfico marino, los residuos o las propias corrientes

también pueden potenciar la entrada de estas especies microscópicas.

Los dinoflagelados proliferan

gracias a las altas temperaturas del agua

y producen unas toxinas muy potentes.

Los organismos marinos ingieren estas toxinas

y se acaban incorporando en la cadena alimenticia.

Estas toxinas pasan a los peces

que son el alimento de peces de mayor tamaño,

que acaban acumulando esta toxina hasta unos niveles

que pueden llegar a ser tóxicos para el consumo,

provocando una intoxicación llamada ciguatera.

Desde el año 2004,

el Gobierno de Canarias ha elaborado un protocolo

para un consumo seguro.

Los pescadores muestran su preocupación.

El protocolo que tenemos,

que nos obliga Sanidad a llevarlo a cabo,

es, por ponerte un ejemplo, el negregal,

cuando tiene 12 kilos,

ya nosotros automáticamente,

cuando llegamos al punto primeramente,

pesamos el pescado.

Tiene 12 kilos o más,

tenemos que cortar un trozo de 200 gramos,

congelarlo, mantener el pescado congelado

sin moverlo de las instalaciones

hasta que llegue

el resultado del análisis

que nos diga que ese pescado está apto para el consumo.

Mientras no nos llegue ese resultado,

no podemos comercializar ese pescado.

Y como estoy viendo

la evolución que lleva todo esto del calentamiento global,

esto yo creo que irá a más y habrá más controles.

Que en el Caribe ya no cogen,

no pescan, por ejemplo, los meros grandes

porque ya todos tienen ciguatera.

Entonces, a coger pescados pequeños

y los grandes ni te molestas en pescarlos.

Pero no solo esta microalga ha alterado la actividad pesquera.

La presencia de las plataformas

junto a unas nuevas compañeras marinas

no ha pasado desapercibida para los pescadores.

Las plataformas aparecieron en Canarias

y a ninguno de nosotros,

por lo menos lo que son las federaciones regionales

de cofradías, no nos consultaron nada

para traer esas plataformas aquí.

Las plataformas petrolíferas,

siempre ha habido algún accidente,

algún vertido.

Esto nos afectaría a nosotros

hasta tal punto que no podríamos ir a pescar.

Y si no pescamos, no comemos.

Hemos encontrado especies nuevas de origen tropical.

De hecho, un compañero pescó un mero,

que lo llaman allá garopa,

es de Cabo Verde, no sé bien la zona.

Y, claro, esa especie nunca había estado aquí.

Y empezó a verse

cuando empezaron a venir las plataformas petrolíferas.

Que estas invasiones

puedan acarrear graves problemas

porque no sabemos dónde pueden llegar.

No sabemos cómo pueden adaptarse, digamos,

a la fauna de allí.

Pueden llegar especies que sean depredadoras,

especies autóctonas.

Y un poco ese es nuestro miedo.

Es nuestro miedo de qué puede llegar a pasar.

El aumento de la temperatura en el agua

también ha contribuido a modificar el ecosistema marino autóctono.

Aquí tenemos especies como puede ser la vieja,

es de la familia del pez loro,

que están en todo el Caribe.

Es una especie que aquí,

sobre todo, era una especie de verano.

Pues ya aquí la tenemos todo el año.

El descenso de las temperaturas durante el invierno

se convertía en una barrera térmica

que impedía que especies introducidas de climas tropicales

pudieran acabar prosperando.

Pero los recientes inviernos cálidos

han supuesto que muchas de estas especies

superen los cambios de estación

y acaben asentándose y reproduciéndose.

¿Cómo afectan estos nuevos inquilinos

al ecosistema marino?

¿Cómo ha cambiado la biodiversidad marina

estos últimos años?

En los últimos años el ecosistema canario

ha sufrido una transformación en la competición

y la abundancia de las especies.

Y han favorecido a aquellas que tienen unas apetencias

por aguas que son más cálidas porque sus ciclos biológicos

pueden ser desencadenados por el aumento de temperatura

o se encuentran más a gusto cuando la temperatura sube

y son capaces de desplazar a otras que están relacionadas

con aguas más frías.

Por ejemplo, encontramos el caso de unas anémonas coloniales

que son capaces de tapizar los fondos de Canarias

y hemos visto que el aumento de temperatura

favorece el desarrollo de sus poblaciones.

Tenemos especies como el romero, una especie de pez litoral

que se encuentra asociado a las islas occidentales de Canarias,

donde la temperatura del agua es más fría,

y las poblaciones se han visto desplazadas

e incluso han llegado a desaparecer de algunas zonas

donde la temperatura ya no era factible

para el desarrollo de su población.

Acompañamos a Cataixa y a María para que nos enseñen el experimento

en el que están trabajando.

En este experimento lo que estamos intentando ver

es la competencia entre estos corales blandos,

con las principales algas que se encuentran en el ambiente,

en las costas de Canarias.

Están en la misma zona, entre algas,

pero queríamos ver si cuando se encuentran juntos,

cómo avanzan.

Los erizos en realidad lo que estamos viendo,

o sea, si los erizos están facilitando

al comerse las algas el espacio libre

para que lo colonicen.

O si al final ese sustrato libre que queda

por el erizo

y lo colonizan al final las algas también.

Cataixa y María buscan poder ver

cuáles de las principales algas autóctonas

que forman el ecosistema de Canarias

se ven más afectadas por la proliferación de los corales

con apetencias por aguas más cálidas.

El objetivo es emprender un proceso de protección y de gestión.

Los corales estudiados, al no tener un depredador natural,

pueden alcanzar la extensión de un campo de fútbol,

impidiendo así el crecimiento de macroalgas

y obligando a que los distintos organismos

se adapten a este nuevo ecosistema.

Estos cambios disminuyen el número de especies

que se encuentran en una zona

y provocan una pérdida de biodiversidad local.

Pero ¿cómo hemos llegado hasta este punto?

¿Cuál ha sido el principal actor del cambio?

¿Las fuerzas de la selección natural?

¿O la mano del ser humano?

El aumento de...

del tráfico marítimo, sobre todo, lo que ha hecho

es que las especies vean una vía de entrada

y sea una forma de facilitar ese desplazamiento

a zonas que por sus propios medios no son capaces de llegar.

Un ecosistema que se encontraba en una zona tropical

llega a áreas como Canarias y son capaces de establecerse aquí

debido a un aumento de temperatura.

Es como una conjunción de los dos factores.

Podemos evitar los cambios del cambio climático

a nivel personal en cuanto a que nosotros

podemos disminuir la huella ecológica que producimos,

reutilización de los recursos, aprovechamiento

y, sobre todo, proteger el medio marino.

Porque un ecosistema cuando es más estable

y es más complejo tiene mayor capacidad

de resistir las perturbaciones.

Se crean interacciones entre especies

que amortiguan estos cambios

y la pérdida del funcionamiento del ecosistema no se produce.

Recorriendo el paseo marítimo de Santa Cruz de Tenerife,

observamos las plataformas.

Estas grandes desconocidas que se cuelan a la vista

de cada uno de los paseantes.

El impacto de las plataformas

también se puede observar a primera vista.

Tiene un impacto visual y paisajístico,

como se puede observar, muy importante,

convirtiendo la imagen de nuestros puertos

en algo totalmente distinto.

El modelo de extracción petrolífera

basado en la búsqueda de petróleo

para alimentar el gran consumo de energía

que tenemos en el mundo actual está totalmente desgastado.

En primer lugar porque es una alternativa no renovable.

Tiene fin, no sé cuántos años, pero tiene fin.

En segundo lugar porque es un sistema energético

que libera enormes cantidades de dióxido de carbono

a la atmósfera y, por tanto, el principal contribuyente

al efecto invernadero en el mundo, en la atmósfera.

Además, estas energías hoy día son muy caras,

son más caras que las energías renovables.

Por ello, creo que no tiene futuro.

Además, suponen un grave peligro

y ha ocurrido cuando una de estas plataformas,

como ocurrió en el Golfo de Méjico, tiene un accidente grave

y los derrames y las consecuencias gravísimas

que tiene para el medioambiente muchas veces resulta irreparable,

imposible de recuperar.

El petróleo está en crisis.

Debido a la pandemia de la COVID-19,

todo el sistema de extracción de petróleo y de gas se ha paralizado.

Y aunque las plataformas sean visibles

en los puertos canarios, llevan paradas casi un año.

Este hecho, sumado a una regulación

cada vez más encaminada a las renovables,

hace que el futuro del modelo de extracción petrolífera

sea incierto.

Frenar el impacto de estas plataformas

la medida mejor sería que no vinieran,

con lo cual evitaríamos las invasiones de especies exóticas.

Pero el control de la introducción de especies en el medio marítimo

es muy complicada, muy difícil

y es casi imposible tomar medidas de erradicación por el propio medio.

Entonces lo mejor sería un sistema de control previo

si las plataformas siguen viniendo y evitar con ello

la proliferación de estas especies exóticas.

Las especies exóticas están poniendo en peligro

una de las riquezas más importantes que tenemos en Canarias,

que es uno de nuestros atractivos, de nuestra materia prima

de cara al turismo, que es nuestra principal actividad.

Nuestro paisaje y la diversidad de flora y fauna que tenemos

es un gran atractivo. Corremos el peligro de perderlo

por la inanición, por la falta de interés en muchos casos.

Lo que sí podemos hacer en Canarias

es llevar a cabo una política similar,

por ejemplo, a la que lleva Nueva Zelanda,

donde hay un control exhaustivo de las especies,

un control exhaustivo de barcos y cualquier otro medio de transporte

que pueda ser un vector de entrada de especies exóticas en las islas.

Recogiendo el testimonio de Eustaquio, me pregunto:

¿cómo es exactamente el mecanismo de entrada

de estas nuevas especies?

¿Hay algún tipo de protocolo o de control previo

del tráfico marítimo antes de que lleguen a puerto?

Las especies invasivas entran principalmente por tres vías.

La primera de ellas son las aguas de lastre.

Las aguas de lastre son las aguas que tienen los barcos

que toman para estabilizar los buques

dependiendo de las condiciones de mar.

Luego también entran a través del biofouling,

el biofouling es la capa de vida, digamos,

que se incrusta en los buques y que va creciendo.

Cuando se limpia este biofouling,

cae al fondo y también es una vía de entrada, un vector de entrada.

Y con las plataformas petrolíferas pasa algo que no pasa

con el resto de buques

y es que como navegan a una velocidad tan lenta,

hay especies que acompañan a las plataformas.

Y también entran especies más bien de peces

que pueden entrar por esta vía.

Ahora mismo en España con los protocolos

que ha firmado a nivel internacional sería obligatorio

tratar las aguas de lastre antes de verterlas.

Y eso sería en todos los puertos españoles.

Sin embargo, cuando vamos a los otros vectores,

no existen protocolos predeterminados

para todas las autoridades portuarias iguales.

Hay algunas autoridades portuarias que ya han dado el primer paso

que es hacer un inventario de esas especies invasoras

o no nativas existentes en sus aguas.

Hay otras autoridades portuarias que aún no saben siquiera

qué especies han llegado ni qué especies podrían venir.

Ahí hay todavía un esfuerzo por hacer.

Carlos ha decidido ir un paso más allá

en la innovación del sector de limpieza de buques

y ha incorporado la perspectiva medioambiental en el producto.

Hemos apostado por la limpieza de cascos con recogida de residuos.

Evidentemente, esto tiene un coste algo por encima

de las limpiezas ordinarias,

pero también tiene un beneficio ambiental

que muchos clientes valoran.

Y ahí es donde queremos competir.

Concretamente, para poder competir tenemos que innovar.

Coste económico sí,

es un coste que ahora mismo es más de lo que podría costar

una limpieza ordinaria.

Pero es que hay otros costes que hay que tener en cuenta

y el coste ambiental de no hacer este tipo de cosas es muy alto.

Por lo tanto, a nivel empresarial hay muchas oportunidades

precisamente por tener responsabilidad medioambiental.

Porque ya hay empresas que valoran ese tipo de servicios.

Los puertos españoles necesitan competir,

pero competir no con precios porque ahora mismo

estamos muy lejos de poder competir con precios de la mano de obra

que tienen en Marruecos, pero podemos competir en otras cosas.

Podemos competir a nivel jurídico, tenemos un marco jurídico europeo,

la seguridad jurídica europea.

Pero luego también tenemos un marco regulatorio

medioambiental más exigente.

Este evidentemente nos lastra en ciertos aspectos económicos,

pero nos posiciona muy bien con respecto a ciertos clientes

en esta responsabilidad medioambiental.

Y aparte estamos cuidando lo nuestro,

estamos cuidando nuestros mares.

Canarias es una comunidad que vive esencialmente del turismo.

La reparación y el mantenimiento de estas plataformas

ha creado muchos lugares de trabajo y ha diversificado la economía.

Pero ¿vale la pena mantener esta actividad económica

teniendo en cuenta el coste medioambiental que supone?

La diversificación económica que conlleva la especialización

de un sector en este caso de astilleros

y del sector marítimo en las islas hace que diversifiquemos economía.

Nuestro principal argumento es el turístico,

por lo tanto, el que tengamos una actividad económica

tan exportable y tan especializada hace referencia a Canarias

en este sector principal de plataformas.

Desgraciadamente, yo he detectado en los últimos años

una aparición de especies invasoras

que está perjudicando al entorno marino de nuestras islas.

Para ello iniciamos un proyecto ya hace tres años

financiado por la UE que se llama MIMAR +

y hemos terminado recientemente los últimos informes

y la verdad que nos estamos dando cuenta

que está perjudicando más de la cuenta,

más de los creíamos en un principio

en la alteración del ecosistema marino en Canarias.

Principalmente, en las dos islas principales

que es donde se desarrolla este tipo de actividades,

tanto en La Palma de Gran Canaria como Santa Cruz de Tenerife.

El cambio climático está afectando de manera importante a Canarias.

La acidificación de nuestros mares es una evidencia científica;

el aumento de temperatura por encima de 1,2 grados

ya creo que es inevitable.

Por lo tanto, el que nuevas especies introducidas o no

de forma voluntaria por el humano

o que vienen a colonizar el espacio

creo que será algo inevitable.

La obligación del Gobierno de Canarias

en este caso a Canarias es evitar que sea

lo dramático y traumático que puede llegar a ser

si no tomamos medidas.

Y una de las medidas es el control de las especies invasoras

que pueden tener un daño irreparable al ecosistema marino canario.

No existe la cooperación en este momento.

Lo que viene a hacer el Gobierno de Canarias

es lanzar esta propuesta de intermediación

y de colaboración con todas las entidades administrativas

tanto del Estado como del Gobierno de Canarias

y puertos y a partir de ese principio de acuerdo

al que estamos intentando llegar,

empezar a tener un protocolo completo claro

para evitar, sobre todo antes de entrar en puerto,

evitar este tipo de especies invasoras.

Un reto importante es que nuestras futuras leyes

de biodiversidad y de cambio climático

establezcan las líneas de actuación del marco de juego

para que podamos conjugar la biodiversidad marina

con el uso turístico del medio marino.

Y algo importantísimo y estratégico

para la descarbonización de Canarias

y es la implantación de energías renovables marinas

en nuestro territorio.

Las islas Canarias

son una de las zonas más ricas en biodiversidad.

La conservación de esta biodiversidad

adquiere un gran valor medioambiental y económico

que quizá se acabe convirtiendo

en la piedra angular del desarrollo del archipiélago canario.

Una fórmula que requiere innovación y concienciación.

Ingredientes clave

para trazar este no tan lejano nuevo horizonte.

(Música)

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El escarabajo verde - Polizontes del petróleo

23 abr 2021

A finales de la primera década de este siglo, en los puertos de Gran Canaria y Tenerife se empezaron a ver alrededor de medio centenar de nuevas especies marinas exóticas.

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