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Para todos los públicos El cazador de cerebros - Desconfiados - ver ahora
Transcripción completa

"¿Le dejarías las llaves de tu casa a esta vecina?

¿Subirías al coche de este conductor?

¿Depositarías tu dinero a manos de esta banquera?

¿Votarías por el partido político de este candidato?

¿Te pondrías la vacuna que ha descubierto esta científica?

¿Confiarías la educación de tus hijos a este profesor?

¿Cederías tus datos a la aplicación de este emprendedor?

¿Confías en nosotros?

¿Qué te lleva a confiar?".

Si estás viendo esto, es que eres una mente inquieta.

Ya somos dos.

Me llamo Pere Estupinyà y quiero investigar

cómo la ciencia intenta solucionar problemas globales,

explicarnos cómo funciona el mundo y hacernos más felices.

Y, para ello, busco cerebros que estén en la mismísima frontera

del conocimiento para que nos cuenten lo que saben.

Bienvenidos."

Vivimos tiempos extraños.

Muchísima incertidumbre, polarización,

saturados de información y gran parte de ella distorsionada.

Y hasta hay quien confía antes en un "influencer" que en la OMS.

Y no es algo nuevo. Hasta la UE saca informes hablando

del déficit de confianza en algunas instituciones

y los problemas que eso conlleva.

Hoy analizaremos desde diferentes perspectivas qué está pasando.

Con sociólogos,

pero también yendo a las bases biológicas y psicológicas

de la confianza.

Porque como especie social que somos está en nuestro cerebro.

Y la necesitamos para tener amigos, para trabajar en equipo,

para alcanzar el bien común y no se trata de ser inocentes,

pero es que la frase "piensa mal y acertarás"

no es el mejor consejo.

"De pequeños nos decían que no habláramos con extraños.

Pero es imposible en temas de salud, económicos, políticos.

Necesitamos confiar en desconocidos.

Pero ¿en quiénes?

Es tal el caos que nos rodea que dudamos de todo.

Perdemos referentes y eso genera problemas.

Sin ir más lejos, para el manejo de la Covid.

Pero empecemos reflexionando sobre la confianza con un test

acompañados por la socióloga del CSIC Marta Fraile,

experta en opinión pública.

Sí, la verdad es suelo ser bastante confiada.

Por ejemplo, si utilizo una plataforma tipo BlaBlaCar,

Airbnb, este tipo de cosas, me gusta mirar los comentarios.

Yo creo que si tiene los mismos valores que yo,

es como que entra dentro de mi tribu.

Confío en más la ciencia, en los sanitarios.

Creo que ellos sí quieren comunicar la información

como los ciudadanos queremos saberla.

Si estás trabajando en un bar con el "laptop"

y quieres ir al baño, ¿le dirías "vigílamelo"?

(RÍE) No.

Las veces que lo he hecho yo. (RÍE)

"Marta investiga la confianza horizontal o interpersonal

que establecemos con otras personas

y, sobre todo, la vertical o institucional

con organismos como la OMS o la UE.

Su premisa es que la confianza es crucial en cualquier relación.

Y su deterioro tiene consecuencias".

A nivel interpersonal, ¿por qué es importante

que seamos, no ingenuos, pero sí que tengamos confianza en los demás?

La confianza en las otras personas genera a su vez

un incentivo para ti, para comportarte y hacer honor

a la confianza que los demás depositan en ti.

Es como si fuera una especie de círculo virtuoso.

Más confianza crea más confianza.

Las sociedades en las que mayor nivel de confianza hay

son sociedades en las que las instituciones funcionan mejor.

Ajá. En las que no hay corrupción

o los niveles son menores.

De nuevo entramos en esta idea del círculo virtuoso.

¿Qué instituciones nos generan más confianza en general

y cuáles menos?

Curiosamente, la institución que más confianza presenta es la policía.

Y en general, todas las instituciones

que tengan contacto directo con el ciudadano.

El sistema sanitario y el sistema educativo.

En cambio, los políticos y los partidos políticos,

la percepción de los ciudadanos es que son instituciones lejanas.

Que se alejan de la ciudadanía, del día a día.

De lo que pasa en la calle. Sí.

"La confianza es muy difícil de ganar y muy fácil de perder.

Si no, que se lo digan a un infiel o a un corrupto.

Pero más allá de los hechos.

¿Qué nos lleva a confiar o ser recelosos?

¿Es la confianza una decisión racional

o hay mecanismos inconscientes que la condicionan?

Elegir con qué canguro dejar a nuestros hijos.

Con quién iniciar una empresa

o ponerse en manos de un doctor.

O incluso ¿por qué hay quién no cree

que el hombre haya llegado a la Luna?

Organismos como la UE estudian cómo reanudar

buenas relaciones de confianza con sus ciudadanos.

Y los científicos se frustran cuando hacemos más caso al loco de turno

que a sus datos contrastados.

Pero empecemos desde el principio".

"Es obvio que una trayectoria intachable genera confianza

y escándalos o engaños, lo contrario.

Pero ¿qué otros factores modulan la confianza?".

A los científicos les gusta

desgranar los asuntos complejos en partes.

Intentar dar una visión de conjunto,

pero poder analizar cada factor por separado.

Y quienes investigan la confianza

ven que, consciente o inconscientemente,

nos fijamos en cuatro factores para otorgar confianza a alguien.

Primero la benevolencia, es una persona amable.

Después la integridad, es una persona que nos parece ética.

Competencia, sabe lo que está haciendo.

Y predictibilidad, ¿nos va a sorprender su comportamiento

o es algo que podemos esperar?

"En la Universidad de Granada,

la catedrática de psicología social Rosa María Rodríguez-Bailón,

investiga qué mecanismos mentales y hasta qué caras o expresiones

generan más confianza que otras".

Nos acabamos de conocer. ¿Yo te genero confianza o no?

Pues sí, bastante.

Esa sonrisa que tienes, más o menos constante, etc.,

me despierta cierta confianza.

Pero ¿por intuición o porque sabes cosas

como experta en confianza?

No, no, es algo automático.

La expresión emocional de alegría

con una sonrisa

y, sobre todo, que sea una sonrisa que evaluamos como verdadera.

Que también somos buenos percibiendo sonrisas verdaderas

y distinguiéndolas de aquellas que son falsas.

Es uno de los aspectos que se han relacionado con la confianza.

Fíjate. Interpersonal.

¿Cómo definís "confianza"?

La confianza es como una experiencia que tenemos

cuando creemos que una persona, una institución,

un grupo de personas se comportan de una manera esperada.

De una manera que está en la línea de nuestras expectativas.

Mm. Y especialmente experimentamos

este tipo de experiencia

con otras personas y otros grupos de personas

cuando nos sentimos vulnerables

y cuando experimentamos cierta incertidumbre.

Y utilizamos lo que llamamos heurísticos o atajos mentales.

Formas de pensar muy rápidas.

Por ejemplo, hay algunas investigaciones

en las que mostraban fotografías de personas a la gente

y les preguntaban sobre qué cualidades,

qué atributos, qué características inferían de esas personas

simplemente viéndolas.

En tan solo cien milisegundos

las personas eran capaces de evaluar

si eran personas confiables.

De confianza.

"Cien milisegundos para decidir si confiamos o no.

Esa inmediatez implica algo instintivo.

Como codificado por la evolución en nuestros cerebros

de primates sociales que necesitan cooperar para sobrevivir.

Quien más ha investigado las raíces biológicas de la confianza

y su nexo con una hormona llamada oxitocina,

es el neuroeconomista californiano Paul Zak".

¿Cuál es la relación entre la oxitocina y la confianza?

En los últimos 20 años,

hemos demostrado que cuando alguien confía en nosotros,

nuestro cerebro produce oxitocina.

Un neurotransmisor que nos motiva a devolverle esa confianza.

Y es que somos criaturas sociales.

Es como si un mecanismo intrínseco del cerebro nos dijera:

"Si alguien se porta bien conmigo, yo también haré lo mismo".

Lo hemos visto en el 95 % de las personas

que hemos estudiado en todo el mundo.

La naturaleza nos ha dotado de un sistema

para modular el cuidado de los demás.

La protección, la agresión, la creación de vínculos,

la seguridad, las emociones.

¿Es la confianza un proceso irracional?

En el cerebro, la racionalidad y las emociones no están separadas.

Todo forma parte de un sistema integrado.

Las regiones cerebrales que procesan la mayor parte de la oxitocina

están situadas en zonas inconscientes del cerebro

que evolucionaron hace mucho tiempo y que se asocian con la emoción.

Es un sentimiento, una sensación.

Tengo que sentirme a gusto confiando en ti.

Por ejemplo, hay receptores de oxitocina

en los nervios que activan el corazón.

Y resulta que la oxitocina puede modificar la frecuencia cardíaca.

El corazón se calma.

¿Y sería posible modular los niveles de oxitocina

con fármacos u otros medios para aumentar o disminuir la confianza?

Claro. Se puede modular la liberación de oxitocina de varias formas.

Puede ser tan simple como abrazar a alguien,

ser amable con otra persona, cantar o bailar en compañía.

Todo eso libera oxitocina.

Y surte un efecto interesante en el comportamiento.

Porque la oxitocina aumenta nuestra empatía.

Nos permites ser criaturas más sociales

y entender mejor por qué la gente hace lo que hace.

Porque si tiene un sustrato biológico,

eso implica que puede haber diferencias innatas entre personas.

Y además que probablemente haya habido alguna presión evolutiva

sobre esta conducta, ¿no?

Por supuesto.

Si analizamos el número y la distribución

de los receptores de oxitocina en el cerebro humano,

resulta que tenemos muchos más que cualquier otro mamífero.

Por eso estamos mucho más adaptados a la información social.

Somos muy sensibles a ella.

"Según los estudios de Zak,

en el 95 % de personas la oxitocina promueve la confianza.

Pero en un 5 %, quizás por alguna mutación, no se sabe,

no tiene efecto.

Es como si fueran personas naturalmente desconfiadas.

Además existen los llamados inhibidores de oxitocina.

El primero es el estrés.

Estando estresados, el cerebro decide no invertir tiempo

en generar vínculos de confianza con otros.

Y el segundo es un nivel elevado de testosterona.

En un experimento realizado en Holanda,

se comprobó que tras administrar testosterona exógena

a un grupo de sujetos,

estos se volvían más suspicaces hacia los desconocidos.

Y, de hecho, frente a un mismo estímulo,

las mujeres secretan más oxitocina que los hombres

explicando quizá por qué suelen ser más empáticas que nosotros".

Pero ¿qué hay del mundo virtual?

Las relaciones online, en Internet, ¿Lo habéis estudiado?

En una videoconferencia se consigue el 80 % del efecto

que habría en persona.

Eso me sorprendió.

La videoconferencia funciona realmente bien.

En cuanto a los mensajes de texto o al correo electrónico,

sería más bien del 50 %.

Pero es interesante que el cerebro, cuando envías un tuit o un correo,

sigue siendo consciente de que al otro lado hay una persona.

Y cuando te contestan, el cerebro libera oxitocina,

lo cual es interesante y curioso.

Significa que el cerebro ha evolucionado lo suficiente

como para entender que, aunque la comunicación sea asíncrona,

sigue estando dirigida a otra persona.

Y puede ser alguien en quien confío.

Las personas no están concebidas para vivir solas.

Vivimos en grupo

y la oxitocina forma parte de un sistema cerebral más amplio

que nos permite vivir y prosperar en grupo.

Se ha constatado que las personas que liberan más oxitocina

al interactuar con los demás, son más felices y están más sanas.

Es decir, viven más tiempo.

Tienen un estado de ánimo más positivo.

Podemos aprovechar el sistema de oxitocina

para vivir vidas más plenas.

Que es al fin y al cabo lo que queremos.

La reciprocidad es muy importante.

Por lo tanto, alguien tiene que iniciar el proceso.

"Pero más allá de la oxitocina,

en la decisión de confiar o desconfiar

valoramos de manera instintiva distintos atributos.

Pongamos un ejemplo con un sencillo juego.

Delante de ti hay una persona desconocida

con la que compartes una hucha.

Si ambos ponéis una moneda en la ranura,

es decir, ambos cooperáis,

los dos recibiréis tres monedas a cambio.

Si tú cooperas y la otra persona te traiciona

y no pone la moneda,

no solo te quedas tú sin moneda,

sino que el otro jugador gana seis.

De la misma manera, si tú decides no apostar

y el otro jugador pone una moneda,

eres tú el que gana las seis.

¿Cooperar o desconfiar?

¿Qué harás?

En primer lugar intervendrá la confianza condicionada

que depende de la reciprocidad del otro.

Pero de manera instintiva,

los rasgos faciales y que expresen emoción,

jugarán un papel importante.

Si sonríen y es una sonrisa honesta,

la estrechez de la mandíbula en los hombres

o el movimiento de los ojos.

Si mantenemos la mirada fija, generaremos más confianza.

Incluso si inferimos que la otra persona pertenece a nuestro grupo.

Es decir, género, edad, etnia..."

Hay personas o caras que nos generan más confianza.

Todos tenemos esta sensación.

Pues investigadores franceses diseñaron un algoritmo

que identifica los rostros más confiables

en base a tipos de sonrisas u ojos más grandes,

y aciertan con lo que voluntarios opinan.

Es decir, que estos patrones existen.

De hecho, hicieron algo curioso.

Analizaron la confiabilidad de retratos de cuadros antiguos

y concluyeron que ahora somos más confiados que seis siglos atrás.

No os extrañe que Tinder o Instagram compren el algoritmo.

Lo que nosotros hacemos, para que te hagas una idea

es poner estas fotografías.

De esta manera, vamos investigando, por ejemplo

si aprendemos a confiar. ¿Vale? Ajá.

Si, por ejemplo, te presentamos muchas personas que han confiado,

si tú vas... Confiando más.

Claro, aprendiendo a que lo mejor es confiar.

Imagino, esto pasáis decenas o centenares de fotografías

y veis cómo va evolucionando la confianza que siento

hacia ciertos patrones.

El grupo al que pertenecemos determina

si individualizo o presto atención a cada persona

o hago categorías que me faciliten un poco la vida.

La confianza nos ayuda mucho a entender

mucho de la psicología de la gente.

No es un comportamiento y una experiencia banal, ¿no?

Habéis hecho algo interesante que es estudiar esto en niños.

Imagino que te permite ver algo

inherente a las otras personas y a los niños

y también qué cosas se van aprendiendo con el tiempo.

Claro.

En realidad, los niños, hay algunos estudios que muestran

que de bebés son capaces de percibir muchas cuestiones.

Por ejemplo, a través de la cara, muy rápidamente también.

Mi exjefe, Eduard Punset,

generaba en muchas personas muchísima confianza.

Tenía algo mágico. Tenía carisma.

La capacidad para empatizar con las otras personas,

para relacionarte de una manera harmoniosa con ellas,

mantener relaciones con los otros que son muy agradables.

La competencia también.

O sea, la sensación de que sabe mucho.

Efectivamente, esas dos dimensiones son las más importantes

cuando nos formamos una impresión de otra persona.

La cordialidad o la afabilidad.

O la competencia,

la capacidad para hace cosas cuando son necesarias hacerlas.

La responsabilidad, la seriedad, el conocimiento, la experiencia.

Pues bien, la confianza se ha visto más basada

en la cordialidad, la afabilidad,

esa benevolencia de la que hablábamos antes,

que en la competencia.

"Si una mirada amable genera más confianza que un dato certero,

¿qué pasa con la ciencia?

Yo conozco bien cómo funciona la ciencia.

Lo metódica que es,

los filtros que tiene, cómo se autocorrige

y, por tanto, aunque diste de ser perfecta,

lo confiable que es.

Para mí, de verdad, lo que más.

Y aun así, sabemos que para la sociedad esta percepción

puede desvanecerse con un simple error

o maneras de comunicar poco claras.

En el tema Covid es algo nuevo.

Y creo que también tenemos que apoyarnos en la gente que sabe

y estudió para ello.

Pero también es un colectivo tan amplio

que te puedes encontrar mensajes diferentes

y ahí es donde a lo mejor dudas.

Confianza, sí, pero siempre con un sentido crítico.

A pesar de que también toda la ciencia está movida

por multinacionales y laboratorios y todo esto,

sí que creo que hay una búsqueda por un método científico

y que intentamos buscar unas soluciones que sean ciertas.

Esos casos que hemos estado viendo son puntuales.

No es un estudio científico.

Pero todos han dicho que confían en la ciencia.

Por lo general, todo lo que sea

temas técnicos,

en los que el ciudadano medio

no se ve con capacidad para gestionarlo

y para entenderlo en profundidad,

suele haber más más predisposición a la confianza.

¿Se confía menos ahora que hace unas décadas?

¿Cómo ha evolucionado la confianza en las instituciones,

en los políticos, en los gobiernos?

Digamos que en una escala de 0 a 10,

donde 0 sería desconfianza total y 10 sería confianza total,

la media más o menos de los países sureuropeos

está en el cinco raspadillo.

Ah, fíjate. Está muy baja.

Mientras que en países más del norte llegan a 7,

incluso 8 algunas instituciones.

¿Y eso es por el histórico que tienen ellos y nosotros

o es algo más social?

Es algo en lo que los investigadores todavía no han llegado

a una conclusión definitiva, debaten todavía sobre ello.

Pero hay algunos que dicen que está conectado

con el pasado autoritario.

La experiencia de un pasado autoritario reciente.

Por ejemplo, en países del este,

en los que el estado tenía mucho poder.

Y había también mucha capacidad por parte de ciudadanos

de denunciar a su vecino.

Esa es una explicación.

Otra explicación se conecta más con una cultura religiosa.

En aquellos países en los que la religión dominante,

como por ejemplo la protestante en los países del norte,

ha organizado a la sociedad dándole mucho peso al individuo

y a la relación del individuo con Dios sin que un intermediario.

El individuo se acostumbra más a interactuar con sus semejantes.

Ajá. Mientras que en los países

en los que hay una cultura católica o musulmana incluso,

en las que se da más importancia a un intermediario

en la relación del individuo con Dios,

que en este caso sería la Iglesia, son países donde se desconfía más.

"Un estudio sobre el déficit de confianza

realizado a raíz de la crisis del 2008,

muestra que la mayoría de los países de la UE

han ido perdiendo la confianza en el parlamento europeo

y las instituciones en general.

Y como decía Marta, más en los países del sur

que en los del norte.

De hecho, solo el 38 % de los europeos

confían en sus respectivos gobiernos

y un 45 % en la Unión Europea.

Y la confianza en la clase política cae hasta el 20 %

incluso el 12 % en España".

André Sapir, uno de los autores de este informe,

nos contaba que este déficit de confianza se debe a dos motivos.

El primero y más obvio es el económico.

Una crisis como la del 2008, el miedo a perder nuestro empleo.

Y el segundo es la inseguridad cultural.

Que es un factor más complejo.

Como el miedo a que ciertos valores globales se impongan

a los regionales o personales.

Y esto podría estar detrás del Brexit.

Y Sapir dice que la UE lo debe tener muy en cuenta

si quiere recuperar confianza.

"Por suerte la ciencia goza de buena salud respecto a la confianza.

Aunque algunos prefieren creer

en teorías alternativas a las oficiales,

como los antivacunas o los que niegan el cambio climático.

En la Universidad de Huelva han estudiado la relación

entre estas creencias poco fundadas con el nivel de estudios,

inclinaciones políticas, autoestima, fuentes de información,

observando que, por ejemplo, un mayor uso de las redes sociales,

se asocia a un mayor apoyo a teorías conspirativas.

Que ideas como el terraplanismo son tan extravagantes que... ¡Bum!

Impactan en nuestro cerebro y por eso las recordamos.

O el efecto Dunning-Kruger.

Un sesgo cognitivo que describe a personas con pocos conocimientos

que creen saber más que los propios expertos.

¿Qué factores nos hacen oscilar de la total confianza

al negacionismo?".

Eh, Pere.

¡Eh!

¿Qué tal? Bien.

¿Por qué alguien cree que les estamos engañando

y que el hombre nunca llegó a la Luna?

Hay varias explicaciones,

pero hay una tendencia a que sea la población de mayor edad

y de menor nivel de estudios... Sí.

...las que más puntúan en esa creencia en particular.

Pero, por ejemplo, en otra teoría conspirativa

como que el Covid está creado en un laboratorio

y es una estrategia mundial para quién sabe qué,

el factor educativo no es tan importante.

Aquí es muy importante, en gran medida, el factor político.

Ajá.

Esto es muy interesante y además en esta investigación internacional

en la que hemos participado desde la Universidad de Huelva

con otros 66 países... Sí.

...lo que encontramos es que es una creencia común

en estos 67 países,

que sobre todo sustentan ideologías más de derechas.

En muchos de estos movimientos lo que encontramos

es un rechazo al sistema o a las autoridades

que en cada momento están gobernando.

Piensa que una teoría de la conspiración,

que es un concepto difícil de definir,

es un tipo de teoría o un tipo de explicación,

un tipo de creencia,

que se opone a la que es oficial. Claro.

Entonces, es muy fácil que en los países surjan movimientos

que intentan usar estrategias propagandísticas

para destrozar, de alguna manera, lo que las autoridades dicen.

Y dentro de las autoridades, la ciencia.

Claro.

Cuando hacéis vuestros estudios,

veis que la confianza en la ciencia es mayor de lo que parece

en Twitter por lo menos. Dicho de forma sencilla,

normalmente la confianza en la ciencia,

en España por ejemplo, que es uno de los sitios del mundo

donde más se confía se confía en la ciencia,

al menos es de notable, de 0 a 10. Sí.

Mientras que, por ejemplo, la nota que sacarían los políticos,

el parlamento, el gobierno,

está por debajo de 3 normalmente.

Fíjate.

Un grado de escepticismo es bueno,

pero ¿por qué deberíamos tener mayor confianza en la ciencia?

Precisamente porque es escéptica.

La ciencia lo primero que se plantea es la duda,

va verificando a través de hipótesis. Mm.

Pero la duda está ahí siempre.

Sí, pero si transmites inseguridad

para alguien con formación científica, dices:

"Bien". Porque me gusta que exista esta duda

y que no se hable hasta que se esté seguro.

Pero para otras personas la inseguridad genera desconfianza.

Es como contraintuitivo.

Claro, ese es el espacio con el que juegan

los movimientos antivacunas o los movimientos anticovid

o los movimientos antimascarillas.

Pero para eso necesitamos que la población sepa

precisamente cómo funciona la ciencia

y hasta dónde podemos llegar o no llegar

con los descubrimientos científicos.

Y más en una situación como esta donde estamos día por día

descubriendo pequeñas cosas de este virus.

El escepticismo entorno a aspectos científicos

es un tema muy estudiado.

Y las causas más importantes parecen ser,

primera, la orientación política.

Si quien nos advierte sobre el cambio climático

es del partido opuesto, lo negamos.

Y en EE. UU. El 85 % de demócratas creen que es por acción humana,

versus el 45 % de republicanos.

Segunda, la moralidad.

Si nos dicen algo sobre células madre o transgénicos

que amenaza alguno de nuestros principios,

también lo rechazamos.

Y tercero, la cultura científica.

Es obvio que más educación y mejor información,

más confianza en la ciencia.

¿Qué fenómeno hay detrás de que alguien confíe más

en un curandero que en un médico?

En psicología hay un concepto

que se llama el "atajo cognitivo".

Y el atajo cognitivo sería algo así como una señal

que tú percibes y que llega directamente a tu corazón.

O a tu sentimiento.

En esos casos, no necesitas informarte de forma exhaustiva

sobre cuál es la opción que te conviene más,

sino que directamente te fías de esa persona

porque has recibido una señal.

Esa señal puede ser tan tonta como que te ha sonreído,

alguien te ha contado que es una persona de la que te puedes fiar.

Tiene una reputación.

Porque ha curado al primo de la amiga de un amigo tuyo.

Y te dejas llevar por esa...

Te genera confianza.

Sí. Y te dejas llevar por esa intuición.

Claro, yo creo que también inconscientemente,

depositamos confianza en las personas o las instituciones

que nos transmiten mucha seguridad.

La pandemia, ha habido...

Bueno, hemos estado aprendiendo y ha habido errores

y se genera una incertidumbre.

O sea, ¿cómo ha afectado esto al grado de confianza que tenemos

tanto en las instituciones que lo han gestionado,

como la propia OMS, como la comunidad científica?

La incertidumbre mina la confianza. Mm.

En situaciones tan complicadas como la pandemia

en la que continuamente los políticos están incorporando nueva información,

yo creo que lo que es muy importante es comunicarlo.

Comunicarlo con sencillez y con cercanía a la ciudadanía

para que lo que inicialmente parece una contradicción,

se entienda en el contexto de una situación desconocida

en la que se van acumulando datos e información

de forma casi diaria.

Yo pienso que el ciudadano medio tiene capacidad de entenderlo,

pero se lo tienes que explicar.

¿Y cómo se puede aumentar la confianza?

¿Qué se puede hacer para que mejoremos en ese sentido?

Digamos que los factores que explican

qué hace que la gente tenga mayor confianza

tienen que ver con recursos, pero no solo económicos,

recursos educativos sobre todo, a mayor educación mayor confianza,

pero también recursos de información,

recursos temporales, de tiempo,

condiciones estructurales que también incentivan la confianza.

"Confiar a ciegas es una lotería.

Confiar en el que más grita o seguridad transmite, una trampa.

Confiar solo en los cercanos, limitante.

¿En un YouTuber? Pues hay de todo.

¿No fiarse de nadie? Un camino al fracaso personal y profesional.

¿Delegar en las instituciones, en expertos de solidez contrastada,

en la ciencia? Sí, quizá un poco naíf.

Pero si lo pensamos, no parece la peor opción".

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El cazador de cerebros - Desconfiados

19 abr 2021

La confianza o Trust se ha convertido en un asunto capital tanto para individuos, empresas e instituciones, porque sin ella, no hay relación que valga. Se trata de un proceso intuitivo que tiene un sentido evolutivo. Pero, ¿dónde nace la confianza? ¿Qué mecanismos biológicos esconde? La COVID-19 y el afloramiento de teorías conspirativas han incentivado a algunos a investigar cómo es posible depositar más confianza en un desconocido antes que un epidemiólogo o, porqué algunas entidades se enfrentan a una crisis de confianza. Por cierto, ¿qué tan bien o mal parados salen los científicos en esto? En este programa analizamos qué factores hay detrás de ciertas desconfianzas y si somos buenos eligiendo en quién confiamos y en quién no.

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