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Para todos los públicos Dos parejas y un destino - Programa 1 - Ver ahora
Transcripción completa

"Queridos amigos, disculpad que irrumpa así en vuestras vidas,

pero tenemos una misión".

"Sé que en estos momentos aún toca quedarse en casa"...

"Pero también necesitamos salir de ella".

"No solo mostraremos los rincones más espectaculares de España,

sino que vamos a hacerlo a través de experiencias únicas".

"Desconocidas para la mayoría, y vosotros sois los elegidos".

"De momento, no puedo revelaros mi identidad".

"Solo os puedo decir

que tengo el honor de ser vuestro primer anfitrión".

"Por lo que me voy a encargar de que descubráis

parte de la que, para mí, es la mejor tierra de España".

(FLO Y MARÍA) "Sin duda, Castilla-La Mancha".

"Anne y María, como la una es de montaña

y la otra, directamente de monte,

os he reservado para este estreno la experiencia mochilera,

con un itinerario irresistible

por la provincia más desconocida y sorprendente de las cinco".

"Tanto es así, que sé que, a partir de ahora,

el dicho será: "Albacete, para y quédate".

"Empezaréis por la vista espectacular

de los cañones del Júcar".

"Cuando el hambre arrecie, tendréis manjares propios de reyes,

pero a lo campestre".

"Por si os pareciera poco,

tranquila, que os tengo reservado otros sorpresón".

"A la hora de descansar, lo haréis profundamente".

"¿Cómo lo sé? Porque será en las entrañas de la tierra".

"Y, por último, ¿a que no sabíais que Albacete tiene puerto?".

"Gonzalo y Flo, vuestra ruta es igual de exclusiva

que la que he preparado para las chicas,

pero algo más confortable".

"Así que no tenéis excusa para ir bien planchados,

que, esta vez, vosotros viajáis con maleta".

"Haréis un camino ideal para dos caballeros

y acorde con esta tierra, que por algo se llama Castilla".

"Visitaréis a un viejo amigo con el que os chuparéis los dedos".

"Para dormir, coincidiréis conmigo

en que no hay mayor lujo que hacerlo bajo las estrellas,

pero de verdad".

"Una vez descansados, ya por la mañana,

os tengo preparada otra sorpresa:

convertiros en don Quijote y Sancho Panza".

"Vosotros os repartís los papeles, que yo no quiero líos".

"E ir en busca de aquellos gigantes a los que se enfrentaron

guiados por la mano de Cervantes".

(Suena "Buena suerte y buen viaje", de Conchita)

# Buena suerte y buen viaje porque vas a llegar.

# Que nada puede hacerse contigo.

# Recuerda que tú haces el camino.

# Así que buena suerte y buen viaje

# porque vas a llegar.

# Buena suerte y buen viaje

# porque lo conseguirás. #

Hala.

Hala, aquí no para nada.

¿Quién nos habrá citado?

# Desenfundo mis palabras

# tan despacio como puedo viéndote.

# Leo propaganda, el sol sobre tu cuerpo...

Hala, maja.

Campo hay.

Pero, parar, no para ni quisqui.

¡Anne!

¿Qué haces ahí?

Pues aquí, esperando.

¿Qué te ha pasado? Una avería, pero, nada, está bien.

Mientras no sea una avería de estas.

¿Te vienes o cómo lo hacemos? ¡Voy contigo al fin del mundo!

¿Me quito de la carretera? No, no.

Cruzo yo, espera.

Voy.

Cuidado, chiquilla, que tú no vienes a tontear mucho.

¡Ah, ya verás, ya!

Vámonos.

Anda, hija.

Mira ella, qué mona viene y todo.

¡Yuju!

¿Qué hacemos nosotras aquí, Anne?

Tira "pa'lante".

¿Tienes PCR hecha?

Sí, claro. Y yo.

Me he venido con mi medallita de la Virgen del Rocío.

Puedo colocarla en algún sitio, ¿no?

Voy a ponerla aquí. Y luego la apañamos ahí, en el espejito,

que es donde a mí me gusta llevarla, ¿te parece?

Vamos. ¿Vamos? ¡Al lío!

¿Qué haremos nosotras aquí? Madre mía.

Escúchame una cosa... Escúchame, escúchame...

No, escúchame... Escúchame.

Escúchame... Escúchame una cosa.

Dime, Antoñito. Tú estás de cachondeo,

pero yo estoy un poco...

A mí no me lleva nadie en el coche.

O sea, ¿por qué tienes que conducir tú? Pregunto.

Porque para todo hay una primera vez, Florentino.

Vamos a ser serios.

No, vamos a ser serios, tío. ¿Tú cuántos carnés tienes?

¿Según te subes ya vas a empezar a quejarte?

No, no... ¿Qué más te da?

¿Cuántos carnés tengo? Uno. ¿Cuántos quieres que tenga?

Efectivamente. A nivel profesional, yo soy mejor conductor que tú,

y me tienes que llevar tú. No sé quién ha decidido esto.

Mira que hace años que nos conocemos,

Hemos vivido alguna aventura, pero esto no.

Con esta intensidad, no.

Nosotras nos conocemos,

pero no sabemos quién es el anfitrión.

Te voy a decir algo,

al anfitrión no le debido conquistar

porque es que me hace ir a un sitio contigo conduciendo, tío.

Yo es que de verdad que lo flipo. Es una prueba más.

Ya ha contado alguna cosa.

Porque ya nos ha dicho que "bienvenidos", que "mi tierra",

que "Castilla-La Mancha"...

Tiene que ser alguien

que quiere mucho Castilla-La Mancha.

A ver, castellanomanchegas... Yo conozco unas cuantas.

¿Quién crees que es, por cierto?

¿Le has echado una pensada?

Si es que has llegado a eso, claro. (RÍE)

Pues he pensado que a lo mejor es José Mota.

Porque es muy tonto.

Es mu tonto, muchacho.

Claro, es que hay muchos de Castilla-La Mancha.

Lo mismo nos sale Pedro Almodóvar por ahí detrás.

Almodóvar, tío. Sí.

Lo primero que está haciendo Almodóvar

es pensar en ti. Igual me quiere para una peli.

O el espíritu de Sara Montiel. ¡Qué necesidad! No te metas en eso.

Como sea Santiago Segura, me doy la vuelta y me voy.

Sara Carbonero. Sara Carbonero es manchega.

Sara Carbonero.

Es que es acojonante.

Cada uno... Cada uno con lo suyo, tío.

Cada loco con su tema. Cada loco con su tema.

Creo que están con maletita, los tíos.

Claro, según te toque, o te dan una mochila

o te dan una maleta. Sí.

Creía que, con lo fina que eres...

Digo: "La primera semana me toca a mí la maleta,

porque ella muy delicada".

Muy delicada, muy fina. Sí, sí.

Pues no, pues la mochila.

Les voy a mandar un audio a esta gente, a ver...

¿A quién? A Anne y a María. A ver si están...

A ver qué han dicho.

"Hola, corazones. ¿Qué tal estáis?".

Aquí voy, en la furgo, con Gonzalo Miró,

"que va conduciendo, que lo estoy flipando".

Que alguien me quite a este de encima, por favor.

Pues para quitarlo de encima.

"¡Socorro!".

¡Socorro!

Y quería preguntaros si hay hueco para mí.

"Me está dando un viaje que me estoy mareando".

¡Que si hay hueco! "Chicas, estamos deseando veros".

Sobre todo yo, porque vaya viaje.

"Deseando vernos"... ¡Tendrán morro!

"Gonzalo y Flo, como ambos sois dos estrellas

y alguno cultiva el michelín,

empezaréis vuestra travesía en Illescas,

donde os esperará en su restaurante un amigo común:

Pepe Rodríguez".

# Yo soy el guardián de sus sueños de amor, la quiero a morir. #

Cómo mola, cuando vea a Pepe, se va a cagar.

Además, que sufra...

¿Llevas bidones de gasolina? Que no.

Que sufra ridículo de vernos...

"Aspirantes"...

En cuanto lleguemos, vamos a bajarnos...

¡Pepe! ¿Qué pasa, figura?

¡Pepote! Que somos los concursantes.

Somos los concursantes de "MasterChef".

Que sienta un bochorno de caloruco que le suba por todo el cuerpo.

Yo prefiero preparar una gorda.

O sea, que no voy a ir a comer como una persona decente

e irme pagando, sin más.

No pienso hacer eso. La liamos, ¿no?

Hombre, no sé tú, a ti durante 12,

pero, a mí, durante nueve programas,

me ha dado hasta en el cielo de la boca.

A mí también.

"Anne y María, vuestra primera parada

será en el mirador de Jorquera, un imponente pueblo histórico

donde empezar una ruta memorable".

# Yo soñaba cada día poder alcanzar la playa.

# Y ahora está tan cerca...

Esto es un mirado, Anne.

Vamos a pararnos y vemos esto, ¿no? Para, para, ¡para!

Por favor.

¡Guau!

Qué bien me has traído, María.

Voy a apagar el cacharrito este.

¿Sabes cómo se...? Se gira la llave y se quita el contacto.

¿Y esto en punto muerto? Sí.

¿Pongo el freno de mano?

Claro. ¿Te hace ilusión?

Venga, tonto, tira del freno de mano.

¡Qué gusto! ¡Oh!

Quita la llave, la sacas...

Bien. Y vamos a ver a Pepe, venga.

Se va a cagar.

Hola, ¿qué tal?

No saltes, que la vas a liar.

No saltes. Pero, tío...

¿Por qué has echado la furgoneta tan para adelante?

Venga, valiente. Ya está, un temerario.

(RÍE) ¡Eh, eh! ¡Tranquilo!

¡Pepe!

¿Este es el antro? ¡Pepe!

¡Pepe! ¡Pepe!

¡Pepe!

¿Sois bobos?

En Madrid, ¿dais las mismas voces también?

¿Os venís al pueblo y empezáis a vocear?

¿Este es el recibimiento?: "¿Estáis bobos?".

¿Crees que por estar en un pueblo viven mejor que los de Madrid?

¿Os vestís así para...? ¡Ven aquí, tonto, un abrazo!

Para ir a los restaurantes, ¿vais así?

Con la brasa que te ha dado... ¡Eh, cabrito!

Eh, Pepito.

Que te acabo de robar la cartera, que no te enteras.

Con la brasa que te ha dado, ¿le das un abrazo?

¡Guau!

Anne, Anne, mira.

# Háblame de la ilusión que te quité.

# De las cosas que no te he dejado hacer.

# Cada vez no puede ser. #

Una con morritos.

Flo y Gonzalo. Morritos; estos, ¿no?

Una para Flo y Gonzalo con morritos.

¿Ya? No sé.

Nos ha mandado nuestro anfitrión. Desconocemos quién es.

Claro. Dice que aquí se come de lujo.

Danos una pista, ¿quién es?

¿No sabéis nada? No sabemos nada.

¿Él o ella?

¿Qué más da? ¿Qué más da? Dinos algo.

¿Es calvo, tiene pelo, tiene tetas, tiene culo?

¿Es gordo? Depende.

Escucha... Os vais a quedar alucinados.

Alucinados.

Como siempre hemos cocinado para ti en "MasterChef"...

Siempre, y mal. Aprovechando que estamos aquí,

nosotros no te hemos visto cocinar. ¡Venga, chef!

Dices que cocinas, pero no te hemos visto.

¿Es verdad que cocinas? La típica mentira de la tele.

¿Venís al pueblo a cocinar? Claro que os cocino.

¿En serio? Un arroz para caerse de espaldas.

Arroz, cuidado, los tiempos de cocción son muy arriesgados.

Muy ajustados. No me digas más, 17 minutos.

Aspirante, vete a por los alimentos

en tres, dos... ¡Venga, sube!

"María, no maldigas mi estampa". que sé de tus vértigos,

pero no os podéis perder esta experiencia".

"De hecho, no tiene pérdida".

"Desde la carretera, vais a ver dónde os vais a meter".

# Como una ola gigante arrasó con todo

# y me dejó desnuda frente al mar. #

¿Es qué es, Anne? (RÍE)

Qué cara, por favor.

¿En serio? Está bien, está bien, no pasa nada.

Mira, echa fuego. Deja que le metan fuego.

Eso no será para nosotros, ¿no? Sí, mi niña.

No sé quién será el anfitrión, pero, desde luego, se enrolla.

¿Enrollado? ¿Se ha enrollado el anfitrión? Qué graciosa.

¡Ay, qué linda es mi Anne!

¡Qué linda!

Guau.

Qué pasada.

¡Qué pasada, tía!

En serio, qué ilusión.

Tú tienes algo de nervios, ¿eh? Ay, qué bonito.

Bueno, ¿se supone que nos tenemos que bajar aquí o qué hacemos?

Sí, venga, vamos.

Coge el chaquetón, hace fresquito. Vale.

Porque se supone que te vas a subir.

Nos vamos a subir, las dos.

Tú también.

Ven aquí, ven aquí,

Me hace muchísima ilusión. ¿En serio?

Me parece lo más.

¡Tío! Eso es muy grande, Anne.

Muy grande, lo que vamos a hacer es muy grande.

No, esto es muy grande.

Este bicho muy grande.

Hola. Hola.

Anne, escucha bien, atenta.

Un pie aquí y otro... Y otro allí. Tenemos un pie aquí...

Podemos agarrarnos donde quedamos, ¿de acuerdo?

Nos podemos sentar aquí, y pasamos las piernas para allá.

Pisamos donde queramos.

Ella es muy ágil. Ella es muy ágil.

Muy bien. Esto lo puedo dejar.

Me voy a montar yo primero, y luego viene ella.

¿Vale? Tengo el pie un poco... Te grabo. ¿Te grabo?

¿Te grabo para que lo vea alguien?

Paso el pie directamente dentro, ¿vale?

Es muy alta, tiene unas piernas muy largas.

Porque aquí no me hace falta la muleta, ¿verdad?

Yo me subo, pero no lo levantes.

Vamos a hacer un trato.

Si ella se apura un poco, podemos bajar, ¿verdad?

Ya está, María. Vamos a ver.

Hablando se entiende la gente, ¿no?

Si el ruido ya te pone los pelos de punta.

Ay, que me parto. Esto... no se levanta de momento.

Me subo al canasto por no dejarla sola.

Pero... hace viento.

Y, con viento, podemos terminar en cualquier sitio que no sea este.

La observación es correcta.

¡Chis! No vayáis a levantar esto. No levantéis esto.

Lo digo en serio, no estoy de broma.

No, ni yo. No te preocupes.

¿Y ahora tengo que saltar aquí? Hija mía, son dos centímetros.

Ya está.

¿Haces pie? No, no, no.

Sí, pero ¡esto se está moviendo! ¡Anne!

Échate para acá, Anne. Échalo para acá.

Mira, salta aquí.

En este lado, salta, salta.

¡Anne, salta!

(RÍE) Hay que ver.

# Respirar. Respirar

# Respirar.

# Respirar. #

Vamos a ir un poco más arriba, un poquito más.

No, si estás yendo. Dale chicha.

¡No, no, no, no! Vamos...

Mira, tócame las manos. Mira.

No tengo sangre en el cuerpo ahora. Anda que no.

Bueno, ya, ¿no?

Si te está gustando. No, Anne.

Lo hago porque me gusta superarme.

Pero es que yo nunca en mi vida me había propuesto superarme

subiendo en globo. ¿Lo entiendes?

Madre mía... ¡Eh!

(RÍE) ¡Pintaca!

No tiene mala pinta. Pintaca.

El emplatado, un poquito mejorable.

Estamos comiendo entre amigos, no seáis cursis.

Os ponéis muy cursis. Qué daño hace "MasterChef".

Lo hemos aprendido de ti. Hace mucho daño.

Es un programa dañino.

Esa es la frase. Hace mucho daño.

"Qué daño hace 'MasterChef'". Sí, en serio.

Alguno se piensa que cocina mejor de lo que es...

Luego quieren juzgar al juez...

Esto no se ha visto nunca. Oye, ¿alioli?

(RÍE) ¿Quieres alioli?

Si supieras el viajecito que me está dando...

Voy a probar como haces tú en la tele, Pepe.

(RÍE)

Lo degustas bien, ¿cómo eres capaz...?

Vamos a..., sí.

A ver, ¿quién soy?

A ver...

Hombre, si no llevas falda, tienes que ser el otro.

Tiene que ser el otro. (RÍEN)

No, el otro es así, ¿no?

No, no os paséis.

"No os paséis", dice.

Vamos a deliberar. Si no hemos acabado de comer.

Si no habéis empezado, tío. ¿Todavía no?

¿Qué pasa? ¿Le quieres echar ya?

Dame la mano. ¿Las dos?

Las dos.

Heladitas, ¿no? Heladitas.

Venga, te voy a dar las dos manos. Ya está.

Espérate a que bajemos. Entonces te doy las dos manos

y te doy un beso y te digo: "Ya está".

Lo estás consiguiendo, "jodía".

Sí, podemos bajar cuando quiera. No. Aguanta un poquillo.

¿A ti qué te da miedo?

Ostras.

Yo creo que a no valerme por mí misma,

sobre todo, para no cuidar de los míos,

Eso lo hablabas tú también, qué importante.

Como he sido siempre una echada "pa'lante"

y me he valido por mí misma...

Fíjate, la tontería del pie, de repente, no poder mover...

Siempre quiero tener fuerza para echar pa'lante.

# Esta es la historia de un sábado

# de no importa qué mes.

# Y de un hombre sentado al piano

# de no importa qué viejo café. #

Soltaría la... Eso es, vamos a...

"Vayamos a pollas", que dirían en "Graná".

26 años llevamos. ¿Sabes otra cosa que me ha dado...?

(ASUSTADA) Hasta que no baje el globo,

no digo lo que me ha dado seguridad.

Yo creo que eras un poco teatrera.

Ahora cambio de pierna... Esta.

Si viene un poquito de viento, puede pegar tirón.

Vale. Un poco separadas, un metro o así, ¿vale, Mary?

No, no, cambio de pie.

Estate quieta Igartiburu.

¡Me he bajado de un globo!

¡Me he subido en un globo!

¡Soy globera!

Ya de pequeño te llamaban Pepito Mala Leche, ¿NO?

(RÍE) ¿Has hablado con mi hermana?

¿Te juntas con mi hermana ahora también?

Estoy en lo cierto. Venís al pueblo a cotillear,

¿Habéis hablado por el pueblo? ¿Habéis parado a tomar café?

"Oye, ¿os ha dejado algo a deber?",

preguntando en la carnicería...

¿Venís así? Pepito Mala Leche.

¿Venís así conmigo? No se te ha quitado.

O sea, lo has ido cultivando con los pasos de los años.

Creo que me he suavizado mucho. De crío, sí, era tal...

Tiraba cuchillos, cuenta mi madre. ¿Eras un macarra?

Era muy... Espera, espera.

¿Cómo que tirabas cuchillos? Me estaban atacando verbalmente,

diciendo lo que sea,

y cogía lo que tuviera en la mano y lo tiraba.

Mi madre me llamaba "Pepito Mala Leche".

Encajabas bien las críticas. Ninguna.

Uno aprende de mayor. Mira este, mira este...

Te digo algo, en la alta cocina... ¿Vas a tocar la guitarra?

No, pero se deja comida por el camino, y yo no quiero...

Aquí, famosos, aparte... ¿De vosotros dos?

¿Gente de menor nivel también ha venido?

Con poquito que me entre gente del pueblo,

ya viene gente con mejor calaña, ya te lo digo yo.

¿Ha venido el rey emérito? Sí, ha estado un par de veces.

Y su padre, don Juan, estuvo un par de veces también.

¿Te supone mayor presión dar de comer a un rey?

Bueno, sí, sí, sí. Sí, sí.

Ya, ves, luego es el menos exigente de todos.

El hombre, el más natural del mundo.

Con cuatro cosas le sirve,

pero esa presión de decir: "El rey"...

No siempre aparece el rey en tu casa.

"Mochileras, como recompensa por vuestro arrojo,

disfrutaréis de un suculento picnic a orillas del río Júcar,

el entorno ideal para las confidencias".

# De vuelta a casa contando estrellas.

# Todo me da vueltas

# mientras pienso lo perdido que estamos. #

Pensaba en qué estarán haciendo los chicos.

en cómo les irá a los de las maletas,

si les habrán dado la típica comida de lujo...

Esto, para mí, es un lujo.

La mortadela es un lujo, yo no te digo que no.

Pues ya está.

Mira, ¿sabes qué es un lujo? No.

Hacer lo que te gusta cuando te gusta

y con quien te gusta. Es un privilegio.

¿No te parece?

Dale.

Yo esto...

¿Este va a ser todo el viaje que tú me vas a dar?

¿Este es tu plan? (ASIENTE)

Ten en cuenta que, lo que te guste a ti,

van a poner.

No, hombre. A ver, siempre digo que soy vegana de pacotilla,

porque intento comer carne muy poco...

Anne, estoy sentada cuesta abajo.

Cuando me coma esto, me cambio.

Me está dando un mal...

Siéntate bien, chiquilla. No puedo.

Te sientas bien y luego comes.

Lo primero es lo primero, luego cogeré postura.

Esta parte, donde estamos ahora, ¿qué era?

Ese privado que hay ahí era la habitación de mis padres.

Ahí dormían ellos.

Y esto era como una falsa navecita que había,

que tenía una cocinita aquí mi madre

para hacerse ella sus cosas, aparte de la del restaurante,

pero no era nada en concreto.

Pero toda esta parte de aquí arriba, donde me he criado toda la vida,

el salón, cuarto de estar...

¿Cuántos hijos tienes? Tres.

¿Alguno va a seguir con... No lo sé, son pequeños todavía.

...la costumbre familiar? No, ¿y sabes lo que pasa?

Nunca se puede decir que no.

Nunca sabes dónde puede acabar la cosa.

Lo mío y lo de mi hermano era más natural, que acabásemos,

porque estábamos viviendo en un restaurante.

Mis hijos tienen su casa aparte.

Entonces, no sienten los problemas.

Yo subía a echarme, y subían mis padres hablando del cliente,

"Ha faltado chuletón, ha faltado tal"...

"El de jamón no ha venido"... Ese rollo lo he vivido siempre.

¿No te daría pena, después de tantas generaciones,

que se acabara?

No, no, no. ¿No?

La vida llega hasta donde llega.

Será lo que tiene que ser y como tiene que ser.

Si acaba en esta generación, pues ya está.

No tengo ningún problema. Que hagan lo que quieran.

Mis hijos tienen que ser felices.

No lo han mamado, No lo han vivido.

Y, si se quieren dedicar a ello, los llevaría a una buena escuela

y a recorrer los restaurantes. Ya los llevo como comensales.

Me cuestan un ojo de la cara. ¿Tienen buen paladar?

Bueno, quiero que aprendan.

¿Es verdad que conociste aquí a tu mujer?

Pues sí.

¿Aquí, en el restaurante? No, no. A la vuelta de la esquina,

montamos mi hermano y yo una cervecería.

Hace 30 años, casi. Preciosa, ¿eh?

Con cinco, seis grifos de cerveza, alemanes, todo...

Montamos aquí un pollo que era la bomba.

Y mi mujer era de Madrid,

pero compró un chalé en una urbanización

que se hizo en Illescas,

y venía por aquí a alternar, y tal y cual.

Dije: "Coño, la rubia esta. Hay que decirle algo".

Estaba detrás de la barra, porque yo también alternaba allí.

Don Johnson.

Te voy a decir una cosa,

no voy a llegar a tu nivel, pero he hecho mis pinitos.

También es normal.

Yo no soy como tú en la cocina. No es el objetivo, sé más humilde.

Eso déjame que lo reconozca.

Y aquí la conocí, y fíjate...

Lo que es la vida. ¿Hace cuántos años?

Joder, pues hace 25 o veintitantos años.

Veintitantos años. ¿Y sigue contigo?

Y sigue conmigo, es algo curioso.

Es alucinante. Sí, sí.

Estaba pensando...

que hemos pasado un momento muy chulo en el globo.

Hemos tenido de momentos para arriba para abajo...

Cuando nos hemos bajado, que se ha acercado el técnico,

y nos ha dicho eso de... "Tenéis ángel".

Y te has quedado como...

Porque eso no es muy habitual.

Dice: "Tenéis un ángel

porque el viento se ha parado justo justo...

Y dice: "No las tenía todas conmigo".

Me entero yo antes de eso... (RÍE)

Y dice: "No las tenía todas conmigo,

y se ha quedado sereno sereno y quieto quieto".

Yo sé que tengo, no un ángel, tengo varios.

¿Cuáles son tus ángeles?

Los que sé que tengo por ahí arriba.

Claro que los tengo.

Y los noto, y lo sé.

Creo que desarrollamos poco el sentido de la intuición.

Y creo que tú tienes intuición para saber hacia dónde tirar.

Pero yo, más que intuición...

La tengo, pero esa intuición no te nace a ti.

Esa viene de otra conexión

o de otra cosa, ¿no?

Pienso yo.

Me has dicho en el globo:

"Tiene un miedo fingido". No tengo miedo fingido.

Lo que pasa es que estoy acostumbrada

a fingir que no tengo miedo,

a fingir que no tengo pena, a fingir que..., ¿sabes?

Pero yo, por mi profesión,

tengo una pena, una tragedia...

Me la tengo que comer, para mí,

porque hay momentos en la vida en los que yo salgo

para que los demás olviden la suya. ¿Cómo les voy a vender la mía?

Yo todavía no me he considerado prioridad.

¿Y ahora qué sería tu prioridad?

Ahora mismo, la gente que quiero: mi madre...

El orden de prioridades: que esté todo el mundo bien.

Y ahora mismo mi prioridad, y creo que la de todo el mundo,

es la salud.

¿Cómo está la jefa? Está bien.

Con sus cositas. 95,5 años, pero bien.

Tampoco sabía lo que lo que te había pasado a ti,

pero hay mucha gente.

Me ha gustado que la gente que lo ha pasado mal,

como es tu caso, ha dicho: "No soy la única, que aquí"...

Lo digo siempre.

Ha sido el palo más grande que a mí me ha dado la vida.

Porque, perder a mi hermano, ha sido horrible para mí.

Es horrible para mí.

Mis pies, mis manos, mi cómplice, mi alma gemela,

nos entendíamos con la mirada, todo.

Y no entra en tus cálculos que eso ocurra

porque no es ley natural.

Pero no me puedo derrumbar.

Porque la vida es tan sabia

que debo seguir siendo fuerte y debo seguir hacia adelante

porque tengo gente a mi alrededor

que, si yo me derrumbo, se van a derrumbar.

Y no me lo puedo permitir.

Sí, pero eso de "no me lo puedo permitir",

en algún momento,

también me imagino que coges, cierras la puerta

y te jartas a llorar. Y dices: "No".

Yo a veces digo:

"Mira, esto no puede ser, tiro 'pa'lante'"...

(SUSPIRA) Y digo: "Ostras, no puedo más".

Todo lo que he aprendido de desarrollo personal

durante estos 12 años me ha venido superbién

para recalcular, para recolocar, para aprender, entender,

aceptarme a mí misma. ¿No estabas contenta contigo?

Sí, pero necesitaba conocerme mejor

y aceptar lo que pasaba.

Porque, no sé tú, pero la autoexigencia

es muy mala.

¿Eres muy perfeccionista? Y muy autoexigente.

Y de enjuiciarme y de enjuiciar a lo que tengo fuera también.

Eso no es bueno. No es bueno.

Quizá porque tú te conoces, y la gente no te conoce a ti.

Pero yo, por ejemplo, que te conozco hace años,

yo conecté contigo directamente de entrada, encajamos bien.

Sí. Y decía...

Y me pasa con muchas personas.

Digo: "Vaya por Dios, si la gente conociera a esta persona,

cómo es"...

Pero, Anne... (IMITANDO) "Hola, corazones".

Eso era todo perfecto. Ya.

Pero es que es de muy cerrado... Por eso, esto me encanta.

...no intuir que hay algo más allá, ¿sabes?

Eso como si yo a ti te viera siempre con la bata de cola,

cantando "cántame, cántame".

No, tía. He hecho más barbaridades que tú.

Pero barbaridades... Estoy convencida, te van a conocer.

Y eres una tía que merece la pena conocer.

Claro, yo también...

"Hola, corazones" fue una decisión que hizo la cadena...

Y, cuando lo quitaron, dije: "Bueno, bien",

pero lo echo de menos.

En realidad, a mí lo que me pasaba cuando empecé con el programa

es que me daba vergüenza hablar de la vida de los demás.

Y hablar de crónica social...

No me daba vergüenza hacer cónica social,

sino que me daba apuro hablar de los demás.

Hasta que me di cuenta que podía hacer una crónica social

blanca, sin juicio, tranquila, sin opinar especialmente.

¿Te acuerdas de "Mira quién baila"?

Cómo no me voy a acordar. Ahí me ponía y me lo pasaba bomba.

Fue la primera edición de ese programa.

Ahí tuve un palo gordo también en esa edición.

Yo no me acuerdo. Falleció mi padre.

Ah...

Pero, bueno...

Y seguiste bailando. Claro, ¿qué iba hacer?

Yo también tuve palo gordo.

¿Qué te pasó? Porque yo me estaba separando.

De mi primera pareja.

Y bajaba la escalera

después de haber estado llorando.

Pues eso, que estás triste... Las rupturas son...

Ahora lo ves y dices: "Qué bien", y todo es bonito.

Pero ese momento de bajar y decir: "¡Muy buenas noches!".

¿Lo ves? Lo que te he dicho antes.

Y tú, igual, tenías que bailar. ¿Lo ves?

Lo que te he dicho antes.

Pero, bueno, tenemos esa cosita,

pero después tenemos la suerte de que, en la calle,

nos dan amor.

Pepe, ha llegado el momento de la deliberación.

Sí.

Con tu permiso, vamos a... Está clarísimo el veredicto.

¿Os ayudo? Si no te importa...

Ponnos música, por favor, de tensión.

¿Os ayudo? Si tú no sabes de esto.

(Música de tensión)

(PEPE RÍE)

¡Qué sinvergüenzas son estos tíos!

Lo tenemos...

(RÍEN)

Eh... Pepe...

(RÍE)

Empieza tú, Gonzalo. Dile las cositas claras.

¿O empiezo yo?

Creemos que el punto del arroz está bien.

Quizá te has pasado un poquito con la sal.

Parece que se te ha caído la sal en el arroz.

Y notamos cierto problema de actitud.

Y, sobre todo, ¿sabes qué pasa?

Sí, se te han visto maneras de empezar bien,

pero luego hay un momento que se ha desconectado.

Ha hecho "pam", se ha desconectado. No sabemos qué ha pasado.

Ha dejado de repente... Mira.

Este "socarrat" que se queda aquí...

Esto lo presentas en cualquier casa y no te lo cogen.

Pero, dicho esto,

sí te podemos decir que el pan está cojonudo.

Justo lo que no he hecho yo.

Hemos comido poquito, ¿no?

Pero, bueno... Yo esperaba algo calentito.

Nos habían dicho... ¿Sabes qué?

...que nos iban a invitar... Que podemos comer otro día.

pero esta charla no la vamos a tener.

También es verdad. Prioridades, Anne.

Y mira quién te lo está diciendo. Mira quién te lo dice.

# Aunque siga suspirando por algo que no era cierto,

# me lo dicen en los bares, es algo que llevas dentro. #

# Que no quieres que te quiera, solo quieres que te abracen,

# y publicas que no tuve miedo... #

Bueno, cómo hemos comido, ¿eh, Gonzalín?

Madre mía, tío. ¿A ti te ha gustado?

Has dejado el plato para meterlo en la estantería.

No, pero bien, hemos comido bien.

Se ha tirado el rollo, ha abierto... Es muy majete.

"Os propongo un alto en el camino, ideal para caballeros,

el castillo de la vela, también conocido por otro nombre".

"Espero, Flo, que te acuerdes y hagas los honores".

Bueno, ¿qué te parece Castilla-La Mancha?

Es que es bonito esto, tío,

pero bonito bonito de verdad.

¿Tu chica no es de Castilla-La Mancha?

Es de Talavera de la Reina.

Ah... Ah, no. ¡Amigo!

No es Castilla-La Mancha, perdona.

Que sí, pero estoy centrando el tiro.

A ver, te digo: "¿Tu novia es de Castilla-La Mancha?".

Me dices: "Es de Talavera",

como si no fuera Castilla-La Mancha.

Agotador, de verdad.

Desvíate a la derecha, te voy a enseñar eso.

¿Aquí? Vas a flipar. Sí, sí.

¿Me tengo que fiar?

Hombre, estás hablando con gente de nivel.

Bueno, te voy a presentar: Castillo de Maqueda.

Castillo de Maqueda, Gonzalo Miró.

Pero ¿por qué me traes aquí?

Porque es espectacular.

Yo paso por aquí para ir a ver a mi suegra,

que es extremeña. Qué suerte la tuya.

Y siempre veo el castillo. Digo: "Te lo voy a enseñar".

¿No sabes lo que es? Lo voy a buscar aquí, en Internet.

Veo que has pasado muchas veces, pero poca idea.

No, te voy a dar un detallín, para que sepas.

Venga, tonto. Ponme música, niño.

"Fortaleza de origen"... (TARAREA)

"Fortaleza de origen romano que en el año noventa y"...

(TARAREA) Calla, hostia.

Me estoy liando, déjame.

"Fortaleja"... (RÍE)

"Fortaleza de origen romano que 'lenae'"...

Oye, tronco... Voy.

"Fortaleza de origen romano,

que en el año 981 y por orden de Almanzor

se perfeccionó con un estilo musulmán".

"Después, fue pasando por diferentes reyes de Castilla".

"E Isabel la Católica vivió allí durante una época

junto a su amiga la marquesa de Moya".

¿Tú te ves viviendo en un castillo?

Por favor, ¿otra vez?

¿Por qué? Claro, eso te iba a decir:

"¿Otra vez?". Hala, vamos, venga.

Ya está, ¿no? La visita ya está.

"María y Anne, a la hora de dormir,

os aseguro que lo vais a hacer profundamente".

"Y no es una forma de hablar, porque lo haréis bajo tierra".

# Es por ti que veo ríos

donde solo hay asfalto. #

Por fin, Anne. Vaya, vaya.

¿Esto es el hotel? Se sabrá portado el anfitrión con el hotel, ¿no?

¿Por aquí hotel hotel? ¿Crees que habrá hotel aquí?

No sé. Veo una piedra muy grande, Anne.

Esto estará seguro, ¿no?

Eres el optimismo personificado. Así que seguro que va bien todo.

"Chicos, hasta ahora,

habéis compartido mesa y furgoneta".

"¿Estáis preparados también para compartir lecho?".

"Más os vale, os espera un auténtico paraíso en Hormigos".

"Pero en el que me temo solo quedaba una cama libre".

# ...que cuándo, cómo y dónde

# tú siempre me respondes:

# "Quizás, quizás, quizás". #

Lo de las maletas con ruedas es un invento de la leche,

porque te puedes despistar para hablar con alguien,

y la maleta sigue. Sigue andando.

Pero cómo molan estas bolas, tío.

Y estas. Esto mola mucho.

También te digo que vamos a cerrar rápido.

Pinta romántico.

No nos puede ver mucha gente entrando los dos juntos.

Para, para, para.

Eh...

Mira.

Esto huele bien, Anne. Huele muy bien.

Con lo de dormir se va a aportar.

Esto déjalo de mi cuenta,

que yo le voy a dar partido, pero bien.

¿O tú también te metes?

¿Por turnos?

¿O todos juntos?

Bueno, vamos a cambiarnos. Yo me meto.

¡Hombre! Pero, bueno...

Solo hay una cama, Flo.

Bueno, suficiente.

¡Oh, hala! Eh, eh, eh, eh...

¡Madre mía!

Se ha portado el anfitrión.

¡Qué pasada!

Esto es piedra todo.

¡Buah, chaval, cómo mola, tío!

Pero, bueno, esto es la bomba.

Sí, salvo por el mínimo detalle de que solo hay una cama.

Qué "sensacionaca" de... Hostia, qué guapo, ¿eh?

¡Uh!

(GRITA Y RÍE)

Ya estamos.

Anda que has tardado... Mira, mira, mira.

Eh, ¿has visto cómo te escuchas? ¿Hola, hola, ey, ey?

Esto sí que está bien. Antes de dormir,

tengo que comprobar que no hay ni una grietita.

¿Qué grietita ni qué grietita? Grietita chiquitita.

Pero ¿de qué? Que no, que no hay rajitas.

A ver, a mí las piedras me dan un rollo tremendo.

Me encanta, y me encanta tocar piedras.

De hecho, las voy a tocar ahora mismo.

Me encanta tocar las piedras. Esto tiene muchísima energía.

No roncarás, ¿no? Se puede oír...

No, no. ...en 5.1.

Esto es para dormir yo.

¿No pensarás que yo voy a dormir allí?

No, tú tendrás tu habitación para dormir.

¿No hay más habitaciones? Solo tenemos esta.

¿Lo dices en serio? ¿Tienes lado de la cama?

Me estás vacilando. No.

No, no puede ser. ¿Tienes lado de la cama o no?

Yo sí. ¿Cuál?

Aquel. "Debuti", yo duermo en ese.

¿En serio? Sí.

El anfitrión, como mañana comemos con él,

nos ha querido dejar contenta. A ver, no ha estado mal el día.

No, mal del todo no.

La comida, un poquito, ¿no? Bueno, la comida...

No eres de comer, pero yo sí. La comida...

Escúchame...

Vamos a ponernos el pijama. Yo creo que ya por hoy...

Oye, pero qué chulo.

Mira este techo...

Me encanta. Qué bonito.

¿Te vas cambiando?

Vamos a darnos un bañito. Venga, va.

Empiezo yo primero, ¿no? Dale.

Todo tuyo.

(SUSPIRA)

(Música)

# Esta mañana escuché en el jardín de tu casa

# una canción que decía algo parecido

# a lo que venía pensando

# mientras tú leías un libro.

# Y me quedé sin palabras... #

(RÍE)

¡Eh!

¿Qué pasa? ¡Coño, Benny Hill!

No, no vayas por ahí. Estás a gusto, ¿no?

Más a gusto que en brazos.

¿No hay sitio para dos?

Depende de que dos. ¿Y para tres?

¿Quién es el segundo? Yo soy dos.

Tú eres otro más. Entonces, sí.

Cabemos tres, ¿no? Claro.

¡Claro!

Venga, hazme un huevo. Ven aquí.

Estás invitado.

Anne.

¿Te ha hecho gracia? Qué locura.

No, es que no puedo dormir.

¿Cómo que no te puede dormir? No puedo, extraño mucho mi casa.

Tiene morado el pie por debajo. Ya. Pero, bueno, ya está.

Oye...

Debajo de las piedras suena esto.

Qué pasada.

Poco a poco, no hagas el animal y te tires en bomba.

No quiero molestar tampoco.

¿Eres tonto?

¡Hostia, está caliente!

(SUSPIRA)

¿Lo de las gafitas de sol?

Porque siempre tengo que pensar que estoy en Hawái.

Soy una amante de Hawái. Me encantaría vivir en Hawái.

Pero, como no puedo, tengo que estar contigo aquí.

¿Te quieres retirar en Hawái? Yo sí, tío. Me molaría.

Es que Hawái es la bomba.

Perdona un momentito.

Porque, como tengo pelo, voy a...

Que tiene pelo, dice.

Que tiene pelo.

Este se cree que es Lorenzo Lamas, macho.

Tú, Don Johnson, que te vas a ahogar

¿Crees que no te oigo debajo del agua?

Te digo. Haz algo con ese pelo, anda.

Sí, porque se ha quedado... Haz algo.

¿Qué tal? Una cosa loca.

¿Y ahora? Muchísimo mejor.

¡Adónde va a parar!

¿Y así, de lado?

Que no, que no. Que no.

Mira, te garantizo

que más a gusto que nosotras no están.

¿Tocas desde chica?

# Devuélveme mi amor... para matarlo.

# Devuélveme el cariño que te di.

¡Ea!

# Tú no eres quien merece conservarlo.

# Tú ya no vales nada para mí.

# Devuélveme el rosario de mi madre.

# y quédate...

# Con todo lo demás.

# Lo tuyo te lo mando cualquier tarde.

# (AMBAS) No quiero que me veas nunca más. #

Qué fina es, "te lo mando cualquier tarde",

la letra es "te lo envío",

pero es muy tuyo.

Si aprieto ahí, ¿se desinfla? No, esto es mío, tío.

No como tú. ¿Te has operado de las tetas?

Claro, como todo el mundo.

Te voy a decir una cosa: eres famoso tope gama.

Yo soy famoso "mierder".

Y, como eres famoso tope gama, la gente piensa que estás operado.

Este cuerpo no puede ser normal. Estás operado de las tetas.

Estás operado del abdomen, de las mejillas...

Te has metido bótox. Claro.

Yo, al revés, me han sacado de aquí para otros famosos.

No parece que haya "surgido" mucho efecto.

Por toda la grasa que tengo. Y el pelo; sobre todo, el pelo.

Qué bien se está aquí, macho.

# Por tu amor, que tanto quise y tanto extraño...

# (AMBAS) Que me sirvan una copa y muchas más.

# Que me sirvan de una vez para todo el año.

# Que me pienso seriamente emborrachar.

# Si te cuentan que me vieron... # Muy borracha.

Uh, hasta los ojos.

# (AMBAS) Orgullosamente dile que por ti,

# porque yo tendré el valor de no negarlo.

# Y sabrán que por tu amor... # Me estoy matando.

¡Bien!

# Sabrán que, por tus besos, me perdí. #

Uy, Anne.

¿Y si cambiamos las profesiones? Yo podría seguir...

Me pongo nerviosa. Te vienes de bolito conmigo.

¿Qué coño haces? Soy gordo y floto, tío.

He de decirte que estoy bien a pesar de estar contigo,

imagínate cómo tiene que ser esto. Espérate, voy a ver si...

(SILBA) ¿Ves? Es que floto por el otro lado.

Eso es como un modelo satélite.

Te tienen que mandar órdenes... Espérate, esto tiene "botonacos".

Uh, qué rico. Bueno, bueno... Apaga y vámonos.

Flo, escúchame, escúchame...

Hay dos vidas, Flo.

Esta y la que no es vida.

# Puede que al fin me conozca muy bien. #

# Si fueran puntos grises mis rarezas... #

# -Después del humo negro,

# hay que ser valiente y despertar.

# Y vivir como vive la gente.

# Hay que ser valiente, amigo. ¡Yo tengo que volar! #

Ya ha amanecido. Venga, tío.

(SUSPIRA) Ay... Tronco.

Vamos.

Hay que despertarse, amigos.

Buenos días. ¿Ya estás en la calle, hija?

Hoy toca. Hoy toca, ¿no? Sí, vamos a desvelar, por favor,

quién es la persona que nos ha montado este jari.

A ver qué nos ha montado el anfitrión.

Mientras no nos ponga a correr y a jugar al futbol.

Y eso también lo haremos.

Madre de Dios. Tira, anda.

Ea, a descubrir. Vamos a seguir. Qué tía.

"Que Albacete no tenga mar

no significa que no se pueda navegar".

"Os propongo como colofón

una travesía por las turquesas aguas del Júcar".

# Déjame vivir libre...

# como las palomas. #

Buenos días, guapo. Qué educada.

Bienvenidas al puerto de La Mancha.

Por si creíais que Albacete no tenía puerto.

Anne, de ladito.

(RÍE) De ladito. De lado de vainilla.

Si yo he ido siempre de frente.

Chiquilla, que tienes el pie estropeado.

Uy, uy, uy. ¿Qué tal?

Muy bien. Estupendamente.

Vamos a ponernos un poco... ¡Ay! Que...

Vamos a ponernos dignas con este chico tan majo.

¿Que nos ponemos qué? Dignas. Dignas.

Ah, diga. Siempre soy digna.

¿A ti quién te paga?

Mira, no puedo decir, de momento, quién me paga.

Pero sé que os ha preparado una aventura única

y una experiencia que seguro que no vais a olvidar.

Pero que nosotros queremos saber, estamos intentando descubrir...

Saber quién nos ha... Tú tienes cara de buena persona.

Pero me han dicho que no puedo decir nada.

¿Eso te han dicho? ¿Es hombre, mujer?

Nada. Alguien muy importante y muy especial aquí, en la tierra.

Pues lo tengo claro ya. (RÍE)

¿Quién? Ni idea.

"Gonzalo y Flo, estáis en la tierra del Quijote".

"Imposible iros de aquí

sin descubrir los míticos molinos de Consuegra,

y lo haréis sobre ruedas".

"La sorpresa es que lo vais a hacer en un coche tan descapotable

como lo era yo hace años".

(Música)

¿Dónde nos estará llevando nuestro...?

La vida. Dónde nos estará llevando la vida.

El anfitrión o la anfitriona.

¡Hala, cómo mola, chaval!

Oye, te digo una cosa, el anfitrión nos quiere mucho, tío.

Sí, probablemente demasiado.

Nos conoce poco.

No, es que este sitio es flipante.

Nunca jamás había visto... Vamos, te voy a decir más,

nunca había escuchado Consuegra.

Es verdad, nunca había estado aquí.

Y me arrepiento tanto... Es un sitio precioso.

¿Has visto dónde te traigo?

No, no. Pero ¿qué vas a traerme tú?

Pero ¿qué vas a traerme tú? Por orden del anfitrión.

Vaya con el anfitrión. Me he sentado en proa.

¿Dónde me siento? En el cojín.

Venga, tira. ¿Cómo que tira?

¡Anne, no! ¡No!

¿Cómo que no? Espérate. ¡Anne!

Anne, esto va para allá. Míralo.

Chiquilla, te quieres estar... Ya está.

Arreando, hija. No. ¿Arreando cómo?

Tú empuja. Y cuidado, que tenéis las cataratas.

¡Empuja para el otro lado! Y los cocodrilos.

Y las pirañas.

Ay... Venga.

Uy, Anne, mira. Muy bien.

# Ay, ¿quién maneja mi barca? ¿Quién? #

# Que a la deriva me lleva... # Ella es muy linda,

quitando con la manita las ramas. ¿Y qué hago? Las dos a la vez.

Espera, voy a enderezar.

Que no veo.

¿Puedo parar un momento?

Esto es mucho ejercicio para mí. ¿Qué quieres hacer?

¿Cómo se para, así? Sí, directamente. No se va a caer.

¿Quieres cambiar o qué? No, no.

Quiero un algo.

¿Hola, María? ¿Qué coño haces?

¿Por qué? Pero ¿vas a dejar...?

Ve abriendo. (RÍE) ¡Qué grande!

Para, para, para. No, dice "pasar".

No, es que no podemos pasar. Sí.

¿Qué es eso?

(Música)

¿Es para nosotros? Sin duda. Estoy viendo...

¿Quién crees que debería conducirlo?

Yo creo que yo, ¿no?

Ya te he dejado conducir esto.

Igual, el primero que llegue. ¿Adónde?

Al coche. Es que eres una rata que te cagas.

¡No, no! (AMBOS RÍEN)

Hostia, y las llaves están puestas.

¡Arranca y vámonos!

¿Quieres ir detrás?

¡Hostias, qué guapo, chaval! ¡Dale!

(GRITA)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA) ¿Tienes pulmones nuevos?

¿Qué dices? ¿Qué dices?

¡Si estoy a tope! (GRITA)

# Qué jodidamente increíble es quererte.

# Qué jodidamente increíble es tocarte, besarte, mirarte,

# abrazarte y poder pensar... #

¿Tú crees, Anne, que ese trabajo lindo

que, por otro lado, te ha dado tantas satisfacciones

ha podido hacer que se te encasille en algo

y de donde tú quieres salir? Sí.

Es lo que te hablaba del "Hola, corazones",

que al principio decía: "Jo, no me gusta",

pero luego me he aliado con eso,

Me he dado cuenta de que está todo unido,

y que al final depende de mí

el gestionar esa imagen pública.

A veces echas la culpa a los demás de dónde te encasillan,

y al final eres tú el que decides cómo te muestras.

¿Te gusta seguir haciendo eso? Sí.

Bueno, me resulta cómoda profesionalmente

y por horario,

y a nivel conciliación,

que los que somos artistas

o trabajamos en este trabajo tan extraño y tan cambiante,

agradecemos tener una seguridad.

Lo que tú has dicho muchas veces,

poder cuidar a mi familia y a la vez poder trabajar.

Lo he conseguido,

tener un horario cómodo para criar a mis hijos.

Criar de criar, educar, acompañar.

Cuando se está al otro lado, como es tu caso,

al otro lado del mío, quiero decir,

cuando se está al otro lado,

¿cómo se lleva pasar al lado del famoso?

¿Sabes lo que te quiero decir?

Verte en la prensa y verte como personaje.

Sí, ahí creo que hemos coincidido las dos

en ser honestas, sinceras

y contar lo que quieres que se sepa.

Tú sabes, y yo trabajo en crónica social,

que estamos ávidos de titulares.

Bueno, si tú no quieres que las cosas salgan

porque te da pudor

o porque crees que puede tener daños colaterales,

pues cuida un poco eso, y ya está.

Y en momentos puntuales de "te casas", "te separas",

"tienes una pata chula", vale,

Es un titular, un momento, pero que eso no te devore tampoco.

Y ya está. Y es bueno también.

Si sales en titulares de una manera que sea coherente con tu profesión,

con tu forma de vivir,

de tus afectos, de una manera bonita,

está bien, está bien. Está bien.

# He soñado siempre con poder volar, desplegar los brazos sin aterrizar.

# Conocer otros lugares y verdades más allá.

# Y sentarme en una nube a descansar... #

Ay.

Madre mía.

Qué pasote, tío. ¿Dónde van a poner los molinos?

¿Dónde?

Donde haga viento. Claro, efectivamente.

Es que... Vaya vistazas, ¿eh?

Sí, está guay.

No sé si te pasa a ti.

Cuando me ocurren estas cosas,

estos regalos de la profesión que te dan de repente,

y dices: "Estoy en un sitio guay,

con una compañía guay...

Es verdad que hemos peleado y eso, pero...

Pero me lo he pasado bien. Eres buena gente.

Al final eres buen chaval, es que...

¿Quién me iba a decir a mí, "Florentine",

que iba a vivir contigo todos estos momentos?

Por eso mismo. Me lo he pasado muy bien contigo,

me pareces un tío genial,

y en estos momentos...

Ahora, que te has quitado las gafas,

dímelo a los ojitos, que me gusta. No, que me emociono.

En estos momentos,

siempre echo de menos a la gente que más quiero.

Entonces, digo: "Tengo que volver en otra ocasión.".

Me han traído a mí en su lugar. No es lo mismo...

No, no... Pero te tiene que compensar.

Es un buen repuesto, un buen repuesto.

Oye, ¿ya es la comida con el anfitrión?

Sí. ¿Lo vamos a conocer?

Espera, vamos a soltar la mochilita.

Lo mismo me cambio, fíjate,

¿Que te cambias de qué? ¿De ropa? Sí.

Bueno, ya veremos. Llevo aquí un apañillo de todo.

Llevo un poco de todo.

Y me pongo mona. Tírame de ahí. Ahí.

Que ya será la comida solo, ¿no?

A ver quién es esta o este.

Ahora viene ya lo mejor: conocer quién ha montado todo esto.

El anfitrión. ¿Quién es el culpable?

¿Me vas a dejar conducir o no? Venga, dale caña.

¡Dale candela!

¡Que te has portado! ¡Que te has portado!

Eres un tío grande. Vamos al lío.

(RÍE)

¿Por dónde se entra? (RÍE)

Me pongo las gafas y desaparezco.

Te voy a empezar a dar la turra lo mismo que me la has dado a mí.

No, no empieces, porque yo conduzco bien.

No quiero decir que tú conduzcas mal.

Venga, "Thelma y Louise". (RÍE) ¡Thelma y Louise!

# Eso que tú me das

# es mucho más de lo que pido.

# Todo lo que me das

# es lo que ahora necesito.

# Eso que tú me das

# no creo que lo tenga merecido. #

(Música de tensión)

¿Estás viendo lo que hay ahí? Anne, que esto es muy chico.

Ostras. Anne, Anne...

# La marimorena... # Anne, Anne.

¡Ofú!

Anne, que voy a reventar la furgoneta,

y es de las caras.

Ostras...

¿Tú ves bien por ahí? Por aquí va bien.

¿Por ahí voy bien? Sí.

¿Por ahí voy bien? Sí, por aquí vas bien.

¿Voy bien? Uy, uy, me estoy agobiando.

Bájate y me indicas. ¡Para, para, para, para!

Ya has rozado.

¿Qué dices? Echa para atrás, has rozado.

Pero ¿por qué no te bajas? Porque no puedo abrir la puerta.

¿Cómo abro esto ahora? Si no puedes, calcula.

Que no puedo, María. ¡Ofú! ¡Cierra ahí!

Vale. Vale, endereza. ¡Muy bien!

¡Muy bien, María!

El margen que tengo por aquí no sé cuál es.

Cuanto más enfilado lo pongas, creo que mejor.

Qué fácil es dar órdenes, ¿no?

Si lo enderezas, libras.

Si lo enderezo, nos vamos al agua.

Si lo enderezas, libras, María.

Con cuidado.

Libra, Acuario... Lo estás pasando.

Un poquito a tu derecha para poder darle.

Por aquí, perfecto. Casi lo tienes.

Estás saliendo con la rueda ya.

Vale. Libre, libre.

¡Campeona! ¿Vamos?

"Yes!".

Ay, que me pare y respire. "She is my lady".

Lo que viene ya es autopista. Qué grande eres.

¡Vamos! ¡Yuju!

(Música)

"Si todo va bien al finalizar vuestras rutas,

me reuniré con vosotros en el único restaurante centenario

de Castilla-La Mancha, La Venta de Aires, en Toledo".

"Una ciudad que ha sido un eje en mi vida y en mi carrera".

"Y os aseguro que mi eje no es un eje cualquiera".

"Pronto sabréis por qué, y también la cara que tengo".

"Pero tranquilos, que el almuerzo está pagado".

# Me gusta casi todo. Me gustas casi nada.

Bueno, esto... Esto está bien preparado.

Esto es que... ¡Qué rico!

Madre mía.

Nos va a pedir algo el anfitrión. Pasa.

Somos los primeros.

Esto pinta algo serio. ¿Ves?

Esto no se puede hacer. Pinta algo serio.

¿Por qué ya está puesta la comida, como el recibimiento?

Porque yo ya es que es muy difícil que no coja algo.

¿Por qué te quejas según llegas? No te has sentado todavía

y ya te estás quejando. Me quejo para bien.

Florentino, por favor. Es de mala educación,

pero vengo que parezco un perro.

Estoy para...

¿Llegarán puntuales Anne y María? (RÍE) Qué van a llegar puntuales.

¿Cómo se lo habrán pasado?

Que no me interesa ese tema ahora, que estoy con el queso.

¿Puedes dar cierto margen a empezar?

Al siguiente, digo. ¿Sabes que no estamos todos aún?

¿No ves que hay sillas libres?

No sé para qué ponen la comida

sabiendo que vengo yo. (SUSPIRA)

¡Por fin! (RÍE)

Por fin.

Yo no soy curiosa, pero ¿quién será?

¿Quién habrá hecho de anfitrión o de anfitriona?

También tengo ganas de saber quién es.

Y no soy curiosa, ¿eh?

¿Cómo vas? Genial.

Bien, ¿no? ¿Y tú?

Yo también. Con hambre, ¿no? Vamos para allá.

¿Tus padres te llevaban a algún sitio cuando eras pequeño?

Te voy a contar un secreto.

Cuando íbamos a ver a mis tíos, sacaba un plato de chocolates

y decía: "Coge, coge", y me hacía mi madre así por debajo.

Y yo decía: "No, no quiero".

"No tengo hambre".

Y estaba recio de hambre.

¿Salías con la lección aprendida de casa?

Claro. Eso siempre me ha marcado.

Y ahora veo comida y no puedo, no puedo parar.

Pero, bueno, mira quién viene por aquí.

¡Hombre! ¡Hola!

¿A quién esperabais?

¿A quién? Al anfitrión. A los Reyes Magos.

¿A nosotras no? Vamos a levantarnos.

Somos las chicas de oro. Nos vamos a levantar.

Bienvenida. Gracias. Nos quitamos esto.

Nos acabamos de hacer, hace diez minutos, la prueba.

Estamos limpitos, afortunadamente. Como en casa.

¿Qué tal? Oye, qué frío hace, ¿no?

Es importante que no empecemos, falta gente.

Ah, pero ¿de verdad?

Se ha quedado buena mañana.

Una comida acogedora, Anne. Quita, quita.

No me quito nada hasta que no pase un ratito.

Con lo sano que es comer al aire libre.

Por eso, aire lo vamos a tener todos.

Pero ¿qué habéis hecho? A mí me han hecho perrerías.

¿No sé quién será el anfitrión...? Le va la marcha.

A Del Monte le va la marcha.

Cuando me eche a la cara al anfitrión...

¿Habéis comido? No he pasado más hambre en mi vida.

No sabéis la turra que me ha dado este.

¿Qué pasa? Imagínate, durmiendo juntos.

¿Es muy tiquismiquis?

Es que Gonzalito... Le conoce la gente.

Le conocen,

tiene unos aires de duque... Es fachada.

¿No Habéis oído sus ronquidos desde donde estabais?

¿Qué dices? Pues ya me extraña.

¿Qué dices? Ya estamos.

Me ves gordo y tengo que roncar. ¿No notasteis un temblor?

Más vale que no, durmiendo dentro de una roca...

Escúchame, y todavía me puedes estar aquí esperando.

¡Hombre! Pero ¡bueno!

¡Mira quién es el anfitrión! ¿Qué hay?

¡Mira quién es el anfitrión!

¡Qué bueno! Qué alegría.

Qué barbaridad.

Qué bueno. Qué alegría.

Anda, anda... Me he hecho las pruebas.

Estoy absolutamente libre de virus. El saludo actual.

Encantad, Gonzalo.

¡Don Pepe! Encantado, Flo.

Un placer.

Me alegro mucho. El simulacro, el simulacro.

(RÍE) (RÍE)

¿Cómo estás? Estamos todos limpitos.

Os han hecho pruebas, ¿no?

Sí, sí. Qué maravilla.

Estamos todos... Nos han metido el palo a todos.

Oye, esto sí que no nos lo esperábamos.

Ah, ¿no?

Creo que tienes a unos más contentos que a otras.

Lo del globo, ¿sabes por qué lo pensé?

Me dijeron que tú tenías cierta aversión a la altura.

O sea, que vamos bien.

Y pensé: "Hay que superar el miedo, desafiar a la gravedad".

Y todo me tenía que tocar en este viaje.

No te preocupes, igual que te tocó a ti eso,

él sabe que a mí me gusta conducir mucho.

Puso un descapotable a mi servicio y lo tuvo que conducir él.

Encima, no pude ni disfrutar. ...correr más.

Ya. ¿Qué tal por Consuegra?

Muy bien. Nos sentíamos don Quijote y Sancho.

No hace falta decir quién es quién.

Pero nos sentíamos muy así.

Te agradezco que nos hayas hecho dormir

en la misma cama en un hotel tan romántico.

En la burbuja. En la burbuja.

Qué maravilla, en Hormigos, ¿verdad?

Este, a las 23:00, roncando.

Yo, viendo las estrellas. Soy una persona mayor.

No había más habitaciones.

Ese es un hotel de un éxito increíble.

Espectacular.

Y entonces... Nos ha unido mucho.

¿Os ha unido?

Me alegro.

Casi viven un romance.

Y vosotras estuvisteis en la Jorquera.

En las cuevas. En la Jorquera.

¿Y os gustó? Precioso, y las vistas,

el lugar con el río... Muchísimo.

¿Os trataron bien Víctor y Fernando?

Genial. Con lo único que no estuve muy de acuerdo

fue con el picnic.

Claro, un picnic en el suelo.

Yo, que me sentaba en el suelo, era casi budita.

No llegaba a la comida...

Lo mío, que es de comer...

Ella sí, ella llegaba a todo. ¿Y cómo no come?

Fíjate, me dijeron: "¿Cómo hacemos el picnic?".

Y yo dije: "Creo que sobrio".

(RÍEN)

"Sobrió" todo, no comimos nada.

De hecho, "sobrió" todo.

Hoy os compensamos en Venta de Aires.

No sé si os han contado. Espectacular.

Tiene una historia este sitio. ¿Por qué nos traes aquí?

Os he traído porque este es un sitio emblemático en Toledo.

Mira, el día de San José

del año 1923

se constituyó aquí una cofradía.

Una cofradía que fundaron Dalí, Lorca, Pepín Bello...

Y que duró...

Comían...

Comían mensualmente desde el año 23 hasta el año 36.

También han comido otros que os cuento,

porque hay un cartel que dice: "Aquí comió Franco".

Pero por eso no estáis aquí.

También comió Catherine Deneuve, creo.

-¿Eh? Catherine Deneuve.

Sí, efectivamente. Cada uno se agarra a lo que quiere.

Creo que tenemos que rematar el viaje en condiciones.

Pepe, ¿y qué tal vives?

En Castilla-La Mancha se vive fenomenal, ¿no?

Yo vivo más en Madrid que en Toledo,

pero los fines de semana largos los paso aquí, en Toledo.

Pero ¿dónde naciste tú?

Nací en Salobre, en un pueblecito de Albacete.

Chiquitito, ¿no?

Sí, tiene 500 habitantes.

¿Sigues yendo por allí? Bueno, allí es donde más voy.

Además, si mis hijos respetan mi voluntad,

allí voy a ir para la eternidad.

Porque allí están enterrados mis padres.

Allí tengo mis raíces.

Allí, los más mayores me dicen Pepito.

Y eso da subidón, claro.

Da subida...

Y da una subida increíble también otra cosa.

No sabes... Gracias.

Tú no sabes cómo me quiere la gente.

Oye, me siento emocionado...

de verme querido.

Gente que no espera nada de mí,

que yo tampoco espero de ellos nada.

Bueno, resulta muy difícil salir a la calle

y que no me pidan fotos, que no me saluden.

Y, además, de un modo amable.

Y, además, algunos me dicen: "Yo a usted no le voté nunca".

Bueno, no es una manera de acercarse...

Pero... "Le tengo afecto".

Me gusta aquella cosa o aquella otra.

En fin. (IMITANDO) Bueno, de hecho,

he estado tomándome unas cañas con uno de Vox,

que estaba justo ahí, en la barra.

No tiene nada que ver el confrontamiento político

para que, oiga, me tome unas cervecitas a gusto

con gente... Con gente que me cae bien y que me gusta.

Cómo se le nota que tiene ascendencia manchega.

¡Es verdad, es verdad! Arrastramos las eses...

Las "ejes" y esas cosas.

Pepe, otra cosa no, pero imitable el tono es un rato, ¿eh?

Es que eres peculiar, Pepe. Es una de las facetas

que tiene un buen político, que tenga...

A ver, como imitador, no puedo imitar a Pedro Sánchez,

no puedo imitar a Casado...

O sea, no tienen esas cosas...

Los políticos de antes,

que, encima, tenían también altura de miras,

tanto que se habla ahora, eran muy imitables.

Es que éramos... (RÍEN)

No, pero, en serio, ¿siempre has querido ser político?

Mira, yo estudié en los Jesuitas.

Y cada año nos hacían un test psicológico.

Y a mí siempre me salía

que tenía que ser o cura o periodista.

Lo de cura no me gustaba.

Yo tenía una novia, y estaba muy enamorado, ya en Preu.

Y le dije al padre espiritual: "Oiga, padre,

y, si no me meto a cura, ¿usted cree que me salvaré?

Y me dijo el tipo: "Muy difícilmente".

¿Por eso renunciaste a la vida...? No.

Renuncié... ¿Al sacerdocio?

¿Por lo que implicaba...?

O por alguno de los votos.

La novia influyó, primera cosa.

Segunda, el padre provincial Madurga Lacalle,

que era un tío muy listo,

me vio y me dijo: "Mira, Pepe, es mejor que estudies unos años

en la universidad".

"Y, luego, si sigues interesado, vuelves".

Y, bueno, me quedé en la universidad, y ya no volví.

Pero aquello fue un inicio en mi vida, ya de adulto,

que me ha marcado mucho.

Es decir, siempre he sentido mucho respeto

hacia el ámbito religioso.

La fe no llegué a perderla del todo,

pero me quedó como un rescoldito,

porque, claro, me eché en manos del marxismo.

Entonces, fui delegado de curso... Muy guerrero ahí.

En el partido yo era muy radical,

como se es radical a los 20 años.

Entonces era más fácil que ahora, ¿no?

(RÍE)

Felipe González me ayudó a abandonar aquellas tesis,

que hoy me atrevo a decir que eran disparatadas.

Pero ¿Felipe ya personalmente?

Quiero decir, ¿ya con trato personal con él?

Sí. ¿Cuándo os conocisteis vosotros?

Yo a Felipe le conocí...

en el año 1971-72. Entonces era Isidoro.

Yo trabajaba desde el PSP, que era el Partido Socialista...

Ya estabais en el partido los dos. Sí.

Pero yo trabajaba para que el PSP y el PSOE se uniera.

Felipe era... un tipo... cautivador. ¿Hace cuánto que no le ves?

No, poco.

Le veo con frecuencia.

Es que ha venido a comer con nosotros ahora.

"He pasado justo por aquí".

"Justo estábamos hablando. Estuvimos hablando hace muy poco

de cómo está la situación ahora en España".

¡Qué bueno eres!

"Pero es que es una situación que no sé qué va a pasar".

"Me lo preguntan muchas veces, pero es cierto"...

Es evidente... "Es evidente, es evidente...

que saltan las alarmas en según qué sitios".

(RÍE) "No lo digo yo, Pepe".

Qué maravilla, qué maravilla. "Esto es así".

Pues así todo el día.

Le veo con frecuencia...

Y, además, oye, que menciones su nombre, para mí,

en el ámbito del socialismo,

no hay ningún referente vivo más importante que él.

Los dos sabemos de quién habláis, porque es tu padrino.

Sí, claro. "Yo soy su padrino".

Me imagino que han sido tratos distintos.

Pero, en algún modo, también es padrino mío.

No de bautismo, no espiritual, pero sí político.

Porque él fue el que me dijo:

"Oye Pepe, que te vas a ir a Castilla-La Mancha de candidato".

"¿Cuándo te incorporas?".

Le digo: "Déjame pensarlo, hablarlo con mi mujer".

He dicho: "Castilla-La Mancha". Digo: "Sí, debo hablar con ella".

Dice: "No, no, que vas a perder".

"No tienes que consultarlo con nadie".

"Allí vas a perder".

Yo creo que es de las veces que Felipe, de las pocas...,

No tienes nada de qué hablar,

te presentas y ya. ...se ha equivocado.

¿Se llevaban mejor antes los políticos que ahora?

Porque me llama mucho la atención el mal rollo que hay ahora,

de censuras, de críticas, de reproches...

Yo echo de menos que haya un trato cordial...

No te imaginas tú...

lo bien que entonces...

nos llevábamos los políticos de distintas ideologías.

¿No te apetecería volver y dar un pum

y decir: "Aquí estoy yo"?

Mira...

Con la pandemia, por ejemplo. Con toda la sinceridad,

a mí no me apetece lo más mínimo.

Creía que no me iba a poder adaptar a la vida sin la política,

y no solamente me he adaptado, sino que estoy mucho mejor.

Mira, me veo en fotos de hace diez años

y digo: "Estoy más viejo". (RÍE)

Y no solo es porque me he puesto pelo.

Estabas más estresado. Estás muy fino.

He adelgazado diez kilos.

Porque procuro comer con medida.

Eso es que estás enamorado.

Me han dicho que te has hecho macrobiótico.

Un poco.

Que estás obsesionado. No. Obsesionado, en absoluto.

Mi única obsesión, en cuanto a régimen de vida,

que a lo mejor os va a extrañar,

es la siguiente:

todas las mañanas, cuando me levanto, hago gimnasia,

tempranito,

y, al acabar, un poco sudado,

me tiro a la piscina.

¿Se lo has visto a Pedro Ruiz?

Pedro Ruiz lleva 26 años haciéndolo.

Por eso digo.

¿En agua fría? Helada.

¿Se extraña...? Perdona, Flo, No, no.

Pero ¿se extraña...?

Lo pregunto en el buen sentido de la palabra.

¿Se extraña el poder?

No. Cuando políticos como tú

habéis tenido tanto poder durante tanto tiempo

y, de repente, se pasa a un segundo plano,

es una situación a la que no debe ser fácil adaptarse, ¿no?

Fíjate, depende de muchas circunstancias.

Yo tengo, gracias a Dios,

la suerte de estar muy unido a mi familia.

Que, por cierto,

hoy ha venido conmigo una de mis hijas, Sofía.

Y le he dicho: "Voy a comer con gente importante",

y me dice: "Pues te acompaño, papá".

Mira... Ya viene.

Viene por ahí. Yo creo que sí. Sí, mírala.

No os preocupéis. Ya le digo yo que se siente aquí.

-Hola. Por el otro lado. Hola, Sofía.

-Flo, ¿lo conoces? Encantado, Sofía.

Encantada. Un placer.

Encantada. Un placer.

Pasa. Hola, Sofía.

-Y María y Anne. -Hola.

¡Qué guapa! Encantada, muchas gracias.

Qué bonita.

¿Me ibas a dejar sin comer? -No, hija, no.

Dos minutos más y no sé yo.

Nos hemos puesto a hablar y se nos ha pasado.

Oye, no sabes la ruta que nos ha preparado tu padre.

Sí. Las cosas que nos ha enseñado.

Nos ha llevado... No sabíamos que era él,

pero ha elegido unos lugares preciosos.

Es un cachondo, ¿eh?

Bueno, bueno, tiene su punto, ¿eh?

Me ha subido en un globo.

¿En serio? ¿Cómo que en serio?

A mí también me lo hizo.

A mí también me lo hizo. Ah, es una cosita como de él.

-(PEPE RÍE) Cada vez que puede, globea, ¿no?

¿Cómo caísteis...? No, no.

Se posó. Ah, ¿sí?

Se posó, ¿verdad? Eso es un milagro laico.

Eso nos dijo. Se vino, ya habíamos terminado,

ya habíamos aterrizado...

Viene, y dice: "Oye, perdonadme,

pero queremos que sepáis que tenéis un ángel".

"Os acompaña un ángel, porque hacía un viento...,

no las teníamos todas con nosotros".

"Ha sido empezar a descender"... Que te diga Anne.

Se paró el viento. Parado. Quieto.

Que sepáis que Pepe no contaba con eso.

Qué maravilla. Muy en contra de tu voluntad.

¿Y el Júcar, qué tal?

¡Oh! Muy bonito.

Mi prima, ella es muy señoritita, ¿sabes?,

conduciendo, con el pie..., remando en la barca... ¡Yo remando!

Flo, si me vieras... Ahora, vine encantada.

Te lo has pasado genial. No, ¿sabes qué me ha pasado, Sofía?

Que yo no tenía ni la más remota idea

de que sabía remar.

Y, cuando he descubierto

que se remar como si me hubiese criado yo en el lago Ness...

A ver, era darle así...

Ella se piensa que es remar.

Nueva afición.

-¿Qué ha pasado cuando lo has descubierto?

Me he sentido... Advierto que el marco era inmejorable.

Se ha dado cuenta de todo el tiempo que ha perdido.

Había pensado llevármela a Euskadi, a las traineras.

Tenía un brazo más fuerte.

Digo: "De aquí no salimos, vamos a quedarnos dando vueltas".

Pero fue un paseo precioso.

Ahora que dices esto,

me venía a la cabeza lo que me comentabas antes.

Que me tiro a la piscina con el agua fría.

Mira, el otro día...

Bueno, el otro día, el 14 de diciembre,

estaba el agua, que tengo un termómetro arriba,

a 6,1 grados.

Me tiro... Estás loco.

Y digo: "Hoy, que cumplo 70 años", mi madre había muerto, la pobre...,

Y no quiero seguir cumpliendo más. ...con 42, imagínate.

Y dije: "Le voy a hacer una vuelta a la piscina".

Claro, porque me tiro y me salgo.

"Hoy, en honor a mi madre, que me parió hace 70 años,

le doy una vuelta a la piscina".

Pero, mira, empecé... y se me helaba...

No voy a decir qué, pero por ahí empezó, ¿no?

Y me dije: "Mi madre me perdonará".

Me salí.

Me sequé, me puse mi albornoz.

Y dije: "¿Cómo? ¿Por mi madre?". Me quité el albornoz,

me tiré y le di la vuelta a la piscina.

¿Qué te parecen las cosas extrañas que está haciendo

desde que dejó la política?

Bueno, intenta convencerme de todas ellas,

Pero, claro... De que todo es bueno, ¿no?

Claro. Quiere contar con tu voto.

No, no. Y quiere que lo intente.

Pero, si a mí me levanta de la cama a las 8:00

y me intenta meter en la piscina...

Y te ahogas, como yo. Me ahogo. Yo me muero.

¿Te ha salido a ti algo de vocación política?

¿O a alguno de tus hermanos? No.

Yo creo que a ninguno.

-No, mis hijos...

¿No os apetece llevar una vida como la que ha llevado papá?

-Demasiado sacrificada, diría yo. ¿Sí?

Estas generaciones son mucho más listas que nosotros.

-Sin duda.

¿Es verdad que has sacrificado mucho

por la vida política?

Yo no me lo tomé...

Mira, la gente que entra hoy en política

entra por razones..., que cada uno tendrá la suya,

y yo la respeto, pero yo entré en plena dictadura.

Yo no tenía cerca ser ministro ni ser presidente.

Lo único que tenía cerca era la cárcel

por ser socialista entonces.

Entonces, para mí fue una decisión, digamos, moral.

No fue una decisión de oportunidad,

pero yo he sufrido mucho en la vida política por mi carácter,

que no es virtud, porque soy muy intenso.

A mis hijos, que es lo que más quiero en el mundo,

no quiero que pasen por esto.

¿Ahora eres libre?

¿Crees que eres una persona libre? Sí.

Ahora, porque cada uno tiene sus limitaciones,

también para la libertad,

pero yo hoy estoy viviendo la mejor etapa de mi vida.

Me encanta.

¿Sabes? Alguna vez me da miedo el coche,

con una velocidad más rápida...

"Como me muera ahora, con lo bien que estoy"...

Yo estoy encantado.

Tienes lo que no has podido tener nunca, tiempo.

Sí. Mira, tengo tiempo,

tengo también... ¡Hasta pelo!

(RÍE) Tenemos de todo.

Te voy a hacer una observación.

Pelo tengo, pero en mío.

Me lo quitaron de atrás y me lo pusieron delante.

¿Lo del pelo fue cosa tuya o un consejo?

¿Algún asesor? Ya verás.

Fui a la presentación de un libro de Juan Luis Cebrián.

Y vi a un consejero que yo había tenido, y no le conocí.

Mira, me saca el carnet de identidad.

Calvo en el carné, y con pelo.

Esto era el 15 de diciembre

del año 2007.

Y digo: "¿Dónde te lo has hecho?".

"Mira, la doctora Mónica Rolando".

El día 23 de diciembre me lo estuve haciendo".

Oye, yo me he quitado de encima, visualmente, diez años.

Sofía, es coqueto el jefe.

-Bueno, bueno...

O sea... -¿Cómo que "bueno, bueno"?

Demasiado.

Es muy coqueto.

Llego a casa, mi maleta, mis cremas...

-A ver, a ver...

Y, cuando voy a hacer la maleta para irme,

alguna crema ha desaparecido siempre.

-Porque ella las compras...

Yo miro mucho el dinero, y ellas lo miran menos.

Y se las cambio. (HABLAN A LA VEZ)

Claro. ¿Ves, ves, ves?

Ya tendrá su dinero para comprárselo.

¿O será que sale de tu cartera?

Oye, ¿qué es lo que más has aprendido de tu padre?

Es un referente importante, tienes delante a un pedazo señor.

Sí, sí.

Buf, ¿lo que más he aprendido?

Yo creo que de todo,

pero la constancia, que es algo que yo...

De vez en cuando flaqueo. Y tengo un referente, me digo: "No".

Se te cae la baba, ¿eh?

No es que él sea llorón, que también...

Se me van las lágrimas, sí.

Pepe es un tío supersensible.

Nada más que hay que mirarlo a los ojos.

Le dices dos pamplinas y se queda como un osito, ¿verdad?

Es tierno, es sensible, no es que sea llorón,

es que es sensible. Cuando te llega al alma, te llega.

Él siempre ha dicho que, disfrutar de Sofía,

ha sido uno de los placeres más inmensos

que te ha dado la vida.

Es verdad.

Además, fíjate, que estuve casado 30 años.

Nos separamos.

Que aquello... Sofía tenía diez años cuando nos separamos.

Bueno, la pobre lo pasó mal un tiempo.

Pero, ahora,

todos los domingos comemos juntos toda la familia.

Por supuesto, Ana, mi ex también.

Nos llevamos mejor que nos llevábamos casados.

¿Tus yernos...? Suele pasar.

Hay que tomar nota de esta sabiduría.

Hay que tomar nota.

Sí, pero nos llevamos genial. Nos queremos.

Nos llevamos muy bien. Y creo que mis hijos

han empezado a valorarnos más, a su padre y a su madre,

cuando, después de habernos separado,

hemos tenido ambos un comportamiento de personas normales,

que superas las emociones del momento de la separación.

Y, hoy, a mí no me importaría vivir juntos.

Lo que pasa es que tampoco...

Esto os lo digo... -Te encantaría.

No te equivoques, habla bien. Es precioso lo que estás diciendo.

-Volver..., primero, es cosas de dos.

En este caso, es cosa de seis,

porque nuestros hijos también cuentan.

Y, luego, además,

con toda sinceridad, me he acostumbrado a vivir solo.

Mira a tu hija, te ha mirado así.

Creía... Parece una serie de televisión.

Nos estás dejando... Creía que podría aguantar.

Y, con la pandemia, me dijo el médico,

porque me habían puesto un estén:

"Quizá a usted le convenga estar aislado".

Y me fui al pueblo.

He estado en el pueblo dos meses y medio...

sin salir a la puerta de la calle.

Yo creía que sería incapaz.

Y no solamente he sido capaz, sino que ha estado muy a gusto.

Y, en ese aislamiento que has tenido,

¿a quién ha echado más de menos?

-Elige bien la respuesta.

-Vamos a ver... Ahí, ahí.

Os voy a contar y os voy a decir la verdad.

Mis hijos, con los móviles, y Ana hablábamos a diario.

Yo me recluí en la casa del pueblo donde nací.

O sea, el día que llegué era el 18 de marzo,

justo el día en que murió mi madre.

A quien he echado de menos todos los días allí,

amable, cariñosamente, tiernamente, ha sido a mi madre y a mi padre.

Que con ellos nací, con ellos viví...,

y estuve en la casa casi tres meses sin ellos.

Y, fíjate, logré superar una cierta añoranza y tristeza

que la casa me evocaba por su ausencia.

La he interiorizado de tal manera

que estoy encantado de esa convivencia

con la memoria de mis padres allí.

De manera que te he contestado imprudentemente.

Debería haber dicho: "A mis hijos" Y no es verdad.

Cuando uno... Yo sido hijo único.

Mi madre murió con 42 años,

embarazada.

Mi padre con 58, en un accidente.

Entonces, les he dicho muchas veces,

para que veas que no estás preparada.

¿Dónde te digo que vive en mi madre?

-En tu corazón. Claro. -En mi corazón.

Yo quiero vivir, cuando me vaya, en el corazón de mis hijos.

Y les cultivo casi como una hornacina

para que viva, después de morir, en su corazón.

Qué importante son las madres.

No tiene pinta de ser un hombre que haya hecho locuras.

-Intenta disfrazarse.

No sé si me va a matar por contarlo.

Pero... ¿En alguna fiesta en plan sorpresa?

¿De qué se disfraza? En Navidades, en casa,

el día 24, desaparece en la cena, y aparece de marinero,

de la Pantera Rosa. -De Papá Noel.

(RÍE) ¡Cómo mola!

¿Te los compras, José? -No, los alquilo.

Qué grande.

-De abeja Maya. -Disfraces París,

en la calle Atocha.

¡Por favor, la abeja Maya! Carrasco.

Me he disfrazado de mosquetero,

¿De siempre o por los nietos?

De rey, de Papá Noel... No, no.

¿Te has disfrazado de Pantera Rosa?

Y de abeja Maya otro año.

-Sí, sí. Me encanta.

Pepe, te agradecemos mucho... Hemos estado muy a gusto.

...el plan que nos has preparado en tu tierra.

¿Esto quién lo pag...? Perdonad, es que no me he traído...

No, paga Pepe.

Perdona, Pepe, que no quería yo... No he traído la cartera.

Perdón. Me vais a perdonar, tengo la furgoneta en doble fila.

Vámonos, que nos hacen pagar todavía.

Queremos agradecerte la ruta que nos han hecho,

pese a algunas cosas. Pese a algunas cosas.

Y darte las gracias por estar con nosotros

y ser siempre un libro para todos nosotros.

Nada, muchísimas gracias. Lo he pasado genial, la verdad.

Esta comida, que, al principio,

cuando organicé el que pudierais venir,

pensé que iba a tener un componente de formalidad, ¿no?

Y, al final, me he encontrado con una comodidad extraordinaria.

Tanto, que me da pena que os vayáis.

Muchas gracias. Pero tenemos que irnos.

Amenazamos con volver. Eso.

Muchas gracias. Encantado.

Vámonos rápido... Muy bien.

No vaya a ser que se arrepienta... Encantado.

Gracias. -Encantada.

Gracias por todo. -Gracias.

Encantado. -Hasta luego.

Mira, Sofía, voy a llamar a la siguiente anfitriona.

-Pero dime quién es.

-No.

No puedo.

Hola, mi niña. ¿Qué tal?

Muy bien, muy bien.

Bueno, te dejo a estas dos parejas en tus manos.

Trátamelos bien por Cádiz.

Sí, sí. Son buena gente.

Encantadores, te lo vas a pasar muy bien.

Encantado. Un beso. Un beso.

Un abrazo grande, mi niña.

Hasta siempre.

Adiós.

(Música)

Estamos en el sur.

¡Bendito sur!

Hola, corazones. Hola, corazones.

"Me da la sensación

de que os ha podido tocar otra vez de mochileras".

Una actividad única en el mundo. Esto apetece seguro.

Es una meditación en la cama de abejas.

¿Eh?

María y Anne creo que están un poquito menos felices

que nosotros.

Cuando te ponen tanta cosa, es porque esto tiene su peligro.

¡Vamos, canijo! ¡Hostia!

Oye, pues se te da muy bien.

Estuviste con Malú, ¿no?

La duquesa de Alba también estuvo contigo.

¿Cómo se llama? La duquesa no.

Eugenia Martínez de Irujo. Sería la hija de la duquesa, ¿no?

María, ¿a ti te gustaría casarte algún día?

¿Y tú qué sabes si yo estoy casada?

Hola, corazones. ¿Qué tal?

María del Monte nos ha sorprendido con una noticia.

¿Sabes quién nos ha preparado este plan, lo tienes controlado?

Somos amigos, somos colegas.

Ya no puedo decir más.

¿Tenéis pistas del anfitrión?

Tenemos intuición.

¡Por favor, por favor! ¿Quién viene?

Podéis mirar a vuestra... (GRITAN TODOS)

¡Hala, tío!

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Dos parejas y un destino - Castilla La Mancha

10 feb 2021

Las parejas formadas por Gonzalo Miró y Florentino Fernández, y Anne Igartiburu y María del Monte viajan a la tierra de ‘El Quijote’, de los molinos y sus leyendas, para descubrir los rincones favoritos del anfitrión sorpresa que les ha preparado la visita. En esta ocasión, Gonzalo y Flo viajan con maleta y todo tipo de lujos, mientras que Anne y María tienen que hacerlo como mochileras en busca de aventuras.

Finalmente acudirán todos al punto de encuentro para reunirse con el personaje oculto que les ha preparado este itinerario.

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