Dos parejas y un destino La 1

Dos parejas y un destino

Viernes a las 22:15 horas

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Dos parejas y un destino - Ibiza - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

"Queridos viajeros: Bienvenidos a esta aventura

y enhorabuena por embarcaros en ella".

"Tanto Anne y María como Gonzalo y Flo

están dejando el listón muy alto".

"Pero no me cabe duda de que también vais a estar

a la altura de esta extraordinaria experiencia".

"Ya sabéis que soy dos parejas y un destino".

"En este caso, mi amada Ibiza".

"Chenoa y Jesús, ya sabéis que hay un tipo de viaje para cada pareja".

"Y a vosotros os toca estrenaros con la opción más confortable".

"Os encontraréis en la preciosa Cala Comte".

"De allí, iréis a un alojamiento exclusivo

en Sant Antoni de Portmany".

"Donde se espera una de mis mejores amigas"...

"Y donde podréis dormir hasta hartaros,

sin cantos de gallos ni campanarios".

"En cala Gració pondré a prueba vuestra flexibilidad".

"Y, a la mañana siguiente"...

"Os daré a conocer algunas de las más bellas calas de la isla,

desde el otro punto de vista".

"Terre y Perico, como vosotros sois claramente todoterreno,

o vais a estrenar con la travesía mochilera".

"Vuestro punto de encuentro es Cala Vadella".

"De allí, os desplazaréis a Sant Josep de sa Talaia".

"Donde os deleitaréis

con los manjares de la madre tierra".

"Aprenderéis a controlar vuestro cuerpo sobre las olas

en Cala Talamanca".

"Y disfrutaréis de una inigualable puesta de sol

en Punta Grossa".

"Donde el descanso en plena naturaleza

está garantizado".

"Y allí mismo os dará los buenos días

uno de los amaneceres más bellos del mundo".

(Suena "Buena suerte y buen viaje", de Conchita)

# Buena suerte y buen viaje porque vas a llegar.

# Que nada puede hacerse contigo.

# Recuerda que tú haces el camino.

# Así que buena suerte y buen viaje

# porque vas a llegar.

# Buena suerte y buen viaje

# porque lo conseguirás. #

# ...que, cuando la miro, por no delatarme,

# me guardo un suspiro.

# Que mi amor callado se enciende con verla.

# Que diera la vida para poseerla.

# No se da ni cuenta que brillan mis ojos.

# Que tiempo a su lado.

# Hasta me sonrojo... #

¿No me habré equivocado yo?

¿Dónde me han mandado a mí?

¡Buah!

Me da a mí que me he perdido yo aquí.

¿Dónde estará la furgoneta

que me han dicho que estaba por aquí?

Y llevo ya toda la mañana dando paseos...

¿Quién será el anfitrión este? ¿Dónde me habrá metido?

Ay, Perico, en qué líos te metes.

(Música)

Hay que ver, qué telita de camino.

Y yo con la maletita, la trolley cabina.

Dice la gente: "Tráete una maletita chica".

¿Una mochila voy a llevar yo?

¿Cómo voy a ir con una mochila pequeña?

Yo necesito mis cosas.

Ay, qué mono, qué sitio.

Es que esta isla... Mira...

¡Eh!

¡Ibicencos, ya he llegado!

Vamos, vamos, vamos.

¡Oh!

Ay, el arcoíris... Florecitas...

Pero ¡qué bonito! ¡Qué bonito!

¡Jesús!

¿De dónde sales? Me he metido hasta ahí abajo.

Aquí no vienen ni los cangrejos.

Vente. (RESOPLA)

Mira, por favor, ¿cómo es?

¿Qué tal?

Me alegro de verte ya. Hola.

¿Todo bien? Todo bien.

¡El gran Perico Delgado! ¡Y Terre! ¡Y Terre!

¡Oh!

¡Qué guapa estás, vamos!

Se ve que vamos de mochileros. Te veo de mochilera total.

La furgo es monísima, pero tú... Pero tú...

Cuánto tiempo sin verte. Pero muchísimo.

Lo que me he acordado de ti. Pero ¡mira qué carita!

¡Ay, Dios mío!

Oye, conduzco yo, ¿vale? Tú misma.

Va, que la llevo yo.

Eres de fiar, ¿no? Te fías, ¿no?

No, te pregunto. Eres de fiar, ¿no?

Te fías, ¿no? Sí.

Por eso me voy a montar.

¿Todos los días vas andar así, discretita?

Tú me has visto a mí alguna vez de chándal?

Venga.

Ay, te tengo que contar tantas cosas.

Te traigo regalos... ¿Conduces tú o conduzco yo?

¿Conduces tú? Me conozco todas las carreteras.

Tú conduces. Yo soy muy buena copiloto.

Llevo unos temazos divinos.

Voy a cantar, te voy a decir el tiempo...

¡Todo! ¡Yo, todo!

Ay, Perico...

¡Corre, vámonos! ¡"Avanti"!

¡Ibiza, para nosotros! (GRITA)

Ahora, ¿para dónde vamos?

Pues se supone... que ahora vamos a ver

a una de las mejores amigas del anfitrión.

Tenemos que saber... Yo todavía no tengo mucha idea.

La furgoneta es muy jipi, pero ¿quién puede ser?

Puede ser cualquiera. Espera, voy a arrancarla.

# Falta la osadía, cordura... Y, por favor,

# falta que te olvides de vengar tu honor. #

Te he traído algo.

¡El libro de Chenoa!

Tenemos que conocer mucho a los compañeros.

Estarán dando vueltas...

Sí, para meterles el dedo en la llaga, ¿no?

Chenoa es muy lista, ¿eh? Sí.

Seguro que sabe quién es la anfitriona.

Mira... O anfitrión.

¿Ya sabes que es una chica?

A mí me gusta decirlo todo en femenino.

Ah, a mí, masculino. Por ejemplo, Perica.

Te llamaría Perica.

A Perico le veo con mochila.

A la Terre la veo un poco más..., difícil, ¿eh?

Anda, que la Terre y el Perico,

pueden ser los dos... Ay, me parto.

He traído un mapa... Porque a mí lo del GPS de los móviles...

Además, no hay cobertura en todos los lados.

¿Sabes? No, además, yo soy clásico,

yo soy de mapa.

Me gusta mucho el mapa, es muy fácil.

Los mapas son fáciles. Entonces ¿qué? ¿Sigo recto?

Sigue, sigue pa'lante.

Me gusta más el mapa que los GPS.

Pero es que el mapa es de Jerez de la Frontera.

Por lo demás, bien.

Vamos bien, ¿no? ¿Sabes?

¿Te gusta cantar? Sí, hombre, ya ves.

Yo saqué mi disco. Perdona, perdona.

Eso te ha quedado muy de Sinatra. Yo saqué mi disco, claro.

Yo saqué mi disco.

Que yo me la canté la tuya. ¿Sí?

"Toa, toa" es éxito. ¿Y quién no se la ha cantado?

Pero ¿decías "toa" o decías "toda"? No, no, decía "toda".

¿Y por qué la gente dice "toa"? No sé, por mi acento.

Pero ¿está grabado?

Cuando tú grabaste... Claro.

...dijiste: "Toda, toda, toda".

Y, por supuesto, he traído un micrófono,

para cantarte multitud de temas.

¿Con qué quieres que empiece?

Por supuesto, una presentación como Dios manda.

# Soy la Terremoto y vengo de Alcorcón.

# Y hoy estoy... aquí de promoción.

# Te vendo, nena, este vídeo de aeróbic.

# Está pensado, mi vida, para ti. #

# (AMBOS) Toda, toda, toda... Te necesito toda.

# Como antes... # Pero ¿ves que digo "toda"?

Sí, lo dices, tío.

# Toda... #

Pero haces girito flamenco, que eso me gustó.

Y un bañador.

Me encantan los muchachos con los turbito.

¿Para quién es? Muy chico, ¿no?

Pero, bueno, es muy mono. Para luego, el bañito.

¿Te gusta ir de tanga? A mí, no.

Pero me gusta que vayan de turbo.

Bien apretadito todo. Ah, ¿que es para mí?

Claro, no me voy a poner yo ese bañador.

Yo soy más discreto.

No llevas pijama, me has dicho. No, yo no.

Yo siempre... ¡Uf! ¿Vas sin pijama, en serio?

Yo nunca utilizo ropa interior.

Ah, ropa interior, directamente.

O sea... Ni pijama.

Muy bonito.

Cuando me acuesto, si me pongo un pijama,

me parece que estoy atado. (RÍE) No puedo.

Qué va, en bolas.

María José te habrá dicho que te pongas uno.

Sí, sí. Espero.

Menos mal que está ahí...

Me ha dado un pijama. Anda, que...

Mi mujer tiene más... Más idea que yo.

Tenemos el mismo cortecito de pelo. Bueno, te voy a decir una cosa.

El parecido que mi mujer y tú teníais era...

Clavado.

Clavado.

Es que creo que llevamos el mismo corte de pelo.

El mismo corte. Y la carita...

Es verdad que somos más redonditas. El mismo corte.

Sí, sí, sí.

Hazles una llamada a la Terremoto y al Perico, a ver por dónde van.

Pon el manos libres, quiero escuchar a la Terre.

Hace mucho que no la oigo. Altavoz.

Uy, ahí están.

¡Ah, mira, mira, están llamando! ¡Mira!

Vamos a preguntarles. Vamos a ver quién es.

"¡Terre!".

¡Dígame!

¡Terremoto, te queremos! ¡Terre!

¿Qué pasa contigo? ¿Qué pasa, chula?

¿Por dónde andáis? "¿Cómo estáis?".

"Dando vueltas, estamos un poco perdidos".

Mandad una ubicación.

¿Y vosotros ya sabéis

quién es el pájaro o la pájara pinta

que nos ha invitado y ha montado esto?

No, pero nos ha puesto una furgoneta muy bonita.

¡No, no! "Bonita", dice. ¡Bonita, la nuestra!

Para comer hierba tres días. No veas la de flores que llevamos.

Plumitas, flores... Es un jipichic.

Nosotros también.

Ah, pero entonces no vais de supervip.

Me habían dicho que los mochileros éramos nosotros.

Nosotros éramos los jipis; vosotros, los pijos.

Espérate, que no hemos llegado todavía

donde tenemos que llegar.

"De momento, no hay nada hecho". "No".

Oye, que os mandamos un beso,

mucho ánimo con vuestro rollito. Seguid dando vueltas.

¡Adiós!

Adiós.

# Fui a la orilla del río.

# Y vi que estabas muy sola y que te habías dormido.

# Vi que crecían amapolas. #

"Vuestra primera parada es Sant Antoni de Portmany,

donde os espera la sencillez del lujo ibicenco

y una muy grata sorpresa sorpresa".

# Tú me vestiste los ojos.

# Yo te quitaba la ropa. #

Mira, mira, mira.

Qué monada. Qué bonito, quillo.

Y hace bueno hoy, ¿eh?

Aquí parece que pega menos el viento.

¡Hala, mira qué chuli!

Bueno, tiene que ser...

(RÍE) No sé por qué.

¡Vaya pepino de casa!

¡Carajo!

¡Madre mía! ¡Joder!

Qué chulo. Al tío le gustan las piedras.

Piedrecitas tiene. (RÍE)

Vamos, él o ella.

Pero las piedras le gustan. Mira, ha puesto más piedras.

Oye, se integra con el ambiente, con todo.

He tocado la puerta... Nosotros hemos tocado.

Y la puerta estaba casi abierta. Hala, qué chulo.

Qué bonito.

El anfitrión tiene muy buen gusto.

Te lo estoy diciendo.

El anfitrión... O anfitriona.

Bueno, anfitrión, en general.

¿Ahora qué hacemos? Mira, el elefante.

Esto no es Ambiciones, ¿no?

No, esto no tiene nada que ver. No, ¿no?

El paisaje es otro. Yo esto lo veo muy...

Muy jipi, pero de...

pero de "jet set".

¿Se llama jet set? Jet set, sí, sí.

# Es un huracán profesional que viene y va buscando acción. #

"En vuestra primera parada,

no os voy a hacer morder el polvo, pero sí saborear la tierra".

"La madre tierra de la mano de mi amiga Cristina Franco".

¡Madre "tierral"!

¡Madre tierra! ¡Viva la madre tierra! Mira.

¡La madre tierra que te parió!

Vamos para adentro. (RÍE)

¡Ay, qué alegría! Qué chulada.

¡Mira, mira la barbacoa! Para hacerte a la brasa.

Para comerte a la brasa enterito.

Anda, anda. Qué bonita.

Ponte cómoda, ponte cómoda. Vamos a pasar.

Ponte cómoda. ¡Tiene chimenea, cómo mola!

Mira, hasta elefante.

¡Ah! ¡No!

¡Hola! ¡Bienvenidos! ¡Coño!

¿Has visto? La mejor amiga del anfitrión.

No sé si soy la mejor amiga, porque tiene muchas.

¿No nos besamos? Sí, hemos hecho todas las pruebas.

Es verdad.

Qué alegría, Laura. ¿Qué tal?

Pero ¡cuánto tiempo! ¿Cómo estás?

¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos?

Uf, un montón, Isabel. Vaya... ¡Un montón!

Vaya joya tienes aquí.

Sí, una chocita que me he montado para recibiros.

Las piedrecitas te gustan, ¿eh? Hombre, claro.

El caminito de piedras...

Hay que rodearse de belleza. Está bien, está bien.

Queréis tomar algo, ¿no? Sí, claro.

Nos estábamos instalando.

¿Un vinito? Una agüita.

Mira, como que estaba en mi casa, ¿sabes?

Como si estuvierais en vuestra casa.

Hay viento, pero creo que estamos más cómodos fuera.

Pasad, por favor. Como tú quieras.

Gracias. Adelante.

Gracias. Adelante.

¡Perico, Terre! ¡Ah!

¡Guau!

¿Tú ya sabes?

Entonces, no tienes que decir quién nos ha invitado.

No os lo pienso decir todavía. No os lo pienso decir,

no se me puede escapar. ¿Hombre o mujer?

Lo sabes, puedes darnos una pistita.

Soy una tumba.

Pero una cosita.... Una tumba ya lo serás.

¿Hombre o mujer?

Os puedo dar una pista. Venga, una.

Vale. ¿Os la digo? ¿Os la digo? Venga.

Era DJ.

Carl Cox.

No. ¿Y hombre o mujer?

Laurent Garnier. No, no.

Os voy a poner los delantales de cocina

para que no me tiréis de la lengua.

Guetta. Es David Guetta. A cocinar, que me tenéis que ayudar.

¿Es que DJ? Venga, poneos el delantal.

Mira, tenemos... ¿Y la madre tierra dónde está?

La madre terra la pongo yo en mi cocina.

Yo soy la Madre Terre.

¿Qué significa la madre tierra en la cocina?

Bueno, lo que significa es comer lo que nos da la naturaleza.

# Esto no puede ser no más que una canción.

# Quizá fuera una declaración de amor. #

¿Vienes mucho a Ibiza? Muchísimo.

Ahora estaba pensando...

Creía que eran 30 años, pues sí, o más.

Porque, en realidad, empecé a venir con 21 años, 22 años, 23...

Yo he hecho nudismo en Ibiza.

Ahora, claro, ya hace siglos que no.

Lo puedes seguir haciendo.

Aquí tienes amigos, entonces. Sí.

Sí, sí, tengo amigos. De hecho,

siempre que vengo aquí, me quedo en casa de un amigo.

Alguna vez, en algún hotel. He alquilado casas aquí.

Pero no nos dice el anfitrión. No dice nada. "Tengo amigos".

Tengo más de un amigo en Ibiza. No cuela, ¿eh?

Pero, cuando mis hijos eran pequeños, por ejemplo,

alquilamos alguna casa aquí. ¿Cuántos tienes?

Dos. Dos.

Bueno, niños.

Niños, claro. Laura, "niños"...

Como los tuyos, ¿no? Ya ves.

Ya todos criados. ¿Tú cuántos tienes?

Yo tengo tres ya. Y el más chico tiene 14 años ya.

¡Ostras! Uy, adolescente.

¿Qué tal la adolescencia? Tú sabes.

¿Cómo lo lleva? Como lo hemos llevado todo.

Como la hemos llevado todos.

Ahora comprendes más a tus padres. Sí.

Nos quieres enseñar a cocinar. Has sido anteriormente profesora.

Has enseñado a mucha gente. A mucha.

Y he cocinado para mucha gente también.

Por ejemplo... ¿Alguien que puedas nombrar?

¿Que pueda decir? ¿A nuestro DJ?

No, a vuestro DJ no. ¿No le has cocinado?

Pero... Hum... Está pendiente.

¿Hoy? Está pendiente.

Estamos en ello.

para Dita Von Teese, Stella McCartney, Laliberté...

Para... ¡Uy!

Para... No, no... Mira, la mosquita.

¿Y alguien que conozca yo?

Alguien del deporte. Zidane.

Tiene cara de mal comer. Está delgadillo.

Comen sin gluten mucho.

Claro. ¿Ves? ¿Ves? Si es que no...

Es que no están bien. Pero la verdad... (RÍE)

Si es que así va el Madrid, no hay más que verlo.

Te he hecho muchas entrevistas. Muchas.

Y en la radio, en Onda Cero, también.

Cómo hemos cambiado. Ya tenemos el poso de la madurez.

Del guerrero posado, ya.

Pero la verdad es que Jesús, Laura, siempre ha dado juego.

Es un tío sincero. Es un tío espontáneo, encantador.

Puede gustar o no, como todo el mundo, ¿vale?

Es normal.

Pero siempre se ha mostrado natural.

Él es muy generoso... En las entrevistas...

Es muy generoso. Sí.

Muy explosivo.

Sí, había momentos en los que decía cosas...

Creo que ahora está más comedido. Vosotras...

Vosotras no os quedáis atrás.

Según dice lo del carácter... Está rodeado de carácter ahora.

Soy de armas tomar.

Perdona, Jesús, pero a ti... Échame un vinito...

A ver, por tu currículum, te van las mujeres con carácter.

Sí, sí, yo siempre lo he dicho.

A mí me gustan las mujeres que tengan carácter.

Yo, la persona que esté a mi lado,

la asumo con sus defectos y virtudes.

Igual que la persona que está a mi lado

me tiene que asumir con mis defectos y mis virtudes.

Porque también tengo defectos. ¡No me digas!

Cuéntame un defecto.

Venga, uno. ¡Un defecto!

¡No me seáis muy marujas!

Venga, dime un defecto. No, te digo una cosa.

Yo he dicho que soy intensa, a veces no es bueno.

No, para nada.

He sabido aprender...

a ser una persona más abierta, ¿no?

Más flexible. Me acuerdo, por ejemplo,

cuando mi mujer empezó a hacer su carrera,

y tenía que ser presencial,

en Oporto. Claro...

Pues yo era un hombre más hogareño, de casa,

y mi mujer y mis hijos...

Y, si hay que pelear y hay que luchar,

aquí estoy yo y salgo donde haya que salir.

Y, en ese aspecto,

era un poco egoísta,

en el sentido de decirle a mi mujer:

"¿Tú qué necesidad tienes ahora de ir hasta Oporto,

y la carrera, y no sé qué...?".

Pero lo analicé...

cuando me acosté,

con la almohada.

Y yo estaba así, girado así. Yo duermo así.

Y estaba agarradito a la almohada.

Y estaba diciendo:

"Que razón tiene mi mujer". Por la mañana, me levanté, y digo:

Con dos cojones, digo...

Digo: "Yo no soy quién para ponerte impedimentos...

Claro. ...en que puedas hacer esto o no".

Ahí ella me abrió un horizonte

que, afortunadamente, eso lo que hace

es enriquecer la relación. Exactamente.

Claro, eso te iba a decir.

Es más nutritivo cuando luego te contaba sus cosas.

Porque en medio se nutre la pareja.

Con lo que viva ella, contenta... Imagínate.

Y mi mujer se tiraba 15 días fuera.

Son muchos, ¿eh? Muchos, durante cuatro años, ¿eh?

El papel de tu mujer tampoco ha sido fácil.

No, pero... Nada fácil.

No se le ha puesto nada fácil.

Y, sin embargo, lo ha llevado...,

y esto lo digo desde fuera y sin conoceros

y sin saber nada de vosotros, creo que lo ha llevado...

(RESOPLA) ...con mucha dignidad.

# Ey, no vayas presumiendo por ahí.

# Diciendo que no puedo estar sin ti.

# ¿Tú qué sabes de mí? #

Perico, limpiad vuestro sitio de trabajo.

Mirad, esto es una sopa de lenteja roja.

Una sopa de lenteja roja con muchísimo hierro,

un poquito de cúrcuma, con pimienta negra...

Las lentejas me encantan. ¿La roja también?

La roja... No sabía que había de colores.

Vamos a agregarle las flores.

Te vas a encargar de las flores. Vale.

Perico, le vamos a poner unos tomatitos.

Los tenemos por aquí.

¿Os parece?

Sí, perfecto.

¿Qué vamos a buscar en este plato? Vamos a buscar color,

pero también textura.

Para que una sopa no nos parezca aburrida,

tenemos que encontrar un poco de "crunchy".

¿Un poco de qué? Crunchy.

Lo has dicho más con acento. Lo he dicho a lo vasco.

Ah, ¿sí? Crunchy.

¡Crunchy! ¡Crunchy vasco!

¡Crunchy vasco!

Eso ya sonaba a ruso, exacto.

¡Queremos crunchy! "Spasiva".

Es así.

Y eso, vamos a meterle un poco de perejil...

Y a terminar este plato.

Pero ¿el crunchy qué era lo que le daba?

Mirad, ya con el brócoli le vamos a dar ese punto.

Pero, además, los brotes y germinados,

que parece que solo se ponen en las ensaladas...

Es decir, mirad.

Los he hecho para vosotros. ¿Brotes de qué?

Este es de lenteja. Esto es energía pura,

es energía viva. ¿Por qué? Porque esto está vivo.

La carne, al final, no está viva.

Y esto es vida para nuestro organismo.

Escucha cómo te hablan. Están vivos.

Es madre tierra; todo, madre tierra.

Bueno, me tengo que ir.

¡No, no te vayas!

Me da mucha... ¿Dónde vas? ¿A ver al anfitrión?

Me voy a ir a ver al anfitrión.

¿Qué habías dicho del anfitrión, que era...?

No os lo puedo decir. Ha dicho que atleta.

Solo os digo que el anfitrión os ha regalado

esta clase de cocina conmigo. ¿David?

¡David Guetta! No, no, no, no.

Ahora, sí, un placer, muchas gracias.

Madre Terre. Madre Tierra.

"Namasté".

Madre Terre, adiós.

Chao, chao. Qué graciosa.

Qué graciosa, la chuica.... Habrá que limpiar un poco, ¿no?

Venga, limpio yo.

Acábate de hacer la sopa, que queda un poquito...

Es lo que tenemos para comer.

Tú has sido muy mujeriego en el pasado.

No. Seguro que con tu mujer...

Una cosa... ¿No?

Lo han hecho mujeriego.

Una cosa es...

¿La fama que tenías no correspondía a la verdad?

¿Cómo te digo yo?

La fábula...

La leyenda, la leyenda.

La leyenda. ¡Uy, la leyenda!

Como se dice "Del dicho al hecho, hay mucho trecho".

Estamos de acuerdo.

Esa fama, cuando empezaste en los toros, las mujeres...

Isabel, yo creo que es el punto justo,

esa leyenda que te dan y que no es tuya.

Él la siente, él la tiene. Él no la ha elegido.

Tú también la tienes, todos la tenemos.

Creo que la tuya, la lectura es que ha sido demasiado a saco.

No sé si tú lo has sentido igual.

No es que yo lo sienta.

Ya. Ha sido y es tan obvio...

con la última embestida, que son muchas.

La gente recordará la reciente. La de María Teresa.

Pero han sido tantas a lo largo de casi 20 años.

¿Y por qué te atacan tanto?

Pues eso habría que preguntárselo a ellos.

Eres muy agradable. Habría que preguntárselo a ellos.

Yo me he dedicado a trabajar... Tienes tu punto de vista,

tu punto de opinión. Igual que yo puedo tener el mío.

De ahí a tirarse al cuello, no me jodas.

Pues eso, yo no he reído las gracias,

no me gustan según qué prácticas, creo que no todo vale.

Claro. Evidentemente.

Yo me he atrevido a decirlo en público.

Y, bueno, hay gente que le tiene miedo.

Yo no tengo miedo.

He decidido que no quiero tener miedo en la vida a nadie.

No quiero estar a la altura de la gente que quiero.

Cómo ha dicho Jesús, estamos de paso.

En la vida estamos de paso, yo estoy de paso.

Puedo tomar notas de algo que puedo mejorar, y lo hago.

Ahora, ser borde, si alguien te apuñala, no sonrío.

Me encanta lo de ser borde. No sonrío, perdón.

Perdón por no sonreír si me apuñalan.

Me hice una camiseta, ponía: "No soy borde, tengo carácter".

Qué buena.

Qué buena. Ya te la voy a pasar.

Te la voy a pasar.

Pero, bueno, era para hacer eco. Y tengo otra que ponía:

"La mala hostia no se arruga ni la gracia tampoco".

Es un poco lo mismo.

Al final, el carácter es lo que te lleva con los años cumplidos

a ser feliz, a estar bien. Totalmente. Totalmente.

¿Sigues trabajando en Onda...? ¡No! Ella tiene...

Ella tiene su canal de YouTube.

Me encanta, me encanta, vive como en otro mundo.

Hizo una entrevista con María Teresa Campos.

Hubo un malentendido; hay gente que lo vio de una manera

y hay gente que lo vio de otra. Da igual.

La cuestión es que la zurraron duro.

¿Y qué ha pasado ahora?

Está resumido. Está resumidísimo. Sí.

¿El problema cuál es? Al grano.

No me he enterado todavía. Yo te he contado un poco.

Ella te lo acaba de decir,

por una entrevista. Me has contado un párrafo.

Hice una entrevista, y no salió como queríamos.

Como pretendíamos.

O, sobre todo, como yo lo tenía pensado.

Yo me había preparado una entrevista cómplice,

con una compañera a la que aprecio, la que respeto,

con la que tenía o tengo, o no sé en qué situación estamos ahora,

Una buena relación después de 30 años de profesión.

Y yo me preparé una entrevista simpática.

Es como si yo me preparo una entrevista contigo,

y quiero sacarte tu sentido del humor,

tu ironía...,

y empiezas a contestarme muy seco, muy cabreado, muy tal...

Y yo me descoloqué.

Me sentí mal.

Ya tampoco estuve acertada, estuve precipitada, nerviosa,

improvisaba preguntas...

Aquello fue un desastre, la verdad. Y eso se publicó.

Claro, se publicó. ¿Y qué pasó?

A partir de ahí, cada uno ha opinado.

O sea, tampoco es para tanto. Es cuando ya se saca de ahí...

Pero ¿ha sido de María Teresa Campos?

¿Y ella se ha molestado?

Sí, eso es lo que más me duele.

Eso es lo que más me duele.

Porque yo creo que, entre compañeras,

lo que tú dices, mejor hablarlo: "Oye, Isabel, no me gusta".

"Vamos a dejarlo, lo hacemos otro día".

"No la publiques".

Y yo no la publico.

Claro. O la terminamos desde ahí.

Y mi error, a lo mejor, fue no decirle: "Oye, Teresa,

veo que estás incómoda, ¿no te gusta nada de lo que te pregunto?".

"¿De qué quieres que hablemos?".

No sé, a mí eso sí que me dolió.

Me dolió, pero ya está.

Oye, una mala tarde la tiene cualquiera.

Que no pasa nada tampoco.

A partir de ahí,

¿has dicho que no sigues? No.

En una entrevista que di para "Hola" y luego para "El Mundo", he dicho...

Pero no por esto, sino porque creo que mi carrera..., ya está.

¿Dónde saltaste a la fama? ¿Cómo fueron tus inicios?

¿Lo tuyo qué es, arte...?

Lo mío es..., mira, yo no tenía que ver

con el mundo de la farándula, yo no.

Pero ¿qué has estudiado? ¿Qué has hecho?

Yo estudié Comercio Exterior, "International Business".

Y también estudié Educación, la antigua carrera de Magisterio.

Mira, fui camionera.

En mi familia, todos son conductores.

Mi abuela, mi padre... Y mi padre era conductor también.

¿De qué? De camión, transportista.

Ah, el mío de furgoneta.

El mío, en camión. Se metió en un camión grande,

luego no lo pudo pagar del todo...

Vale un dineral. Luego le salió muy malo.

Y se tuvo que reciclar en conductor de autobuses,

urbanos o de otra índole.

Nosotros teníamos una Avia 4000, preciosa.

Era blanca y azul la parte de arriba...

Y, cada año, cuando llegaba el verano,

pintábamos la furgoneta,

porque nos íbamos al pueblo de mi madre.

Salíamos a las 23:00,

que mi madre me tira todos los muebles viejos

que no valían en la casa,

y se iban para la casa del pueblo: colchones, bicicletas...

Aquello era una furgoneta...

A mí me parecía entonces que era enorme,

Pero he visto algún modelo parecido y era muy chica.

Pero, de chico, las dimensiones de las cosas son más grandes.

Y nos metíamos los cuatro e íbamos durmiendo.

A mitad de camino, mi padre paraba, bajaban,

montaba mi madre el camping al lado de la carretera,

fíjate las cosas que se hacían entonces...

No, me está recordando también... Al lado de un campo de girasoles.

Los girasoles, así, sabes que hacen así con el sol.

Estaban así, porque estaba amaneciendo.

Sacaba una tortillita de patata, qué rica.

Filetes empanados. Unos filetes empanados.

Y, hala, otra vez al colchón a dormir.

Y poníamos los colchones en el suelo.

Y dormíamos. Y a las 11:00, ya llegando al pueblo,

cuando íbamos llegando, se veía la torre del pueblo,

y mi madre daba un golpe, y decía:

"¡Niños, levantarse, que ya se ve la torre!".

Y nos bajamos los cuatro.

Nos quitaba el chándal, porque nos ponía uno para el viaje.

Nos quitaba el chándal del colegio, recogíamos los colchones,

nos ponía colonia, la rayita a un lado...

Y ya entramos en el pueblo como si fuésemos los marqueses.

Claro. "Los niños de Madrid"... Claro, éramos los madrileños.

Fíjate... Los modernos, éramos los modernos.

¿Y cómo empezaste en el mundillo?

A mí siempre me ha gustado mucho el circo, la farándula,

un cantar, una copla, una cosa mona.

Y las obras de teatro también las hacía yo, de verdad.

Y, con los años, quería irme fuera:

"Al extranjero, al extranjero, al extranjero".

Acabé yéndome al extranjero a estudiar.

Cuando volví, me puse a trabajar en una productora de televisión.

Sale un día en la tele haciendo el tonto

con unas compañeras.

"Venga, ponte entre el público". Sí. "Nos ha fallado no sé quién".

"Un voluntario, a ver, tú".

Y bien de involuntaria que iba yo.

Y salí cantando en un programa de Cristina Tárrega.

Y las Diabéticas Aceleradas me vieron,

y me dijeron: "Niña, por qué no te vienes a hacer teatro?".

Dije: "Si no he hecho teatro".

Y hasta ahora.

Y ahora, sin parar.

"Háblanos de los orígenes de"...

¿Y tú? Yo nada.

(RESOPLA) Tú no tenías bici.

Yo siempre, de pequeño,

le pedía a los Reyes Magos una bicicleta.

¿Y no te la echaban? Nada, no había manera.

Al final, mi hermano Julio, qué es un año más pequeño que yo,

se puso a repartir periódicos en Segovia.

"El Adelantado", de Segovia. Lo repartimos a domicilio.

Qué americano, ¿no? (HABLA EN INGLÉS)

No, a los abonados.

A la calle tal, número tal, piso tal,

y le dejabas ahí el periódico.

Y así conseguimos ganar unas pesetillas.

A mi hermano Julio lo convencí enseguida.

"A ver, lo primero, una bicicleta".

Pero el que quería la bici eras tú, no tu hermano.

La queríamos todos.

Y compramos una bicicleta de paseo, se puede decir, sin barra.

Y luego seguía ahorrando.

Porque yo ya tenía en el colegio un compañero, Frutos,

que corría en bicicleta.

Éramos de la pandilla.

Y yo quería tener una bicicleta de carrera.

Y fui ahorrando y ahorrando y me compré mi primera bicicleta.

¿Y cuánto costó esa primera bicicleta?

5000 pesetas.

5000 pesetas, fíjate. Empecé a ganar carreras...

¡Eres Bueno! Y me decían:

"Perico, Perico, diamante en bruto".

"¡Tú vas a ser un campeón!".

¿Quién te lo dice? Alguno.

La gente de Segovia. ¿Y tus hermanos también?

Mi padre me decía: "Hijo, tú, los estudios,

que, de la bici, no vas a vivir".

¡Anda, tu padre!

Muy acertado, vamos.

Estudiaste igualmente, por si acaso.

Empecé a hacer Enfermería.

¿Enfermería? En Segovia, no había mucho más.

Magisterio, Enfermería o Derecho, no había más.

Ahora hay más.

Entonces, a finales del 82,

digo... Aprobé un par de asignaturas.

Tenía la plaza fija.

Digo: "Para volver a Enfermería, tengo plaza fija", se puede decir.

Y me centré en el ciclismo.

Y, bueno, el 83 fue mi primer gran año,

de ver que podría vivir y progresar.

A partir de ahí, ya desconecté de la Enfermería...

Y solo a dar pedales.

Collera, ¿tienes collera? ¿Collera es tener novio?

Pareja. No sé lo que quieres decir.

¿Tienes pareja? En estos momentos, no.

"En estos". Quiere decir que has tenido hace poquito.

Hombre, he tenido parejas a lo largo de mi vida.

Además, lo he dicho en una entrevista,

siempre me ha ido mejor con las historias

que no han salido a la luz pública.

Ah, mira. Entonces, voy a seguir por ahí.

Ah, mejor.

Me da mucho mejor. Sí, sí, di que sí.

Lo que pasa es que muchas mujeres

no necesitamos tener siempre a un hombre a nuestro lado.

Yo tengo que estar enamorada. Yo tengo que estar apasionada.

Me encanta la soledad.

Una pregunta, una pregunta, esta me interesa.

¿Te entran o entras tú? Porque tú tienes mucho carácter

y me da la sensación de que tú eres de las de... "Hola, ¿qué tal?".

No, qué va. "Soy Isa. Soy Isabel Gemio".

¿Sabes que para eso soy tímida? ¿En serio?

De hecho... No tienes pinta.

Tienes pinta de buen rollito. ¿Ves, ves, ves?

Mira, pues te voy a decir una cosa, yo, para ligar, no sé.

Me han ligado todos los hombres a mí.

¿Sabes lo que le dije a mi mujer cuando la conocí?

Eso me interesa.

La invité a tomar un café, venía con unas amigas...

a mi casa, al campo.

Y, antes de irse, encuadré el momento...

La vi sola.

Y, sobre la barrita,

una barrita de bar que tengo allí, en el campo,

y le digo: "María José, de esta cara no te vas a olvidar".

No sé si eso es un piropo... Y se rio, ¿a que sí?

Hombre, no sé... No, le temblaba esto.

Ay, qué mona. Bueno, es que no se sabe nunca.

No se sabe.

Cuando se conoce a alguien, ¿por qué dos personas coinciden?

¿Por qué dos personas de repente, con una mirada...?

A mí me ha pasado con hombres, con una mirada...

Con una mirada, de decir: "¡Guau!".

Y tú cuenta algo de ti. Eso es.

Por ejemplo, si queremos hablar de enamoramiento,

es verdad, lo he contado y lo he dicho,

cuando conocí..., con el que me voy a casar,

que no nos pudimos casar por la pandemia.

Es verdad, me lo contaste la última vez.

Pero, bueno, lo que sucede, conviene;

estamos estupendos.

Y es verdad que, cuando yo vi a Miguel,

lo primero que me impactó fue la voz.

Cuando el habló y dijo: "Buenas noches",

yo dije: "¿Cómo?".

¿Y cómo te conoció?

En cena de amigos.

Era en casa de una amiga, a mí no me gusta salir mucho,

soy muy tranquila.

Fui con unas amigas a cenar.

Y, cuando lo vi entrar, un pibón, guapísimo,

dos metros de hombre, estupendo y maravilloso...

¡Dos metros mide! Bueno, casi.

Para mí, mide 50 metros.

Para mí es el Empire State.

Cuando tú miras a alguien que te gusta,

mide más de lo que tú crees.

Esto lo tengo comprobado. ¡Guau!

Y ahí surge el "feeling". Entonces, en la mesa,

donde nos habían sentado para la cena,

me lo habían puesto muy lejos.

Y yo a mi amiga le digo:

"No, no, no". "Que me lo pongan cerca".

"Más cerca".

Y se sentó conmigo.

Y estuvimos hablando y tal.

Y le digo: "Vives cerca de donde vivo yo".

"¿Me llevas a casa?".

¿Y la llevó a tu casa? Me llevó a mi casa.

Anda, la llevó a su casa. "¿Y mañana te apetece un café?".

Y le invité. Por eso te decía, yo a mi marido le entré.

¡Me parece fenomenal!

Y le miraba y decía: "Pero qué ojos tiene".

Ya fue como... Ah...

Me volví loca, loca de amor.

¿Y qué os daban de comer cuando ibais en la bici?

¿Os daban bocadillos por la calle?

No te puedes imaginar. Ha cambiado mucho ahora.

Mira, yo desayunaba de pequeño, antes de las carreras,

antes de las carreras,

una tortilla de dos huevos, un filete....

¿Qué dices? ¿Y eso a qué hora?

No, no, a una hora adecuada, a las 7:00 de la mañana.

Ahora es superadecuada para un filete.

Y un bol de arroz o de espaguetis.

Y, luego, al comer a las 7:00,

tenías que desayunar, para no quedarte con hambre.

Comía tanto... Y, luego, a veces, me cogía pájaras.

Las pájaras, yo me acuerdo. Te viene un desfallecimiento.

Se te acaba la gasolina.

Y me decían: "Es que comes poco, hay que comer más".

Pues a comer más. La vez siguiente,

comía más todavía, el estómago que me explotaba...

Y volvía a caer.

En mitad de la carrera, por ejemplo,

¿tú podías comer? Sí.

En mi época, eran bocadillos.

Bocadillos de pan dulce con mantequilla...

¿Y cuando te entraban ganas de cagar?

Sé que estamos comiendo, pero ya hemos acabado.

No, porque estamos acabando.

La conversación es cuando se acaba. ¿Por qué no?

No, eso es muy raro. A ver, tú vas con la bici...

Un día te tiene que dar un apretón.

No.

O sea, en 30 años de carrera, nunca te has cagado

encima de la bici. Bueno, sí.

Sí. ¡No! Encima, nunca.

Lo que la gente pregunta es: "¿Y pipi?".

Pides a un compañero que te empuje.

¿Cómo va eso? ¿Cómo? ¿Cómo? ¿Cómo?

Si te estás meando vivo encima de la bici,

le dices a un compañero:

"¡Oye, Pedro, échame una mano, que me meo vivo!".

Y te agarra... ¿Qué te agarra? O aprovechas,

si quieres hacerlo solo,

aprovechas una bajadita.

Y vas al costado de la carretera

y en la cuneta. Y uno: "¡Perico, vamos!".

Y tú...

Madre tierra. Todo, madre tierra. Se lo pides a un compañero

para no perder la velocidad del pelotón.

Dices: "Empújame un ratito". Y, entonces, nada...

¿Para qué te empujan?

¿Para que puedas concentrarte en lo tuyo?

No, para no perder la estela del pelotón.

El pelotón te absorbe un poco.

Puedes mantener la velocidad bien.

Si tardas en hacer el pipí, se te va a 20 segundos el pelotón

y luego tienes que hacer un sobreesfuerzo.

Vamos a llevar un poquito de pan por si nos da hambre.

Para coger un poquito de pan y unos bollitos de esos.

Y una empanadilla. Y una empanada.

Están muy buenas. Y unos dulces.

¿Cómo los habrá hecho? Fíjate.

Ea, pues vámonos.

Con lo bien que estábamos aquí.

Esto no lo recogemos, ¿eh?

Bueno...

Si no, que Cristina nos hubiera dado más pistas.

Pues venga. Venga.

Vámonos. Vámonos.

Pregunta, ahora sí, tus pistas... ¿Quién es el anfitrión?

Puedo deciros que es un hombre. Ah, bueno, oye.

¡Muy bien!

Puedo deciros que es un hombre, además...

Ay, que no puedo decir más.

¿Ha sido novio tuyo? Ya no puedo.

¿Ha sido novio tuyo? No. (RÍE)

¿Sí? ¿Ahora parece de...?

Yo qué sé. Igual... No.

Bueno, eso puedo decirlo. No. Ah, vale.

No, no, no. Vale.

Amigo. Es amigo.

Y una persona que ha sido y es muy importante en mi vida.

Ya os digo que también tiene fama de carácter.

Pero buen carácter.

# Digan lo que digan. # Vale.

A ver, ¿cómo es?

No, solo sé eso.

¿Eso qué es? ¿De una canción?

Sí. "Digan lo que digan", de Raphael.

Él solo se sabe "toa". Bueno.

¿Él solamente "toa"? "Cuando tú vas" también se la sabe.

¿Sí? ¿Cómo es esa canción?

# Cuando tú vas... # ¿La de ella?

# Cuando tú vas, yo vengo de allí.

# Cuando yo voy, el otro ya está aquí. #

¡No, no, no, tío!

¡No, no! No le cambies la letra.

Lo hemos estado probando en la furgoneta.

¡No! ¡Ay, por favor!

¡Qué gracia! Bueno,

lo único que os puedo decir ahora mismo, para terminar,

es que vayáis a vuestras habitaciones, ¡sí!,

y vais a encontrar ropa para hacer ejercicio.

¡No!

# Nos conocimos ayer. Me invitas te a beber.

# Yo te invite a no sé qué. Tú dijiste: "Qué bien".

# Y te hable de poesía por ver que decías.

# Que si es tontería, que sí, que no.

# Habrá que hacer el amor. #

"Os propongo a los cuatro que conectéis con vuestra esencia

a través del yoga".

"La pareja de la furgoneta roja lo hará en tierra firme".

"Ya que Jesús ha hecho su carrera, precisamente, en la arena".

"Mientras que a los mochileros les tocará hacerlo en el agua".

"Veremos si a la Terre terminamos llamándola Maremoto".

Está un poquillo seria. Está seria.

Tengo miedo.

Hola. Hola.

¡Buenas! Hola.

Hola. ¿Qué tal?

¿Awa? Sí, encantada.

Soy Awa. ¿Qué tal? ¡Bien!

¿Animados, preparados?

Bueno, sí. Preparados.

Hay un poquito de viento.

Vamos a hacer dos o tres posturas.

Solo quería introducirlo de una manera un poquito más lenta.

Porque lo más importante en el yoga son las respiraciones.

¿Descalzo? Sí, mejor.

Para notar el... ¿Puedo quedarme los calcetines?

Sí. Vale.

Hace fresquito, lo entiendo.

Yo me los voy a quitar. Jesús, por Dios, hace un frío...

Está la arena fría. Yo soy friolera.

Yo también.

Espera, que me voy a caer.

(Música animada)

Bueno, vamos a empezar.

A empezar por que nos digas qué sabes del anfitrión.

Sabemos que tienes una pistita. Primero, el yoga.

No, primero la pista. No, no. Si no, nos vamos.

Si no nos dices algo...

Ya sabemos que es hombre, que ha sido DJ.

Sí. ¿Qué años tienes, más o menos?

¿En qué franja está? Aproximadamente.

30, 40, 50. 30, 50.

No, no puedo deciros quién es. Nombre.

El nombre, no pasa nada, no nos digas el apellido.

Lo más importante es que estamos hoy aquí.

Sí, claro.

Haciendo una actividad en el mar.

Sí, pero, para relajarme, necesito información.

Porque... ¿Porque qué?

Porque, aun siendo de Andalucía... ¡Uh!

¿Andaluz? Es andaluz.

De donde viene no hay mar.

Y en homenaje a que no tiene mar

nos ha tocado a nosotros hacer esto.

Humorista, es un humorista.

Me tiene mar, pues toma mar.

O sea, que es Sevilla, Córdoba... Córdoba...

O Jaén. O Jaén.

Dime algo, hija, una pistita.

Una pista del anfitrión.

(RÍE) Esto no vale.

Subo lenta.

Inhalo. Te puedo dar una pista.

Solo una.

Una pista puedo dar. ¿Cuál?

Es una persona muy cabezota.

Es chico y es cabezota.

Es todo lo que te puedo decir. Es hombre y es cabezota.

Es lo que puedo decir. Mientras, seguimos trabajando, ¿sí?

Inhalo, bajo las manos.

¡Ay, Perico! Lo estamos haciendo muy bien.

Con el pie de atrás flexionado y con el dedo mirando al agua.

Y vamos a intentar extender el brazo derecho.

Ay, ay, ay... Ahora, ya.

¡Ay, Perico!

¡Ay, Perico! Lo estás haciendo muy bien.

¡Concentración! ¡Concentración! ¡Uy, uy!

¡Concentración!

¡Mira, mira! ¡Mira, mira, mira!

¡Eh, eh, eh! ¡Muy bien!

¡Si tú has nacido para esto, Terre!

Vamos a estirar los brazos.

Y subes al perro.

Estiras las caderas hacia arriba y hacia atrás.

¡Ay! Acerca un poquito más los pies.

¿Hasta dónde?

Un poquito más, hacia delante. Muy bien.

Eso es. Estira.

Siente bien la espalda.

¡Awa! Relajado. Relajo el cuello.

¡Awa! ¿Sí? Dime.

¿Quieres agua?

¿Quién te ha dado la idea de esto, hija?

Tú respira. Todavía no estamos ni empezando.

Estamos calentando.

No me choques, que me vas a tirar.

Y vamos a hacer un saludo al sol. Inhala...

¡Eh! Mira al cielo y abre los brazos.

Exhala... Manos al suelo, cabeza hacia las rodillas.

Sí, hombre. Ahora sí que lo voy a perder todo.

Flexionando las piernas.

Ya, ya. Ah, flexionando las piernas.

¡Ay, ay, ay! Al suelo.

Pierna derecha atrás, rodilla al suelo.

¡Ay, ay!

Bien lejos la pierna derecha. Y la pierna izquierda hacia delante.

Oy, oy, oy...

Esto empieza a complicarse.

Desde el perro cabeza abajo,

vamos a despegar una pierna hacia arriba, la que tú quieras.

¡Ojú! Sí, sí que puedes.

Yo te veo que puedes.

¡Muy bien!

Y ahora, hacia delante.

Espera. Es normal.

No pasa nada.

¡Venga, Perico! Aprieta los codos en la tabla.

Que se hundan. Vale.

Manda energía desde las piernas hacia el cielo.

¡Vamos, Perico, que lo tienes, venga, un poquito más!

Ve caminando.

¡Perico!

Venga, venga, probamos.

Esta, y quizá luego la otra.

Intenta... ¡Ah! (RÍE)

Arriba.

Tríceps.

Encuentra tu tríceps. Y usa el oblicuo.

Vamos, Laura, que tú puedes. Perfecto.

Coge aire conmigo.

Coge aire. Ahí. Vamos.

Muy bien, respira.

Aguanta.

¡Ah! Uno, dos, tres.

Pero ¡suéltala! (RÍE)

He durado más que tú.

Bueno, ¿pruebo otra?

No, déjalo, ya está bien por hoy.

Qué muchísimas gracias, Carlos.

Me voy con otra sensación de vida, me voy, de verdad...

Me voy que no me lo creo. Soy otra persona.

"Me voy"... Que no vuelves, ¿no? He disfrutado muchísimo.

Esto es vida nueva, vamos.

Vaya mierda... A tomar por culo, hombre.

¿Hacer meditaciones en una tabla, hombre?

# Y él se fue.

# Tomé sus cosas y se puso a navegar.

# Una camisa, un pantalón vaquero.

# Y una canción. -¿Dónde irá?

# -¿Dónde irá? #

"Jesús y Chenoa, de Cala Gració,

volvéis a vuestra deliciosa villa en Sant Antoni de Portmany,

donde descansaréis profundamente".

"Terre y Perico, a vosotros os espera en Ponta Grossa

un atardecer inigualable

y dormir arrullados por el susurro del mar".

¡Bueno, ya hemos llegado!

Voy.

¿Dónde está mi reina?

Corre, que te lo vas a perder.

Que me estoy poniendo el pijama, chiquillo.

¡Guau, guau, guau! Qué cosa más bonita, chiquillo.

¡Qué cosa más bonita! Te lo vas a perder.

Mira qué puesta de sol.

¿Es cosa tuya o del anfitrión? Todo, del anfitrión.

El anfitrión es DJ, andaluz; de Jaén, Córdoba o Sevilla...

Que le va la comida vegana.

Y le va la meditación encima de una tabla,

con dos cojones, vamos.

A ver, adivina, adivina. ¡Oh!

Como un Titanic.

¿Hacemos un Titanic? Está chulo.

Oh... Venga, ahí.

Bueno, el Titanic te queda mejor a ti que a mí.

Venga, Titanic, Titanic.

¡Oh, Peri!

¿Qué pasa? ¿Permiso?

¿Se puede? Ah, vas vestido. Sí.

Tú sabes que vengo vestido. Puedes pasar.

Así, con elegancia, oye...

Yo, ningún problema.

He pedido permiso. Me lo has pedido, sí.

Chiquilla, qué rasca hace ahí fuera.

Uy, sí. Yo estaba poniendo esto un poquito en orden.

Te gusta ponerlo todo en ordencito.

Sí, porque, cuando yo llego a los sitios, me gusta ordenar.

Qué buena cama. Me gusta ordenar las cosas.

Yo tengo sueño ya.

¿Eh? Ya tengo el sueñecillo pillado.

"Saposta de sol", que digo en Mallorca.

"La posta del sol".

¿Cómo? ¿La "posta" del sol?

"Saposta", porque allí es "saposta" de sol.

Digo yo, vamos.

Igual me lo estoy inventando. Qué maravilla, de verdad,

está "saposta" de sol "amb tu", contigo.

No me lo puedo creer. Increíble, qué bonito.

Qué día, ¿eh? Qué regalazo. Y aquí, a tu lado, ¿eh?

Quién me lo iba a decir a mí.

Te lo digo yo, que tenemos que ir a montar la furgoneta.

Hay que ponerla para dormir. Falta dormir con las estrellas.

Con las estrellas no,

con la Estrella. Con la Estrella.

(RÍE) ¡Ay!

¡Ay, mi Terre!

# ¿Ves? Todo empieza por un motivo.

# Hay guerras que se libran solo...

# y en esta me toca volver.

# -Allí, donde solía tener un padre.

# Donde jugaba a ser cantante. #

No, hoy llevamos una paliza buena.

Bueno, a ti no se te ha dado tan mal.

Pensaba que ibas a estar más... Pensabas que no estaba preparado.

Te has metido un buen leñazo contra la arena.

Menos mal que era arena.

Pero, cuando has intentado meter la rodilla, he dicho:

"Dios mío, se mata". Yo he disfrutado.

Quería decir una cosa, estando en Ibiza, todo puede pasar.

Sí, eso sí, seguro. Entonces, vamos a dejarnos...

No, y te viene bien también. Vamos a dejarnos llevar.

¿A que te ha venido bien? Yo he disfrutado.

¿Te huelen los pies, por cierto? Sí, mucho, ¿no lo notas?

He traído un ambientador.

Lo he pensado: "Este muchacho, con tanto deporte,

igual le huelen los pies". Ay, qué bien.

A mí no me huelen los pies ni nada. A ver, ¿tú estás bien?

Yo estoy bien.

Igual voy a estar mejor de ese lado.

A ver, déjame. Déjame que pase.

Déjame. Ahí voy a estar mejor.

Sí, ahora lo veo. Estás bien ahí, ¿no?

Estoy mejor en este lado. A ver... Sí.

Yo creo que aquí bien. A ver mañana.

Haría falta una mantita y eso.

¡Hago yo de manta, tonto! ¿Sí?

Hombre, con el acorazado que tienes.

Si estamos en Ibiza, no hace frío.

Terre, ¿y los compañeros? ¿Cómo irán?

Los compañeros... Yo qué sé. ¿Estarán un palacete?

Estoy me llaman ni escribe...

Son un poquito despegados, te lo tengo que decir.

Ahora, yo he oído...

que Laura tiene muchos gases por la noche.

Ah, ¿sí? No te digo más.

Pues yo te digo una cosa, Perico y Terremoto,

si les pegamos un toque, igual nos dicen alguna cosita

que ellos sí han pillado más que nosotros.

¿Sabrán algo? Llámalos, a ver.

Vamos a ver...

Terremoto.

Vídeo. Ahora.

Ahora sí.

Eh, ¿qué pasa?

Holi. ¿Qué pasa?

¿Dónde estáis? ¿En Ambiciones?

No... ¡Esto es más chulo!

¡Esto es más chulo! Mira, mira, mira.

A ver, a ver, a ver. "Mira".

Mira la lucecita, mira. "¡Hala!".

Mira, nosotros también.

Tenemos farolillos, mira. Sí, sí.

Ah, que estáis en una furgoneta. Estos están en una feria.

El cielo, mira, el mar...

En un marco incomparable. Aquí, el mar, el cielo...

las estrellas... Estamos...

Nos lo hemos pasado... ¡Buah!

"¡Hemos hecho de todo!". "¡Con la Terre, vamos!".

Hemos visto un show de caballos jerezanos.

"Hemos hecho esquí acuático". ¿Qué?

Hemos ido en catamarán por todo el Mediterráneo.

Hemos ido a Grecia.

"Skysurf". ¿Qué dicen?

"Llegados a Miconos",

nos ha recogido una carroza del orgullo gay de allí...

De Miconos, de toda la vida. Y nos han subido a la carroza.

Nos han traído de vuelta en helicóptero.

¡Divino de la muerte! Pero ¿qué decís?

Pero ¡que estáis fatal! Que esa furgoneta...

A ver, ¿qué habéis comido?

Hemos comido, hemos picado algo.

Hemos estado bien acompañados. Hemos hecho yoga.

Yoga.

Yoga, dice. ¿Yoga?

Qué tontería, yoga. ¿En dónde?

"A ver"... Bueno, en una cala tremenda, ¿eh?

Que Jesús tiene mucha flexibilidad.

Terre, hemos averiguado del anfitrión.

Del anfitrión. ¿Qué sabéis?

Pues, mira, sabemos que es hombre. Es hombre.

Sabemos que es muy cabezota. Muy cabezota.

"Y su mejor amiga"...

dice que le gusta pasar temporadas aquí, en Ibiza.

Pero ¿quién es la mejor amiga?

Isabel Gemio.

Pero tú sueltas las cositas... ¡Que no es un concurso!

¡Que sí lo es!

¿Le huelen los pies a Jesús?

No, huele bien.

¿Y el aliento? "De momento, no".

Huele muy bien.

"Y se porta muy bien". "De momento, no".

He conducido yo la furgoneta.

Nuestra furgoneta, la vuestra no, es convertible.

Esto se convierte en dos "king size".

Tenemos aquí a dos muchachos. El masaje ahora, un momentito.

Si, ahora. Ahora empezamos.

Llevan toda la tarde: "¿El masaje ya?".

Y yo: "No, aún no. Esperarse".

Aquí hay unos muchachos que hacen masajes.

Unos chulos, Laura, que te vuelves loca.

Que nos van a hacer unos masajes. Son vacaciones de mochilero.

Lo típico. Nos han preparado una paella aquí,

en la montaña.

Que vienen ahora 300 personas con los antígenos hechos

y la mascarilla. Es un reto del Challenge:

tienen que comerse la paella con la mascarilla.

¿Vale?

Esto todo está siendo una fantasía.

Vosotros estáis aburridos, se os ve la cara de aburrido

¡Qué va! ¡Bah! ¡Qué sabréis!

"Disfrutadlo, hombre".

"Qué sabréis vosotros lo que hemos hecho".

Os dejamos descansar,

porque os vemos agotados de no haber averiguado mucho,

también hay que decirlo.

La paella está ya. ¿La paella está?

Y los chicos están ya con ganas de meternos mano.

Os tenemos que dejar, porque tenemos ahora

una de actividades nocturnas increíbles.

Nos han traído ahora, directamente de Valencia,

unos maestros artificieros

"que nos van a tirar... A lo mejor no podéis ver desde el hotel".

Tenemos un espectáculo de fuegos artificiales

y un espectáculo acuático.

"Venga, que paséis buena noche".

Adiós. Buenas noches, pareja.

Han colgado. Yo creo que nos han colgado.

No, ahora.

Ah, no, siguen ahí. ¡Eh, majísimos!

Si, han colgado al final. Adiós. Venga.

Los he oído. Esto es envidia seguro.

Bueno, bueno, bueno...

No son competitivos ni nada. Joder.

Vaya cuento. No han averiguado nada.

Nada. Nada.

Venga, vamos a dormir. Vamos a apagar las luces.

¿Ya? Dejamos la paella para otro día.

Lo mal que sienta una paella por la noche.

Me voy a comer ahora una paella de 300 personas...

Estaríamos bebiendo todo el día. Se lo creen todo estos.

De verdad, la gente... (SUSPIRA) Bueno...

Pues, nada... Buenas noches.

La verdad, casi prefiero ese lado. Venga, ponte en este.

Me alegro de que te hayas vestido para dormir.

Me voy, ¿no?

Sí, deberías irte ya.

Si quieres llamar a la Terremoto un rato...

Si estarán de parranda... ¡Qué van a estar de parranda!

No, si estaban en la furgoneta.

Pero tenían las lucecitas...

Nos han vendido la moto de las lucecitas. Que no, que no.

Mira esta cama... Voy a dormir así, cruzada.

Que mañana nos vemos para desayunar.

Venga.

Descansa. Cuídate. Descansa bien.

Duerme bien, cualquier cosa... Cojo la puerta ya...

Ay, Dios mío, tengo agujetas.

¿Ya tienes agujetas? Pues bien vamos.

Agujetas ya...

¡Qué voy a tener yo agujetas! ¡Mira!

¡Ah! (RÍE) Ha sonado.

Ha sonado.

Bueno, nos vemos mañana, cuídate.

Venga, sé bueno. Hasta mañana.

Apaga la luz.

Bueno, Terre...

"Bona nit", Perico.

"Boas noites".

¿Tú roncas?

(RONCA)

(RONCA) Va a ser que sí.

# Eh, amigo, ¿cómo estás esta mañana? #

# ¿Recuerdas algo de lo que te ocurrió ayer?

# Ya sé que no te importa. Te llueve por la noche.

# Caminas todo el día y vas en busca de tu ser. #

¡Niño!

¿Qué?

¡Tira para arriba! ¡Quinto, levanta, tira de la manta!

Venga.

El soldado español nunca duerme, descansa.

Venga, levántate ya, por favor.

Que llevo ya siete horas maquillándome.

Estoy lista ya, ¿eh?

Solo me queda echarme por encima algo.

Terre, ¿no sabes estar relajada? Yo no.

No he dormido. Entre los ronquidos y el olor a pie...

Me has dado una noche, de verdad...

Pero no me he enterado.

Empecé en el lado derecho y ahora estoy en el izquierdo.

¿Qué ha pasado aquí? ¡Que has dado muchas vueltas!

No sé cuántas veces me has saltado. ¡Y venga, el salto de la reja!

¡Venga, levántate ya, por favor!

Yo te digo una cosa, dormir, he dormido perfectamente.

¿Sí? Ahora, eso sí,

algún ruidito que otro raro había, pero bien.

La cama mía, estupenda. Ah, ¿sí? Menos mal.

Lo que pasa es que tuve que parar el cacharro ese...

El aire. ...del aire porque ya me estaba...

Me está poniendo nervioso.

¡Mira qué paisaje!

Eso sí. Mira qué costa más bonita.

Mira qué te tengo aquí preparado. ¿Eh?

Venga date un bañito antes de vestirte, hijo.

¿Dónde me has dejado el traje de neopreno?

Ahora te vas a poner precioso de blanco, acuérdate.

Ya han conseguido que nos desintoxiquemos,

que comamos vegano, que purifiquemos el alma,

el espíritu, el cuerpo.

Y ahora, a vestirse de blanco.

Me ha despertado mi perra.

Mi perrita. Ay, ay, ay...

Me ha hecho una... Mira, te voy a poner la última,

¿Que te ha mandado un audio el perro?

Claro. ¿Y qué te dice?

(Ladridos y gruñidos)

Pero ¿tú le entiendes, que te está contando algo?

Hombre, a ver, a ver...

Entenderla..., sé lo que me está diciendo.

Que por qué coño la he dejado así.

Que ella tenía ganas de venirse, en fin, un poco de todo.

Métete ya, chiquillo. No, pero cámbiate tú, ¿no?

No, no, no, yo quiero verte a ti. Ponte tú mono, venga.

Vale. Dijeron que algo de blanco.

Blanco "fashion". Moda de Ibiza. Venga, ponte algo...

Algo bonito. Vale, vale, vale.

Sorpréndeme.

Yo te dije "blanco guapo", ¿eh?

Vale, y que te sorprendiese, ¿no?

Bueno, no sé si te sorprenderé. Venga.

Atenta. Cierra.

¡No miro!

Para lo que hay que ver...

# El amor se esconde, se entretiene, no responde. #

# Y yo sigo aquí. #

"Tengo entendido que ninguno de los dos

sois, precisamente, lobos de mar,

pero no podéis estar en Ibiza y no surcar el Mediterráneo".

"Así que os invito a ver la isla a bordo de un catamarán".

# ...pasa el tiempo y el espacio se hace más hostil. #

Hola. ¡Hola!

Buenas. Aquí viene...

Aquí. (RÍE)

¿Eso se mueve? ¿Eso se mueve mucho?

Un poquito, pero na.

No, ven aquí, que no se mueve casi nada, de verdad.

Es que mareo, que vomito. Esto es como una casa, ya verás.

¿Que es como una casa?

Es como una casa. Vale.

Como una casa que se mueve un poquito.

Tómatelo como si te mecieran.

Vale, yo te voy a decir una cosa.

¿De quién ha sido la idea? ¿Quién se suele pasear por aquí?

Me han dicho que no podía decir nada. Entonces...

Encima no hay pista, paso. Si no hay pista, no.

A lo mejor, si te subes, algo podría contarte.

Pero tienes que subirte al menos a verlo.

Es una maravilla, te va a encantar. En serio, si me encuentro mal

y me veis verde, es que voy a vomitar.

No te preocupes, si te vemos verde, te tiramos para los pescados.

Toma, ea. Vale.

Si es que ya...

Esta por aquí.

Si ya, de perdidos al río, hija.

Con lo que llevamos pasado, de perdidos al río.

Ay, ay, Mari Carmen. No pasa nada.

¿Por dónde paso la pierna? Un pasito aquí.

Y luego pasamos la vallita. Alambre. Vámonos que nos vamos.

Muy bien, genial. ¡Uh!

Yo ya estoy mareado.

Ojú, chiquillo. Qué va, hombre.

Ven conmigo.

Sube tú. No empujes.

No empujo, pero tú no te escapas. Me estás empujando.

No os peleéis. No os peleéis.

No, si ya... Vamos. Toma, toma asiento.

¿En dónde me siento?

Al lado del conductor.

Mira, en esta esquinita. Venga, vale.

Jesús, tú por aquí, con ella si quieres.

Ya lo llevo yo. Vamos a sacar el barco de aquí.

Nos vamos a dar un paseo para enseñaros las aguas de Ibiza,

que son muy bonitas.

Mira, si se mueve así, no se mueve tanto.

Así, el movimiento así. Sí. Ahora, bien.

Ahora mejor. No es la primera vez que lo sacas.

Bueno, la segunda, no te creas.

Que no. ¿El anfitrión lo saca mucho?

Me ha dicho que ibais a venir, y he dicho: "Pues yo voy".

¿Quién te ha dicho que íbamos a venir?

Mira, el anfitrión me dijo que os diera la pista siguiente.

A ver... Os ha montado en este barco

porque a él le gusta cruzar mares y ríos.

Eso es lo que me dijo que os dijera.

¡A la de una...! ¡Dos!

¡A la de dos!

¡Uno!

¡Tres menos cuarto!

¡Y...!

Venga, que yo te vea.

¡Tratachán!

Perico, mi alma...

Yo es que, de blanco... Blanco Ibiza, blanco Ibiza.

Blanco Ibiza. No la huerta Ibiza.

Bueno, mira, es que es mi look profesional.

Y encima te vienes sin depilar. Me siento cómodo.

No, eso es verdad, es que...

No lo veo, cariño.

Seguro que si entro a su casa así...

"¡Coño, Perico!".

Entro así y dice: "¿Y este?".

Yo no voy a ir así, como comprenderás.

Ah, ¿no? No, cariño.

¿Tú quieres enterarte bien de cómo tiene que ir una persona

a una comida sorpresa de estrella...

¿Cómo? ...en Ibiza?

Te vas a enterar. Espérate. Ahora me pongo yo lo mío.

Te vas a quedar muerto. La verdad es que no sé...

No mires, ¿eh? No sé qué problema tienes.

Esto relaja. Esto es puro relax.

¿Con María José te vendrías y con los niños?

¿Los traerías a los niños y a la familia?

Sí.

Al final son cosas bonitas que vas a disfrutar.

Si lo puedes hacer, me gustaría hacerlo.

Por salir de rutina.

A mí lo que no me gustan son las aglomeraciones,

que no lo estamos viviendo.

Siempre tiro mucho para la parte rural.

Normalmente, tú haces vida en la península.

Claro, en Madrid.

Lo que sí es verdad, en Navidades, estás no han podido ser,

he preferido portarme bien, porque tengo una abuela muy mayor,

y es el primer año en muchísimos años

que no voy a pasar las Navidades allí.

Y ha sido, bueno, lo que tocaba hacer.

Pero con mucho dolor, claro.

Esperemos que pase pronto.

Y le habrá pasado también lo mismo

a tu familia. Sí.

Nosotros...

Hombre...

Yo... Nosotros...

Vivimos más cerca los hermanos.

Dentro de lo cabe,

el contacto familiar ha sido más...

Más llevadero. (ASIENTE)

Pero tiene que ser... Tiene que ser jodido, ¿no?

El estar tanto tiempo...

sin poder ver a tus padres, a tus hermanos, a tus familiares.

No me gustaría verme en esa piel. Sí.

Entonces ¿te has traído lo que ha dicho el anfitrión?

¿La ropa blanca? Algo he traído.

Lo que pasa... Es ibicenco.

Rollo blanco, yo sé lo que quiere decir.

Aconséjame tú, porque yo he traído varias cosas blancas...

Pero ¿con estampado o sin estampado?

No, blanco, blanco, blanco. Blanco.

Blanco como el barco.

Blanco te estás quedando

porque te estás mareando. Sí.

Hala, vámonos ya. Venga.

Venga, que ya hemos esperado... ¡Ay, uy! ¡Ay, ay, ay!

Lo del yoga me ha hecho agujetas.

Mira, esto es como lo del Titanic. Sí, sí.

Igualito. Leonardo era un poco más ágil.

Leonardo en Titanic lo hacía mejor.

A mí no me pidas lo que no puedo hacer.

Ya, ya te veo.

¡Va, tío pesado! ¡Mira esto! ¡Oh, oh, bueno!

¡Mira, esto es Ibiza! ¡Esto es Ibiza!

# ¡Ibiza, Ibiza, Locomía! #

¡Ha merecido la pena la espera!

Distancia de seguridad. Agarra el puño.

Agarra el puño de la camisa.

¡Mira, que me voy, que me voy! ¡Que me voy, Perico!

# ¡Disco Ibiza, Locomía! #

¿Qué te parece? ¡Ostras, tú!

Distancia de seguridad.

Escúchame, vámonos ya, que llegamos tarde.

Paramos en una venta y sacamos otra cosa,

que eso no convence.

¿No? No me convence nada.

El maillot me queda muy bien. Que no, que no.

Venga, tira para adentro. Vamos.

Arranca y vámonos. Venga.

Nada, la princesa primero. Gracias, querido.

(SUSPIRA)

# ¿Para qué si después vas a llevarme gusano?

# Vas a quitar de tu ropa mi olor. #

"Querido cuarteto:

Ha llegado el momento de conocernos".

"Para lo que he elegido un enclave espectacular:

la playa de Bol Nou".

"Y, para cumplir con el protocolo, teniendo en cuenta dónde estamos,

os propongo que nos encontremos vestidos

de riguroso blanco".

"De mí solo añadiré a lo que ya sabéis

que, aunque me os haya traído a Ibiza, en realidad, soy navarro".

Y que, a pesar de mi desparpajo,

tuve en el pasado bastante de modosito".

A la derecha. A la derecha. Ya, ya, ya.

Perfecto.

¡Para!

# ¿Quién será, será...?

# Lo veremos. # ¡Ay, que me vuelo!

¡Que me he pillado las plumas con la ventanilla, por favor!

Ahora, ahora. Uy, chiquillo, que no podía salir.

Con lo bien que venía yo, que venía tan digna.

Y ya se me ha acabado la dignidad.

Siempre con la dignidad acabada. Venga, otra vez dignidad.

Ahí... ¡Oh! Cariño.

Con lo mona que venía.

¡Ay, la caleta! ¡Esa caleta! Uy, qué caleta.

Esta caleta lleva aquí siempre. Tenemos que saber el anfitrión.

¿Quién será? ¿Quién será?

Estás guapo de blanco, te queda bien.

El blanco es complicado.

Tú vas linda, vas divina. Me he hecho un poquito de trenza.

Sí, ya te he visto. Para que no me dé el viento.

Ya te veo. Así estoy un poco más arregladita.

No sé dónde iremos, pero arregladitos vamos.

Arregladitos y con el protocolo que ha pedido: blanco.

Blanco.

Pero el chiringuito... Tiene aquí un chiringuito bien tapadito.

Ya ves.

Aparte, el caminito tiene tela.

¡Deja que me pegue un baño! ¡Déjame!

¡Que vengas! ¿Qué haces? ¡Venga, por favor!

¡Terre! Deja que me pegue un baño antes.

¡Terre, por favor! Si es que está el agua buenísima.

Mira, mira qué mesa nos han preparado aquí.

Venga, anda. Ahora me ha dado hambre, fíjate.

Me voy a remangar. Recógete.

Ay, la copita lista. Eso sí que me vuelve loca.

No sé, pero el anfitrión se lo está currando.

¡Guala! ¡Toma ya!

Bueno.

Ya hemos llegado. Aquí está la furgo de la Terre.

Sí, sí. Y del Peri.

Ya veo que están por aquí. Llévate la chaqueta.

No me fío ni un pelo, ¿sabes?, de que pille frío.

Uy... ¿Has puesto el freno de mano?

¡Eh! (RÍE)

Allá vamos.

Lo bien que lo hemos pasado, chiquillo.

Me quedaba un mesecito más en esta cala, ¿verdad?

Yo, un mes... no. Un mes me parece...

¿Un mes no te echabas tú aquí? Dos meses.

Dos meses, tres meses. ¡Ah, amigo!

Dos o tres mínimo.

¡Terre! ¡Mira, mira, mira!

¡Terre! ¡Ay! ¡Mira quiénes han venido!

Pero ¡qué guapa te has puesto! ¡Ahí va!

¡Hala, ya lo ha tirado todo Perico! La emoción.

¡La emoción me embarga! ¡Alegría, venga!

¡Alegría para todo el mundo!

¡Alegría! ¡Alegría! ¡Ay, qué asco! ¡Ay, qué asco!

¡Ay, ay, ay, ay! ¿Cómo estáis?

Muy bien.

Ay, qué bien. Qué guapos.

(HABLAN A LA VEZ)

Con el bote de mostaza puesto. Vamos, vamos, vamos.

¿Cómo es? ¿Cuánto has tardado en coser botones?

Venga, vamos a sentarnos. Hemos dormido en la furgo muy bien.

Oye, la furgo es gloria bendita. ¡Uy, qué rico!

Teníamos unas lucecitas... ¡Uh, cómo lo hemos pasado!

Creía que ibas a venir vestida de Hulk.

Estaba con muchas ganas de verte.

Oye, al final, ¿quién era el anfitrión?

Nosotros tenemos... ideas. ¿Quiénes?

Pero que no es un concurso. Tú suelta quién crees que es.

Terre y yo sabemos que lo sabes. Si ayer no ayudasteis nada.

Tú lo sabes, no sueltas prenda. No, dije lo que sabía.

David Guetta. David... ¿David?

Es David.

Para mí es David. Ni idea.

Y yo no estoy compitiendo, pero vais mal.

No, no, nunca compites. Vais mal.

No se llevan bien.

No ha habido problemas, ¿no? Mal rollito veo ahí.

Perdona, nosotros hemos ido en maleta, de relax,

en una villa que se te va la cabeza del relax que tenías ahí.

Pues tienes el rictus completamente violentado.

Lo tienes hacia dentro.

Eso no es relax. ¿Qué dices?

Porque me da la luz.

No, no, ahí no hay relax. Yo te veo las plumas muy paradas.

Son de gallo. Eh, cuidado con sus plumas.

No, no.

Y la maceta que me tiene por encima...

¡Eh, chis! Respeto.

Defiéndeme, Perico. Perico, defiéndeme.

No lo necesito, pero... Eres como Jack Sparrow.

El número lo tengo yo grabado.

¿De quién? ¿Te están llamando?

"Asomarse a la cala ya mismo".

Ay, ay, ay, ay... Ya está aquí.

Este va a ser el anfitrión. Venga... ¡Corre, corre!

¡Ya era hora, que estábamos muertos de hambre!

¡Ay, ay, ay! (GRITA)

¡El que menos podía yo esperar! ¡Ay, por favor!

¡Tiraos, que yo os cojo!

¡Vente por aquí! ¡Corre!

Pero ¡Pepe! Tiraos un poquito.

No hemos acertado ninguno. ¡Qué guapos estáis!

Pero ¡bueno, bueno! Nos lo has puesto complicado.

Has dicho de blanco. Vamos de primera comunión.

Has dicho de blanco. De blanco Ibiza.

Como tiene que ser.

Bueno, algunos van en pelotas. Sí, él.

Lo dejamos para otro momento.

Perico... ¿Tú qué tienes que ver con Ibiza?

¿Cómo íbamos a adivinarlo? Yo me he caído aquí.

Iba en avión y me han tirado aquí. ¿Cómo estás?

Ay, por favor, qué alegría, Dios mío.

Qué alegría verte.

Chenoa, ¿cómo estás, mi amor? Cuánto tiempo.

Jesulín. ¿Qué tal?

Qué alegría de verte. No nos lo esperábamos.

Vamos, jamás lo habríamos adivinado.

Tú vienes como con una herencia de lo que pasó por aquí,

medio mora, medio renacentista...

Y Jack Sparrow, todo junto. Estáis guapísimos, qué barbaridad.

Te veo muy joven, ¿no? Como tiene que ser.

Los de Andalucía nos conservamos, ¿o no?

Ay, ay, ay, ay.

Oye, vamos. He preparado una mesa allí.

¿Dónde? ¿Por allí?

Llevo toda la mañana preparando la mesa.

¡Ay, qué gracioso, por favor! ¡Mira qué pelo más bonito!

¡Ea, ea, tócame el pelo!

¿Habéis visto la mesa? Bueno...

Ahora se prepara una comida ibicenca.

Alioli. Alioli para empezar.

Estábamos esperándote.

Para tener algo con qué unirnos. Les estaba diciendo:

"No toquéis nada hasta que llegue el anfitrión".

El protocolo lo dice así. Ahora es cuando le quita la silla.

¡No, no! Todavía no.

Con que lleguemos bien... No hay problema.

Qué bien se está aquí.

¿Qué tal lo habéis pasado por Ibiza?

Es maravillosa. Ellos dicen que muy mal.

Lo han pasado supermal. No es verdad.

Que no merece la pena,

que cómo se le ocurría al anfitrión,

que qué mal gusto... Que si se mueve el barco...

Es parte de mi personalidad, joder a la gente.

No, nosotros hemos disfrutado, ellos no. Esa es la diferencia.

Nosotros nos mareamos en los barcos.

¿Ves? En el puerto le he dicho:

"Me parece que pasa esto".

Nos hemos tomado la pastillita y estupendo.

¿Y tú en Ibiza por qué, Pepe?

Yo me vine aquí...

La primera vez que aparecí en Ibiza fue en el año 80, creo que fue.

Vine a hacer submarinismo.

Yo no había nacido. ¿No habías nacido todavía?

Bueno, yo tampoco mucho. Me trajeron de pequeñín.

¿Y qué fue lo que te enganchó para quedarte aquí?

Bueno, vosotros habéis visto la isla.

Todo. Es lo que engancha a todo el mundo.

Es una de las islas más bonitas del Mediterráneo.

Yo he navegado por todo el Mediterráneo, bastante,

me conozco algunos centenares de islas y demás,

y puedo decirte que ese conjunto que tiene Ibiza con Formentera

es muy difícil de encontrar en un sitio.

Además de la naturaleza, después está también la vida social.

En verano, esto es único en todo el Mediterráneo.

No sé yo si en todo el mundo.

¿Y tú vives solo o vives acompañado en esta isla?

Ahí hay mucho pino.

Hay mucho pino. Ay, fíjate.

Lo comentábamos. Por eso se llaman así las Pitusas.

Y ardillitas...

La palabra "pitis" que significa pino.

Por eso se llaman las islas Pitiusas.

Eran islas pobladas mayoritariamente por pinos.

¡Cómo sabes! Si es que, de verdad...

El gorro no te aprieta la circulación.

¿A ti te ha enseñado mallorquín, Jesús?

Pero "molt poc". Cuando hablan aquí el ibicenco,

es verdad que tiene un cante diferente.

Distinto. Distinto.

Cuando los oigo, digo: "Cantan diferente":

Cuando un mallorquín canta en español,

generalmente lo cantamos mucho.

"¿Y fuiste, 'però'?". ¿Y fuiste allí?

El "però" es como una... Nos gusta mucho cantar en Mallorca.

A ti también te gusta mucho cantar, recordemos, por favor...

Hemos hablado de este tema. Yo también.

Cuéntanos, Jesús...

Todos hemos tenido momentos brillantes.

Yo he tenido ese momentazo.

¿Te ha cantado la canción? Por supuesto.

De hecho, yo... Se lo venía contando a ella.

En uno de estos días que íbamos por ruta,

de lo decía. Digo:

"Yo he hecho mi disco y la verdad es que me gustó".

Ella me preguntaba: "Tú decías 'toa' o toda?

No, no, yo decía toda, toda, toda. España entera te lo malinterpretó.

A mí también me suena "toa, toa, toa".

"Toda, toda, toda".

Después de eso, ¿no volviste a cantar?

No, Pepe, qué va. ¿Por qué?

No, porque, bueno, yo hice aquello...

Salió como salió...

No, no, no salió mal. No, no es que no saliera mal,

simplemente, que aquello como que ni le encajó a la gente

ni le encajó al aficionado...

Bueno, oye, es un poco... Me sentía un poco incómodo

al estar delante de un escenario. Pero no te arrepentiste.

No, no. Vale.

Te sientes incómodo en el sentido

de que te estás jugando la vida delante de un toro,

con dos pitracos, está ahí,

y la gente como... No la gente, sino...

A lo mejor...

el que no reconocía el esfuerzo que yo hacía antes,

pues tenía un motivo para atacarme.

La afición taurina no, pero el público en general

sí lo escuchó mucho. En esas cosas soy muy tajante.

Y cogí y directamente hablé con la discográfica.

Te costó dinero, ¿eh? ¿Cómo?

¿Te costó dinero el...? Sí, sí.

¿Tú ganaste o perdiste con eso?

No, yo pagué en esos momentos como 60 millones de pesetas.

¡Qué dices!

Maté el perro, se acabó la rabia, y fuera.

Yo no pago un duro y que saque las canciones la Madonna.

Mucho más rentable, vamos.

Pero, después de 24 o 25 años,

todavía estamos hablando de mi canción.

¡Ah, lo he dicho yo! Por eso.

Una canción triunfa cuando sigue. Es legendaria.

Y esa seguirá.

Oye, ¿y a quién maldijiste en ese instante?

Imagino que debiste pensar: "Me cago"...

¿No? No.

No, porque nunca he sido...

En ese aspecto, nunca he sido rencoroso.

¿Lo hacías por diversión? Sí.

Bueno, es que te voy a decir una cosa:

si yo me hubiese prestado a hacer todo lo que me ofrecían,

apaga y vámonos.

Lo que pasa es que me apetecía.

Me apeteció cantar y canté.

Podéis con música, podéis con cine, podéis con todo... Bueno...

No hay que vivir experiencias.

Tú...Tú no has hecho nada. Que va, yo estoy arrancando.

Acabas de llegar aquí. Yo estoy arrancando.

Tú has hecho radio, tele, cine...

¿Tú como empezaste, Pepe? Lo de DJ...

¡Lo de DJ! ¡Por favor, lo de DJ! Cuéntanos lo de DJ.

Sí, es verdad, antes de ir a la mili,

hacía de disyóquey para ganarme la vida.

A mí me servía para ganar dinero y para estudiar.

Dejé de estudiar porque a los 14 dejé estudiar.

Mis amigos tenían 20 años

y todo el mundo tenía dinero en el bolsillo.

Dije: "Me lo pagan todo. Yo tengo que colaborar".

Y me puse a trabajar. Al cabo de dos o tres años,

vi la estupidez que había hecho.

Y empecé a ver de qué manera, porque salí del trabajo que tenía.

la manera de poder conseguir dinero para poder pagarme los estudios.

Y empecé siendo profesor de matemáticas,

empecé a hacer de disyóquei, jugaba al fútbol.

Yo quiero saber el salto de DJ a me meto en la tele.

Eso fue casualidad.

Todo en la vida.

Empezaste en la radio primero. Sí.

Como todo en la vida, casualidad.

¿Eh?

Lo del "Mississippi".

Era una idea que yo llevaba ya muchos años...

La primera vez que propongo hacer el Mississippi es en el año 80 y...

El Mississippi empezó en el año 95, en julio del 95.

La primera vez que hablo del Mississippi para hacerlo

es en el 86, en Nueva York.

Hice un programa en la televisión americana;

y, después de eso, lo dejé, y me fui a vivir a Nueva York.

Dejé todo, la televisión, todo,

me cogí un apartamento en Nueva York, en el año 86.

Cuánto tiempo. Todo ese tiempo haciendo otras cosas

hasta "Mississippi". Vendiéndolo.

Vendiendo el "Mississippi".

¿Y lo vendiste y lo pro...?

Y fui vendiéndolo durante nueve años.

Yo, a quien veía, le contaba la historia.

Hubo personajes que a mí sí...

Bueno, a mí el que me gustaba, porque se metía mucho contigo...,

lo que recuerdo, porque lo vi, por supuesto.

Pero tú estabas como muy serio

y, de repente, aparecía un personaje

que a ti te hacía volver muy simpático al espectador.

Flo. Si hubiera estado aquí hoy comiendo, fíjate tú qué alegría.

Crispín Klander, que se metía contigo.

Y Pepelu, sí, también. ¡Flo!

Flo... ¡Flo, por favor!

Fijaos, eso se reduce, esos personajes...

Desde el punto de vista, digamos, estético,

es la reproducción del payaso.

El payaso listo y el payaso tonto. ¿Los hacías tú?

Los hacíamos el equipo.

Los creamos el equipo. Vale.

Realmente, yo era el payaso que iba pintado de no sé cuántos.

Y el otro, aparentemente, es el payaso tonto.

Pero el payaso tonto se revelaba contra el payaso listo.

¿Y Chiquito qué payaso era en esta historia?

Chiquito, el pobre, nos puso una demanda,

no sé si lo sabéis.

Y fíjate que nosotros lo queríamos...

Queríamos invitarlo, era el monarca.

Claro, creamos Chiquitistán, que es un país extraño.

Oh, sí, me acuerdo. Donde había asexuales,

donde había bambinas,

donde había modositos, donde había torpedos...

En fin, el LGTB chiquitistaní era más o menos eso.

¿Y por qué te demandó?

¿Eh? ¿Por qué te demandó?

Nos demandó porque alguien le calentó la cabeza.

Y le dijo que le estábamos copiando.

Nosotros no estábamos copiando.

Nosotros, a partir de su idea,

él creó un mundo que todo el mundo imitaba,

que todo el mundo lo reproducía, creamos una imitación de España,

y creamos Chiquitistán.

Y desarrollamos personajes como Crispín.

Un poquito inspirado en...

Inspirado en él.

Es que es una palabra muy bonita. "Homenajeado"...

No, no homenajeamos, estaba inspirado en él,

pero porque España era eso.

Era una parodia de España.

Todo el mundo hablaba exactamente igual,

todo el mundo hacía esas cosas.

Lo que pasaba en la realidad lo reproducíamos en Chiquitistán.

¿Y cómo quedasteis al final con Chiquito?

Bueno, el juicio y todo...

¿Fuisteis a juicio al final? Sí, fuimos a juicio.

Además, el juicio fue muy divertido.

Claro, un juicio con Chiquito ya lo podría ser.

¡Que lo cuente! Cuenta, cuenta.

Lástima que no esté Flo.

Yo he contado alguna vez, fue muy divertido.

Yo llego y expongo: "Hemos creado Chiquitistán"...

Además, había un país

que se había separado de Chiquitistán,

era Barcelonia. ¿Así se lo explicaste al juez?

¿Así se lo explicaste al juez? Sí, claro.

Yo le explicaba lo que era Chiquitistán,

era muy serio, era una querella.

¿Y el juez, cuando te miraba...? El juez me miraba raro...

Cuando llegó Flo, miró de otra manera.

Estaban el juez,

el que tomaba notas y el fiscal.

Y le dice:

"¿Usted...?".

¡Escóndelo! (RÍE)

"¿Usted ha dicho 'fistro pecador de la pradera'?".

Pobre juez.

Y, entonces, se queda así, mirando. Y dice...

Claro. "Sí".

Y dice: "¿Y cómo lo decía?".

Y empieza...

Se cambia.

"¡Ese fistro pecador de la pradera...!".

"¡Torpedo!". Delante de un juez...

Y, entonces, el juez hace así... "No me he visto en otra así".

El fiscal hace así, como apuntando...

Y el escribiente agacha la cabeza.

Sabiendo que todos ellos lo estaban viendo por las noches.

¡Claro, hombre! Ya te lo digo, lo veía todo el mundo.

...el uso y el consumo era de ese tipo de programas.

Y, bueno, pues, nada, así duró 10 o 15 minutos.

Le hacían preguntas cuando podían....

(TODOS RÍEN)

Y no, se desestimó la..., porque no tenía sentido.

Yo fui a tu "Pelícano".

Ah, ¿sí? Claro.

Estuve una vez, estaba encantada.

me gustó mucho, me hacía mucha ilusión.

Claro, cuando uno crece..., yo fui a actuar, pero me acuerdo...

¿Viniste a actuar?

Sí. Y, cuando ya te conocí,

yo puse cara un poco de fan.

Aquí viene, Chenoa. Y yo: "Hola, Pepe".

"¡Yuju!". Parezco tonta...

Pero, cuando uno ve a alguien con el que has crecido,

al que tienes admiración,

yo creo que era importante para mí, sobre todo, saludarte.

Luego, si cantaba o no... Eso era otra cosa.

Apoye, yo me acuerdo de ti, ¿sabes por qué?

Mi hija, que ahora tiene 25 años,

tenía siete años. Y cántame una canción tuya.

"Cuando tú vas".

¡Hombre! Y me llama la atención,

La niña, una mocosa de siete años,

decía: # "No me hables de sexo seguro". #

Era la peor parte de la canción, y les encanta.

Yo la miraba y pensaba: "¡No me hables de sexo seguro!".

Canta un trocito, Chenoa.

Canta un trocito. ¿Sabes qué pasa?

Jesús canta "Cuando tú vas, yo vengo".

Jesús tiene un repertorio amplio de gira.

A mí siempre me ha gustado ella.

Siempre he tenido admiración por ella.

Además, tenía mucho interés en conocerla.

Mira. Dice que me parezco a María José.

Tenías una coreografía que hacías así, ¿no?

# Cuando tú vas, yo vengo de allí. Cuando yo voy... #

¿Y cómo hacías lo del sexo seguro?

# Y no me hables... #

Lo que hago ahora, porque me da vergüenza,

estoy más mayor, y me he vuelto un poco más pudorosa,

hago así, para que lo haga el público.

¿Y qué hacías antes?

Digo: "No me hables"... En el próximo concierto,

hacemos una cosa, me avisas,

llevo a mi hija y le pones el micrófono.

Mi niña... Ella gritando a todo lo que da...

Es verdad que es una de esas partes de la canción

que me doy cuenta que lo cantan cuando son chiquititas,

y me digo: "¿Será posible?".

Soy Educadora Infantil, aunque no lo parezca.

Sí, pero haces una canción

y no piensas en los niños de siete años...

No, para nada. Cuidado,

que eso supone un éxito de la pera.

Que un niño de siete años cante tus canciones...

Y, Pepe, ¿lo de la Veneno?

Otro personaje, claro. La Veneno... La Veneno...

La Veneno, la verdad, tiene un mérito tremendo.

Porque era un niño que nació mujer.

Y, entonces, peleó por ser lo que ella sentía.

Que era ser mujer.

Era mujer. Y lo hizo a todo precio,

a todo trapo, sin medir. Ella no medía.

Era una mujer muy impulsiva.

Yo es que creo...

que ella murió como ella misma estaba escribiendo.

La gente que la rodeaba

no era gente que la llevase por el buen camino ni pudiese.

Hay un ambiente, un entorno determinado,

que arrastra muchas veces... y no te puedes levantar

¿Detrás de la camarera era como la veíamos?

¿Era misteriosa, era enigmática? No, era igual.

Era tal cual. Sí, tal cual.

Por eso funcionaba. Claro.

Lo que veías es lo que hay. Aquí no hay trampa ni cartón.

Me voy a quitar el sombrero.

Mira, Jack Sparrow.

Ahora me lo pongo otra vez.

Estás guapa te pongas como te pongas.

Ya notaba la cabeza un poco morada. Ya te estaba viendo yo.

El que me ha hecho el tocado, me dijo: "Ponte la goma para acá".

¿Terremoto sería un personaje de "Mississippi"?

A mí no me llames "personaje", ¿eh? Bueno, perdona.

Tú estarías ahí metida. A mí no me llames "personaje".

Podría ser una periodista del "Mississippi".

Serías una buena periodista de Chiquitistán.

A mí es que me ha dejado esto de que tú hayas ahora decidido

venirte a Ibiza a relajarte un poquito...

¿Eh? ¿Él fue?

No, sacamos algunas imágenes tuyas,

pero no viniste al "Mississippi". No, nunca, nunca.

¿Cómo viviste tu fama?

Yo me di cuenta del poder que podía tener y que estaba muerto,

el día que, creo que fue en la revista "Tiempo" o "Tribuna",

publicó "Los diez tíos más influyentes del país".

Ostras. ¿Estabas tú ahí?

Yo estaba; junto a Felipe, Botín...

Pero ¿por qué dices que estabas muerto?

Estaba muerto porque me vi...

Todos estaban al frente de un grupo de poder económico.

Un grupo de poder. Y era un gilipollas,

un francotirador que estaba en una terraza tirando tiros

y divirtiendo a la gente. Yo era un payaso.

Pero yo reconozco que he ido a psicólogos

porque a veces no he sabido gestionar

todo lo que me pasaba. No lo he llevado bien.

Emocionalmente, tú pagaste peaje.

¿Fuiste a alguien que te ayudara, que te diese herramientas?

¿O lo hiciste solo?

Posiblemente, porque, desde que tengo 14 años,

me he ido construyendo.

Claro.

Y, entonces, he asumido muchas cuestiones duras...

por mí mismo.

Todo el mundo tendría que hacer esa higiene mental,

que no pasa nada por ir a un psicólogo.

Yo voy muchas veces. A veces no es grave,

pero viene bien para que no sea grave.

No, está bien. En ese momento, pues sí,

poner palabras a las sensaciones.

Hay mucha gente que no sabe decir si está triste,

enfadado, frustrado... Y cargas contra el que tienes.

Te dicen: "Buenos días".

"¿Buenos días de qué?". No, cuidado.

¿Y tu padre? Entonces, muchas veces digo:

"Habría que darnos herramientas".

Así, como a lo tonto.

El éxito es muy complicado.

Necesitas unas herramientas.

A mí me ha pasado, he tenido mucho éxito,

pero, bueno... Tú has tenido éxito.

Tú también, Jesulín...

Tú es que has sido un Dios también. Claro.

¿Tú necesitabas unas herramientas...?

Tú has sido el Dios del éxito.

Hubo un momento en que todos hablaban de ti.

Y era "sex symbol". Terre, perdona...

¿Has necesitado un psicólogo?

Con todo el cariño del mundo, por supuesto, es muy normal.

Has dicho: "Voy a un psicólogo, no puedo con esta historia"?

"No sé gestionar esto". Fíjate en una cosa.

No solo era el éxito, sino enfrentarse a la muerte,

a un toro, cada día. Las cornadas,

aunque la herida se cure,

hay cornadas que, psicológicamente, te dejan un periodo más largo...

¿Recuerdas todas tus cornadas? Sí.

Todas. Pero, principalmente,

la que más recuerdo...

recién tomada la alternativa. Ahí es donde yo aprendí...

y sabía que me estaba jugando la vida.

Una cornada que, físicamente,

tardé tres, cuatro meses, en recuperarme.

Psicológicamente, dos años.

Perdí la orientación. Pero ¿solo lo hiciste?

¿O te ayudó alguien? No, no, solo.

Yo me lo mamé solo.

Yo no tuve ayuda psicológica ni nada.

¿Te daba vergüenza pedirla? No, no, no.

Jamás en la vida. Yo creo que ir a un psicólogo,

ir a un psiquiatra, es una ayuda que te puede abrir,

en un momento dado, el túnel donde tú estés,

y que no ves salida, ¿no?

Yo creo que es bueno ir al psicólogo.

Eso es lo más lógico y lo más normal.

Jo, yo cuando tuve el porrazo, el accidente de tráfico,

que estuve en una UCI 25 días, sin poderme operar

porque tenía seis costillas partidas,

el pulmón perforado

y seis vértebras partidas,

hubo un momento en que yo entregué la toalla.

Yo creo que me morí.

Me morí, me morí.

Yo creo que me morí.

Entré en el limbo.

¿Por el dolor, por el placer? No, no.

Yo lo vi todo blanco. El túnel, ¿no?

Yo lo vi todo blanco.

Y te lo juro por mis hijos, y que no lo vuelva...,

Yo lo vi, hubo tres segundos de mi vida...

Imagínate un coche con2800 kg encima, reventado,

y a unos veintitantos metros salí disparado...

Yo entré como si fuera...

O sea, yo no tenía dolor...

Estaba en paz, se me pasó toda mi vida.

Estaba en paz. Me entró una paz y una tranquilidad...

Yo creí... que ya está...

Pero estaba bien, estaba contento. O sea, no...

No sentías dolor. Me sentía bien.

No, Pepe. Y tenías roto no sé qué...

Me pongo el sombrero.

¿Sabes lo que he pensado muchas veces?

Creo que he sido un tío bueno. Me pongo mala.

Me pongo el sombrero.

Ahí había...

Donde yo creo que estuve dos o tres segundos,

era algo maravilloso.

Y yo creo que ahí solo van las personas buenas.

Vamos, qué temita...

Gracias, Pepe, de verdad. A vosotros.

Lo hemos pasado superbién. Os vais porque queréis.

¿Sabes qué pasa? Que conduce muy lento.

Ahora lo lleva él y conduce lento. Es un hombre cauto.

Y yo no tengo nada que hacer.

Ya sabéis que aquí tenéis una casa.

Vamos, aquí venimos. Vendremos.

Terre, encantado.

Un placer, cariño. Cuídate.

Cuida de Ibiza, ¿eh?

Cuida de Ibiza.

Ahí estoy, vigilando. Nos vemos, gracias.

El guardián. Hasta luego. Buen viaje.

¡Gracias por todo!

A vosotros. Adiós.

Nos vemos en nada. En nada.

Bien viaje, hija. Hasta luego.

Disfruta de la maletita. Sí, y tú de la mochila.

Oye, que te los mando para allá.

Vente encantadora.

Todos.

No, no, no.

Trátamelos bien, se lo merecen.

Bueno, alguno más que otro, pero... Y no hagas lo que haces siempre, no.

¿Vale?

Venga.

Que lo pases muy bien.

Hasta luego.

¡Adiós!

¿Qué es lo peor que te podría pasar?

-¿Que nos quedemos incomunicados?

-¿Cuánto tiempo?

-Tres años.

-Supervisa a mi lado.

-Esto no es tan complicado, Igartiburu.

-Este anfitrión nos quiere menos que Rosario, ¿no?

-Cuando me llegó la carta, la gracia está muy bien hecha,

pero la realidad no me gusta nada.

-¡Oye, muy bien, Mary! -¿Qué quieres?

¡No me distraigas ahora, Anne!

Al final, me va a molar el rollo.

Quiero dormir en el iglú.

-¿Estáis preparadas?

-¿Por qué hacerlo a estas alturas de mi vida?

# El mundo...

# Llorando, ahora yo te busco.

# En el silencio yo me pierdo. #

Me he acordado de mucha gente, Anne,

que le hubiera gustado estar aquí.

-Siempre he pensado en mi madre.

Diez días después de terminar la grabación, se murió.

No me verá. Ahora que me quería ver un poco más serio.

(LLORANDO) Bueno...

-Unos cuántos palillos nos hemos llevado.

-Bueno, todo el mundo, ¿no?

-Las cosas de la vida, tío.

Que te sorprenden allá donde estés. -Un abracito.

-¿Tú adoptarías?

-Quizá lo intenté.

-Un helicóptero. -Eso es un helicóptero.

-¡Eh!

¿Quién es? -Pero ¿quién es, tío?

-¡Yo qué sé!

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Dos parejas y un destino - Ibiza

26 feb 2021

Se incorporan a 'Dos parejas y un destino' cuatro nuevos viajeros dispuestos a vivir nuevas aventuras y experiencias y, sobre todo, a adivinar el nombre del anfitrión secreto que les ha preparado el viaje. Jesulín de Ubrique y Chenoa, y La Terremoto de Alcorcón y Pedro Delgado ponen rumbo a Ibiza para disfrutar de dos días inolvidables en uno de los destinos más mágicos de toda la geografía española.

En este primer viaje, Jesús y Chenoa se estrenan con la opción más confortable, con maleta y todo lujo de detalles. Al terminar el día se trasladan a una maravillosa villa de lujo, donde pasan una noche muy exclusiva. En ese mismo lugar reciben la visita de la veterana periodista y presentadora de televisión Isabel Gemio, con quien charlan y pasan un rato agradable.

Por su parte, La Terremoto y Pedro Delgado comienzan con la experiencia mochilera. Los dos amigos tienen que enfrentarse a experiencias que nunca antes han probado, como dormir arrullados por el susurro del mar.

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