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Para todos los públicos Dos parejas y un destino - Cádiz - Ver ahora
Transcripción completa

(Música)

# Hay algo en el aire

# que conecta lo invisible. #

"Queridos viajeros:

Enhorabuena por haberos embarcado en esta aventura".

"Ya os estrenasteis con Bono y sabéis de qué va esto".

"Así que preparaos,

porque ahora me toca a mí ser vuestro siguiente anfitrión".

"Quién sabe si anfitriona".

"Y os voy a llevar

hasta el mismísimo corazón de Andalucía".

"Empecemos con los chicos".

"Como tengo curiosidad por saber

si lo de Flo viene de Florentino o de flotar,

os he asignado la ruta marítima".

"Así que ya estáis metiendo en la maleta el bañador

y, por si acaso, los manguitos, que no quiero disgustos".

"Empezaréis la travesía en el puerto de Santa María,

donde veremos si sabéis distinguir una vela de un timón".

"Si pasáis la prueba, tendréis a vuestra disposición

un exquisito picnic sobre las aguas del Atlántico".

"Una vez ya en tierra firme,

os alojaréis en una casa de ensueño y cenaréis con un amigo

con un 'karma' muy bueno y muy grande".

"Al día siguiente, os espera la ciudad de Cádiz

y su playa de la Caleta,

para luego emprender rumbo a Jerez,

donde, por fin, nos encontraremos".

"Ahora, las chicas".

"Anne y María, como se os ve muy sueltas con las mochilas,

os toca repetir experiencia".

"En vuestro caso, el viaje asignado es el de interior,

y por partida doble".

"Por cómo es la ruta y porque vais a superar nuevos retos".

"La primera parada, entre la sierra de Cádiz

y la de Ronda, la vais a hacer tumbadas...

y acompañadas".

"Por la noche, os alojaréis en un auténtico paraíso,

donde cocinaréis vosotras mismas con productos ecológicos".

"Y dormiréis en plena naturaleza".

"Con unas vistas panorámicas de 360 grados".

"Al día siguiente, tomaréis carretera hacia Jerez".

"Y ya os adelanto que, en el camino,

conoceréis a un ser de pura raza, como yo".

(Suena "Buena suerte y buen viaje", de Conchita)

# Buena suerte y buen viaje porque vas a llegar.

# Que nada puede hacerse contigo.

# Recuerda que tú haces el camino.

# Así que buena suerte y buen viaje

# porque vas a llegar.

# Buena suerte y buen viaje

# porque lo conseguirás. #

(Ronquidos)

¿Y este dónde estará?

El liante.

(Ronquidos)

Pero, por favor...

Pero ¿qué haces aquí, tío?

Oye...

Pero ¿has sobado aquí?

¿Qué? Buenos días.

Pero ¿has dormido aquí?

No, no, es que quiero conducir hoy.

No, es que hoy voy a conducir yo.

¿Cómo vas a conducir en ese estado?

En este estado, no. Estoy esperando para coger la furgoneta.

Para que no te me adelantes. Ya estoy aquí.

No te montes películas, Florentino.

Olvídate. Deberías haber dormido en una cama, como las personas,

no en la furgoneta.

¿Eso qué quiere decir? Que voy a conducir yo.

¿Qué dices? Ta te lo digo yo.

Joé.

Es insaciable. Qué tío.

Venga, venga, venga.

Venga, venga, ahueca.

Eres un gañan, tío.

Que no puedes conducir

después de haber sobado ahí, chaval.

Macho, pero ¿tú te ves?

Oye, esas caritas... Esas caritas.

No... Cuidadito, ¿eh?

¿Y para qué me he sacado los carnés? Para "na".

De verdad...

¿Ves? Hasta la furgoneta te da alarmas

para que no arranques.

No, se me había pinzado el abrigo con la puerta.

Empezamos bien.

# Libre.

# Las voces de los que no están

# en mi alma. #

¡Estamos en el sur!

¡Bendito sur!

Ay, bendita España también.

Ay, que el anfitrión nos ha traído aquí.

Tiene que ser buena gente, porque traernos aquí...

Seguro, sí. Yo estoy feliz. Feliz.

La semana pasada no estuvo mal con Bono.

Bueno, también tuvo sus cositas, lo del globo..., en fin.

Prepárate, como somos mochilera,

lo mismo esta vez también nos traen qué sé yo de yo qué sé.

Cádiz, Cádiz, Cádiz, tío.

Cómo me mola Cádiz.

¿Lo conocías? Sí, mucho.

Lo conocía... "Mucho, mucho"... A ver, si...

Perdona, ¿tú cuándo has estado en Cádiz?

Eres hijo adoptivo de Cádiz, ¿no? Tengo las llaves de la ciudad.

Tengo las llaves. El listo.

No, la primera vez que pisé Cádiz fue en el año 91.

En 1991. Es que hice la mili en San Fernando.

¿Te tocó aquí? En Marinería, sí.

¿En serio? Sí.

¡Ah, marinerito! ¡Sí, grumete!

¡Soy marinero!

Ostras, mira el pueblo de allí. ¡Mira qué pueblo!

¿No te acuerdas de María ahora?

# Un pueblo es... # # Un pueblo es, un pueblo es... #

Me encanta.

¿Quién nos habrá traído hasta aquí, María?

Puede ser la Niña Pastori.

Niña Pastori, Alejandro Sanz... Alejandro Sanz.

(VOZ AGUDA) Alejandro Sanz, puede ser. Puede ser también.

María Jiménez vive ahora aquí, en Cádiz, Chiclana.

También.

No sé yo.

No sé yo. Joaquín, el del Betis.

Puede ser cualquiera.

El futbolista. Puede ser cualquiera.

Jesulín de Ubrique. Paz Padilla.

Vamos a mandarles un mensajito a María y...

Total, nos contestarán mañana.

(RÍE) Nos contestarán mañana.

"Hola, corazones". "Hola, corazones".

Estamos en alta mar, como te gusta a ti, Anne.

¿Qué tal estáis? Oye, que lo sentimos mucho,

que nuestro plan sea bastante mejor que el vuestro.

No pasa nada. No envidéis. Me da la sensación

"de que no se ha podido tocar mochileras otra vez, no lo sé".

(RÍE) "Por favor, confirmad".

"Si el mensaje no os gusta, no se va a autodestruir,

lo podéis volver a escuchar. Venga, chicas, que lo paséis bien".

"Vamos a darnos una vuelta en barco".

"Besitos". "Fórmula 1, Agua y Sal".

Ni ni ni ni.

Estos dos son muy graciosos, ¿no?

Pero ¿sabes lo que me da coraje?

Que piensan que, por estar de lujo, están mejor.

No. Qué lujos ni qué lujos.

Más lujo que este...

# ¿Qué será lo que buscas en tu soledad?

# ¿Lo que tú suspiras por tener? #

"Os propongo para empezar

una actividad en una cama particular,

que, cuando os cuenten qué contiene,

os puede sonar a dulce o picante a la vez".

¡Ea!

Hasta aquí podemos llegar.

Pues vale.

Frenito.

¡Ea! Te cojo la mochila, ¿vale, Mary?

Vale.

Espérate, que tengo que sacar esto.

Mecachis en la mar. ¿Puedes? Espera.

Sí, está, está.

Que te falta el choricillo, niña.

Ahora mismo, un trocito de chorizo y pan,

y sería feliz.

Primero vamos a ver qué hay. Escúchame.

¿Qué? Que no encuentro la otra as.

Mi niña... Se me ha perdido.

Espérate. Dale ahí. Pero estoy feliz como una perdiz.

¿No vas a tener calor?

¿Me quito esto?

(IRÓNICA) Esto de la mochilita es muy cómodo, ¿eh?

Está muy bien esto.

Vamos despacito. Mira yo cada vez voy mejor.

Porque esto está genial. ¡Mira qué sitio, por favor!

¡Anne! ¡Ea!

Respira.

"Gonzalo y Flo, vuestra travesía

comienza en una embarcación histórica

conocida como el fórmula 1 del mar,

y en la que os sentiréis como donjuanes".

"Luego ya sabréis por qué".

# Invadido por la esencia... #

Con permiso. Buenos días. ¡Hombre! ¿Qué tal?

Hola. Buenos días.

¿Qué tal? ¿Cómo va la vida?

Encantados. Muy bien. Un placer.

-¡Vaya sorpresón que os han preparado!

Recién testados,

que no se preocupe nadie. Sí, sí.

Aun así, un poco de separación. Somos de fiar.

Nos han dicho: "Fórmula 1 en agua y sal".

Estáis en el sitio.

El Giraldilla es el fórmula 1 del mar.

Se lo regalaron a don Juan de Borbón...

¿Para competir? Para competir.

Y, bueno, desde entonces hasta ahora

está participando en las mejores regatas.

El que os ha regalado esta sorpresa... ¡Vamos!

Nos quiere mucho. Es un buen amigo.

Se está portando bien. Yo vengo a disfrutar.

Este me decía que venía con ganas de currar.

No, yo quiero dejar una cosa clara.

No, vamos a ver, este es un flipado, tenedlo en cuenta.

Yo soy marinero, mi alma... Ya estamos.

Mi alma es el mar, hice la mili en San Fernando, en Cádiz.

En Marinería, en el fin de San Fernando.

Sabéis de lo que hablo. Sí, hombre.

Igual no hace falta que vengan.

No, vienen, no voy a decirles: "Quitaos de ahí".

Pero, vamos, que contéis conmigo para lo que queráis.

Flo, lo vamos a comprobar. Sí, sí.

A babor, a estribor, lo que queráis.

Dadle caña. ¿Qué es babor?

Es lo de delante y lo de atrás, ¿no?

Es que es flipante. Vamos, vamos. (RÍE) Para arriba.

Ah, ahí hay una chica. Mira, mira, aquí hay una chica.

¡Hola! Hola, Anne.

Hola, María. ¿Qué hay? ¿Qué tal?

(ACENTO EXTRANJERO) Bienvenidas. ¿Cómo estáis?

Felices. Muy bien.

Qué sitio más bonito. Gracias.

Felices y contentas. Es precioso.

¿Vives aquí? Me llamo Paula.

Estoy aquí de parte de vuestro anfitrión.

He preparado una actividad única en el mundo

especialmente para vosotras.

¿Saben qué es? -(ANNE Y MARÍA) No.

Una actividad única en el mundo

y en este sitio... Apetece seguro. ¿Qué es?

Es una meditación en la cama de abejas.

¿Eh? Sí.

Vamos a meditar y a relajarnos con las abejas.

¿Quién se puede relajar con las abejas?

Sí, eso... Eso es un antagonismo.

Eso es lo que dice la mayoría de la gente.

Pero, en cuanto te tumbas encima encima de las colmenas,

entras en un espacio de relajación. La de meditar era esta.

Ella medita.

Es una experiencia muy privilegiada.

Solo hay cuatro camas así en todo el mundo.

Y ha tenido que caer una aquí. Había oído hablar de esto, Paula.

Creo que tienes que ir vestida... Sí, tenemos trajes.

Las invito, si quieren, a acompañarme.

# Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así.

# Aprovechar lo que pase de largo

# depende en parte de ti.

# Dale vía libre a la experiencia para comenzar. #

Mira, cuando te están poniendo tantas cosas,

es porque tiene su peligro.

A ver, ahora voy yo.

¿Qué te puede pasar?

No te puede pasar nada. ¿Y por qué te vistes de esto?

Es más para tu sentido de seguridad.

Para no tener demasiada ansiedad.

Si me ves, yo no llevo traje.

¿Y tú te vas a acostar sin traje?

Sí, muchas veces me acuesto sin traje.

Que yo lo vea. Lo que no veo, no me lo creo.

Y sigo viva. Podemos continuar si quieren...

a ver la cama de abejas.

¿Qué tal? Encantado. Os presentamos a los amigos.

¿Dónde nos ponemos para molestar lo menos posible?

Buenas.

Has aprendido bien en San Fernando, ¿eh? (RÍE)

No, pero... Flo, estoy orgulloso de ti.

Estás que te estás sobrando.

Mira, ¿quién soy? Te estás sobrando un poco, Gonzalo.

Flo, venga, está todo preparado para la maniobra de split.

¿Qué? Ah, sí, la maniobra... ¡Venga, marinero!

¡Venga, marinero!

¡Vamos, que nos vamos! La maniobra de split.

Venga, a ver. Ven por aquí, Flo,

que tú sabías lo de los barquitos.

Nos va a montar la maniobra. No me toques, que me mareo...,

que me puedes desequilibrar.

(RÍEN) Cuidado.

A ver, muy importante cuando se sube a un barco,

de dónde viene el aire. ¿Cómo que el aire?

¿Cómo que el aire? ¿Cómo?

-¡El viento! El viento...

Gonzalo tiene que... El aire, el acondicionado.

A Gonzalo le tengo que poner un poquito el temario en orden.

Míralo, ya está sentado.

Es que... De verdad... Quiero salir de aquí.

(IMITA UNA BOCINA)

Oye, yo no veía a María y a Anne en este plan.

Pasas, pasas.

María y Anne creo que están

un poquito menos felices que nosotros.

(Música épica)

"After you, my lady". No, no, entra, tira.

Tira, tira, Tira, que vas bien.

(RÍE)

Pues si hay que darse la vuelta. No te vas a rajar ahora, ¿no?

¿Eh? No te vas a rajar.

Mientras no se raje esto...

(RÍE) Qué buena respuesta.

A ver... Anne, Anne...

Aquí estamos. No me gusta la hechura que tienes.

Os enseñó un poquito. No, no.

Es que esto parece...

Parece otra cosa esto. (RÍE)

(Música religiosa)

Sí, tiene pinta, pero no lo es. Espero.

Os enseño cómo está la camilla, ¿no?

Aquí tenemos tres colmenas.

Y en cada colmena hay vida, ¿no?

Hay una sociedad de abejas, tiene toda la vida ahí.

Y ahora os enseñó dónde nos vamos a tumbar.

He preparado la cama.

Entonces, Anne, si tienes ganas, te invito a entrar.

¿Quieres empezar tú? No, cariño, te cedo el puesto.

Soy muy educada. Qué generosa eres.

¿Seguro? Te lo vas a perder.

Cuando entre, ¿tú cierras la etapa?

Sí, cierro la tapa. Si quieres salir,

antes, toc toc, y yo te abro.

Sin ningún problema.

Ella no va a caber.

Una posición cómoda.

No te preocupes.

Una vez que entre, dile lo que tiene que hacer.

Meditar. Meditar.

Ah.

Enfocarse en la respiración.

"I love you, my love". Estar presente,

y saber que cada pensamiento es solo un pensamiento, nada más.

Entramos. ¿Estás lista?

Te llevaré siempre en mi mente.

Te quiero, Mary. Y yo a ti.

Hasta dentro de un rato, espero.

Lo vamos a hacer como en las películas.

"¡Subid la mayor!", se va diciendo. ¡Subid la mayor!

¡Subid la mayor! Eso. -Vámonos, que nos vamos.

¡Fuerte!

Macho... ¡Fuerte, Flo!

Espera, espera, deja... Dale, dale.

¡Métele ahí candela!

¡Vamos!

¡Vamos! ¡Vamos, canijo!

(GRITA) ¡Hostia!

(RÍE) Arriba. Espera.

Pues se te da muy bien, ¿eh?

Una manivela, Flo.

Escucha... Una manivela, dale.

Venga, manivela.

¿Dónde está la manivela?

Trae "pacá". Espera, espera.

Hostia, esto... (RÍE)

Esto...

¡Dale!

¿Ya? Menos.

¿Menos?

¿Ahí? ¡Vamos, vamos!

Oye, ¿cuánto tiempo estuviste haciendo la mili?

Eh... ¿Dos días?

Mucho me parece. Eso es mucho.

(Carcajadas)

-¡Listo! ¡Arreglado!

Venga, oye, que está muy bien.

-Venga, Flo. ¡Venga, bien!

Vale, chavales, venga, no os flipéis.

Primera prueba, superada.

El mango.

(SUSURRANDO) ¿A qué huele ahí? A própolis.

Ah.

Yo no soy alérgica, menos mal.

Creo que lo puedes probar.

Está muy bueno.

¿Para qué? Ya ella me lo cuenta.

Es una cosa... Ella es muy descriptiva.

Cuando ella lo cuente, yo lo voy a vivir.

Creo que, ya que estás aquí, lo puedes intentar.

Es que me da un poco de yuyu. Te lo juro, el efecto...

El beneficio es que sales en equilibrio.

Sin preocupaciones.

Y, claro, con sentimiento de éxito,

porque has superado un miedo.

Salgo sin preocupaciones,

pero dentro voy a estar muy preocupada.

Podéis sacarme si quieres.

Para que pruebe María también. Que quiere salir.

OK. Ahora te abro.

Uno, dos, tres, prepara los ojos.

Y se ríe.

Ella se ríe siempre.

Ella es muy risueña.

Hola, corazones. Hola.

¿Qué les has dicho: "Hola, corazones", a las abejas?

Es una pasada.

¿Lo puedo probar con la tapa abierta?

Sí, empieza con la tapa abierta. Empiezo y termino.

Espera. Ya empezamos con los problemas.

(RÍE) Ya empezamos con los problemitas.

Ahora puedes acostarte.

Paso a paso.

Como cierres... No voy a cerrar nada.

Ojú. Ojú.

Ojú.

Pues eso es todo. Me he quedado embutida aquí.

¿Qué tal? ¿Quieres que te cierre un momentito?

Anne, ¿dónde estás?

Estoy a tu ladito. ¿Te doy la mano o qué?

Es que esto me da agobio.

Me da un poquito de agobio cerrar esto.

Bueno... Pero ¿estás a gusto? ¿Estás serena?

Yo voy a cerrar los ojos. Vale.

Esta mujer, que cierre esto. Vale.

Quédate cerquita por si te llamo.

Vale, pero que es para bien.

La cosa es que, de repente, te encierres en una burbujilla.

Llevas todo el día diciéndome que tengo que superar cosas.

Pues estás siendo un ejemplo, María, te digo.

¿Sí? ¿Estás tranquila?

Una burbujita, es una burbujita.

Una burbujita

# Aunque el mar vuelve, nunca es el mismo mar.

# La tierra nos devuelve otro sol.

# Y todo tiende a huir y vuelve a empezar.

# Y cambia de impresión cada vez que respira.

# Y nadie sabe si esta vez es la vez.

# Todo lo que un día ocurrió se termina. #

Capitán, debo confesar algo:

mucha marinería, he hecho la mili..., y tal,

pero era conductor.

Pero conductor... Pues esto es un camión.

Pero que no pisé un barco en el año que estuve.

Esto lo llevas igual que un camión.

¿Hablas en serio? ¿No lo sabías?

(RÍE) Corrige a babor.

No puede ser verdad. Me han dicho otra cosa.

Toda la turra que me has dado, ¿y es por eso?

Quiere que corrija a babor.

Si sabes lo que es, tendrías que callarte.

Me habían dicho otra cosa. ¿No has pisado un barco?

¿Conductor de qué? Conductor de paquetera.

Muy bien, María.

(Golpes)

Abre la puerta. Mira qué rápido.

Muy bien. Bien hecho.

¿Qué tal?

Pues no sé.

La verdad es que no sé.

He cerrado los ojos para no ver cuando cerraba la tapadera.

Me puedo levantar, ¿no?

Sí. No salgo "relajá",

estoy "estartaíta".

(RÍE)

Pero bien, ¿no?

¿No?

¿Qué tal, Mary? Bien.

Objetivo cumplido. Misión cumplida.

El anfitrión también tiene cositas, ¿no?

Otro anfitrión que tiene cositas.

Sabe que nos va la marcha.

# Que alguien piense que tú estás equivocado. #

"Fondeados en plena bahía de Cádiz, os vais a chupar los dedos".

"Pero no para saber de dónde viene el viento,

sino porque vais a disfrutar de un suculento picnic".

# Eso no es malo.

# Si te carga que un experto en bombardeos

# te lo explique y tú no entiendas de qué va el juego... #

Una cosa: somos, ahora mismo, carne de "paparazzi".

Somos carne... ¡Uy, qué cara has puesto!

De paparazzi sabes, ¿no? Algo sé.

Recuerdo que mi madre me contaba que me tuvieron que sacar...

por la puerta de atrás del hospital... en brazos,

para que mi madre pudiese salir por la puerta de delante sin mí.

Para no hacerse la típica foto aquella

que se hacen siempre cuando alguien da a luz.

Desde pequeño, siempre había visto en los aeropuertos a los fotógrafos

perseguir a mi madre, y eso.

Íbamos de viaje...

No me resultaba nada nuevo.

Pero es verdad que "sufrirlo"... Es "heavy".

Te acordarás.

Hubo una época en la que, en la prensa del corazón,

valía todo. Todo. (ASIENTE)

A mí me pasó también.

Cuando tuvimos a mi hijo, nos llamaban a la habitación, tío.

"Oye, soy de la revista tal". ¿Del hospital?

Llamaban a la habitación del hospital.

"¿Por qué saben que estoy aquí? Si no he dicho nada".

Hay cosas que me parecen...

flipantes en tu vida. Y, sobre todo, hay cosas...

Que hemos conectado muy bien y nos llevamos bien, y tal.

Pero somos el sol y la luna, tío.

O sea, llevo con mi mujer 22 años casado, y con un hijo.

Y tú eres un bandarra, tío.

Perdona.

Pero no, fíjate, no es verdad.

Yo siempre... ¿Que no?

Todos creen que eres un bandarra.

¿A cuento de qué?

Perdona, ¿a cuento de qué? ¿Y me lo preguntas?

Siempre... Déjame terminar...

Siempre he intentado tener relaciones estables.

Siempre lo he intentado. Otra cosa es...

Pero qué gañán que eres. No te rías, gilipollas.

Otra cosa es que no lo haya conseguido.

# Lucha, niña guapa.

# Hazlo, niña buena.

# Huye de este ruido...

# por la carretera. #

Qué suerte de día que tenemos. Mira las cabras.

¡Chis, eh! ¡Eh!

¡Eh!

Hay un señor ahí. Cuando me digan:

"Estás como una cabra",

diré: "Qué más quisiera yo". Están a gusto, ¿eh?

¿Dónde hay un señor? Ahí, mira.

Es verdad. Y un perro pastor precioso.

¡Ah!

Vamos a acercarnos. Qué pasada. Vamos, vamos.

¿Por qué anda ahí? Desde tu altura, ves a este señor muy bien,

pero yo, desde mi altura, lo veo un poquito menos.

¡Hola! ¿Por dónde pasamos?

¡Hola, buenas! ¡Hola!

Buenas. Inspecciono el terreno.

Sígueme, Anne. Sígueme. Dora la Exploradora.

Sígueme. Mírala.

Anda que no, anda que no.

¿Cómo te has quedado? Muy bien, muy bien.

Buenas. Buenas tardes,

¿Cómo se llama usted?

Ortega, Francisco Alberto Ortega.

¿Le dicen Ortega? Ortega.

Se llama... ¿Dónde estás, Anne? Aquí.

Hola. Hola, buenas.

Aquí estamos, haciendo un poquillo de leche para flanes.

¿Queréis experimentar ordeñar? Sí, ¿no?

Venga. ¿Tienes las uñas largas?

Vale, yo tampoco. Nada, te pones la uña atrás.

No hay problema.

Pasa, Mary, ¿quieres probar?

Prueba. Me dejas la primera para todo.

Lo mío es observar. ¿Quieres que sea yo? Echo valor.

¿Me siento aquí? Digo.

Y ahora te digo yo cómo... Me voy a quitar los avíos.

Los avíos, dice.

Lo dejo fuera, a ver si se lo van a comer las cabras.

Trae.

Vamos a ver.

Anne, no me dejes sola. Voy.

No te dejo sola. Me siento. Ya estoy sentada.

Vamos a cerrar, porque el mando se ha olvidado.

¿Se le ha olvidado el mando? El mando de la puerta.

El cubito, con los pies. Lo cojo con los pies.

Ahí, que no te lo derrame.

¿Lo puede derramar la cabra? Claro, si te pega una patada.

Ofú, Ortega... Esto no es un cartón de leche.

A ver.

Ahora, cogemos por aquí.

Por aquí. Ahí.

Las dos. Las dos.

Vale. Con los guardias civiles,

de dos en dos.

Y, ahora hacemos así, metemos el pezón y hacemos así.

Ahí va. Ya va saliendo.

Oye, muy bien, María.

Sí, sí. Me estoy poniendo la mano perdida...

(Música)

# Que el viento suave levantó.

# Vestía un abrigo de segunda mano. #

María, ella te gana sacando leche. Sí, ¿no?

¿Qué vamos a hacerle, hijo?

Iba a decir una ordinariez.

¿Tú? Sí.

Dila.

Estamos en el campo,

no te va a oír nadie. Ya ves.

Lo que digas, aquí se queda.

Es que ella es muy lista.

Ella se ha quedado mirando a ver cómo lo hacía.

Ay, cómo sabe. Me está copiando.

Por eso te ha dicho que pasaras antes.

Mira, coges aquí, empujas así... y sale. ¿Ves?

Pero, con este hombre, sale que es una manguera.

Ortega pone la mano y es una manguera.

Yo también empecé así, poco a poco.

Está saliendo un montón. Pues te estás poniendo...

(RÍE) (RÍE)

Está saliendo...

Ahí está chorreando todo. Es una gordera, lechal.

Mira, sale un montón.

Dele usted un achuchón.

Me gusta como el ruido del grifo.

Le voy a pegar el achuchón. Mira, mira.

Ay, mi niña, pobre.

Espera, Anne, escucha. Eso es una manguera ahora, mira.

Mira, mira, mira.

Lo que es la naturaleza... Qué pasada.

La naturaleza es... Sabia.

Para todo.

Claro, las vacía muy rápido.

Ya se quedó descansada.

Estuviste con Malú, ¿no? Sí, claro.

¿Quieres una exclusiva? No, estoy pensando...

Estoy echando...

Estuviste con Malú, con... ¿Por qué personalizas?

Relación. Bueno, Malú estuvo contigo.

(RÍE)

La duquesa de Alba también estuvo contigo.

¿Cómo se llama? ¿Eugenia? No. La duquesa de Alba, no.

Eugenia Martínez de Irujo. Sería la hija de la duquesa, ¿no?

¿Malú o Eugenia?

Es que la decisión es difícil de tomar.

Si tus planteamientos son esos,

no me extraña que no hayas tenido más relaciones en 20 años.

¿Qué planteamientos? Estoy interesándome

por una nueva amistad que tengo con mi amigo.

Relaciones, relaciones en general.

Lo vas intentando en un sitio, en otro...

Si no sale bien, vas a otro lado.

A nivel de popularidad, ¿qué fue más complicado?

¿La relación con Malú o con Eugenia?

Con Eugenia.

Eugenia, mediáticamente,

suscita un interés ya familiar...

que suscita poca gente. Claro, es normal.

A mí me ha llegado a contratar una tía en Estados Unidos

para que se me pegase. ¿Para qué?

Para que se acercase y poderme hacer fotos con ella.

Mira, recuerdo que hubo una vez...

Nos fuimos a unas vacaciones.

Y habíamos hecho todo lo que te digo:

diferentes coches, una línea aérea extranjera,

para que nadie pudiese decidir qué tal y cuál...

Es difícil prepararse un viaje... No sabes la logística.

(RÍE)

Alucinante.

Íbamos a la Toscana.

Y fuimos a Milán, en Milán alquilamos un coche...

Era imposible que te siguieran. Absolutamente imposible.

Y un día estábamos en un pueblecito, muy chulo,

muy bonito, que se llama San Gimignano,

dando un paseo.

Fuimos portada de "Hola" la semana siguiente.

Paseando por el pueblo. (RÍE)

¿Sabes quién había hecho las fotos? ¿Quién?

Un turista. (RÍE)

Oye, ¿con tus ex te pasa como en las pelis,

que tienes una buena relación de amistad

y os lleváis genial y todas esas cosas?

No suelo tenerla, por lo general.

Una vez que terminada la relación, se termina todo.

Hay cierta cordialidad, pero...

¿Y lo mejor que te llevas de cada una?

¿Malú te enseñó a cantar?

(RÍE) (RÍE) ¿O no?

Hombre, tío...

¿Cómo puedes ser tan tanto? Yo soy así de genética.

Viene en mi ADN.

Bueno, mira, lo importante que estamos aquí.

Vamos a brindar por los corazones.

Yo paso. ¿Qué dices? ¡Venga!

Coge la copa, que es gratis.

(RÍE)

Vamos a brindar por los corazones

y por nuestro anfitrión, a ver quién es, tío.

# Todas las mañanas que viví.

# Todas las calles donde me he escondí.

# El encantamiento del amor.

# El sacrificio de mis padres.

# Los zapatos de charol.

# Los domingos en el club.

# Salvo que Cristo sigue allí, en la cruz. #

Chicos, un placer. Muchísimas gracias.

Gracias por todo. Gracias a todos.

Un placer, gracias.

Si no hubiera sido por Flo, hubiera sido perfecto.

Gracias, capitán. Gracias, capi.

Siempre a su servicio. Espero volver a veros a bordo.

Sus humildes grumetes le dan las gracias.

-Cuidado, que se hunde el puerto. ¡Oye! Qué gañán que eres.

Tira "pa'lante" un poco. Espérate. Oye...

Decidnos quién es el anfitrión, de verdad.

¡Che! Imposible.

No podemos, no podemos. Todo tiene un precio, ¿eh?

Somos colegas.

¿Hombre o mujer? ¿Quién ha sido? Una persona humana.

O sea que tú no has sido. Gracias.

Hasta luego.

Hasta luego, chavales. Cuando terminéis,

me dejáis la llave debajo del felpudo.

¡Mira, por favor! Ay, por favor.

¿Se puede coger?

Sí. Ay, pocholo.

Mira, tía. Me encanta.

Me encanta.

Me encanta. Hola.

Qué cosita.

Es verdad que es suave, ¿eh?

Mira... Hombre... Mira qué carita.

Ortega, qué regalazo que nos acabas de hacer.

El del Norit, el del Norit.

"El del Norit", dice. Qué gustito.

¡Chis, chis! ¡Qué!

Ay, qué carita.

Yo no había cogido esto en mi vida.

Pues te queda muy bien. ¿Verdad?

Ay, pero me encanta, Anne.

Vamos. ¿La sueltas?

Sí.

¡Hale, corre!

¡Venga! (RÍE)

Qué graciosa, ¿no?

Qué momento más tierno. Qué bonito. Gracias, Ortega.

Muchas gracias, Ortega. A ustedes.

Hala.

Seguimos. Venga.

El camino de cabras.

Voy superbién. No lo olvides nunca, Igartiburu,

la cabra tira al monte.

(RÍE)

¿A qué monte? ¿A la Del Monte?

¡Tira, ea! ¿Quieres un palito para el camino?

¿Y luego tú te vas a comer esto? ¿Te vas a comer esto?

No. ¿No?

Este no, pero otro sí.

Ay, Anne, hija, ¿tienes que estropearlo?

# Nos vimos tres o cuatro veces...

# por toda la ciudad.

# Una noche, en el bar del Oro,

# me decidí a atacar. #

"Después de un día de viaje, no hay nada como llegar a casa".

"Sobre todo, si la casa es la que os espera en Bolonia".

"Vais a alucinar con las vistas y con la visita sorpresa,

porque ambas son de narices".

Bueno, bueno, bueno... ¡Venga, hala, aquí, vamos!

Espérate, espérate, tío.

Venga, no, parece que no tiene prisa.

¿Por qué eres tan ansioso? No tengo prisa ninguna.

Disfruta de esto con paciencia... ¡Buah!

Qué barbaridad, tío. Cómo mola. Cómo mola, chaval.

Claro, tú llegas a un sitio así

y a mí ya me empieza a oler a barbacoa.

O sea, es que es así.

Después de estar viendo esto, ¿en lo que piensas es en zampar?

Perdona, a esta felicidad sumo más felicidad.

¿Y qué es? Una buena barbacoa.

Sí, sí, comer. (OLFATEA) Es que me huele a carne.

Qué pasada de sitio, tío. ¡Buah!

# Yo soy rebelde

# porque el mundo me ha hecho así.

# Porque nadie... #

"Os alojaréis en plena naturaleza".

"Cocinaréis productos de la tierra".

"Vosotras decidís el menú,

pero me consta que la tortilla de papas de Anne

está que se sale".

"Yo... ahí lo dejo".

Vaya, caminatita. (RESOPLA)

Pero, oye, esto es bonito, ¿eh?

Ay, qué luz más bonita. Mira, mira.

Mira desde aquí para atrás.

No miremos para atrás, que la cuesta tiene guasa.

Oye, esto es bonito bonito.

Mira qué puerta. ¿Vamos por esa o por esta?

¿Por cuál entramos? Por esta.

El anfitrión, con el sitio, me está ganado.

Ahora, la cuesta no se la perdono. "After you, my lady".

Dale. ¿Qué? Para que experimente, ¿no?

Cuidado, puedes tener problemas, yo no.

¡Tira para adentro! ¡Oh! ¿Lo ves?

¡Toma! Oye, el anfitrión, la verdad,

está dando bien, ¿eh?

¡Ea, ea, ea!

Está dando bien el anfitrión.

Mira, un sofá para cada una, Anne.

No nos vamos ni a pelear. (RÍE)

Y la chimenea... Oye, ¿soltamos la mochilita o no?

Sí, venga. Sí, la dejamos aquí, ¿no?

Vamos a inspeccionar esto en condiciones.

Esto esté genial, chaval.

¿El árbol será de mentira, lo han pegado con...?

Hay una bola de discoteca. ¡Sí! (RÍE)

(RÍE) ¿Eh? Cómo mola, tío.

No, no, está guay. Está guay.

Venga, la casa ahí. Qué pasada de lugar, tío.

Oye, un bañito, sí, ¿no?

Si nos hemos metido en un yacusi, nos metemos en esto.

¿Tienes bañador? ¿Qué bañador?

(RÍE) ¡Truhan!

(RÍE)

A ver, señora Del Monte, ¿qué le pongo?

No sé, pero yo estoy mirando aquí. Esto no me gusta.

Estos son delantales, Igartiburu.

A ver...

Aquí hay que leerlo todo: "Dos parejas y un destino".

Esas somos tú y yo. ¿Y el destino cuál es?

¿Esto no es una indirecta? Trae para acá.

Toma, a ver si tú lees algo más, a ver si tú ves algo más.

Creo que tampoco venimos a mesa y mental.

Algo habrá aquí. Yo te preparo algo.

# El día que te conocí,

# llevabas todo el pelo alborotado.

# Con esa cara de niño malo... #

Bueno, bueno, bueno, bueno...

Ya con esto rematamos, chaval.

Esto es la bomba. No te la cargues según llegues.

Te la vas a cargar según llegues. Coge la maleta, vamos para adentro.

Voy para adentro. ¡Pasa "pa'dentro"!

Déjame un poquito de...

Pero esto... Espérate, que la gracia está muy bien,

pero ahora para bajar... Venga, tonto.

(RÍE) Oye...

Mira. ¿Es un funeral libanés?

¿O qué?

Un churrito. Pareces un churro. Bueno, vamos a lo que vamos, tío.

¿A qué vamos? Ay...

Estás de un ágil hoy... Eh, chaval...

Es que vengo preparado. Pareces Rajoy haciendo deportes.

(IMITA A RAJOY) "Sí, sí".

"Mira, es un sitio estupendo para salir a andar".

"Sí". Venga, vamos, tío.

¿Tienes hambre? ¿Mucha hambre? Pues sí.

¿Hago tortilla grande? Hombre, deberías, ¿no?

Caballo grande, ande o no ande. Tiene una gusa, esta come...

Caballo grande, ande o no ande.

La pinta... Estoy encontrándome cosas.

Mira, me da igual que tengamos que hacerlo nosotras,

o tú en este caso,

pero poder comernos algo de verdad, ¿no?

Mira, mira qué pimiento. Vale.

¡Mira, por favor, el color!

Parece que están pintados.

¿Verdad?

Bueno, me has dicho... ¿Qué más?

Pues ya está. Luego busco pan.

¿A qué te ayudo? Si quieres,

tira esto a la basura, con esto.

¿Dónde está la basura? ¿Me vas a tener buscando

desde que llegué aquí? Venga.

Te hará falta una maderita para cortar la cebolla.

Qué fácil me lo pone todo.

¡Buah! Aquí hay otra habitación.

Qué bonito. Es Bonito.

Mola. Aparte, tiene gusto, es bonito.

Mira, así ando con el estómago estos días.

(RÍE)

Tírate de la cadena, por favor. (SESEA)

Qué pasada.

Qué bonito.

En Nochevieja, me llevo la tortilla a la Puerta del Sol.

¿Y no te atragantas dando las uvas? Toma, corta.

Vale. No me atraganto.

Dame mi cuchillito.

¿Las cortas a pellizquín? Rotas, ¿vale?

Por eso. Rompe ahí.

¿Cuándo te comes la tortilla? Después de dar las campanadas,

me como mi tortilla... ¡Plomp!

Me tomo mi vinito tinto español...

Me tomo un poquito de jamón...

Rompo mi veganismo y me como un buen jamón...

Y dulces que traigo de Bilbao.

O sea, tú entras en el año... comiéndote una tortilla de patata.

Porque es lo que hacía mi madre. Me la llevo a la Puerta del Sol.

Y no sabes lo bien que me entra.

Hasta ese momento, estoy... Tú lo sabes, no me entra nada.

Después de las campanadas...

(RESOPLA) ¿Te pones muy nerviosa?

Nerviosa, no. Llevas mucho tiempo dándolas.

Nerviosa, nunca, pero estoy a lo que estoy.

Esto pinta... Esto pinta muy bien.

Esto pinta a tope de gama.

¿Ahora qué hacemos, tío? Esperar a que...

(Puerta)

Te iba a decir:

"Esperar a que venga el tercer invitado".

"O invitada".

"Este momento es el que me inquieta".

"Porque dijo que no nos íbamos a sentir solos".

"La existencia o no del billete de 500 euros".

No, abre tú, que estoy un poco...

¿Qué? ¿Qué? No, perdona, estoy un poco...

¡Hombre! Pero ¡bueno! ¡Qué sorpresa!

¡Estás en casa, Antonio! ¡Antoñito!

¿Te vas a quedar ahí fuera? Pasa.

Hombre, ¿cómo me habéis...? ¡Qué momentazo más bueno!

Tío... ¡Por favor! ¡Por favor!

Qué mítico. ¡Qué bueno verte!

Yo no os esperaba tampoco.

Yo esperaba a otra gente.

Claro, a las chicas. Qué bueno que viniste.

¿Te hemos cortado el rollo? ¡No, no, no!

¿Nos vamos y que venga ellas? Me esperaba otra gente.

Me ha dado mucho gusto, pero me esperaba a otra.

Esta noche puede pasar de todo.

¡Ey! Cuidado, que estamos en un sitio mágico.

Estamos en Cádiz, puede pasar de todo.

Nosotros estamos flipando.

No sabíamos bien dónde veníamos. Yo tampoco.

Con vosotros, me he quedado un poco...

Pero sí sabes quién nos ha organizado el plan.

Eso sí lo sé, pero os lo vais a tener que currar en la cena.

A ver cómo me vais a dar de cenar.

Y por ahí os voy dando pistas.

Mi suegra cocina que te mueres. ¿Te ha dado recetas tu suegra?

Sí, siempre le digo: "¿Cómo haces esto, Carmen?".

Se pone la mano aquí, y dice: "Muy fácil". Y tacatá.

Y, cuando ella me pregunta, me pongo la mano aquí,

y le digo: "Mira, muy fácil".

Me da mucho coraje eso de... "Las croquetas, muy buenas,

pero, como las de mi madre"... Pero es un clásico, María.

Sí. Y, además, las hace muy buenas.

¿Tú eres buena nuera o no?

Habrá que preguntárselo a ella.

Creo que sí. No doy mucha guerra.

¿Y de qué habláis?

Bueno, a mi suegra le gusta hablar de todo,

pero, sobre todo, de la familia, de los niños.

Es superbuena madre, muy madraza mi suegra.

A los pimientos, ¿qué quiere usted que les haga?

He pensado hacerlos enteros.

¿No? Vosotros los hacéis así en Andalucía.

A mí me gusta hacerlos en tiritas,

pero, si usted quiere, entero... No, a tirilla.

Hazlo como a ti te guste.

¿Me pasas la tablita?

Toma, cuqui.

No hace más que pedir. Ahí que voy.

Anne, me ha dado el olor del pimiento al cortarlo.

¿Sabes que el olfato...? De todos los sentidos que tenemos,

el más primitivo y el más intenso,

el que mejor cala en las sensaciones,

en las emociones, es el olfato. Sin duda.

Y te traslada a sitios. A mí por lo menos.

Eso de que hueles algo

y dices: "Dios mío, esto lo hacía yo en esta época".

Eso es, el olor. Sí, sí, sí.

Me acuerdo, cuando falleció mi madre,

que estuve un montón de tiempo aferrada a su almohada;

del olor. A su almohada.

Qué cosa, ¿eh?

No seré yo la única. A mucha gente le pasa eso.

¿Y te sirvió de mucho?

Hombre, chica, en esos momentos... Querías aferrarte a algo, ¿no?

¿Y ya hace años?

Pues yo tenía 17 años.

¿Y sigues...

acordándote y nombrándola y hablando con ella y esas cosas?

Sí, eso no se olvida nunca, María. Ya.

¿Te parece bien?

Me parece si a ti te parece.

A mí me parece que nos lo vamos a comer.

# Tiemblas, amor mío, como una gota de rocío.

# Agapimú. #

# Entras en mi cuerpo como la lluvia entra en mi huerto. #

Estoy encontrando de casi todo.

Mira, no uno, dos; si te gusta más, de metal;

si no, de goma. Goma. ¿Qué te iba a decir?

¿Qué? Que...

Mira si hay un plato que pese poco

parar dar la vuelta a la tortilla.

A ver qué encuentras. Un plato que pese poco.

Con eso no me he encontrado yo. Estoy andando como un cartero.

La tortilla me la tengo ganada. Ay, mira, mira.

Que pese poco. Esto está bien.

¡María! ¿Qué?

¿A ti te gustaría casarte algún día?

¿Y tú qué sabes si yo estoy casada?

Hola, corazones.

¿Qué tal?

María del Monte nos ha sorprendido con una noticia.

Ha contraído matrimonio... A sin traído...

A sin traído...

A sin traído...

A mis hijas les digo: "¡No te cases!".

Me lo decía mi madre. Y al final nos casamos. ¿Verdad?

Sí.

¿Tu boda cómo fue, Anne?

(SUSPIRANDO) Mi boda...

¿Cuál? ¿La que me casé en Euskadi, en la punta...,

en un sitio de templarios? Las dos.

(RÍE) Cuéntame las dos.

Muy bonitas. Te has casado dos veces

porque con la primera no tuviste bastante.

Estupendo, he tenido mucha suerte.

Uno vasco y otro andaluz.

Mira, como los "ocho apellidos". (RÍE)

Un novio de Euskadi, artista.

Pero ¿novio de toda la vida?

Estuvimos mucho tiempo, la verdad.

Y el otro, músico andaluz, granaíno.

Te iba a preguntar, pero no.

Sí, mejor que no. Tú a lo tuyo.

Sigue con tu tortillita, que lo estás bordando.

Oye, Antonio, te veo muy bien, tío.

Gracias a Dios, recuperado. Muy bien.

Recuperado. Alguna secuelita ha quedado,

pero incluso es graciosa.

Has estado muy mal muy mal.

Yo he estado mal. Pero ¿qué te ha pasado? Cuéntanos.

Bueno, hace tres años, no me acuerdo ya,

cuatro, una de las secuelas es la memoria.

Así que ya os lo dejo caer.

Me dicen que estoy de cine. Alguna cositas hay por ahí.

Pero después de haber estado, yo qué sé,

entubado una semana, sin saber qué pasaba,

creo que alguna cosa te queda, pero es mínimo...

y cada vez la estoy recuperando más.

No es para broma.

Estuviste en coma. En coma.

¿A ti pasa por ir al dentista, por una infección?

Creo que tenía una cosa encapsulada, ¿no?,

más que decir que fue el dentista ni nada de eso.

Fue una cosa que tenía encapsulada de antes.

Venía trabajando mucho, venía trabajando muy duro,

y, entonces, me pasé de no dormir, de comer poco, de tal.

Se me bajaron las defensas, me hice también una cosa en la boca,

pero no fue por eso.

El primer recuerdo que tienes de todo aquello, ¿cuál es?

Ver a mi mujer diciéndome: "Te iba a hacer una broma".

¿Qué te iba a decir?

"Te iba a poner una barba blanca y el pelo blanco y un espejo".

"Y te iba a decir: 'Has estado 20 años durmiendo'".

Digo: "Mariola, déjate de rollos".

"Y sácame de aquí".

¿Te imaginas que te lo hace? Oye, ¿esto qué es?

Esto es ajoblanco blanco con un producto de la tierra.

¡Hombre!

¿Eres tiquismiquis para la comida? No.

¿No?

Lo que pasa es que tengo a mi madre,

que tiene un libro de comida gitana.

¡Qué bueno es eso!

¿Cómo que comida gitana? Comida gitana.

"La comida gitana de Matilde Amaya".

Está sembrada. Cuando vino la persona que venía,

dice: "Bueno, señora, ¿y cuánto le echa de aceite?".

"Dos dedos".

Digo: "Pero, mama, escúchame, mama"...

"Hay quien tiene dedos como morcillas".

Este. Y al final, dijo: "Dos dedos".

Se quedó dos dedos de aceite. Dos dedos de aceite

¿Tú cocinas? Yo no cocino.

¿Y por qué los nombres de los flamencos

tienen que ver con la comida?

Tu padre, el Habichuela. Chocolate.

El Camarón. Pasaron hambre.

El Tomatito.

El Pescaílla. Pasaron fatigas.

¿Crees que es por eso? Llego a la conclusión...

Llegaron y estaban tiesos todos. Estaban tiesos.

(RESOPLA) ¿Te ayudo?

No, entre dos no se puede. (COREA) ¡Anne!

Sí, sí, sí. ¡Ah!

¡Sí!

(RESOPLA) ¡Oh, sí, Anne, sí!

¡Sí! ¡Oh!

¡Qué pinta, Anne! ¡Qué...! ¡Chis! Qué pinta.

Anne, ¿cuántos años llevas tú con tu nuevo chico?

Pues 10, casi. ¿Y sigues enamoradísima y eso?

(SUSPIRA) ¿Eh?

¡Hombre, hombre!

No se puede dejar más.

No creas que me da cosa hablar de mis enamoramientos.

Lo estoy, como todos.

¡Ah!

Menos mal que mi chica es del norte.

No, te lo juro, con lo que pesa esto...

No, lo veo y me lo imagino.

Yo he traído el plato solo y ya...

Ya está.

Y, ahora, vas y te la comes.

Anne...

Dame un pañuelo, que voy a llorar. (RÍE)

Estoy por casarme contigo. ¡Venga!

¡Ay! ¡Sí, quiero!

Me estoy emocionando, me vas a hacer unos pimientillos.

¡Ay, Dios mío!

¿Has visto qué cómodo es el grifo? Sí.

Te refresca la carita, te da un de esto, como en la playa.

¿No has ido a la playa con un espray de agua?

Yo no voy mucho a la playa.

Yo voy cuando se va el sol. ¿Y por qué no vas a la playa?

Me gustan las playas salvajes.

Sin gente...

Playa sin gente.

¿Te han pillado alguna vez en la playa, o algo de eso,

y le tienes cierto...? Qué va, no, no.

A mí tampoco, ¿eh?

¿Cómo que no, María?

¡Anda, vete a tomar viento!

(RÍE)

Pues esto lo voy a sacar ya.

De verdad, no me acordaba que me habían pillado en la playa.

Yo tampoco, ya has visto que... No consideré que me pillaran a mí.

Ya, es verdad. Fue un salpicón.

Está... ¡El salpicón, sí!

Vamos a dejarlo ahí.

Querida Anne Igartiburu, es todo un placer.

¿Nos sentamos? Vaya.

Te cobro igual.

Se me va a quedar la tortilla muerta.

Espérate, la voy a probar en condiciones.

(Música de tensión)

Ay, el tiburón.

Estoy en un momento oviová.

¿Sí? Cada día te quiero más.

Tía, qué estrés.

Qué bien, me alegro.

No te vas a creer ni que la hayas hecho tú.

Lo he hecho a todo correr.

Sí, sí, lo has hecho... Oye, con una rápida tremenda.

Por eso, si la llego a dejar un poquito más, se cuaja.

Pero, bueno...

(SABOREA)

Se nota el producto,

(SABOREA) Qué bueno.

Lo mejor de ir con este de viaje es que vas con varios personajes.

(IMITA A RAJOY) "Bueno, yo se lo digo a Gonzalo,

que ya no soy presidente, como bien sabes, Antonio,

pero soy más feliz".

"Porque ahora juego al mus".

"Estoy con los amigos

compartiendo horas que antes no podía".

¡Ahí te ha dado! "Se me va un poco".

Cuando se pone a hacer de Felipe González,

me echa la bronca.

(IMITA A FELIPE) "Se lo he hecho ya".

"Sabes que soy el padrino de él".

"Se lo he dicho muchas veces".

"Y es que Gonzalo es un tío que siempre ha sido muy cabal

de los 30 para arriba, de los 30 para abajo"...,

¡Oy, oy, oy! ...es mejor no hablar.

¡Exclusiva! Es mejor no hablar.

¡Exclusiva!

Tiene una cartera... Como saque la cartera...

Mejor no hablemos de eso, hablemos del mero.

Querías pasar al segundo, ¿no?

Mira lo rápido que ha dicho: "Pasemos al segundo".

Qué gañán.

Siri, dinos las novias de Gonzalo Miró.

Por favor.

Escúchame... (IMITA A SIRI) "Gonzalo Miró".

Que tenemos nada más que una semana. (RÍE)

Sois muy tontos los dos.

"Hola, Flo, tardaría tres meses

en decir todas las novias de Gonzalo Miró".

Sois un ejemplo a seguir. Lleváis veintitantos años casados.

Tú llevas 30 años casado. 30 años.

¿Cuánto te ha durado a ti lo máximo?

¿A quién le estás preguntando? Lo máximo que te ha durado a ti.

No sé, tres años. Vamos a celebrarlo, ¿no?

Oye, yo brindo por ello.

# Vengo a explicarte que hoy soñé contigo.

# Justo al despertar

# lo recordé.

"No puedo decir que vayáis a dormir entre cuatro paredes,

pero sí que estaréis resguardadas".

"Y que, aunque la cabeza os diera vueltas

como a la niña del exorcista,

en ningún momento perderíais las buenas vistas".

¡Guau!

Oye, esto es precioso.

Una,

dos...

¡Yepa!

¡Oh, Anne! Qué guay.

Me encanta. Anne...

Ni mi pijama me voy a poner, nena.

Oh, qué gusto. Qué bonito.

Aquí se medita mejor que con las abejas.

Te quiero mucho, pero te voy a decir una cosa.

¿Qué? Qué desperdicio.

¿El qué?

Hombre, porque esto también es para una noche loca.

Uy, Anne, hija...

Estás todo el día pensando en lo único.

Ya, pero es que es muy bonita. A ver...

Pero ¿sabes qué te digo? Si vienes con otra, no miras esto.

También es verdad.

Lo estás viendo porque vienes conmigo.

Pero, si vinieras de otra manera, no verías esto.

Igartiburu... Dime.

Duchita,

pijamita limpio...

y a dormir.

Sí, pero antes hay una cosa que quiero hacer contigo.

¿Eh? ¿Más cositas tenemos que hacer hoy?

¿Tú sabes quién nos ha preparado este plan?

Lo tienes controlado. Son gente... que son atípicos.

Es de Cádiz. Artísticamente... No es de Cádiz.

¿Lo ves? Ya te estoy dando... No es de Cádiz.

No es de Cádiz. No es de Cádiz.

¿No es de Cádiz?

No es de Cádiz.

Donald Trump no es de Cádiz. (RÍE)

Donald Trump, no.

Pero tendrá alguna vinculación con Cádiz.

Y contigo.

Hay vinculación, somos amigos, somos colegas.

Somos colegas.

Somos músicos.

Y hasta ahí digo. Somos músicos, en masculino.

Hasta ahí. No digo más. Es un tío.

Hemos dicho que era hombre, ¿no?

Has dicho... No, no, no, no, no.

No es hombre, no es hombre.

Ha dicho músico, ¿qué...? Ya se lo he sacado.

Vive por aquí, por la zona.

Vive por la zona. Pero no es de aquí, claro.

No es de aquí, pero vive aquí. Paz Padilla.

Importante, muy importante...

Rosario Flores, puede ser.

Rosario, es verdad.

Imanol Arias.

Imanol Arias, bueno, puede interpretar a una tía.

¿Por qué? Cabrón.

No soy muy tonto porque no nací antes.

¿Y si me regalas un poco de "Cántame"?

Estarás harta, pero un poquito...

# Iba de peregrina y me cogiste de la mano.

# Me cogiste de la mano, yo iba de peregrina.

# Y me cogí de la mano.

# Me preguntaste el nombre.

# Me subiste a caballo. #

Tengo las manos de haber ordeñado la cabra...

Yo canto por el sur.

¿Y tú qué cantabas de chica? ¿O qué cantas tú ahora?

Ay, canciones tradicionales vascas.

Mira, esta.

(Melodía de piano)

(CANTA EN ESUKERA)

¿Dónde te has ido? ¿Dónde estás ahora mismo?

Estoy en casa, con mi padre, tocando el piano...,

disfrutando.

# Se dejaba llevar. ¡Venga ya! ¡Vamos!

# Se dejaba llevar por ti.

# No esperaba jamás.

# Y no esperaba si no es por ti.

# Nunca la oyes hablar.

# Solo habla contigo y nadie más.

# Nada puede surgir...

# que él no sepa solucionar. #

(SUSPIRA) Buenas noches.

Anne... ¿Qué?

Apaga la luz.

Apágala tú.

Vale, buenas noches. Buenas noches.

# El sol,

# joven y fuerte,

# ha vencido a la luna.

# Que se aleja impotente

# del campo de batalla. #

Bueno...

Bueno, ¿estamos?

Eh... Vamos estando.

Vale, pues venga. Vaya tela, cómo duermes, ¿eh?

¿Cómo duermo, por qué?

Entraste pullera. Mira, había un bichito...

Cuando me quedé en la cama, escucho... (SESEA)

Claro, aquí... Digo: "¿Eso qué es?".

Pero ¿sabes qué me pasó?

Que lo localicé por el oído por tu lado de la cama.

Y digo: "Bueno, está en su lado". Ah, claro, como era en el mío.

Bueno, hoy es el gran día. Yo me he puesto de gala, tío.

¿Qué te pa...? ¿No te parezco...?

Tus mejores... Tus mejores harapos, ¿no?

Eres un gañán, tío.

Oye, que yo me he puesto guapo, tío.

Claro, es que yo nunca... Ya está el "flipao".

Ya está el flipado. Me hace gracia el concepto de...

"Me he puesto guapo".

¿Cuántos años tenía la encina esta?

¿700? La encina esta.

Ni se le nota, ¿verdad?

Hay una furgona preciosa esperando.

Una superpiloto... ¡Ya te digo!

¡Y toda la sierra de Grazalema, señores!

Andalucía, prepárate, que estamos aquí...

la Igartiburu y yo. Thelma y Louise.

(RÍEN)

Oye, no, tío, la Caleta. La Caleta.

Aparca aquí.

Vamos a echar un paseíto, a ver qué se cuenta el...

A ver si para aparcar te piensas que esto es un autobús.

¿Ahora te vas a poner aquí a hacer maniobras? Bueno, no, si...

Mira, me bajo. Haz la maniobra tú solo.

Escucha... No, me hierve la sangre.

Pero íbamos bien. Aparca, te espero fuera.

No... Íbamos bien.

Aparca, aparca tranquilamente. ¿Qué te pasa?

¿Por qué te bajas siempre tan rápido y como mosqueado?

No, mosqueado no.

Es que me mareas... Estábamos bien. Íbamos bien.

No, "íbamos bien" lo dices tú. No me hagas esos cambios.

De repente, caes por el precipicio.

Déjame disfrutar de la Caleta en condiciones.

Tonto, ven aquí. (RÍE) Quita, hombre.

# Ay.

"No podéis iros de Cádiz sin pasear por la Tacita de Plata

y su mítica Caleta. Un entorno perfecto

para soltar las tensiones propias de los viajes

y sus inevitables roces".

# Que se despierta por la mañana.

# Me llena el cielo de gaditanas.

# Ay, Cai. #

¿Eres muy viajero? Sí.

Viajar, conocer sitios nuevos, otras culturas. Sí, sí, sí.

A mí me gusta mucho. Siempre me ha gustado.

El primer viaje grande grande que hice yo creo que fue...

con 27 o 28 años. Que tela, ¿eh?

Con 27 años. Con 27, 28, a Estados Unidos,

a Nueva York.

Y mira si soy paleto... Lo que me pasó.

Llegué al aeropuerto de Nueva York, pasé la aduana, todo eso.

Yo no tenía ni idea de lo que era. Bueno, lo pasé.

Me monté en el taxi y le dije al tío:

"To New York, please". (RÍE)

Y me miró así un indio...

Me miró así, para atrás, y me dijo...

"New York, ¿dónde?". "To Manhattan".

Digo: "No, a Manhattan no voy. Voy a Nueva York".

"He venido a Nueva York y voy a Nueva York".

Hay que ser muy tonto, ¿eh?

¿Y cómo no habías viajado hasta los 27?

No tuve oportunidad, tampoco...

En mi familia, hemos tenido lo justo para pasar el mes.

Entonces... los viajes que hacíamos eran al pueblo.

Ahí sí.

Ahí he viajado mucho. Siempre os ibais al pueblo.

Sí, al pueblo. No ibais a otro sitio.

Nunca hemos sido de vacaciones a la playa ni a la montaña.

Nada, nada, nada. Jamás.

Siempre al pueblo, siempre al pueblo.

Mi madre me mandaba mucho fuera.

A estudiar en verano, a campamentos y cosas de estas.

Porque no quería verte. Obviamente.

Recuerdo un viaje,

en el Mundial de Estados Unidos, del 94.

Yo tenía 13 años.

A mi madre, el futbol le da completamente igual.

Pero, ese año, los comentaristas en TVE, que daba el Mundial,

con José Ángel de la Casa, que narraba los partidos,

eran Míchel... Michel.

...y Garci.

(RÍE) Bueno, Garci de comentarista. Claro.

Y por la relación que tenía mi madre

tanto con Garci como con José Ángel...

me facturó a Estados Unidos, solo,

Con una bolsita clavada al cuello.

Como si fuese un san bernardo.

Aquí, el pasaporte y un billete de 100 dólares.

# Eres tú quien va a cambiar el mundo,

# quien destrozará las teorías

# de la humanidad. #

"Para terminar, siendo como sois, animalistas,

es decir, que os gustan los animales,

y que sois listas, atentas al borde de la carretera,

porque os espera una sorpresa muy salvaje".

Mira, mira, mira los caballos.

Voy despacito, ¿no?

Vete despacio, sí. Que no se asusten.

¿Puedes parar aquí? Lo voy a intentar.

Para saludarlos. Paro donde me digas.

Vamos a verlos.

Nos bajamos, ¿no?

¿Vamos? Venga.

Estamos aquí.

Hemos venido.

Ten cuidadito, Anne. Sí.

Vamos a ello.

Vamos por ahí.

Te vengo bien, ¿ves?

Qué bonito.

Mira.

Esta, esta es muy mimosa. Hola.

Hola.

Me estoy acordando, María,

de que el anfitrión nos ha dicho que vamos a conocer a alguien

que es de pura raza, como él o como ella.

Puede que hable de los caballos. Sí.

Bueno, nos vamos a ir, Mary.

Que toca ver quién es nuestro anfitrión.

Tengo curiosidad, pero estoy bien aquí también.

¿Qué me puede más? ¿Estar aquí o la curiosidad?

Si te hablo de Jerez y de comer rico...

Vámonos para Jerez. Mira lo que a ti te...

Vámonos para Jerez.

(Música)

"Seguro que habéis disfrutado de vuestras respectivas rutas".

"Así que os propongo que lo celebremos juntos

en un lugar excepcional".

"La Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre

de Jerez de la Frontera".

"Tranquilos, que no pretendo domaros a ninguno".

"Sé que sería inútil".

"Pero sí que comamos juntos

y, sobre todo, que me contéis a la cara"...

"Qué os ha parecido esta tierra"...

"A la que yo, como mi madre, no dejó de echarle flores".

Hemos llegado.

¿Ya?

Bájate del coche. Voy.

Te dejo que admires, mires y admires.

¡Madre mía! Pero ¿esto es una escuela?

Era es la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre.

O sea, que esto sí que es un lujo.

Yo ya no sé andar por estos terrenos.

Vamos un poco ahí como... Lo mío ya son las montañas.

Mira, Anne, por favor... ¡Qué sitio más bonito!

Disfruta. Mira, mira...

¿Dónde estás, que no te encontraba? Aquí, flipando.

Molón, molón, molón.

Molón. Cuidado, dónde estamos, tío.

Bien de sitio. Cuidado.

"In the" sitio.

Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre.

Oye, me da la sensación

de que alguien ya ha llegado. (RÍE)

¿Entramos? Que van despistados.

¡Eh! ¡Eh!

¿Qué pasa? ¡Mis chicos favoritos!

Bueno, en ocasiones... ¡Esas chicas!

Estáis con hambre, ¿no?

Yo estoy con "Anne".

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Pues bien.

¡Qué guay! ¿Cómo os ha ido?

¿Lo habéis pasado bien? Sí.

¡Chica! Barquito y todo, ¿eh?

Me he quemado la cabellera. ¡Ostras!

¿Te has quemado? Sí. Mira.

¡Mi niño!

Contigo no se ha tenido que agachar.

Sentaos, y como si estuvieseis en casa.

Porque aquí, en esta tierra, mando yo.

Este es tu reinado. Es su territorio, claro.

Hombre, por favor...

Es tu cortijo. Decidme el color, la luz,

la temperatura.

Real Escuela de Arte Ecuestre.

Real Escuela Andaluza. Andaluza.

Bueno, ¿cómo os ha ido esta semanita?

Bien, la verdad. Nos quieren mucho.

A nosotras nos han llevado a meditar,

naturaleza, caballos, tal...

Gonzalo, cuéntales dónde nos han llevado a nosotros.

Pues hemos ido en barquito. Barquito.

Pedazo de barco, cuidado, ganador de regatas,

de don Juan de Borbón.

El fórmula 1 de la época.

Efectivamente, de la época. Uno antiguo actualmente.

Una tripulación espectacular. No han perdido nunca.

Hemos tenido la suerte de estar en sitios

que, creo, no vais a estar vosotros en vuestra vida.

Nos hemos metido en un sarcófago de abejas...

para meditar. Tú te acuestas. ¿Cómo os quedáis?

Para meditar, ¿por qué? Escúchame.

¿Cómo meditas? Cállate, tú te acuestas.

¡Que cómo meditas! ¡Chiquillo!

Te acuestas encima de los panales de abejas.

Cierran el sarcófago,

que ahí te entra un poquito de..., y...

Pero ¿ponen el traje de apicultor? Sí, sí. Y ahora escuchas...

(ZUMBEA)

¿Y eso supone que relaja? ¿Eh? Se supone.

Lo has descrito tal y como es.

Pero, claro, la rubia se metió. Y yo dije: "Pues yo no soy menos".

Las parejas están confundidas. Yo debería ir con Anne

Y María con... Qué peligro, estos dos.

No, qué peleas. "No comas más, esto es mío".

Es verdad. Estuvimos...

Ladra mucho, pero estuvimos cenando con Antonio Carmona,

Ay, qué bien. ¡Oh!

Una cena espectacular, nos hemos reído mucho.

Y este se puso morado.

Con Antonio nos pasó una cosa.

No lo contéis, tuvimos que llamar a la ambulancia,

En un momento dado, le vino un estornudo

y la nariz se le clavó en el esternón.

¿Y Carmona cómo llevó la PCR?

La PCR se la hacen con un cepillo de barrer las calles.

Qué tío. Le meten ahí...

Entonces ¿tenéis pistas del anfitrión o no?

Está claro, hombre.

Creemos que es anfitriona y creemos que es...

Niña Pastori.

Ah, puede ser.

Nosotros íbamos por otro derrotero. Que no.

Que no, os está engañando. Cállate...

Nosotras pensamos que es una chica...

Rosario Flores. Pensamos que es Rosario Flores.

La misma que nosotros. Y con Carmona...

¿Qué pistas os han llevado a pensar en Rosario Flores?

El caballo, el pura raza, el rollo meditación...

Todo..., ¿no? La zona.

Hay algo que nos despista. Ella nació en Madrid.

Pero es una enamorada de esto.

¿Quién ha acertado? ¡Por favor, por favor!

¿Quién viene? ¡Podéis mirar a vuestra derecha!

¡Qué alegría, por Dios! ¡Cómo mola!

Os ha gustado adonde os he traído, ¿no?

La tierra de mi madre. ¡Oh!

¡Qué sorpresita! ¡No nos la esperábamos ninguno!

Tú tampoco vayas de flipado.

¡Ay, lo que te he hecho! Me acabo de hacer la prueba.

Todos, todos. Nos la hemos hecho todos.

A ver si le puedes abrazar entero. ¿Qué tal? Qué alegría verte.

¡Qué alegría, poder abrazarnos! ¡Ay, Dios mío!

Oye, muchísimas gracias. De nada, por favor.

Hemos estado encantados. Qué sitio.

Espectacular. Lloro, lloro, lloro.

Yo lloro con esto.

¡Qué barbaridad! Vaya tierra bonita.

Y ahora nos vamos a poner morados de comer.

Nosotras, como somos las mochileras, comemos poquito.

Pobrecitas. Y esta es vegana.

Y, para dejarla contenta... "Venga, un brócoli".

"Venga, crema de remolacha". Así está.

Te vas a quedar...

Te va a venir bien. Va a parecer que me he ido.

Te ha gustado lo de las abejas, ¿no?

A ver... Nada más que he pensado en ti.

Digo: "Con mi María me voy a morir". Que le ha echado arrojo la niña.

Se ha metido.

Lo que tú habrás largado por esa boca.

No, digo: "Como largue, me van a picar".

He estado callada como en misa.

Eso me dio una pista para pensar en ti.

Es una cosa tan para meditar... "Salvaje"...

Os he ido dando pistas. Rosario, a nosotros, su plan,

vamos a ver, nos encanta que lo hagan ellas.

Me imagino.

A nosotros nos has hecho algo que nos ha encantado tanto...

Empezar en el mar, en ese barco, terminar en el mar, en la Caleta,

dando un paseíto... Qué alegría.

Cádiz, de verdad, es magia.

Cádiz es que no se puede aguantar.

Pero estábamos despistados. Decíamos: "Pueden ser los Flores",

pero decía Flo: "Pero Rosario ha nacido en Madrid".

"Pero se siente muy andaluza"... Su madre era de aquí.

Mi madre es de Jerez. Claro, y decíamos: "Puede ser".

Los que me han criado, todos eran de Jerez.

Las comidas de mi casa son andaluzas...

Todo el mundo en mi casa era andaluz.

Y el arte. Y ahora estoy viviendo en Cádiz.

Llevo cuatro años viviendo aquí.

Es lo mejor que he hecho en mi vida.

No te digo nada y te lo digo todo. ¡Venirse a Cádiz a vivir, vamos!

¿Y en qué andas ahora, Rosario?

Acabo de sacar el "single" "Te lo digo todo y no te digo na".

Está gustando muchísimo.

Lo he hecho con el Farru. hemos bailado,

hemos hecho una coreografía. Lo he visto.

El Farru es para comérselo.

El vídeo está muy bien, colorido. No puedo con los Farrucos.

Yo quería a los tres hermanos, pero no podían, estaban ocupados.

Con Antonio me llevo muy bien.

Él me comprende muy bien.

Le dije: "Quiero mis pasos, pero con los tuyos".

Una cosa que me flipa, ¿cómo se compone una canción?

Escribes la letra,

pero hay que dibujar la melodía, ¿no?

O al revés. Bueno, depende.

Vas por la calle y dices... (TARAREA)

¿Y ya...?

¿Cómo lo adaptas? ¿Cómo...?

Nunca se sabe cuándo te va a salir una canción. Nunca en la vida.

El "Te lo digo todo y no te digo na" fue porque estaba con unos amigos.

Y dijo uno: "Sí, hombre, te lo digo to y no te digo na".

Y dije yo...

# Te lo dije todo y no te digo na. # Pero así.

Y luego ya le hice la estrofa, ¿no?

La de "mi gato hace uy uy uy", fue algo parecido, ¿no?

Uy uy uy... Bueno, estábamos en Miami mi hermano y yo,

Empezamos a cantar. Cómo mola eso.

Mi hermano cogió la guitarra, y yo hice...

# Ay... Ay, ay, ay, ay... #

Y pasó mi madre, se estaba duchando con un body.

Ella llevaba uno, muy graciosa, y dice:

"Di: '¡Uy uy uy, mi gato hace uy uy uy!'.

Y mi hermano y yo nos reíamos. Digo: "¡Estás loca, mamá!".

Ella: "¡Dilo, dilo, dilo!".

Total, que lo dijimos.

Luego fuimos a casa de Julio Iglesias,

que le hacían el homenaje, y la cantamos.

Y se volvieron locos. Tu madre era muy visionaria.

Sí. Siempre decía:

"La Rosario es la artista de mi casa".

Pero con mayúsculas: "Mi Rosario es la artista de mi casa".

Ella se identificaba mucho conmigo.

"Sería yo en esta época", decía mamá.

Imagínate, mi madre, que está vivita y coleando todavía,

¿La echas de menos? Mucho.

Pero la hablo todos los días. Debe de estar más cansada de mí...

Todo el día le pido cosas. ¿Las notas contigo?

Mucho. A mis tres ángeles. Tengo tres ángeles conmigo.

A mi hermano Antonio lo noto muchísimo.

Y a mi padre y a mi madre.

Es el único consuelo que nos queda, ¿no?

Ya ves. En este viaje está saliendo mucho

el concepto de nuestras madres.

Y los cinco que estamos aquí tenemos una un vínculo muy especial

con nuestras madres. Bueno, en general todos.

Pero han marcado nuestra vida de una manera importante.

Las madres son muy importantes.

¿Qué has bebido tú de tu madre

que te gustaría darle de beber a tus hijos?

Pues, mira, de mamá, lo generosa que era.

Cómo me besaba, cómo me tocaba mi madre...

Lo amiga que era de sus hijos.

Lo compañera que era... nuestra.

Que era nuestra amiga, que no quería que nunca le escondiéramos nada.

"Bueno o malo tú me lo dices,

como yo me entere de que vas a hacer algo"...

"Si te vas a jugar la vida sin que se lo digas a tu madre,

yo me muero".

Bueno, mamá era... una madre muy encima de nosotros.

Pero muy libre también.

Pero después respetaba mucho vuestros espacios. Exactamente.

Sí, porque los Flores somos muy independientes.

Soy una madre muy independiente con mis hijos.

Muy amorosa...

¿Cómo lleváis ese matriarcado? ...y muy cariñosa y muy protectora.

Pero luego también me gusta mucho hacer mi vida

y me gusta tener mi mundo, ¿no?

Y...

Y creo que soy muy parecida a mi madre

como madre. Mucho.

¿Y tus hijos no siguen tu estela? Le digo a mi hijo:

"Coge la guitarra. ¿No puedes cogerla un poco?".

Pues no, la moto.

Para arriba... "¡Déjame en paz, mamá!".

Digo: "¿No puedes hacer algo que no tenga peligro, hijo?".

"¿No te puedes coger la guitarrita?".

¿Te dan miedo esas cosas? Sí.

Mucho, ahora mi hijo quiere una moto,

quiere una bici, se quiere tirar por una montaña...

Yo qué sé, los hombres...

Tú también empezaste tarde a cantar,

a salir del armario artístico. Con los 27 empecé a cantar.

Y me hubiese gustado hacerlo mucho más joven,

pero... ¿Por qué tan tarde?

Tenía mucho peso detrás, ¿no?

Y era... La presión.

Era muy famosa por ser hija de,

ya había cantado mi hermana, había cantado mi hermano.

Era yo la última que quedaba.

Decían: "A ver esta lo que va a hacer".

Y, entonces, yo sabía que no podía fallar,

que me iban a exigir.

¿Cómo superaste esa presión?

Pues gracias a Dios, los ángeles me ayudaron.

Y ya te digo, con 25 o 26 ya empecé. Conocí a Fernando Illán,

ya empecé a currar con mi hermano...

Y, de repente, ¡bum! había diez canciones.

Estabas preparándote.

Y dije: "Venga, aquí estoy yo".

¿Cómo lo supiste?

No te ha dicho na y te lo ha dicho todo.

Y me acuerdo de mi madre, que le dije...,

cuando me presenté en Moroco,

que le dije: "Mamá, tú no vengas".

Y me dijo mi madre:

"¿Que yo no voy a ir a verte?". Vaya.

Y digo: "No, mama, no vengas".

Y mi madre se puso así la cara, muy triste,

y me dijo: "Te comprendo, te comprendo".

Mamá estaba en la vida y sabía que me podía perjudicar.

Si venía ella, iba a ser el centro de atención.

Y entonces otra vez empezábamos con lo mismo.

Y le dije: "Por favor, no vengas". Qué generosa.

Y no vino.

Entendió que a mí me dio mucha cosita.

Luego, a mi segunda o tercera gala, que era en el Conde Duque,

la escondí con Diego Pantoja en una obra.

La subí escondida a una obra.

Decía Diego Pantoja: "¿Y dónde nos llevas?".

¿Y qué te dijo? Y la primera vez que me vio...

Bueno...

No lo puedo decir porque estamos comiendo.

(Carcajadas)

Pero me dijo... O sea...

Empezó a llorar... "Eres mejor que yo".

Y mi padre decía: "No, no, mejor que tú no eres".

"No es, no es".

Cuando te miras al espejo a solas,

en tu casa, tranquila, de noche, sin estrés,

dices: "¿Me parezco más a papá o mamá?".

¿Tengo más de papá o de mamá?

Me miro y hago lo que hacía mi madre con los dedos, que hacía así.

Y me quitaba esto. Me decía: "Quítate esto".

Me cogía así la nariz...

para que me la operara.

Y yo: "No, no, no". "Que no, que no".

Y también me decía: "Tú te tienes que adornar la cara".

¡Siempre!

Mi madre era muy graciosa.

Muy grande, muy grande.

Cuando me quitaba el pelo de la cara,

me decía: "No, tú adórnate. Adórnate la cara".

Porque me la vería muy larga, creo.

Con la mascarilla, diría: "Te la has adornado".

¿Has incitado a tus hijos

a que se dediquen a algo en concreto?

Mira, la verdad, si de algo estoy orgullosa...

es porque a mis hijos no los conoce nadie.

Fíjate, yo tengo dos hijos, os lo juro,

que vosotros lo sabéis, que los conocéis,

tengo dos hijos, no para que me hagan un reportaje,

para que me hagan 200 000, porque no pueden ser más guapos.

Pero es que yo he sido muy famosa de chica,

y no lo quería para mis hijos.

No tienes un buen recuerdo, ¿no?

No es eso, es que te marca mucho.

O sea, para mí,

sería un poco egoísta de mi parte,

porque los hago famosos, ¿no?

Estoy de acuerdo contigo. Por ejemplo, mi hija,

ahora está trabajando en cine con mi marido.

Y la pone en una esquina para parar los coches...

y no la conoce nadie.

Puede trabajar en lo que quiera, no la conoce nadie.

Tiene libertad. Si luego ella quiere dedicarse a esto,

que se dedique.

Yo he sido una niña muy famosa,

todo el mundo me ha mirado desde chiquitita,

y yo eso se lo he querido quitar a mis hijos.

¿No te has sentido libre? Yo no he sido libre nunca.

Nunca.

Nunca.

"Mira, Rosario se ha tomado cuatro copas".

Si iba a la playa,

no me podía poner en "topless" porque era famosa.

Por ser famosa, todo el mundo, pendiente de ti.

Sentías esa responsabilidad. Es verdad.

Jugas con desventaja.

O sea, un miedo, en el fondo, ¿no?

Eres muy frágil. Es una fragilidad, ¿no?

La gente famosa... Eres muy frágil.

Yo soy muy tímida.

Pienso que lo has llevado superbién.

Has seguido siendo tú.

Pero yo soy muy tímida, aunque no lo parezca.

Eso me ha hecho ser tímida, ¿sabes?

Yo creo que hubiera tenido un carácter más como el tuyo.

Tú sabes que a mí siempre... Porque me meo con ella.

con su carácter, me encanta.

Tú sabes cómo soy, voy a mi aire. Ya.

Mi vida es mi vida. Yo hubiera sido más descarada, creo.

El trabajo es el trabajo.

Y lo separé. Hubiera hecho amigos más fácil.

¿Echas de menos hacer cine?

Me encantaría. Lo conocí de muy jovencita.

Hice muchas películas y me gustó mucho.

Lo que pasa es que tampoco le he puesto la energía al cine,

se la he puesto a la música.

Pero me encantaría que me llamara un director

para darme, sobre todo, un papel tipo los de Alba,

Con mucho temperamento y con pistolas.

Me estás asustando. ¡Me encantaría!

De acción, me encantaría.

Oye, Almodóvar te vio de torera.

Me puso de torera.

Estuvo genial. Sí.

¿Repetirías con Almodóvar? Hombre, cómo no.

Aparte, me lo pasé con él...

Además, a Pedro Almodóvar le tengo que agradecer

que conocí a mi marido. Pedazo de señor.

¿Conociste a tu marido en el rodaje de Almodóvar?

De la película de Pedro.

Era primer ayudante de dirección. Qué bueno. Cómo mola.

Me preguntan: "¿Qué tal la película con Almodóvar?".

Pienso: "Si vosotros supierais".

Porque me enamoré allí. Qué bueno.

Así que fue una época muy bonita. Pedro Almodóvar lo sabe,

le digo: "Pedro, que me diste a mi marido". Se lo digo mucho.

"¡Qué bien me vino hacer tu película!".

Eso le sigo siempre.

Y él se ríe conmigo. Y estás bien ahora, ¿no?

Estás bien.

Estoy muy bien.

Muy contenta, con mucha fuerza.

Digo: "¿Hasta cuándo voy a tener fuerza para estar aquí?".

Digo: "Hasta que tenga fuerza, estaré".

O sea, tú... Pero ¿no te ves?

Y no te he enseñado... Pero ¡vamos! Pero ¡vamos!

Si en cada actuación... Mira, mira este.

Mira, va a que toques el derecho. Mira, mira.

Qué tipazo tiene la tía. Igual que yo, está igual que yo.

Mira, mira, yo. ¡Qué barbaridad!

Tócale las piernas a ella. No, no, no...

¡Ay! Pero si esto es una piedra dura.

Tócale los brazos... ¡De Chipiona!

¡De Chipiona! Rosario.

Mira, mira, mira... No te creas.

¡Qué abdominales!

Esto es todo... Es cemento.

Te pongo en forma en dos segundos. ¿Sí? ¿Cómo es...?

Así... # Te lo digo todo y no te digo na.

# Te lo digo todo y no te digo na. #

Y aquí.

# Te lo digo todo y no te digo na. No te digo na.

# No te digo na. # ¡Bravo!

¡Hombre! ¡Muy bien, Florentino!

Estoy gordo, pero desafío la ley de la gravedad.

¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos, Farruco!

# Te lo digo todo y no te digo na.

# Te lo digo todo y no te digo na.

# Te lo digo todo y no te digo na. #

Oye, sí, os sale parecido.

Igual, es igual.

La madre que me parió. Azótate, Flo, azótate.

Que te ha gustado. ¡Anda!

¿Has visto la cara que pone? ¿Es necesario poner esa cara?

Está concentrado. (CANTURREA)

# Te lo digo todo y no te digo na. #

¡Qué bueno!

¡Ay, que me meo! Que me meo.

Es como echarte desodorante por todo el cuerpo.

Ya, ya, ya sabemos, sí.

Ya me he calentado.

Se ha venido arriba. Es un dueto total.

¡Ay, qué gracioso!

Ay, por favor, has estado sembrado.

Descansa, que te me vas a ahogar. Qué gracioso.

Rosario, yo tengo una anécdota contigo sin conocerte.

No me digas.

Igual tú no te enteraste,

pero me llamó mucho la atención,

y es que, en un programa del corazón,

dijeron que tú y yo estábamos juntos.

¡Ay, qué morbo! ¡Oy, oy, oy!

Pero te estoy hablando como del año 2000 o así.

Yo creo que ha sido verdad.

"Yo creo que ha sido verdad".

Porque me preguntaron, y dije: "Ni conozco a Rosario"

Sería la única ya que te quedaba... (HABLAN A LA VEZ)

La única. "Con ella has comido".

¡Ya estamos! Eso te iba a decir.

Es que, cuando vas a pescar y saltan los peces...

Claro, te vas a casa y dices: "¿Un salmonete?".

"Si estoy en la montaña".

Te confundes. Oye, era una anécdota trivial.

¿Y te hubiera gustado tener un romance con Rosario?

Me hubiera encantado. No sé si me hubiera aguantado.

Oye, Gonzalo, muchas gracias, coño. ¡Salud!

Eso vale un brindis. Yo tengo una pregunta, Gonzalo.

No será esta tu manera de ligar, ¿no?

(RÍE)

¿A quién no le gusta? He sido atractiva.

Vamos a dejarlo en atractiva.

No, eso de la cara alargada, el pelo tal...

Yo te veo guapísima.

Mientras me adorne y me quite esto, como decía mamá...

Hay que tener lo que tenía ella.

Tipazo, carácter, estilo...

Parezco José Luis Moreno...

Magia, Rosario tiene magia.

Y las cosas mágicas...

Cuando sales a actuar, ¿has dicho que pierdes dos kilos?

Bueno, los recuperas enseguida. En cuanto bebes, recuperas.

A mí me pasa, cuando hago alguna actuación...

"¿Qué quieres comer después?".

Y digo: "Una ensaladita". Y hace el tío...

¿Por qué? Pensará que le estás vacilando.

"No, en serio, una ensalada". Dice: "¿De qué? ¿De cordero?".

"¿Le pongo ahí cordero?".

No, es que tomo ensalada, pero mi cuerpo se lo toma a mal.

Come él más que yo.

Cuando intenta ligar, se piensan lo mismo,

que está de coña. No lo intento, no sé ligar.

El otro día lo hablábamos.

"¿Cómo haces para ligar?". Quiero decir, ¿cómo se liga?

Estoy comiendo con Rosario... "Qué bien", y tal.

Pues muy bien, Rosario.

Claro, entonces...

Con esa cara... ¿Lo ves?

¿Cuál es el momento...?

Es imposible cambiar el chip del cachondeo a la seriedad.

Cuando digo: "Rosario, ¿vamos y te meto lo tuyo?".

Claro, ¿o cómo se...?

Y yo le decía a Gonzalo,

que estuvimos hablando hasta las 2:00...

"Es que no sé... Me pongo muy nervioso, me parece como"...

No lo necesitas,

si te molara mucho, irías a por ella.

Llevo con mi mujer veintitantos años. No lo necesito.

Pero es que yo lo flipo con este. Es que va con las ondas... ¡Pu!

Claro. Va con la antena siempre puesta

Es la guardia civil, con el radar.

Yo me he enamorado de chicos que no eran guapos,

pero es que me hacían reír tanto... ¿Sabes?

Sí, pero luego te tienes que comer el regalo.

Luego dices: "Es muy gracioso,

pero le estoy viendo desnudo ¡y menudo cuadro!".

"¡Madre mía, qué cuadro!".

"Pero ¿qué hago con esto ahora?", Y es cuando te ríes de verdad, ¿no?

"Siri. Sácame de aquí, Siri".

"Siri. Llévame lejos, Siri".

"Evapórame ahora mismo".

Claro, cuidado con el tema.

Él pasa la ITV, le dicen: "Estás muy bien,

no vuelvas hasta dentro de cinco años".

A mí me dicen: "No tienes culo"... Es que... Vamos a ver...

Gonzalo tiene ese aire como misterioso.

Anne, mira. A ver.

Pase de modelo.

Fijaos en el físico que tengo.

No tengo culo, no tengo.

Yo te veo mejor que hace unos años. Tengo chepa.

Y tengo barriga. Te tienen que quitar de aquí

y ponértelo aquí. Mira qué perfil.

Soy el logotipo de La 2, mira.

(RÍE) (RÍE)

¡Soy un dos! ¿Qué hago con este cuerpo?

Tienes que aprender a elegir la ropa.

"El logotipo de La 2". Te estoy viendo así...

Peor me gusta mucho vuestra pareja.

A mí no me gusta tanto, Rosario.

Bueno, salud, por vosotros.

Por esta comida bonita. Qué bueno.

¿Has comido? Sí.

Por la música y por el arte.

Has dejado el listón muy alto como anfitriona.

O sea, ¿qué pasará la siguiente semana?

No, si hay cada personaje en España...

Tenéis cada personaje en España... Otra cosa no, pero personajes...

No solo gracias por este viaje, sino por lo que nos aportas

y nos has aportado siempre. Muchísimas gracias.

Sí. Gracias por todo.

Es verdad. ¿Y ahora dónde vais?

Nos vamos ya.

Pero ¿y adónde vais? No tenemos ni idea.

Tú sabes con quién vamos a estar, pero nosotros no.

Ah, pues entonces... ¡No os queda nada que pasar!

¡No os queda nada que pasar! ¿Sabes dónde vamos?

Tú eres buena gente. Ya os digo...

No te digo na y te lo digo todo.

Recomiéndanos, ¿vale?

Solo sabemos que nos esperan nuestras furgonetas fuera.

Intentaré decir que os cuiden bien

y que no sean muy duros con vosotros.

Buen, tenemos que irnos.

"Si me queréis, irse".

Que yo me quedo... Y te lo digo todo.

Yo me quedo en mi casa. Muchísimas gracias.

Ya sabéis dónde vivo.

Nos ha encantado tu apartamento. Nos ha encantado.

Si me queréis, sabéis dónde estoy. "Si me queréis, irse".

No te digo na... Y te lo digo todo.

No te digo na... y os lo digo todo.

Ya lo sabéis, ¿eh? Me alegro de verte.

¡Anda!

Hala, qué gafas más modernas. ¿Me has visto, prima?

Qué barbaridad.

Ya no sé llevar bolso, solo mochila.

Ya no sé cómo se lleva un bolso.

Ay, Dios mío. Adiós, ¿eh?

Adiós, guapa. ¡Adiós, pandilla!

¡Sois una pandilla muy graciosa! Hasta luego.

# Te lo digo todo y no te digo na. #

# No te digo na. No te digo na. # Este ha cogido el aire.

Qué buen ratito, ¿eh?

Espectacular, la comida.

Espectacular. Es que Rosario es excepcional.

Sí, sí, sí. Encantadora.

Madre mía, lo que les queda por pasar.

Ay, Dios mío.

Me voy a poner las gafas para llamar. A ver...

Ay...

Dios mío de mi vida...

Vamos a ver.

Bueno, chiquitines... Bueno, chicas.

Adiós, hermoso. Hasta la próxima.

Ya nos veremos. A ver dónde y cómo.

Adiós. Exacto.

¡Ay, mi María!

Lo intentaré. ¡Ay!

No podemos abrazarnos mucho.

Sí, vamos a abrazarnos todo lo que podamos.

Oye, que soy Rosario.

No, ya está, ya he estado con ellos. Lo han pasado muy bien en mi viaje.

Les ha gustado todo mucho, dónde los he llevado.

Con María me he reído mucho, y con todo.

Flo está sembrado también.

¿Y tú qué?

¿Ya lo tienes todo preparado?

¿Ya sabes todo lo que vas a hacer y todo?

Anda.

Bueno, pues ten mucho cuidadito. ¿Vale?

Trátalos bien.

Que son muy simpáticos, que van muy cansados.

Que las mochileras están ya destrozadas.

Y los otros, que viven muy bien.

Pero que te va a gustar.

Y, nada, que eso, que ya te veré.

¿Vale? Que muchos besos.

Y, venga, os lo vais a pasar muy bien.

Adiós. Me ha encantado. Adiós.

(Música)

¿Adónde me han mandado a mí?

¡Ibicencos, ya he llegado!

Perico, en qué líos te metes.

Yo me quedo aquí esperando tranquilamente.

¡El gran Perico Delgado! -¡Terre!

¡Mi Terre! -¡No me lo puedo creer!

¡Jesús! ¿De dónde sales?

Me he tenido que ir hasta ahí abajo. Aquí no vienen ni los cangrejos.

Chenoa es muy lista, seguro que ya sabe quién es la anfitriona.

Bueno, yo a Perico le veo bien,

a la Terre la veo un poco más difícil.

He traído bañador. Me encantan los muchachos con turbitos.

¿Para quién es?

Cuando me acuesto, si me pongo un pijama, parece que estoy atrapado.

Yo, en bolas.

¡Ole!

Te voy a decir una cosa.

¿Sabes lo que yo le dije a mi mujer cuando la conocí?

A mi marido le entré. -Para eso, soy tímida.

¿En serio? No tienes pinta. -De hecho...

El parecido que mi mujer y tú teníais, era clavado.

En Ibiza, todo puede pasar.

¿Le huelen los pies a Jesús?

¿Y el aliento? -"El aliento".

-"Nada. -De momento, no".

Huele muy bien.

Mira, esto es como lo del Titanic.

Sí, sí, igualito.

Yo me quedaba un mesecito más en esta cala.

Estás guapo de blanco, te queda bien, pero es complicado.

Tú vas linda, vas divina.

Ya está aquí. Este va a ser el anfitrión. Venga.

¡Corre, corre!

¡Ya era hora, que estábamos muertos de hambre!

¡Ay, por favor! ¡Mira, mira, por favor!

El que menos me esperaba.

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Dos parejas y un destino - Cádiz

19 feb 2021

En el segundo programa de ‘Dos parejas y un destino’, las parejas formadas por Gonzalo Miró y Florentino Fernández y Anne Igartiburu y María del Monte viajan al corazón de Andalucía, Cádiz, para vivir las experiencias que la ‘anfitriona secreta’ les ha preparado. Los cuatro protagonistas tienen que hacer frente a nuevos retos: meditar en una cama de abejas, navegar en una embarcación con historia, etc. En esta ocasión, Gonzalo y Flo hace la ruta marítima de nuevo con sus maletas, y Anne y María, la de interior con sus mochilas. Ellos se alojan en una casa de ensueño, y ellas dormirán en plena naturaleza. Al día siguiente, ambas parejas toman carretera hacia Jerez de la Frontera para conocer, por fin, la identidad de la ‘anfitriona VIP’. Además, el programa cuenta con la presencia de Antonio Carmona, cantante, compositor y viejo amigo de la ‘anfitriona secreta’ que ha organizado este atractivo viaje.

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