Dos parejas y un destino La 1

Dos parejas y un destino

Viernes a las 22:15 horas

Dos parejas de famosos formadas en los primeros programas por María del Monte y Anne Igartiburu por un lado, y Gonzalo Miró y Florentino Fernández por otro, viajarán para encontrarse en distintos puntos de España. En cada programa y destino, los cuatro protagonistas recibirán una carta anónima de una persona muy famosa, "el anfitrión sorpresa", en la que les desvelará el destino que van a visitar y las instrucciones necesarias para realizar su viaje, en el que diseña dos recorridos: una ruta muy exclusiva para realizar con maletas, y una experiencia de aventuras más apta para mochileros. El viaje durará dos días y, una vez finalizado, las dos parejas se reunirán en un punto clave de la ruta para descubrir al anfitrión sorpresa, una persona muy conocida, y valorar su viaje. A lo largo de la emisión de la serie se irán sumando nuevas parejas de famosos para realizar los distintos viajes.

‘Dos parejas y un destino’ es una producción de RTVE en colaboración con Proamagna. Un formato "road movie" para todos los públicos que mostrará la cultura, belleza e idiosincrasia de diversos destinos turísticos en España.

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Para todos los públicos Dos parejas y un destino - Pirineos - Ver ahora
Transcripción completa

# Sigo cruzando ríos,

# andando selvas, amando el sol.

# Cada día sigo sacando espinas de lo profundo del corazón.

# En la noche sigo encendiendo sueños

# para limpiar con el humo sagrado... #

"Queridos viajeros:

No sabéis la ilusión que me hace ser vuestro anfitrión".

"Os he organizado una aventura entre copos de nieve

que, os prometo, no olvidaréis jamás".

"Tranquilos porque, a pesar de las bajas temperaturas"...

"Estoy convencido de que sentiréis el calor

del que considero mi segundo hogar: el Valle de Arán".

"Gonzalo y Flo, hacéis buena pareja

y habéis demostrado que el lujo os va como anillo al dedo,

pero es hora de invertir los papeles".

"Espero que sepáis dónde están vuestras mochilas,

porque quiero que sintáis la montaña como a mí me gusta".

"Vuestra ruta comienza en Salardú".

"Llegaréis hasta un parquin,

donde, me temo, será imposible continuar con la furgoneta".

"A partir de ahí, os tocará caminar si queréis conquistar

las cumbres nevadas del Pirineo catalán".

"Eso sí, os tranquilizará saber

que en esta cima no estaréis del todo solos".

"Confío en vuestro instinto de supervivencia

para construir el que será vuestro particular refugio".

"María y Anne, me alegra ser el primer anfitrión

que os da la posibilidad de viajar con maletas

en esta aventura".

"Para ello, he reservado una experiencia inolvidable

y exclusiva en el Pirineo catalán".

"Habéis demostrado no tener límites,

y por eso visitaréis el Valle de Arán a toda velocidad,

descubriendo paisajes de ensueño".

"Disfrutaréis de uno de los deportes de invierno

más elegante. Eso sí, os tocará mantener el equilibrio,

como lo he tenido que hacer yo a lo largo de mi vida".

"Y, antes de conocernos,

os obsequiaré con un regalo que vale su peso en oro

y que os volverá tan resplandecientes

como el propio Valle".

(Suena "Buena suerte y buen viaje", de Conchita)

# Buena suerte y buen viaje porque vas a llegar.

# Que nada puede hacerse contigo.

# Recuerda que tú haces el camino.

# Así que buena suerte y buen viaje

# porque vas a llegar.

# Buena suerte y buen viaje

# porque lo conseguirás. #

# Vivir así es morir de amor.

# Por amor, tengo el alma herida.

# Por amor,

# no quiero más vida que su ira.

# Melancolía. #

(RÍE)

¡Hombre! ¿Qué pasa, filetón?

¿Qué pasa, listín?

¿Qué tal?

Viajecito que nos toca. Bueno, estás tú más alegre que yo.

La mochilita. Cuidado, que tengo ahí mis cositas.

Tengo mis cositas ahí. Estoy aquí intentando...

Intentando. Intentando.

¿Eso son las cadenas? Estas son las cadenas.

Lo flipas.

A ver, María... ¿Qué?

¿Cómo va esto?

Me imagino que una cadena es una cadena.

No, esto es una funda de tela que engancha.

¿Me dejas? Quieres los honores.

No quiero los honores, quiero ir seguro.

Venga, tú mismo.

Porque, vamos... Ya está, el listo.

El listo. El listo.

Primero.... ¡Ah! El listo.

El listo.

Primero, hay que trabajar sin guantes.

Eso tiene que alcanzar el otro lado, ¿no?

Sí. Mételo por ahí. Ya, ya.

Eso es, ya lo tienes. Ya lo tienes.

Y ahora lo que vamos a hacer en intentar avanzar.

No, que... Uh, esto es muy fácil, Anne.

Ya te digo. Revisa a mi lado.

Supervisa a mi lado.

Esto no es tan complicado, Igartiburu.

Yo me he echado a temblar cuando han dicho lo de las cadenas.

Vámonos. Deja la mochilita en el maletero.

¡Buah!

Madre mía, chaval.

Rasquita en este viaje, ¿eh? ¿Eh?

Rasquita en este viaje. Rasquita.

Rasquita en este viaje. Vaya viaje.

Estás disfrutón. No vengo convencido.

(RÍE) Sí, sí, ja, ja, ja.

No me hace gracia.

¿Quién me iba a mí a decir

que iba a poder aprender a poner cadenas a estas alturas?

¿Eh?

Pues esto está muy bonito, pero...

Pero a mí...

Verás. ¿Sabes? No, verás no.

Que te veo venir ya.

Hombre, es que vamos a dos por hora y no hemos llegado,

esto está todo blanco... Que no somos Sainz y Luis Moya.

¡Hombre, faltaría más!

Faltaría más.

"Me cago en la mar, se abre la curva a derechas, ras".

(BALBUCEA RÁPIDO)

"¡Cuidado, nieve!".

No me río, es que no me río. Pero si esto es una pasada, tío.

Esta aventura va a molar, ya lo verás.

Lo será para ti. Para mí ha sido una pasada ya hace un rato,

que he empezado a verlo, y ya está la gracia hecha.

Y gracias a mí, que aún no me las has dado,

las cadenas están puestas.

Vas de flipado... "Yo las pongo, yo sé".

Y las he puesto yo.

Hay que ver al anfitrión, mira que traernos a los Pirineos.

Le tiene que gustar el fresquito, tela. ¿No?

¿No? No espabilamos nosotras.

Que nos va la marcha.

Qué bonito.

Te lo prometo, me encanta por esa sensación que tengo.

Si a mí me dicen hace diez años que voy a estar el Pirineo,

aquí, entre nieve, con María del Monte,

hubiera dicho: "¿Qué? Ni de"... Vamos...

Mira, ya era hora de que Anne y María

fueran de maleteras.

Vámonos un poquito a la aventurita.

Estoy preocupado, porque esto... ¿Y si le pasa algo, qué?

¿Qué vas a estar preocupado? Hombre.

Eres un jeta, tío. ¿Que soy un jeta?

Pero, si cuando estabas yendo de lujito,

no te has preocupado por ellas ni lo más mínimo.

Te preocupas ahora. Ahora sí. Eran otros tiempos.

¿Quién será el loco o la loca... O la loca.

...que nos ha traído aquí?

Una ventaja tenemos, compi. ¿Qué?

Que venimos de maleta,

que no tenemos mochila. ¡Bien!

A ver, yo reconozco que esto es bonito,

que está muy bien, pero ya está.

Visto, ya está, diez minutos. Fuera.

¿Qué es lo peor que te podría pasar?

¿Que nos quedemos incomunicados?

¿Cuánto tiempo?

Tres años.

¿Qué dices, tío?

¿Cómo que qué digo? Pero ¿cómo va a pasar eso?

Anne, por aquí cada vez hay más nieve.

O por lo menos me lo parece a mí.

# A las cinco se cierra la barra

# del treinta y tres.

# Pero Mario no sale hasta las seis. #

"Cuando el camino os impida continuar,

debéis hacer uso de vuestra propia fuerza

para subir la montaña".

"Será necesaria vuestra colaboración

y la sabiduría de los inuit

si no queréis dormir a la intemperie".

Pero ¿por qué...? ¿Por qué has parado aquí?

Porque aquí es donde nos han dicho que hay que parar, machote.

Pero...

¿Y ya no seguimos más?

¿El qué? ¿No seguimos más?

Andando.

Ahora hay que andar.

No empieces, tío. Andando, no.

Vive esto un poquito como con alegría.

Estoy acostumbrado...

Como si te apeteciera irte de aventura.

Si me apetece, pero...

Quiero decir, yo, siempre hasta la cocina

con el coche.

Esto de dejarlo en el trastero, no me...

No, no... No me gusta nada.

Además, ¿tú no querías que Anne y María

fueran de maleteras?

Lo llevas diciendo no sé cuánto tiempo.

Pues, ahora, mochilita, tío.

Mochilita... Alegra esa cara.

Mira qué sitio, macho, nos han preparado.

Un poquito de aventura, ¿no?

Te veo muy arriba.

Es que me apetece.

No, te apetece, efectivamente, has hablado en singular.

A mí no me apetece. Pero quiero que te apetezca.

Quieres que me apetezca en este entorno tan idílico

que está muy bien verlo en una foto.

Tan inhóspito.

Y, encima, no hay ni Dios por aquí.

¡Hola! De eso se trata.

Ven, anda.

Vámonos.

Venga, rey.

Anímate. Te lo digo en serio,

¿has medido la peligrosidad de esta historia?

¿Peligrosidad? ¡Hombre!

Estamos en un sitio que no puede caer una nevada

que nos quedamos solos. Ya estamos solos.

Ya ha caído la nevada.

Estamos disfrutando de ella. Vale.

¿Y si nos ataca un oso blanco? ¿Qué?

Sí, un oso blanco en los Pirineos.

Un dinosaurio, te va atacar. Bueno, vale.

Y aquí no habrá cobertura.

Bueno, de eso se trata.

(Música)

"Para comenzar, os propongo atravesar la montaña

en motos de nieve".

"María, déjate llevar y confía,

que la adrenalina es la mejor de las sensaciones".

¡Mira!

Esperan, Anne, que a mí me cuesta la misma vida moverme forrada.

¡Ah! ¡Mira, tía!

¡Vamos, copito nieve!

¿Copito de nieve?

Qué bien aparcado, me has dejado en un barranco de hielo.

Se queja más esta...

No me quejo. Venga.

Mira cómo vengo. Mira las motos.

Este anfitrión nos quiere menos que Rosario, ¿no?

(RÍE) Oye, te digo una cosa, ¿eh?

Cuando me llegó la carta, tío, la gracia está muy bien hecha,

pero la realidad no me gusta nada.

Es que no me gusta, ¿eh?

(SUSPIRA) ¡Ay!

(SUSPIRA)

Si pudiese contigo, te llevaría... Sí, me tirarías por ahí abajo.

Eso sí. ¿Tú también te has dado cuenta?

(GRITA) ¡Ah! ¡Ay!

Tío, pero parezco una vieja.

Macho...

Son muchos kilómetros, yo lo entiendo.

¡Oye, lo digo en serio! ¿Quieres parar?

No, es que voy así andando.

¡Uh, uh!

Yo no sé cómo será para vestirse de astronauta,

pero a mí me faltó un cuarto de hora.

(AMBAS) Hola. -Hola.

Hola, Anne. Hola, María.

¿Cómo te llamas? Me llamo Álvaro.

Hola, Álvaro.

Soy guía de motos de montaña.

Y esta es una sorpresa

que os tiene preparada el anfitrión.

¿Y sabes quién es? ¡Cuéntanos cosas!

No puedo contaros tanto.

Es alguien de la nobleza y es muy aventurero.

De la nobleza. De la nobleza.

¿Cayetano Martínez de Irujo?

Pues igual sí.

¿Es Cayetano? Yo no puedo decir nada.

Yo os voy a explicar cómo se maneja esto.

Porque subiremos a dar una vuelta con ellos.

¿En serio? ¿No nos llevas tú?

No, las lleváis vosotras.

Vale, venga, cuéntanos cómo se usa esto.

Mira la rubia... Bueno, yo iré en la moto de delante,

marcando el rumbo y el ritmo de las motos. ¿Vale?

Y vosotras vais a ir en estas.

María, vas a ir en esta.

Y Anne irá en aquella de allí. Vale.

¿De acuerdo? ¿Estáis preparadas? No.

Seguro que sí, ya verás.

¿Por qué tengo que hacerlo todo ahora,

a estas alturas de mi vida?

Porque la vida es así, es reto continuo.

Probemos. Tenemos al mejor guía, las mejores motos y el mejor sitio.

Vamos a disfrutar.

Me da que estamos muy solos, Florentino.

¿Cómo que estamos solos?

Mira, me responden.

¡Hola!

(ECO) "¡Hola! ¡Hola! Hola, hola, hola.

Eres muy tonto. (RÍE)

Ahí hay algo.

Ahí hay algo.

Ahí hay algo.

Pero ¿qué es esto?

Ah, claro, claro, claro.

Dijo el anfitrión que aquí vamos a estar solos,

pero solos... solos.

(RÍE)

Pues estamos... Puede ser nuestra salvación.

Tú, nada, positivismo, de puta madre.

Muy bien. ¿De qué vale venir aquí

y estar rebotado? Mira, una parada de metro.

Vamos a ponernos esto.

¿A ponernos esto? ¿Esto dónde se pone?

(RÍE) ¿Esto? En las manos. ¡Eh!

¿Ves? Para eso sirven las palas.

Madre mía.

De verdad, el anfitrión debe de ser muy majo,

pero, vamos, en su casa.

Confía. ¿Confía?

¿Te los has puesto alguna vez? ¿Eh?

Que si los has llevado alguna vez. En mi vida.

No sé ni para qué sirve esto. ¿Estás esperando a que te las ate?

Yo no puedo bajar allí abajo. Yo cojo el ascensor.

La rodilla, al suelo. ¿Nunca has pedido matrimonio?

Sí, pero no de esta manera. (RÍEN)

Oye, en serio. Tirarte el rollo, ya que estás ahí, no seas gañan.

Te lo digo en serio, quítate el guante.

¡Te quieres callar!

Vamos a estar media hora con la tontería.

Inténtalo tú.

Es que, de verdad... ¡Artista!

Si ya está.

¡Que no engancha! ¡Que ya está enganchado!

Ahora... ¡Ups!

¿Ahora cómo levanto de aquí?

(RÍE)

No, no.

Es que esto está muy bien.

Quédate ahí.

¿No ha visto un camión cuando vuelca? ¿Ahora qué?

¡Ah!

¡Qué friaco, chaval!

Espérate, que ya estoy. Espérate. Venga, buenas noches.

¡Ya, ya, ya, ya! ¡Espera! ¡Ya, ya, ya, ya, ya!

¡Espera!

No me dejes solo, tío.

No me da miedo... No me dejes solo literalmente.

(RÍE)

Venga.

¡Venga, chicas!

# Gira el mundo, gira en el espacio infinito.

# Con amores que comienzan con amores que se han ido.

# Con las penas y alegrías de la gente como yo.

# El mundo llorando...

# Ahora yo te busco

# Y en el silencio yo me pierdo.

# Y no soy nada al verte a ti. #

¿Ya estás más contento? ¿Más animado?

Un poquito más. Me tienes un poquito mejor.

¿No molaría hacerse una barbacoa? ¿Una barbacoa?

Plantamos una barbacoa, echamos una...

Un poquito de madera, fueguito... La historia es comer.

Hombre, comer... Es que ya tengo un poquito de gusa.

¡Ahí va!

¡Ahí va! ¿Y eso? ¡Cómo mola!

¡No estamos solos!

¿Qué pasa? ¿Hay alguien en este mundo?

Menos mal que llegáis.

¡Muy buenas!

Queda mogollón de curro por hacer todavía.

El anfitrión me ha dicho que os preparara el mejor iglú;

bueno, el mejor hotel, el más glamuroso del Ártico.

Y aquí, como no hay renos... Quieto...

¿El mejor hotel?

¿Que tenemos que dormir aquí? Sí.

¿Dormimos aquí hoy? Sí.

¿Por qué hablas en plural?

No, perdona... Es guapísimo, tío.

Bueno, duerme tú. Yo no duermo. Yo no quepo.

En iglú. Es un pozo.

Llevo currando aquí mogollón de horas.

Y las que os quedan. ¿Necesitas ayuda?

Venga, la necesito. No sabemos cómo te llamas.

Gonzalo y... ¿Cómo era? Flo. Flo.

¿Tú eres...? Ramón.

Ramón, encantado. Buenas.

Un placer.

No me des fuerte, que me tumbas. ¿Os ayudo?

No, me quedo así de momento.

Si queréis tener esto acabado y dormir calentitos...

¿Dormir calentitos? Escúchame... ¿Puedo echar un ojo?

Sí, sí. Mira, yo os explico. ¿Aquí se duerme calentito?

Aquí podéis estar.

Es la típica construcción de los inuit, ¿vale?

¿Perdona? De los esquimales.

De los inuit. Aunque solo el 10 % de ellos

vivía permanentemente en estas construcciones.

Pero aquí dentro se puede llegar a estar a 16 grados o así.

¿Vale?

Eso, contando que fuera igual están a -40, -45.

Ya, claro, pero en mi casa estoy a 22 grados.

Ya, pero ellos... Bueno, también tenían calefacción.

En casa estarás en pijama, aquí no.

Pues por eso no quiero estar aquí. Es una experiencia.

¡Chavalotes..., venga, va!

Venga, vamos a currar.

Id cogiendo las palas. Gonzalo. Coged la pala, coged el serrucho.

Serrucho. Yo os explico cómo van los bloques.

Venga, ve haciendo, que yo... ¿Qué?

De esto te encargarás tú. A ver.

Es... Hay que serrar

si tiene la suficiente constitu..., solidez.

Sí. Vale, sierras por aquí.

Más o menos, de unos 60 centímetros.

Un poquito por aquí.

Un rectángulo de hielo. Exacto.

Perdona un momentito, Ramón. Las cervezas, ¿dónde están?

Las cervezas las iréis a buscar cuando hagáis la pausa.

¿La pausa? Cervecita fría.

Está fresquita.

Escucha, busca, busca.

¿Busca? ¿Qué soy, un perro?

Busca, busca. Vais, vais.

# ¿Por qué no te invité a dormir?

# Sentados en las escaleras,

# Esperando a que dijeras

# que la vida es mejor en compañía.

# Sentados en una orilla viendo a los demás pasar.

¡Uh!

(SUSPIRA)

¿Qué tal, María?

Pues bien. Es mucho mejor de lo que esperaba.

Mucho mejor de lo que esperabas. Si ya sabía yo.

¡Buah, qué bonito!

¡Qué sitio!

¡Uh!

Oye, que hay que correr más, María del Monte.

Eres una lenta. Y la carrerita, y la carrerita.

¿Por qué hay que correr más? No sé.

No sé.

¡Qué pasada!

Bueno, le hemos metido caña. Escúchame.

Te voy a entender por primera vez en mi vida.

¿Qué pasa?

No te gusta hablar con la gente, ¿no?

A veces me gusta estar callada, calladita.

Por eso me está pasando a mí ahora.

La primera vez en mi vida que me pasa.

Qué pasada.

El camino, una pasada.

Me he acordado de mucha gente, Anne.

he tenido un camino un poquito...

emotivo.

¿Qué ha pasado? Me he acordado de mucha gente

que le hubiera gustado estar aquí. Yo qué sé.

Y llegar y encontrarme con esto...

Es encontrarme con la verdad.

¿Y de quién te has acordado, María?

De mucha gente. ¡Puf!

Tengo como un nudito.

Tengo una sensación de tener...

ese nudito, ¿sabes lo que te digo?

De querer llorar y no querer llorar.

No sé.

Es preciosa la sensación, ¿eh?

Como el sitio.

Me he enamorado, Anne.

Me he enamorado. Sí.

Como si tuvieras un nudo en la garganta,

pero te frenas, ¿no? Sí.

Y si lo dejas ir, ¿qué pasa?

¿A quién? Al nudo.

Y dejas que fluya. ¿Qué pasa?

Muchas veces nos contenemos, pero...

¿Sabes qué pienso? Que...

El nudo está, pero no te has dado cuenta.

Porque tengo las gafas.

No sé qué es mejor, si soltar o apretar el nudo.

¿Tú tienes nudo?

Antes, cuando me has dicho: "¿Estás bien?".

Pues eso es lo importante.

Sí, a mí... no... me importa cómo le vaya a la gente.

Me gusta preguntarles si están bien.

Me da mucho coraje cuando te preguntan:

"El trabajo, ¿qué tal?".

Que sí, que importa, pero no es lo importante.

Unos cuantos palillos nos hemos llevado en la vida,

también te voy a decir. Bueno, todo el mundo no.

Pues ya está.

Pues "pa'lante".

Hacía mucho tiempo que yo no tenía... serenidad...

dentro, en el almita.

Y ahora la tengo.

A veces hay que parar un poco también.

Bueno, pues eso he hecho.

Oye, yo por aquí no quepo, te lo digo en serio.

Ramón, tú entras, pero yo no.

(RÍE) ¿En serio?

Hombre, vamos a ver... Voy a reconducir a la ballena.

¿Qué haces? Hombre, hacer como los pingüinos.

Pero no puedes entrar, tronco, arrastrándote, como todo el mundo.

¿Y qué estoy haciendo? No, además...

Date la vuelta. Si esto colapsa encima de tu cara,

lo pasamos chungo. Mejor de espalda. Eso que hemos ganado, Ramón.

Ahora no me voy a girar, así que, chavales...

Hostia, qué confianza tienes conmigo.

Hombre... Eso me mola.

Ramón, eres de los buenos. Eso me mola.

¡Eh!

¡Qué he entrado! (RÍE)

¡Qué he entrado! (RÍE)

¡Vamos! (RÍE) Muy bien.

Cuidado, el serrucho. Que he entrado, tío.

Muy bien, tío, muy bien. ¿Qué quieres que te ponga?

¿Una de bravas? Muy bien.

¿Una cervecita? Dos cañas y esas aceitunas.

Márchame dos y unas aceitunas. ¡Y unos torreznos!

¡Oído cocina! Ahora pasa tú.

Venga, con más estilo.

No es que tu estilo fuera malo.

Solo peligroso, solo peligroso.

Míralo, el Jason Statham. Muy bien, tío.

Ya está aquí Jason Statham.

Al final me va a molar el rollo.

Pues sí, Ramón, quiero dormir en el iglú.

¿Lo ves? Aquí montáis las camitas...

Mira si tienes mesita de noche para dejar las gafas.

Bueno, ese bloque que hemos extraído lo puedes utilizar para eso.

Y también un cargador... Para el móvil.

No, pero es que tú vas de flipado.

Tú eres míster Miró.

(RÍE)

¡Tírate, tírate!

¿Tú no te has tirado te has caído?

(RÍE) Yo me voy a tirar.

(RÍE)

Oye, oye...

(GRITA)

Qué cómoda estoy, Anne.

(RÍE)

¿Cómo hace mi muñeca?

(RÍE) (RÍE) Me he puesto sola perdida.

¡Vamos!

Me he echado yo sola... ¿O eres tú?

Yo no, yo no, yo no.

(RÍE) Mira cómo me he puesto de nieve yo sola.

(RÍE) ¡Ah! (RÍE)

Menos mal, sabías que caía en blandito.

# Dímelo ya.

# Necesitas descansar... ahora. Dímelo ya.

# Esperar está de más. #

¡Te pillo! ¡Ahora te pillo! (RÍE)

¡Ahora te pillo!

Uy, mira, una bolita sola.

¡Pimba!

¡Pimba!

Mira, como si fuéramos la estrella de la ilusión.

Como la estrella de la ilusión. (RÍE)

(RÍE)

Me encanta. Esto me encanta.

No, no, ya vale. Espera, que estoy sin guantes.

Una piedra.

Ya he visto yo una piedra.

Oye, aquí, conforme más te levantas...

más te hundes.

Qué arte.

¿Qué tal, chicos? Muy a gusto, muy confortable.

La verdad, de lujo, tío. Nos hacemos.

No lo he sabido ver. Me alegro. Hotel 5 estrellas.

Muy bien. Te lo había dicho.

Y no os preocupéis, el anfitrión os quiere muchísimo.

Aunque este sitio está de coña, ¿no? Está muy bien.

Pero hay un sitio

que es el mejor del Valle para ir a dormir.

Estaréis de lujo allí.

Venga, vale...

Con el trabajo que da... Hala, sal, venga.

Yo me veía aquí. Y yo, me habías convencido.

Yo me voy, chavalotes. Gracias.

Que os vaya bien. Disfrutad el sitio.

Vale, todo recto, ¿no? Todo recto hasta el final.

Ya lo veréis. Vale.

Venga. Adiós.

¡Hasta luego, figura!

# Como Nicolas Cage en "Living Las Vegas",

# veo caer la nieve en la hierba.

# Un Robinson en una isla desierta. #

"Como recompensa a vuestro instinto superviviente,

os espera una noche de desconexión total".

"Y ojo, porque no es ninguna metáfora".

(GRITANDO) ¡Eh!

¡Eh!

Vamos, tío.

¡Buenas!

¡Buenas! ¡Hombre!

¡Alguien más!

Empieza a haber gente en esta tierra.

¡Eh! ¡Aleluya!

Bienvenidos. ¡Buah!

Buenas, chicos, bienvenidos. ¿Qué tal?

¡Muy buenas! ¡Hombre!

¡Un hogar!

Un placer. Habéis llegado pronto.

Una persona.

Impresionante. Poca gente, ¿eh?

No, no... ¿Estás aquí tú solo? Ahora sí.

Bueno, yo soy Flo. Luis.

Gonzalo. Encantado.

Igualmente. Un placer.

¿Qué haces aquí solo? ¿Por qué estás aquí?

¿Esto qué es? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?

Es la estación termal más alta de Europa;

es un balneario.

Estamos a 1700 metros de altura. Os ha costado subir, ¿no?

Sí, más a uno que a otro.

Yo lo he hecho aposta un poco,

para hacer la gracia. Si, lo típico. Pues...

Luis, ¿vives tú aquí?

Bueno, aquí vivimos mi pareja y yo.

Y llevamos esto desde hace 21 años.

Qué bueno, tío.

¿Y aquí perdido, en mitad de la nada?

En mitad de la nada no, en mitad del todo.

La nada donde estéis vosotros, en Madrid.

Aquí estamos en mitad del todo:

montaña, parque nacional, naturaleza..., todo.

El anfitrión nos ha traído aquí...

¿Tú sabes algo? ¿Quiere que pasemos la noche aquí?

Sí, mejor aquí que en el iglú, ¿no?

Sí, sí, sí.

Aquí vais a dormir muy a gusto.

Con lo que me había costado convencerle.

En el iglú, si os juntáis mucho, dormís calientes.

Una pregunta, Luis, ¿quién es el anfitrión?

Para saberlo. No puedo decíroslo, chicos.

Eso no se puede saber, ¿no?

Alguna pistita. Él me ha dicho que os dé las llaves

y os encienda la calefacción.

Y, si necesitáis más calor, tenéis la sauna,

la piscina y las palas.

Podéis palear todo lo que queráis.

¿Nos das la llave y te vas? Sí.

¿Nos dejas aquí solos? ¿Te fías? No te preocupes.

Me tengo que fiar.

El anfitrión es buena gente, es madrileño, como yo.

Qué bueno. Y, además, vive en la montaña.

No puedo decir más. Madrileño.

Ahora tiene todo un sentido.

O sea, es una persona... Madrileño...

O sea, es un tío. Y vive en la montaña.

¿Algún consejo para pasar la noche?

Bueno, mientras me lo cuidéis,

no corráis desnudos por los pasillos...

Tenéis 10 habitaciones para elegir.

No hace falta que durmáis juntitos en ninguna cama.

¿Vale? Los hijos ya los hice yo.

(RÍE)

Luis, muchísimas gracias.

Un placer. No te preocupes, que tenemos...

Lo vamos a cuidar como si fuera nuestro.

Lo dicho, hay palas.

Si entráis en frío, hay palas.

Yo he estado haciendo el camino hasta la piscina.

Yo te vigilo a este, no te preocupes.

Sigue haciendo el camino,

ya vamos nosotros dando cuenta de la casa.

Voy yo haciendo si eso, ya. Oye, gracias, Luis, tío.

Un placer. Cuidadme el garito.

No te preocupes. Como si fuera nuestro.

Chao. Os dejo aquí la pala.

(RÍE) ¡Cómo mola, tío!

Es que... Es que...

¡Venga, pasa!

Ya era hora, un gestito.

(RÍE)

(RÍE)

# Se dejaba llevar.

# Se dejaba llevar por ti.

# No esperaba jamás.

# Y no espera si no es por ti. #

"Precisaréis de cierto equilibrio

para disfrutar de un espectáculo único

en el Palacio de Hielo de Viella".

# Nada puede sufrir.

# Que él no sepa solucionar.

# Temor. #

Oye, ahí hay una mesita con algo calentito.

Porque hay un termo.

Eso "pa'ti" y "pa'mí". El anfitrión se ha enrollado.

No lo cuentes, para nosotras.

¿Y podremos pasar por aquí?

Anne, ten cuidadito, ¿eh?

A esto se refería el anfitrión con lo de andar en equilibrio.

Sí, que íbamos a tener que guardar el equilibrio como él,

muchas veces, ¿no?

Tú, con gracia y salero, Del Monte. Sí, airosas.

Tenemos que ir airosas. (TARAREA)

Uy, unos churritos y unas flores.

Esto tiene buena pinta. Y un chocolate caliente.

Tu churrito... ¿Les das al churrito tú?

Yo le doy a lo que haga falta.

Uy, con azuquítar, Anne.

(SUSPIRA) (SUSPIRA)

Gracias, anfitrión, qué detalle.

Esto es un detallazo, de verdad. A mí me ha ganado.

A mí ya me ha ganado el anfitrión para toda la vida.

Ay, que está calentito.

Pero esto no tiene mucho sentido aquí, ¿no?

¿El qué? No tiene mucho sentido...

Pues vamos a dárselo nosotras.

¿A ti te gusta esto tanto como a mí?

Qué rico está esto.

Si coges los de abajo, tienen más azuquítar.

¡Oé! Mira, mira, mira.

María...

(Música)

(Continúa la música)

¡Uh!

(AMBAS) ¡Bravo!

¡Bravo!

Buenas tardes. Buenos días. Hola, ¿cómo estáis?

No sé qué hora es.

Tòn, encantado. Hola.

Te has hecho la PCR, ¿no?

Sí. Ah, vale. Y nosotras.

Hola. Encantado.

¿Cómo estás?

Enhorabuena. Qué bonito, gracias.

Oye, somos dos, pero no hay dos sin tres.

¿Te sientas un ratito con nosotras? Vale. Sí.

Te invitamos a unos churritos. Perfecto.

Y a ver si podemos coger más pistas.

# La gente me señala.

# Me apuntan con el dedo.

# Susurra a mis espaldas, y a mí me importa un bledo.

# ¿Qué más me da?

# Soy distinta a ellos. #

¡Ahí va!

Pero ¡bueno!

Esto está muy bien. Me gusta. ¡Así, sí!

Joder, así da gusto, tío.

¡Madre mía, tío! Esto, yo lo siento mucho...

¡Madre mía!

¡Qué bueno, tío!

Qué rico. Jo, macho, ¿y no hay...?

No hay aquí tampoco. Qué rico.

Fíjate, ¡qué sitio, macho!

Iba a llamar a mis chicos, y no...

Espectacular. ¿Ya estás?

No, es que no hay cobertura, tío. Pero, pero, pero...

Pero tampoco pasa nada.

Bueno, sí pasa. Mira qué cobertura.

Hay gente que me está esperando en casa.

Esta cobertura me parece muy bien.

Déjales descansar un poco. Calla.

Cuéntanos si sabes quién nos ha traído aquí,

porque estamos... Gracias.

El anfitrión o la anfitriona ha preparado esto, no sabemos.

No puedo decir nada. Os digo una pequeña pista.

Ha participado en una serie americana.

Es lo único que os puedo decir. ¿En una serie americana?

Eso sí que me ha dejado...

Con esa pista me has despistado.

El fuego es algo superprimitivo,

pero mola un huevo, tío.

¿No te pasa...? Me encanta.

Cuando ves un fuego, te quedas pillado mirando,

¿a que sí?

Me recuerda, no sé por qué, a cuando era crío.

¿Tenías chimenea en casa? Sí.

Sí, pero no te creas que la poníamos.

Sobre todo, cuando íbamos al campo o algo así.

Ahí sí.

Pero... Pero me recuerda a cuando era crío.

Buenos recuerdos.

Qué guay, tío. A mí también.

Yo siempre iba a la finca de mi tío.

Celebrábamos allí Nochebuena y Nochevieja.

Y mi tío siempre tenía la chimenea encendida,

y dormíamos pegados a la chimenea, tumbados.

Mis primas, mi hermana, yo...

¿Y dormíais ahí? Sí.

Qué chulo. Pero nos vamos haciendo mayores.

No quiero hacerme mayor.

Yo soy un ganso y tal, pero es porque no quiero madurar.

Es que las responsabilidades son una mierda.

Tú te sigues comportando como un niño, tío.

Ya, pero porque estoy en la tele, no sé qué...

Es como mi jardín de infancia.

En casa te dicen que no, ¿no? Mira, mi hijo...

Mi hijo me dice, tío,

que cómo me dedico a la comedia con la mala leche que tengo.

¿Te dice? (ASIENTE)

Es brutal eso. Dice: "No lo entiendo,

la gente se ríe contigo,

y a mí no me haces ni puta gracia".

(RÍE)

¿Qué te parece, tío?

A tu madre, ¿le hacías gracia, por ejemplo?

Sí, tío, sí. Mi padre se ha reído siempre mucho.

Tiene mucho sentido del humor.

Y mi madre, sin embargo, ha sido...

Mi madre falleció hace unos meses,

y ha sido un palo muy duro para todos.

Pero...

Pero ella ha vivido con menos sentido del humor

que mi padre, creo.

¿Y, cuando te dedicaste al humor, qué pensó?

La frase de mi madre fue:

"Pero eso... ¿Qué profesión es esa?".

Nunca le terminaron de gustar las cosas que he hecho en la tele,

porque siempre estaba muy cercano al absurdo, a la risa absurda.

A la tarta en la cara, a vestirte mal,

a salir con la barriga para fuera.

Y siempre me decía: "¿Cuándo te vas a poner un traje?,

¿cuándo vas a presentar?".

Y esa Nochebuena, que presenté muy guapo.

Me miraba y pensaba...

"Si me hubiera visto".

"Si estuviera mi madre, diría: 'Sí, hijo, ahora sí'".

Las cosas de la vida.

Es curioso. ¿Y eso te afectaba a la hora de currar?

¿Conseguiste desconectar?

En algunas cosas, sí. Debo reconocer que sí.

Decir: "Esto a mi madre no le va a hacer ni puta gracia".

Sí, sí.

¿Sí? Sí.

Ellos, además,

nunca entendieron muy bien

cómo era esta profesión de complicada.

¿Estaría orgullosa, tú crees? Sí, yo creo que mucho.

Creo que muy orgullosa. Muy orgullosa.

Es una pena, porque yo...

esperaba "MasterChef" para...

Para que lo viera.

Pero, joder, macho, lo que es la vida.

Falleció al terminar "MasterChef" y antes de emitirse.

Al terminar las grabaciones, tío. Y...

Terminamos las grabaciones de "MasterChef"...

(EMOCIONADO) No podíamos decir nada a nadie.

Y entonces...

Yo no le podía decir que llegué a la final.

Y para mí era muy ilusionante.

He aprendido a cocinar con ella.

Y, joder, macho...

Diez días después de terminar la grabación se murió.

Automáticamente. Se levantó al baño,

a las cinco de la mañana,

le dio algo, un ictus, no sé lo que le dio,

y falleció.

Y...

Y yo, cuando me enteré... (RESOPLA) Me pareció...

Me pareció horrible, tío.

"¿Por qué me pasa a mí esto?". Tenía 74 años.

Estaba bien, estaba sana.

"¿Por qué me tiene que pasar esto a mí en este momento?".

Y, a partir de ahí, se empezó a emitir "MasterChef".

Y siempre he pensado en mi madre, porque dije: "Joder, no me verá".

Ahora, que me quería ver un poco más serio...

(LLORANDO) Bueno...

Las cosas de la vida, tío.

Que te sorprenden allá donde estés.

Abracito, abracito.

Hermano...

Ay, tío.

Te vio disfrutar mientras lo hacías.

Sí, eso sí, eso sí.

Yo la llamaba, le mandaba una foto desde el pueblo.

Pero te hubiera encantado ver la final con ella, ¿no?

Sí, sí.

O que te viera llegar hasta donde llegaste.

Habernos mensajeado:

"Mamá, ¿has visto qué bien he hecho esto guiso de la abuela?".

Ya, tío.

Por eso mismo, hay que vivir la vida muy intensa,

y pensar que cualquier momento puede ser el último, tío.

O sea, ahora mismo estamos aquí, no cae la viga...

Mira, nos hemos bebido un poco de vino.

(AMBOS RÍEN)

Pero, sí, sí, tío, eso ha sido un palo muy...

¿Qué años tenía? Un palo muy gordo, tío.

74 años.

Y, puf, la echo de menos todos los días.

Pero, bueno...

Mira este programa, lo bonito que es,

y compartirlo contigo...

Y tampoco lo verá. Bueno, si está por ahí, siempre...

Una de las cosas que más me jode

del fallecimiento de mi madre tan pronto

es que me da mucha pena que se haya ido tan joven, tío.

57 años.

¿Perdiste a tu madre con 16 años? Yo, 16.

Pero ella tenía solo 57,

que era muy joven. Joder.

Como la han recordado mucho en homenajes,

en televisión, en tal,

pues yo a veces sigo viendo imágenes,

veo... la letra, por ejemplo,

me...

Me da un...

Se me crea un nudo en el estómago cuando veo la letra, es curioso.

La letra con la que escribía mi madre.

Eh...

Tú has nacido en la fama siendo el hijo de...

Sí, sí, siempre.

Siempre que se dicen esas cosas de "hijo de",

¿tú eso lo has llevado bien? Encantado.

Encantado.

¿Porque ahora notas que eres más Gonzalo Miró como tal?

Depende de la edad de quien lo diga.

Hay gente que a lo mejor sabe quién soy por el fútbol...

O por la prensa del corazón.

Los que tienen 20 años

no tienen por qué saber quién es Pilar Miró.

Oye, Tòn, ¿y tú empezaste esto desde pequeñito?

Aquí, sí, en esta pista. Ah, ¿en esta misma?

Sí, sí, yo soy de aquí, del Valle de Arán,

Qué guay. ¿Y empezaste por afición?

Bueno, como una actividad extraescolar.

Yo fui de pequeña a eso. ¿A patinaje también?

¡Sí! Está deseando patinar contigo.

Hombre, claro, faltaría más. Hacemos un trato luego.

Y tú patinabas de pequeño como todos los niños, ¿no?

Sí, hacía patinaje, hockey, esquí, de todo...

Bueno, aquí, todo son deportes de invierno.

¿Y qué día se te cruza el cable para dedicarte a esto?

No sé. Además, de pequeño, era gordete, no destacaba mucho.

Y, cuando pegué el estirón, fue como..., mejoré.

Entonces, fue como... "Bueno, a lo mejor me puedo dedicar a esto".

Mi carrera deportiva a esto.

¿Y te gustaría ir a las Olimpiadas? Es el sueño de todo deportista.

Sí, sí.

Peor, bueno, veremos.

El día que lo veamos por la tele, diremos: "¡Es nuestro Tòn!".

Y, cuando miras vídeos de otros patinadores,

o a parejas, a quién observas?

¿En quién te gusta fijarte?

Bueno, tenemos un referente español en España, Javier Fernández,

que para todo el mundo del patinaje español

es uno de los principales referentes.

Y, si no, en parejas, que es mi categoría,

los rusos son espectaculares.

Y, ahora que ya estamos medio..., danos una pistita, ¿no?

No, no, no, nada, nada. ¿Y si ella patina un poco contigo?

Es lo que te iba a decir, tenemos que hacer un trato.

Vamos a hacer un trato. A ver.

Te propongo que te enseño a patinar.

Patinamos juntos... (RÍE)

A las dos, ¿eh? A las dos os lo propongo.

Y, entonces, tú nos enseñas unas sevillanas.

Ah, bueno, entonces, nos tenemos que quedar a vivir aquí.

¿Por qué? Unos meses.

Este aprende rápido.

No, si es por mí, que debo aprender a patinar.

Es un placer compartir estos momentos contigo.

¡Sí, señor! ¡Salud!

¡Claro que sí! ¡Vividor!

(RÍE) Es que tienes cara de vividor.

¿Hacemos una de vividor? Creo que hay una sauna.

Una sauna buena. Ah, ¿sí?

Sí, sí.

Sí, sí. Ah...

¿Eso que está ahí cubierto?

A ver.

Qué bueno, ¿no?

Pero ¿será esa? Es muy grande, ¿no?

Eso tiene pinta de piscina, ¿no?

Ah, ¿aquello de madera?

¿Probamos? ¿O qué?

¿Bajamos?

Vamos a ver,

el anfitrión lo que quiere es que seamos felices, ¿no?

Vividor. Eso.

A ver si va a ser un vividor.

¡Uh, uh! (RÍE)

¡Ahora vamos, sauna! ¡Al lío!

¿Cuál es la primera? Es que no me puedo poner de pie.

Está tan apretado que el pie no me va para allá.

En serio. Ay, pobre chaval y pobres nosotras.

No puedo. No, espérate, párate, párate.

¡Ay, ay, ay!

(RÍE)

¡Tòn!

Aflójame esto.

Que está tan apretado que no puedo...

Que no puedo poner la pierna derecha.

A ver.

A ver, te voy a decir una cosa... A ver, voy a probar... ¿Qué?

¿Qué vamos a hacer? Usar la barandilla.

¡Oh!

Soy capaz de caerme hasta desde aquí.

¡Despacito! ¡Chiquillo, despacito!

Aquí, nada más ponerme de pie, me voy al suelo. Chis, ve por Anne.

Ven para acá.

No te quedes ahí de espectadora. No, bonita.

Ven para acá.

¿También? ¿O te levantas?

Me levanto, pero espérate.

¡Ay! ¡Ah!

¡Vente en la silla!

(RÍE) ¿Qué tal?

¿Bien? Si me caigo, ¿qué?

Da como pasitos, así.

Sin levantar los pies.

Ya estoy yo liberándome.

Pues hasta aquí he venido sola.

(RÍE)

¡Oh!

Nos va a cerrar la puerta para que no nos escapemos.

(TODOS RÍEN)

Para que no nos escapemos. Así puedes pasar más fácil.

Uy, me está dando hasta calor.

Me está entrando calor.

Ah, muy bien. ¡Uy, mira!

Oye, muy bien, Mary.

¿Qué quieres? ¡No me distraigas ahora, Anne!

Vas superbién. Estaba cogiendo carrerilla.

Pero muy bien. Sí.

Para el otro lado, ya es más complicado.

Había aprendido para allá.

Yo había aprendido para allá.

Pero, vamos, si tú quieres...

Ven, mi niña. Ay...

Chis, chis, cógela. Venga, entrégate.

# Dos gardenias para ti.

# Con ellas quiero decir... que "I love you".

# Mi vida...

# Ponles toda tu atención.

# Porque son tu corazón

# y el mío. #

¡Toma!

Se está arrimando más de la cuenta.

Tienes que dejarle distancia. Que corra el aire, Igartiburu.

# Pero, si un atardecer,

# las gardenias de mi amor...

# se mueren,

# es porque han adivinado

# que mi amor se ha terminado. #

Ah, no, era "tu amor". # Porque existe otro querer. #

Oh, qué bonito, Anne. Para esto hemos quedado.

Qué mona ha quedado ella.

¡Olé!

Te llevamos a la baranda, me quedo yo con él.

Llévala a la baranda.

Llévala a la baranda. Si va solita ya.

¡Ostras, qué bien, María!

Tòn, ya tienes pareja.

Hay que dar la vuelta al trato. ¿Y cómo?

A ver, damos la vuelta.

¡Brava!

# ¡Lo tira al pozo, mi arma! ¡Lo tira al pozo! #

Una carralera.

Muy bien.

¡Muy bien!

Pero ¡mira!

¡Uy, uy, uy!

Ya está, vamos a dejarlo ahí ya.

Que, a la suerte, no hay que tentarla tampoco mucho.

¡Ay, Tòn, qué grande! ¡Vente para acá, Anne!

Yo, ahora para allá, ¿no?

(RÍE)

Uy, qué bien me lo he pasado.

Bueno, vamos a ir a por ella. Vamos a hacerlo.

No, vamos... Vamos como hay que ir.

¡Bravo, pareja!

Dos veces más llevando esto y salgo andando.

Bueno, Tòn, lo dicho,

gracias por este espectáculo, solo para nosotras,

Ha sido un lujazo. Enhorabuena...

Enhorabuena. ...por lo que haces

y por cómo eres.

Para ti y para todos los patinadores de España,

pero para ti en especial. ¿Nos ves futuro?

Sí, sí. En un momentito has recorrido toda la pista.

Bueno, poquito a poco, poquito a poco.

# Volver... #

"Si habéis sido valientes,

os recompensaré con el alojamiento perfecto

para descansar e intercambiar confidencias

al calor de la hoguera".

# Sentir...

# que es un soplo la vida. #

Pues esto tiene muy buena pinta.

¿Por dónde es? ¿Por aquí? Sí, es la que está abierta,

Supongo que esta es nuestra casa, ¿no?

A ver.

Tira. Tira, tira, que vas bien.

(RÍE) Tira, vamos.

Calorcito de hogar...

Calorcito de hogar, Anne.

(Música épica)

Qué guay.

Este anfitrión sabe que nos gusta lo bueno.

Se está portando, ¿eh?

Se está portando. Qué bonito.

Y la madera y todo...

Y despertarte aquí, mirando a la montaña...

Como "El probe Miguel".

Pero antes, te voy a decir, vamos a probar colchón.

Sí. ¿Es mejor que la caída en la nieve?

Sí. Y vamos a ponernos el pijamita.

Qué ligera lo haces todo, hija.

¡Ay!

¿Sabes lo que te digo? Que yo no quiero ni pijama.

(SUSPIRA) Esto es un buen final de fiesta, tío.

Al final no ha estado tan mal esto de ser mochilero.

Ya no me importa tanto...

lo de que Anne y María vayan de maleteras.

Las maleteras...

¿Qué estarán haciendo las "Maletas"?

Mejor que nosotros, no sé si van a estar, la verdad.

¿Eh?

Se lo ha currado el anfitrión. Sí, es majete, tío, me gusta.

Bien. Sí.

Creo que nos estima mucho. Se ha portado.

Ya estoy. Esto está divino.

Ahora vas a ver tú lo que es calorcito.

Si te da mucho calor... No, a mí nunca.

Nunca me es demasiado. No, ¿no?

No. Bueno...

Ay, qué bien. Con lo friolera que tú eres...

Sí.

...parece mentira que seas de pueblo, hija.

Una cosa no quita la otra. Eres de pueblo, ¿no?

Soy de pueblo. En tu pueblo no hace mucho calor.

Frío, frío.

El Orrio. El Orrio.

Si yo te digo: "Anne Igartiburu, el Orrio".

¿Qué se viene a tu mente de golpe? Mi casa,

la montaña, la gente...

Mi madre, también, quieras que no, ¿no?

¿La sigues echando de menos? Muchísimo.

¿No te pasa? Siempre digo...

Día que pasa y siempre me acuerdo:

"¿Y qué me diría? ¿Y qué haría?". ¿Fue una muerte repentina o...?

Sí, sí, de un accidente.

Me imagino que te quedaste hecha trizas, ¿no?

Sí, muy joven.

Tenía que seguir estudiando.

Tenía una beca para estudiar en Estados Unidos. No pude.

¿Qué edad tenías? Eso, 17. 17 años.

Hombre, ahí ya hay conciencia de pérdida.

¿Sabes lo que hice? Cada vez que lo pienso...

¿Sabes lo que dice?

Yo quise ver la caja...

Quise ver... el cuerpo.

Quería... Decían: "Es muy pequeña".

"Que no". Dije: "Sí, quiero". Porque llevo...

Llegué de Estados Unidos...

Me iba con una beca...

Para volver allí a estudiar.

Y quise ver la caja, quise verla allí.

También, por supuesto, para despedirte,

pero también porque era como...

"Vale, si lo veo"..., fíjate, qué mecanismo de defensa,

"voy a estar convencida de que esto ha pasado".

¿Sabes? De que ya no habrá nunca más

posibilidad de tenerla físicamente.

Y yo como que quería verlo para decirme: "Ya está", ¿no?

Ostras, qué curioso, ¿eh?

Es duro.

Yo no fui capaz...

De ver a mi padre.

Me acuerdo de él todos los días.

Pero ¿todos los días? ¿Cómo puede ser eso?

Pues porque es.

Porque han formado parte de tu vida y siguen formando parte de tu vida.

Y la echas mucho mucho de menos. Muchísimo.

Y quizá... ¿Qué te despierta a ti el instinto para ser madre?

No lo sé.

No lo sé.

De hecho, creo que descubrí que mi gran ilusión era ser madre

cuando ya era madre.

Había algo que me tiraba a seguir queriendo ser mami.

De repente, digo: "¿Qué estoy...? ¿Por qué...?".

"Claro, esto es lo que quería".

"Esto es lo que quería". Pero, vamos a ver,

tu adáptate a tu primera hija. La adoptaste hace ya muchos años.

Me acuerdo que vi una foto de ella y me enamoré.

Qué cara, no se le podía aguantar.

Cómo es de guapa, ¿eh?

¿Y adoptaste porque dijiste:

"Voy a adoptar porque quiero ser madre"?

A ver, yo había tenido niños en acogida.

Son niños que están un tiempo en tu casa

y luego los tienes que ceder para que vayan a sus familias.

Y luego decidí adoptar.

Y fue en un viaje a la India.

Estuve allí un tiempo...

Pero no me esperaba crear una familia tan distinta, ¿no?

Claro, porque no solo adoptas a la primera niña,

sino que... Adopto a la segunda

y luego tengo un hijo biológico.

Son formas de maternidad muy distintas...

y muy curiosas.

Y, además, siempre he pensado que el tema de la familia

también es un poco con quién tú vives feliz, ¿no?

Que sea un vínculo de amor el de la familia, ¿no?

Y a mí me da muchísimo coraje cuando miran a mis niñas

y les dicen: "Qué suerte tenéis".

¡Ah! Me da un vuelco.

A mí me parece eso... Digo: "No, no te equivoques".

Aquí tenemos suerte todos, ¿no?

¿Y te han preguntado alguna vez las chicas,

sobre todo, porque son mayores, por sus orígenes?

Lo saben.

Claro, nosotros viajamos a los países de origen,

conocen sus culturas,

saben de dónde vienen, saben adónde van.

¿Y te han dicho si quieren ir? Sí, sí, van. Vamos.

¿Irás a por un cuarto hijo?

No iría a por un cuarto hijo ni loca.

¿No? ¡Ni loca! ¿Qué dices?

Si está encantada con tres, ¿qué más da?

Nada, pues tenlo tú. Pero yo no he tenido.

Pero tienes tres, tienes el camino hecho.

¡Tienes rodaje!

Yo te dejo la cuna...

¿Qué necesitas?

¡Venga, sí!

Mira, por tu edad,

yo creo que te correspondería, en adopción,

un niño entre 4 y 12.

¿Qué te parece?

¿Tú adoptarías?

Quizá lo intenté.

Y hasta ahí te puedo leer.

Yo sigo un poquito preocupada con Gonzalo y con Flo.

¿Por qué?

Porque no hemos podido hablar con ellos.

¿Les llamo? Sí, por favor.

Porque, a ver, fíjate, nosotros venimos de maleta

y hemos pasado nuestra fatiguita.

No tiene cobertura.

Estarán bien, ¿no?

Me estoy agobiando mucho, tío.

(SUSPIRA)

Me estoy agobiando un huevo.

Peor ya estoy... Ya...

¿Qué?

¿Sí?

¿Sí? Venga, ¿te animas? Si no lo hacemos hoy,

desde luego que no lo hacemos nunca.

(SUSPIRA)

Venga, va.

Va, no tardes, va.

(RESOPLA) Venga.

¿Eh?

(GRITA) (GRITA)

# Eres mi amigo del alma en toda jornada...

(GRITA)

# Con risas y abrazos, testigo en cada llegada.

# Me dices verdades tan grandes con frases abiertas.

# Tú eres realmente más cierto... #

(TOSE)

Ya es de día.

Ya es de día, ya ha amanecido. ¡Uf, qué calor!

¡Qué calor, tronco!

¡Vamos, vamos, vamos! ¡Go, go, go!

¡Fu! ¡Fu! Venga, tío.

Espabila. Te pegas mucho, Flo, tío.

Es que, de verdad...

¡Pegas un caloraco...! ¡Me voy duchando!

¡Tronco! ¡Vamos, vamos!

Hola. Hola, ¿qué tal?

Hola, buenas. ¿Qué hay?

-Os estábamos esperando. ¿Qué tal? ¿Nos estáis esperando? Bien.

Pasa, Igartiburu. Pasen, por favor.

Hola, ¿qué tal? -Hola.

Soy Montse, mi compañero Tony.

Vamos a ser vuestros... Yo soy maría, ella es Anne.

-Bienvenidas. -Muy bien.

Van a experimentar un tratamiento de oro y de miel del Valle.

¿Es su primera vez? Si.

Bueno, a mí la miel me gusta mucho.

Para comer, ¿no?

¿Y se la ha puesto en la cara? No se me ha ocurrido en la vida.

Pues veremos cómo va.

¿Tú te la has puesto en la cara? No, yo no.

(Música inquietante)

¡Gonzalo! ¡Vamos, tío!

¡Hoy es el gran día, hoy conocemos al anfitrión por fin!

¡Go, go, go, go! ¡Vamos! ¡Vamos!

¡Campistas, vamos por la mañana!

¡Qué pesado, tío, qué brasa!

Tony, suelta una pistilla, alguna cosa, hijo.

No tenéis ni idea de quién es, ¿no? No.

A ver, una pistilla...

Es un señor al que le gusta mucho cuidarse.

Te lo dije, era un hombre.

Te lo dije. Y, sobre todo, su melena.

Y le gusta, sobre todo, cuidarse su melena.

Es un hombre con melena.

¿Te imaginas que sea Pocholo?

Hombre, pues mira...

Mira, mira, me ha dado una corazonada.

Puede ser. ¿Sabes por qué?

Por lo de la melena. Claro.

Y es aristócrata. Por lo de la melena.

Y le gusta mucho esquiar.

Bueno, tío, pues nada...

Se acabó. Qué guay.

Yo, fíjate, al principio, venía como un poco tal,

pero ya me he hecho a la... Me da hasta pena irme.

¡Hasta luego, frigorífico!

¡Nos veremos en breve!

¡Os se dejado unas merlucitas para que tengáis temario!

Vaya pasada de sitio.

Hay que contárselo a Anne y a María.

Hubiera estado bien pasar aquí un ratito con ellas.

Sí, es verdad.

Hemos quedado, rey. Vámonos. Venga.

Pero ¿no viene nadie a buscarnos? ¿Un trineo, un helicóptero, algo?

Sí, un helicóptero. Por ahí viene. Venga, anda.

Oye, ¿hay que bajar...? ¿En serio?

Pero, de verdad... Hay que hacer el mismo camino

que hicimos para venir, el mismo. (RESOPLA)

Venga, rey, vamos. Que llegamos tarde.

Llévame. (RÍE) Llévame.

Llévame, tío. Que eres una sílfide.

¡Llévame, joder! Eres una sílfide, ¿no?

(RÍE Y GRITA)

¡Eh, eh! (AMBOS RÍEN)

Eres muy tonto.

Bueno, ahora vamos a aplicaros la mascarilla de oro.

¿Eh? Veréis, os va a sentar superbién.

¿De oro oro?

De oro.

¿En serio? Lleva oro, sí.

Qué lástima, ¿no?

(RÍE)

Eso, después, se quita y se tira, ¿no?

Oh, qué fresquito está esto, ¿no?

El oro, además de ser muy resistente,

yo no sé si es fresquito, pero este está fresquito.

¿Qué tal, María? ¿Bien?

¡Hum! ¡Hum! ¡Hum!

Hum, hum.

En diez minutitos, máximo, lo quitaremos, ¿de acuerdo?

¿Hum? (RÍE) Sí.

Mientras tanto, os vamos a hacer masajitos en manos y en brazos

para que estéis bien. Hum, hum, hum

Menos mal, algo agradable, algo que me gusta.

¡Unos columpios, cómo se nota que no conoce el anfitrión!

Aquí sí que hay nivel, ¿ves?

¿Qué más?

¿A que te empuje, tontín? No, venga, ponte tú, anda.

¿Cabrás en este?

Hola. La boca, destapada.

¿Cómo estás? Ay, nueva.

Oye... Y ahora, a arreglarnos un poquito.

Yo no sé si ir con la cara lavada a conocer al anfitrión.

Y le vamos a dar las gracias, que nos ha mimado.

Gracias a Tony y a Montse también.

Qué gozada, chicos. (TONY) A vosotros.

¡Atención, Gonzalo Miró!

¡Despeja la pista!

¡Despejado! ¡Fuera todo el mundo, por favor!

(SILBA)

¡Vamos, vamos, vamos, vamos!

Pero ¿qué haces, alelado?

¡Gañán! Pero ¿qué haces, tío?

Cuidado. ¿Po qué te pones detrás?

Aquí vivimos personas normales.

Ya estoy como una cucaracha con sobrepeso.

¿Ahora cómo me levanto? Venga, anda.

Vamos a comer. Venga.

# No mires a los ojos de la gente.

# Me dan miedo, siempre mienten.

# No salgas a la calle cuando hay gente. #

"Al finalizar nuestra ruta,

nos encontraremos los cinco en Vermont"...

"Un restaurante de Salardú

donde disfrutaremos de la mejor gastronomía aranesa".

"Llevo semanas preparando este momento".

"Estad atentos, mi llegada no os dejará indiferentes".

"Empieza la fiesta".

# Escóndete en el cuarto de los huéspedes. #

¿Por qué la tienes que meter en toda la nieve, tío?

Porque soy el puto jefe, "neng".

No, no, desde luego que sí, macho. Que sí, que sí.

Ahora me ha tocado nieve. ¿Cómo bajo, macho?

¿Aquí habrá personas?

¿Qué? ¿Habrá personas aquí ya?

Hombre, tiene pinta de que ya estamos

más cerca de la civilización.

De la "chivilichachion". ¿De dónde?

Tengo la sensación de llevar esperando por ti

tres días.

¿Llego siempre yo tarde? Eso es.

¿Tú también te has dado cuenta? Lo que tengo que aguantar.

(SUSPIRA)

Bueno, bueno, tío. Cómo mola. Oye, cuidadito con esto, ¿eh?

Hombre, esto ya es...

Nivelito. Tenía ganas, tío.

Nivelito. La verdad, tenía ganas.

Oh, cómo mola, macho.

Es que...

Qué flipante, tío.

¿Cuántas ganas tienes de tirarte a hacer la croqueta?

Ninguna. Cero, ¿puede ser? Debe de ser la primera vez.

(RÍE) Sí. ¡Madre mía, tío! (RÍE)

Están aquí.

Esto también es bonito, ¿eh?

Nieve "pour toi".

¡Muy bien, Annuca, muy bien! ¡Vamos ahí!

Muy bien.

Qué bueno.

ya tengo ganas de verlos, a ver qué tal se lo han pasado.

Sí, ¿no?

Hala.

Siempre aparcas en lugares muy fáciles.

¿Verdad?

¡Oh, qué mono! ¡Qué bonito!

Ya sé quién es el anfitrión, tío. ¿Quién es?

El rey emérito.

¿Te imaginas que es el rey emérito? No.

(SUSPIRA)

¡Hombre, parejita!

(IMITANDO) "¡Hombre!". Este es Gonzalo: "¡Hombre!".

Aquí estamos. ¡Hombre, parejita!

"¡Hombre!", Ya se oye.

Vaya, vaya... Qué carita de buen vivir.

Vaya susto que nos habéis dado. Qué carita de buen vivir.

No poder hablar con vosotros.

¿Qué habéis hecho? Fuera de cobertura.

Yo no vuelvo más aquí. Estábamos en mitad de la nada.

Te ha dado el sol un poquito. Sí, construyendo un iglú.

¿En serio? Sí.

Sí. Construyendo un iglú.

¿Un iglú? ¿Os importa? ¿Os importa?

Es que tiene tendencia a pegarse.

Eh, construyendo un iglú.

Tienes carita de relajación, de buen vivir.

Pues, mira, no vivo mal. (RÍE)

Tú tampoco. Tú tienes hasta colorcito en la cara.

Además, tiene cara de tonto,

es lo que tiene siempre, es así. También.

Hay que disimular, engañar a los demás.

¿Qué, chicos? Muy a gusto.

Estamos dándole vueltas a quién puede ser el anfitrión.

Tenemos pistas.

Nosotras también, ahora os las damos.

A ver... Madrileño y afincado en Pirineos.

Aristócrata,

melena... ¿Aristócrata?

Aristócrata, melena

y ha participado en una serie norteamericana.

Lo de la serie americana... Nos ha despistado.

(Música de acción)

"Vamos a ver"...

Hay una incompatibilidad

entre aristócrata y serie de televisión.

Es lo que te digo yo. Voy, Flo.

Ahora, sí. ¡Hombre, María!

¡Si es María del Monte! ¿Qué tal?

# Me cogiste de la mano.

# Iba yo de peregrina y me cogiste de la mano. #

Pues lo de la serie americana nos ha despistado un poco.

¿Una serie americana?

Yo no tengo ni la más remota idea.

En el tratamiento, luego os contaremos,

digo: ¿Y si fuera Pocholo?". Pero no vive por aquí, ¿no?

(IMITANDO A POCHOLO) "Yo estoy en Ibiza siempre".

"Y, de vez en cuando, me voy a Ibiza".

Melena, aristócrata..., pero no ha hecho series...

Pero esquía.

Es verdad, esquía.

"A lo mejor el anfitrión soy yo, con mi mochila y mi furgoneta

en Ibiza". Pero estamos en Pirineos,

al anfitrión le gusta el hielo. Como dice Gonzalo, él esquía.

Y lo de que "le gusta cuidarse la melena"...

Claro, es que tiene melena.

Cuenta lo de los tratamientos. Eso, cuéntanoslo.

Por primera vez he conseguido que esté callada y relajada.

Un masajito y luego era un "peeling"

y una mascarilla de oro. Y "Milin".

Pili y Mili. "Milin". "Pilin y Milin".

No traemos mochilita. Sí, es que, claro...

Está muy bien lo del tratamiento, pero nosotros lo hemos pasado...

Perdóname, no vuelvo a Pirineos.

Lo que ha tardado en entrar en el plan.

Sin cobertura, un frío que te cagas.

No ha parado de dar la turra

desde que empezamos a subir la montaña.

¿Dónde estabais?

Llamábamos y no os encontrábamos. Es que no había nada.

No sabíamos dónde estábamos.

Decía: "No hay cobertura".

Me imaginaba a Gonzalo sin cobertura.

Que vives conectado...

Era este el que estaba así todo el rato.

Quería llamar a mis chicos,

y no he podido. Nos tenías preocupadas.

Y nos han metido... Al anfitrión se lo voy a decir ahora a la cara,

Nos ha metido en una sauna y luego en la nieve...

¿Qué es eso?

(Helicóptero)

¿Un helicóptero? Eso es un helicóptero.

Que va a parar ahí. ¡Ey, vamos!

Vamos. ¡Ey, coged las chaquetas!

Escuchadme.

Como no sea, vaya corte, ¿no?

Vamos, corre.

A lo mejor es James Bond. Es el rey emérito, claro.

Os lo digo yo, chicos.

¿Os imagináis que bajamos ahora y que no es?

Y que no es él. (RÍE)

Qué pasada.

¡Eh!

¡Eh! ¡Es James Bond!

¡Cómo mola!

Eso es nivel, ¿eh?

¿Quién es?

¡Hala, cómo mola! ¡Cómo mola!

¿Quién es? Pero ¿quién es?

¡Yo qué sé!

Puedes arrodillarte, sea quien sea, puede arrodillarte.

Por cómo ha venido...

Mira, que viene con esquíes, no te lo pierdas.

Jordi Puyol no es.

Pero ¿quién es, tío?

O sea, vamos a ver... ¡Menudo anfitrión!

A ver, vamos a fijarnos bien.

Un tío que viene en esquís y viene en helicóptero.

O sea, que... (RÍE)

Esto es un puntazo, ¿eh?

A ver si ya...

Grita. A ver si nos grita o algo.

(TODOS) ¿Hola?

¡Fiesta! ¡Pocholo!

¡Es Pocholo! ¡Es Pocholo!

¡Aúpa, arriba!

Pero ¿qué manera de aparecer es esa?

¡Uy, uy, uy! ¡Uy, uy, uy!

(IMITANDO) "Pero ¡vamos a ver! ¡Es que eres un máquina!".

"¡Eres un máquina!". ¡Eres un máquina!

¿Qué tal?

¡Qué ilusión!

Qué bueno, tío. ¡Cómo mola!

¿Qué tal? Pues nada, de esquiar.

Qué grande. Qué guapos estáis.

Y qué bien comidos. A tope,

hacemos lo que podemos. ¿Qué tal?

¿Este nivelito? ¿Te ha gustado?

James Bond. Mucho Pocho.

¡No, no, mucho Pocho! ¡Total! O sea, yo me lo he pasado tremendo.

¿Sí o qué? ¡Cómo mola!

¡Pocho, cómo mola!

¡Qué bueno! Enorme, tronquito.

Llegada triunfal. Qué divertido que estéis aquí.

(HABLAN A LA VEZ)

Te voy a decir una cosa, menos mal que este numerito

lo has dejado para ti. Sí, ¿no?

Menos mal que este te lo has guardado para ti solo.

Aquí lo que hacemos es darle a la gente

la posibilidad de hacer heliesquí.

Me dedico a llevarlos a las excursiones.

La gente me dice: "Quiero hacer tal", y los llevo.

Te tiran desde el helicóptero en lo alto de la montaña y bajas.

Claro, claro. Anne, ¿te quieres animar?

Estás estupendo. Muchas gracias, a estrenar.

Estás, vamos... Qué bueno, tío, Pocholo, cómo mola.

Pues, venga, vamos. "Thank you".

¡Mucho Pocho, mucho Pocho es! ¡Mucho Pocho!

"Estamos de fiesta".

Cómo tenéis el cutis de bonito, ¿no? "¡Vamos, fiesta!".

Mola mucho, tío. ¿Y el iglú?

Qué grande. Muy divertido, tío.

La hostia, ¿no? Él estaba acojonado,

pensaba que dormíamos ahí.

Hombre, es que es la idea. Vamos.

¡Qué ilusión, por Dios!

Hay que ver cómo se le ha ocurrido venir.

Chicas, al salón.

Podemos venir también, ¿no? Por favor.

Bienvenidos. -(RÍEN)

Qué alegría. Vamos a quitarnos el abrigo.

¿Presides? Lo que digáis.

Qué grande.

¡Pocholito, qué alegría verte, leñe!

¡Ojú, qué arte!

¡Qué entrada, triunfal! Qué maravilla.

Jamás hubiéramos pensado que venir aquí

era como venir a tu tierra.

Pocholo, estamos encantados. Estamos flipando.

Cuando hemos visto el helicóptero. Eres el rey de Pirineos, tío.

La verdad, aquí la gente me trata muy bien.

Es un país y es un sitio en el que puedes hacer de todo.

En verano, tienes muchísimas excursiones.

Y luego tienes en invierno todo lo que es esquí,

todo lo que son perros...

Habéis estado en las motos de nieve, ¿no?

¡Oh! Gracias, Pocholo.

¿Habéis montado en moto de nieve? Qué calladito te lo tenías.

Hemos pilotado, hemos conducido motos de nieve, perdóname.

¿Ahora qué?

Para no bajarse. Pensaba que no se iba a montar.

Pero, sí, ha montado.

Sí, ¿no? ¿Cómo se te ocurre...?

¿Cómo se te ocurre poner a María en una moto de nieve?

La verdad, he pensado, lo primero, daros un poquito la vuelta al tema,

porque ellos antes estaban cómodos y vosotras, menos, ¿no?

Y hemos dicho: "Vamos a hacerlo al revés".

"Que ellos se lo curren de mochila

y las chicas, un poquito de amor y lujo".

Muchas gracias, Pocholo. Soy muy Pocholo para eso.

Yo soy más de mochila. Me lo he pasado como un enano.

Este, cuando pensaba que dormiría en el iglú...

Aterrado. Aterrado.

Dije: "Vamos a acojonarles".

Decía: "Vamos a quedarnos incomunicados".

Tu itinerario es un plan estupendísimo,

pero... Estupendísimo.

Dile ahora lo que me decías a mí.

Te quería matar. No sabía quién eras.

Prefería que hubiera sido en Ibiza sabiendo que eres tú.

Pero con frío, sin cobertura, solo...

Ya pensaba en el hotel de "El resplandor".

Diez habitaciones para nosotros solos.

Estaba asustadísimo.

Lo de la serie americana,

eso es lo que nos ha despistado a Anne y a mí.

Una pista era que habías participado

en una serie americana.

Bueno, yo estuve en Miami mucho tiempo,

y trabajé en "Miami Vice".

¿En serio? Mucho tiempo.

Eres Don Johnson. Semi.

¿Y qué hiciste?

Bueno, pues papeles secundarios.

Cómo mola.

"Miami Vice". Trabajé en varios capítulos.

¿Cómo se consigue entrar en una serie americana?

¿Por castin, te enchufan? Yo estaba en Miami,

porque mi padre me dijo a los 17 años:

"Vas al Ejército, a hacer la mili". Se hacía la mili en esa época.

Y te vas a ir a América a estudiar y a trabajar.

Si suspendes o metes la pata, te vuelves.

Entonces era modelo.

Iba a todos los cástines de modelo, y ahí me cogieron.

Y entonces hicimos ahí... Era la época, eran los 80.

Y, entonces...

Bueno, me divertí mucho en Miami, la verdad.

¿Y qué aprendiste?

Estaba en la universidad por el día,

por la tarde trabajaba.

Al revés, por el día, el banco.

El banco, ¿qué banco?

Trabajaba en un banco, de 9:00 a 17:00.

De eso me acordaba.

¿En un banco? Sí, sí.

¿En un banco de dinero? Sí, Intercontinental Bank.

Sí, en un banco. De inversión.

En una sucursal bancaria.

Mi padre me dijo: "Vas a trabajar y a estudiar",

Con traje y corbata. Sí, todos los días.

Entonces, a ti tu padre te imponía, ¿no?

No, no es que me impusiese.

Era... No, si decía: "Blanco",

no lo decía dos veces. No había otra opción.

No lo decía dos veces.

Pero, bueno, bastante duro como padre,

Pero, luego, cuando yo sea padre, entonces, podré opinar.

Ah, ¿va a haber Pocholitos?

No. Pero digo que es difícil el tema de ser padre.

No sé.

¿Te apetece?

No sé qué decirte.

¿Crees que la gente tiene una imagen de ti real?

Totalmente.

Eres tal cual se te ha visto en la tele.

Sí, sí, no tengo...

Creo que sí, si él vende algo es autenticidad.

A mí me dicen que haga una cosa y la hago, pero a mi manera.

Eso es una ventaja. ¿Siempre has sido igual de libre?

Sí.

¿Desde pequeñito? Sí, sí.

Sí, sí.

Pero eras... Buscabas "felicidad" y venía tu foto en el diccionario.

Es verdad. Te lo has pasado muy bien.

Has sabido disfrutar mucho.

Nos empeñamos en ser felices, y él lo es sin proponérselo.

Mira si ha sabido disfrutar,

que hay una cosa popular que ha conseguido Pocholo,

y es que la gente diga: "¡Mucho Pocho, mucho Pocho es!".

¿Y la mochila, tío, qué pasa?

¿Dónde está la mochila? ¿Qué llevabas dentro?

El tema de la mochila fue estando en "Hotel Glam".

Entonces, yo no soy chivato, pero había ahí mucho lío.

Entonces, alguien... -(RÍEN TODOS)

-Entonces, a alguien le dio por...

(ACENTO CUBANO) "Oye, mi hermano, te voy a romper la mochila".

¿Tú sabes quién te digo?

Sí. Sí, sí.

Yo le decía: "Sosiégate, sosiégate". Claro, el acento cubano es delator.

Y, entonces, esto... Pues nada...

Me la rompieron y monté el lío.

Después de tanto tiempo sin salir en la tele,

¿a qué te dedicas? ¿De qué vives? Bueno, ahora mismo hago mochilas.

¿En serio? Claro.

¿Fabricando mochilas? Qué guay.

Sí, sí. Es que es lo más.

Haces mochilas como negocio. Como negocio.

Ah, ¿sí? Bueno, acabo de empezar.

Qué bueno. Pochilas.

¡Qué bueno! ¡Pochilas!

¡Qué crac, eres un crac, tío! Oye, hablemos de vosotros.

Contadme. Yo quería decirle...

Pero... Pero el tema este...

¿Estáis enrollados o no?

Por ahora no, ¿tú cómo lo ves?

No sabemos si enrollarnos entre nosotras

o con estos, o entre estos...

Sí, sabemos. Sí, sabemos.

Pensaba que había un poquito de... Qué va.

Esa es la historia.

Como "donde fueres, haz lo que vieres",

estoy haciendo como Pocholo:

"Pan tumaca" con un poco de ajo,

un chorrito de aceite, que nos falta.

No vayas de cocinitas. Escucha, que no sabes.

Y la tortilla, ahí pringada.

Afirmativo. ¿Ahora eres feliz?

Sí. Muy feliz.

¿De qué tipo de gente te gusta rodearte?

Cada vez de menos. ¿Cada vez de menos? Mira, Anne...

La verdad...

Bueno, no es porque no me guste rodearme de gente,

pero, con tu tiempo, te vuelves más egoísta.

Quizás vas más solo por la vida y más a tu aire.

Pero ya me ves aquí, si hay que hacer algo, se hace.

Pero soy un poco nómada... y un poco ermitaño si quieres.

Y, cuando estás de bajón, ¿de qué tiras?

Pues tiro de mi madre.

De mi madre. De mi madre, siempre.

Lo siento.

Siento lo tuyo.

¿Sabes? Y la verdad es que eso nunca se pierde.

Eso es la polla.

Te quedas ahí... cada día.

Cada día, cada día.

Qué importantes son las madres, ¿eh?

¿Eres creyente? Sí.

Por ejemplo, en una ciudad, ¿podrías vivir o te ahogarías?

No, imposible. Hace mucho que no voy.

¿Cuántos años hace que tú no vives afincado constantemente en una?

De Madrid, nos fuimos cuando mis padres se murieron.

Quizá hace 10 años o 12, 15 años.

Yo no puedo vivir en una ciudad.

No podrías encerrarte ahora mismo en una ciudad.

Ni paso por ahí. Voy a trabajar.

¿Y vas a ver a los hermanos?

Tampoco.

Tampoco. Tu hermana,

me acuerdo de ella. Cuca.

Cuca. Maravillosa. Cuca, qué bueno.

Cuca Gotor.

Tú eres conde...

Tú eres conde de Gotor. Soy barón.

Ah, barón de Gotor. Barón de Gotor.

¿Y qué significa ser barón de Gotor?

Es una cosa que heredas y que está ahí.

Y, oye, encima, si sucede, conviene.

¿Le das algún valor a tener el título?

Sí, sí, le doy un valor...

¿Cómo no le voy a dar valor? Tiene un valor intrínseco.

Es un valor que viene de generaciones.

Es una cosa que te ha tocado. Tienes un árbol genealógico...

Pero ¿se cobra por ese valor?

¿Se cobra por...? Yo todavía no he cobrado ni un duro.

No se cobra nada, no.

Ni se cobra ni se dice.

"Quiero explicar a esta gente, que nos conocen menos,

no nos conocen".

No nos conocen. "Nos conocen un poco menos".

"¿Por qué se te asocia tanto a la palabra ¡fiesta!?".

"¡Fiesta!". La verdad, no sé por qué.

¿Que no sabes por qué? Que no lo sabe, dice.

¿Cuál es el fiestón más gordo que has montado jamás en tu vida?

Aparentemente, yo aparento ser un tío de fiesta.

En las encuestas: "¿Con quién te tomarías una caña?".

Dicen: "Con Flo". Digo: "Si soy una seta".

Pero tú eres un fiestero.

En Ibiza, la verdad, en la época antigua,

cuando no había el permiso para que las discotecas

o los bares de la playa pusieran música...

¿Año?

Eh... Pues desde los 80... ¿80?

Hacíamos fiestas en el campo.

La gente iba con sus perros, con su chiringuito y su familia

y estábamos en el campo cuatro o cinco días, ¿sabes?

Bailando...

¿Sin dormir los cinco días? No, durmiendo.

Dormías, te bañabas...

Era como una especie de Rocío, como de Rocío,

pero en las islas, ¿no?

No era la discoteca de hoy en día,

que va todo el mundo a ver al DJ, todos con el móvil y aquí...

Pero has pinchado también. Sí, claro.

¿Y qué queda de aquel Pocholo fiestero?

Hombre, queda el alma.

Pero, la verdad...

Si hubiese algo que me divirtiese, volvería a hacerlo.

Pero ahora mismo, que van a las discotecas a...

¿No te quedan ganas de fiesta? Es diferente, es otro concepto.

Tiene que venir conmigo al Rocío, le enseñaría otro distinto.

Uno que ahora le va a venir mucho mejor.

Porque, fíjate, te veo sereno.

¿Estás tranquilo ahora, en estos momentos de tu vida?

Es diferente.

Hoy día, todo cambia. Además, sabes, uno también...

No es que esté más dormido, pero maduras.

Tienes otras cosas.

Claro, también la televisión pedía...

Fiesta. ...acelerar.

Fiesta. Dilo, fiesta. Fiesta y todo.

Eres un personaje llevado al límite.

Y sigues siendo tú, pero un poco subido de...

Claro, en la tele,

en esa época de "Hotel Glam" y de Jesús Vázquez,

todo aquel jaleíllo,

había que pisarle a fondo.

¿Y tu familia cómo llevó este bum televisivo?

Bueno...

Mi madre creo que peor que...

No sé, la verdad es que...

Hombre, yo, cuando me veía, decía: "Madre de Dios"...

¿Te veías y te reconocías?

Pues imagínate tu madre. Sí, sí.

Sufría un poco por ella. Claro. Claro.

¿Y ella alguna vez te ha dicho algo:

"Ay, hijo, qué mal lo he pasado"?

Hombre, claro que lo decía. "¿Para qué?". ¿No?

"¿Para qué te metes en ese rollo?". No.

Me decía: "¿Tú sabes lo que estás haciendo?".

(RÍE) ¿Sabes? Pobre madre.

¿Eras consciente de lo que hacías? Claro.

¿Qué le hubiera gustado a ella que hubieras sido en la vida?

Igual quería que fueras banquero. ¿Hubiera preferido el banco?

Seguro. -(RÍEN)

Gracias por lo que nos has organizado.

¿Ya os vais?

Nos vamos ya. Has sido un anfitrión de película.

¿Os ha gustado? Lo hemos pasado muy bien.

El Valle y yo os agradecemos vuestra estancia aquí.

Volved cuando queráis. Amenazamos con hacerlo.

Por favor, antes de iros, os voy a dar un regalo.

¿Con regalo y todo? Claro, el mejor regalo del mundo.

Eres detallista. Dadme un segundo.

Cómo mola...

Es que mola mucho Pocholo. Un segundo.

Parece Robocop. Cerrad los ojos, no miréis.

Los cerramos. No podéis mirar.

¿Hasta cuándo?

Hasta que yo te diga.

Por favor... Si no, no vale.

Yo, aunque esté con los ojos cerrados,

voy a seguir comiendo.

Está la cosa un poco fastidiada.

Ahí lo tenéis. Abridlos.

¡Vamos! ¡Hombre!

¡Qué bonita, tío!

Pero, perdona... Qué bonita.

¿Os gusta o no? ¡Ponéosla! Eres supermítico.

Pocholo Ibiza. ¡Por favor!

Pocholo Ibiza.

¿Bonitas o no? Geniales.

Flo, ¿te va bien?

Me mola, tío... Me mola todo.

¿Bien o no? ¿Te ha gustado el color?

Espectacular. Son preciosas.

Qué grande. Muchas gracias.

Preciosas. ¿Os ha gustado?

Nos ha encantado. Muchas gracias, Pocholo.

Hemos estado de cine. Os quiero, chicos. Felicidades.

Un placer. Muchas gracias.

Hasta la próxima, y que te encontremos igual de bien.

Gracias. A vosotros.

A ti y a esta bendita tierra, que nos ha hecho felices.

Estáis en casa, cuando queráis volver, aquí estamos.

Besitos. Vámonos.

Chao, hermanos, os quiero.

Chao. Chao, chao.

¡Fiesta! ¡Mucho Pocho, mucho Pocho!

Bueno, la verdad es que esto ha sido maravilloso.

Gracias al Valle, a Baqueira, a todos.

Y vamos a llamar ahora mismo... a un señor.

Hola.

¿A que no sabes quién soy?

No.

Soy amigo tuyo de las carreras de motos y de Ibiza.

Pocholo.

¡Eh! ¿Qué tal?

¿Cómo estás?

Una cosa, tengo aquí unos invitados, los he tenido en el Valle de Arán,

son majísimos.

Van por parejas.

Les ha encantado la nieve.

No han visto osos, pero hemos comido.

Y te los mando para allá para que tú les hagas lo mismo.

Te mando un fuerte abrazo, espero verte pronto.

Vale, vale, sí, sí. No sé, llegarán mañana o pasado.

Eso no lo te lo puedo decir, pero ya te enterarás, ¿eh?

Vale.

¡Un beso fuerte!

Un beso. Chao, chao, chao.

(Música)

Dos parejas y un destino - Pirineos

05 mar 2021

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