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No recomendado para menores de 12 años Días de cine - 14/08/20 - ver ahora
Transcripción completa

"Desde Australia y protagonizada por Lupita Nyong'o, zombis, niños,

terror y risas para este férreo agosto."

"Los zombis no son reales, es parte del juego."

"Bertrand Bonello escribe, dirige y compone

la música de 'Zombi Child',

una película de terror que coquetea con el feminismo.

Pelirroja de ojos verdes, irlandesa, impetuosa y homérica,

se cumplen cien años del nacimiento de Maureen O'Hara.

'El jardín secreto' es uno de esos clásicos

de la literatura infantil anglosajona de principios del s. XX

que parecen destinados a acompañarnos siempre,

bien en las estanterías de librerías y bibliotecas de todo el mundo,

o bien en forma de adaptación a la gran pantalla.

Esta semana se estrena una dirigida por Marc Munden,

director solvente más habitual del universo de las series,

que construye un entretenido pasatiempo infantil."

"Es la historia de una huérfana, de una tierra lejana,

a la que enviaron a vivir a una casa misteriosa."

"La pequeña Mary pierde a sus padres

en las colonias británicas de la India

y es enviada de regreso al castillo de su tío político

en la nebulosa campiña de la gran Bretaña.

En esta mansión, suenan lamentos cada noche.

Todo parece plagado de paralizantes misterios

y pesa como una losa la sobriedad que impone su distante tío.

Sin embargo, la niña,

a fuerza de dejarse llevar

por la curiosidad inherente a su edad,

va derribando muros de silencio

que atenazan a todos los habitantes de la mansión.

Su descubrimiento más importante

pivota en torno a un jardín abandonado y oculto

que será la clave para revitalizar una familia condenada a la tristeza.

El libro, firmado por la escritora Frances Hodgson Burnett,

ha conocido, como decíamos,

numerosas adaptaciones al cine y la televisión

y en las que, hasta ahora, cabría destacar

la realizada por Agnieszka Holland en 1993.

La sensibilidad y el pulso de la directora polaca

resultó de la más apropiada para abordar

la luminosa historia de Mary y su jardín.

Y Kate Maberly, la niña protagonista de entonces,

uno conquistadora apuesta de encanto irresistible."

"En este jardín, ocurren cosas extraordinarias.

¿Crees ahora en la magia?"

"Ni aquella ni esta nueva adaptación del libro

son del todo fieles al mismo, pero, sin duda,

la que se estrena esta semana se toma más libertades que Holland

con ánimo de actualizárnosla a la sensibilidad contemporánea.

Esos cambios, siendo lícitos,

no tenemos seguro que sean necesarios,

pero, desde luego, brindan la oportunidad

de una puesta en escena más fantasiosa,

donde cabe desplegar toda la potencia del digital actual."

"Lázaro, levántate y anda."

"Reír y pasar miedo son dos excelentes ingredientes

para animar a la gente a acudir al cine.

No es extraño que muchas veces ambos sentimientos

unan fuerzas en esta labor de llenar las salas.

De entre todas las criaturas sobrenaturales,

las que más han probado suerte

en esto de sacar una sonrisa al público

han sido, sin duda, los zombis.

Estos pútridos no muertos son el vehículo perfecto para explorar

los límites de la comedia 'slapstick',

donde, a los mamporros, podemos añadir gore a mansalva."

"-Jesús, has hecho un milagro, muchas gracias.

(GRITA)

(GRITA)

-¡Judas, huyamos!"

"Pero si buscamos algo más,

también encontraremos en las 'zombedias' o 'zombedy',

términos con los que los frikis del fantástico

bautizan a estos productos,

humor inteligente

e incluso positivos cuentos cargados de optimismo."

"-Mi teniente, ¿qué hacemos aquí?

-Zombis otra vez. -¿Son rápidos o lentos, señor?

-Lentos. -Suerte que son lentos."

"Precisamente 'Little monsters' combina con acierto el humor físico,

el optimismo y la comedia de diálogo para elaborar un producto

que se ha ganado el aplauso del público aficionado al fantástico

en festivales como el de Sitges,

donde pudimos disfrutarla por primera vez."

"-¿Qué es, miss Caroline?

-No lo sé, Kim, habrá algo en el camino.

-Puede que sea tu papá, Félix. -No es él.

-Oye, Max, tú tampoco tienes papá,

no le he visto cuando visito a tu mamá.

-¿Conoces a mi mamá? -Ajá."

"El actor Alexander England encarna a Dave,

clásico síndrome de Peter Pan,

cuya incapacidad para asumir responsabilidades de la vida adulta

le llevan a pasar una temporada con su hermana y su sobrino."

"¡Joder! ¿Quién es esa?"

"Un día, al acompañar al crío a la guardería,

encuentra un nuevo objetivo a cumplir:

seducir a la profesora del jardín de infancia de su sobrino,

que no es nada menos que la actriz Lupita Nyong'o."

"-Me llamo Dave, el tío de Félix. -Oh, Audrey.

-Oh, miss Caroline,

es usted un ejemplo de optimismo en la vida de mi sobrino.

Sí, habla de usted sin parar.

Dice que es una crack tocando las de Taylor Swift con el ukelele.

-Oh, no hay para tanto."

"Todo se complica cuando, en mitad de su cortejo,

estalla un brote zombi que obliga a la posible pareja

a simular frente a los críos que esta pandemia es,

en realidad, un divertido juego."

"-¿Quién se acuerda de jugar al pilla pilla?

Bien, oídme, esa gente tan extraña están pillando.

-¿Cómo puedo ir marcha atrás. -Y se trata de que no nos toquen.

Mirad, esa juega bien, ¿verdad? (TODOS) ¡Sí!"

"Se tienen que marchar a casa. Le digo: 'No, a casa te vas tú.

Josué y yo estamos inscritos. Dame el número'.

Y al final, me lo ha dado, mira qué bonito.

Por seguridad, les dije que también me lo pusieran aquí."

"'Little monsters' recuerda por momentos a 'La vida es bella'

en su pretensión de convertir el horror

en entretenimiento a los ojos de un crío."

"- Vamos a morir todos.

-¿Vamos a morir, miss Caroline. -¡No!

Los zombis no son reales, es parte del juego."

"Sus gags, hoy acertados,

las buenas actuaciones del dúo protagonista

y la encantadora jauría de chavales que les acompañan

hacen de este brote toda una juerga."

"-¡Oh!

¡Hola, chiqui peques! (TODOS) ¡Hola, Teddy!"

"A la que pone la guinda el actor Josh Gad,

la voz de Olaf en 'Frozen',

interpretando el mezquino traidor

que toda película de zombis requiere."

"Está claro que sus chiqui peques

tienen mucha suerte de tener una maestra tan guapa como usted,

miss Caroline.

-Yo también quiero abrazar a miss Caroline."

"El resultado puede no estar

a la altura de las 'zombedias' más populares,

'Zombies party', "Terroríficamente muertos'

o 'Braindead. (Tu madre se ha comido a mi perro)',

pero tampoco se queda a la zaga.

Con la ventaja de ofrecer

un entretenimiento más pensado para todo tipo de público,

algo que la postula como una excelente propuesta

para soltar carcajadas en un cine este verano."

"-¿Qué es eso?

-He luchado en una guerra de mermelada.

No la probéis."

"'Quisiera que alguien me esperara en algún lugar',

este melodrama con sugerente título que nos llega desde Francia,

cuenta una historia familiar y melancólica,

basada en el exitoso libro homónimo de relatos

de la escritora Anna Gavalda.

El libro es de 1999,

el guion de la película se escribió en 2010,

pero no fue hasta siete años después

cuando el actor y director Arnaud Viard

logró materializar en el cine

esta obra inspirada en algunos de los 12 relatos

sobre tragedias cotidianas con los vínculos familiares

como eje central.

Jean Pierre es el mayor de cuatro hermanos,

que ha ejercido como padre tras su muerte.

Le siguen una hermana escritora,

otra fotógrafa y un hermano de 30 años.

Los cuatro se reúnen en torno a su madre en una casa de campo,

donde suelen aflorar sentimientos encontrados.

A Arnaud Viard, le vimos como actor en 'París puede esperar'.

En 2014, estrenó su ópera prima como director, 'París, Clara y yo'.

Para esta adaptación libre, ha contado con un reparto acertado,

encabezado por Jean-Paul Rouve y Alice Taglioni.

Esta película posee algo de autobiográfico,

repartido entre los personajes,

como el descubrir a los 50 años los verdaderos anhelos,

cuando el tiempo ha devorado una gran parte de la vida.

'Quisiera que alguien me esperara en algún lugar',

en medio del drama más absoluto,

se permite alguna peculiar licencia de humor.

Habla del amor perdido, de las crisis personales,

de la lucha por los deseos y de la muerte."

"El hombre tranquilo" para mí, ha significado mucho.

No solo cinematográficamente o artísticamente,

sino casi, podría decir, que vitalmente.

Biográficamente, por decirlo de alguna otra manera.

Es de los años 50 y yo nací en el año 44.

Yo tenía diez años, 11, perdón, cuando la vi.

Era un mundo todo lo contrario de ese mundo de Madrid

en el que yo había nacido.

Un mundo de curas siniestros, de militares que te miraban mal,

sobre todo, de adultos antipáticos.

Yo, de pronto, vi un mundo alegre, de colores,

un mundo de comedia, un mundo de risas y de grandes actores.

Es una película que, en momentos concretos de mi vida,

que todos los hemos tenido, momentos malos,

momentos de bajón vital,

me da ánimos, me levanta la gana de vivir.

He elegido la secuencia

cuando cogen la bicicleta John Wayne y Maureen O'Hara,

que era una mujer preciosa,

yo me enamoré de ella con nueve años.

Cuando cogen esa bicicleta de doble pedal,

hay entre ellos un juego,

un juego que te deja ver

incluso que eran amigos aparte de actores, ¿no?

Y, por lo visto, lo eran, y buenos amigos.

Y eso lo explotó muy bien John Ford, esas sonrisas que se intercambian,

ese susto que tiene ella cuando va el otro lanzado cuesta abajo

y pasan frente al bar.

En ese momento, ella está aterrada porque cree que se van a caer,

y, al mismo tiempo, está divertida porque se da cuenta

de que están viviendo una secuencia que es real

y que puede llevarles patas arriba en la cuesta abajo.

Yo he estado allí, por esa zona donde se rodó,

y la verdad es que aquello en bicicleta es difícil.

Me gusta, sobre todo, cuando llegan a esa suerte de estanque,

esa suerte de charca en la que ella se quita las medias,

él coge su bombín y lo lanza lejos.

Cuando empiezan a acercarse el uno al otro,

eso de pronto se convierte casi en una danza de seducción,

como en un cortejo de pájaros.

A mí me recordaba como el cortejo que pueden hacer dos pavos,

el pavo y la pava, siguiéndose ella, mostrándose, alejándose,

él siguiéndola.

Y hay un momento que los pasos son casi danzarines,

unos pasos cortos mientras suena la música detrás

y van volviendo toda la secuencia.

"Vale, no os vais a creer la movida que está a punto de pasar

y no hay tiempo para gilipolleces, así que iré directamente al grano."

"Un antihéroe que se dedicaba a la extracción del heces

antes de ser un potencial del mundo."

"-Howard, eres un 'nikromante', un cazador de demonios.

Como nosotros.

-¿Perdona?"

"Demonios que poseen y matan a mansalva

y que pueden teletransportarse por fibra óptica

hasta meterse en los móviles de todo quisqui.

Fantasmas pululando por ahí,

cuya función en la historia está por averiguar;

extrañas explicaciones a todo lo que sucede en pantalla."

"Hace poco, una arpía hija de puta se inventó una forma

de meter demonios dentro de Internet."

"Y Mónica Bellucci como la mala.

En la película, salvo Mónica Bellucci

que es Mónica Bellucci realmente,

todo parece otra cosa, es decir,

sus actores protagonistas te resultan familiares,

probablemente no porque los conozcas,

sino por su parecido con otros habituales del cine de género.

Algo así como si contáramos con... "

"Hola, soy Troy McClure, es posible que me recuerden

de secuelas como 'El hijo del doctor Gannon e hijo'

y 'Después de Manix'."

"La trama es un refrito de tantas otras

con algún que otro gag sableado sin compasión.

La peli no tiene el carisma de quien conquista un sitio

en el imaginario del género por méritos propios,

pero puede hacer las delicias

de los hambrientos de la leña al mono.

Qué duda cabe que esta moderna serie B

de envoltorio dignificado por los efectos digitales

tiene encanto en su desfachatez.

Pero si no son de dejarse llevar comiendo palomitas,

huyan como alma que lleva el diablo."

"Menudo cabrón."

"Bertrand Bonello sitúa entre dos épocas,

el Haití de los años 60 y la actualidad,

una historia cuyo título

puede confundir y hacer pensar a mucha gente

que se inserta en el género de terror sección zombis.

Sujeto absolutamente podrido a fuerza de revivirlo

y volverlo a enterrar

en formatos dirigidos a audiencias poco exquisitas.

'Zombi Child' no responde a los patrones de la ficción gore

y se mueven en otros parámetros.

En 'La serpiente y el arcoíris',

Wes Craven parte del mismo libro del que parte Bertrand Bonello,

pero se centra en la podredumbre del zombi.

Bonello se siente mucho más próximo del filme de Tourneur."

Me gustaba mucho la idea de partir del género,

de una figura muy popular, casi pop,

y devolverla a su origen a través de la evocación de la esclavitud.

E, incluso, más allá, del colonialismo.

La película pasa evidentemente por el género

y lo asumo completamente.

"Bonello relata un caso documentado.

En 1962, en Haití,

un hombre llamado Clairvius Narcisse se transforma en zombi

al ser intoxicado por unos polvos colocados en sus zapatos.

El infortunado es enterrado vivo y desenterrado posteriormente

para ser explotado,

carente de voluntad e imposibilitado de hablar,

en las plantaciones de caña de azúcar.

Lo excepcional del caso es que, al comer un poco de carne por azar,

algo prohibido para los seres de su condición

por sus propiedades antiveneno,

el zombi recupera sus capacidades y escapa para reunirse con su mujer.

En paralelo con esta historia real,

Bonello narra la de una chica, Mélissa, su nieta,

que goza de un estatus privilegiado.

Está becada en la Casa de Educación de la Legión de Honor

en Saint-Denis, fundada por Napoleón I,

gracias a que sus padres habían obtenido esta distinción

combatiendo contra la dictadura de Duvalier.

Mélissa mantiene amistad con algunas compañeras

y, en particular con Fanny.

La secuencia en la que Fanny, con la ayuda de una bruja haitiana,

se somete al rito del vudú es de lo más parecido

a lo que los fans del género de terror podrían esperar."

Hay un momento en el que se flirtea con el género

en los últimos 20 minutos en los que la chica está poseída,

pero se trata de una posesión más cercana al exorcismo

que al vudú.

"Aunque lejos de la imaginería zombi acostumbrada,

las escenas nocturnas en Haití,

con sus pobres diablos deambulando y cortando penosamente la caña,

producen auténtico terror."

El verdadero terror de la película, para mí,

es la realidad del esclavismo.

Es un terror político más que cinematográfico.

Es otro zombi,

alguien que se encuentra entre la vida y la muerte,

entre el día y la noche.

De hecho, es un cuerpo desposeído.

"La denuncia de la esclavitud,

de rasgos deshumanizadores y crueles,

tan específicos de la cultura y tradiciones ancestrales haitianas,

se proyecta como una sombra sobre la Francia actual,

aquella que, Ilustración mediante, acabó con la esclavitud

después de haber explotado sus colonias.

En los modos educativos mecánicos, casi esclerotizados,

que repiten como una salmodia los principios liberadores,

las alumnas parecen metafóricamente zombificadas.

(Cánticos)

'Zombi Child' tiene elementos divulgadores de destino etnográfico

compatibles con el tratamiento poético

de los dos universos paralelos

separados por la distancia tanto física como temporal.

Es una película de contrastes entre la luz y las sombras.

La luz de las élites y las sombras de los ritos haitianos.

La luz de la Ilustración y las sombras de la superstición

y los ritos ancestrales.

(GRITA)

El pelo rojo, sus ojos verdes,

un apellido que era FitzSimons y se convirtió en O'Hara,

una mujer las más de las veces fuerte en la pantalla

en la que trabajó

con algunos de los grandes nombres de la historia del cine.

Hitchcock, Renoir o Ford detrás de la cámara y, ante ella,

con algunos otros formando pareja legendaria.

La pregunta que de John Wayne en 'El hombre tranquilo'

al descubrirla no era una pregunta baladí.

Por si acaso,

Michaleen Oge Flynn prevenía sobre aquel llameante pelo rojo.

Se cumplen cien años del nacimiento de Maureen O'Hara.

En el recuerdo, una larga lista de personajes inolvidables:

la indomable Mary Kate Danaher, la resuelta Mary O'Donnell,

la soñadora Angharad, pero también muchos otros más.

Irlandesa de nacimiento, fue en un casting donde no fue elegida

cuando fue descubierta por Charles Laughton,

quien, seducido por sus profundos ojos verdes,

la propuso cambiar su apellido y convertirlo en O'Hara.

Tras su debut en 'La Posada Jamaica',

hay tres importantes nombres del cine británico.

El mismo Laughton,

Alfred Hitchcock en la dirección y Erich Pommer en la producción.

Su descubridor, Laughton, la castigaba inmisericordemente

para adorarla desde su desvalida monstruosidad

en su siguiente trabajo juntos, 'Esmeralda, la zíngara'.

Acostumbrados a ver a Maureen O'Hara

en los papeles de abnegada esposa de militar

o irlandesa de armas tomar o ambas cosas a la vez,

sorprende verla en películas como 'Dance, girl, dance',

de Dorothy Arzner,

demostrando sus dotes de cantante y bailarina

y reivindicando, de paso, en aquellos tiempos,

abiertamente a la mujer.

En plena guerra, trabajó con Jean Renoir

en aquella emotiva película sobre la libertad,

la resistencia y el nazismo que era 'Esta tierra es mía'.

Además, la vimos en melodramas como 'Débil es la carne'

o a las órdenes de Nicholas Ray en 'Un secreto de mujer'.

Bien pronto, el tecnicolor la encontró deslumbrante

en la trepidante 'El cisne negro', con Tyrone Power.

Y luego, en 'Buffalo Bill', con Joel McCrea

a las órdenes de William A. Wellman.

Pero ya fuera FitzSimons u O'Hara,

el clan de los irlandeses de Hollywood

la acogió con los brazos abiertos.

A las órdenes de John Ford,

hizo de Angharad en 'Qué verde era mi valle',

dejando para la historia

una de las más hermosas secuencias de la historia del cine.

Luego, sería una esposa que reconocía a la caballería

como su auténtico rival en 'Río Grande'.

Su amistad con Ford forzaría una leyenda de pelirroja de armas tomar,

como bien rumiaba Michaleen Oge Flynn.

En 'El hombre tranquilo',

Ford la hacía portar su nombre, Mary Kate,

de sus dos grandes amores y, según sus propias palabras,

el que John Wayne pareciera sexi

era algo que era entera responsabilidad suya.

Con Ford, repetiría en 'Cuna de héroes',

como aquella testaruda y tímida irlandesa

que ponía el marrullero en su sitio,

Tyrone Power, quien fuera anteriormente su cisne negro.

Y de nuevo con Wayne y Ford,

en aquel hermoso biopic que fue 'Escrito bajo el sol'.

Aun compartiría pantalla con su amigo Wayne

durante los siguientes años en 'El gran McLintock'

y 'El gran Jack',

dos westerns encantadora y melancólicamente evocadores.

Un principiante Sam Peckinpah,

que debutaba en el cine saltando desde la televisión,

contó con ella para su primera película,

'Compañeros mortales'.

Brian Keith fue su compañero en aquel western,

pero sería en la comedia 'Tú a Boston y yo a California'

de aquel mismo año, también con Brian Keith,

la que sería un grandísimo éxito

convirtiéndose en un clásico familiar.

Nos resulta imposible imaginar a Maureen O'Hara

despidiéndose de este mundo que no sea al modo 'fordiano',

como aquella dulce y determinada mujer

que quiso compartir su vida con aquel atolondrado Marty Maher,

que fue Mary O'Donnell en 'Cuna de héroes',

sentada en el porche de su casa en una suave noche otoñal.

Su pelo, aún rojo pero teñido de plata por los años,

para, tras irse, inmediatamente evocar

a aquellas amables gentes de Inisfree a salir a la calle

para despedirla al modo irlandés.

(Campanadas)

(Campanadas)

(CANTAN EN INGLÉS)

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Días de cine - 14/08/20

14 ago 2020

Días de cine repasa la cartelera y sus estrenos, y recuerda a una de las grandes actrices de Hollywood, Maureen O'Hara, en el centenario de su nacimiento, la protagonista de la obra maestra de John Ford, 'El hombre tranquilo'.

'El jardín secreto' adapta la novela de Frances Hodgson Burnett, que en 1993 llevara también a la pantalla Agnieszka Holland. En esta nueva versión es Marc Munden proveniente de la televisión quien se hace cargo de la dirección. Dixie Egerixck y Colin Firth encabezan el reparto de esta fábula sobre dos niños y su mundo particular.

Comedia de terror con zombis, la película australiana 'Little Monsters' con guión y dirección de Abe Forsythe que consagra a la actriz Lupita Nyong'o.

'Quisiera que alguien me esperara en algún lugar' es una película francesa sobre un cumpleaños que reúne a toda la familia para dar a conocer a sus variopintos integrantes. Dirige Arnaud Viard y en su reparto destacan Jean Paul Rove y la veterana Aurore Clement.

'Zombi Child', de Bertrand Bonello, lleva al espectador a principios de los 60 a Haití para contar una historia sobrenatural en donde las tradiciones mágicas y el duro trabajo en las plantaciones van de la mano.

Por último, el filme australiano 'Nekrotronic', de Kia Roache-Turner, mezcla terror y ciencia ficción llevando la vieja batalla entre el bien y el mal a Internet. En su reparto, Ben O'Toole y Monica Bellucci.

Además, el escritor e infatigable viajero Javier Reverte habla de su secuencia favorita.

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