Días de cine clásico La 2

Días de cine clásico

Martes a las 22.00 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5640222
No recomendado para menores de 16 años Días de cine clásico - Ser o no ser (presentación) - ver ahora
Transcripción completa

Todos miran atónitos en la misma dirección.

La gente parece asustada, aterrorizada.

¿Puede ser cierto?

El hombre del bigotito es Adolf Hitler.

Adolf Hitler en Varsovia.

"Ser o no ser", esa es la cuestión.

Detrás de esas palabras,

comienzo de uno de los monólogos más célebres

de la historia del teatro,

se esconde una de las más absolutas e incontestables

obras maestras del cine,

la película que hoy les ofrecemos,

dirigida por el inigualable Ernst Lubitsch, en 1942,

toda una sátira del nazismo.

Heil Hitler.

-Heil, yo mismo.

-Eso no está en el guión.

Pero, a la vez, una película sobre el teatro, sobre los actores,

sobre la realidad y la ficción, sobre el egoísmo y la resistencia,

sobre el amor, los amoríos y los celos, y sobre la vanidad,

o sea, sobre la condición humana.

No hay porqué menospreciar una carcajada.

-Sr. Greenberg le he contratado a usted como actor, no como escritor.

Sobre un guión del mismo Lubitsch y Edwin Justus Mayer,

que adaptaron un relato de Menyhért Lengyel,

la película continuaba el atrevimiento de satirizar a Hitler,

iniciado dos años antes por Chaplin en "El gran dictador".

Tú eres el mejor actor del mundo, todos lo saben, tú incluido.

-No te hagas la prima donna.

-Cada vez que tienes ocasión, me quitas el foco.

Se está volviendo ridículo el modo en que atraes la atención.

Lubitsch se sirve de una entrañable compañía teatral de Varsovia,

para contar el drama de la invasión nazi en Polonia.

Al frente de la compañía el gran, gran Joseph Tura,

interpretado por Jack Benny.

A su lado su esposa, la gran María Tura,

Carole Lombard en su último papel en la pantalla,

pues había fallecido meses antes del estreno,

en un accidente de aviación.

Me sentí una persona tan despreciable que fui a ver a Dobosh

y le dije que en el próximo cartel ponga tu nombre el primero.

-Oh, ¿de veras cariño? ¡Qué encanto eres!

Si, en realidad, no me importa.

-Eso es lo que dijo Dobosh, así que lo dejamos como estaba.

Pero la gran María Tura tiene un admirador oculto,

Stanislav Sobinski, Robert Stack.

Yo ya sabes lo que siento por ti. Yo incluso... Vaya...

¿Flores, eh? -¿Verdad que son preciosas?

Sus flirteos dan lugar a uno de los momentos recurrentes en la película,

más gloriosos de la historia del cine,

pues María Tura le dice a Stanislav que le recibirá en su camerino

cuando su marido, el gran Joseph Tura,

inicie el monólogo de Shakespeare.

El gran Joseph Tura no llevará muy bien eso de que en ese gran momento,

alguien se levante de su asiento.

Y eso que no sabe el motivo.

Yo soy un don nadie y tengo que aguantarme,

pero se que me parezco a Hitler y voy a demostrárselo ahora mismo.

Junto a ellos, un puñado de secundarios maravillosos.

¿Me da su autógrafo Sr. Bronski?

En "Ser o no ser" hay cosas muy serias,

disfrazadas de comedia.

Escuche Tura, nuestras vidas dependen de usted.

-Lo se. Haré lo imposible, Dobosh. Voy a superarme a mí mismo.

Como bien sabía Lubitsch, incluso la persona más importante,

es ridícula, al menos, una vez al día.

Sabe coronel, si le apetece conocer a la Sra. Tura,

será un placer presentársela.

-Hombre, gracias.

Los equívocos están servidos.

A propósito, tengo entendido que su marido es ese gran,

grandísimo autor polaco, Joseph Tura.

Habrá oído hablar de él, claro. -No, no le conozco.

No hay que subestimar el valor de una carcajada.

Eso lo sabía muy bien Ernst Lubitsch,

autor, cuando ni se planteaba que las películas tuviesen autoría.

Poseedor de eso que se conoce como el "toque Lubitsch",

algo tan evidente viendo sus películas, como indescifrable

y que viene a consistir, a grandes rasgos,

en sugerir al espectador, más que a mostrar.

¿Por qué no se convence por sí mismo? ¿Por qué no tira de su barba?

Cosas del público,

la película no fue demasiado bien recibida en su día,

pues no podía entenderse, reírse de algo tan serio.

Pero como bien decía, el no menos grande, Tony Leblanc:

"Hacer reír, es una cosa muy seria".

Puede usted asesinar a un hombre, puede matarnos a todos,

pero no puede tirar de la barba de un hombre.

Dicho esto, os invitamos a desentrañar lo indesentrañable.

Es increíble. El "toque Lubitsch".

Subtitulado por Victoria Sánchez Mayo

Días de cine clásico - Ser o no ser (presentación)

04 ago 2020

Programas completos (31)
Clips

Los últimos 99 programas de Días de cine clásico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios