Diarios de la cuarentena La 1

Diarios de la cuarentena

Martes 7 de abril, a las 22:05 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5566366
Diarios de la cuarentena - Capítulo 5 - ver ahora
Transcripción completa

Total, Marisa, es que estamos, cómo te diría yo,

como en una segunda luna de miel.

No te voy a mentir que al principio nos costó, ¿vale?

Pero, chica, ahora estamos flotando.

-¿Cómo está mi princesa?

-Esperando a su príncipe.

-¿Cómo está el amor de mi vida?

-Venga, quita, que estoy hablando con Marisa.

-Me puedo quitar, pero mi corazoncito va a seguir pegado a ti.

-¡Ay, qué cosas me dices!

Bueno, Marisa, que te tengo que colgar, perdona.

¡Pues no sigue negando que tiene piscina en casa!

Es muy fuerte.

-Es la última vez que me presto a tus paripés.

-¡Pues que reconozca que tiene piscina!

(Música)

¿Qué le pasa a este ordenador?

Cariño, ¿qué le pasa al ordenador? Está bloqueado.

(BOSTEZA)

¡Coño! Perdón, perdón.

No pasa nada, si puedes pasar. Total, ya me iba.

Así que, boda.

Bueno, boda, boda, tampoco.

¿Y entonces qué es? Un enlace.

Nada que ver.

Además, se va a cancelar. Porque se va a posponer.

O no. Oye, que a mí me da igual.

Sí, ya lo sé. Como comprenderás

lo que hagas con tu vida, me importa bien poco.

Está claro.

Yo tengo la mía, o por lo menos, la tenía antes del coronavirus.

Yo, también y me gustaba más de lo que te gusta a ti la tuya.

Pues mucho no creo que te gustase, cuando andabas mendigando amor

a cualquier precio. ¿Amor? No. Buscaba otra cosa.

Pobrecito, qué poco te conoces.

Tú cuánto te sobrestimas. Cómo os conozco.

¿A quién? A los tíos que son como tú,

débiles, indefensos y peligrosos.

Ah y habías decido salvar a uno como yo cada fin de semana.

No, había decidido inmunizarme de gente como tú.

¿Y lo has conseguido? Absolutamente.

Pues muy bien. Pues muy bien.

Muy bien, tú cébate ahí, cébate, Richi.

Te digo una cosa y espero que no te moleste,

te lo digo como amigo. -No me interesa.

-Tienes mala cara y te veo gordo.

-Pues eso es un problema que deberías corregir,

o son tus dioptrías o esa mierda de móvil que a saber qué cámara tiene.

-No, no. Te lo digo por tu bien,

no quiero que te dé un ataque al corazón, ¿vale?

Que estás todo el día sentado, tienes que hacer ejercicio, joder.

-Ejercicio. -Te lo dije hace tiempo ya,

cuando descubrí que podías andar.

¿Y sabes por qué? Porque me preocupo por ti.

-Qué majo, se preocupa por mí y me llama gordo el hijo puta.

-Ves, ya estás, sabía que te iba a molestar.

Tío, de verdad. -No me ha molestado nada.

-Te has puesto a la defensiva. -Defensiva ninguna,

he hecho un comentario. -Richi, te digo esto por ti, ¿vale?

-Sí, seguro. -Y porque te quiero mucho.

-Tenías que hacer la declaración, ¿no?

Y, como cada año, quieres que te la haga yo gratis.

-¿Toca la declaración ya? No sé ni en qué trimestre estamos.

-Solo te preocupas por mi salud cuando llega esta época.

Soy el único que sabe trampear tus papeles

para que te salga a devolver.

-Menos mal que te has acordado tú y gracias por ofrecerte, ¿eh?

Por cierto, se ha debido de saturar el wifi

porque ahora te veo estupendo.

Tenías razón. -No.

-Estás genial. -Vamos a ver.

Tú y yo somos amigos.

Claro que te haré la declaración. -Qué grande eres.

Muchas gracias, Richi.

-Lo único que este año, con la que está cayendo, igual te sale a pagar.

A pagar bastante.

Y ahora te voy a dejar, me voy aponer a hacer Pilates.

Para bajar la grasa, ya sabes. Hasta ahora.

-Puto gordo rencoroso.

Te lo agradezco en el alma, Cecilia, porque estamos muy mal.

Estamos muy asfixiados, de verdad.

Te lo agradezco de verdad y, sobre todo,

un abrazo muy grande a todos los tuyos, ¿vale?

Gracias, Cecilia, gracias.

¡Vamos!

-¿Qué pasa? -Que nos acabamos de librar

de dos meses de alquiler, eso pasa.

-¿Por qué? -Porque estamos en crisis, cariño.

-También Cecilia está en crisis.

-Que no pague su hipoteca, es una rueda, funciona así.

-Claro, porque es mujer. Por eso te atreves.

-Si fuese un tío, también lo haría para que conste.

-Me parece fatal que seas uno de esos.

-¿Que sea uno de cuáles?

-Un aprovechado.

-¿Eso piensas de mí? -Me lo estás demostrando.

-Pues si se trata de decir lo que uno piensa del otro,

también tengo alguna idea. -Ah, ¿sí?

Adelante.

-Eres una frívola, pretenciosa.

-Y tú un simple y un dejado.

-¡Hortera! -¡Vulgar!

-¡Materialista!

-¡Mangante!

-Aburrida.

-¡Borracho!

-¿Sabes qué te digo?

Que me voy de esta casa.

Que punto y final.

Que me voy para no volver jamás.

¡Jamás, adiós, señora!

"Regrese a su domicilio, por favor".

"No puede salir de casa".

¿Qué haces?

Deporte.

Pero si no has corrido en tu vida.

Que te vas a hacer daño.

Que no, que no.

¡Up!

¡Up!

¡Up!

¡Up!

(INHALA)

Tienes razón, no puedo más.

¿Quedan cervezas?

¡Ay!

¿Vamos a jugar?

¿Sí? Venga.

¿Recuerdas que te dije que iba a pasar?

Pues ha pasado.

¿El qué?

Es que lo sabía, veo a un jeta llegar de lejos.

¿Me quieres decir qué ha pasado?

Que no me quieren pagar dos meses de alquiler

de la casa de mis padres.

¡Uh! Voy a por tus flores de Bach.

No necesito mis flores.

Y no te me pongas condescendiente, por favor.

Es que me asusto cuando se te hincha la vena del cuello.

¿Y qué vas a hacer?

Pues lo que he hecho,

no voy a pagar la hipoteca. Es una rueda, Carlos.

Pero mujer, con esa mentalidad,

da miedo pensar cuando la rueda dé toda la vuelta.

Dame, tú, otras soluciones entonces.

Hombre, creo que las clases on line van a funcionar muy bien.

Una solución de verdad.

¿Qué quieres decir? Bueno, que no estás ingresando nada,

que llevo yo todo el peso de la casa.

Salió el temita, ¿eh? Tenías que decirlo.

No te ofendas, estamos hablando tranquilamente.

Tranquilamente te digo a ti, ¿quién lleva ahora la casa?

¿Quién hace la colada, quién va a la compra?

Doña atareada, que no te veo el pelo.

Que paso los días vagando solo por la casa como un alma en pena.

Sabes que estoy hasta arriba de trabajo.

Apóyame en eso al menos. Pues, mira.

Tienes razón, te voy a apoyar. Muy bien.

¿Cómo se llama el inquilino?

No, no, no hagas nada, por favor. Está todo listo.

Que no, hay que ser más solidario. ¿Cómo se llama? ¿José Miguel?

José Luis. Pues se va a enterar José Luis.

Que no hace falta. (RIENDO) No.

Al fin y al cabo son solo dos meses.

De verdad, te lo digo de verdad.

Si tenéis problemas de liquidez, pago como está mandado.

No, ningún problema, ni te preocupes, faltaría más.

Lo que hayas hablado con Ceci está bien, no pasa nada.

No sabes cómo te lo agradezco.

Por cierto, he visto lo de tus clases on line.

Qué idea más original y brillante.

¿Sí, te han gustado?

Cuando quieras te doy una.

Te hago precio de inquilino, precio de amigo.

Encantado de saludarte. Lo mismo te digo.

Venga, un abrazo, un abrazo.

A ver si me entero bien, papá,

te quiere levantar la chica el típico enterado

con una pantalla de 30 pulgadas de ordenata.

Con el sonido dolby surround 5.1.

Sí, la verdad es que Alfredo

siempre me ha intentado levantar las chavalas.

Bueno, antes me defendía bien

porque era bueno en la técnica del cuerpo a cuerpo.

Pero con la cuarentena, me ha pillado un poco verde.

Y estoy muy mal en las artes amatorias digitales.

Pues, tema complejo, papá, no te voy a engañar.

Es como si Alfredo tuviera un Ferrari

y tú, un dos caballos.

Igual Maricruz no es de Ferraris.

Igual no, pero seguro que no es de dos caballos.

Bueno, no sé, uf, no puedo más.

Jopé. ¿Cuántos kilómetros has hecho?

Yo que sé, pasillo arriba, pasillo abajo.

Míralo en el móvil, te cuenta los pasos.

No me digas. El móvil te cuenta los pasos.

Jopé, me cago en la mar, en esto es en lo que me gana Alfredo.

Me tengo que poner al día en esto.

¿Qué puedo hacer para ganar a Alfredo?

La pantalla, es lo que te representa. Es tu identidad social.

Y ahora estás en un nivel adolescente con gafas.

Y tienes que conseguir pasar

a capitán del equipo de fútbol americano.

Me gusta mucho esa metáfora, hijo.

Quiero una pantalla como la de Alfredo.

¿Qué presupuesto tienes?

300 euros. (RÍE) Eso ni para empezar.

Para ser un winner a los cuatro dígitos tienes que llegar.

¿Qué hago? ¿Te hago una transferencia?

Llama al conseguidor y te apañas con él.

Prefiero estar al margen. ¿Quién es el conseguidor?

Un amigo mío, el Richi.

Prefiero que hables con él

y que quede todo en términos de la economía verde.

Él trabaja con proveedores que están aprobados por la OMS.

Bueno, genial, vamos a hacerlo con él, venga.

Bueno, papá, madre mía.

No se te ocurra mezclar cacahuetes con pavo, ¡agg!

Te iba a preguntar una cosa.

Imagínate que eres muy famoso.

O, por lo que sea,

te van hacer una entrevista en la televisión.

¿Pondrías libros detrás de ti,

o te pondrías otra cosa?

-Una biblioteca. -O librería, lo que fuera.

-Me haría la entrevista en la terraza.

-Ya. -Hay más luz.

Se está más a gusto.

¿Qué tal?

¿Cómo ha ido?

¿Eh?

Bien. ¿Bien?

Sí, he hablado con él. Ha ido muy bien.

Le he puesto los puntos sobre las ies.

Le he dejado las cosas bien claritas

al tal José Luis. (ASIENTE)

Claro que, luego se me ha puesto a llorar

y hemos dejado las cosas como estaban.

Claro. Muy bien, mi amor.

Me ha dado pena.

Así que comunidad, la dieta paleolítica

es otra excelente opción para estos días de confinamiento.

-Sí, es otra opción.

-Bueno, pues nada, hasta aquí el vídeo de hoy.

Nos vemos mañana, de nuevo, en este vuestro canal.

-Confinados. -En cuarentena.

Hasta mañana, comunidad. -Chao.

¿A ti qué te pasa, por qué pones esa cara?

-Nada, no me convence esta última dieta que has dicho, no sé.

Da igual, ¿grabamos el vídeo de mañana?

-Sí, así nos tomamos un día libre que nos vendrá fenomenal.

-Habrá que cambiarse de ropa.

No vamos a estar dos vídeos vestidos igual.

-Pues sí. En eso tienes razón, sería perder followers seguro.

-Y eso, nunca.

¿Por qué no te convence la dieta paleolítica?

-Me parece una tontería comer como si fuésemos de las cavernas.

-Carne, fruta, pescado, verdura, marisco. Es lo mejor que hay.

-Sí, pero eso ya lo como.

-Ya, pero no evitas ni los lácteos, ni los cereales, ni las legumbres.

Esa te queda pequeña. -Si los evito ahora,

ya me dirás qué como.

No voy a estar todo el día yendo a por carne y pescado.

¿Esa no te la pusiste hace dos días? -No, no.

¿O sí me la puse?

Bueno, se puede congelar. -Claro y subo cargado como una mula.

Solo con la fruta tengo la espalda echa polvo.

-Nada, come lo que quieras, pero me parece fatal

que recomiendes una cosa en el canal y no la cumplas.

Mira, esa sí. -¿Esta?

Vale, dime una cosa.

¿Cuál era la esperanza de vida de un paleolítico?

(Tono de llamada)

Hola, ¿qué tal? Hola, buenos días.

La verdad es que casi más bien tardes.

Es que hasta que no como,

no sé si se dice buenos días o buenas tardes.

Le entiendo perfectamente, caballero.

¿Es usted el conquistador?

Conseguidor, conseguidor. ¿Como aquel programa de Iñigo?

Bueno, no... Sí, como el programa.

Quería que me consiguiera un ordenador a muy buen precio.

Ajá, muy bien.

Soy la persona indicada. ¿De qué modelo hablamos?

Pues uno potente.

Necesitaría que fuese más específico

a la hora de hacer el pedido.

Un ordenador grande, lo quiero grande.

Grande.

Y lustroso, de calidad.

Lustroso.

Que si lo ve alguien diga: "Menudo aparato gasta Fermín".

Yo soy Fermín. Usted quiere despertar

envidia y admiración a partes iguales, ¿verdad?

¿Cuánto me podría costar?

¿Cuánto le han dicho? 1000 euros.

Bien, por 1000 euros le puedo conseguir uno de 1500.

No, 1500 es muchísimo.

No me está entendiendo.

El ordenador costaría 1500, pero se lo dejo por 1000.

Si es así fenómeno, genial.

Claro que por 1200, le podría conseguir uno de 2000.

Por 1200... Más capacidad.

Es una oferta especial para nuevos clientes.

Vale, pues vamos adelante con eso.

Sí, es una oferta muy buena, no la deje escapar.

Cariño, ¿dónde está el chupete?

¿Has mirado en la cuna del comedor?

Eh...

No, aquí no está.

En la mesita de al lado del sofá.

Tampoco.

Entonces no sé dónde puede estar.

Pues piensa, en algún lugar lo habrás dejado.

Sí, en la boca del niño.

En la boca tampoco.

Un día tu madre te va a dejar en cualquier sitio

y no se acordará dónde.

¿Lo has encontrado ya? No, no.

Cariño.

Cariño, no puedes jugar con el chupete de tu hermano.

¡Ay!

La niña que...

Ves, no eran paleolíticos, eran australopitecos.

-Venga ya,si ese nombre se lo pusimos nosotros.

Bueno, los científicos. Si eran monos, seguro que ni se llamaban.

-Mira, mira, la esperanza de vida era de unos...

¡Ostia, de 32 años, tío!

-Treinta...¡ja!

Hola, amigos, seguid esta dieta si queréis vivir menos que Jesucristo.

-Venga, no lo colgamos, ¿no?

-No, claro que no, hay que preparar mejor los temas si no, no funciona.

-Ya, ya. Mea culpa, es verdad. Mami no se lo ha preparado

y la ha cagado. Había quedado en prepararme lo de las dietas.

-¿Grabamos el vídeo de mañana? -Será el de hoy.

Si no colgamos el otro. -Sí tienes razón, el de hoy.

Pues, eh...

¿De qué hablamos? -¿Te has preparado algo?

-No, ¿y tú?

Lo del paleolítico tampoco

estaba tan mal. -¿Verdad?

Además, creo que vivían bastante más, cuarenta y pico o así.

-Ah, pues eso sí que está bien.

Lo colgamos y que la gente decida lo que quiera.

-Claro, nosotros hacemos la labor de informar.

-Muy bien, muy bien. ¿Qué pasa?

-¿Qué pasó, mi amor? -¿Vemos una peli?

Pues vemos una peli. -Sí o le damos un baño al niño.

-También, pobre, sí.

¿Y quién es la chica? Una amiga de toda la vida,

una chica estupenda.

Le he pedido a tu hermano un ordenador nuevo.

Para comunicarme con ella. Bien pensado.

Papá, José Luis ha hecho una cosa feísima.

Y quería saber tu opinión. ¿Qué ha hecho?

¿Ha vuelto a cantar en la ducha el himno del Atleti?

Peor. ¡Ostras!

Se ha aprovechado de la crisis para no pagar el alquiler.

¡Ah! ¡Papá!

¿No te parece fatal?

Sí, sí, sí, sí.

¿No habrás hecho lo mismo? No, ¿cómo piensas eso?

Oye, se me queda sin batería, te cuelgo.

Ya lo sé, mamá, es que no me salió contar la verdad.

Hijo, ¿no confías en tus padres?

No, no es eso, mamá.

-Nosotros vivimos el mayo del 68

y nos bañamos en pelotas en toda la playa.

Ya, ya lo sé, papá.

-Y no solo eso.

Es que nosotros hemos cometido muchas locuras.

-¿Te acuerdas de aquella fiesta de Ibiza?

¿Cuántos seríamos en aquella cama? Basta, no quiero saber lo que pasó.

No te dé vergüenza, hijo mío.

Que nosotros también hemos sido jóvenes.

Sí, sabemos muy bien lo que es tener las hormonas revolucionadas.

-Sí, las portuguesas también lo saben.

Mamá, por favor. Mira que te gusta calentar el partido.

-No puedo con ella, no me deja en paz.

Lo importante, es que Bárbara no sepa lo que ha pasado.

Es que no quiero hacerle sufrir innecesariamente.

Además, entre Montse y yo, no ha vuelto a pasar nada.

Ni va a volver a pasar. -Muy bien.

Entonces nos quedamos mucho más tranquilos.

Claro que sí. Además, es cuestión de días

que todo vuelva a la normalidad.

Cuídate mucho, hijo.

Poneos los dos las mascarillas por si os cruzáis por el pasillo.

Sí, no te preocupes, ni nos cruzamos, mamá.

-Adiós, hijo.

Adiós.

-¿Por qué dices lo de Ibiza?

-¡Buah! -Cómo que buah.

(Aplausos)

Ese Richi, ¿qué pasa?

¡Ostia, qué mala cara tienes!

¿Estás estreñido otra vez?

Te dije que tomara kiwi. No me haces caso cuando te doy consejos.

¿Qué mierda estás escuchando?

-¿Te gusta? Es el DJ del barrio.

Saca después de los aplausos su mesita al balcón y ahí lo tienes.

-¡Ostia, es insoportable!

-No me digas, no me había dado cuenta.

-¿Y nadie le dice nada?

-Empieza con el "Resistiré",

los vecinos se la cantan y se viene arriba.

Y luego sigue con esto, ¿qué te parece?

-Tírale algo. -Ya lo he hecho.

Pero es que vive muy lejos, el cabrón.

-Qué marrón, tío. Por nuestro barrio igual.

Empezó un tío a pinchar "Resistiré" todos los días

hasta que le empezaron a mirar con mala cara y paró.

Ha empezado a cambiar de temas ahora.

Últimamente pone mucho el tema de "Agapimú".

-La nueva esa, pues otra que tal baila.

Otra que tal baila, prefiero el virus.

-Hay mucho ambiente en nuestra calle.

El otro día una chica se puso a cantar ópera en el balcón.

Y, al día siguiente, un tío a hacer trucos de magia.

-¿Y eran buenos? -Ni puta idea,

a 30 metros nadie veía las cartas.

Ojo, que cada noche le toca a un balcón hacer una actividad, flípalo.

-Ah, ¿sí? ¿Cuándo te toca?

-Me toca mañana, pero paso. -Pero cómo que pasas.

Es una responsabilidad que no puedes eludir.

Es como cuando te toca ser presidente de la comunidad.

Te toca, pues te ha tocado. -Que yo no sé hacer nada.

-Algo habrá que sepas hacer. -Sí, bacalao al pil pil.

Que voy a lanzar trozos de bacalao. -No, no, no.

-No me jodas. -Eso deja un olor terrible.

-¡Ostia, calla, calla, lo tengo!

Qué buena idea. Voy a hacer el baile este de los brazos y las caderas.

Al principio me costó pillarlo porque es jodido,

pero ahora me sale de puta madre. -¿Qué baile?

¿Te pasa algo? -¿Eh?

-¿Eso es un baile?

-El que sale en internet, tele y en todos los lados.

-¡Uh! -Mola o no mola, ¿eh?

-Ten cuidado. -No, que estoy en plena forma.

-No, lo digo porque como tengas algún vecino con un arma,

igual te pega un tiro en beneficio de la comunidad.

Y ningún jurado podría condenarle.

-Pues no tengo más habilidades, ¿vale?

¡Ostia! Lo de mover las orejas a 30 metros no lo verán, ¿no?

-Tengo otra llamada.

Casi tenemos ya 50 followers.

¿No podrías seguirnos, cabrón?

A ver, tío, no tengo tiempo de hacer nada.

Con el poco que me queda,

¿voy a pasarlo viendo las chorradas que hacéis?

Nos sigues y ya está, hazlo por tu sobrino.

Ah, ¿también sacáis al niño?

Muy bien, explotando a los hijos ¿eh?

¿Y cómo está Sigmund que lo oigo por ahí?

Hecho un bicho, imagínate, todo el día encerrado.

Vosotros tenéis jardín. Oye, oye, tío,

que no te lo he contado. Carmen tiene novio.

¿Qué dices? No jodas, si es una cría.

16, tío.

O como ella dice, sixteen.

Joder, ¿pero cuándo ha pasado esto?

No sé.

No sé si es más surrealista lo que está pasando o que de repente...

Que podría der abuelo. Las dos cosas, las dos cosas.

Que esto está pasando y puedes ser abuelo.

(RIENDO) Gracias, hermanito. Gracias, ¿eh?

Que no, me refiero que esto está pasando de pasar no de ocurrir.

Mira, ya no queda nada para que salgamos todos a la calle.

(RIENDO) Y tú puedas llevar a tu nieto al parque.

O acompañarlo al colegio. (RIENDO) Qué cabrón.

Tendrás un nieto y un hijo de la misma edad.

Que no, coño, que no follan aún.

Ya, eso es lo que crees.

Que no, que me lo ha dicho.

Papá, que no, que tenemos sixteen.

¿Eso te ha dicho ella? Sí, sí.

Es como que ha madurado

y se siente cómoda contándome sus cosas.

Un momento, te ha dicho sixteen, así.

Hacemos sixteen. ¿Qué va a decir twenty?

Eh...

Bueno, no sabes lo que me pasó el otro día

cuando fui a tirar la basura.

Espera, espera, deja que te cuente lo que me pasó es que vas a flipar.

No, no, te lo he dicho yo antes.

No, soy el mayor, por lo tanto, empiezo yo.

¿Sabes que en mi pueblo los contenedores

son esos que se suben la tapa con el pie?

Pues los han cambiado justo ahora. Ahora, se abren con las manos.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 5

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Diarios de la cuarentena - Capítulo 5

28 abr 2020

Se prolonga el estado de alarma y la crisis económica empieza a aflorar. Y encima, toca pagar a hacienda, demasiados gastos y ningún ingreso.

ver más sobre "Diarios de la cuarentena - Capítulo 5" ver menos sobre "Diarios de la cuarentena - Capítulo 5"
Programas completos (8)

Los últimos 9 programas de Diarios de la cuarentena

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. ludy del Montserrat Zambrano

    buenas noches, esta super los veo desde paris y me alienta a seguir espero los martes como lluvia en mayo rio un montón un saludo y un abrazo virtual hasta el martes próximo Montse

    05 may 2020