'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

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No recomendado para menores de 7 años Diario de un nómada: Carreteras extremas 2 - Lago Iriki - ver ahora
Transcripción completa

Vuelve Miquel Silvestre con una gran aventura.

Subtitulado por Accesibilidad-TVE.

Vuelve Miquel Silvestre con una gran aventura.

Recorrer en moto las rutas más espectaculares del mundo.

Leyenda, historia,

belleza y riesgo.

Esto es "Carreteras Extremas".

A mi espalda se encuentra el Erg Chegaga,

un inmenso mar de dunas tan grande como el de Merzouga,

pero muchísimo menos conocido

y por tanto muchísimo menos visitado.

Además, podemos ver que tiene alguna peculiaridad

que lo diferencia,

que lo hace incluso todavía más bello,

y es ese pequeño oasis,

esa zona de verdor que antecede a las dunas,

que hace el contraste todavía más potente

entre la vida y la muerte.

Erg Chegaga no tiene apenas desarrollo turístico,

algunos campamentos en las dunas de máximo lujo,

de gente que decide hacer este duro viaje

para visitar estas dunas sin sobrepoblación.

Erg Chegaga posiblemente se mantenga así

mientras no asfalten esta carretera.

Bueno, esta atroz pista pedregosa y llena de weds de arena

que hace tan difícil el viaje,

y por lo tanto espanta a las personas

de gustos más cómodos.

Mientras no asfalten la carretera se mantendrá puro,

porque costará llegar.

Y a mí me gustaría que la carretera nunca se asfaltara,

aunque eso también me hace pensar en el egoísmo

de los occidentales aventureros que nos gusta el 4x4,

nos gusta este sabor del desierto y la autenticidad.

Porque la carretera asfaltada,

para las gentes que viven aquí, significa progreso, comodidad.

Algo de avance, desarrollo.

Un poquito más de prosperidad.

Cuando visito lugares así, tan primitivos, tan recónditos,

siempre me asalta el mismo dilema moral.

¿Mi gusto o su beneficio?

Cuando nosotros, desde una posición superior,

decidimos qué es lo mejor para otras personas,

para otras comunidades, ¿no estamos jugando a ser dioses?

Desear que esta carretera permanezca

siempre hecha un pedregal intransitable

para que yo disfrute, sufriendo, y me encuentre aquí

completamente solo, quizás sea egoísmo inconsciente,

porque quienes viven aquí a lo mejor no desean tanta soledad

y tanta pureza.

A lo mejor lo que quieren es electricidad, médico,

productos, televisiones.

Lo mismo que yo disfruto y que ellos anhelan.

Es un dilema moral que no tengo resuelto.

Yo la verdad es que no sé nada.

Solo cuento lo que veo.

(Música)

Miquel Silvestre arranca su moto y se lanza por las pistas pedregosas

del interior del país.

Este es un Marruecos remoto, exótico, salvaje y solitario.

Circulamos cerca de la frontera con Argelia,

y realmente es como si estuviéramos en otro planeta.

(Música)

Más árido, más desolado, mucho más interesante.

Aquí manejar una moto es realmente una aventura

y exige una gran concentración

y buenas aptitudes de pilotaje fuera de carretera.

El escenario que me rodea es absolutamente grandioso,

esto es África en estado puro.

Podríamos estar en Kenia perfectamente.

Conozco carreteras o pistas por allí

que mantienen esta misma estructura geográfica.

Es la montaña a un lado y las dunas al otro.

La pista de tierra que se hiende en el horizonte,

bordeada por las acacias,

creo que es un lugar poco transitado poco conocido

y que proporciona unas experiencias de aventura extraordinarias.

El viaje se está haciendo complicado,

no sé si voy a conseguir llegar a Foum Zguid esta noche,

porque hay mucha piedra, es difícil avanzar, voy muy despacio

Desde que he salido he hecho solamente 20 kilómetros

y cuesta moverse.

Pero tampoco me preocupa demasiado.

Todavía me queda algo de comida,

tengo mi tienda de campaña, el lago Iriki me espera,

y ya veremos si consigo avanzar y llegar a un sitio civilizado

o me quedo a mitad de camino y vuelvo a acampar

y a disfrutar de la noche estrellada y el cielo sobre mi cabeza,

este cielo protector, que de protector tiene poco.

(Música)

La pista se hiende en el horizonte, el camino es largo,

difícil y empedrado.

Pero este universo solitario de rocas, arena y acacias

no es aburrido en absoluto.

(Música)

En los páramos más aislados,

todo encuentro humano es siempre un gran acontecimiento.

Es hora de conocer algo a las personas

que habitan este, en apariencia, yermo escenario.

A 80 kilómetros de Foum Zguid,

encuentro esta pequeña aldeílla de nómadas.

Bueno, no es nada,

es una construcción circular típica,

de un muro de piedra para protegerse del viento.

El viento y la arena.

Muy poca cosa.

Pero bueno, vamos a ver qué tienen por aquí,

a ver qué nos enseñan.

Vamos a ir caminando para no intimidarles con la moto.

La moto hace ruido y les puede molestar.

Bonjour.

¿Ette?

¿Dónde me pongo? Aquí.

Sin pisar nunca la esterilla.

Ese es el eau. L’eau. Del’eau.

¿Dónde conseguirá el eau?

El eau es un auténtico oro, un regalo poder tener agua aquí.

Y esta chica me va a invitar a un té,

que es de las pocas cosas que tienen.

Cuando viváis experiencias así, hay que recompensar y agradecer.

Se puede recompensar y agradecer de muchas formas.

Normalmente lo que más agradecen es el dinero.

El dinero siempre se da a los mayores.

En este caso, a la madre.

A los niños nunca se les da dinero.

Señora, con el calor que hace, esa manta no me la pongo ahora...

Bueno, ya me han perdido el miedo, que al principio tenían bastante,

y ahora ya intentan venderme estas cosas que hacen ellos.

Pero la señora prácticamente me las arroja.

Señora, no me tire más cosas.

Señora, ¿esto cuánto vale? ¿50 dírhams?

Fifty.

¿Fifty dírhams?

Pónmelo ahí, pónmelo ahí.

50 dírhams.

Este para mi hijo.

Mira, es este, te voy a enseñar a mi hijo,

a ver si lo podéis ver.

Mira.

Ok. Esta para el pequeño. Vale.

Uno, uno. Este y este.

No, esto, no cabe aquí el bebé. Pero... No.

Safi.

Esto y esto.

No. No, no.

Safi, safi.

Vingt dirham, fifty dirham. Khamsun.

Khamsun, et vingt. ¿Ok? ¿C’est beau?

Ok, safi. Son 70 dirhams.

Ok. C’est beau. Shukraan.

No. ¿Otro más? "Is ok, is ok".

Esto para ti.

Me llevo esto y esto.

Venga, listo.

Tenga, señora.

Voy a poner el camello, bueno, el dromedario,

para que me acompañe.

Espero que no se caiga.

Y estos momentos, que también valen la pena,

me dejan siempre impactado

y un poco triste.

Porque esta realidad existe.

Yo, tengo que contarla.

Esto es lo que hay en el camino, pero también piensas:

Bueno, vienes aquí, les filmas.

Intento ser respetuoso, meter una cámara con cuidado,

pedirles siempre permiso, y conseguir su complicidad

pero no deja de ser una invasión, y tu presencia causa un efecto.

Luego, cuando esta gente tiene tan pocas cosas,

tú eres la única oportunidad que tienen, a lo mejor,

en el día de conseguir dinero.

Y entonces intentan venderte sus productos,

y todos tenemos esta tentación de decir:

Bueno, qué más da, les puedo dar 500 dírhams,

serán 50 euros.

¿Qué significan para mí?

¿Qué significan para ellos?

Pero el efecto que causas es dramático.

Si tú, movido por tu buen corazón, vas soltando dinero en África,

especialmente a los niños, el efecto es terrible.

O sea, los corrompes.

Entonces, siempre siento este dilema cuando me presento en estas casas,

de qué es lo más correcto.

Les enseño las fotos de mis hijos para ganar un poco su empatía.

Que yo no vengo a llevarme nada, soy un padre de familia,

que tengo hijos.

La comparación con mis propios hijos me hace emocionarme.

Pienso en lo bien alimentados que están,

lo cómodos que están, lo felices que viven,

los colegios a los que van...

Y ellos no.

Y después piensas: ¿cuál es la solución?

¿La solución es que vengan todos?

¿La solución es abrirles las puertas?

¿Podría sobrevivir el mundo occidental

a la incorporación de todos los africanos?

Yo lo he dicho antes cuando he visitado el Erg Chegaga.

No tengo respuestas.

Ni siquiera lo pretendo.

Me basta con intentar comprenderme a mí mismo,

como para intentar comprender el mundo y tener soluciones.

Yo simplemente cuento lo que veo y lo que siento.

Y luego que cada uno saque sus propias conclusiones.

¿Verdad que sí, nuevo amigo?

A ver si llegas hasta Europa.

Vas a ser mi espalda mojada.

(Música)

Como dice el sabio dicho español: "hasta el rabo todo es toro".

Cuando ya parecía que estábamos a punto de llegar a nuestro destino,

el camino se complica más y más por la aparición de rocas

y piedras de aluvión,

que cubren el cauce seco de los ríos estacionales,

llamados weds, que hay que ir cruzando.

Algunos tienen tanta dificultad que Miquel se tiene

que emplear a fondo para superar el obstáculo.

Pero como siempre dice:

"la aventura es la aventura y, al que no le guste, que no venga".

(Música)

(Música)

¡Abdullah! ¡Abdullah!

¡Por Dios!

Se ha portado bien, ¿eh?

(Música)

Tras las piedras, el paisaje vuelve a cambiar.

El camino se allana,

se suaviza tanto que parece que hemos llegado a otro mundo.

Estamos en una inmensa llanura plana

que contrasta con el agreste recorrido que hemos dejado atrás.

(Música)

Curiosa esta inmensa llanura plana, reseca y desolada.

Aquí el viento está completamente seco,

hay muy poca humedad y te deshidratas en apenas minutos.

La temperatura son 21 grados,

según marca el termómetro de la moto y, según mi instrumental,

se produce una curiosa paradoja.

Si saco el GPS para que podáis verlo,

estoy recorriendo un lago,

aquí hay una mancha azul pintada.

Y según este instrumento,

he surcado el agua como Jesús

y me he metido en mitad del lago azul.

Y es que el mapa, la cartografía de este mapa, miente,

porque ya sabemos que los mapas son simplemente

representaciones ideales de la realidad,

que no corresponden con la realidad en todos los casos.

La realidad que nos encontramos aquí es que esto es el lago Iriki.

Hemos llegado a nuestro destino principal.

Es un lago seco.

Aquí hubo agua en tiempos.

Supongo que cuando llueve mucho se vuelve a anegar,

pero la mayor parte del tiempo permanece así,

completamente seco, desolado. Muerto.

Es un lugar muy particular,

un ecosistema único y un sitio que vale la pena visitar

pero al que nos ha costado bastante llegar.

Pero ese era nuestro objetivo,

así que doy por concluida mi misión aquí,

y ahora solamente pretendo regresar a casa.

Y para regresar a casa tengo que salir,

lo cual no va a ser fácil.

Y esto me permite hacer una pequeña reflexión

sobre los viajes de aventura, los viajes, las motos trails.

En fin, ese estilo de vida.

Yo procuro, cuando voy a un destino, utilizar la vía más recta,

la vía más cómoda y la vía más rápida.

Esa es mi filosofía de viaje,

porque ya los sitios a los que voy

son habitualmente difíciles, complicados.

Cuando hice la ruta que iba entre Merzouga y Zagora

podía haber cogido por pistas como estas que hemos hecho,

pero, ¿para qué?, si había una carretera asfaltada.

Creo que las complicaciones tienen que buscarse, en mi caso,

cuando no hay otra alternativa.

Es decir, si yo quería visitar este sitio

tenía que tomar estas pistas, pero no por deporte,

sino simplemente porque es el único medio de llegar aquí.

En fin, por eso utilizo una mototrike,

porque me permite llegar a prácticamente todos los sitios

a los que quiero ir.

(Música)

El viajero se pone de nuevo en marcha

en dirección a una pequeña construcción

que divisa en el horizonte.

(Música)

¡El té! El té.

Mi amigo, el té.

Y este es el albergue. Sí.

Albergue Étoile de Iriki.

Étoile Iriki.

Ah, el albergue del aroma del Iriki.

Sí. Del perfume del Iriki.

Sí. "Étoile". El perfume.

¡Ah, qué bueno!

Y que vaso más bonito.

El vaso del amigo.

El vaso del amigo. Sí, del amigo.

Bekhyr, bekhyr.

Muy bueno.

"Les touristes". ¿Mucho turista?

Poquitos.

¿Poco turista? Poco turista.

¿Por qué? Bueno, el desierto, todo grande.

El desierto es grande. Yla pista no es buena.

El camino...

No bueno.

Pues entonces no sé lo que voy a hacer.

Por lo menos aquí voy a cenar.

Pero para dormir, creo que voy a dormir de acampada,

porque el suelo es tan llano, tan plano,

que aquí no voy a sentir una sola piedra.

Y estoy convencido que aquí,

el atardecer y el amanecer tienen que ser un auténtico regalo.

(Música)

Y esta es la famosa ducha africana,

que te deja como nuevo.

Y ahora, si me perdonáis, voy a secarme con mi camiseta sucia,

porque no tengo toalla.

Pero realmente esto es tan básico,

que supone siempre para mí una de las mejores duchas

que me puedo tomar en la vida,

porque hay que valorar los recursos que se tienen en cada momento,

y aquí esto es un lujo máximo.

Vale, pues si me dejáis que termine.

Listo.

"C’est fini".

¡Se acabó la ducha!

Oh, esto es... ¡patatas fritas!

¡Ah, patatas fritas! Qué buenas.

Ah, y pan, y pan.

¡Fantastique!

¡Qué bueno esto!

Pan, patatas fritas recién hechas y mi desinfectante de manos

para comer con seguridad.

Y lo que me queda del resto de Ribera del Duero,

que ya prácticamente ha muerto,

porque viajar por el desierto ha sido muy largo,

ha hecho mucho calor y hemos cenado muy bien muchas veces

así que me voy a reservar

pocos tragos para disfrutar del tayín.

¿C’est le tayín? Sí.

¿Dónde está el tayín? ¡Venga ahí!

Me encanta esto. Estoy disfrutando como un enano.

A ver.

El tayín.

A ver de qué está hecho hoy.

Porque esto ya sabéis que el tayín es el recipiente,

entonces cada vez es una sorpresa.

Oh, es tayín de verdura. Tayín de verdura. ¿No “muuu”? ¿No?

Sí, sí, sí. ¿Sí, sí? ¿”Muuu”?

“CooCoo”.

Ah, pollo, pollo. "Poulet".

Poulet.

Le poulet, le poulet.

O sea, que hay “kikiriki”.

Hay pollo.

Hoy no tenemos carne de ternera pero tenemos el poulet. Poulet.

Vamos a ver cómo está aquí esto por debajo.

¡Ah! ¡C’est le tayín, le tayín!

¡Muy bien!

Y aquí hay pollo suficiente para alimentarme.

Mucha patata, algo de pimiento.

Carotte.

Carotte, carotte, carotte. Y zanahoria.

Carotte de jardín. ¿Del jardín?

Del jardín.

¿Bio? Bio.

O sea, que es zanahoria ecológica.

Sí. Bio.

¡"C’est beau, mon ami"!

Está muy bueno.

Lo importante es disfrutar de lo que te pongan por delante.

Porque ayer estaba cenando mis propias viandas bajo la acacia,

y esto me está sabiendo también a gloria porque, no sé,

yo doy gracias a Dios todos los días por la bendición de la vida

y de los regalos que me hace todos los días.

No sé, cada uno que le dé gracias a lo que quiera, ¿no?

Yo se lo agradezco a Dios porque tengo una vida

absolutamente privilegiada, por disfrutar de esto.

Sobre todo, no por tenerlo, sino por disfrutarlo tanto.

¡"C’est le tayín"!

Very good, my friend.

¡Hummm!

Y habiendo llegado al lago Iriki termina nuestra aventura

y comienza el viaje de regreso al hogar.

Acaba aquí esta novena temporada de Diario de un Nómada,

bajo las 3000 estrellas del cielo africano.

La próxima vez que veamos tanta pureza

tal vez sea bajo el cielo de Mongolia,

y esperamos que estés ahí para acompañarnos.

Subtitulación realizada por Paloma Masa Barroso.

Diario de un nómada: Carreteras extremas 2 - Lago Iriki

29:44 29 dic 2019

Miquel Silvestre se adentra más y más en el desierto en busca del Lago Iriki. Por el camino se enfrentará a condiciones extremas y pistas accidentadas, aunque también conocerá las peculiaridades de los habitantes de la zona.

Miquel Silvestre se adentra más y más en el desierto en busca del Lago Iriki. Por el camino se enfrentará a condiciones extremas y pistas accidentadas, aunque también conocerá las peculiaridades de los habitantes de la zona.

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Añadir comentario ↓

  1. ecasasnovas

    Fantástica aventura!

    04 feb 2020
  2. xuhanin

    reflexiones que dan que pensar y mucho...sigue así!!!

    06 ene 2020
  3. Luca

    Más Diarios de un Nomada y menos Gran Hermanos, hace falta un programa como este en la television! Esperando la decima, muchas gracias y un saludo a Miquel Silvestre!

    02 ene 2020
  4. Sergio

    Hasta pronto Miquel ,espero ansioso la proxima aventura.

    02 ene 2020
  5. fernando

    Excelente programa de viajes y aventuras lo llevo siguiendo desde el principio y es de lo mejor que he visto el la 2 cadena que sigo desde sus inicios.

    01 ene 2020
  6. JOSE CARLOS

    No decepciona, como siempre. Sigue así Miquel, los moteros menos aventureros disfrutamos como si estuviéramos allí. La escena de los regalos para tus hijos, de lo mas tierna

    01 ene 2020
  7. Jose Maria

    Excelente temporada la de éste año. Esperemos verte pronto el próximo año que empezamos. Un saludo Miquel y espero verte pronto encima de la moto.

    31 dic 2019
  8. María José

    Vuelve pronto Miquel me encanta tu programa.Me gusta como explicas tus vivencias. Los lugares que recorres son sitios donde no voy a ir porque te introduces en los lugares más recónditos del país. Además me gusta como lo explicas muy natural y siempre te acuerdas de tu mujer. Me encantaaaa

    30 dic 2019
  9. vstrom650

    Gracias. Quedamos a la espera de nuevos episodios

    30 dic 2019
  10. Paco V

    Gracias Mikel, ha sido una muy interesante serie que espero continúe emitiéndose pronto

    29 dic 2019

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