Dirigido por: Xavier Baig | Jordi Rovira

'Detrás del instante' plantea un viaje a la obra de diferentes fotógrafos a partir de la historia que hay detrás de una de sus imágenes, para recorrer después la trayectoria de cada uno de ellos.

'Detrás del instante' plantea un viaje a la obra de diferentes fotógrafos a partir de la historia que hay detrás de una de sus imágenes, para recorrer después la trayectoria de cada uno de ellos. La serie realiza una selección de autores que permite centrarse en diferentes épocas y estilos de fotografía. Y apuesta por acercar la fotografía a partir de las historias, vivencias y anécdotas de sus protagonistas. Todo ello con música, diferentes voces y numerosas imágenes, tanto de la obra de los fotógrafos como de contexto.

La primera temporada cuenta con 13 capítulos que se centran en la vida y obra de Carlos Pérez Siquier, Sandra Balsells, César Lucas, Manel Armengol, Sofia Moro, José Manuel Navia, Raúl Cancio, Mariví Ibarrola, Gervasio Sánchez, Ricard Terré, Xurxo Lobato, Pablo Juliá y Joana Biarnés. 

Los artistas a los que nos acercaremos en la segunda temporada son Manuel Outumuro, Estela de Castro, Andoni Canela, Isabel Muñoz, Tino Soriano, Isabel Azkarate, Joan Fontcuberta, Gonzalo Azumendi, Maysun, Víctor Lax, Rafa Seguí, Marisa Flórez y Kim Manresa. Autores que representan diferentes épocas y estilos.

5853719 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Detrás del instante - Manuel Outumuro - Ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE

Es uno de los fotógrafos más reconocidos de nuestro país

y todo un referente por sus imágenes del mundo de la moda,

el cine y la cultura.

A mediados de los años 90, en los inicios de su carrera,

aprendió una gran lección después de una sesión de fotos

que no había ido según sus planes

y que acabó con un giro de guión inesperado.

Podríamos decir que el instante yo ya sabía cuál era

cuando estaba disparando.

Y era ese momento en que Carmen se sube encima de la mesa,

empieza a bailar y yo me creo lo que estaba pasando y lo fotografío.

Ya no era un montaje que habíamos hecho,

ya era parte de la vida,

ya era parte de lo que tenía que ocurrir y estaba ocurriendo.

-Carmen Maura triunfa en París, pero esta vez como actriz de teatro.

Ella es la protagonista de la comedia Circo a dos

junto a Jean Cassel en el Palais Royal,

una de las salas importantes de la capital francesa.

-Transcurría 1994 y Carmen Maura estaba en su momento espléndido

y Elisenda Nadal, de la revista Fotogramas,

consideró que era muy oportuno hacerle esta sesión de fotos

para el número de Navidad.

-Entonces era como sagrado salir en Fotogramas, ¿no?

Porque ya te consideraban como artista de cine.

Era una cosa que yo siempre vi como muy alejada en mi carrera.

-Y en aquel momento Carmen era...

pues estaba totalmente lanzada en el mundo internacional.

(Aplausos)

-Yo soy un fotógrafo tardío.

Llevaba disparando moda desde el año noventa

y esta era de las primeras sesiones que hacía

que tenía delante a un personaje para retratar.

-Cuando me llaman para hacer un reportaje para Fotogramas

con Manuel Outumuro, yo ya le consideraba un fotógrafo estupendo.

Para mi era un señor importante entonces ya.

-Yo le pedía que hiciera un reportaje con un fondo claro

porque era un número de Navidad en el cual había mucha publicidad,

iba muy lleno y yo quería algo que respirara.

-Pues yo me imagino ya, de momento, una cosa más navideña.

Y cuando me veo que me van a hacer una foto así con un fondo blanco,

tampoco me hizo mucha ilusión.

Y él lo debió notar.

-Carmen me dice: Bueno, y ahora ¿quién soy?

¿Qué hago aquí? ¿Cómo me muevo en este espacio?

¿Pero esto qué es?

Y se conoce que me debió de ver fustrada.

Pero es muy divertido que el fotógrafo te comprenda.

-Y a mi se me ocurrió decirle pues lo más fácil que se ocurre que es:

Pues nada Carmen, tú no te preocupes, tú tranquila,

se tú misma.

Dice: ¿Yo misma delante de una cámara?

Pero si es el papel más difícil que me pueden dar en mi vida.

¿Cómo voy a ser yo misma?

-Sí que quería una cosa más navideña.

Que hubiera un poco de ambiente de fiesta.

-Y fue cuando Carmen dijo:

Pues si es el número de Navidad

yo creo que tendríamos que hacerlo con los tres Reyes Magos.

-Y con más lío alrededor mío.

-Ante la sorpresa,

yo llamo a Elisenda y me dice:

Bueno, pues mira, estoy muy liada.

Pues ponla con los tres Reyes Magos.

Pretendí arreglarlo y lo complicaba un poco más, ¿no?

-Pues sí, recuerdo que me pareció increíble

que se pudiera cambiar de idea tan deprisa.

-Aunque claro, no había nada preparado que no fuera lo que había.

Un libro blanco.

-Era muy efectivo, era muy rápido.

Solucionaba los problemas en cinco minutos.

Para Manuel problemas no los hay, lo soluciona inmediatamente.

Y esto, para un fotógrafo

y, sobre todo, para una revista, es fantástico, es fantástico.

-Mi primera reacción ante tres Reyes Magos

es remitirme a las imágenes que tengo yo de una cabalgata.

-Y entonces él dijo: No, Reyes Magos no.

Vamos a traerle tres chicos estupendos.

-Llamé a una agencia de modelos.

Llamé a un hotel que conocíamos, como localización

y en una hora hicimos la producción, el tiempo de cambiar del plató

a irnos al hotel.

-Y me trajo tres chicos guapísimos, modelazos, súper bien vestidos.

Y yo también iba muy bien vestida.

-Entonces decidí montar un desorden de mesa

y que allí hubiera tres personajes, que fueran los tres Reyes Magos.

-Y me pareció una idea genial.

-Entonces ya enseguida le expliqué el concepto,

que era como ella pasándoselo bien con los tres Reyes.

-Y lo que sí, es que recuerdo haberle seguido completamente el juego.

-Ya se vistió. No le importó si era la talla o no era la talla.

-Es mucho más divertido hacerte la guapa y la maravillosa

y la actriz estupenda

si tienes esos tres tíos alrededor.

Y me fui embalando completamente.

-Se subió encima de la mesa, les empezó a cantar...

Dice: Yo les voy a cantar canciones de la Navy y de la Army.

Como son así ellos tan americanos y este aspecto que tienen...

-Que me suba a la mesa, pues me subí a la mesa.

Que enseñe las piernas, pues enseñé las piernas.

Y con esos chicos alrededor pues enseñas las piernas

y lo que haga falta.

-Cuando vi que la protagonista se subía encima de la mesa

y empezaba a interactuar con los tres Reyes Magos,

sabía que ya tenía la fotografía.

-Debe ser uno de los reportajes más bonitos que ha sacado Fotogramas.

-Estaba guapísima. A mi me entusiasmó aquel reportaje.

Y bueno, era tan diferente del que había pedido al principio...

-Esta sesión para mí fue reveladora porque me dio unas pautas

y Carmen, sin pretenderlo,

me enseñó que es muy diferente fotografiar a una modelo,

como venía haciendo desde ya hacía tres años,

que hacer a un personaje.

-Es que no sabes lo que es que te pongan tres tíos así,

haciéndote como que eres la reina

y están a tu alrededor festejando una noche de Navidad...

-A un personaje hay que fotografiarlo que se sienta cómodo.

-Las fotos, a veces, no es fácil.

Es mucho más fácil interpretar delante de una cámara

en una película, que hacer fotos.

Y para eso, es importantísima la persona que tienes enfrente.

-Hay que dejarle ser parte de la fotografía.

-Lo importante es que te saquen vida.

Y él consiguió eso y se ve en las fotos.

Y me hizo sentir una estrella. Y eso es muy importante.

-Lo que aprendí con Carmen, lo apliqué a lo largo de mi carrera,

en alguna que otra ocasión.

Que es más fácil renunciar, a veces, a lo que se había preconcebido

con tal de que el personaje esté en su terreno.

La infancia de Manuel Outumuro transcurrió en A Merca,

un pequeño pueblo de la provincia de Ourense

y está marcada por la emigración.

Sus abuelos ya habían marchado a Nueva York en los años veinte

y sus padres se fueron a Venezuela cuando él tenía un año de edad.

Mis padres eran una fotografía que yo tenía a los pies de la cama,

colgada en la pared.

En un entorno donde solo había niños que vivían con sus abuelos,

porque sus padres estaban en la emigración.

La infancia para mí fue un regalo porque tenía el afecto y el cariño

de los abuelos.

En un ambiente completamente rural.

Vengo de pisar mierda, vengo de pisar estiércol.

Todo lo que viví hasta los diez años condicionó mi forma de ver.

Hacer figuras de barro y ver reflejos de luz

como diamantes en la charca que llevaba las vacas a beber,

son las pautas que te dan

que la vida está hecha de esos dos elementos, la luz y el barro.

A los ocho años me voy a estudiar interno a los Maristas.

El colegio de los Maristas de Ourense

era impresionante para la época.

Era un alumno aplicado en todo lo que era referencia

a cosas artísticas.

Cuando llegaban las vacaciones de verano

mis padres decidieron que fuéramos a pasar los veranos a Caracas.

Claro, para mi era una fiesta

porque llegabas y veías los coches americanos.

Ver aquellos Chevrolets, los Cadillac.

Mi padre tenía un Cadillac.

Había chicles, había patines.

Había cosas, que aquí, pues los niños de pueblo, no habíamos tenido nunca.

Cuando tenía diez años, mis padres deciden

que teníamos que vivir juntos.

En vez de ir nosotros, pues vinieron ellos aquí.

Y vinimos a Barcelona, de visita.

Y mi padre, cuando entró por la Diagonal

y vio que había tantas grúas,

porque se estaba construyendo toda la ciudad universitaria,

le dijo a mi madre: aquí hay dinero.

Mira todas esas grúas. ¿Y por qué no nos quedamos aquí en Barcelona?

La familia de Outumuro se instaló en Barcelona,

lo que afectó negativamente al rendimiento académico de Manuel,

que no llevó bien el ambiente en la gran ciudad,

menos protector que en su Galicia natal.

Todo cambia cuando conoce una disciplina que despierta su interés.

Empiezo a descubrir la tipografía.

Y entonces me empiezo a informar

y descubro que había este centro que se llamaba la Escuela Massana

y que enseñaban una disciplina que se llamaba diseño gráfico.

Y claro, le tuve que explicar a mi padre,

pues que no iba a ser ni médico, ni abogado,

ni esas cosas que esperan los padres y, sobre todo, en aquella época.

Y así fue como estudié diseño gráfico.

Por aquel entonces, la mili era obligatoria,

entonces me queda un curso de la Massana

para terminar la carrera pero tengo que irme a la mili.

Estoy en Cartagena, hago el campamento

y después me toca en Canarias.

Y fue allí donde tenía tiempo para meditar que es lo que quería hacer,

porque me quedaba un año de estudios y ya terminaba.

Como estaba en Canarias,

decidí comprarme una cámara porque eran muy baratas.

Y para probarla hice un autoretrato.

Nunca pensé en ser fotógrafo ni más,

pero me gustaba el hecho de poder fotografiar.

Vuelvo a la Massana para terminar el curso que me faltaba

y descubrí, casi por casualidad, la Calle Tuset

que, en aquel momento, se llamaba Tuset Street.

Allí descubro unos locales y un ambientillo

que parecía que aquello tenía un poco de color.

Y oyes hablar de una discoteca que se llama Bocaccio,

que era un sitio con vida, con color, cosmopolita.

Dices, esto, esto es lo que yo quiero vivir,

es decir, a mi me gusta esto.

-Cuando llegaba de Londres o de París o de Nueva York

y volvía al aeropuerto decía:

Dios mío qué horror, qué triste está todo, qué gris.

En cambio, en el Bocaccio te encontrabas como arropado,

como en una burbuja.

No es el Bocaccio, sino todo aquel grupo de gente.

-Se editaba la revista Bocaccio.

Una revista que mezclaba moda, cierto erotismo, mucha modernidad.

Como a mi me gustaba mucho hacer ilustración,

había hecho muchas ilustraciones, en mis ratos libres,

me presenté con la carpeta, con unas diez o doce ilustraciones,

en la redacción

y me recibió Vázquez Montalbán, Manuel Vázquez Montalbán,

que era el que dirigía la revista en aquel momento.

Y salí con el primer encargo.

Vázquez Montalbán, Perich, Juan Marsé y Forges

hacen la revista Por Favor.

Una revista de humor gráfico, muy combativa,

que se convierte en un fenómeno en la pretransición.

Yo me voy a colaborar con ellos.

Empecé con una portada de Kissinger travestido.

Era muy complicado sacar la revista, había que pasar censura

para que aquello pudiera salir a los quioscos.

Las dependencias de comisaría de Vía Laietana no me son ajenas.

Más de una vez hubo que ir allí a declarar.

Esta faceta de ilustrador en el Por Favor

iba combinaba con el desarrollo de mi profesión de diseñador gráfico

y fue así pues como abrí el estudio aquí en Barcelona,

ya el trabajo era cien por cien gráfico,

y ahí, en un momento determinado,

tomé la decisión de que me iba a Nueva York,

de que tenía una cuenta pendiente, que era aprender inglés.

Fue quizá la decisión más importante

y de la que estoy más satisfecho, que he tomado en mi vida.

Yo pensaba que llevaba dinero para vivir un año allí y me duró un mes.

Llegué en el momento preciso, en el lugar oportuno.

Nada más llegar aquella noche ya fui al Studio 54.

Studio 54 era lo que en Barcelona era el Bocaccio.

Eran discotecas que aglutinaban un tipo de gente

que pensaban de la misma forma y que tenían las mismas inquietudes.

Y entonces fue una liberación.

No miraba a qué hora me acostaba, coqueteaba con ciertas sustancias.

Era una época, quizá con mi infancia,

la más enriquecedora que he tenido en mi vida.

En sus inicios en Nueva York,

Manuel Outumuro trabajó de camarero en un conocido restaurante del Soho.

Un empleo que dejó después de conocer

a la influyente diseñadora de joyas, Elsa Peretti,

que lo introdujo en el mundo de la moda

y gracias a la cual montó un estudio especializado en diseño textil.

Pero empiezo a descubrir la cultura de la indumentaria.

El porqué nos vestimos, el cómo nos vestimos.

Y empecé a barajar la idea de mezclar lo que yo sabía

y hacer un combinado de que mi estudio de gráfica

se especializara en la comunicación visual de los diseñadores de moda.

-Cada año los homosexuales reivindican sus derechos

con desfiles por las principales ciudades de Estados Unidos.

Este año las manifestaciones son diferentes.

Una enfermedad conocida como SIDA,

se ha extendido por toda la comunidad gay.

Hasta ahora más de 750 personas han fallecido ya en los Estados Unidos.

-Era el año ochenta,

y por primera vez,

se oía hablar muy vagamente

de lo que se convertiría más tarde en una pandemia.

En ese momento, hubo un cambio tremendo de valores,

que hizo reflexionar e hizo que todos tomáramos decisiones.

Y la mía fue la de volver a Barcelona

porque es que en Nueva York era cada día un amigo que se caía.

Regreso a Barcelona manteniendo la casa de Nueva York

y se me ofrece la oportunidad de ir a trabajar a Arabia Saudí.

No es que fuera un país

con el que sintiera una afinidad, una simpatía,

pero en aquel momento, un poco desconcertante para mí,

fue una tabla de salvación.

Y yo pensé, con seis meses y con los petrodólares que me llevo,

en seis meses, podré abrir y ampliar el estudio de Barcelona,

pero por lo menos, mantener el de Nueva York,

y en el 83 amplío mi estudio,

que se especializó en diseño gráfico y en comunicación

para diseñadores de moda.

Tuve la oportunidad, en ese momento, de conocer a grandes fotógrafos,

de trabajar con los mejores.

-A mediados de los ochenta

cuando el señor Outumuro y yo éramos muy jóvenes, muy jóvenes,

pues nos encontramos en un lugar que era la Vanguardia Mujer,

que lo dirigía Elisenda Nadal.

-Y entonces Manolo era el director artístico,

entonces la revista funcionó muy bien,

con pocos medios, pero en cambio, nos dieron el premio EFE

a la mejor revista de modas.

-Un día teníamos la sesión preparada y el fotógrafo no apareció

pero pensé; mira vamos a hacerla con mi cámara y si sale, bien,

y si no sale, no se publicará.

Y así fue como hice esos disparos, de una forma muy naíf.

-Él, ya, siendo director de arte, marcaba las pautas a los fotógrafos

de lo que él quería.

-Y así fue como descubrí que podía disparar.

-La verdad es que no me sorprendió.

Yo creo que en la fotografía él ha encontrado la unión

de todas las cosas que ha hecho antes, ¿no?

-A partir de esta primera sesión y de verla impresa,

sentí que tenía que hacer aquello,

y llevar la energía a producir sesiones de fotos.

Todas estas sesiones estaban hechas con luz natural

porque yo no sabía hacer funcionar los flashes,

yo no tenía ni idea y me daba pereza ponerme a aprenderlo.

Y así conseguí en esos tres años

pues crear un tipo de lenguaje de foto exterior,

y vi que llegado un momento determinado,

estaban jugando en mi contra

el no aprender a utilizar la luz artificial.

Y así es como empecé a formarme y empecé a interesarme,

llegando a tal punto, de que ahora hay fotos

en que hay hasta seis puntos de luz.

La consolidación en la fotografía fue muy rápida.

Empezaron las colaboraciones con casi todas las cabeceras femeninas,

empezaron los retratos,

colaboraciones con las revistas, con diseñadores...

Un continuo hacer y hacer sesiones y producir.

Estaba disparando una

y preproduciendo la que tenía que venir

y postproduciendo la que había hecho.

Y así fue como el estudio, en prácticamente, un par de años,

pasó a tener un ochenta de encargos fotográficos

y un veinte de diseño gráfico.

Los primeros años de Manuel Outumoro como fotógrafo

coincidieron con el inicio del fenómeno de las Top Model,

que surge después de que el alemán Peter Lindbergh

retrate a diferentes grupos de modelos emergentes

como Naomi Campbell, Linda Evangelista o Cindy Crawford.

Al mismo tiempo que este fenómeno se producía a nivel internacional

con las grandes cabeceras, también se producía a nivel local.

Mi cámara ha sido testigo de todas las incipientes carreras

que se desarrollaban en aquel momento.

Martina Klein,

Judith Mascó,

Laura Ponte,

Eugenia Silva.

Es bastante fácil dilucidar, si a una edad muy temprana,

una modelo va a tener un largo recorrido.

-Yo tenía quince años y hacía los castings después del cole.

Entonces, mi madre me venía a buscar con mi book,

y un día fui a ver a un tal Manuel Outumuro...

-Ya antes de que la maquillaran, ya intuí que allí había una carrera.

Es decir, era una forma de mirar, una forma de comportarse.

Hacía entrever que la carrera iba a ser larga.

-Y la sesión de fotos fue muy bien.

Me guiaba, siempre ha sido súper dulce

y los nervios que podía llegar a tener desaparecieron enseguida.

-No todas las modelos sirven para todos los papeles

que le va asignar el fotógrafo ese día.

Si tú quieres hacer algo intenso,

quizá tengas que llamar a Laura Ponte.

Si quieres hacer algo más amable, a una Judith Mascó.

Incluso hay algunas que podrían ser unas grandes actrices,

sin ellas saberlo.

A Diane Kruger yo le hice las primeras fotos

y yo descubrí que aquello era una actriz en potencia.

Y entonces le comenté: Yo creo que tendrías que ser actriz.

Cuando fui al Festival de Cine de Berlín,

que mi amiga Isabel Coixet presentaba una película,

Diane Kruger era jurado del festival.

Cuando presentaron al jurado,

yo estaba sentado en el patio de butacas y ella me miró

y me hizo un gesto como... nos vemos después.

Hablamos unas palabras y me dijo:

Me dijiste que tendría que ser actriz,

pues here I am, aquí estoy.

Mi relación con las modelos siempre ha procurado ser

de una empatía total.

Son unas grandes desconocidas.

Es decir, una vez la ves maquillada, puesta, vestida y tal,

parece una mujer autosuficiente, poderosa,

pero cuando llega al plató, llega muchas veces una adolescente

que cada día trabaja con un equipo de gente diferente,

que no tienen ni compañeros de trabajo fijos,

y muchas veces, fuera del entorno familiar,

y a mi eso me produce una cierta...

faceta paternal.

-Yo soy de la teoría que se trabaja mucho mejor desde el relax,

la afabilidad, ¿no?

No hace falta ni gritar, ni imponer, ¿no?

-Manuel juega con una vida cultural muy rica.

Él empezó a ser fotógrafo en una edad como más madura,

entonces eso te quita la fiebre, el nerviosismo.

Tienes una experiencia y un saber estar.

Para nosotras que nos hemos pasado la vida viajando desde jóvenes

encontrar esa cercanía es un gusto porque, bueno,

nunca sabes lo que te vas a encontrar del otro lado de la puerta, ¿no?

-Yo siempre distingo en los retratos de Manuel,

los retratos de hombres y los de mujeres, ¿no?

Yo creo que los retratos de hombres son una visión

mucho más realista y naturalista del hombre.

En cambio, en el retrato de mujer, él siempre idealiza.

Una voluntad de transformación de la mujer

en algo más perfecto de la realidad y superior.

Yo diría que, al menos, desde luego, en este país,

es el tipo que mejor ha fotografiado a las actrices del cine español,

pobrecitas, que siempre las maltratan mucho los fotógrafos, ¿no?

-Cuando yo decía "las fotos te las hará Outumuro",

estaban encantados.

Sabían que el reportaje saldría bonito

y no sería un reportaje chabacano,

sería un reportaje totalmente internacional,

totalmente de actores con glamour.

-Yo creo que en ese sentido

les ha hecho muchos, muchos favores a las actrices,

porque han salido todas sublimadas.

-Fotografiar a una modelo o hacer un retrato de un actor

es un poco diferente.

Hay actores y actrices que no les gusta para nada

las sesiones fotográficas,

entonces hay que facilitar las cosas dándoles un papel,

vamos a hacer unos retratos

pero interpretas este tipo de personaje.

Hay actores y actrices, como Penélope Cruz,

que no les importa hacer sesiones fotográficas.

Si existe la fotogenia, realmente, es la fotogenia personalizada.

Y además es de una disciplina tremenda,

es decir, lo que le pides, lo da, y lo da y lo lleva a más.

La trayectoria de Manuel Outumuro vivió un momento importante en 2010,

cuando el Museo del Diseño de Barcelona organizó Looks,

una retrospectiva de veinte años de carrera,

donde expertos en fotografía y moda reflexionaban sobre su trabajo.

Una muestra que se complementó con un amplio catálogo

y que lleva años exponiéndose.

Hasta que me hicieron la exposición Looks,

yo no era consciente de los estilos fotográficos

o qué estilo fotográfico yo tenía

o en el que se estaba desarrollando mi profesión, ¿no?.

Cuando vi las imágenes colgadas en el museo de la indumentaria,

me produjo, primero, una gran emoción,

me pasé las siete salas llorando.

Y también me produjo una reflexión:

¿Debo continuar haciendo lo mismo? ¿Tengo que hacer otra cosa?

¿Por qué si hasta ahora no me he cuestionado nada de esto,

me lo tengo que cuestionar ahora?

Y opté por esta última,

seguir sin cuestionarme cuál es mi estilo.

Hacer cómo yo creo que tengo que hacerlo

y dispararlo cómo yo pienso que es la mejor forma de dispararlo.

Siempre he huido de las corrientes de moda fotográficas.

-Ha evolucionado, pero también han evolucionado los modelos,

también han evolucionado los trajes, también ha evolucionado todo.

O sea, pero de una manera muy suave, no ha ido de una punta a la otra,

él tiene su estilo.

-Es que Manuel sabe mirarnos siempre de una forma muy pura.

Entonces la foto, el resultado de esa foto

siempre somos claramente nosotras.

Hay versiones de mi que, con otros fotógrafos, no sé reconocer.

Yo creo que tiene una forma clásica y bonita de vernos,

que eso lo tiene, lo tiene innato.

A raíz de la exposición Looks, la obra de Manuel Outumuro

empieza a formar parte de museos y colecciones privadas.

Además, le ha permitido ver su archivo como una crónica de la moda,

el cine, el arte y la cultura de las últimas décadas.

El concepto de la elegancia es lo que, en un momento dado,

ha trascendido y lo convierte a él en un objeto de deseo,

un objeto de culto, ¿no?

Entonces, eso es digno de admirar y es digno de museo.

Siempre ha sabido sacar la esencia

de los personajes que ha fotografiado.

-Yo creo que, en el caso de Manuel, sus orígenes campesinos

le ayudan a priorizar las cosas importantes.

Pero son unas raíces flexibles,

unas raíces, a partir de las cuales, uno puede volar.

-Yo jamás hubiera dicho que Manuel es de origen humilde

y para mí tiene una educación exquisita,

una educación que se le siente, se le nota,

siempre ha sabido moverse entre el mundo elegante

como si fuese uno más, ¿no?

-En el fondo yo sigo siendo un niño de pueblo, es decir, soy un aldeano.

Yo siempre reivindico que yo vengo de pisar mierda de vaca,

y eso creo que condicionó mi forma de retratar.

No quiero, por nada, perder mis orígenes.

Hay quien se espera a un personaje de la nobleza o algo así.

Y muy dandy, muy sofisticado, muy del mundo de la moda.

Y lo que llega es lo que hay aquí,

el niño del pueblo

que hizo lo que sabía,

entendió la fotografía de una forma artesanal,

todo lo demás ha venido añadido y bienvenido sea.

Subtitulado por Victoria Sánchez Mayo

Detrás del instante - Manuel Outumuro

29:52 21 abr 2021

Manuel Outumuro es uno de los fotógrafos más reconocidos de España. En los inicios de su carrera aprendió una gran lección después de una sesión con Carmen Maura que acabó con un giro de guion inesperado. Nacido en A Merca, un pueblo de la provincia de Ourense, su infancia estuvo marcada por la emigración. Sus padres vivían en Venezuela. Finalmente regresaron y se instalaron en Barcelona. De joven estudia diseño gráfico y abre un estudio aunque finalmente se traslada a vivir a Nueva York, donde se especializa en diseño textil.  Tiempo después, a su vuelta,  acaba trabajando de fotógrafo, iniciando una trayectoria de veinticinco años detrás de la cámara, durante la cual ha vivido el fenómeno de las top models, ha retratado la evolución de la moda así como a personajes del cine y la cultura. Un legado visual que le ha convertido en todo un referente.

Manuel Outumuro es uno de los fotógrafos más reconocidos de España. En los inicios de su carrera aprendió una gran lección después de una sesión con Carmen Maura que acabó con un giro de guion inesperado. Nacido en A Merca, un pueblo de la provincia de Ourense, su infancia estuvo marcada por la emigración. Sus padres vivían en Venezuela. Finalmente regresaron y se instalaron en Barcelona. De joven estudia diseño gráfico y abre un estudio aunque finalmente se traslada a vivir a Nueva York, donde se especializa en diseño textil.  Tiempo después, a su vuelta,  acaba trabajando de fotógrafo, iniciando una trayectoria de veinticinco años detrás de la cámara, durante la cual ha vivido el fenómeno de las top models, ha retratado la evolución de la moda así como a personajes del cine y la cultura. Un legado visual que le ha convertido en todo un referente.

ver más sobre "Detrás del instante - Manuel Outumuro " ver menos sobre "Detrás del instante - Manuel Outumuro "

Los últimos 34 documentales de Detrás del instante

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • 7:18 pasado miércoles El fotógrafo vasco Gonzalo Azumendi lleva cuarenta años en la profesión y está especializado en la fotografía de viajes. En 1999 quiso retratar desde el aire una de las siete maravillas naturales del planeta: la Gran Barrera de Coral en Australia, una de las siete maravillas naturales del planeta. Pero tuvo muchas complicaciones para poder hacerlo. Sin embargo, consiguió una foto que se publicó en numerosas ocasiones: heart island, la isla en forma de corazón, con un helicóptero sobrevolándola.

  • Gonzalo Azumendi

    Gonzalo Azumendi

    29:25 pasado miércoles

    29:25 pasado miércoles El fotógrafo vasco Gonzalo Azumendi está especializado en la fotografía de viajes. En el año 1999 retrató la gran barrera de coral en Australia, una de las siete maravillas naturales del planeta en la que, tras varias vicisitudes, consiguió una imagen que se ha publicado en numerosas ocasiones. El trabajo de Azumendi se ha publicado en publicaciones de todo el mundo. Su obra, que se focaliza sobre todo en el ser humano, es vital y colorista. Con el paso de los años Azumendi se ha reinventado, evitando así aburguesarse y repetir esquemas. Dentro de esa reinvención constante, en los últimos tiempos ha incorporado una serie de vídeos que cuelga en YouTube en los cuales exhibe su sentido del humor y una acción constante a la búsqueda de la mejor foto. Todo ello no sólo ha permitido resistir en un sector profesional que vive una crisis profunda, sino que le ha permitido convertirse en uno de los referentes nacionales de la fotografía de viajes.

  • 8:12 02 jun 2021 Con Sputnik, Joan Fontcuberta quería experimentar con la idea de que las imágenes no significan por ellas mismas sino siempre en función de un determinado contexto histórico. "Quería demostrar que incluso las fotografías científica o fotoperiodísticas, en el fondo, son ambiguas. No hay una voluntad de engaño, sino precisamente mostrar hasta qué punto es relativamente sencillo que nos llegue esa información falseada.”, explica el fotógrafo en ‘Detrás del instante’. Hizo creer que el cosmonauta soviético Ivan Istochnikov, su nombre traducido al ruso, fue enviado al espacio en 1968 y no regresó. Por lo que las autoridades soviéticas quieren tapar ese fracaso: “se les ocurre, anunciar que, en realidad, la nave Soyuz2 fue una nave automatizada, por lo tanto, sin un piloto, sin tripulación. Pero para mantener esa versión, todas las fotografías existentes de Istochnikov debían desaparecer. Su familia debía ser enviada a Siberia, y a todos sus compañeros, pues debían presionárseles para que hubiese un pacto de silencio alrededor de su figura”

  • Joan Fontcuberta

    Joan Fontcuberta

    29:51 02 jun 2021

    29:51 02 jun 2021 El trabajo de Joan Fontcuberta, uno de los fotógrafos españoles más laureados a nivel internacional, juega con la verdad y la mentira invitando a la reflexión sobre lo que nos muestran las imágenes. En los años noventa, tras un viaje a Rusia, ideó un proyecto que provocó un gran revuelo. Anteriormente, este catalán ya había realizado proyectos con la misma filosofía, como Herbarium o Fauna, sobre especies vegetales y animales inexistentes, en los que había falseado la realidad para que pareciera cierta. Es habitual, pues, que los trabajos del único español que ha ganado el premio Hasselblad, considerado el Nobel de la fotografía, creen sorpresa. No en vano, el jurado que le otorgó este preciado galardón destacó que es uno de los fotógrafos contemporáneos con más inventiva, lo que años después demostró de nuevo con el proyecto sobre el supuesto fotógrafo valenciano Ximo Berenguer, para el cual incluso consiguió la complicidad de instituciones importantes.

  • 7:41 26 may 2021 Isabel Azkárate es la primera fotoperiodista del País Vasco. Fue allí, en el Festival de cine de San Sebastián, cuando en septiembre de 1989 realizó una sesión de fotos a la actriz Bette Davis que días después tendría un valor especial. En ese momento Isabel Azkárate era la fotógrafa oficial del festival. 

  • 1:39 26 may 2021 Desde 1982, Isabel Azkárate había retratado en Festival de San Sebastián, primero para la revista del certamen y años más tarde como fotógrafa oficial. En ‘Detrás del instante’ recuerda haber fotografiado a Antonio Banderas, a Pedro Almodóvar y a John Travolta cuando eran muy jóvenes. También a grandes figuras femeninas como Ursula Andrews o Bette Davis.

  • Isabel Azkarate

    Isabel Azkarate

    29:32 26 may 2021

    29:32 26 may 2021 En 1989 Isabel Azkarate, la primera fotoperiodista de Euskadi, tuvo una sesión de fotos con Bette Davis que, a los pocos días, tendría un valor especial. Nacida en el seno de una familia acomodada y cosmopolita, de joven estudió en Cambridge, se trasladó a vivir a Barcelona y finalmente realizó cursos de fotografía en Nueva York. A su regreso, en 1983 fue fotoperiodista en el periódico La Voz de Euskadi donde a lo largo de tres años cubrió la actualidad diaria, entre la cual destacaba la violencia de ETA y de los GAL. Tras el cierre del periódico, fue fotógrafa de la Diputación de Guipúzcoa durante quince años. En paralelo, viajó a diferentes países del mundo donde retrató problemáticas sociales de todo tipo. Durante muchos años también ha retratado el Festival de cine de San Sebastián, primero para la revista del certamen y años más tarde como fotógrafa oficial. No ha sido hasta los últimos años que su trayectoria ha empezado a ser reivindicada.  

  • 2:47 19 may 2021 En 'Detrás del instante' el fotógrafo Tino Soriano explica que, después de muchos años, consiguió el primer encargo para National Geographic en el que tuvo que fotografiar al tren más caro en el norte y en el sur. Envió los carretes con las imágenes pero le comunicaron que su trabajo había sido destruído por los ataques del 11S: “Tus fotografías no existen, el camión de Federal Express estaba aparcado debajo de las Torres Gemelas a las 8:45 del día 11 de septiembre en Nueva York”.

  • Tino Soriano

    Tino Soriano

    29:52 19 may 2021

    29:52 19 may 2021 El catalán Tino Soriano es todo un referente en la fotografía médica y de viajes. En una ocasión, mientras estaba trabajando con su cámara en un hospital, tomó una imagen delicada que siempre le acompañaría y gracias a la cual incluso ha mantenido la relación con los protagonistas de aquella instantánea. Además de su trabajo en el ámbito de la sanidad, Soriano ha destacado como fotoperiodista retratando numerosas realidades. Desde pequeño, soñó en ir por todo el mundo y trabajar para la revista National Geographic. No desistió en su empeño, empezó a publicar reportajes desde diferentes países y escribió el primer libro de fotografía de viajes producido en España. Actualmente es colaborador desde hace dos décadas de la famosa publicación de tapas amarilla y acumula numerosos premios nacionales e internacionales por una obra con un sello muy personal en la que destaca la presencia del ser humano, el dominio del color y el sentido del humor.

  • 6:00 12 may 2021 La fotógrafa Isabel Muñoz fue en busca de la Danza Khmer a Camboya y captó una imagen que actualmente sigue teniendo un significado especial para ella. En 1996 hizo una fotografía a una niña camboyana de diecisiete años que tiempo más tarde tendría un sentido muy diferente. "Es el hecho que pasa después, ha hecho que esa foto tenga un significado especial y sea como un relicario para mí.", afirma en 'Detrás del instante'. 

  • Isabel Muñoz

    Isabel Muñoz

    29:41 12 may 2021

    29:41 12 may 2021 Las imágenes sensuales de Isabel Muñoz la han convertido en una de las fotógrafas españolas de más renombre. En 1996, durante un viaje a Camboya, hizo una fotografía que, años más tarde, a raíz de unos hechos trágicos, tomaría un sentido muy diferente y que para ella tiene un significado especial. Esta fotógrafa, que desde adolescente se sintió atraída por la danza, acabó dedicándose a su otra pasión, la fotografía. Sus imágenes, con un gran componente estético, poco a poco fueron mezclándose con problemáticas sociales que ha abordado en sus viajes por el mundo. Desde las maras en Centroamérica a la violencia sexual contra las mujeres del este del Congo. De esta manera su obra permite reflexionar y denunciar todas esas realidades que inmortaliza, ya sean centrándose en los niños o los primates -en su particular búsqueda al origen de la vida- como denunciando problemas muy actuales como son el cambio climático o el desecho de plásticas en los océanos.

  • 4:27 05 may 2021 En el inicio de su carrera como fotógrafo, Andoni Canela decidió centrarse en la fauna ibérica. “El oso, el lobo, el lince, el águila imperial, el quebrantahuesos, el urogallo, la perdiz nival, son especies escasas, amenazadas, muy difíciles de ver y todavía más de fotografiar, y era un reto.”, apunta en 'Detrás del instante'. Canela destaca la gran biodiversidad que existe en España y lo poco que se destaca: “Se valora más desde fuera la gran biodiversidad que tenemos aquí”. Sus 10 años de trabajo sobre fauna ibérica se recogen en el libro 'Mirada salvaje' y sirve de protección a determinadas especies que están en peligro de extinción.

  • 7:17 05 may 2021 Antes de fotografíar a otros animales de la fauna ibérica, y aunque le costó mucho, Andoni Canela consiguió captar la mirada de un lobo salvaje que nunca olvidaría. El fotógrafo explica que es uno de los mamíferos más esquivos de Europa y prácticamente desaparecieron porque se les mataba por el ganado por lo que su instinto de supervivencia es estar alejado del hombre. Lo explica en 'Detrás del instante'

  • Andoni Canela

    Andoni Canela

    29:36 05 may 2021

    29:36 05 may 2021 Por la cámara del fotógrafo navarro Andoni Canela, uno de los grandes expertos en fotografía de naturaleza y medioambiente de nuestro país, han pasado animales y paisajes de los cinco continentes. En una ocasión, tras semanas de espera, consiguió captar la mirada de un lobo que nunca más olvidaría. Esa fotografía forma parte de su extenso trabajo sobre la fauna ibérica, uno de los temas en los que se ha especializado aunque su obra está formada por animales -muchos en peligro de extinción- de todo el planeta. Por todo ello, su fotografía es un mensaje a favor de la sostenibilidad y la biodiversidad, tal y como ha demostrado la actual pandemia. Además de la fotografía, en los últimos años Canela -que vive a caballo entre un pueblo del Pirineo y Banyoles- también ha elaborado mucho trabajo en video, entre el que destaca el documental El viaje de Unai, que realizó mientras durante un año daba la vuelta al mundo con su esposa y sus dos hijos.

  • 3:13 28 abr 2021 La retratista Estela de Castro inició el proyecto PHES (Fotografía Española Solidaria) para ayudar a diferentes organizaciones que trabajaban en Siria. Organizó una exposición y 83 fotógrafos que había retratado donaron sus obras para la causa solidaria. Se consiguió recaudar 42.000 euros. Lo explica en 'Detrás del instante' Un año y medio después, en una segunda edición de PHES, organizaron talleres de fotografía participativa en campos de refugiados de Grecia, Serbia y Turquía y en ONG’s de Madrid y Málaga donde dieron cámaras desechables a los jóvenes para que retrataran su realidad más próxima y luego publicaron un libro.

  • 3:11 28 abr 2021 La fotógrafa madrileña Estela de Castro es una de las retratistas más reconocidas de nuestro país. Ha inmortalizado a los más destacados fotógrafos de nuestro país y sus fotos se expusieron en PhotoEspaña y se publicaron en El País. Estela de Castro empezó retratando a Eduardo Momeñe y Leopoldo Pomés y finalmente acabó fotografiando a 110 profesionales de la fotografía española, por ejemplo, Laura Terré, Oriol Maspons, Joan Colom y Joana Biarnés. La artista confiesa en ‘Detrás del instante’ que durante tres años puso todo su dinero, tiempo y energía en este proyecto.

  • 2:12 28 abr 2021 En 2019, la retratista Estela de Castro recibió una llamada de los responsables de la Casa Real para que hiciese las primeras fotos oficiales a los Reyes y a sus hijas. Los retratos de gala se hicieron en el Palacio Real y los de civil en el Palacio de la Zarzuela. La artista explica que desde el principio tuvo total libertad para elegir los fondos, espacios, luz y el tipo de cámara. “Quería que fuera otra cosa, como mucho más cercana, más normal, más natural…”, apunta. “A pesar de todo este estrés que generó, pues todo ese vértigo por la opinión pública y demás, el trabajar con ellos ha sido muy fácil.”, dice la retratista. Este es el trabajo más conocido de Estela de Castro hasta el día de hoy.

  • Estela de Castro

    Estela de Castro

    29:45 28 abr 2021

    29:45 28 abr 2021 Estela de Castro es una de las retratistas más reconocidas de nuestro país. No obstante, su trabajo, vinculado a la lucha por los derechos humanos y de los animales, no empezó a destacar hasta que a los 29 años afrontó una triste situación familiar que decidió contar con su cámara. Desde entonces, esta fotógrafa madrileña no ha dejado de crecer. Uno de sus proyectos profesionales más ambiciosos es el trabajo sobre los fotógrafos españoles con el cual ha inmortalizado a los más destacados profesionales de este sector. Por otra parte, proyectos como Zoocosis o PHES (siglas de Fotografía Española Solidaria) surgen del activismo y la pasión que definen a De Castro. En el año 2019 su trayectoria como retratista se vio reconocida cuando desde la Zarzuela le encargaron las fotos oficiales de los Reyes y las infantas. En los últimos tiempos Estela De Castro ha ido combinando sus diferentes proyectos fotográficos con la docencia.

  • Outumuro y Diane Kruge

    Outumuro y Diane Kruge

    00:58 22 abr 2021

    00:58 22 abr 2021 Manuel Outumuro recuerda en 'Detrás del instante' que le hizo las primeras fotos a Diane Kruger en sus inicios como modelo y descubrió que era una actriz en potencia ¡y se lo sugirió!: “Yo creo que tendrías que ser actriz”. Años después, en 2013 Outumuro asistió al Festival de Cine de Berlín en el que Kruger era jurado. La actriz de la película ‘Troya’ le comentó “Me dijiste que tendría que ser actriz, pues here I am, aquí estoy.” 

  • 6:19 22 abr 2021 Manuel Outumuro llevaba fotografiando moda desde el año noventa y la actriz Carmen Maura fue la protagonista de una de las primeras sesiones que hacía en las que tenía delante a un personaje para retratar. Con ella aprendió una gran lección que marcó el resto de su carrera…

Mostrando 1 de 2 Ver más