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Para todos los públicos Detrás del instante - Mariví Ibarrola - ver ahora
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"La fotógrafa Mariví Ibarrola siempre ha ido por libre

y su interés se ha focalizado en el mundo de la música".

"Cronista gráfica de La movida,

movimiento liberador y creativo de músicos y artistas,

en los 80 inmortalizó a numerosos grupos de ese fenómeno social".

"En aquel contexto de cambio hizo una de sus imágenes más conocidas".

Aparecieron tres muchachos jóvenes en la calle.

Y en ese momento, pues había que fotografiarles.

Los puse apoyados en un coche.

Intenté captarles de arriba a abajo,

de pies a cabeza.

Me sorprendió ese gran éxito que tuvieron.

Es decir, es que fue un éxito arrollador.

Hice cuatro o cinco fotos, nada más.

"En 1985, Mariví Ibarrola recibió el encargo de retratar

a tres jóvenes músicos de Donostia que iban a Madrid".

"Desde entonces, millones de personas cantan las canciones

de ese grupo de nombre curioso:

Duncan Dhu".

Fue como un chivatazo de que tres jovencitos donostiarras

venían a firmar un contrato a Madrid.

Habían viajado toda la noche en el tren de literas.

(Bocina de tren)

(HOMBRE) Era el Orient Express, era un tren que tardaba la puta vida.

Toda la noche en tren, ¿no?

Pero era guay, porque en medio dormías

y te despertaba y estabas en Madrid.

(Megafonía de fondo)

Yo me encontré con estos tres cachorritos

cerca de la estación de Chamartín.

Mariví les coge juramente en el momento en el que,

como unos paletos llegan la capital.

(MIKEL) Como las películas españolas de los años 60, ¿no?

Los chicos del pueblo que van a la gran ciudad.

Y, de repente, caen en un mundo mucho más complejo

del que ellos venían de tocar rockabilly

en bares de San Sebastián.

(MIKEL) A Mariví la conocíamos de Donosti

porque era una persona conocida en San Sebastián.

Su hermano regentaba un bar

muy famoso precisamente debajo de mi casa.

Y es verdad que esa foto es de aquí te pillo y aquí te mato.

Poneos ahí. Pum, una foto. Plac, plac.

No habíamos posado nunca en la vida.

Pero no fuimos a una sesión de fotos

a un estudio o a una localización o...

La luz. No, nada de eso. Fue algo muy rápido.

El encuadre intento cogerles el cuerpo entero, de grupo.

Un grupo conjunto.

Está Mikel Erentxun a la izquierda,

José Ramón Viles en el centro

y Diego Vasallo en la derecha.

Los veo graciosos, graciosos,

con esas camisas de cuadros,

esos tiros altos hasta la cintura,

la corbata de Mikel Erentxun,

tan moderna, esos zapatos, los boggies,

que eran zapatos de rockabilly.

Realmente no hubo una voluntad de ir vestidos de ninguna manera.

Aparecemos así por la mañana.

Se les ve la inocencia de esas caras, de la juventud,

esas caritas de yogurines

en que todo está por hacer, ¿no?

Esa inocencia hacía que fueran muy queridos, sí.

Porque eran auténticos.

Ellos la habían mandado una maqueta

grabada en San Sebastián

el año anterior.

Y entonces iban a...

De grabaciones accidentales, que se llamaba Gaza.

Y entonces, yo me adelanto en la discográfica

para esperarles allí.

Era un sello alternativo, muy pequeñito,

sin una oficina física real.

compartían oficina.

Era una cosa como muy, muy amateur, muy cercana, muy familiar.

Las fotos de la firma son inéditas prácticamente.

Ellos estaban muy, muy, muy contentos.

Intervinieron el productor,

Paco Trinidad, que era el productor de moda.

Estaba Alfonso, estaba Chusa.

(MIKEL) Que era la secretaria de Alfonso

y que fue el artífice de que firmar ese contrato.

Le debemos muchísimo a esa chica.

Fueron fotos graciosas,

así, como muy frescas, muy alegres, ¿no?

Aparece una botella de vino.

Eso que en esa época no bebíamos alcohol.

En esa época todavía le dábamos más a los refrescos y a los zumos.

El álbum que firmaron, bueno, que... que lanzaron,

se llamaba

"Por tierras escocesas".

Y, bueno, había canciones maravillosas.

Estaban por buscar los sonidos de Escocia

o por buscar las fuentes del rockabilly.

# Casa Blanca está al llegar.

# Casa Blanca ya está aquí. #

Era diferente, porque, bueno, lo que se llevaba en ese momento,

por ejemplo, el rock siniestro...,

el rock reivindicativo.

Se llevaba, por supuesto, el pop.

(DIEGO) Yo diría que Duncan Dhu en ese momento

representan a una juventud de San Sebastián no politizada,

pero al mismo tiempo tiene un deseo muy genuino de expresarse.

(MIKEL) No teníamos nada que ver con la movida madrileña

ni con todo o que se hacía Madrid ni en Euskadi.

Y esa sensación de estar en tierra de nadie,

yo creo que al final fue lo que hacía que Duncan Dhu

fuera a un grupo con un cierto atractivo.

# Hoy el viento sopla más de lo normal.

# Las olas intentando salirse del mar.

# El frío gris y tú no lo podrás cambiar.

# Mira hacia lo lejos, busca otro lugar.

# ¿Y cien gaviotas dónde irán?

# ¿Dónde irán? #

Son canciones muy bien construidas,

muy frescas.

Llegan al corazón de las personas.

# Hoy no has visto a nadie con quien disfrutar.

# Placeres que tan solo te imaginarás. #

-Tocábamos muy mal,

porque, bueno, los tres éramos músicos autodidactas.

Lo que pasa es que había una frescura

y unas ganas de comerse el mundo

y un cero vértigo que nos hacía hacer conciertos muy divertidos.

# Hoy podrás beber y lamentar

# que ya no volverán sus alas a volar.

# ¿Cien gaviotas dónde? #

Yo creo que todo el mundo se sorprendió con el éxito

de Duncan Dhu.

Incluso hasta ellos mismos, evidentemente.

(DIEGO) Duncan Dhu es uno de esos casos de un grupo que de la nada

salta a la cosa más bárbara.

En el sentido de que incluso tiene una etapa

que sacan discos en Inglaterra,

sacan discos, desde luego,

en Estados Unidos en el resto de América.

Fue muy rápido el... el... pasar de tocar en...

en el dormitorio de Diego, que era donde ensayábamos,

a, de repente, estar dando conciertos, no?

Esa foto me dio muchísima alegría,

porque me supuso que otros grupos querían...

querían. que yo estuviera detrás de la cámara haciéndoles fotos.

Pero es una foto mítica,

porque esa foto la utilizamos como primera foto promocional del grupo.

Quizás es la foto...

El pistoletazo de salida, ¿no?

Porque esa foto significa ya un contrato discográfico.

Significa ya una foto que nos enseña al mundo

y... y ahí empieza todo.

"Mariví Ibarrola nació en La Rioja, en la población de Nájera".

"Aunque se crearía en Donostia".

"Sin embargo, finalmente, en 1974,

acabó trasladándose a Madrid para estudiar Periodismo".

Yo quería irme lejos.

Fui en el tren ese de por la noche, ¿no?,

en esas literas a Madrid.

Era una jovencita virgen,

con el pelo largo, rubio, ondulado.

La verdad es que quería llegar a Moncloa

y ver esta cacho ciudad

tan impresionante, ¿no?, y tan caótica.

Y entonces, bueno, pues supuso también una aventura impresionante.

No había reglas. Estaba todo un poco caótico.

Porque no era de: "Oye, que cerramos a las 02:00,

que es que el horario nos permite estar,

que nos hacen una multa".

Allí las noches se hacían eternas, ¿no?

En tercero de carrera es cuando yo descubrí la fotografía

a través de una cuadrilla de gente que se dedicaba a eso.

Y entre ellos estaba Antonio Torregrosa,

que era un estudiante de ingeniero aeronáutico,

superinteresante culto,

que fue mi maestro.

Muy al principio no me dediqué ni mucho menos a documentar

lo que estaba viviendo.

Luego, ya coges otros caminos,

pero, al principio, investigas sin pretensiones tampoco.

Aprendí el tema del fotomontaje.

Por supuesto, de laboratorio, porque era un poco

como cambiar el mundo a nivel irreal y de ciencia ficción.

Hay esta foto de las Escuelas Pías con la cúpula al cielo,

que es una maravilla esa cúpula.

Y bueno, pues mira, de repente, el paracaídas, que es otra foto,

ese paracaídas concretamente, desemboca en esa cúpula.

A mí me gustan esas imágenes primeras, me gustan mucho.

Yo, con 19 años,

ya vine a vivir al barrio de Embajadores,

a Lavapiés.

Era muy pueblo, era un pueblo dentro de Madrid.

Muy pueblo, muy céntrico.

Aquí es cuando me empiezo a expresar, en Lavapiés.

Fotografié la primera ocupación de una casa okupa

en la calle Amparo, en la fábrica Electra.

Tengo fotos curiosas. Había muchísima imagen punky.

Y, bueno, las manifestaciones es una foto, una de mis preferidas.

La verdad es que me gusta.

Y la primera manifestación en el que ponía "ocupa",

no había llegado todavía a la K.

Ese reportaje lo publiqué gratis,

en una revista que era gratuita.

Fue una ocupación que duró solamente diez días,

pero salió en toda la prensa, ¿eh?

Y bueno, también fotografié calles, comercios, gente,

estaba cerca del Rastro,

había muchísima vida.

Hacíamos una vida realmente de barrio,

no salíamos del barrio, para arriba o para abajo,

de Lavapiés a la Cabeza.

Tengo un montón de fotografías sobre el barrio,

La fábrica de tabacos echando humo,

obras, corralas, teatros,

cines, Cine Olimpia.

Hay muchas pintadas reivindicativas, evidentemente.

De ,por ejemplo, "no al paro".

"Basta ya", ponía en brocha verde como letras de un metro, ¿no?

El Rastro, el Rastro lo tengo peinadísimo

fotográficamente hablando.

Lo bueno, además, es que su archivo es casi desconocido.

Cuando saca el libro de "Lavapiés", dices: "No es posible".

Y es cierto.

"De Lavapiés a la Cabeza",

que son dos calle. Lavapiés una calle,

la calle de la Cabeza otra,

es un circuito que yo hacía cuando vivía aquí,

en los años 80, entonces, me pareció buen título.

Quizás si ves ahora las primeras películas de Pedro Almodóvar,

te das cuenta de lo feo que era Madrid,

de lo sucias que estaban las calles,

de la arquitectura horrible por todos los lados.

Sí que me encontré con esa decrepitud, ¿no?,

de... de edificios medio en ruinas, sin arreglar.

Y yo creo que ella...

supo ver que allí había algo.

Había un pálpito de vida

y, además, se anticipó

a la transformación del Lavapiés en el barrio multicultural

y... y de moda que es en este momento.

Y, bueno, la verdad es que,

pues creas un poquito, es un libro un poco de antropología, ¿no?

Pero en ningún momento pensé

que estas fotos nos iban a servir para algo.

No. Eran por pura belleza.

Las ruinas también. El fotografiar las ruinas

siempre te... te piensas que vas a levantar, ¿no?,

que... que vas a construir algo nuevo, algo...

de esas cenizas, ¿no?

"Además de Lavapiés, el objetivo de Mariví Ibarrola

también retrató durante años la escena musical".

"Todo empezó tras finalizar sus estudios universitarios,

cuando regresó a Euskadi,

donde seguiría con su pasión por la fotografía".

El último día de exámenes,

lo dejó todo tal cual...

y me voy con lo puesto,

con el biquini de rayas,

y me voy a San Sebastián.

A rescatar aquello que había dejado con 17 años.

Lo normal cuando acabas una carrera

es hacer prácticas en un periódico de provincias.

Yo mi única intención era comprarme una cámara

y tener un equipo propio, ¿no?

Trabajo en el bar Tanit del barrio de Amara,

de Donostia, San Sebastián.

El bar Tanit era un disco bar.

Así que yo empecé poniendo música.

Y consigo, trabajando,

con mi sueldo,

ir comprando una cámara de segunda mano,

una Nikon Matt, los tres objetivos clásicos.

Y, por supuesto, en mis ratos libres hago fotos y fotos y fotos

y fotos, muchas fotos.

De la gente, de momentos...

Actividad que es una maravilla.

Tengo muchísimas fotos de San Sebastián,

de la época, finales de los 70.

Son fotos también menos conceptuales

que las de cuando vivía en Madrid,

más acercándome a la gente,

pero todavía alejada de la gente.

Me daba vergüenza acercarme a ellos.

"Tras dos años en Euskadi, Mariví Ibarrola regresa a Madrid

para trabajar "Lique",

una revista dirigida al público juvenil".

"Era inicios de los 80, los años de la transición".

"Un período de cambio que ella vivió inmersa en la movida,

un movimiento artístico en el que sobresalió el fenómeno musical".

El mundo de la música

me aparece, de repente,

con algún concierto en San Sebastián.

Y luego, por ejemplo, con el 82,

empiezo con el concierto de Derribos Arias,

que dieron en la Escuela de Caminos, en la Complutense.

Pues porque aparece ante mí,

es decir, Poch, de Derribos Arias,

Alejo Alberdi,

Ángel Altolaguirre.

Viven tres meses aquí, conmigo.

Yo tenía que trabajar en la revista, era bastante seria.

Mi vida era de día y la de ellos eran unos crápulas de noche.

Y a partir de ahí, digamos,

ellos me introducen en ese mundo musical o alternativo

que estaba surgiendo en este momento en Madrid.

Derribos Arias,

¿es verdad eso de que sois un grupo cutre?

Sí. -Sí, no.

Pero con micro, Poch, por favor, por favor.

Sin micro no sirve de nada. -Según este chico, no.

No. -No.

Yo creo que sí somos cutres.

Y además, desafinamos muchísimo.

Cutres a mucha honra. -Claro.

Y además, a mí me gusta hacer punteos con carraca.

Es más divertido y te vale 20 duros una carraca.

Música del futuro, la carraca y la bandurria.

La movida es el momento en el que una gente

de veintitantos años y algunos, que teníamos algunos años más,

de repente deciden que ya basta de sufrir,

que hemos militado o hemos ido a manifestaciones

o hemos vivido la angustia del 23-F.

Y en este momento lo que hay que hacer es poner en práctica

las libertades que están consagradas por la Constitución.

(MIKEL) La cultura estaba en la calle. Era una cultura de una manera

como no se había conocido en los últimos 40 años, ¿no?

Y claro, esa coyuntura político-social

hizo posible La movida. Por eso no hahabido otras movidas.

(DIEGO) Yo era mayor que ellos.

Pero llegó cuando se empiezan a abrir los locales,

que tengo que gravitar hacia allí porque es donde está

la gente más divertida y las chicas guapas.

Entonces, pues dices: "Oye, formidable".

Y entre las chicas más guapas estaba Mariví,

muy discretamente, captando ese momento único.

Yo empiezo a acercarme a la gente, por supuesto, con la revista.

Porque ya vas con un medio.

Me pongo ya en primera fila, ya me da igual.

Me acerco ya al escenario, me acuerdo, me acerco al objeto.

Tiene la habilidad para formar parte

de este experimento social

y, al mismo tiempo, retratarlo.

A la mayor parte de la gente no se nos ocurría retratarlo,

estábamos allí surfeando encima de la ola.

El tema de "Lique" estuve como seis meses, algo así.

Salieron cuatro números nada más.

Y, bueno, a partir de "Lique",

ya siempre de freelance.

Quise vivir de la movida.

Yo la viví documentando, es decir, fotografiando,

revelando, positivando.

Así que fue bastante...

Con bastante esfuerzo.

Publiqué en varios medios locales.

El "Villa Madrid", en "La Voz de Euskadi".

Publiqué en "Videoactualidad", "El Grupo Zeta",

así, con el tema "Interviú".

En "Tiempo", en los "Rock Special", en plan especializado.

Mariví tenía una cosa y es que sabía colarse

en todos los sitios.

Y sobre todo

no... no imponía su presencia.

De alguna manera, ella siempre, sin llamar la atención

sobre sí misma, ella siempre estaba en todo.

Hacía una virtud de su invisibilidad.

No me olvidaba nunca que me... Que era joven

y me iba a divertir también.

Mi mirada de la movida yo creo que se caracteriza

que siempre me he acercado a la gente,

he tenido en algunos encuadres.

Lo bonito de las fotos de Mariví

es esa sensación de improvisación, de espontaneidad

y, al mismo tiempo,

ella capta el alma.

Tienen alma, están informando al espectador

un montón de historias, un montón de vivencias.

(MIKEL) Luego, La movida tenía mucho color.

Pues el rollo ochentas, ¿no?

Y, sin embargo, las fotos de Mariví son en blanco y negro.

Lo cual le da un toque como muy underground,

muy New York, a mí me encanta.

Me gusta mucho más el blanco y negro que el color.

Bueno, yo creo que mis fotos sí tienen cierto tenebrismo,

porque trabajaba con poquísima luz.

Entonces había que forzar negativos.

Mis fotos son importantes porque no son perfectas.

Y lo perfecto, digamos, informa más.

Pero porque a mí me gusta la fotografía directa,

así, me gusta tal cual, ¿no?

Lo interesante de la movida es que en la calle se palpaban

muchas cosas y había muchos grupos

y había muchas cosas que pasaban a nivel calle,

a nivel bar, a nivel local,

que no llegaban al gran público.

Pero Mariví estaba haciendo esas fotos improvisadas,

en blanco y negro.

Tengo una fotografía de dos chicas, bueno, molonas,

puestísimas, guapísimas, cada una con su minifalda.

Están ahí, en el retrete, ellas dos y tal.

Es una foto mítica.

Y hay un pequeño poster de ellas.

Entonces, el caso es que a través de ese poster se puso en contacto

una de ellas y me cuenta que no,

que es que yo llegué, que estábamos las tres en el baño

y dije: "Venga, que os hago una foto ahí".

Y, sin embargo, no se conocían de nada y yo las junté.

Una freelance, evidentemente, debía estar en cosas importantes,

conciertos importantes. Por ejemplo, los Rolling Stones,

en el 82, en Madrid, pues estaba.

Pero es verdad que tú decides, el criterio es tuyo.

Piensas si tienes que estar o no.

O puedes elegir historias que no va a ir nadie.

Al final, en la movida o de la movida han triunfado

10, 12, 15 grupos y había muchísimos más, ¿no?

Mariví fotografió a muchísimas más bandas

que las que luego fueron famosas.

Había muchas bandas que no pasaban de la primera fase

y Mariví hacía fotografías de esas bandas.

Y esas bandas estaban en las bases de la movida.

Parálisis Permanente, Eduardo Benavente.

Y, por supuesto, Olvido Gara.

Kike Turmix, por ejemplo, Derribos Arias. Derribos Arias

si no hubiera machacado con Derribos Arias,

pues quizás la gente les hubiera olvidado.

Directamente la figura carismática de Poch,

que tuvo una importancia impresionante en este movimiento.

(DIEGO) Ella les coge en ese momento,

en este sitio y con unas poses

que al no ser una fotógrafa fashion,

ellos se podían permitir bajar la guardia.

Entonces, yo reconozco sus fotos

esa ingenuidad del momento

que ahora, cuando se discute tanto sobre la movida,

la transición y no sé qué, dices:

"Bueno, si es que no... no había plan".

Ni nos quería el PSOE ni nos quería Alianza Popular.

Luego sí, cuando triunfó,

aquello todos querían sacarse la foto.

"En 1985, se celebra la primera edición

del Festival de Vídeo Musical de Vitoria-Gasteiz

en el que Marivi Ibarrola trabajó".

"Aquel certamen se especializó en videoclip,

un fenómeno de masas".

"En los años 80 llegó a todos los televisores".

No había un grupo que no tuviera

en sus... en su...

en su promoción la realización de un videoclip.

Era fundamental para estar en las televisiones.

Ese festival, que fue un hito y duró hasta finales de los 90,

la verdad que fue muy interesante.

En ese festival, aparte de imágenes memorables...

La famosa foto del sidecar

en otra circunstancia hubiera sido imposible.

Y aparece ahí que todo el mundo está subido en sidecar,

desde su Josu Expósito, de Eskorbuto,

Kortatu, Poch,

Los Cicatriz, La matriz...

Es decir, Derribos Arias

y el gran líder del rock radical vasco, Fermín Muguruza.

Y, sin embargo, allí están, tan felices y tan contentos.

"En el año 2006, Marivi Ibarrola

empezó a dar clases en la Universidad Carlos III de Madrid".

"Sin embargo, la docencia que complementaba su experiencia

como fotógrafa no fue un camino fácil para ella".

Yo no me veía dando clase.

No obstante, pues ya me lo ofrecieron varias... varios años

y dije: "Bueno, voy a probar".

Fue una... una experiencia

muy fuerte para mí.

Dejé de fumar, con decirte eso...

Era una gran fumadora.

Bueno, me encantaba fumar.

Y fue tal el caos

que me produjo todo,

entre mi trabajo de fuera, mi trabajo desde dentro,

preparación de clases,

el pensar que había que meter de todo...

Y bueno, pues la verdad es que fue una experiencia atroz.

Me rompió todos los esquemas, pero fue muy interesante.

El miedo escénico existe.

Eso no se quita nunca.

A mí me sigue pasando.

"Mariví Ibarrola sigue residiendo en Lavapiés".

"Después de tres décadas con todas esas fotografías guardadas,

en los últimos años, su obra ha empezado a ser reconocida

y galardonada".

"Y ha salido a la luz con la edición de libros y exposiciones".

Cuando vino la fotografía digital,

compramos un escáner

que digitalizaba los negativos

y las diapositivas, ¿no?

Entonces, bueno, yo ahí fui feliz.

Porque... Porque en vez de en laboratorio, los veía en pantalla.

Y era una maravilla.

Y, de repente, es eso, que cuando ves su archivo

o lo que ella saca de su archivo,

pues te quedas con la boca abierta. Dices:

"Sí, es cierto, éramos así de ingenuos,

de tontorrones. Y la ropa que llevábamos

no era de marca precisamente, sino que era más bien de segunda mano.

(MIKEL) Realmente, Mariví tendrá mogollón de negativos

sin pasarlos a papel con fotos súper interesantes, ¿no?

Son fotos de cómo se vivía en aquel momento en la calle, ¿no?

Lo que pasaba en la movida.

Pero las fotos de Mariví entiendo

que son un tesoro que no tiene precio.

Entonces yo me di cuenta del interés que tenían las fotos,

mis fotos, en el 2008,

cuando hice un homenaje a... a Poch.

Que se había muerto hacía diez años.

Y me di cuenta de que la gente que iba a ver esa exposición

se le ponía la carne de gallina.

Total, que empecé a digitalizar más, más, más material

durante un tiempo.

Y empecé a preparar este proyecto de "Yo disparé a los 80".

Y bueno, invité a 89 personas.

Que pudieran dar en medio folio una opinión

de lo que habían sido ellos en los 80, qué habían vivido sobre 80,

o si querían comentar la foto

o una situación, o hablar de ellos mismos.

Daba igual, daba libertad total.

Tengo de todos. Tengo desde Gabinete,

Jaime Urrutia, Alaska, Loquillo...

De la movida yo creo que queda mucha nostalgia.

Piensan que solamente era sexo, drogas y rock and roll.

Que no te digo que no las hubiera.

Como las hay ahora, vamos, es que es ley de vida, vamos.

Que... Yo qué sé, hasta los dioses.

Las fotos de Marivi representan la búsqueda de la libertad,

una libertad muy intuitiva.

Una libertad

que no se podía encajar

en programas de partidos políticos,

sino en la necesidad de dejar todo atrás

y, de repente, inventar la vida.

Y se hacía incluso sin dinero.

Porque ella una de las cosas que siempre se queja

es que jamás pudo vivir de... de las fotos.

Pues soy la misma. Yo soy, de verdad,

en esencia, creo que tengo 15 años.

Tengo la misma esencia, la misma esencia.

En el fondo, la fotografía,

la cámara, ese... ese esfuerzo

en conseguir esas fotografías,

me salvó la vida. Hubo muchas situaciones extrañas, ¿no?,

que a lo largo de mi vida me han podido pasar.

He trabajado sola siempre y me arrepiento.

Tendría que haberme unido con grupos, hacer colectivos.

Ser autónomo en este país es muy duro.

Y a mí nadie me ha hecho nada, me he tenido que hacer de todo.

Entonces, yo sé que si hubiera tenido más tiempo,

si yo tengo más tiempo para crear, para dirigir,

pues quizás, oye, quizás...

quizás no hubiera sido tan feliz. No lo sé.

("Why don't you tell me")

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Detrás del instante - Mariví Ibarrola

26 feb 2020

En 1985 la joven fotógrafa Mariví Ibarrola retrató a tres chicos de Donostia que fueron a Madrid a firmar su primer contrato discográfico. La imagen, realizada por la mañana en plena calle, supondría el pistoletazo de salida de aquel grupo, llamado Duncan Dhu y que acabaría triunfando.

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