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Para todos los públicos Detrás del instante - César Lucas - ver ahora
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César Lucas es uno de los grandes de la fotografía española.

Por su cámara han pasado miles de situaciones y personajes.

El 12 de junio de 1959, en los inicios de su carrera,

recibió una llamada que recordaría toda su vida.

Un día me llama eh un compañero mío, Antonio Olano, y me dice,

"César, mañana va a venir el Che a Madrid.

Te lo digo por si quieres venir a cubrirlo."

Yo no me lo podía creer,

no me podía creer lo que me estaba pasando.

Le miraba y hacía fotos que situaran al Che en Madrid, esa era la noticia.

Y al final pues la foto se convirtió

en una foto que dio, prácticamente, la vuelta al mundo.

(Música)

El 1 de enero de 1959 la Revolución Cubana, encabezada por Fidel Castro,

derrocó al dictador Fulgencio Batista.

Seis meses después, el 13 de junio, uno de sus líderes,

Ernesto Che Guevara aterrizaba en Madrid.

Se trataba de una breve escala de camino a El Cairo

que aprovechó para visitar la ciudad.

El régimen franquista, sabedor de su presencia, autorizó la visita

con la condición de que no mantuviera contactos políticos.

Solo dos periodistas,

Antonio Olano y César Lucas, pudieron cubrir aquel hecho.

Cuatro días antes de esa visita yo acababa de cumplir 18 años.

Estaba muy verde todavía,

no me lo podía creer, que en pleno franquismo,

el Che Guevara entrara en Madrid.

Pero así fue.

Fuimos a recogerlo al aeropuerto y lo llevamos al hotel,

hicimos mucho recorrido por algunos sitios de Madrid,

fuimos a ver la plaza de toros de Vistalegre

a dar un paseíto por el ruedo.

Y curiosamente íbamos por la Gran Vía paseando

a las nueve y media o las diez de la mañana de ese domingo

y nadie le reconocía.

Porque es verdad que el nombre de Che Guevara se conocía,

pero su cara y su imagen era muy poco conocida.

En las revistas y en los periódicos se publicaba poco.

Luego nos fuimos a desayunar a una cafetería de la Gran Vía.

Le reconoció, eso sí, la camarera de la cafetería.

Me preguntó eh oye, ese no será el Che Guevara

y dije pues sí, es el Che Guevara.

Ay, pero, ¿yo me puedo hacer una foto con él? Digo, pregúnteselo a él.

-Y le pregunté digo ¿que lleva usted mucho tiempo en España?

Y dice pues no, he venido directamente a Madrid.

Digo ¿y le gusta? Dice pues muchísimo.

Y la verdad que no hablamos mucho más.

-También dos o tres, creo que eran albañiles o pintores,

se acercaron a él a que les firmara un autógrafo, que les firmara algo.

A veces me dicen ¿y tú de qué hablabas?

Y yo es que yo digo si es que yo no hablaba.

Él iba hablando mucho con mi compañero Olano

porque él le iba contando pues dónde estábamos,

qué era aquello, por dónde íbamos.

-De pronto me dice,

quiero comprar una máquina de escribir y unos libros.

Entonces, domingo, no era como ahora los almacenes que abren.

Me veo en un compromiso

y llamo a Pepín Fernández el creador de Galerías Preciados

y le digo mire Don Pepín, tengo aquí al Che Guevara,

¿qué me dice?

Y abren Galerías Preciados para nosotros.

Allí compra unos libros, compra una Hispano Olivetti,

me parece que era una de estas portátiles,

que naturalmente no se lo regalan, los paga.

-Yo estaba mm, estaba un poco obnubilado, ¿no?

Y lo único que miraba era qué es lo que había alrededor,

o sea cómo lo podía a él ubicar

para que no hubiera duda de que esas fotos estaban hechas en Madrid.

Cada disparo que hacía lo meditaba, lo pensaba.

Curiosamente la foto donde se ve el Arco del Triunfo,

yo entonces tenía una cámara rolleiflex

que era una cámara que se podía ver mirando así, eh, tenía la imagen

o subiendo la cámara arriba, ¿no?

Hasta que ya vi que en...

en una posición determinada encajé perfectamente al Che y el Arco.

-Y entonces bueno él justamente marcó a ese autobús

que se va acercando al Arco de la Victoria

y el Arco de la Victoria como símbolo de la ciudad de Madrid.

-Que es arquitectura franquista por los cuatros costados vamos.

Mussolini y Franco hicieron los mismos tipos de...

de arcos conmemorativos, ¿no?

-Incluso hoy cuando la vemos,

pensamos qué hacía Che Guevara en Madrid.

Con unas flechas que marcan hacia un sitio

y él mira hacia otro como si estuviera perdido.

-El gran acierto de César con esa foto fue lograr esa especie de mm,

¿qué hace un señor como tú en un sitio como éste, no?

El Che en una calle de Madrid, en solitario en pleno franquismo...

-Porque el Che Guevara, alrededor siempre había ametralladoras,

siempre había guerra siempre había fusiles.

-Es surrealista. No, no tengo no tengo otra definición.

El Che Guevara además es es muy muy fotogénico, es un tío muy guapo

es un, un tío elegante y eso hace que las...

las fotografías cobren un valor eh muy destacado con el tiempo.

Esta foto imagínate, es del año 59 han pasado más de 50 años

y eso la va dotando de un valor histórico.

-Y luego pues nada nos volvimos al hotel,

recogió sus cosas, al aeropuerto, nos despedimos.

Y voy a coger un taxi

y en ese momento se me acercan dos señores

que me hacen así con la solapa, eh, que me enseñan la placa

y dice uno, dice ¿y qué habéis hecho? ¿y dónde habéis estado?

Y el otro me dice y no nos engañes eh porque os hemos seguido, tal.

Y yo en ese momento pues me asusté, me veía ya en la cárcel.

Yo creo que fue uno de los primeros sustos que me llevé en este trabajo.

Bueno, las fotos finalmente ya están hechas, se revelan

y Pueblo publicó una foto muy pequeñita en una columna

diciendo que el Che pasaba por Madrid camino de El Cairo y nada más.

Pero la foto que luego se hizo famosa,

la foto donde está con el Arco del Triunfo

se vio por primera vez en una exposición

y a partir de ese momento pues, la foto empezó a dar vueltas

por todos los sitios.

Y sorprendió muchísimo porque esa foto cuando se ve han pasado ya,

me parece que habían pasado 20 años.

Y cuando me preguntan por la foto y enseño la foto y me dicen pero,

pero ¿qué hace este hombre aquí solo,

pero qué estaba haciendo pero por qué tal?

Es muy raro yo, me cuesta mucho explicarla.

Por cierto que me dio unos puros, me dio tres puros,

que alguna vez me preguntaron que dónde tenía guardados esos puros.

Me, me los fumé, pero...

¿cómo te has fumado los puros del Che?

Y digo joder, pues para que los puros son para para fumárselos.

Unos años antes, siendo adolescente,

César Lucas se interesó por la fotografía en la Gran Vía madrileña,

observando los escaparates

de los estudios de Juan Gyenes y Vicente Ibáñez,

en los que había retratos de estrellas de cine,

del folklore o de la aristocracia.

Tomó sus primeras imágenes con la cámara de una amiga,

hasta que un día vio una noticia que le cambiaría la vida.

-Un día leo yo, por la mañana en el periódico una notita

que dice, que hay un hombre que está dando la vuelta al mundo a pie

y que en esos momentos que estaba en Madrid.

Y yo con la cámara que me había prestado para hacer prácticas,

me iba a ir al Retiro

y en el camino veo a un hombre en la Cibeles con muchas cosas,

etiquetas y cosas en la, en la gorra... dije yo, va a ser este.

Y se lo pregunto y me dice yeah, yeah.

Y entonces le hice una foto, una foto.

Bueno... mira, se me están poniendo los pelos de punta

ahora que me acuerdo de todo eso.

Y fui corriendo en casa de mi amiga a revelar la foto.

Y llegué al periódico ABC,

digo mire, tengo aquí esta foto del hombre éste

que han publicado ustedes.

Ah muy bien, muy bien y dice,

hombre dile a tu jefe que las haga un poco más grandes

y con más contraste y tal.

Dije no, es que la foto la he hecho yo, no la ha hecho mi jefe

y dice ah, hombre, muy bien chaval.

Y yo esa noche no podía dormir.

Cuando me levanté, que fue muy temprano,

me fui a comprar el periódico mm, y allí estaba la foto.

¡En el periódico! ¡En el ABC!

Y con mi nombre, foto César.

Bueno, me quedé ya definitivamente cautivado

con la fotografía de prensa.

Poco después, con 17 años, entra en la agencia de noticias Europa Press,

donde buscaban jóvenes fotógrafos.

Un trabajo en el que estaría tres años

y que le permitiría ver sus imágenes en diferentes publicaciones.

Entonces cuando trabajabas con una agencia no firmabas con tu nombre,

firmabas en aquel caso firmaba con Europa Press.

Aunque el lector no sabía de quién eran esas fotos,

pero dentro de la profesión sí se sabía, ¿no?

Yo buscaba una revista

que había visto en manos de algunos otros fotógrafos

que era una revista americana, Popular Photography.

Y hablaba de, de los profesionales, del uso de la luz.

Total que yo dije,

yo quiero hacer las fotos como hacen estos americanos

de que rehúyen el hacer las fotos con flash

porque destruye la luz del ambiente.

-Es una persona que está eh siempre preocupada

por hacer la mejor foto posible

y entonces utiliza esas nuevas técnicas

justamente para sus eh, beneficios,

para hacer, esa, esa gran foto, que él continuamente quiere hacer.

-Y yo iba con mi cámara y con mi fotómetro,

iba a cubrir un evento

donde los fotógrafos llevaban unos flashes enormes

y yo medía hacía las fotos.

Y me miraban y me decían

chaval pero ¿tú necesitas ese aparato?

Pero claro luego esa foto al día siguiente a lo mejor se publicaba

en algún caso en la primera página.

Y entonces me decían, mira, tú aquí no puedes estar

porque tú eres un intruso.

Y esto... en algunos casos me empezó, a ocasionar problemas.

Hasta tal punto que ya cuando yo estaba trabajando en diario Pueblo

con el director Emilio Romero

y le contaba que,

digo estoy teniendo problemas me quitan de algunos sitios.

Director, yo creo que lo tengo que dejar.

Y me dijo mira César aquí en mi periódico trabaja quien yo quiera,

no quien quieran los demás.

Así que tú tranquilo.

-Los inicios de César Lucas, eh, tanto en Pueblo como en Europa Press,

yo creo que le marcan fuertemente.

Y él es un chaval joven que se quiere comer el mundo.

Entonces yo creo que ahí le dan la oportunidad

de que él realmente se bregue

y que encuentre su forma de... de fotografiar y su forma de mirar.

(Música)

Los temas a tratar pues eran informativos, entretenimiento...

Se trataba mucho con las figuras populares.

Y por primera vez aparece una foto de Tico Medina y una foto mía,

los dos al mismo nivel.

Los toreros eran estrellas de primer orden, ¿no?

Y había dos toreros que eran El Cordobés y Paco Camino,

que eran dos de las superestrellas

y aquella temporada estaba toreando los dos juntos.

Parece ser que llevaban varias corridas ya ellos de tensión

y yo voy a cubrir una en Aranjuez.

Y no se sabe cómo se lanzan a puñetazos en medio del ruedo.

Y yo en ese momento hago la foto.

De la pelea solamente tenía yo las fotos.

Y por la noche me llama el director de la revista Sábado Gráfico,

que además tenía conexión con Paris Match.

Le llevé todas las fotos y me dice

hombre, pero si estas dos fotos que se están pegando,

no las publica Pueblo,

te puedo pagar el doble.

Dije no, estas las va a publicar Pueblo.

El martes por la mañana temprano estaba yo durmiendo todavía

y me llama el redactor jefe Jesús de la Serna y me dice,

César, están los quioscos empapelados

con páginas y páginas de Sábado Gráfico con todas esas fotos.

Y digo, pero si es martes, si Sábado Gráfico lo va a sacar el sábado.

Y dice no, no, está en la calle ahora mismo

y el director Emilio Romero está indignado.

Así que ha dicho que no quiere volver a verte.

Y dice anda, vente para acá César, hablamos con el director

y se lo explicas lo que ha pasado.

Y le dije no Jesús,

si el director ha dicho que no quiere verme ya no me va a volver a ver más

y no fui.

Y no fui ni a cobrar lo que me debían de ese mes y ya no volví.

A raíz del fin de su relación con Pueblo,

César Lucas decide crear,

junto al fotoperiodista italiano Settimio Garritano,

la agencia gráfica Cosmo Press, que se centraba, sobre todo,

en personajes populares españoles

que interesaban a medios extranjeros.

-Con lo cual la agencia pues tuvo un carácter internacional

que funcionó muy bien y tuvo un éxito profesional

y en lo que estuve lanzado durante, pues desde el año 65 hasta el año 76.

-El hecho de que se monte su propia empresa,

su propia agencia de fotografía es positivo

en el sentido de que va a ser él ya quien va a decir qué fotos hacer.

En los inicios de Cosmo Press

y gracias a la amistad con Enrique Herreros,

responsable de publicidad de estudios de cine norteamericanos,

César Lucas empieza a fotografiar a estrellas de cine.

Sus imágenes coparon las portadas de medio mundo.

Uno de los primeros trabajos fue en 1966,

el mismo año que se casa con María del Carmen Abreu,

Miss Madrid y primera dama de honor Miss España.

Tras la noche de bodas le llaman para cubrir "Como gané la guerra",

película protagonizada por John Lennon

y cuya filmación empezaba en Almería, al día siguiente.

Y estuve con John Lennon trabajando más de 2 meses, ¿no?.

Esa foto de John Lennon es una foto,

que está hecha con un objetivo especial que sea llama ojo de pez

que cubre un ángulo muy grande.

Era de él el objetivo y me lo prestó

y nos dedicamos un día a hacer una serie de fotos con el ojo de pez

que se publicaron 4 o 5 fotos hechas de éstas en varias revistas.

-Yo la fotografía de César Lucas la definiría como elegante, concreta

y además confortable.

El retratado se siente confortable con él.

Él es una persona afable, empática, es agradable,

te haces enseguida amigo de él.

-Con Brigitte Bardot por ejemplo, yo creo que nos caímos muy bien

y entonces a ella le gustaba posar y verse guapa y

todo eso la gustaba mucho.

Cuando Clint Eastwood estaba rodando "Los Violentos de Kelly",

hay una foto que es una que él está apuntándome con una pistola.

Y yo le dije eh, ¿no estará cargada? Y me dijo, no lo sé, voy a probar.

A mediados de los años 70,

tras una década inmortalizando a estrellas de Hollywood,

empieza a trabajar en la revista Gentleman,

donde ejerce de editor gráfico,

cargo que no existía entonces en España.

Poco después forma parte del equipo fundacional de El País

como primer jefe de fotografía del periódico.

Eran tiempos de aire nuevo y cambios constantes.

Era la Transición.

Cuando llega la Transición, César se convierte un poco en el...

en el padre de muchos fotógrafos que acabamos de empezar en esta historia.

Y de alguna forma es el hombre con experiencia

que ha batallado en muchos escenarios

y que tiene muchas cosas que contar, ¿no?

-César tiene un modo de, de reflejar la Transición

o de capturar las imágenes de la Transición

digamos hasta ciertamente poética.

-Y yo creo que César empieza a marcar esa diferencia

en otra forma de mirar,

en otro posicionamiento ante lo que ve

y que eso poco a poco va construyendo la historia de todo su trabajo.

-Las fotos de César Lucas,

yo las encuentro que son realmente contundentes,

que va al grano, que da una visión, eh, absolutamente veraz,

por decirlo de alguna forma, de lo que está fotografiando.

-Y en aquel momento los angulares se ponen muy de moda.

Esa sensación de que estás tan cerca, tan cerca que lo puedes tocar, ¿no?

Y César lo sabe trabajar con maestría.

-Teníamos una cercanía con la clase política,

que no habíamos tenido nunca anteriormente, ¿no?

Y empezabas a trabajar con ellos e ibas eh, al Parlamento,

es que, el Parlamento yo antes no lo había visto, ni lo había conocido.

Recuerdo mucho a Adolfo Suárez.

Teníamos una afinidad muy grande, ¿no?

Y su carácter me parecía extraordinario,

muy cordial, muy grato.

Pero lo más importante para mí no era mi cercanía con la clase política.

A mí lo que me gustaba y lo que me interesaba mucho era la calle

y esas cosas que la gente salía a pedir y que salía a veces a llorar.

-Está buscando unos encuadres, hay fotos icónicas

que las tienes dentro de tu imaginario de la, de la Transición.

El niño encima de su padre levantando el puñito.

-Esa foto es una de las primeras grandes manifestaciones

que se hizo en Madrid en el año 76.

Años después El País encontró al niño cuando ya habían pasado 25 años

y nos juntó para hacernos una foto juntos.

(Música)

-Y verdaderamente de los cuerpos fotográficos más interesantes

de la transición los ha tomado César Lucas.

Mientras era editor gráfico en El País, en septiembre de 1976,

se publicó una de las imágenes icónicas de la Transición,

la del desnudo de Marisol en Interviú,

revista que se convirtió en símbolo

de la recién llegada libertad de expresión.

Aquella fotografía era de César Lucas,

fruto de un encargo seis años antes.

-Ella nunca nunca posó para Interviú

porque esa foto está hecha en el año 70,

todavía le quedaban a Franco cinco años de vida,

¿cómo iba a pensar yo en publicar esas fotos?

Esa foto se hizo en una sesión de fotos que yo hice con ella

para discos y para revistas

y que necesitaba unas fotos de desnudo para otro proyecto.

Y yo pensando que ella se iba a desnudar,

jo estaba, pues de los nervios, claro.

Y nada, pues ella tan tranquila allí, con su flor y tal mirándome

y otra que hicimos, que ella está sentada allí.

Y otra que esta tumbada aquí.

Nos conocíamos muy bien

y probablemente ella no hubiera hecho ese desnudo con otro fotógrafo.

Y esas fotos yo me las guardé con mucho cariño

pensando que esas fotos jamás en la vida se iban a utilizar.

El dueño de Interviú, Antonio Asensio, me llama un día

estando yo en El País, y me dice:

"César, me he enterado que tienes unas fotos de Marisol desnuda.

¿Te gustaría publicarlas en Interviú?"

Y digo, digo, pero si está desnuda.

Dice bueno ya, yo me arriesgaría a publicarlas.

Y pegó un pelotazo, aquello, tremendo.

-Y si fue ese impacto tan gordo,

yo creo que era porque nadie eh...

bueno, pues todos habíamos soñado antes con ver a Marisol desnuda

en nuestros sueños más erógenos que, que hayamos podido tener, ¿no?

-¿Su nombre? Josefa Flores González, Marisol. O sencillamente Pepa.

-Supone el cambio de Marisol a Pepa Flores.

Que pasa de ser un icono de un tipo de, de sociedad más mojigata

al icono de una sociedad en libertad.

-Pues nos pareció una cosa incluso reivindicativa,

tuvo incluso un valor político si me llegas a apurar.

A mí me llevaron a juicio por esas fotos.

Esa denuncia fue obra de la fiscalía por atentados a la moral

y no sé qué no sé cuántos.

Con Marisol, unos días antes del juicio nos encontramos

y vino a decirme, César, sé que estás teniendo problemas.

Si en algo puedo ayudarte, quiero que lo sepas.

Ahora me estoy emocionando, pero bueno.

Y yo le dije, ya lo sé querida, pero sé que no, no puedes hacer nada.

Y dice bueno, pero que sepas que si en algo puedo, cuenta conmigo.

Afortunadamente me absolvieron porque las fotos no tenían mala intención

y tenían un contenido artístico.

- Yo no sé si es el mejor, en cualquier caso, sin duda,

el más popular fotógrafo eh, de desnudos de este país

no digo si es el mejor aunque es usted muy bueno, Don César.

- Muchas gracias.

- De verdad. Ha hecho como 10 millones de fotografías,

pero solo unas 500 de desnudos pero claro,

fue el hombre que desnudó ante su cámara a Marisol hace 15 años,

a Pepa Flores, y últimamente a Marta Sánchez.

Han pasado entre Marisol y Marta Sánchez 15 años

y muchas cosas ¿no? - Y muchas cosas, claro.

- Y hemos crecido mucho. - Hemos crecido lo suficiente.

En 1978 César Lucas había dejado El País,

para fichar como jefe de fotografía del Grupo Zeta,

empresa editora de Interviú,

donde empezaría una nueva etapa profesional

en la que realizaría más de 120 portadas con desnudos.

-Cuando César Lucas empieza a trabajar en Interviú

y hace esta fotografía de desnudos

yo creo que lo que hace es dar rienda suelta

a esa necesidad que teníamos de libertad.

Ahí se produce lo que denominamos el destape, ¿no?

-Que dicho sea de paso es un género que parece muy sencillo

y es de lo más difícil que hay.

-La confianza, ¿no?

Yo creo que eso en ese tipo de fotos esa confianza es muy importante.

Las mejores fotos están siempre al final

porque la modelo se va relajando.

En los primeros momentos pues hay una cierta tensión, desconfianza,

a ver cómo va a reaccionar el fotógrafo.

Y luego cuando esa relación es con el respeto que debe ser

y con la absoluta profesionalidad y notas luego en la expresión,

en la mirada, en los gestos y en cosas que eso se ha conseguido.

(Música)

A diferencia de otros profesionales especializados en un solo ámbito,

Cesar Lucas destacó por una variedad nada habitual en el fotoperiodismo.

Tras el franquismo, la Transición, las estrellas de cine y los desnudos

se centra en la fotografía de viajes, moda

y de retratos en otras publicaciones del Grupo Zeta

como Panorama, Novedades o Viajar.

A mí lo de los viajes me interesaba mucho,

me interesaba mucho contar un poco la vida de otro país,

de otra cultura, contar otras cosas, ¿no?

Y entonces hace falta saber qué es lo que quieres contar,

cómo lo quieres contar y hacer una narrativa visual

que sea atractiva y que sea interesante.

-La fotografía de viajes vende también una ensoñación.

Y lo que se comunican son sensaciones,

sensaciones a través de imágenes que te llevan a una realidad sugerida.

Por tanto si el fotógrafo es muy hábil y César lo era,

hacía fotografías donde daba gusto pensar

que ojalá pudiese estar yo ahí.

-Una de mis últimas etapas fue la producción de fotografía de moda

para la revista Novedades.

Y yo me encargaba de todo lo que era la fotografía, con qué modelos,

y qué escenarios y qué país íbamos a hacer la producción.

Y eso duró un período largo, ¿no?

Y los temas de invierno, las fotos se hacían en verano.

Teníamos que buscarnos sitios por el norte de Europa

donde hacer las fotos en nieve, en montañas,

en escenarios que tuvieran que ver con el invierno.

Íbamos a hacer temas de verano, íbamos a Miami en invierno

y teníamos que ir a buscar playas.

Nos íbamos al Caribe, nos íbamos a Egipto,

nos íbamos a sitios que tuviera escenarios

que pudieran funcionar bien con la imagen de, del verano, ¿no?

Después de una dilatada, variada y galardonada carrera,

en 2009 César Lucas se jubiló,

aunque sigue estrechamente vinculado a la fotografía.

Yo he tenido muchos muchos días dolorosos, ¿no?

Pero hay un día que para mí fue muy doloroso,

un día que me desperté por la mañana y, y me di cuenta

que ese día ya no tenía nada que hacer porque ese día estaba jubilado.

Y fue un día triste pero me duró poco,

porque seguía teniendo mi pasión.

¿Y cuál es mi pasión? La fotografía.

-Estoy segura de que un fotógrafo por más que se retire

nunca pierde su mirada

porque la mirada está hecha de experiencias,

de lo que has ido viviendo a lo largo del tiempo,

de lo que te ha conformado como ser humano.

-La mirada sigue existiendo.

Ahora llevo un teléfono en el bolsillo,

que me sirve también para llamar por teléfono

y me permite hacer fotos

de instantes que se producen a mi alrededor que no se alteran

porque yo saque un teléfono.

Y me permite estar cazando imágenes y aspectos

y cosas de la vida cotidiana que me está resultando muy interesante

y es como hacer una crónica nueva para mí de la vida diaria.

Creo que dejaré de hacer fotos pues cuando me muera

porque en la tumba no hay luz.

(Cantan en inglés)

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Detrás del instante - César Lucas

22 ene 2020

El 12 de junio de 1959, con 18 años, César Lucas recibió una llamada que nunca olvidaría. Le proponían fotografiar en exclusiva al día siguiente al Che Guevara durante una breve estancia en Madrid en pleno franquismo.

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  1. Augusto Vicente

    Muchísimas gracias por estos vídeos documentales a los que nos gusta la fotografía es una maravilla que haya este tipo de programas, me encanto el de Cesar Lucas enhorabuena por favor seguir haciendo mas capítulos muchas gracias.

    26 ene 2020