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No recomendado para menores de 12 años Cuéntame cómo pasó - Temporada 21 - Capítulo 374: Mayday Mayday - Ver ahora
Transcripción completa

(GRABADORA) "Todas las mujeres que salen en la pantalla son Merche.

Coño, ¿qué cojones me ha hecho a mí esa mujer que solo pienso en ella?

Me pregunto si me va a dejar tirado

o va a coger el timón como hace siempre cuando yo pierdo el rumbo.

Me pregunto por qué la persona que quiso matarme

fue tan torpe, coño,

y no me mató.

Si estuviera muerto,

ella me querría para siempre".

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Te soñaba. -# Sin cesar.

# Y acerté. -# Ya lo ves.

-# Y una voz. -# En mi ser.

-# Volverá. -# En un nuevo día.

-# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

¿Y por qué desapareciste el otro día así del hospital?

-Sí, me he tenido que ir por un asunto urgente.

-Ya, ¿tan urgente?

-Sí, un tema familiar.

¿Tu padre cómo está?

-Mal, mal. Sigue mal.

-Bueno, a ver, mira, me voy a tomar unos días de vacaciones.

Quizá no sea el momento más adecuado, pero siento que tengo que...

-(SUSURRA) Que descansar. -Descansar.

Tengo que descansar. Lo de tu padre me ha afectado muchísimo

y necesito apartarme de todo.

-¿Estás bien? No te reconozco.

-Es que estoy pasando una especie de depresión.

-(SUSURRA) No es la primera vez. -No es la primera vez.

-Max me habló de un exnovio tuyo, de un exmarido o...

-No, olvídalo, qué va.

Estaba muy confusa en ese momento en el hospital

y me dije: "¿Qué haces tú aquí? Él ya tiene su familia".

-Y si te vas, ¿qué pasa con la agencia?

-Hablaré con Alsira García-Maroto, que seguro que se hace cargo.

No te preocupes. Yo llamaré y estaré al tanto de todo.

-Vale ya.

(Pitidos)

Joder. ¿Qué pasa?

Que me ha colgado.

-Vale ya. Vale ya.

-Nada, muy bien.

Muy bien. ¿Y ahora qué?

-¿Ahora qué? Pues ahora...

habrá que ponerse un poco al día, ¿no?

Recuperar el tiempo perdido.

-Vaya. ¿Aquí?

-Lo he alquilado para ti. Sé que no es lo que te lo mereces,

pero es...

-Vamos a ver, Iván. Yo te lo agradezco en el alma,

pero yo no me voy a quedar aquí. -Pero es provisional.

-No, ni provisional ni no provisional.

Me vuelvo a Madrid ahora mismo. -¿Para denunciarme?

-No te voy a denunciar.

-Escúchame, yo no le atropellé.

Fue el otro.

-¿Qué otro? -¿Qué otro? ¿Me preguntas qué otro?

Te lo he explicado mil veces ya.

El otro, el que hace cosas...

horribles y la gente se cree que lo he hecho yo.

-Mira. Podemos ir a por él, ¿te parece?

-No, es que no es tan fácil como tú crees. Él es...

Se esconde, es muy listo.

-Pero nosotros también, ¿o no?

-No me crees.

-¡Sí! Sí te creo, Iván. -No.

-Claro que te creo, por eso te digo que podemos ir a por él.

-No me crees. -Iván.

-Piensas que fui yo. -No, no.

No, ha sido el otro. Lo sé.

Por eso te digo que tenemos que intentar buscarlo.

-(BALBUCEA) No me... No me hables como si estuviera loco.

-Estoy intentando ayudarte, Iván.

-Yo en mi vida le he hecho daño a nadie. Nunca, jamás. ¿Tú a mí?

Tú a mí me destrozaste la puta vida. -Bueno, escúchame.

¿Podemos hablarlo tranquilamente?

¿Por qué no nos vamos a cenar? Venga.

-Al sótano. -Estoy muerta de hambre.

Iván.

-Al sótano.

-¿Qué? -Al sótano.

-No, Iván. -Al sótano, no me hagas repetirlo.

-Iván.

Iván, por favor. -¡Al sótano, Cata, te estoy diciendo!

-Iván, por favor. -Al sótano.

¡Vamos!

(TELEVISIÓN) "Por autonomías,

los precios subieron más en Cantabria y Asturias,

y lo hicieron en menor proporción

en Castilla-La Mancha, Extremadura y La Rioja...".

Se acabó, joder.

Con tanto autónomo y autónomo y autonomía

y Cristo que lo fundó.

Y yo que soy el empresario del año, viene un coche, joder, me aplasta...

(TELEVISIÓN) "El ministro Carlos Solchaga y el presidente...".

-¡Antonio!

-¿Qué, campeón? -Mira lo que te he traído.

-¡Hola, Antonio!

-No tienes tan mala cara, macho.

-Tú puedes con todo, Antonio.

-No va a ser fácil, pero vas a salir. Lo dicen las cartas.

(MURMURA)

(A LA VEZ) ¿Qué?

Apagad un poquito con el mando.

¡El mando! Ya, ya.

¡Aquí está! Aquí está.

Estoy de mala hostia, Cuco. Estoy de mala hostia.

No te preocupes, que es normal.

Que no es normal, joder.

Me llevo días taladrando la cabeza con el 20 de abril, el 20 de abril.

Queda un poquito más de un mes y no sé qué carajo vamos a hacer.

¿Qué vamos a hacer, Antonio? Trabajar el doble.

-Tenemos la Semana Santa

con un montón de excursiones programadas.

-Y traslados y Cuba. -¡Ah! Y la Expo.

Que mayormente lo has manejado tú lo de la Expo...

-Tendrás que delegar en nosotros.

-Eso. -Hasta que te recuperes.

¿Y cuándo me voy a recuperar?

Porque hasta la fecha no ha habido un solo médico

que me asegura que voy a volver a caminar.

Claro que vas a andar, claro. -Claro.

-Pero, bueno, hasta entonces lo que deberíamos hacer

es encontrar a una persona que haga tu trabajo.

Alguien del gremio.

Que tuviera experiencia en agencia de viajes.

-Un sustituto.

-Conozco a un par de personas que dan ese perfil.

Vamos a ver, ¿cómo vamos a meter...

a una persona que es desconocida en el negocio?

Hola, buenas.

Hola, Mercedes. Merche.

Qué sorpresa, chicos.

Mira, han venido los tres mosqueteros.

A rey muerto

rey puesto.

Bueno. -Antonio, por favor,

no digas eso porque no es verdad. Es que...

Pues lo parece.

Venga, Antonio. Ya, ¿eh? Ya está bien.

¿Ya está bien qué?

Que ellos no te atropellaron, venga.

¿Por qué has llegado tan tarde?

Porque tenía mucho trabajo.

Estos están intentando convencerme

de que metamos a un desconocido en el negocio.

Ya, bueno.

Bueno, vale.

Olvídalo, lo asumimos nosotros.

-Nosotros vamos a hacer lo que tú nos digas que hagamos.

Tampoco es eso. No es tan fácil, coño.

Pues nada. Entonces, cerramos.

No podemos cerrar. Vamos a ver.

(SUSURRA) Merche, Merche.

Coño, que Merche tiene que encargarse del negocio.

No. No, no, no. Vamos, ni en broma.

Vamos a ver, ¿estamos juntos en esto o no?

Antonio, ¿cómo se te ocurre pedirme una cosa así? De verdad.

Es que...

¿Dónde vas? A por una aspirina.

¿Quién coño le ha pedido ahora una aspirina, por Dios?

¿Le vamos a dar un poquito a este osito o no?

¿Le doy? ¿Le doy? No, para mi niña.

(Timbre)

¿A que se ha dejado tu madre las llaves?

No para, todo el día trabajando... Le vamos a echar la bronca.

Anda que... ¡Ey!

No contaba contigo. Pasa.

He quedado con Deborah, ¿no está? Estaba trabajando cuando he vuelto.

Hola, chiquitina. Pero ¡bueno! Dile: "Hola, tía".

Pues te hacía en Barcelona.

He tenido que volver. Mañana tengo una reunión con los jefazos.

No sabes la de pasta que se está moviendo.

Joder. Oye, ¿tienes vino blanco?

Sí, en la nevera. ¿Sí?

¿Por qué has quedado con Deborah?

En su empresa van a dar un curso para aprender a hablar en público

y ha pensado en mí. ¿Tú sabes de eso?

(RESOPLA) Yo sé de todo lo que en este momento me dé dinero.

¿Qué pasa? ¿No hay curro o qué?

Entre que ya no estoy dando clases con Belén y...

que Catalina está desaparecida, lo tengo chungo.

Alguien se ocupará de vosotros, ¿no? Habrá más actores como tú.

Pues es que nadie sabe nada.

¿Crees que puede estar relacionado con lo de papá?

No creo.

De lo que estoy segura es que fue intencionado y que fueron a por él.

Muy bien. Ya la última, ¿eh?

¿Y tú qué?

¿No me vas a preguntar por papá?

Sí te voy a preguntar por papá. ¿A qué viene ese tono?

A que te echa de menos.

Le estoy llamando dos veces al día, o sea...

Quiere verte.

Mañana voy, ya está.

Como no vuelva a caminar nos va a cambiar la vida.

Vamos a lavarnos esa carita.

Siento mucho lo de Belén.

Ya.

Si les haces caso a los médicos, estás jodido.

No bebes, no fumas, no follas.

Los médicos están para eso, para amargarte la vida, macho.

Juanra, se me escapa un polvo.

¡Julieta! Julieta, espera.

¿Qué? ¿Y tu madre?

¿Qué pasa con mi madre?

Que tengo que devolverle estas llaves.

Soy el hijo de la que alquilará la peluquería.

No te hagas la despistada. Nos vimos la otra tarde.

¿Por qué me llamas Julieta?

Pareces italiana, ya te lo dije.

Ya, pero me llamo Herminia. No es verdad.

Te llamas María y eres amiga de África.

Hace mucho que no la veo.

Qué lástima. ¿Lástima por qué?

Porque tienes los ojos más bonitos de España.

No, te has quedado corto.

Del mundo.

¿Me das las llaves?

Me falta medir los espejos y ya.

Vale, pues las dejas en el bar.

Va a ser un momento.

Tengo que hacer la cena.

Encima cocinas.

Adiós.

¿Te recojo después de cenar y vamos al Siroco?

Y ves a África.

Dale un beso de mi parte.

Tío, pero ¿tú de qué vas?

Has dicho que le diera un beso de tu parte.

Eres un pijo de mierda.

Molas.

(Puerta)

Bueno, mucho ánimo, Antonio.

-Antonio, arriba ese espíritu. Ya sabes por lo que te lo digo.

-Y paciencia. Mucha paciencia.

Para andar es más importante el cerebro que las piernas.

Y eso te lo digo yo, no lo dicen las cartas.

Muchas gracias.

Todavía estás aquí.

Sí, sigo aquí. Pero me voy a ir enseguida.

¿Vas a ir a ver a Max?

Antonio, de verdad. ¿A santo de qué viene eso de Max?

Mujer, es una pregunta retórica.

Como la última vez que fui hombre ibas a cenar con él...

¿Han pasado los médicos? Han pasado ya hace un rato largo.

Antes de que llegaran estos. ¿Y qué te han dicho?

Nada, que me tienen que hacer otro escáner

y más placas.

Mañana vendré a la visita. Sí.

¿Quieres algo más? ¿Quieres agua?

Quiero que tomes el mando.

No insistas, de verdad, Antonio.

El negocio se va a la mierda.

Tienes a los tres que te van a ayudar.

Yo no tengo horas, de verdad. Estoy ocupadísima.

Pues nada, perderemos todo el dinero.

No, vas a perder dinero tú.

Van a perder nuestros hijos,

que es para quien trabajamos.

De verdad. Adiós.

Merche, dame hasta septiembre, mujer.

Hasta que cierren La Cartuja.

¡Hola!

-Hola.

-Vaya, ¿y esto?

-Pizza hecha por mí.

Con champiñones, calabacín, pimiento, cebolla,

tomate y piñones. -Ajá.

¿Qué pasa? ¿Celebramos algo?

-Yo celebro que volvemos a estar solos, que es como mejor estamos.

-Ya.

Voy a ir a terapia, ¿eh, Oriol?

-¿Y eso? -Bueno, tú me lo recomendaste.

-Yo te veo bien.

-Sí. Me ves bien, pero no quieres vivir conmigo.

-Sí que quiero.

-Ya, y por eso llamas a Carola tantas veces.

-Es la madre de mi hermano. Es normal que la llame.

-Sí, para decirle que no puedes más y que no me aguantas.

-Es que no es fácil.

-Claro. No es fácil vivir conmigo, ¿no, verdad?

-A veces no te entiendo.

-Oriol, criar a un hijo sola...

es duro, ¿eh?

-Pero ya no estás sola. Ahora estoy yo, y he crecido.

-Es que tienes que vivir tu vida.

-No te entiendo.

-Va siendo hora de que te despegues de mí.

Y para eso no hace falta que dejes de vivir aquí.

-Dije que me iba porque estaba cabreado.

-No, me amenazaste. -Te avisé.

-Claro, para que lo dejara con Belén.

Oriol, no tienes amigos, estás todo el día en casa.

Ya no quedas con Sandra ni con Santi.

-¿Y qué? -Que no somos pareja.

Somos una madre y un hijo.

-¿Y qué quieres? ¿Volver con Belén?

-No, lo que te quiero decir es que...

ya va siendo hora de que vivas la vida que te corresponde.

Y que creo que a los dos nos vendría bien ir a terapia.

Oriol.

Oriol, ¿qué pasa? ¿Dónde vas? ¿Qué haces?

-Me voy a vivir la vida que me corresponde, según tú.

-A ver, Oriol.

(TELEVISIÓN) "Había gente liberal, gente socialdemócrata,

demócrata-cristiano, otra era del PC...

Entonces, ese sí pensé que sería como el momento

de que se aclarase todo el mundo.

Esos años...". ¡Hombre!

"Baby".

Perdona.

Se alargó la reunión más de la cuenta.

¿La niña? ¿Dónde va a estar? Dormida.

¿Sabemos algo de tu padre?

Me ha dicho mi madre que mañana le hacen más pruebas.

¿No me preguntas por mi hermana? Ha estado más de una hora esperando.

"Oh, shit".

Es verdad, había quedado con ella.

Bueno, ahora la llamo.

Pero primero...

felicítame.

Dime que no es tu cumpleaños. No.

¿No estarás embarazada? Idiota.

Vengo del trabajo, no del ginecólogo.

Soy la nueva directora general

de la división de Servicios Tecnológicos en España,

Portugal, Grecia e Israel.

Es un puesto fantástico, Toni.

Pensé que el año de excedencia por la niña

me había dejado fuera de juego, pero...

(RÍE)

¿No me vas a decir lo orgullosa que estás de mí?

Mucho, estoy muy orgulloso. Vamos, es maravilloso esto.

Me suben el sueldo un treinta por ciento.

Guau, un treinta por ciento. Fantástico.

Me muero de hambre.

¿Y dónde has dicho? ¿En Portugal, en Grecia y en...?

En Israel. En Israel.

Mi padre va a llorar cuando se lo cuente.

Vas a tener que viajar mucho.

No, mucho no. Un poco. ¿Un poco? Bueno, si es solo un poco.

Una semana al mes como mucho.

Un día en Lisboa, dos en Atenas, uno en Haifa...

Tranquilo, no pongas esa cara.

Lo tengo todo pensado.

¿Todo pensado? ¿Te refieres a la niña?

Sí, a la niña. A nuestra niña, la de los dos.

Vamos a tener que contratar a una interna.

¿Una interna?

¿Una interna? ¿Meter a una tía que no conocemos aquí,

en un sitio que no tenemos?

Tenemos un cuarto libre.

No está libre, es el cuarto de Santi.

Santi lo utiliza un fin de semana cada 15 días.

Me da igual, es su cuarto. No.

A ver, Toni. Te dije que lo tengo todo pensado.

Compramos un sofá cama... No, no.

¿Por qué no? Porque no, coño.

Mi hijo no va a venir y va a dormir en un sofá cama.

¿Por qué? Porque no, Deborah. Lo sabes, coño.

Me cuesta llevarme bien con mi hijo, que sienta que es su hogar.

Me parece muy feo. Ah, ¿sí?

¡Te parece muy feo que yo coja el trabajo que quiero!

Y que no me quede en casa ocupándome de la niña.

Porque esa es mi obligación, ¿no? Porque soy su madre.

Si fuera su padre, no pasaría nada.

Podría irme a Barcelona, a Irak o al culo del mundo.

Todo lo necesario, ¿no? ¿No es así?

Muchas gracias por tu comprensión, por tu apoyo.

Cariño... No esperaba menos de ti.

Cariño... ¡No me llames cariño,

que te tiro el zapato a la cabeza! Comprende...

¡No, no! Comprendo perfectamente, Toni.

Dices que tu padre es un machista y un egoísta, y tú lo eres el doble.

No lo metas en esto. Lo está pasando muy mal, está hecho una mierda.

Como nuestro matrimonio a partir de ahora.

(Puerta)

(HERMINIA) Lo que nos faltaba.

Algo tendremos que hacer.

El día no tiene más que 24 horas, Mercedes.

Lo sé, madre. Lo sé. Ya.

No fuerces la máquina, hija. Mira que si te da un patatús...

(Portero automático)

Ya voy yo.

¿Sí? "Tía".

¡África!

"¿No quieres hablar conmigo? ¿No quieres verme?".

No, no es eso.

¿A Carlos nadie le va a decir nada?

Es que no quiero preocuparle más.

Está muy lejos. Ya.

Se va a enfadar mucho cuando se entere.

Yo prefiero que se lo cuente su padre cuando pueda,

cuando salga del hospital.

Hoy ha llegado una carta suya.

Ah, ¿sí? ¿Y dónde está?

Ahora te la traigo.

-Joder, María. No seas plasta, que hace mil años que no nos vemos.

Que no, de verdad que no puedo. Tía, baja.

Necesito hablar contigo, me he enterado de lo de tu padre.

Joder, no te he llamado ni nada. Soy una cerda.

Da igual. No, no da igual.

Estás cabreada. Yo también lo estaría.

Que no, que no estoy cabreada.

Debes estar hecha polvo.

Sí, claro. Ella está jodida, es tu mejor amiga.

Y aprecia a tu padre.

-Va, que nos irá bien a las dos.

-María, se sincera contigo misma.

Te mueres de ganas de salir y sabes que tu padre no se va a poner mejor.

-Va, ¡vamos a buscar un poco de marchita!

-¡Va, va! -Tía, no seas muermo.

-Vamos, María. -Venga, va.

-# ¡María!

(TODOS) # ¡María, María! # Callaos.

# ¡María, María! # (CHISTA) Chicos.

¡Venga, baja!

-La he abierto.

¿Venía a tu nombre? No, al tuyo.

Pero la he abierto.

Es que intenté primero olerla,

pero he perdido mucho olfato.

Luego, me di cuenta de que venía algo dentro.

Y, bueno, total.

Que recé un padrenuestro y la he abierto.

Ya.

Mira, mira qué preciosidad.

¡Oh! Dirá lo que quiera,

pero es Carlitos clavada esta niña.

Madre mía, qué guapa está.

¿La has leído?

Tres veces.

Pero, toma, léela tú. En alta voz.

Mamá, voy a salir, ¿vale? ¿Ahora?

Sí, con África. Solo un rato. Es que necesito despejarme un poco.

Pues nada, acuérdate de coger las llaves y el carné.

Y que mañana tienes clase muy temprano.

Anda, lee. A ver.

"Hola, familia:

Cuando yo tenía 14 años

mi padre era tan ignorante que no podía soportarle.

Cuando cumplí los 21,

me parecía increíble lo mucho que había aprendido mi padre

en siete años.

Esto lo escribió Mark Twain,

y es una de...". ¿De mis citas preferidas?

Era la clase.

En un cartel se representa a Caín fugitivo

y muerto Abel,

junto a una mancha carmesí...

De carmín, mierda. No me acuerdo de más, coño.

De carmín...

Nada, déjalo.

No pasa nada, papá.

¿Ese casete para qué es, hijo?

Es para ti.

¿Es para mí? Sí.

Para que grabes lo que se te pase por la cabeza cuando estés aburrido.

Ah. No sé si todo lo que se me pasa por la cabeza

va a caber en un casete tan pequeño, hijo.

Bueno, siéntate, hombre. Siéntate.

No estés ahí incómodo de pie. Estoy bien, estoy bien.

No hay nadie. Estoy bien, papá.

¿No te vas a quedar un rato?

Sí, un ratito. Pero poco, tengo una reunión a las 10:00.

¿A las 10:00? Sí.

Entonces, no tienes mucho tiempo.

Acércate.

Más. Escúchame bien, hijo.

Tienes que convencer a tu madre de que me ayude con lo mío.

Con lo de Viajes Milano.

Tal como están las cosas, Toni,

o ponemos al frente a alguien con ojos y cara

o vamos a perder hasta la camisa.

Sabes que mamá tiene su propio negocio que atender.

Bueno, eso es una tontería. No es una tontería.

No. Ella va poco a poco, pero le está yendo bien.

Hijo, el negocio de tu madre

en septiembre va a seguir funcionando, joder.

Sin embargo, Viajes Milano no.

Viajes Milano hay que explotarlo. En septiembre no vale un pimiento.

¿Entiendes, hijo? Si tu madre, por lo que sea,

no quiere ayudarme,

ahora tú eres el hombre de la casa

y no puedes dejarme solo, ¿entiendes?

(Busca)

(Busca)

Es muy urgente esto, tengo que llamar. Lo siento.

Ah. Bueno, no te preocupes, hijo, yo...

(MURMURA)

Qué difícil es todo, coño.

Soy Antonio Alcántara, tengo un aviso suyo.

Soy Esther Aguirre, le llamo de parte del presidente del Gobierno.

Tendría que estar en Moncloa

esta mañana sobre las 12:00. ¿Es posible?

Sí, claro, por supuesto.

Tiene interés en proponerle un puesto en su equipo.

Le pido total discreción sobre esta conversación.

"Sí, claro, por supuesto".

Entonces, ¿a las 12:00 le viene bien?

Me viene muy bien. Estaré ahí a las 12:00.

Muy bien, gracias.

Me acaban de llamar de Presidencia del Gobierno.

¿Qué has hecho? No he hecho nada, papá.

Me quieren ofrecer un trabajo.

¿En el Gobierno? Sí, eso parece.

Será algo de prensa o algo así.

Joder, son palabras mayores, Toni. Sí, muy mayores.

Coño.

Entonces, no te puedes ocupar de la agencia.

Me temo que no, papá. No.

¿Con las Olimpiadas qué vas a hacer?

A ver qué me ofrecen. Me voy a tener que ir.

Escucha, tú aprovéchalo. Sea lo que sea.

Vas a estar con la gente que maneja la batuta.

Me voy, papá.

Otra cosa, Toni. Espérate, hijo. No te vayas tan rápido.

Toni, no puedes dejarme solo, hijo.

Debes convencer a tu madre de que me ayude. ¿No ves cómo estoy?

Cuídate, ¿eh?

Sí, hijo, sí. No me dejes solo.

Por Dios.

No me vayas a dejar nada en la mesa. Mira cómo estoy.

Son facturas a pagar antes de fin de mes.

Ya, falta mucho para final de mes. Faltan cuatro días.

Cuatro días ahora para mí son un siglo.

¿Las entregas cómo van?

Regular. ¿Regular?

¿Las camisas hawaianas de Serrano?

Están casi. ¿Y lo de Blanco?

Los pantalones harem se entregarán esta tarde.

Tienes que repasar esta manga.

Vamos fatal. ¡No!

Vamos muy bien, se está vendiendo muchísimo.

Pero ¡si no llegamos!

Todavía no tengo hecho el catálogo. No me da tiempo, ¡no me da la vida!

Mira esto, mira este traje de chaqueta.

No puede ser, los acabados...

Nos estamos durmiendo con los acabados.

Es solo una muestra. Me da igual.

¡No puedo! De verdad, no puedo con todo.

¡No puedo hacerme cargo de lo de Antonio!

No soy Shiva ni tengo cuatro manos ni para mí el día tiene 28 horas.

Yo sé que le hace mucha ilusión, y me duele mucho,

pero es que a mí también me hace mucha ilusión esto.

¡Y nos va bien, nos funciona!

Voy a alquilar el local de al lado.

Y voy a coger otro equipo y vamos a hacer dos turnos.

Y de los papeles que se ocupe otro.

No, de los papeles me ocupo yo.

Y no puedo seguir hablando.

Nos dan unas pruebas importantes en el hospital.

No quiero seguir hablando de esto.

¡Vamos! ¡A trabajar!

Venga, chicas, a trabajar.

¡María! María, hija, por Dios.

Ya han pasado las burras de leche, van a dar las 12:00.

¡Sí! Yo te hacía en la universidad.

No me grites, abuela, por favor. ¡No te grito!

Aquí huele a tabaco. Yo no fumo.

A tabaco y a alcohol. ¡Huele a alcohol!

¿No decías que habías perdido el olfato?

Para el tabaco y el alcohol me queda un poco.

¡Vamos! ¡Ay!

Me llevo esto para lavar.

(Música de discoteca)

"Raquel".

Raquel, por favor.

Dele al "REC" aquí a la grabadora, que no llego.

Ahí. ¿Va a cantar?

Bueno, eso quisiera yo.

Claro, que si me pone la música,

me sé "La rosa del azafrán" completa.

Es lo único que puedo mover, la garganta.

Todo volverá a su sitio.

Eso espero.

(Puerta)

"Todo volverá a su sitio", dice Raquel.

Así que objetivos.

La agencia.

¿Cómo convencer a Merche?

Bueno, quizá teniendo en cuenta que le gusta más el dinero

que a un tonto una tiza, le puedo ofrecer ser mi socia

y darle el cinco por ciento de los beneficios.

Media jornada. Solo gestión, claro.

Y dietas y viajes para que no le cueste el dinerito.

Objetivo número dos: Cata.

Cata... Tengo que hablar con Inés

y preguntarle a ver dónde coño está Cata.

Y si no lo sabe, que la busque, joder.

Objetivo número tres:

la policía.

¿Hay alguien que está mirando el coche de ese tío?

¿No hay un grupo especial

que investigue a un asesino que anda por ahí suelto?

Número cuatro:

enemigos.

¿Quién me odia?

¿Quién me envidia?

¿Quién teme a Antonio Alcántara?

Objetivo número cinco:

morir con dignidad.

Antes de ser un estorbo.

Hola, Milano.

Acabo de ver a los médicos.

Están viniendo para acá.

¿Te han dicho algo?

No, te lo van a decir a ti.

¿Cómo que a mí? Nos lo dirán a los dos.

Bueno, sí. A los dos.

Tengo mucho miedo, Milano. Mucho miedo.

Tienes que tener esperanza, ¿eh?

Ponme recto, anda,

que tengo el cuello...

(SE QUEJA)

(Puerta)

Buenos días, pareja.

Buenos días, doctor. Buenos días.

Mejor de lo previsto, empiezo por ahí.

Ah.

No quiere decir que sea cuestión de días

ni semanas ni seguramente de meses.

Mejor significa que la médula está contusa,

pero operativa.

Y con paciencia y mucha rehabilitación,

podrá volver a caminar.

Pero es... Vamos a ver, doctor.

Eso que me está diciendo es así, ¿no?

Quiero decir,

¿me lo está diciendo con seguridad?

Con toda la seguridad del mundo.

Bueno. Lo que no le digo es cuándo.

Fundamentalmente, va a depender mucho de usted.

Si depende de mí no se preocupe,

porque yo tengo mucha fuerza de voluntad.

Cuéntaselo tú. Dile que tengo una fuerza de voluntad...

Sí que la tiene, de verdad.

De entrada, va a tener muy poca movilidad.

Bueno, no esperaba menos.

No se preocupe, doctor. Mire.

¿Cuánto hace que me reventaron el tobillo jugando al fútbol?

Tuve muletas un tiempo y al final me arreglaba...

Las muletas están muy lejos todavía, Alcántara.

¿Lejos?

¿Cómo de lejos, doctor?

(Puerta)

¿Otro café?

No, gracias. Ya llevo dos.

Aquí se toma mucho café.

Perdone, tenía que estar hace rato en Torrespaña.

Me están esperando.

¿Sabe si va a...?

(Pasos)

Hola, Toni. Perdona el retraso.

-¿Te apetece un café, Marta? -No, gracias, Esther.

¿Y esa cara?

Te dije que te llamaría, ¿no?

¿Trabajas aquí?

Soy la nueva subsecretaria del portavoz del Gobierno.

Hoy mismo ha salido publicado en el BOE.

Flipas. (RÍE)

Bastante, sí.

El presidente no va a poder recibirte,

está reunido de urgencia por el conflicto de Ponferrada.

Pero siéntate, por favor.

Voy a ir al grano.

Te quiero como mi director general de Relaciones Informativas.

¿Tu director general? Ajá.

¿Y eso en qué consiste?

En coordinar la relación con los medios

y ocuparte de la cobertura mediática del presidente.

En fin, en ser mi mano derecha.

¿No vas a decir nada?

¿Dónde has estado todo este tiempo?

¿Eso qué más da?

Me gustaría saberlo. (CARRASPEA)

A ratos en el extranjero y a ratos en España. Como tú.

Colaboré con Olof Palme.

He llevado la comunicación de grandes empresas.

La última vez que te vi eras del PC. Y tú trosko.

Pero de eso hace ya mucho tiempo, Toni.

Las personas evolucionan,

nos moderamos.

O nos reinventamos para salir adelante.

¿Qué tal tu familia judeocristiana?

Casado, dos hijos. Uno de una relación anterior.

Es muy fácil seguirte la pista.

Yo, sin embargo, no sé nada de ti.

Entiendo que todo esto te está cayendo de golpe,

pero necesitamos buenos comunicadores, gente honesta.

Gente con un perfil limpio de cualquier sospecha.

Me tengo que ir.

Hace un rato que me están esperando. ¿Te has asustado?

¿Quién, yo? No, de verdad.

Te agradezco muchísimo la oferta,

pero si te soy sincero, no me veo trabajando en política.

¿No te ves trabajando en política o no te ves trabajando conmigo?

Las dos cosas.

El año que viene hay elecciones.

Ayúdame ahora y te prometo... ¿Qué me prometes, Marta?

Hasta ahora te has dedicado a contar la realidad, ¿verdad?

Lo que te ofrezco es la oportunidad de poder cambiarla.

¿No era eso por lo que luchábamos cuando nos conocimos?

Marta Altamira. Trabaja en Moncloa.

Joder, no me jodas.

Línea directa con Felipe. ¿Esa no fue confidente de la policía?

Sí, eso es lo último que sabía de ella. Hasta hoy.

¿Y te ha ofrecido un trabajo? Ajá.

¿Y qué le has dicho?

¿Qué le voy a decir? Que no.

Bueno, bien hecho. Pasa de ella. Ya.

Pero me jode perderme la política por dentro.

Es una experiencia única. Las Olimpiadas también.

Sí, pero eso no es para mí.

No me encuentro, coño. No es mi sitio.

Ya. Te ha enseñado la manzana y quieres morderla, ¿no?

Pero ¿qué dices?

¿Trabajar con una colaboradora de la represión franquista? No.

Mucha gente colaboró con Franco y mírales dónde están ahora.

Para eso fue la transición. Para lavarles la cara a muchos.

Esta se la ha dejado bien limpia.

Mamá.

Ni una palabra de esto, por favor. No quiero contárselo.

Hola, Mercedes.

Hola, ¿cómo estás? Muy bien.

Vamos a comer. Hola, hijos. Ahora os tomo nota.

-Hola. Hola, mamá.

Hola, cariño. Hola.

¿No prefieres comer en casa? No.

Prefiero tener al margen a la abuela.

Además, María bastante tiene con los exámenes.

Traigo buenas noticias del hospital.

¿Qué? La médula no está afectada.

¿Qué? Volverá a caminar.

Qué bien, por Dios. Sí, sí.

Sí.

Pero va para largo. Meses, incluso un año.

Pero es una buena noticia, va a poder andar.

Sí, claro que sí, pero...

vuestro padre no va a ser el mismo hasta dentro de mucho tiempo.

Bueno. Ya.

Yo no lo voy a dejar tirado, pero necesita todo vuestro apoyo.

Todo. Ajá.

Me muero de hambre. ¿Será posible?

¿Estás agobiada o qué? Estoy muy agobiada, mucho.

No me puedo ocupar de la agencia. Tengo mi taller, ¿lo entendéis?

Claro, mamá, joder. Claro.

Es que cuando se le mete algo en la cabeza

no hay manera de que se le quite hasta conseguirlo.

Es que perder la Expo es una putada para él.

Pero, no sé, ¿nosotros qué podemos hacer?

Ayudar. Ya, ¿cómo?

Bueno, esto es una cuestión de familia.

Tendréis que poneros las pilas.

¿Ponernos las pilas? Sí, estar unidos.

Pero para eso están también Santos, Casandra y Ramón.

Por eso he quedado con ellos después de comer.

Para que hablemos los tres.

Bueno, ¿qué os pongo? Para mí un número cuatro.

Vale.

-Yo el dos, ¿era? Sin huevo.

Vale, a mí me pones el cinco con su huevo.

Vale. Muy bien. Gracias.

Tráeme una caña también, por favor. Sí.

¡Luis! -¡Josete!

-¡Colega! -¿Qué pasa, macho?

Joder, no te hacía a ti de mesonero. -Ni yo.

Hago lo que puedo, pero no es lo mío. ¿Qué tal?

-Comiéndome los mocos, tronco. -¿Y eso?

-Cuatro fachas me han echado la cruz en vida y...

-Joder. Entonces, ¿no eres alcalde? -Qué va, los he mandado a la mierda.

Maite y yo nos volvemos a Madrid.

-¿Aquí al barrio? -Sí.

De momento, nos quedamos en el piso de mi madre.

-Me pillas con mucho jaleo. ¿Te invito a comer y hablamos?

-De verdad que no. Tengo una entrevista

y voy a llegar un poco justo. -Ah, ¿sí? ¿Dónde?

-En Continente, de reponedor.

A ver si hay suerte. -Luego me cuentas, ¿vale?

-Venga.

Querida familia:

Seguramente, cuando escuchéis esta grabación

yo ya no esté aquí.

No os preocupéis, es...

(Puerta)

¿Se puede? Adelante.

Hola, papá.

Ay, madre del amor hermoso. Hola.

¿Cómo estás? Bien, hija, bien.

¿Y esto? Esto quítalo.

Es una cosa que me ha regalado tu hermano.

Anda, estás grabando. Sí, sí. Apágalo, anda.

Déjame que lo escuche. Apágalo, por favor.

Papá, por favor. ¿Qué pulsera es esa nueva?

¿Esta? ¿De quién es? Sí.

Mía, la gané en una apuesta.

Anoche. La niña no ha ido a la universidad.

Muy mal, hija. Muy mal, coño. Bueno, papá, que me hacía falta.

Ya. Sí, llevo una semana llorando.

Sí, de rabia.

Hay un cabrón que un poco más y te mata

y está libre como el viento, ¿sabes?

Hija, no digas palabrotas. Eso está muy feo en una chica.

Anda, ve a la maquinita y tráete una botella de agua.

Tengo suelto.

Anda.

Antonio.

He estado pensando y he llegado a una conclusión.

Ah, ¿sí? Sí.

¿A cuál?

Que Dios no te tiene en esta cama porque sí.

No, quiere que te pares.

Quiere que no sigas viviendo

como si tuvieras la edad de tus hijos.

No, pero si ahora voy a vivir la edad de los abuelos.

Claro, y eso es lo que eres: un abuelo.

Y no te gusta, pero es así.

Herminia, me han puesto una sonda. Ya.

Me van a tener que duchar, no me valgo por mí mismo.

Limpiarme toda la mierda, incluso...

creo que hasta darme de comer,

porque no creo que sea capaz de llevarme el tenedor a la boca.

Bueno, pero eso se pasará. Sí, ya, ya.

Eso dice todo el mundo, Herminia. Pero nadie me dice cuándo.

Nadie me dice el año que viene, un año, un mes, dos meses...

Pero vivir es eso.

Nos creemos que lo sabemos todo y no sabemos nada.

Hombre, la agencia.

Pues la agencia está muy bien como está.

No, necesita alguien que le ponga un poco de orden.

Hay tres personas.

Ellos se apañan muy bien. Seguro, son ya muy mayorcitos.

Esto va a ser una ruina.

Y sin ti se hunde el mundo. Sí.

¿Usted qué sabe de eso?

Entiendo que eres un soberbio.

Y ahora que estás más para allá que para acá,

todavía te sigues empeñando en mangonearlo todo.

Pues se acabó.

Se acabó.

Estás en mis manos.

Venga.

¿Otra vez?

¡Es que esta máquina es una mierda! A ver, espera.

¿Qué? ¿Te crees superior o qué?

¿Por meter una moneda?

El otro día no me contestaste.

Sí, cuando te pregunté cómo te llamabas.

Pues no te oí, no te oí.

Me llamo Jorge. Y, además, no tengo novia.

¿"No tengo novia" es tu apellido?

Te voy a dar mi número de teléfono.

No, no lo quiero. No es para ti, es para tu padre.

Me saco un dinero extra haciendo rehabilitación. Voy a domicilio.

¿Eres fisio también aparte de médico?

Tengo un hermano hemipléjico. Se pegó una hostia con la moto.

Empecé por él y acabé descubriendo que tenía vocación de médico.

Oye, ¿te gustaría ir al cine el domingo?

Bueno...

Depende de la película.

La eliges tú.

Miraré la cartelera. Si te hace alguna, me llamas.

Vale. Vale.

Entonces, tú te ocupas de la administración.

Sí. Administración, atiendo a los clientes

y trato directamente con los proveedores.

Ah, bueno, y el teléfono.

Mucho teléfono.

-Yo me ocupo del personal, ya sabéis.

Y también de las rutas: salidas, llegadas, etcétera.

Y hago dos veces por semana la ruta Madrid-Sevilla ida y vuelta.

-Y yo trato con las empresas de alquiler de autocares.

Y llevo el mantenimiento de los seis que tenemos en propiedad.

-Ya. ¿Y, entonces, mi padre qué hace?

-Todo lo demás. ¿Que consiste en...?

La Expo por encima de todo.

-Y Cuba. -Y lo del avión.

¿El avión? ¿Qué avión?

Se le ha metido en la cabeza comprar un avión.

Bueno, vamos a centrarnos en la Expo, que es lo importante.

Pues Antonio negocia directamente con un tal Salgado.

Salgado, sé quién es.

Hablan muy a menudo. -Y le da una comisión.

-¿Y papá no lleva siempre una agenda o...?

-Sí, pero solo la toca él. -No importa.

Dásela.

-Aquí tiene que estar todo. -Vale.

No sé, ¿y si contratamos a alguien? Peor.

Sí, la Expo está a la vuelta de la esquina.

Tenemos que arreglarlo entre nosotros.

Yo no puedo, me paso el día en Barcelona.

Vamos, tú sí, ¿no? Tú estás en paro.

Yo no sirvo. ¿Qué?

Que no sirvo para los chanchullos. Tendrás que servir.

Ya está el machito ordeno y mando. ¿Qué machito?

¿La dejas sola ante el peligro? ¿Y tú?

¿Yo qué? Estoy en Barcelona todo el santo día. ¿Qué hago?

Te han ofrecido trabajo en Madrid. ¡Ya está bien!

Lo último que necesito es que discutáis entre vosotros.

Yo también tengo mi vida, mi taller.

Ya hablaremos.

Respeta mi trabajo.

¡Mercedes!

Hola. Hombre, Luis.

Qué alegría verte.

¿Cómo estás? Bien.

Me acabo de enterar de lo de Antonio, ¿cómo está?

Bueno, le queda para largo, la verdad.

Joder. ¿Se puede ir a verle? Sí, claro.

Le hará mucha ilusión.

¿Maite y la niña cómo están? Bien, muy bien.

¿Y en el pueblo? Bien también. Todo bien, Mercedes.

Me quedaría aquí hablando contigo, pero es que ando muy liada.

Claro, no te preocupes. Da recuerdos.

Sí, claro. Hasta luego.

-¿Qué? ¿Cómo ha ido? -Nada.

Buscan altos para que lleguen a las estanterías de arriba.

-Joder. -Mira, podías ir tú.

Y yo me hago cargo del Bistrot. -Seguro que lo harías mejor que yo.

-Maite sí que lo llevaría bien.

-¿Sí? -Maite...

-Venga, va, que te invito a una caña. -Venga.

-¿Quieres dentro o fuera? -Dentro mejor.

No me esperéis a cenar. "¿Estás en el hospital?"

No, estoy en el taller. Hemos tenido una fuga de agua,

pero ahora voy a ir hacia el hospital.

Tendré que volver al taller, que tenemos mucho trabajo.

Pero ¿puedo hacer algo?

Cuidar de la abuela.

Ya, pero me siento un poco inútil.

Y estudia.

Seguro que el día de mañana eres más útil que ninguno de nosotros.

"Bueno, ¿nos llamas cuando veas a papá?"

Claro.

Le he visto un poco triste esta tarde.

Sí, yo también.

"No sé, a mí me ha dado pena".

(Timbre)

Bueno, dale un beso de mi parte.

Se lo doy.

¡Sorpresa! Mi amor.

(SUSURRA) Toni.

Tenemos visita.

¿Qué está haciendo aquí?

Ofrecerte un trabajo.

Me lo ha contado, suena interesante. Yo ya tengo trabajo.

Sí, pero fuera de Madrid.

Y tu hija y yo te necesitamos aquí.

El resto de tu familia también.

Hola.

Hola, Toni.

Muy buena elección.

Tu mujer, digo.

¿Por qué no me has llamado?

Porque lo que tengo que decirte prefiero hacerlo en persona.

Te quiero en mi equipo, Toni.

Y ya ves que soy capaz de venir hasta aquí para convencerte.

Sé lo que piensas de mí, Toni.

Mira, déjalo, por favor.

Otoño del 69.

Nos detuvieron, ¿te acuerdas?

Sí, claro que te acuerdas.

Estaba embarazada.

No hace falta que te recuerde de quién.

Pasé mucho miedo.

Todos pasamos mucho miedo.

Sí. Todos.

Me desnudaron tres tipos como tres torres y me dijeron:

"O nos cuentas todo lo que sabes...".

Tenía 19 años.

¿Por eso te hiciste confidente de la policía?

Me hubiera hecho lo que me hubieran pedido.

Eso no me lo cuentes a mí.

Cuéntaselo a la gente que detuvieron por tu culpa.

No duró mucho, solo hasta salir del país.

Joder, Marta.

No fui la única. Hubo mucha más gente de la que te imaginas.

¿Todo esto lo saben en Moncloa?

Mira, yo no tengo que dar explicaciones a nadie.

Quien lo tiene que saber lo sabe y lo entiende.

Esto es España. Venimos de donde venimos, Toni.

Además, ¿tú de verdad estás...?

¿Estás tan limpio como para juzgar a los demás?

("Otro día más sin verte")

(MURMURAN)

Chicos, venga.

-Lo hemos hecho todo. Lo pueden arreglar ellos.

-Pero España...

# Solo al pensar.

# Cuando no estás # me siento diferente.

-# Cuando estás en mis brazos,

# ¡oh, oh! # Quiero amarrarte a mí... #

-Deborah, encantada de conocerte. -Igualmente.

-Toni, nos vemos pronto.

# ...cómo puedes estar,

# estar sin mí.

# No, no, no.

# Yo quiero estar contigo... #

Amparo, voy a acercarme un momento al hospital. Quiero ver a Antonio.

Vuelvo en una hora.

# No sé por qué, dime por qué

# ya, ya... #

(GRITA)

# Ya me es imposible... #

-¡Antonio!

-Madre mía.

-# Otro día más sin verte... #

-¡Respira, Antonio!

-# Ven, dame una razón

# si es algo # que no tiene solución... #

(CATALINA) "Hablas con el contestador

de la agencia de talentos Catalina Marini.

Deja tu mensaje, por favor,

y te llamaré lo antes posible. ¡Gracias!"

-Hola, soy Inés Alcántara.

Estoy llamando otra vez porque hace un mes Cata me dijo

que alguien se iba a poner en contacto conmigo

para ocuparse de mi trabajo y no he tenido noticias.

No sé, es que no entiendo nada.

Llamadme cuando podáis. Gracias.

"So?".

¿Qué tal fue?

No lo sé, Deborah. No lo tengo claro.

Piénsatelo por lo menos.

Antes de...

de decir que sí, hay una cosa que tienes que saber.

Para que no digas que no te lo conté en su momento.

Tuviste un rollo con esta chica.

Tuve más que un rollo.

¿Piensas que se va a volver a repetir?

No. No, no.

Sabes que no te perdonaría unos segundos cuernos.

Lo sé.

El miércoles tengo mi primer viaje. Vuelvo el viernes.

Se queda a dormir la canguro esos dos días.

Pero es provisional.

Tenemos que organizarnos.

-# Ya me es imposible soportar

# otro día más sin verte.

# Ven, dame una razón... #

Perdón, ¿mi marido Antonio dónde está?

Ha tenido una pequeña crisis, pero está bien.

¿Una pequeña crisis?

Una arritmia. Le están haciendo una prueba.

Esta mañana estaba bien.

No sé preocupe, ahora le subirán a planta.

¿Por qué no me han llamado? Se recuperó en seguida. Yo le atendí.

Quiero verle.

Mercedes, es mejor que le espere en la habitación.

Vale.

# Yo quiero estar contigo.

# No sé por qué,

# dime por qué.

# Yo... -# Ya no puedo más.

# Ya me es imposible soportar... -# No puedo soportar.

-# Otro día más sin verte... #

(GRABADORA) "No sé qué hay tras esa ventana.

No puedo levantarme e ir a ver lo que hay.

La única ventana que puedo ver es la televisión,

pero no veo las cosas con claridad.

Mezclo las caras.

Hoy, esta tarde,

me ha parecido que el rey tenía cara de Alfonso Guerra.

Coño, me ha extrañado. Digo: 'Joder, qué cosa más rara.

¿Y ese acento andaluz que tiene ahora el rey?'.

Luego está lo de Merche.

Todas las mujeres que salen en la pantalla son Merche.

Coño, ¿qué cojones me ha hecho a mí esa mujer

que solo pienso en ella?"

Hombre, Antonio. Tiene visita.

¿Quién es? Una mujer muy guapa y muy rubia.

Ah, ¿es Merche? Sí, soy yo.

Ay, pensé que te habías ido de juerga.

Merche.

Qué sorpresa.

¿Te vas a quedar un rato?

¿Ha cenado ya? Todavía no.

Tenía que haber cenado, pero con el lío...

Entonces, me quedo a cenar contigo.

Ahora le traigo la cena.

(Puerta)

He estado pensando en la agencia, Merche.

Yo también he estado pensando en la agencia.

Deja que termine, que si no se me va.

He pensado que no tengo derecho a pedirte

que te hagas cargo de la agencia.

Mira, Merche.

La Expo y todos esos negocios

son mi merienda.

No la tuya.

Tienes razón.

Pero yo me he comido muchas veces tu merienda.

Y esta vez me la comeré también.

Pero del avión te olvidas completamente, ¿me has oído?

(Teléfono)

(Teléfono)

Inés. -¿Qué?

-Preguntan por ti. -(RESOPLA)

¿Quién es? -No lo sé.

-¿Por qué me llamas Inés?

-Como te molesta que sea tu hijo... -Pero ¿qué dices ahora?

-Me da rabia. -¿El qué?

-Que pienses que estoy enamorado de ti.

-Mira, vas a acabar yendo a terapia. Te lo digo de verdad.

¿Sí? -"¿Inés Alcántara?"

-Sí, soy yo. Sí.

-"Soy el ayudante de Catalina Marini".

Acabo de escuchar tu mensaje.

No, pues es que no ha salido al final.

"No, no". -Ah, vale.

# Ya me es imposible soportar... -# No puedo soportar.

-# Otro día más sin verte.

-# Otro día más sin verte.

-# Ven, dame una razón...

-# Dame una razón. -# Si es algo que no tiene solución.

# Es otro día más sin verte...

-# ¡No!

-# Ya, ya no puedo más. -# No puedo más.

-# Ya me es imposible soportar...

-# ¡No! -# Otro día más sin verte.

-# ¡No, no!

-# Ven, dame una razón... -# ¡No, no!

-# Si es algo que no tiene solución. -# ¡No, no! #

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Cuéntame cómo pasó - Temporada 21 - Capítulo 374: Mayday Mayday

04 feb 2021

Falta poco para que se inaugure la Expo 92 y Antonio inevitablemente se la va a perder. Pero la vida sigue y, consciente de que alguien tiene que ocuparse de la agencia mientras él está fuera, le pide a Mercedes que sea ella la que se haga cargo.

Inés recibe una misteriosa llamada de Catalina para decirle que deja todo por un tiempo, incluida la agencia de representación que lleva su carrera. Catalina argumenta que, desde que Antonio tuvo el accidente, no se encuentra en su mejor momento. A Inés la deja totalmente desconcertada.

Mientras, el matrimonio de Toni y Deborah no atraviesa su mejor momento. Deborah ha ascendido en el trabajo, pero no se siente apoyada por su marido.

María está muy centrada en los estudios y se ha distanciado algo de su amiga África, que no ha estado muy pendiente de ella desde que su padre fue atropellado.

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