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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T17 - Capítulo 293: Sin dinero ya no hay rock and roll
Transcripción completa

(Música)

Cuéntame

cómo te ha ido

en tu viajar

por ese mundo de amor.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

(Música)

"A principios de 1984,

los españoles afrontábamos una cuesta de enero

que en realidad venía durando desde el mes de enero anterior.

Ahora teníamos un nuevo cupón y las tradicionales rebajas,

pero, aun así, las cuentas no cuadraban

al llegar a final de mes...

El que más y el que menos se buscaba la vida para ahorrarse un duro,

como con los vídeos comunitarios, que, por muy poco dinero,

te permitían ver una película detrás de otra.

Pero en San Genaro no nos conformábamos

con un simple vídeo comunitario,

nosotros íbamos a tener televisión local, otro fenómeno en auge.

Josete y su madre, con el apoyo financiero de algunos vecinos,

ponían en marcha 'San Genaro Televisión',

Mientras tanto, mis padres seguían haciendo frente

a su particular cuesta de enero". Joder.

"La bodega era mucha bodega

y comprarle su parte a la mujer de Mauro, misión imposible

después de que mi padre fracasara

en su intento de involucrarnos en el negocio".

Antúnez, atiendo a estos señores y enseguida estoy contigo.

-Vale.

(Música)

Buenos días. Antonio Alcántara, encantado.

Luis Olmedilla, el nuevo director. Señora.

Encantada. Por favor, siéntense.

O sea, que el nuevo director. Sí.

"Aunque mis padres no lo supieran, no estaban tan solos como creían.

La nuestra era una familia que sabía

estar a la altura de las circunstancias,

empezando por mi hermana María, que apostó todo a una carta,

la que envió a la tele para que mis padres concursaran

en el 'Un, dos, tres'.

En cuanto a mí, el año empezaba

con la crónica de un plagio anunciado.

Ahí estaba David, sosteniendo el premio

que le habían dado gracias a mi novela.

Definitivamente, había entrado en el año con el pie izquierdo".

Hola, Manuela.

-¿Qué tal? -Buenos días.

Hola, Oriol.

Este es tu primo Santi, ¿o Santiago? -Santi.

-Muchísimas gracias por dejarle venir.

-Aquí va a estar muy bien.

Lo único que si se alarga la cosa, hay que escolarizarle en condiciones.

-No, pero vamos, no creo.

-Van a ser dos semanas, como mucho tres.

-En su cole, en Londres, hace días que habrán empezado.

-Sí, creo que sí.

-Venga. Oye, pásate por secretaría, por favor,

para que me firmes la autorización. -Muy bien.

-Hasta luego. -Hasta luego.

Pasadlo bien, ¿eh?

-Qué fácil y qué eficaz. No parece España.

-Te espero aquí. -Vale.

-Bueno, pues lo siento mucho,

pero no les puedo conceder el préstamo.

Ah, ¿no? ¿Pero qué pasa? ¿Que no son suficientes los avales?

Sí, los avales están bien, pero la venta de los dos pisos

y el local no cubriría totalmente la deuda.

Eso por no hablar de los intereses, porque es que menos del 16 %

no podría ofrecerles. El 16 %, ¡eso es una barbaridad!

Y estoy ajustando mucho.

Pero si quieren, vayan a otro banco,

no creo que les den mejores condiciones.

No creo que haga falta ir a otro banco.

Vamos a ver, ¿en toda esta operación se ha tenido en cuenta

la bodega en sí, el edificio y luego, sobre todo,

toda la finca grande que tiene alrededor?

Sí, se tiene en cuenta, pero es una propiedad rural

y es un negocio tan particular que, francamente...

Anda. ¿Y qué tiene de particular el vino?

No sé si a usted le gusta el vino. Sí, sí, me gusta, me gusta, sí, sí.

Pero el vino depende de las condiciones atmosféricas.

Lo siento, pero es que es mucho riesgo.

Pero vamos a ver, hombre, para los riesgos

están los seguros agrarios. Claro.

Sí, sí, claro, están los seguros, sí.

Vamos a ver, yo esta semana tengo una reunión muy importante

en el Ministerio de Agricultura.

Yo llegué a ser director general de Producción Agraria

con el anterior gobierno, con Suárez.

Ah, ¿sí? Sí.

Ah. Pero y en el caso de que pidiese una ayuda,

¿de cuánto estaríamos hablando?

Estaríamos hablando...

Hombre, depende de cuánto presupuesto les hayan asignado,

pero yo así por arriba calculo que menos de dos millones,

desde luego no. Hombre, eso ayudaría mucho.

Sí. Por supuesto.

Yo necesitaría un compromiso por escrito del Ministerio.

No puede ser, nunca hace confirmaciones por escrito

hasta que no se aprueba el presupuesto.

Pero hágame caso, yo he estado allí mucho tiempo

y le digo que esto está chupado.

Ya, ya, seguro, seguro que sí, sí. Sí.

También podría hablar con el antiguo director de la sucursal,

y le confirmará que no fallamos en ningún pago.

Lo sé, lo sé porque he mirado su histórico

y son ustedes muy muy cumplidores.

Pues hombre, para lo que nos ha servido.

Ya, es que diez millones son muchos millones, señor Alcántara.

Muchos.

Claro que son muchos, pero para eso están los avales,

para eso está lo del Ministerio.

Además esto no es para comprar un piso,

esto es para hacer una bodega, que es muy buen negocio.

Eso sí, es un negocio para valientes, pero buen negocio.

Ya, es que los bancos preferimos la prudencia a la valentía.

¿Tú me quieres hacer a mí pagar el muñeco de las narices?

¿Quién, yo? Me estás haciendo pagar

el puñetero muñeco de las narices. Y así no se hacen las cosas.

Señora, el muñeco no tiene que ver. ¿Que no tiene que ver?

¿Seguro? ¿Cómo que no?

Vamos a ver, ¿no nos hemos jugado el muñequito a los chinos?

¿Y quién ha ganado? Yo. Sí.

¿A que no te juegas el crédito a los chinos?

¿Y sabes por qué no?

Porque te gano yo con la mano derecha solo.

Por favor, señor Alcántara, hágame el favor.

Que hay que saber perder, hombre.

Que con los créditos no se juega. Anda, vamos, Merche.

Adiós, buenos días. Venga, hombre.

Buitres carroñeros, hombre, que te están chupando

toda la vida la sangre y terminan comiéndote el hígado.

No te pongas así. Cago en la leche.

Dan ganas de cerrar la cuenta y que se vayan a tomar por saco.

Ya está, tenemos que solucionar el problema.

Vamos a necesitar más tiempo para conseguir el dinero.

¿Cómo lo conseguimos? Hablamos con Maura,

que nos dé tres meses de plazo. Pues la llamo.

No, vamos a verla a su casa hoy mismo.

Y habláis, que tienes confianza. ¿Sin llamar?

Yo te acompaño, Merche. Bien, vamos a hablar.

Porque lo del Ministerio... Era un farol, hombre.

¿Has visto la cara que le he tenido que poner a este desgraciado?

¿Nos cambiamos de banco? España está llena de bancos.

Cierro la cuenta. ¿Qué más da?

Vamos a hablar con Maura. Venga. Que no me traten así.

Vámonos. Mira, ahí está la hija pródiga.

No me da la gana, hombre, siempre vienen con lo mismo, coño.

Hija ¿qué ha pasado con Santi, lo han admitido?

Sí, sí, todo bien. Sin problema. ¿Y vosotros qué tal?

¿Por qué preguntas? ¿Nos ves mala cara o qué?

Pues no, papá, pero bueno, quería saber cómo estáis.

Ah, pero ¿te importa? Pues sí, papá, me importa, sí.

Pues me alegro mucho.

Merche, te espero en el coche.

No tardes mucho, que hay que ir a ver a Irene.

No te preocupes, ya voy.

Qué cabrero lleva. Sí.

Hemos salido del banco, nos han denegado el crédito.

¿Qué me dices? Sí.

Lo siento. De verdad...

¿Venís a merendar con los niños?

¿A merendar esta tarde? Qué va, no. Y con este plan, menos.

Pero hija, por Dios, tenéis que tener un poquito de paciencia.

Que estamos pasando un momento duro.

Ya, pero alguna vez alguien le tendrá que decir que no.

(Claxon)

¡Vamos! ¡Antonio, por Dios, que ya voy!

Estoy en medio.

Pues por eso, mamá.

Tendrías que cuidarte más. Y lo hago.

Pues un poco más. De verdad que me cuido.

Os espero mañana.

No me gusta nada...

Queridos amigos,

bienvenidos al comienzo de las emisiones

de San Genaro Televisión,

una televisión de todos y para todos.

Bueno, Carlos, acuérdate esta tarde de venir a eso.

-¿A qué? -A grabar San Genaro Televisión.

Ah... Joder.

Da gusto verte reír, Karina. ¿Qué te parece?

Se nos va a hacer famoso.

Bueno, eso ya ves tú, en San Genaro.

-Bueno, nunca se sabe, igual te ve un jefazo de la tele y te ficha.

Lo que le faltaba.

¿Cómo estás, guapa? -Hola.

En cinco minutos te bajo a rehabilitación.

Tendríais que venir más. Se anima mucho cuando os ve.

Ah, ¿sí?

Oye, Carlos...

¿Qué vas a hacer con esto? ¿Vas a ir a por ellos?

Sí, sí, supongo que hablaré con mi hermano

para ver por dónde puedo entrarles.

Bien. -Pues, tío, yo no me metería en líos.

Es una editorial muy potente, tienen las de ganar.

-¿Y qué, se queda tan tranquilo, con lo que le han hecho esos mamones?

-Pues, hombre, tranquilo no, Karina,

pero, joder, a veces al principio toca tragar,

con la literatura, la música...

-¿Pero qué dices de tragar? Tragar nunca, Josete.

Lo más importante de su vida, escribir.

Karina, tranquila... Es que no lo veo así.

Y tú tampoco, Carlos.

¿Has hablado con ellos?

Pues yo iría y les diría de todo.

-Pero bueno, ¿por qué te pones tan broncas?

-Porque no hay derecho, Josete,

que los malos se van de rositas y la buena gente...

estamos aquí.

-Bueno, Karina...

Nos vamos.

-Carlos,

que no te acojonen, ¿eh?

No me decepciones.

A lo mejor no está.

Tendríamos que haber llamado antes, te lo he dicho.

Hola... Hola, Irene.

Perdona que nos presentemos así, de repente.

Es que me tengo que ir, iba a salir en este momento.

Déjanos entrar. Serán cinco minutos. Pero si es que me marchaba.

De verdad, van a ser cinco minutos. Es que tenemos urgencia en hablar.

Es sólo un momento, sí, es para hablar de un asunto.

Pues vosotros diréis.

Empieza tú.

Venimos del banco.

Nos están poniendo mucho problema con el crédito.

Es que es mucho dinero.

Es muchísimo dinero, pero que conste que estamos intentando juntarlo.

Ya. Es cuestión de tiempo.

Sí.

Sólo te pedimos un margen, un mes, o dos como mucho.

No, mejor dos. Dos, eso.

No va a poder ser, ya os di el tiempo que me pedisteis.

No puede ser más.

Es que hemos tenido que hacer mucho papeleo.

No, no, y que además no hemos tenido tiempo,

porque hemos tenido que ir al hospital, a la Guardia Civil,

y luego a los juzgados y no hemos tenido tiempo

y estamos vivos de milagro.

Así que te pedimos un poco de margen.

Me convencisteis para que os vendiera la bodega, ¿no?

Y así lo hice.

Ya no creo que sea lo que más me interesa.

Pero si tú dijiste desde el primer momento...

Bueno, no tengo ganas de discutir contigo ahora, Mercedes.

No es el momento.

Y además, hay otros compradores,

gente importante,

con buenas ofertas.

Si vosotros no queréis o no podéis, pues lo siento mucho.

¿Cómo que nuevos compradores?

Bodegas Valdepeñas...

¿Bodegas de Valdepeñas?

¿Sí, de Valdepeñas? ¿Con quién habéis hablado?

Pero Irene... Tengo que irme.

Está todo hablado ya.

No te entiendo, Irene.

Seguís haciendo daño.

Será posible...

De verdad, ¿eh? Que esta mujer me saca de quicio.

Te digo yo que es un farol, hombre, ésta... está trastornada.

A saber cuánto le han ofrecido de más.

Ésta lo que necesita es dinero y no lo tengo,

así que de trastornada, nada.

Bueno. Espera, espera que llegue la fecha.

Voy a llamar un momento a casa.

Será posible...

(Teléfono)

Ay... Voy, voy.

(Teléfono)

(Teléfono)

Sí, dígame. "(TELÉFONO) Madre, soy yo."

Compra unos bollos, que los niños van a merendar.

Pero ¿bollos por qué?

Mejor les doy un bocadillo de chorizo.

Es que a Santi no le gusta el chorizo,

hombre, que pone caras.

Para cuatro días que viene...

Bueno, pues mira, se lo doy de jamón de york,

que para eso es inglés.

Pues haz lo que quieras, madre. Hay que ver, Mercedes.

Mira que darle té de Ceilán a este niño,

con lo malo que es eso para los nervios.

Pues son costumbres diferentes y no pasa nada.

Bueno... Lo que tú quieras. Merche.

¿Qué cojones hace ese en la calle? Mira quién está ahí.

Te tengo que colgar, madre.

Y además con ella.

Qué oportunidad para acercarme y decirle cuatro cosas a la jeta.

No se te ocurra acercarte. Que no nos vean.

Cago en la madre que los parió.

(Murmullo)

¿Se quiere usted creer que llevo 20 minutos en la cola?

Es que ahora nos los quitan de las manos, doña Herminia.

Mire, hoy llevo el 3048

y el 5092

Bueno. Ambos muy bonitos, oiga.

Bueno, pues deme uno del 5092.

50 pesetas. Uy, ¿50 pesetas? Qué barbaridad.

Tocan cien mil, y con toda la tira, un millón.

Ya, con esos precios, qué menos.

Es que acabo de hacer la compra y no me llega.

¿Me lo guarda usted?

Pro solo un rato, Herminia,

que la suerte no se guarda y hay mucha demanda.

Bueno, pues en un rato vuelvo.

¡Qué barbaridad! 50 pesetas.

Esto de entrar en Europa nos va a llevar a la ruina.

Ni se te ocurra ir sin corbata, Samuel.

Díselo tú, Toni. -A mí no me metáis en medio.

Pero si ya has tragado con la iglesia,

lo de la corbata será lo de menos. -Eso digo yo.

-Traidor.

-Prueba del vestido a las 12. Voy pillada.

Vas a alucinar cuando me veas con el vestido.

-Y lo voy a pagar.

-Chao. Oye, procura que no se raje antes de la boda,

que me veo al pie del altar compuesta y sin novio.

Adiós, "Sincorbata". -Adiós. Adiós, rubia.

Ya no hay vuelta atrás, macho.

Te vas a casar. Y con corbata. -Sí.

Y hay algo peor,

el otro día le oí decir no sé qué de una tuna.

-Joder, pues eso sí que son palabras mayores.

-En todos los sentidos, Toni.

-¿Por qué lo dices?

-(RESOPLA)

Que...

Dejo lo de Bretón. Vas a tener que seguir sin mí.

No, no es por mí. Es por Carol. Esta gente no se anda con bromas.

-Supongo que no tengo derecho a pedirte que sigas si no quieres.

-Sí, tienes derecho a pedírmelo, pero te voy a seguir diciendo que no.

-Toni, tienes visita.

-Mamá, papá...

-¿Un millón?

-Un millón, Nieves, lo que oyes, en el sorteo delNiño.

-Un millón en el Niño? -Lo que has oído, sí.

-¿Por qué no me lo has dicho antes? -Ay, Nieves, porque...

-Ah, ya, la loba. -Pues sí, la loba.

Se entera de que me ha tocado la lotería del Niño

y me dura menos que un Tigretón a la puerta de un colegio.

-Ya, bueno, anda, Onassis.

Anda, pasa ahí, que te quite esas barbas.

-No, de eso nada, de eso nada.

No me recortes la barba y no me recortes el pelo.

Que quiero dejarme el pelo largo y la barba, hasta los pies.

¡Coño!

(RESOPLA)

-Tú lo que tienes que hacer es invertir el dinero.

Pero ya.

Porque si no, luego, pues te lo gastas tontamente.

-Ya...

-¿Tú estás bien viviendo con Ramón?

-¡Qué cosas tienes, Nieves!

¿Cómo voy a estar bien viviendo con ese mandril?

-Ya... Bueno, no te preocupes,

que ya se nos ocurrirá algo para invertir el dinero.

Ay, mírate esto.

-¿Esto qué es? -Lo dejaron esta mañana.

-Un chalet con piscina.

(RÍE) ¡Qué sueños!

No me cortes el pelo, ¿eh? Te lo juro.

Como me despierte y vea que me lo has cortado, la tenemos.

Mira Sansón, se quedó dormido y le dejaron al cero, como Kojak.

-Relájate.

Relájate.

Relájate.

¿Qué clase de justicia es ésta?

Han tenido que encontrar una razón de peso

para que le dejen en libertad y con fianza.

Pero no entiendo que no os avisen antes.

No os preocupéis, llamo y me entero.

Mira hijo, el primer día le dije yo a tu madre:

"Éste convence inmediatamente a un juez

de que le ha dado un tantarantán momentáneo

o que se ha vuelto majara". Míralo. Enajenación mental transitoria.

Con un buen informe, se lo pueden dar.

Y dinero. Aquí lo que hay es mucho dinero.

Seguramente un buen sobre a la persona adecuada

y en el momento adecuado y se acabó. ¿Cuánto le podría caer?

Pues hombre, son dos delitos.

Por detención ilegal en grado consumado,

que son de seis a doce años. Pues mejor que sean doce.

Y luego amenaza de muerte con un arma.

Asesinato en grado de tentativa.

De diez a veinte años que se sumarían a la otra pena.

Toni, que no pasa nada.

Que está en la calle tan campante, hijo.

Tiene mucho dinero y muchas influencias

desde el tiempo de su tatarabuelo, y tiene mucho poder.

A mí lo de Irene no me preocupa. Esa mujer no tiene principios.

Pero el problema no es ése, el problema es la bodega.

Si me dices que están juntos, vuelve a ser vuestro socio.

Socio mayoritario, que tiene el 51 %.

Con ese porcentaje puede hacer lo que le dé la gana.

Os cambia la cerradura y que se pudra el vino.

O hacer ampliación de capital y dejarnos fuera.

No, no, si sea lo que sea,

esa gente ya está maquinando para jodernos, hijo, claro.

¿Y sabes lo peor?

Que ahora ya saben que no podemos juntar el dinero.

¡Ah! ¡Ah!

-¿Qué pasa? ¿Qué pasa? -¡Miguel! ¡Salimos en el "Hola"!

-¿Dónde? -Mira.

¡Ay!

-"El cantante Miguel Bosé ultima su nuevo disco".

-Lee, lee, lee. Lee.

-"El cantante Miguel Bosé da un giro sorprendente a su carrera

y utiliza para la portada de su nuevo disco

una ilustración de Andy Warhol".

-Más abajo, sigue, sigue. Por aquí, por aquí.

-"Nos dice Miguel:

'Las jornadas de grabación son agotadoras.

Pero siempre saca uno un rato

para darse un paseo por este barrio tan bonito

buscando uno de esos restaurante donde se come tan bien'".

-¡Ahí está! ¿Lo ves? Somos nosotros.

-Paquita, ¿dónde pone aquí

"Bistrot París-Nalón"? Por ejemplo, vamos.

-Pero Miguel, ¿pero qué más da el nombre, hombre?

Pero que esta revista la leen millones de personas,

y ahora mismo esas personas se están preguntando

dónde es ese sitio en el que come Miguel Bosé.

-¿Dónde es, Miguel? ¡Dímelo! -Paquita, por favor.

Que te estás tomando esto de una manera absolutamente

irracional y desproporcionada.

Este muchacho sólo ha comido aquí una vez. Una vez.

-Cómo se puede tener tan poca fe, Miguel.

Y tan poca sangre, de verdad.

Desde luego, me da igual.

Si no lo hago con vosotros, lo hago yo sola.

-¿Hacer qué? -Crecer.

Crecer y tirar para adelante, Miguel. Que ya tengo visto un local.

-¿Local, donde?

Pues en La Vaguada, Miguel, en el sitio de moda, aquí al lado.

¡Así de gente todos los días! ¿No lo has visto?

-¿Y con qué dinero vas a montar un local ahí en La Vaguada?

-Pues con el tuyo desde luego que no, porque no tienes.

-¿Y si lo tuviera?

-Hombre, pues me lo dirías, Miguel,

que soy la madre de tus hijas, vamos. Tres nada menos.

Miguel, a mí no me achanta nadie. A mí no me achanta nadie.

Vamos, que yo por mis hijas soy capaz de ir por el mundo

haciendo el pino. Fíjate lo que te digo, Miguel.

(Televisión)

"(TELEVISIÓN) Esta mañana acompañados por sus representantes legales,

los propietarios de Alcalá 20, en libertad provisional,

explicaron en rueda de prensa su versión de los hechos.

Los empresarios de la discoteca

declararon que el incendio que causó la muerte de 81 personas..."

Antonio, ¿esos son los dueños de la discoteca, no?

Esos mismos, Herminia.

Pero ¿qué están, en la calle?

Sí, ahí están, tan campantes, y hablando en la televisión,

como los campeones de Europa. Me cago en... Qué asco.

Qué asco, por Dios. Este país no cambia.

Da igual que gobiernen derechas o izquierdas, da igual.

Sólo se libran los franquistas, joder.

"(TELEVISIÓN) Y quedaron en libertad provisional poco tiempo después

al pagar diez millones de pesetas cada uno

en concepto de fianza."

Qué vergüenza. Ay, Dios...

¿Que te crees? Por eso está Mauro en la calle.

Claro. ¿Cómo?

¿Que Maurín no está en la cárcel? No.

Lo hemos visto esta mañana.

Ha ido a ver a Irene, y han salido juntos a partir un piñón.

¡Ay, mira, yo ya esto no lo aguanto!

Pero madre, no te pongas así. Herminia, mujer.

Si es que no podemos hablar estas cosas delante de mi madre.

Que se asusta.

Pues mira, Milano, más asustado estoy yo.

Pues tú no te asustes tanto, que de peores cosas hemos salido.

Sí, pero esta vez estamos más solos que nunca.

Perdonad que saque sobras, es que no contaba con esto.

-Nada, tranquila.

¿Papá y mamá no saben que estamos aquí?

-No, no, no, esto es cosa nuestra.

¿Y dices que estaban mal? Pero ¿mal de verdad?

Tan mal que lo pueden perder todo, Carlos. Pero todo, todo.

¿Y por qué no venden su parte de la bodega?

Con lo orgulloso que es papá, antes se muere.

Joder, orgulloso.

En esta familia todos somos muy orgullosos.

Que se aguante y que lo venda. Carlos, escucha. No es tan sencillo.

Se lo tienen que ofrecer primero a Maurín.

Es un cabronazo y puede poner las condiciones que quiera.

-A ver, pero ¿cuánto dinero se necesita?

-10 millones.

¿Cómo que 10 millones?

No sé vosotros, pero creo que les tenemos que ayudar.

-Sí, Carlos, yo... Yo también lo creo.

Tenemos que ayudarles.

Pues nada, les ayudamos.

Ya me diréis de dónde coño sacamos 10 millones, porque...

Bueno, no necesitamos conseguir 10 millones.

Si conseguimos reducir la cantidad, les darán un crédito.

Ellos tienen dos pisos, que los vendan, ¿no?

Sí. ¿Y qué hacen?

¿Ponen de patitas en la calle a Nieves y a Paquita?

Podrían vender su casa pero es que no tienen tiempo.

-Tú tienes nómina.

-¿Y si se lo pides a José Ignacio? -No, no quiero meterle en esto.

Inés, no es meterle en nada.

Es una inversión, se le devuelve con intereses.

¿Y quién se lo devuelve, tú? No, yo no, coño.

El dinero es para montar un negocio,

dará beneficio en algún momento, ¿no?

No presiones. -Bueno, tendría que pensarlo, pero...

Pero ¿pensar qué? Bueno ya está, ¿no?

Todo me empuja a depender de José Ignacio y no me da la gana.

Y ya está.

Yo creo que sé de dónde puedo sacar algo de dinero.

¿De dónde?

-Por muy mal que estén papá y mamá,

ni se te ocurra hacer ninguna tontería.

Es legal.

Es humillante, pero es legal.

Pues nada. Al final, vamos a tener que vender la bodega

a ese desgraciado al precio que él diga.

Me parece que no voy a poder ser el hombre que quiero ser para ti.

Pues yo no me imagino otro hombre en el mundo.

Anda, ven a la habitación.

"(CASETE ) Que no me fío de esa gente. Hay que andar con cuidado."

"¿Y si se lo encargamos al que hizo lo de Txapela?"

"-Ese cuesta una pasta."

"-Me importa tres cojones lo que cueste traerlo otra vez."

"¿Queremos o no queremos gente seria en esto?"

"-Sí, claro." "-Entonces hay que pagarlo, coño."

"Que si no, pasa lo que pasa."

-Venga, Santi. -Hola.

Eh, a la ducha directos, ¿eh? No os lo digo más.

Directamente. Ya lo hemos hablado.

-Ni un hola me habéis dicho ¿eh?

-Y tú ¿qué? ¿Sigues con las cintas? -Es que no sabes lo que tengo aquí.

-Ni lo sé ni me importa, Toni, está hablado.

-Ya lo sé, tienes toda la razón. -Pues piensa un poquito en los demás.

-Mañana me lo llevo a la redacción.

-A ver, a lo que iba, operación préstamo, ¿eh?

Fase 1.

(SUSPIRA)

Hola.

¿Qué tal?

¿Bien, bien?

Me alegro.

Ya... Bueno... Ya. Ya lo sé, ya lo sé.

Pero no te llamo por eso, quiero hablar contigo de otra cosa.

No, por teléfono, no. Y en casa, tampoco.

¿Podemos quedar en otro sitio?

Vale, sí, cenar puedo. Sí, sí, sí.

¿Dónde?

No conozco pero dame la dirección y ya voy por mi cuenta.

No. No, voy yo sola. En metro, sí.

Un transporte público que va por debajo de la ciudad, ¿te suena?

Que no, que no me río de ti, me río contigo, cariño.

Vale. Bueno, entonces a las nueve.

Venga, nos vemos. Un beso. Chao.

Ya le he llamado. -Bueno, a ver cómo va, ¿no?

-Hum. ¿Y tú, cómo vas tú?

-Pues mira, si saliera a la luz todo lo que tengo aquí,

podría cambiar la historia de este país.

-Pero lo que se dice dinero, no me va a dar ni un duro.

-Tú en América serías el chico de la película, Toni.

Pero aquí... no lo sé.

-Tendría que hacerle caso a la abuela y dedicarme al "Hola" y esas cosas.

¿Oye, tú conoces un restaurante que se llama "Las Loyolas"?

-Cómo no lo voy a conocer.

Está de moda entre la "beautiful people".

-¿Me tengo que poner guapa? -Si estás guapa hasta en pijama.

-Claro.

Mañana.

Por lo que veo, lo teníais todo bien previsto.

Sabíamos que, tarde o temprano, tendríamos esta conversación.

Necesitamos asegurarnos de que vas a ser discreto, eso es todo.

-¿Te dije o no te dije que me lo daban?

Me lo dijiste, sí.

Ahora vuelvo a decirte que tu siguiente novela

puedes darla por publicada.

¿Con mi nombre o con el tuyo?

¿Cómo te atreves a juzgarme si aún no has leído el resultado final?

Sinvergüenza.

David, mi amor, Carlos ha venido a hablar de dinero.

Exacto, quiero el dinero y me voy.

Por supuesto, teníamos un trato y voy a cumplirlo.

Yo soy un señor.

Deberías leer esa novela,

sobre todo para que puedas tener un buen criterio.

A lo mejor te sorprende

e incluso te gusta.

Si yo tuviera a alguien que mejorara mi trabajo,

le estaría muy agradecido.

Al final,

lo único que va a quedar de nosotros

son las pocas palabras que merecieron ser impresas.

"-(TELEVISIÓN) Diego Armando, hay rumores

de que el presidente de la Juve, Agnelli,

se había entrevistado contigo para que fueses a jugar

la próxima temporada en Italia. ¿Qué hay de cierto en eso?"

"-No me entrevisté con nadie, no me entrevisté con mi viejo,

con mi vieja, con mis hermanos, con mis amigos..."

"No me entrevisté absolutamente con nadie."

-Hola. -Hola.

-¿Cómo está mi jabalí? -Bien, bien.

-¿Te falta mucho? -Hoy vamos con un poquito de retraso.

-Ah, ya. Es que llevo todo el santo día dándole vueltas.

-¿A qué? -Pues a lo de tu millón.

-¡Cállate, por Dios! Que nos va a oír.

-Por Dios.

Mira, ¿tú mañana puedes estar aquí a las 10?

-Sí, claro, está aquí al lado. ¿Y qué hay aquí?

-Tu futuro. -¿Mi futuro?

-Nada pierde su valor tanto como el dinero.

-¡Cállate, por favor! -¿Qué pasa?

-¡No digas esa palabra! -¿Cuál? ¿Dinero?

-¡Chis! -A ver.

-¡Que son las nueve y cuarto, hombre! -¿Y...?

-¡Pues que a las nueve empieza San Genaro TV!

-Ni que empezara el Carnaval de Río.

¿Y por qué es tan importante que empiece San Genaro TV?

-¡Pues porque salgo yo! -¿Tú?

-¡Sí! -¿En la tele? ¿Haciendo qué?

-He hecho un "spot".

¿Qué? -Un anuncio.

Anda, mi madre.

-Ah, hola.

-Ya me iba. -Pues adiós.

-Que sí, que sí. -A las diez.

Que sí, vete tranquila.

-¿Qué pasa mañana a las diez? -¿Y a ti qué te importa?

-Oye, ¿tú estás con Nieves porque te gusta

o por fastidiarme a mí?

-Pues mitad y mitad.

¿Y tú?

¿Estás con Pepe porque te gusta

o por fastidiarme a mí?

-Pues yo estoy con Pepe porque es un gran amante.

-Ah, ¿sí?

(RÍE)

-Pues Nieves ni te cuento. -Pues no sabes cuánto me alegro.

-Pues yo más. -Yo más.

-Yo más. -Yo más.

-Yo más. -Que yo más.

"(RADIO) Le acompañaba el alcalde de la ciudad

Pasqual Maragall y otras autoridades."

"Y a continuación, les informamos del número agraciado

del sorteo de hoy del nuevo cupón de la ONCE."

¡Ay, el cupón, que se me ha olvidado!

Ay, tenía que haber ido a recogerlo. Qué humor, madre mía.

A ver.

"(RADIO) El número es el 5092."

"Cinco, cero, nueve, dos."

¿Para qué te rezo cada día? ¿Eh?

¿Y para qué voy a misa todos los domingos?

Y luego me haces esto. ¡Esto no tiene perdón de Dios!

¡Ay, Señor, Señor!

(Televisión)

"(TELEVISIÓN) Nuevo cupón de la ONCE en toda España."

"La ilusión de todos los días."

"Por una tira, un millón."

"Por un cupón de 50 pesetas, 100.000."

-Pero, papá, ¿qué estás viendo?

Nada, la televisión, pero no me estoy fijando, ¿por qué?

Si hoy empieza San Genaro TV!

¿Lo ves...? Anda, es verdad.

Que el anuncio decía que empezaba a las 9.

Pues son las 9 pasadas.

No se ve nada.

Madre, ¿no vas a cenar? También tengo derecho a salir, ¿no?

Ah, sí, sí, claro. Perdona. Ya soy mayorcita, ¿eh?

¿Y adónde vas?

Pues adonde el mago me lleve, hija, que más da.

Te recuerdo que soy tu madre, no tu hija.

¡Que empieza!

Bueno, yo me voy.

Pues te vas a perder el... Bueno, que lo pases bien.

¿Qué le pasa a tu madre? Yo qué sé.

Que está mayor. ¡Cállate, hija, cállate de una vez!

Con los comentarios.

¿Eso que se ve ahí qué es?

¿Qué hace con la mano? Pero bueno.

Espera, que tú no puedes ver esto. Joder, de verdad.

Hay que ver.

No hay quien te quite estos brillos. Mira qué cercos llevas.

-Qué cercos ni que cercos, Pili.

Si es que estoy temblando como un flan.

Hace un rato que tendríamos que estar en emisión.

Como que está anunciado a las 9 y son y cuarto.

Venga, Josete. -¡Ya voy!

-Ramón, por favor, no le agobies. -¡Pero cómo no le voy a agobiar!

Me juego un millón de pesetas en esta historia.

-Tú siempre pensando en el dinero. -¿En qué voy a pensar?

¿Vamos o no? Venga Josete, vamos, vamos.

Sí, sí... A ver, que me falta la nariz.

Sí, sí, a ver. Bueno, pero tengo que hacer la nariz.

Que brilla como una bombilla. -Venga, venga, venga.

A ver, pero que ya estamos en el aire.

Me he equivocado. ¡Dios mío, no!

-Que estamos en las teles, estamos en las teles.

-¡Pero haberme avisado antes! -Pero ¿cómo en la tele?

Hijo, Josete, arranca ya.

Lo que yo te diga, Merche.

"(TELEVISIÓN) Querido barrio,

bienvenidos al estreno de Televisión San Genaro."

-¡No, no, no! ¡Al revés, al revés!

"(TELEVISIÓN) Querido barrio,

bienvenidos al estreno de Sanvisión Tele Genaro."

(RÍE) Jo.

¿Qué dices? ¡Otra vez, otra vez!

"-(TELEVISIÓN) Queridos barrios de..."

"-Querido barrio de San Genaro...

Hala... ¡Sale Clara!

Mira. (TELEVISIÓN) ...de la que ya es

vuestra televisión del barrio."

A lo largo de todo el día,

vamos a ofrecerle más de 12 películas,

"pero esto..."

"Esto sólo es el principio

porque tenemos preparada una interesantísima programación

que ya les iremos ofreciendo en los próximos días."

Lo hace muy bien. Lo hace fenomenal, Merche.

Parece Laurita Valenzuela.

"Y..."

"Con toda la información que acontece en nuestras calles"

porque San Genaro Televisión será la voz de todos ustedes.

-¡Qué bien lo hace! -Lo hace fenomenal.

Ha nacido una estrella, te lo digo yo.

Y a continuación, vamos a ofrecerle un estreno llegado al videoclub,

una película dirigida por el nuevo Rey Midas de Hollywood,

"Steven Spielberg, "En busca del arca perdida"."

-¡Jo, "En busca del arca perdida"! ¡Harrison Ford está buenísimo!

¡Pero qué dices, hija, por Dios, qué dices!

¡Que puede ser tu padre, mujer!

Pero antes, un breve mensajito de nuestro primer patrocinador.

Esto es dinero, ¡esto es dinerito, dinerito!

-Si te van a llamar de TVE para que presentes.

"-Y mañana... Tienen anuncios y todo.

Oye, Merche, ¿esto es gratis o tenemos que pagar?

...favorita de Miguel Bosé, como ya ha dicho hasta en el "Hola"

y muchas cosas más, todo comida casera

y a muy bien precio."

"¿Está bueno?"

"Así que ya sabéis, París-Nalón."

"(CANTA) El bistró de los famosos."

(Música)

No me digas que no he nacido para esto.

-Hombre, qué quieres que te diga...

Fotogénica, chica, eres fotogénica.

Pero no sé...

-¿Qué? -Encuentro que resultas un poco...

-¿Tú no sabes que al televidente

hay que atravesar la pantalla, agarrarle el corazón...?

¡Pero qué mala suerte, de verdad!

Pero estuvo cerca. ¿No se da cuenta?

¡La suerte la está buscando! Está usted en racha, Herminia.

No, yo lo que estoy es para los leones, Jerónimo.

Con la falta que les hace el dinero a mi hija y a mi yerno.

Créame, soy mago.

Sé interpretar las señales del destino.

Olvídese del baile, nos vamos al bingo.

¿Al bingo dice...? Sí.

A un bingo muy elegante y muy fino. Le va a encantar.

¿Pero usted va al bingo?

Casi todos los días.

No será usted un vicioso del juego. Qué va, mujer...

Lo que pasa es que estoy desarrollando un método cabalístico,

azar y números, amiga mía.

Todo está en los números. Aritmética pura...

Si vamos deprisa llegamos al bingo doble de las diez.

Ay... Le advierto que yo sólo tengo cincuenta duros.

17.

43.

84.

22. -Los patitos.

-33. -La edad de Cristo.

-60. -¡Bingo, bingo!

-Han cantado bingo. -Olé, olé. (CANTA)

Jerónimo, yo creo que debemos dejarlo.

No, no, Herminia, imposible.

La suerte está en el ambiente.

La noto. ¿La notas?

Por favor... Si usted lo dice...

Deme cuatro, por favor.

Ya verás.

-¿Le importa...?

-Frote, frote, si lo hace todo el mundo.

¿O por qué se cree que me han dado curro aquí?

De todas formas, me parece una gilipollez

porque si esto diera suerte, me habría tocado a mí, ¿no cree?

-Ya. Bueno.

Bueno...

Tome. Muy amable, ¿de acuerdo?

Adiós. Adiós, adiós.

Jerónimo, llevo gastados más de cuarenta duros.

Confía en mí Herminia, confía en mí y confía en ti.

-6. -El corazón.

-Entonces esto, ¿qué sería más o menos? ¿Un millón?

-¿Un millón? Sí, sí, un millón

estaría muy bien.

Pero siempre que te lo tomes como una inversión personal.

-¿Inversión? -Sí, sí.

Pues eso, en un negocio que tiene mucho futuro.

-¿Y tú cómo sabes que tiene futuro?

-Bueno, pues porque mi padre está al mando

y él sabe mucho de todo esto y yo creo mucho en él.

-Tendré que estudiarlo.

Si tu padre quiere que invierta,

tendrá un plan de negocios para enseñarme.

-Bueno, es que hay algo que todavía no te he contado.

Él no sabe nada de todo esto. Es cosa mía.

-Y no quieres que lo sepa.

-No. Hasta que no lo decidas, prefiero que no.

-Bien, entonces lo estudiaré por otro lado.

¿Por qué pones esa cara? -No, si no pongo ninguna cara.

Inés, si tengo que invertir, tendré que tomármelo en serio.

Sí, sí, claro.

Sí, sí. -¿Qué pasa?

-Nada, bueno, pues eso, que...

A ver, pues lo de siempre,

que el dinero complica las cosas y ya está.

-¿Y por eso me estás dando largas?

No.

Mira, es que...

José Ignacio, yo no sé si estoy... -Preparada.

-Eso.

-Pero yo lo estoy por los dos.

-Ya.

-Oye, que ya sé que es muy guapa, pero disimula un poco ¿no?

-Es Isabel Preysler.

-¿Ah, sí?

Pero ya no está con Julio Iglesias ¿no? Ahora está con...

Con un marqués. -El Marqués de Griñón.

Mira, se mete en un reservado.

A ver si va a ser verdad... -¿Qué?

Nada, que corre un rumor.

-Ah.

-Oye, ¿y tú ahora qué miras?

-Que ése es Miguel Boyer.

-El Ministro de Economía y Hacienda. -Sí.

Que se han metido en la misma puerta. -Ese era el rumor.

Parece ser que tienen un romance.

-Venga ya, hombre. Que no.

¿Cómo van a estar juntos? Que no puede ser.

Que no, hombre. ¿Isabel Preysler y Miguel Boyer?

No tiene sentido. ¡Que él es un ministro socialista!

-¿Y qué pasa, que los socialistas no se enamoran?

-Bueno...

-43.

-La corona. La corona.

Y los civiles, Herminia, los civiles...

Pero ¿qué me dice de los civiles?

¡Con los civiles canta!

Sí, ya lo sé, con los civiles canto,

pero, por favor, no me ponga más nerviosa de lo que estoy.

Tranquila, tranquila.

-55.

¡Ay! ¡Bingo! ¡Bingo! ¡Bingo! ¡Han cantado bingo!

-¡Herminia!

¡Ay! Bueno, bueno, bueno. ¿Qué?

Jerónimo, que una cosa es hacer juegos de manos

y otra muy distinta...

(RÍE)

Herminia,

yo creo que a partir de ahora

podemos tutearnos, ¿no? Sí, sí, sí.

Pero sin propasarse, ¿eh?

(Música)

No fastidies, Josete, no entiendo que te quedaras en blanco.

¡Tú eres una estrella del pop! -No sé, tío, me secó la boca.

En cambio, a mi madre...

-De verdad que hoy tengo "overdose" de locas.

¿Y a este qué le pasa? No lo sé. Está jodido por algo.

Y tú también.

He ido a ver a David y a Elvira.

¿Sí? ¿Y te han pagado?

Sí. Más de lo que pensaba.

Pues mira, has hecho bien.

Me siento fatal.

A ver, todos los principios son duros, Carlos.

Mira mi debut en la televisión.

Estoy pensando en marcharme, ¿sabes? Bueno, pues te veo luego en casa.

Me refiero a marcharme, marcharme de aquí.

No sé qué coño estoy haciendo con mi vida.

Pues hombre, escribir. Es lo tuyo, ¿no?

¿Lo mío? ¿Por qué es lo mío? ¿Quién dice que sea lo mío?

Hombre, Carlos, te acaban de dar un kilo

por eso que no sabes hacer.

No sé, a lo mejor tiene razón mi padre.

Son pájaros en la cabeza. Josete, ¿te puedes quedar a cargo?

Estoy muy cansado, me quiero ir a casa.

-¿Pasa algo? -No.

Bueno, sí. Que Tino desde hace unos días está rarísimo.

Tiene como un gripe que sólo le da por las noches,

le entran sudores y tembleques y está adelgazando muchísimo.

-Hombre, dile que vaya al médico.

-Pues eso le digo yo, pero no hay manera. No sé.

Tiene miedo de haber pillado el bicho.

¿El Sida? Que sí.

Yo le digo que es una tontería, es un aprensivo del copón.

Cree que lo tiene todo, cualquier enfermedad que sale por la tele,

hala, él la tiene. Eso es narcisismo.

El otro día nos llamó un amigo de Barcelona...

Bueno, yo qué sé, estoy cagado de miedo.

(Cristal roto)

Hasta...

Hasta las pelotas, de verdad.

Todo el mundo fuera. ¡Venga!

¡Venga, todo el mundo fuera! ¡Andando!

¡A la puta calle, venga!

¡Venga, andando, que voy a cerrar! ¡Va!

¡Va!

Algo se ha ido, tío.

Se ha ido para no volver.

¿Padre?

Soy yo, Miguel.

-¿Tú vienes a confesar?

-Sí.

Ya no puedo soportarlo más.

-(SUSPIRA) ¿Qué has hecho ahora, Miguel?

-Verá, padre,

me ha tocado un premio a la lotería

y no le he dicho nada a mi familia.

-Un premio.

¿De cuánto? -Un millón.

-¿Un millón?

-¡Ay! ¡Ay! Ah...

-¿Qué pasa? -¡Ay!

¡Que me ha matado! -Pero ¿el qué?

-Ramón, que he tenido una pesadilla. -Ay...

Pues a mí me has echado a perder un sueño que tenía con Nadiuska.

-Ah... -Ay...

-Yo no sirvo para guardar secretos, Ramón.

-Ya, ¿otra vez con el dinero? -Sí.

-Los rojos no valéis para ser ricos.

A ver si te enteras, Miguel, el dinero es de derechas.

-Dime una cosa, Ramón. -¿Qué?

-Si yo veo el dinero como si fuera sólo para mí,

¿me estoy convirtiendo en una mala persona?

-(SUSPIRA) Tú lo que tienes que hacer, Miguel,

es invertir el dinero en la comunicación,

en Televisión San Genaro, ¿te interesa?

-Te voy a decir una cosa, Ramón.

Si yo hubiera sabido todo esto,

nunca hubiera jugado ese décimo de lotería.

-Y no te preocupes, Miguel, que tú no eres mala persona, hombre.

-¿No? -No.

Eres gilipollas.

-Anda, vete.

Vete con tu Nadiuska.

Ah...

-Catorce mil pesetillas, Herminia. No está nada mal.

Sí, pero no subas la voz, por Dios, que te puede oír alguien.

¿Ves cómo estabas en racha?

Ya, pero esta es la suerte de los principiantes.

Seguro que lo hacen a posta para que vuelvas.

Qué va. Aún tendrás unos días de racha.

¿Tú crees? Seguro.

Bueno, pues entonces tendremos que volver al bingo otra vez mañana.

Quiero decir que no debemos desperdiciar la racha.

Claro que no. (RÍE)

Ay...

¿Mis llaves?

¡Magia!

Gracias, Jerónimo.

Buenas noches.

Buenas noches.

(Llaman a la puerta)

Sí, pasa.

Hija, que ya estoy aquí. Qué bien. ¿Lo has pasado bien?

Uy, más que bien. Pues me alegro mucho.

Tú no estarás levantada por mi culpa, ¿no?

No, pero me alegro de que hayas llegado, así duermo más tranquila.

Toma. ¿Qué es eso?

Catorce mil pesetas. ¿De dónde lo has sacado?

Se dice el pecado pero no el pecador.

Ay, por Dios. Anda, que no lo puedo coger.

No, no, no. Quédatelas, que te hacen mucha falta.

Pero si ya ni duermes, hija.

Buenas noches. Hasta mañana.

Muchas gracias, madre.

(SUSPIRA)

¿Qué hacemos aquí?

-¿No lo adivinas?

Invertir el dinero.

Un chalé adosado,

con piscina y gimnasio comunitarios.

¿Yo? -Bueno, los dos si tu quieres.

-¿Cómo?

Si damos dos millones de entrada, luego tenemos que pagar

una birria por mensualidad.

-¿Dos millones? -Sí, uno tú y otro yo.

Los ahorros de mi vida. A pachas.

Ahora vengo.

Cuidado. Aquí. Todavía estoy muy torpe.

¿Pero qué dices, hombre? Si cada vez vas mejor.

A veces pienso que no voy a volver a caminar nunca más.

No, yo sola. Eso es una tontería.

Todavía tienes que estrenar los zapatos que te regalé.

¿Ya has hablado con tu hermano?

¿Para qué?

Pues para lo de denunciar a David. ¿Qué te ha dicho?

Karina...

No voy a denunciar a nadie.

¿Cómo?

Lo he estado pensando y no me merece la pena.

Ayer mismo llegué con ellos a un acuerdo.

Pero ¿por qué?

Por dinero, así de crudo.

Carlos, ese tío te ha robado la novela.

Y encima ha ganado el premio literario más importante del país.

Lo sé, pero mis padres tienen un problema de dinero

y les voy a ayudar. ¿Saben que te has vendido?

No me he vendido, he llegado a un acuerdo.

Al final vas a dejar que se salgan con la suya.

¿Qué querías que hiciera?

Son mis padres, tendré que ayudarles, coño.

Carlos, es que es como si te hubieran robado la novela dos veces.

Es que no te entiendo, tío. Karina, esta novela la escribí yo.

Puedo hacer con ella lo que quiera.

Ya. Eso por supuesto.

Pero hay una cosa que se llama dignidad

y a eso no se renuncia aunque mueras de hambre.

¿Se puede saber por qué te pones así?

Qué decepción, tío.

Qué cojones de decepción. No me juzgues.

¡Te juzgo si me da la gana!

Piensas que a mí me gusta haberle vendido la novela a ese cabronazo.

Pues no.

No, estoy fatal, me repatea, me da asco.

La mayor decepción de mi puta vida, igual que tú,

que eres otra decepción. ¿Yo?

Sí, tú. Que vas aquí de que eres la mejor amiga,

que se puede contar contigo

y cuando te necesito de verdad, me pones verde.

No, no te pongo verde. Te doy mi opinión.

Pero, claro, ¿tú qué pasa? Buscabas palmaditas en la espalda.

Pues no, Carlos, Lo siento, pero estoy harta.

¿Harta de qué? De ser siempre tu paño de lágrimas.

Que llevas un par de años dando tumbos,

y enrollándote con quien no debes.

Ah, son tus putos celos de siempre. ¿Qué putos celos de siempre?

¡Pero qué dices, Carlos!

¿Celos por un tío que no lucha por lo que quiere?

¿Qué yo no he luchado? ¡Pero qué sabrás tú!

No sé de qué vas. Ya no te conozco y me da igual.

Bastante tengo con lo que tengo como para seguir dándote palmaditas.

Sí, pues para están los amigos.

Para ayudarle cuando uno tiene un problema.

Sí, claro, para eso están los amigos, pero ¿qué?

Tendría que ser a partes iguales, ¿no?

¿Cuánto hace que tú no te preocupas de verdad por mí?

¿Tú tienes idea de lo sola que he estado estos últimos años?

Claro, ¿qué vas a saber? Me tenéis harto todos.

Mi familia, mi padre, tú, todos.

Quiero perderos de vista, irme en la moto.

¿Eso necesitas? Sí, irme y no veros.

Pues venga. Entonces, vete. Lárgate, Carlos.

¿Qué estás diciendo? Que desaparezcas, vete.

Vete, Carlos.

Pero no vas a poder escapar de ti mismo.

-¿Te vas ya? -Sí.

Hay rueda de prensa de Joan Lerma con Felipe González

por los Altos Hornos de Sagunto. Está la cosa que arde.

Por cierto, no sé si llego luego

a buscar a los niños, que sé que me tocaba.

-No te preocupes, voy yo. -¡Qué haría yo sin ti!

-Ay... Oye, Toni... -Dime.

-Que... Verás, igual te interesa. -¿El qué?

¿A que no sabes quién estuvo cenando ayer en el restaurante?

-No. -Isabel Preysler.

-¿Ves? Te dije que iba toda la jet. -Ya, pero no te imaginas con quién.

-¿Con su marido el marqués? -No, con un ministro.

-¿Isabel Preysler con un ministro socialista?

-Ajá. Estaban cenando en plan íntimo en un reservado.

-¿Y quién era? ¿Guerra? -No.

-Solchaga. Barrio Nuevo.

-Boyer.

¿Con Miguel Boyer? -Ajá.

Mona, la dueña, que es muy amiga de José Ignacio

nos comentó que...

Bueno, que están yendo bastante por allí.

-O sea, que cualquier día les pillan. -Eso parece.

Es una bomba ¿no? -Para la prensa del corazón, claro.

-Tú conoces a mucha gente en Marbella.

-Sí, y darían un brazo por esa foto. Me tengo que ir.

-Toni... -A ver, no me mires así, Inés.

Por mucho que sea un ministro, yo no voy a dar esa noticia.

-¿Porque eres un periodista serio? -Porque pienso

que la vida privada de los políticos no tiene interés.

Me da igual con quién se acuesten mientras hagan bien su trabajo.

Ya, pero a mí tampoco me gustó ayer un pelo

pedirle dinero a José Ignacio. -No es lo mismo.

-Sí, lo es. Es una cuestión de tragarse el orgullo.

¿Qué te crees, que a mí no me costó? Mira...

Yo ya he conseguido que José Ignacio vaya a invertir un millón.

Mi parte está hecha.

(Teléfono)

(Teléfono)

-¿Hola? -Sí, hola, buenos días.

¿Es la casa de don Antonio Alcántara?

-Sí, es mi padre.

"-(TELÉFONO) Mira, te llamo de la productora del "Un, dos, tres"."

-¡Papá! ¡Papá, papá, ven! ¡Ven!

¿Qué pasa, hija? ¡Que es la tele, la tele!

Pero ¿qué tele? ¿La del barrio? No, no. La de verdad.

(SUSURRA) ¿La tele de verdad? Que sí. Sí, sí.

Joder. Muy buenas. Soy Antonio Alcántara, dígame.

Sí, hola, buenos días.

Le llamo de Prointel, la productora del "Un, dos, tres".

¿Del "Un, dos, tres" de TVE? Sí.

Es que tengo aquí delante el tarjetón que nos han enviado

y era para comunicarles que han sido seleccionados

para concursar el próximo jueves.

¿Cómo que tarjetón? Nosotros no hemos enviado ningún...

Espere un momento.

¿Tú has enviado un tarjetón al "Un, dos, tres"?

¡Sí! Yo no sé nada.

¿Pero cómo se te ocurre, hija? Para que ganéis dinero.

Vamos a ver, señorita, es que me estoy enterando ahora,

ha debido de haber un malentendido.

El tarjetón no lo hemos enviado mi mujer y yo,

lo ha enviado la niña.

Pero mi mujer y yo no tenemos intención de ir a la tele.

Papá... Pero ¿qué haces, hija? ¿Qué haces?

¡Por favor, papá!

Que sí. Seguro que ganáis, si estamos en racha.

A ver, dejadme un momento. "¿Hola?"

Diga, diga. Mire, por nosotros no es problema

que lo haya enviado la niña.

Es que nos interesa mucho su perfil porque gente así, de su edad,

ya sabe, madurita, pues no suele presentarse.

Hombre, la gente madura no quiere hacer el ridículo.

Pero digo yo que habrá personas para todo.

"Pero ¿entonces...?" Pero... Pero ¿qué haces?

Siempre dices que cuente hasta tres para tomar una decisión.

María, me estoy poniendo nervioso, voy a sacar la mano a pasear.

La niña tiene razón, siempre se lo dices.

Pues claro que tiene razón, pero vamos a ver.

Tu madre y yo no vamos a ir a la tele a hacer el ridículo.

¿Qué ridículo? Es un concurso.

Pero es un concurso que lo ve toda España.

Claro, os van a ver en Sagrillas.

¿Qué más me da, Herminia?

Que yo he sido director general, coño, y candidato por Albacete.

De eso ya no se acuerda nadie.

Ya, pero me acuerdo yo, que ya es bastante.

¡Yo sólo quería ayudaros!

Pero vamos a ver, María, hija, tampoco te pongas tú así ahora.

Es que fue increíble, no sabes qué éxito.

La gente está como loca.

Sí, si te vi, y estuviste estupenda.

Parece que has nacido para esto, hija mía.

(RÍE) Con decirte que esta mañana una niña

me pidió un autógrafo por la calle.

Pues me alegro. Y yo, y yo.

Bueno, ¿y tú qué? ¿Cómo estás? Que te noto así, como un poco rara.

Bien. ¿Tienes pastillas de esas que me diste?

Bueno, bien, bien... Yo diría que más bien tirando a regular, ¿no?

Bueno, sólo con lo de dormir, que lo llevo muy mal.

Pero es que esas pastillas me vienen muy bien.

Ya, pero, Mercedes...

No es que no quiera dártelas,

pero esto no te lo puedes estar tomando tú así a lo tonto...

¿En qué farmacia las compraste? No te las venden sin receta.

Ah.

Mercedes, hazme caso. Vete a mi psicólogo,

él te las receta y de paso hablas con él

que te va a ayudar mucho, no seas tonta.

Que no quiero contarle mi vida a un desconocido, hombre.

Que me da no sé qué.

Pero que es un profesional.

Mercedes, tú vas allí, le hablas de ti,

de lo que te pasa, de tus angustias, de tus miedos

y él te escucha, Mercedes.

¿Tú sabes lo que significa que alguien te escuche, eh?

Eso no está pagado con dinero. No.

A mí me está ayudando muchísimo, en serio.

Si no fuera por eso yo estaría ahora hecha una piltrafa.

Como estoy yo.

Venga... Pero no se lo digas a nadie.

¿Yo qué voy a decir a nadie? Tonta. Y a Antonio, menos.

Y menos a Antonio. Qué cosas tienes, por Dios.

¿Y una pastilla no te quedará para esta noche?

Llámale, dile que vas de mi parte, te va a tratar muy bien.

Si quieres le llamo yo.

Helio Roca.

Pues nada, le llamaré.

Pepe, ¿cuántos han venido hoy? -¿Eh?

-Que cuántos han venido hoy. -Ah, pues como un martes cualquiera.

-¿No ha venido alguien nuevo o qué?

-¡Ah! Vinieron preguntando por Miguel Bosé,

pero al ver que no estaba, se marcharon.

-¿En serio? Pues vaya birria de televisión.

-Buenas tardes a todos menos a uno.

-Bueno... -Hola.

-Hola.

-Que tu hermano lleva un buen rato ahí.

Y a veces habla solo. -¿Cómo?

-Está hablando solo, Miguel. Ha preguntado por ti.

Yo creo que tiene que hablar con un ser humano, aunque seas tú.

Que si daba o no daba, que no estaban para lo que estaban.

No me acuerdo yo de si daban o no. Hola.

Hola, de Gaulle. Te estaba esperando.

Ya han soltado a Mauro.

¿Qué? Lo que oyes.

Que la gente decente en España no vamos a levantar cabeza, chico.

Y se va a salir con la suya, de Gaulle,

se va a salir con la suya como siempre.

Y nuestro padre va a estar... Eh, eh.

Tu padre. Es que no es mi padre.

Que sí. Bueno, en todo caso, es que...

Que sí, que sí. El marido de tu madre.

Pues el marido de tu madre va a clamar justicia universal

por los siglos de los siglos. Me da igual.

Joder.

¿Y qué va a pasar?

Pues que no podemos comprar la bodega a Mauro,

si no podemos comprarle la bodega, pues nos va a arruinar ¿entiendes?

Y puede hacer con nosotros lo que sea.

Nos la puede comprar él a nosotros por dos chavos.

¿Cuánto necesitas? No, cuánto necesito no.

Cuánto necesitamos, coño, que tú eres parte de este negocio,

que te lo digo y no te quieres enterar.

¿Qué te pasa conmigo, joder?

¿Que no te quieres enterar de que eres mi hermano ni mi socio?

¿Cuánto dinero?

Diez millones...

El desgraciado del nuevo director del banco me podía dar cinco,

pero, aun así, ¿de dónde saco yo otros cinco millones? ¿Entiendes?

Uno ya lo tienes. ¿Ah, sí? ¿Me lo vas a dar tú?

Sí. ¿Y de dónde lo sacas?

¡Cállate, por Dios te lo pido!

Me ha tocado la lotería. Te ha tocado ¿qué...?

¡Chis!

(TARAREA COMO LOS NIÑOS DE SAN ILDEFONSO)

Joder, qué suerte tienes. ¿Y cuánto te ha tocado?

Un millón. ¿Un millón?

Cállate. Por favor te lo pido, Antonio.

Sé discreto. Si se entera Paquita, te quedas sin el millón.

Pero es que si se entera Nieves, te quedas sin millón y sin hermano.

Que no, que no te preocupes, que yo chitón.

Que estás más controlado que la entrada del ayuntamiento.

Somos otra vez los tres mosqueteros: Milano, tú y yo. Como siempre.

Ahí está. Merche...

No te vas a creer lo que te voy a contar.

El que no te lo vas a creer eres tú.

Hombre, ¿qué haces tú aquí?

Hola, papá.

Que ya me he enterado de todo.

¡Ah, de todo!

Hablé ayer con Toni.

Me lo ha contado y nos hemos puesto todos manos a la obra.

¿Quiénes sois todos? Inés, Toni y yo.

Tus hijos. Ah.

No estáis solos, papá.

A ver si te enteras de una vez de que no estáis solos.

Una cosa es que no queramos estar en tu proyecto de la bodega

y otra cosa es que os vayamos a dejar así

después de más de media vida cuidando de nosotros.

Toma, anda.

¿Qué es esto?

Es un adelanto, mi nueva novela.

Joder, hijo, esto es mucho.

Me pediste 100 pesetas, te traigo un millón.

Pero ten cuidado con lo que dices porque haces mucho daño.

Tomo nota.

Pues yo venía muy contento porque resulta que mi hermano Miguel

ha aportado otro millón a la causa. ¿Otro millón?

Sí. ¿Y de dónde ha sacado un millón?

Por lo visto le ha tocado la lotería.

Que no salga de aquí, que si no la loba le deja en calzoncillos.

No te olvides de las 14.000 pesetas de mi madre.

Eso no es nada, un pellizquito.

Bueno, pellizcos así quisiera yo todos los días.

Muchas gracias, hijo.

Y ahora, ¿qué?

¿Me vas a seguir dando cheques o prefieres darme un abrazo?

Lo que tú quieras.

Pues dame un abrazo, anda, que con esto ya está bien.

Gracias.

Nada, que no estamos solos, Merche.

Claro que no estamos solos.

¿225.000 pesetas? Moreto, macho.

Joder, eso es el chocolate del loro.

-Pues es lo máximo que yo te puedo ofrecer.

-No es para mí, te lo juro. No es capricho, es para mi familia.

-A ver, Toni, que esto son normas de la empresa.

Si lo pidiera yo, me darían lo mismo.

Son tres pagas por adelantado. Ya está.

-Claro, como tú cobras un pastizal, no te jode.

-Muy poco cobro para lo que os aguanto.

-¿Te vas ya? -Sí.

Estoy cerrando una entrevista con Barrionuevo.

-Bueno, pues pregúntale por el Gal. -(RESOPLA)

A ver, que esto empezó mucho antes.

No es un invento de Barrionuevo lo del Gal.

-¿Jesús? Hola, buenas noches.

Mira, soy Toni Alcántara, no sé si te acuerdas de mí.

Sí, que estuve en Marbella contigo en la boda de Lolita.

Te llamo porque tengo una información que yo creo que te puede...

Sí.

Sólo te voy a dar un nombre... Isabel Preysler.

Vamos a ver, hija.

Quería decirte que muchas gracias

por haber enviado nuestros nombres al "Un, dos, tres".

De nada. Bueno.

Y he pensado que, ya que nos han seleccionado,

pues sería una bobada no aprovechar esa oportunidad.

Así que mañana tu madre y yo vamos a llamar al programa.

¿Qué te parece?

¿Vais a ir al "Un, dos, tres"? Hija, lo vamos a intentar.

Si no es tarde, lo vamos a intentar. ¡Bien!

Lo vais a hacer muy bien.

Gracias.

Otra cosa, hija.

No me des abrazos solo cuando hago lo que tú quieres,

que eso no está bien.

Así que piénsalo, que no tienes un pelo de tonta, ¿estamos?

No te oigo.

Que sí. Pues eso.

"Y así fue como mis padres se lanzaron

a concursar en el 'Un, dos tres'.

Porque en la vida, hay momentos en los que uno

debe lanzarse al vacío.

En mi caso, ese vacío al que había que lanzarse

era la carretera".

(Música)

"Sin rumbo fijo y, como decía Machado,

ligero de equipaje,

así es como salí de Madrid aquel enero del 84.

Apreté el acelerador dejando todo atrás,

dispuesto a perderme para poder, por fin,

encontrarme a mí mismo".

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Cuéntame cómo pasó - T17 - Capítulo 293: Sin dinero ya no hay rock and roll

14 ene 2016

Todas las energías de los Alcántara están puestas en reunir el dinero para comprar la bodega a Maurín, quien amenaza con llevarles a la ruina, mientras se inaugura, por fin, Tele San Genaro, la tele comunitaria del barrio. El banco exige unas condiciones que Antonio y Mercedes no pueden cumplir, así que los hijos deciden arrimar el hombro, aunque para ello sea necesario sacrificar algunos de sus principios. Miguel duda entre ayudar a su hermano o dar un paso adelante con Nieves y hasta Herminia termina aceptando las invitaciones del mago. A pesar de que en este momento no les queda otra opción que comprar, a Mercedes el asunto de la bodega y de Mauro le trae de cabeza. Sigue con problemas de insomnio, y comparte sus angustias con Clara.

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  1. Isidro Luis Arbelo Tejera

    Soy adicto a Cuéntme. Nací en el 67. Vamos, que soy unos anios más joven que "el heredero". Siempre me he interesado por el ingrediente político de la serie. No he estado de acuerdo con quien dice que la serie no lo muestra o lo muestra de manera partidaria e intencionada hasta ahora. Los más nostálgicos dicen en sus crítcas que la serie tira demasiado a la izquierda con sus historias y los más idealistas que todo lo contrario... A los primeros les diría que para nada que personajes como Antonio, que teniendo un padre fusilado por rojo hace comentarios dignos de su tocayo Primo de Rivera, lo confirman. A los segundos les diría que se dejen de tanta soflama revolucionaria, que Franco muríó, aunque no tranquilamente, en la cama. Ninguna resistencia fue lo suficientemente fuerte como para combatirle hasta echarle del poder... Dicho todo esto, si critico el ninguneo que se hace a la izquierda en la serie. Se presenta a los personajes de izquierdas como fracasados, e inocentes con ideas trasnochadas queno llegaron nunca a ninguna parte. La última decepción en ese sentido con la serie, ha sido la rescisión de contrato de Juan Echanove. Su personaje, de ser un emigrante de la dictadura, que regresó a Espania a traer un poco de visión liberalizadora, ha pasado a ser una especie de payaso comunista hijo bastardo de un cacique asesino, Un ideólogo que se sigue considerando comunista en Benidorm cantando horteradas y de nuevo rico vecino de nazis. Ahora encima le echan de la serie...

    26 mar 2017
  2. jose

    a mi se me calan alrededor del minuto 30, todos los capitulos

    06 may 2016
  3. Luis

    Hola. Escribo desde Buenos Aires, Argentina. En mi caso, tengo que verlo por internet, cosa que puedo, dado que justo a la misma hora en que se emite aquí, sigo otro programa. Lo que no me hace gracia es que ahora TVE Internacional haya dejado de estar en el paquete de canales básicos de la empresa de televisión por cable a la que estoy abonado, Telecentro: tengo que pagar un paquete xtra por ello. Saludos.

    27 feb 2016
  4. jose villatoro

    ayudenme por favor, necesitamos ver cuentame en la web, en el salvador.

    11 feb 2016
  5. JOSE VILLATORO

    no puedo ver cuentameeeee? porque? ayudenme a poder ver la serie en la computadora, por favor ayudenme

    11 feb 2016
  6. Manuel

    ¿Cómo saber el título de la música pop que se escucha al principio del capítulo 296? Gracias.

    06 feb 2016
  7. Paloma Jimenez

    No se puede ver la serie des de IPad, soluciónenlo por favor.

    31 ene 2016
  8. Nati

    Yo no podía verlo desde el iPad y si los he visto desde el móvil, con android. Podéis probar.

    24 ene 2016
  9. ana piqueras

    Por favor que solucione este problema, ya que no se puede ver ninguna serie de la primera,ni Acacias ni Seis Hermanas hagan algo por favor.

    22 ene 2016
  10. Iñigo Lesaca

    ¿Alguien se ha dado cuenta de que en la escena del videoclub tras Mercedes aparece un cartel en el que pone REBOVINADOS? Por el amor de Dios... un poco de cuidado con estas cosas... ¿O es que las cintas las hacían con lomo de buey?

    20 ene 2016