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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 370: "Desmontando a los Alcántara" - ver ahora
Transcripción completa

(VOZ EN OFF) "La guerra de Croacia es tan absurda o atroz

como cualquier otra guerra, con una diferencia:

esto ocurre en Europa,

a menos de tres horas de vuelo de Madrid o París.

A causa del desmoronamiento del estado federal yugoslavo,

la postura croata responde menos a un deseo de independencia nacional

que al temor de quedar bajo el control

de la vecina República de Serbia.

Simplificando, es como si los vecinos de Pedregal de la Sierra

se enfrentaran con los de Arroyo de la Sierra

con escopetas de caza y la División Acorazada Brunete

tomase partido por uno de ambos bandos.

-Era la vuelta de Manuel Fraga a Cuba,

porque el presidente de la Xunta vivió aquí de niño con su familia

como otro de los muchos emigrantes gallegos.

La primera sorpresa fue encontrar a Fidel Castro

al pie de la escalerilla del avión esperándole

como si de un jefe de Estado o de Gobierno se tratara".

-Después de haber nacido aquí dos de mis hermanos

y haber pasado mis padres

largos tiempos fundamentalmente en Manatí...

Ahí pasé yo tres años largos de mi niñez.

(VOZ EN OFF) "Los policías José Amedo y Michel Domínguez

condenados a 104 años de prisión cada uno.

Así lo establece la sentencia del tribunal que los juzgó,

entre otras cosas,

como presuntos organizadores de los GAL.

Según la sentencia, que el diario 'El País'

anticipa en su edición de mañana,

el tribunal los considera autores de seis asesinatos frustrados".

Los dos policías estarán presentes cuando se haga público el fallo.

(VOZ EN OFF CARLOS) "Hombres, siempre hombres.

Hombres matando, abrazando, recibiendo castigos,

hombres cazando...

Aquel mismo mes se produjo un descubrimiento

que dejaba a las claras

que los problemas del género masculino

para relacionarse con su entorno

son tan antiguos como la propia humanidad".

-El cuerpo humano localizado la pasada semana

en un glaciar de El Tirol,

cuya antigüedad puede remontarse a más de 4000 años,

sigue provocando polémicas. Una de esas polémicas

es si la zona en la que apareció pertenece a Italia o a Austria.

Mientras se resuelve la polémica, ese cuerpo conservado en el hielo

será trasladado esta semana para proceder a su análisis

en unos laboratorios alemanes.

(VOZ EN OFF CARLOS) "Cinco milenios más tarde,

otro espécimen de varón humano resultaba también digno de estudio.

Su nombre: Antonio Alcántara.

Y a diferencia de aquel hombre de las nieves,

no había sido atravesado por una flecha,

sino por algo mucho peor: el desconcierto".

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame,

# tú que has vivido

# el despertar

# de un tiempo que nos cambió.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

"Horribilis". Ese ha sido para mí el 91.

Un año incómodo.

Muy inquieto, muy intranquilo.

Un año que ha puesto patas arriba toda mi vida.

Me he separado.

Bueno, he firmado los papeles para el divorcio.

Bueno.

Ya está.

A celebrarlo.

He dejado de fumar.

He intentado convivir con otra mujer.

Para colmo, tengo a los hijos desparramados por el mundo.

Uno lo tengo en Nueva York,

el otro está en Barcelona cubriendo la Olimpiadas,

la pequeña está con su profesor

y la mayor está con su profesora.

A veces, cuando...

me acuesto

y cierro los ojos, pienso: "¿Quién soy?

¿Adónde voy?

¿Dónde estoy?".

Pienso quién soy realmente

y quién digo que soy.

A veces, la distancia es enorme.

Pienso...

muchas veces también

por qué no está Merche

en la almohada de al lado,

por qué no la supe retener.

¿Por qué no pude retenerla?

¿Usted lo sabe?

Es que los cambios son muy difíciles de encajar.

Y duelen.

Que si duelen.

Pero son necesarios.

Yo por lo menos los necesitaba.

Por eso este taller.

Este taller y este proyecto.

Yo necesitaba emprender un proyecto sola.

Yo sola.

Todas las prendas que salgan de aquí

tienen esta etiqueta: Mercedes Fernández.

Y también necesitaba que Antonio me mirase de igual a igual.

Que tú no perteneces a nadie,

tú no eres una cuenta corriente, un coche.

No eres un electrodoméstico.

Ni siquiera la madre de mis hijos, eres la madre de tus hijos.

Y tú no perteneces a nadie.

Y a lo mejor es verdad.

Necesitaba que me mirase otro hombre.

Estás preciosa.

Gracias.

Y algo que también necesitamos todos y que a veces nos falta:

la autoestima.

Yo creo que he vuelto a quererme a mí misma.

Y me siento muy orgullosa.

¿Está usted casado? ¿Y entiende usted a su mujer?

No, no me diga que sí. No me mienta. Es imposible.

No hay hombre que entienda a su mujer.

Cuando la gallina espanta al gallo,

viene un año malo.

No, no se ría. No se ría.

Esta es una historia de gallos y gallinas. Y de un país, España,

en donde el sentido común y la razón están divididos por dos.

Hombre, lo de nuestros padres ha sido bastante "heavy".

Bueno, "heavy" no, que mamá está muy convencida.

Pues yo no lo tengo tan claro.

Tú no lo sabes.

Es que no lo sabemos ninguno en realidad, ¿no?

No. Quiero decir,

no sabemos lo que piensan o lo que sienten.

Eso nos pasa también a nosotros.

Estás hablando de ti.

No, estoy hablando de todos.

En el terreno de las emociones siempre estamos aprendiendo.

O sea, que yo soy emocionalmente incompetente.

Papá, todos, pero estamos hablando de ti.

Es hora de que des un paso al frente.

Mira, he dado un paso al frente, un paso al lado, un paso atrás.

He dado un doble salto mortal con doble tirabuzón,

he dado más brincos que Nadia Comăneci.

Y no ha servido de nada.

¿No vas a ser humilde y reconocer que necesitas ayuda?

¿Ayuda yo? Sí.

No. Pues sí, sí la necesitas.

¿Por qué no vas a un psicólogo? Yo no voy.

Yo llevo años haciendo terapia.

A mí no me hace ni puta falta.

Pide ayuda, Antonio.

¿Por qué no vas tú al psicólogo?

No estamos hablando de mí, coño.

¿Qué pasa, que te da miedo?

¿Antonio Alcántara haciendo terapia? -Sí.

-Eso es imposible. -¿Por qué es imposible?

-Porque es imposible.

-Además, ¿para qué va a hacer terapia si tiene amigos?

Cuando uno tienes amigos no necesita terapia.

-No, no. A ver, un psicólogo es un especialista.

Y un amigo no. Un amigo mete siempre la pata.

-Sí, pero un amigo te conoce mucho mejor

que el especialista. -Por supuesto.

-A ver, vamos a ver.

¿Por qué los hombres tenéis tanto miedo...?

-Un segundín, ahora les atendemos. Siéntense ahí.

Perdón. -Que por qué tenéis tanto miedo

los hombres a ir al psicólogo.

No, hijo, no me da miedo. No tengo nada que ocultar.

Bueno, pues nada. Toma.

Solo tienes que llamarle.

No voy a ir.

¿Tu madre va a ir, por cierto?

Porque a tu madre sí que le hace falta.

La lentejuela va a quedar bien con el algodón de la gabardina.

La pones en el cuello con doble cuello.

Vale. Que quede más alta, más subido, ¿eh?

¿Lo probamos así? Vale.

Gracias, Carmen.

Qué pesadas estáis, ¿eh?

¿Por qué tengo que hacer terapia de pareja? Estoy separada.

Sí, mamá, como en las películas americanas.

Tu padre y yo no tenemos nada de película americana.

Bueno, mamá, pero os va a venir bien a los dos, ya verás.

Que no, que el que lo necesita es él.

Yo no necesito una terapia, que no.

A ver, mamá. Lleváis más de un año separados y tú no lo has superado.

¿No lo he superado? ¿Por qué dices eso?

Bueno. Pues en la boda de Paquita...

(CHISTA) Quedó claro que todavía hay algo.

¡Mamá, es que...!

Eh, lo siento. ¡Lo siento, lo siento, perdón!

Lo siento mucho, Max, de verdad... No es Max.

¿Y quién es?

Es tu padre.

Hola, hija.

Pero... Pero ¡nada!

¿Habéis hecho las paces?

Que sí, hija, que sí. Tú te callas. ¡No!

Es todo muy raro.

Eso fue otra cosa.

Eso no tiene nada que ver.

Tengo mucho que trabajar.

¿No tenéis nada que hacer? Yo tengo mucho trabajo.

No, de verdad, os pongo a cortar telas ahora mismo.

(Música relajante)

(Timbre)

(SUSPIRA)

Hola. Buenos días, soy Antonio Alcántara.

Teníamos una cita a las doce.

Sí, pero faltan cinco minutos para las doce.

Vaya. Bueno, si quiere me voy y... ¡No, no, no! Por favor, entre, entre.

¿Es siempre tan puntual?

Casi siempre, sí. ¿Eso es malo?

No, no.

Pero todo nos define.

Ya.

Perdone.

Estaba haciendo meditación.

Aprovecho los tiempos muertos entre consulta y consulta.

Huele a misa.

Es sándalo. ¿No le gusta?

Me pone un poco nervioso.

Me hace pensar en el tabaco.

¡Ah!

Es usted adicto al tabaco.

No, no exactamente. Adicto no, soy fumador.

Adicto-fumador.

Sí, adicto-fumador.

Últimamente, solo fumo en caso de emergencia.

Bueno, vamos a empezar. Bueno.

Túmbese, por favor.

Aquí. Relájese. Aquí.

Muy bien.

Tranquilo.

Sí.

¿Está bien? Sí.

Pues empecemos con la ficha.

Muy bien. A ver.

Dígame su nombre completo.

Antonio Alcántara Barbadillo.

¿Alcántara...? Barbadillo, con "B".

¿Fecha de nacimiento?

7 de febrero de 1926.

Mil novecientos... ¿Estado civil?

No lo sé.

No lo sabe.

Indefinido, va por días.

Últimamente, estoy en fase de divorcio, pero...

¿Pero?

Me acuesto con mi mujer.

Bien.

¿Con qué frecuencia?

De uvas a peras. Más peras que uvas, la verdad.

¿Una vez a la semana? No, no, qué va. No, qué va, no.

¿Una vez al mes?

Una sola vez.

Desde que nos separamos, una sola vez.

¿Vais a volver juntos?

No lo sé.

¿Cómo que no sabes? ¿Os habéis acostado, no?

Nos hemos acostado, pero como si no lo hubiéramos hecho.

¿Cómo? Ahora no quiero saberlo.

Escúchame, Toni. Ha sido el gatillazo del siglo.

¡Coño, papá, no me lo cuentes!

¿Son amigos?

Pues va a días también.

Entonces, ¿son amantes?

Entonces, ¿quiere que le diga cómo es exactamente Antonio?

¿O que le diga lo que pienso que debería cambiar Antonio?

¿Eso le valdría?

Me temo que no. Entonces, no tenemos nada que hacer.

Pero si acaba de llegar.

Tenemos mucho que hacer, señora.

He venido a hablar de Antonio, no de mí.

No.

Usted ha venido aquí a hablar de Mercedes.

No, mire, yo ya estuve en un psicólogo.

¿Ah, sí? ¿Y qué tal?

Bien, resolví todo lo que tenía que resolver.

¿Y ha venido a verme porque lo tiene todo resuelto?

Hombre, todo todo no. ¿Lo ve?

¿Por qué no se pone cómoda,

se sienta

y aprovechamos la sesión?

¿Qué le parece? Bueno.

Ya le digo que yo estuve en un psicólogo.

Ah, perfecto, entonces ya sabe cómo funciona.

Y también me senté en un sillón. Bueno.

Muy bien.

Relájese.

Exacto.

¿Ha venido a mi consulta para que yo le diga

qué relación tiene con su mujer? Con su exmujer.

No, no, he venido porque me lo han pedido mis hijos.

¿Alguno es paciente mío?

No, ninguno.

La que creo que sí es paciente suya es la novia de mi hija.

Mi hija, la actriz, ahora tiene novia.

Ah.

Es algo que me tiene hablando solo.

Ya.

Pero vamos a ver,

que soy un ignorante. ¿Eso cómo puede ser?

¿Cómo es posible? ¿Así de repente o...?

Como pasan estas cosas, papá.

Suceden y ya está.

El caso es que estoy aquí porque me lo han pedido ellos.

Ya, ¿y usted qué piensa?

¿Cree que no debería estar aquí?

Yo a veces creo que no debería estar en ninguna parte.

Defíname "ninguna parte".

Pues en...

en la tierra, en el universo en general.

¿Tiene pensamientos suicidas?

No, no.

A mí me gusta vivir la vida plenamente.

Pero, claro, la vida de antes.

¿Cómo era su vida de antes, Antonio?

¿Y qué pasa con la vida de ahora, Antonio?

Que no la entiendo.

¿No se adapta a los nuevos tiempos? Intento adaptarme, pero...

Yo tengo un negocio.

Trabajo para la Exposición Universal de Sevilla.

Quiero decirle con esto que no soy un carca, ¿eh?

Pero siga, vamos, siga.

A ver.

Mire, yo soy un hombre hecho a mí mismo.

Me gusta que el mundo progrese.

Me gusta votar cada cuatro años

y decidir quién me gobierna y quién no.

Lo que no me gusta es...

cómo han cambiado las familias.

Y las personas.

Cómo vamos como locos de un lado para otro.

Parece que no tenemos tiempo para nada.

¿Cómo es la vida ahora según usted?

Es que empiezo a pensar en esto

y siento que...

como si la vida fuera un autobús que ha pasado por encima.

Este ahogo, esta sensación de falta de aire

podría ser ansiedad.

Pues posiblemente sí, posiblemente.

¿Duerme usted bien? No, nada.

Ya. Siempre he sido muy insomne,

pero desde hace un año y medio no pego ojo.

¿Qué ha pasado importante en su vida este último año y medio?

Mejor pregúnteme qué no ha pasado y así terminamos antes.

Empiece por donde quiera.

Hace año y medio

mi vida empezó a torcerse y se empezó a...

a fastidiar mi matrimonio.

Yo no te voy a seguir,

pero tú puedes tomar tu camino

y yo el mío.

No te entiendo.

No sé qué quieres decir.

A lo mejor es que nos hemos cansado. Pero ¿cansado de qué?

Tú sientes que yo te freno

y yo siento que estoy estancada.

Yo necesitaba saber lo que es vivir sola.

Sentirme libre y tomar mis propias decisiones.

Entonces...

apareció Max.

Max es un hombre que sabe escuchar.

Y me hizo sentir muy bien.

No lo vi venir, ¿eh? No lo vi venir.

De ninguna manera. Y, de repente, nada, todo.

Zas, hala, a tomar por saco.

Tuve un pequeño accidente.

Y él me ha ayudado estos días.

No sé cómo explicarte.

Estos días he estado perdida.

Me está hablando

de que tiene usted otra relación.

Bueno, más o menos.

Más o menos.

Sí, bueno, es que íbamos a coger un avión juntos y...

Al final no lo cogimos.

Ahora mismo no estamos juntos, no.

No, no.

Pero, en cambio, sí ha tenido algún reencuentro con su ex.

Sí, sí. Yo no sé lo que pasa, pero...

Ni cómo pasa, pero siempre acaba pasando.

Y...

Y, ahora, ya le he dicho. Últimamente, hemos tenido

un acercamiento, un "flis flas", vamos.

¿Y sigue sin saber por qué actúa así?

No, sigo sin saberlo. ¿No será por amor?

¿Cree que su mujer todavía le quiere?

Creo que sí.

¿Y usted a ella?

Totalmente.

La quiero con locura.

Si no, ¿por qué cree que estoy aquí?

No lo sé.

Dígamelo usted.

Yo nunca...

nunca he dejado de quererla.

¿Y entonces?

Entonces...

a mí me gustaría que usted con todo lo que sabe

me ayude a recuperarla.

Yo no sé si puedo ayudarle.

No la conozco.

Yo siempre he querido a Antonio, le sigo queriendo.

Entonces, ¿cuál es el problema?

Pues que no le soporto.

(CARRASPEA)

Tome. Muchas gracias.

Como le decía, ella...

ella me pide tiempo.

Y me pide tiempo.

Bueno, pues me puede pedir amor, me puede pedir comprensión,

me puede pedir entusiasmo, pero ¿tiempo?

Es que es lo único que no me sobra.

Y, dígame, Mercedes.

¿Qué es lo que realmente le preocupa de su relación con su ex?

Bueno.

Con él es que doy un paso adelante y otro atrás.

Antonio tiene la capacidad de tenerme en vilo siempre.

¿Cómo vas a hacer?

Como siempre, trabajando día y noche como un esclavo.

De verdad, te metes en unos líos que...

No son líos, es lo necesario para un negocio.

Pero ¡no me tomas en serio!

Yo sí que te hago caso, pero tú a mí no me escuchas.

Y pienso que Viajes Milano es muy pequeña para montar ese circo.

¿Crees que Viajes Milano es un circo?

¿Qué soy, el payaso con la nariz roja?

Vas de una cosa a otra como loco.

¡Que no voy de una cosa a otra! Yo sí que pienso, Merche.

¿Es eso lo que le quita el sueño?

El tiempo.

Se lo planteo de otra manera: ¿qué le quita el sueño?

¿Recuperar a su mujer o el tiempo que le queda?

Es que...

para mí es prácticamente lo mismo.

¿De qué me sirve que me quede mucho tiempo

si no lo puedo pasar al lado de mi mujer?

¿Tiene miedo a la muerte?

Vaya pregunta.

¿Piensa en ella?

Sí.

Sí que pienso. A veces, como todo el mundo.

Sí.

Es que a partir de una edad ya se piensa en la muerte.

Mi suegra dice que lo peor de la edad

no son los años que cumples,

sino la gente que pierdes.

Y yo ya he perdido mucha gente.

Mucha gente.

Y, claro, entonces es...

es inevitable pensar que algún día el que faltes del jardín serás tú.

Tonterías, tonterías.

Mucha tontería es lo que tienen los dos.

Los dos deberían saber que después de 40 años de casados,

entre la palabra "casado" y "cansado" no hay más que una diferencia:

la "N".

No tengo nada contra esta señorita,

pero tú te estás pasando de castaño oscuro, Antonio.

Yo pensaba que mis hijos

eran los que peor iban a llevar el tema de la separación,

pero no fue así.

La que lo llevó muy mal fue mi madre. Bueno,

es que pensábamos que iba a perder la cabeza. Con eso le digo todo.

No os vais a arreglar.

Por ahora no.

La cosa va en serio.

Y usted se siente mal por ello.

Pues sí, un poco sí, la verdad.

Yo lo que quiero es que Antonio vuelva a casa.

Que todo vuelva a ser como antes.

Ajá.

Dígame, Mercedes.

¿Se siente responsable de todo lo que ha pasado?

"Los cambios dan miedo, pero es que la vida va muy deprisa".

Ya.

¿Nunca vas a volver con Antonio?

Pues...

de todo todo no, desde luego.

¿Y de qué se siente responsable?

"Te guste o no te guste, tengo más paciencia que tú".

Pero soy tu marido y te hago falta. "Claro que me haces falta".

No me dejes tirado en un rincón como si fuera una colilla.

(A LO LEJOS) Como si fuera una colilla.

Mire, las inquietudes

por las que los pacientes vienen a consulta

acostumbran a encerrar otros problemas ocultos.

Son, podríamos decir, como la punta del iceberg.

Ya, y Antonio está en la punta del iceberg.

No.

Intento decirle que su auténtico problema

no es su exmarido. Igual que usted no es el problema de él.

¿No? No.

Cada uno tiene sus propios problemas.

Comparten el territorio, eso sí.

Digamos que los dos están navegando por el mismo mar de la separación,

pero usted y él no son la misma persona.

No viven lo que viven de la misma manera.

Bueno, yo estaba tratando de encontrar mi propio iceberg.

Y lo ha conseguido.

Se ha esforzado y está viviendo esa segunda oportunidad.

Pero, sin embargo, está aquí conmigo.

Yo estoy aquí por mis hijas.

No, no, Mercedes. Sin excusas.

Si quiere que haga mi trabajo,

tengo que animarla a que trabajemos con su problema,

es decir, con su iceberg.

Y tenemos que escarbar más a fondo.

¿Cómo se definiría usted?

¿Yo?

Sí, cómo se ve usted a sí mismo.

¿A mí mismo? No lo sé.

¿Se considera una buena persona o una mala persona?

Buena persona, evidentemente.

¿Comunicativo o apocado?

Comunicativo. Hablo por los codos.

Otra cosa es que consiga hacerme entender.

¿Cree que la gente no le entiende?

¿Me va a sacar punta a todo lo que digo?

Yo solo intento conocer a la persona que tengo enfrente.

Pues ya se lo he dicho, soy Antonio Alcántara Barbadillo.

¿Es usted violento?

¿Tengo yo pinta de violento?

Es parte de un cuestionario.

Contésteme, ¿se considera una persona violenta?

"No me trates así".

¡Antonio!

Pero ¿qué haces?

¡Me cago en la puta!

Eres lo que más en serio me he tomado, fíjate lo que te digo.

Te estás equivocando otra vez, Merche.

No te vas a ir de rositas. ¡No te vas a ir de rositas!

¿Es usted machista?

Se considera una persona machista, ¿sí o no?

Antonio es machista

como todos los hombres de su generación.

Y eso a usted le parece normal.

Hombre, normal no.

Pero ¿conoce a algún hombre de su generación también

que sea feminista?

Eh...

Pero vamos a ver, ¿qué les pasa a las mujeres últimamente, doctora?

Tienen todo el día la palabra "machista" en la boca.

No ha contestado. ¿Machista o no?

¿Usted es feminista?

Bueno, no estamos hablando de mí.

No, ya sé que no estamos hablando de usted,

pero ¿usted es feminista?

Insisto, Mercedes, no estamos hablando de mí.

Ya, ya sé que estamos hablando de mi exmarido, como dice usted.

Mire, yo no soy feminista si eso es lo que me quiere usted preguntar.

No soy feminista. O sea, es machista.

No, no. El que no sea feminista no significa que sea machista.

¿Cree que el hombre está en un plano superior a la mujer?

No.

Entonces piensa que el hombre tiene un sitio y la mujer otro.

Ni por encima ni por debajo, simplemente otro.

Claro, de igual a igual.

¿Cree en la supremacía del macho frente al sexo femenino?

Por supuesto que sí. En la supremacía física.

Es el problema que tenemos los machos.

Somos más fuertes físicamente.

Si no fuéramos tan fuertes,

si las mujeres fueran igual de fuertes,

otro gallo nos cantaría.

Las mujeres son más inteligentes, doctora. Eso es evidente.

A mí, por lo menos, la mía me ha enseñado a compartir.

Unas veces mandas tú, otras veces mando yo.

Ahora me toca a mí. Es lo justo, Merche.

¡Yo soy el hombre!

Yo llevo la iniciativa.

Siempre lo hemos hecho así y nos ha ido muy bien,

Merche.

Eh...

¿Y se considera usted egoísta?

Egoísta es Antonio.

¿Tú crees que yo hago las cosas por mí?

No es que lo crea,

es que estoy segura.

No estás hablando en serio. Estoy hablando muy en serio.

Ya.

¿Cree que es su principal defecto?

Ese sí es de sus peores defectos.

Joder, me está llamando violento, machista, egoísta...

Me está poniendo a caer de un burro. Parece más un dentista

en vez de... Tranquilo, forma parte de la terapia.

Vamos a hacerlo de otra manera.

A ver, ya sabemos lo que usted no es. Ahora me gustaría saber lo que sí es.

¿Cómo es usted? En positivo.

Si ya me he puesto nervioso.

Y es muy difícil hablar así de uno mismo.

Bueno, piense en las cosas buenas

que dicen las otras personas de usted.

Es un mandarín.

Le gusta muchísimo mandar.

Pues como siempre,

sin parar de inventarse movidas y de meterse en líos.

Ya, bueno, pero es que si no, no sería él.

A mí me gusta como es, ¿eh?

A ver. Se hace querer.

A nuestro padre o le quieres o le matas.

Es así. Sí, eso sí.

Aquí tiene. Gracias.

Quiere que le diga qué me enamoró de Antonio.

Sí. Por ejemplo, ¿qué le gustó de él cuando se conocieron?

Hay una palabra que define al Antonio del que me enamoré

cuando tenía 16 años.

Era un soñador.

Ajá.

¿Y ahora lo seguiría definiendo así?

No.

Sigue siendo un soñador, tiene siempre proyectos aquí o allá.

Lo que pasa es que...

a Antonio le gusta hacer las cosas a su manera. Gracias.

De nada.

Eso quiere decir sin contar con usted.

Sin contar con nadie.

Pero tu madre se niega.

No quiere ver que las cosas cambian.

Ella quiere que no cambien, pero las cosas cambian.

Mira que se lo digo veces.

"Merche, las cosas cambian. Tienes que ir por ahí o por ahí

o por ahí". Pero qué va, ella no me sigue.

Pero es que Antonio es agotador. ¡Es imposible seguirle!

Ajá. Y usted ha dicho: "Basta".

Sí, la verdad es que me he cansado.

¿Y se lo ha dicho a él personalmente?

Pero, por favor, ¡millones de veces!

Lo que pasa es que al tiempo se olvida

y vuelve a ser el de siempre.

Ya. Como los niños.

Sí, exactamente. Antonio es como un niño.

Siempre hace lo que quiere.

Y usted le ha valido de madre durante mucho tiempo.

Seguramente. ¿Y por qué?

Pues...

¿Por qué? Porque... No todo tiene un porqué, ¿no?

Sí, sí que lo tiene, Mercedes. Si nos atrevemos a mirar aquí dentro.

"Es que he pasado un año muy malo".

Muy feo. Muy negro, Merche.

Quiero que a partir de ahora las cosas se hagan de otra manera.

No voy a dar ni medio paso sin consultártelo.

Quiero que volvamos a hacer las cosas juntos.

No lo harás.

Sí lo haré.

Da igual.

Me vale con que lo digas.

Antonio es infinito.

Sí, infinito. ¿Infinito?

(RÍE) ¿Y qué quiere decir eso de infinito?

Es que nunca sabes por dónde te va a salir.

¿Y eso qué es?

Esto son unas flores, Merche. Ya veo.

Para que se te pase el disgusto por lo de la cocina.

¿Tú crees que yo te trato mal?

¿A qué viene eso ahora?

A veces.

Dios santo bendito. Mira, Merche.

No me gusta un pimiento, pero voy a ser moderno, ¿eh?

Década nueva, hombre nuevo.

No me hagas reír, ¿eh?

Pero luego no cambia. No, claro que no.

Luego vuelve a ser el Antonio de siempre.

Y la seduce de nuevo.

Sí, una y otra vez.

¿Y lo echa de menos?

¿A Antonio?

No, seguirle.

Alguna cosa buena debe haber si ha estado haciéndolo tantos años.

Bueno, es que con Antonio no te aburres.

("When You're Smiling", Frank Sinatra)

Antonio Alcántara es muy buena gente.

-Bueno, Antonio lo que es es...

(A LA VEZ) ¡Infinito!

-Y va a la suya.

-Sí. -Bueno, como todo el mundo.

-No, pero es que además no para

hasta que los demás vamos detrás de él.

-Bueno, porque es un hombre con iniciativa, con proyectos.

-Y eso nos da vidita. -Claro, es un líder.

-Ya. -Ahora, cuidado.

Cuidado, que tiene unas malas pulgas que para qué.

-Uh, cuando se tuerce. -Ya.

Mira, eres un hombre pequeñito con ideas pequeñitas

para proyectos muy pequeñitos.

¿Tú eres el gran hombre?

¿El gran machote? Debí darme cuenta el primer día.

¡Desde el primer día que te conocí en ese chamizo de Londres metido!

Me dejo los cojones echando kilómetros en el autocar.

¡Me paso 10 horas diarias en la agencia!

¡Porque estoy con los clientes, alma de cántaro, joder!

¿O te crees que andar fuera de casa para arriba y para abajo

hablando con la gente y engordando el negocio no es trabajar?

Las cosas claritas: tú de cansancio no te vas a morir.

Me cago en la leche. ¿Qué me quieres decir, cabrón?

¿Que soy un vago? Un vago no.

¿Que soy un caradura, que es peor?

Antonio, déjalo ya. ¡No me da la gana dejarlo!

Estaba deprimido y se quería tirar por un puente cuando le encontré.

Si yo fuera su amigo, como sois vosotros,

sentaría a Antonio en una silla,

le miraría directamente a los ojos y le diría:

"Antonio, 'atontao', ¿qué quieres? ¿Qué necesitas?

¿Cuándo vas a parar de correr?".

-No. -"¿Dónde está la meta?".

-Por mucho que le digan, Antonio no va a parar.

Pero es que él es así, yo le conozco desde que era un pipiolo.

¿Te acuerdas, Ramón? -Más chulo que un ocho.

-Con su bigote, siempre buscándose la vida...

-Siempre es así, no va a cambiar. -No.

-Además, hay que aceptarlo.

O lo quieres o lo odias. -Ahí.

Yo viví en una cueva durante muchos años muy oscura

de la que pensé que no saldría jamás.

Pero tuve mucha suerte,

porque un día

un tipo flaco que se llama Antonio

asomó como un hurón su bigotillo y me dijo...

me dijo: "Cuco,

levántate y anda".

Ya verá como le gusta.

A mí me relaja mucho.

A usted esto de la meditación le ayuda, ¿verdad?

Muchísimo.

Yo también tengo problemas de insomnio de vez en cuando.

Ah.

Sobre todo, después de que nacieran mis hijos.

Anda, ¿cuántos tiene? Cuatro.

¿Cuatro? Igual que yo.

Tres me vinieron de golpe.

Tuvo trillizos. Ajá.

Ya me lo puedo imaginar.

La meditación sirve para...

parar y poder continuar.

¿Parar para poder continuar? Ajá.

¿Le gustaría probar?

No, no. ¿Por qué no?

Porque ya no tengo edad para probar esas cosas nuevas.

La meditación es más antigua que el rosario, se lo aseguro.

Ya, pero ¿me ve usted meditando ahí?

Lo importante es cómo se vea usted.

Bueno, no, pero cada cosa a su tiempo.

Primero, quiero conocerle un poco mejor.

Hábleme de sus hijos.

Usted cree que hablar de mis hijos me va a ayudar.

Sí, la familia es el lugar al que pertenecemos.

En ella está el origen de casi todo.

Pues sí, tendrá usted razón, porque ha tocado un tema espinoso.

¿No se lleva bien con sus hijos?

No, al contrario.

Me llevo estupendamente, sí.

Ahora no es como antes, ya son mayores.

Sobre todo, Inés y Toni.

Ella es actriz y él es periodista.

¿Y cómo vivieron su separación?

¿Quieres decirme algo, hija?

Lo de siempre. Que como no cambies la vas a perder.

Ah, yo ya he cambiado todo lo que podía cambiar.

Pues cambia más.

Es que no sé si quiero.

Mira, como dices muchas veces,

lo que haga o deje de hacer en mi vida es cosa mía.

Que sí, pero ¿no te has enamorado?

Pero por Dios, hija.

¿Lo dices en serio?

Sí. No, hombre, no. No.

Yo solo he estado enamorado de una persona

y sabes quién es, tu madre.

Bueno, Inés siempre ha sido más comprensiva con su padre.

Toni se parece, en cambio, más a mí.

Toni, ¿qué haces aquí?

¿No te lo ha dicho mamá? ¡No!

El abogado es amigo mío. Ya lo sé.

Me ha pedido que viniera mamá. ¿Para qué?

Para ayudaros a entender los papeles.

Pues no hace falta.

Se reparte, se firma

y si te he visto no me acuerdo, ya está.

Mira qué fácil.

¿Estás bien?

Son buenos chicos.

En realidad,

tienen sus cosas como todos.

¿Cosas?

¿Qué cosas, Mercedes?

Bueno, ¿usted tiene hijos? Ajá.

Pues entonces sabrá que los hijos no dejan de sorprenderte.

¿Y cuál ha sido la última sorpresa que le han deparado sus hijos?

Estoy enamorada de ella y...

y ella está enamorada de mí.

Pero ¿a ti te gustan las mujeres?

Hombre, todas las mujeres... pues no.

Dígame.

Pues...

Tiene una amiga.

No sé si me entiende.

Pues no, no la entiendo.

Pues que ha iniciado una relación íntima con una mujer.

Ajá.

Entonces, ha descubierto que siente inclinación por las mujeres.

No, ella dice que por las mujeres en general no.

Que a ella le gusta Belén,

la chica con la que está saliendo.

¿Y eso a usted qué tal?

Yo lo que quiero es que mi hija sea feliz,

pero... Pero le molesta, ¿verdad?

"Por eso, a lo mejor...".

No sé, confundís un poco la amistad con esto, con...

con otra cosa.

Ya, si yo también lo he pensado,

pero no.

Sí, lo que tú quieras, pero lo mío

te costó entenderlo un poquito, ¿eh, hermano?

Sí, eso es verdad, ¿eh?

Sí, coño, pero así de primeras me pareció un poco "heavy".

¿Qué es lo que te preocupa? -Le preocupa que sea una mujer.

No es lo que me preocupa.

¿Ah, no? ¿Y entonces?

-Si fuera un hombre, ¿me harías tantas preguntas?

Exactamente las mismas.

Yo creo que no. Puedes creer lo que quieras.

Bueno, ya está bien, ¿no?

-Eres homofóbico, "honey".

"Honey", no soy homofóbico. No.

Tengo un par de compañeros y me llevo muy bien,

son gais y me río un huevo.

Por eso sé la discriminación que sufren

y no quiero que ella pase por eso.

Joder, qué palizas con lo de homófobo.

No tengo ningún problema, pesados. Bueno, un poquito sí, ¿eh?

A ver, Toni es que es un caso aparte, ¿eh?

Ya le he dicho que es periodista.

Presentaba el telediario. No le gusta que lo diga,

pero yo me siento orgulloso y lo digo con todo el orgullo:

mi hijo fue presentador del telediario.

Como es periodista, cuando no está cubriendo

una guerra, de repente se pone a investigar la mafia

o los niños robados o se mete en muchos berenjenales,

porque yo creo que le va la marcha.

Debe ser genético,

porque por lo que veo a usted también le va la marcha.

Claro, claro que sí.

Soy de los que creo que hay que morirse cansado.

¿Y los otros dos?

Los otros dos son otra cosa.

Bueno, María, la pequeña, se lleva 20 años con la mayor.

Lo que pasa es que es una pequeñaja y no podemos hacer nada con ella.

Es una bebé aunque le gusten los mayores.

Oye, joé, idos a la porra. (RÍE)

Los dos. ¿Lo ves?

María fue una sorpresa.

La verdad es que fue...

fue un descuido, nos pilló mayores.

¿Cómo es su relación con ella?

"¿Con quién hablabas?".

Nada, con nadie, ¿Cómo que con nadie?

Con alguien hablabas. ¿No me lo quieres decir?

Era una gestión para hacer unas prácticas.

Ya, unas prácticas.

La próxima vez que no vengas a dormir por lo menos avisa.

Ya lo sé, lo siento mucho.

Me encontraba mal y me quedé dormida en el estudio de Salva.

¿Te encontrabas mal? Sí, no sé qué me pasa últimamente.

La verdad es que me muero de sueño. ¿Tienes sueño?

Será por los exámenes, que están ya al caer.

Eso con mayor motivo. Dormirías más tranquila aquí en casa.

Es que Salva me ayuda mucho.

Claro. ¿Y Pablo también te ayuda?

No sé, mamá, sí. Claro que le pregunto cosas,

pero tiene más que ver con la organización de la uni

que con la carrera en sí.

¿Vas a venir a comer?

No lo creo.

Si quieres voy a la universidad y comemos donde te apetezca.

¿No puede ser otro día? Tengo mucho lío.

¿Cómo que tienes mucho lío?

Sí, seguramente voy a ir a trabajar unas horas esta tarde.

¿A trabajar dónde?

Mamá, deja de interrogarme.

¿No se llevan bien?

No, sí que nos llevamos bien.

Lo que pasa es que se lleva mejor con su padre.

Se parecen mucho.

Bueno, papá, sois pareja. ¡Que no somos pareja, hombre!

Salimos de vez en cuando

y nos divertimos porque es muy simpática,

tiene mucho don de gentes

y se mueve por la noche de Madrid como pez en el agua.

Pues yo no la quiero conocer.

María, estoy separado de tu madre.

Ya, lo sé, pero me parece muy poco tiempo, papá.

Si ha pasado más de un año. Ya, un año, pero a tu edad...

A ver, a mi edad las necesidades se calman, pero se quedan.

¡Bueno, papá!

¿Entiendes lo que quiero decir? No.

Es muy madura,

aunque para muchas cosas sigue siendo una niña,

igual que su hermano Carlos.

Si es que ahora no maduran hasta los 30 años.

Vamos, en mi época, con 14 o 15 años

ya estabas en la calle buscándote la vida y ninguna tontería.

Hábleme de Carlos.

Carlos...

Harían falta 100 sesiones para hablar del heredero.

¿De quién?

Carlos es el heredero, yo le llamo así.

El heredero.

Es que es un título que pesa demasiado, ¿no cree?

Bueno, todos hemos sufrido alguna vez

el peso de nuestros padres.

Es mi vida. Te equivocas, hijo, no es tu vida.

¿No ves que es la nuestra también, la de tu madre y tus hermanos?

No puedo seguir llevando en una mochila

el peso de la familia Alcántara, es demasiado.

¿Entiendes lo de la mochila? Yo no me entero de nada.

No sé. Últimamente, las cosas entre Antonio y Carlos

pasaban de castaño oscuro.

Se fue a Nueva York hace casi dos años

y ahí empezaron los problemas del matrimonio.

Problemas del matrimonio, no suyos.

Sí, la marcha de Carlos nos partió.

A todos. Nos dejó...

huérfanos.

Bueno, por lo menos yo siento que me he quedado huérfano.

(TELEVISIÓN) "Lo siento, mamá.

Pero tú eres la persona que mejor me conoce en el mundo

y sé que en el fondo sabes que esto es lo mejor para mí.

Papá, tú no te cabrees, por favor.

Tú también tuviste que salir del pueblo

para ser quien eres, ¿no?".

Este hijo mío es gilipollas.

Le echo muchísimo de menos a Carlos.

La verdad es que...

las cosas empezaron a ir mal entre Antonio y yo

cuando Carlos se fue.

Él piensa que le echo la culpa.

¿Y es así?

Yo nunca le he dicho que fuera su culpa,

aunque a veces lo he pensado.

Antonio presionaba demasiado a Carlos

y no me extraña que se fuera.

La verdad es que con Carlos siempre he tenido

una relación muy especial.

Un toma y daca, ¿comprende?

Bueno, eso está clarísimo. De los cuatro el favorito es Carlos.

¿Eso crees? ¿Y te da celos?

No, yo solo digo lo que hay.

No lo es. La favorita de mi padre siempre ha sido Inés.

Eso es verdad.

¿Te da celos a ti también?

Un poco.

¿Discutían mucho? Continuamente.

Es una forma de relacionarse como otra cualquiera.

¿Cree que su hijo puede sentir que ha defraudado sus expectativas?

¿Sabe? Mi mujer o mi exmujer, como se diga,

me dijo lo mismo.

Yo solo quería que siguiera mis pasos en la bodega.

¿Es usted bodeguero?

Bueno, era.

Hace dos años y pico se nos quemó la bodega

y ahora vendo uva a terceros.

Así que se quedó sin heredero y sin herencia.

Sí, pero, bueno, yo soy como el ave fénix.

Negocio muerto, negocio puesto.

Ahora tengo una agencia de viajes, Viajes Milano.

(MURMURA)

Si quiere irse de vacaciones o hacer algún viaje,

no dude en llamarnos.

Hacemos toda España y, además, vamos a Cuba.

¿Conoce Cuba? No.

Es el sitio en el que a mí me gustaría morir.

Habla usted mucho de morir.

Las personas hablamos de lo que tenemos cerca.

Y, dígame, Mercedes. En una escala del 1 al 10,

¿cómo de importante es el trabajo para usted?

Bueno, el trabajo es muy importante para mí.

Desde luego no es lo más importante.

¿Y la familia?

La familia sí que es lo más importante para mí.

Nosotros...

somos, no sé, hemos pasado tantas cosas juntos.

Yo estuve muy enferma, ¿sabe?

Y mi familia siempre estuvo conmigo.

Siempre hemos estado muy unidos.

Yo soy quien soy gracias a mi familia.

Mire, ya sé que la familia es muy importante.

Lo más importante,

pero es que sin trabajo no hay dinero,

no hay progreso, no hay educación ni hay nada.

Yo sí sé lo que es sacar las lentejas adelante

y crear una familia.

¿No ve que vine del pueblo con una mano delante y otra detrás?

¿Qué he hecho toda la vida? Deslomarme a trabajar.

Tener visión de futuro y adelantarme a los demás.

Si no, te comen la merienda.

Le gusta a usted adelantarse.

Digamos que no me gusta que las cosas pasen.

Me gusta hacer que pasen.

¿Y cuál es su meta ahora?

El 92.

La meta que tiene que tener cualquier empresario

con dos dedos de frente.

Hay que estar en la Olimpiada de Barcelona.

Yo tengo un sitio en la Expo de Sevilla, no sé si se lo he dicho.

Me ha costado muchísimo.

Mucho trabajo. Me ha costado la familia.

Bueno, a ver si queda claro.

Año 92 solo va a haber uno.

Por lo menos uno que nosotros vayamos a vivir.

Así que es todo o nada.

Como la vida misma.

Ahí os dejo rumiándolo.

Me voy a un entierro.

¿A un entierro? -¿De quién?

De mi matrimonio.

Es que los problemas entre Antonio y yo

se estaban labrando desde hacía tiempo.

Pero cuando se obsesionó con lo de la Expo, explotó todo.

Antonio es que da la vida por salirse con la suya.

Y hasta que no se sale con la suya no para.

Pero mire por dónde.

Esta vez la idea fue de Mercedes.

A lo mejor no está todo el pescado vendido.

Que sí, Merche, está todo el pescado vendido.

Tendrías que informarte.

Ya estoy informado, pero esto es una cuestión de contactos.

En Sevilla no conozco a nadie.

Fui una vez con don Pablo, pero no conozco.

Conozco de Marbella, pero Marbella no es Sevilla, ¿entiendes?

Tendría que llamar...

¿Y Montero?

¿No era asesor de Felipe González? Coño, el asesor de Felipe González.

¡Ah! ¿No jugabas con él al tenis? ¡Que jugaba con él al tenis!

Es que llevaba una temporada muy bajo de ánimo

y pensé que eso le iba a animar.

¿Y se arrepiente de ello?

Pues sí, la verdad es que sí que me arrepiento.

Jamás pensé que fuera capaz de hacer lo que hizo.

Mira, empezó con lo de la Expo, Expo para arriba, Expo para abajo...

-El "para arriba" de ahí le viene.

-Bueno, hasta que no lo consiguió no paró. Es un cabezota.

-Cabezota cabezota que a veces dan ganas de...

de estrangularlo. -Sí, eso también.

Teníamos hilo directo con la Expo y ahora no tenemos nada.

Ahora lo de la Expo es lo de menos. Será para ti.

Para mí es más importante la Expo

que cuatro pisos mal alquilados, joder.

¡No soportas que tome la iniciativa!

¡Tu padre no soporta que haga las cosas a mi manera!

Lo que no soporto es que sea culpable y no lo reconozca.

Culpables seremos los dos.

¿Cómo que los dos? De los dos nada, Merche.

¿Quién me animó a llamar a Montero? Tu madre.

Coño, que eres mi mujer, por Dios. Que necesito tu apoyo, Merche.

"Tu apoyo".

Tú no necesitas apoyo, tú vas por libre.

No voy por libre, Merche. Te necesito a ti.

¿Quién me convenció para meterme en esto de la Expo? Tú.

Y me estoy arrepintiendo. No te arrepientas, va a ir muy bien.

Un buen negocio, lo tengo aquí.

Métetelo en la cabeza, Milano.

La Expo va a salir y en los próximos dos años

tenemos que hacer un gran esfuerzo, ¿entiendes?

¿Dos años?

Pues sí, por lo menos dos años, Merche.

Dos años.

Mira, Merche. Ya sé que no crees mucho en este asunto,

pero están saliendo las cosas rodadas.

Tarde o temprano tendrás que reconocer

que es la mayor oportunidad de nuestra vida.

Así que cuanto antes lo hagas, mejor.

Ya está.

Antonio, por las buenas, el mejor.

Ahora, que por las malas... -Uf.

-Hay que echarle de comer aparte. -Uf.

-Ah, que quede claro. Es el alma de la agencia.

-Sí. -Esto clarísimo.

-Que le estamos poniendo a caldo. -No, no.

Vender vende... Es el mejor vendiendo. Ahora,

con el dinero se monta unos cacaos.

-Acuérdate la que montó con lo del viaje.

-Los trenecitos. -Lo de los trenecitos.

-Uy, uy. -Ahí se le cruzaron los cables.

-¿Y la excursión? Que se fue del presupuesto, vamos.

Con tanta invitación... -Venga, para todo el barrio.

-Pero es buena gente, buena gente.

-Generoso, generoso.

-Sí. -Es que es eso.

Quería deciros que este viaje...

especial que hace Viajes Milano a Sevilla

es un homenaje que queremos haceros a todos los vecinos

del barrio en el que nació la empresa y creció.

Y la cena correrá a cargo de la empresa.

Yo había cerrado el mes. ¡A tomar por saco el mes!

Aquí. Mañana no va a poder ser, Antonio.

Es que mañana hacemos huelga.

Creo que te lo han dicho.

Mira, voy a hacer como si no he oído nada.

Vamos a ver, vamos al principio.

Cogéis esa barrica y la ponéis aquí dispuesta para servir.

Al lado, una mesa con seis copas.

Y, Maite, te vas donde Fulgen

y le dices que te dé 400 gramos de tacos de jamón...

¡No, te estoy hablando en serio!

Mañana yo no vengo. ¡Ni yo ni nadie, joder!

Mira, mañana os quiero aquí a los dos

y a todos los demás por mis cojones. ¿Estamos?

La huelga es legal. No tienes derecho a hablarnos así.

A la puta calle.

Pero ¿qué dices?

Vamos. ¿Qué?

A la puta calle, está despedido.

Y tú también, y no sabes cómo lo siento.

Pues trabajar con Antonio... -¿Trabajar con Antonio?

Yo seré un poco masoca, pero a mí me gusta, ¿eh?

-¿Te gusta trabajar con Antonio?

Sí, sí, es...

es un buen jefe.

Desde la distancia, pero...

Sí, es buen... -Sí.

-Sí, sí, es genial trabajar con...

con Antonio Alcántara, sí, sí.

(Música relajante)

¿Está seguro que quiere hacerlo?

Meditar lleva su tiempo. Sí, sí, quiero hacerlo.

Ya me ha metido el gusanillo en el cuerpo.

Si le sirve para dormir, a mí también.

Bueno, va, empecemos.

Si se siente a gusto,

en la próxima sesión podemos profundizar un poco más.

No, estoy dispuesto. Vamos a empezar.

Pues en posición, los dedos así. Sí.

Lo principal es la respiración.

Vale. Cierre los ojos.

Y concéntrese en la respiración. Inspire por la nariz...

Así, sí. Las manos, muy bien.

Inspire profundamente.

Sienta la música.

Sienta los dedos de sus pies.

Visualícelos.

Ajá.

Las rodillas.

"(MAX) Está cometiendo un error. A mí no me hables así".

Su esposa ha sufrido una crisis.

¿Sabías que es mi mujer?

...profundamente. Es muy incómodo.

¿Qué pasa? Que no puedo, no.

No me sale esto, no funciona. Acabamos de empezar.

Esto requiere un tiempo. No, no, es que no.

Así no va a aprender nunca.

Pues no, mire, es una cuestión de orgullo.

Me pasa lo mismo cuando intento dormir en casa.

Me acuesto, cierro los ojos

y me pongo a pensar en una cosa en concreto...

Mi exmujer tiene un novio.

Creo que ya no lo tiene, pero lo ha tenido.

Y se iban a ir de viaje a Florencia.

Al final, no pudieron volar.

Volar no volaron, pero aterrizaron. Seguro que aterrizaron

y bien aterrizados en una cama... ¡Antonio!

La meditación, recuerde, respiramos. Tranquilo.

Volvamos, volvamos. Venga.

Inspire...

espire.

Relax.

Antonio, ¿ha estado con otras mujeres usted?

Joder.

No, así no puedo.

Bueno, sí.

Mientras he estado separado sí he estado con otras mujeres.

Y antes también.

Si quiere decirme que si he sido infiel,

he sido infiel, ¿eh?

Totalmente infiel.

Sé que es muy injusto que lo que quiera para mí

no se lo admita a ella, pero ¿sabe qué pasa?

Pensar que está con ese desgraciado de "La casa de la pradera"

me quedo frío como un pescado y me entra una cosa...

Antonio. Tengo "sacobuto", ¿sabe?

(CHISTA) Relax. Es el síndrome del corazón roto.

Relax. ¿Recuerda? Respire, respire.

En la respiración está la solución.

Bueno, respiro, sí.

Mira, el matrimonio es como el padrenuestro.

Y hay de todo: alegría, pena, cansancio, aburrimiento...

Pero sobre todo hay perdón.

Eso es lo más importante.

Si no hay perdón, no vamos a ninguna parte.

Eso es lo que Antonio y Mercedes no han sabido hacer.

Ni perdonar ni perdonarse.

Y volver a casa.

Volver a unirse.

Si se quieren muchísimo, por Dios.

¿Cómo no lo pueden reconocer?

¿Qué quiere, que la agarre de los pelos y la lleve a la cueva

como los trogloditas?

No, quiero que defiendas lo tuyo.

Es que su hija no es mía.

Una cosa te digo, ¿eh?

La tierra sigue siendo tuya,

aunque la coseche otro.

¿Y qué significa Antonio para usted?

Antonio es el padre de mis hijos.

Ha sido el hombre que más he querido en el mundo.

Ya le he dicho que siempre voy a quererle.

¿Qué significa Mercedes para usted?

La razón por la que estoy aquí.

Mercedes es la razón por la que vivo.

Lo es todo.

Todo es mucho, ¿no cree? Sí.

Quiero decir que por muy importante que sea Mercedes para usted,

usted existe independientemente de Mercedes.

No, no. Yo no existo, doctora. Yo subsisto.

La conozco desde que éramos niños.

Merche ha sido mi amiga,

mi compañera, mi amante, mi mujer...

Toda mi vida.

Y quiero que eso siga siendo así.

Tú y yo somos indivisibles.

Somos únicos, somos un número primo.

Me estoy mareando.

Merche, te necesito.

Y te quiero.

Me haces falta.

Ya. Está bien.

¿Está bien?

No.

Si has entendido lo que me pasa a mí

y has aceptado lo que te pasa a ti, ¿ahora qué vamos a hacer?

Querernos.

Yo no he dejado de quererte nunca. Yo tampoco.

Pero querer no es tener. Ya lo sé.

Son cosas muy distintas. Lo sé: querer no es tener.

Querer es querer.

Que sí, nos queremos mucho, pero con eso no basta.

Ya sé que ella quiere que cambie.

Nos ha fastidiado, yo también quiero cambiar.

¿Y cómo lo hago, doctora? ¿Cómo cambia un hombre con 64 años?

Paciencia, Antonio. Con paciencia.

Con paciencia. Pensé que diría que respirando.

También, pero sobre todo paciencia. Bueno, pues...

Es que no... ¿Qué le gustaría cambiar de usted?

Todo lo que me separa de Merche.

¿Qué le hace creer que no puede? ¡Buah!

Por lo que me ha contado, Mercedes ha cambiado mucho en este tiempo.

No lo sabe usted bien.

Tenía que haberla conocido hace unos años.

No tiene nada que ver con lo que es ahora.

Hola. Hola.

Seca. ¿Qué?

¿Te vas a casar conmigo?

Pero ¿tú eres tonto? ¿Cómo me voy a casar yo contigo?

("No more tears", Donna Summer y Barbra Streisand)

La verdad es que sí, yo creo que hemos cambiado todos bastante.

Y, sobre todo, mamá.

Tampoco tanto, lo que más le importa sigue siendo la familia.

Sí, solo que ahora no se olvida de sí misma, ¿no?

El mundo ahora ni lo entiendo ni me gusta.

Bueno, no puedo decir que Mercedes no me guste, porque es mi hija.

Pero si le digo la verdad,

de un tiempo a esta parte yo a Mercedes no la entiendo.

El mundo ha cambiado mucho y muy deprisa.

Es normal que las personas cambiemos también.

Si su mujer ha cambiado tanto, usted también puede hacerlo.

Todos podemos cambiar.

De hecho, nos pasamos la vida haciéndolo.

Pues yo no puedo, de verdad.

Mire que lo he intentado, ¿eh?

En esencia, usted será siempre la misma persona,

pero las personas no solo somos nuestra esencia.

Somos mucho más.

Eso no sé si lo entiendo.

A usted

le gusta vestir bien, ¿verdad?

Sí, sí.

Merche dice que es por las penurias que pasé siendo niño.

A usted le gusta ser un señor y viste como un señor.

No, perdón, yo soy un señor.

¿Y si fuera desnudo?

Si fuese desnudo, sería un sátiro.

Haga el ejercicio mental, por favor.

Ah.

Imagínese desnudo.

Con los ojos abiertos no puedo.

Pues ciérrelos.

Los cierro. Ajá.

Imagínese desnudo, totalmente desnudo.

Ya. ¿Cómo se siente?

Inseguro, ¿verdad?

Sí.

Puede abrir los ojos si quiere ya.

Usted seguiría siendo la misma persona,

pero se comportaría de una manera distinta.

Eso es lo mismo que pasa con nuestra forma de ser.

En esencia, es siempre la misma,

pero podemos ponernos o quitarnos actitudes según...

No sé, bueno, como quien se cambia de ropa.

Es solo cuestión de práctica.

Eso sí lo entiendo, doctora.

Claro que lo entiendo.

Esto funciona, ¿eh?

Pues muy bien, ahora sí.

Y... ¿ya hemos terminado?

Sí, pero si quiere podemos establecer una rutina de trabajo.

Sí, sí.

¿Podemos vernos una vez a la semana? O dos.

Por mí perfecto.

A ver, ¿qué día de la semana que viene

sería mejor para usted?

Siempre los jueves.

Muy bien, Mercedes. Pues tenemos que dejarlo aquí.

¿Ya?

Se me ha hecho muy corto, la verdad.

Me alegro.

No creo que necesite usted más terapia

a no ser que sea terapia de pareja.

Y eso dependerá de los pasos que quiera dar con su ex.

Pues no sé.

Lo que sí sé es que esto me ha venido muy bien,

ha sido como un desahogo.

Tiene usted mucho trabajo por delante, Antonio.

¿Usted cree?

Muchísimo.

Bueno. Pero recuerde una cosa.

La solución a sus problemas está en usted y en nadie más.

¿Sí? No lo olvidaré.

Mire, Mercedes. Todos somos como piezas de un puzle,

que es el entorno.

Usted ha cambiado y tiene todo el derecho de hacerlo,

y el resto de piezas

tendrán que amoldarse a sus cambios.

Gracias.

Una cosa, doctora.

¿Qué le parecería si algún día vengo con mi mujer?

Con mi ex, con Merche.

Paso a paso, Antonio. Paso a paso.

Un placer.

¿Le digo una cosa?

Me ha gustado mucho hablar con usted.

Si le parece bien, me gustaría volver.

Cuando quiera.

-Hasta la semana que viene. Hasta la semana que viene.

Adiós. Adiós.

# No sé qué tienen tus ojitos # que me vuelven loco,

# que me vuelven loco... #

Me parece que nos la han liado.

# Muy poquito a poco.

# Será tu forma de ser

# o tu manera de ver

# mis sentimientos... #

A ver, necesitaban un empujoncito.

Ha sido una encerrona en toda regla.

Mira, lo que tenemos que hacer es encerrarles ahí

y no soltarles hasta que lo arreglen. Ya está.

# No sé qué tienen tus ojitos # que me vuelven loco,

# que me vuelven loco.

# Cuando me miras muy poquito, # muy poquito a poco,

# muy poquito a poco.

# Jamás podré ya vivir

# la vida lejos de ti... #

Vaya liada.

Ahora sí que nos la han liado bien.

Esto ha estado bien tirado.

Ojalá vuelvan.

Sí, aunque con lo cabezones que son no sé yo.

Mira, juntos o separados,

lo importante es que estén bien y ya está.

¡Hay que ver! Ahora como dos adolescentes.

Y eso que ya no cumplen los 60.

Vivir para ver.

Yo no he visto en mi vida una cosa igual.

Ya me contaréis, vais a disfrutar como enanos.

Allí es verano todo el año.

Vais a venir más morenos que Julio Iglesias.

¡Venga, hasta luego!

-Mercedes y Antonio son como Al Bano y Romina Power.

Están destinados el uno para el otro.

-Sí, o como Liz Taylor y Richard Burton,

que van y vuelven, van y vuelven.

-Si vuelven y con eso Antonio se tranquiliza un poquito,

que vuelvan pero ya.

-¡Acabáramos! La torre.

-¿Y eso? -¿Es malo?

-A ver, la reconciliación fácil fácil no va a ser.

-Joder.

(VOZ EN OFF CARLOS) "En septiembre de 1991,

mi padre quería escribir un nuevo capítulo en su matrimonio,

el de la reconciliación.

Pero para ello, primero tenía que enderezar

muchos renglones torcidos de su relación con mi madre.

1991 fue un año que los Alcántara recordaremos siempre,

el año en que la familia saltó por los aires,

el año en que mis padres se separaron.

¿Sería el tan ansiado 1992 el año de su reconciliación?".

# ¿Cuándo fue el gran estallido?

# ¿Dónde estamos antes de nacer?

# ¿Dónde está el eslabón perdido?

# ¿Dónde vamos después de morir?

# ¿Qué son los agujeros negros?

# ¿Se expande el universo? # ¿Es cóncavo o convexo?

# ¿Quiénes somos? # ¿De dónde venimos?

# ¿Adónde vamos?

# ¿Estamos solos en la galaxia

# o acompañados?

# ¿Y si existe un más allá?

# ¿Y si hay reencarnación?

# ¿Quiénes somos? # ¿De dónde venimos?

# ¿Adónde vamos?

# ¿Estamos solos en la galaxia

# o acompañados?

# ¿Quiénes somos? # ¿De dónde venimos?

# ¿Adónde vamos?

# ¿Estamos solos en la galaxia

# o acompañados?

# ¿Y si existe un más allá?

# ¿Y si hay reencarnación?

# ¿Quiénes somos? # ¿De dónde venimos?

# ¿Adónde vamos?

# ¿Estamos solos en la galaxia

# o acompañados?

# ¿Quiénes somos? # ¿De dónde venimos?

# ¿Adónde vamos? #

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Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 370: "Desmontando a los Alcántara"

19 mar 2020

Antonio y Mercedes han vivido uno de los peores años de su vida al estar separados. El acercamiento entre ambos, en el último capítulo, es más que evidente. Ambos se siguen queriendo y se respetan pero sobre todo Mercedes no quiere precipitarse.

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  1. Luis Berni

    Uf, resultó ser más complicado de lo que parecía. Todo bien que Antonio quisiera salir de pobre y progresar en la vida, pero tampoco ser un obsesivo/compulsivo por ello. Es evidente que casi aceptó a regañadientes que Mercedes no sea sólo una ama de casa y también tenga su propia manera de ganarse la vida, más habiendo pasado por la universidad. También le hizo ruido que los hijos no quisieran vivir una vida corriente. Y no sólo la familia no se quedó atrás con las declaraciones de las dos hijas y el hijo mayor más la de Herminia: los más cercanos del barrio, ésto es Ramón, Casandra, Clara y Santos, no se la iban a perder. Muy buen final de temporada. Será hasta el comienzo de la Nº 21 (¿2020 o 2021?). Felicitaciones por el enorme trabajo realizado y lo pasé muy bien como de costumbre. Hasta entonces.

    20 mar 2020