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No recomendado para menores de 12 años Cuéntame cómo pasó - Temporada 21 - Capítulo 377: Pasión - Ver ahora
Transcripción completa

"Son imágenes de hace tan solo cinco días en Sevilla:

terrazas a rebosar nada más estrenar la fase 1".

-Vienen cuadrillas de amigos. Sobre todo, de amigos.

-No les entra en la cabeza que hay que tener cuidado

y que esta es una cosa seria.

Y que mucha gente lo está pasando mal

y ponernos en la piel de las personas.

Como lo hagamos mal, vamos para atrás y vamos a tener que volver a cerrar.

-El primer día de la fase 1

y los españoles se han tirado a la calle

para reencontrarse con sus seres queridos.

Lo han hecho con auténtica pasión.

En esta nueva normalidad, esta pasión se mide guardando las distancias.

Porque hemos doblado la famosa curva,

pero como bien saben nuestros sanitarios,

todavía no hemos vencido al virus.

Si queremos retomar nuestras vidas,

hay que asumir que las reglas han cambiado.

-Sabéis que no podéis estar aquí.

-Que tendremos nuestras altas, nuestras bajas

y nuestras incertidumbres.

Pero hay algo más que debemos saber si queremos volver a la vida,

y es que nos acecha una enfermedad más peligrosa que el virus: el miedo.

-"Ese es el miedo de muchos bares y restaurantes.

Ha pasado esta semana en Bilbao

Unos han tenido que bajar la persiana y otros se han enfrentado a multas.

A esto se une la situación económica de muchos hosteleros. Es complicada.

Apuntan a que solo el 20 por ciento de las terrazas han podido abrir.

Los que lo han hecho lo tienen claro".

-Decidme, ¿cómo estáis afrontando esta nueva situación?

-Nosotros con muchas ganas. Con mucha ilusión de volver a abrir.

Después de estos meses cerrados, la verdad es que...

En términos de negocio, ha sido un poco ruina.

-Y hay que protegerse de él como nos protegemos del virus,

porque el miedo y la incertidumbre son un campo abonado

para charlatanes, bulos y estafas.

Por eso, hay que mirar con mucha precaución

todo lo que se publica en las redes

y luchar contra nuestros más profundos temores

apasionadamente.

Santiago Alcántara para Televisión Española.

Apasionadamente.

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Te soñaba. -# Sin cesar.

-# Y acerté. -# Ya lo ves.

-# Y una voz. -# En mi ser.

-# Volverá. -# En un nuevo día.

-# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

Adiós, buenos días.

Hola.

(SUSPIRA)

Adiós, Mercedes.

Adiós.

Madre mía.

(Timbre)

¡Va!

Ey, ¿qué pasa? Hola, Cuco.

¿Traes la chequera? Sí.

Anda que como esto salga a la luz.

Esto nos abre las puertas del cielo, Cuco.

Mientras no nos abra las de la cárcel.

Mira, toma. Rellénalo tú.

Quinientas mil.

No vayas a la oficina del barrio, que te ve todo el mundo.

Vale.

Vete mejor a la de La Vaguada, a la grande.

Allí hay mucho movimiento. Vale.

Y que te lo den todo en billetes de 10 000,

así lo podemos meter en un sobre.

Fírmalo. A ver, ahí.

Venga, date prisa.

Como nos pille Casandra vamos directos a tu mujer.

No te preocupes. Que nadie se entera, coño, Cuco.

Para eso le pagamos en negro y en mano.

Como me enseñó don Pablo.

No sabes cuánto lo echo de menos en estos casos.

Pagamos en negro y en mano a un pajarraco que se lo lleva crudo.

No te pongas así. El mundo funciona así.

Pues el mundo funciona mal. Ya, y no podemos arreglarlo.

Ni aunque quisiéramos. Pues eso, coño. Pues eso.

Por cierto, ¿cómo piensas ir a Sevilla?

Me lleva Merche.

Ah, ¿ya lo sabe?

No.

Pues suerte, macho.

Anda que te metes en unos follones...

"Los muertos en los enfrentamientos de los últimos días

podrían contarse ya por centenares

según las noticias que llegan de los diversos frentes.

Los parlamentos de Serbia y Montenegro

aprobaron la Constitución de la república...".

-Déjalo ya, Luis.

Me estoy poniendo muy nerviosa.

-¿Ponemos la tele? -No.

-Vamos a ver.

Josete te llamó anoche, ¿no? -Sí.

-Y te dijo que estaba bien. -Ya, pero de ayer a hoy...

Tengo el corazón en un puño, no puedo.

-Hola, Mercedes. Buenos días.

Luis, ¿me pones una manzanilla, por favor?

¿Te pasa algo? No, es...

Se me ha revuelto el estómago.

¿Le pasa algo a Antonio?

No, Antonio está estupendamente.

¡Buenos días! -Hola.

-Hola. -Hola.

-Mi café con leche, Luis.

Ya sabes: doble de café, sin azúcar y la leche templada.

Gracias. Te he conseguido hueco a las 12:30.

-Estupendo. A ver qué me haces. -Quedarás encantada, ya verás.

-Bueno, chicas. Me voy a abrir la agencia.

Ah, Mercedes, una cosita.

Antes de irte al taller,

pásate a firmarme un par de cheques, ¿vale?

Ahora marcho. Gracias. ¡Hasta luego!

-Hasta luego. -Adiós.

Qué pelos de loca debo tener. Adiós.

Hoy me ha tenido que traer mi hijo y me ha metido prisa.

¿No tienes coche? Sí.

Pero como lo coge él, está en el taller cada dos por tres.

Ay, hijos, qué lata.

-Sí, qué nos vas a contar.

(HELENA SUSPIRA)

¿Tu hijo qué hace? ¿Estudia?

No, dice que la universidad es una pérdida de tiempo.

Entonces, ¿trabaja?

No, está buscando algo que le llene.

Primero empezó Informática, luego se pasó al Marketing

y ahora le ha dado por la fotografía.

A ver cuánto le dura, porque ya tiene 25 añazos, ¿eh?

-¿25 años tiene? -Lo tuve muy joven.

-Yo lo echaba de casa. Que se busque la vida.

-Era un niño brillantísimo en el colegio.

Hasta que llegó a la adolescencia y se descentró.

¿Malas compañías? No.

La psicóloga dice que es la...

la falta de figura paterna.

El burro de mi ex, que me dejó en el peor momento.

Ya.

Ojalá se le pegue algo de tu hija.

¿Qué?

Sí, Mercedes. Que me da en la nariz que al final vamos a ser familia.

Ya tiene que tener encantos la niña para tenerlo tan pillado.

¿Crees que lo tiene tan pillado?

Es la primera vez que le conozco una novia de más de dos días. (RÍE)

(Pasos)

Hola.

-Vaya.

Pensaba que tú y yo éramos amigos.

-¿Qué?

-Pues que te llamé y me lo cogió la dueña de una peluquería canina.

-Lo siento, Inés. Te di un número falso.

-He estado todo el fin de semana preocupada.

-Yo también he pasado el fin de semana preocupado.

-¿Sí? ¿Se puede saber por qué?

-Soy seropositivo.

-¿Qué?

(Risas)

¿Tienes sida?

-De momento he contraído el virus,

pero no se ha desarrollado la enfermedad.

-Vamos fuera.

Ven.

¿Desde cuándo?

-Meses, años, no lo sé.

Lo cierto es que nunca he tenido mucho cuidado.

Inés.

Tienes que hacerte las pruebas. -¿Yo?

-Nos acostamos. -Bueno, pero hace mucho.

-Tienes que hacértelas.

-Joder, no tendrías que haber tardado todos estos días en decírmelo.

-Estaba solo y se me estaba echando el mundo encima.

-Ya, pero es que, no sé, yo me encuentro bien.

No creo que tenga sida, la verdad. -Inés. Inés.

La enfermedad puede tardar años en manifestarse.

Hazte las pruebas

y en 15 días saldrás de dudas.

-¿15 días?

-Es lo que tardan en darte los resultados.

-No sé. Es que para empezar tendría...

que llamar a Belén. -¿Belén?

Y a partir de las 16:30

puedes ir a recogerla a la guardería. Ya les he avisado de que vas a ir tú.

Si hace bueno, podéis venir dando un paseo

y, si no, cogéis un taxi.

Suele merendar una papilla de frutas.

Pero si no la quiere, no insistas, que es peor.

Yo normalmente llego a casa a eso de las 19:30,

pero si me retraso te aviso.

-Vale. -En ese caso, te tocaría bañarla

y darle un biberón.

¿Sabes hacer biberones? -Sí, sí, claro.

De hecho, a veces cuido de mi sobrina,

así que no te preocupes. -Genial.

Toni no tiene una hora fija de llegada a casa, así que...

¿Qué más?

-No sé. -Ah, le encanta la música

y va a querer que le leas

el cuento de "El monito viajero" 100 veces.

-No hay problema.

-Aquí tienes las llaves.

Entiendo que al ser amiga de María hay confianza.

-Sí. Sí, sí. Gracias por darme la oportunidad.

-"OK".

Bueno, me tengo que ir pitando.

Espero que os llevéis bien. -Seguro que sí, ya verás.

-¿Te acerco a algún sitio? -No, no hace falta.

¡Joder, Toni! Qué susto me has dado.

Perdón. Te dije que vendría temprano.

No, no me dijiste nada. Sí.

Quería venir con tiempo para preparar

la nota de la reunión de Felipe con Aznar.

¿Y tú? ¿Qué estás haciendo?

Nada, una movida de la Expo.

¿En el ordenador de Jacinto?

Sí. El mío se ha colgado.

Vaya.

Vale, vale, está bien.

Me has pillado. Estoy espiando.

¿A Jacinto?

Mira lo que acaba de salir.

"Aznar dice que UGT le adelantó

parte del discurso de González sobre la nación".

Qué fuerte. Bastante fuerte.

Sobre todo porque si UGT lo tenía,

significa que alguien lo filtró desde aquí.

¿Crees que ha sido...?

Todos los de la vieja guardia han escalado puestos menos él.

Él sigue aquí, y encima a las órdenes de una mujer.

Está muy resentido.

¿Has encontrado algo?

De momento no, pero me juego el cuello a que marca en dos equipos.

Me preocupa la Expo.

Hay mucho interés por reventar la fiesta y sacar trapos sucios.

¿Los hay?

Menos de los que dicen, Toni. Pero los hay.

Supongo que te habrá llegado el runrún de las comisiones.

Quieren cargarse a la cúpula,

pero yo te aseguro que los tiros no van por ahí.

¿Y por dónde van? Mandos intermedios.

Es donde siempre se cruzan los cables.

¿Y qué piensas hacer?

Ir a Sevilla y parar la avalancha.

Te paso a recoger por tu casa pasado mañana a primera hora.

¿Qué?

En un coche oficial. ¿Te vienes conmigo?

¿Yo? ¿Por qué? Porque cuatro ojos ven más que dos

y porque eres mi hombre de confianza. Marta, escúchame.

Pasado mañana voy a Londres con mi mujer y mi hija.

Es el viaje de Semana Santa

para ver a mis suegros. Es un asunto de fuerza mayor.

Si no, no te pediría ayuda. Creo que Londres puede esperar, ¿no?

Yo flipo.

Hablar con el señor Salgado.

Antonio Alcántara.

Antonio Alcántara. Viajes Milano, Madrid.

Ya. ¿Y cuándo puedo hablar con él, señorita?

Muy bien. Dígale que le he llamado, ¿eh?

Muchas gracias. Gracias.

¡Hija!

Hola, papá. ¿Qué haces?

No encuentro el abono transporte y tengo un examen a las 09:30.

Vaya. Es que tengo la cabeza espesa.

¿Cómo la vas a tener, hija? Has dormido tres horas.

Estaba en casa de una amiga estudiando.

A mí no me cuentes el cuento de la amiga,

que te oí ayer a las 05:30 con Botticelli ahí llegando.

¿Y qué pasa? Tengo 20 años, papá. Necesito divertirme.

Te diviertes el día después del examen, tonta, no antes.

Pero no pasa nada, ya me lo sabía.

Ah, claro. Te lo sabes todo de pe a pa.

Sí. Es el examen que no pude hacer cuando te atropellaron.

La profesora se ha enrollado y me lo va a repetir.

Anda, qué simpática. Ya puedes aprovechar y hacerlo bien.

Que sí, que sí. ¿Dónde está?

Ah, mira. Aquí está.

Me voy, que tengo prisa. ¡Adiós, papá!

¿Dónde vas? Estás bien, ¿no?

Te dejas la mochila, las llaves y todo.

Y no me has dado un beso, hija.

Las prisas. Pues no, no tengas prisa.

Me pongo en la frontera

y hasta que no enseñes el pasaporte Alcántara no pasas.

A ver. Alcántara Barbadillo.

Ahora sí. No es Barbadillo, pero vale.

¡Adiós!

Adiós, hija. Te quiero.

Haz bien el examen. Sí.

(Puerta)

¿Qué haces aquí tan pronto? Esperarte para ir al examen.

¿En serio?

Estas cosas no las hago por nadie.

Gracias.

Con lo que me gustaría estar en la piltra contigo.

Sube.

(Motor)

María. ¡María!

¡María!

¿Tú te crees que yo soy tonta o qué te pasa?

-Ni me había dado cuenta. -"Ni me había dado cuenta,

ni me había dado cuenta...". -Te lo juro.

Estoy en las mismas que tú. -No, en las mismas que yo no estás.

¿Cuándo...? Mira, Mercedes. A ver, se lo dices tú.

-Venga. -Venga, díselo.

¿Qué me tiene que decir?

Venga. -Que aquí falta un talón.

¿Sí? ¿Falta un talón? Sí.

¿Y eso?

Pues sí.

El último que firmé fue para el finiquito de los chóferes.

¡Santos, por el amor de Dios!

-Pero ¿qué pasa, Santos? ¿Otra vez tu hijo?

-No, no.

Di algo, porque me estoy empezando a preocupar.

Vale, de acuerdo. Me lo ha pedido Antonio.

¿Antonio?

Lo acaba de firmar ahora mismo.

¿Y para qué quiere ese dinero?

Hay que hacer un último pago de la Expo.

Pensaba que los pagos de la Expo estaban hechos.

Hemos pagado hasta la última factura. -Ya, pero este va sin factura.

-Ah. -Este va directamente

al bolsillo del tipo ese. -Salgado.

-Salgado.

¿500 000 pesetas?

¿De comisión? Una de muchas.

-Iba al banco a sacar el efectivo.

Al parecer, no quiere ingresos en cuenta.

Se lo tiene que dar el mismo Antonio en mano.

Ya. En mano. Además, se tiene que ir a Sevilla.

¿No puede venir a la agencia y sí puede ir a Sevilla?

Se acabó, ¿eh? Se acabó.

Vamos a dejar de bailarle el agua al señorito.

Si puede estar de aquí para allá, puede venir a trabajar.

Y a mí que me deje en paz.

Voy a hablar con él.

Buenos días, jefa.

Os he dejado los finiquitos encima de la mesa.

Estaba usted el otro día muy sexi conduciendo el autobús.

Si sigues haciendo y deshaciendo lo que te da la gana,

me parece bien porque es tu empresa,

pero, vamos, que a mí no me cargues con esa cruz.

Mira, no te he dicho lo de Salgado para no cargarte con esta cruz.

¿Qué dices? ¡No me has dicho lo de Salgado

porque sigues haciendo lo que te da la gana!

No, Merche. Yo hago lo que puedo. ¿Lo que puedes?

Todos hacemos lo que podemos.

Somos una agencia de barrio, mujer.

¿Teníamos que estar en Sevilla? Ya estamos en Sevilla.

Sí, pero ¿a qué precio? Mira, Merche, al precio que sea.

Aquí muchos llevan más de 50 años chupando del bote.

Yo creo que ahora nos toca a nosotros, aunque sean las sobras.

De verdad, estoy muy cansada, Antonio, ya.

Yo también estoy muy cansado. Y, además, estoy muy perjudicado.

Pero no queda otro remedio que hacer un último esfuerzo.

Ya casi está.

Ese es el sino de tu vida: siempre te quedas en el casi.

Ya lo sé.

Juro que es el último pago que hago sin tu consentimiento. Te lo juro.

No. Estaría bueno, hombre.

Mientras esté en la agencia,

no se hace nada sin mi consentimiento. ¿Queda claro?

Natural como el agua. Pues nada.

Oye, por cierto, Merche. ¿Qué?

Resulta que ahora Salgado

no quiere que le pague con un cheque. Quiere en metálico.

Ya, ya. O sea, que eso significa

que voy a tener que ir a Sevilla.

¿A Sevilla? Pues sí.

Pero ¿tú te has visto cómo estás? ¿Cómo vas a ir a Sevilla?

Había pensado que me llevaras tú en el coche.

¿De verdad? Mira cómo me río.

Así nos quedamos a la inauguración de la Expo, que va a ser muy bonita.

Me importa un pepino la inauguración, Antonio, por Dios.

¿Cómo te va a importar un pepino? Me chafas una sorpresa que tenía.

He cogido una "suite" muy grande en el hotel que está en la Expo.

El del parque, ¿entiendes?

Vete a esa "suite" con quien tú quieras.

Lo de Cata ya se ha finiquitado de plano, a ver si te enteras.

De plano.

¿Cómo estás tú con el otro, con Max?

¿En qué fase estáis? ¿Monofásica o bifásica?

Que no me organices la vida, que yo me voy con y donde quiero.

¿Me oyes? A ver si se te mete en la cabeza de una vez.

Que ya lo sé.

Había pensado también que lleváramos a María.

¿A María? Sí, seguramente le hace ilusión

estar en la Expo.

La verdad, no te iba a decir nada, pero...

Ah, ¿qué pasa con María? No hace falta que me digas nada.

Yo también la encuentro rarita

desde que está con el muchacho ese de la peluquera.

Pero...

¿Sabes lo que le pasa a María? Lo que necesita es salir del barrio.

Claro, está todo el día aquí metida.

Con la cantidad de gente joven y extranjera

que debe haber en Sevilla. ¿Qué haces?

¡Dios! Madre mía. ¿Qué pasa?

¡Milano! ¡Oye, Merche!

¡Merche, que salimos el jueves por la mañana!

Madre mía. ¿Dónde puede estar?

Nada. Dejad de buscar, que está claro que aquí no está.

¿Seguro que lo tenías? Seguro.

¿Has mirado en el Bistrot? ¡Lo he dejado aquí, el sobre,

encima de la mesa! ¿Eran importantes las fotos estas?

Para mí sí. Seguro que alguien se lo ha llevado por error.

Ay, madre.

Buenos días.

-Hola. -Buenos días.

(Puerta)

¿Habéis tocado mi ordenador?

-No. -No.

-Ayer dejé un disquete dentro y está encima de la mesa.

-Quizá lo sacaste y no te acuerdas. -Lo dejé cargando.

-¿Quién te va a tocar el ordenador? -Ya está Jacinto con sus topos.

-No son mis topos, Gonza. Son nuestros topos.

¿De qué habláis?

Dice que tenemos un espía emboscado por los pasillos.

-¿Quién filtró el discurso del estado de la nación a UGT?

Como se filtre el tema de la Expo...

Sí, la investigación que se está haciendo desde dentro.

-Previa una auditoría en marcha.

-Si le llegan rumores al de comunicación que tiene el PP...

-Miguel Ángel es un hacha.

-Tú has llegado temprano hoy.

¿Piensas que soy el topo?

No sé, dímelo tú.

Si lo fuera no te lo diría, Jacinto. Acabas de llegar y ¡pam!

Mucha casualidad, ¿no?

¿Qué te parece si dejamos las conspiraciones

y rematamos esa nota de prensa?

"Líder estudiantil, miembro de extrema izquierda".

Hija de Luis Altamira... ¿Por qué sabes que fue confidente?

Porque lo sé. Pero no fue la única, hubo muchos casos.

En estos tres días me he dado cuenta de que las ventas y la actuación

tienen muchas cosas en común.

Las dos dependen de nuestra capacidad de despertar

el deseo en los demás.

Al mismo tiempo, es fundamental

perder el pánico escénico. Yo soy la primera que, siendo actriz,

cuando estoy delante del público

me quiero pillar los dedos con la puerta.

El miedo ya sabemos cómo es y cómo opera en nosotros.

Y lo más importante es vencerlo.

¿Hacemos una pausa ahora para café?

-Una manzanilla.

¿Un poleo?

-Inés.

Esto mío,

por favor, no lo comentes con gente de aquí.

-¿Qué me crees, la espía de todo esto o qué?

-Necesito este trabajo. -Ya lo sé.

Ya lo sé, pero estoy...

No quiero hablar contigo.

-Lo entiendo. -Además, debo hacer una llamada.

-"Es el contestador automático

de la escuela de actores de Belén Serrano".

(Pitido)

-Belén soy Inés. Llámame cuando puedas.

Es muy importante, te tengo que decir algo urgente.

Gracias.

-Sigo pensando que deberías enrollarte con él.

Tus alumnos están encantados contigo.

-Ya, me alegro.

-Inés. -¿Qué?

-Tus manos... -Ya, ya.

Ya las veo, ya las veo.

-Ven. -Es que no...

-¿Necesitas...? -No, no.

-¿Algo? No sé, ¿que llame a alguien? -Estoy bien, estoy bien.

Es solo que me he enterado de que un amigo es seropositivo

y estoy acojonada.

-¿No será...?

-No, no. Qué va, qué va. Es un...

un chico, un actor con el que estuve hace tiempo y...

-Tienes que hacerte las pruebas.

-Sí, ahora en cuanto termine iré a hacérmelas.

-¿Te han dicho cuánto tiempo tardan

en darte los resultados? -Creo que 15 días.

-¿Te has planteado ir a una clínica privada?

-No. Ahora mismo no me lo puedo permitir.

-Si es por el dinero... -No. Qué va, Deborah, no. Por favor.

-Puedo hablar con Contabilidad para que te paguen hoy mismo.

-Hombre, eso...

Eso ayudaría, sí.

-Tú no te obsesiones, ¿vale? Tranquila.

-Deborah.

-Me tengo que ir a una reunión. -Vale, sí, ve.

-Inés, sé que ahora no quieres hablar conmigo,

pero necesito que sepas que aparte de mi hija

eres la persona más importante de mi vida.

-No vale eso ahora.

-¿El qué? -Que no es justo.

Y lo sabes.

-# ¡Chiquilla! #

¿La profe me lo repite y cómo se lo pago?

Poniéndome ciega la noche anterior.

No exageres. No te pusiste tan ciega. Es que me he quedado en blanco.

Me sonaba todo a chino. No te lo tomes tan a pecho.

Es mi carrera. En la vida no todo es estudiar.

Hay más cosas. Sí, como hacer el vago.

Kurt Cobain no terminó el instituto y es una estrella.

Ya, pero es que yo no quiero ser Kurt Cobain.

Ya lo sé.

Quieres ser médico, ayudar a la gente.

Ser la chica buena, el ángel de la guarda.

Pero para eso tienes toda una vida.

Ahora a disfrutar de tus 20 años a tope, joder.

-# Tengo una cosa que me arde dentro

# que no me deja pensar en nada.

# Ay, que no sea # de esa chiquilla... #

-Anoche parecías muy abierta a todo.

No te equivoques. Solo estábamos jugando.

Que me beba cuatro chupitos no significa

que me quiera beber la botella.

Venga, María. Mira, Álex.

Eres como una infección y ahora no me vienes bien.

# Pero sus dos ojos negros

# se me clavan como espadas.

# Pero sus dos ojos negros

# se me clavan... #

La verdad es que está muy bien. Lo que quiero es llegar a Sevilla

y que no parezca un carcamal, estar un poco guapo.

Tú eres guapo. Lo era.

Eres guapo y lo sabes.

Me gusta mucho cómo te ha quedado el local.

Muchas gracias.

Me hubiera gustado hacer una reforma más a fondo, pero ya sabes.

Si necesitas algo de financiación, avísame, que...

Que te tomo la palabra. No, sí.

El 5 de mayo la inauguro oficialmente.

Me gustaría darle algún retoque.

Es mi cumple el 5 de mayo. Soy Tauro. Ah.

¿Tú qué signo eres?

Yo soy Libra.

Anda, Libra, mira qué bien. El equilibrio, la balanza.

¡Mira, mi hija! Llama a mi hija.

¡María!

Te llama tu padre.

Gracias, Helena.

Hola. Hola, hija.

Qué guapo. ¿Te gusta?

Sí. ¿Qué tal el examen?

Normal, la verdad. ¿Y esa cara?

No sé, estoy un poco revuelta.

Mírame, hija. Dime la verdad, ¿qué tal el examen?

Normal. No sé, normal. Bueno.

Adiós. ¡Adiós!

Hasta luego.

Seguro que ha sacado sobresaliente.

Tú yo tenemos que hablar.

"El Gobierno cree esencial acordar con la oposición temas de Estado".

Claro, si la reunión esa es un paripé, hombre.

-No se soportan. No van a llegar a ningún acuerdo.

Ahora que estamos en racha, un pacto nos vendría de la leche.

Olvídate, sigue habiendo dos Españas. -¿Solo dos?

-¿Por casualidad alguien juega al pádel?

-Yo odio el pádel. -Y yo soy muy torpe.

-Hasta mañana.

Lo siento, yo no juego al pádel.

He quedado con Pedro J. para unos dobles.

¿Con Pedro J. Ramírez? Mañana por la mañana.

Club Abasota, calle Pradillo.

¿Eso lo sabe el presidente?

No doy un paso sin que él lo sepa.

¿Cuál es el objetivo de esto?

Proteger la Expo y las Olimpiadas. Si hay ruido, que sea después.

Muy bien. Lo siento, no juego al pádel.

Qué mal mientes, Toni. Mira, Marta.

Bastante tengo con ir a mi casa

a decirle a mi mujer que no me voy con ella y mi hija.

Yo a ti no te entiendo, Toni.

¿No me entiendes? No te entiendo.

Te estoy dando todo tipo de oportunidades.

Oportunidades. Sí.

Te abro puertas intentando enseñarte las entretelas de la política.

En lugar de agradecérmelo, te comportas...

Lo siento. No juego al pádel, te lo acabo de decir.

Te aconsejo que vayas aprendiendo.

Y también que confíes en mí.

O estamos juntos o esto no funciona. Yo soy periodista, no soy político.

"El hombre es un animal político".

Lo dijo un sabio hace más de 2000 años.

Aristóteles, lo sé. Sí, señor. Ese mismo.

Ahora dime la verdad.

Todo lo de mañana es para ir a la caza del topo, ¿o no?

Calle Pradillo a las 09:00.

¡La que ha hecho mal he sido yo!

No se puede coger un carrete que no es tuyo

e ir a revelarlo, vamos.

Perdona, un carrete que estaba en un taller que es mío.

¡Y unas fotos en las que sale mi hija, que eres tú! ¡Desnuda!

Bueno, mamá, que son fotos artísticas.

¿Tú sabes qué iba a hacer ese chico con esas fotos?

¿Qué chico? ¿Qué dices?

No te hagas la tonta. No te lo hagas, de verdad...

Mira, ¡aquí tienes su cartera!

¡Álex, hombre!

¿De dónde la has sacado? ¿De dónde?

¡Del mismo sitio que las fotos! De mi taller, ¡mi taller!

Mamá, tranquila. Que él no va a hacer nada con las fotos.

¿Tan segura estás? ¿Tanto confías en él?

¡Sí! ¿Para hacerte unas fotos?

Joder, el que faltaba ya.

A ver, ¿qué cojones es eso de unas fotos artísticas?

Papá, tengo 20 años. No tengo por qué daros explicaciones.

¿Quién te las ha hecho? ¿El hijo de la peluquera?

Sí. ¿Sí?

Me lo cargo.

Hala, sí, venga, cárgatelo, claro. Ahora mismo. Me cago en...

Venga, Antonio. Antonio, ya está bien.

Le voy a poner la cara como un mapa. ¡Papá!

Como montes un escándalo no te vuelvo a hablar en la vida.

Ahora se hace la ofendida. ¡Pues sí!

¡Estoy muy ofendida! Esas fotos son mías y de él.

¿Cómo que tuyas? ¡Sí!

Enséñamelas, quiero verlas. Ni se te ocurra.

Quiero ver las fotos. ¡No!

¿Te da vergüenza que se te vea eso? No me da ninguna vergüenza,

pero son mías. ¡Mamá, dámelas!

Ni se te ocurra, Merche. ¡Mamá!

Las he quemado. ¿Qué?

No las soportaba y las he quemado. ¿Y los negativos?

También. Bien hecho.

No me lo puedo creer.

Pues créetelo. No sabéis tratarme como una adulta.

¿Dónde vas? ¡Que me dejes en paz!

¿Dónde vas? ¿Dónde vas? ¡Abundio!

Por Dios, por Dios. Pero ¿qué hemos hecho mal?

No hemos hecho nada mal, Merche. Ah, ¿no? Pues no lo parece.

Tú has estado muy lista quemando las fotos y los negativos.

Sobre todo los negativos, lo que deja rastro.

Acuérdate del marqués de Villaverde. Tenía los de Franco y los colocó.

¿Qué haces en mi casa? ¿Te quedas?

A mí no me mires así, Merche.

Merche, me estás... ¡Merche!

Así no, ¿eh?

(Cristales rotos)

(LUIS) ¿Qué tal, María?

Bien.

(Teléfono)

¿Lo cojo?

-Sí, por favor. -Vale.

(Teléfono)

¿Sí? -¿Quién es?

¡Es María para mí!

Dime. África, ¿me acoges en tu casa?

¿Hoy? Sí, ahora mismo.

¿Les puedes preguntar a tus padres?

No hace falta, pero ¿por qué? ¿Qué ha pasado?

Por teléfono no te lo puedo contar.

Pero ¿qué ha pasado?

Estoy nerviosa. Prefiero contártelo en persona, de verdad.

Vale. Nos vemos en 20 minutos en el Kronen.

En el Kronen no, que no me quiero encontrar a Álex.

Ya, pero yo he quedado con Fierro, que hace dos días que no le veo.

-Está mucho más buena en persona.

-Demasiado flaca.

-Es sin tetica, como dicen en mi pueblo.

Venga, vale, nos vemos en el Kronen.

La que le espera al angelito, ¿eh?

Anda, todavía estás aquí.

No, ya me iba.

¿Qué tal el primer día? Muy bien, Sol lo hace muy fácil.

Es un encanto de niña.

Deborah la está cuidando ahora. Yo me voy ya.

Adiós. Que vaya bien, chao.

-Hola, mi amor. Hola.

Tu hija quiere que le cuentes un cuento.

Bien, ahora voy.

Oye, cariño.

¿Te suena dónde están mis cosas de deporte?

¿Cuáles? Las que no usaba, las que guardamos.

Las palas de pádel, por ejemplo. ¿Vas a volver a jugar al pádel?

No, puntualmente. Habías dicho que ya no te gustaba,

que era un deporte de pijos.

¿Están aquí o tengo que ir al trastero?

En el trastero.

Por cierto. ¿Qué?

Lo de Londres.

Que no puedo.

No sé cómo lo consigues, pero al final...

Estamos liados con la Expo. Tengo que viajar a Sevilla.

Y te da mucha pena no ver a mi familia, admítelo.

Tu familia me cae muy bien. Sobre todo porque nunca les ves.

Debbie, es trabajo.

Vale, pues...

ya que voy sola, supongo que aprovecharé para irme de compras.

Mira, haces muy bien. Y para llamar a viejos amigos.

¿Eso va con segundas? Va con como quieras tomártelo, Toni.

Estás siendo muy mala, ¿eh?

Ve a contarle el cuento a tu hija.

Pero ¡bueno!

¿Con qué estás jugando tú?

He traído manzanas para luego.

-Gracias.

(Puerta)

-Venga. -Mamá, ya era hora.

-¿Qué pasa?

-El padre de Sandra nos invita a Eurodisney. Lo acaban de abrir.

-¿A los dos? -Iríamos Sandra, su padre, tú y yo.

Iríamos en avión y dormiríamos en una habitación

con decoración del Oeste. -Hijo, eso es muy caro, ¿no?

-No. A él le sale gratis.

-Ah, ¿y por qué gratis? -Trabaja en cosas importantes

y a las personas importantes les hacen regalos.

-Ya, bueno.

Pensaba que no te hablabas con Sandra.

-Me dijiste que volviera a hacer amigos.

-Sí, eso sí. Pero irnos de vacaciones con dos extraños...

-No son dos extraños.

Si mal no recuerdo, te enrollaste con él.

-Eso fue una tontería de fin de año. -Ya.

-No sé por qué te doy explicaciones. -Quiero ir a Eurodisney.

-Muy bien, ¿por qué no vas tú?

-El padre de Sandra tiene trabajo en París

y solo podría estar el sábado.

-Ya. O sea, quiere que haga de canguro.

-A ver, mamá. Sandra me gusta, su padre me cae muy bien,

el viaje es un chollo, ¿qué excusa tienes para decir que no?

-Pues...

No sé, la verdad es que no tengo ninguna excusa.

Así que sí, venga, dile que sí. Llama a Sandra

y si está su padre me lo pasas, ¿eh?

-# Todas las noches

# sueño que todo

# va bien.

# Tengo trabajo

# y ella me vuelve

# a querer.

# Cuando despierto

# y veo la misma pared,

# no sé qué hacer.

# Todas las noches

# sueño que todo

# va bien.

# Lo probé todo

# para sentirme bien... #

-¡Te queda uno! ¡Te queda uno! ¡Para dentro!

-# Fui como un loco

# y ahora estoy solo

# otra vez.

# Que alguien me explique

# cómo se apaga esta sed.

# ¿Qué tengo que hacer?

# Porque lo probé todo... #

-¡Hola! -¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

Bien, ¿vosotros qué tal? Bien.

Hoy hemos hecho 15 000 pasos.

-¿Estáis de guardia? -Sí, cariño.

¿Qué tal las clases? -Bueno.

Los profes hacen lo que pueden, pero es un rollo, la verdad.

-No te quejes, Alba.

No es momento de quejarse. -Ya lo sé.

Ahora es el momento de arrimar el hombro cada uno desde su sitio.

Estáis colapsados, ¿no?

Seguimos adelante. No sé cómo, pero...

¿Podemos dejar de hablar de la puta pandemia

aunque sean cinco minutos?

-Hola, familia.

-¡Hola, Santi! -Hola.

-La abuela te ha visto por la tele. -¿Qué tal está?

-Mírala, guapísima. Que a mí no me apuntes.

Que sí, hombre, mamá. Mira qué guapa estás.

Mira, mira. Hola, hola a todos.

Hola, hijos.

¡Papá! Papá, no se te oye. -Toni, pon el sonido.

Y mueve la cámara, que solo se te ve una oreja.

¿Se me oye ya?

Me voy, que tengo muchas cosas que hacer.

No, quédate, ven.

-Quédate. -Buenas noches, Alcántaras.

-¡Hombre! Hola, Oriol.

¿Cómo estáis? -Bien, ¿y tú?

¿Qué sabemos de tu madre?

-Nada. Bueno, estará bien.

Tu madre es fuerte.

A veces pienso que no la volveré a ver más.

-No te preocupes. Tu madre es eterna como tu abuelo.

Todos creíamos que éramos infinitos.

Ahora ya sabemos que no.

Vale ya de tristezas. Mándales un beso.

(TELEVISIÓN) "El presidente del Gobierno

y el del primer grupo de la oposición

se han reunido por primera vez desde hace más de un año.

La entrevista de hoy se produce, además,

en un momento...". Estos dos

podrían esperar a que pase el 92 para sacar el hacha de guerra.

¿Qué pasa? ¿No te caen bien? Bueno.

A mí el único que me caía bien era Adolfo.

El jueves los vas a ver en la Expo, en la inauguración.

Eso es porque tienes unas manos como alicates. (GRITA)

Cuidado.

Y tú tienes una fuerza de voluntad a prueba de bombas.

Desde que me han quitado la escayola.

Y la sonda, sobre todo la sonda.

Qué importante es mear bien.

Mear como un caballo, no como un hámster.

Hablando de mear,

¿tú crees que el tordo volará otra vez?

¿El tordo? ¿Qué tordo? El marido de la torda, coño.

¡Ah! Antonio, no sabía que eso era importante para ti.

¿Cómo que para mí?

A ver, Antonio, no te ofendas,

pero a tu edad... Pero ¿qué pasa a mi edad?

¿Antes del accidente el tordo cómo volaba?

Volaba recto y raso. Pues volverá a volar así.

No te preocupes, todo va a ir bien.

Habrá que echarle un poquito de voluntad.

Habrá que echarle voluntad y también mucha paciencia.

La paciencia la tengo.

Y también cuenta la colaboración de la que ponga el nido.

¿Qué? ¿Cómo que "el nido"?

Claro, Antonio, el nido para el tordo.

Ya, ya. La torda. (RÍE) Eso, la torda.

Bueno, pues en mi caso es Milano. O sea, que lo tengo jodido.

Que no, Antonio. Tú puedes con todo, hombre.

Estamos listos.

Lo tenemos.

(TELEVISIÓN) "El paro podría ser suspendido

en próximos minutos...".

Mira quién viene por ahí. -Hola, chicas.

¡Hola! ¿Sabéis algo de Álex?

No. No.

-Esta noche no ha dormido en casa. Pues yo he dormido con ella.

Sí, ha dormido en casa de mis padres.

Oye, que subo, recojo rápido y bajo.

Tranqui, no te preocupes.

Qué asco de tíos. Ya.

-La amiga sí que está rica rica.

-Te hace falta un corte de pelo, ¿no?

-Pues sí, porque si no...

-Hay que preguntarle si tiene fotos en pelotas también.

Hola. Hola.

¿Quieres pasar a ver a tu padre?

No, gracias.

No te llevas muy bien con él, ¿no? No entiendo, no sé, me parece majo.

Ya, bueno. Si fuera tu padre, seguro que no te parecería tan majo.

Oye, por cierto, enhorabuena.

¿Enhorabuena por qué?

Me ha dicho que has hecho un buen examen. De sobresaliente.

¿Eso te ha dicho? Sí.

¿Lo ha hinchado un poco? ¿Notable?

¡Un cero! Eso voy a sacar.

¿Qué dices? Sí, un cero.

Lo peor es que no sé si me importa.

¿Por qué dices eso? Te puedo echar una mano con el temario.

Otro día.

¿Antes o después del cine?

¿Qué? ¿Por qué me huyes siempre?

Porque eres un buen chico.

(Puerta)

¿Adónde vas, Boris Becker?

(Silbido)

-Pero qué piernacas, rubia.

-Chatín, si vas provocando por ahí.

Menos coñas, que no me ha dado tiempo a ducharme.

Además, os recuerdo: estaba trabajando.

Sí que han cambiado las cosas, ¿eh, Bene?

En nuestros tiempos, las citas secretas

las hacíamos en los servicios de Atocha.

Hasta que vimos que era un sitio de encuentro de maricones.

-Es verdad, de maricones. Escúchame, espero que por lo menos

hayas sacado algo que compense las agujetas.

La verdad es que sí.

He confirmado una sospecha.

Tenemos un topo.

Coño, ¿quién? Eso no lo sé.

¿Uno de nosotros?

Podría ser, sí.

Y seguro que Marta me señala a mí.

Pues yo la señalo a ella.

¿Y tú, Toni?

Toni.

¿Tú tienes topo favorito?

(Teléfono)

¡Voy!

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Dígame? Antonio, soy Salgado.

Escúchame. "Hola, Salgado. ¿Cómo estás?"

No muy bien.

"Estamos a punto de salir para Sevilla ya".

No. Hay cambio de planes.

Es mejor que no vengas. ¿Por qué?

Están removiendo la mierda.

¿Quién? No lo sé.

Pero en los periódicos están tirando con bala.

Me cago en la leche. ¿Qué hago con el dinero? Lo tengo aquí.

Hablemos lo menos posible.

Si quieres no hablamos, pero ¿qué hago con la pasta?

A partir de ahora, ni te conozco ni me conoces.

No hace falta que nos conozcamos.

Simplemente, yo voy a Sevilla entonces.

Sí, yo creo que...

(Pitidos)

Llegaremos como a las 20:00.

Cuando esté ya todo listo en el hotel te llamo, ¿eh?

Hala, adiós.

No quiero saber nada de ese hombre. Yo te llevo y punto.

No te preocupes, no vas a ver a ese hombre.

¿Qué sabemos de María?

He hablado con la madre de África. Están juntas, que no me preocupe.

Ah. O sea, que se va a perder otra vez a la familia real.

Qué tonta, de verdad. ¿Qué dices?

¿Crees que te vas a acercar a la familia real? ¿Esta?

Me llevo esa. Claro que me voy a poder acercar.

Saludarles y todo.

Qué poco me apetece este viaje, Antonio.

Entre la pelea de María...

Iba a hacer lo que le diera la gana estuviésemos o no.

Mejor nos tomamos un descansito,

cogemos el coche y vamos tranquilamente.

Sin discutir. No quiero discutir.

Voy a poner un poquito de musiquita, unos boleritos como nos gustan

y a ver si nos reímos un rato. Que hace que no nos reímos...

La última vez que nos reímos

fue en aquel viaje que hicimos a Canarias con Clara y Desi,

que en paz descanse. ¿Te acuerdas? Parece que hace mil años de todo.

Hace mil años, sí, porque...

(Timbre)

Hola. -Hola.

Hola, Inés. -Hola.

No hacía falta que subieses.

-¿Me puedes dar un vaso de agua? -Sí, claro. Dale un vaso de agua.

-¿Lo tenéis todo? -Sí.

-Toma. -Gracias.

Sandra está abajo, en el taxi.

-Voy bajando las maletas. -Muy bien. Ve bajando, sí.

-Gracias.

(Puerta)

Tengo que decirte una cosa. -Yo también.

Sí, un amigo íntimo ha dado positivo en el sida y...

-Hostias.

Es lo mismo que te iba a decir de una amiga mía.

-No me jodas. -Sí, me enteré ayer.

-¿Y te has hecho la prueba? -Esta mañana a primera hora.

-Yo antes de ayer.

-Menuda mierda, ¿no?

-Pues sí, pues sí.

Pero, bueno, yo creo que no nos pasará nada.

-No, no, seguro que no tenemos nada.

-A ver, yo no suelo ser muy aprensiva,

pero la verdad es que estoy que no me tengo.

-Yo también estoy asustado.

No sirve de nada estar asustado, ¿no crees?

-No creo que vaya a ser buena compañía.

-Bueno, yo tampoco. Pero tendremos que hacer el esfuerzo por los niños.

-Sí. Eso sí, claro.

Dame un abrazo, anda.

(SUSPIRA)

Joder.

Adiós, ¿eh?

¡Venga! Portaos bien, disfrutad.

(Claxon)

¿Te importa conducir? Así acabo de leerme un informe.

¿No íbamos en un coche oficial?

Tenemos mucho de qué hablar y no quiero testigos.

No fantasees buscando razones que no existen.

Me vas a perdonar, pero yo no fantaseo.

Tú eres un hombre. Todos los hombres lo hacéis.

Un viaje, un coche, una mujer. ¿Destino final? Una cama.

Siento decirte que no soy tan simple.

Prefiero que quede claro. Está clarísimo.

Yo sigo notando cierta resistencia.

¿Cómo quieres que no la tenga? Dices una cosa y luego es otra.

Te llamé porque te quiero en mi equipo.

Estar en mi equipo significa eso, estar a la una. Tener fe.

Trabajar codo con codo para ganar todos los partidos.

Me parece bien. Estoy deseando estar en tu equipo.

Quiero que seas sincera conmigo. Soy sincera contigo.

¿Qué es lo que quieres oír?

¿Quieres oír que me gustas?

Sí, me sigues gustando mucho.

Pero no tengo la menor intención de volver a liarme contigo.

Ni yo contigo.

Por suerte, tenemos el tema sexual resuelto con nuestras parejas.

Pero que muy bien resuelto.

Entonces, no volveremos a hablar de este tema nunca más.

Venga, sube.

(TARAREAN UNA MARCHA DE SEMANA SANTA)

Ni los mires, ¿eh?

No les hagas ni caso.

Déjame, que te ayudo. Gracias, hijo.

¿De Semana Santa?

Bueno. (RÍEN)

Nos vamos de trabajo a Sevilla a la Expo, hijo.

¿A la Expo? Maite está deseando ir.

Claro, con todo el jaleo del Bistrot...

¿Vosotros de qué os reís, desgraciados?

De nada, jefe. De nada.

Me tiene harto.

Se pasan ahí el día y a la cuarta cerveza

les tocan los cojones a los clientes.

¿Por qué no os dais una vuelta e intentáis hacer algo de provecho?

Trabajar, por ejemplo.

¿Nos echas y tienes los cojones de decirnos eso?

De la agencia se te ha echado por vago.

Se me ha echado porque no aceptáis

que en este país hay derecho a huelga.

¿Qué cojones sabrás tú de derecho a huelga, Segis?

Si eres un facha.

¡Facha tú! Has dejado a tres personas sin salario.

Bueno, bueno, ¿eh?

Bien que habéis cobrado vuestros finiquitos. ¿O no?

Un finiquito excelente, jefa.

Vámonos, por favor.

¡Cuidado! Cuidado con la cabeza, cuidado con la cabeza,

(RÍEN)

Venga, venga.

Si vas, nos quedamos.

(RÍEN) Vamos.

Vámonos.

(RÍEN)

Menudo circo, colega. Menudo circo.

Gracias. ¡Buen viaje!

-Mercedes.

-Madre mía, chaval.

-A vosotros no os quiero en mi bar.

A tomar por culo de aquí. -Escucha, el Llaveritos

no nos quiere en su bar. -Aire.

Y vamos. -Cómo se pone el tío.

-No hace falta que paguéis, invita la casa.

-Muchas gracias, ¿eh? -Estoy que tiemblo.

-¿Me has oído? -Sí, te he oído.

Que conste que me voy porque me sale a mí de las pelotas, ¿"OK"?

No porque me lo digas tú, Llaverín.

Vámonos, que todavía le quemo el bar.

-Pelota.

-Bueno, pues bienvenidos. -Ya verás.

-¡Joder! -¿Qué?

Chicos, cuidado con las cosas.

Sí. Luego recogemos todo, te lo prometo.

-¿Esto es humus?

¿Alguien quiere? -Yo.

Es la casa de mi hermano, de verdad.

Va, si no vuelven hasta el martes, tía.

-De puta madre.

-Tenemos el finde para nosotros. Va a ser la hostia.

No estoy cómoda.

De verdad, vámonos. Venga, Mary.

-¿No te aburre estar con el morro torcido?

-Tía, te lo juro. No se van a enterar.

-Todo lo que bebamos lo reponemos. Te doy mi palabra.

Venga. ¡Venga!

-¡Ahí! Sácale una cerveza.

(RADIO) "Las 20:26.

A esta hora, en el mítico escenario británico de Wembley

se celebra el concierto-homenaje a Freddie Mercury

para recaudar fondos para la lucha contra el sida,

la enfermedad que terminó el pasado mes de noviembre

con la vida del cantante del grupo Queen

y solista con Montserrat Caballé

del himno 'Barcelona' de las Olimpiadas.

Un concierto...".

-No. -¿Entonces?

-Pues... Pues vale.

-¿Podría quitar la radio, por favor?

-Para.

-¿Qué pasa? -Para un segundo.

-Pare. -¡Para, para!

¡Cata!

Hola, Cata. -Inés.

-Te he estado llamando.

-Ah, ¿sí? -Sí.

-Es que estaba muy liada. -Ya, ¿y estás bien?

-Claro que está bien. -Le he preguntado a ella.

-Bien.

-Estaría mejor si tu padre, fíjate, le devolviera el dinero que le debe.

-¿Cómo está tu padre? -Mejor, está mejor.

-Nos tenemos que ir. -No, puedo ir sola.

-No puedes, es que tú no... -Bueno, suéltala, ¿no? Suéltala.

-No te metas en esto.

-¡Que la dejes en paz! ¡Miguel Ángel!

-No te metas. -Que la dejes en paz, ¿no?

-¿De qué vais? -¡Corre, corre!

-¡Cata! -¡Cata, corre!

-¡Cata, Cata! ¡Cata! -Tranquilo, tranquilo.

Inés. -¡Cata!

¡Cata! -¡Corre!

¡Corre! -¡Suéltame!

-Estate quieto. -Suéltame, que me dejes. ¡Cata!

¡Cata!

-¡Corre, Cata! -Me cago en...

Quita las... Suéltame.

-Cuidado. -¡Cata! ¡Cata!

-¿Estás bien?

Venga, vamos.

Venga, que no hay nadie. Vamos, vamos.

Mojadlo bien. Si no, no pegan bien los carteles.

-No te preocupes.

Ahí.

Venga, venga.

(RÍEN)

("Toditas las madres")

# Toditas las madres

# tienen pena y amargura...

# pero la tuya

# es...

# la mayor,

# porque delante tú lo llevas

# amarradito de pies

# y manos

# como si fuera

# un traidor.

# Lo llevan a tu hijo amarradito

# de pies...

# y manos como si fuera

# un traidor. #

(Cornetas y tambores)

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Cuéntame cómo pasó - Temporada 21 - Capítulo 377: Pasión

25 feb 2021

Mientras en 2020 los madrileños entran en Fase 1 después de las estrictas restricciones por Covid 19, en 1992, Antonio sigue trabajando en la agencia en la sombra. Quiere ir a Sevilla, a la inauguración de la Expo, y espera que Mercedes le lleve. Pero Merche está a otra cosa. Ha llevado a revelar el carrete que encontró en la agencia y las fotos, donde aparece María en actitud comprometida, le dejan sin palabras. Por otro lado, Mike confiesa a Inés que es seropositivo. No sabe desde cuando tiene la enfermedad por eso cree conveniente que ella se haga la prueba cuanto antes. Toni, por su parte, llega temprano al trabajo y se encuentra a Marta espiando el ordenador de Jacinto. Cree que está filtrando noticias y no se acaba de fiar de él.

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