Dirigido por: Joaquín Oristrell | Agustín Crespi | Antonio Cano | Óscar Aibar | Manuel Gómez Pereira | Irene Arzuaga

Retrato de la vida de la familia Alcántara, quien emigró a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en los años 50.

Como tantos españoles, los Alcántara emigraron a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en los años 50. Sus hijos Tony, Inés, Carlitos y María nacen en la capital. Antonio, el padre, trabaja como bedel en el Ministerio de Agricultura en las mañanas y por las tardes en una imprenta.

Temporada 1

Los Alcántara emigraron a Madrid desde su pueblo natal en la Mancha, Sagrillas, en algún momento de los años 50. Sus hijos Tony, Inés, Carlitos y María nacen en la capital. Antonio, el padre, trabaja como bedel en el Ministerio de Agricultura en las mañanas y por las tardes, practica el pluriempleo en una imprenta. Mercedes, la madre, cose pantalones por encargo en su hogar. En los años sesenta España vive una revolución económica que cambia su forma de ser. El turismo y la industrialización hacen que el nivel de vida de millones de españoles mejore sustancialmente. En 1968, los Alcántara son una familia feliz que puede comprar su primera televisión, y en las primeras vacaciones de su vida, ver el mar-todo un hito para la gente del interior.

Temporada 2

En 1969, mientras estalla el caso Matesa, la píldora ya ha llegado a España. Tras el verano, la familia Alcántara emprende nuevos proyectos. Mercedes está entusiasmada con la boutique que acaba de abrir con Nieves, en la que pasa muchas horas trabajando, con lo que deja un poco aparcadas las tareas del hogar. Por su parte, Antonio se despide apenado de su trabajo de ordenanza en el Ministerio. Aunque tiene dudas, espera ganar mucho dinero en la constructora como mano derecha de Don Pablo. Tony, que se ha preparado a conciencia la asignatura de Derecho Romano, tiene por fin que examinarse. El mismo día del examen, le llega una citación del Ministerio del Aire para hacer la mili. 

Temporada 3

Comienzan los vertiginosos años setenta para la familia Alcántara, con atisbos de cambio en el horizonte. En el trabajo, aunque Antonio ya es todo un experto vendiendo pisos sobre plano, tanto él como los compradores se extrañan de que no se haya empezado a construir aún. En casa, Antonio teme perder el timón. La gota que colma el vaso de su paciencia es la proposición que un representante hace a Mercedes y a Nieves para ir a París unos días, y así estudiar de cerca la alta costura. Entretanto, Inés acude impaciente al aeropuerto a recoger a Diego, que por fin regresa de su viaje a Roma. Su carrera como actriz está progresando y Diego tiene grandes proyectos para ambos. Toni, que ya tiene más tiempo una vez terminada la instrucción en la mili, vuelve a encontrarse con una universidad muy conflictiva. 

Temporada 4

Han pasado varios meses desde el hundimiento de la constructora pero Antonio no levanta cabeza. Embutido en su viejo uniforme de ordenanza, vuelve a trabajar por las mañanas en el Ministerio. Alcántara no tiene mayor aspiración que dejar pasar el tiempo hasta que un día llegue su ansiada jubilación. Su ¿tranquilidad¿ sólo es alterada por una noticia: Don Pablo está en la cárcel. Mercedes se ha pasado todo el verano cuidando a Antonio y llevando las riendas de la casa, pero está más que harta de la actitud de su marido. Al menos en la tienda, donde toda la familia ha tenido que arrimar el hombro, las cosas van bien. Inés, que dedica la mayor parte de su tiempo a ayudar en la tienda, no prospera en su carrera como actriz, sobre todo desde que dejó tirada a la compañía de teatro en Santander. Ante tan pocas expectativas, cuál

Temporada 5

Nochevieja de 1970. Toda la familia Alcántara, a excepción de Tony, está sentada a la mesa, en silencio, esperando que la televisión emita las campanadas de fin de año. Rodeado de caras largas, Carlitos intenta explicarse qué ha pasado en su casa para que en vez de reinar la alegría, ahora que están a punto de recibir el nuevo año, todos estén tristes, sin saber muy bien qué decir ni adónde mirar. El pequeño de los Alcántara recuerda todo lo que les ha sucedido a él y a los suyos en los últimos meses, desde que Antonio trabajaba en el Ministerio y Mercedes se las veía y se las deseaba para sacar adelante a la familia...

Temporada 6

Otoño de 1972. Carlitos pasea a su hermana pequeña en el cochecito mientras recuerda los tiempos en que todavía él era el benjamín de la familia. Con su estilo habitual, Carlos rememora la que fue la peor crisis matrimonial de sus padres, en aquella primavera de 1971 en la que Inés seguía viviendo en Ibiza, Tony trabajaba en una obra y Paquita acababa de llegar del pueblo.

Temporada 7

Con un trasfondo político y económico marcado por el asesinato de Carrero Blanco y la crisis económica que empezaba a acechar a los hogares españoles, los últimos meses de 1973 apuntaban próximos cambios en la vida de todos los españoles y también en el de los Alcántara. Antonio sigue trabajando en la imprenta de los Hermanos Usillos y aunque la empresa no está pasando por su momento más boyante, Antonio se siente tranquilo. Desde que Nieves tomó la decisión de irse del barrio, Mercedes lleva las riendas de Meyni con la ayuda de Pili, Valentina y por supuesto, de su madre. Aunque la situación de la tienda le preocupa, Mercedes sólo puede pensar en su examen de Graduado Escolar. Inés continúa viviendo con Pili en su pequeño piso y sigue vendiendo artesanía que ella misma hace en el "Rastro" para poder vivir.

Temporada 8

La Revolución de los Claveles en Portugal, el 25 de abril de 1974, se concierte en el telón de fondo y en el motor de nuestra historia, trasladándonos al centro del conflicto, directamente a Lisboa de la mano de Toni Alcántara. Allí conoce a Carmen, una fotógrafa que le ayuda a conocer los secretos este alzamiento militar. Antonio Alcántara continúa trabajando en la cooperativa de Herederos de Usillos, donde parece que por fin las cosas empiezan a funcionar. En este tiempo, Eugenio sigue trabajando en la imprenta con Antonio mientras prepara unas oposiciones y, por su parte, Inés compagina su vuelta al teatro con Meyni. Mercedes está encantada de tener a su hija otra vez cerca y disfruta viendo cómo su pequeña tienda resurge. También Herminia vuelve a vivir momentos felices al lado de Alfredo sin importarle el qué dirán.

Temporada 9

El primero de mayo de 1975 la familia Alcántara descubre una España con síntomas de cambio. Recién llegados de París, Antonio y Mercedes se encuentran con un panorama que anuncia un futuro cargado de nuevos retos y proyecciones. En un ambiente de reivindicaciones sociales, el Día Internacional del Trabajador marcará este devenir de los Alcántara, siempre acompañado de saltos y trompicones. Uno de los tropezones más grande será el de Antonio, que por culpa de unos panfletos se ve obligado a tomar una drástica y dolorosa decisión en la imprenta. Mientras para Carlitos, esos mismos panfletos hacen que, casi sin querer, se acerque a la Joven Guardia Roja. Ajena a todo, Mercedes busca su propio camino como mujer y como empresaria. Respaldada por la nueva ley de la mayoría de edad de la mujer casada, Mercedes se enfrenta a la crítica situación de su querida, pero

Temporada 10

Verano de 1976. Todo está listo en Sagrillas para la boda del año entre Miguel y Paquita. El encuentro de Antonio y Miguel en el pueblo será determinante para que los dos hermanos tomen la decisión de vender las tierras de su madre. Testamentos a parte, Paquita tiene un secreto que no todos conocen: se casa embarazada. Durante todo este tiempo, la sobrina de los Alcántara ha ocultado su estado a su padre porque le conoce muy bien y porque sabe que nunca aceptaría que su hija se casase "preñada". 

Temporada 11

Semana Santa de 1977. La familia Alcántara decide pasar unos días en Sagrillas, y de paso cerrar con Maurín la venta de las tierras. Después de las diferencias surgidas en la pasada temporada los hermanos han llegado a un acuerdo y esta vez van al cincuenta por ciento. Cuando parece que la firma va a hacerse efectiva el sonido estrepitoso de las campanas anuncia que un grupo de jornaleros ha ocupado las tierras sin explotar; entre ellas las de Antonio y Miguel. Una vez más los hermanos ven como la venta se les escapa de las manos. Por su parte, Toni tienen que trabajar esta Semana Santa porque tiene que terminar un pedido importante a tiempo. Tanto él como Mercedes están muy preocupados porque un cliente no les quiere pagar. De momento no le han comentado nada a Antonio porque no quieren preocuparle, pero necesitan resolver el problema cuanto antes. 

Temporada 12

Primavera de 1978. La familia Alcántara se ha mudado de casa, pero el barrio San Genaro permanece en sus vidas. Allí está la peluquería de Mercedes y el Bistró, dónde familia y amigos siguen el Mundial de Fútbol de Argentina. El matrimonio Alcántara ha demostrado ser una pareja sólida. Pero, en esta temporada, Antonio y Mercedes tienen que hacer frente a momentos delicados. Tampoco se libran de problemas Miguel y Paquita. Sobre todo él, que acusa, más que nunca, la diferencia de edad con su mujer. Además, Paquita descubre que hay vida fuera de San Genaro. Por su parte, Carlos y Karina pasan por varias pruebas, que hacen tambalear su relación. Además, después de tres años fuera, Inés vuelve al barrio. Con Inés en casa, el núcleo familiar vuelve a estar al completo. 

Temporada 13

La decimotercera temporada de la serie arranca en 1979, con la familia -y el país- viviendo una difícil situación económica. Antonio y Mercedes forman parte del más de millón de españoles que no encuentra trabajo. Mercedes decide ponerse a trabajar en una inmobiliaria para ayudar en casa pero ellos no son los únicos con dificultades económinas.  En el bar de Miguel y Paquita apenas se sirven comidas y en la peluquería de Pili no se hacen permanentes. El matrimonio acumula la tensión: con tres niñas pequeñas y encadenada a la cocina, Paquita se compara con Françoise, la hija de Miguel.

Mientras tanto, a punto de acabar el servicio militar, Carlos Alcántara se enfrenta a una de las decisiones más importantes de su vida y se matricula en la universidad. En las aulas coincide con Arancha, la chica con la que inició una relación el año pasado.

Temporada 14

El primer capítulo de la nueva temporada, titulado "Larga noche de transistores y teléfonos", arranca el 23 de febrero de 1981. Por fin Antonio y Mercedes han cumplido su sueño de viajar a Venecia y, ajenos a todo, pasan unos días románticos surcando los canales italianos. Pero esa tranquilidad se ve alterada nada más pisar tierra española al enterarse de que un grupo de guardias civiles, comandados por el teniente coronel Tejero, ha tomado el Congreso.

De la mano de los Alcántara reviviremos aquella fecha histórica que pudo cambiar el rumbo político de España. Serán largas horas de espera, miedo e incertidumbre pegados a la radio para no perder detalle y con el teléfono siempre en la mano para asegurarse de que los suyos están bien. 

Temporada 15

Verónica Echegui, Ginés García Millán, Ariadna Gil y Bárbara Goenaga son algunos de los nuevos fichajes de la 15ª temporada de Cuéntame cómo pasó, que La 1 estrenará muy pronto. Se sumarán al reparto habitual formado por Imanol Arias, Ana Duato, Ricardo Gómez, Pilar Punzano, Pablo Rivero, Juan Echanove, María Galiana y Ana Arias.

La serie española más premiada de todos los tiempos, vuelve con nuevas entregas de las peripecias y las emociones de la familia Alcántara en unos tiempos de cambio. Este año, la acción comienza en el verano en 1982, una temporada en la que además de actualidad y ficción, la serie incluye nuevas propuestas musicales. Los Secretos podnrán música a la nueva sintonía de la cabecera.

Temporada 16

El inicio de las nuevas tramas se sitúan en abril de 1983, un momento de gran tensión política en el país y que San Genaro vivirá muy pendiente de la actualidad. El barrio, además, vivirá el regreso de queridos personajes como el de Paquita (Ana Arias), Nieves (Rosario Pardo) y Pepe (Sergio Pazos). También aparecerán nuevos personajes como el de Nuka, una artista de intensa personalidad interpretado por Carla Nieto que se colará en la vida de Carlos Alcántara, y Bart Santana y Guillermo Montesinos, como nuevos personajes del barrio. Carlos Bardem, Junio Valverde y Javier Bódalo son otros de los actores que intervendrán en algún capítulo de la nueva temporada.

Temporada 17

Tras catorce años en antena, la acción se retoma a principios de 1984, un año antes de la firma de adhesión de España a la Comunidad Europea. Con una sociedad en proceso de modernización y cambio, los Alcántara comienzan temporada buscando la unidad alrededor de un proyecto común: hacer de la bodega de Sagrillas una gran empresa familiar. Los hijos de Antonio y Mercedes, ya adultos, tendrán que decidir si apoyan a su padre, ilusionado con el proyecto de dejar un legado, o emprenden rumbos con destinos propios. Regresa a la serie Irene Visedo, que retoma el personaje de Inés Alcántara, y llegan nuevos actores como Antonio Resines, Francesc Orella, María José Alfonso, Melody Ruiz o Elena Furiase. Miguel Ríos es el encargado de poner el toque rockero a la mítica sintonía.

Temporada 18

La nueva temporada reflejará la entrada de España en Europa y la campaña del referéndum de la OTAN y sumergirá a los Alcántara en los sueños de los españoles de los 80. Con las incorporaciones de Cristina Marcos, Carlos Cuevas, Miguel Canalejo, Itziar Ituño, Denis Gómez, Paula Soldevila y Paloma Bloyd, entre otros. La temporada 18ª es quizás una de las más ambiciosas de la serie en cuanto a la variedad y alcance de sus tramas, y a sus valores de producción.

Temporada 19

Para los Alcántara, 1987 es un año de crecimiento. La familia se ha hecho más grande: Inés, Toni y Carlos viven ahora con sus parejas, generando un mundo de relaciones nada fáciles de gestionar entre suegros y yernos, nueras y cuñados, en el cual los nietos también demandan atención, complicando la vida de Mercedes y Antonio, padres y abuelos.

Temporada 20

Nuevos capítulos que se adentran en los años 90, una década en la que la benjamina María Alcántara, a la que dará vida Carmen Climent, cumple la mayoría de edad.

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No recomendado para menores de 12 años Cuéntame cómo pasó - Especial: Perseverance - Ver ahora
Transcripción completa

"Formado casi al tiempo que la Tierra,

Marte tuvo condiciones habitables,

era cálido y húmedo, con agua abundante.

Pero todo cambió hace 4000 millones de años.

El planeta sufrió una catástrofe climática,

perdió la mayor parte de su gruesa atmósfera

y se convirtió en un mundo árido y frío.

Marte es un espejo de nuestro planeta herido".

(TELEVISIÓN) "...muerto.

Entonces, la NASA volvió sus ojos

hacia el más polémico de los planetas de nuestro Sistema Solar: Marte...".

¿Sí? "Este planeta,

con el nombre del dios de la guerra,

es también...". ¡Hola! Qué sorpresa.

"Su diámetro es...". ¿Estás aquí?

En España, quiero decir.

"Cuando Marte alcanza...". Ah.

No tenía ni idea. Carlos no me ha dicho nada.

Oye, ¿y vamos a poder vernos?

Sí, si está aquí.

Venga, te lo paso.

"Sus dos satélites, Fobos y Deimos,

fueron descubiertos por...". (SUSURRA) Carlos.

Te llaman.

Estaba soñando.

Sigo oyendo la voz de papá.

Es Karina.

¿Karina?

¿Te ha llamado a ti?

No sé, tenías apagado el móvil.

Qué raro. ¿Les habrá pasado algo a los chicos?

Está aquí.

¿Cómo que está aquí? En Madrid.

Pero ¿qué dices?

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

¿Karina?

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Te soñaba. -# Sin cesar.

-# Y acerté. -# Ya lo ves.

-# Y una voz. -# En mi ser.

-# Volverá. -# En un nuevo día.

-# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

(JORGE) ¿Así? ¿De repente?

No sé, están hablando.

Bueno, es normal. Hemos dejado atrás la puñetera pandemia.

Se puede viajar.

-Me encantaría ir a Nueva York este verano.

-Ya hablaremos.

-O a la India.

-Sí, hombre, a la India.

-Sí, con la tía Inés.

Alba, seguimos con sensación de miedo.

Va a tardar en irse.

Yo no tengo miedo.

-Hemos quedado esta noche para cenar.

Mañana a primera hora sale para Villajoyosa,

que va a ver a su madre.

Bien, ¿no? Sí, bien.

¿No te apetece?

Sí, pero... Pero ¿qué?

Dejamos cosas por arreglar.

Ella quiere arreglarlas ahora.

Y yo...

sin Karina, pues...

Ya lo ves, soy muy poca cosa.

Pues díselo.

¿Le digo: "Karina, sin ti soy muy poca cosa"?

¿Se lo digo así, sin más?

-Si es lo que sientes, ¿por qué no?

-Porque yo nunca he sido muy capaz de decir lo que siento.

-Lo dices en tus libros.

-Eso no vale.

Nos vale a los que te leemos.

A Karina ya no.

¿Queda mucho por recoger? -No, ya está casi.

Son las últimas cajas.

-Estoy notando un ligero ataque de pánico.

Me voy al balcón.

Si oís un ruido, es que me he desmayado.

Carlos, si quieres volver, díselo.

Me voy al balcón.

"No es tan difícil".

Que no empieces.

"Joder, yo solo quiero ayudar".

Pues no me ayudas.

Carlos, hijo, ¿hasta después de muerto vamos a discutir?

A ver, papá, es que tú eres como el Cid.

Cabalgas después de muerto.

No me gustó nada esa película.

¿Quieres dejar de machacarme de una vez?

No soy yo, eres tú.

Sí, claro. Es tu cabeza.

Te cuelas en mis sueños, apareces por las esquinas,

ahora en el balcón...

¡Joder, los fantasmas no existen!

No, no existen, no te preocupes. Los fantasmas no existen.

Bueno, yo creo que fui un poco fantasma en vida.

Pero ahora ya muerto solo sirvo de abono para los campos, hijo.

Pero ya ves, aquí me tienes.

Aquí estoy.

Tú me traes, Carlos. Pregúntate por qué.

¿Te has preguntado por qué estoy aquí?

Para traerme un mensaje del más allá. No.

Del más acá. Y es un mensaje muy claro, Carlos.

Yo luché como un jabato

para que tu madre me devolviera las llaves de este piso.

¿Quieres las llaves de tu casa?

Lucha.

Yo es que no tengo armas.

Las tienes todas, hijo. El amor.

Sale continuamente en tus novelas.

Sí, pero el amor es un recurso literario.

No, te equivocas.

El amor es lo más importante que existe.

El amor es la gasolina que nos ayuda a seguir.

Por favor. No digas frases de culebrón, ¿vale?

Las frases de culebrón las dices tú, que eres el escritor.

Yo las interpreto nada más.

Bueno, vete.

No puedo, no me dejas. Sí te dejo.

Quítame de ti... Necesito estar solo.

Necesito estar solo, por favor. Quítame de ti...

Quítame de ti, por Dios. Quítame de ti.

Carlos, deja de pensar en el pasado, hijo.

El pasado es lo único que sabemos con seguridad...

que no existe.

¡Carlos, baja de una vez, que no llegamos!

Como no bajes me marcho, ¿eh?

-¡Feliz año! -¡Feliz año!

-Mira, ahí está Carlitos. -¡Carlitos!

-¡Felicidades, Carlitos! Mira.

-¡Qué bonito! ¡Feliz año!

-Tengo una hija de tu edad.

Mira qué bien. Qué bien.

Así pueden ser amigos. No sé dónde está.

-¡Ah! -(HABLA EN FRANCÉS)

"Tifú, tifú". Le ha pegado una pedrada.

# Como yo te amo,

# como yo te amo... #

-Si quieres, nos hacemos novios ahora y ya está.

-No, muchas gracias.

-¿Por qué?

-Prefiero que seamos amigos.

# Nadie te amará.

# Como yo te amo,

# como yo te amo,

# olvídate... #

¿Me puedes explicar qué relación tenemos tú y yo?

Eres tan irresistible, de verdad,

que no sé cómo estoy aguantando tu "sex appeal".

-¿Por qué me llamaste?

-¿Cuándo?

-Cuando sonó el teléfono y escuché cómo llorabas

y a los días me enteré de que te habías casado.

-# Te amo # con la fuerza de los mares, ¡yo!

# Te amo # con el ímpetu del viento, ¡yo!

# Te amo en la distancia # y en el tiempo, ¡yo!

# Te amo con mi alma # y con mi carne, ¡yo!

# Te amo como el niño... #

¿Qué hemos hecho?

# Te amo como el hombre # a su recuerdo, ¡yo!

# Te amo a puro grito # y en silencio, ¡yo!

# Te amo # de una forma sobrehumana, ¡yo!

# Te amo en la alegría # y en el llanto, ¡yo!

# Te amo en el peligro # y en la calma, ¡yo!

# Te amo cuando gritas, # cuando callas... #

-Este es, posiblemente, el mejor atardecer de todo Madrid.

También es el de una pandemia

que, por suerte, estamos dejando atrás.

Hoy, los aeropuertos de España

han alcanzado la cifra histórica de 7700 vuelos.

Hemos hablado de esto y de las expectativas

de este nuevo año cero del turismo en España con...

Perdón, me he quedado en blanco.

¿Vamos desde arriba?

(CARRASPEA)

Este es, posiblemente, el mejor atardecer de todo Madrid.

También es el de una pandemia

que, por suerte, estamos dejando atrás.

Hoy, los aeropuertos de España

han alcanzado la cifra histórica de 7700 vuelos,

un récord que no se lograba desde el mes de julio de 2019.

Santiago Alcántara para Televisión Española.

Bueno, muy bien.

Nos vemos el lunes, ¿vale? Muchas gracias.

No puede ser verdad.

-Me has reconocido.

-¡Eres la tía Karina!

-Tú, el chico guapo que veo en el canal internacional.

-¿Te puedo dar un beso?

-Claro que sí. Ven aquí.

-No sabía que estabas por Madrid. -He llegado hoy.

-¿Has venido con Olivia? -No.

-¿Con el primo Adri? -He venido sola.

-Me encantaría tomarme un vino contigo,

pero he quedado ahora con mi chico.

Tenemos una cita de reconciliación.

-Bueno, parece importante.

-Lo es, lo es.

Estoy como un flan.

Ay, Dios. Nos pasamos la vida reconciliándonos y...

volviéndonos a pelear.

Entre tú y yo, casi siempre es por mi culpa.

-En una pareja la culpa siempre es de dos.

-Bueno.

Cuando uno es infiel, supongo que la culpa es de uno.

-¿Eres infiel?

-Mira que prometo no volver a hacerlo y al final...

-El problema es que al final siempre hay uno que sufre.

-Sí, que no lo merece.

-Si ese hombre significa algo para ti, ve con cuidado.

Porque perdonar agota.

Agota mucho.

-Muchas gracias, tía.

Bueno, espera, que nos vemos mañana en Sagrillas, ¿no?

-¿Qué?

-Que ya que estás aquí, vendrás a la paella a Sagrillas.

Ah, vamos.

Mierda.

No has hablado todavía con Carlos.

-He quedado con él dentro de un rato. -Bueno, seguro que él te cuenta.

Pero tienes que ver a la abuela. Le encantará verte.

Está...

Está graciosísima, fresca como una rosa.

Te veo muy bien.

-Yo a ti también.

Venga, suerte.

-Gracias. Ven aquí.

Te veo mañana.

(Puerta)

Pasa. Total, ya estás dentro.

"Sueño mío,

hoy he tenido la dicha de recibir carta tuya

y mi corazón ha latido apresuradamente".

¿Qué?

Nada.

Mirando las paredes.

No hay mucho que mirar.

Las tenía llenas de chicos guapos:

Miguel Bosé,

Luke Perry, el de "Sensación de vivir"...

Tanto esfuerzo para terminar con un calvo.

Sí. Al principio tenías pelo, ¿eh?

Bueno, no pediste garantía.

Idiota. Guapa.

¿Qué vamos a hacer con el piso? No lo quiero alquilar.

Nadie lo quiere alquilar, pero aquí se va a morir de asco.

Ya, pero mientras mamá viva hay que conservarlo.

La familia Alcántara: pasado imperfecto, futuro indefinido.

Bueno, es que nos queremos mucho. Todo nos afecta, todo nos importa.

La casa se cae a pedazos.

Que ya, pero que son nuestros pedazos.

¿Qué quieres que te diga?

Mira.

Este fue nuestro año.

Ese fue nuestro año y qué mal me lo hiciste pasar.

Ya está todo en el coche.

¿Bajamos? ¿Alba?

Empanada otra vez con las fotos.

Anda, esta foto la hice yo.

Tío, pareces otro.

A ver, desde que puedo dar abrazos...

¡Carlos!

¿A que no sabes qué foto está viendo?

¿Cuál? Una del día de la inauguración

de la nueva bodega.

El día del disgusto que se llevó papá.

¿El abuelo?

Sí, sí. ¿A que no sabes por qué?

Por mi culpa. ¡Hombre! Bingo.

¿De qué año es?

-No sé. Tiene que estar ahí, ¿no?

No. Vamos a ver, tiene que venir aquí.

No viene. ¿Cuándo fue la inauguración?

En el 95 más o menos, ¿no? No me acuerdo. Yo no pude ir.

Ya, ya, por eso fue.

Oye, he venido a España un montón de veces.

Un montón de veces. Ha venido cinco veces en 40 años.

No, más de cinco. ¿Más de cinco? Tienes un morro...

No voy a decir nada, tus razones tendrías.

Que me puse enfermo.

¿Que te pusiste enfermo? No te pusiste enfermo.

Ah, ¿no? No, habías discutido con Karina.

No. Me acuerdo perfectamente.

Este está peor que yo. Pero ¡tú no te acuerdas de nada!

¡Que sí!

Yo me acuerdo. Era cuando papá se compró el primer móvil.

Estaba como tonto con él.

¿No te acuerdas?

"Pero, Carlos, ¿qué os ha pasado esta vez?

No te lo va a decir. ¿Cómo que no lo va a decir?

Sí me lo va a decir, soy su madre. Regatea como si fuera Juanito".

De verdad.

Te digo que esta vez lo tenéis que arreglar, hijo.

Hace mucho tiempo que no nos vemos.

Hace mucho tiempo que no vemos a Karina y a los niños.

Pero...

Carlos, hijo, tienes que venir.

"Y así conoces la nueva bodega. Me hace una ilusión...

Te lo digo a ti porque eres el único

que sabe lo que es realmente una bodega. Solo lo sabes tú.

Esta vez nos hemos dejado la piel de verdad".

¿Tío?

Mira Santi qué pequeño.

Ya ves. ¡Uy! Uy, uy, mira. Mira.

O vienes a la inauguración y mi traes a mis nietos...

Es el día más importante de mi vida, hijo.

O vienes o no hace falta que me dirijas...

¡Papá! La palabra, ¿entiendes?

Todo el día así. Mira, justo.

Hijo, ¿qué pasa?

No me digas.

Se ha encontrado a Karina.

Bueno, a ver. ¿La documentación la tienes para el reportaje?

Lo que te pedí, coño. Lo que te pedí.

Me gusta más el tío así, ¿eh? Vamos a ver.

Ha recuperado la ilusión por el periodismo.

Está haciendo un reportaje sobre el covid con Santi mano a mano.

Bueno, yo...

me voy a cambiar. -Vale. Adiós.

"(CARLOS) ¿Qué vamos a hacer con nuestra vida?

(KARINA) Tener paciencia.

-No me puedo creer que nos van a echar de la casa.

-Está el de enfrente, es de mi madre.

-Yo quiero estar contigo.

Hasta donde sé, tú también. -Yo también".

-¿Sí? ¿Seguro? -Sí.

-Vale.

Pues ya está.

Quiero que nos casemos de una vez.

-Carlos, ¿consientes en tomar como esposa a María Caridad?

-Sí.

-¿Quieres? Hay para todos, ¿eh?

-Es una campaña que, como salga, va a ser la hostia.

Un campañón. -¿Tú qué te has tomado?

Te pones chulito con la mierda esa.

¿Qué mierda? Dilo, ¿qué mierda? La cocaína.

¿Hay otra mujer? Peor que una mujer.

Cocaína.

-"¿Por qué hablas con ella para decirle nada?".

-¡Carlos!

(Frenos)

"(CARLOS) Nunca he tenido la duda de que tú eres la mujer de mi vida.

Eres tú y te quiero con toda mi alma, pero me duele".

-El amor de verdad no debería doler, Carlos.

¿Qué te vas a poner?

Ponte una camisa clarita que te alegre la cara, hijo.

Que ya, que ya.

-Mamá, me bajo las fotos, ¿vale? Me las ha pedido la abuela.

Claro, ve. Yo ahora bajo. Vale.

(Sollozos)

Papá.

¿Qué haces aquí, María?

¿Y tú?

Yo estoy haciendo una lista de desperfectos, hija.

¿Por eso lloras?

No estoy llorando.

A mí me parece que sí.

Tu padre te dice que no está llorando.

Cuando tu padre te dice algo, va a misa, hija.

¿Y tú por qué estás llorando?

No sé.

¿Tú también echas de menos esto?

Sí.

Joder. Mira que no podía ser más feo, ¿eh?

Pero es nuestra casa.

Es nuestra casa, hija.

Ven.

Tenemos que marcharnos, María.

Es una barbaridad que estemos aquí, hija.

Y eso es lo que es tu padre.

Un bárbaro.

Nunca seas como yo, hija.

Me acuerdo mucho de él.

-Yo también.

-Antes no me gustaba recordar, y de pronto...

-De pronto, como que el tiempo se ha parado.

El planeta entero ahí,

suspendido en el aire, ¿verdad?

-¿Qué hemos hecho?

-Pues si tú no lo sabes...

-Dentro de 100 años

en una nave a Marte, unos dirán:

"7000 millones de personas se volvieron locas

y se encerraron en casa".

¿Te imaginas?

-Bueno, venga ya.

Que me aburro de llorar. ¿Tú no?

-Sí, yo también.

Venga, para arriba.

-Yo estoy contenta. Sobre todo por papá.

-Sobre todo por papá, sí.

Murió como quiso.

Esperando...

a que llegasen las uvas.

-Mamá entendió que tenía que ser así.

Y le lloró, claro que le lloró.

Pero muy poco.

Aún sigue hablando con él como si todavía estuviera aquí.

-En esa eterna discusión que fue su matrimonio.

-Todos los matrimonios son discusiones eternas.

El tuyo también. -El mío también.

Sí, y eso que Jorge es un santo.

"Antonio.

¡Antonio!" ¿La oyes?

"Antonio, ¿dónde estás?"

Si cierras los ojos,

les puedes oír por toda la casa.

"Lo que es difícil es ser no tan joven

y estar tan guapa como tú, ¿entiendes?

¿O te lo canto en zarzuela?"

Eres la más guapa, la más guapa.

Qué tonto. La más.

Déjeme que le diga una cosa.

Casados sí que estamos. Y por la Iglesia. ¿O no?

# Nunca sabré cómo tu alma # ha encendido mi noche.

# Nunca sabré el milagro de amor # que ha nacido

# por ti... #

¿Por qué de pequeño había tanta hambre?

Porque entonces, hija...

no había de nada.

No había frigoríficos, televisores, no teníamos coches...

Joé. ¿Cómo?

"¿Cómo que 'joé'? ¿Qué es eso de 'joé'?

Ya vas a venir pronto para quedarte para siempre, ¿verdad?

Eso espero, hija. Eso espero".

Tengo tantas ganas de que vivamos juntos como antes.

Y yo también.

Tonto, que te he echado de menos.

"Te quiero mucho, mi mujercita".

Y yo, y a papá también.

Ya lo sé.

# Yo sé que el tiempo # es la brisa... #

Hasta mañana.

# Ven hacia mí, así el día vendrá

# que amanece por ti.

# La luna de miel.

# Luna de miel.

# Luna de miel. #

Que no seas pesado,

¡me pongo esta camisa y punto!

¿Con quién hablas?

Con el de siempre.

Estamos fatal.

Yo es que no consigo quitármelo de la cabeza.

Y no encuentro el cargador.

¿En cirugía tenéis algo para extirpar del cerebro a un padre?

¿Y si vamos toda la familia a terapia?

Puede que nos hagan descuento.

¿Estás bien?

Estoy como el culo.

¿Te puedo dejar solo?

Sí, hombre, sí. No voy a hacer nada raro.

Aparte de ir a hablar con mi exmujer

de cómo me arrepiento de todo.

¿Qué pasó? Da igual.

Venga, suéltalo ya.

Me da vergüenza.

Le fuiste infiel otra vez.

Pues sí.

Por tercera vez.

Una, dos y tres.

Y a la tercera fue la vencida.

Pues ya está. No, no está.

Es que esta vez fue peor.

¿Peor por qué?

Porque me enrollé con una amiga de Olivia.

¿Cómo? ¿Lo ves?

Ay, Dios. O sea, a ver, no me lo puedo creer.

Carlos. Yo tampoco, pero lo hice.

¿Alguna justificación?

Pues sí, miles, pero ninguna vale.

¿Cómo pudiste, Carlos?

Pues como pueden pasar estas cosas, María.

Se dieron todos los ingredientes para la receta perfecta:

crisis de edad, muchos años de matrimonio,

un seminario en mi honor

con alumnos y alumnas que te demuestran admiración...

Una de esas alumnas, una chica maravillosa de 30 años

que resulta ser amiga de mi hija.

Luego, la pesadilla del chico. Joder, es que no faltaba de nada.

Que sí, que muchas cosas,

pero por encima de todo tenías a Karina.

Sí, estaba Karina discutiendo a todas horas por el chico.

Ya.

(Móvil en vibración)

(Móvil en vibración)

Ay, no. Por favor, ahora no puedo. ¿Mamá?

Cógeselo. Hasta que no se lo cojas no va a parar.

¿Contestas tú por mí?

Vale.

Oye, no le cuentes, ¿eh? ¿Qué le voy a decir?

Vale.

¿Sí?

Carlos.

Carlos, hijo.

No, mamá, soy María.

¿María? Hola, hija.

Quería hablar con Carlos.

Carlos se está aseando.

Se está aseando para ir a ver a Karina, ¿verdad?

¿Qué dices?

Que te digo que Karina está aquí, en España.

"Ya". Sí.

Se la ha encontrado Santi.

No... Se lo ha dicho a Oriol.

"No sabes la ilusión que me hace".

Es que es lo mejor que nos podía pasar ahora mismo.

Sí, seguramente sí, pero, vamos...

Habrá que esperar, ¿no? Que Carlos hable con ella.

Claro que tiene que hablar con ella, hija, ¿quién ha dicho lo contrario?

Nadie, pero que me parece un poco precipitado

pensar que mañana se vaya a ir a Sagrillas ella.

Que se lo ha dicho a Santi, que viene a Sagrillas.

¿Me has oído? ¿Me oyes?

Que sí. Bueno, que ya lo veremos, mamá.

¿A ti no te hace ilusión verla?

Bueno, mamá, mañana nos vemos, ¿vale?

No tardéis mucho, ¿eh?

¿Me has oído? "Sí".

Tened mucho cuidado.

Dale un beso a Carlos y dile que haga lo que tenga que hacer.

"Vale, mamá".

Un beso, un beso. Chao.

Adiós, hija. Por Dios, qué mal se oye.

Abuela.

¿Qué? Mira.

Mamá me acaba de enviar esta foto.

Ay, ¿y dónde es eso?

Anantapur.

¿A ver? En la India.

Sí, venga, ponte las gafas.

Aquí no se ve a tu madre.

Es una foto del lugar.

Vaya. ¿Y está sola?

Abuela, no está sola.

Acuérdate cuando llamó hace un par de semanas.

Sí, me acuerdo. Claro que me acuerdo.

Andaba detrás de un chico

con el que tuvo una historia hace años.

¿Con quién?

Marcos.

¿Marcos? El abuelo le llamaba Kubala.

Kubala. Sí, me acuerdo de él.

Era un chico que tenía muchas depresiones.

Sí. De hecho, fíjate, se fue a la India.

Se fue con una chica...

y creo que a una especie de secta o algo así.

Y nunca más volvió. Ahora mamá le ha localizado

y trabaja en la fundación. Mira.

Aquí están los dos.

Ay, qué guapa está.

Él está muy mayor, ¿eh?

Si yo me acuerdo de todo, hijo.

A veces se me juntan las imágenes y las fechas, pero me acuerdo.

A veces me acuerdo mejor de lo que pasó hace años

que lo que pasó ayer.

(SUSPIRA) Pero es normal.

Ay, hijo.

Cómo me gustaría que tu madre estuviese aquí mañana.

Ella es feliz ahí.

Lo es.

Pues eso es lo que yo quiero.

Que seáis felices.

Lo sé.

Yo me siento muy afortunada.

Anda, abrázame.

He tenido una buena vida.

No la vida que quería, en absoluto. He tenido otra vida.

Pero una vida mejor.

Lo sé, estoy seguro de ello.

Tú te has hecho muy buen chico.

Un buen hombre.

Oriol.

Siempre has sido tan sensible...

Prenda mía.

¿Qué?

Anda, ven aquí.

¿Te puedo ayudar?

No, no me puedes ayudar.

¿No te puedo ayudar?

Qué mojiganga eres, hijo. Qué mojiganga eres.

No te dejas ayudar y eso no es bueno.

Apareces y me distraes, y yo necesito concentrarme.

Ya lo veo, hijo. Ya lo veo.

Estás muy nervioso.

Se va a dar cuenta enseguida.

¿No ves que te conoce como la palma de su mano?

¿Te puedes ir, por favor?

¿Me vas a dejar en paz un segundo?

He tenido que dejar el cargador por aquí.

No es tan difícil, hijo.

Me hablas como si dependiera de mí.

Y no depende de mí.

Depende de ti.

Así que relájate

y respira el corazón, hombre.

Te vas a quedar aquí, ¿me oyes? No se te ocurra acompañarme.

No te preocupes. Me voy a quedar aquí, hijo.

Es un asunto entre Karina y tú, no sé qué pinto en medio.

Exacto. El problema es que siempre estás en medio de todo.

Porque tú me llamas.

No, de eso no estoy tan seguro. Hijo.

Tú me convocas, y si tú me convocas, yo acudo.

No, a veces vienes sin que te convoque.

Carlos, hijo.

Te he sacado de muchas. De algunas.

¿Qué? Está ahí.

¿El qué? El cargador está ahí.

Muchas gracias.

Qué fastidio andar con cargadores, ¿verdad?

Ya es tarde, hijo, sí. Es tarde, tienes que marcharte.

Relájate, respira y no te pongas nervioso.

Tú quédate aquí.

(TELEVISIÓN) "...intergaláctico al planeta rojo.

Dios de la guerra para los romanos, Marte era Ares...".

(Móvil en vibración)

"...Nergal en Mesopotamia.

Con sus dos satélites, Fobos y Deimos,

Marte es una aventura para...".

Hijo, dime.

Hola, papá.

Perdona las horas, pero me ha dado un pronto y he querido llamarte.

Que...

Santi, ¿estás bien?

Estoy bien, sí.

Estoy de maravilla. Mejor que nunca, papá.

Estoy en el piso 27 de un hotel viendo Madrid a mis pies.

A ver, eso del piso 27 suena bastante raro, hijo.

Ya lo sé. No, pero...

Lo sé, pero no te preocupes.

"¿Dónde estás?"

Estoy bien, papá, en serio.

Que no te asustes, tranquilo. Estoy...

(SUSPIRA) Estoy...

Estoy de puta madre.

No suenas de puta madre.

Suenas nervioso. Me estoy poniendo nervioso.

Santi. ¡Santi!

Que nos vamos a casar, papá.

¿Qué?

Que me lo ha pedido y le he dicho que sí.

Ya lo sé. Sé que siempre me ha parecido una gilipollez

esto de casarse, pero no sé.

Estas cosas para él son importantes.

"Si para él son importantes, para mí también".

O sea, que no te vas a tirar desde el piso 27.

No, de momento no.

Joder, Santi, casi me matas del susto, coño.

Lo siento. Sé que podía habértelo dicho mañana,

pero, no sé, Ezequiel se ha ido al baño llorando

y a llamar a su madre y yo me he quedado en la mesa...

solo y...

Ha sido como un "flash".

"Me he dicho:

'Tengo que llamar a mi padre'".

"Decirle que me voy a casar".

Así, tal cual, de sopetón, sin pensarlo.

Lo siento, podía haber esperado a mañana.

No, has hecho bien.

Has hecho bien en contármelo. Enhorabuena, me alegro mucho por ti.

Santi.

Dime.

Me alegro mucho de que me lo hayas contado.

¿De verdad?

De verdad, muchísimo.

Oye, por cierto, el tío Carlos y la tía Karina...

¿Se sabe algo de ellos?

No que yo sepa. ¿Por qué?

Pensé que me los encontraría aquí.

"¿Por ahí? ¿Por qué?"

Porque ella se está alojando en el hotel donde hemos coincidido.

Ah, es verdad. No me acordaba.

Sería bonito volverles a ver juntos, ¿verdad?

Y tanto, hijo. Y tanto.

Bueno, nada, que mañana te veo.

Te quiero mucho, ¿lo sabes?

Sí, lo sé. Yo también, hijo. Hasta mañana.

Hasta luego. Chao.

Ven aquí.

Hace un siglo que no me llevas en brazos.

Es que hace un siglo que ya eres mayor.

Yo también lloro a veces.

Es bueno llorar.

Lloramos aunque seamos hombres y no pasa nada.

No pasa nada.

Ven aquí.

(SANTI) ¡Me voy a casar!

No. -Estas cosas...

-Sí, yo me voy a ir un poquito...

-Pues muy bien, pues sí. Pero, hija...

-Buenas noches. -Hola.

He quedado aquí con una persona, pero no la veo.

-Si quiere esperar en la barra... -Sí, gracias.

Una copa de vino, por favor.

-¿Blanco o tinto?

Tinto. Tinto.

¿Tú y yo qué somos, Martes y Trece?

Me gusta más Tip y Coll.

Me va a dar plantón.

No seas negativo.

La conozco.

Si la conoces,

entonces sabrás lo que es verdaderamente importante.

¿Y qué es lo que importa de verdad?

Si te quiere o ha dejado de quererte.

Ha dejado de quererme.

Eso no te lo crees ni tú.

Me he esforzado mucho.

He hecho todo lo posible para que dejara de quererme.

Mira, Carlos, hijo, tu madre lo intentó con todas sus fuerzas

y no pudo. Dejar de quererme, quiero decir.

Mi madre es la persona con más paciencia del mundo.

No te creas.

Perdóname, pero estar casada contigo es una prueba de fuego.

Tu madre es rubia y tiene mucho carácter

y me ha tenido a raya... Ha aguantado carros y carretas.

Y yo también. ¿Con ella?

Con vosotros.

Vamos, no fastidies.

Sí. Mira, hijo, yo soy un hombre de campo.

Nací en la guerra,

me criaron para ser el hombre de la casa...

Nunca me enseñaron a compartir.

Nunca me enseñaron a tratar a las mujeres.

Cuando yo me casé con tu madre, el mundo era así.

Tu madre cambió

muy rápidamente

e intentó que yo cambiara.

Le costó, pero hice lo que pude.

Que fue más bien poco.

Fue bastante para mí,

pero en los buenos y en los malos momentos

siempre le dije la verdad:

que no podía vivir sin ella.

Esa era la verdad.

Y eso fue lo que nos salvó, hijo.

La perseverancia de la verdad por encima de todo.

Yo no podía vivir sin ella.

(Pasos)

¿Carlos?

-Karina.

Pensaba que me ibas a dar plantón.

-Te iba a dar plantón.

En el último momento me he arrepentido.

-Gracias.

-Intento llevar esto de la mejor manera posible.

-Yo...

-Darte plantón me ha parecido propio de una adolescente. Y no.

Es lo último que quiero parecer.

Ya hemos sido bastante adolescentes durante muchos años.

-Sobre todo yo.

-Y yo, poniendo el amor por encima de todo.

-Igual es que es eso.

Que el amor está por encima de todo.

-Por encima del respeto no.

-Tienes razón.

-No me des la razón. -Pero es que la tienes.

-Y no pongas esa cara de víctima.

-A ver, Karina...

-¿Nos quedamos aquí o vamos a una mesa?

-No, vamos a una mesa.

-Tenía la esperanza de que no me pasara nada.

Que me dieras igual.

Pero no.

He estado muy sola, ¿sabes?

Estos dos años de mierda.

Y a veces bien. Por lo general, bastante bien.

Pero un día me dio por contar las veces que miraba el móvil.

530.

530 en un solo día.

¿No te parece la imagen más patética de la soledad?

-Estás... -No sigas.

Nada de lo que digas va a sonar bien.

-¿Te puedo preguntar por Olivia?

-Sí, puedes preguntarme, pero hablas con ella todos los días.

-¿Y por el chico?

-El chico no tiene arreglo.

Vamos a tener que vivir con eso toda la vida.

-¿Le ves? -Claro que le veo.

Soy su madre. Es mi responsabilidad.

-Y yo te he dejado sola con eso.

-La verdad es que sí.

-Me echaste de casa. -Te echaste tú solo.

-¿Vamos a discutir? -Pues no.

No tengo la menor intención de discutir.

-¿Pides tú el 'gin-tonic' o lo pido yo?

-Por favor.

Un par de 'gin-tonics'.

-¿Alguna ginebra en especial? -La más fuerte que tenga.

He puesto en venta el piso, Carlos.

Quiero volver a España. -Eso es estupendo.

-He dicho que quiero volver a España, no contigo.

-Da igual, sigue siendo estupendo.

-Seguramente me iré a casa de mi madre.

Necesito mar.

Tengo unas ganas enormes de echarme de cabeza al agua.

Nadar, nadar, nadar.

Y, luego, dejarme flotar.

Sentirme parte de algo.

Ser agua.

(SUSPIRA)

La verdad es que no sé por qué te estoy contando esto.

-Karina, yo... -No.

-¿No me está permitido hablar? -No.

-¿Me has citado para que no hable?

-Ya te he dicho que quería saber lo que sentiría cuando te viera.

Ahora ya lo sé.

-Pero ¿no puedo hablar de lo que siento yo?

-¿Podemos darnos un minuto de silencio?

-¿Para qué?

-Para mí. Lo necesito.

-Vale, de acuerdo.

¿Puedo hablar ya, aunque sea un poco?

-Prueba y ya veremos.

-Te quiero.

-Vas mal.

-Te necesito. -No es verdad.

-Nada puede separarme de ti, ni siquiera tú.

Karina... -Me voy.

-No, espera. -Saluda a tu familia de mi parte.

-¡No te vayas! -Es que te miro y veo ahí

a la chica esa, a la amiga de nuestra hija, y...

no lo soporto. -Karina, por favor.

-Adiós. -Tú me quieres.

-Sí, ¿y qué?

-Que es mejor estar juntos. -¿Mejor que qué?

-Mejor que estar pensando el uno en el otro sin poder vernos.

-Que pienses en mí y no puedas verme me gusta.

-No te creo.

-Sí, en serio, me hace feliz.

-Eso es rencor.

-Por supuesto que es rencor.

-¿Y yo no puedo hacer nada?

-No lo sé, Carlos, pero ahora mismo creo que no.

Adiós. -¿Ni siquiera vas a hacer un esfuerzo

para ver a mi familia?

-Ponte en contacto con mi abogado

y búscate uno tú también.

Al final no me he podido tomar el 'gin-tonic'.

Mejor.

Y una última cosa:

no me metas en tu próximo libro.

(VOZ EN OFF CARLOS) "La primera vez que me echó de casa

fueron apenas tres días.

Me instalé en un hotel frente al puente Pulaski

con la idea de escribir todo lo que nos estaba pasando,

pero, en lugar de eso, me planté delante de la ventana

y me pasé los tres días enteros mirando hacia la calle.

Estaba en Nueva York, pero para mí era como estar en Marte.

La segunda vez fue casi un mes.

Pensé que era definitivo, así que me planté en el aeropuerto

y cogí el primer avión que salía para España.

Pensé en llamar a casa, pero no me atreví.

Me encerré en otro hotel y me planté delante del televisor

otros tres días enteros.

Y es que parecía que mi país estaba dando oxígeno

para salir adelante.

Todo me sonaba hueco, vacío, insustancial.

Finalmente, me armé de valor y cogí el teléfono,

pero no llamé a mi padre.

No podía llamar a una persona

que había cometido el mismo error que yo.

Tenía que hablar con la persona que estaba al otro lado del 'ring'".

Me pides un consejo y no sé qué decirte.

Lo único que te puedo decir es "¿Por qué? ¿Por qué?".

Pero también se lo preguntaría a tu padre y a tu hermano Toni

y a todos los hombres que engañan a sus mujeres

y luego vienen de rodillas a pedir perdón.

Perdonar no es fácil

porque el daño se ha quedado ahí dentro.

Bueno, más que daño, desconfianza.

Siempre se te pasa por la cabeza:

"Si lo ha hecho una vez lo puede volver a hacer otra".

Siempre son las mismas excusas:

"Estaba pasando un mal momento y he metido la pata",

"Ella no me importa, te quiero a ti".

Pero Karina ya no te cree

porque se siente herida.

El único consejo que te puedo dar

es que le digas la verdad

y que seas honesto.

Que le cuentes qué mal te sientes

y que seas valiente.

No le pidas perdón,

pídele ayuda.

Te quiero mucho, hijo.

Cuídate.

Santi, hijo, ¿por dónde vais?

Vale. No, hombre, por echar el arroz o no.

Venga. Venga, daos prisa. Hasta ahora.

Que sí, que vayáis echando el arroz, que vienen ya.

Ya veréis qué noticia os van a dar.

Ah, ¿sí? Sí.

¿Finalmente van a adoptar?

Yo no digo nada. Que os lo digan ellos mejor.

Mamá, Carlos.

Venga, que ya estamos preparando la comida.

¿Qué vamos a hacer con Carlos?

Nada.

Me duele mucho verle así.

Lo va a arreglar. No, dice que no.

Además, le va a dar tema para otra novela.

Tú a mi familia no te la tomas en serio, ¿no?

Yo leía "TBO" de pequeño. Me encantaba la familia Ulises.

¿Así que te parecemos tebeos?

Echa el arroz. Échalo tú. Tienes más gracia tú.

¿Viene Ezequiel?

Sí, creo que sí.

¿No está en el telediario del fin de semana?

Ni idea. Vamos, yo entendí que venía acompañado.

Toni, Santi viene con Ezequiel, ¿no?

Sí. Vamos, no se lo he preguntado, pero yo entiendo que sí vendrá.

Dice que trabaja en la tele el fin de semana.

Habrá pedido un permiso. Van a dar una noticia buena, ya veréis.

¿Él se encargaba del postre?

Sí, y de las flores para...

para el cementerio.

¿De verdad pensáis que hubo vida en Marte?

Da como un poco mal rollo, ¿no?

Que hubiera estado poblada de marcianos igual que nosotros.

Y que se hubieran extinguido.

-No nos vamos a extinguir, cariño. Todavía no.

-Pues en Defensa... Haz lo que tengas que hacer,

pero hazlo. Sí, sí.

Piensa en tu familia.

En tus hijos.

Sois una familia, y nosotros siempre hemos sido una familia,

así que venga. Vale.

No me quedo a comer. ¿Qué?

¿Y eso? Tiene algo que hacer.

Sí, pillo el coche y salgo pitando.

¿Lo tienes que hacer ahora?

Sí, antes de que me lo piense dos veces.

¿Y si vas y no está?

Me plantaré delante de la casa de su madre

hasta que aparezca.

¿No sería mejor llamar?

Por teléfono no vale, hija.

¿Llamar no? No.

No es romántico.

O sea, has sido tú la que le has animado.

Es lo que haría papá.

(Puerta)

Muy buenas, familia. ¡Hombre!

¡Anda! -¿Quién está aquí?

-Hola. Oye, ¿y Ezequiel?

Lo sé, papá, pero está currando.

Me ha dicho que os diga que le hubiera encantado estar aquí.

-Bueno. No, no te vayas.

Nos tiene que dar una noticia importante.

Oye, ¿y las flores?

¿Qué...? Hostia, las flores.

No me digas que se te han olvidado las flores.

¡Que no se me han olvidado!

Pero tenía las dos manos ocupadas y he tenido que pedir ayuda.

-Hola. Karina.

Vamos a poner antes que nada las flores en agua,

que hace mucho calor.

Hola, Carlos.

-Hola. -Mercedes.

Karina, hija.

¿Cómo estás? Qué alegría.

Qué alegría más grande verte. Qué guapa estás.

Tú sí que estás guapa.

Hola, Karina. Hola, Toni.

Me alegro muchísimo de verte.

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame

# cómo te ha ido

# en tu viajar

# por ese mundo de amor.

# "Volverás",

# dije aquel día.

# Nada tenía

# y te fuiste de mí.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad.

# Te soñaba. -# Sin cesar.

-# Y acerté. -# Ya lo ves.

-# Y una voz. -# En mi ser.

-# Repetía. -# En un nuevo día.

-# Volverá. -# En un nuevo día.

-# Volverá. -# En un nuevo día.

-# Volverá.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# no has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# no has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# no has conocido la felicidad.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

Cuéntame cómo pasó - Especial: Perseverance

27 may 2021

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