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Para todos los públicos Crónicas - El monstruo del juego - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Pasos)

(Puerta)

Yo, si tenía 1200 euros,

hasta que me quedaba a 0 euros yo no podía parar de jugar.

Igual me podía tirar, no sé, 27 horas seguidas

jugando en el móvil hasta que ya ponía "cero euros"

y ya podía estar tranquilo y hacer mi vida.

Yo he jugado al póker también.

Y en el mismo juego del póker con el móvil, yo metía la tarjeta,

mi número de tarjeta,

y, venga, 50, 100, lo que tuviera.

Y me pegaba noches y noches.

Ella durmiendo y yo jugando.

"Es el juego online que atrapa,

que bombardea con anuncios publicitarios,

que se convierte en una pesadilla para miles de personas.

La pandemia del COVID-19

no ha sido fácil para los adictos al juego.

Durante el confinamiento,

al no poder acudir a locales de apuestas,

se desató una avalancha de juego por Internet."

Es capaz de tocar lo más hondo, lo más sucio de un ser humano

para conseguir jugar, para tener contento a su monstruo,

que es el juego, el que te mueve tu vida.

"La adicción al juego produce angustia y ansiedad constante.

Los colectivos de ludópatas rehabilitados

denuncian que durante el confinamiento

ha habido un exceso de publicidad de bingos,

ruletas y tragaperras online.

El Gobierno aprobó medidas urgentes para limitar estos anuncios."

Antes, para jugar había que ir a un sitio físico,

pero en 2013 se generalizaron los smartphones, las tabletas...

Todo el mundo tiene ordenador.

Se puede hacer desde casa de forma solitaria.

Y precisamente eso es lo que han hecho los operadores.

Tienen todos los palos tocados

tanto en hostelería como en salones de juego,

como de forma anónima a través de los medios tecnológicos.

Y los jóvenes han nacido con eso.

No entienden la vida sin eso.

Y, entonces es algo que ellos se están aprovechando.

"Según datos oficiales, en España,

el juego por Internet mueve casi 19.000 millones de euros al año

y aumenta cada día.

En los últimos cinco años, el gasto se ha duplicado.

El jugador medio tiene entre 26 y 35 años,

pero el grupo que más ha crecido

es el de los aún más jóvenes, entre los 18 y 25."

Tengo 22 años, empecé a jugar con 16 años.

Al principio, lo tomaba como una broma,

un juego tonto de ganar dinero y poco más.

Hasta que acabó siendo un problema más grave.

Empecé a perder instituto,

me salía en el recreo con los amigos, iba a jugar,

hasta que al final dejé de ir al instituto.

Solo estaba en el salón de juegos.

Alguna semana que otra ganaba, pero realmente siempre perdía.

Siempre perdía, pero no le daba importancia.

Siempre tenía la esperanza de ganar, de ganar.

Si esa noche había ganado,

dormía, pero soñaba con la ruleta, soñaba.

"Haga sus apuestas."

Si no había ganado, no podía dormir.

Tuve dos intentos de suicidio.

Lo pasé fatal.

Ya no tenía escapatoria, no sabía qué hacer.

El juego ya me había prácticamente sobrepasado, no sabía qué hacer.

Hay gente que te ofrece dinero y luego te pide intereses.

Y yo he llegado a tener amenazas.

Han llegado a amenazar a mi familia. Han llegado a decir:

"Si no pagas, te pegamos a una paliza",

cosas así graves, cosas graves.

Entonces, yo me asusté muchísimo.

Yo dejé de jugar prácticamente porque toqué fondo.

Yo me veía que ya incluso tenía que hasta delinquir

para conseguir dinero para jugar

o endeudarme con personas que no debía.

Mil cosas que realmente en mi vida pensaba que iba a hacerlas.

"Según un informe de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción,

en España, a pesar de ser ilegal, casi 140.00 menores

han hecho apuestas online en el último año.

Dos de cada diez jóvenes

de los que padecen graves trastornos con el juego

reconocen haber tenido su primera experiencia

antes de cumplir los 18 años."

Entonces, si te parece, coméntanos,

empieza por cómo aparece el juego en tu vida,

qué edad tenías, ¿vale?

Pues yo empiezo a jugar con apenas 16 años más o menos.

Unos amigos míos fueron a un salón de juegos

que estaba cerca de mi barrio y ganaron.

Vinieron a mi casa y me dijeron: "Mira, hemos ganado".

Yo fui, probé y ese día también gané.

Es lo que realmente suele pasar a todo el mundo.

Si ganas es cuando vuelves a ir.

No nos pedían el DNI ni nada de nada.

-No hubo ninguna barrera de acceso. -Ningún problema.

Realmente es que nunca he tenido un problema.

Nunca me han pedido el DNI ni nada.

Sabemos que cuanto antes se inicia una persona en el juego patológico,

cuanto menor es su edad,

mayores son los problemas que deba acarrear

y mayor será la probabilidad de que aparezca la adicción.

Y encontramos, por ejemplo, en nuestra asociación

que un tercio de las personas que acuden comenzaron a jugar

siendo menores.

Cuando ganas la primera vez, ¿qué te sucede?

Te da euforia, te sientes el mejor,

piensas que vas a ganar siempre.

Que vas a ir ahí: "Soy el mejor, soy un máquina,

voy a ganar aquí siempre porque he ganado una vez", no es así.

¿Podría decirnos la cifra hasta la que tú llegaste?

En una jugada, en una tarde...

Llegué a perder en una tarde 2400 euros.

En una tarde.

De tener por la mañana 2400 euros y acostarme con 0.

-Vivimos en una sociedad de consumo que favorece la evasión

a través de cualquier medio.

Y hemos podido observar que aquellos que más juegan,

que más apuestan, apuestan para evadirse,

lo encuentran divertido y, además, lo encuentran normalizado.

Es decir, "todo el mundo juega", creen en ellos, "es algo normal",

"no tiene mayor trascendencia ni conlleva ningún riesgo".

Una serie de creencias que promueven al final

la problemática de la adicción.

¿Cómo ha sido el proceso de recuperar lo que has perdido?

Me ha costado muchísimo porque llevaba un ritmo de vida

que era difícil de llevar sinceramente,

siempre por encima de posibilidades.

Pero poco a poco lo he ido llevando

y, la verdad, ahora llevo dos años sin jugar y estoy superbién.

Hay una relación inequívocamente y significativamente directa

entre la presión mediática,

es decir, ver anuncios y el juego.

7 de cada 10 menores,

y estoy hablando de 14-17 años más o menos,

dicen que ven mucha publicidad,

es decir, tenemos una especial precaución

con los menores para las sustancias legales:

tabaco y alcohol.

¿Por qué no la tenemos para el juego?

Y cuando digo "tenemos", me refiero a la publicidad,

a la accesibilidad en la posibilidad de comprar en un bar

o me refiero a la posibilidad de entrar en una página web.

Entonces, esto se tiene que regular y de una manera eficaz.

"Alicante ha sido pionera

en la prevención de la ludopatía en adolescentes.

Se coordina desde la Universidad de Elche

con el equipo de Salud Mental de Menores.

El grupo de investigadores ha elaborado varios estudios

de los comportamientos de los adolescentes

relacionados con las apuestas y los juegos de azar."

Superar esa presión de grupo.

Aunque los demás jueguen, yo no tengo por qué hacerlo.

Puedo hacer otras cosas.

"A partir de los resultados obtenidos,

han diseñado actividades de prevención

para desarrollar en centros de salud y en institutos de secundaria."

Primero de todo. ¿Qué es la ludopatía?

¿Alguien me lo sabe definir? Adelante.

-La adicción al juego y apostar dinero.

-Muy bien. No es un vicio como piensa a veces la sociedad.

No es porque a uno le apetezca, y ya está, sino que es una adicción.

Es algo más complejo.

Por desgracia, la edad de inicio del juego ha bajado a los 13 años.

-Tengo 16 años.

La primera vez que fui a apostar,

que fue lo primero que hice, fue la edad de 14 años.

Así, con unos amigos día tras día.

"A ver si ganas", no ganabas ninguna.

Gané una, me motivé, seguí apostando,

perdía más que ganaba.

Me tiré como todo el verano, todo verano apostando.

Apostando, apostando día tras día.

Al final, me quedé sin dinero y ya lo dejé.

A veces hemos tenido el problema con los padres de:

"Su hijo no está",

y decir: "Yo lo he dejado allí a las ocho",

pero a lo mejor hasta las diez no ha venido.

Al ser un menor, a las diez, si viene, tenemos que recogerlo.

Entonces, es fácil que en ese rato se junten dos o tres,

se van a jugar,

y, luego, cuando ya se han gastado el dinero,

vuelven al instituto.

Al fin y al cabo, tú piensas: "Dinero fácil" y apuestas.

Algunos amigos míos sí que ganaban,

no perdían mucho, pero ganaba bastante.

Se sabían trucos de la máquina y tal.

Fuimos, ganamos...

Bueno, la entrada al bar... Si no te dicen nada, entras,

dices hola y te dicen si vas a jugar.

Tú entras, juegas y te vas.

-Alumnos de tercero y cuarto de la ESO,

al preguntarles ya con más detalle,

hay varios que juegan a diario,

unos yendo a los salones, otros apuestan por internet,

alardean de ello, de si han ganado o no han ganado.

Y me decían que no les importa perder

porque se han divertido.

Es un dinero que invierten en divertirse

y se divierten apostando.

Yo tengo 15 años, he entrado alguna que otra vez

en algún salón de juego con amigos de mi edad más o menos.

16...

He jugado alguna vez alguna apuesta para un partido de fútbol

o para pasar el rato.

Lo hago como un ocio,

no lo hago de verdad para intentar ganar mucho dinero.

Es lo típico que dices: "Oye, vamos a hacer una apuesta,

que mañana hay un partido así...".

Encima, eso te da como gusto para ver el partido, ¿no?

Ya que has apostado, disfrutas más el partido.

-Da más subidón, ¿verdad? -Sí.

Ese subidón que sientes al haber apostado,

saber que puedes perder o ganar, pues hace que te guste más.

Es divertida, una apuesta deportiva para la gente que le gusta el juego,

tiene muchos componentes tuyos de elegir...

En las máquinas y en las salas hay información

de cómo va este equipo, cómo va este jugador...

Es decir, no es un juego que sea muy rápido

lo que es la ejecución.

Normalmente, tiene parte de interacción.

A mí, por ejemplo, que me gusta el tenis,

vas viendo cómo va este jugador, te marca la trayectoria,

los últimos partidos contra este otro jugador...

Y, bueno, pues es divertido para la gente que, insisto,

le gusta este tipo de actividades.

Tienen su diversión.

-Con las apuestas deportivas

hemos tenido la mala fortuna de que se asocien con el deporte.

Antes era una vía de recuperación e incluso de prevención

la práctica del deporte,

ahora se ha convertido en un aliado de las adicciones.

De manera que si son jugadores de fútbol o muy aficionados,

y creen que conocen muy bien la probabilidad de un resultado

en un encuentro de fútbol,

pues ahí se van a dejar el dinero inevitablemente

porque creen que pueden controlar.

Pero esto ocurre también en juegos absolutamente azarosos,

como las máquinas tragaperras,

la ruleta electrónica, etcétera, etcétera.

Creen que hay alguna manera de saber cuándo se va a producir el premio.

Algo absolutamente inexistente. Pero ellos piensan que existe.

-Las políticas de aviso sobre los riesgos que conlleva el juego

y lo que puede suponer el juego patológico, no existen.

Incluso la propia página

de la Dirección General de Ordenación del Juego,

casi todo lo que hacen es asegurarte de que cuando juegas

lo haces de una manera segura.

O sea, que estás jugando con toda la calidad

y con todas las garantías.

Cuando lo que se debería hacer

es tener un enfoque de salud pública

previniendo de los riesgos para la salud que puede producir

el juego patológico.

-Es fundamental que se ataque este tema

desde el punto de vista legislativo, de la regulación,

porque la prevención tiene límites,

hay lugares a donde no llega

y evidentemente la prevención es una forma de contrarrestar

el bombardeo masivo de publicidad que están haciendo

las casas de apuestas

o las plataformas online de apuestas.

Y es muy difícil contrarrestar la cantidad de recursos

que estas empresas invierten en publicidad en televisión,

en los partidos de fútbol, etcétera.

Por lo tanto, consideramos prioritario

que haya una regulación efectiva de toda esta actividad.

"Uno de los argumentos que baraja el Consejo Empresarial del Juego

para defender su actividad

es que genera más de 47.000 empleos directos

y 174.000 indirectos."

La inmensa mayoría de las personas que juegan,

lo que tienen de recompensa con el juego

es satisfacción y entretenimiento de una forma normal.

Luego, sí es cierto

que hay un pequeño porcentaje de la población

que tiene problemas de relación con el juego,

problemas comportamentales,

y esas personas sufren con el juego.

Pero la inmensa mayoría de las personas que juegan,

por eso, el juego está establecido en España desde hace 40 años,

lo que hacen es divertirse.

Aproximadamente en torno al 0,3 o 0,9%

de personas en la población general

tienen problemas con el juego, problemas graves.

Cuando lo estamos midiendo en población adolescente

y no son nuestros datos,

nos hemos comparado con otras investigaciones

en España y en Europa, la tasa sube del 1,2 a casi el 3.

Estamos casi triplicando,

siempre superior a la tasa de juego problemático o patológico

en población general.

Y de cada diez personas con problemas de juego,

ocho son chicos y dos chicas.

En España hay tratados oficialmente,

diagnosticados en los centros hospitalarios

de las comunidades autónomas, menos de 7500 personas.

Ese es un dato oficial.

El resto de todas las personas que juegan,

que son millones,

pues no tiene ningún problema de juego.

"Según la Policía Nacional,

en España hay 50.000 personas mayores de edad

apuntadas en el Registro de Prohibidos,

que son los que voluntariamente han renunciado a entrar en casinos,

bingos, locales de apuestas

y todo tipo de espacios de juegos de azar.

En las estadísticas no se contabilizan

los menores de 18 años."

La categoría de los más jóvenes siempre empieza a los 18 años.

¿Por qué?

Porque antes de los 18 años está prohibido jugar.

Si está prohibido jugar, eres como invisible.

No te puedes registrar.

No puedes solicitar tratamiento en los centros públicos

porque son para mayores

de las Unidades de Conductas Adictivas.

Entonces, aquí hay un periodo de latencia.

Desde que uno empieza a jugar

hasta que uno tiene conciencia de que tiene un problema

que no puede resolver él solo,

eso significa que si piden que se les registre a los 18 años,

llevan como mínimo uno o dos años jugando.

¿Cómo entran los menores?

Bueno, pues entendemos que también cuando algo

está prohibido, tiene su efecto de llamada.

Entonces los menores tratan de usar identidades de terceras personas

para entrar, intentan colarse, digamos, en el ámbito del grupo;

a lo mejor entran siete u ocho chavales

de 18 y 19 años y a lo mejor alguno es menor.

"El movimiento vecinal se opone

a la apertura de locales de apuestas en los barrios."

Trasladable a la Comunidad de Madrid-

"Denuncia la proliferación de este tipo de salones

en los últimos años, y la presencia de menores en ellos".

Están jorobando el comercio tradicional,

los alquileres de los locales comerciales

en Bravo Murillo han subido, solo lo pueden pagar ellos.

El comercio que se hace tradicional de los vecinos,

de ir a una panadería, una óptica,

un bar o una tienda de cualquier clase

se está rompiendo porque solo hay casas de apuestas,

casas de apuestas. -Además, charlando con menores,

nos dicen lo siguiente:

"No nos gusta entrar a apostar. Muchas veces apostamos por apostar,

pero lo que hacemos es que,

como no tenemos mucho sitio donde ir,

allí te tomas una cervecita mucho más barata que en el bar

y estás viendo el partido y te sale la tarde bastante económica.

En muy poquito tiempo, dos, tres años,

hemos pasado de tener muy poquitas salas de juego

a tener en este momento unas 400, 400 y pico en la ciudad,

que es un fenómeno que se ha disparado

y se ha disparado, no en toda la ciudad,

esos locales preferentemente se están situando en barrios

con un nivel de vida por debajo de la media,

con más tasa de paro, con mucha población inmigrante,

es decir, se busca un sector de población más precario.

-Tampoco es casualidad que haya tantas casas de apuestas

que se abren frente a centros educativos,

frente a centros de salud, etcétera.

Esto responde a que saben que la población más joven,

la población menor de edad,

es más vulnerable a caer en adicciones,

por cuestiones cognitivas, de desarrollo del cerebro

y de su personalidad,

y saben que pueden crear una clientela mucho más...

mucho más fiel si ya empiezan a engancharse desde jóvenes.

-Fijaos que en esta calle antes había un montón de pequeño comercio,

aquí había un Decathlon,

esto primero era una tienda de barrio,

de ropa, de niños. -Sí.

-Y hace como dos años o así que está.

-Mira las ofertas. -Mira: refrescos y botellines

a un euro y las copas desde cuatro euros".

-Estamos hartísimos los vecinos de ver cómo los chavales,

fundamentalmente chicos,

entre clase y clase en el recreo, al terminar el instituto,

se acercan y entran a apostar.

A veces, se juntan tres o cuatro.

El que tiene pinta de más mayor entra y va saliendo y van apostando.

Entran... sin ningún problema.

Hay policía siempre a la entrada y salida de los colegios,

ya están viendo un poco el movimiento de chavales.

Y sí que es verdad que, con los locales o salones

que están más cerca siempre hay una especial dedicación

a la hora de echarles un vistazo.

O sea, controlados o intentando evitar que entren

menores en estos salones siempre estamos.

Un estudio muy reciente

de la Universidad de Santiago de Compostela,

hecho a jóvenes entre 12 y 17 años,

el 80 % de los que juegan dicen

que no les piden documentación cuando entran a jugar.

Como empresario, primero hay que cumplir la ley,

te pueden quitar la licencia, te pueden poner 600.000 euros

y un menor no es tu cliente,

¿por qué? Primero, está prohibido, y segundo, porque un menor,

lógicamente, su capacidad económica es muchísimo inferior

a la de una persona que trabaja y tiene su vida.

-El año pasado, en España,

la Policía Nacional hizo 64.000 inspecciones aproximadamente.

Hay que tener en cuenta que hay unos 3.500 salones de juegos

y apuestas, 50 casinos, 300 bingos...

es decir, nos movemos bastante para controlar y, en concreto,

durante octubre del año pasado hicimos una operación, digamos,

de manera uniforme en toda España durante dos días,

Operación Arcade,

con el objeto de detectar si efectivamente se incumplían

de alguna manera las normas por parte del sector.

Ahí pudimos detectar la presencia en España

de 28 menores durante esos dos días que estaban jugando.

-Mirad, esto empezó como un bingo solo, ¿verdad?

-Aquí había una ONCE.

-Yo creo que esto lleva cuatro o cinco años.

-Sí, y empezó como un bingo,

y de ser casa de local de apuesta lleva menos.

-Sí. -En esta zona que estamos

nos vamos a encontrar, en menos de 200 metros de radio,

11 casas de apuestas, que se dice pronto.

Es un problema grave,

porque además se da la circunstancia

de que de que hay muy pocas alternativas de ocio.

En Vallecas hay aproximadamente unos 63 locales de apuestas

de distintas categorías.

"La nueva ley del Juego y Prevención de la Ludopatía

de la Comunidad Valenciana es una de las más restrictivas."

Los salones de juego y apuestas deberán situarse a 850 metros

de centros educativos

y no podrán estar a una distancia inferior

a 500 metros entre ellos.

Esta nueva norma ha levantado las protestas

de los empresarios del juego.

La elección de la localización de un salón de juego

o una casa de apuestas es exactamente la misma

que la de cualquier otro local comercial.

Te vas a buscar una arteria comercial

donde haya mucho tránsito, mucha gente,

donde no sea un sitio donde no pase nadie,

lógicamente, donde nos ponemos todos, todos,

y los colegios también.

Al final, dices: "Sí, abrió cerca de un colegio".

Bueno, de acuerdo. Pero no será igual,

ese chico, que es menor de edad, tener una casa.

Si le pones uno al lado de casa, también dirá lo mismo.

¿Dónde lo pones? En ningún sitio. Llegaríamos a una prohibición.

Es un poco ridículo lo que se está montando ahora

de distancias a los colegios y ¿a las casas?

"En la Ley de la Comunidad Valenciana,

se considera también sala de juego a los locales de hostelería,

como bares que tengan tragaperras. Estarán obligados a tener

las máquinas apagadas para no emitir estímulos sonoros,

visuales y lumínicos.

Solo se activarán en cada uso mediante mando remoto,

como las expendedoras de tabaco.

Los locales de apuestas tampoco podrán estar cerca

de espacios vulnerables,

como centros sanitarios

o lugares con alta tasa de paro y pobreza."

Tiene que haber distancia respecto de los colegios,

especialmente de los colegios de secundaria,

porque un niño de seis años no va a ir a jugar,

pero un chaval de 15 años sí va a ir.

O, por ejemplo, algo tan asombroso como está ocurriendo en Madrid,

instalar na sala de juegos al lado de un hospital,

de una unidad hospitalaria

en la que se está tratando la ludopatía.

Pues claro que hay que establecer distancias.

"Los profesionales de la Asociación Atiempo,

del barrio de Fontarrón de Madrid,

están especializados en tratar adicciones.

Antes se enfrentaban, sobre todo, a toxicomanías.

Ahora es el juego el que centra los tratamientos.

Aseguran que cada vez acuden más menores."

Es como: "Yo solamente juego el fin de semana",

y lo dicen mucho en terapia: "Solo juego el fin de semana",

y en este chico es una de las cosas que hay que trabajar mucho.

Esa sensación que a veces tiene.

-¿Acepta bien o no? -Es complicado, ¿no?,

llevarle al otro lado.

Todavía tiene ese sesgo cognitivo

que a veces le ha hecho...

de hecho, ha tenido alguna recaída

durante este proceso.

-Es normal que tengas recaídas en un proceso,

te hace ser más consciente de tu realidad,

y a lo mejor no está todo controlado,

hay que seguir trabajando.

Pero eso también es importante que lo sepa.

Y en cuanto al círculo de amigos, bueno, hay un poco de todo,

pero sí que ha perdido amistades y tiene amigos

con los que debería evitar un poquito...

-El contacto. -El contacto.

-También, muchas veces los chavales jóvenes

no son conscientes de que están metidos en un problema

y a veces sus padres lo detectan.

Entonces, aquí sí podemos hacer una intervención interesante,

asesorando, dándoles pautas de intervención, de actuación...

-Ahora, en terapia individual, lo que trabajamos sobre todo

es el conocimiento de la enfermedad, los sesgos

y las distorsiones cognitivas que presenta,

no solo este caso, porque sabes que muchas veces

en estos chicos son tan jóvenes

es que es lo que piensan, dices... Sale Messi, sale en la tele

"apuesta, apuesta", y claro, ellos lo ven como algo normal,

han crecido en este ambiente y es algo normal.

-Imagino que pensar: "Es para toda la vida",

que no puede volver... -No puede volver a jugar.

-Eso es muy avanzado... A contar el futuro que...

-Pero es que ni un Euromillón, me decía el otro día:

"¿Ni un Euromillón?". Ni un Euromillón puedes jugar,

ni la Quiniela, ni prácticamente echar un parchís,

porque... Yo le explico que es como el chupito para un alcohólico

o una cerveza sin alcohol para una persona

con un problema de adicción al alcohol.

"Lograr liberarse del juego adictivo,

pasa por el control del dinero y el pago de las deudas acumuladas.

El jugador cae en la trampa de la adicción

cuando gana las primeras veces que juega

y se imagina que siempre va a ser así."

Gano un día, gano dos, gano tres, gano cinco, gano seis,

y un mes entero comencé a ganar.

Muchas veces yo decía, me decía la gente:

"Tú tienes un don, tienes algo que te hace diferente",

porque llegaba incluso a la casa de apuestas

y me decían: "Aquí ha llegado el que quiebra la máquina".

Pero esa suerte te comienza a enganchar.

Si vas a un restaurante, sabes que pasarás un buen rato

y gastarás dinero; si vas al cine,

sabes que pasarás un buen rato y gastarás dinero;

si vas a un salón de juego o una sala de apuestas,

piensas que pasarás un buen rato y perderás dinero.

Claro, el problema es cuando piensas que ganarás dinero.

Lo del juego, lo suyo es

que seas lo suficientemente responsable

de que es casi seguro que vas a perder dinero.

Si pierdes una vez,

créeme que te vienes abajo porque estás acostumbrado a ganar.

Con 20 euros, me picaba y decía:

"Pues con 40". De los 40, 80, de 80 a 160,

y te picas, un pique con una máquina que es psicológico,

es un pique psicológico,

y de un momento a otro, verme con deuda, verme mal,

y dije: "¿En qué me he metido yo para estar así?"

Y ahí fue donde reconocí

que la mejor apuesta que tú puedas hacer en ti,

en dejar de hacer cosas que no deberías

y que puedes apostar en tus talentos, en tu creatividad,

en tu imaginación y no en juegos

que están hechos para ellos ganar, no tú.

"Frente a la publicidad de las grandes empresas de juegos,

en las redes han aparecido perfiles para combatir la ludopatía."

Yo ya estaba en un proceso de rehabilitación como ludópata

y sobre todo para ayudar a la gente, para concienciar a la gente.

Aparte, hice un blog donde hay veces que cuelgo noticias,

cuento historias... que está dirigido a todo aquel

que quiera recomendaciones,

ayuda o que quiera luchar contra la lacra del juego.

-Yo, mi primera vez, yo volví de un viaje de Italia,

mee sobraron tres euros y fui a la ruleta y los jugué.

Me tocaron 450 euros.

Claro, viendo eso, dices: "Madre mía, meto tres euros

y me sale aquí medio sueldo, voy a venir todos los días".

Estuve jugando durante años y años y años,

acumulando deuda,

y ya los últimos dos años sobre 2016-2017,

empecé a jugar online,

pedí un montón de préstamos y eso fue mi perdición.

Estaremos hablando de unos 45.000 euros

que se han ido directamente a un pozo,

porque ni los he disfrutado siquiera ni nada.

Tú online metes tu número de tarjeta,

pones la cantidad que se te venga a la cabeza y no eres consciente

de que te acabas de gastar 800 euros.

Sabes que te has gastado 800 euros, pero como no lo has tocados,

como no los has manoseado,

no llegas a ser realmente consciente de que te acabas de gastar

casi todo tu sueldo en un par de horas.

Solo piensas en jugar, en recuperar, que nunca recuperas realmente,

y en seguir jugando y volver a jugar y volver a jugar.

-Menores de edad muchas veces acuden

a nuestros centros con deudas,

con robos de tarjetas a familiares,

y que se ha destapado todo el problema por eso,

y menores de edad que les conceden créditos

simplemente cogiendo un carné de identidad

de su familia sin ningún control.

Estoy hablando de mucho dinero.

Tenemos pacientes con 25, 30.000, 40.000 euros de deuda.

-He estado practicando el juego durante 18 años,

y al final es como un modo de vida.

O sea, yo recuerdo estar en la cama

y despertarme con la música de las máquinas,

o sea, en mi cabeza estar metido ese run run de las jugadas,

de "a partir de ahora me va a dar un premio",

llegas a volverte un verdadero enfermo

y solamente quieres que den las 7 de la mañana,

para irte de casa y empezar a jugar.

-Tú sientes que algo sucede,

muchas veces piensas que es su carácter,

una inestabilidad emocional... Hoy está muy contento,

hoy está efusivo, pero mañana se levanta muy triste

o vuelve a casa rabioso,

y tienes la intuición de que algo sucede.

En mi caso fue en una riña coloquial,

en un momento en el que estás desahogándote

con una amiga, de cómo has discutido con tu pareja,

y esa amiga te confiesa que le debe dinero.

Entonces, en ese momento tuve la lucidez de empezar a llamar

a los amigos con una única pregunta que era:

¿Te debe dinero? ¿Él te debe dinero?

Y entonces entré en shock,

porque estaba destruida emocionalmente,

porque lo amaba;

me sentía engañada, me sentía traicionada,

me sentía una pardilla porque no me había dado cuenta

en tanto tiempo de relación.

Era un infierno, yo estuve 18 años mintiendo continuamente,

día a día y eso es un desgaste psicológico brutal.

Te llegas a creer tus mentiras, embaucas a toda la gente,

al final por un fin,

que es conseguir dinero para seguir jugando,

y eres capaz de tocar lo más hondo, lo más sucio de un ser humano

para conseguir jugar, para tener contentos al monstruo

que es el juego, que es el que te mueve tu vida.

Pero se puede salir, y aquí estoy.

Son tres años ya, y se puede volver a vivir.

El jugador es el mayor mentiroso del mundo,

el que está metido en el juego es el mayor mentiroso del mundo,

le sale las mentiras solas.

Antes no era feliz,

y ahora soy el hombre más feliz del mundo.

¿Y el porqué? Porque antes no tenía dinero nunca,

siempre estaba con mentiras, siempre estaba engañando

a la gente que quería...

Durante muchos años, han sido 16 años,

pero ahora lo que hago es vivir muy tranquilo,

tener una vida muy organizada con mi trabajo, con mi mujer,

mi hijo, que es lo que más quiero en este mundo,

que gracias a ella...

Aquí se lo digo como tantas veces al día,

que ella ha tenido mucho que ver.

Yo quería, porque un hábito sale si quiere.

Para familiares es muy difícil porque él se quita el peso de encima

pero ya lo coges tú... -Y pierdes la confianza.

Ella perdió la confianza por completo en mí, es normal.

Y todos los familiares de jugadores la pierden.

El jugador tiene que demostrar día a día,

día a día y durante los años.

Yo te digo que estoy recuperado,

pero yo no estoy curado porque esto no se cura.

Es lo que le he dicho, es una enfermedad.

Pero bueno, es un aprendizaje del cual ha aprendido él

y he aprendido yo y te hace madurar

y te hace ver las cosas de otra manera.

Desde el minuto que lo contó se le notaba mucho más tranquilo.

Se notaba que se le podía hablar de todo,

se podía hablar con él del dinero,

que era algo que daba pánico porque se alteraba mucho.

Y la verdad que el cambio ha sido brutal

y es que, no sé, es la cara también, es todo.

-Ahora soy más guapo. -Es el día a día, el día a día.

No puedes apostar absolutamente nada en tu vida.

Eso lo tienes que tener claro.

Lo primero que hice fue pagar.

Mis sueldos desde hace tres años hasta ahora.

Ahora ya hace ya un tiempo que ya no debo nada.

Al banco se le pagó,

pagué el coche que tenía, tenía también un coche...

Y ya te digo, está todo de momento bien.

Volvió a empezar la vida. -Volvió a empezar.

Hay muchísima facilidad para jugar.

Ese es el problema que tenemos.

Lo de los menores lo tienen que controlar.

Deben controlarlo.

Un menor no debe entrar

a un salón de juegos ni a un bar a jugar

porque está prohibido.

Y en el móvil, igual.

En eso tienen que tener cuidado los padres.

Realmente, en las aplicaciones de hoy en día tú te puedes arruinar.

Puedes arruinar a tu padre.

O sea, mete el dinero que le haga falta en ese momento

y no se da cuenta el padre,

y, luego, que vaya a reclamarle al del juego, no...

Yo les diría a los chavales que tengan muchísimo cuidado,

que hay muchas maneras de divertirse,

muchísimas maneras, no entrar a un sitio

a jugarte el dinero que a lo mejor no es ni tuyo.

Al final, desencadena un problema muy grande en tu vida.

Y que no caigan porque, no sé, no te das cuenta

y, al final, puedes pasarlo muy mal,

como yo lo pasé.

(Música)

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Crónicas - El monstruo del juego

10 sep 2020

El reportaje ‘El monstruo del juego’ hace un análisis de la adicción al juego. Con el testimonio de jóvenes que luchan por salir de ese infierno y con la participación de expertos en prevención y tratamiento de ludopatías y de empresarios del sector.
La adicción al juego o ludopatía es un problema que está afectando cada vez más a los jóvenes, incluso a menores de edad, y que hizo saltar las alarmas cuando hubo que confinarse durante la pandemia por la Covid-19.
La adicción a las apuestas de los menores es cada vez más preocupante. Dos de cada diez jóvenes de los que padecen graves trastornos con el juego reconocen haber empezado a apostar antes de cumplir los 18 años.
Los movimientos vecinales denuncian la proliferación de salas de juego y su proximidad a centros escolares. Piden una regulación nacional eficaz que proteja a los menores de la ludopatía.

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