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Como Sapiens - Programa 30: Pan, chuletón y rodaballo - ver ahora
Transcripción completa

¡Uh! ¡Vamos!

¡Muy buenas, amigos! ¡Hola, compañeros!

Hoy tenemos un programa en su punto.

Esto es "Como sapiens".

(Sintonía del programa)

Bienvenidos a "Como sapiens".

Si os gusta pensar en la gastronomía,

este es vuestro programa.

Por ejemplo, a mí me gusta pensar en el pan.

Uno de los primeros alimentos procesados

que inventó el ser humano.

Según datos de 2019,

cada español come 32 kilos de pan al año.

Es decir, unas 128 barras.

Yo creo que me como alguna que otra más.

Y eso no está mal porque, bien elegido,

el pan es un alimento estupendo.

Pues hoy tendremos muchas recetas para acompañar el pan;

buenísimos cocineros y una amiga maravillosa

que se une al club "Como sapiens".

-Hola, Miguel Ángel.

Te voy a preparar una tortilla que te vas a chupar los dedos.

Tortilla trufada. Aquí tenemos todos los ingredientes.

Y, nada, en un ratito. Ahora, en "Como sapiens".

Qué alegría, Irene, que estés con nosotros

en este maravilloso club.

Hoy, empezamos nuestro viaje gastronómico a lo grande,

en la localidad guipuzcoana de Tolosa.

Allí, vamos a probar

uno de los mejores chuletones del mundo,

según dicen algunos expertos.

Aunitz Alberdi nos va a descubrir todos los secretos

de este impresionante plato.

Y esto parece un tópico.

Pero os aseguro que es imposible ver el reportaje

sin que se te haga la boca agua.

("Qué bueno, qué bueno")

-Tolosa, Guipúzcoa. Hoy visitamos Casa Julián

para que nos preparen su famoso chuletón.

La revista "Forbes" o la BBC

la ha descrito como la mejor chuleta del mundo.

Yo, como buena periodista, tengo que contrastar la información.

Así que hoy nos la preparan.

Vamos a ver primero la materia prima de donde viene.

(Fab four, "Yesterday")

Xabier Gorrotxategi, "kaixo". -"Kaixo".

-Hay que decir que Julián introdujo

nuevas técnicas en la elaboración de la chuleta,

empezando por la carne.

Antes era chuleta de ternera, ahora ya no.

-La materia prima, al principio, cuando Julián empezó,

se trabajaba la ternera

y al entrar los tractores

se quedaron los bueyes que utilizaban en los caseríos

para trabajar la tierra.

Quedaron libres

y Julián vio esa oportunidad y fue pionero

y los puso en la parrilla.

-Voy de rojo y me están mirando.

(RÍE)

-Estos son muy mansos, no te preocupes.

-Yo prefiero salir corriendo, que quiero probar las chuletas.

-Sí, eso también es verdad. -Vamos.

A cortar la chuleta, ¿no? -¡Eh, cuidado, cuidado!

-¿No? -Hay que hacerlo con cuidado.

-Esto en Casa Julián se estudió y bien.

Hubo hasta jornadas con cirujanos. -Sí.

Cuando empezó a estudiar el mundo de la carne

pues quedaba con los cirujanos, los médicos de aquí,

y llegaron entre todos a la conclusión

de a qué medida y qué grosor había que hacer los cortes.

-Dímelo, que lo quiero saber yo también.

-Siempre intentamos que sea de tres dedos.

Bueno, o dos, dependiendo un poco del grosor de la mano de cada uno.

Y, nada, que sea limpio.

Al final...

-Un buen cuchillo y afilado.

-Con el hacha siempre bien recta.

-Aquí lo dejo, ¿eh?

(RÍE)

-Que sea un corte limpio, homogéneo...

Y, bueno, el hueso aquí en medio.

-Yo lo veo perfecto. -Una buena pieza.

La maduración de la carne no nos gusta madurarla en exceso.

Siempre le damos una maduración aproximada

entre 20 y 25 días.

-A mí esta pieza me convence. ¿Cuánto pesará?

-Esto, 1200 gramos aproximadamente, arriba o abajo.

-Vamos a verlo.

Mira, con esta imagen, Xabi, y con el olor a pimiento que hay,

vamos a la parrilla, que me estoy volviendo loca.

Y a la parrilla inclinada.

-La ternera se hacía sobre plano porque no tiene mucha grasa,

pero al poner chuletas con mucha grasa

caía la grasa al fuego

y no le permitían hacerlo.

Él se dio cuenta de que al inclinarla

podía hacerlo muy bien.

La grasa circulaba por la varilla y la podía hacer.

Lo que hacemos primero es que la atemperamos.

Después, cuando ya está más o menos sobre unos 40 grados,

añadirle bien la sal

porque es cuando a la temperatura que tenía el animal

se abren los vasos sanguíneos

y es cuando mejor absorbe la sal.

Utilizamos una sal gruesa, marina,

la cual la quitamos al final

para no masticar la sal.

Le damos aquí un cortecito

para que no se contraiga la chuleta.

-Esto ya estaría, ¿no, Xabi? -Esto ya está.

-Uy, viene aquí el gran Matías, tu "aita".

¿Esto ya está, Matías? ¿Está bien?

-Le he enseñado bien.

Le aparto el hueso... -Ajá.

-...y así, a la vez, puedo ver si está hecha.

-¡Oh! -Está perfecta.

Las tres texturas.

Y, en el centro, todo el jugo y caliente.

Una maravilla.

-A mí, el hueso, ¿eh? -Hueso, sí, te toca.

-Esto... -Tú que eres la que más sabe.

-Siempre para el invitado.

-Bueno, mi veredicto.

Tierno, jugoso,

supersabroso...

Los críticos se han quedado cortos con vosotros.

Esto está exquisito.

Tierno, jugoso, supersabroso...

Qué rico, ¿eh? Qué envidia me das, Aunitz.

Bueno, si yo os hablo de pepitos,

quizás penséis que son bocadillos de ternera o los bollos de crema.

Pero hoy os traigo pepitos valencianos.

Son unos deliciosos panecillos fritos

que se rellenan con tomate, pimiento y atún.

Nos los presenta Sole Giménez,

nuestra delegada en la Comunidad Valenciana.

(Gal Costa, "Balancê")

Los pepitos valencianos son unos panecillos fritos

rellenos de titaina de atún.

Riquísimos.

Hemos venido hoy a La Sastrería,

en los Poblados Marítimos de Valencia,

a que nos digan qué ingredientes lleva

y, sobre todo, cómo se hace.

¿Nos quedamos y lo vemos juntos?

¡Hola, Sergio! -Hola, Sole.

¿Qué tal? -¿Cómo estás?

Yo, encantada de estar aquí, en La Sastrería.

Venimos a que nos digas cómo es un pepito valenciano.

-Bueno, vamos a explicar nuestro pepito valenciano.

-Vale. -Es un pepito un poco especial.

Sí, la verdad que es un plato bastante elaborado

de cocina de aprovechamiento.

-Vale, entonces, Sergio, cuéntanos.

¿Qué ingredientes lleva el pepito valenciano?

Tenemos un montón aquí. -Sí.

Mira, tenemos el pimiento verde y el pimiento rojo,

que nos vale para asar,

luego hacemos un sofrito con pimentón de la Vera

y tomate frito, piñones y atún fresco.

Normalmente, se hace con partes saladas del atún.

Mojama o tonyina de sorra.

Nosotros lo hemos cambiado por atún.

Terminamos con esto,

que es el total de todo.

-Que es la titaina. -Exactamente.

-La titaina, que es tan conocida por aquí.

-Muy bien.

Digamos que luego lo que hacemos es rellenar el pan

con la titaina.

La pasamos por leche, por huevo y ya lo freímos.

Y después tenemos aquí unas especias asiáticas

y una mayonesa que elaboramos con esas especias.

-Uy, madre mía de mi vida.

Eso suena fantástico.

¿Nos ponemos a ello? -Vamos a rellenar.

-Venga, va. -Lo vas a rellenar tú.

-Pero ¿qué dices? -Sí.

Mira, te voy a enseñar cómo se rellena.

El pan lo tenemos vaciado. -Ajá.

Y, nada, con la cucharita lo que vamos a hacer

es que metemos un poquito... -Sí, y empujamos.

-...y empujamos con la cuchara para dentro.

-Vale, vale. -¿Le das un poquito?

-Sí.

Mucha gente no sabrá lo que es la titaina,

de dónde es originaria y... -Pues mira.

La titaina nació como un plato de aprovechamiento

de la parte de aquí, del barrio de pescadores de Valencia,

que es el Cañamelar..., -Sí.

-...y nació para aprovechar las partes más saladas del atún.

-¿Vale? Hacían un pisto, como método de conservación

le echaban el atún

y digamos que es un plato supertradicional.

-Sí, la verdad es que sí.

-Y esto es un plato típico de Semana Santa.

-Claro.

-Ya se come en toda la época del año

porque se ha hecho tradicional en toda la época del año...

-Sí. -...y nosotros

sí que lo hemos modificado un poco y lo elaboramos con atún fresco.

-Esto, ahora,

¿lo tenemos que poner aquí?

-Sí, pero al revés. Lo tapamos con el culo.

Así. -¡Anda!

Mira, qué gracia. -Para que no se nos escape.

-Hazlo tú. -¿Sí? Mira.

-Entonces, ahora sí que hay que... -Ahora habría...

-...rebozarlo primero en leche. -Sí, en leche.

-Luego lo pasamos por huevo y ya... -A freír.

-...a freír a la sartén.

Qué bueno.

-La verdad es que estamos orgullosos

de poder rendirle homenaje al barrio.

-Claro que sí.

(Franco Battiato, "Cuccurucucu")

Bueno, ya tenemos aquí el pepito terminado.

¿Qué faltaría? -Pues nada, emplatarlo ya.

-¿Sí? -Y a comer.

(Franco Battiato, "Cuccurucucu")

Entonces, eso es el toque especial...

-Sí, un poco picante.

Y ahora lo voy a partir y a probarlo.

-Bueno, yo esto me lo voy a comer con las manos.

(Franco Battiato, "Cuccurucucu")

Ay, qué bueno, por favor.

Vendremos a La Sastrería a probar esto y muchas más cosas.

-Muchas gracias, Sole.

Claro que sí, Sole.

Volveremos, pero yo contigo y si no que vaya Tania

a hacerte una visita allí a la Comunidad Valenciana.

Ahora nos vamos con Pedro Mardones.

Nos va a llevar a comer

un estupendo mero con panceta y caviar.

Nos lo va a preparar

el chef con dos Estrellas Michelín Paco Roncero.

Paco dice que los chefs son cocineros, no artistas.

Pero sus platos son una verdadera obra de arte.

Vamos a comprobarlo.

("Manías de María")

-En todos los casinos del mundo puedes perder

hasta los pantalones,

pero en el Casino de Madrid el único riesgo es

no volver a entrar en ellos

después de degustar la alta cocina de Paco Roncero.

Buenos días, Paco Roncero. -¿Qué tal, Pedro? ¿Cómo estás?

-Doble Estrella Michelín.

-Bienvenido al Casino de Madrid, bienvenido a tu casa hoy.

-¿Al Casino de Madrid? Pues no me he traído un duro.

-No te preocupes, que aquí no se juega.

Aquí solamente se viene a comer y a disfrutar

de una buena gastronomía. -La arquitectura es espectacular.

Creo que el Casino está aquí desde 1910.

Tú llevas en los fogones, ¿desde cuándo?

-Pues mira, yo llevo ya aquí 29 años,

ya casi 3 décadas.

-Pues habrá que probarlo. -Venga, vamos al restaurante.

("Manías de María")

-¿Qué vamos a cocinar hoy? -Mero aliñado lo vamos a llamar.

Sé que me vas a decir que los Estrella Michelín

no cocinamos sencillo.

Pues sí, esto es muy sencillo porque lo que he intentado

es usar todo producto que no tengamos que apenas manipular.

-¿Cuáles son los ingredientes? -Aquí tengo un poquito

de panceta de cerdo ibérico, un poco de trufa, pan,

que podemos hacer unas láminas de pan,

aquí tengo grasita de jamón,

lo que he cogido es la grasa de un jamón

o lo que tengamos en casa

y lo he fundido un poco en el microondas.

Caviar, yo en esta ocasión he puesto caviar,

pero podemos poner cualquier otro tipo de hueva.

Podemos poner huevas de mujol en casa,

hasta unas huevas de trucha, unas huevas de salmón...

-Te tengo que hacer una confesión.

No he probado el caviar en mi vida.

Bueno, te voy a dar un cachito para que lo pruebes,

pero no te me acostumbres.

("El sobre verde")

-Me estás acostumbrando el paladar a unas cosas

que luego en casa me va a costar.

-Ya, ya me imagino.

-Qué sabor tan intenso.

-Tenemos yema de huevo macerada en soja,

la anchoa,

también vamos a poner un punto salino

y, por último, una lámina de mero.

-Una lámina.

Y cuando decimos una lámina es que es una lámina.

-Lo que hacemos es madurarlo.

Y estas las tenemos colgadas

en una cámara de temperatura controlada

y, por ejemplo, esta pieza de mero tiene

pues más de 35 días.

-Primer paso.

-Bueno, el primer paso va a ser untar toda la lámina de mero

con la grasa de jamón.

Y ahora vamos a ir poniendo cada uno de los ingredientes

por partes en toda la lámina.

El siguiente ingrediente que colocaremos es el caviar.

Lo que vamos a poner es una cucharadita

en la lámina de mero, ¿vale?

(Peret, "Una lágrima")

Aquí tenemos la lámina de tocino ibérico,

que no tiene mucha veta,

pero le podemos poner perfectamente un tocino con veta, ¿eh?

Ahora le vamos a poner el pan.

-Esta textura, ese...

-Este "crunchi". -Sí, sí.

(Peret, "Una lágrima")

-El siguiente que pondremos es el tartar de tomate.

-¿Cómo hemos elaborado este tartar?

-Bueno, esto es cortarlo en daditos pequeñitos

y a partir de aquí lo hemos marinado con un poco de sal,

aceite de oliva, mostaza savora, HP y un pelín de yema de huevo.

Vas a colocarme aquí la anchoíta.

(Peret, "Una lágrima")

Y ahora ya solamente nos quedaría poner la yema de huevo y la trufa.

-No quiero estropear un plato con caviar.

-No, no te preocupes. No lo vas a estropear.

-Bueno, Paco. ¡Qué hambre!

-Te lo voy a enrollar si te parece.

Pues bueno, o te lo comes desde aquí o con una cucharita.

-Qué contraste entre la intensidad del caviar

y el crocante del propio pan.

Voy a quitar la cucharita y yo me voy a llevar un regalito

de Paco Roncero Restaurante.

Hasta luego. -Hasta luego.

("Que la detengan")

¿Te llevas el regalito de Paco Roncero

y no lo traes aquí?

¡Por favor, Pedro!

Íñigo, ¿has visto?

Unos con caviar y otros con oreja. Yo lo siento mucho.

Tú eres un hombre humilde.

Y nos vas a enseñar algo muy interesante

seguro con esto.

Claro, al final muchas veces lo que tenemos que hacer

con los productos que hasta que no queremos trabajar

porque no sabemos cómo trabajar...

Vamos a enseñarlo. Claro.

¡Esto es "Como sapiens"! ¡Me cachis en la mar!

Por cierto, ¿cómo limpias la oreja? Con unos bastoncillos.

Bueno. Me lo esperaba.

Claro, con unos bastoncillos. Pero, en este caso, uno más grande.

Eso es. Mira, en este caso, un "bastonzote".

Bueno, en este caso, ¿de qué vamos a hablar?

Muchas veces, lo que nos da un poco de repelús

o un poquito de no querer tocar con la casquería

es cómo se limpia.

Nosotros cogemos estas orejas

y tú lo ves y dices: "¿Y cómo como yo esto?".

Tiene buena pinta.

Primero vamos a ver cuál seleccionar y cuál comprar.

Tiene que tener un color blanquecino

que esté perfecto, como estas,

y, al mismo tiempo, si vemos que están las puntitas

un poquito tirando a quemaditas,

es que llevan mucho tiempo en la nevera.

Esas no hay que comprarlas.

Tenemos que comprar la que sea tersa, limpia

y ahora pasamos a cómo cocinarlas.

Tenemos que tener siempre dos aguas.

En la cocina ponemos dos pucheros de agua.

Ponemos el primer agua con un poco de sal,

vinagre y una hoja de laurel, justo para depurar.

Va a hervir como unos dos o tres minutos

y vamos a ver enseguida que va a sacar espumas.

Las espumitas del contorno son las impurezas.

Entonces, cogemos con ese cacillo y podemos quitar o no quitar...

Pero ¿cuánto tiempo la tenemos? Tres minutos.

Vale, para que no se nos cocine. Eso es.

Suelta las impurezas,

previamente ya está todo bien quemadito

y quitados los pelitos y ya ha soltado las impurezas.

Entonces, el agua la tiramos y cogemos el segundo agua

y ponemos las orejas en el segundo agua,

que ahí sí, ahí está con un poquito de cebolla,

con otra hojita de laurel, con el aceite,

con la sal, con una zanahoria,

y lo vamos a cocer en torno a los 40 minutitos.

Ahora, tamaño de oreja y habrá tipos de hervor,

pero 35, 40 o 45 minutos.

Ese es el margen.

Y nos va a salir una oreja bastante tiernecita

que luego lo que hacemos ya es que lo cortamos,

pero en vez de explicártelo... Enséñamelo, enséñamelo.

Vete a por la sartén, a por la sartén.

¿Otra vez? Venga, venga.

Cómo te gusta manda, Íñigo.

Además, de nuevo hay algo aquí preparado

que no me he dado cuenta cuándo lo han hecho los compañeros.

Oye, qué buena pinta tiene esto. Sí, sí.

Pues mira.

Pues mira, lo que vamos a hacer va a ser...

Huele muy bien. ¿Te gusta?

Está calentito. Bueno.

¿Qué tenemos aquí ahora mismo?

Tenemos el guiso de oreja

junto con setas.

Mira, los níscalos tan espectaculares que tenemos.

Y unos cilindros de patata confitada.

Cogemos la patata así.

Que tenga el guiso...

Mira, mira cómo va patinando todo el caldo.

Qué rica la oreja así cortada en láminas chiquititas.

En láminas.

Lo que te decía.

Luego, ligeramente salteadita

y lo que hacemos es poner con la zanahoria,

poner con la patata,

y, con esa patata, ¿qué es lo que he hecho?

He cogido un descorazonador, el descorazonador me da la forma,

lo he metido dentro del aceite y, al ponerlo dentro,

lo incluyo en el guiso. ¿Cuánto ha estado en el aceite?

Buena pregunta.

Cómo se nota aquí... No, claro.

Más o menos, en torno a los 20 minutos o algo así.

Porque no quiero freírla, solamente confitarla.

Y confitarla es por debajo de los 80 grados.

Está a una temperatura media y ya está.

Y ahora colocamos un poquito de jamón así.

Este jamón es un jamón crocanti

que lo he hecho ha sido meterlo un poco en el horno

para que coja formas arrugaditas y tal.

Entonces, coloco así el jamón, le pongo una...

Qué pinta tiene. ...un poquito de romero,

unas puntitas de cebollino,

así..., ¡Qué pintón!

...y ya tenemos este plato. Qué buen plato.

Tenemos así el guiso de oreja con la patata.

Sí, sí, aparta, que te vas poner morado.

Mira, vamos a hacer una cosa.

Te cambio esto y ahora lo que haces es...

Lo que hemos hecho ha sido, y ya lo has visto,

de un plato muy tradicional con algo de casquería,

darle mucha imaginación y mucho cariño.

"Como sapiens".

Pues muy bien, Íñigo, me ha encantado.

De nuevo, esto va a desmerecer cuando lo pase al táper

porque me lo voy a comer luego en casa.

Siempre, siempre.

Y ahora voy a celebrarlo con nuestro Sabor a Música.

A ver, sorpréndeme. Te sorprendo.

1994. Vale.

Cantante italiana, número 1 en las listas españolas

con una canción que se llamó "Se fue".

¿Te acuerdas?

Laura... Laura Pausini.

¡Sí, señor! ¿Cómo era el estribillo?

De nuestra época. Cántalo.

# Se fue, se fue. #

No cantes más. Vamos a poner la música.

# Se fue, se fue,

# me quedó solo su veneno.

# Se fue y mi amor se cubrió de hielo.

# Se fue y la vida con él se me fue.

# Se fue y la razón no la sé. #

# Se fue. #

(Laura Pausini, "Se fue")

Qué mal canta Íñigo, pero qué bien cocina.

Qué rico le ha salido el plato.

Bueno, las nueces son un fruto seco de otoño.

A la hora de comprarlas,

no debe moverse en su interior.

La cogemos y que no se mueva.

No debe tener humedad y su cáscara

no debe tener ningún agujero.

Esto es lo más importante cuando vayamos a comprar nueces.

Un dato curioso.

Si metemos una nuez por ejemplo en un "azucareto"...

en un azucarero,

evita que se hagan grumos en el azúcar.

Ahora os voy a enseñar

diferentes maneras de abrir las nueces.

Una de ellas es cogiendo dos,

haciendo así con la mano y apretando.

Esto no me ha salido en la vida, pero lo voy a intentar.

A ver.

Pues mira, aquí en directo por primera vez me ha salido.

La podemos abrir de esta manera. Las voy a poner aquí.

Podemos coger también un abridor de nueces,

que es mucho más sencillito, apretar y abrirla aquí

o la manera clásica,

que es cogiendo una puntilla,

metiendo el cuchillo justamente

por la parte de atrás

de esta manera y girando.

Ahí.

Una vez que las tenemos abiertas,

os voy a enseñar a hacer una receta muy sencillita

que a mí me encanta hacer en mi casa.

Cogemos las nueces, las ponemos en un mortero

o en un recipiente de cristal

y las machacamos.

Tac, tac, tac, tac.

Nos quedaría una pastita tal que así.

Abrimos la nevera, cogemos queso crema,

lo ponemos en un tarrito,

en un cuenquecito como este,

y añadimos

las nueces que previamente hemos machado.

Así más o menos.

Todo esto

lo...

movemos para que ligue bien.

Ya tenemos esta cremita

y con las mismas

cogemos una rebanada de pan

y a untar.

Así

de rico y de sencillo.

Mirad.

Y encima le podemos poner lo que queramos.

En este caso, la voy a curar con un poquito de cebollino.

Pero le podemos poner

desde pollo,

cualquier fruto seco que tengamos...

Lo que más nos apetezca.

¿Habéis visto qué rico?

Pues hala.

Ahora nos vamos con los dulces. Los más típicos de Madrid:

los caramelos de violeta.

Se elaboran desde hace más de un siglo.

Y es verdad que son de violeta.

No solo tienen el color de la flor,

sino que también están hechos con su esencia.

Claudina Mata ha acudido a una de las bombonerías

más antiguas de la capital para aprender a hacerlos.

(Sara Montiel, "La violetera")

-Generación tras generación, hemos podido disfrutar

del auténtico y original caramelo de violeta.

Vamos a ver su secreto.

(Sara Montiel, "La violetera")

Hola.

Tengo yo curiosidad de saber por qué son tan famosos

los caramelos de La Pajarita.

-Son lo caramelos más antiguos de Madrid.

La tienda está fundada desde 1852.

Pertenece a la misma familia.

-Son ya, ¿cuántas generaciones? -Seis.

-¿Quién come estos caramelos?

Porque supongo que todo el mundo habrá venido a Madrid

a por una cajita de caramelos.

-Pues desde el Congreso, el Senado, diferentes asambleas,

realeza, actrices y actores internacionales

como por ejemplo Lauren Bacall.

(Los Diablos Negros, "Hey baby")

¿De quién fue la idea de ponerle la pajarita?

-De Miguel de Unamuno.

Miguel de Unamuno, que era aficionado a la cocotología,

que es el arte... -¿La qué?

-Cocotología.

Es el arte de hacer pajaritas de papel.

Vicente Hijós dijo: "Ya lo tengo, se va a llamar La Pajarita".

(Los Diablos Negros, "Hey baby")

-Entonces, esta es la cocina, ¿no?

-Sí, esta es la zona donde producimos.

Y esto que ves aquí son los troqueles.

Los troqueles son los que dan forma

a los caramelos.

Si quieres un gajito de naranja, que sepa a naranja.

Una grosella, que sepa a grosella. -¿Y este?

-Este es el más especial de todos. Este es el troquel de la violeta.

Es lo que hace a la violeta única.

Nuestro troquel de violeta tiene la forma de la violeta

y de la rosa.

Porque son caramelos que se sacaron a la vez.

La violeta es más famosa y no sabemos por qué.

Al inventarse a la vez

se quedó la violeta como caramelo típico de Madrid.

(Sharon Jones, "Better things")

Este es el magma de caramelo.

-Ay, madre mía. -Esta es toda la esencia.

(Sharon Jones, "Better things")

¿De qué lo quieres hacer?

-Pues yo lo quiero de violeta. -Venga, vale.

-¿Se puede? -Se puede.

-A ver. -Echas esto...

-¿Esto es la esencia de violeta? -Eso es el colorante.

La esencia es esto.

-Dos siglos de generaciones y la recta sigue intacta.

-Pasa de generación en generación

y de voz a voz.

No está escrita. -O sea, que a ojo.

-Esto, a ojo. Esto la masa te lo dice.

-Un poquito más de azúcar, un poquito más de glucosa,

un poco más de esencia...

Vamos, que aquí no sabe la receta nadie más que tú.

-Efectivamente.

(Celia Cruz, "Caramelos")

-¡Qué maravilla, María!

Qué dulce momento, de verdad.

-Sí, y tiene la forma de la pajarita.

-Ahora, el siguiente paso, ¿cuál sería?

-Envolverlo,.

(Celia Cruz, "Caramelos")

-Entonces las monjitas lo hacían así, ¿no?

-Sí. -¿Y cuántos sabores hay?

-17 sabores diferentes.

-¿17? -Sí.

Y el último que se añadió fue la lima,

que se añadió en 1989.

-Ay, por favor, hazme uno a mí.

Uno de salmorejo, sabor a salmorejo.

-Si quieres, te lo hacemos de jazmín.

-Ay, me encanta.

-Oye, entre caramelo y caramelo,

supongo que las monjitas harían lo que yo voy a hacer.

-¡Oye, que te he pillado!

-María, es que no me puedo resistir. ¡Mmm! ¡Buenísimo!

Me he teletransportado a mi infancia.

Qué rico.

(Celia Cruz, "Caramelos")

Qué rico, por favor.

(Sara Montiel, "La violetera")

# Las violeteras. #

Me encanta la canción, me encantan las violetas,

me ha encantado el reportaje

y me he quedado alucinado

viendo esa masa de caramelo espectacular.

Cambiamos de tema.

Los cocineros son gente con buen humor.

Quizá por eso hay tantos platos con nombres curiosos.

Por ejemplo, el zarangollo:

un riquísimo revuelto de hortalizas.

La olla podrida, que es un potaje tradicional.

Los...

¡No! Las atascaburras,

que son un puré de patata con bacalao.

Pero nuestro protagonista de hoy son las carcamusas.

Una deliciosa receta toledana hecha con magro,

que nos presenta Pablo de Miguel.

(Los Panchos, "La nave del olvido")

-José, ¿qué tal? -Buenas, aquí estamos.

-En la cocina, ¿no? -Sí, trabajando.

-Veo que tienes unas carcamusas en las manos,

plato tradicional de Toledo. -Sí.

Buque insignia de la gastronomía tradicional.

-Un poco de historia.

¿Tú sabes de dónde viene la palabra carcamusa?

-Pues, por lo que he leído y me han contado,

yo creo en un bar de Toledo, en Ludeña,

que iban los abuelos, que eran los carcas;

y las jovencitas, que eran las musas.

Y de ahí salió carcamusa.

-¿Me enseñas de qué están hechas? -Sí, claro.

Vamos a la cocina y te lo enseño. -Vamos.

(Los Panchos, "La nave del olvido")

-Este plato tradicional, ¿cómo se hace?

¿Qué ingredientes tiene? -Pues mira.

Lo primero tiene cebollita y ajito por aquí.

Tenemos la carne de magro de cerdo,

que la hacemos con choricito, jamón

y luego tomate frito y vino blanco.

Nosotros le hemos añadido un poco de curry rojo

para darle un toquecito picante

y los guisantitos.

-La base de estas carcamusas es magro de cerdo.

-Magro de cerdo. -¿Se podría hacer con otra cosa?

-Se puede hacer.

Nosotros lo hemos hecho con presa ibérica, con ternera...

Lo bueno de la cocina es poder hacer de todo con lo que quieras.

-¿A ti te gustan? -Me encantan.

Sobre todo, en bocadillos. -¿En bocadillos se puede?

Esto realmente es un aperitivo.

-Casi todo el mundo las come como plato principal.

-¿Ah, sí?

Las carcamusas.

¿Cómo se hacen? ¿Cuáles son los pasos a seguir?

-Pues yo lo que hago es saltear la carne.

Cuando haya soltado un poco el jugo, la retiramos.

Echamos la cebollita con el ajito para pocharla,

volvemos a echar la carne y ya, hasta arriba de vino blanco,

dejamos que reduzca, que evapore el vino

y ya le añadimos el curry rojo,

el choricito, el jamón y el tomate frito.

Y que cueza a fuego lento.

-¿Cuánto tiempo cociendo?

-Pues yo esto lo he tenido dos horitas.

(Los Manolos, "Amigos para siempre")

-Y esto que tienes aquí, ¿qué es?

-Esto es una milhoja de carcamusa que hemos hecho

separando los ingredientes del guiso

y haciendo las capitas con gelatina y gelburger

para traeros esta tapa, que es más de bocado

y no es un plato tan contundente como las carcamusas.

-Esto es una versión modernizada de las carcamusas tradicionales.

Más o menos. -Sí.

-Y esto es una tapa ganadora. No lo dices. ¿Lo cuento yo?

-Sí, en el 2016

representamos en España la tapa de la capitalidad...,

-Ajá.

...que cada año es de una ciudad distinta

y con Toledo llevamos esta.

-Jorge, nosotros solemos probar todos los platos.

Como me has dicho que las carcamusas son contundentes

y yo ya las había probado,

voy a pedir probar esta tapa ganadora.

-Para emplatarla hemos puesto salsa

que hemos metido en un biberón,

un poco de mayonesa con salsa kimchi...

-Que es una salsa japonesa. -Sí.

Unos panes de guisante que hemos hecho,

brotes y un poquito de patata fritas

y el jamoncito seco de miga.

-Venga, voy a probar la tapa premiada.

De sabor me tiene que saber igual que las carcamusas tradicionales.

-Sí, si no lo estamos haciendo mal. ¿Qué te parece?

-Efectivamente, sabe igual que unas carcamusas tradicionales,

pero yo te doy mi enhorabuena.

-Muchas gracias. -Riquísimas.

(Los Manolos, "Amigos para siempre")

"Amigos para siempre" nos ponen.

Ay. Qué bonito.

Qué bonito.

Yo quiero ser amiga tuya para siempre.

Ya lo somos. Espero que sí.

Qué grandes Los Manolos. Sí.

Me encantan. A mí también.

Son muy fiesta, fiesta, ¿verdad?

Aquí estamos: Tania responde. Aquí estamos, en mi sección.

Ya sabéis.

Si queréis mandarnos una pregunta o duda que tengáis,

al 648 247 373

con el móvil así, tumbadito.

Te presentas y nos cuentas un poco de tu vida.

Muy bien. Veamos cuál es la primera cuestión

que plantean nuestros "Como sapiens".

"Okey".

Hola, soy María Jesús

y soy una "Como sapiens"

que estoy encantada con vuestro programa.

Quisiera saber si las cuajadas

se pueden hacer con cualquier leche.

Nosotros normalmente la tomamos sin lactosa.

Y también me gustaría saber si se pueden hacer de chocolate.

Tengo un marido muy laminero.

Oye, enhorabuena por vuestro programa.

Me encanta.

Muchas gracias, María Jesús. Desde luego.

Oye, me ha encantado cómo ha levantado la ceja.

A ver si se pueden hacer de chocolate.

Ahí, toda golosa.

Pues sí, efectivamente, se pueden hacer.

Te voy a contar, mira.

Lo ideal es hacerlo siempre con leche así entera

o no pasteurizada, lo más fresca posible,

porque así la cuajada va a salir mucho más rica, ¿vale?

Si tienes leche de cabra, mejor que mejor.

Pero si va a utilizar leche sin lactosa,

que es lo que dices que utilizas, no pasa nada.

No es la lactosa lo que funciona y lo que cuaja, digamos, la cuajada,

sino la proteína animal, ¿vale?

Entonces, en el último minuto,

si quieres meter chocolate

o cacao puro o lo que quieras, fenomenal.

Si le quieres meter hierbabuena, menta, vainilla, canela...

Lo que tú quieras, ¿vale? Bueno, bueno.

La imaginación es el límite.

Y en el último momento se le añade ahí

un poco de lo que queramos y ya está.

Eso es. Qué fácil.

¿Has visto? Así es Tania.

Te resuelve la vida y así de fácil. Eso es.

Pues vamos con la siguiente. Venga.

Hola, soy el "Como sapiens" Manuel.

Mi pregunta es:

¿cuánto tiempo puedo mantener el pescado en el congelador?

"Como sapiens" Manuel.

Manuel, pues mira.

Eh... lo ideal obviamente

es que dejes el pescado en el frigorífico...

Ay, el frigorífico. En el congelador.

En el congelador, "thank you", lo mínimo posible.

Y si lo va a poner...

Me encanta cómo me miras. No, es que eres muy profesional.

Aprendo contigo, Tania. Me alegro, me alegro.

Bueno, todo el mundo tiene estas bolsas al vacío

que son más grandes para un pescado más grande.

Si tienes un pez entero, una lubina o algo que quieres meter...

Al vacío si las metemos en el roner. Si no, de congelar.

Vale, son de congelar. Efectivamente.

Pero la cuestión es que ya tengas un pez hermoso,

así, como el que tenemos aquí,

o tengas una rodaja de salmón, un lomo de merluza o lo que sea,

este es nuestro mejor amigo, es infalible.

Papel film. Papel film.

Esto nos va a salvar, señoras y señores,

porque lo que quieres

es que el pescado no esté en contacto con el aire

del congelador.

Porque entonces se seca, se oxida y no sabe igual.

Pero...

Así que capas y capas y capas y capas.

Pero poquito tiempo, no demasiado. Hombre.

Yo ya sabes que soy pro ir a la pescadería

y comprar fresco,

pero si no queda más remedio pues no pasa nada.

Pues nada. ¿Vale?

No demasiado tiempo. Y mejor, mejor.

Y a envolver.

Pues, Tania, es un gusto estar aquí un rato contigo.

Ya, se me hace corto. A mí también.

Muy corto, muy corto. Quiero más.

Bueno, adiós, Miguel Ángel. No es un adiós, es un hasta luego.

Ay, qué bonito.

Me voy a dar la bienvenida a Celia Villalobos.

("Love is in the air")

# Love is in the air. #

¡Ay, qué maravilla! Qué música.

Bueno, Celia. Vamos a hablar de panes, ¿no?

Tú hablaste al principio de panes. Claro.

Pues sabes varias cosas.

Primero: no todos los panes son iguales.

No.

En España hay más de 300 variedades diferentes.

Acompáñame, por favor.

Y hoy quiero llevarte a un sitio maravilloso

en una pequeña calle.

Perdona, ¿has visto cómo se mueven aquí las cosas?

Aparecen y desaparecen. Gracias.

Es un milagro.

Mira, es una pequeña calle de Madrid que se llama Noviciado...

Ajá. ...que en el siglo XIX

era como lo que es un supermercado ahora,

solo que era por tiendecitas en las diferentes casas.

Ajá.

Bueno, pues se ha vuelto a recuperar.

Y hoy tú pasas por la calle Noviciado

y te encuentras un pequeño supermercado,

una pequeña pastelería,

una pequeña tienda de carne...

Ultramarinos... Maravillosa.

Y yo estuve en una que es la de los panes.

¡Guau! Tiene más de 25 variedades.

¿Tú sabes que hay un pan que hacen ellos que tiene vino?

Pues no lo sabía, no lo sabía.

Pues nada, enséñame esa tienda, por favor.

Me tengo que pasar por Noviciado a ver qué hay.

(Police, "Every breath you take")

-¿Tú sabes que fueron los egipcios

los primeros que empezaron a poner el pan

con el plato de la comida de cada día?

Hoy todos comemos pan.

Pero hay un sitio muy especial en la calle Noviciado de Madrid

que te venden el pan al peso.

Él se llama Raúl, vámonos para allá.

(Police, "Every breath you take")

Hola, Raúl, ¿cómo estás? -Hola, Celia, ¿qué tal?

Buenos días.

-Oye, qué pedazo de tienda maravillosa

tienes aquí.

Me habías dicho, pero esto es impresionante.

Es de las antiguas, donde podías comprar al peso,

donde iba con mi madre.

Comprabas garbanzos, harina...

De todo.

-Tenemos un trocito de cada uno de los pueblos representados aquí.

-Yo vengo a probar pan para llevarme pan.

-De todo tipo tenemos. -Porque es muy importante, ¿no?

No es lo mismo para un potaje

que para comerte un queso, ¿no? -Nada que ver.

Tenemos tanta variedad como alimentos hay.

Cortamos unas rebanadas y te voy contando

con qué alimentos maridan bien.

-Venga, vamos.

("Never gonna give you up")

¿Ese cuál es?

-A nivel nutricional es el más complejo.

Lleva tres harinas integrales y semillas tostadas,

que hacen que tenga un sabor muy rico y potente.

-Y ese, ¿para qué sería? ¿Para cualquier cosa?

-Ese va bien con embutidos,

va muy bien con quesos y va bien con fruta fresca.

-Y con eso se puede tomar. Déjame que lo pruebe.

-Por supuesto. Vamos a cortar un trozo.

-Bueno, esto está de escándalo.

Debe ser divino con queso, ¿verdad?

Si no te importa, a mí este queso que me vuelve loca...

¡Mmm! Qué cosa más rica, por Dios. ¡Uy!

-Si te parece, podemos probar cualquier otra variedad.

-Yo te daría a probar el de maíz,

que, como verás, solamente el color ya lo dice todo.

Lleva una mezcla de espelta para darle un poco de esponjosidad.

Hace que sea un pan bastante digerible.

El pan de maíz va muy bien

también con quesos, con fruta, con dulces,

con mermelada, con mantequilla... -¡Qué bueno!

-Es un pan que va muy bien tostado.

De hecho, te recuerdo que según mis abuelos

ellos lo tomaban de pequeños con plátano.

El plátano, muy nutritivo, y un pan de maíz

te ponen a tono para todo el día.

-¡Oh, qué bueno!

(Bee Gees "Stayin alive")

Oh.

Esto es un pecado mortal.

¡Mmm! ¡Está buenísimo!

-Si te gustó el maíz, yo creo que te voy a ofrecer directamente

uno un poquito más complejo.

Pan de vino tinto, pasas y nueces.

Tiene una explosión de sabores dulces y salados.

Va macerado con vino, las pasas van maceradas también con vino

y lleva unos buenos trozos de nueces.

Es un pan que a mí me encanta tomarlo con embutidos.

-Al del vino, si no te importa, le vamos a meter jamón.

Ay, qué bueno, por Dios.

Bueno, esto es... Vamos a ver.

-Este pan es un pan mucho más alto

precisamente por toda esa fermentación

que hace con el vino. -Buenísimo.

Bueno, mira, ya los he probado.

Como yo no me voy a decidir,

porque están todos buenísimos, me voy a llevar un trozo de cada.

-Por supuesto. Hemos venido a jugar, vamos a ello.

No, yo he venido a comer. -Pues démosle.

-Bueno, y a decirles a todos los espectadores:

"Chicos, venid aquí porque esto es

canela pura".

¡Guau!

(Bee Gees "Stayin alive")

Celia, me tienes que hacer una lista

de todos los sitios que estás redescubriendo en este Madrid.

Bueno, increíble.

Pero ¿me la vas a hacer o no? Maravilloso.

¿La lista? Sí.

Completa además. Luego me la pasas, ¿vale?

Por el viejo Madrid. Me voy a hablar de pescado.

Qué rico.

El rodaballo es un pez muy curioso.

Puede cambiar de color.

Tiene los dos ojos en el mismo lado del cuerpo

y carece de escamas visibles.

Además, es uno de los peces más apreciados en cocina

por su nombre...

¡No! Por su enorme calidad.

Se le ha llegado a llamar "el faisán del mar".

Alberto Arruty va a enseñarnos cómo se prepara.

(Manolo Escobar, "El Porompompero")

-El rodaballo es uno de los productos

más sabrosos que nos podemos encontrar

en nuestro plato.

Hoy vamos a aprender todos los secretos

de este pescado

con una persona que lleva más de 50 años

con un negocio en el que tratan como nadie a este pescado.

(Manolo Escobar, "El Porompompero")

Hola, Miguel, ¿qué tal?

-Pues todo bien. Aquí estamos, esperándoos.

-Bueno, un sitio en el que sois especialistas en pescado

porque lleváis ya muchos años haciéndolo.

-Pues hace 53 años.

Fue primero de mi abuelo,

después ya hace 48 años lo cogió mi padre.

-Y además vemos que está lleno

de elementos decorativos muy relacionados

con el mundo del mar.

-A mi padre le encantaba todo lo que eran los ojos de buey.

Le llamaban de un desguace

e iba, lo veía y si le gustaba lo compraba.

-Hoy vamos a hablar del rodaballo.

¿Qué momento el año es bueno para consumir el rodaballo?

-Para mí es todo el invierno

y hasta mayo.

-Cuando hace frío, tenemos un buen rodaballo.

-Lógico.

-¿Cómo hay que hacer para saber si es un rodaballo salvaje

o un rodaballo de piscifactoría?

-En el salvaje vemos aquí que en la capa negra del rodaballo,

si pasamos la mano, hay unos pequeños pinchitos.

Y si en esa capa negra no existen esos pinchitos

y se pasa la mano y es liso

pues es de piscifactoría.

-Vosotros aquí sois especialistas en hacerlo a la plancha.

¿Cómo habría que hacerlo?

-Se le quita lo que es la aleta exterior.

-Ajá.

-Se le quita un poco la tripa, se le da un corte

en la espina central

y después dos cortes.

¿Cuál es el objetivo?

Para que el rodaballo se haga por dentro

se le abre un poco la espina aquí.

Entonces, se pone a la plancha primero

por la cara de la piel..., -Ajá.

-...se le echa un poco de aceite. -Para que no se pegue.

-Sí, nosotros solo tocamos aceites o se le puede untar.

Hay gente que lo unta con mantequilla.

Nosotros no.

-Teniendo aquí el aceite de oliva, no podemos ponerle mantequilla.

-Exactamente.

Aparte que lleva más grasa. -Claro.

-Entonces, lo que nosotros intentamos hacer

es que salga lo más natural posible.

-Más o menos por lado, ¿cuánto tiempo?

-Unos 15 minutos aproximadamente. -Vale.

("Háblame del mar, marinero")

-Miguel, pues ya estaría listo el rodaballo.

Nos ha dado para tres buenas raciones, ¿no?

-Sí, como puedes ver estamos hablando de tres cuerpos

casi por persona.

-Tiene la central que es la grande y después tiene la lateral.

La más difícil; bueno, más difícil entre comillas,

de limpiar son las laterales

porque la central sale sola.

-Pero con una cuchara podemos mismamente arrastrarlas

y ya está.

-Sí, como habéis visto, salen fácilmente.

-Cuando está bien hecho sale fácil.

("Háblame del mar, marinero")

Pues, Miguel, muchísimas gracias. -Nada, a vosotros.

-Nos quedamos con esto

porque es importante el rodaballo comerlo bien calentito.

-Sí, exactamente.

-Miguel Ángel, yo te llevaba un poco de rodaballo,

pero es que esto comerlo frío o recalentado es un pecado,

así que, si no te importa,

nos quedamos aquí el equipo disfrutando.

Lo siento.

La siguiente, prometo que te llevo algo.

Roberto, sí que me importa, sí que me importa.

Déjame un poquito, de verdad.

Que yo me lo como aunque esté frío.

Que el rodaballo es uno de mis pescados favoritos.

En fin.

Y ahora nos vamos a cocinar con una persona admirable: Irene Villa.

Irene ha publicado un libro llamado "Los ochomiles de la vida".

Y ha quedado con Rafa Rodrigo para charlar sobre el libro

mientras hacen una tortilla de patatas muy especial.

(Mecano, "Dalai lama")

-Muy buenas, Irene Villa. ¿Qué tal? -Encantadísima.

-Sacas nuevo libro, "Los ochomiles de la vida",

tras el éxito de haber publicado varios antes.

¿Qué has aprendido tú de esta pandemia

y qué has aprendido en general que podamos ver en el libro?

-Hay muchísimos aprendizajes no solo de la pandemia,

de diferentes ochomiles que muchos tenemos que atravesar.

Yo hablo en el libro de abrazar el dolor,

incluso la vulnerabilidad.

No ocultar nuestra debilidad porque yo creo

que lo que hay que hacer es transformar tu debilidad

en fortaleza.

-Sabes que en "Como sapiens" somos muy comilones

y que nos encanta que nos sorprendáis con recetas.

¿Qué vamos a preparar hoy?

-Es que este es mi restaurante favorito

y hay un plato estrella para mi hijo Carlos de ocho años,

que es su favorito y es la tortilla de Tripi, que la llama él,

y es la tortilla trufada.

-Pues venga. -Vamos.

(Los Chunguitos, "Noche de rumba")

-Irene, tenemos una mesa espectacular

en un sitio maravilloso.

-Y todo, muy bien organizado.

-¿Qué tal, chicos? -Hombre, buenas.

-Buenas. -¿Cómo estamos?

-¿Qué tal?

Román, ¿qué ingredientes tiene la tortilla trufada?

-Bueno, pues los ingredientes más clásicos de la tortilla.

-Unos huevos, unas patatas,

un poquito de sal

y luego la parte especial de este plato,

que es un aceite de trufa blanca y una crema de trufa negra.

-¿Irene qué hace?

-Irene, ya que tiene un huevo en la mano,

se ocupa de batir los huevos.

Y tú a ver qué tal pelando patatas.

-Venga, Irene. -Te dejo ahí un cuchillo.

-Vamos para allá.

-Nosotros le ponemos a cada tortilla tres huevos

y una cantidad de patatas considerable.

-Nosotros la cortamos un poquito como cae

porque después lo que hacemos es cocerla.

Un chorrito de aceite, una pizquita de sal,

echamos la patata, lo ponemos en frío

y una vez que entra en ebullición lo dejamos 10 minutos.

-¿Cuál es el secreto para que la patata quede tan rica?

-Uno de los secretos que tenemos es cocerla

con la patata ya pelada y cortada desde frío.

Y el otro es no removerla.

Si la removemos, se empieza a romper la patata

y se puede hacer un poco más puré.

-Esta es la patata cocida, ¿y ahora? -Huevo batido.

-Al huevo batido le vamos a echar sal...

-Le echaremos una cuchara sopera de aceite de trufa blanca

y media cuchara de crema

de trufa negra.

-Irene, ¿haces tú los honores?

-¿Con esta misma cuchara? -Con esta.

-¿Todo? -Todo para dentro.

Ya tenemos ahí la medida.

(Los Amaya, "Amor, amor")

-¿El secreto?

-El secreto es una sartén muy pequeñita.

Adelante.

-Venga, Irene. -A ver ese arte.

-Fenomenal.

Qué bueno, qué bueno. -¿Tiene que estar hasta ahí?

¿Hasta el borde? -Tenemos la cantidad exacta.

-¡Toma ya! -Muy bien.

-¡Qué bueno, qué bonita!

-Ahora la dejamos un poquito de nada así.

(Los Amaya, "Amor, amor")

-A ver, Irene. -¡Mmm!

Buenísima.

-Como también delicioso es tu libro, "Los ochomiles de la vida",

que hay que comprarse.

Indispensable, muchas gracias.

-Ojalá inspire a mucha gente y motive sobre todo

a superar lo que venga.

(Los Amaya, "Amor, amor")

Qué alegría, Irene, contar contigo en "Como sapiens".

Ahora os voy a enseñar

cómo comer verdura de una manera muy creativa.

Así podemos ofrecérsela a los niños,

que seguramente les parecerá más interesante

que no solamente en un puré.

¿Cómo? Pues en cintas.

Supersencillo.

Lo que tenemos que tener es la verdura bien lavada,

como por ejemplo...

Voy a empezar con esta zanahoria.

Tenemos la verdura bien lavadita.

Le cortamos

por aquí y por aquí

y cogemos un pelador.

Así de sencillo.

Le quitamos la primera capa de la piel.

Ahí.

Tal que así.

Y a partir de aquí

nos disponemos a hacer

unas cintitas

que luego os voy a decir

cómo las podemos

utilizar.

En una ensaladita

o de otra manera que ahora os cuento.

Uy, que se me queda aquí, en el pelador.

Bueno.

Imaginaos que lo he llenado como esta fuente de aquí.

Otro, por ejemplo.

Pues este calabacín o una chirivía

en honor a mi querida Tania Llasera,

que le gusta tanto hacer chirivías para sus hijos.

En el caso del calabacín,

a mí me gusta utilizar la primera capa.

Si se ha lavado bien, esto se puede comer

y además le da muchísimo sabor.

Y hay un color

que también es muy chulo.

Mirad qué cintas

más bonitas nos salen.

En este caso, a dos colores, dos tipos de verdes.

Según vayamos avanzando,

nos irán saliendo más blanquecinas

e imaginaos

que lo lleno como este cuenquito de aquí.

Pues bien, esto, preparadito, quedaría de la siguiente manera.

En una ensalada, por ejemplo,

ponemos unas espinacas, nuestras cintas,

un poquito de tomate cherry,

le echamos un poquito de aceite de oliva

por encima.

Fijaos

qué plato más bonito

y qué rico.

Estamos comiendo verduras

y ni nos enteramos.

Seguro que a los niños les encantaría.

Y ahora me toca despedirme.

¡Pero bueno! ¡Eh!

Nos sirves para todo.

-A ver, a ver, a ver. Qué sorpresa, qué sorpresa.

Uy, qué maravilla.

Fíjate que yo acabo de decir que podríamos también chirivías

en honor a ti. ¡Hombre!

¿Has visto? La chirivía, mi mejor amiga.

Os tengo presentes a todos todo el tiempo.

Qué cosa más buena.

-Con el plato que te he puesto, puedes decir: "Oído cocina".

Oído cocina.

Pues mira, este te lo puedes llevar tú.

Mira, cambiamos los papeles. -No, este me lo llevo yo.

Bueno, vale. Ahora lo repartimos.

Pero ¿has visto esto, por Dios?

Mientras nosotros nos ponemos de acuerdo,

nos vamos pero volveremos en el próximo programa.

Hasta más comer, "Como sapiens".

("Love is in the air")

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Como Sapiens - Programa 30: Pan, chuletón y rodaballo

12 nov 2020

Hoy, Como Sapiens se dedica al pan; un producto básico y uno de los primeros alimentos elaborados por el hombre. Además, cocinamos con Paco Roncero, un chef con dos Estrellas Michelin. Y contamos con Irene Villa, Sole Giménez, Tania Llasera, Celia Villalobos y el cocinero Íñigo Urrechu.

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