Como sapiens La 1

Como sapiens

Lunes a viernes a las 14.15 horas

Presentado por: Miguel Ángel Muñoz

Miguel Ángel Muñoz, ganador de la primera edición de 'Masterchef Celebrity', se pone al frente de 'Como Sapiens', el nuevo magacín de entretenimiento de TVE dedicado a la gastronomía.

El actor estará acompañado por caras conocidas que participarán como colaboradores, reporteros o invitados del programa: Tania Llasera, Paloma San Basilio, Elena Furiase, Virginia Troconiz, Carlos Maldonado, Celia Villalobos, Fernando Tejero, Sole Jiménez, Carolina Cerezuela, Santi Rodríguez, Carmen Posadas, José Sacristán, Luis Merlo, Verónica Forqué y grandes cocineros como Martín Berasategui, Pepe Solla, Francis Paniego o Rodrigo de la Calle. Todos ellos contarán su forma de disfrutar de la comida, sus secretos, sus trucos, sus productos favoritos y sus pasiones gastronómicas ocultas.

Y es que la gastronomía es mucho más que cocina: viajes, historia, salud, cultura, curiosidades, emociones, los productos y sus productores, tradición culinaria, la cocina espectacular de los cocineros con estrella Michelin y los secretos de las recetas anónimas de nuestras abuelas.

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Como Sapiens - Programa 17: Besugos, ranas y un pastel - ver ahora
Transcripción completa

¡Hola, amigos! ¡Hola, compañeros!

Muy buenas a todos. Esto es "Como sapiens".

(Sintonía del programa)

Hola, Secun de la Rosa

y vengo a hablaros de mi primera película,

"El cover",

mientras cocinamos una rica paella.

Como la película transcurre en Benidorm,

qué mejor que una paella.

Si me permitís, voy a probarla. nos ha salido muy rica.

Bienvenidos a "Como sapiens".

El programa de hoy lo dedicamos entre otras cosas

a un alimento de sabor exquisito y textura inconfundible: el besugo.

Esa maravilla que alegraba tradicionalmente

las mesas españolas en Navidad.

Pero tenemos más en el menú.

Por ejemplo, platos que despiertan pasiones encontradas;

verduras de lo más sabrosas; un chef con dos estrellas Michelín;

los mejores reporteros gastronómicos

y productos tan estupendos como la morcilla patatera.

Un embutido no muy conocido, pero riquísimo.

Con él vamos a preparar una receta impresionante.

-Muy buenas.

Hoy vamos a degustar o a probar

unos macarons de paté de patatera

con mostaza de hierbas

que hemos hecho con menta de chocolate,

sal cristal, vino y cereza

y un chorrito de aceite de Gata-Hurdes.

También vamos a hablar de un alimento que oficialmente

se engloba dentro de los pescados.

Pero no proviene de un pez, sino de un anfibio.

Son las ancas de rana

y Celia Villalobos nos va a contar su historia.

La historia de las ancas de rana es muy antigua.

Para los egipcios era mala suerte.

Para los japoneses, fertilidad.

Y aquí, en España, se han comido desde hace mucho,

desde la Edad Media.

¿Sabes cuándo se comía mucho?

En la Guerra Civil, cuando había tantísima hambre.

Pero hoy vamos a hacer un gran plato con las ancas de rana.

Ancas de rana al ajillo.

Veréis qué maravilla.

Empezamos la gira gastronómica por nuestro país

con una deliciosa verdura: la borraja.

Junto con el cardo, es uno de los ingredientes emblemáticos

de la cocina aragonesa.

Quizás su nombre no es muy bonito,

pero os aseguro que su sabor es finísimo.

Esther Arias nos presenta una receta de borrajas,

obra de un estupendo cocinero de Zaragoza.

(Labordeta, "Somos")

-Si entramos en el restaurante de Rubén,

podemos hacer un recorrido por Aragón.

Si miramos al suelo, podemos ver

el colorido de las cúpulas del Pilar.

Si miramos hacia arriba,

encontramos algo del estilo mudéjar de Teruel.

Y, si nos vamos a la cocina,

encontramos algo muy típico de la huerta aragonesa.

¿Qué es? Pues la borraja.

Bueno, Rubén.

A tus 31 años y creo que se te conoce en Zaragoza

como Rubén el de la borraja.

-Sí, la verdad que la gente me conoce por el tema de la borraja

y sobre todo por darle un aprovechamiento especial

a esta planta tan querida en Aragón.

-Es un poco como si fuera un apio, pero también pincha,

-Sí. De hecho, las manos me pinchan.

-Sí, la verdad.

Es una planta que al parecer es muy dura.

Es una verdura de invierno muy tersa,

pero al cocinarla se ablanda un montón

y queda muy fina.

-Aquí normalmente la soléis cocinar en guisos.

-Normalmente es hervida con patata, ¿no?

Hoy vamos a aprovecharla de manera diferente.

aprovecharemos la hoja, que normalmente es lo que se tira,

y vamos a hacer una tempura en tempura de borraja.

-Bueno, lo primero que tenemos que hacer es limpiar.

Separar el tallo de la hoja, ¿de acuerdo?

-Cuando vamos a comprar la mercados borraja,

a veces nos la dan sin la hoja, pero veo que tú lo aprovechas todo.

-Sí, es lo habitual.

No es lo que se usa y entonces la desechan

y venden solo el tallo.

Ahora normalmente lo que se es limpiar,

limpiar con la puntilla.

Y luego se hierve.

Yo lo hago al revés, la pongo a hervir

y cuando está hervida lo limpiamos con la mano.

-Esto es lo que ha quedado

después de preparar nuestra hoja de borraja.

-Sí. Simplemente escaldada en agua hirviendo y triturada.

-Y menudo color se le ha quedado. -Es color, olor, sabor...

(Chicoten, "Paloteado de Boltaña")

-Y aquí, la borraja.

-Cogemos un tallito y lo acariciamos.

Este proceso me gusta mucho a mí, el acariciar la borraja.

-Ay. -Y, como ves, se queda todo aquí.

-Ya no pincha.

-Ya no pincha nada.

-Rubén, ¿tú tienes recuerdos de comer borraja de pequeño?

-Toda mi vida he comido borraja del huerto de mi abuelo.

-¿Y tú qué has aprendido de tus padres y de tus abuelos?

¿Qué te dicen ahora cuando ves que preparas borraja en tempura?

-Una vez dije que tenía más de 100 recetas con hoja de borraja

y alucinaron.

Lo que hacen es venir a probarlo.

-¿Y qué les parece? ¿Qué te dice tu abuela?

-Bueno, a veces se sorprenden y nos les parece bien del todo.

Pero normalmente sí que se divierten

comiendo de manera diferente la borraja.

-Una vez que tenemos la borraja limpia,

lo que tenemos que hacer es pasar a la tempura.

-Eso es. Mezclamos el agua con la harina y la sal.

Ya simplemente tú vas metiendo

y nuestro toque maestro, que es la hoja de borraja triturada.

-Oye, me está viviendo un olor que no sabría cómo describir.

Es como muy del campo, la Ribera. -Sí.

Esa Ribera de Ebro, que está llena de borrajas

y es muy intenso.

-Y lo que deberíamos hacer ahora es rebozar nuestra borraja

en la tempura. -Eso es.

Pasar por la tempura y freír.

-Y esto que tenemos aquí, ¿qué es?

-Esto es un ajoaceite

también mezclado con la hoja de la borraja triturada.

-Qué bien le va la tempura

porque le da un toque crujiente por fuera

y luego se nota ese sabor tan fresquito

que tiene la borraja, ¿verdad? -Fresco e intenso.

-Una nueva manera de hacer la borraja

para que vea la gente que no solamente se puede comer hervida,

que hay muchas más posibilidades.

-Hay muchos más métodos

y, sobre todo, el aprovechamiento de esa hoja

que normalmente tiramos.

De una manera sencilla podemos hacer esta y miles de recetas más.

Otra receta con borrajas: rehogadas con ajito, jamón y perejil.

Exquisitas.

Y, ahora, nos vamos con un alimento completamente distinto:

las ancas de rana.

Fueron un plato bastante común en nuestro país

durante mucho tiempo.

Por ejemplo, a la reina Isabel II le encantaban.

En Aranjuez, todavía se las sigue considerando un manjar.

Celia Villalobos ha ido a esta localidad madrileña

para aprender cómo se preparan.

(Los Diablos, "Oh, oh, July")

-He vuelto a Aranjuez.

Y ustedes se preguntarán: "Pero ¿por qué?".

Muy simple. Me ha llamado Román

y me ha dicho: "Oye, Celia".

"Estoy preparando una receta que aquí, en el Rana Verde,

se pide muchísimo".

¿Y a qué se refería?

A las ancas de rana.

Sí, sí, lo que habéis escuchado: ancas de rana.

Ahora verán.

(Los Diablos, "Oh, oh, July")

-Román, me has llamado para hacer ancas de rana.

¿Por qué?

-Efectivamente.

Porque es un plato muy típico de aquí, de Aranjuez,

por la proximidad del río Tajo.

Antiguamente había muchas.

-Oye, tú sabes que lo llamaban el pescado de los pobres.

Yo creo que fundamentalmente en la época de las hambrunas

la gente comía lo que podía

y eran ancas de rana.

En la Guerra Civil, en la Posguerra...

-Sí, sí, se comían muchísimo.

-¿A qué sabe una anca de rana?

-Pues una anca de rana tiene un sabor

que es una mezcla entre pollo y pescado.

Es una carne tersa, tiene muy poca grasa,

y, por eso, lo que le da más bien el sabor

es la salsa con la que la elaboramos.

-O sea, que si estás a régimen te viene divinamente.

-Viene estupendo.

-Ya no se cogen en el río, ¿no? Ya son de criaderos.

-Ya son de criaderos y en pescaderías especializadas.

Pero las seguimos haciendo con la receta

de lo que se hacía antiguamente.

-A ver, ¿cómo las elaboráis?

-El principal ingrediente son la ancas de rana.

Luego, para la salsa tenemos el aceite de oliva,

el ajo, perejil, cayena,

vino blanco, orégano, tomillo, sal

y la harina para rebozar las ancas a la hora de freírlas.

-Oye, de la rana solo se aprovechan las ancas, ¿no?

-Normalmente sí porque es la parte de la rana

que más carne tiene.

-Y lo demás ya se tira. -Eso es.

-No se usa para caldo ni para nada. -No.

-Fuera. -Eso es.

-Explícame cómo se elabora este plato.

-Por un lado, rebozamos las ancas en harina.

Ponemos en una sartén un poco de aceite de oliva

y las doramos un poquito.

Retiramos las ancas

y en ese mismo aceite echamos el ajo, perejil picado,

orégano, tomillo, pizquita de sal, cayena...

La cayena es opcional

porque hay gente que no le gusta picante.

Entonces, se puede echar una o media.

Sofreímos todo, echamos un poquito de vino blanco,

que reduzca vino blanco, echamos un poquito de agua,

que cueza un poquito

y volvemos a meter las ancas una vez fritas a la salsa.

Las cocemos durante cinco minutitos

y ya están hechas. -Y ya están hechas.

("Schuld war nur der bossa nova")

-Bueno, Celia.

Te dejo aquí nuestras anquitas de rana

terminadas ya. -¡Mmm!

Pues muchísimas gracias, Román.

De verdad, huele divinamente.

-Pues que las pruebes y espero que te gusten mucho.

Yo voy a seguir con mis cositas, ¿vale?

-Muchísimas gracias, Román. -A ti.

-No os he dicho antes que yo jamás en mi vida

he probado las ancas de rana.

He vivido de pequeñita en un pueblo, en el Arroyo de La Miel,

provincia de Málaga.

Yo las cazaba, pero no me las comía.

Pero esto tiene muy buen aspecto y huelen de maravilla.

Así que, con vuestro permiso,

voy a comer.

Pero ¿sabéis lo que me ha dicho Román?

Que las ancas de rana se comen

con los deditos.

Así que ahí os dejo.

Yo sigo con las ancas de rana y hasta pronto.

Pues yo sí que había probado las ancas de rana.

Concretamente, en Méjico, en el restaurante

de mi amiga y actriz Silvia Navarro

que por aquel entonces se llamaba Sabor Amor.

Creo que ya no está abierto.

En Francia sé qué se preparan con aceite, ajo, tomates,

cebolla y hierbas provenzales.

A ver si un día me animo y las cocino con mi amigo Jero.

Ahora nos vamos con un chef extraordinario,

con dos Estrellas Michelín.

Mario Sandoval nos va a preparar un besugo.

Y lo va a hacer con una receta de toda la vida.

Atentos, porque Mario nos presenta su versión personal

del besugo en escabeche.

-El besugo tiene muchas maneras de cocinarse.

En salsa, asado, a la sal, a la espalda...

De muchas maneras.

Y hoy vamos a descubrir

mi forma favorita de cocinar el besugo.

Si queréis saber cuál es, acompañadme.

Hoy vamos a cocinar un escabeche de besugo,

que es uno de los pescados que más me gustan a mí.

Este tamaño es perfecto.

Es de más o menos 800 gramos,

que es un tamaño ideal para dos personas.

Ya le hemos limpiado las escamas, le hemos quitado la agalla,

le hemos eviscerado

y lo tenemos listo para hacer nuestra receta de hoy.

Vamos a hacer un escabeche de besugo,

pero un escabeche rojo, con azafrán, con pimentón de la Vera.

Mezclando esos sabores españoles.

Ese escabeche castizo.

¿Qué vamos a utilizar para hacer ese escabeche?

Pues los ingredientes básicos de un escabeche,

que son el ajo de Chinchón, el puerro, la cebolla, la zanahoria,

un poco de pimienta negra y la mostaza,

el pimentón dulce de la Vera, el azafrán

y el laurel.

A esto le añadiremos una parte de aceite,

una de vinagre y dos de agua.

Vinagre en este caso de manzana.

Tenemos el pimentón de la Vera,

el besugo de Tarifa,

el aceite de oliva virgen extra de Jaén,

el ajo de Chinchón.

Como veis, vamos a hacer un viaje geográfico

por España.

Sin movernos.

Lo próximo que vamos a hacer para hacer el besugo en escabeche

es que lo vamos a freír.

Entonces, antes de freírlo lo vamos a cincelar.

Esto se llama cincelar.

Lo que hacemos es que penetre el vinagre

y se cocine de una forma diferente.

Es muy importante freír primero el besugo

por la parte de la piel para cerrar el poro

y para que no se deshaga la carne.

Sofreímos toda la verdura.

El ajo, la cebolla, la zanahoria y el puerro.

Mira, ahora le vamos a echar una cucharadita de pimentón.

Mira, mira, ole.

Ponemos unas pimientitas

que suelten un poquito el sabor.

El laurel, el azafrán y el enebro y la mostaza

y, luego, los vinagres.

Una vez que tenemos el escabeche rojo,

lo separamos del fuego

e introducimos el besugo.

En ese momento, lo tendremos un día entero

en escabeche

para que coja todo el sabor.

Bueno, lo primero que vamos a hacer para montar la ensalada

es poner un poquito de la verdura del escabeche.

Escurrimos bien esa zanahoria, el puerro y la cebolla

y la ponemos en el centro del plato.

Luego desmigamos esa carne jugosa del besugo

porque a mí me gusta la carne del besugo

por la jugosidad y el sabor que tiene, ¿no?

Mezclamos la escarola con el berro,

echamos la vinagreta de aceite, vinagre, de Jerez y sal.

Ahora le añadimos el pico de gallo.

¿Qué es el pico de gallo?

Pico de gallo es cebolla, tomate y aceite de oliva.

Mirad. Lo mezclamos todo

y montamos la ensalada.

("Veinte Años")

Mira que lo he probado veces, pero es verlo y olerlo

y no me puedo resistir a probarlo.

La pinta es excepcional.

¡Mmm!

Fácil, sencillo y, sobre todo, muy diferente.

("Veinte Años")

Qué alegría tenerte por aquí, Micky.

Igualmente.

Parece que hoy hablaremos de alcachofas.

Sí, señor. Gran polémica.

Alcachofa de bote, ¿sí o no?

Hombre, ¡yo qué te voy a contar! Yo, por supuesto.

¿Has pelado alguna vez alcachofas? Sí.

Ya sabes que es un marrón. Efectivamente.

Siempre te queda alguna dura..., Es un jaleo.

...te manchas las manos...

Aquí, que además es un sistema maravilloso,

fui a visitar a mi amigo Gonzalo en Navarra

y las meten en unas jaulas enormes y las escaldan antes de pelarlas.

¡Ah! Luego, unas manos expertas

las van pelando, guardan todo el tallo que puedan

y las embotan por tamaño.

Entonces, alcachofa, sí, soy muy de alcachofa de bote.

¿Y cuánto puede durar una alcachofa así?

¿Así? Pues hasta cinco años. Madre mía.

Qué rico. Pues hoy...,

¿Qué nos vas a hacer? ...con este tarro

y con una lata del mar prepararemos un plato.

Venga. Bueno, dos.

Mira.

Una pregunta también.

Hay alguna vez,

y quizás no he cogido yo las mejores alcachofas de tarro,

que las he sentido un poquito saladas

o a lo mejor que he querido darle vuelta y vuelta a la sartén

y no me ha encantado.

Se queda muy sabor a bote, ¿no? Eso es.

Bueno, eso es porque llevan acidulante.

Estas en concreto llevan alcachofa, agua y sal.

No llevan nada más.

No siempre son tan...

A veces son más bonitas en los tarros que compras,

pero no son iguales.

Vale. ¿Vale?

Ahora las voy a probar y te voy a contar.

Efectivamente.

Pues mira, las cortamos al medio. Ajá.

Son tiernas, tiernas.

Muy saludable la alcachofa. Y las emplatamos aquí.

Una...

Me encanta porque eres el mayor "bienqueda" de la historia.

En dos minutos, haces un plato estupendo,

te queda superbonito, lo emplatas perfecto

y encima está buenísimo.

Esa es la clave de la conserva, ¿no?

Saber combinarla, es un buen producto, de calidad...

Mira.

Cogemos un berberecho, lata de berberecho

y lo hemos volcado ahí con todo su jugo.

Le añadimos un chorro de limón.

Ponemos el colador para que no caigan las pepitas.

Mejor añadírselo con el jugo para que se disuelva bien

y no sepa demasiado a limón. Eso es.

Un poquito de limón. Chorro de limón.

Aceite nunca falta.

Mejor el limón ahí con el caldito de los berberechos

para que no esté demasiado ácido.

Una vinagreta con el propio caldo del berberecho

es maravilloso para bebérselo.

Aceite y el limón.

Y directamente ya... Ahora lo pones en el medio...

...lo ponemos en el medio ya o como quieras decorarlo.

Lo puedes poner por encima.

Bueno, bueno, bueno.

Y tenemos ahí la primera receta.

Pues, si es usted tan amable y me permite...,

Por favor. ...lo voy a tener que degustar.

Mientras voy sacando... A ver.

Bueno, me cojo esta cucharilla de aquí.

Sí.

¿Me vas a hacer otra cosita? Me haré otra cosita.

Estas las tengo aquí, que hemos adelantado el trabajo.

Tenemos las alcachofas y tenemos unas anchoas.

Que no es una combinación que se dé muy a menudo

porque hay guisos que sí que entran alcachofas con berberechos.

¿Qué te parece? Estupendo.

Me encanta. Me encanta que vengas, Micky.

Da gusto contigo.

Es que contigo puedo comer...

Íñigo muchas veces me habla demasiado

y no me da tiempo a mí a comer.

Mira, aquí cogemos las anchoas.

Directamente, encima de la alcachofa.

Para sacar las anchoas, mejor que esté la lata del tiempo.

Exacto. Si no, se pegan.

Ya sabes que es semiconserva, la tenemos en la nevera.

Y sabe mucho mejor.

Las ponemos así.

También traes un producto de mucha calidad.

Yo creo que es definitivo. Es definitivo, sí.

Es una maravilla, ni un pelito, el punto de salado, sabor...

Y aquí, claro, evidentemente no hace falta sal.

Le ponemos una línea de aceite.

Toma ya.

Y, ahora, este sí que hemos tardado 30 segundos.

Tú llegas a casa y dices: "Chicos, voy a preparar la comida".

"¡A comer!".

"Ya está, ya lo he hecho". Algo así, algo así.

Pues me lo voy a comer también.

Bueno, a ver qué te parece.

Ya sabes que me gusta acabar esta sección

con un poquito de música.

Pues esta semana...

Mmm, buenísimo.

...celebra su cumpleaños

una grandísima cantautora, amiga mía:

Rosana Arbelo.

Y nosotros queremos celebrarlo con ella.

Y la felicitamos.

Desde aquí te mando un beso muy fuerte

y dedicamos nuestro Sabor a Música de hoy a ti, Rosana.

Felicidades.

# Yo soy la tierra de tus raíces.

# Lo dice el corazón y el fuego de tu piel.

# Yo soy la tierra de tus raíces.

# El talismán de tu piel lo dice.

# Yo soy la tierra de tus raíces.

# A ver qué dices tú. #

Se dice que la pizza

es uno de los platos más consumidos del mundo,

junto con la pasta y la carne.

Probablemente nació en Italia en el siglo XVII,

cuando el tomate se empezó a usar en la cocina europea.

Desde entonces, se ha adaptado a casi todas las gastronomías.

Y sigue evolucionando.

Hoy vamos a aprender qué es lo último en materia de pizzas.

Nos lo descubre Pedro Mardones.

-"Buongiorno".

-"Buongiorno".

-¿Me da una pizza margarita, "per favore"?

-¿Margarita?

"Signore", por favor.

¿Qué le parece si hoy hacemos una pizza con forma de estrella?

-"Mi piace".

"Molto bene, Petro". No, "Petro" no, "Pietro".

Bueno, vamos a ver en qué consiste esa pizza en forma de estrella.

("Sarà perché ti amo")

-Hola, chicos.

Para vosotros, ¿cuál es vuestra pizza estrella?

-Para mí mi pizza estrella es la prosciutto.

-La pepperoni de salchichón.

-Para mí, personalmente, la hawaiana.

Así, con piña y tal.

-Mi pizza estrella es la de jamón.

-Ya la tengo casi.

Todos tenemos nuestra pizza favorita

y en el corazón financiero de Madrid

voy a hacer una pizza con forma de estrella.

La estrella de todas las pizzas.

-"Buongiorno".

-"Buongiorno". -"Buongiorno".

-Renato. -¿Qué tal?

-Pelayo.

¿Cómo se os ocurre hacer una pizza con forma de estrella?

-Renato Viola ganó el campeonato en 2016

a la mejor pizza del mundo.

Tiene forma de estrella, ocho puntas

y, bueno, cada punta está rellena de queso ricotta,

el ingrediente principal de la pizza.

La masa básicamente lleva agua, harina,

aceite, sal y levadura.

Y luego, bueno, simplemente ir dándole un poco de forma.

Estirando, estirando, estirando.

("Sarà perché ti amo")

-Bueno, parecemos tres disyoqueis.

Un madrileño, un italiano y un riojano.

A ver qué pizza estrella queda mejor.

¿Cuál es el siguiente paso?

-Bueno, el siguiente paso son los cortes.

Hacemos ocho cortes.

-"Uno, due, tre, quattro, cinque, sei sette e otto".

Renato, ¿qué es la pizza para un italiano?

-La pizza es "molto" en Italia.

-Muy importante. -Muy importante.

-La pizza napolitana es Patrimonio de la Humanidad.

O sea, ahí es nada.

-El siguiente paso sería la mozzarella Fior di latte.

Esparcirla bien por la pizza,

que no quede mucho por los bordes,

porque ahora vamos a poner el chorizo y la ricotta.

Después del chorizo, ponemos la ricotta.

-En lo que van a ser los vértices, ¿no?, de la estrella.

-Las puntas, correcto.

-A ver qué tal se me da a mí.

Un poco "chuchurría" me ha quedado la estrella a mí.

(Rafaella Carrà, "Tuca Tuca")

-Ahora lo que tenemos que hacer es cerrar los pliegues.

(Rafaella Carrà, "Tuca Tuca")

-Y ahora el horno, ¿a cuántos grados?

-320 grados. -320 grados.

Vamos.

(Rafaella Carrà, "Tuca Tuca")

-¿Cuánto tiempo de horneado? -Eh... siete minutos.

-¿Y mientras tanto?

-Mientras tanto, vamos preparando los ingredientes fríos.

La mezcla.

Cogemos un poco de rúcula, tomate...,

-Sí. -...aguacate,

que ya lo hemos cortado, y la salsa jalapeños.

-Y la salsita jalapeños.

-Esa salsita que tenemos aquí ya medida.

-¿Cuándo aprendéis a hacer pizza los italianos?

-De "bambino". -Desde niños.

-Desde niños, de "bambino".

(Ricchi e Poveri, "Mamma Maria")

-Siguiente paso, cortamos la pizza.

De abajo a arriba.

-Que se corta muy fácil así. -Sí.

Echamos la mezcla final.

-Echamos un poquito de parmesano. -Exactamente.

-Espolvoreamos el parmesano. Habrá que probarla, ¿no?

-Sí, claro. -Vamos a darle.

(Ricchi e Poveri, "Mamma Maria")

-"Molto bono".

-Buenísimo.

-Aparte, está la masa muy crujiente

y el jalapeño le da un picante que da vida.

-Sí, sí.

-¿Quién ha ganado el concurso? -Renato.

-Jugaba con ventaja el italiano. -"Grazie".

(Ricchi e Poveri, "Mamma Maria")

"Grazie mille", Pedro.

Un dato curioso: la ensaladilla rusa sí se inventó en Rusia,

aunque a veces se diga que no.

Sin embargo, el famoso y riquísimo pastel ruso de Huesca

no es exactamente ruso.

Su principal impulsora fue una española:

la emperatriz Eugenia de Montijo.

En fin, un lío que nos puede ayudar a resolver

nuestra compañera Claudina Mata.

("Russian sailor's dance")

-Hay un dicho popular que dice: "Hoy he comido como los reyes".

Pero ¿sabéis cuál es ese postre digno de zares?

Vamos a conocer

el verdadero pastel ruso.

Hola, Ramón. -Claudina, ¿qué tal?

-Muy buenas.

Madre mía, pero si vives en la casa de los dioses.

Cómo huele aquí. -Es una maravilla.

Esto es cada día, pero estás oliendo algo especial.

-Sí, sí, ¿qué es? -Estamos haciendo pastel ruso.

-¿Pastel ruso? -Pastel ruso.

-Y ese nombre, ¿de dónde viene?

-Viene porque Eugenia de Montijo

se lo ofreció al zar Alejandro II.

Y eso provocó que en cocina, en París,

se estuviera preparando muchos pasteles para el ruso

y los propios cocineros dijeran: "Más pastel para el ruso".

"Pastel ruso" viene al final

de aquel ofrecimiento que hizo la emperatriz al zar.

-Cómo huele. -¿Ves ese olor tan rico?

-¡Mmm! Me encanta. -¿Hueles esa maravilla?

-Sí. -Es porque José Antonio,

nuestro pastelero, está haciendo pastel ruso.

-Ay, por favor. -¿Quieres probar un poco?

-Sí, por favor. -Pues venga.

-Pensé que no llegaría este momento.

A ver, Ramón, no entiendo.

¿Cómo llega esa receta francesa a Huesca?

-Tenemos al precursor de este pastel, a Vicente Ascaso,

que está constantemente viajando a Francia,

informándose, buscando recetas...

-Hasta que la consiguió. -Hasta que la consiguió.

Y creo que la mejoró.

Elaboró su propia receta, con su toque secreto.

-¿Y no me vas a decir el secreto? -No puedo, Claudina.

Es una cosa... -Venga, que somos amigos.

-Mira a ver si José Antonio... -A ver.

-...te dice el secreto.

-Venga, vamos. -Te lo dejo.

-José Antonio. -Hola, buenas.

-Muy buenas.

¿Qué tienes aquí entre manos? Cuéntame.

-Aquí ya tengo el bizcocho hecho. La crema de mantequilla de praliné.

-¿El praliné qué lleva?

-El praliné es almendra, avellana y azúcar.

-Y todo esto, entre dos capitas muy finas

de bizcocho de almendra. -Y avellana.

-Apto para celíacos. -Eso es.

-Y ahora lo vamos a extender.

-Ay, Antonio, déjame que lo haga yo, por favor.

Si es como una sábana. Mira, finito.

-Una sábana. -Sí.

¿Y ese cono? -Esto es un papel.

Esto es por si no tenemos manga pastelera en casa.

-Para decorar, para el chocolate o para mantequilla,

es mejor hacerlo con esto que con una mano.

-Cinco años de Bellas Artes

me tienen que servir para poner "ruso" en condiciones.

(Vincent Blue, "From now on")

Ruso. -¡Muy bien!

-¡Ole!

Y este sería el último paso.

-Y ya estaría listo para la venta.

-Bueno, y una cosa.

¿No han intentado copiar la receta de esto?

-Sí, claro.

Todas las cosas de éxito las quieren copiar,

pero que la gente pruebe los dos y que elija cuál le gusta más.

-Yo te digo una cosa.

A mí me vas a tener que apuntar la receta con sus ingredientes

y sus cosas.

-Pero el secreto... -Prometo no decírselo a nadie.

-A ver, déjame. -Solo a mi madre y a mi tía.

-Te lo doy a ti solamente. -Vale.

-¿A tu madre y a tu tía también? -No.

-Vale.

-Y, mientras, déjame, por Dios. Qué ganas.

A ver cómo está esto.

Yo estoy nerviosa. -A ver.

-Un trocito más, que creo que no lo he saboreado bien.

¡Mmm!

De lujo. -Claudina, te lo estás terminando.

Tienes que dejar un poco para el equipo,

que sois más.

-Muchas gracias, amor. Muchas gracias.

Pero esto me lo como yo. -Pero ¿y ellos?

-No, no. -¡Claudina! ¡Ellos!

Ay, Claudina. Ay.

Qué tonto te pone. ¿Cómo?

Bueno. No menos que tú.

No, ya, ya. No menos que tú.

A mí no me miras así. No, a ver.

Aquí digo todo el rato que eres mi favorita.

Ya, ya. Pero te lo digo tanto

que no sé qué más quieres. Ya, bueno.

Bueno, vamos con tu sección. Sí.

Sin acritud, por favor.

Ya sabéis que podéis enviar cualquier cosa,

que Tania tiene la respuesta.

Y, si no, su comité de expertos se lo dirán.

Que son muchos. ¿Dónde te lo tienen que enviar?

Tenéis que presentaros con el vídeo en horizontal

y mandarme vuestras preguntas.

Si me mandáis una pregunta que no sepa responder,

haré lo que queráis.

Al 648 247 373. Y no des ideas, que te estoy viendo.

No, no. Si la gente no se anima, yo te diré lo que hacer.

Ah. Vamos con el primero.

-Hola, soy la "Como sapiens" Isa.

¿Cómo puedo saber cuando la patata cocida está en su punto?

-Gracias, "Como sapiens" Isa.

Pues mira, muy fácil, depende del tamaño.

Estas chiquititas de aquí

pues podríamos tardar cosa de un cuarto de hora

o algo así, ¿vale? Anda.

Bueno, obviamente, agua y sal. El tamaño sí importa

en la patata cocida.

En la patata el tamaño importa. Gracias por darte cuenta.

Además es importante que no la peléis.

Que la dejéis con su propia piel porque la patata es porosa

y si no chupa todo el agua.

¿Qué pasa? No, bueno.

"No la peléis, chupa todo el agua,

el tamaño importa, la patata cocida...".

Eso es. Me hace gracia.

¿Ves cómo te pones tontorrón con Claudina?

No, contigo. Que sí, que sí.

Rubias y morenas, da igual. Entonces, aquí...

No, más de morenas, ya lo sabes. 15 o 20 minutos.

Excepto tú. 15 minutos. Bueno, no me líes.

Bueno, la mediana, señoras y señores.

Pues más o menos, media hora.

Y, por último, esta grandota de aquí, ¿vale?

Esta grande.

Yo le pondría 45 o 50 minutos.

Vale. Fíjate, ¿eh?

El patatón. Pues muy bien, una maravilla.

¿Has visto?

Así es fácil y así de rápido es Tania responde.

Vamos con el siguiente.

-"Hola, buenos días.

Soy la "Como sapiens" Ana.

Y tengo una duda.

Quisiera saber de qué modo se puede quitar

el amargor a las berenjenas.

Gracias.

¿Te has quedado con el nombre? "Como sapiens" Ana.

Eso es. Ana, muy buena pregunta.

Es verdad que la berenjena puede quedar un poco amarga.

Entonces, una de las cosas que podemos hacer, ¿vale?...,

Voy a quitar esto porque si no no puedo cortar.

...es cortar la berenjena

en cachitos así.

Bueno, cachitos, cachazos. Como dos o tres centímetros.

Y la ponemos

así, con un poquito de sal.

A ver, ¿lo veis bien por cámara, chicos?

Sí.

Bueno, pues un poquito de sal.

Y dejamos que se deshidrate, que salga todo en juguito.

La dejamos así media hora o así.

Y, cuanto más la dejemos, obviamente más...

¿Sin agua? Así, con un poco de sal. Así, con un poco de sal.

Y lo que voy a hacer es deshidratar y va a salir como un líquido

que lo que hará es sacar todo el amargor

de nuestra berenjena.

Vaya, esta sí que no me la sabía. ¡Ah!

Cómo sabes, Tania. Cómo te sorprendo, Miguel Ángel.

Como sabes tanto, vamos con otro. Venga.

Hola, yo también soy "Como sapiens".

Me llamo Joan

y me gustaría saber una elaboración

para preparar calabaza verde.

Muchísimas gracias, chicos.

La calabaza, Tania.

Me encantan las calabazas.

Además, ahora que se acerca Halloween...

Me encantan.

Bueno, esta es una calabaza de las clásicas,

de las típicas.

Esta es de Halloween. De Halloween 100 por 100.

Y esta es una cidra.

No voy a cortarla porque si no me voy a dejar los dedos.

Normalmente, lo que hago es meterla primero al horno,

que tengo un horno muy grande,

para que suelte un poco la piel y entonces poder trabajarla.

Pero, si quisiéramos, lo que tendríamos que hacer...

No la voy a cortar, ¿eh?

...es cortarla en cuadrantes, así y así,

y nos quedarían unos gajos preciosos.

Dentro, esta calabaza, la cidra,

tiene el cabello que se utiliza para hacer cabello de ángel

y además unas pepitas.

Lo quitamos con una cuchara y lo metemos al horno a asar.

Una vez está asado,

podemos quitar con una cuchara

todo lo que es la carne, la pulpa de la calabaza,

para hacer una crema de calabaza

con un poco de leche y un poco de gracia.

Por ejemplo.

O hacerla al horno, que está riquísima.

Lo que queráis hacer.

Por otra parte, las semillas se pueden asar también

y están buenísimas

si las pones con un poco de sal y de alegría y de todo.

Madre mía, no hay quien te pille, te las sabes todas.

Todas. Muy bien.

Pues muchas gracias. A ti, siempre.

Ahora vamos a ver lo que en nuestro próximo programa

Paloma San Basilio nos va a preparar.

Un gazpacho, pero no de tomate. Vamos a ver un pequeño avance.

Este verano he descubierto un gazpacho maravilloso.

Remolacha, manzana y aguacate.

Así que, si queréis saber la receta, venís y os lo cuento.

Ahora, un consejo culinario de un chef con Estrella Michelín:

Javier Estévez.

-Seguro que alguna vez os ha pasado que habéis ido al mercado

y habéis comprado perejil, cilantro, menta

que está un poquito mustio.

Una buena idea o una buena forma para poder regenerarlo

es introducirlo en un poco de agua con hielo,

colocarlo en un papel absorbente,

taparlo y conservarlo así en la cámara.

O en la nevera, como decimos hoy.

Y tendríamos nuestras hojas de perejil mucho mejor.

Y ahora llega nuestro americano de Sevilla.

Es un placer recibir en el plató a Ken Appledorn.

¿Cómo estás?

Yo, estupendamente.

Otra semana aquí y no paro de aprender.

Yo quiero probar lo que has hecho con los tomates.

He flipado y tengo que probarlo en casa.

Lo tienes que probar porque es muy fácil.

Y ahorras mucho tiempo. Claro que sí.

¿Tú qué nos traes hoy, Ken?

Pues yo he ido a la Cava Baja... Ajá.

...y me lo he pasado pipa

porque yo conocía una posada del año 1642...

1600.

Yo no sabía lo que era una posada. ¿Tú sabes lo que es una posada?

Sí, sí.

Una posada, donde la gente paraba para hacer una parada técnica

para dormir y para comer hace muchos años.

Sí, estupendo. ¿No?

Para un viajero como yo, que dormía y comía en el mismo sitio.

Eso es.

Y se llamaba La Posada de la Villa

y ahora se ha convertido en un restaurante, en 1980,

y ahora hacen ahí un cordero al lechal

en un fuego de leña que es para chuparse los dedos.

No conozco este sitio. Qué maravilla, enséñamelo.

Además, la especialidad de la casa es un horno enorme.

Ahí caben 25 corderos.

Además, tiene un diámetro como de tres metros y pico.

Digo: "Cabe un Pau Gasol y medio ahí".

Es enorme.

Y ahora vamos a verlo. Venga, venga, vamos.

(Fórmula V, "La fiesta de Blas")

-Cada región de España

tiene sus costumbres y tradiciones.

Y, como buen americano,

me encanta saborear estas diferencias.

Por eso, estoy aquí, en Madrid de los Austrias,

donde voy a conocer a mi amigo Antonio

y me va a enseñar cómo hacer unos cuartos de lechal

para chuparse los dedos.

Vamos allá.

(Fórmula V, "La fiesta de Blas")

-Antonio. -Bienvenido.

-Encantado de estar aquí.

-Pues aquí estamos.

Preparando las viandas para dar de comer.

-Oye, qué bonito todo. Esto es una posada, ¿no?

-Esto es una posada antigua, del siglo XVII.

Empezó siendo el peso de la harina de la corte,

en principio en Zarautz,

y luego más tarde se hace la posada.

Y en el año 78 u 80

hacemos un restaurante para que toda la gente del mundo,

madrileños y foráneos,

puedan venir aquí y degustar lo que aquí hacemos.

-¿Y eso que tenemos detrás de nosotros?

-Es un horno que asa quemando la leña dentro del horno.

En Madrid quedan muy poquitos, pero son los que mejor asado hacen.

-Es que es enorme.

-Hay una parte donde ponemos la leña.

La leña está dentro del horno y la otra parte es para asar.

-Explícame, Antonio, cuál es la especialidad de la casa.

¿Qué vamos a hacer hoy? -Haremos lo que mejor sabemos hacer:

cordero lechal asado por cuartos en este horno.

-Tengo muchas ganas de ver cómo se hace.

-Yo encantado de que lo aprendas. Así lo disfrutarás mejor.

Vente conmigo.

(Los Mitos, "Es muy fácil")

-Bueno, Antonio, ¿cómo se prepara este lechal?

-Para asarlo, para cocinarlo y para que tenga garantías

no lo haré yo, lo hará César, nuestro asador.

Lleva con nosotros toda la vida.

-¿Cuántos años llevas haciendo esto? -Yo llevo 30 años haciendo esto.

Aunque parezca un plato sencillo, no es un plato tan sencillo.

Este horno no tiene medidor de temperatura ni nada.

O sea, que lo que hacemos es a ojo.

Vamos a sazonar y vamos a meterlo porque necesita tres horas.

¿Quieres sazonar tú? -Eh... sí.

Pero con tu ayuda, ¿no? -Sí, claro.

-¿Qué tenemos que hacer? ¿Cómo empezamos?

-Bueno, pues esto es fácil.

Yo sazono dos y luego tú sazonas los otros.

(Los Mitos, "Es muy fácil")

-Muy bien.

Entonces, ya, el cordero sazonado.

Lo vamos a meter al horno

para que esté las 3 horas unos 180 grados.

Luego, media hora antes de servirlo,

cuando le demos la vuelta le añadimos un poco de agua.

El agua es lo que hace que el jugo del cordero

no se ponga fuerte ni salado.

¿Quieres intentarlo tú?

-Enséñame primero, maestro.

(Los Mitos, "Es muy fácil")

¿Ahí? -Ahí.

-Qué guay. No es tan fácil.

-Yo ya os dejo.

En una hora vuelvo a ver cómo está el cordero

y mientras me vais preparando la guarnición.

(Paco de Lucía, "Río ancho")

-Espero que te guste porque esto que ha hecho César

es una maravilla.

-Qué buena pinta tiene.

-Me vas a permitir que lo trocee. -¡Bua! ¡Qué buena pinta!

-Mejor sabrá. ¿Nos quitamos las mascarillas?

-Perfecto.

Qué guapo eres, por cierto.

-Y tú te me pareces...

Bueno, ahora no, pero antes te me parecías a Chuck Norris.

-Me lo dicen, ¿eh? Eso y Shaggy de "Scooby Doo".

-Pero prefiero estar contigo.

Bueno, Ken, sé sincero. ¿Te gusta? ¿Está bueno?

-¡Oh!

Espectacular.

(Paco de Lucía, "Río ancho")

Para hacer cordero asado, basta con echarle sal,

y poner agua en la vasija de horneado.

Pero, cuidado, el cordero no debe tocar el agua

si sois muy muy muy exquisitos.

Yo lo pongo con agua, lo reconozco.

Ahora vamos con un embutido con una historia muy interesante:

la patatera.

Se inventó durante una hambruna.

Como no había arroz para hacer morcillas, se sustituyó por patata.

Y esas morcillas quedaron tan ricas que se siguieron haciendo.

Alberto Arruty va a descubrirnos una receta con ellas.

(Grace Jones, "La vie en rose")

-Sin duda, una de las características

que convierten a un cocinero en un buen cocinero

es la capacidad de crear con lo que tiene.

Marco convierte un excedente de patatera

en un delicioso aperitivo.

Lo convirtió en un macarón.

Fusionó cocina francesa con un producto

típicamente cacereño.

(Grace Jones, "La vie en rose")

-Hola, Marco, ¿qué tal? -Hola, buenas.

-Ya estamos con todo preparado. -Pues sí, empezamos.

-Empezamos.

Tenemos la patatera como protagonista.

¿Qué es lo que vamos a preparar?

-Pues en principio vamos a preparar un paté

de un embutido tan noble y tan sencillo

como es la patatera,

y luego lo vamos a llevar a cabo con unas galletas o unas macarón

y lo vamos a terminar con una mostaza de hierbas naturales

que hacemos.

-Marco, ¿qué es la patatera?

Porque a alguna gente le sonará raro.

-La patatera fue un embutido supernoble, pobre,

pero a la vez superrico.

Estamos hablando de patata cocida,

pimentón dulce o picante,

luego magro de cerdo ibérico, ajo,

y luego lleva todo el cariño.

Se envuelve en una tripa

y la tiene de dos tipos, tanto dulce como picante.

-Es un producto también de matanza.

-Pero de matanza y muy autóctona.

-¿Qué pasos habría que seguir esta galleta?

-Para hacer el macarón

montamos el merengue italiano

a base de clara de huevo, una pizquita de sal,

le vamos añadiendo un almíbar,

que no sobrepase siempre los 135 o 145 grados,

y ese proceso nos va a fijar esa clara de huevo.

Y una vez que está montado le vamos incorporando luego

la mezcla de la base.

De lo que son la harina, el azúcar,

el aroma que queramos incluso y el colorante,

y nos los metemos en una manga pastelera.

Dejamos reposar en torno a media hora

o 35 minutos siempre en un sitio muy seco,

luego hornear, sencillo.

13 minutos aproximadamente a 130 grados

en seco y ya tenemos los macarones.

-¿Y qué proceso hay que seguir para elaborar el paté?

-Echar toda la verdura,

llevarlo a cabo en cocción

y, una vez que tenemos toda la masa,

unificarlo tanto el huevo como nata

y llevarlo al horno en cocción.

60 minutos, 100 grados, siempre al baño María

o si tenemos posibilidad de cocción en hornos mixtos,

hacerlo como tal.

-Ya tenemos las galletas por un lado,

el paté de patatera por otro

y ahora habría que aprender a montarlas.

¿Cómo hacemos?

-Simplemente llevar a cabo un botoncito.

-Y ya estarían

todos listos. -Eso es.

-¿Qué más habría que hacer con ellos?

-Algo tan sencillo como ir cerrándolo.

-Venga, a esto sí te puedo ayudar.

-Y terminamos siempre con un poquito de mostaza.

-Pues habrá que probarlo, ¿no? Ya solo queda eso.

-A ver el resultado. -A ver.

-A ver. -¿Lo pruebas conmigo, Marco?

-Dale.

-Hay mezclas de sabores que no identifico,

pero solo te digo una cosa.

El aceite de oliva, la presencia, maravillosa.

Y quiero comerme otro. ¿Te importa?

-Vuestro. -Muchas gracias, Marco.

Espectacular.

La morcilla patatera está riquísima simplemente untada en pan.

Yo la hago en revuelto, pero me encanta solamente con pan,

como su tocaya la morcilla.

Ahora nos vamos con un amiguete actor.

Secun de la Rosa acaba de terminar su primera película

como director de cine, que ya lo era de teatro.

Se llama "El cover" y transcurre en Benidorm.

Además, Secun le va a preparar a Pablo de Miguel

un arroz con verduras.

Qué polifacético este hombre.

(Dean Martin, "Sway")

-Secun, ¿qué tal? -Muy bien.

-Te presento a Rafa, de El Socarrat.

-Hombre, Rafa. -Muy bien.

-Nos va a preparar una paella. -Sí.

-Porque, claro, creo que es la promo perfecta

para tu primera película dirigida.

-Sí. -"El cover".

-Sí. -Que transcurre en...

-Benidorm.

-¿Habéis comido mucha paella mientras estabais en Benidorm?

-Sí, hemos comido alguna. -Sí, ¿no?

¿Qué te parece si tú nos vas cocinando,

nosotros vamos charlando

y, si necesitas ayuda, nos pegas un toque y te ayudamos?

-Perfecto, ve pasándome la espumidera.

-La espumidera, aquí va. Secun, toma.

Para allá. -Espumidera.

-Secun. -Dime.

-Has grabado la película antes del confinamiento.

-Sí.

Y después. -Y después.

¿Y cómo fue el parón?

-Yo rodé diez días en Benidorm.

-Sí. -Rodábamos de noche.

Una película musical, hazte a la idea.

De noche, Benidorm, musical,

con ingleses, portugueses, españoles,

artistas de la calle, músicos callejeros,

gente que actúa en bares...

Y a los diez días de estar rodando nos pilló el coronavirus.

-Parón.

-Bueno, nos volvimos muy derrotados.

-Veo que tienes maña, Secun. -Un poquito.

-¿Te gusta cocinar? -Me gusta cocinar,

pero es como si fuera hijo de Marlon Brando.

No me dedicaría a la actuación.

Es que mi madre es muy buena cocinera.

Y, cuando digo muy buena, digo muy buena.

-"El cover". -Sí.

-La trama. -Pues...

-Hay un grupo de músicos. -Sí, es Dani,

que es un joven músico que vive en Benidorm.

No vive en Benidorm por la música ni por el sitio de veraneo

tan conocido,

sino porque, bueno, sus padres y sus abuelos

han trabajado toda la vida allí de camareros en la hostelería.

Han intentando ser músicos y no lo han conseguido.

Y él ya está un poco también como descorazonado.

Él quiere ya vivir de camarero

porque considera que la música que se hace hoy en día

no es auténtica.

Pero justo lo que él más rechaza,

que es la gente que hace imitaciones, los "covers"

y tal y cual,

ese verano conoce a una chica que es imitadora

y la película va sobre eso: qué es arte y qué no es arte.

("A place in the sun")

-Secun, ¿tú recuerdas tu primera paella?

-Mi primera paella.

Yo he comido mucha paella

en un pueblecito que se llama Sant Hilari Sacalm,

en Gerona,

porque pasábamos muchos veranos allí.

-Ah, de veraneo. -En la casa del abuelo.

Que no era del abuelo, era de un señor que tenía una casa.

Y mi madre hacía paella.

("A place in the sun")

-Secun, ¿me pasas el arroz?

Yo creo que ya... -Vale, te paso el arroz.

¿Hay alguna tradición a la hora de echarlo?

-Todo el mundo dice que la cruz y la no cruz.

-Bueno, yo echo un poquillo así la cruz.

-Exacto.

-Saca al cocinero.

Ahí, primero esta línea; luego, la otra por allá.

("A place in the sun")

Esto ya está, ¿no? ¿Ya está listo para probar?

-Ya está terminada, ¿veis qué pinta tiene?

-Tiene un pintón.

Qué buen plato, ¿no? ¿Eres de buen comer, Secun?

-Yo soy de buen comer.

-¿De comer, cenar...?

-Me gusta mucho desayunar. -Ah, a mí también.

-Y comer normal.

Y, luego, depende del estado de ánimo

cenar mucho o poco.

-¿Cuándo estrenas?

-Pues, en principio, a principios de diciembre

si hay suerte.

Y, si no, que nos esperen, que llega con fuerza.

-Ya hemos hablado demasiado. Vamos a comer un poquito.

-Vamos a comer un poco. -Muchas gracias, Rafa.

-De nada, a vosotros. Un placer.

("A place in the sun")

Llega el besugo

y la mejor época para comerlo es entre octubre y marzo.

A la hora de comprarlo, tenemos que fijarnos en su color gris rojizo.

Y otra cosa muy importante es que posee

este lunarcito un característico detrás la cabeza.

Así no nos pueden dar gato por liebre.

Ese lunar nos indicará que el besugo es verdadero.

Para conservarlo bien en la nevera,

hay que envolverlo en un paño limpio y húmedo

que iremos humedeciendo a medida que el paño se vaya secando.

El besugo se consume desde tiempos remotos.

Se han encontrado restos

en excavaciones efectuadas en Escocia

que confirman que ya formaba parte de la dieta del hombre neolítico.

Y no me extraña, porque el besugo es uno de los pescados

más apreciados en la cocina.

Es un pescado blanco, semigraso,

que en invierno se convierte en pescado azul

por su alto contenido en grasa.

Su exquisito sabor se debe, entre otras cosas,

a que la base de su alimentación son los crustáceos.

El besugo lo podemos cocinar a la parrilla,

aliñado simplemente con un refrito de ajos y vino blanco.

O, por ejemplo, a la donostiarra.

En este caso, lo cocinamos con la piel sobre la bandeja

y la carne abierta boca arriba,

como si estuviera tumbadito al sol.

Si además lo acompañamos con unas patatas asadas o con frutos secos,

está para chuparse los dedos.

Hola a todos, buenas tardes.

Yo también soy una "Como sapiens".

Me llamo Chenoa

y comer así como "Como sapiens"

raviolis con carne.

Mis favoritos, pues porque los hacía mi abuelo muy caseros,

muy con la...

hacia la carne, hacia la masa;

o sea, se tomaba muchísimo trabajo en hacerlos

y estaban muy buenos.

Así que "Como sapiens",

como raviolis con carne.

Vamos ya con un consejo culinario del chef José Fuentes.

Bueno, aquí un truco que me gusta mucho.

Cuando queráis ahumar

de una forma sencilla una elaboración

que hayáis hecho en casa,

solo necesitáis una ramita seca de romero.

La pincháis en la elaboración,

la prendéis con un soplete o con un mechero,

la apagáis y la tapáis rápido con una campana.

Cualquier cosa que tengáis.

De este modo, el humo se quedará dentro

y a los 30 segundos tendremos

un ahumado superligero pero delicioso.

Qué bien me lo paso con vosotros. Y nosotros contigo.

Tengo que reconocer que con el que mejor como

es con Micky.

A ver si en un Tania responde haces algo rápido

para que lo pueda probar.

Si me da tiempo, yo encantada de alimentarte.

Y tú habías quedado en traerme unos táperes algún día.

A mí me guata comer también. Pues lo comemos los dos.

A todos los "Como sapiens" nos gusta comer.

Bueno, nos vamos ya,

pero nos vemos en el próximo programa.

Ya saben. Hasta más comer, "Como sapiens".

Como Sapiens - Programa 17: Besugos, ranas y un pastel

26 oct 2020

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